¿QUÉ ES LA SALUD LABORAL?
LA SALUD LABORAL es según la definición de la OMS “una actividad
multidisciplinaria que promueve y protege la salud de los trabajadores. Esta
disciplina busca controlar los accidentes y las enfermedades mediante la
reducción de las condiciones de riesgo”.
Se entiende la salud laboral como la reducción y/o eliminación de los factores
de riesgo dentro del centro de trabajo. Y más concretamente en el puesto de
trabajo y en las tareas que realiza el trabajador en concreto. Para lo cual se
tienen en cuenta las condiciones de trabajo y la organización del mismo.
Para la consecución de estos objetivos es necesario un equipo multidisciplinar
que se van a involucrar en las distintas áreas que intervienen en la protección y
promoción de la salud. Estando formado por expertos en:
Seguridad en el trabajo. Disciplina que se encarga de evitar los accidentes de
trabajo, por medio de procurar que tanto el centro de trabajo, las máquinas,
herramientas y cualquier otro aparejo que deba utilizar el trabajador será
seguro.
Higiene Industrial. Su objetivo es evitar que el trabajador enferme por su
actividad laboral, para lo cual presta especial atención a los agentes y
sustancias que son susceptibles de provocarlas.
Ergonomía y Psicosociología Aplicada. La primera tiene como función
adaptar el puesto de trabajo y las tareas a la persona que lo ocupa y la
segunda trata de los temas psicosociales que pueden afectar al trabajador.
Medicina del Trabajo. Tiene más una función curativa ya que en principio
actúa, cuando ya se ha producido el daño. Pero además sus estadísticas
pueden dar pistas de cuáles son los daños más frecuentes y proponer
actuaciones para su eliminación o al menos reducirlos.
La salud de los trabajadores se ha tomado en cuenta desde principios del Siglo
XX en España, aunque es en los años 70, ante la avalancha de accidentes de
trabajo (más de dos millones de accidentes de trabajo, de los cuales 3.000
fueron mortales y casi 15.000 sufrieron lesiones invalidantes), cuando se tomó
en serio esta situación creándose en 1971 el Plan Nacional de Higiene y
Seguridad en el Trabajo junto con la Ordenanza General de Seguridad e
Higiene en el Trabajo, aprobados por Orden de 9 de marzo de 1971, que
sentaban los pilares de una protección y promoción de la salud de los
trabajadores en cuanto a los accidentes de trabajo. La posterior inclusión del
citado Plan a la Ley General de la Seguridad Social hace que se reconozca
como un derecho fundamental de los trabajadores la prevención laboral.
Pero no es hasta la transición, con la promulgación de la constitución, la
entrada de España en la Unión Europea y la creación del Estatuto de los
Trabajadores, cuando la prevención de riesgos Laborales nace como un
derecho fundamental de los trabajadores y surge todo un cuerpo normativo que
legisla y obliga a los empresarios a tomarse mucho más en serio la seguridad y
la salud de sus trabajadores.
Son las Directivas Europeas 89/391/CEE y 91/383/CEE, quienes hacen que la
norma española se actualice, trasponiendo estas directivas al marco legal
español. El 8 de noviembre de 1995, se promulga la Ley 31/1995 de
prevención de Riesgos Laborales y a partir de aquí se desarrollan los Reales
Decretos que desarrollan la ley, la concretan y matizan los muchos aspectos
que la comprenden.
Desde el año 1995 hasta el presente, se ha avanzado mucho en Prevención de
Riesgos Laborales, aunque siguen muriendo dos personas al día a causa de
accidentes laborales. Son muchos los trabajadores que sufren Enfermedades
Profesionales no declaradas y que siguen siendo una lacra tanto para la
sociedad trabajadora como para la sociedad en general, ya que los costes de
estas enfermedades recaen en el Sistema Público de Salud, en vez en las
Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social y en los empresarios que no
han aplicado correctamente medidas protectoras para la salud de los
trabajadores.
Condiciones de trabajo y salud
Se entiende como condiciones de trabajo cualquier aspecto del trabajo con
posibles consecuencias negativas para la salud de los trabajadores,
incluyendo, además de los aspectos ambientales y los tecnológicos, las
cuestiones de organización y ordenación del trabajo.
Aunque tengamos en cuenta que la enfermedad no es algo extraño a la
condición humana, sino que forma parte de su naturaleza, al igual que la salud,
no es menos cierto que en el trabajo nos ponemos en relación con sustancias,
materiales y máquinas peligrosas, con exigencias físicas forzadas, con
condiciones ambientales y climáticas perjudiciales, etc.
Es posible evitar la enfermedad y la muerte injustas, en el sentido de evitables,
de prematuras, y con estos adjetivos pueden calificarse la mayor parte de los
daños derivados del trabajo.
Al respecto, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales define
como condición de trabajo: '... cualquier característica del mismo que pueda
tener una influencia significativa en la generación de riesgos para la seguridad
y la salud del trabajador'.
Quedan específicamente incluidas en esta definición:
Las características generales de los locales, instalaciones, equipos, productos
y demás útiles existentes en el centro de trabajo.
La naturaleza de los agentes físicos, químicos y biológicos presentes en el
ambiente de trabajo y sus correspondientes intensidades, concentraciones o
niveles de presencia.
Los procedimientos para la utilización de los agentes citados anteriormente que
influyan en la generación de los riesgos mencionados.
Todas aquellas otras características del trabajo, incluidas las relativas a su
organización y ordenación, que influyan en la magnitud de los riesgos a que
esté expuesto el trabajador.
¿Qué es la calidad de vida en el trabajo?
La calidad de vida laboral es una forma de describir las experiencias
individuales y colectivas que viven las personas en relación con su trabajo.
Beneficios de la calidad de vida en el trabajo
Ahora que sabemos los diversos factores que inciden en la calidad de vida
de los empleados, es claro que sus beneficios pueden ser variados. Estos
son los principales impactos que usted podrá percibir:
- Alcence de objetivos y metas.
- Mayor productividad y rentabilidad del negocio.
- Estimulación de la creatividad.
- Reducción del estrés laboral.
- Mayor apertura en la comunicación y la colaboración.
Aunque obtener todo esto suena a un esfuerzo enorme, la realidad es que
este tipo de estrategias son fáciles de implementar tanto financiera como
logísticamente.
En la práctica, un departamento de gestión del talento humano bien
organizado puede tomar esta tarea y distribuirla en otras acciones que ya
están realizando, simplemente replanteando objetivos y modificando
algunas aproximaciones.
Crear una estrategia para aumentar la calidad de vida en el trabajo nunca
debe ser una causa de estrés: en la actualidad existe información accesible
sobre el tema y empresas que se dedican a acompañar a otras
organizaciones en la mejoría de su ambiente laboral.
Al final, lo más importante es tener claro que este debe ser un
elemento clave de la cultura empresarial de cualquier organización.
Es necesario trabajar con sus empleados, para entender qué es de valor
para ellos en el ambiente laboral y cuáles son sus principales necesidades.
La mejor estrategia no solo crea métricas positivas, también se refleja en la
opinión personal de cada trabajador.
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