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Sumerios: Mitos

Este documento resume los principales mitos sumerios y acadios. Explica que los antiguos escritores de Mesopotamia recogieron en tablillas de barro las tradiciones locales sobre el origen del cosmos, los dioses, la humanidad y otros aspectos religiosos para orientar la existencia. Aunque presentan dificultades por su estado, estos mitos ofrecen información valiosa sobre las primeras concepciones míticas de la humanidad.

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Sumerios: Mitos

Este documento resume los principales mitos sumerios y acadios. Explica que los antiguos escritores de Mesopotamia recogieron en tablillas de barro las tradiciones locales sobre el origen del cosmos, los dioses, la humanidad y otros aspectos religiosos para orientar la existencia. Aunque presentan dificultades por su estado, estos mitos ofrecen información valiosa sobre las primeras concepciones míticas de la humanidad.

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Infinidad de poemas y composiciones literarias fueron pues-
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tos por escrito a partir del II! milenio antes de nuestra era en
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la antigua Mesopotamia. Sus anónimos escritores quisieron
15
recoger en sus tablillas de barro las tradiciones locales que
5
acerca del origen del cosmos, de los dioses, de la Humani:
la
18
dad, de los cataclismos y del hecho religioso rodeaban sus

la
creencias, sentimientos y vida.

a
De este modo, el mito escrito no sólo adquiría carta de natu-
raleza en el entramado de la religión y del ritual, sinó tam-
bién lograba en no pocos casos, por su expresividad y rique- 18
za formal, verdadera categoría literaria. la
Gracias a tales textos sumerios y acadios, de los que emer- l8
gen a través de sencillas pero fastuosas imágenes la vida reli- la
giosa de aquellos antepasados nuestros, hoy podemos cono-
15
cer con bastante detalle muchos de los primeros mitos senti-
la
dos por la Humanidad, algunos de extraordinaria importan-
(8
cia e interés, superiores incluso a las mejores composiciones
1
18
de la mitopoética clásica grecorromana.
La presente edición de los principales mitos sumerios y aca:
la
dios ha sido realizada por el doctor Federico Lara Peinado,
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profesor titular de Historia Antigua de la Universidad Com-
plutense de Madrid. (5
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MITOS SUMERIOS
Y ACADIOS
Introducción, traducción y notas de Federico Lara Peinado

O Coprvright, 1984, EDITORA NACIONAL. Madrid (España)


ISBN: 84-276-0693-1
Depósito legal: 30.596.--1984
Impreso en Offirgraf, S.A. >

CLASICOS PARA UNA BIBLIOTECA CONTEMPORANEA

Literatura
MITOS SUMERIOS
Y ACADIOS
Edición preparada
por Federico Lara Peinado

Torregalindo, 10 - Madrid-16
INTRODUCCION
La complejidad que encierra la naturaleza, significado y funciones
de los mitos ba quedado reflejada en la abundante bibliografía que esta
parcela del pensamiento humano ha producido en lo que va de siglo. Es
imposible, y creemos que cae fuera de los límites que nos hemos
propuesto al recopilar la presente antología de Mitos sumerios y
acadios, detenernos en analizar escuelas y tendencias que se han
dedicado a examinar muy detalladamente la interpretación de los
mitos. Detenernos abora en este particular nos conduciría a un
complicado laberinto de ideas y sistemas que nos abocarían a plantea-
mientos puramente académicos, encorsetados en la bondad o no de las
cuatro grandes tendencias a que pueden reducirse las distintas escuelas
que se han ocupado del mito.
Creemos que el mito se inserta dentro de la problemática del ser
humano como colectividad y que como tal estuvo sujeto a variaciones,
que podemos detener en el momento en que la industrialización toma
carta de naturaleza en el desarrollo histórico del hombre. Ello quiere
decir que aceptamos la tesis de que los mitos como conjunto linguéstico
(oral o escrito) y religioso (en relación o no con los ritos) se dieron
Jjundamentalmente en pueblos a nivel preindustrial. De ahí que las
sociedades antiguas o las de los primitivos actuales tuvieran y desarro-
llaran códigos comunicativos (sobre todo en el campo de la Religión) en
base a una riquísima gama de mitos, comprendidos en profundidad tan
sólo por grupos sociales muy específicos y com lazos muy afines de
geografía, lengua e historia.
Esta postura no descarta que en nuestros días también se den
determinados mitos, pero sus arquetipos y connotaciones quedan muy
alejados de lo que creemos se entiende por mito tradicional.
La mitografía como tal arranca del siglo XV11 con las figuras de
dos grandes precursores en este campo: B. le Bovier de Fontenelle,
triunfador en los salones parisinos y autor de meritorias obras de alta
divulgación científica y religiosa, y F. Marie Arowet, «Voltaire»,
escritor de notabilísima influencia, cuyos principios contribuyeron en
gran medida a la formación del espíritu racionalista de la época.
Tras ellos bay que señalar en el siglo XIX a F. W. Joseph von
Schelling, filósofo alemán y autor de unas famosísimas lecciones sobre
Filosofía de la Mitología, y a una pléyade de expertos mitógrafos (A.
Kubn, M. Múller, O. Miller, E. B. Tylor, etc.) para continuar en
nuestro siglo con estudiosos tan destacados como B. Malinowski
(«teoría del funcionalismo»), $. Frend («aplicación del psicoanálisis
a la Mitología»), C. G. Jung («psicoanálisis y núcleo inscomsciente» ),
para finalizar con la escuela subjetivista, mágico-totémica, de J. G.
Frazer, la fenomenológica comparativista de M. Elíade y el estructura-
lismo de C. Lévi-Stranss.
Si hemos de tomar postura, creemos que el mito, que tiene evidente
vigencia (sobre todo cultural) en nuestras sociedades, se reduce a un
cuadro literario que se adecúa a la expresión de muchas de las facetas
del hombre (pensamiento y medio ambiente) bajo el ropaje de la ficción
o alegoría eminentemente religiosa, en conexión o no con el culto ritual.

Los MITOS EN LA ANTIGUA MESOPOTAMIA

La masa de textos que se posee de la antigua Mesopotamia, lugar


de la invención de la escritura, como es sabido, es impresionante,
atendiendo tanto a su número como a las materias específicas de que
tratan. Ya desde finales del tercer milenio antes de Cristo la
producción literaria en generaly de tema mitológico en particular hubo
de ser copiosa y en cierta manera paralela en importancia al resto de la
producción escrita (documentos administrativos, jurídicos y económi-
cos). El especifico carácter y significado del mito haría que tal
temática se prolongase en copias y más copias hasta épocas muy
tardías. Fue en el país de Súmer y Akkad donde tuvo lugar también 1

la invención del mito, tanto como un hecho puramente religioso, como el


10
de una necesidad literaria y esta evidencia histórica debe ser remarcada
y tenida en cuenta a la hora de abordar el estudio del mito en sus
orígenes y en sí mismo y no dejarse comstreñir tanto por la mitología
clasica (basta el extremo de atribuir a los griegos la paternidad del
mito) o por la de las sociedades primitivas.
Poemas y composiciones literarias fueron puestos por escrito en las
zonas de la antigua Mesopotamia por anónimos escritores, recogiendo
en ellos las tradiciones locales sobre el origen del cosmos, de los di0Ses,
de la humanidad, de los cataclismos y otras facetas del hecho religi050 y
cotidiano, todo ello como reacción a la necesidad de una orientación
válida de la existencia y de la realidad en que estaban Inmersos.
Sin embargo, los mitos súmero-acadios presentan no pocas dificul-
tades al estudioso actual, que van desde la propia presentación formal
(la mayoría de las tablillas de arcilla con los textos cuneiformes se
hallan incompletas o muy deterioradas) basta lo puramente lextcológr-
co (sobre todo en lo que atañe a la lengua sumeria). A esto debe
sumarse el becho de que no todos los textos (las tablillas se cuentan por
millares en los diferentes museos) se hallan todavia publicados en su
totalidad dadas sus dificultades internas y externas, circunstancia que
podría alterar la fijación de un texto o frustrar el empeño de haber
«canonizado» una determinada composición mítica.

Testimonios literarios y arqueológicos

Las excavaciones efectuadas a partir del siglo pasado en diferentes


puntos de lo que fue la antigua Mesopotamia han permitido conocer las
Horecientes civilizaciones que en tal marco geográfico se desarrollaron a
partir del tercer milenio antes de Cristo. El estudio de las tablillas
cuneiformes halladas en el transcurso de tales excavaciones amplió
considerablemente el conocimiento de la historia interna y especialmen-
te de la primitiva religión que de babilonios y asirios se poseía a través
de las referencias de Beroso, Heródoto y el Antiguo Testamento
principalmente, al tiempo que se logro rescatar del olvido la historia de
otro importante pueblo, el de los sumerios.
Gracias a ese estudio es posible hoy ahondar en la materia religiosa
de aquellas gentes y para el largo período que abarca desde la éboca
sumeria (ca. 3500 a. de C.) basta la época seleúcida (mitad del s-
glo 11 a. de C.).
Tales tablillas, y se prescinde aquí de las de contenido histórico,
juridico, económico, científico o literario, nos presentan un cuadro
bastante complejo de la actividad religiosa de los mesopotámicos. Entre
11
las mismas destacan las que contienen textos litúrgicos, a base de
oraciones, himnos o cánticos; las de carácter ritual, con textos
dedicados a la consagración de templos: rituales ante los eclipses;
ceremonias del Año Nuevo; las tablillas con textos de encantamiento,
hechizos o presagios; las de contenido astrológico en directa conexión
con el panteón de dioses; y finalmente las de contenido mitológico, con
gran riqueza de temas y algunas de enorme éxito y gran difusión.
Sin embargo, toda esta documentación epigráfica es incompleta y
unilateral, babida cuenta de la gran masa de textos económicos €
inscripciones reales que predominan sobre los de carácter religioso y
sobre todo a que se produjeron en mayor número en la época babilónica,
siendo muy escasos para la época sumeria.
Junto a estos testimonios literarios, de inapreciable valor, comple-
mento imprescindible para el estudio de la religión súmero-acadia son
los restos arqueológicos constituidos por gran cantidad de sellos
cilíndricos, de diferentes tamaños y ornamentación, realizados en
piedras duras y que nos aportan representaciones de dioses o escenas de
actos rituales o míticos; esculturas, relieves y estelas, de diferentes
tipologías y con representaciones de dioses, animales sagrados 0
símbolos religiosos, así como los restos de las sepulturas con sus ajuares
funerarios y los de los proptos templos y altares que nos han mostrado
sus disposiciones y estructura, a partir de los cuales (y con sus enseres y
objetos cultuales) se puede intutr el uso religioso que de ellos se hacía.
Gracias a estas dos fuentes, complementadas con referencias
directas o indirectas en otros tipos de textos escritos, podemos elaborar
a grandes rasgos la religión de los antiguos habitantes de Mesopotamia,
con la cual está íntimamente conectada la mayoría de los mitos súmero-
acadios.
|
Consideraciones sobre los mitos súmero-acadios

Para poder captar el valor literario de los textos míticos sumertos


y acadios (y entendemos esta etiqueta como la producción mítica de
sumerios, acadios, babilonios, cassitas y asirios) y en general de toda su
literatura, hay que hacer determinadas consideraciones a la amplia
producción escrita que de tales culturas nos ha llegado. En primer
lugar, se trata de una literatura que en sus tres mil años de existencia
no demostró ningún espíritu innovador, al menos en sus formas
externas. Ante los textos sumerios y acadios parece concluirse que los
primeros escribas sumerios lograron fijar unos cuantos temas originales
y que luego los escribas semitas se contentaron con traducir tales temas
12
a su propia lengua (la acadia), en adaptar o combinar, todo lo más,
vartas obras literarias para obtener otras nuevas o en fijar definitiva-
mente determinadas composiciones que a su vez volverían de nuevo a ser
copiadas. Sin embargo, los poetas sámero-acadios supieron compensar
la uniformidad de sus textos con un rico contenido concepiual de donde
emergen sencillas y a la vez fastuosas imágenes que perfilan con toda
nitidez la vida de los antiguos mesopotámicos, tanto más cuanto que
por más elaborados que fueran sus textos la presencia del bombre
acaparaba un lugar preeminente. Los textos míticos o cultuales, los
textos mágicos o religiosos, en fin, los textos más simples, siempre
giran en torno del ser humano, haciéndonos partícipes sus autores de la
honda preocupación que el ser humano rebresentaba para aquellas
sociedades.
Otra característica a señalar es el casi general anonimato de sus
poetas o escritores, lo que llevó a señalar al gran especialista B.
Meissner que «en el antiguo Oriente la personalidad no valía mucho».
Esta verdad bubo de serlo a medias, ya que las honrosas excepciones
(caso de Kabit-ilani-Marduk, autor del famoso Yoema de Erra)
hacen presumir que la personalidad del artista se sacrificaba en aras de
la colectividad, circunstancia que puede hacernos pensar que nunca los
escribas Sumerios y acadios escribieron movidos por fines estéticos, simo
que sólo se preocuparon en conservar con un cierto trasfondo religi050 y
enciclopédico los recuerdos de la Antiguedad o bien en adaptarlos con el
minimo de concesiones al momento en que escribian.
Y esa preocupación era el papel que en relación con el cosmos o con
lo divino creían desempeñar. Eso nos determina el carácter casí
exclusivamente religioso que se desprende de la totalidad de la
literatura súmero-acadia. No sólo eran sacerdotes (o solían serlo) los
escribas, no sólo los temas, por más variados que éstos fueran,
conectaban por evidentes razones religiosas con las divinidades en mayor
o menor grado, sino que incluso era en los templos (y luego en
bibliotecas palaciegas) donde se solían guardar no importa qué
documentos escritos.
Otra consideración a tener en cuenta fue el progresismo intelectual
en la concebción de los dioses y de la religión, del hombre y de la
politica, progresismo que ha de saber verse calibrando las diferencias
temáticas aparentemente ancladas a lo largo de los siglos en un ropaje
formal que se copiaba una y otra vez. Unido a esta tendencia de
progresismo hay que señalar, y esto no ba sido suficientemente
remarcado, la diversidad de escuelas existentes en las ciudades mesopo-
támicas, cuyos criterios religiosos y literarios no commcidian en razón de
su propia peculiaridad. Las escuelas teológicas trabajaron a fondo en
15
la concepción o estereotipo de las divinidades, pero la evolución en
cuanto a contenido religioso de las mismas, su eclecticismo e incluso una
gradual tendencia al monoteísmo es una prueba que se constata
palpablemente, sabiendo asimilar lo importante y desechar aquello que
sobraba.
Dato a tener en cuenta fue el carácter oral de las composiciones
literarias, que precisaron de un larguísimo rodaje en la memoria
colectiva antes de recogerse por escrito a comienzos del tercer milenio
antes de Cristo. Hay pues que admitir la existencia de una gran
actividad oral antes de que los textos se fijasen por escrito en las
tablillas y se depositasen en los templos o en las bibliotecas. Uno de los
casos más claros fue el Poema de Gilgamesh, que en su fase oral
conoció diferentes episodios hasta ser fijado por escrito, momento en que
se realizan retoques, revisiones, se orillan episodios o se incluyen otros
nuevos. Es innegable que las composiciones al fijarse por escrito se
«canonizaban», aparte de enriquecerse con una mayor calidad literaria.

Problemas cronológicos

Si grande es la dificultad para establecer una cronología que nos


fije los acontecimientos históricos del Antiguo Oriente, basada última-
mente en datos astronómicos conjugados con los arqueológicos, quizá sea
mayor la empresa para determinar una fecha para las composiciones
literarias súmero-acadias. El largo proceso oral, la transmisión y
fijación de los textos, sus nuevas «ediciones» o copias, sus aditamentos,
recensiones y su dispersión, motivan que la empresa por establecer el
cuándo, cuente con dificultades prácticamente insalvables. Ello ha hecho
imposible el poder pergeñar con método científico una bistoria de la
Literatura súmero-acadia, tl estilo de las de otros pueblos y culturas
tanto de la Antigiúedad como de nuestros días. Han sido memorables los
intentos de B. Teloni, O. Weber, B. Metissner, G. Furlani, o G.
Rinaldi, por citar unos cuantos especialistas, a la hora de este
apartado, pero sus enfoques ban sido casi invariablemente por «géne-
ros», remarcados en una amplia trayectoria diacrónica. Sin embargo,
fijar también la paternidad de una idea, de un tema e incluso de una
composición todavía es una labor mucho más ardua, toda vez que las
modificaciones léxicas, la pérdida de textos, la época de difusión, la
variación en los gustos literarios, etc., no permiten prejuzgar paterni-
dades exclusivistas.
Á esto se suma la diferencia idiomática entre los textos redactados
en sumerio (lengua no semita y de origen no fijado todavía) y los
14
registrados en acadio (lengua semita, empleada durante largo tiempo),
idiomas cuyas resultantes literarias no permiten hoy por hoy (a pesar
de sus diferencias) poder aislar lo especificamente acadio de lo sumerio,
en razón de la fusión de culturas, de la temprana presencia de semitas
detectados en el país de Súmer y de la pervivencia del sumerio como
lengua culta y religiosa hasta muchos siglos después de que los sumertos
hubiesen desaparecido de la Historia como pueblo.

LA RELIGIÓN EN LA ANTIGUA MESOPOTAMIA

A efectos didácticos o de divulgación ba sido corriente en muchas


obras dedicadas al estudio de la religión de la antigua Mesopotamia
unificar la religión de las culturas sumeria y acadia. Es evidente que
esto no responde a la realidad vivida en aquellos milenios y por dichas
culturas, toda vez que se trataba de pueblos de diferente etnia y lengua.
Por lo que boy puede deducirse los sumertos tuvieron una religión con
divinidades concebidas antropomórficamente y muy cercanas en su
diaria actividad a la de los hombres, desempeñando un papel muy
definido de acuerdo con su específica naturaleza y contenido; al propio
tiempo tampoco fue una religión estancada sino que a lo largo de su
desarrollo histórico (su cultura es muy compleja y altamente desarro-
llada) fue evolucionando, si bien hoy por hoy es difícil todavía analizar
en qué grado y con qué alcances se produjo esta evolución. Reflejo de ello
sería la diversidad de concepciones en torno a las cosmogonías y
teologías, pudiendo aislarse diferentes tradiciones representadas por las
escuelas de Nippur, Shuruppak, Ertdau y Uruk.
Otra nota de especial importancia es la íntima relación entre
religión y poder bolítico que descansaba en la concepción de ciudad-
estado y cuya cabeza visible ostentaba el cargo de ensi (sacerdote-rey) -
con un estamento clerical ¡jugando un destacadisimo papel. |
En cambio, la religión acadia (o si se quiere la de acadios,
babilonios, cassitas y asirios) quedo marcada por el papel otorgado a
la trascendencia de la divinidad, cuya omnipotencia eclipsaba todo lo
demás, siendo también evidente reflejo o trasunto de la estructura
política acadia, tendente al nacionalismo e incluso a entidades políticas
más complejas. Era necesaria la presencia de una divinidad aglutinado-
ra de todas las demás, lo mismo que el sharru (rey) hacía en la tierra
respecto a sus estados, príncipes y súbditos.
15
El panteón sumerio y el acadio

La superior cultura sumerta no quedo echipsada tras la desapari-


ción de dicho pueblo, sino que fue adoptada por sus continuadores, los
acadios semitas, llegando a fundirse tan íntimamente ambas culturas
que ya no se desligarían jamás, motivando con ello el que sea muy difícil
determinar qué elementos de la religión acadia eran originalmente
semitas y cuales sumertos.
Tanto los sumerios como los acadios admitieron la existencia de
muchisimas divinidades de carácter celestial en unos casos e infernal en
otros. Estas divinidades tuvieron un origen, el cual, desde ambas
concepciones religi05as, se hundía en un princibi0 acuoso.
Por lo que respecta a lo propiamente sumerio (y hacemos
abstracción de sus diferentes escuelas teológicas) de un principio amorfo
húmedo (alusión a la diosa Nammu, el Océano primordial) se hizo
nacer por emanaciones sucesivas el cielo y la terra, que estaban en un
principio unidos como una montaña cósmica, hasta que fueron sebara-
dos por Entil. Tras ello se procedió a un reparto: An se bizo cargo del
cielo y Entil de la tierra (1dentificada con Ninbursag). Después otra
serie de dioses dieron origen a la luz del día, a la vida vegetal y animal,
y finalmente a los seres humanos a partir del barro del Abismo
(Apbsu) y por obra de Nammu, Enk1 y Ninmab. En todo esto hay
enidentemente una teología desordenada, muy mezclada y por ello
difícil de aislar; sin embargo, de esa maraña de nombres divinos se
aísla un hecho primario: la separación del cielo y de la tierra. A
partir de abí las escuelas teológicas de Súmer se cuidarían de elaborar
sus mitos acompasados a su propio panteón y sentir rel1g1050.
Los sumerios creyeron en una organización del mundo divino a
imagen del mundo terrestre. ¡Así sus dioses fueron considerados bajo
presupuestos antropomórficos: bebían, comían, sufrían, hacían el amor,
peleaban, repitiendo el modelo de las pasiones y debilidades humanas.
No creyeron en un dios todopoderoso y por esa razón les faltó una
organización unitaria de sus di0ses, los cuales quedaron ligados a las
arferentes ciudades-estado. Esta particularidad local, reflejo tal vez
del antiguo nomadismo de los sumerios, se mantuvo durante toda la fase
sumeria; no obstante, pueden aislarse grandes divinidades que gozaron
de gran preeminencia en todo el país. Las mismas, y no podemos caer
en una larga lista de nombres, fueron por orden de importancia las
siguientes: Una primera triada cósmica constituida por An, dios del
cielo, Enlil, dios del viento, y EnKkt, dios de la tierra 0 mas
exactamente del fundamento,y otra triada de caracter astral, formada
por Lu-en, el dios luna, Ud o Utu, el di0s sol, e Inanna, personifica-
16
ción de los dos aspectos de la vida diaria, la lucha y la procreación.
Tras ellas tributaron también veneración a otras divinidades, ya más
secundarias, entre las que podemos citar a Nergal, di05 del Mundo
Inferior y su esposa Ereshkigal, hermana de Inanna; a Ishkur, el señor
de la Tempestad; a Ninurta, di0s guerrero y campeón del olimpo
sumerio; a Dumuzt, dios de la fertilidad agricola; a Ningishz ida, a
Ningarsu, y a un larguísimo etcétera, divinidades todas ellas que
estuvieron constantemente presentes en la vida religiosa y en los relatos
miticos de la fase sumerta.
En la concepción acadia, también el panteón divino se hizo partir
de un primcipio acuoso, del cual se aislaron dos entes primarios, el
Apsu, representación masculina del Océano que rodeaba al mundo, y
Liamat, forma femenina del agua salada. «Ambos principi05 dieron
origen a todos los seres, naciendo de ellos las deidades Lahmu y
Labamu, dos monstruosas serpientes, cuyo papel religioso pronto quedo
borrado. Tras ellos vinieron Anshar y Kishar, rebresentantes de la
totalidad del cielo y de la tierra. A su vez, esta pareja di0 origen a la
tríada suprema, en cierta manera calco de la sumeria que antes hemos
visto, formada por Anu, Entil y Ea, quienes se rebartieron la
totalidad de lo creado. Los acadios aceptaron también una segunda
tríada de carácter astral formada por S5in, el dios luna, y sus bijos
Shamash, el dios sol, e Ishtar, el planeta Wenus. Como se ve, los
acadios en un afán sincrético tomaron las divinidades sumerias y las
amoldaron a sus propias necesidades religiosas, limitándose práctica-
mente a un cambio onomastico.
Sin embargo, el politeísmo susperio y el brobi0 semitico evoluciona-
ron en la fase acadia hacia una sistematización más cuidada y sobre
todo hacia una simplificación, unificando en algunas divinidades las
esferas de soberanía de otros singulares dioses. Esto venía a ser un
reflejo del acontecer político en la tierra. $1 los acadios y babilonios
tendieron a un nacionalismo era muy natural que uno de sus dioses
fuera exaltado a dios supremo, quedando los demas como un pálido
reflejo de esa divinidad, al igual que las ciudades lo eran de la capital
del imperio. Ese dios supremo fue Marduk, el cual obtuvo su
exaltación una vez, lograda la unidad de las dos regiones de Mesopota-
mia, Súmer y Akkad. Es la gloriosa época de la dinastía amorrea )
de su máximo representante, Hammurabi. Al propio tiempo se
elaboraron nuevas versiones de las antiguas leyendas sumerias, para
elevar a Marduk a la supremacia del panteón divino. ÁAnu cedió todo
su poder a Marduk, Ea, el padre de Marduk, llegó incluso a
traspasarle su propio nombre, Enlil que poseta la Tablilla de los
Destinos fue obligado mediante la elaboración de un nuevo episodio,
17
incluido en el Poema de la Creación (Enuma elish) a entregar
dicha Tablilla a Marduk por haber sido éste el vencedor de la di0sa
Liamat, y en consecuencia el campeón de todos los dioses.
Existieron también otras muchísimas divinidades de importancia
secundaria o menor, encuadradas como divinidades de la naturaleza,
como dioses de la guerra y de la destrucción, de los rios, canales y
arroyos, de la fertilidad, del alimento, del ganado o de la actividad
intelectual, divinidades tan complejas en cuanto a su número y contenido
religioso que hubo necesidad de elaborar largas listas de di0ses que
constantemente había que revisar y poner al día.
Íras los di0ses venían, tanto en la religión sumeria como en la
acadia, infinidad de espíritus y demonios, buenos y malos, que
acompañaban al hombre durante su vida para premiarlo o castigarlo.
Ultimo eslabón de todo ello era el mundo subterráneo o Mas Alla,
situado bajo el abismo del Apsu, siendo la casa de la que no se podía
saltr después de haber entrado en ella, eterno lugar reservado a la
totalidad de los hombres, y reimo gobernado asimismo por altas
divinidades.
En íntima conexión con este panteón súmero-acadio, los mesopotd-
micos para darle adecuada significación y razón de ser estructuraron un
jerarquizado clero masculino y femenino, que gozó de un gran papel
económico, edificaron fastuosas construcciones religi05as, cuyas ruinas
pueden verse todavía hoy por el país de los dos ríos, y dieron origen a un
sinfín de ceremonias y ritos de gran prolijidad formal, lo que nos habla
todo ello del pbrimerisimo papel que la religión tuvo en la vida de
Mesopotamia.
A pesar de haber explicado las escuelas teológicas el origen del
hombre de diferentes maneras, se estuvo de acuerdo en puntualizar que
los seres humanos habían sido creados exclusivamente bara servir a los
dioses. Ello les marcaba su actuación terrena, de manera que si el
hombre fracasabW en las obligaciones de su vivir cotidiano, en cierta
manera no había sabido servir con integridad a los dioses y por lo tanto
era reo de castigo, actuando en estos casos los dioses com total libertad
enviando sequías, diluvios, hbambres, peste y enfermedad.
De abí que el primer deber religioso del mesobotámico, resignado a
su suerte marcada por los dioses, fuese el de temer a la divinidad,
siendo su segunda obligación el proporcionar a los dioses sacrificios,
ofrendas, libaciones y quema de plantas aromáticas, todo ello comple-
mentado com los adecuados rezos y oraciones.
A las faltas del hombre, que eran castigadas inflextblemente,
también y paralelamente correspondían recompensas y premios, st bien
el hombre únicamente podía esperar de sus di0ses el disfrute de una
18
larga vida y el de alcanzar la tranquilidad en la ultratumba, para lo
cual era condición imprescindible recibir sepultura, ya que basta que no
se enterraba el cuerpo, según creían, el espíritu del difunto andaba
errante por la estepa aterrando a los vivos y sin encontrar el sosiego.
Precisamente el conocimiento de los elementos que informan la
religión súmero-acadia, en los que no podemos detenernos, constituye un
factor importantísimo para poder interpretar los textos míticos.
Remitimos al lector a la bibliografía específica que sobre este tema
incluiremos más adelante.

NATURALEZA DE LOS MITOS SUMERIOS

Los mitos sumerios de carácter inequívocamente cultual y religioso


han llegado a nuestros días perfectamente fijados por escrito gracias a
la labor de los dubsat o escribas, que supieron presentarlos con un
ropaje literario perfectamente elaborado, si bien no alcanzaron excesi-
vas cotas de calidad literaria. Externamente se presentan a base de
largos recitados, con numerosos pasajes donde el paralelismo y la
repetición todavía nos hacen pensar en el nar o trovador ambulante que
los recitaba ante un determinado público. En cuanto a la narrativa
argumental de tales mitos se trata de temas simples, al menos
aparentemente, pero con los elementos necesarios para lograr mantener
el interés de la acción que se cuenta. En todos ellos se refleja un hondo
espíritu mítico que tiene su origen en una larga trayectoria religiosa
preocupada sobre todo por problemas en conexión con la creación del
universo, el nacimiento de los dioses, el culto a la fertilidad, el papel
del hombre en el cosmos, el problema del mal, la guerra, el diluvio, la
enfermedad, etc., y todo ello, sin embargo, sin tener una idea muy clara
de lo que era el cosmos, la divinidad y aun el hombrey su propia ética.
Entre los mitos que nos ban llegado los hay de carácter y alcance
local, que hubieron de lograr un éxito muy restringido; de carácter
urbano, en donde se aúnan sabiamente la cosmologíay la política de la
cindad-estado; y de carácter universal, caso del Mito del Diluvio, que
tanto eco habría de tener en la mitología posterior.
Un hecho se puede aislar incluso en los mitos más complejos: la
tendencia a relacionar dos personajes o dos argumentos aparentemente
independientes, pero que una vez amalgamados adecuadamente dieron
como resultante un mito de alto interés, en donde casi invariablemente
19
aparece el hombre en su medio ambiente, frente a las fuerzas de la
naturaleza, de la política o de la economía, fuerzas que pesan sobre su
destino, decretado de antemano por los dioses. El sumerio es capaz de
reflexionar sobre ellas y sabe plantear de forma magistral los temores
y aspiraciones que le atormentan o 1lustonan. Y todo ello bajo el ropaje
mítico que es a un tiempo teología, filosofía, historia, ebobeya, novela y
poema.

Principales mitos sumerios

Los diferentes mitos sumerios que nos han llegado (su índice se consul-
ta en el repertorio de textos sumerios y acadios de R. Borger, Handbuch
der Keilschriftliteratur, Vol. 1H. Berlín 1975, pags. 60-61,
SS 63-64) pueden encuadrarse dentro de seis grandes apartados a
tenor de su contenido temático, o en ciclos si se enfoca por las
divinidades presentes en los mismos. Los hay de contenido cosmogónico,
corrientemente denominados por los especialistas mitos sobre los
orígenes, en donde se remarca la idea de un ser superior, de
naturaleza divina, a partir del cual se originan y organizan el resto del
mundo y sus cosas. Entre ellos podemos citar los titulados Enlil y
Ninlil, en torno al nacimiento del dios luna; la Creación del
Zapapico, centrado en la utilidad de tal imstrumento agrícola al
comienzo de los tiempos; Enki y Ninhursag, donde se describen las
bondades del paraíso sumerio; Enki y Ninmah, con el problema de la
creación del hombre como nudo argumental; Lahar y Ashnan, mito
que a modo de disputa plantea la supremacía de la agricultura; el
Origen de los cereales, donde la divinidad se dispone a dar el grano
a los hombres; la Hierogamia cósmica, en la que asistimos al origen
de los vegetales en general; y sobre todo el denominado Diluvio
sumerio, en el cual un dios, tal vez Enlil, decide castigar a la
humanidad, que será terriblemente diezmada, pero que gracias a la |
acción de Enki, podrá escapar del desastre total.
Un segundo bloque de la mitopoética sumeria está formado por lo
que podría llamarse mitos de organización, a través de los cuales
vemos como el cosmos se va estructurando orgánicamente. Son de gran
interés, dentro de este apartado, los mitos titulados Enki y Súmer,
centrado en la organización del mundo y su proceso culturizador; Enk1
y la fundación del Eengurra, donde tras remontarse la narración a
los orígenes de la humanidad se describe la fundación del templo
Eengurra en el Apsu; Enki y el orden del mundo, «no de los mitos
sumerios mas importantes, que nos plantea la potencia generosa de
20
Enki y la eficacia de su palabra; el V1aje de Nanna a DMippur, en el
que vemos cómo Nanna solicita de Enlil lo mejor para Ur, ciudad de
dicha divinidad lunar; Dumuzi y Enkimdu, que cuenta la disputa de
la mano de Inamma por parte del dios pastor y del dios campesiño; y
finalmente Emesh y Enten, o disputa acerca de la primacía del
invierno sobre el verano.
El papel que la diosa Inanna jugó en la mitografía sumeria fue
muy importante, pudiendo dos de los mitos centrados en esta di05a (y
dejando a un lado los textos de «matrimonio sagrado») inclutrse en un
apartado propto, dentro de las relaciones entre dioses y bombres, y que
cabrían en lo que podría titularse mitos de contacto divino y
humano. Nos referimos al mito de lnanma y Shukallituda,
narración que nos cuenta la violación de la diosa por parte de un
humano y las represalias que aquélla toma contra los hombres por el
ultraje recibido, y al de Inanna y Enki, acerca de la cesión de las
artes de la civilización de Eridu a Uruk. Muy cerca de esta temática
de contacto divino y humano está el mito etrológico de Los Siete
sabios, corta pero soberbia narración sobre la existencia de stete
personajas, unos creados por la divinidad y otros asesorados por ella,
encargados de enseñar las técnicas y artes de la civilización a la
humanidad.
También el héroe como tal fue centro de interés mítico, gozando de
gran aceptación las gestas de diferentes personajes (Súmer conoció una
edad beroica al igual que más tarde la conocerían griegos, hindúes y
teutones, por ejemplo) en torno a los cuales se aglutinaron diferentes
ebisodios de longitud variada y sim aparente conexión entre sí. Esta
verdadera literatura épica se centró en torno a las figuras de
Enmerkar, (Enmerkar y el señor de Aratta; Enmerkar y
Ensukushitanna); de Lugalbanda (Lugalbanda y Enmerkar;
Lugalbanda y el monte Hurrum), y especialmente de Gilgamesh, el
rey de Uruk, siendo sujeto este último de cinco narraciones épicas de
gran calidad literaria y temática: Gilgamesh y Agga de kish,
donde se narra el asedio de Uruk; Gilgamesh y el País de la vida,
centrado en la necesidad que el hombre tenía de hacer que su nombre
obtuviese una memoria immortal al no poder alcanzar la vida eter-
na en el Más Alla; la Muerte de Humbaba, con la narración
del final trágico del mítico guardián del Bosque de los Cedros,
Gilgamesh, Enkidu y los Infiernos, que nos describe la triste
situación del Más Allá, y la Muerte de Gilgamesh, que narra la
muerte del héroe y su posterior presentación ante los dioses del Mundo
Inferior.
Otro apartado de notable importancia dentro de los mitos susmerios
21
es el formado por las narraciones que tomaron como centro de interés el
Más Allá o mitos de ultratumba. En los mismos se concibe el reino
de los Infiernos como un lugar sombrío, al cual deben acceder
inexcusablemente todos los mortales, habida cuenta de que el cielo
estaba reservado sólo a los dioses. Dentro de esta temática cabe incluir
los mitos sobre la Muerte de Dumuzi, con el relato del trágico fin de
dicho dios, capturado por los demonios galla y su otra variante,
Inanna y Bilulu, en donde Dumuz: es vilmente asesinado; el Descen-
so de Inanna a los Infiernos, adonde acude tal diosa para asistir a
unas honras fúnebres, pero que su estancia en él acarreard sertos
problemas; y la Pasión del dios Lil en la tumba, narración que nos
describe los imtentos de la resurrección de tal dios ante la reiterada
petición de sus divinos partentes.
Un sexto y último apartado lo formarían mitos de contenido
variado, de difícil ubicación argumental, como por ejemplo el titulado
la Destrucción de Kur, que nos pinta la lucha contra un dragón
terrible; o el Matrimonio de Martu, en torno al dios de los martu,
semitas del Oeste de Mesopotamta.

NATURALEZA DE LOS MITOS ACADIOS

La producción mítica acadia, que hubo de ser muy coptosa en razón


de lo que nos ha llegado, subo recoger los mitos sumerios, coptarlos,
sistematizarios adecuadamente y aun exportarlos fuera de su ámbito
geográfico (caso de las copias del Poema de Gilgamesh en Asta
Menor y Palestina o de los mitos de Adapa y el de Nergal y
Ereshkigal de Tell el Amarna, en Egipto).
Sin embargo, no solamente se limitaron a copiarlos y difundirios,
sino que también supieron mantener su interés por ellos durante un
largo período de tiempo. Esto motivó la presencia de varias versiones
de un mismo mito bara diferentes períodos de tiempo, lo que redundó
ltteralmente en beneficio de los propios mitos.
Si bien se mantienen los mismos temas del período sumerto, los
acadios logran crear nuevos argumentos míticos, aunque no en excesivo
número, caso del tema de ascensión, en el que un mortal o un mítico
sabio suben al cielo por diversas razones ( Adapa, Etana), así como
dar una mayor abstracción a los dioses, que abora quedan instalados
prácticamente en un único panteón con evidentes tendencias hacia un
monoteísmo religioso (caso de Marduk).
22
Asimismo, el nuevo orden de cosas —política nacionalista, orden
social, justicia, administración— incidirá también en el contenido
temático de los mitos. Estos reflejan ahora un interés menor por los
problemas de la fertilidad o del cosmos, y en cambio lo tienen para
temas relacionados con los poderes de la realeza (Mito de Erra), la
relación entre rey y divinización personal (Gilgamesh, Sargón) y la
organización del mundo mesopotámico en torno a una ciudad y un dios
supremo nacional (Enuma elish), con lo cual el mito se ajustará a unas
pautas dictadas desde las escuelas teológicas.
Los mitos acadios tendieron a una integración conceptual, y en
cierto modo a una mayor variedad formal, siendo por ello más
prosaicos y extensos que sus prototipos sumertos; conocerán una mayor
longitud, que se reflejaría fundamentalmente en los dos magnos poemas
de este momento, el de Gilgamesh y el Enuma elish, de enorme
importancia el primero por su valor artístico y hallazgos temáticos y el
segundo por su gran valor religioso y cosmológico; perderán variedad
conceptual y se estabilizarán hacia la abstracción y aun jerarquización,
reflejo inequívoco, como se dijo, del nuevo orden de cosas; en fin, sabrán
reelaborar los argumentos preexistentes a su ámbito cultural, dotando
a Sus narraciones de grandes recursos literarios.

Principales mitos acadios

Al igual que hicimos para la división de los mitos sumerios, la


mitopoética acadia (Cf. R. Borger, Handbuch der Keilschriftlite-
ratur, cit. vol. II, págs. 62-64, $ 65, con la lista de mitos acadios)
también puede agruparse en siete grandes bloques atendiendo a su
contenido temático.
Dicha clasificación puede ser iniciada con los mitos sobre la
creación, apartado donde podemos incluir el Mito de la creación
del mundo y de los dioses, episodio que forma parte de la primera
tablilla del Enuma elish, que nos narra el largo proceso habido desde
el caos primigenio hasta la fijación del orden cósmico. Otro episodio
mítico de gran interés e incorporado también al mencionado Poema es
el que podemos titular la Creación del hombre, en el cual el dios Ea
modela al ser humano a partir de la sangre del dios rebelde Qingn.
Relacionado con idéntica temática nos ha llegado el Mito de los
dioses Lamga, que nos presenta prácticamente una narración similar.
La importancia del tema, el estudio previo de los textos y las
diatribas teológicas hizo que las escuelas religiosas se lanzasen a
elaborar sus propias teorías sobre cosmogonía y teogonía. De esta
23
actividad nos han llegado la Yeogonía babilónica de Dunnu, /a
Cosmología de los sacerdotes Kaluy /a llamada Cosmogonía
caldea, en torno todas ellas al cosmos y a los dioses. Algunos autores
incluyen como tema de imterés mítico la breve narración, presente en un
sortilegio acadto, sobre el famosísimo Arbol de Eridu, que bien puede
ser considerado como el prototipo del Arbol de la Vida. Un
Encantamiento contra el dolor de muelas hace conectar la causa
del mal (y en general de todos los males) a la divinidad o primer
motor de la creación.
El segundo bloque tematico, de lucha y victoria, recoge mitos en
los que a una lucha aparentemente desigual sobreviene la victoria de la
parte aparentemente más débil, pero superior en cualidades divinas.
Aquí podemos incluir el Mito de Lu, con la clara victoria de
Ninurta sobre dicho pájaro maléfico que había logrado apoderarse de
la Tablilla de los Destinos; el episodio de la Victoria de Marduk
sobre Tiamat, que daría forma a la totalidad de la cuarta tablilla
del Enuma elish; y el famosísimo episodio de Gilgamesh, Ishtar y
el Toro celeste, mito de resonancias sumerias y que fue incorporado
al Poema de Gilgamesh, y en el que se narra la muerte del Toro
celeste y el desprecio sufrido por Ishtar.
Dentro de los mitos que podríamos calificar de destrucción y
salvación hay que incluir tres extraordinarias narraciones mitopoétt-
cas. Una de temática sumeria, el Diluvio Universal, pero bajo
nuevas perspectivas, que se incluiría en la tablilla X1 del Poema de
Gilgamesh, y que tantos parecidos presenta con el relato bíblico del
Genesis; el Mito de Atrahasis, con argumento centrado en la carga
que suponía el trabajo que al comienzo de los tiempos debían realizar
los dioses, en la creación del hombre bara asumir ese trabajo oprobtoso
y en el diluvio universal, al cual escapan Atrabasis y su familia; el
magnífico Poema de Erra, /arga composición dralogada acerca del
papel destructivo de Erra para con Babilonia y la vuelta a la
normalidad bajo las directrices de Marduk.
El cuarto apartado puede estar constituido por los mitos de
ultratumba, esto es, por los que se ocupaban del Mundo Inferior, y
por los que planteaban el problema de la immortalidad, ansiado deseo
de los hombres de todas las épocas, pero logro imposible de alcanzar.
Ejemplo de ello serían los mitos titulados Nergal y Ereshkigal,
donde se narra el matrimonio de ambas divinidades y se describe el
reino del Más Allá; el mito del Descenso de Ishtar a los
Infiernos, cuyo antecedente es la narración sumeria de idéntico título,
si bien varían algunos detalles, y la extraña narración titulada Una
visión del Mundo Inferior, donde se nos presenta a un personaje
24
principesco asirio, que servirá de pretexto para mostrarnus una visión
«dantesca» del Infierno mesopotámico. Finalmente, cabe incluir aquí
la bellísima narración sobre La planta de la inmortalidad, pasaje
que se incluyó en la tablilla undécima del Poema de Gilgamesh y que
nos pone en conexión directa con el deseo de pervivir que tiene el hombre
antes o después de haber traspasado el trance de la muerte.
Importante y novedosa temática acadia fueron los mitos de
ascensión con dos extraordinarias narraciones, el Mito de Adapa y
el Mito de Etana, en los que Adapa, en un caso, uno de los siete
sabios míticos de Mesopotamia, intenta conseguir la vida eterna, pero
verá frustrados sus deseos, y en el otro, Etana, un rey de la Dinastia
de Kish, llegará al cielo a lomos de un águila en busca de la milagrosa
planta del nacimiento.
Una serie de mitos de exaltación, finalmente, se centraron en
elevar y exaltar a diferentes dioses o en divinizar y mitificar a reyes
concretos. Recogemos dentro de este apartado la llamada Exaltación
de Ishtar, que de divinidad secundaria en sus orígenes será elevada a la
categoría de soberana de los dioses; el Poema de Saltu y Agushaya,
centrado también en la exaltación de Ishtar en cuanto divinidad
guerrera; el Nacimiento de Marduk, que formó parte de la primera
tablilla del Enmuma elish, y donde se nos cuentan las extraordinarias
cualidades de dicha divinidad; el Himno a Marduk, corta composi-
ción hímnica donde se tiende a la unicidad religiosa, centrada en el dios
babilónico; los Cincuenta nombres de Marduk, recogidos en una
larga y críptica letanía al final del Enuma elish; y, en fin, dos mitos
centrados en sendos personajes históricos: la Plegaria al divinizado
Gilgamesh, que tras su muerte sería elevado a la categoría de dios, y
el Nacimiento de Sargón de Agadé, bermosísima composición
legendaria en torno al semita Sargón, en donde se narra el origen, la
ascensión política y los heroicos hechos de tal rey acadio.
El séptimo y último apartado podría girar en torno a mitos con
seres fantásticos, donde la imaginación mesopotámica supera cuanto
podamos pensar. Aquí incluiríamos los mitos de Enlil y el dragón
Labbu, bestia que atormentaba despiadadamente a la humanidad, y de
Los siete utukku malignos, responsables de los eclipses y de calami-
dades sín cuento.

25
CONCLUSIONES

A la vista de todo lo antersormente dicho, podemos concluir esta


breve introducción señalando que los mitos sumerios y los acadios son los
mas antiguos de los que tenemos constancia histórica. Es incuestionable
que tales narraciones, trasunto de creencias religiosas, cósmicas o del
medio ambiente mesopotámico, proporcionaron una guía espiritual
importante y un adecuado complemento ritualista, sabiendo ofrecer en
sus contenidos mitográficos explicaciones más o menos clarividentes de
los misterios y problemas fundamentales sobre el cosmos, los dioses, la
vida y la muerte.
Fueron los sumerios quienes legaron esa riqueza cultural a la
bumanidad, y los babilonios y asirios, que les sucedieron en el espacio y
en el tiempo, los que aceptaron, amoldaron y conservaron todo el
conglomerado de ritos, mitos y creencias para, a su vez, difundirlos
junto con lo especificamente acadio a los tiempos posteriores.
Las respuestas mesopotámicas a las cuestiones esenciales que se
planteaba el ser humano fueron lógicas y razonadas y su reflejo en la
teoría de ritos que han pervivido basta nuestros dias así hacen
constatarlo,
El hombre vivía, estaba inmerso en un mundo en el que lo
fundamental era el agua. De abí la lógica conclusión de que tal
elemento era la fuente, el origen de todas las cosas, con lo cual sentaban
precedentes de alto alcance filosófico, conclusión retomada más tarde
por otras culturas.
La atmósfera, también agua en definitiva, que separaba el cielo de
la tierra contaba con determinados elementos divinos: la luna, el sol y
las estrellas, componentes necesartos para la posibilidad de una
perfecta organización cósmica y bara el mejor desarrollo científico del
hombre. |
El universo y su organización, dada su magnitud y escala cósmica,
fue creado y puesto en funcionamiento gracias a la acción de seres
Superiores, de dioses, imaginados por los humanos como entes antropo-
mórficos y con ribetes anímicos cercanos a los simples mortales.
Aquellos seres superiores, en número indeterminado y estructurados en
tríadas y en pirámides categóricas, estaban por naturaleza y origen
distanciados del hombre y del resto de lo creado. El número 1limitado
de seres divinos venía exigido por la necesidad de hacer frente a la
complejidad física y espiritual del mundo y de sus habitantes.
La correcta armonía del mundo precisaba de unas reglas estrictas
26
que debían ser respetadas por dioses y hombres, reglas que bajo el
nombre sumerio de me funcionarian para siempre sim deterioro de
ningún tipo. Sin embargo, el resquicio mínimo que se observa en el
comportamiento del hombre y aun de los di0ses (se conocen protestas de
dioses contra las grandes divinidades) alteraron las normas cósmicas, lo
que fue considerado argumento por los dioses superiores para intentar
llevar a cabo la destrucción de dioses rebeldes, hombres y aun de lo
creado, cuyo reflejo más directo se plasmo en forma de leyendas
diluviales. Sería, sin embargo, la propia divinidad, EnKki o Ea, el
salvador en última instancia de los hombres, de los cuales, en realidad,
no se bodía prescindir por ser la mano de obra barata de los di05es.
El hombre, que no podía disfrutar de la prerrogativa de la
inmortalidad, reservada en exclusiva a los dioses, sintió a lo largo de su
existencia una constante desazón, a la que supo hacer frente buscando
la eterna fama del nombre y del buen comportamiento personal, supo
resignarse a su destino prosaico y realista: sólo podía esperar la muerte
y todo lo más un relativo bienestar en el Mas alla, en el reino de los
misterios, región oscura adonde se accedía tras el preceptivo ¡juicio
realizado por el atos Sol ayudado por los AnunnaKi.
$3 bien esta vida de ultratumba, que seguía reflejando diferencias
sociales, no era lo apetecible o «salvadora» que los mesopotámicos
deseaban, no por ello dejaron de invocar a los dioses y honrarlos durante
su vida terrena con ceremonias y cultos más o menos sentidos, siendo la
más espectacular e importante la fiesta que conmemoraba las nupcias
del dios y de la diosa (papeles asumidos por el rey de turno y una
sacerdotisa principal) tendente a propiciar la fertilidad de la tierra.
En una palabra, la religión, el mito y el rito, desempeñaron un
papel central en la vida de la antigua Mesopotamia. La religión y su
entorno concepiual y cultual fue fuente inspiradora de extraordinarios
textos religiosos y literarios, magnificos templos y diferentes obras de
arte. Todas estas manifestaciones, grandiosas y espectaculares, encon-
traron eco en casi todo el mundo antiguo durante varios milenios, sobre
todo, como dice 3. N. Kramer, «en aquellos primeros tiempos, cuando
las poderosas fuerzas naturales eran totalmente inexplicables para los
atemorizados humanos».
MITOS SUMERIOS
MITOS SOBRE LOS ORIGENES
ENKI Y NINHURSAG

El mito sumerio que sigue, alusivo al Paraíso de las divinidades


de tal pueblo, se balla escrito en una tablilla que se localizó en la
antigua ciudad de Nippur. Se desconoce su fecha de redacción pero
por su grafía se sostiene que fue fijado en la primera mitad del
segundo milenio antes de Cristo.

El lugar es puro (...),


(...) la tierra Dilmun! es pura;
la tierra Dilmun es pura (...),
(...) la tierra Dilmun es pura.
La tierra Dilmun es pura?, la tierra Dilmun es limpia;
la tierra Dilmun es limpia, la tierra Dilmun es lo mas
[resplandeciente.
(Cuando) solos, se han asentado en Dilmun3,
el lugar en el que Enki* se ha asentado con su esposa,
ese lugar es limpio, ese lugar es lo más resplandeciente.
(Cuando) solos (se han asentado en Dilmun),
el lugar en el que Enki (se ha asentado) junto a Ninsikilla5,
ese lugar es limpio, (ese lugar es lo mas resplandeciente).
En Dilmun el cuervo no profiere graznidos/,
el páajaro-¿ttidu” mo profiere el grito del pájaro-71t7du,
el león no mata,
el lobo no roba la oveja,
desconocido es el perro salvaje, devorador de cabritos,
desconocido es el jabalí?, devorador de grano,
desconocida es la (...) viuda,
el pajaro en lo alto no (...) a sus (...),
la paloma no inclina la cabeza,
el de ojos enfermos no dice: «tengo mal en los ojos»,
el de cabeza enferma no (dice): «tengo mal en la cabeza»,
33
(alli) la vieja no dice: «soy una mujer vieja»,
el viejo no (dice): «soy un hombre viejo»,
la doncella no se baña”, no se vierte agua resplandeciente en la
[ciudad!0,
quien cruza el rio!*! no profiere (...),
el sacerdote, lamentaándose, no da vueltas a su alrededor?!?,
el cantor no profiere lamentos??,
junto al lado de la ciudad!* no (profiere) lamentos!*.
Ninsikilla dice a su padre!? Enk::
«La ciudad que tú has dado, la ciudad que tú has dado, tú (...),
Dilmun, la ciudad que tú has dado, la ciudad que tú has dado,
[tú (...)
no tiene (...) del río!”;
Dilmun, la ciudad que tú has dado, la ciudad que tú has dado,
[tú (...).

El estado de la tablilla impide leer las palabras dichas por


Ninsikilla. Tan sólo es legible esta frase incompleta.

(...) campos roturados (y) granjas.


[El padre Enki responde a Ninsikilla, su hija?8|:
«[Que Utu?” que está en el cielo],
del (...), el aliento de su (...)],
[del (...) de Nanna?0],
[de la «boca de donde fluye el agua de la tierra*l» te traiga
lagua dulce para la tierra);
que suba el agua a tu gran (...),
que haga a tu ciudad beber de él las aguas de la abundancia,
(que haga) a Dilmun (beber de él) las aguas de la abundancia,
que tu pozo de agua amarga se convierta en un pozo de agua
dulce,
[que tus campos roturados (y) granjas sostengan tu grano?|,
que tu ciudad se vuelva la casa guarda-costa del pais?*,
Ahora Utu es un (...)».
Utu que está en el cielo,
del (...), el aliento de su (...),
del (...) de Nanna,
de la «boca de donde fluye el agua de la tierra» le trajo agua
[dulce para la tierra;
él sube el agua a su gran (...),
hace a su ciudad beber de él las aguas de la abundancia,
hace a Dilmun (beber de él) las aguas de la abundancia;
34
su pozo de agua amarga, realmente se ha vuelto un pozo de
[agua dulce,
sus campos roturados (y) granjas sostienen su grano,
su ciudad (realmente se ha vuelto) la casa guarda-costa del
[país.
Ahora Utu es (...). Realmente fue así”,
El que está solo ante la sabia Nintu?%, la madre del país,
Enki, (ante) la sabia Nintu, (la madre del pais),
hace que su falo humedezca los diques,
hace que su falo sumerja las cañas,
realmente hace que su falo (...).
Tras ello dijo: «No dejes que nadie camine por el pantano».
Tras ello Enki dijo: «(No dejes que nadie camine por el
[pantano
)».
El juró por la vida de Án?;;
su (...) del pantano, (...) del pantano.
Enk1 (...) su semen (...) de Damgalnunna?,
virtió su semen en el seno de Ninhursag?”;
ella recibió el semen en su seno, el semen de Enki.
Un día habiendo hecho su (primer) mes,
dos días habiendo hecho sus dos meses,
tres días habiendo hecho sus tres meses,
cuatro días habiendo hecho sus cuatro meses,
cinco días (habiendo hecho sus cinco meses),
seis días (habiendo hecho sus seis meses),
siete días (habiendo hecho sus siete meses),
ocho días (habiendo hecho sus ocho meses),
nueve días habiendo hecho sus nueve meses, los meses de la
l«maternidad»,
como (...) crema, como (...) crema, como buena crema
Imaravillosa,
Nintu, la madre del país, como (...) crema, [como (...) crema,
[como buena crema maravillosa],
dio a luz a Ninmu-,
(La diosa) Ninmu salió al ríbazo;
Enki1, entre los marjales, mira a su alrededor, mira a su
lalrededor,
v dice a su mensajero Isimud?!:
«¿No besaré a la joven, a la hermosa (doncella)?
¿(No besaré) a Ninmu, la hermosa (doncella)?».
Su mensajero Isimud le respondio:
«Besa a la joven, a la hermosa (doncella),

35
(besa) a Ninmu, la hermosa (doncella).
Yo levantaré un viento poderoso para mi rey, levantaré un
[viento poderoso».
Sólo él32 puso el pie en su barco,
luego él (lo puso en tierra firme?).
El la abrazó, él la besó;
Enki vertió su semen en el seno,
ella recibió el semen en su seno, el semen de Enki.
Un día habiendo hecho su primer mes,
dos días habiendo hecho sus dos meses,
nueve días habiendo hecho sus nueve meses3%% los meses de la
«maternidad»,
como (...) crema, como (...) crema, como buena crema
[maravillosa,
Ninmu, como (...) crema, [como (...) crema, como buena
[crema maravillosa |,
dio a luz a Ninkurra3>.
Ninkurra salió al ribazo;
Enki entre los marjales mira a su alrededor, mira a su
lalrededor,
y dice a su mensajero Isimud:
«¿No besaré a la joven, a la hermosa (doncella)?
¿(No besaré) a Ninkurra, la hermosa (doncella)?».
Su mensajero Isimud le respondió:
«Besa a la joven, a la hermosa (doncella),
(besa) a Ninkurra, la hermosa (doncella).
Yo levantaré un viento poderoso para mi rey, levantaré un
[viento poderoso».
Sólo él puso su pie en su barco,
luego él lo puso en tierra firme.
El la abrazó, él la besó;
Enk1 vertió su semen en el seno,
ella recibió el semen en su seno, el semen de Enki.
Un día habiendo hecho su primer mes,
nueve días habiendo hecho sus nueve meses%, los meses de la
l«maternidad»,
como (...) crema, como (...) crema, como buena crema
maravillosa,
Ninkurra, como (...) crema, [como (...) crema, como buena
[crema maravillosa|,
dio a luz a Uttu?*”, la hermosa dama.
Nintu dice a Uttu, la hermosa dama:

56
«Te ofrezco consejo, acepta mi consejo;
la palabra que te digo, acepta mi palabra.
Alguien, entre los marjales, mira a su alrededor, mira a su
[alrededor.
Enki, entre los marjales, mira, mira a su alrededor.
El ojo (...)

A partir de aquí existe una laguna de unas diez líneas


destruidas.

(...) Uttu, las hermosa dama (...),


e)
(...), en su (...),
(...), corazón (...).
Trae los pepinos en sus (...),
trae las manzanas en sus (...),
trae las uvas en sus (...),
en la casa para que él pueda coger el extremo de mi correa38,
para que pueda allí Enki coger el extremo de mi correa».
Después de un instante él3% estaba llenando con agua (los
lugares).
Llenó los diques con agua,
llenó los canales con agua,
llenó los lugares baldíos con agua,
El jardinero%, en el polvo, en su alegría (...),
le abraza.
«¿Quién eres tú que (...) mi jardíno».
Enki contestó al jardinero:

Laguna de varias líneas, alennas reconstruidas parcialmente bor


lo que dice el contexto.

| Tráeme los pepinos en sus (...),|


¡traeme las manzanas en sus (...),|
[tráeme las uvas en sus (...)».].
El le trajo los pepinos en sus (...),
le trajo las manzanas en sus (...),
le trajo las uvas en sus (...) (y) las amontonó en su regazo.
Enki, cuya cara se había puesto verdosa, cogió su bastón.
Hacia Uttu Enki dirigió su paso.
«Quien (...) en su casa, (que) abra».
«Tú, ¿quién eres túr».

51
«Yo, el jardinero*!, te daría pepinos, manzanas y uvas como
[un «así sea» *.
Uttu con el corazón alegre* abrió la puerta de la casa.
Enki a Uttu, la hermosa dama,
le da* los pepinos en sus (...),
le da las manzanas en sus (...),
le da las uvas en sus (...).
Uttu, la hermosa dama, (...) por él, (...) por él.
El la abraza, yace en su regazo,
él (...) los muslos, él toca los (...),
él la abraza, yace en su regazo,
con la ¡joven cohabitó, él la besó.
Enki vertió su semen en el regazo,
ella recibió el semen en su regazo, el semen de Enki.
Uttu, la hermosa dama, (...),
Ninhursag (...) el semen de los muslos%,
¡La planta-arbol brotó,|
la planta-miel brotó,
la planta-mala hierba del camino brotó,
la planta-(de agua) brotó,
la planta-espino broto,
la planta-alcaparra brotó,
la planta-(...) broto,
la planta-casia* brotó.
Enki entre los marjales mira a su alrededor, mira a su
[alrededor
(y) dice a su mensajero Isimud:
«(Quiero decretar) el destino de las plantas, (quiero conocer
[su corazón?*”),
¿Cual es, por favor, esa planta? ¿Cuál es, por favor, esa
plantar».
Su mensajero Ísimud le contesta:
«Mi rey, (esta es) la planta-árbol», le dice;
(y) la corta para él, (y) él se la come.
«Mi rey, (esta es) la planta-miel», le dice;
(y) la corta para él, (y) él se la come.
«M1 rey, (esta es) la planta-mala hierba del camino», (le dice);
(y) la corta para él, (y) él se la come.
«Mi rey, (esta es) la planta-de agua», (le dice);
[(y) la corta para él, (y) él se la come].
«Mi rey, (esta es) la planta-espino», (le dice);
(y) la corta para él, (y) él se la come.
38
«Mi rey, (esta es) la planta-alcaparra», (le dice);
[(v) la corta para él, (y) él se la come|.
«Mi rey, (esta es) la planta-(...)», (le dice);
(y) la corta para él, (y) él se la -come.
«M1 rey, (esta es) la planta-casta», le dice;
(y) la corta para el, (y) él se la come.
|Enk1] determinó el destino de las plantas (y) conoció su
| Corazón.
(Al instante) Ninhursag maldijo* el nombre de Enki:
«¡Hasta que esté muerto no le miraré más con el “Ojo de la
[vida”?4?.
Los Anunnaki1%% estaban sentados en el polvo,
(cuando) de pie habla el zorro”! a Enli132:
«S1 tralgo a Ninhursag ante ti, ¿cuál será mi recompensa?»,
Enlil contesta al zorro:
«S1 tú traes a Ninhursag ante mí,
en mi ciudad plantaré árboles (y) campos para t1; en verdad tu
[nombre será pronunciado>”».
El zorro, al instante (...) su piel, ¡
al instante perdió su (...),
al instante pintó su rostro.

Las cuatro líneas siguientes están destruidas desconociéndose así


lo ocurrido con el zorro.
!

«A Nippur** yo iré, Enlil (...),


A Ur* yo 1ré, Nanna (...),
A Larsa*% yo iré, Utu (...),
A UÚruk””, yo iré, Inanna” (...).
(...) es, mi nombre (...) traeté».
Enlil (...),
Ninmhursag (...).

Siguen cuatro lineas destruidas.

(...) estuvo junto a €l.


Ninhursag (...).
Los Anunnaki cogieron sus vestidos,
hicieron (...),
determinaron el destino3”,
interpretaron el (...).
Ninhursag sentó a Enki junto a su regazo:
39
«Hermano míoé!, ¿qué te dueler».
«Mi (...) me duele».
«A Abu he hecho que nazca% para ti.
Hermano mío, ¿qué te duelep».
«Mi mandíbula me duele».
«A Nintul he hecho que nazca para tl.
Hermano mío, ¿qué te duele?».
«M1 diente me duele».
«A Ninsutu% he hecho que nazca para ti.
Hermano mío, ¿qué te dueler».
«Mi boca me duele».
«A Ninkasi% he hecho que nazca para ti.
Hermano mío, ¿qué te duele»».
«Mi (...) me duele»,
«A Nazi? he hecho que nazca para tl.
Hermano mío, ¿qué te duele?».,
«Mi brazo me duele».
«A Dazimua% he hecho que nazca para ti.
Hermano mío, ¿qué te dueler».
«Mi costilla? me duele».
«A Ninti% he hecho que nazca para ti.
Hermano mío, ¿qué te dueler».
«Mi (...) me duele».
«A Enshagag”! he hecho que nazca para ti.
Para los pequeños que yo he hecho nacer (...),
que Abu sea el rey de las plantas,
que Nintul sea el señor de Magan?”,
que Ninsutu se case con Ninazu”P,
que Ninkasi sea aquella que sacie los deseos,
que Nazi se case con Nindara?**,
que Dazimua se case con Ningishzida
”,
que Ninti sea la reina de los meses,
que Enshagag sea el señor de Dilmun».
¡Oh padre Enki, ruega!

40
NOTAS

1. Fue la zona de ubicación del Paraíso terrenal sumerio, caracterizado por su


pureza. Actualmente se identifica Dilmun con el archipiélago de las Bahrein, junto a
las costas de Arabia oriental, en el golfo Pérsico.

2. Tantas repeticiones pueden ser achacadas a un recurso literario o bien a la


impericia del escriba, dadas las repeticiones y omisiones de términos a lo largo de la
composición poética.

35. Hay que pensar más exactamente en el gigunu o camara del dios, lugar de
residencia de los dioses sumerios.

4. Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue «el Señor de la tierra», concebida como
tundamento o vasto océano subterráneo. Su nombre acadio equivale a «casa del
agua», lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano;
también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano.
Aquí es titular del mito.

En este mito, esposa de Enki. Entre los acadios, Enki (llamado Ea) tuvo como
RA

esposas a Damkina, Mah y a Ninki, según los textos.

6. En el Paraiso falta todo aquello que signifique muerte y violencia.

1
Tal vez se trate de un pajaro, cuyo grito simbolizase la muerte y la destrucción. S.
N. Kramer lo identifica con el milano.

S. Reconstrucción de S. N. Kramer.

2. Esto es, la pureza de las virgenes era tal que no precisaban del agua lustral.

41
10. Pasaje oscuro. Probablemente alude al agua purificadora exigible tras los actos
sexuales o bien al agua lustral de las ceremonias religiosas. Dada la pureza de Dilmun
este tipo de agua no era necesaria.

11. Tal vez el Río de la muerte, que debía atravesarse para llegar al Mundo infernal.
¿O alguna referencia a la travesía hacia Dilmun o desde Dilmun-

12. Alrededor de un difunto. Ál ser un lugar puro, residencia de inmortales, no eran


precisas ceremonias fúnebres.

13. Ál no existir muertos en Dilmun el cantor, obviamente, no profería lamentos.

14. Los lados o costados de la ciudad solían ser áreas reservadas para las necrópolis.

15. Al no existir ninguna necrópolis junto a Dilmun el oficiante no entonaba cantos


funerarios. Por lo hasta aquí narrado no existia nada negativo en Dilmun.

16. El término «padre» está empleado aquí como titulo honorífico, sin denotar
parentesco.

17. Quiza se hace una alusión a la carencia de agua.

18. Ei estado de la tablilla exige esta línea para la mejor comprensión del texto.
Asimismo, las cuatro lineas siguientes se deducen del contexto.

19. Dios sol sumerio, hijo del dios luna Zu-en (Sin) y hermano de Inanna. Fue
conocido como Shamash por los acadios y se le consideró titular de la justicia y de la
sabiduria.

20. Dios luna sumerio, adorado bajo diferentes nombres en otras tantas ciudades.
Uno de sus nombres primitivos fue el de En-zu o Zu-en, «deñor del saber». Los
semitas lo identificaron con Sin.

21. Cf. con Gén., 2, 6, 10-14.

22. Esto es, que se provea la ciudad de agua de esa boca de donde fluye agua.

23. Línea omitida por el escriba,

24. De Dilmun. En el texto Dilmun es tanto país, tierra, lugar, como ciudad.

25. Todos estos versos recogen los efectos de una inundación beneficiosa y fecun-
dante y no de un diluvio, como han pretendido algunos autores. |
|
"

26. Nombre sumerio con el que se designaba a la diosa madre. En el presente mito
se identifica o confunde con Ninhursag. Nintu fue conocida también posteriormente
como AÁruru. Fue adorada especialmente en Ádab.

42
27. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia y rey del cielo en la triada que
formaba con Enlil y Enki (Ea). Fue el padre de los dioses y el organizador del
mundo.

28. Esposa del dios Enki y madre de Marduk (llamada Damkina en el Enuma elish).
También fue llamada Ninki. «Señora de la tierra». En su transcripción acádica
(Sharrat apsu) equivalió a «Reina del Ápsu». Tuvo templos en Nippur y en Adab. e

29, «Señora de la Montaña». Fue una divinidad agricola y estuvo conectada con los
ritos hierogámicos de la regeneración. Más tarde fue conocida como madre de los
dioses, dandosele los títulos de «Señora» v también «Mi Señora». Tuvo templos en
Kish, Lagash y en El-Obeid. Esta frase y la anterior son realmente difíciles de
y

interpretar. Damgalnunna era la esposa de Enki y es muy difícil poderla identificar


con Ninhursag, conocida también como Nintu,

30. Hija de Ninhursag,

31. Mensajero de Enki, según este mito.

32. Enki.

33. Tras obtener viento favorable Enki desembarca en tierra.

34. Desde el tercero hasta el octavo (día y mes) están omitidos en el texto.

35. Madre según este mito de la diosa Uttu,

36. Desde el segundo al octavo día (meses) están omitidos en el texto.

37. Diosa titular de los hilados y tejidos. No debe ser confundida con Utu, nombre
del dios sol sumerio.

38. Debe entenderse metafóricamente como «seguir la indicación de otro», «hacer


exactamente algo como lo ha planeado otro».

39. —Enki.

40, No se trata de un hombre, sino de una divinidad inferior encargada de servir a


los d10ses,

41. Aqui Enki se hace pasar por el jardinero.

42. Esto es, como un ofrecimiento absoluto, un permanente regalo a cambio tal vez
de los favores de Uttu.

43. Parece ser que Uttu, desovendo las advertencias de Ninhursag, desea entregarse
a Enki.

44. Los frutos son los presentes que hacían el papel de regalo matrimonial,

453
45. De esta unión no nacieron nuevas divinidades. Ninhursag parece utilizar el
semen de Enkt para crear ocho plantas diferentes. ¿O es Enki quien con su propio
semen, que arrebataría a Ninhursag, crea las ocho plantas? El estado del verso impide
concretar este punto,

46. Una especie de canela,

47. Cf. con el deseo de Eva y de Adán de conocer el fruto del árbol de la ciencia,

48. Pensemos en la maldición de Dios contra Adán y Eva, estableciendo las debidas
diferencias.

49. El «Ojo de la Vida» se opone al «Ojo de la muerte». Cf. con el mito El descenso de
IHnanna a los Infrernos,

50. Conjunto de dioses menores que acompañaban a Án (AÁnu o Ánum) en el cielo.


Fueron luego repartidos por la tierra y el Mundo Inferior, donde actuaron como
jueces de los difuntos.

51. No sabemos exactamente a qué se debe la presencia de este animal en el mito, el


cual se compromete a hacer regresar a Ninhursag.

52. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del
diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre.
Poco a poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad
santa de Nippur.

53. A cambio de las tretas o trampas empleadas por el zorro para hacer regresar a
Ninhursag, recibiría campos y árboles y sobre todo la veneración de su nombre.

54. Ciudad sumerta, hoy Niffar, situada en el límite Norte del país de Súmer.

55. Ciudad sumeria, hoy Tell Mugavyar, al Sur de Babilonia.

56. Ciudad sumeria, hoy Senkera, cercana a Ur.

57. Ciudad sumeria, hov Warka, al Sur de Babilonia.

58. «La Señora de An» (o si se quiere «Dueña del cielo», «Señora del cielo»). Su
nombre fue escrito de diferentes maneras (Ninni, Nin-an-na, In-na-na, En-ni, etc.).
Fue la diosa del amor y de la guerra. En el periodo acádico fue identificada con
Ishtar, asumiendo entonces un papel religioso de gran relevancia.

59. El destino de todos los seres era una función realizada anualmente por los
dioses, mediante el acto del ram-tar («Destino»). Por lo que se deduce, aquí son los
Anunnaki quienes determinan el destino si bien no se sabe muy bien de qué seres.

60. Literalmente, «junto a su vulva». Ninhursag se ha reconciliado finalmente con


Enk:.

44
01. Llamada cariñosa. Como se sabe Enki y Ninhursag eran esposos. De hecho, en
sentido amplio, todos los dioses en cuanto hijos de Án venían a ser hermanos.

62. Dios protector de la vegetación. La correspondencia entre los miembros enfer-


mos y la divinidad respectiva es una etimologización (o retruécano) del escriba.

03. Según el mito las divinidades no nacen de Ninhursag, sino de las propias partes
enfermas de Enki:.

64. De tul, «mandíbula» se deriva la divinidad Nintul.

65. De suta, «diente», deriva la divinidad Ninsutu. También con este nombre se
conocía un dios de las fosas y las cisternas. |

66. Diosa de los brebajes (nombre formado a partir de ka, «boca»).

67. Diosa protectora de la fertilidad y del alumbramiento.

68. Divinidad protectora de los brazos.

69. «Costilla» en sumerio era /í. Ásimismo con dicha palabra se designaba también
el concepto «vida». Esta ambivalencia tiene su explicación, en parte, en que uno de
los elementos más importantes de la vida para un sumerio eran sus costillas.

70. En sumerio Ninti equivalía tanto a «Dama de la costilla», como a «Dama que
hace vivir». Esta idea hay que confrontarla con la costilla de Adan y el nacimiento de
Eva. Eva (Khawah, Khawwab) significa «viviente» O «vivificante». ¿Puede hablarse de
influencia del texto sumerio o conocimiento del autor bíblico de este mito?

71. «Señor del país». Fue una divinidad agrícola.

72. Uno de los países lejanos conocidos ya en época muy remota por los sumerios y
que se correspondería con las costas de Makran (Pakistán Occidental) o con Omán
(SE. de Arabia).

73. Era uno de los esposos de Ereshkigal, divinidad del Mundo Inferior.

74. Dios guerreroy de personalidad regia, que sería asociado en época neosumeria a
Nanshe. Tuvo un templo en Girsu.

75. Dios de la vegetación. En época de Gudea (ca. 2144-2124 a. de C.) alcanzó gran
renombre, llegando a ser dios personal de tal ers. Fue considerado esposo de
Geshtinanna, hermana de Dumuzi, e hijo de Minazu. Su nombre significa «Señor del
Arbol de la Vida».
LAHAR Y ASHNAN

Un mito sumerio, todavía incompleto al no haberse hallado su


final, narrado a modo de disputa o controversia, cuenta la utilidad
del ganado y del cereal ——persomficados en senda divinidades—
para los di0ses y los hombres. Del relato se deriva claramente la
dependencia que la humanidad tuvo en sus primeros momentos del
panteón divino.

Cuando en la Montaña del Cielo y de la Tierra!


An? hubo generado a los Ánunnaki3,
como el nombre de Ashnan* no había nacido aún?, no había
[sido formado,
como Uttu* no había sido formada,
(y) porque para Uttu no había sido levantado ningún lugar
[sagrado,
todavía no existían las ovejas, no había nacido aún ningún
[cordero;
todavía no existían las cabras, no había nacido aún ningún
cabrito;
la oveja no daba a luz a sus dos corderos,
la cabra no daba a luz aún a sus tres cabritos.
Porque el nombre de la sabia Ashnan y de Lahar'
los Anunnaki, los grandes dioses, no lo conocían,
el grano shegushu8 de treinta días no existía aún,
el grano shegushu de cuarenta días no existía aún,
el grano shegushu de cincuenta días no existía aún,
los pequeños granos, el grano de la montaña, el grano de las
[puras criaturas vivientes? no existía aún.
No había vestidos con los que vestirse,
porque Uttu no había nacido aún, porque la corona?*% no se
[había erguido aún!!,
Como En-Nimgirsi?? y En-Kalkal!3 no habían nacido aún,
46
como Sumugan!?*, el dios de la llanura, no había llegado aún,
como la Humanidad, en el momento de su creación,
ellos*5 no sabían comer pan,
no sabían vestirse con vestidos,
las personas andaban sobre manos y pies?£,
(y) comían hierba con su boca, lo mismo que las ovejas
y bebían agua de las fosas.
Entonces, en la «Sala de creación»!” de los dioses,
en su mansión Da4%4!8, fueron formados Lahar y Ashnan?”.
Los productos de Lahar y de Ashnan
los Anunnaki del Dux los comían, pero quedaban
[insatisfechos?0,
La buena bebida de su aprisco puro
beben los Anunnaki del Duku, pero quedaban insatisfechos?!,
En el puro recinto ellos? (y) para su prosperidad
hicteron existir en las personas el hálito de vida“.

Otro poema en conexión con el anteriory del que forma parte,


cuenta los beneficios que Labar y Ashnan, al descender del cielo,
trajeron a la humanidad.

Entonces Enki1% dijo a Enli12:


«Padre Enlil: A Lahar y Ashnan,
que han sido creados en el Dukx,
hagáamosles descender del Dukn».
Obedeciendo la sagrada orden de Enki y de Enlil,
Lahar y Ashnan descendieron del Dukx.
Para Lahar ellos26 construyeron un aprisco;
plantas y hierbas en abundancia le presentaron.
Para Ashnan instalaron una casa;
arado y yugo le presentaron.
llahar en su aprisco
es un pastor que incrementa los productos del aprisco.
Ashnan en medio de las cosechas
es una virgen amable y generosa.
La abundancia que viene del cielo
Lahar y Ashnan la hacen aparecer sobre la tierra.
A la sociedad llevan la abundacia,
al país llevan el aliento de vida,
hacen ejecutar las leyes de los dioses,
multiplican el contenido de los almacenes,
lenan hasta reventar los graneros.

47
En la casa del pobre, donde se amontona el polvo,
entrando en ella, le llevan la abundancia.
Ambos, allí donde estén, .
llevan consigo a la casa enormes provechos.
El lugar donde permanecen lo sacian; el lugar donde se
[sientan lo aprovisionan.
Y alegran el corazón de Án y de Enlil.

Tras estos versos aparece la controversta, pero en su Iranscurso


beben demasiado vino. De este modo Labar y Ashnan se querellan
alborotadamente. Cada divinidad exalta sus proptos logros y
disminuye los de su oponente. Finalmente, Entlil y EnKki intervienen,
declarando vencedora a .¿ÁAshnan.

|
IS ll
A
A
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A META
an]
A

48
NOTAS

1. Lugar de residencia de Án antes de la creación.

2. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia y rey del cielo en la tríada que


formaba con Enlil y Ea. Fue el padre de los dioses y el organizador del mundo. Se le
veneraba en Uruk.

3. Conjunto de los dioses que acompañaban a Án en el cielo. Fueron luego reparti-


dos por la tierra y el Mundo Inferior. Como dioses de ultratumba llegaron a ser los
jueces de los muertos en algunos mitos.

4. Diosa del grano. Su ideograma determina a la vez el trigo y el pan.

5. El nombre de un ser era para los mesopotámicos sinónimo prácticamente de


naturaleza o esencia de dicho ser. Ál no haber nacido el nombre, lógicamente no
había nacido su esencia. De ahí que Ashnan no existiese.

6. Diosa de las plantas y del tejido.

Diosa menor del ganado, designando sobre todo a las ovejas (¿o a la oveja
madre?), y hermana de Lahar. Hay autores que a Áshnan lo consideran un dios.

3. Determinado tipo de cereal. En las primeras traducciones de este mito se alude a


«cereal shegusha, que producía espigas de 30 granos».

9. Esto es, de los primitivos dioses.

10, Tal vez aluda a la corona de la vegetación; es decir, a la vegetación en sí,


utilizando una figura literaria.

49
11. Algunos autores traducen: «no era llevada aún». La idea es que las plantas aún
no habían sido creadas. En alguna traducción se recoge: «el dios Utu no había sido
engendrado aún; no portaba tiara».

12. Dios perteneciente al círculo de Enlil. Era el Señor de la divina corona de


cuernos. Hay que ver, quizás una alusión al dios Luna.

13. «Señor de gran grandeza». Divinidad aquí difícil de precisar.

14. Dios del ganado y, por extensión, de la llanura, figurado con rasgos animales. El
vestido de tal dios era su propia piel y su tipo de alimentación era similar al de las
demas bestias. De ahí la comparación entre Sumugan y la humanidad en su fase
primitiva.

15. Algunos autores suponen que se refiere este pronombre a los AÁnunnaki. Lo
lógico es pensar que se está aludiendo a los hombres.

16. Rasgo de animalismo de la humanidad primigenia. Algún autor traduce este


verso: «las gentes iban con los miembros desnudos».

17, Ki-ulutim. «Lugar de formación». Se está aludiendo a un mítico lugar en donde


se daría paso a la creación del mundo y sus criaturas.

18. «Colina santa» o «Montaña pura». De hecho, era la primitiva morada de los
dioses, que ubicaban los sumerios al Este del mundo.

19. Esto es, los Anunnaki dieron existencia en la «Sala de la creación» al ganado y al
cereal,

20. El quedarse insatisfechos los Ánunnaki significa que los productos de Lahar y
Ashnan no eran suficientes mientras estas divinidades estuvieron habitando en la
«colina santa». Hay que pensar (y esto no lo recoge el mito) que serían los hombres
quienes dejarían satisfechos, con las ofrendas derivadas de Lahar y Ashnan, a los
dioses, tras el descenso del ganado y del cereal a la tierra. También hay que ver en
esta alusión una referencia al trabajo físico realizado por el hombre, frente a la
pasividad de los dioses.

21. Los Anunnaki quedaban insatisfechos tanto de comida (cereal, carne), como de
bebida (leche del ganado).

22. Los Anunnak:.

23. Traducido así el verso, nos hallamos ante la creación del hombre por parte de
los Anunnaki. Sin embargo, en líneas anteriores se ha aludido ya a la existencia de la
humanidad. Esto ha motivado que algunos autores traduzcan este verso como:
«dieron medios de subsistencia a los humanos». Aceptada esta versión, podríamos
considerar que los Anunnaki infundieron a los hombres el hálito de vida, esto es, la
iniciativa para que se procurasen los adecuados medios de subsistencia. De todos
modos, el acto de la creación de la humanidad, según los mesopotámicos, tuvo
finalidad práctica: servir a los dioses para librarios así de todo tipo de trabajo.

50
24. Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue el «Señor de la tierra», concebida como
fundamento o vasto océano subterráneo. Su nombre acadio equivale a «casa de agua»,
lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del océano;
también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano.
Fue muy venerado en Eridu.

25. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del
diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre.
Poco a poco, fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad
santa de Nippur.

26. Enki y Enlil. También podría pensarse en los hombres.

51
11. Algunos autores traducen: «no era llevada aún». La idea es que las plantas aún
no habían sido creadas. En alguna traducción se recoge: «el dios Utu no había sido
engendrado aún; no portaba tiara».

12. Dios perteneciente al círculo de Enlil. Era el Señor de la divina corona de


cuernos. Hay que ver, quizás una alusión al dios Luna.

13. «Señor de gran grandeza». Divinidad aquí dificil de precisar.

14. Dios del ganado y, por extensión, de la llanura, figurado con rasgos animales. El
vestido de tal dios era su propia piel y su tipo de alimentación era similar al de las
demás bestias. De abí la comparación entre Sumugan y la humanidad en su fase
primitiva.

15. Algunos autores suponen que se refiere este pronombre a los Anunnaki. Lo
lógico es pensar que se está aludiendo a los hombres.

16. Rasgo de animalismo de la humanidad primigenia. Algún autor traduce este


verso: «las gentes iban con los miembros desnudos».

17. Ki-ulutim. «Lugar de formación». Se está aludiendo a un mítico lugar en donde


se daría paso a la creación del mundo y sus criaturas.

18. «Colina santa» o «Montaña pura». De hecho, era la primitiva morada de los
dioses, que ubicaban los sumerios al Este del mundo.

19. Esto es, los Anunnaki dieron existencia en la «Sala de la creación» al ganado y al
cereal.

20. El quedarse insatisfechos los Anunnaki significa que los productos de Lahar y
Ashnan no eran suficientes mientras estas divinidades estuvieron habitando en la
«colina santa». Hay que pensar (y esto no lo recoge el mito) que serían los hombres
quienes dejarían satisfechos, con las ofrendas derivadas de Lahar y Ashnan, a los
dioses, tras el descenso del ganado y del cereal a la tierra. También hay que ver en
esta alusión una refesencia al trabajo físico realizado por el hombre, frente a la
pasividad de los dioses.

21. Los Anunnaki quedaban insatisfechos tanto de comida (cereal, carne), como de
bebida (leche del ganado).

22. Los Anunnaki.

23. Traducido así el verso, nos hallamos ante la creación del hombre por parte de
los Anunnaki. Sin embargo, en líneas anteriores se ha aludido ya a la existencia de la
humanidad. Esto ha motivado que algunos autores traduzcan este verso como:
«dieron medios de subsistencia a los humanos». Aceptada esta versión, podríamos
considerar que los Anunnaki infundieron a los hombres el hálito de vida, esto es, la
iniciativa para que se procurasen los adecuados medios de subsistencia. De todos
modos, el acto de la creación de la humanidad, según los mesopotámicos, tuvo
finalidad práctica: servir a los dioses para librarlos así de todo tipo de trabajo.

50
24, Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue el «Señor de la tierra», concebida como
fundamento o vasto océano subterráneo. Su nombre acadio equivale a «casa de agua»,
lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del océano;
también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano.
Fue muy venerado en Eridu.

25. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del
diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre.
Poco a poco, fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad
santa de Nippur.

26. Enki y Enlil. También podría pensarse en los hombres.

51
EL ORIGEN DE LOS CEREALES

Procedente de Nippur ba llegado un brevísimo texto sumerio


alusivo al origen de los cereales, texto del que se desconoce, hoy por
boy, su final que hubo de estar en otra tablilla.

¡La gente (junto) con el ganado comía la hierba con la boca!!


En los albores de la creación el grano, la cebada? y los cereales
hizo descender del centro del cielo el dios An?,
Enlil* como un (...) se situó sobre la montaña y
elevó los ojos desde los pies de la colina.
Miró hacia abajo: (allí) estaba el acuoso mar;
miró hacia arriba: (allí) estaba el monte (cubierto de) verdor y
[de cedros5
Enlil amontonó el grano y lo depositó en el monte,
la fecundidad del país amontonó.
En el monte amontonó el grano ¿immu-ha y (lo) depositó (allí),
(lo) protegió (con) las abiertas puertas de la montaña
con la tranca que (cierra) cielo y tierra,
con el cerrojo (...).
En aquel tiempo el dios Ninazu? (...)
a su hermano, el dios Ninmada”? (...):
«¡Ea pues! Vayamos a la montaña (...),
al monte donde el grano crece en abundancia,
al río rápido8, cuya agua brota de la tierra?
En este punto existe una laguna de un verso.

el grano inmu-ba en Súmer!0,


En Súmer, que no conoce el grano, (ni) la cebada, (ni los
[cereales)».
52
El dios Ninmada, respetuoso de An, (repuso):
«¡Nuestro Padre no nos ordenó nada (de eso)!
¡(Fampoco) Enlil ordenó nada (de eso)!
¿Y cómo iremos nosotros al monte?
¿Y cómo podremos bajar el grano desde el monte?
¿Cómo introduciremos el grano ¿nmu-ha en Súmer?
Súmer, que no conoce el grano, ¿cómo se lo enseñaremos?
¡Vamos! Dirijámonos a Utu!!, que las puertas (...)
(para) la gente asentada y que yace, asentada y que yace (...),
el héroe, hijo de Ningal!? (para) la gente asentada y que yace
[con asombro,
Utu, para ella, apartaráa las sesenta puertas del atrio (...)».

Aqué finaliza el texto de la tablilla.

53
NOTAS

1. Con esta frase se describe el estado primitivo de la humanidad, desconocedora


todavía de los cereales.

2. Dentro de la producción agrícola mesopotámica la cebada jugaba un destacado


papel. Incluso fue utilizada como instrumento de intercambio monetario. Según el
mito los cereales descendieron del cielo.

3. An (Anu o Ánum en acadio) fue el dios absoluto de la cosmogonía súmero-


acadia. Era el rey del cielo en la tríada que formaba con Enlil y Enki (Ea). Fue el
padre de los dioses y el organizador del mundo. Se le veneró especialmente en Uruk.

4. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del dilu-
vio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre. Poco a
poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad santa de
Nippur.

5. El cedro, citado expresamente en el mito, estuvo considerado como el árbol más


poderoso y bello, siendo muy apreciado en la Antigúedad. Los habitantes de Mesopo-
tamia lo iban a buscar a los bosques del Libano.

6. Divinidad ctónica con virtudes curativas. Fue uno de los esposos de Ereshkigal,
la titular de los Infiernos. Su nombre equivale a «Señor de la adivinación por el agua».

Era el «Señor del país», hermano de Ninazu.

8. El río rápido o «río de agua corriente» puede ser identificado con el Tigris.

9. La descripción nos sitúa en los montes de Armenia.

54
10. Nombre dado por los acadios a la baja Mesopotamia, entre Babilonia y el golfo
Pérsico. En sumerio este nombre se identificaba con Ki-en-gi (Kengir).

11. Nombre sumerio del dios Sol. Utu fue hijo del dios Luna Sin. Aquí tiene
carácter de dios titular de la Justicia. En acadio fue llamado Shamash.

12. Esposa del dios Luna Sin y madre de Utu, el dios Sol.

55
UNA HIEROGAMIA COSMICA

Un texto smerio, de finales del tercer milenio a. de C., nos


presenta un mito relacionado con el nacimiento de la vegetación,
resultado de una hierogamia cósmica. Recogemos únicamente el
comienzo del mito,

El gran Kiur! se hizo resplandecer


a sí mismo, su cuerpo
[floreció alegremente.
La vasta Tie(rra)? sujetó a su cuerpo ornamentos de metal
[precioso y de lapislázuli3,
se atavió con diorita, calcedonia, cornalina (y) e/meshut.
(El Cielo) revistió de atractivo las hierbas*, (luego) se
[levantó majestuosamente.
La (Tie)rra pura se mostró adornada al puro Anó, en una
[plaza inmaculada”.
An, el alto Cielo, consumó el matrimonio con la vasta
[Tierra >

implantó el esperma de los héroes bosques y cañas en (su


[seno)8.
La Tierra, la buena vaca?, recibió la buena simiente de An,
la Tierra se consagró toda a dar feliz nacimiento a las
[hierbas de vida!0,
la Tierra, alegremente, originó la abundancia, exudó el vino
[(y) la miel.
Habiendo dado nacimiento al bosque (y) al cañaveral,
amontonó las uvas (y) la miel en los almacenes.
Mientras el cañaveral verdeaba como el bosque, ellos
[estuvieron en plena armonía,
el bosque y el cañaveral juntos, con sus tallos espléndidos,
[cantaban sus propias alabanzas.
56
El bosque no se mostraba orgulloso al cañaveral,
en la profundidad, en el vasto interior de la montaña,
[completó sus troncos;
el cañaveral se elevaba del carrizo como (una nube) de
[saltamontes,
haciendo crecer las gruesas cañas, los grandes marjales, la
[caña-1shshx.
Era a ellos a quienes las olas hacian engrandecer,
a quienes las nubes, llevando el agua del cielo, hacían
[ crecer.
El gran bosque hizo relumbrar al universo en la plenitud
[lujuriante,
el bosque, sobre los campos cultivados, pasó a ser (como)
[hermano y hermana, con el arado!!,
Donde ponía el pie, allí daba como regalo almacenes 12:
Ezinu-an13, el consuelo del país, levantaba su cabeza hacia
[el Cielo,
La Tierra, toda entera, los campos cultivados amontonaban
[montones de trigo para Shulgi?*.
Los dátiles, la higuera, el níspero, el árbol-mipari,
el granado, el manzano, la viña de abiertos pámpanos,
el árbol-/am, el roble, el álamo, la madera-4rz/num
1,
el olivo?”, el alfóncigo,
el Bosque, como tributo (y) regalo, alegremente, él18 los
[estrechaba en su pecho.

57
NOTAS

1. En el original Ki-ar-gal. El sentido de estas palabras varían según el contexto en


que aparecen. Su sentido literal es el de «Gran Tierra allanada», lo que concuerda con
el pensar sumerio. Para este pueblo la Tierra era un disco plano rodeado de mar,
flotando dentro de una esfera cuya parte superior era el Cielo y la inferior, probable-
mente, el Infierno. El ks-4r pasó luego a ser un componente más de los templos: el £;-
ur de Nippur se llamó precisamente «la gran Tierra», concepto sin conexión con el
Infierno, designado así a veces.

2. Aquí no debe identificarse con el Infierno, sino con el principio A¿, «tierra».

3. Mineral de color azul muy intenso, utilizado en el Próximo Oriente antiguo


especialmente en la fabricación de joyas y objetos de adorno.

4. Electro o aleación de cuatro partes de oro y una de plata, de color parecido al


ámbar. Para algunos autores el e/meshu sería una aleación de cobre y estaño (bronce) o
simplemente se trataría del ámbar. Los metales y piedras preciosas aparecen citados
usualmente en textos con ritos hierogámicos, siendo componentes de los vestidos
nupciales.

5. Esta anticipación al presentarnos las «hierbas» obedece a una licencia del autor,
toda vez que según el contenido del mito, las hierbas nacieron como consecuencia del
rito hierogámico del Cielo con la Tierra.

6. Aquií está personificado este principio. Án fue el dios absoluto de la cosmogonía


súmero-acadia y rey del Cielo en la tríada que formaba con Enlil y Enki (Ea). Fue el
padre de los dioses y el organizador del mundo.

7. En el texto se habla de Ai-siki/-la. También podría traducirse «en la tierra, la pura


tierra». (J. J. van Dijk.)

58
FO

8. Estamos ante la consumación de las nupcias cósmicas entre Cielo y Tierra.

9. Ab-xi es el epíteto de las diosas madres, muy común en diferentes textos.

10. Esto es, a la vegetación, y especialmente a las plantas comestibles.

11. Puesto que el bosque es masculino, aquí el arado está considerado como ser
femenino.

12. Traducción probable. El texto recoge ama (de emi, «almacén»).

13. Esto es, el trigo.

14, Shulgi (2093-2046 a. de C.) fue el segundo rey de la tercera Dinastía de Ur.

15. Desconocemos de qué árbol se trata. Para la serie de árboles aqui citados vid. el
Materialen 20m sumerischen Lexikon; The Assyrian Dictionary y el Akkadisches Handwór-
|
terbuch.

16. Tampoco sabemos exactamente de qué tipo de madera se trata.

17. El olivo fgish gi-ir-tum), aunque conocido en Mesopotamia, no tuvo especial


aprovechamiento. El sésamo y otras especies oleaginosas fueron más cultivadas. |

18. Esto es, el Bosque.

59
EL DILUVIO. SUMERIO

El mito sumerio del Diluvio, recogido en una tablilla localizada


en la ciudad de Nippur, constituye la primera narración en la
Historia de un Diluvio Universal. El fondo del texto, que repite
tradiciones orales antiquísimas, fue adaptado posteriormente en
otros relatos míticos, religiososy aun históricos. Se desconoce gran
parte del poema sumerio, ya que faltan casi los dos tercios de su
versión, pero cuando el contenido se hace inteligible nos hallamos
ante una divinidad que babla de salvar a los bombres de la
destrucción.

«(..)
Yo quiero (...) la destrucción de mi raza humana!,
para Nintu? quiero atajar la destrucción de mis criaturas.
Haré retornar a las gentes a sus establecimientos.
Construirán ciudades en todos los lugares
y haré que su sombra sea apacible.
Colocarán de nuevo los ladrillos de nuestros templos en los
[santos lugares,
(y) los lugares de nuestras decisiones los restablecerán en los
[lugares consagrados».
Yo prepararé convenientemente allí el agua santa que apaga el
[fuego,
completaré las divinas reglas y los sublimes decretos?,
la tierra estará regada y estableceré allí la pazt».
Después que AnS, Enlil%, Enki? y Ninhursag?
hubieron creado el (pueblo) de los cabezas negras”,
la vegetación se desarrolló, lujuriante, sobre la tierral0,
los animales, de todos los tamaños, los cuadrúpedos, fueron
[colocados como adecuado ornamento de las llanuras,
Sigue una laguna de 36 líneas.

«yo quiero tener en cuenta (sus afanosos esfuerzos)!!».


(Después que) el constructor del país!2 hubo fijado los
[fundamentos,
60
(cuando el cetro)!3 de la realeza hubo descendido del cielo?%,
después que la sublime tiara (y) el trono de la realeza hubieron
[descendido del cielo,
él15 completó (las divinas reglas y los sublimes destinos).
Fundó (las cinco) ciudades! en (lugares puros);
pronunció sus nombres y las designó como centros de culto?”.
La primera de estas ciudades, Eridu!8, la dio al jefe
[Nudimmud?,
la segunda, Badtibira?0, la dio al rugíg?!,
la tercera, Larak22, la dio a Pabilsag2,
la cuarta, Sippar?*, la dio al héroe Utu2,
la quinta, Shuruppak?0, la dio a Sud”.
El proclamó los nombres de aquellas ciudades y las designó
[como centros de culto;
no detuvo el (anual) diluvio, (sino que) excavó la tierra y trajo
[el agua,
y estableció la limpieza de los pequeños canales y las zanjas de
[irrigación?,
Nueva laguna de unas 37 líneas, en cuyo transcurso se darían los
: detalles sobre la decisión de enviar un diluvio devastador a la tierra.

el diluvio (...)
()
así fue convenido (...).
Entonces Nintu lloró (por sus criaturas) como un (...);
la divina Inanna? entonó un lamento por su pueblo;
Enki tomó consejo de sí mismo%,
An, Enlil, Enki (y) Ninhursag,
los dioses del universo prestaron juramento por los nombres
[de An y Enlil.
Entonces el rey Ziusudra3!, el pashishn de (...)2
construyó (...).
Humildemente, obediente, con reverencia él (...);
ocupado cada día, constantemente él (...).
Aquello no era un sueño: saliendo y hablando (...),
invocando al cielo (y) al mundo subterráneo3, él (...).
En el £2-4r%, los dioses, un muro (...).
Ziusudra oyó a su lado,
estando de pie en el lado izquierdo del muro (...):
«Junto al muro, yo% te diré una palabra, (escucha) mi palabra,
presta oído a mis instrucciones3%:

61
Un diluvio va a inundar todas las moradas, todos los centros
[de culto,
para destruir la simiente de la Humanidad (...).
(Tal) es la decisión, el decreto de la Asamblea (de los dioses).
(Tal) es la palabra de Án, Enlil (y Ninhursag),
(...) la destrucción de la realeza.
Ahora (...)».
En este punto aparecen alrededor de otras 40 líneas destruidas
donde se recogerían las instrucciones dadas a Ziusudra.

(.)
Todas las tempestades y los vientos se desencadenaron;
(en un mismo instante) el diluvio invadió los centros de culto.
Después que el diluvio hubo barrido la tierra durante siete
[días y siete noches?”,
y la enorme barca38 hubo sido bamboleada sobre las vastas
laguas por las tempestades,
Utu salió, iluminando el cielo y la tierra.
Ziusudra abrió entonces una ventana3? de su enorme barca,
y Utu hizo penetrar sus rayos dentro de la gigantesca barca.
El rey Ziusudra
se prosternó (entonces) ante Utu;
el rey le inmoló gran número de bueyes y carneros%,
Faltan 40 líneas de texto.

«Invocaréis por el cielo y por la tierra (...)%».


An (y) Enlil invocaron por el cielo y por la tierra (...),
e hicieron aparecer los animales que surgieron de la tierra*.
El rey Ziusudra
se prosternó ante An (y) Enlil.
An (y) Enlil cuidaron de Ziusudra,
le dieron vida como (la de) un dios%,
hicieron descender para él un eterno soplo como (el de) un
[dios.
Entonces al rey Ziusudra,
que salvó de la destrucción la simiente de la humanidad“ en
[aquel tiempo,
allende los mares, en el Oriente, en Dilmun*, (le) hicieron
[vivir.
El resto del texto sumerio, alrededor de unas 39 líneas, se ba
perdido totalmente.

62
A
NOTAS

1. Aquí está hablando una divinidad desconocida (por el estado de la tablilla) en


primera persona. Tal vez se trate de Án (escrito después Anu y Anum) o de Enki.

2. Era la diosa madre sumeria, conocida también como Ninhursag y Ninmah. En


diferentes textos aparece con el nombre de Aruru, creadora del género humano.

3. En el original, me. Este concepto ha sido definido de varias maneras: «fuerza


divina», «potencia sagrada», «regulación divina inmutable», «modelo notmati-
vo», etc. G. Castellino considera que me «representa el arquetipo, la regla que
constituye la raíz de la existencia de los seres y de las actividades creadas, y que los
dirige en su desarrollo, fijando su naturaleza y su funcionamiento».

4. Lectura de M. Civil. Para S. N. Kramer «estableció el juicio allí».

5. An (o Anu y Ánum en acadio) era el padre de los dioses, el dios celeste de la


cosmogonía súmero-acadia. Fue venerado especialmente en Uruk.

6. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmosfera, «rey del dilu-
vio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre. Poco a
poco, fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad santa de
Nippur.

7. Nombre sumerio del dios Ea, titular del agua dulce y del océano, venerado en
Eridu, y considerado dios de la magia, de la sabiduría y aun creador del hombre.
Enki fue, de hecho, el «Señor de la Tierra», concebida como fundamento o vasto
océano subterráneo.

8. Uno de los nombres de la diosa Nintu, la diosa madre sumeria.

63
9. Epiteto que designaba, en general, a la humanidad y no a una etnia concreta,

10. Seguimos la versión de S. N. Kramer para este verso. Otros autores traducen:
«los animales se multiplicaron por todas partes».

11. Lectura siguiendo a M. Civil.

12. El constructor (más exactamente «albañil») fue An. Era lógico, pues Án fue el
dios creador, salido de las aguas primigenias.

13. En esta laguna debe sobreentenderse la palabra «centro» (gdru). "También lo


podría ser «corona» (aga).

14. No sólo los textos míticos, sino también los históricos (Lista real sumeria)
recogen la creencia de que la realeza sumeria había bajado del cielo.

15. Tal vez sea Án.

16. Estas cinco ciudades antediluvianas son también recogidas en textos históricos,
si bien sus dinastías son totalmente míticas.

17. Lectura, algo poética, de S. N. Kramer. Para M. Civil, «y distribuyó las ciuda-
des».

18. Ciudad al suroeste de Ur, hoy Tell Abu Saharain.

19. Es uno de los nombres del dios Enki (Ea) en cuanto «procreador del hombre».

20. Antiquísima ciudad sumeria identificada con la actual Tell el-Medinah. Contó,
según la Lista real sumeria, con una dinastía mítica formada por tres reyes que
reinaron 108.000 años.

21. Nugig debe aludir aquí a Inanna, venerada en Badtibira, por sus relaciones con
Dumuzi.

22. Tercera de las ciudades antediluvianas (tras Eridu y Badtibira) que contó con
una dinastía mítica formada por un único rey, Ensipazianna, que reinó 28.000 años
según la Lista real sumeria. Hubo de estar situada en la Babilonia central, pero
todavía no ha sido identificada.

23. Divinidad bien atestiguada en Larak. Algunos autores, por lectura errónea,
consideran que la divinidad aludida aquí es Endurbilhursag, de la que no sabemos
nada.

24. Ciudad de la Babilonia del norte, hoy Abu-Habba.

25. Nombre sumerio del dios sol, divinidad titular de Sippar y Larsa.

26. Ciudad de la Babilonia central, hoy Fara.

64
e

x
27. Diosa tutelar de Shuruppak, posteriormente identificada con Ninlil, la esposa de
Enlil.

28. Esta línea ha sido interpretada de diferentes maneras. Seguimos a M. Civil.

29. Diosa sumeria del amor y de la guerra, hija de Án y Ántum. Su ciudad sagrada
era Uruk, cuya protección compartía con su padre. Más tarde fue equiparada a la
acadia Ishtar.

30. Lógicamente, ante la situación planteada. No hay que olvidar que Enki —según
algunas escuelas teológicas— fue el creador y benefactor de la Humanidad. La
situación €ra, pues, grave.

31. Ultimo rey antediluviano de Shuruppak y héroe del relato sumerio del Diluvio.
Cf. su actuación con la del héroe griego Deucalión, superviviente del Diluvio en
versión clásica.

32. Aunque no se cita la ciudad, hay que entender Shuruppak, de la cual era titular,
y también alto sacerdote (pashisbu).

33. El texto alude al cielo y al mundo subterráneo. Nosotros, siguiendo a S. N.


Kramer, consideraremos en adelante «cielo y tierra» simplemente.

34. Lectura sugerida por M. Civil. El kíur era una especie de capilla o palacio
divino.

35. El dios que aquí habla es probablemente Enki, considerado por esta acción
«salvador de la humanidad». Enki ante la imposibilidad directa de comunicarle la
decisión tomada por los dioses sobre la destrucción de los hombres, recurre a un
subterfugio legal.

36. Cf. con el Poema de Gilgamesh, tablilla XI.

37. Cf. con el relato del Génesis (6-8).

38. En el original gíish ma-gur-gur. Desconocemos tipo y descripción de esta «enorme


barca». Cf. con lo narrado en Génesis, 6, 14-16 y en el Poema de Gilgamesh, Xl.

39, En el texto sumerio se dice «hizo una abertura en su enorme barca».

40. S. N. Kramer traduce: «inmoló y sacrificó un carnero».

41. Esta y las dos siguientes líneas, dado su estado de conservación, son de gran
dificultad para su interpretación y traducción. S. N. Kramer alude a que se había de
emitir un «soplo del cielo» y otro «de tierra» para que se extendiera, dilatara o
agrandara algo otra vez (referencia al nacimiento otra vez de la vida y de la naturaleza
en la tierra).

42. Seguimos lectura de M. Civil. S. N. Kramer prefiere traducir «y la vegetación,


brotando de la tierra, se alzó».

65
43. Lectura de S, N. Kramer.

44. Esto es, salvó a toda la Humanidad. Los autores matizan la traducción de este
verso. Nosotros seguimos a M. Civil.

45. Dilmun, la supuesta zona de ubicación del Paraiso sumerio, se identifica actual-
mente con el archipiélago de Bahrein, junto a las costas de Arabia oriental, en el
Golfo Pérsico.

A A
A

QÓ6
MITOS DE ORGANIZACION
ENKI Y LA FUNDACION DEL EENGURRA

El poema sumerio de carácter mítico-litárgico «Enki y la


fundación del Eengurra», reconstruido a partir de diferentes
tablillas y fragmentos, nos babla, tras referirse brevemente a los
momentos inmediatos de la Creación, de la fundación del templo del
dios Enki en Erida y del viaje posterior de tal divinidad a Nippur
para alcanzar el reconocimiento jurídico de dicho templo.

Cuando el destino de (toda) cosa generada fue fijado,


en un año de abundancia que An! produjo,
la humanidad irrumpió como la hierba en las rendijas?.
El señor del Apsu3, el rey Enki*,
Enki, el señor que decide los destinos,
construyó allí la Casa5, toda de plata y lapislázuli',
De plata y lapislázuli, del esplendor del día
erigió con magnificencia el Santuario en el Apsu,
cuya fachada, adornada con trabajos de plata, se levanta en el
[Apsu?.
(Los dioses) se retiraron del señor Nudimmud?8 (y dijeron):
«AMí ha construido la Casa santa, con lapislázuli la ha
ladornado,
con magnificencia, de oro la ha revestido.
La Casa ha sido edificada en Eridu? a la orilla (del mar);
sus resonantes muros inspiran consejos,
sus (...) de caña mugen como un toro.
La Casa de Enki profiere elevadas voces!0,
la Casa de la noche vocea a su rey y (le) dispone (todo) bien».
El mayordomo Isimun!! se dirige con gracia al rey Enki,
se aproxima a la Casa y le habla,
se arrima al edificio y le dice:
«Casa, construida con plata y lapislázuli,
cuyos fundamentos se hunden en el Apsu,
69
(a) la que el príncipe ha atendido en lo alto del Apsu,
que posee el terror del Tigris!2 y del Eufrates!13 sublimes,
(a) la que, en el Apsu, Enki ha hecho objeto de perfección.
Tu cerrojo no tiene igual,
tu gozne es un león espantoso,
tu cornisamiento es el toro celeste?*, ornamento artístico del
[£rontón,
tu cornisa de lapislazuli adorna el cornisamiento,
tus almenas son como (un) toro que alza (a lo alto) sus
[cuernos,
tu portal es un león que apresa a un hombre,
tu umbral es un león que asalta a un hombre.
Apsu, lugar puro, provisto de gloria,
Eengurra!5, tu rey ha puesto (sobre t1) su pie.
Enki, rey del Apsu,
allí ha construido tus fundamentos de cornalina,
plegarias (sobre tablillas de) lapislázuli allí ha dispuesto.
Para la Casa Enki ha atendido las (provisiones de) miel y de
[“tostaduras” puras.
Como un buey que se vuelve hacia su dueño
(y que) espontáneamente muge, (así) da sólo consejos.
¡Eengurra, (templo al) que Enki con su punzón suspendió!0
[en el cielo puro,
en ti ha erigido el sublime trono!
Tu umbral es el cierre puro del cielo,
el Apsu es un lugar puro, lugar de la decisión de los destinos.
El Señor sabio, el rey Enki,
(Enki, el Señor que decide los destinos),
Nudimmud, el señor de Eridu,
el interior de la oveja salvaje que no ve (ningún ojo) humano,
(él) ha podido contemplar claramente tu sapiencia.
¡Eridu, amada de Enki,
Eengurra, seno rico de abundancia(s),
Apsu, vida de la nación, que Enki ama preferentemente,
Casa, construida en el límite (del mar), objeto de destinos
[consumados!
Eridu, tu sombra se extiende hasta la mitad del mar,
ea

mar undoso, sin rival.


Sublime río, cargado del terror que la nación aviva!”,
Eengurra, majestuoso huracán, que tiene sujeta a la tierra.
sorda

Casa, con el Océano cerca, león en el corazón del Apsu,


Casa sublime, Enki, que entrega sabiduría al hombre.
70
l
Tu mugido, como de río potente y tumultuoso, |
|
para el rey Enki resuena.
Para su Casa santa dispone (todo tipo de) bien:
La lira, el algar!8, el arpa, el timpano,
los sistros, instrumentos de sabum y maeri*, que resuenan en
[la casa.
El dulce sonido que suelta la plegaria del arpa,
allí, en el centro, cumplimenta a tu terror imponente.
A los siete músicos hace ejecutar (la plegaria).
La palabra de Enki no se puede modificar,
para siempre permanece».
Así Isimun habló al edificio,
su dulce melodía emitió el canto (de alabanza) al Eengurra.
Cuando hubo terminado la construcción, cuando hubo
[terminado la construcción,
después que Enki hubo encumbrado a Eridu,
resultó una torre bien construida, fundada sobre el agua.
Sus cercanías las llenó con frescas cañas,
en sus verdes huertos, plenos de frutos,
los pájaros anidaron,
las tencas (...) produjeron,
las carpas, entre los pequeños árboles, agitaban con destreza
[sus largas colas.
Cuando Enki se alzó, (también) los peces se alzaron,
[elevándole las manos? (en plegaria).
El residió allí, maravilla para el Ápsu,
llevando júbilo al Engur?!,
(Sin embargo), al mar aportó temor,
hizo bajar el terror al Gran Río?,
y el Viento del Sur2 llegó a perturbar furiosamente al
[Eufrates.
Su timón era Nirah2*,
sus remos eran las pequeñas cañas,
el embarcamiento de Enki (significaba) año rico en
[abundancia(s),
la barca se desamarró por sí misma, por sí misma gobernó las
[cuerdas del remolque.
Al separarse de la Casa de Eridu,
el río dio consejos a su tey;
su alboroto era como el mugido de un becerro, como el
[mugido de una mansa vaca.
Enki sacrificó bueyes, (sacrificó) ovejas en cantidad;

71
donde no había tambores ala, allí los sabía encontrar;
donde no había tímpanos de bronce, allí los hacía aparecer.
Voluntariosamente se dirigió a Nippur?,
entró en el gigunu?6, en el santuario de Nippur.
Enki se acercó a las (provisiones de las) bebidas
[embriagadoras, se acercó al vino,
(y) escanció vino en vasos de bronce.
Mezcló con generosidad cerveza de espelta;
la mezcló en una cuba dispuesta para añejar la bebida;
(luego) trató la abertura?” con miel y dátiles de óptima
[(calidad).
En su interior derritió con generosidad miel en agua
[fresca.
Enki, en (el santuario de) Nippur, a su padre2%,
a su padre Enlil22 le dio a comer pan.
Hizo sentar a Án en el lugar de honor,
al lado de An puso a Enlil,
a Nintu?! la sentó sobre un sillón,
(a continuación) los Anunnaki%2 por orden tomaron
[asiento.
Los sirvientes ofrecieron cerveza, prepararon vino;
los camareros servían (bebida) con profusión.
Los gruesos bronces para el desafío de Án y de Urash3 (os)
[dispusieron fuera (del recinto sagrado),
hicieron relumbrar las copas como (lo hacen) las naves.
Tras haber mezclado la cerveza (...) vino y cerveza;
(...) de la Casa hubieron abandonado,
Enlil entró festivamente en Nippur,
Enlil habló a los Anunnaki, (diciéndoles):
«Grandes dioses, que habéis venido,
oh Anunnaki, acomodaos en la sala del consejo.
M1 hijo, el rey Enki, ha construido la Casa,
(en) Eridu, (que) como una montaña ha hecho crecer de la
[tierra.
La ha construido en un lugar apropiado,
en Eridu, lugar santo, no hollado por (ningún) hombre,
ha construido la Casa con plata, la ha ornamentado con
[lapislázuli.
La Casa, que hace resonar las siete liras, privilegiada con el
[conjuro.
En el canto sagrado, al unísono, la Casa surgida de la tierra ha
' [resultado satisfactoria;
72
al santuario del Apsu el buen destino de Enki lo ha hecho
[objeto de perfectos destinos.
¡A la construcción de la Casa de plata en Eridu,
a Enki, alabanzas!?

73
NOTAS

1. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia y rey del cielo en la tríada que


formaba con Enlil y Enki (Ea). Fue el padre de los dioses y el organizador del
mundo.

2. Símil para remarcar la gran eclosión demográfica de la humanidad.

3. Era uno de los títulos del dios Enki (en acadio Ea). El Apsu era el abismo
primordial, las guas dulces, situadas en el horizonte, de las que surgían fuentes y rios.
Sobre tal horizonte original flotaba la tierra, rodeada a su vez por un manto de agua.

4. «Señor de la Tierra» en oposición al Cielo, o también «Señor del suelo» compren-


diendo así las venas de agua dulce. Los acadios le dieron el nombre de Ea, con
significado de «Casa del agua», lo que definiría su carácter y atribuciones. Fue dios
del agua dulce y del Océano; también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría
y aun del género humano. Fue venerado especialmente en Eridu.

5. Esto es, un templo, al que se aludirá después.

6. Piedra de tono azul intenso, muy usada en el Próximo Oriente antiguo como
piedra semipreciosa.

Sabemos por el Enuma elish que Enki había fundado su Casa en el Apsu, lugar en
donde nacería Marduk, hijo de Enki (Ea) v de Damkina.

8. Nombre del dios Enki en tanto que creador del hombre.

9. Ciudad al Suroeste de Ur, hoy el actual Tell Abu Saharain. Fue la ciudad titular
de Enki, habiendo confirmado la arqueología su gran antigiedad.

74
10. Esto es, oráculos.

11. Responsable del templo de Enki en Eridu.

12. Uno de los dos grandes ríos de Mesopotamia, de 1.890 km de longitud.

13, El otro gran río de Mesopotamia, de 2.700 km de longitud. Ambos ríos en


cuanto a salidos del Apsu y vueltos a él, de alguna manera eran subordinados del
abismo primordial.

14. Cf. con el Poema de Gilgamesh (mito de Gilgamesh, Ishtar y el Toro celeste). Se
trata de un animal mítico creado por Án, el padre de los dioses.

15. Nombre del mítico templo construido por Enki en el Apsu. Puede, de hecho,
ser identificado con el propio abismo primordial. En Lagash existió otro templo con
el mismo nombre, detlicado a Inanna, hija de Enki (Ea), según algunos mitos.

16. Es decir, «diseñó».

17. Alusión al Eufrates, en cuya orilla estaba situada Eridu.

18. Instrumento musical de cuerda.

19. Nombres de dos clases de madera.

20. Lógicamente hay y aquí


aq una licencia poética, > al considerar antropomorfos a los
peces.

21. Esto.es, al templo Eengurra.

22. Al Eufrates, sin duda.

23. Era uno de los cuatro vientos creados por Án para delimitar las regiones. De
hecho, tenía carácter maléfico.

24. Dios serpiente de potencia demoníaca.

25. Ciudad santa de Súmer, hov Niffar, situada cerca de Kish y de Babilonia.

26. Era una capilla


Pp o sancta sanctorum del templo, cuyo
y acceso estaba P prohibido a los
profanos.

27. Lógicamente, la abertura de la cuba.

28. Su padre era, según el mito, Enlil.

75
29. Gran dios del panteón sumerio. Señor de la atmósfera, «rey del diluvio» y
«señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre. Poco a poco,
fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad santa de
Nippur.

30. Esto es, le preparó un banquete.

31. Nombre sumerio de la diosa madre. Su nombre equivale a «Señora del parto».
Fue adorada especialmente en Adab.

32. Conjunto de dioses que primeramente acompañaron a Án en el cielo. Con el


tiempo fueron repartidos por la tierra y los Infiernos, actuando en este lugar como
jueces de los difuntos.

33. Nombre aplicado al dios Ninurta, dios de las batallas.

34. El mito termina con el resumen de los versos empleados por el autor: «Lineas:
604-609».

76
ENKI Y EL ORDEN DEL MUNDO

La composición, con trazos míticos muy marcados, titulada


«Enki y el orden del mundo», está considerada como uno de los
textos más importantes de la literatura sumeria. Fechado hacia el
año 1900 antes de Cristo, su contenido ha podido ser reconstruido
modernamente a partir de diferentes materiales, dispersos en los
fondos de textos cuneiformes de distintos museos. El texto viene a
constituir una larga alabanza a Enki en la que se intercalan
episodios de gran interés social, económico, mítico y religioso.

(..)
(...) primogénito de An!, héroe por virtud propia;
Padre Enki?, engendrado de un toro?3, simiente que el toro
[salvaje (ha hecho nacer);
Valeroso, “Gran Monte”* de Enlil5, amado del sagrado An;
(...) hecho, que cazas pájaros por encima de todas las regiones
[enemigas'.
Gran dragón, con residencia en Eridu”,
cuya sombra recubre cielo y tierra.
Bosque (...) extendido sobre la región de Súmers,
Enki, señor de la abundancia, exorcista de los Anunnaki?.
(El) ha establecido en la tierra la palabra verdadera; en el
[Ekur!% es el defensor de An y de Urash!!,
(...) sublime, que fija la gran columna del cielo y tierra.
Enki, cuyo ojo sólo agita el corazón del país enemigo.
El ha creado (...), ha creado el ciervo,
ha creado la cabra montés, ha creado la cabra montés,
(...) ha dispuesto la fosa (para la caza) en el corazón de la
[montaña.

Sobre Eridu, que ninguno puede violar??


(...) has puesto tus ojos,
(...) para producir (cosas) perfectas,
77
...) para dar,
ON INT

...) para dirigir,


...) SUYO, tú eres
LEN

...) a la tierra has acercado,


...) has hecho,
...) allí has puesto,
..) Ciertamente.
...) has puesto.

(...) después que has irrigado los fecundos campos


amontonando montones y pilas de grano en la llanura
[superior,
(...) allí hay mantequilla, allí hay leche, lo traen (todo ello) de
llos establos y rediles.
Los pastores (...) allí hacen resonar dulcemente su lamento,
mientras (...) con el batir de la mantequilla en las tinajas
[transcurren los días.
Para la comida nocturna, en la sala de los grandes dioses, has
[dispuesto los preparativos convenientes.
Tu palabra ha llenado al joven como (lo que tiene) de fuerza
[propia13
como (la de) un buey que se embravece, que da cornadas en el
[corral.
Tu palabra otorga graciosas trenzas a la cabeza de la virgen??,
La gente admira la ciudad (bien) fundada.

(...) que va, camina errando?S,


(...) las criaturas vivientes tienden los brazos.
Por hacer alegrar su corazón, con tu proclamación,
de los señores, de los reyes!S,
a ti Enlil te ha confiado el Monte?”.
Gran príncipe, señor de la abundacia, señor de inteligencia,
señor que Án ama con predilección, honra de Eridu,
ejecutas con eficiencia mandatos y decisiones, (pues eres)
lexperto conocedor de los destinos!8,
(...) has obstruido afuera, has hecho entrar en su casa al mes;
de los (...) su cuenta has obtenido,
(...) al pueblo en sus moradas has colocado,
78
(...) del gígunu1?, (cuyos) árboles has plantado,
(...) acabados.
En su (...) haz retornar,
(...) las armas de sus casas has apartado.
(Cuando) el padre Enki apareció en la región sembrada,
[¡cómo hizo crecer la fecunda semilla!
(Cuando) Nudimmud apareció entre mis fecundas ovejas,
[¡hizo nacer corderos!
Cuando apareció entre mis fecundas vacas, ¡hizo nacer sanos
[terneros!
Cuando apareció entre mis Óptimas cabras, ¡hizo nacer sanos
[cabritos!
En el campo, en mi campo feraz, cuando él hubo aparecido,
en la llanura superior amontonó montes y pilas (de grano)?1.

Sigue una laguna de dos versos, con unas pocas palabras alusivas
a la tierra.

Enki, el señor del Abzu”, irresistible en su majestad,


[proclama con (gran) voz23:
«Mi padre, el rey del Universo,
me ha hecho aparecer relumbrante en el Cielo y en la Tierra?,
Mi hermano mayor”, el rey de todos los países,
reunió todas las normas?%, puso todas las normas en mi
[mano.
Del Ekur, de la casa de Enlil,
yo traje (obras) perfectas?” hasta mi Abzu, en Eridu.
Yo soy la semilla genuina, engendrada por el buey salvaje?8,
[yo soy el primogénito de An.
Yo soy la gran tormenta que sale de la Vasta Tierra2%, yo soy
[el gran señor del país.
Yo soy el gugal%% de todos los señores, el padre de todas las
[tierras.
Yo soy el hermano mayor de los dioses, (el que) trae la
[abundancia.
Yo soy el que guarda los registros31 del cielo y de la tierra.
Yo soy el oído y la inteligencia de todas las tierras.
Junto al rey An, en el trono de An, yo proclamo la justicia;
junto a Enlil, en la “montaña de la sabiduría?” yo decreto los
[destinos.
El puso en mi mano el decretar los destinos en la región del
[Oriente,
79
yo soy el objeto de los cuidados de Nintu3,
yo soy aquel a quien Ninhursag? ha llamado con bello
[nombre,
yo soy el jefe de los Anunnak:,
yo soy el que ha nacido como primogénito del venerado An».
Después que el señor había declarado (su) grandeza,
después que el gran príncipe había pronunciado su propia
[alabanza
los Anunnaki vinieron ante él con adoración y súplicas:
«Señor que vigilas35 cualquier (obra) de artesano,
que tomas las decisiones, (tú) el glorificado, ¡Alabanza a
[Enki!».
Por segunda vez, en (medio de) gran alegría,
Enki, el rey del Abzu, irresistible en su majestad, proclama
[con (gran) voz:
«Yo soy el señor del mandato indiscutido, quien va en
[cabeza?6.
Mi palabra construye los establos, rodea los apriscos.
Si me acerco al cielo, una lluvia de prosperidad cae del cielo,
si me acerco a la tierra, traigo una abundante inundación,
si me acerco a las verdes praderas,
las pilas y los montones (de mies) se levantan con mi palabra.
Mi casa, el templo, ha sido contruido en un lugar puro, ha
[sido llamado con dulce nombre,
mi Abzu, el templo, ha sido construido en la boca de las
[aguas, y yo le decreté un buen destino.
La sombra de mi casa se extiende sobre el
[“pantano-serpiente?””,
los peces subur-mash?" PS de mi casa enderezan sus largas
[barbas (?) entre las plantas de miel,
las carpas agitan sus colas para mí entre las pequeñas cañas,
los gorriones gorjean en sus (...),
el señor (2) (...) que rige las armas divinas,
¡Yo soy Enki, en mi (...) todos se reúnen!
Los “sabios” (...)

La siguiente línea está destruida.

los dioses de las fundaciones Enkum y (...) han proclamado allí


[la majestad38,
purificaron el agua para mi (...)%.
Cantos sagrados y conjuros (me) han difundido en mi Abzu,
80
mi barco de alta proa “Corona del Rebeco del Abzut0”
trae en su interior una gran alegría para mí.
En el excelso pantano, mi sitio favorito,
abre sus brazos hacia mí, inclina su cuello hacia mí*.
Los kara* tiran de los remos al unisono,
cantan dulces canciones para mí, hacen alegrarse al río,
Nimgirsig%, el ensié* de mi barco (de alta proa),
sostiene el cetro de oro para mi.
Yo soy Enki (...) el barco “Rebeco del Abzu” (...),
yo soy el señor (...),
yo, Enki (...).

Sigue una laguna de cinco líneas,

(...) yo admiro sus florecientes cedros (>).


Los países de Magan* y Dilmun*
me buscan a mí, Enki.
Los barcos de Dilmun efectúan el amarre,
los barcos de Magan cargan hasta la altura del cielo,
los barcos zagilum*” de Meluhha*
transportan oro y plata,
lo llevan a Nippur* para Enlil, el rey de todas las tierras.
A los desprovistos de ciudad, a los desprovistos de templo,
yo, Enki, a los Martu5% les obsequié con ganado».
Al gran principe que se presenta en su país,
los Anunnaki le testimonian veneración:
«Señor que dominas las grandes normas, las puras normas,
sobre las grandes normas, la totalidad de las normas pon tu
[pie3!.
Triunfa (en) el cielo y en la tierra, sobre su (vasta) extensión.
En Eridu, lugar puro, el lugar más precioso, has entrado en
[posesión del noble disco (solar).
¡Alabanza a Enki, señor del universo!».
Al gran señor que se presenta en su país
los señores, los sentados sobre tronos,
los (sacerdotes) en posesión de los encantamientos de Eridu,
los “vestidos de lino” de Súmer,
los que (cumplen) el oficio de exorcistas del Abzu,
al padre Enki, en el lugar sagrado, ponen su pie??,
La estancia de la casa regia ellos la purifican.
Al (lugar) del asiento real ellos le imponen un buen
[nombre,

81
En el gran santuario del Abzu (...)
en él se llevan a cabo cantos en voz alta.

El texto presenta una larga laguna de quince líneas.

Las carpas agitan sus colas hacia mí en las pequeñas cañas.


El gran emblema que se eleva desde el Abzu, hecho para
[cobertura,
extiende su sombra sobre el orbe terrestre; la gente tiene
[temor.
El (...) levantado en el pantano (...) amenaza a todas las
[naciones extranjeras.
El señor, el gran gobernador del Abzu,
al barco “Rebeco del Abzu” imparte órdenes;
al árbol que crece en el Abzu ha vuelto resplandeciente;
en Eridu, en el lugar puto, lugar de suma importancia detiene
[el noble disco (solar).
El inspector superior Nusku*3, hijo de Enlil,
guardó la pértiga (de barquero).
El héroe levantó la mirada hacia el Abzu.

Sigue una laguna de seis versos.

Nidaba3*, el santuario, la barca (...),


al señor, la barca (...),
entrega el cetro de oro puro al señor*5;
los Lahama% del Abismo le rindieron homenaje,
los remeros, como los pájaros-hegam del cielo, (...).
Para el rey que está de pie orgullosamente, para el padre Enki
[que en el país levanta (soberbio) la cabeza,
para el gran príncipe que se presenta en el país,
hacen aparecer para él la abundancia en el cielo y en la tierra.

Enki decretó el destino:


«Súmer, Gran Monte, tierra del Universo,
llena de esplendor desde la salida del sol hasta su ocaso, país
[que tiene como don las normas.
Tus normas (son) normas sublimes, inalcanzables;
tu corazón es prestigioso, insondable.
82
Matriz verdadera, en ti los dioses fueron dados a luz, eres
[inalcanzable como el cielo,
que generas al rey y lo adornas con la noble diadema,
que generas al sacerdote-ene, que pone la corona en su cabeza.
Tu señor, señor importante, que junto al rey Án se sienta en
[el trono celeste,
tu rey, el “Gran Monte5?” (es) el padre Enlil;
como un (alto) cedro (...) los coloca, él, el padre de todas las
[regiones.
Los Anunnaki, los grandes dioses,
han tomado posesión del Ki-ur*8 en medio de ti,
en tus gígunu, plantados de árboles, consumen su comida.
¡Casa! ¡Súmer! Que tus muchos establos sean construidos, que
[tus vacas se multipliquen,
que tus muchos apriscos sean levantados, que tus ovejas se
[vuelvan miriadas,
que tu giguna alcance (la altura) del cielo,
que tu perdurable (edificio) alce su frontón al cielo,
que los Anunnaki decreten los destinos en tu centro».

El marchó al templo de Ur,


Enki, el señor del Abzu, decretó sus destinos:
«Ciudad provista de decoro, de abundantes lavaderos, buey
[perfecto (muy) potente,
trono de abundancia, que recorres las regiones altas, verde
[como la cima de una montaña,
arboleda de cedros-hasur, de amplia sombra, heroica por
[fuerza propia,
(que) tus normas perfectas sean bien ordenadas.
Enlil, el “Gran Monte”, ha proclamado tu elevado nombre en
[el cielo y en la tierra,
ciudad cuyo destino ha sido decretado por Enki,
templo de Ur, que puedas elevarte hasta el cielo».

El marchó a la tierra de Meluhha.


Enki, el señor del Abzu, decretó sus destinos:
«Tierra negra%, que tus árboles sean árboles altos, árboles de
[montaña,

83
que tus tronos puedan ser (tronos del) palacio real,
que tus cañas sean cañas gigantes, cañas de montaña,
que tus héroes en el campo de batalla sepan empuñar las
[armas,
que tus toros sean toros grandes, toros de montaña,
cuyo mugido sea semejante a los toros (salvajes) de los
[montes,
que las grandes normas de los dioses sean cumplidas para ti,
que todos los pájaros-¿1fidwl de las (regiones) montañosas
[porten una cresta de lapislázuli%,
que tus pájaros sean como los pajaros-haia%,
cuyas llamadas resuenan en el palacio real,
que tu plata sea oro,
que tu cobre sea estaño para el bronce%,
(que tu) tierra, cuanto posea, se incremente,
que tus habitantes se multipliquen,
que tu (...) salga a su compañero como un toro».

(...) la ciudad de (...)


como (...) así hizo.
El purificó, volvió espléndida la tierra de Dilmun;
(y allí) puso a Ninsikillaó5 a su cargo.
Dio el río (...) al templo del principe; comió sus peces,
dio palmeras a su fecundo campo; comió sus dátiles.
(...) Elam% y Markhashe%” (...)
fueron (destinados) a ser devorados como pescado.
El rey a quien Enlil le confió el poder
destruyó sus casas, destruyó sus muros.
Sus metales (preciosos) y su lapislázuli y sus tesoros
trajo a Nippur para Enlil, el rey de todos los países.
A los que no construyen ciudad, a los que no construyen casas
Enki, a Martu, le obsequió con ganado.

Después de haber vuelto su vista de aquel lugar,


después de que el padre Enki la había levantado sobre el
[Eufratesó9,
se puso de pie furiosamente, como un toro que acornea;
hizo crecer las aguas, alargó la fecundidad”.
84
Llenó (también) el Tigris?! de agua corriente.
La vaca muge en los pastizales; (...) a los terneros en los
[establos.
El Tigris, como a un toro rampante, se colocó a su
[costado
”2,
acrecentó las aguas, trajo regalos nupciales.
El Tigris, como un gran toro, se alegró en (...)”.
aportó agua, agua corriente, siendo buena la vida (que
[ocasionó);
aportó grano, grano abigarrado, alimento para la gente.
Llenó el Ekur, el templo de Enlil, con todo tipo de bienes.
Con Enki Enlil se alegra (y) Nippur exulta.

El señor ciñó la corona para la soberanía,


para la realeza, la noble tiara se impuso,.
holló el suelo a su izquierda,
y la abundancia nació de la tierra para él.
Después de haber tomado el cetro en su (mano) derecha,
el Tigris y el Eufrates, que juntos proporcionan alimento,
ante sus palabras y de acuerdo con sus órdenes,
abundancia y bienestar (hicieron) fluir del palacio como
[mantequilla
74,
El señor de las decisiones, Enki, rey del Abzu,
a Enbilulu?3, el inspector de los canales,
(Enki) lo puso a cargo de ellos.

El llamó al pantano y lo enriqueció con carpas


y peces-
subur PS,
él llamó al cañaveral y lo enriqueció con cañas secas y cañas
[verdeantes,

Sigue una laguna de dos líneas.

anunció un desafío (...),


a cuya red no escapa ningún pez,
a cuya trampa no escapa ningún (...),
a cuyo lazo no escapa ningún pájaro.
(...) el hijo de (...)
85
al dios (...), a quien le gustan los peces,
Enki (lo) puso a cargo de ellos.

El señor levantó un templo (?), un templo puro, cuyo interior


[es artístico,
levantó un templo en el mar, un templo puro, cuyo interior es
(artístico;
un templo (...) cuyo interior de (...) nadie conoce,
templo, cuyo fundamento es la constelación ku”,
templo puro, cuya firme cumbre alcanza la constelación del
[carro.
(...) del (...) temor, el fulgor majestuoso,
los Anunnaki, los grandes dioses, no se aproximan a él.
(...) para alegrar el palacio.
Los Anunnaki se congregaron a su alrededor con oraciones y
[súplicas,
(y) a Enki, en el Eengurra” levantaron una elevada tribuna.
Al señor luz (...),
el gran príncipe nacido (...)
el pájaro-(...) en los confines (...),

El texto se hace ininteligible debido a una laguna de cinco líneas.

Para (regular) la gran inundación del Abismo,


para el pájaro-¿zí y el pez-/il, el chillido de (...)
que sale de su garganta (...).
A la señora de Sirara?8, la madre Nanshe??,
sobre el mar y sobre la (vasta) tierra
Enki la puso a su cargo.

El llamó a los dos vientos y a la lluvia del cielo,


como grandes nubes los balanceó en el aire,
empujó su curso hacia el horizonte,
a las colinas las convirtió en campos.
A aquel que conduce la gran tormenta, que ataca con el
[rayo,
puro cerrojo, (ser) que atranca el corazón del cielo,
al hijo de An, al gugal del cielo y de la tierra,
ron

86
A
a Ishkur*0, el bueno, el hijo de An,
Enki lo puso a cargo de ellos.

El preparó el arado, el yugo y el tiro8!;


el gran príncipe Enki puso a quien guiase a los bueyes
[cornudos,
abrió los sagrados surcos,
hizo crecer el grano en los campos cultivados.
Al señor que se impone la diadema, ornamento del país
[superior,
de robustos miembros, agricultor de Enlil, |
a Enkimdu*2, el hombre de la acequia y del dique,
Enki lo puso a cargo de ellos.

El señor llamó a los campos cultivados y los enriqueció con


[tallos,
Enki hizo aparecer garbanzos, guisantes y haces de (...); |
amontonó el grano shelibar, el grano abigarrado y el
[grano-¿nauba en pilas;
Enki multiplicó los montones y las pilas (de grano),
con Enlil extendió ampliamente la abundancia por el país.
(A aquella cuya) cabeza y costados son tordos, cuya cara está
[cubierta de miel,
a la señora, la procreadora, vigor del país, la “vida” de los
[cabezas negras83
a Ashnané*, el pan nutritivo, alimento de todos,
Enki la puso a cargo de ellos.

El gran príncipe puso la red$ cerca de la piqueta y preparó el


[molde86
fertilizó el agarín*? como mantequilla buena,
a su piqueta, cuyo penetrante diente es una serpiente que
[devora la carroña, la hizo (perfecta),
a su preparado molde, dispuesto sobre el lado (...).
A Kulla88, el gran (amasador) de arcilla de (todo) el país,
Enki lo puso a cargo de ellos.
87
Puso (sobre la tierra) la cuerda$? y preparó los fundamentos;
fundó la casa en las proximidades de las asambleas”, reguló
llas abluciones.
El gran príncipe ahondó los cimientos, dispuso sobre ellos los
ladrillos;
sus fundamentos así dispuestos no cederán jamás.
A su casa, así de firme, no la podrá arrastrar la inundación;
(pues) sus bóvedas, como el arco iris, tocan el cielo.
A Mushdama?!, el gran arquitecto de Enlil,
Enki lo puso a su cargo.

El impuso la pura corona a la llanura señorial,


a la llanura superior le colgó una barba de lapislázuli, una
[corona de lapislázuli en ella ciñó.
Adornó el terreno óptimo con abundante vegetación lozana,
multiplicó los animales de la llanura, dispuso la llanura como
[conviene.
Los carneros, los carneros salvajes (...) multiplicó y ordenó su
[fecundidad.
Al héroe, corona de la región superior, rey de la llanura,
al gran león de la región superior, la fuerza (...) sublime de
[Enlil,
a Sumugan”, el dios de la montaña,
Enki lo puso al frente.

El construyó los establos, reguló los abrevaderos,


erigió los apriscos, los enriqueció con la mejor
grasa y¿
[leche.
Llevó (con ello) alegría a la sala del convite de los dioses,
hizo llegar la abundancia a la llanura, creada para la fértil
[vegetación.
Al rey, proveedor fiel del Eanna%, amigo de An,
al amado yerno del valeroso Sin%, al esposo de la pura
[Inanna9,
la señora, la reina de todas las grandes normas,
que una y otra vez ordena la procreación del (...) de Kullab%,
a Dumuzi”, el divino amshumgallu% del cielo, el amigo de An,
Enki lo puso al frente.
88
El llenó el Ekur, la casa de Enlil, con todo tipo de bienes,
Enlil se alegró con Enki (y) Nippur exultó.
Levantó los terraplenes”, los señaló con mojones,
Enki, para los Anunnaki,
dispuso lugares de habitación en las ciudades,
dispuso terrenos para ellos en el abierto campo.
Al héroe, al toro que salió del bosque Hashur!% rugiendo
[furiosamente,
al valeroso Utu'%!, el toro que se yergue orgullosamente, que
[ostenta furiosamente su poder,
al padre de la “Gran Ciudad”, lugar por donde sale el sol!%,
[gran heraldo del puro An;
al juez y ejecutor de las decisiones de los dioses,
provisto de un tocado de lapislázuli en un cielo puro que sale
[del horizonte,
A Utu, el hijo nacido de Ningal!%,
Enki lo puso a cargo del universo entero.

El tejió la tela-ug, preparó el ornamento1!0;


Enki perfeccionó grandemente lo que es trabajo de mujer105,
a Enki, la gente vestida (...),
la corona (?) del palacio, ornamento del rey,
a Uttu!0%, la mujer digna de confianza de los almacenes,
Enki (la) puso al cargo de ellos.

Entonces, por sí misma, habiendo dejado el cetro real108,


la mujer (...), la virgen Inanna, habiendo dejado el cetro real,
Inanna, de su padre Enki
en el templo entró, humillada; sollozando profirió un
[lamento:
«Las decisiones de los Anunnaki, los grandes dioses,
Enlil puso firmemente en tu mano.
A mí, mujer, yo sola, ¿qué haré 10?
Yo, la pura Inanna, ¿dónde están mis prerrogativas?
Aruru!!0, la hermana de Enlil,
Nintu!!1, la señora de la montaña,
(...) procreación pura, tomó para sí como su señorío,
(-..) cogió para sí (...);

89
se adueñó de la vasija sila-garra de lapislázuli,
tomó para sí su sagrada y pura vasija ala (...).
Se convirtió en la comadrona del país,
en su mano tú has puesto el hacer nacer al rey, el hacer nacer
[al señor.
Aquella hermana mía, la sagrada Nininsinna?%,
se adueñó del brillante 4n4113; se convirtió en la hieródula del
surgió de An (y) expresó sus deseos. [cielo;
Aquella hermana mía, la sagrada Ninmug!!*,
un cincel de oro (y) un martillo de plata
tomó para sí; el (...) del gran cuchillo dentado,
se convirtió en la metalista1!5 del país.
El hacer nacer al rey, ceñirle la noble diadema,
el hacer nacer al señor, imponerle la corona en la cabeza, (eso)
[tú lo has puesto en su mano.
Aquella hermana mía, la pura Nidaba,
tomó para sí la varilla de medir!!S,
la medida de lapislázuli colgó a su costado;
atrajo hacia sí las grandes normas;
erige los terraplenes, delimita los campos; es la escriba del
[país.
Has entregado bajo su poder la bebida y la comida sagrada de
llos dioses;
Narishe la noble señora, del (...) sagrado, pone a sus ples;
se ha convertido en la inspectora de las pesquerías,
los mejores peces (...),
ella presenta a su padre Enlil.
Yo, mujer, a mí sola, ¿cómo se me trata?
Yo, la sagrada Inanna, ¿dónde están mis prerrogativaso».

Sigue una laguna de unas cuatro líneas.

(..) su (...)
Enlil (...)
(...) adornó para ti (...) pronunció para ti.
Tú usas allí el vestido “fuerza del muchacho joven”,
tú has establecido las palabras habladas por el “muchacho
[joven”,
tú te has hecho cargo del cayado, báculo y vara del pastor!!”,
Virgen Inanna, ¿qué cosa, qué cosa más te añadiré?
Al grito de asalto y batalla, tú sabes lanzar el grito de
[respuesta,
90
en su centro, tú que no eres un pájaro-araby!18, sabes
[pronunciar la palabra fatídica.

Tú retuerces la hebra derecha,


virgen Inanna, tú enderezas la hebra torcida,
tú (sabes) quitarte vestidos, tú (sabes) ponerte vestidos,
tú (sabes) tejer el paño-mug, tú sabes hilar con el huso,
(...) tú con hilo (...) teñido, tú sabes hacerlo variado.

Inanna, tú sabes pronunciar el grito de lamento (...),


Inanna, tú sabes destruir lo indestructible, tú sabes cambiar lo
[inmutable,
tú has silenciado (...) con el tamboril de lamentos.
Virgen Inanna, tú sabes hacer volver a su casa a los himnos
[con los instrumentos-z¿gl y -adab!!$ P.
Tú, cuyos admiradores no se cansan de mirarte!!?,
Virgen Inanna, tú que eres un profundo pozo, al que las
[cuerdas (de medida) no fondean,
¡He aquí que la inundación ha venido, (que) el país está
[restaurado!
¡La inundación de Enlil ha venido, el país está restaurado!
(...) de los habitantes,
(...) todo fue hecho.
C. .) sea tu compañero.

Siguen nueve líneas totalmente destruidas.

(...) te acompañan.
(...) se te acercan.

Hay una nueva laguna de cinco líneas. La última, muy mutilada,


puede reconstruirse a modo de alabanza final de toda la composi-
ción.

¡Alabanza al padre Enki!

91
NOTAS

1. An (o Ánu y Ánum en acadio) fue el dios absoluto de la cosmogonía súmero-


acadia, y rey del cielo en la tríada que formaba con Enlil y Ea. Fue el padre de los
dioses y el organizador del mundo. Se le veneraba en Uruk.

2. Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue el «Señor de la Tierra» concebida como
fundamento o vasto océano subterráneo. Su nombre acadio equivale a «casa de agua»,
lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano;
también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano.
Fue muy venerado en Eridu.

3. El toro fue el prototipo de la fuerza divina.

4. En sumerio kxr-gal. Con este epíteto se venía a remarcar el carácter de «montaña»


de tal divinidad, lugar desde donde soplaba el viento, del que era titular Enlil.

5. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del dilu-
vio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre. Poco a
poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad santa de
Nippur.

6. Traducción probable. Se trata de un nuevo calificativo de Enki.

7. Ciudad sagrada de Enki, al Suroeste de Ur. Eridu es el actual Tell Abu Saharain.
La arqueología la ha confirmado como la más antigua ciudad de Súmer.

8. Nombre dado a la baja Mesopotamia, entre Babilonia y el golfo Pérsico. En


sumerio Ki-en-g, «tierra», «país».

92
9. Conjunto de los dioses que acompañaban a Án en el cielo. Fueron luego reparti-
dos por la tierra y el Mundo Inferior. Como dioses de ultratumba llegaron a ser los
jueces de los muertos en algunos mitos.

10. «Casa montaña», nombre dado al templo de Enlil en la ciudad de Nippur. Con
tal título se conocieron otros templos dedicados a otras tantas divinidades.

11. Dios de la agricultura y de la guerra. Más tarde este nombre se aplicaría al dios
Ninurta.

12. A partir de aquí siguen diez versos incompletos alusivos al interés de Enki
manifestado por Eridu, ciudad de la que era titular.

13, Traducción probable. Su exacto significado se nos escapa.

14. Verso de difícil traducción. Quizá se pueda interpretar como la concesión de


dones mediante la palabra del dios. Seguimos a G. Castellino.

15. Traducción y contexto incierto dado el estado del párrafo.

16. Verso de difícil traducción.

17. Probable alusión al templo de Enlil, el Fkur o «Casa montaña», el cual sería
confiado a Enki. También puede interpretarse como la entrega del país o tierra (el
ideograma kar, «montaña», equivalía también al acadio mafu, «pais») por parte de
Enlila Enki, simbolizado en Eridu, punto donde surgió el mundo, (allí se ubicaba la
«montaña primigenia»). También el concepto «monte» se entendía como el eje del
cielo y tierra.

18. Esto es, de la suerte de todos los seres. La determinación de los destinos se
realizaba anualmente por los dioses en el transcurso de una ceremonia divina.

19. Lugar santo a modo de capilla, existente en los templos, y de acceso prohibido a
los profanos. Sus inmediaciones solían estar plantadas de árboles, con claro sentido
simbólico.

20. Nombre de Enki, en tanto que procreador del hombre.

21. Esto es, cantidades grandes de cereales.

22. En sumerio Jx. ap. El abismo u océano primordial era el conjunto de aguas
dulces, sobre las que flotaba la tierra, y a las que dominaba o señoreaba el dios Enki.
También se transcribe como AÁpsu.

23. Esto es, con idea de autoridad.

24. Es decir, en la totalidad del Universo. Era una expresión poética.

25. Probable alusión a Enlil. Como se sabe, Enlil imponía su ley a los habitantes del
mundo entero.

93
26. En el original me. Se trata de un vocablo complejo, que ha sido definido de
varias maneras. De hecho, encierra un concepto de norma o ley, necesario para el
funcionamiento del mundo y de la sociedad humana. G, Castellino lo ha definido
como el «arquetipo», la «regla» que constituye la raíz de la existencia de los seres y de
las actividades creadoras.

27, Enel texto, «todo artificio»; esto es, «todo cuanto es de la habilidad del artífice».

28. El uro o bos primigeninm. Este animal era de gran tamaño, pelo corto y cola
larga. Nos han llegado representaciones plásticas de época sumeria.

29, En sumerio k¿-gal. Era uno de los nombres dado a los infiernos.

30. Literalmente significa «regulador de las aguas». También denotaba un importan-


te cargo dentro de la jerarquía de los dioses.

31. Más exactamente, «el tenedor de los textos».

32. En el original, «en el lugar que espacia sobre las regiones». Quizá es una alusión
a la montaña primigenia, donde reinaba Enki, titular de la sabiduría.

33. Diosa del alumbramiento, madre de los dioses.

34. «Dama de la montaña», paredra del dios Enlil.

35. Literal, «señor (que) pones el pie (sobre)». Esto es, «que dominas», «que inspec-
cionas», «qué vigilas».

36. Es decir, el primero de todas las cosas.

37. Nombre mitico dado al lugar donde se levantaba el templo de Enki.

37 bis. Se trata de peces de gran tamaño, quizá los daghmk del golfo Pérsico (M.
Lambert).

38. Seguimos la traducción de G. Castellino.

39. También podría traducirse como agente, «por mí».

40. Nombre del barco de Enki.

41. Esto es, la proa se adelanta y el barco se pone a disposición de Enki.

42. De hecho, los «voceadores», es decir, los remeros que con sus voces o gritos
rítmicos se animan con el remar.

43, Capitán o jefe del barco de Enki.

94
RR

44, Aquí el que gobierna el barco, el jefe, como aposición a Nimgirsig. Dicho título
puede corresponder a «principe» (con significado político).

45. Uno de los países lejanos conocido ya en época muy remota por los sumerios y
que se correspondería con las costas de Makran (Pakistán occidental) o con Omán
(Sureste de Arabia).

46. Actualmente este país se identifica con el archipiélago de las Bahreim, junto a las
costas de Arabia oriental, en el golfo Pérsico.

47. Tipo de embarcación preparada para una lejana navegación.

48. Meluhha o Melukhkha («la Montaña Negra»), considerada, a veces, patria


originaria de los sumerios, fue una de las regiones más lejanas según los textos. Para
algunos autores estuvo ubicada en la zona Sur de la cuenca del Indo, para otros
probablemente en Etiopía.

49. Ciudad sumeria, hoy Niffar, situada en el límite Norte del país de Súmer,
cercana a Kish y Babilonia. Fue la ciudad sagrada de Enlil.

50. Nombre genérico sumerio que englobaba a todas las tribus nómadas. De hecho,
daba nombre a los habitantes sernitas de toda la zona existente al Oeste de Súmer. El
término corresponde al acadio amurrum.

51. Esto es, «domínalas», «vigilalas».

52. Aquí en el sentido de «llegan», «atriban».

53. Hijo de Enlil y encargado de Eridu. Con este nombre se conoció también un
dios del fuego y mensajero de los dioses.

54. Diosa de la escritura, la inteligencia, la astrología, la matemática. Sin embargo,


su característica más importante fue la de ser considerada diosa de la vegetación,

55. Llegada la procesión a su fin, Nimgirsig, que había gobernado la barca y tenido
en depósito el cetro, debe ahora restituirlo a su titular, Enki, para que esta divinidad
ejercite su autoridad.

56. Son los cincuenta dioses primigenios.

57. «Gran Monte» era, como se dijo anteriormente, una designación de Enlil,
independiente del concepto «monte» como eje de la tierra y cielo o lugar primigenio.

58. Capilla o palacio divino de los dioses.

59. El principal templo de Ur era el E-kishnugal («Casa luz»), dedicado a Sin. Ur es


la actual Tell Mugayyar.

95
k

60. Calificativo usual para designar los sumerios a su propio país de origen: Meluh-
ha o Melukhkha. De hecho, todavía no se ha determinado el origen geográfico de los
sumerios.

61. Se trata del francolín.

62. Piedra de tono azul intenso, muy usada en el antiguo Próximo Oriente como
piedra semipreciosa.

63. Como los pavos rcales.

64. Traducción probable. Se ha propuesto también: «que tu cobre sea estaño (y)
bronce», y/o «que tu cobre (sea abundante), como estaño para el bronce».

65. Hija de Enki.

66. Del acadio elamta («altiplanicie»). Era el antiguo país vecino y tradicional enemi-
go de Babilonia en su sector oriental. Se halla ubicado al Nordeste del golfo Pérsico.

67. Región geográficamente incluida en el Elam, pero que formó en sus etapas más
antiguas unidad política independiente. Los textos la mencionan como Barakhshe,
Warakhshc y Markhashe. Dado el carácter de país enemigo, al igual que Elam, el dios
les decreta una destrucción total.

68. Aquí Enki.

69. Uno de los dos grandes rios de Mesopotamia, de 2.700 km de longitud y que
desempeñó un gran papel en la historia de la zona.

70. Algunos autores traducen este verso con otros valores.

71. El otro gran río de Mesopotamia, de 1.950 km de longitud. Quizá haya aquí un
error del escriba al poner Tigris en vez de Eufrates.

72. Esto es, el Tigris se rindió a Enki, al igual que cualquier hombre se rendía ante
un toro que acorncaba,

73. Tal vez, siguiendo a S. N. Kramer, tuviésemos que aceptar «se alegró en dar a
luz», esto es, se alegró ante la gran prosperidad que produjo con sus aguas.

*
74. Verso de difícil traducción.

5. Divinidad secundaria, inspectora de los canales. Su nombre equivale a «Señor


que provee de abundancia».

75 bis. Estos peces son los b7zz iraquíes, especie de carpas gigantes, a veces de casi
dos metros (M. Lambert).

96
o

: 76. Con el nombre de Ikw se designaba la constelación llamada «Cuadrado de


| Pegaso».

«Casa del abismo acuoso». Era el templo de Enki, ubicado en las bocas de
desague del Eufrates. Se conoció otro templo con idéntico nombre dedicado a la
diosa Nanshe, conectada según la teología mesopotámica con Enki.

78. Diosa de contenido religioso próximo a Nina o Nanshe. Los textos apenas dan
detalles de Sirara. De hecho, se confunden ambas diosas.

79. Diosa del agua dulce, particularmente del agua canalizada. En el período proto-
sumérico fue designada como «Señora de la Montaña Pura». En su honor fue
construida la ciudad de su nombre, Nanshe.

i 80. Hijo de An y titular de las tormentas. Luego su papel pasaría al dios Ádad.

81. Esto es, las caballerías que tiran del yugo o del carro.

82. Dios agricultor sumerio, aspirante a la mano de Inanna, según un mito.

83. Epíteto que designaba, en general, a la Humanidad, y no a una etnia concreta.

84. Diosa espiga, titular del trigo y del pan. Fue creada por Enki.

85. Esta palabra debe ser entendida aquí como «estera de juncos o cañizos», utiliza-
da para depositar los ladrillos hechos a mano. Después vendría la operación del secado
o cocción de los mismos.

86. El molde de fabricar los ladrillos, lógicamente.

87. Cubeta o barreño grande. Aquí alude a la cubeta o depósito en el que se


humedecía o preparaba la arcilla para fabricar los ladrillos.

88. Dios creado por Enki a partir de la arcilla y destinado a reparar los templos de
los dioses.
A

89. Alusión a los preparativos de una construcción. La cuerda se utilizaba, al igual


que hoy, como elemento auxiliar en albañilería.

90. Traducción probable.

91. Dios arquitecto de Enlil.

92. Dios del ganado y de la montaña.

93. «Casa del cielo», nombre dado al templo de Inanna en Uruk. Esta ciudad contó
i con un riquisimo complejo de templos, dedicados a Inanna y a Án.

97
94. Sin fue el nombre que los semitas dieron al dios luna sumerio. Originariamente
su nombre era En-zu («Señor del saber») y más tarde el de Nanna o Nannar. Fue hijo
de Enlil y padre de Shamash.

95. «La Señora de An». Su nombre fue escrito de diferentes maneras (Ninas, Nin-
an-na, In-na-na, En-nin, etc.). Fue la diosa del amor y de la guerra. En el periodo
acádico fue identificada con Ishtar, asumiendo entonces un papel religioso de gran
relevancia.

96. Barrio o distrito religioso de Uruk.

97. Dumuzi, escrito en el período antiguo como Dumuzi-ab-zu («Hijo legítimo del
Abzu») fue el dios típico de la fertilidad agrícola y de la vegetación. Algunos textos lo
hacen reinar en Badtibira y en Uruk. Hay que señalar que ningún texto de la época
sumeria lo presenta como dios de la vegetación, amado por Ninni (la Ishtar acádica).
Más tarde se formaron leyendas en torno a estos amores, de las cuales nos han llegado
algunas en forma de mitos.

98. «Dragón», «gran serpiente». Metafóricamente esta palabra puede equivaler aquí
a «gran rey».

99. In-dub. Por el contexto mejor es aceptar esta palabra como «terraplén», siguiendo
a A. Falkenstein, que como «límite» o «confín», según traduce S. N. Kramer.

100. Hasbur, bosque de cedros.

101. Es el dios sol sumerio, identificado luego con Shamash. También se le conoció
con el nombre de Babbar. Su principal templo radicó en Larsa.

102. Se está aludiendo con estas precisiones a la morada primitiva de los dioses o
«colina santa» (Dukug), ubicada en el Este del mundo.

103. «La Gran Dama». Ningal fue la esposa de Sin, dios luna, y madre de Utu, dios
sol sumerio.

104. Traducción probable. S. N. Kramer lo lee como «témenos».

105. Entre los trabajos propios de la mujer mesopotámica destacaban la altarería y la


fabricación de tejidos.
-

106. Diosa titular de los hilados y tejidos. No debe confundirse con Utu, dios sol.

107. Traducción probable.

108. Inanna deja el cetro real por despecho del honor y prestigio ofendidos al no
concedérsele determinadas prerrogativas.

109. Seguimos a G. Castellino. S, N. Kramer traduce: «A mi, la mujer, ¿por qué


tratas de otro modos».

98
o

110. Diosa de la creación. Fue considerada como la personificación del agua y de ahi
pasó a ser considerada madre del género humano.

111. Otro nombre para designar a la diosa Áruru. Nintu fue especialmente adorada
en Ádab.

112. Nombre de diferentes diosas. Se la identifica especialmente con Ninkarrak y


con Gula, esposa de Ninurta.

113. «Piedra», «joya». Tal vez se trate de una piedra utilizada en joyería.

114. Consorte de Nergal y reina del Aralu o mundo infernal. Más conocida con el
nombre de Ereshkigal.

115. Traducción probable, siguiendo a S. N. Kramer.

116. O si se quiere, «la caña del agrimensor».

117. Alusión a los símbolos de la realeza.

118. Pájaro de mal aguero.

118 bis. El primer instrumento (*gí) es un tambor o tímpano; el segundo (adab)


probablemente una lira.

119. También podría traducirse: «Tu ojo no se cansa de mirar a los hombres».

99
A

EL VIAJE DE NANNA A NIPPUR

El mito sumerio del «Viaje de Nanna a Nippur», todavía no


publicado en su totalidad, se inscribe dentro del contexto de la
indiscutible importancia que Enlil, dios tutelar de Nippur, tuvo
sobre todo Sámer.

El héroe a la ciudad de su madre!,


Nanna-Suen? dirigió su intención?,
Suen* a la ciudad de su madre
Ashimbabbar? dirigió su intención.
A la ciudad de su madre (y) de su padre
Nanna-Suen dirigió su intención
A Enlil?, a Ninlil7.

En otros textos se nos dice que Nanna ha cargado su barca


celeste con variados dones para ir a Nippur a solicitar la protección
de Entil en lo concerniente a la proclamación de los destinos de la
ciudad de Ury de sus habitantes. Antes de llegar a Nippur atraca
en otras ciudades (Larsa, Uruk y otras dos ilegibles), donde es
: siempre bien acogido por las respectivas divinidades. Finalmente se
detiene en el muelle de Nippur.

En el muelle de lapislázuli$, el muelle de Enlil,


Nanna-Suen ancló su barca (celeste).
En el muelle blanco, el muelle de Enlil,
Ashimbabbar ancló su barca (celeste).
Sobre el umbral (de la puerta del palacio) de su padre, su
[progenitor, se colocó,
(y) al portero de Enlil (le) dijo:
«¡Abre la puerta, portero, abre la puerta!

100 p'
¡Abre la puerta, Kalkal!0, abre la puerta!
¡Kalkal, aquel del cerrojo,
aquel del cerrojo, aquel del cerrojo, el portero, abrió la
[puerta!
¡Portero, abre la puerta, Kalkal abre la puerta!
¡Te amontonaré dentro del establo bueyes!!!
Yo soy Nanna-Suen, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
¡(Tendrás) cuantas ovejas grasas quieras!
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
(...) allí multiplicaré.
Nanna-Suen soy yo, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Daré de comer gachas de cebada a las cabras.
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
A los pequeños (...) enseñaré a saltar.
Yo soy Nanna-Suen, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Haré derramar aceite y cerveza contra la tristeza.
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
(Haré) ricos buñuelos de huevo.
Yo soy Nanna-Suen, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Ordenaré que crezcan cañas crecidas (y) cañas verdeantes.
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
labre la puerta!
Puercos espines (...).
Yo soy Nanna-Suen, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Cerdos de cañizal, de ligeras colas (...).
Yo soy Ashimbabbar (...) grandes hago.
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Los peces-zag (...) allí haré pulular. :
Yo soy Nanna-Suen, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Carpas y peces-subur!!** allí haré pulular.
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
101
Las ovejas, que hay a centenares, darán corderos;
aparearé los carneros en el establo.
Yo soy Nanna-Suen, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Las cabras, que hay a centenares, darán cabritos;
aparearé machos cabríos y cabras dentro?2,
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
Las vacas, que hay a centenares, darán terneros;
aparearé toros y vacas en el interior.
Yo soy Ashimbabbar, encaminado a la casa de Enlil, ¡Portero,
[abre la puerta!
¡Te daré cuanto hay en la proa de la barca, cuanto (hay) en la
[proa (de la barca),
cuanto hay en la popa de la barca, cuanto (hay) en la popa (de
[la barca)!».
Con alegría, el portero, con alegría,
el portero con alegría, abrió la casa!3;
Kalkal, el portero, alegremente;
el portero con alegría abrió la casa.
Aquel del cerrojo, el del cerrojo (...) abrió la casa;
el portero con alegría abrió la casa.
Enlil se alegró con Suen, le habló gentilmente:
«A mi pequeño, que come sólo pastas de harina, ¡dadle pastas
[de harina!
A mi Nanna!! a quien le agradan las pastas de harina, ¡dadle
[pastas de harina!
¡Dadle el pan hecho para él y dadle mi pan especial del
[Ekur13!
¡Mi buena cerveza, “mi fuerza pura”, oh, dáselas
: [(tambien)!».
Las pastas puras, el (pan especial del Ekur) le dieron:
«¡Padre y progenitor mío, tu alimento me ha saciado!
¡(...) tu bebida me ha saciado!
Tu condescendencia verdaderamente es de rey.
Enlil, tu abundancia radica, verdaderamente, en la abundancia
[que (se deriva) del agua!*.
Dámela, tu lozanía; dámela; ¡Quiero marchar a Ur??!
En el río! concédeme la inundación primaveral (de las
[carpas), ¡Quiero marchar a Ur!
En los campos concédeme el abigarrado grano, ¡Quiero
marchar a Ur!
102
En los rios1? concédeme carpas y peces subur, ¡Quiero marchar
[a Ur!
Concédeme cañitas (de las) cañas crecidas y cañas verdeantes,
[¡Quiero marchar a Ur!
En los huertos y jardines concédeme miel y vino, ¡Quiero
[marchar a Ur!
En la llanura superior concédeme tamariscos?!, ¡Quiero
[marchar a Ur!
En los arbustos concédeme cabras montesas, cabras salvajes,
[¡Quiero marchar a Ur!
En el palacio concédeme larga vida, ¡Quiero marchar a Ur!».
(Todo) se lo concedió Enlil, se lo concedió, ¡A Ur se marchó!
En el río inundaciones primaverales le concedió, ¡A Ur se
[había marchado!
En los campos abigarrado grano le concedió, ¡A Ur se había
[marchado!
En el río carpas y peces subur le concedió, ¡A Ur se marchó!
Cañitas (de las) cañas crecidas, cañas verdeantes (le concedió),
[¡A Ur se marchó!
En los huertos y jardines le concedió miel y vino, ¡A Ur se
[marchó!
En la llanura superior tamariscos le concedió, ¡A Ur se
[marchó!
En los arbustos, cabras montesas, cabras salvajes le concedió,
[¡A Ur se marchó!
En el palacio larga vida le concedió, ¡A Ur se marchó!
«Rey mío, sobre tu trono, -——de Enlil—,
Nanna-Suen, sobre tu trono puro siete días has pasado.
Sobre tu trono puro, de la gran madre Ninlil,
Ashimbabbar, siete días has pasado».

103
NOTAS

1. La madre aludida es Ninlil y la ciudad es Nippur, hoy Niffer.

2. Dios luna. Aquí se le cita con dos de los nombres con los que fue conocido entre
los sumerios. Nanna («hombre del cielo») y Suen (ideograma sumerio del dios luna).
Desde tiempo inmemorial estableció su residencia en la ciudad de Ur, en el templo
Ekishnugal. Los acadios lo llamaron Sin.

3. Esto es, su pensamiento.

4, Dios luna. Es el nombre de su ideograma sumerio EN.ZU, «Señor del saber».

5. «De salida brillante». Es otro nombre del dios luna Sin, aplicado a su fase de
novilunio.

6. Importante divinidad del panteón sumerio considerada padre de Sin. Dios de la


atmósfera, «rey del diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes
de An, su padre. Precisamente Sin se dirige a esta divinidad en solicitud del destino
suyo y de su ciudad, Ur.

«Señora del cielo y de la tierra». Fue la esposa de Enlil y la protectora de los


reyes.

8. Piedra de tono azul intenso, muy utilizada en el Próximo Oriente antiguo como
piedra semipreciosa.

9. El creciente lunar sugería a los teólogos sumerios la imagen de una barca celeste.
Nanna se convirtió, por asociación de ideas, en la «clara barca de los cielos».

104
A

10. Portero del templo Ekur, en Nippur, donde recibía culto Enlil.

11. A fin de hacerse oir favorablemente, Nanna señala a Kalkal los diferentes dones
que llevaba en su barca para obsequiar a Enlil.

11 bis. Estos peces son los biz7 iraquíes, especie de carpas gigantescas, a veces de
casi dos metros (M. Lambert).

12 Lógicamente, dentro del Ekur, la morada de Enlil, tras serle abierta la puerta.

13. El portero Kalkal accedió finalmente a franquear la puerta a Nanna ante la


promesa de tantos dones.

14. «Hombre del cielo», nombre sumerio como se dijo, del dios luna.

15. «Casa montaña», nombre dado al templo del dios Enlil, en Nippur.

16. Al ser dios de la atmósfera, del viento que impulsa las lluvias, está aquí
justificada la alabanza.

17. Antigua ciudad sumeria junto al Eufrates, hoy Tell Mugavyar.

18. Se está aludiendo probablemente al Eufrates.

19. ¡Ón, se se ha de sobreentender


Por extensión, todas g
las aguas (ríos, , lagunas, canales
lagunas, ,
pozos) de la antigua ciudad-estado de Ur.

20. Este vino era de palmera fundamentalmente, ya que la viña se introdujo relativa-
mente tarde en el Sur de Mesopotamia.

21. De hecho, solicita abundancia de matorrales, necesarios para el ecosistema de la


estepa y para obtener productos derivados de los mismos (utilizados en medicina,
fabricación de bebidas, combustible, etc.).

105
|
DUMUZI Y ENKIMDU

Un poema sumerio, reconstruido a partir de dos fragmentos, y de


sencilla estructura literaria, alude al cortejo que los dioses Dumuzi
y Enkimda bacen a la diosa Inanna. La importancia de este mito
viene dada por intuirse en él un posible precedente de la disputa
Caín- Abel.

(-.-)
La que es una doncella, el establo (...),
la doncella Inanna!, el redil (...),
arrodillada en los surcos (...).
Inanna (...),
un vestido (...),

Siguen tres versos prácticamente intraducibles, dado el estado del


fragmento.

(...) mujer del pastor (...).


Su hermano, el héroe, el guerrero, Utu2
dice a la pura Inanna:
«¡Oh, hermana mía, deja que el pastor3 se case contigo!
¿Por qué, oh, doncella Inanna, no quieres? |
Su mantequilla es buena, su leche es buena.
Todo lo que el pastor toca con su mano resplandece.
¡Oh Inanna, deja que el pastor Dumuzi* se case contigo!
¡Oh tú, adornada de alhajas! ¿Por qué no quieres?
El comerá contigo su buena mantequilla;
¡Oh, protectora del rey! ¿Por qué no quieres5?».
«Conmigo? el pastor no se casará,
con Su manta nueva no me envolvera,
su hermosa lana no me cubrirá.
106
El que se casará conmigo, doncella que soy, será el labrador,
el labrador que hace crecer las plantas abundantemente,
el labrador que hace crecer el grano abundantemente».

Siguen unas ocho líneas destruidas.

A mí (...),
esta cuestión (...),
al pastor (...),
el rey del dique, del canal y del arado” (...).
El pastor Dumuzi (...),
(...) hablar (...):
«¡El labrador (más) que yo, el labrador (más) que yo! ¿Qué
[tiene el labrador más que yo)?
¡Enkimdu8, el hombre del dique, del canal y del arado,
(más) que yo! ¿Qué tiene el labrador más (que yo)?
Si él me diera su vestido negro,
yo le daría a él, el labrador, mi oveja negra a cambio,
si él me diera su vestido blanco,
yo le daría a él, el labrador, mi oveja blanca a cambio,
si él me escanciara su cerveza primera?,
yo le escanciaría a él, el labrador, mi leche amarilla a cambio,
si él me escanciara su cerveza de buena fecha!0,
yo le escanciaría a él, el labrador, mi leche-kasimtl a cambio,
si él me escanciara su cerveza de fecha (...),
yo le escanciaría a él, el labrador, mi leche-(...) a cambio,
si él me escanciara su cerveza de fecha pobre1?,
yo le escanciaría a él, el labrador, mi leche de planta a cambio,
si él me diera sus buenas porciones,
yo le daría a él, el labrador, mi leche-tirda a cambio,
si él me diera su buen pan,
yo le daría a él, el labrador, mi queso con miel a cambio,
si él me diera sus habichuelas,
yo le daría a él, el labrador, mis quesos pequeños a cambio.
Cuando yo hubiese comido, (cuando) yo hubiera bebido,
le dejaría mi mantequilla sobrante,
le dejaría mi leche sobrante!3.
(Más) que yo, ¿qué tiene el labrador más (que yo)?».
El se regocijaba!%, él se regocijaba (...), en la orilla del río se
[regocijaba.
En la orilla del río, el pastor en la orilla del río se regocijaba.
El pastor, además, conducía las ovejas a la orilla del río.
107
Hacia el pastor que anda(ba) de un lado a otro de la orilla del
[río,
hacia él, que era un pastor, el labrador se dirigió,
el labrador Enkimdu se dirigió.
Dumuzi (con) el labrador, el rey del dique, del canal (...),
en su campiña, el pastor, en su campiña inicia una contienda
[con él.
«¿Por qué debo competir contigo, oh pastor, contigo, oh
[pastor, contigo?
¿Por qué me empeñasé?
Deja que tus ovejas coman la hierba de la orilla del río,
que en mi campiña tus ovejas vaguen,
que en los campos replandecientes de Uruk!5 coman grano,
que tus cabritos y corderos beban el agua de mi canal de
[Unun?'.»
«En cuanto a mí, que soy un pastor, a mi matrimonio",
oh labrador, que puedas asistir como amigo mío.
¡Oh labrador Enkimdu, que puedas asistir como amigo, oh
[labrador, como amigo!
¡Que puedas tú asistir como amigo!8!».
«Te traeré trigo, te traeré habas?,
te traeré (...).
¡Oh tú, doncella, todo lo que es (...) para ti!
¡Oh doncella Inanna, (...) yo te traerél».
En la disputa que tuvo lugar entre el pastor y el labrador
¡Oh virgen Inanna, bueno es alabarte!
(Esto) es un (poema) balbale?.

108
NOTAS

1. «La señora de An» (o si se quiere, «Dueña dei cielo», «Señora del cielo»). Su
nombre fue escrito de diferentes maneras (Ninni, Nin-an-na, In-na-na, En-nin, etc.).
Fue la diosa del amor y de la guerra. En el período acádico quedó identificada con
Ishtar, asumiendo entonces un papel religioso de gran relevancia.

2. Dios sol sumerio, hijo del dios luna Zu-en (Sin) y hermano de Inanna. Fue
conocido como Shamash por los acadios y se le consideró titular de la justicia y de la
sabiduría.

3. Alusión clara a Dumuzi. La Lista real sumeria lo presenta como pastor, y en


calidad de rey de la ciudad de Badtibira. Más tarde, en el período acádico, fue una
divinidad árbol, dios de la vegetación y de las cosechas, prototipo de Tammuz-
Adonis.

4. Dumuzi, escrito en el periodo antiguo como Dumuzi-ab-zu («hijo legítimo del


Absu») fue una divinidad que llegó a reinar en las ciudades de Badtibira y de Uruk.
Sujeto de diferentes mitos, será en el período acádico cuando se le haga morir y
resucitar anualmente (divinidad de la vegetación) y cuando se haga descender a
Inanma (Ishtar) al Infierno en su búsqueda.

5. Utu era partidario de que Inanna prefiriese a Dumuzi. Trata, pues, de convencer-
la para que acepte al pastor. Algunos autores ven en el enfrentamiento pastor-
labrador el precedente de las figuras de Caín y Abel; otros señalan que sería el reflejo
de la dureza de los primeros tiempos de la colonización de las tierras de Mesopota-
mia.

6. Habla Inanna.

7. El arado, junto con los diques y los canales de regadio, era fundamental en la
economía agraria mesopotámica. La alusión de «rey del Sigue, del canal y del arado»,
debe entenderse como la gran destreza agrícola del dios agricultor Enkimdu.

109
8. Dios agricultor sumerio, aspirante a la mano de Inanna, según el mito, y del que
realmente se sabe muy poco.

9. Algunos autores traducen «vino».

10. Esto es, cerveza de buena calidad.

11. Probablemente leche tratada o manipulada de modo especial para lograr una
gran calidad.

12. Cerveza de poca calidad.

13. El pastor ha equiparado sus productos con los del labriego, pero según su
estimación personal, no solamente los iguala en calidad, sino que incluso los supera
en cantidad.

14. Tras su soliloquio, el pastor se estima muy valioso, se cree superior a su


oponente. Incluso su argumentación ha convencido a Inanna, a la que ha hecho
cambiar de opinión, prefiriéndole a él antes que al labrador.

15. Ciudad sumeria, hoy Warka, al Sur de Babilonia y no lejos de Ur.

16. Nombre de un canal de regadío.

17. Habla Dumuzi refiriéndose a su boda con Inanna, invitando a Enkimdu a sus
desposorios.

18. En vez del enfrentamiento entre los dos rivales, surgirá ahora una profunda
amistad. Según costumbre del antiguo Oriente el amigo del esposo desempeñaba un
papel importante en la ceremonia matrimonial.

19. Enkimdu le dice a Dumuzi que le traerá productos agrícolas como regalo para él
y para Inannz.

20. Tipo específico de composición lírica sumeria. Con este nombre se indica un
género especial de recitación o ejecución musical aplicable a la composición.

110
EMESH Y ENTEN

Entre los temas míticos sumerios de «comtroversia» nos ba


llegado uno, todavía incompleto en su desarrollo literario, relativo a
la disputa sostenida entre el Verano y el Invierno sobre cuál de las
dos estaciones era de mayor interés para el hombre. La narración se
abre con una introducción en la que Enlil ha decidido que crezcan
todo tipo de árboles y plantas y junto a ellos el Verano y el Invierno
(Emesh y Enten), asignándoles a cada uno sus específicas funcio-
nes.

Enten! hace que la oveja dé a luz al cordero, que la cabra dé a


[luz al cabrito;
que vaca y carnero se multipliquen, que se produzca mucha
[grasa y leche;
en la llanura hace alegrarse el corazón de la cabra salvaje, de la
[oveja y del asno;
a los pájaros del cielo, sobre la amplia tierra, les hace construir
[sus nidos;
a los peces del mar, en el pantano, hace que desoven;
en el palmeral y en el viñedo hace abundar la miel y el vino;
a los árboles, dondequiera que estén plantados, les hace dar
[f£rutos;
a los jardines los adorna de verdor, da a sus plantas lozanía;
hace crecer al grano en los surcos;
como Ashnan?, la amable doncella, hace que crezca tupido y
[vigoroso.
Emesh? trae a la existencia los árboles y los campos,
[engrandece establos y granjas;
en las granjas multiplica los productos, cubre la tierra de (...);
hace entrar en las casas cosechas abundantes, hace que se
[amontonen en los graneros;
hace levantar ciudades y mansiones, construir casas en todo el
[país,
y elevar templos a la altura de las montañas.

111
Cumplida la misión de cada uno, los dos hermanos deciden
presentar sus ofrendas a Enlil; sin embargo, estalla una querella
entre ellos en la que Emesh termina por discutir a Enten su título
de «granjero de los dioses». Este comienza a quejarse sencillamente,
pero con firmeza.

«Oh padre Enlil*, tú me has dado a guardar los canales, yo


[traje el agua de la abundancia;
hice que la granja tocase a la granja, amontoné hasta muy alto
[en los graneros;
como Ashnan, la amable doncella, hice que creciera tupido y
vigoroso;
Ahora Emesh, el (...), el irreverente, que no conoce el corazón
[de los campos,
mi primera fuerza, mi primer poder me está usurpando,
en el palacio del rey (...)
La versión de Emesb de su querella, en la que utiliza frases
lisonjeras para ganarse el favor de Enlil, es breve, pero ininteligi-
ble. Tras haber oído los alegatos, el dios contesta a los dos
: hermanos.

«Las aguas que dan vida a todos los países, Enten es el


7 [encargado de guardarlas;
como granjero de los dioses, él lo produce todo.
Emesh, hijo mío, ¿cómo puedes compararte con Enten, tu
[hermano?»».

Tras esta sentencia inapelable de Enlil, los dos hermanos se


reconcilian.

La ensalzada sentencia de Enlil, de profundo sentido,


de decisión inconmovible, ¿quién osaría transgredirla?
Emesh dobló las rodillas ante Enten, le ofreció una plegaria.
A su casa le lleva néctar, vino y cerveza,
ambos beben hasta la saciedad el néctar que alegra el corazón,
la vino y la cerveza.
Emesh regala a su hermano, oro, plata y lapislázuli.
Como hermanos y como amigos vierten libaciones
y decidieron juntos actuar sabiamente y bien.
En el conflicto entre Emesh y Enten,
Enten, el fiel granjero de los dioses, probó ser más grande que
[Emesh.
¡G..) Padre Enlil, que seas glorificado!”

112
NOTAS

l. El invierno. Fue considerado hijo de Enlil y jugó un papel de héroe civilizador


de los sumerios.

2. Diosa del grano. Su nombre designa a la vez el trigo y el pan.

3, El verano. Fue también hijo de Enlil y héroe civilizador de los sumerios.

4. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del dilu-
vio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre. Poco a
poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad santa de
Nippur.

5. Esto es, no entiende nada de agricultura.

6. Piedra de tono azul intenso, muy usada en el antiguo Próximo Oriente como
piedra semipreciosa.

7. De hecho, bajo esta disputa entre estos dos seres divinos, se escondía en realidad
la alternancia entre los valores del invierno y del verano, estaciones cada una con sus
caracteristicas propias.

115
MITOS DE CONTACTO
DIOSES-HOMBRES
INANNA Y SHUKALLITUDA

Una pequeña tablilla sumeria contiene en las cuatro columnas que


de la misma restan un mito protagonizado por Inanna. Se recogen
aquí únicamente las partes más inteligibles del poema.

Shukallituda! (...)
cuando vertía el agua en los surcos,
cuando cavaba regueros a lo largo de los cuadros de tierra?
tropezaba con las raíces, por ellas era arañado.
Los furiosos vientos con todo lo que traen,
con el polvo de las montañas, le azotaban el rostro.
Á su rostro (...) y a sus manos (...),
la dispersaban, y él no reconocía ya sus (...).
Entonces alzó los ojos hacia las tierras bajas3,
miró las estrellas al Este,
alzó los ojos hacia las tierras altas?,
miró las estrellas al Oeste5,
contempló el firmamento donde se escriben los Signos*.
En el cielo inscrito aprendió los presagios”,
vio cómo había que aplicar las leyes divinas,
estudió las decisiones de los dioses8,
En su jardín, en cinco, en diez sitios inaccesibles,
en cada uno de estos lugares plantó un árbol como sombra
[protectora?.
La sombra protectora de este árbol: —el sarbatu1% de opulento
: [follaje—
la sombra que proporciona al despuntar el día,
a mediodía y al anochecer, nunca desaparece.
117
Sin embargo, un día, mi reina, tras haber atravesado el cielo, y
[atravesado la tierra,
Inanna!!, tras haber atravesado el cielo, y atravesado la tierra,
después de haber atravesado Elam*? y Shubur?3,
después de haber atravesado (...),
la hieródula!%, vencida por el cansancio, se acercó al jardín y
[se adormeció.
Shukallituda la vio desde el extremo de su jardín.
Abusó de ella, la tomó en sus brazos.
Después, volvió al extremo de su jardín.
El alba despuntó, salió el sol;
la mujer!5 miró a su alrededor, horrorizada;
Inanna miró a su alrededor, espantada.
Entonces, la mujer a causa de su vagina, ¡cuánto mal causó!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
Todos los pozos del país los llenó de sangre!0;
todos los bosquecillos y los jardines del país, los saturó de
[sangre.
Los siervos, que habían ido a buscar leña, no bebieron más
[que sangre
las sirvientas que fueron a llenar el cubo de agua, no lo
[llenaron más que de sangre:
«Quiero descubrir a aquel que ha abusado de mí, (lo buscaré)
[por todos los países», dijo ella.
Pero no encontró al que había abusado de ella,
porque el joven se fue a la casa de su padre.
Shukallituda dijo a su padre:
«Padre: Cuando vertía agua en los surcos,
cuando cavaba regueros a lo largo de los cuadros de tierra,
tropezaba con las raíces, por ellas era arañado.
Los furiosos vientos con todo lo que traen,
con el polvo de las montañas, me azotaban el rostro,
a mi rostro (...) y a mis manos (...),
las dispersaban y yo no conocía ya sus (...).
Entonces alcé los ojos hacia las tierras bajas,
miré las estrellas al Este,
alcé los ojos hacia las tierras altas,
miré las estrellas al Oeste,
contemplé el firmamento donde se escriben los Signos.
En el cielo inscrito aprendí los presagios,
vi cómo había que aplicar las leyes divinas,
estudié las decisiones de los dioses.
Ani

118
En el jardín, en cinco, en diez sitios inaccesibles,
en cada uno de estos lugares planté un árbol como sombra
[protectora.
La sombra protectora de aquel árbol —el sarbatu, de opulento
[follaje—
la sombra que proporciona al despuntar el día,
a mediodía y al anochecer, nunca desaparece.
Sin embargo, un día, mi reina, tras haber atravesado el cielo, y
[atravesado la tierra,
Inanna tras haber atravesado el cielo, y atravesado la tierra,
después de haber atravesado Elam y Shubur,
después de haber atravesado (...),
la hieródula, vencida por el cansancio, se acercó al jardín y se
[adormeció.
Yo la vi desde el extremo de mi jardín.
Abusé de ella, la tomé en mis brazos,
y después volví al extremo de mi jardín.
El alba despuntó, salió el sol;
la mujer miró a su alrededor, horrorizada;
Inanna miró a su alrededor, espantada.
Entonces, la mujer a causa de su vagina, ¡cuánto mal causó!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
Todos los pozos del país los llenó de sangre;
todos los bosquecillos y los jardines del país los saturó de
[sangre.
Los siervos, que habían ido a buscat leña, no bebieron más
[que sangre,
las sirvientas que fueron a llenar el cubo de agua, no lo
[llenaron más que de sangre.
«Quiero descubrir a aquel que ha abusado de mí, (lo buscaré)
[por todos los países», dijo ella.
Pero no encontró al que había abusado de ella,
porque el padre respondió al joven,
el padre respondió a Shukallituda:
«Hijo mío, quédate cerca de las ciudades de tus hermanos?”,
dirige tus pasos y ve hacia tus hermanos, los de la cabeza
[negra!$
y la mujer nunca te encontrará en medio de esos países».
Shukallituda se quedó, pues, cerca de las ciudades de sus
[hermanos,
dirigió sus pasos hacia sus hermanos, los de la cabeza negra,
y la mujer nunca lo encontró en medio de esos países.
119
Entonces la mujer, a causa de su vagina, ¡cuánto mal causó!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!

El mito continúa narrando la segunda plaga (vientos y tormen-


tas). Se desconoce la naturaleza de la tercera debido al mal estado
de la tablilla. Inanna, no pudiendo lograr su venganza, decide ir a
Eridu y pedir consejo al dios Enki. Al hallarse rota la tablilla
ignoramos el final de este mito.

120
NOTAS

1. Nombre de un jardinero sumerio, personaje central del presente mito.

2. Se nos habla de los preparativos de un huerto o jardín. La horticultura sumeria,


como es sabido, fue muy importante.

3. Esto es, al Sur.

4. Al Norte.

5 El jardinero mira a los cuatro puntos cardinales.

6. El cielo era para los sumerios una especie de carta o mapa sobre la que estaban
«escritos los astros», que eran imágenes de los dioses. A los astros se les designaba
comúnmente «escritura de los cielos».

7. Por la observación astrológica se podían conocer los presagios. Estudiando los


astros, en sí mismos, en su posición p relación con los otros, etc., se sacaban
conclusiones relativas al destino de los estados, sus ciudades rivales, los hombres, las
COSAS.

8. Shukallituda, a pesar de su diligencia, no había logrado hacer prosperar su


huerto; pero tras estudiar signos y presagios conoció las leyes de los dioses en
relación con la horticultura.

9. Dados los conocimientos hortícolas que Shukallituda obtuvo con la observación


de los cielos, plantó en diferentes puntos del huerto árboles frondosos para proteger
las hortalizas del sol abrasador mesopotámico. Esta técnica significaba un sensible
avance en la agricultura.

121
lo. Probablemente una especie de sauce.

11. «Dama del cielo», diosa sumeria del amor y de la guerra. Más tarde fue
identificada con la Ishtar acadia.

12. Amplia zona al Este del Tigris inferior, muy conectada con la historia mesopo-
támica. Su ciudad más importante fue Susa.

13. Shubur (en acadio Shubartu o Subartu) era el término que designaba la alta
Mesopotamia, desde los Zagros hasta el Khabur-Balikh, esto es, el territorio de lo
que después sería Ásiria.

14. Esto es, Inanna. Las hieródulas eran mujeres adscritas a un templo, en donde
ejercían la prostitución sagrada.

15. La diosa, al quedar ultrajada por un mortal, es designada con el término


«mujer».

16. Esta plaga de sangre recuerda la de la Biblia. Cf. Exodo, 7, 17.

17. Más que a parentesco, el término alude a la humanidad en general.

18. Era la designación usual que los propios sumerios hacían de sí mismos. La
metáfora, de hecho, equivale a la humanidad en general.

122
LOS SIETE SABIOS

Por diferentes fragmentos, uno de ellos bilingiie, redactado en


sumerio y en acadio, y procedente de Kayundjik (Nónive), nos ba
llegado el conocimiento del antiquísimo mito sobre los «Siete
sabios», todavía hoy no bien conocido en su etiología y contenido.

(El primero de los sabios! fue Adapa?), el sacerdote


[purificador? de Eridu?,
(...) que ascendió a los cielos”,
Los sabios?, puros peces-puradu” del mar, son siete$.
Siete son los sabios que nacieron en el río” y que mantuvieron
[la armonía de los planes del cielo y de la tierra!0:
Nunpiriggaldim!!, el sabio del (rey) Enmerkar!?, a quien
[Ishtar13 hizo descender del cielo al Eanna?,;
Piriggalnungal**, que nació en la ciudad de Kish!*, quien
[enojó tan fuerte a Adad*” en el cielo, que este dios
[suprimió durante tres años las lluvias y la
[vegetación en el país;
Piriggalabzu?8, que nació en Eridu y que habiendo suspendido
[su sello en un pez-subur-mash enojó tan fuerte a Ea!”
[en el Apsu?%, que este dios le cortó los cordones de
[su vértebra cervical?!,
El cuarto? fue Lu-Nanna2, sabio (únicamente) en dos
[tercios2*, que hizo salir un dragón-4shumgallu? fuera
[del Eninkarnunna?* de Ishtar, templo del rey Shulg12”;
(los otros fueron) de nacimiento humano2, a quienes el señor
[Ea proveyó de un perfecto y amplio entendimiento?”,

El reverso de la tablilla contiene un encantamiento, a cuyo


contento pertenecía esta referencia a los siete sabios simerios.

123
NOTAS

1. La tradición sobre la existencia de antiquísimos sabios al comienzo de los tiempos


fue un hecho común a muchas culturas del mundo antiguo. Con dicho mito se
intentaba explicar cómo el hombre llegó a adquirir los conocimientos y técnicas de la
A

civilización. Además de Mesopotamia, el Egipto faraónico, el mundo bíblico y Grecia


conocieron la existencia de sabios o figuras famosas del saber,

2. Adapa fue el sabio, por excelencia, de los mesopotámicos; ser que ascendió a los
cielos (Cf. Mito de Adapa). Tras ser divinizado tuvo su lugar de culto en Uruk, en el
templo de Anu. Su nombre completo fue Umanna-Adapa (J. J. A. van Dijk) o Uana-
Adapa (R. Labat) que venía a significar «El sabio nacido del mar». De ahí el nombre
de Oannes, recogido por Beroso al transmitirnos en su Babyloniaká un mito sobre el
hombre-pez, que enseñó los saberes a la humanidad (Ediciones en €. Múller y EF.
Jacoby).

3. La leyenda hace de Adapa un ¿shippa, esto es, un «purificador». Los reyes, en los
ritos de purificación, jugaban un preponderante papel que les confería su calidad de
isbippu. Hay muchísimas referencias de reyes mesopotámicos actuando como purifica-
dores en diferentes ceremonias.

4. Eridu es el actual Tell de Abu Saharain, ciudad al Suroeste de Ur. La arqueología


la ha confirmado como la más antigua ciudad de Súmer.

5. Fue artículo de fe en la religión oficial de la antigua Mesopotamia que Ádapa


ascendió a los cielos. Sin embargo, el papel de Ánu y de Ea respecto al sabio Ádapa
(en el fondo subyace el problema de la inmortalidad) no está claro en el Mito de
Adapa, entre otras razones por no conocer su final. Quizá al ser hijo del dios Ea,
hubo de obtener la inmortalidad, así como el poder curar determinadas enfermedades.

6. En el original sumerio nwm-me, leido en acadio como ummanu («artesano», «ins-


truido») con la alternativa del vocablo apkallu, «sabio». Estos sabios, creados por Ea,
venían a ser personalidades dotadas de gran inteligencia, que a modo de visires

124
PF

aconsejaban sabiamente a los reyes. Según las especulaciones teológicas mesopotámi-


cas unas veces fueron considerados divinidades separadas de Ea (Cf. el Poema de Erra)
y, Otras, aspectos específicos del propio Ea (Cf. Cosmología de los sacerdotes-kalu).

7. Estos peces, en sumerio smbur, son los bizz iraquíes, que podemos traducir como
«carpas gigantes», alcanzando en algunas ocasiones los dos metros de longitud. Tales
peces deben conectarse con el Mito de Oanes, transmitido por el sacerdote babilónico
Beroso en su obra Babyloniaká, escrita hacia el 280 a. de C. En el Poema de Erra
aparecen estos sabios también con el epíteto de peces parada.

8. El número, si bien tiene un carácter simbólico, coincide con el aportado por la


tradición. Hubo sabios tanto antediluvianos como postdiluvianos, variando, por
esta razón, tanto su número como su aspecto y contenido «sapiencial». Beroso nos
transmite diez de estos sabios prehistóricos, reyes o semidioses que reinaron en total
432.000 años. De asesores y maestros de la humanidad, en un principio, pasaron a
desempeñar, dados sus poderes sobrenaturales, funciones médicas, siendo invocados a
menudo para curar o prevenir enfermedades. Se les figuraba como imágenes apotro-
paicas en forma de aves y peces.

9. Nacieron en el Ápsu, en las aguas, en tanto que hijos de Ea y hechos a partir de la


arcilla, según parece deducirse del ritual alu. Cf. con la Cosmología de los sacerdotes-
kalu.

10. De acuerdo con la cosmogonía mesopotámica había de existir un perfecto


acuerdo entre el cielo y la tierra. Los encargados de tal armonía eran los sabios
(ummanu), quienes tuvieron la responsabilidad de civilizar la vida de los hombres.

11. Una traducción literal de su nombre sería «Gran príncipe, león constructor».
Fue el sabio del rey Enmerkar de Uruk.

12. Enmerkar fue el segundo rey mítico de la primera Dinastía de Uruk postdiluvia-
na, hijo de Meskiaggasher, y que gobernó durante 420 años. Fue sujeto del poema
épico titulado Enmerkary el señor de Aratta.

13. Gran diosa acadia del amor y de la guerra. Fue una de las divinidades más
relevantes del panteón mesopotámico, siendo la versión de la Inanna sumeria. Por lo
aquí dicho esta diosa es la que posibilita la venida a la tierra del »mmann Nunpiriggal-
dim.

14. «Casa del cielo», nombre dado al templo de Ishtar en Uruk.

15. Su nombre podría ser traducido como «León grande de la gran princesa», sabio
de la ciudad de Kish.

16. Ciudad cercana a Babilonia, hoy Uhaymir. Después del diluvio, según las Listas
dinásticas, la realeza descendió del cielo a la ciudad de Kish; esto le dio gran
importancia político-religiosa a tal ciudad.

17. Dios del tiempo meteorológico en la cosmogonía acadia. Fue el encargado de


desencadenar el diluvio. Su templo fue el Eudgalgal, en la ciudad de Bit-Karkar.

125
18. «Gran león del Apsu». El nombre de este sabio también aparece al comienzo de
un canto figí sumerio (canto acompañado del timpano) (A. Falkenstein).

19. Su nombre equivale a «Casa del agua», lo que define su carácter y atribuciones.
Fue dios del agua dulce y del océano, en cuyas profundidades tuvo su morada (Apsu).
Los sumerios le habían llamado Enki.

20. El Apsu era el abismo primordial, las aguas dulces, residencia o morada de Ea.

21. La traducción, según R. Labat, es aproximada y el significado de la frase se nos


escapa. E. Reiner, su primer editor, no recoge este pasaje en su magnífico estudio
(vid. Orientalia, 30, 1961). Debido a una acción de Piriggalabzu que no gustó a Ea,
éste le castiga cortándole algo de la cabeza (¿quizá su sabiduria?).

22. Si contamos a Adapa tendría que ser el quinto.

23. «El gran resplandor». Este sabio también aparece citado en el colofón de un
texto de tipo médico-mágico (W. G. Lambert).

24. Según el texto fue humano en uno de sus tercios, caso similar al de Gilgamesh
(C£. Poema de Gilgamesh, 1).

25. En el original, gal-nshum, «dragón».

26. Esto es, Templo de Ninkarnunna, dedicado por el rey Shulgi a Ishtar.

27. Shulgi (2093-2046 a. de C.) fue el segundo rey de la tercera Dinastía de Ur. En
su época fue famoso un sabio llamado Ur-Gatunduga.

28. No todos los sabios, según este relato, fueron hijos del dios Ea, pero ello no fue
obstáculo para que estos hombres llegaran a alcanzar vastos conocimientos al estar
protegidos por la divinidad.

29. Por otros textos conocemos otros nombres de sabios, caso de Enlil-muballit,
sabio apkalla de Nippur, de Ur-Gatumduga de Ur y sobre todo el del famoso Ahigar
de las fuentes tardías arameas. (Cf. también la Cosmología de los sacerdotes-kalm y el
Poema de Erra).

126
MITOS SOBRE EL HEROE
GILGAMESH Y AGGA DE KISH

Este poema sumerio, de indudable importancia histórica en


razón de su contenido, ha sido reconstruido a partir de once tablillas
o fragmentos de ellas, procedentes, excebto uno, de la ciudad de
Nippur. $3 bien se desconoce la fecha de su redacción, los hechos
narrados hacen remontar el texto al primer cuarto del tercer
milenio a. de C.

Los enviados de Agga?!, el hijo de Enmebaragges1?,


partieron de Kish- (para presentarse) ante Gilgamesh?*, en
[Uruks.
El señor Gilgamesh ante los ancianos de su ciudad
puso la cuestión (y les) solicitó (su) consejo:
«Para terminar los pozos, para terminar todos los pozos del
[paísC,
para terminar los pozos (y) las concavidades pequeñas del
[país,
para ahondar los pozos, para completar las cuerdas que se
lamarran,
no nos sometamos a la casa de Kish, ataquémosles con las
[armas».
La asamblea reunida de los ancianos de su ciudad”
contestó a Gilgamesh:
«Para terminar los pozos, para terminar todos los pozos del
[país,
para terminar los pozos (y) las concavidades pequeñas del
[país,
para ahondar los pozos, para completar las cuerdas que se
lamarran,
sometamonos a la casa de Kish, no la ataquemos con las
[armas».
Gilgamesh, el señor de Kullab$,
129
que realizó heroicas hazañas por Inanna?”,
no aceptó en su corazón las palabras de los ancianos de su
[ciudad.
Por segunda vez, Gilgamesh, el señor de Kullab,
ante los hombres de su ciudad! puso la cuestión (y les)
[solicitó (su) consejo:
«Para terminar los pozos, para terminar todos los pozos del
[país,
para terminar los pozos (y) las concavidades pequeñas del
[país,
para ahondar los pozos, para completar las cuerdas que se
lamarran,
no nos sometamos a la casa de Kish, ataquémosla con las
[armas».
La asamblea reunida!! de los hombres de su ciudad contestó
la Gilgamesh:
«¡Oh, vosotros!? que estais de pie, vosotros que estais
[sentados ?!3,
oh vosotros que sois ensalzados con los hijos del rey,
oh vosotros que apuráis el muslo del asno,
cualquiera que mantiene su vida!*,
¡No nos sometamos a la casa de Kish! ¡Ataquémosla con las
larmas!
(Por) Uruk, obra de las manos de los dioses?>,
(por el) Eanna!0, la casa que desciende del cielo,
-—fueron los grandes dioses los que formaron sus partes!—
(por) su gran muralla! que toca las nubes,
(por) su majestuoso lugar de residencia!”, establecido por
[Anu?0,
tú te has preocupado. Tú, que eres rey (y) héroe.
¡Oh tú, de cabeza (...), tú, principe amado de Ánu,
cómo has temido su“! venida!
Su ejército es pequeño, esta esparcido ademas,
sus hombres no mantienen alta (su) cara2».
Entonces, Gilgamesh, el señor de Kullab,
ante la palabra de los hombres de su ciudad sintió alegrarse su
[corazón, esclarecer su espíritu;
dijo (después) a su siervo Enkidu2>:
«Por lo tanto, deja que los instrumentos-shkara** sean
lapartados a un lado ante la violencia de la guerra,
que las armas de guerra vuelvan a tu lado,
que produzcan miedo (y) terror.
150
Por lo que respecta a él2, cuando venga, ciertamente mi gran
[miedo caerá sobre él,
ciertamente su juicio se confundirá, ciertamente su
[pensamiento se desvanecerá».
Los días no fueron cinco, los días no fueron diez?6,
Agga, el hijo de Enmebaraggest, sitió Uruk,
(En) Uruk —su juicio fue confundido (ante tal acción)—
Gilgamesh, el señor de Kullab,
dijo a sus enojados héroes:
«El que tenga corazón, que lo deje ponerse en ple, yo lo
[tendría yendo hacia Agga».

Birhurturri??, su hombre de cabeza (...),


profiere súplicas a su rey:
«Yo iría a Agga,
ciertamente su juicio será confundido, ciertamente su
[pensamiento se desvanecerá».
Birhurturri salió a través de la puerta de la ciudad.
Cuando Birhurturri salió a través de la puerta de la ciudad,
ellos2? se apoderaron de él a la entrada de la puerta de la
[ciudad30.
Birhurturri —le golpearon su cuerpo—
tue llevado ante Ágga,
él habló a Agga.
No había terminado su palabra (cuando) Zabar(...)ga?!
[ascendió hacia la muralla,
(y) miró desde lo alto de la muralla,
(y) vio a Ágga.
Birhurturri le32 dice:
«Oh siervo del hombre fuerte?%, tu rey,
—el hombre fuerte— ¿No es también mi rey?
Ciertamente el hombre fuerte es mi rey,
en verdad es su frente (...),
en verdad es su cara (...),
en verdad es su barba de lapislázuli3
en verdad es su dedo benévolo».
La multitud no se humilla a sí misma, la multitud no se
|retiraó>,
la multitud no cubre su propia retirada con polvo,
da gente) de todos los países extranjeros3% no era aplastada,
en las bocas de (la gente) de los países el polvo no se
lamontonaba?””,

131
la proa del barco-magurru?8 no era derribada,
Agga, el rey de Kish, no contuvo su corazón de soldado”.
Ellos continúan solpeándole, ellos continúan golpeándole,
(y a) Birhurturri le destrozan su carne.
Después de Zabar(...)ga, Gilgamesh asciende hacia la muralla,
el terror cayó sobre los viejos y jóvenes de Kullab,
los hombres de Uruk sostuvieron sus armas de guerra a su
lado*.
(A) la puerta de la entrada de la ciudad se dispusieront a
[acercarse,
Enkidu salió hacia la puerta de la ciudad.
Gilgamesh miró hacia afuera desde lo alto de la muralla
(y) vio a Agga:
«Oh siervo del hombre fuerte, tu rey,
el hombre fuerte es mi rey 4»,
Conforme a lo que él habló
la multitud se humilló a sí misma, la multitud se retiró%,
la multitud cubrió su propia retirada con polvo,
la gente) de todos los países extranjeros era aplastada,
en las bocas de (la gente) de los países el polvo se
[amontonaba,
la proa del barco-agurru era derribada,
Agga, el rey de Kish, contuvo su corazón de soldado.
Gilgamesh, el señor de Kullab,
dice a Agga%*:
«Oh Agga, mi superintendente, oh Ágga, mi mayordomo,
oh Agga, mi jefe del ejército,
oh Agga, al pájaro que huye tú lo has llenado con grano,
oh Agga, me has dado aliento, me has dado vida,
oh Agga, tú llevas a reposar al hombre que huye».
(Por) Uruk, obra de las manos de los dioses,
(por) la gran muralla que toca el cielo,
(por) su majestuoso lugar de residencia, establecido por ÁAnu,
tú te has preocupado. ¡Tú, que eres rey (y) héroe.
Oh tú, de cabeza (...), tú, principe amado de Ánu,
Agga te ha dejado libre por Kish%,
Ante Utu* él te ha devuelto el poder de los días pasados?”.
¡Oh Gilgamesh, señor de Kullab,
grande es tu gloria!

132
NOTAS

l. Fue, según la Lista real sumeria, el último rey de la Primera Dinastia de Kish,
posterior al diluvio sumerto. Dicha fuente histórica le hace reinar 625 años.

2. Padre de Agga. Había guerreado contra el Elam y, según la Lista real sumeria,
reinó 900 años en Kish.

3, Ciudad próxima a Babilonia, hoy Teli Ukhhaymir.

4. Mitico rey de Uruk y protagonista del ciclo épico de su nombre. Ultimamente se


relvindica su existencia historica (ca. 2750 a. de C.).

5. Ciudad al Sur de Babilonia y no lejos de Ur, Hoy es la actual Warka.


paar

6. Se trata, al parecer, de una especie de proverbio o acertijo, que en este contexto


es bastante oscuro. ¿Se trataría de una prestación o corvea exigida por Kish a Uruk
para completar la red hidráulica de Súmer?

A
A pesar del carácter despótico de Gilgamesh, según lo presentan algunos textos,
aquí dicho rey plantea el problema a la asamblea de ancianos, especie de senado de la
época, con caracter únicamente consultivo.

5. Nombre de un barrio o distrito religioso de Uruk. Por extensión designó luego a


toda la ciudad tras unirse a ella en sinecismo.

). «La Señora de Án». Su nombre fue escrito de diferentes maneras y se la llegó a


identificar como la diosa del amor y de la guerra. En el período acádico se la equiparó
a Ishtar. Inanna fue hija de Án y de Ántum, siendo Uruk su ciudad sagrada, cuya
protección compartia con An.

133
10. Se trataría de la asamblea de guerreros, a la cual también somete el problema.

11. Esto es, los guerreros constituidos como cámara baja, pero funcionando con
carácter únicamente consultivo, dados los poderes absolutos de Gilgamesh.

12. Aquí, por recurso literario, se da como respuesta la arenga previa a la decisión
de no someterse a las pretensiones de Kish.

13. Tal vez estemos ante la aristocracia de Uruk. Los que estaban de pie serían los
guerreros o sus cuadros de mando y los sentados la gerontocracia.

14. Naturalmente, la vida de la comunidad de Uruk.

15. Se creía que Uruk había sido construida por los dioses.

16. «Casa del cielo», nombre dado al templo de Inanna en la ciudad de Uruk.
Constituyó un complejo arquitectónico de gran importancia.

17. Esto es, también los dioses habían edificado el E-anna. Este lugar conoció
diferentes fases arquitectónicas, dando lugar a grandes y majestuosos templos de
planta tripartita.

18. Las excavaciones arqueológicas han puesto de relieve las ruinas de dicha mura-
lla, hecha con ladrillos de barro, reforzada con más de 800 torres semicirculares y con
más de 9,5 km de longitud.

19. Amu (o Án en sumerio), el padre de los dioses, tuvo como ciudad sagrada a
Uruk. A tal divinidad se le edificaron aquí diferentes templos y una z:iggurrat.

20. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia, rey del cielo en la tríada que
formaba con Enlil y Enki (Ea). Fue el padre de los dioses y el organizador del
mundo. Nacido de las aguas primigenias llegó a tener por esposa a Ántum.

21. La venida de Agga de Kish, probablemente.

22. Alusión a la poca potencia y valor del ejército de Agga.

23. Amigo y colaborador de Gilgamesh. Fue creado por la diosa Aruru a partir del
barro. Cf. con el Poema de Gilgamesh, 1.

24. Quizá se trate de instrumentos agrícolas.

25. Probablemente Agga de Kish.

26. Expresión sumeria para indicar un corto periodo de tiempo.

27. Guerrero de Uruk, lugarteniente de Gilgamesh.

134
28. Uruk poseía únicamente dos puertas (orientadas Norte-Sur), abiertas en su
potente muralla. Sus dimensiones venían a ser de unos 3,5 m de anchura hallándose
protegidas con torres rectangulares.

29. Los hombres de Agga.

30. Por el texto se sabe que Uruk estaba totalmente sitiada.

31. Otro principal guerrero de Uruk.

32. Este pronombre personal es aquí muy ambiguo y se convierte en la clave de


todo el contexto. Tal vez se refiera a Zabar(...)ga.

33. Si se acepta el caso de Zabar(...)ga, como la persona a la que habla Birhurturri,


aquí el «hombre fuerte» sería, lógicamente, Gilgamesh. Si Birhurturri hablase a un
guerrero de Kish, el «hombre fuerte» aludiría inequívocamente a Agga.

34. Piedra de tono azul intenso, muy usada en el antiguo Próximo Oriente como
piedra semipreciosa.

35. Esta multitud designa a las tropas de Agga que sitian Uruk.

36. Aquí se trataría de otras ciudades-estado sumerias aliadas a Kish en contra de


Uruk.

37. Por el contexto se deduce que las tropas están sitiando pasivamente Uruk. Al no
entablar combate el polvo no envuelve a los guerreros,

38. Por esta alusión a una embarcación, hay que deducir que operativos fluviales
contribuían al asedio de Uruk, que se hallaba entonces en la orilla izquierda del
Eufrates.

39. Esto es, no tuvo piedad de Birhurturri, que siguió siendo golpeado por el
propio Agga y por sus soldados.

40. Lógicamente en espera de la batalla decisiva.

41. Los enemigos.

42. Frase abreviada y del mismo tenor que la pronunciada anteriormente por
Birhurturri. Parece ser que aquí habla Gilgamesh a Ágga. ¿O a un soldado de Agga?

43. Ignoramos a causa de qué Agga abandona el asedio de Uruk.

44. Gilgamesh ha logrado ganarse la amistad de Agga. Por sus palabras parece
deducirse que el vencedor de la situación es Agga de Kish.

135
45. El autor canta el sentido pragmático de Gilgamesh, que ha sabido resolver el
asedio de su ciudad sin derramamiento de sangre, si bien acatando la superioridad de
Agga.

46. Dios sol sumerio. Aquí en su calidad de dios de justicia, pues ha sido ante esa
divinidad cuando Agga ha restituido a Gilgamesh el poderío de tiempos pasados.

47. Sise acepta lo dicho aquí por el poeta, hemos de ver reconocido implícitamente
el poder de Gilgamesh también sobre la propia Kish, toda vez que antes del conflicto
entre las dos ciudades-estado, Gilgamesh era, según la leyenda, el rey más poderoso
de Súmer.

136
GILGAMESH Y EL PAIS DE LA VIDA

El mito de la empresa de Gilgamesh y Enkidu contra Huwawa,


titulado «Gilgamesh y el País de la Vida» ba podido compilarse a
partir de varias tablillas sumerias y otros fragmentos localizados en
Nippur y Kisb principalmente. Se trata de una de las más bellas
composiciones literarias sumerias, que modificada adecuadamente
pasó a formar parte del «Poema de Gilgamesh».

(.)
El señor hacia el País de la Vida! volvió su espíritu?,
el señor Gilgamesh3 hacia el País de la Vida volvió su espíritu.
Y dijo a Enkidu?, su servidor:
«Oh Enkidu, el ladrillo y el sello no han traído aún el término
[fatal5.
Desearía penetrar en el País, querría elevar mi nombre.
En aquellos sitios donde otros nombres han sido elevados,
[querría elevar mi nombre;
en aquellos sitios donde no han sido elevados otros nombres,
[querría elevar los nombres de los dioses».
Su servidor Enkidu le responde:
«Oh, dueño mío, si tú quieres penetrar en el País, advierte a
[Utu?,
advierte a Utu, al héroe Utu,
—el País está guardado por Utu,
quien guarda el País del cedro talado es el héroe Utu—
[¡advierte a Utul».
Gilgamesh se apoderó de un cabrito blanco
y (de) un cabrito pardo, (que) estrechó contra su pecho
[Mlevándolos como) una ofrenda;
(luego) tomó el bastón de plata de su (...) en su mano
y dijo a Utu, el celeste:
«Oh, Utu, quisiera penetrar en el País, sé tú mi aliado.

137
Quisiera penetrar en el País del cedro talado, sé tú mi aliado».
Utu, el celeste, le respondió:
«Es verdad que tú eres (...), pero ¿qué eres para el País8»».
(Gilgamesh le respondió?:)
«Oh, Utu, quisiera decirte una palabra, presta oído a mi voz:
En mi ciudad! el hombre muere!!, oprimido el corazón,
el hombre muere, su corazón no puede albergar esperanza.
Yo he mirado por encima de la muralla12
(y) he visto los cadáveres (...) flotando en el río0!3,
En cuanto a mí, mi destino será idéntico; es así, en verdad,
(porque) el más alto de los hombres no puede tocar el
[cielo
(y) el más grande de los hombres no puede circundar la tierra.
(Dado que) el ladrillo y el sello no han traído todavía el
[término fatal,
quisiera penetrar en el País, quisiera elevar mi nombre;
en aquellos sitios donde otros nombres han sido elevados
[quisiera elevar mi nombre;
en aquellos sitios donde no han sido elevados otros nombres
[quisiera elevar el nombre de los dioses». |
Utu, pues, aceptó su llanto como una ofrenda
(y) como a un hombre digno de lástima le concedió su
[lástima.
(A) los siete héroes!%, hijos de una misma madre:
el primero, un (...), que (...),
el segundo, una serpiente que (...),
el tercero, un dragón que (...),
el cuarto, un fuego abrasador que (...),
el quinto, una furiosa culebra que hiela el corazón que
(.)
el sexto, un diluvio destructor que inunda el país,
el séptimo, un veloz (...) relámpago que no puede volverse
latrás,
se los llevól? a (las grutas de) las montañas.
Aquel que abatió el cedro se regocijó,
el señor Gilgamesh se regocijó,
en su ciudad, como un solo hombre, él (...),
como dos compañeros él (...).
«¡Quien?? tiene una casa tiene su casa! ¡Quien tiene una madre
[tiene su madre!
¡Que los hombres solos!” que hubieran hecho lo que yo he
[hecho, cincuenta, vengan a mi lado!».
¡Aquel que tenía una casa tiene su casa! ¡Aquel que tenía una
[madre tiene su madre!
Los hombres solos que habían hecho lo que él ha hecho,
[cincuenta, se fueron a su lado.
A la casa de los metalistas dirigió sus pasos,
el (...) el hacha-(...), su «Poder de heroísmo»?8 los hizo fundir
[a11í.
Hacia el jardín (...) de la llanura encaminó sus pasos,
el árbol-(...), el sauce, el manzano, el boj, el árbol-(...), él los
[abatió.
Los hijos de la ciudad que le habían acompañado los tomaron
[en sus manos?,
El primero, un (...) que (...),
tras haber sido llevado a las grutas de las montañas;
la primera montaña la atravesaron, él no cayó sobre su (...),
cruzando la séptima montaña? él no anduvo errante.
El señor Gilgamesh cortó el cedro,
(...) a Gilgamesh.
( ..) Gilgamesh (...) traído,
(. ..) tumbado,
( ..) como (...) cogido,
( ..) levantado para él.
L os hijos de la ciudad que le habían acompañado,
( .)
(. .) es una visión (...) un sueño,
(...) silencio (...).
Le tocó?!, pero no se levantaba;
le habló, pero no le respondía.
«Tú que estás yaciendo, tú que estás yaciendo,
oh, Gilgamesh, señor, hijo de Kullab?2 ¿cuánto tiempo
[permanecerás yaciendo?
El País se ha ensombrecido, sobre él se han extendido las
[sombras,
el crepúsculo se ha llevado su luminosidad,
Utu se ha dirigido, alta la cabeza, hacia el seno de su madre,
[Ningal3.
Oh, Gilgamesh, ¿cuánto tiempo permanecerás yaciendo?
No permitas que los hijos de tu ciudad, que te han
lacompañado,
te esperen, de pie, al pie de la montaña.
No permitas que la madre que te dio el ser sea conducida a la
[plaza de la ciudad»?
139
El asintió (a aquel ruego).
De su «Palabra de heroísmo» se cubrió como de un manto;
su manto de treinta siclos25 que llevaba en la mano, se lo
[enrolló alrededor del pecho.
Como un toro, se irguió sobre la Gran tierra
y resopló contra el suelo; sus dientes castañeteaban.
«¡Por la vida de Ninsun?, la madre que me ha dado el ser, y
[por Lugalbanda?””, mi padre!
¿Me volveré como aquel que se sentaba, ante el asombro de
[todos, sobre las rodillas de Ninsun, la madre que me
[dio el ser?».
Por segunda vez, dijo:
«Por la vida de Ninsun, la madre que me dio el ser, y por
[Lugalbanda, mi padre,
hasta que haya dado muerte a ese hombre? si es que es un
[hombre, hasta que le haya dado muerte, aunque sea un dios,
mis pasos dirigidos hacia el País, no los encaminaré hacia la
[ciudad».
El fiel servidor imploró y (...) la vida,
y respondió a su señor:
«Oh, dueño mío, tú que no has visto jamás a ese hombre, no
[estás aterrorizado,
pero yo, que lo he visto, yo sí que estoy aterrorizado.
Los dientes de ese héroe? son los dientes de un dragón,
su cara es la cara de un león,
su embestida es (como) el agua de la crecida que se desborda;
nadie escapa a su frente que troncha (por igual) árboles y
[cañas.
Oh, dueño mío, haz ruta hacia el País30, (pero) yo haré ruta
[hacia la ciudad.
Diré a tu madre tu gloria para que ella se exclame (de alegría),
¡le comunicaré tu muerte inminente para que vierta amargas
[lágrimas!».
«Por mí no morirá otro; la barca cargada no se hundira,
el tejido, tres veces doblado, no será cortado3!,
el (...) no será aplastado,
el fuego no destruirá ni la casa ni la cabaña.
¡Ayúdame y te ayudaré! ¿Qué puede sucedernos?».
«Cuando se ha hundido, cuando se ha hundido?,
después de que la “barca-Magan”33 se ha hundido,
después de que la “barca-El poderío de Magilum” se ha
[hundido,
140
en la (...) la barca de las criaturas vivientes, sentados aquellos
[que salen del útero, (desaparecen).
(Nosotros, sin embargo, seguiremos adelante3%).
¡Ven, avancemos! ¡Pongamos la mirada en él!
Si, cuando avancemos,
llega el miedo, si llega el miedo, haz que se vuelva,
si el terror llega, si el terror llega, haz que se vuelva.
En tu (...)%. ¡Ven, avancemos!».
Cuando no estaban todavía prevenidos, a una distancia de mil
[doscientos pies36,
Huwawa3” (...) de su casa de cedro,
en él3 fijó su mirada, su mirada de muerte,
sacudió la cabeza ante él, sacudió su cabeza ante él.
El le habló:
«¿Quiénes sois (...) hombres (...) como (...)?».
Gilgamesh (...)

La rotura del texto impide leer unos siete versos.

«Por la vida de Ninsun, la madre que me ha dado el ser, y por


[Lugalbanda, mi padre,
(aquí) en el País, en verdad, he conocido tu casa (...).
Mi pobre pequeño (...), en verdad, yo traje al País para (...)
[contra ti (...).
(Ahora) entraré en tu (...)».
El5%, él mismo desatraigó el primer árbol;
los hijos de la ciudad que le acompañaban
cortaron su follaje, lo ataron,
(y) lo tendieron al pie de la montaña.
Cuando hubo hecho desaparecer el séptimo, se acercó a su
[estancia,
se dirigió hacia la “Serpiente del Muelle del Vino” en su
[muro
y, como si fuera a darle un beso, lo abofeteó.
Los dientes de Huwawa enttechocaron,
(...) la mano le tembló,
cl evitó a Gilgamesh.
«Quisiera decirte una palabra! (...);
Oh, Utu, madre que me haya dado el ser, no conozco a
[ninguna, padre que me haya criado, no conozco a ninguno;
Tú eres, en el País, quien me ha dado el ser y quien me ha
[criado».
141
El* conjuró a Gilgamesh por la vida del cielo, por la vida de
[la tierra, por la vida de los Infiernos.
Le tomó de la mano%, le condujo a (...).
Entonces, el corazón de Gilgamesh se sintió inundado de
[lástima por (...),
y dijo a su servidor Enkidu:
«Oh, Enkidu, deja que el pájaro capturado vuelva a su nido,
deja que el hombre capturado vuelva al regazo de su madre».
Enkidu respondió a Gilgamesh:
«Al más fuerte (de los hombres), si no tiene juicio,
Namtar* lo devorará, Namtar, que no hace distinciones.
Si el pájaro capturado vuelve a su nido,
si el hombre capturado vuelve al regazo de su madre,
tú no volverás a la ciudad de la madre que te ha dado el ser%».
Huwawa dijo a Enkidu:
«Contra mí, oh Enkidu, tú le has hablado mal,
¡Oh, hombre alquilado (...), tú le has hablado mal!».
Cuando hubo dicho esto,
ellos le cortaron el cuello.
Colocaron sobre el (...)
y lo llevaron ante Enlil* y Ninlil””.
Enlil (lo) llevó delante de su criado del palacio del mar
y Ninlil delante de (...).
Cuando Enlil y Ninlil (...)
(...) que le aparezca, que le coja (...)*.

El resto está destruido.

142
NOTAS

1. País mítico, morada de los dioses. Algunos autores consideran que se trata del
Bosque de los Cedros, lugar de residencia de Huwawa, su guardián, Otros (entre ellos
S. N. Kramer) creen que se trata de Dilmun, lugar del paraíso sumerio y residencia,
por lo tanto, de los dioses. Dilmun se ha identificado con las islas Bahrein.

2. Esto es, su pensamiento.

3. Rey de Uruk y protagonista del ciclo épico de su nombre. Ultimamente se


reivindica su existencia histórica (ca. 2750 a. de C.).

4. Amigo y colaborador de Gilgamesh. Fue creado del barro por la diosa Aruru. C£.
con el Poema de Gilgamesh, 1.

5. Es decir, no se le ha comunidado su muerte. No le ha llegado todavía su hora.

6. Ante la imposibilidad de obtener la inmortalidad (prerrogativa concedida sólo a


los dioses y a Utnapishtim) Gilgamesh desea sublimar su vida terrena procurándose
un nombre y gloria eternos,

7. Dios sol sumerio. También fue conocido como Babbar (en su aspecto de sol
naciente). Su principal templo radicó en Larsa.

8. Algunos autores traducen este final de verso: «¿qué significa para tl el Pais»?
Evidentemente Gilgamesh al desear alcanzar el País de los Vivientes, intentaba
obtener la inmortalidad,

9. Este verso falta en el texto original.

143
10. Uruk (actualmente Warka). Gilgamesh era rey de dicha ciudad, según sabemos
por la Lista real sumeria y otras fuentes históricas.

11. Gilgamesh, que según el mito, poseía un tercio de su ser de naturaleza humana y
los otros dos de naturaleza divina, ha constatado el terrible problema que significaba
la muerte. También debía morir al poseer un componente humano en su persona,

12. Lógicamente la muralla de Uruk. Arqueológicamente se ha detectado el períme-


tro de la misma (unos 9,5 km), con más de 800 torres semicirculares defensivas y dos
puertas de acceso defendidas con bastiones. Su construcción se atribuye a Gilgamesh.

13, El Eufrates, llamado Brranuny en sumerio y Puratu en acadio.

14, En realidad se trata de demonios que vigilaban el País de los Vivientes. Venian a
ser la personificación de los meteoros destructivos.

15. Se los llevó el dios Utu.

16. Está hablando Gilgamesh.

17. Esto es, los hombres que no tenían casa ni madre. Se trata de 50 voluntarios,
entre sus súbditos, prestos a seguir a Gilgamesh.

18. Por lo que se dirá más adelante podía tratarse del nombre de la armadura de
Gilgamesh o de su peto.

19. Puede tratarse de tomar la serie de árboles cortados por Gilgamesh o quizá deba
entenderse que los empuñan como elementales armas. También cabría interpretar que
los árboles abatidos servirían como combustible para confeccionar armas para los 50
compañeros.

20. Para abreviar la narración el autor pasa directamente de la primera a la séptima


montaña. Siguen diez líneas, cuyo estado, impide reconstruir su exacto significado.

21. Enkidu toca a Gilgamesh, que se ha quedado profundamente dormido.

22. Esto es, hijo de Uruk. Kullab fue el nombre de un barrio o distrito religioso de
la ciudad de Uruk. Por extensión, en algunos textos, tal nombre designa a toda la
ciudad, tras unirse a ella en sinecismo.

23. «La Gran Dama». Esposa del dios luna (Nannar en sumerio y Sin en acadio) y
madre de Utu, dios sol. Aquí el poeta está describiendo la puesta u ocaso del sol.

24, Esto es, que saliese a la plaza de Uruk, enlutada por la muerte de Gilgamesh.

25. El siclo era una unidad de peso, equivalente a 180 she, esto es, a unos 8,4 g. Se
habla, pues, de 252 g. de plata, lo que da idea de la riqueza e importancia de tal
prenda.

26. Según el mito es la madre divina de Gilgamesh. Fue venerada en Uruk y Ur.

144
27. Mítico rey de Uruk y padre divino de Gilgamesh, citado en las Listas reales
sumerias. De hecho, Gilgamesh era hijo de un gran sacerdote de Kullab.

28. Alusión a Huwawa.

29, Nuevamente se alude a Huwawa.

3. Hacia el País de los Wivientes, para alcanzar así la gloria matando a su fiero
guardián Huwawa.

31. Alusión probable a un sudario, pieza que no sería necesaria dado que Gilgamesh
confía en vencer a Huwawa.

32. Los cuatro versos que siguen son de complejo significado. Dan a entender que
no podía sobrevenirles ningún peligro, al contrario de lo que les ocurría a los demás
seres humanos, que desaparecían tras un naufragio.

33. La barca-Magan puede ser una alegoría a la «Barca de Occidente», esto es, la
barca del viaje a ultratumba. Magan era un topónimo que designaba probablemente al
actual Omán. Los textos citan con frecuencia a los barcos de Magan cargados de
metales y piedras preciosas.

34. Verso que sobreentendemos, por necesidad del contexto.

35. Probablemente habría que leer esta laguna textual y verso: «En tu mano empuña
el hacha. ¡Ven, avancemos!».

36. Unos cuatro km aproximadamente.

37. Ser salvaje y monstruoso, pero de naturaleza divina al haber sido creado por
Utu. Si aceptamos que el País de la vida es el Bosque de los Cedros, estaríamos ante
su guardián (Cf. con el Poema de Gilgamesh, VID), pero si consideramos que se trata del
Paraiso sumerio (Dilmun) entonces nos hallamos ante «el adversario», el enemigo
primordial, especie de dragón o jefe de los demonios de tal paraje divino. El mito del
dragón aparece en casi todas las culturas del mundo. Á notar que el nombre aparece
escrito en su forma paleobabilónica: Huwawa.

38. En Gilgamesh.

39. Gilgamesh.

40. Seguimos a S. N. Kramer en la traducción de este verso.

41. Habla Huwawa.

42. Huwawa.

43. Aqui el tomado de la mano es Huwawa, probablemente por Gilgamesh.

145
44, Criatura infernal, procreada por Ereshkigal e hijo de Enlil. Actuaba como
ministro y mensajero de dicha diosa, llevando la muerte y la destrucción.

45. Ello sería lógico, puesto que si Gilgamesh no mataba a Huwawa lo más
probable es que éste derrotase al rey de Uruk. Por eso Enkidu le dice a su compañero
Gilgamesh que Namtar, que llevaba la muerte y la destrucción por doquier, sin hacer
distingos, lo devoraría (mataría).

46. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del
diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre.
Poco a poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad
santa de Nippur.

47. Diosa del cielo, tierra y aire, esposa de Enlil. Los semitas le dieron el nombre de
Belit, «la Señora» y la confundieron con Ishtar.

48. Tras cortar la cabeza a Huwawa, Gilgamesh y Enkidu, llevan al parecer el


cadáver del monstruo a Enlil y Ninlil. Las tres últimas líneas, debido a su estado de
conservación, son prácticamente incomprensibles. El texto debería finalizar en este
punto más o menos,

146
LA MUERTE DE HUMBABA, GUARDIAN
DEL BOSQUE DE LOS CEDROS

En una tablilla, localizada al parecer en la antigua ciudad


sumeria de Larsa, se recoge ua variante del mito sumerio
«Gilgamesh en el Bosque de los Cedros», donde se relata la muerte
de Humbaba, el terrorífico guardián de tal paraje divino. Si bien se
conoce el contenido de este mito por otras fuentes (entre ellas el
«Poema de Gilgamesh») las particularidades que contiene esta
variante son de alto interés mítico-religioso. Unicamente reflejamos
aquí la parte última de dicha tablilla.

(.)
El! lanzó contra ellos su primer grito aterrador?,
(entretanto) los conciudadanos?3 avanzaron junto con él:
cortaron sus ramas, las ataron, las tendieron al pie de la
[montañaS5.
Lanzó contra ellos su segundo grito aterrador,
los conciudadanos avanzaron junto con él:
cortaron sus ramas, las ataron, las tendieron al pie de la
[montaña.
Lanzó contra ellos su tercer grito aterrador,
los conciudadanos avanzaron junto con él:
cortaron su tronco, podaron sus costados, lo tendieron al pie
[de la montaña.
Lanzó contra ellos su cuarto grito aterrador,
los conciudadanos avanzaron hacia él5:
cortaron su tronco, podaron sus costados, lo tendieron al pie
[de la montaña.
Lanzó contra ellos su quinto grito aterrador,
los conciudadanos avanzaron hacia él:
cortaron su tronco, podaron sus costados, lo tendieron al pie
[de la montaña.
Lanzó contra ellos su sexto grito aterrador,
los conciudadanos avanzaron hacia él:
cortaron su tronco, podaron sus costados, lo tendieron al pie
[de la montaña.
147
En el momento en que su séptimo grito alcanzaba su final, él”
[se acercó a su aposento:
semejante a una serpiente de (...) de vino, estaba formado su
[rostro8,
semejante a alguien que se apresta a besar, se golpeó sus
[muslos?.
(Sin embargo) el rostro de Huwawa!” se advertía noble;
como un toro de la montaña, capturado, (sujeto) con una
[cuerda, él se adelantó;
como un soldado prisionero, tenía sus codos atados!!,
Las lágrimas le acudieron a los ojos, Huwawa palideció:
«Gilgamesh, ¿tú sabes (...)?
Mi rey, déjame decirte una palabra:
yo no conozco a ninguna madre que me haya dado a luz; no
[conozco a ningún padre que me haya criado:
¡La montaña me ha engendrado! ¡Tú, tú me criarás!».
Gilgamesh juró por el cielo, juró por la tierra, (juró) por el
[infierno;
tomó el (...) en su mano, dado que no quería su
[perdición
??,
El corazón de Gilgamesh, hijo de Ninsun?3, se enterneció,
a su servidor Enkidu!* le dirigió la palabra:
«Enkidu, ¿acaso un pájaro capturado no debe regresar a su
[nido?
un soldado capturado ¿no debe regresar a los brazos de su
[madre?15,
(Enkidu le interrumpió):
«Sin embargo, tú, cuando tú seas hecho prisionero, no
[regresarás a los brazos de tu madre;
¿quién ha visto nunca desatar las manos de un prisionero de
[guerra, un sacerdote-en! regresar a su gipar!?
o una sacerdotisa-lukur!$ capturada, volver al goce?
(Si le dejas libre) te cerrará el camino de la montaña,
te volverá impracticables los senderos de la montaña!».
(El guerrero) que había oído sus palabras,
(él), Huwawa dirigió la palabra a Enkidu:
«Mira, Enkidu, es a ti a quien acuden a tu espíritu palabras
[hostiles, perniciosas;
(a t1), mercenario, que estás contratado por pitanza, que te
[arrastras tras tu semejante?”: ¡He aquí por qué acuden a tu
lespíritu palabras hostiles!».
Puesto que había hablado (Huwawa) de esta manera,
148
Enkidu, en un rapto de furor,
le cortó la cabeza?!, envolviéndola (luego) en un sudario.
(A continuación) ante Enlil22 se presentaron,
ante Enlil, tras haber besado la tierra,
depositaron el sudario; (luego) sacaron la cabeza2
(y) la colocaron a la vista de Enlil.
Enlil, al contemplar la cabeza de Huwawa,
se enojó por la palabra?* de Gilgamesh (y dijo):
«¿Por qué habéis actuado de esta manera?».
Al término de su manutención, (después) que su servidor le
[hubo preparado un dulce (...) (volvió a decir)25:
«¡Que se le pueda sentar ante vosotros,
que se le pueda hacer comer el pan que comaáis,
(y) hacerle beber de la bebida que bebáis20!,
Después de que Enlil hubo quitado de su sitio?” su sublime
[grito aterrador,
destinó el primer grito al Gran Río?*,
destinó el segundo grito al (...),
destinó el tercer grito al (...) que reside (...),
destinó el cuarto grito al león,
destinó el quinto grito a la barbatie?,
destinó el sexto grito a la montaña,
destinó el séptimo grito a la diosa Nungal%,
¡(Que) el rey, que (...) el grito aterrador, Gilgamesh, toro
[salvaje, que saquea la montaña, que se va para el mar, (sea
[glorificado)!
¡Que la gloria del intrépido (Enkidu), sea para Enki3!
Dios (...), ¡(sea dulce) tu gloria!

149
NOTAS

1. Se trata de Humbaba, el terrorífico guardián del mítico Bosque de los Cedros.

2. Los gritos aterradores deben ser las armas defensivas o de ataque de Humbaba,
que en este caso se han vuelto ineficaces, tal vez por algún maleficio.

3. Se trata de los súbditos de Gilgamesh, que acompañan a tal personaje en la


empresa del Bosque de los Cedros.

4. Con Gilgamesh.

5. En esta montaña se ubicaba el Bosque de los Cedros, mítica región, morada de


dioses, y que podemos situar en el Líbano, zona ya visitada por los sumerios, adonde
iban especialmente para abastecerse de madera. Algunos autores hablan del Hermón
como lugar de la mansión de Humbaba (Th. Bauer).

6. Hacia Humbaba.

7. Aquí Gilgamesh.

3. Según las representaciones plásticas que nos han llegado, el rostro de Humbaba se
semejaba a una serpiente enrollada (Terracota del Museo Británico). La laguna
existente en este verso dificulta la traducción. En otros textos aparece la frase
«serpiente del Muelle del Vino».

9. En sentido de señal o duelo. En algunas variantes de este texto se recoge «golpeó


sus mejillas», acción realizada por Gilgamesh contra Humbaba.

10. Aquí aparece el nombre en su transcripción paleobabilónica. Para A. T. Clay


este nombre es de claro origen amorreo. Si bien Humbaba es un ser monstruoso,
salvaje, su significado es muy complejo.

150
11. Se le habían atado los codos a su espalda, siguiendo el uso común atestiguado en
los monumentos súmero-acadios.

12, Debido a algunos paralelos biográficos entre Gilgamesh y Enki, el primero no


quería la perdición de Humbaba.

13. Diosa venerada en Uruk y en Ur y en el mito, madre divina de Gilgamesh.

14. Personaje extraño y complejo que el mito pone como colaborador y amigo de
Gilgamesh. Enkidu fue creado del barro por la diosa Áruru. Cf. con el Poema de
Gilgamesh, 1.

15. Se trata de dos proverbios o adagios usuales en la antigua Mesopotamia.

16. La cúspide jerárquica sacerdotal de Súmer la encabezaba el sacerdote en


(«señor»), que en acadio pasó a enm. Incluso los propios reyes llevaban este título,
dándosele el valor de «Gran sacerdote».

17, «Cámara negra». Designaba, en el complejo de los templos, la cámara donde el


dios pasaba la noche cuando descendía a la tierra.

18. Clase de sacerdotisa principal.

19. Hay que ver aquí aspectos de tipo militar y económico. Á menudo pueblos
montañeses (guti, lulubi, etc.) cortaban las rutas comerciales periféricas de Mesopota-
mia.

20. El semejante de Enkidu era Gilgamesh (o más exactamente al revés). En el


Poema de Gilgamesh, (Y, col. Y, 30-31) se dice: «Tú, Áruru, creaste a Gilgamesh, crea
ahora su doble», con clara alusión a Enkidu.

21. Al ser humillado por Humbaba, Enkidu en un rapto de furor, le cortó la cabeza.

22. Enel Poema de Gilgamesh Enlil aparece, de hecho, como el principal dios celeste.
Originariamente fue un dios de la atmósfera. Hijo de An, llegó a ser considerado
«padre de los dioses», «rey del cielo y de la tierra» y «rey del diluvio». Entre sus
poderes tuvo el de fijar los destinos y el de investir el poder y el mando. Fue
venerado especialmente en Nippur.

23. Lógicamente de Humbaba.

24. La palabra o plabras dirigidas a Enlil por Gilgamesh quedan silenciadas en el


texto, desconociéndose, por lo tanto, su tenor.

25. Traducción probable. Debe tratarse del momento de la comida del dios.

26. Se trata de una maldición en la que se impetra que los dos amigos tengan
siempre a su vista el espectro de Humbaba.

151
AM

27. Lógicamente del cuerpo de Humbaba. Como puede apreciarse, a pesar de la


muerte del guardián del Bosque de los Cedros, el grito aterrador, su arma, subsiste,
siendo trasplantada por Enlil a otros entes. De hecho, ahora hay siete gritos o armas
diferentes, trente a la suma singularizada de todos ellos, cuando los tenía Humbaba.

28. Probablemente el Eufrates.

29. Es un sustantivo abstracto. Esta palabra (za-ash-daj ha sido traducida como


«prisión» o «abominación». Seguimos la traducción de f. Van Dijk.

30. Una de las diosas del Infierno, hija de Ereshkigal. Tenía poderes absolutos,
recibiendo pleitesía de los dioses.

31. «Señor de la Tierra», en oposición al Cielo (An), de quien era hijo. Fue dios del
agua dulce y del Océano, en cuyas profundidades tuvo su morada (Apsu). Asimismo
fue dios de la sabiduría y de la magia y protector de la humanidad. Su nombre
aparece en el de Enkidu («Enki me hizo»).
GILGAMESH, ENKIDU Y LOS INFIERNOS

Este poema sumerio, perteneciente al ciclo épico de Crilgamesh,


conocido por diferentes duplicados y fragmentos cunelformes, 105
relata algunos aspectos sobre la ercación del mundo, un combate de
Enki contra un monstruo infernal y la fabricación de unos instru
mentos musicales, los cuales servirán como pretexto para conectar la
acción del poema con el Mundo Inferior. Por su importancia los
recensionistas neoasirios del «Poema de Gilgamesh» incluyeron este
episodio, tras adaptarlo y traducirlo, como el canto último de tal
obra literaria.

En los días de antaño, en los lejanos días de antaño,


en las noches de antaño, en las lejanas noches de antaño,
en los días de antaño, en los lejanos días de antaño,
cuando en los días de antaño toda cosa perfecta había sido
[creada!,
cuando en los días de antaño toda cosa perfecta había sido
[ordenada,
cuando el pan había sido probado en los templos del país?,
cuando el pan había sido cocido en los hornos del país,
cuando el cielo se había separado de la tierra3,
cuando la tierra se había separado del cielo,
cuando el nombre de la humanidad había sido fijado,
cuando Ant se había llevado el cielo,
cuando Enlil? se había llevado la tierra,
cuando a Ereshkigal? se la había llevado el Infierno como
[su presa”,
cuando él8 se había hecho a la vela, cuando se había hecho a la
[vela,
cuando el Padre se habia hecho a la vela para (marchar a) los
[Infiernos,
contra el rey las pequeñas venían lanzadas,
contra Enki? las grandes venían lanzadas,
Las pequeñas piedras (arrojadas) de la mano,
las grandes piedras siempre rebeldes!!,

153
la quilla de la nave de Enki
aplastaron en el encuentro bélico, como un huracán furioso.
Contra el rey, el agua (devora) la proa de la barca,
(la) devora como un lobo;
contra Enki, el agua (derriba) la popa de la barca,
(la) derriba como un león?! *.
Erase una vez un árbol, un hx/appa*?, un árbol,
—había sido plantado en la orilla del Eufrates,
había sido regado por el Eufrates—
(al cual) la violencia del Viento del Sur! arrancó sus raices,
(y) le separó la copa de su lugar;
(luego) el Eufrates lo transportó lejos sobre sus olas.
La mujer?5, vagando de un lado a otro, temerosa de la palabra
[de An,
vagando de un lado a otro, temerosa de la palabra de Enlil,
cogió el árbol con sus manos (y) lo llevó a Uruk**:
«¡Lo llevaré al jardín fructífero de la pura Inanna"”!».
La mujer cuidó del árbol con sus manos, lo hizo estar derecho
[sobre su base?8,
Inanna cuidó del árbol con sus manos, lo hizo estar derecho
[sobre su base?,
«¿Cuándo llegará a ser un sagrado trono para que me pueda
[sentar?» dijo ella.
«¿Cuándo llegará a ser un sagrado lecho para que me pueda
[recostar?» dijo ella.
El árbol crecía, (pero) su tronco no producía follaje, (porque)
en sus raíces la serpiente «que no conoce hechizo» había
[puesto su nido?0;
en su copa el pájaro Imdugud?! había colocado a sus
[pequeñuelos;
en su interior la joven Lilith?2? había construido su casa.
La joven siempre risueña, siempre alegre,
¡la joven Inanna cómo lloraba (ahora)!2,
A cada despuntar del día, ante cada clarear del horizonte,
cuando Utu?* salía de su «campo principesco»,
su hermana, la divina Inanna,
decía a su hermano Utu:
«Hermano mío, cuando en los días de antaño los destinos
[fueron acordados,
cuando la abundancia hubo saciado al país,
cuando Án se hubo llevado el Cielo,
cuando Enlil se hubo llevado la Tierra,

154
cuando a Ereshkigal se la hubo llevado el Infierno como su
[presa,
cuando se hubo hecho a la vela, cuando se hubo hecho a la
[vela,
cuando el Padre se hubo hecho a la vela para (marchar a) los
[Infiernos,
contra el rey vinieron lanzadas las pequeñas,
contra Enki vinieron lanzadas las grandes.
Sus pequeñas piedras (arrojadas) de la mano,
sus grandes piedras siempre rebeldes,
la quilla de la nave de Enki
aplastaron en el encuentro bélico, como un huracán furioso.
Contra el rey, el agua (devoraba) la proa de la barca,
(la) devoraba como un lobo;
contra Enki, el agua (derribaba) la popa de la barca,
(la) derribaba como un león.
Erase una vez un árbol, un bum/4ppa, un árbol,
-—había sido plantado en la orilla del Eufrates,
había sido regado por el Eufrates—
(al cual) la violencia del Viento del Sur le arrancó sus raíces
(y) le separó la copa de su lugar;
(para después) transportarlo el Eufrates, lejos, sobre sus olas.
La mujer, vagando de un lado a otro, temerosa de la palabra
[de An,
vagando de un lado a otro, temerosa de la palabra de Enlil,
cogió el árbol con sus manos (y) lo llevó a Uruk:
«¡Lo llevaré al jardín fructífero de la pura Inanna!»
La mujer cuidó del árbol con sus manos, lo hizo estar derecho
[sobre su base,
Inanna cuidó del árbol con sus manos, lo hizo estar derecho
[sobre su base.
«¿Cuándo llegará a ser un sagrado trono para que me pueda
[sentar?» dijo ella.
«¿Cuándo llegará a ser un sagrado lecho para que me pueda
[recostar?» dijo ella.
El árbol crecía, (pero) su tronco no producía follaje, (porque)
en sus raices la serpiente «que no conoce hechizo» había
[puesto su nido;
en su copa el pájaro Imdugud había colocado a sus
[pequeñuelos;
en su interior la joven Lilith había construido su casa.
La joven siempre risueña, siempre alegre,
155
la joven Inanna, ¡cuánto llora (ahora)!».
Su hermano, el héroe, el valeroso Utu,
no la ayudó en su petición.
Cuando despuntó el día, cuando clareó el horizonte,
cuando Utu hubo salido de su «campo principesco»,
su hermana, la pura Inanna,
se dirigió al héroe Gilgamesh? (diciéndole):
«Hermano mío, cuando en los días de antaño, los destinos
[fueron fijados,
cuando la abundancia hubo saciado al país,
cuando An se hubo llevado el cielo,
cuando Enlil se hubo llevado la Tierra,
cuando a Ereshkigal se la hubo llevado el Infierno como
[su presa,
cuando se hubo hecho a la vela, cuando se hubo hecho a la
[vela,
cuando el Padre se hubo hecho a la vela, para (marchar a) los
[Infiernos
contra el rey vinieron lanzadas las pequeñas,
contra Enki vinieron lanzadas las grandes.
Sus pequeñas piedras (arrojadas) de la mano,
sus grandes piedras siempre rebeldes,
la quilla de la nave de Enki
aplastaron en el encuentro bélico, como un huracán furioso.
Contra el rey, el agua (devoraba) la proa de la barca,
(la) devoraba como un lobo;
contra Enki, el agua (derribaba) la popa de la barca,
(la) derribaba como un león.
Erase una vez un árbol, un hu/uppa, un árbol,
-—había sido plantado en la orilla del Eufrates,
había sido regado por el Eufrates—
(al cual) la violencia del Viento del Sur le arrancó sus raices
(y) le separó la copa de su lugar;
(para después) transportarlo el Eufrates lejos sobre sus
[olas.
La mujer, vagando de un lado a otro, temerosa de la palabra
[de An,
vagando de un lado a otro, temerosa de la palabra de Enlil,
cogió el árbol con sus manos (y) lo llevó a Uruk:
«¡Lo llevaré al jardín fructífero de la pura Inanna!l»
La mujer cuidó del árbol con sus manos, lo hizo estar derecho
[sobre su base,

156
Inanna cuidó del árbol con sus manos, lo hizo estar derecho
[sobre su base.
«¿Cuándo llegará a ser un sagrado trono para que me pueda
[sentar?» dijo ella.
«¿Cuándo llegará a ser un sagrado lecho para que me pueda
[recostar?» dijo ella.
El árbol crecía, (pero) su tronco no producía follaje, (porque)
en sus raíces la serpiente «que no conoce hechizo» había
[puesto su nido;
en su copa el pájaro Imdugud había colocado a sus
[pequeñuelos;
en su interior la joven Lilith había construido su casa.
La joven siempre risueña, siempre alegre,
Yo, la virgen Inanna, ¡cuánto lloro (ahora)!».
Su hermano, el héroe Gilgamesh,
la asistió en este asunto.
Se ciñó en su pecho su armadura de cincuenta minas? de
[peso,
—cincuenta minas las manejó como cincuenta siclos2?—
su «hacha de campaña»
—siete talentos2, siete minas— empuñó en su mano
(y) entre las raíces abatió a la serpiente «que no conoce
[hechizo»;
en su copa el pájaro Imdugud, tomados sus pequeñuelos,
[hubo de huir al monte,
(y) en su interior la virgen Lilith, deshecha su casa, hubo de
[huir al desierto.
(En cuanto al) árbol, le arrancó sus raíces, le podó su copa,
(y) los hijos de la ciudad, que le acompañaban, le cortaron las
[ramas.
Lo entregó a Inanna para (hacerse) su trono,
se lo dio a ella para (hacerse) su lecho. |
Ella, con las raíces hizo un prkka? para él, |
y con la copa hizo un m:kk4% para el?,
El pukka (que hace sonar) la diana, lo hizo resonar por callejas
[y calles;
su ruido ensordecedor lo hizo resonar por callejas y calles%,
La juventud de la ciudad convocada por el pukku
—amargura y lamento33d— es la aflicción de sus viudas?%:
«¡Oh, compañero mío! ¡Oh, esposa mía!» lamentan.
El que tiene una madre ——ella le lleva el pan a su hijo;
el que tiene una hermana ——ella le lleva agua a su hermano.
157
Cuando la estrella vespertina había desaparecido,
y él había indicado los lugares donde su pukkx había estado,
porteaba el pukkx delante suyo (y) lo llevaba a su casa.
Y al alba, en los lugares que había indicado —amarguta y
[lamento!
¡Prisioneros! ¡Muertos! ¡Viudas!3,
A causa del llanto de las jóvenes esposas3%,
el pukku y el mikku cayeron en el Gran Abismo?”,
Introdujo su mano, (pero) no los pudo alcanzar,
introdujo su pie, (pero) no los pudo alcanzar.
Se sentó (entonces) ante la gran puerta Ganzir, el «Ojo de
[los Infiernos»3,
Gilgamesh lloró, su cara se volvió pálida:
«¡Oh, pukka mío! ¡Oh, »mikku mío!
¡Mi pukku de fuerza irresistible, de ritmo incontenible:
si al menos mi pukkx estuviese en la casa del carpintero,
si lo tuviera la madre del carpintero, como la madre que me
[ha dado la vida,
si lo tuviese la hija del carpintero, como mi pequeña hermana!
Mi pukku, ¿quién me lo volverá a traer de los Infiernos?
Mi mikku, ¿quién me lo volverá a traer de los Infiernos?».
Enkidu%, su servidor, le dijo:
«Señor mío, ¿por qué lloras?
¿por qué tu corazón está tan afligido?
¡Yo te traeré tu pukka de los Infiernos!
¡Yo te traeré tu mikku del “Ojo de los Infiernos””!».
Gilgamesh dijo a Enkidu:
«S1 tú quieres descender ahora a los Infiernos,
te voy a dar un consejo, atiende mi palabra,
te ofrezco mis advertencias, observa mis advertencias:
“No te pongas ropas limpias,
para que los maceros no te salten encima como (a un)
[enemigo.
No te untes con aceite dulce de frasco,
para que a su olor no se te agolpen a tu alrededor.
No utilices el “boomerang” en los Infiernos,
para que los golpeados (con él) no te rodeen (hostiles).
No lleves ningún bastón en la mano,
para que las sombrast no revoloteen a tu alrededor.
No te ligues sandalias en tus pies,
no levantes grito en los Infiernos,
no beses a la esposa que amas,
158
o

no azotes a la esposa que odias,


no beses al hijito que amas,
no azotes al hijo que odias
para que los gritos de los Infiernos no te sobrecojan.
—El grito para aquella que duerme, la que duerme,
para la madre de Ninazu*, la que duerme,
cuyo puro cuerpo no cubre ningún vestido,
cuyos puros senos no envuelven ningún tejido—».
Enkidu descendió a los Infiernos,
(pero) no escuchó las advertencias de su señor.
Se puso ropas limpias,
(y) los maceros le saltaron encima como (a un) enemigo.
Se untó con aceite dulce de frasco,
(al percibir) su olor se agolparon a su alrededor.
Utilizó el «boomerang» en los Infiernos,
(y) los golpeados (con él) le rodearon (hostiles),
llevó un bastón en la mano,
(y) las sombras revolotearon a su alrededor,
se ligó sandalias en los pies,
levantó gritos en los Infiernos,
besó a la esposa que amaba,
azotó a la esposa que odiaba,
besó al hijo que amaba,
azotó al hijo que odiaba,
(y) los gritos de los Infiernos lo sobrecogieron.
-—El grito para aquella que duerme, la que duerme,
para la madre de Ninazu, la que duerme,
cuyo puro cuerpo no cubre ningún vestido
cuyos puros senos no envuelven ningún tejido-—.
Enkidu no fue capaz de salir de los Infiernos.
(Sin embargo) no se debió a que el destino** lo retuviera,
no se debió a que la enfermedad* lo inmovilizase,
fueron los Infiernos los que le retuvieron.
No cayó en el campo de batalla, en el “sitio del valor”,
fueron los Infiernos quienes le retuvieron,
Entonces Gilgamesh se trasladó a Nippur*,
se presentó completamente solo a Enlil en Nippur y lloró:
«Padre Enlil, mi pu£kua cayó en los Infiernos,
mi mikku cayó en el Ganzir,
mandé a Enkidu a recuperarlos,
(pero) los Infiernos le retuvieron (prisionero).
No fue el destino quien le retuvo,
159
Mm

no fue la enfermedad quien le inmovilizó,


fueron los Infiernos los que le retuvieron».
El padre Enlil no puso atención a su petición;
(por esta razón) se marchó a Eridu*,
se presentó completamente solo a Enki en Eridu y lloró:
«Padre Enki, mi pukka cayó en los Infiernos,
mi mikku cayó en el Ganzir.
Mandé a Enkidu a recuperarlos,
(pero) los Infiernos le retuvieron (prisionero).
No fue el destino quien le retuvo,
no fue la enfermedad quien le inmovilizó,
fueron los Infiernos los que le retuvieron.
No lo tiene prisionero el demonio Nergal*s, el despiadado,
son los Infiernos los que le retienen.
No cayó en el campo de batalla en el “sitio del valor”,
son los Infiernos los que le retienen».
El padre Enki se interesó en su caso,
y dijo al héroe, a Utu, el valeroso,
al hijo nacido de Ningal*:
«¡Vamos! ¡Abre la puerta de los Infiernos!
¡Haz salir de los Infiernos al espíritu de Enkidu!».
El abrió la puerta de los Infiernos5%,
(e) hizo salir el espíritu de Enkidu de los Infiernos,
(luego) se abrazaron, se besaron,
(y) suspirando se intercambiaron pareceres:
«Dime, ¿qué has visto en los Infiernos»».
«Te lo diré, amigo, te lo diré».

El poema termina con un intercambio de pareceres entre los dos


amigos, Gilgameshy Enkidn, referentes al tratamiento que reciben
los muertos en el Más Allá. Lamentablemente la mutilación de los
últimos versos no permite una traducción completa.

160
NOTAS

T. Se hace alusión a la estructura del cosmos y sus orígenes.

2. Indica ya un grado evolucionado de civilización, pues en otros mitos se señala


que los hombres primitivos comían hierbas al igual que el ganado.

3. El Universo, en abstracto, para los sumerios se reducía a la fórmula de «cielo y


tierra». Con la separación de tales principios se había originado la vida.

4. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia y rey del cielo en la tríada que


formaba con Enlil y Enki (Ea). Según los mitos, de las aguas primigenias nacieron el
Cielo (4a) y la Tierra (Ki). Al ser separados por su hijo Enlil, el dios An conservó
(«se llevó» según el texto) el cielo (am).

5. Señor de la atmósfera, «rey del diluvio» y «señor de los destinos» llegó poco a
poco a suplantar el papel de An, su padre. Se le consideró «señor de la montaña» y de
ahí pasó a ser designado «señor de la tierta».

6. Diosa de los Infiernos y de las tinieblas, especie de Perséfone griega. Tal


divinidad, según este mito, había sido enviada a la mansión de Irkalla (el Infierno)
después de separarse el cielo de la tierra.

7. El mito señala que Ereshkigal fue enviada como una presa o botín específico al
mundo de ultratumba, del cual fue la titular. Para 5. N. Kramer se trataría del rapto
de Ereshkigal por el monstruo Kar, especie de dragón mítico, habitante de las Aguas
primordiales (Infierno). ]. J. Van Dijk, combinando varios textos, traduce este verso:
«Cuando los Infiernos fueron dados como presente a Ereshkigal».

8. Se alude a Enki (conocido como Ea por los acadios). Aquí se recoge, sin
desarrollarse, un incidente mítico, cuyo argumento fue la lucha entre tal dios y el

161
Mundo Inferior. Esto es, Enki embarcó hacia los Infiernos para rescatar a Ereshkigal,
raptada por Kur.

9. Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue el «Señor de la Tierra» concebida como
fundamento o vasto océano subterráneo. Su nombre acadio equivale a «Casa del
agua», lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano,
en cuyas profundidades tuvo su morada (apsu). También se le consideró dios de la
magia, de la sabiduría y aun del género humano. Se le veneró especialmente en Eridu.

10. Se alude a piedras lanzadas por el monstruo o gigante Kur, personificación aquí
de los Infiernos, que intenta evitar así que Enki se lleve a Ereshkigal.

11. Este verso ha sido traducido de diferentes maneras. Preferimos la versión de G.


R. Castellino a la de S. N. Kramer, que alude a «piedras de los juncos oscilantes». De
hecho, z¿ga nddakam admite «rebeldes siempre (cada día)». J. J. Van Dijk traduce:
«[las grandes piedras] fueron (arrojadas) de la ba[llesta?)».

11 bis. Ignoramos el resultado de este combate, pero hay que suponer la victoria de
Enki sobre los Infiernos (personificados en el monstruo Kwr, como quiere S. N.
Kramer).

12. Arbol de incierta identificación, tal vez un sauce.

13. Uno de los grandes ríos de Mesopotamia de 2.700 km de longitud y que


desempeñó un gran papel en la historia de la zona. En el Génesis, 2, 14 se le considera
como uno de los ríos del Paraíso.

14. Era un viento maligno. An creó cuatro grandes vientos para delimitar los
espacios superiores.

15. Se alude a la diosa Inanna.

16. Ciudad al Sur de Babilonia, no lejos de Ur. Hoy es la actual Warka. Según las
antiguas listas reales en dicha ciudad gobernaron tres dinastías. La primera, en gran
parte mítica, contiene la figura de Gilgamesh, sujeto de este mito.

17. «La Señora de An» o también «La Señora del cielo». Su contenido religioso sería
modificado en época acádica haciéndola entonces titular del amor y de la guerra
(shtar). Aquí Inanna, cuyo nombre aparece en los textos escritos de diferentes
maneras, está hablando en tercera persona.

18. Verso interpretado de diferentes maneras: «lo hizo estar derecho con su pie»
(esta versión designaría la acción de un jardinero cuando planta un pequeño árbol, al
cual sostiene o planta utilizando sus pies), o bien: «lo hizo estar derecho sobre su
base» (entendiendo aquí la base del árbol y no el pie de la diosa).

19. Algunos autores no incluyen este verso, repetición del anterior.

20. Las serpientes, dada su multivocidad simbólica, jugaron un gran papel en los
mitos mesopotámicos. Cf. el Poema de Gilgamesh o el Mito de Etana.

162
21. Pájaro que representaba las oscuras nubes de la tormenta. Fue representado, a
menudo, como un águila leontocéfala. Muchos autores ven en él el antecedente del
mítico pájaro Zu.

22. Un demonio femenino, figurado tal vez en lo que después sería el súcubu. La
leyenda hebrea dio este nombre a la primera mujer de Adán. Ásimismo con el
nombre de Lilith la simbología conoció a un espíritu nocturno enemigo de los partos
y los recién nacidos, especie de lamia griega o romana.

23. Lloraba porque el árbol plantado con tanto esmero no le serviría para los planes
previstos.

24. Dios sol sumerio, hijo de Nannar o Nanna. Fue considerado dios de la justicia y
de la sabiduría. Por estas cualidades su hermana Inanna le suplica solución a su
problema. Utu fue conocido entre los acadios como Shamash.

25. Personaje central de este mito. Fue el quinto rey de la Primera Dinastía
postdiluviana de Uruk, cuyo reinado hay que situarlo hacia el 2750 a. de C. Hoy se
aboga en pro de su historicidad.

26. La mina era una medida de peso equivalente a 0,5 kg. Se trata, pues, de 25 kg.

27. El siclo era otra medida de peso equivalente a 8 g. El texto habla de 400 g.

28. El talento equivalía a 60 minas, esto es, a 30 kg. Esta hacha pesaría pues 210 kg.
aproximadamente.

29. Probablemente se trata de un tambor (W. von Soden). Para B. Landsberger y


otros autores se trataría de un aro. Quizá dicho tambor se empleó en prácticas
chamánicas.

30. El palillo del tambor.

31. Para Gilgamesh.

32. Se alude a las callejas y calles de Uruk, ciudad de la que era rey Gilgamesh.

33. El tambor convocaba con su sonido a la juventud para ir a la guerra.


Lógicamente su sonido provocaba amargura y lamento.

34. Las viudas se afligían ante la convocatoria de otros jóvenes de Uruk para ir a la
guerra, algunos de los cuales no regresarían tras las escaramuzas bélicas.

35. En última instancia la convocatoria a la guerra mediante el tambor provocaría


tres realidades en Uruk: prisioneros, muertos y viudas.

36. Debido a las guerras entabladas por Gilgamesh y la consiguiente desolación de


casas y familias de Uruk, el tambor y el palillo causantes de tal hecho desaparecen y
van a parar al Infierno. ¿Los robaron las jóvenes esposas? ¿El llanto de las jóvenes
esposas provocaría mágicamente la desaparición de tales objetos?

163
N

37. El Infierno. El Gran Abismo (Kigal en sumerio) era una de las cuatro grandes
partes del mundo. Este lugar fue conocido con diferentes nombres.

38. Gilgamesh.

39. El Ganzir es el palacio principal del Infierno, conocido también por otros mitos.

40. Amigo y colaborador de Gilgamesh. Este personaje había sido creado por la
diosa Áruru a partir del barro, para oponerse en principio a Gilgamesh. Cf. Poema de
Gilgamesh 1, col. 1, 30-41.

41. Esto es, los espíritus de los muertos. Los espectros eran denominados e/imn.

42. La que duerme sería Ninlil, la madre de Ninazu, que había acompañado a su
hijo a los Infiernos. También podría tratarse de Ereshkigal, considerada por algunos
autores madre de Ninazu.

43. Ninazu fue esposo de Ereshkigal, titular de los Infiernos. Su nombre equivale a
«Señor de la adivinación por el agua», esto es, «Señor médico». Traducimos este
verso siguiendo a S. N. Kramer. Para G. R. Castellino Ninazu no es un dios, sino una
diosa, pues traduce «para la madre Ninazu». De hecho esta versión puede ser
correcta, ya que el nombre Ninazu está compuesto del elemento ría que a menudo
significa beltu, «dama» o también bela, «señor», y azu que equivale a «médico». «La
madre de Ninazu» puede ser también Ereshkigal (J. ]. Van Dijk).

44. El destino, en su aspecto maléfico, estaba personificado en el demonio Namtar.

45. La enfermedad, como tal, tenía como demonios titulares a Asakku y Rabisu. La
versión asiria recoge aquí Fever, espectro del Infierno.

46. Ciudad sumeria, hoy Niffar, situada en el límite Norte del país de Súmer,
cercana a Kish y Babilonia. La versión asiria recoge el nombre del templo de dicha
ciudad, el Ekur.

47. Actual Tell Abu Saharain. Eridu fue una de las más antiguas ciudades de Súmer,
situada al SO. de Ur.

48. Dios de los Infiernos, de la destrucción y de la guerra y esposo principal de


Ereshkigal. Cf. el mito de Nergaly Eresbkigal.

49. «La Gran Dama», esposa de Nannar, dios luna y madre de Utu, dios sol.

50. En la versión asiria, Ea (que es el Enki sumerio) pide a Nergal que abra un
agujero o fisura en la tierra por donde pueda salir el espíritu de Enkidu a modo de
ráfaga de viento.

164
LA MUERTE DE GILGAMESH

El mito sobre la muerte de Gilgamesh, del que conocemos


solamente su última parte, ha podido ser reconstruido a partir de
tres tablillas que se fechan en la primera mitad del segundo milenio
a. de C. localizadas en Nippur. Los recensionistas del «Poema de
Gilgamesh» no incluyeron este importante episodio en el conjunto de
tal obra. El texto se inicia con importantes lagunas, dado el estado
de conservación de la tablilla.

...) el camino tomado! (...),


...) quien cría de su (...),
UDDDD

...) con la destrucción de su (...),


...) diariamente hasta días lejanos.
espués de que (...) había sido colocado,
...) que (le) había sido concedido,
AS

...) destrucción vieja y antigua,


...) el arma que forjó,
...) que dirigió,
PESAS

...) la inundación? que destruyó la tierra,

Sigue una laguna con catorce versos destruidos.

En el Mundo Inferior3, lugar de la oscuridad, (se) le dará luz,


[ciertamente,
(pues de) la humanidad, hasta donde pueda ser nombrada,
¿quién tras de él dejará su recuerdo en los días que han de
[venir?
Los poderosos héroes, los profetas, como la luna nueva
[ciertamente tienen (...)1,
(pero) ¿quién después de él ha dirigido el poder y la fuerza
[ante ellos?
(Como) en el mes de ADS, el (mes) de las sombras,
sin éló ciertamente no hay luz entre ellos.
165
Enlil”, el gran monte, el padre de los dioses,
—oh señor Gilgamesh8, (ese es) el significado del sueño—
ha destinado tu hado, oh Gilgamesh, para el reinado, no lo ha
[destinado para la vida eterna?,
(pero) (...) de vida; no estés triste en tu corazón,
no estés afligido, no estés abatido.
Quien de los hombres cometió un error! (...),
lo prohibido, arrancarte tus vínculos (...);
la luz (y) la oscuridad de la humanidad él!l te ha otorgado,
supremacía sobre la humanidad, te ha otorgado,
(...) sin par, te ha otorgado,
combate del que nadie podrá retirarse te ha otorgado,
embestida furiosa, sin igual, te ha otorgado,
ataques de los que nadie puede escapar te ha otorgado.
No (...) tu leal (...) sirviente de palacio,
ante Utul2 harás (...),
una prenda (...)
el jefe (...)

Siguen unos diez versos totalmente destruidos.

El que venció al mal se ha acostado, no despertará (más),


el que estableció justicia en la tierra se ha acostado, no
[despertará (más),
el que (...) se ha acostado, no despertará (más),
el señor de Kullab13 se ha acostado, no despertará (más),
el que tuvo sabiduría se ha acostado, no despertará (más),
el que (...) se ha acostado, no despertará (más),
el que se fue a la montaña!* se ha acostado, no despertará
[(más).
En el lecho del Destino! yace, no despertará (más),
en el multicolor (...) lecho yace, no se despertará (más).
Los que están de piel? no están silenciosos, los que están
[sentados!” no están silenciosos, (sino que) elevan un lamento;
los que toman alimento no están silenciosos, los que beben
lagua no están silenciosos, (sino que) elevan un lamento.
Namtar1$ (...) no está silencioso,
como (...) el pez, él se ha esforzado (en atraparlo),
como una gacela sujetada por el gishburru", él (ha logrado
[que yazga)? en el lecho.
Namtar, que no tiene manos, que no tiene pies, que no bebe
lagua, que no come alimento,
166
En los dos siguientes versos, totalmente destruidos, se aludiría a
que Gilgamesh estaba en poder de Namitar. Siguen después otros
veinte versos en deficiente estado de conservación, por lo que su
traducción es prácticamente imposible, reduciéndose a ideas incone-
xas.

(...) vuelve pesado.


(...) Gilgamesh,
después de que su (...) había sido descifrado,
(...) que él les descifró,
(...) ellos responden:
(«¿...) por qué lloras?
¿...) por qué se ha hecho?
ON DNS

...) aquello que Nintu?! no ha formado,


...) Él trajo a la vista.
TN

...) NO exIste.
DATO

...) fuerza, músculos firmes (...),


...) no escapó a la mano.
MONO

...) no contempló (...),


del (...) él empuñó.
...)
AOS

...) que contempló,


ATI

...) verdaderamente decretó el destino.


De (...) llamado por el nombre (...)».

Aquí finaliza la veintena de versos deteriorados. Los estudiosos


han agrupado en un segundo bloque la parte última del mito, que a
continuación recogemos.

Su amada mujer2, su amado hijo?,


la (...)-mujer**P*, su amada concubina,
su músico, su amado bufón,
su amado mayordomo, su amado (...),
su amada casa, los sirvientes de palacio,
su amado guardián,
El palacio purificado (...) el corazón de Uruk?%, quienquiera
[que yace con él en aquel lugar.
(Para) Gilgamesh, el hijo de Ninsun” (pesaban las ofrendas),
pesaban sus ofrendas para Ereshkigal?,
pesaban sus regalos para Namtar,
pesaban (sus) presentes para Dimpikug”,
pesaban sus ofrendas para Net1?8,
167
pesaban sus ofrendas de pan para Ningishzida? y Dumuzi%,
para Enki% y Ninki32, para Enmul*% y Ninmul3,
para Endukugga?% y Nindukugga%,
para Enindashurimma y Nindashurimma?”,
para Enmu(...)la38 y Enmesharra”,
(para) los padres de Enlil,
(para) Shulpae%, el señor de las celebraciones,
(para) Sumugan*! (y) Ninhursag*,
(para) los Anunnaki% del Dakag*,
(para) los Igigi*% del Dukug,
el muerto (...), el muerto (...) sangu%,
el mabhu*, la entut8 (...),
el pashishu, vestido de lino, (...),
(pesaban) las ofrendas (...),
(..)
(Para) el Señor Gilgamesh pesaban sus ofrendas de pan,
(...) yace.
(Para) Gilgamesh, el hijo de Ninsun;
en el lugar de las libaciones (...) escanciaban vino nuevo,
(..)
(...) hecho sin ser inhalado por él.
La gente de Uruk,
(...) no tiene posesiones,
(...) sus (...) en (el) polvo.
En aquellos días (partió) el Señor Gilgamesh,
para (...) —el cual no faltó a Enlil-—
Gilgamesh, el hijo de Ninsun,
de (...) rey rival no ha nacido de Nintu50,
que no tiene rival, que no tiene igual (entre los hombres).
¡Oh Gilgamesh, señor de Kullab, grande es tu gloria!

168
NOTAS

1. Dado el estado fragmentario de las primeras líneas es muy dificil establecer el


significado y la estructura de las frases.

2. Alusión al diluvio universal que le fue relatado a Gilgamesh por Utnapishtim, el


principal superviviente humano de tal catástrofe.

3. Esto es, el Infierno, conocido en acadio como ersetn shaplita («a tierra de Abajo»
o «Mundo Inferior»), k¿galla («la Gran tierra») y erseta la tari («la tierra sin regreso»).

4. Quizá haya que completar: «su menguante y su creciente».

5. Nombre de un mes, correspondiendo a julio-agosto, fecha en que Gibil, el dios


del fuego (rayo), atacaba al dios sol Shamash.

6. Sin Gilgamesh.

7. Una de las más importantes divinidades del panteón sumerio. Originariamente


fue un dios de la atmósfera. Hijo de Án, llegó a ser considerado «padre de los dioses»,
«rey del cielo y de la tierra» y «rey del diluvio». Entre sus poderes tuvo el de fijar los
destinos y el de investir el poder y el mando. Fue venerado especialmente en Nippur.

8. Rey de Uruk y personaje central del ciclo épico de su nombre. Ultimamente se


reivindica su existencia histórica (ca. 2750 a. de C.).

9. Ese era el deseo central y último de Gilgamesh, el obtener la inmortalidad. Cf. las
tablillas IX y X del Poema de Gilgamesh.

10. Probablemente se alude al pasaje en el que Gilgamesh perdió la planta de la


inmortalidad, que le fue arrebatada en un descuido por una serpiente.

169
11. Tal vez aluda a Enlil, el «señor de los Destinos».

12. Dios sol sumerio. También fue conocido como Babbar (en su aspecto de sol
naciente). Su principal templo radicó en Larsa.

13. Nombre de un barrio o distrito religioso de Uruk. Por extensión llegó también a
designar a toda la ciudad tras unirse a ella en sinecismo.

14. Alusión al viaje del Más Allá, a la muerte.

15. En el lecho mortuorio.

16. Alusión quizá a los guerreros de Uruk (¿o a gentes humildes?).

17. Quizás la gente poderosa, la aristocracia.

18. Criatura infernal, procreada por Ereshkigal e hijo de Enlil. Actuaba como
ministro y mensajero de la diosa, llevando la muerte y la destrucción.

19. Arma para la caza de venados. Tal vez alude a un lazo.

20. Laguna en el original.

21. Fue la diosa madre sumeria, y por tanto, diosa del nacimiento. Tuvo culto
especialmente en Adab.

22. Se ignora su nombre.

23. Urlugal o Urnungal, citado en la Lista real sumeria. Llegó a reinar en Uruk 30
años.

23 bis. Se ignora el primer elemento que especifica el tipo de mujer. Hubo de


tratarse de una concubina (+1 shu-g1).

24. Ciudad al Sur de Babilonia, no lejos de Ur. Uruk es la actual Warka.

25. Madre divina de Gilgamesh y diosa venerada en Uruk y Ur.

26. «Dama de la Gran tierra». Era la diosa del Infierno y de las tinieblas. Estaba
considerada como la hermana de Ishtar y, según el mito, se convirtió en esposa del
dios Nergal.

27. Divinidad cuyo quehacer y contenido nos son desconocidos.

28. Portero principal del Infierno. Hoy se tiende a leer su nombre como Bitu.

29. «Señor del Árbol verdadero». Divinidad ctónica, que junto a Dumuzi forman la
pareja de dioses muertos y luego resucitados. Fue dios titular de Gudea de Lagash.

170
30. Dumuzi, escrito en el periodo antiguo sumerio como Dumuzi-ab-zu («Hijo
legítimo del Abzu») fue el dios típico de la fertilidad agrícola y de la vegetación.
Algunos textos lo hacen reinar en Badtibira y en Uruk. Hay que señalar que ningún
texto de la época sumeria lo presenta como dios de la vegetación, amado por Ninni
(la Ishtar acádica). Más tarde se formaron leyendas en torno a estos amores, de los
cuales nos han llegado algunas en forma de mitos.

31. Nombre sumerio del dios Ea. Su nombre equivale a «casa de agua», lo que
define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano; también se le
consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano. Fue muy
venerado en Eridu.

32. «Dama de la tierra», paredra de Enki y madre de Enlil, Quizá fuese una forma
del nombre Ninhursag.

33. Dios antepasado de Enlil.

34. Paredra de Enmul.

35. Antepasado de Enlil.

36. Paredra de Endukugga.

37. Parejas de divinidades antepasados de Enlil.

38. La ruptura del texto impide leer el nombre. Por el contexto debe aludir a una
diosa.

39. Enmesharra fue otro nombre para designar a Nergal, el titular del Mundo
Inferior.

40. «Señor de la mesa», esposo de Nintu. Con este nombre se designó también al
planeta Júpiter.

41. Dios protector del ganado.

42. Otro nombre para designar a la diosa Nintu.

43. Conjunto de dioses menores que acompañaban a An en cl cielo. Fueron reparti-


dos luego por la tierra y el Mundo Inferior, donde actuaban como jueces de los
muertos.

44. La cámara donde vivían los Anunnaki y los Igigi. Drkn equivale a «morada
pura», «colina santa». De hecho, era la morada primitiva de los dioses, ubicada al Este
del mundo.

45. Apelativo de los dioses del cielo, contrapuestos a los Anunnaks,

46. Pontífice sumerio encargado del sacerdocio en general.

171
Otra clase sacerdotal de alto rango.

48. Sacerdotisa de rango superior.

49. Otra clase de sacerdotes, de alto rango, encargados de las unciones.

50. Esto es, no ha nacido ningún rey de cualquiera otra mujer a la que haya
protegido Nintu, la diosa del nacimiento.

172
MITOS SOBRE EL MAS ALLA
EL DESCENSO DE INANNA
A LOS INFIERNOS

El mito sumerio sobre «El descenso de Inanna a los infiernos» se


recoge en trece tablillas y otros fragmentos de la primera mitad del
segundo milenio a. de C. procedentes de la ciudad sagrada de
Nippur. Las sucesivas ediciones, a partir de 1937, con la correcta
reunión de los fragmentos dispersos, ha permitido conocer su exacto
argumento.

(Para descender) desde la “Gran altura!” al “Gran ÁAbismo*”


[dispuso su pensamiento”.
La diosa, desde la “Gran Altura” al Gran Abismo” dispuso
[su pensamiento.
Inanna*, desde la “Gran Altura” al “Gran Abismo” dispuso su
[pensamiento.
Mi Señora abandonó el cielo, abandonó la tierra para
[descender a los Infiernos?;
abandonó la soberanía, abandonó la señoría? para descender
la los Infiernos.
En Uruk” abandonó el Eanna? para descender a los Infiernos,
En Badtibira”? abandonó el Emushkalamma1i% para descender a
[llos Infiernos,
En Zabalam!! abandonó el gigunu!? para descender a los
[Infiernos,
En Adab13 abandonó el Esharra!l* para descender a los
[Infiernos,
En Nippur!3 abandonó el Baratushgarral? para descender a
llos Infiernos,
En Kish!** abandono el Hursagkalamma?*? para descender a los
[Infiernos,
en Agadé1” abandonó el Eulmash2 para descender a los
[Infiernos?!,
Los siete me? se los sujetó a su costado;

175
reunió todos los e y los tomó en la mano;
colocó los me sobre su base, los hizo estar derechos,
la shugurra, «corona de la llanura», se puso en la cabeza,
rizos de cabello se fijó en su frente,
la caña (de la medida de) un nínda, la medida en lapislázuli
Ímantuvo en su mano?4;
un collar de pequeñas (piedras de) lapislazuli ató a su cuello,
una doble (fila) de piedras-21unxuz se puso sobre el pecho;
un anillo de oro se colocó en el dedo;
el pectoral ““¡Ven, ven!” se lo fijó en su busto.
Con el manto principesco cubrió su espalda,
el afeite “¡Venga, venga!” lo aplicó sobre sus Ojos.
Inanna se dirigió hacia los Infiernos,
su visir Ninshubur* iba andando a su lado,
Ea divina Inanna dijo a Ninshubur:
«Oh, tú me eres fidelísimo,
visir de mis palabras favorables,
mensajero de mis palabras sinceras,
cuando haya descendido a los Infiernos,
cuando haya llegado a los Infiernos,
eleva una lamentación como se hace sobre las ruinas?*,
en la sala de reunión de los dioses, haz redoblar el tambor por
[mí,
la mansión de los dioses recórrela en mi busca,
con los ojos bajos, con la cara arañada,
en los lugares llenos de gente, haz resonar tu voz, desgarra tu
[gran (...).
Como un pobre, échate encima un solo vestido por mi
y hacia el Ekur?”, (morada) de Enlil% dirígete tú solo.
Al entrar en el Ekur, (morada) de Enlil,
ante la presencia de Enlil, derrámate en lágrimas:
«¡Oh, Padre Enlil, no permitas que tu hija sea condenada a
Ímuerte en los Infiernos!
No dejes que tu buena plata se cubra con el polvo de los
[Infiernos,
no dejes que tu buen lapislazuli sea tallado en piedras de
[llapidario,
no dejes que tu buena leña de boj sea aserrada en piezas como
[madera de carpintero.
¡No dejes que la virgen Inanna sea condenada a muerte en los
[Infiernos!».
S1 Enlil no hace caso de tus palabras, dirígete a Ur?”
176
En Ur, templo de la creación del país,
al entrar en el Ekishnugal%, (la mansión) de Nanna3!,
derrámate en lágrimas ante Nanna:
«¡Oh, Padre Nanna, no permitas que tu hija sea condenada a
[muerte en los Infiernos!
No dejes que tu buena plata se cubra con el polvo de los
[Infiernos,
no dejes que tu buen lapislázuli sea tallado en piedras de
[lapidario,
no dejes que tu buena leña de boj sea aserrada en piezas como
[madera de carpintero.
¡No dejes que la virgen Inanma sea condenada a muerte en los
[Infiernos!».
Si Nanna no hace caso de tus palabras, vete a Eridu32.
En Eridu, al entrar en la mansión de Enki33,
derrámate en lágrimas ante Enki:
«¡Oh, Padre Enk1, no permitas que tu hija sea condenada a
[muerte en los Infiernos!
No dejes que tu buena plata se cubra con el polvo de los
[Infiernos,
no dejes que tu buen lapislázuli sea tallado en piedras de
[lapidario,
no dejes que tu buena leña de boj sea aserrada en piezas como
[madera de carpintero.
¡No dejes que la virgen Inanna sea condenada a muerte en los
[Infiernos!».
«¡El padre Enki, Señor de la Sabiduría,
que conoce el “alimento de la Vida”, que conoce la “bebida de
[la Vida”
me hará volver (seguramente) a la vida!».
Inanna se dirigió, pues, hacia los Infiernos,
y a su mensajero Ninshubur le dijo:
«¡Vete, Ninshubur,
y no olvides las palabras que te he dicho!».
Cuando Inanna hubo llegado al Palacio «Montaña de
Hlapislázuli»,
en la puerta de los Infiernos se comportó con ademán
[altanero,
en el Palacio de los Infiernos habló bravamente:
«¡Abre el Palacio, portero, abre el Palacio!
¡Abre el Palacio, Neti1%%, abre el Palacio, voy a entrar sola!».
Neti, el portero en jefe de los Infiernos,
177
responde a la divina Inanna:
«¿Por favor, quién eres tú?».
«Yo soy la reina del cielo3, el lugar por donde sale el sol».
«Si tú eres la reina del cielo, el lugar por donde sale el sol,
¿Por qué, haz el favor de decirme, has venido a la Tierra sin
[Retorno
Por la ruta de donde el viajero nunca regresa, ¿por qué te ha
[conducido tu corazón?».
La divina Inanna le respondió:
«A mi hermana mayor, Ereshkigal3”,
porque su marido, el Señor Gugalanna% ha sido muerto,
le traigo presentes para asistir a las honras fúnebres,
para que la libación funeraria en gran (abundancia) sea
[cumplida».
Neti, el portero en jefe de los Infiernos,
respondió a la divina Inanna:
«Espera, Inanna, permíteme que antes hable a mi reina.
A mi reina Ereshkigal, déjame que le hable, déjame que le
hable».
Neti, el portero en jefe de los Infiernos,
entró en el Palacio de su reina Ereshkigal y le dijo:
«Oh, reina mía, es una virgen que viene sola
con el aspecto de una diosa (...)
en la puerta de los Infiernos.
Los siete me se los sujetó a su costado;
reunió todos los me y los tomó en la mano;
colocó los me sobre su base, los hizo estar derechos,
la shugurra, «corona de la llanura», se puso en la cabeza,
rizos de cabello se fijó en su frente,
la caña (de la medida de) un rinda, la medida en lapislázuli
[mantuvo en su mano;
un collar de pequeñas (piedras de) lapislázuli ató a su cuello,
una doble (fila) de piedras-1nunuz se puso sobte el pecho;
un anillo de oro se colocó en el dedo;
el pectoral “¡Ven, ven!” se lo fijó en el busto.
Con el manto principesco cubrió su espalda,
el afeite “¡Venga, venga!” lo aplicó sobre sus ojos».
Entonces Ereshkigal se golpeó el costado, se mordió el
[muslo32 y se puso furiosa.
Dijo a Neti, el portero en jefe de los Infiernos:
«Ven acá, Neti, portero en jefe de los Infiernos,
¡No olvides las palabras que ahora te diré!
178
Abre el gran portal de los Infiernos, mueve sus siete
[cerrojos%0,
Del Ganzir, el único Palacio que hay aquí, “Ojo de los
[Infiernos+!”, abre la puerta empujándola.
Y cuando haya entrado,
humillada y desnuda, ¡tráela a mi presencial».
Neti, el portero en jefe de los Infiernos,
atendió las palabras de su reina.
Del palacio de los Infiernos quitó los cerrojos de sus siete
[puertas,
Del Ganzir, el único palacio (de allá abajo), “Ojo de los
[Infiernos”, abrió la puerta empujándola.
A la divina Inanna le dijo:
«¡Ven, Inanna, entral».
Y cuando ella entró,
la shugurra, «corona de la llanura» le fue quitada de la cabeza.
«¿Qué es esto?» (dijo ella).
—<Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas%2,
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Cuando ella franqueó la segunda puerta,
la caña de un xínda y la medida de lapislázuli le fueron
[quitadas.
«¿Qué es esto?» (dijo ella).
— «Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas.
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Cuando ella franqueó la tercera puerta,
(el collar de) pequeñas piedras de lapislázuli le fue quitado del
[cuello.
«¿Qué es esto?» (dijo ella).
—«Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas.
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Cuando ella franqueó la cuarta puerta,
la doble (fila) de piedras-210n4z le fueron quitadas del pecho.
«¿Qué es esto?» (dijo ella).
—«Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas.
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Cuando ella franqueó la quinta puerta,
el anillo de oro le fue quidado del dedo.
«¿Qué es esto?» (dijo ella).
—«Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas.
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Cuando ella franqueó la sexta puerta,
179
el pectoral “¡Ven ven!” le fue quitado del busto.
«¿Qué es esto?» (dijo ella).
-—«Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas.
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Cuando ella franqueó la séptima puerta,
el manto principesco le fue quitado de su espalda.
«¿Qué es esto» (dijo ella).
—«Calla, Inanna, las leyes de los Infiernos son perfectas.
¡Oh, Inanna, no oses criticar los ritos de los Infiernos!».
Humillada y desnuda fue llevada a presencia d
[Ereshkigal.
La divina Ereshkigal estaba sentada en el trono,
los Anunnaki%, los siete jueces, pronunciaron su sentencia
lante ella.
Ella la miró de pies a cabeza con una mirada de muerte,
pronunció una palabra contra ella, una palabra de cólera,
emitió un grito contra ella, un grito de condenación.
La mujer, enferma, fue transformada en cadáver%,
(y) el cadáver fue suspendido de un clavo.
Cuando hubieron transcurrido tres días y tres noches,
su visir Ninshubur,
el visir de sus palabras favorables,
el mensajero de sus palabras sinceras,
elevó para ella una lamentación, como se hace
sobre las
[ ruinas;
hizo redoblar (para ella el tambor) en la sala de reunión (de los
[dioses);
anduvo (errante) en su busca por la mansión de los
[ dioses;
bajó los ojos (por ella), se arañó la cara (por ella),
en los lugares llenos de gente hizo resonar su voz, desgarró su
[eran (...).
Como un pobre se echó encima un solo vestido por ella
y hacia Ekur, (morada) de Enlil, dirigió, solo, sus pasos.
Tras entrar en el Ekur, (morada) de Enlil,
ante Enlil se derramó en lágrimas:
«Oh, Padre Enlil, no permitas que tu hija sea condenada a
[muerte en los Infiernos!
No dejes que tu buena plata se cubra con el polvo de los
[Infiernos,
no dejes que tu buen lapislázuli sea tallado en piedras de
llapidario,
180
o
| no dejes que tu buena leña de boj sea aserrada en piezas como
| [madera de carpintero.
¡No dejes que la virgen Inanma sea condenada a muerte en los
[Infiernos!».
El Padre Enlil respondió a Ninshubur:
«¡Mi hija en el gran Cielo ha pretendido (demasiado); en la
[Vasta Tierra ha pretendido (demasiado)!
¡Inanna en el gran Cielo ha pretendido demasiado; en la
[Vasta Tierra ha pretendido demasiado!
¿Quién en aquel lugar (puede) dar órdenes en su favor,
[esgrimiendo pretensiones (de mando)?».
(Como que) el Padre Enlil no hizo caso de sus palabras, él* se
[fue a Ur.
En Ur, templo de la creación del país,
| al entrar en el Ekishnugal, (la mansión) de Nanna,
se derramó en lágrimas ante Nanna:
«Oh, Padre Nanna, no permitas que tu hija sea condenada a
[muerte en los Infiernos!
No dejes que tu buena plata se cubra con el polvo de
[los Infiernos,
no dejes que tu buen lapislázuli sea tallado en piedras de
[lapidario,
no dejes que tu buena leña de boj sea aserrada en piezas como
[madera de carpintero.
¡No dejes que la virgen Inanna sea condenada a muerte en los
[Infiernos!».
(Como que) el Padre Nanna no hizo caso de sus palabras, él se
[fue a Eridu.
En Eridu, al entrar en la mansión de Enki,
se derramó en lágrimas ante Enki:
«Oh, Padre Enki, no permitas que tu hija sea condenada a
[muerte en los Infiernos!
No dejes que tu buena plata se cubra con el polvo de los
Infiernos,
no dejes que tu buen lapislázul: sea tallado en piedras de
[lapidario,
no dejes que tu buena leña de boj sea aserrada en piezas como
[madera de carpintero.
¡No dejes que la virgen Inanna sea condenada a muerte en los
[Infíernos!».
El Padre Enki respondió a Ninshubur:
| «¿Qué le ha ocurrido a mi hija? ¡Yo la calmaré!
181
¿Qué le ha ocurrido a Inanna? ¡Yo la apaciguaré!
¿Qué le ha ocurrido a la reina de todos los países? ¡Yo la
[apaciguaré!
¿Qué le ha ocurrido a la hieródula del cielo? ¡Yo la
[apaciguaré!».
Se sacó (entonces) de sus uñas un poco de porquería e hizo
[(con ella) un kargarru8;
se sacó de sus uñas pintadas de rojo un poco de porquería e
[hizo (con ella) un kalaturru*.
Al kurgarru le entregó el “alimenta de la Vida”,
al kalaturru le entregó el “agua de la Vida”.
El Padre Enki dijo al kurgarra y al kalaturra:
«¡Vamos, marchaos, dirigid vuestros pasos al Más Alla!
Revolotead como moscas en las puertas,
como (...) en torno al gozne dad vueltas.
La madre engendradora, por (causa de) sus hijos,
Ereshkigal, yace allí enferma.
Su cuerpo puro no está revestido de lino,
su pecho, como recipiente shakan no ha rociado,
su (...) ha puesto aparte como falso cobre,
sus cabellos los ha atado como bulbos sobre su cabeza.
«¡Ay de mí, por dentro!», será su grito.
«Cálmate, señora nuestra. ¡Oh tu interior!» (decidle).
«¡Ay de mí, por fueral», será su grito.
«Cálmate, señora nuestra. ¡Oh tu exterior!» decidle.
(Cuando diga): «¿Quiénes soiso»,
responded: «De dentro de mí a dentro de ti, de fuera de mí a
[fuera de t150»,
«¿Sois dioses? Os quiero decir una palabra.
¿Sois hombres? ¡Os decretaré vuestro destino!
Por la vida del cielo, por la vida de la tierra, ¡jurad!

Sigue una línea prácticamente destruida.

Os ofrecerán agua del río, ¡no la aceptéis!


Os ofrecerán grano de los campos, ¡no lo aceptéis!
(En cambio), decid (a Ereshkigal): «Danos el cadáver colgado
[del clavo».
Que uno de vosotros lo rocíe con el “alimento de la Vida” y
[el otro con la “bebida de la Vida”.
¡Entonces Inanna se pondrá de pie!».
182
El kalaturru y kurgarru prestaron atención a las palabras de
[Enki:
«¡Dirigios*! rápidamente a la puerta!
¡Marchaos, dirigid vuestros pasos al Más Allá!
Revolotead como moscas en las puertas,
como (...) en torno al gozne dad vueltas.
La madre engendradora, por sus hijos,
Ereshkigal, yace allí enferma.
Su cuerpo puro no está revestido de lino,
su pecho, como recipiente shakan no ha rociado,
su (...) ha puesto aparte como falso cobre,
sus cabellos los ha atado como bulbos sobre su cabeza.
«¡Ay de mí, por dentro!», será su grito.
«Cálmate, señora nuestra. ¡Oh tu interior!» (decidle).
«¡Ay de mí, por fueral», será su grito.
«Cálmate, señora nuestra. ¡Oh tu exterior!», decidle.
(Cuando diga): «¿Quiénes sois?»,
responded: «De dentro de mí a dentro de ti, de fuera de mí a
[fuera de ti».
«¿Sois dioses? Os quiero decir una palabra.
¿Sois hombres? ¡Os decretaré vuestro destino!
Por la vida del Cielo, por la vida de la Tierra, ¡jurad!».
Ellos juraron por (la vida del) Cielo y (de la) Tierra;
les ofrecieron agua del río, (pero) no la aceptaron;
(también) les ofrecieron grano de los campos, (pero) tampoco
[lo aceptaron.
«Danos el cadáver colgado de un clavo», le dijeron”,
Y la divina Ereshkigal respondió al kalaturru y al
[kaurgarra:
«¡Este cadáver es el de vuestra reina!».
«Este cadáver, aunque sea el de nuestra reina, ¡dánoslo!»
[(dijeron ellos).
Les pusieron ante ellos el cadáver colgado del clavo.
Uno lo roció con el “alimento de la Vida”, el otro con el
[ “agua de la Vida”*53
(e) ¡Inanna se puso de pie5*!
Cuando Inanna se aprestaba a salir de los Infiernos,
los Anunnaki la cogieron (y le dijeron):
«¿Quién, de entre los que han bajado a los Infiernos, ha
[podido salir indemne de los Infiernos?
¡Si Inanna (quiere) salir de los Infiernos,
que nos entregue a alguien en su lugar?!».
183
Inanna remontó de los Infiernos (habiendo aceptado la
[condición)
y unos pequeños (demonios) gal/a%, igual que cañas-shukur”,
y unos grandes demonios galla, iguales que cañas-dubban*,
se agarraron a sus costados.
El que iba delante de ella, aunque no era visir, tenía un cetto
[en la mano.
El que iba a su lado, aunque no era un caballero, llevaba un
[arma suspendida del cinto.
Los que la acompañaban,
los que acompañaban a Inanna,
eran seres que no conocían el alimento, que no conocían la
[bebida,
que no comían harina salpimentada,
que no bebían el agua de las libaciones,
(eran) de los que arrebatan la esposa del regazo del marido,
y arrancan al niño del seno de la nodriza”,
Inanna salió de los Infiernos,
Inanna al salir de los Infiernos,
su visir Ninshubur se arrojó a sus pies,
se revolvió en el polvo, estaba vestido con sucias ropas.
Aquellos galla dicen a la divina Inanna:
«Inanna, puedes establecerte en tu ciudad, llevaremos con
[nosotros a este hombre».
La divina Inanna responde a los gal/a:
«¡Este es mi visir, el de mis palabras favorables,.
es el mensajero de mis palabras sinceras!
Nunca ha transgredido mis instrucciones.
Mi pensamiento no lo reconoce cautivo.
Elevó una lamentación por mí como se hace sobre las ruinas,
en la sala de reunión de los dioses hizo redoblar (el tambor)
[por mí,
la mansión de los dioses la recorrió en mi busca,
bajó los ojos por mí, se arañió su cara por mí,
en los lugares llenos de gente hizo resonar su voz por mí,
[desgarró su gran (...),
como un pobre se echó encima un solo vestido por mí.
Al Ekur, (morada) de Enlil,
Al templo de Nanna, en Ur,
al templo de Enki, en Eridu
él, por mí, marchó a todos (esos lugares)%».
(Los galla dijeron a Inanna):
184
«Te acompañaremos a Umma*!, al Sigkurshagga”».
En Umma, en el Sigkurshagga,
Shara%% se arrojó a sus piesó%,
Se revolvió en el polvo, estaba vestido con sucias ropas.
Aquellos galla dicen a la divina Inanna:
«Inanna, puedes establecerte en tu ciudad, llevaremos con
nosotros a este dios»,
La divina Inanna responde a los gal/a:

Debido a una rotura se desconoce la respuesta de Inanna, que


ocuparía Unos Íres versos.

(Los galla dijeron a Inanna al no poder apoderarse de Shara“):


«Te acompañaremos a Badtibira, al Emushkalamma*”».
En Badtibira, en el Emushkalamma,
el dios Lula% se arrojó a sus pies,
se revolvió en el polvo, estaba vestido con sucias ropas.
Aquellos galla dicen a la divina Inanna:
«Inanna, puedes establecerte en tu ciudad, llevaremos con
[nosotros a este dios».
(...) a diestra y siniestra (...)

Siguen dos versos tan fragmentarios que es imposible su traduc-


ción. Inanna llega después a Kullab, cuyo dios tutelar es Dumuzi.

Dumuzi”, vestido con ropajes de fiesta, estaba sentado sobre


[un alto trono”,
Los demonios gal/a lo cogieron por los muslos
con los siete recipientes de leche vertieron leche (sobre él)
y como (para apoderarse de los) miembros de un enfermo, se
[lle echaron encima.
Los pastores ya no tocaron más la flauta ni el caramillo ante
[él.
(Inanna) fijó su mirada en él, una mirada de muerte?!,
y pronunció palabras contra él, palabras de ira,
y emitió gritos contra él, gritos de condenación:
«¡El es, lleváoslo!».
(Y así) la divina Inanna entregó en sus manos al pastor
[Dumuzi?.
(Pero) los que le acompañaban,
los que acompañaban a Dumuzi,
185
o a
eran seres que no conocían los alimentos, no conocían la
bebida,
no comian harina salpimentada,
ni bebían el agua de las libaciones,
eran de esos que no saben llenar de gozo el regazo de la
[mujer,
ni besar a los niños bien nutridos,
que quitan el hijo al hombre de encima de sus rodillas
y se llevan a la nuera de la casa de su suegro.
Y Dumuzi lloraba, su rostro se volvió pálido,
hacia el cielo, hacia Utu”? elevó las manos:
«¡Utu, tú eres el hermano de mi mujer, yo soy el marido de tu
[hermana!
¡Yo soy el que lleva la leche a la casa de tu madre!
¡Yo soy el que lleva la leche a la casa de Ningal”*!
Haz de mi mano la mano de una serpiente”,
haz de mi pie el pie de una serpiente;
¡Déjame escapar de los demonios, haz que no se apoderen de
[mil».
(...)
Gracias a un nuevo fragmento, tal vez perteneciente a una
redacción completa del mito, conocemos exactamente el fin de
Dumuzi, a pesar de las lagunas textuales que existen.

()
La Señora pura, Inanna (...)
su casa con vajilla de bronce (...),
(...).
Entonces el destino de Inanna (...) fue decidido (...),
(...) se fundió en lágrimas.
«¡Mi joven se ha ido, en poder (...)!».
Luego elevó un lamento (...):
«¡Tú, durante medio año”, tu hermana”? durante (el otro)
[medio año!
Cuando tú vengas, durante (todo) aquel tiempo (ella)
[residirá?8 (...)
cuando tu hermana venga, durante todo aquel tiempo tú
[estarás (allf)».
La pura Inanna entregó a Dumuzi como su sustituto.
¡Oh, pura Ereshkigal,
tu alabanza es dulce!??,

186
NOTAS

1. Esto es, el cielo. Se le ubicaba en las alturas y constaba de varios estratos.

2. Designación de los Infiernos. Era un espacio o mundo debajo de la tierra.

3, Es decit, tomó la determinación de descender a los Infiernos. Desconocemos, al


comienzo del mito, las razones reales por las que la diosa desea bajar al Mundo
Inferior. Más adelante Inanna razona tal viaje: el asistir a los funerales del esposo de
su hermana Ereshkigal, la titular de los Infiernos.

4. «La Señora de Án» (o si se quiere «Dueña del cielo», «Señora del cielo»). Su
nombre fue escrito de diferentes maneras (Ninni, Nin-an-na, In-na-na, En-nin, etc.).
Fue la diosa del amor y de la guerra. En el período acádico quedó identificada con
Ishtar, asumiendo entonces un papel religioso de gran relevancia.

5. El Mundo Inferior (los Infiernos) era denominado kar-nu-gía en sumerio y erseti la


tari en acadio (Tierra sin regreso). Se conocían también otras denominaciones para
señalar tal región o abismo.

6. Además de abandonar cielo y tierra, Inanna deja su soberania o principio de


autoridad masculino (mem-en) y su señoría (nam-nin) de tipo femenino.

Ciudad al Sur de Babilonia y no lejos de Ur. Hoy es la actual Warka.

8. «Casa del cielo», nombre dado al templo de Inanna en Uruk.

9. Ciudad de Babilonia meridional, cerca de Larsa. Hoy es la actual Tell Sifr.

10. «Casa fulgor del pais», nombre dado al templo de Inanna y Dumuzi en Baduibi-
ta.

187
11. Ciudad de la Babilonia central, hoy lbzaih, al Sudeste de Nippur.

12. Capilla o sancta sanctorum. En este caso concreto alude al templo de Inanna de
Zabalam.

13. Ciudad sobre el Eufrates, al Sudeste de Nippur. Hoy es la moderna Bismiyya.

14. «Casa de la Omnipotencia». En este templo se veneraba a Inanna.

15. Ciudad sumeria, hoy Niffar, situada cerca de Kish y de Babilonia.

16. Uno de los templos de la ciudad santa de Nippur, en donde se veneraba a


Inanna.

17. Ciudad cercana a Babilonia. Se trata de la moderna Uhaymir.

18. «Montaña del país». Templo de Inanna en Kish.

19. Capital del imperio de Sargón 1, todavía no identificada. Hubo de estar situada a
orillas del Eufrates, no lejos de Sippar. Se propone actualmente buscarla en la zona de
Tell ed-Deir.

20. «Casa de Ulmash», nombre dado a un barrio de la ciudad de Agadé, consagrado


a Ínanna.

21. Se conocen variantes de esta relación de ciudades v templos, incluso con más
nombres (S. N. Kramer). Cf. el ..1ntopanegírico de Inanna, donde se citan 11 ciudades y
otros tantos templos.

22. Los me eran la esencia y el sentido de las entidades y fenómenos cósmicos.


Venían a ser el módulo o, si se quiere, el concepto normativo de algo dotado de
fuerza o potencia sagrada. Es una palabra de difícil traducción. G. Castellino habla de
«arquetipo» o «regla» que constituye la raíz de la existencia de los seres y de las
actividades.

23. Esto es, los dotó de todo su contenido jurídico divino. Esta frase ha sido
traducida de diferentes maneras. S. N. Kramer interpreta: «Todos los decretos los
levantó y colocó en su pie».

24. Mantener la medida en la mano significaba poseer cl mando, esto es, era ser el
depositario de la norma. El lapislázuli es una piedra de tono azul intenso, muy usada
en el antiguo Próximo Oriente como piedra semipreciosa.

25. Visir y acompañante de Inanna.

26. Es decir, una lamentación semejante a las quejas lúgubres, motivadas por la
destrucción de una ciudad. La literatura mesopotámica hizo de estas lamentaciones
verdaderas piezas literarias.

188
27. «Casa montaña», nombre dado al templo de Enlil en la ciudad de Nippur.

28. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del
diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Án, su padre.
Poco a poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad
santa de Nippur.

29. Ciudad al Sur de Babilonia, junto a la antigua desembocadura del Eufrates, hoy
es la actual Tell Mugayyar.

30. «Casa luz», nombre dado al templo del dios luna en Ur.

31. Nombre sumerio del dios luna. Fue adorado, bajo diferentes nombres, en otros
tantos lugares de culto. Su primitivo nombre era En-zu y más tarde los semitas lo
identificaron con Sin.

32. Ciudad al Suroeste de Ur. Hoy es la actual Abu Saharain.

33. Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue el «Señor de la Tierra», concebida como
fundamento o vasto océano subterráneo, Su nombre acadio equivale a «casa de agua»,
lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano;
también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano.
Fue muy venerado en Eridu.

34. Neti (o Nedu, según otras lecturas) era el portero del Infierno. Hoy se tiende a
leerlo como Bitu (A. Cavigneaux y F. Al-Rawi).

35. Esto es, Inanna.

36. En sumerio krr-nu4-gía; en acadio erseti la tari: el Infierno, la Tierra sin Retorno.

37. «Dama de la Gran Tierra». Era la diosa del Infierno y de las tinieblas. Según el
mito está considerada como la hermana de Inanna (Ishtar), si bien hay que entender la
palabra «hermana» en su sentido más amplio, ya que todos los dioses, en cuanto hijos
de An, venían a ser hermanos. Ereshkigal se convirtió en la esposa de Nergal.

38. «Soberano del cielo». Nombre de uno de los esposos de Ereshkigal.

39. Gestos de reacción ante una noticia inesperada y no deseada. Esta v otras
expresiones parecidas, son tópicas cn la literatura mesopotámica.

4), El Infierno sumerio poseía siete murallas con otras tantas puertas. Los siete
cerrojos aluden a la totalidad de las puertas, si bien tal como cstá descrito el verso
parece que la puerta principal de los Infiernos estaba reforzada con siete cerrojos.

41. Desconocemos exactamente el significado y las implicaciones de esta denomina-


ción del Palacio. Tal vez aquí sea una metáfora.

42. Los me del Más Allá eran también perfectos e inmutables.

43. Conjunto de dioses menores que acompañaban a Án en el cielo. Fueron después


repartidos por la tierra y el Mundo Interior. Siete de ellos formaron el tribunal del
Infierno según se dice aquí, pasando así a ser los jueces de los muertos.

189
44. Aunque no se dice, la sentencia es desfavorable; encuentran culpable a Inanna,

45. Ereshkigal.

46. Ante la mirada de muerte de Ereshkigal, Inanna queda convertida en cadáver,


Ni siquiera los dioses escapaban a la muerte caso de penetrar en el Más Allá. Ello era
lógico, pues no se podía alterar el orden establecido.

47. Esto es, Ninshubur, el visir de Inanna.

48. Ser asexuado a quien Enki le confía el «alimento de la Vida».

49. Otro ser asexuado a quien Enki le confía el «agua de la Vida».

50. Seguimos la lectura de G. Castellino.

51. Lo lógico sería que ahora se natrase el texto en tercera persona: «Se dirigie-
rOn...»; pero se repiten otra vez literalmente las palabras de Enki.

52. Los dos seres asexuados pidieron el cadáver de Inanna a Ereshkigal.

53. S. N. Kramer recoge un verso (reconstruido) en que puntualiza: «Sesenta veces


el “alimento de la Vida”, sesenta veces el “agua de la Vida” los rociaron sobre él». El
pronombre alude lógicamente al cadáver de Inanna.

54. En vitud del «alimento de la Vida» y del «agua de la Vida» Inanna resucita.

55. Una de las leyes del Infierno consistía (salvo excepciones muy contadas) en que
nadie que hubiese entrado en él podía volver a la tierra, excepto en el caso de
encontrar a alguien que le sustituyese. El contexto del mito, en nuestra versión, sigue
lo argumentado por $. N. Kramer y G. Castellino; sin embargo, es muy interesante la
tesis de M. Witzel, quien considera que no era necesario un sustituto para reemplazar
a Inanna en el Infierno, sino que debía ser indemnizada la citada diosa Inanna con
otra persona, debido al ultraje que con ella se había cometido durante su estancia en
tal paraje.

56. Eran demonios de terrorífico carácter.

57. Cañas de lanza; esto es, lanzas.

58. Cañas de escribano; esto es, cálamos.

59. Tanto este como los cuatro versos precedentes tienen por finalidad describir el
temible carácter de los demonios gal/a.

60. Esto es, Ninshubur había ido a los templos citados a implorar protección para
Inanna. No podía, por eso, morir y ser su sustituto en el Infierno.

61. Ciudad del Sur de Mesopotamia, hoy Yoja.

190
62. Nombre del templo de Umma, significando «Construcción en el corazón del
pais».

63. Dios titular de Umma, de Kianki y de Adugga. Fue considerado hijo de Inanna.
La naturaleza de dicho dios era similar a la de la diosa Nisaba.

64. Ante la posibilidad de ser canjeado por Inanna para ir al Infierno, Shara se
arroja a los pies de aquélla (que era su madre) suplicándole piedad.

65. Los demonios están dispuestos a aceptar a Shara. Hay que notar que la actitud,
situación y parentesco de Shara motivan que pueda escapar de las garras de los ga//a.

66. Verso que se precisa para clarificar el pasaje

67. Nombre del templo de Badtibira, significando «Casa en los confines del país».

68. Dios titular de Badtibira, conocido también bajo el nombre de Latarak.


69. Dumuzi, escrito en el período antiguo como Dumuzi-ab-zu («Hijo legítimo del
Absu») fue el dios típico de la fertilidad agrícola y de la vegetación. Algunos textos lo
hacen reinar en Badtibira y en Uruk, Hay que señalar que ningún texto de la época
sumeria lo presenta como dios de la vegetación. Después se formaron leyendas en
torno a sus amores y matrimonio con Inanna. Será en el periodo acádico cuando se le
haga morir y resucitar anualmente (divinidad agrícola) y cuando se haga descender a
Ishtar (Inanna) al Infierno en su búsqueda.

70. Al ser Dumuzi esposo de Inanna, no tenía por qué cubrirse de ropas andrajosas
ni arrojarse a sus pies. Al contrario, estaba revestido con sus ropas ceremoniales y
sentado en el trono de Kullab.

71. Inanna se enfureció por la actitud de Dumuzi respecto a ella. Por eso le lanzó su
«mirada de muerte» y lo entregó a los demonios para que fueta su sustituto, (Segui-
mos a S. N. Kramer en la interpretación).

72. M. Witzel intentando acomodar este mito con la posterior versión acadia (en la
cual Dumuzi estaba en el Infierno y esa estancia era el motivo del descenso de su
esposa Ishtar para rescatarlo) fuerza la traducción e interpreta de modo diverso estos
pasajes. Para dicho investigador no fue Inanna la que condenó y entregó a Dumuzi,
su esposo, como sustituto, sino los demonios que la acompañaban. Además Witzel
considera que Ninshubur, Shara, Latarak y Dumuzi eran divinidades infernales,
existentes en otras tantas ciudades ubicadas en el Infierno (serían una contrafigura de
las terrenales) y que, por tanto, Dumuzi al igual que en el mito acadio--— ya se
hallaba en el Infierno.

73. Dios sol sumerio, hijo del dios luna Zu-en (Sin) y hermano de Inanna. Fue
conocido como Shamash por los acadios y se le consideró titular de la justicia y de la
sabiduría.

74, «Gran Dama», esposa de Zu-en (Sin) y madre de Utu e Inanna.

5. $. N. Kramer traduce «dragón». Por este procedimiento esperaba Dumuzi


escapar de los demonios gal/a.

191
76. Parece ser que el amor triunfa al final del mito y que Inanna sólo exige que su
esposo permanezca medio año en el Infierno, sustituyéndole luego su hermana pero
volviendo él a ocupar su lugar la otra mitad del año.

77. Por lo aqui dicho, la abnegada y cariñosa herma de Dumuzi, Geshtinanna,


convino en ocupar el lugar de Dumui durante medio año, por razones que el mito
no recoge.

78. Traducción probable.

79. El mito del descenso a los Infiernos aparece también más tardíamente en Egipto
(Cuento de Senosiris); Grecia (Orfeo y Eurídice, Teseo y Pirotoo, Ulises, Heracles,
Dioniso y Sémele) y Roma (Eneas).

192
LA MUERTE DE DUMUZI

Un nuevo mito sumerio, fechable en el siglo xvi a. de C., que no


pertenece al «Descenso de Inanna a los Infiernos», pero que está
íntimamente ligado con él, nos relata el trágico final de Dumuzi.
El poema, recogido en veintiocho tablillas y otros fragmentos, y
resumido modernamente según restauración parcial de 5. N.
Kramer _y otros sumerólogos, puede bosquejarse como sigue.

Su corazón! estaba lleno de lágrimas,


él? fue directamente a la llanura.
El pastor —su corazón estaba lleno de lágrimas—
fue directamente a la llanura.
Dumuzi3 ——su corazón estaba lleno de lágrimas—
fue directamente a la llanura.
El sujetó su flauta (?) en torno a su cuello
y expresó este lamento:
«Elevo un lamento, elevo un lamento,
oh llanura, elevo una lamentación.
¡Oh llanura, elevo una lamentación, elevo un gemido!
Entre los cangrejos de río, elevo una lamentación,
entre las ranas del río, elevo una lamentación.
Que mi madre pronuncie palabras de (lamentación),
que mi madre, Sirtur*, pronuncie palabras de
[(lamentación).
Que mi madre, que no tiene (?) cinco panes (?), pronuncie
[palabras de (lamentación).
Que mi madre, que no tiene (?) diez panes (?),
[pronuncie palabras de (lamentación).
El día que yo muera ella no tendrá a nadie para preocuparse
[?) de ella,
y sobre la llanura, como mi madre, mis ojos verterán
[lágrimas.
193
o
El poema continúa narrando que Dumuzi se tendió luego a
dormir llegando a tener un sueño aciago y premonitorio,

Junto a los capullos (?) él se tiende, junto a los capullos (?) él


[se tiende.
El pastor junto a los capullos (?) se tiende,
y mientras el pastor se tiende junto a los capullos (?) tuvo un
[sueño”.
(Luego) se levantó: Era un sueño (y) tembló. Era una visión
(y) se frotó los ojos con las manos, ofuscado.

Dumuzi llama entonces a su hermana Geshbtinanna, a quien


cuenta su prodigiosa visión.

«Mi sueño, oh hermana mía?, mi sueño,


éste es el corazón de mi sueño:
Las cañas se levantaban a mi alrededor, las cañas brotaban a
[mi alrededor;
una caña se levantaba aislada e inclinaba su cabeza ante mí; |
de las cañas que salían a pares una se movió hacia mí.
En el leñoso bosquecillo elevados árboles se levantaban
[temerosamente a mi alrededor.
Sobre mi corazón sagrado fue vertida agua
y de mi sagrado sitial, su pedestal (?) fue retirado.
La sagrada copa colgaba de una clavija y de la clavija se ha
[caído.
Mi cayado de pastor desapareció.
Una lechuza sostiene un (...).
Un halcón lleva un cordero en sus garras.
Mis cabritos humillan sus barbas incipientes por el polvo.
Las ovejas de mi aprisco patean el suelo con sus patas
[dobladas.
El rebaño está (diseminado) y no produce leche.
La copa está (destrozada) y ya no vive Dumuzi. |
Y el rebaño se dispersa al viento».

Geshtinanna, profundamente turbada por el sueño de su hermano,


le responde.

«Oh, hermano mío, el sueño que me has contado no es


[favorable.
Oh, Dumuzi, el sueño que me has contado no es favorable.

194
Se levantaban cañas a tu alrededor, brotaban cañas a tu
[alrededor.
(Eso significa que) se levantarán proscritos para atacarte.
Una caña aislada se levantaba e inclinaba su cabeza ante ti.
(Eso significa que) la madre que te llevó inclinará su cabeza
[por ti.
De las cañas que salían a pares una se movió.
(Eso significa que) tú y yo ——uno de nosotros— será
[eliminado».

Geshtinanna interpreta, asunto por asunto, el sombrío y premoni-


torio sueño de Dumuzi, concluyendo con la advertencia de que los
demonios del Mundo Inferior se estaban concertando contra él y que
le convenía esconderse. Dumuzi asintió e imploró a su bermana que
no revelara su escondite.

«Amiga mía”, me esconderé entre las plantas.


No cuentes a nadie mi escondrijo.
Me esconderé entre las plantas pequeñas.
No cuentes a nadie mi escondrijo.
Me esconderé entre las plantas grandes.
No cuentes a nadie mi escondrijo.
Me esconderé entre los fosos de Arallu$.
No cuentes a nadie mi escondrijo».
«Si yo cuento tu escondrijo, que tus perros me devoren,
que los perros negros, tus perros de pastor,
que los perros salvajes, tus perros del señorío,
que tus perros (en fin) me devoren».

Por consecuencia, los demonios del Mundo Inferior

«No comen alimento, no conocen el agua,


no comen harina cernida?,
no beben agua libada!,
no aceptan dones propiciatorios,
no sacian de placer el regazo de la mujer,
no besan a los dulces niños».

Los demonios llegan buscando el escondite de Dumuzi. Al no


encontrarlo, apresan a Geshtinanna e intentan sobornarla para que
les revele el paradero de Dumuzi. Sin embargo, éste regresa a la
ciudad porque teme que los demonios mataran a su hermana, pues

195
contaba con que permanecería fiel a su palabra. Los demontos
capturan a Dumuzi, le torturan y están dispuestos a llevarlo al
Mundo Inferior. Ante esta situación Dumuzi suplica al dios Uta,
el hermano de su mujer, Inanna, que lo convierta en una gacela para
poder escapar de los demonios.

«Utu!!, tú eres el hermano de mi mujer,


y yo soy el marido de tu hermana??,
Yo soy el que lleva víveres al Eanna!3.
Yo traje a Erech!* los regalos de boda35,
Yo besé los sagrados labios (?).
(y) acaricié (?) el sagrado regazo, el regazo de Inanna!S,
Convierte mis manos en las manos de una gacela,
convierte mis pies en los pies de una gacela,
para que escape a los demonios galla1”
para que lleve mi persona a Shubirila18».

El dios Utu atendió la súplica de Dumuz:.

Utu aceptó sus lágrimas como una ofrenda


y como un hombre misericordioso le mostró piedad.
(Y así) le convirtió sus manos en las manos de una gacela
y convirtió sus pies en los pies de una gacela.
(De este modo) escapó a los demonios galla
y llevó su persona a Shubirila.

Desgraciadamente, los demonios le capturan otra vez_y le vuelven a


torturar. Dumuzi se vuelve a Utu suplicandole que le convierta por
segunda vez en gacela para poder escapar y refugiarse, abora, en
casa de Belili. Uta así lo hace y Dumuzi puede llegar a la casa de
esta diosa.

«Sabia dama antigua!?, yo no soy un hombre, soy el marido


[de una diosa.
Del agua libada déjame beber un poco
y de la harina cernida déjame comer un poco».

Tras comer y beber, los demonios aparecen y capturan por tercera


vez a Dumuzi. Tras torturarle y pedir ayuda a Utu, que lo
convertirá una vez más en gacela, Dumuzi huye al aprisco de su
hermana Gesbtinanna. Todo será inútil porque cinco demonios
entran en el aprisco y golpean a Dumuzi causándole la muerte. El
mito finaliza con estos versos.

196
El primer galla entró en el aprisco,
e hirió a Dumuzi en la mejilla con un clavo punzante (>).
El segundo entró en el aprisco,
e hirió a Dumuzi en la mejilla con un cayado de pastor.
El tercero entró en el aprisco,
y de la sagrada parte retiró su pedestal (?).
El cuarto entró en el aprisco,
y la copa que colgaba de una clavija la hizo caer de la clavija.
El quinto entró en el aprisco,
y (destrozó) la parte sagrada y ya no vertía leche.
Yacía la copa destrozada y Dumuzi ya no vivía.
Y el rebaño se dispersó al viento».

197
NOTAS

1. Con este recurso literario el autor alude a la premonición que Dumuzi ha tenido
sobre su propia muerte.

2. Dumuzi, esposo de Inanna (Ishtar acadia).

3. Dumuzi, escrito en el período antiguo como Dumuzi-ab-zu («Hijo legítimo del


Apsu»), fue una divinidad sujeto de diferentes mitos. Los más antiguos textos de
Súmer y Acad no dan suficientes datos para establecer la naturaleza de este dios.
Luego reelaborada su personalidad por los semitas será el típico dios de la fertilidad
agrícola y de la civilización de los agricultores.

4. Según el mito madre divina de Dumuzi.

5. El sueño jugó un destacadísimo papel en la antigua Mesopotamia como elemento


de relación dioses/hombres.

6. Se alude a Geshtinanna, hermana de Dumuzi.

7. Sigue Dumuzi hablando con su hermana, a quien trata aquí como amiga.

8. Los Infiernos o el Mundo Inferior.

9. «Harina salpimentada» en El/ descenso de Inanna a los Infiernos.

10. Algunos traducen, «potable».

11. Dios del sol sumerio, hijo del dios luna Zu-en (Sin) y hermano de Inanna, Fue
conocido como Shamash por los acadios y se le consideró titular de la justicia y de la
sabiduría.

198
12. De Inanna, hermana de Utu.

13. «Casa del cielo», nombre dado al templo de Inanma en Uruk, la actual Warka.

14, Erech, variante del nombre Uruk, ciudad al Sur de Babilonia.

15. Alusión a su boda con Inanna.

16. «La Señora Án» (o si se quiere «Dueña del cielo», «Señora del cielo»). Su
nombre fue escrito de diferentes maneras (Ninni, Nin-an-na, In-na-na, En-nin, etc.).
Fue la diosa del amor y de la guerra. En el período acádico quedó identificada con
Ishtar, asumiendo entonces un papel religioso de gran relevancia.

17. Eran demonios de terrorífico carácter.

18. Ciudad no localizada.

19. Alusión a Belili. Esta diosa es de contenido religioso muy complejo pudiéndose
hacer de ella la diosa paredra de Alala (Alala = Anu) y convertirla así en Antum
(Antum = Belili). En algunos mitos se la identifica con la propia Ishtar (la Inanna
sumeria).

199
INANNA Y BILULU

Una tablilla smmeria, algo dañada, procedente de Nippar, presen-


ta en sus cuatro columnas,y bajo forma de una canción, un mito que
bubo de ser recitado durante las fiestas de Dumuzi, probablemente
en la ciudad de Badtibira, titulado «Inanua y Biludu» y que
presenta una variante acerca de la muerte de Dunuzi.

En la estepa?, mi Dumuzi?, canto con ella el lamento,


el lamento para ti, el lamento para ti.
En el Earali? canto con ella,
en Badtibira* canto con ella,
en Dushuba*? canto con ella,
en el país de ovejas canto con ella,
en el aprisco de Dumuzi? (...).

Sigue una laguna de unas veinte líneas. Por las pocas palabras
que restan, tras finalizar el motivo introductorio del lamento, se
supone que Inanna desearía irse a reunir con su marido, Dumuzi,
que se ballaba en la estepa cuidando el rebaño. Cuando el texto se
bace inteligible, la diosa Inanna está llorando.

(...) ella se preocupa por esto:


«¡Oh Dumuzi, de buenas palabras”, de amables ojos
[siempre!».
Ella sigue sollozando con lágrimas:
«¡Oh tú, de buenas palabras, de amables ojos siempre!
¡Mozo8, marido, proveedor, (dulce como el) dátil,
oh Dumuzi!», sigue ella sollozando,
ella sigue sollozando con lágrimas.
La divina Inanna? (...).
200
Laguna de una línea.

La señora (...),
la doncella Inanna (...).
En la cámara de su madre, que la dio a luz, ella estaba
[paseando de un lado a otto?0,
mientras tanto, en oración y súplica, ellos!! permanecían
[respetuosamente en atención a ella:
«¡Oh, madre mía, (...) yo iría al hato con tu permiso!
¡Oh, mi madre Ningal! (...) yo iría al hato con tu permiso!
Mi padre ha brillado para mí de forma señorial (...),
Sin'3 ha brillado para mí de forma señorial (...)».
Como un niño enviado a un recado por su madre, de
[Qda cámara) ella salió,
como un enviado a un recado por la madre Ningal, de la
[cámara salió.
Mi señora era completamente conocedora y también
[completamente capaz,
la divina Inanna era completamente conocedora y también
[completamente capaz:
Cerveza reposada en días remotos, en días largo tiempo
[(pasados).

Lamentablemente una laguna de unas dieciocho líneas corta en


este punto la narración. Quizá se contarían los preparativos
de Inanma para el viaje al aprisco de su esposo. Asimismo, y
con un cambio brusco de escena y tiempo, se narraría un ataque
al aprisco causado por Bilulu y Girgire y que finalizaría con el
asesinato de Dumuzi. Cuando el texto se hace comprensible un
mensajero le está dando las terribles noticias a Inanna.

()
(.) (yo fun,
(yo llegué) a la casa, construida con ladrillos, de Belil115.
Allí el pastor, con la cabeza golpeada (...) (yacía en el suelo),
Dumuzi, con la cabeza golpeada (...) (yacía en el suelo),
Ama-ushumgal-anna!%, con la cabeza golpeada (...) (yacía
[en el suelo),
(y) el rebaño de mi señor, de Dumuzi, (vi) en la estepa.
¡Oh Inanna, un hombre que no era el pastor!”
volvía junto al rebaño de mi señor!».
201
(Mi) señora1$ dio nacimiento a una canción para su joven
[esposo,
formó una canción para él,
la divina Inanna dio nacimiento a una canción para Dumuzi,
formó una canción para él:
«¡Oh tú, que descansas en paz, pastor que descansas en paz, tú
[mantuviste guardia sobre ellas,
Ama-ushumgal-anna, que descansas en paz, tú mantuviste
[guardia sobre ellas,
alzándote con Utu?*”? tú mantuviste guardia sobre mi rebaño,
acostándote (solo) por la noche, tú mantuviste guardia sobre
[mi rebaño!».
Aquel día el hijo de la anciana Bilulu?,
matriarca y su propia dueña,
Girgire?!, el buen mantenedor de la casa,
que estaba preparado para gobernar como hombre conocedor,
estaba llenando el corral y el aprisco con su ganado
[capturado2,
y estaba apilando los montones y pilas (de grano)
(tras haber dejado) diseminados por los campos a sus
[(víctimas) derribadas con la maza.
Sir-1u23 de Edin-lil-la2*, hijo (de nadie) y amigo (de nadie),
se sentó ante él, con él mantuvo conversación.
En aquel día, ¿qué había en el corazón de (mi) señora?
¿Qué había en el corazón de la divina Inanna?
¡Matar a la proveedora Bilulu,
(eso) estaba en su corazón!
Hacer bueno el lugar de descanso para su amado joven
[esposo,
para Dumuzi, para Ama-ushumgal-anna, ¡(eso) estaba en su
[corazón!
Mi señora fue a Bilulu, al Edin-lil-la.
Su hijo Girgire como el viento allí (...),
Sir-ru de Edin-lil-la, hijo (de nadie) y amigo (de nadie) (...).
La divina Inanna entró en la posada?,
subió a un asiento (y) determinó el destino?”:
«¡Fuera! ¡Yo te he matado, así es ciertamente!
¡Fuera! ¡Yo te he matado, así es ciertamente,
y contigo he destruido (también) tu apellido?*:
¡Que te conviertas en el odre para el agua fría que (llevan los
[hombres) en la estepa!
(Más aún): ¡Que su hijo Girgire y ella
202
se conviertan en el 114kku42 y en el lamma?? de la estepa!
¡Que Sir-ru de Edin-lil-la, hijo (de nadie) y amigo (de nadie),
esté en la estepa y lleve la cuenta de la harina!
Cuando para el mozo que anda errante31 por la estepa sea
[libada agua y esparcida harina,
que el ut4kku de la estepa y el Jamma de la estepa
griten: “¡Una libación!”; griten: “¡Una aspersión!”
y (así) le obligue(n) a estar presente en el lugar del que se ha
[desvanecido, en la estepa,
¡Que la anciana Bilulu alegre su corazón*!»,
E inmediatamente, en ese día y (bajo ese) sol%, se hizo
[realmente así.
Ella se convirtió en el odre. para el agua fría que (llevan los
[hombres) en la estepa,
y mientras su hijo Girgire y ella
se convertían en el ut4kku y el lamma de la estepa,
Sir-ru de Edin-lil-la, hijo (de nadie) y amigo (de nadie)
estaba en la estepa y llevaba la cuenta de la harina.
Cuando para el mozo que anda errante por la estepa es
[libada agua y esparcida harina,
el utukku de la estepa y el lama de la estepa
gritan: “¡Una libación!”; gritan: “¡Una aspersión!”
y (así) le obliga(n) a estar presente en el lugar del que se ha
[desvanecido, en la estepa,
y la anciana Bilulu alegra su corazón.
Inanna (extendió su) mano hacia el mozo en el suelo,
(extendió su mano) hacia Dumuzi en el suelo,
sus manos destinadas a (...)

Sigue una laguna de once líneas o más en donde se narraría


el desarrollo del segundo propósito de Inanna: hacer bueno el lugar
de reposo de Dumuzi. Cuando se reanuda el texto aparece, incom-
prensiblemente, una perdiz que se está dando consejos a sé misma.
Tanto su papel como sus palabras se escapan a nuestra com
prensión, dada la pérdida de las líneas anteriores.

(.)
Al (...) de su (...) la perdiz3 (...),
al lugar de nacimiento% de Dumuzi la perdiz (...).
Como una tórtola en su nido se aconsejaba a sí misma,
la perdiz en su refugio se aconsejaba:
203
«¡Sólo su madre Duttur?*” puede alegar a mi señor,
sólo su madre Duttur puede alegrar a Dumuzi!».
Mi señora38, nacida en Kuar?”,
la doncella que es la corona de (...),
la admiración y el aplauso de los cabezas negras%,
la (primera) bailarina que expresaba el lamento y el grito,
portavoz de oración al rey,
Geshtinanna*!, a (mi) señora (...)

Sigue una línea perdida.

la doncella, la admiración (...),


Geshtinanna a Inanna (...),
la sagrada (Inanna) (...) en (su) mano (...),
(...) junto (on),
(...) junto (...),
(...) estaba respondiendo (con una canción):
«Cantaré contigo* el lamento. ¡El lamento para t1, el lamento
[para t1%!
En el templo cantaré contigo. ¡Oh (mi) (...) hermano! ¡El
[lamento para t1!
En (...) cantaré. ¡El lamento para ti!
En (...) cantaré. ¡El lamento para ti!
En (...) cantaré. ¡El lamento para ti!
En (...) cantaré. ¡El lamento para ti!
En el país de ovejas cantaré contigo. ¡El lamento para til».
Como (ciertamente) la señora demostró ser igual a su
[desposado,
como (ciertamente) la divina Inanna demostró ser igual al
[pastor Dumuzi,
para hacer bueno su lugar de reposo, a la señora,
para vengar(le), a Inanna le fue (concedido y) entregado a
[su mano.
Yo cantaré contigo% el lamento. ¡El lamento para ti, el
[lamento para ti!
Cantaré contigo. ¡El lamento para ti, el lamento para ti!
En el lugar de dar a luz* ¡el lamento para ti!
en la estepa, ¡oh mi Dumuzi, el lamento para ti!
en el Earali, ¡el lamento para ti!
en Dushuba, ¡el lamento para ti!
en Badtibira, ¡el lamento para ti!
204
o

en el país de ovejas, ¡el lamento para ti! ¡El lamento (para


[Dumuzi) cantaré contigo, (Geshtinanna)!».
Como (ciertamente) ella demostró ser igual a Dumuzi, (le)
[vengó.
¡(Al) matar a Bilulu,
Inanna demostró ser igual a él!
(Esto es) una a-dil-laY para Inanna.

205
NOTAS

1. En el original, edi-na. Con esta palabra, en sumerio (edin) y en acadio (edinm), se


designa una extensión de tierra abierta, no cultivada por el hombre. Se ha traducido
como «desierto», «estepa», «llanura», «campo abierto».

2. Dumuzi, escrito en el período antiguo como Dumuzi-ab-zu («hijo legitimo del


Apsu») fue una divinidad sujeto de diferentes mitos e himnos. La Lista real sumeria lo
presenta como pastor y rey de la ciudad de Badtibira, así como pescador y rey de
Uruk. En el período acádico se le consideró divinidad de la vegetación.

3. Esto es, en el templo de Arali.

4. Antiquísima ciudad sumeria identificada con la actual Tell el-Medinah. Contó,


según la Lista real sumeria, con una dinastía mítica formada por tres reyes que
gobernaron 108.000 años.

5. Nombre de una ciudad sumeria. Su lectura no está asegurada.

6. De acuerdo con la Lista real suameria, Dumuzi está ejercitando su oficio de pastor.

7. En el original, «de boca bien hablada».

8. Th. Jacobsen lee aquí, con interrogante, gurush. S. N. Kramer entiende que debe
leerse como dag. Gurush, que equivale al acadio ef/a, designa sin más a un hombre,
peto con el significado de «hombre joven», apto para el matrimonio y el servicio de
las armas.Aquí, dados los sucesivos epítetos, hay que conectar gurash como epíteto de
una relación afectiva entre hombre y mujer.

9. «La señora de An» (o si se quiere, «Dueña del cielo», «Señora del cielo»). Su
nombre fue escrito de diferentes maneras (Ninni, Ni-an-na, In-na-na, En-nin, etc.).

206
Fue la diosa del amor y de la guerra. En el período acádico quedó identificada con
Ishtar. junto con Dumuzi son sujeto de diferentes mitos e himnos.

10. Debemos pensar que Dumuzi e Inanna habían contraído matrimonio muy recien-
temente (quizás no consumado) y que ella todavia estaba en la casa de sus padres,
mientras su esposo guardaba, lejos, el rebaño.

11. Los padres de Innana, Sin y Ningal.

12. «La gran señora». Junto a su esposo Sin recibió culto en Ur, donde contó con
un templo propio, el Egipar.

13. Sin, escrito Za-en, fue el dios luna, especialmente adorado en Ur, su residencia
terrenal.

14. Lectura supuesta para esta línea.

15. Nombre dado a una divinidad de carácter muy complejo. Algunos autores la
hacen hermana de Dumuzi (C£. El descenso de Ishtar a los Infiernos) y otros una Gran
diosa, a quien Dumuzi suplica ayuda (Cf. La muerte de Dumuzi). Hay que señalar que
esta diosa se halla en la genealogía de Anu. La Casa de Belili (el templo de esta
diosa) pudo haber sido un santuario en las cercanías de Badtibira.

16. Divinidad conectada al principio con la palmera datilera y que aquí está asimila-
da a Dumuzi. Dicho nombre ha sido traducido de muchas maneras. Desde «Madre
sola reinando en el cielo» a «El más grande señor del cielo» o «La madre es un
dragón celeste». La etimología es incierta.

17. Esto es, «que no era Dumuzi».

18. Está hablando ahora un narrador, esto es, el sacerdote que dirigiría el canto en
honor de Dumuzi.

19. Con el sol. Utu fue el dios sol sumerio, hijo del dios luna Zu-en (Sin) y hermano
de Inanna. Fue conocido como Shamash por los acadios.

20. «La que da la abundancia». Quizá sea la paredra o el principio femenino de


Enbilulu, una forma del dios-agua Ishkur-Adad.

21. «El resplandor de la luz», considerado hijo de Bilulu. Este dios tenía como
función diferentes trabajos relacionados con el ganado y el grano, este último robado.

22. Aquií, el ganado capturado a Dumuzi, tras haberlo matado.

23. Viene a ser un tercer componente de la casa de Bilulu, pues se especifica que
sostiene una conversación con Girgire. La personalidad de Sir-ru es prácticamente
desconocida.

24. «La estepa (o llanura) del viento». El nombre puede designar aquí un lugar
(casa, villa, región o estado) ubicado en la estepa o llanura, y también equivaler a la
casa de Bilulu y Girgire.

207
25. La afirmación dumu-na kn-li-na, «que no es hijo (de nadie), que no es amigo (de
nadie)» caracteriza a Si-ru como un paria, sin familia ni amigos.

26. En el texto sumerio, eshb-dam-ma, «posada», «cervecería». Esta palabra puede


identificarse con la acadia ashtammn, «albergue». Se trataría aquí del centro social o de
esparcimiento de la localidad adonde acude Inanma para encontrar allí a los asesinos
de su esposo.

27. Inanna actúa con la prerrogativa de Enlil, divinidad que dictaba los destinos.

28. Esto es, ha destruido toda posibilidad de descendencia a Bilulu.

29. El nombre mdug (en acadio ntuk£ku) designa a un demonio o espíritu maligno.
Los textos hablan de grupos de siete m/4kk£u. Cf. Los siete utukka malignos.

30. Otro demonio o espíritu maligno.

31. Creemos, siguiendo a Th. Jacobsen, que se trata del espíritu errante de Dumuzi.
Para B. Landsberger sería Sir-ru.

32. Ante la libación de agua fresca y la aspersión de la harina en polvo, el es/mmn o


espíritu de Dumuzi acudirá a la estepa.

33, Esto es, Bilulu, tras ser convertida en odre para el agua, alegraría el corazón de
Dumuzi, cuando éste acudiese a beber, acuciado por la sed.

34. Bajo Utu.

35. En el original, burn-babruda-mushen, que ha sido interpretado como «perdiz real».

36. Lectura probable.

37. El nombre de la madre de Dumuzi aparece escrito comb Buda (en Eme-kn) y
como Zertar (en Eme-sa/). Esta última forma podría ser leída como Durdur y Duttur.
Algunos autores leen Surtur o Sirtur y aun Sirdu.

38. Alusión a Inanna.

39. En el original, Kv-a-kí, «Agua purificada». Un nombre de lugar (47) probable-


mente mítico.

40. Esto es, «de los hombres». Con esta metáfora los sumerios se designaban a sí
mismos y por extensión a toda la humanidad.

41. «Viña (o vino) del cielo». Geshtinanna, una diosa agraria y de la vegetación,
era la hermana de Dumuzi.

42. Geshtinanna cantará con Inanna.

208
43. El lamento en recuerdo de Dumuzi.

44. Geshtinanna era, como se ha dicho, hermana de Dumuza.

45. Ahora será Inanna quien cantará con Geshtinanna.

46. Lectura probable.

47. Este término puede ser traducido como «grito de», o como «canto de alegría».
El x/illa, de hecho, era una canción para el culto, entre un lamento y una plegaria
hímnica.

209
LA PASION DE LIL EN LA TUMBA

Una tablilla sumeria, con unas pequeñas glosas acadias, conserva-


da en el Museo del Louvre, y fechable entre el 2000y el 1800 a. de
C. (Dinastía de Isin) nos presenta una variante del mito del dios
muerto y resucitado, si bien esta segunda parte falta. Se trata del
mito «La Pasión de Lil en la tumba», bella composición dialogada
que sirve para comprender las concepciones que los sumerios tenían
de la vida de ultratumba y de la relación entre vivos y muertos.

ANVERSO

«¡Hasta cuándo, hermano mío (...)!,


hasta cuándo, hermano mío (...),
hasta cuándo, hermano mío, hijo de Gashan-mah?!
Hacia mi hermano yo le hago llegar lamentos, gemidos,
[quejas de todo tipo.
Yo hago llegar lamentos: un canto (de dolor) a propósito del
[hombre3,
Yo hago llegar lamentos: una lamentación a propósito de (...).
Yo repito: “¡Hasta cuándo!”, “¡hasta cuándo!”; repito
[constantemente “¡hasta cuándo!”.
Oh hombre*, tu madre repite “¡hasta cuándo!”.
Tu madre Gashan-hursaga* repite “¡hasta cuándo p>

Egime?, que en el Emah” es princesa, repite “¡Hasta


[cuándo!”.
Atu-tur8, la que rige los decretos, repite “¡Hasta cuándo!”.
Oh hermano mío, tu madre repite “¡Hasta cuándo!”.
El gran templo de Kesh? repite “¡Hasta cuándo!”
Los muros de Uru-sar1% repiten “¡Hasta cuándo!”.
El Emah de Adab!! repite “¡Hasta cuándo!”.
Los muros de Adab repiten “¡Hasta cuándo!”
(Tu madre) exclama: “Oh hijo mío, ¿a quién puedo
[confiarte12?”;
exclama: “¡Oh hijo mío, oh Lil!3, ¿a quién puedo confiarte?”;
ella exclama: “¡Oh hijo mío, ¿a quién puedo confiarte?”.
210
La hermana habla a su hermano en estos términos:
“¡Oh hermano mío, levántate del lugar donde reposas!*: tu
[madre tiene preocupación por ti;
tu madre Gashan-hursaga, tu madre tiene preocupación por ti;
el señor, el príncipe, el ¿shshakku! supremo de Adab, tiene
[preocupación por ti;
Ashshiki1*, el principe de Kesh, tiene preocupación por ti;
Damgalnuna!”, que en el Emah es princesa, tiene
[preocupación por ti;
Lisigun 18, el de Urshaba?”, tiene preocupación por ti;
(...) tiene preocupación por t120;
(...) tiene preocupación por tl;
(...) tiene preocupación por ti;
(...) tiene preocupación por ti».

Aquí se interrumpe el anverso.

REVERSO

«Tu “el de labios quejumbrosos” te escucha,


tu “el de buena boca” te escucha,
tu buen abgallu2 te (...).
¡Oh hombre, tu madre con sus sollozos no la deja reposar!
¡Pu madre Gashan-hursaga con sus lamentos no la deja
[reposar!
¡Egime, (apenada) por tu causa, no la deja reposar!
¡No le hagas exhalar más “¡ay de mí¡”; levántate del lugar
[donde yaces!».
El hermano respondió a su hermana:
«¡Libérame, hermana mía, libérame!
¡Oh Egime, libérame, hermana mía, libérame!
¡Hermana, no me hagas reproches: yo no soy un hombre que
[goza de la vida!
¡Egime, no me hagas reproches: yo no soy un hombre que
[goza de la vida!
¡Oh madre mía, Gashan-mah, no me hagas reproches: yo no
[soy un hombre que goza de la vida!
¡El lugar donde reposo es el polvo de la Tierra??; reposo entre
[malvados?3,
Mi sueño es angustia; descanso entre enemigos?2%,
¡Hermana mía, no me puedo levantar de mi lecho!
211
¡Que mi madre, que se preocupa por mí, desligue el silah?!
¡Que Gashan-hursaga, que se preocupa por mí, desligue el
[sismlab?26!
¡Hermana mía, constantemente, dame mi parte?” de la casa de
[mi padre!
¡Que mi padre me presente agua: que sea mi herencia?8!
¡Que mi madre me presente lana: que mis costados reposen2%!
¡Que la prometida (escogida para mí) por mi padre, me
[presente grano: que me escuche30!
¡Acércame un lecho: que se recite ¿m-bi ba-bar3!
¡Instala un asiento: haz sentar el silah!
¡Coloca sobre el asiento ropa: cubre con ella al simiab!
¡Deposita las ofrendas funerarias: acércame el (...)!
¡Derrama el agua en la fosa: riega el polvo de la Tierra32!
¡Derrama una marmita hirviendo (...)!
¡Hermana mía, yo que no (...) el mal!
¡Oh Egime, el mal (...)!
¡Los lloros (...)!
¡Hermana mía, yo no soy libertado, no (...),
(...) no soy libertado (...)

Aquí se interrumpen las palabras de Lil, debido a la rotura de


la tablilla.

212
NOTAS

1. Está hablando la hermana del dios Lil (en acadio Lillu), Egime. Esta diosa tiene
en este mito el mismo papel que Geshtinanna para su hermano Dumuzi en los mitos
de este dios.

2. Esto es, «Soberana sublime (o suprema)». Esta diosa sumeria fue conocida con
diversos nombres (Gashan-hursaga, Ninhursaga, etc.) y su papel fue el de diosa
madre por excelencia, parecido al de la Belet-ili acadia. Tuvo por esposo a Shulpaea y
fue madre de catorce hijos, entre ellos el dios Lil y la diosa Egime.

3. Es decir, de Lil.

4. En el original, gurash, «hombre». No se olvide que se está hablando de una


divinidad, si bien muy secundaria.

5. Otro nombre para designar a la madre de Lil. El mismo equivale a «Soberana de


la Montaña». Debe ser identificada con Ninhursaga, diosa de la agricultura, y de la
hierogamia regeneradora y principio fecundador. Tuvo templos en El-Obeid y en
Lagash.

6. «Señora del secreto (o de los secretos)», hija de Gashan-mah (o Dingir-mah) y


hermana de Lil. Participaba, como escucha, en las decisiones de los grandes dioses
An, Enlil y Enki.

. «Casa sublime (o suprema)», nombre dado al templo de la diosa madre Mah (o


Gashan-mah, Dingir-mah) en la ciudad de Adab.

8. Diosa perteneciente al grupo de Dingir-mah v tal vez idéntica a Atu-tud. Era da


que regía o controlaba los decretos de los dioses.

213
9. Ciudad todavía no identificada, que hubo de estar en las cercanías de Lagash. Los
especialistas proponen ubicarla en Tell Hamman, Tell Jidr o Tell Abu Salabikh.

10. Probablemente es otro nombre de Kesh.

11. Ciudad sobre el Eufrates, al Sudeste de Nippur, hoy la moderna Bismiyya (Irak).

12. Hay que notar que el dios Lil desempeña aquí el papel de un ser que, hundido
en la muerte, siente cada vez más la angustia de la misma. Esto es, va a iniciar
definitivamente otra vida en el Más Allá, con lo cual se evidencia que para los
sumerios, los dioses sufrían las mismas vicisitudes que los humanos.

13. Dios secundario, perteneciente al círculo de la diosa Dingir-mah (o Mah) de la


que fue considerado hijo. Á tenor de su nombre («débil», «loco») fue una divinidad
debil de espíritu y de cuerpo. En algunos textos se habla de una progenitura anormal
de Shulpaea, su padre, con evidente referencia a esta divinidad secundaria.

14. Egime le pide a su hermano que no se abandone totalmente a la muerte, a la


desaparición como ser. Le solicita que resucite, lo que prueba que Lil estaba en
tránsito hacia ella, hacia la muerte absoluta, irreversible.

15. Bajo esta designación de ¿shshakkx («gobernador») de Adab se hace referencia a


Shulpaea, el esposo de Dingir-mah (o simplemente Mah). Esta divinidad era el
planeta Júpiter, luego adscrito a Marduk.

16. Otro hijo de Dingir-mah, y por tanto hermano de Enlil. Fue venerado en Kesh.

17. «La gran esposa del Señor». Fue la paredra del dios Enki (Ea) y la madre de
Marduk, el dios nacional babilónico. Fue también conocida con los nombres de
Damkina y Ninki. La presencia de esta diosa en el Emah, templo de Dingir-mah, es
inesperada, ya que Damgalnuna tuvo su propia sede en una dependencia del Esagila
de Babilonia.

18. Nombre de otro hijo de Dingir-mah.

19. Ciudad sumeria no identificada.

20. En estas líneas desaparecidas se recogerían otros tantos nombres de divinidades.

21. .Abgallu en sumerio y apkallu en acadio equivale a «sabio». Al estar incompleta la


línea se ignora qué se quiere decir aquí exactamente, aunque debe hacer alusión a Lil.

22. Enel original kar. Esta palabra designa aquí el monte cósmico, esto es, la tierra
en su sentido más amplio. Bajo este monte se encontraban los Infiernos. En el Poema
de Gilgamesh, XI, se designa al Mundo Inferior con el nombre de «Casa del polvo»
(bit eperi). Cf. con la expresión «Polvo de la Tierra» que aquí aparece.

23. Alusión a los demonios que pululan en el Más Allá. /

24, Nueva alusión a los seres infernales.

214
25. Para intentar tranquilizar al espíritu de Lil, que no puede resucitar en esta
primera fase del mito, eran precisos, por lo que se dice, cumplir determinadas
obligaciones funerarias. El primer paso consistía en «desligar» el sífah, que puede ser
considerado como una especie del doble del difunto. El si/ah sería por tanto un ente
que tras su liberación podría regresar al mundo de los seres vivos y estar presente de
modo inmaterial.

26. Quizá sea una variante lexical del sitah, o tal vez otra parte constituyente de la
personalidad de un ser. Cf. con la creencia egipcia sobre los componentes del ser
humano.

27. Lil pide a su hermana su parte de herencia y más concretamente la «parte del
hogar paterno» que le corresponda para que así su espíritu o silab pueda hacerse
presente allí.

28. Esto es, le pide a su padre Shulpaea que eternamente le proporcione agua para
apaciguar su infinita sed.

29. Habida cuenta del estado lastimoso en que se hallaban los difuntos en el Más
Allá mesopotámico (conocido por diferentes mitos) Lil pide a su madre prendas de
lana para poder reposar más cómodamente en atención a que en el Infierno se
hallaban desnudos y cobijados con plumaje de ave.

30. En Súmer, y en general en la antigua Mesopotamia, las esposas eran proporcio-


nadas a sus hijos por sus padres. Cf. por ejemplo los $8 155 y 156 del Código de
Hammurabi.

31. Probablemente se trata de las palabras iniciales de un ritual funerario: «Su


aliento ha emitido».

32. Esto es, «la morada de los difuntos».

215
MITOS ACADIOS
MITOS SOBRE LA CREACION
Y LOS ORIGENES
LA CREACION DEL MUNDO Y DE LOS DIOSES

El célebre «Poema babilónico de la Creación» (Enuma elish)


abre su primera tablilla con una teogonía, la cual a través de las
sucesivas generaciones divinas especula con la temática cosmogónica
abarcando desde el caos primordial hasta la fijación del orden
cósmico. Fechable la composición en la mitad del segundo mileno a.
de C., su contexto nos habla del trasfondo mitico-religioso de
sumerios y acadios.

Cuando en lo alto el cielo aún no había sido nombrado!,


y abajo la tierra firme no había sido mencionada por su
[nombre,
del primordial Apsu?, su progenitor,
y de la tumultuosa Tiamat3, la madre de todos,
las aguas se confundieron en un solo conjunto.
(Todavía) no habían sido fijados los juncales* ni las cañas de
[las marismas5 habían sido vistas.
Cuando los dioses aún no habían sido creados,
ni ningún nombre había sido pronunciado, ni ningún destino?
[había sido fijado,
los dioses fueron procreados a partir de su seno”.
Lahmu*? y Lahamu? fueron procreados, tuvieron un
[nombre?0,
Los siglos se engrandecieron y se amplificaron.
Anshar!! y Kishar!? fueron creados, sobrepasando a aquéllos.
Los días se prolongaron, los años se añadieron.
Anul3 (fue) su hijo, el rival de sus padres;
Anshar hizo a Ánu, su primogénito, su igual.
Anu engendró a su imagen a Nudimmud!!,
Este Nudimmud, por sus padres, fue el Creador*5;
de vasta inteligencia, sabio y poderoso en fuerzas,
mucho más fuerte que su abuelo Anshar.
No tenía rival entre los dioses, sus hermanos.

221
Los hermanos de los dioses, se concertaron entre sí,
y molestaban a Tiamat cuando se revolvían.
Ellos turbaban el humor de Tiamat
al hacer su jolgorio en lo alto de los cielos.
Apsu no podía disminuir su clamor,
y Tiamat quedaba sin habla a causa de su (conducta).
Sus acciones le eran aborrecibles hasta (...).
Como su conducta no era buena (y además) se habían vuelto
[arrogantes,
entonces Ápsu, el padre de los grandes dioses,
llamó a Mummut?S, su mensajero, y le dijo:
«Oh Mummu, mi mensajero, que alegras mi corazón,
¡Vayámonos y presentémonos a Tiamat!».
Se fueron y se prosternaron ante Tiamat;
se intercambiaron puntos de vista sobre los dioses, sus
[primogénitos.
Apsu, abriendo su boca, le dijo
a Tiamat la resplandeciente:
«El proceder de ellos me es insoportable,
¡De día no tengo reposo, de noche no puedo dormir?”!
¡Voy a destruirlos para poner fín a sus andanzas,
para que se calme el ruido y podamos dormir!».
Cuando Tiamat oyó estas palabras
se puso furiosa y gritó contra su marido.
Empezó, apenada y encolerizada, a gritar a solas,
meditó (cosas) inquietas en su corazón!8:
«¡Cómo! ¿Destruiremos todo lo que hemos hecho?
Sus maneras son, cierto, penosas, (pero) hagamos un buen
[camino!%.
Mummu, a su vez, respondió para aconsejar a Ápsu;
y el consejo de Mummu no fue benévolo?:
«¡Procura destruir, padre mío, el proceder revoltoso
para que puedas reposar de día y dormir de noche!».
Cuando Apsu escuchó esto, su rostro se puso radiante
a causa de los malos designios que había planeado contra los
[dioses, sus hijos.
Entonces abrazó por el cuello a Mummu
(que) vino a sentarse sobre sus rodillas para besarlo?!.
Todo lo que habían tramado entre ellos
fue repetido a los dioses, sus primogénitos.
Cuando oyeron esto, los dioses se pusieron nerviosos,
cayeron en el silencio y se señtaron consternados.

222
(Pero) el sumamente sabio, el perfecto por los múltiples
[recursos,
Ea22, el que lo sabe todo, percibió el plan de ellos.
Entonces concibió un magistral designio y lo mantuvo;
e hizo una encantación astuta contra ello2,
[sobresaliente y santa.
La recitó y la hizo realizarse en las aguas.
En cuanto infundió sueño contra él2%, quedó profundamente
[dormido.
Cuando Apsu estaba postrado, entregado al sueño,
(y) Mummu, el consejero, estaba amodorrado?,
le soltó su banda, desgarró su tiara,
quitó su corona? y se la puso a sí mismo.
Tras haber encadenado a Apsu, le mató.
Ató a Mummu y lo dejó encerrado.
(Después de hacer esto) estableció su morada sobre Ápsu;
mantuvo atado a Mummu, reforzando sus Cadenas.
Después que hubo vencido y sometido a sus enemigos,
Ea, después de haber asegurado su triunfo sobre sus rivales,
descansó con paz profunda en su cámara secreta?,
La llamó apsu?28 y la destinó a santuario.
En este mismo lugar estableció su cámara nocturna?”.

223
NOTAS

1. El nombre de un ser era sinónimo de la existencia, naturaleza o esencia de tal ser.


Si el cielo no había sido nombrado se daba a entender que todavía no había sido
creado.

2. El Apsu (del sumerio Za.Ab, «Casa del saber») era el abismo primordial, el
Océano de aguas dulces del horizonte, de las que salían fuentes y ríos. Venía a ser una
potencia confusa, no personificada.

3. El texto dice Mu-4m-mu ti-amat. Este nombre compuesto viene a designar la


materia caótica acuosa, indiscriminada. Hay autores que ven aquí a dos divinidades:
una de difícil interpretación, Mummu (más adelante aparece otro ente divino —con-
sejero de Apsu— con idéntico nombre) y otra, Tiamat, ambas de condición andrógi-
na, pero pronto separadas. De hecho, Tiamat era el elemento femenino primordial, el
Océano de aguas saladas, con matices de fuerza caótica primigenia. Tiamat correspon-
de al hebreo febom (Gen. 1, 2; 8, 2, ss). A Mummu le damos el valor de «tumulto»,
«borbollón».

4. Hay diferentes lecturas e interpretaciones para el primer hemistiquio de este


verso. El texto recoge el sustantivo g/para que designa desde «mata», «zarza», «caña»,
«junco», «pasto» y términos afines, hasta «habitación», «cámara» y el verbo qasarn,
«ligar», «atar», dentro de una frase negativa (partícula /a). Algunos autores hablan de
cañas o juncos entretejidos, de donde interpretan, «habitaciones (para los dioses) no
estaban construidas».

5. Las cañas son mencionadas aquí porque para los habitantes de Mesopotamia era
el primer signo de vida vegetal visible en sus tierras marismeñas.

6. Según creencia mesopotámica junto al nombre, que de por sí ya creaba la cosa o


el ser viviente, los dioses fijaban el destino de la misma, esto es, el tiempo y la función
del objeto creado.

224
7. Del seno de Apsu y de Tiamat, lógicamente.

8. Principio masculino, en forma de serpiente divina.

9. Principio femenino, también en forma de serpiente divina. De ambos seres apenas


se sabe nada. Formaron parte de la cohorte de monstruos que acompañaron a Tiamat
en su lucha contra Marduk. Para las gentes fueron consideradas divinidades benefac-
toras.

10. El texto vuelve a remarcar la importancia de tener un nombre como sinónimo


de existir. Ambas serpientes formaban la primera pareja salida de la unión de Ápsu
(agua dulce) y de Tiamat (agua salada).

11. «Todo el cielo» o «el mundo celeste». Fue una divinidad equivalente al horizon-
te del cielo,

12. «Toda la tierra» o «el mundo terrestre». Divinidad equivalente al horizonte de la


tierra.

13. Dios del cielo, titular del panteón súmero-acadio. Fue hijo según el mito de
Anshar y de Kishar. junto con Enlil y Enki (Ea) formaron la primera triada divina.
Fue el padre de los dioses y el organizador del mundo y se le veneró especialmente en
Uruk.

14. Título o nombre del dios Ea (o Enki), dios de las aguas, en cuanto creador del
hombre, que todavía no existía. De ahí «Procreador de lo increado», «Procreador del
hombre».

15. Sus padres, los dioses, le otorgaron el papel de Creador.

16. Divino mensajero de su padre Ápsu. El origen del nombre es oscuro, significan-
do, tal vez, «hablar» (raiz 4mu) o «borbollón», «bullicio», «tumulto» (bw).

17. Los dioses no dejaban, con su modo de comportarse, tranquilo a AÁpsu. De


hecho, tal acción irrespetuosa era señal de la prepotencia de los nuevos dioses
creados.

18. Esto es, ante la intención de AÁpsu, Tiamat teme lo peor: la total destrucción de
lo creado.

19, Es decir, «meditemos bien las cosas, a pesar de las actuaciones irrespetuosas de
los nuevos dioses, antes de tomar una determinación». Con ello Tiamat no está
resuelta a colaborar con Ápsu en la destrucción de los dioses, sino que es partidaria
de restringir su libertad y hacerles la vida un poco más dificil.

20. Esto es, también era partidario de la destrucción de los dioses.

21. Traducción probable. Seguimos a R. Labat.

225
22. Ea, «Casa del agua» es el nombre acadio del sumerio Enki. Fue la tercera
divinidad de la tríada suprema. Dios de las aguas, de la sabiduría, patrono de las artes
y uno de los creadores del hombre, fue el salvador de la humanidad frente al diluvio.
Se le hizo hijo de Anu y también de Anshar. De hecho, la exaltación de Ea venía a
magnificar indirectamente el papel de su hijo, Marduk.

23. Contra el plan de Apsu.

24, Contra Apsu.

25. Los especialistas traducen de diferente manera este verso.

26. El texto habla de «esplendor», «estallido terrorífico» o si se quiere «aurcola»


(melammu) y no de corona. Esto es, Ea arrebató al dios Apsu su terrorífico esplendor
del que iba revestido y se lo autoasignó.

27. Kummu, Capilla del dios Ea en su santuario.

28. Tras matar a Ápsu, Ea designa su capilla o cámara con el mismo nombre,
significando «Casa del Saber».

29. Venía a ser el sancia sanctorum de su santuario (gíparu) lugar desde donde fijaba
los destinos.

226
LA CREACION DEL HOMBRE

La sexta tablilla o canto del «Poema babilónico de la Creación


(Enuma elish) se inicia con el sito de la creación del hombre, acto
pensado por Marduk, pero ejecutado materialmente por Ea. Este
mito, recogido en el segundo milenio a. de C., obedece a plantea-
mientos anteriores, propios del sustrato religioso súmero-acadio,

Cuando Marduk! escuchó la palabra de los dioses,


su corazón le empujó a concebir obras artísticas?,
y abriendo su boca, se dirigió a Ea3
para comunicar(le) el plan que había concebido en su corazón:
«Voy a amasar sangre? y formar huesos.
Voy a establecer un salvaje3, cuyo nombre será “hombre”.
¡Voy a crear el ser humano, el hombre,
que se encargue del culto de los dioses” para que puedan estar
la gusto3!
Yo transformaré diestramente los caminos de los dioses?,
(y) aunque reverenciados por igual se dividirán en dos
[(grupos)!0.
Ea le respondió diciéndole estas palabras,
contándole un plan para el apaciguamiento de los dioses:
«Que uno de sus hermanos sea entregado;
él solo perecerá para que la humanidad pueda ser creada.
Que los grandes dioses se reúnan en la asamblea;
que el culpable!! sea entregado para que los otros puedan
[subsistir».
Marduk convocó a los grandes dioses a la asamblea;
presidiendo benévolamente, les dio instrucciones;
a lo que decía los dioses prestaron atención.
El rey abrió su boca y habló a los Anunnaki!?2:
«¡Si vuestra anterior declaración fue verdadera,
227
debéis (ahora) declarar la verdad bajo juramento!».
¿Quién fue el que tramo la insurrección
e hizo a Tiamat!3 rebelde y dio la batalla???
¡Que me sea entregado el que tramó la insurrección!
¡Voy a hacerle responsable de su delito para que vosotros
[podáis vivir en paz!».
Los Igig115, los grandes dioses, le replicaron
a Lugaldimmerankia*ó, consejero de los dioses, su señor:
«Fue Qingu!” el que planeó la insurrección,
e hizo a Tiamat rebelde, y dio la batalla».
Tras haberle atado!*8 lo llevaron delante de Ea?”,
Le impusieron el castigo y separaron su sangre”.
Con su sangre modeló la humanidad?2!,
Le impuso el servicio de los dioses para dejar (a éstos) libres.
Después que Ea hubo creado a la humanidad2?
impuso sobre ella el servicio de los dioses.
—HEsta obra es imposible de concebir,
fue por la ingeniosidad de Marduk que Nudimmuad3 la llevó
[a cabo?ti—.

El resto de la tablilla se dedica a la división de los dioses en dos


grandes grupos, a la edificación de un santuario para Marduk. y al
establecimiento de las relaciones entre los di0ses y los hombres.

228
NOTAS

l. Dios nacional babilonio, hijo de Ea y de Damkina. Tuvo por esposa a Zarpanit y


por hijo al dios Nabu.

2. En el original, «cosas bellas».

3. «Casa del agua», nombre acadio del dios sumerio Enki. Fue la tercera divinidad
en la tríada suprema. Dios de las aguas, de la sabiduría, y patrono de las artes, aparece
en este mito como creador del hombre. Ea fue el padre de Marduk y salvó a la
humanidad del diluvio.

4. En el original «anudar sangre». El verbo kasaru significa «anudar», «ligar»,


«juntar». Según la creencia mesopotámica, la sangre fue siempre figurada como la red
de venas y arterias. De ahí la expresión de «anudar la sangre».

5. Lullu. Esta palabra significa «estúpido», «tonto». Sirvió para definir al hombre
primigenio, bárbaro y salvaje. Efectivamente, según el concepto mesopotámico, los
hombres eran frente a los dioses seres infinitamente estúpidos e ignorantes. El
término finalizó por equivaler al genérico «hombre».

6. En el original a-me-/4.

7. La creación del hombre tuvo por finalidad el asegurar el culto (y con ello una
placida existencia) a los dioses en los templos.

9. Al no ocuparse los dioses de sus propias tareas domésticas (culto y sacrificios)


lógicamente se hallarian a gusto. En el texto se dice «para que ellos guarden la paz».

9. Marduk al procurar servidores para los dioses les facilita a éstos sus caminos oO si
se quiere sus condiciones de vida, su organización.

229
10. El panteón divino fue dividido por Marduk en dos grupos: en un lado, los
Anunnaki, seguidores de Tiamat, y en el otro, los Igigi, seguidores de Marduk,

11. Se hace alusión al dios que capitaneó la insurrección de Tiamat contra Marduk.

12. Conjunto de los dioses que acompañaban a Anu en el cielo. Por su partidismo
hacia Tiamat, según el poema, serán repartidos por la tierra y los Infiernos. Como
dioses de ultratumba llegaron a ser los jueces de los difuntos.

13. Elemento femenino primordial, el Océano de aguas saladas con aspecto de


fuerza caótica primigenia. Tal principio cósmico se sublevó contra Ánu, el padre de
los dioses. Marduk aceptó luchar contra Tiamat, venciéndola en combate.

14. Esta batalla es descrita con todo detalle en la tablilla cuarta del Poema Enwma
elish.

15. Dioses del cielo, contrapuestos a los Anunnaki. De hecho, estamos ante un
lapsus del poeta, toda vez que Marduk se había dirigido a los Anunnaki y son ahora
los Igigi los que responden. Quizá deba verse un nombre colectivo en estos Igigi
comprendiendo la totalidad de los dioses, ya que Marduk sólo castigará al cabecilla de
la rebelión.

16. Término sumerio significando «Rey de los dioses del cielo y de la tierra». Fue un
título usual aplicado a Marduk.

17. Segundo esposo de Tiamat. Había sido exaltado al primer rango de los dioses
por su esposa, al hacerle depositario de la Tablilla de los Destinos. Por su papel en la
insurrección de Tiamat será el dios condenado, de cuya sangre se creará la humani-
dad.

18. En el original los verbos de esta línea están en singular. De hecho, fue Marduk
quien ató personalmente a Qingu.

19. Para G. Furlani este nombre debe entenderse referido a Marduk.

20. La sangre de Qingu. En el original «cortaron su sangre». Con su muerte se


obtendrían dos cosas: la presencia de algo divino en el hombre y la liberación del
pecado cometido por los dioses.

21. La modela Ea. La leyenda de un dios alfarero fue común en las teogonías
antiguas (Cf. Gén. 2, 7). Algunos autores llegan a identificar el dios Ea con Marduk,
haciendo creador del hombre a Marduk. En apoyo de esta hipótesis cabría aducir que
Ea, casi al final del poema, le da su propio nombre a Marduk.

22, - Según el sentido literal de esta línea Marduk queda fuera de la creación del
hombre. Fue Ea el artífice de la humanidad.

23. Nombre de Ea en cuanto creador de la Humanidad.

24, Seguimos a A. L. Oppenheim y a R. Labat en la versión de este texto.

230
LOS DIOSES LAMGA

De la época final de los cassitas, hacia finales del siglo Xin antes
de Cristo,y en texto acadio, nos ba llegado un breve mito, cuyo
original es sumerio, alusivo a la creación del hombre a partir del
sacrificio de dos dioses lampga.

Después que el cielo fue separado de la tierra —ambos


[estaban unidos!1—
(y) que las divinidades originarias? habían aparecido,
después que la tierra fue situada, que la tierra fue instalada,
después que los dioses habían establecido las reglas del cielo y
[de la tierra,
después que (ellos) para corregir los diques y canales
habían (es)tablecido la orilla del Tigris3 y del Eufrates?,
entonces tomaron asiento An, EnlilS, Utu” (y) Enki8,
los grandes dioses,
(y) los Anunnaki?, los grandes dioses,
en el encumbrado santuario que había sido levantado con
[temor,
(y) hablaron entre ellos:
«Ahora que se han establecido las reglas del cielo y de la
[tierra,
(y) que para corregir los diques y canales,
ha sido (establecida)
la orilla del Tigris y del Eufrates
—continuó diciendo Enlil—
¿Qué queréis hacer ahora?
¿Qué queréis crear ahora?,
oh Anunnaki, grandes dioses,
¿Qué queréis hacer ahora?
231
¿Qué queréis crear ahora>».
Los grandes dioses, que estaban allí,
(y) los Anunnaki, que deciden el destino,
ambos (grupos) respondieron a Enlil acerca de aquello:
«En Uzuma*? de Duranki!
queremos matar a dos! dioses- Lamga*,
para que su sangre permita aparecer a la humanidad;
que su trabajo sea el trabajo de los dioses!%:
que ellosi5 mantengan para siempre la zanja limitrofe,
que coloquen en sus manos la azada y la cesta,
que (para) los templos de los grandes dioses,
que es apropiado a un santuario encumbrado,
alinden campo con campo,
mantengan
para siempre la zanja limítrofe,
corrijan el dique,
mantengan (la zanja limítrofe)
(...) a plantas de todas las clases
dejen desarrollarse,
lluvia, lHuvia (...),
mantengan la (zanja) limítrofe,
alimenten los montones de cereales!6,

Sigue una laguna de tres líneas.

que ellos dejen desarrollarse el campo de cereales de los


[Anunnaki,
que ellos propaguen la inundación por el país?”,
que (festejen) convenientemente las fiestas de los dioses,
que rocíen agua fría
(en) la gran estancia de los dioses, que es propia de un
[santuario encumbrado.
(A) Ulegarra!3 y Annegarra!?
tú les llamaras2»,
El que buey(es), oveja(s), animales, pec(es) y pájaros,
la inundación del país, propaguen,
Enul?! y Ninul22
lo resolvieron con sus bocas puras.
Aruru2, que es apropiada para el señorío materno,
proyectó las grandes reglas.
Que lo conocido de lo conocido, lo desconocido de lo
[desconocido,
232
—aparecieron de la tierra como cebada—
es algo que no se alterará, (así como) las eternas estrellas del
[cielo.
Para que ellos (festejen) convenientemente
las fiestas de los dioses, día y noche,
(para ello) las grandes reglas habían sido
proyectadas.
Por An, Enlil,
Enki (y) Ninmah?,
los grandes dioses,
en el lugar en que ellos2 crearon a la humanidad,
ciertamente Nisaba?, fue instituida como señora.
Secreto??, El sabio debe mostrárselo a los sabios,
Final. Cotejado. Documento antiguo.
De la mano de Kidin-Sin, el escriba joven, hijo de Sutu, el
[escriba del rey28,

233
NOTAS

1. Anki, esto es, «cielo y tierra». Según esta cosmogonía cielo y tierra estuvieron en
un principio unidos. Una versión considera que la diosa sumeria Namu había sido «la
madre que da la vida al cielo y a la tierra».

2. Las divinidades originarias se confundirían con los «elementos cósmicos» (cielo,


tierra, aire y agua). Á partir de estos elementos se engendraron otros dioses.

3. Edi-ig-lat en acadio. Fue uno de los dos grandes ríos de Mesopotamia, de 1.950
km de longitud.

4. Pu-rat-tu en acadio. Otro de los dos grandes ríos de Mesopotamia, de 2.700 km


de longitud. Esta línea y la anterior han sido traducidas casi siempre como oraciones
coordinadas. De hecho, la idea de «la corrección de diques y canales», esto es, la
perfecta irrigación de las tierras, dependía ante todo de que previamente se hubiese
establecido «la orilla del Tigris y del Eufrates», o lo que es lo mismo, se hubiesen
canalizado convenientemente (G. Pettinato).

5. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia, y rey del cielo en la tríada que


formaba con Enlil y Ea. Fue el padre de los dioses y el organizador del mundo. Se le
veneraba en Uruk.

76. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del dilu-
vio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Ánu, su padre. Poco
a poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad santa de
Nippur.

7. Dios sol sumerio, en acadio Shamash. Fue considerado dios de la Justicia y de la


sabiduría. Se le creyó hijo de Sin.

234
8. Nombre sumerio del dios Ea. Enki fue el «Señor de la Tierra», concebida como
fundamento o vasto océano subterráneo. Su nombre acadio equivale a «casa de agua»,
lo que define su carácter y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano;
también se le consideró dios de la magia, de la sabiduría y aun del género humano.
Fue muy venerado en Eridu.

9. Conjunto de dioses que acompañaban a Anu en el cielo. Más tarde fueron


repartidos por la tierra y los Infiernos, donde actuaban en calidad de jueces de los
difuntos.

10. Nombre de lugar de importancia muy secundaria. En sumerio equivale a «lugar


donde ha sido construida la carne», esto es, donde se originó la humanidad.

11. Nombre sumerio de la ciudad de Nippur, si bien sólo, en principio, sirvió para
designar la giggurrat del gran templo allí existente. Duranki equivale a «unión (o
vínculo) del cielo y tierra».

12, S: N. Kramer habla, en su versión, de «dos» dioses lamga. Otros autores no


especifican el número. G. Furlani traduce: «Lamga, lamga, mataremos».

13. Dioses artesanos.

14. El hombre, según la generalidad de mitos mesopotámicos, fue creado para el


servicio de los dioses, para que ejecutaran el trabajo que éstos hacían.

15. Los hombres.

16. Esto es, hagan aumentar la riqueza de la tierra.

17. Que rieguen convenientemente las tierras.

18. Nombre de una divinidad menor, significando tal vez, «establecedor de la


abundancia».

19. Nombre de otra divinidad menor, con un significado muy próximo al anterior.

20. Los Mamaría Enlil para que ayudasen al hombre y así aumentase la prosperidad
material de la tierra en todos los órdenes.

21. Divinidad menor.

22. Otra divinidad menor.

23. Diosa madre del género humano. Fue conocida también como Nintu.

24. Uno de los nombres de Ninlil, la diosa consorte de Enlil. También este nombre
sumerio, que significa «Dama sublime», se aplicaba a otras divinidades femeninas.

25. Los dioses.

235
26. Diosa de los cereales, hermana de Ningursu. En otros textos aparece escrita
como Nidaba.

27. El colofón da a entender que este texto era de uso restringido, sólo accesible a
los iniciados.

28. Estamos ante una de las escasas obras de tema mitico, de las que se conoce el
nombre de su copista.

236
TEOGONIA BABILONICA DE DUNNU

El texto que sigue, procedente de la oscura y antigua ciudad de


Dunnu, presenta una versión teogónica específica y unitaria de una
de las tantas ciudades babilónicas. Su carácter local nos sirve para
contrastar su relato com el de las teogonías oficiales, caso por
ejemplo del «Poema de la Creación».

(..)
(...) en el comienzo (...),

Ellos (...) su arado.


Con el corte de su arado crearon! a Mar?.
En segundo lugar, por sí mismos hicieron nacer a
[Amakandu3,.
En tercer lugar construyeron los dos Pilares de Dunnu1.
Hain5 se confirió a sí mismo en el dominio de Dunnu.
Tierra? volvió su atención a Amakandu, su hijo;
ella le dijo: «¡Ven, te haré el amor!».
Amakandu se casó con Tierra, su madre”,
mató a Hain, su padre,
y le dio descanso en Dunnu, la ciudad que él amaba.
Entonces Amakandu tomó el señorío de su padre,
y se casó con Mar, su hermana (...).
Lahar*, hijo de Amakandu, fue y
mató a Amakandu y en Dunnu,
en la (...) de su padre le dio descanso.
Se casó con Mar, su madre.
Entonces Mar dio descanso a Tierra, su madre.
En el decimosexto día del mes Kislimu? tomó el señorío y la
[soberanía.
(...), hijo de Lahar, se casó con Río!0, su propia hermana.
237
El mató a Lahar, su padre, y a Mar, su madre,
(...) les dio descanso (...).
En el primer día del mes (...) tomó la soberanía y señorío para
[sí mismo.
(...) hijo de (...) se casó con Ga'um!!, su hermana.
El (...) tierra,
el (...) s
(...) padres y (...)
el (...) por el (...) de los dioses.
(...) mató a Río, su madre,
El les situó (...).
En el (...) día del mes (...) tomó el señorío y la soberanía para
[sí mismo.
(...) hijo de (...), se casó con Ningeshtinna!? su hermana.
El mató (...) su padre y a Ga'um, su madre.
El les situó (...).
En el decimosexto día del mes (...) tomó la soberanía y el
[señorio.
(...) el hijo/siervo de Haharnu%3 (...)
se casó con (...), Su propia hermana.
(...) tomó el señorío de su padre y (...)

(...) a la ciudad de Shupat-(...)1*

El resto del texto es totalmente ilegible.

238
NOTAS

1. La fragmentariedad del texto impide conocer el nombre de la primera pareja


divina de esta teogonía.

2. La primera pareja crea a Mar. Algunos dioses quedan citados por su concreto y
real nombre.

3. Dios de los animales salvajes.

4. Dunnu fue una ciudad de escasa importancia en la historia de Babilonia,

5. Divinidad de la que apenas sabemos nada.

6. Aquí figura como la madre de Amakandu y la esposa de Hain.

7. Estamos ante un claro caso de incesto, hecho que se repetirá con las sucesivas
parejas.

8. Dios del ganado. Es, junto con Ashan, sujeto de un mito,

9. Era el noveno mes del calendario antiguo babilónico, cuyo año comenzaba en el
mes de Nisanu (marzo-abril).

10. Divinidad femenina.

11. En el original al parecer Uaum. Las diferentes lecturas dificultan averiguar de


qué divinidad se trata. Obsérvese que el nombre de su esposo está perdido,

239
12. Fue la diosa titular de la bebida. Su nombre equivale a «Señora-Vino del cielo».
También está perdido el nombre de su esposo.

13. Nombre de una divinidad prácticamente desconocida.

14. La rotura del texto impide conocer la exacta ciudad.

240
COSMOLOGIA DE LOS SACERDOTES-KALU

En el contexto de un ritual acádico (ritual de los sacerdotes-


kalu) se recoge de modo resumido un mito cosmológico sobre la obra
creadora de Anuy de Ea, composición que debía ser recitada por
el sacerdote encargado de la ceremonia religiosa.

(El constructor) de esta morada! revestirá un vestido puro;


colocará en su mano un brazalete de estaño y tomará un hacha
de plomo; a continuación cogerá (el primer ladrillo de funda-
ción)?. Pronunciará una lamentación sobre el templo (y) exha-
lará (rituales gritos de) ¡ay! mientras se esté colocando el ladrillo
(en un lugar) prohibido”. Sobre el quemaperfumes el sacet-
dote-kalu* hará vertidos (de aromas, al tiempo que) se espar-
cirá sobre el (ladrillo) miel, manteca, leche y cerveza de prime-
ra calidad, (así como) vino y aceite dulce. Después (el sacerdo-
te-kalu) recitará ante el ladrillo, «Cuando Anu creó el cielo5».
«Cuando Anu?f creó el cielo,
cuando Nudimmud” creó el Apsuf8, su morada,
Ea? tomó en el Apsu un puñado de arcilla
y creó a Kulla!% para la restauración (de los templos)!!;
creó el cañaveral y el bosque para la obra de (su)
[construcción,
creó a Ninildu?2, a Ninsimug?* y a AÁrazu!*
para ser los ejecutores de esta obra de su construcción,
creó los montes y los mares para (suministrar) a todos (sus
[necesidades),
creó a Gushkinbanda!5, a Ninagal*?, a Ninzadim”” y a
[Ninkurra18 para hacer sus trabajos
y (también) los abundantes productos!” para sus ofrendas
[regulares?0,
241
DS
,
[
creó a Ashnan?!, a Lahar?, a Siris2, a Ningizzida2, a
[Ninsar?5 y a (...)
para ser los que vuelvan abundantes sus (rentas) fijas,
creó a Umunmutaamku?, a Umunmutaamnag”” para ser los
[que presenten sus ofrendas diarias,
creó a Azagsug?8, el pontífice supremo de los grandes dioses,
[para ser el que cumpla sus ritos y observancias,
creó al rey para ser el que cuide del mantenimiento (de los
[templos),
creó a los hombres para que fueran los que hicieran (el trabajo
[de los dioses),
(...) Anu, Enlil22 y Ea (...)

Aquí la tablilla del ritual está totalmente rota, impidiendo el


resto de su traducción.

242
PA
NOTAS

1. Se trata especificamente de un templo que por su estado ha sido, en todo o en


parte, demolido y se vuelve a reedificar o reparar.

2. El ladrillo fundacional con el que se inicia, en este caso, la reedificación de un


templo.

3. Solía ser colocado en los cimientos.

4. Sacerdote encargado de apaciguar con cantos la cólera de los dioses y de recitar


los textos sagrados, acompañado de un timbal (Jilissm), durante la ceremonia inaugu-
ral de la construcción o reparación de un templo.

5. Las composiciones mesopotámicas al carecer, usualmente, de un título específico,


se las identificaba con las primeras palabras de su texto. Esta composición lleva el
título de Enuma An ibuu same.

6. Dios absoluto de la cosmogonía súmero-acadia y rey del ciclo en la tríada que


formaba con Enlil y Enki. Fue el padre de los dioses y el organizador del mundo. Se
le veneraba especialmente en Uruk.

7. Nombre de Ea (en sumerio Enki) en cuanto «procreador del hombre».

8. Es el abismo primordial. De sus aguas dulces surgían las fuentes y los ríos.

9. En sumerio Enki. Su nombre equivale a «Casa de agua», lo que define su carácter


y atribuciones. Fue dios del agua dulce y del Océano; también se le consideró dios de
la magia, de la sabiduría y aun del género humano. Fue muy venerado en Eridu.

10. Dios ladrillo.


11. Para las tareas de restauración de los templos se debía esperar una fecha propicia
y proceder luego a determinados ritos (erección de altares, ofrendas, libaciones,
laparoscopia, etc.) antes de efectuar los trabajos.

12. Dios jefe de los carpinteros. Á partir de aquí se enumeran siete divinidades que,
según las especulaciones teológicas mesopotámicas, unas veces fueron consideradas
divinidades separadas de Ea (quedaban así conectadas con el mito de Los Siete sabios)
o bien como aspectos específicos de Ea, su creador (caso de la presente cosmología).

13. Dios jefe de los metalistas.

14. Venía a ser el rezo, la oración.

15. Nombre de Ea, en tanto que dios orfebre. Aparece citado en el Poema de Erra.

16. Nombre de Ea, en tanto que dios metalista. También es citado en el Poema de
Erra.

17. Nombre de Ea, en tanto que dios joyero.

18. Diosa de los lapicidas.

19. Productos de la tierra y del mar, lógicamente.

20. Las ofrecidas en las ceremonias y ritos religiosos.

21. Divinidad del trigo y del pan.

22. Diosa de los rebaños y de la leche.

23. Diosa del mosto. También se transcribe su nombre como Sirash.

24. Diosa del vino salpimentado. Para algunos autores se trata de un dios de la
vegetación.

Dios de la vegetación. Algunos autores transcriben aquí, Nin-ezen.


lo
G

26. Cocinero de Marduk.

27. Copero de Marduk.

28. Pontífice supremo de los grandes dioses, como especifica el texto.

29. Importante divinidad del panteón sumerio. Dios de la atmósfera, «rey del
diluvio» y «señor de los destinos» era el ejecutante de las órdenes de Ánu, su padre.
Poco a poco fue suplantando el papel de dios absoluto. Fue venerado en la ciudad
santa de Nippur.

244
COSMOGONIA CALDEA

Una composición bilingue, redactada en sumerio e interlineada con


un texto en acadio, utilizada en un ritual de purificación de
templos, encontrada en Sippar y fechable en época neobabilónica, se
centra en cantar la gloria de Marduk como dios creador.

La santa casal, morada de los dioses, (todavía) no estaba


[edificada en un lugar santo;
la caña no había crecido, el árbol no había sido creado,
ningún fundamento estaba en su lugar?, (su) molde? no había
[sido creado,
la casa no había sido construida, la ciudad no estaba fundada,
la ciudad no había sido edificada, los seres vivientes* no
[existían (todavía).
Nippur5 no estaba edificada, el EkurS no había sido creado,
Uruk” no estaba edificada, el Eanna3 no había sido creado,
el Apsu? no estaba hecho, Eridu!% no había sido creada,
de la santa casa, morada de los dioses, el lugar (de residencia)
[no había sido hecho.
La totalidad de los países era mar!!,
lo que entonces existía estaba sumergido en el mar??;
entonces Eridu fue edificada!3, el Esagila% fue creado,
el Esagila que Lugaldukuga!* fundó en el seno del Apsu;
Babilonia1% fue edificada, el Esagila (fue) allí acabado;
los Anunnaki!” que él18 creó en número equilibrado
la nombraron solemnemente ciudad santa, morada agradable a
[su corazón.
Marduk?” en la superficie de las aguas ensambló un
cañizo?0,
creó el polvo y con el cañizo lo mezcló?!,
245
A.

Para instalar a los dioses en una morada agradable a su


[corazón
creó la humanidad,
La diosa Aruru23 creó con él la raza de los hombres?%;
él creó sobre la tierra desierta el ganado de Shakkan25, dotado
[de vida,
creó y puso en su lugar el Tigris? y el Eufrates?”,
a los que dio el nombre adecuado?,
Creó la hierba, los sembrados, los cañaverales y la madera,
creó la vegetación de la estepa?”,
las tierras firmes, los marjales y las cañas,
la vaca salvaje y su cría, el ternero salvaje, la oveja y su cría, el
[cordero del redil30,
también los jardines y los bosques,
el carnero salvaje, la cabra montés (...331,
El Señor Marduk en los confines del mar hizo un terraplén,
(...) cañaverales y juncos instaló,
(...) hizo existir (...);
creó cañaverales, creó árboles,
(...) creó en un lugar.
(hizo fundamentos), creó el molde,
(construyó la casa, fundó la ciudad,
edificó la ciudad, puso en su lugar a los seres vivientes,
edificó Nippur, creó el Ekur,
edificó Uruk, creó el Eanna).

Aquí finaliza la parte que nos ba llegado de este fragmento


neobabilonio.

246
NOTAS

1. Esta santa casa no es otra que el templo Esagila que aparecerá nombrado poco
después.

2. En el original, «ningún ladrillo estaba en su lugar (o fundamento)». Por lo dicho


en estas primeras líneas todavía no ha tenido lugar la creación.

3. Nalbantu, «molde de ladrillos».

4. El texto recoge nam-masb-shu-u ul sha-kin, «la aglomeración no existía». De hecho,


el término rammashsbu se utiliza generalmente para indicar un rebaño o aglomeración
de animales, pero por extensión, y según determinados contextos en que aparece,
también puede designar agrupamiento de hombres.

5. Ciudad sumeria, hoy Niffer, situada en el límite Norte del País de Súmer, cercana
a Kish y a Babilonia. Era la ciudad de Enlil.

6. «Casa montaña», nombre dado al templo de Enlil en la ciudad de Nippur.