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Organiz,/C!Onls. Y Coi Tielmas: Lideres

Este capítulo describe el período de 1900 a 1931 en que se produjo la incorporación subordinada del pueblo mapuche a la sociedad chilena. Se destacan tres situaciones claves: 1) El fin de la radicación en 1886 que entregó títulos de tierras de forma desigual fragmentando a las comunidades; 2) La usurpación de tierras reduccionales que llevó a las mayores movilizaciones mapuches; 3) La división de las comunidades impuesta por el Estado.
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Organiz,/C!Onls. Y Coi Tielmas: Lideres

Este capítulo describe el período de 1900 a 1931 en que se produjo la incorporación subordinada del pueblo mapuche a la sociedad chilena. Se destacan tres situaciones claves: 1) El fin de la radicación en 1886 que entregó títulos de tierras de forma desigual fragmentando a las comunidades; 2) La usurpación de tierras reduccionales que llevó a las mayores movilizaciones mapuches; 3) La división de las comunidades impuesta por el Estado.
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ROLF FOERSTER SO~.

l¡l MONTI'CINO

ORGANIZ,\C!ONLS. LiDERES
y COI JTIElmAS MAP~'C:¡IES
(1900 - 1970)
ROLf foERSTER (1952), arllropólolO. Ul-
VCSli¡ador del Cen&ro de Escudjos: Diego de
MedelUn, hI realizado diversas mvestip-
ciooes sobre el pueblo mapuche. ha publi-
cado articulos Y libros sobre d tema. ellll'e
OII'OS "Mar/m P(lIMmDl. lIida di! M duI·
ItllUmDpwc1te-(I98J) y "VidDrtügios-DdI:
los lutilhdtu tü 5aJI JIIlUl lit la Costa-
(1984).

SO!'olA MONTEaNO (1954), anltOpÓlop


escritora, Investigadora del Centro de Es-
tudios de la MuJU. ha desarrollado una
reOCxión en tomo a la identidad femeninll
chilena realizando muchas de sus investi-
gaciones sobre las mujeres mapuches. En·
b'C sus publicaciones se cuenlan; NMwjerts
dtlatitrro" (1984), NMwjtrts mapwc1tes: ti
S/Jbtr ,rod;ciona1 tlt la cwtJCWIt dt tn/tr-
~s COmlW!SN (1985). "QwiJlcltamaJl,
rtiNJ de wwjtrts N (1986), "El torro qlM
ca)16 dti cltlo" (1987).
ORGANIZACIONES, LIDERES
y CONTIENDAS MAPUCHES
(l900 - 1970)

ROLF FOERSTER SONIA MONTECINO


PROYECTO MApuOIE PROYECTO MuJERES MAPuCHES
Centro Ecumb'llCO Diego de MedelUn Centro de Estudios de" Mujer
85209
Es propiedad
Ikrc:<:hos [Link]
e lnscripd6n NO 70.875
Cenlm E.S1udiQS de l. Mujer
\' Edición, l\OYicmbrc de 1988
Disci'Jo Por¡ad.l.; Rolf FoeTSler
Reproducción fotografías: Mu Montecino y Rolf Foerslcr
Foto Ponada: Sociedad Caupolicán y sus dirigentcs Ve"ancio Coiiucpán
y Esteban Romero (Temuco. 1933)

ImpnJO por
[Link]. Hnos. )' Cía. uda.
Smliqo, Chile
A la m~mo,.a d~
Mtuuuf Abur/o Panguil4'.
V~Mncio Coñ~pdn y
Mar/In P(lJn~mal
PRESENTACION

El Proyecto Mujeres MapllClles del Centro de Estudios de la Mlljer


y el Programa Mapuche del Centro Ecumblico Diego de Medellí/l han
aUllado sus esfuerzos para hacer posible esle libro. El objetim qlle lo
anillla es difundir una paf1e desconocida de la Ilistaria contemporánea
del plleblo mapuche: su hacer política, su quehacer orgtJllizacional y el
pensamiento de sus líderes.

No se ¡rata entonces del rostro mapuche arcaico y mítico qlle comun-


mente conocemos (el l'aUeme luchador ex/imo cl/)'a silueta se estampa
en [Link]ón, Laularo, Co/o-Colo, etc.), lIi de /0 imagen folklórico del
Ílldígella que agazapado en su reducción habla Ull idioma extra/lo, l'Üte
ropajes antiguos y danza en ritos a/lcestrales, al marge/l del "progreso"
y de la sociedad nocional. lA cara que aqllí rel'e/amos, en el sentido
metafórico de las placas fotogróficas, es la de IIn sujelo cllfren/ado o
un proceso de subordinación, que se I'ale dc la fuerza dinómica y I'ital
de SIl cultura para contrarres/xJIlder (] las fuerzas de muerre propuestos
por lo "e/lilenidad".

Creemos que es precisalllellle su efllos singular .afi/lcado en Ulla larga


his/oria- la que pennitc, al mapuche, adoptar algunos significames del
IlUinca (eI/lQ mapuche) y recrearlos en su propio be/leficio. Sin esa plas-
licidad el pueblo Ílldígena IIl/biero sUClllIlbido )' los I'aticinios de SIl desa-
parición -hechos por [Link] estlldiosos e/l dil'(!rsos //lomcntos del siglo
XX, como Gucwlra y Titie\'- se "abriall CIImplido. Es/e proceso de reela-
boroción y sincretismo cu/turol podró apreciarse con toda nitidez en los
sucesos que relutamos. También, observar la presencia de una identidad
cullllral que conjullla lo propio con lo "ajeno" para formular una síntesis:
el mapuche actual.

7
Esle proceso de fTtUUfomlileiÓlt que asemeja un "superar cOIJJe,:'an-
do' se nOJ presenta como un espejo. De algún modo nos l'emos ~[Link]
DI eJO mu/ociÓtl del mIlfJUche. Su gesfo desnuda nl/es/ro propIO ongen
meslizo negudo; los chilenos somos pone de ese mismo mo\'imiento que
awró lo mtUgr"a coo lo español y que como dice Gabriela Mis/rol "Vamos
sUr saber pasmuJo, rt!Uw de u"m oIl;dados, que por mestizos banales, por
fábulas los con/amos, aurrque "ues/1tU ClUUS suelen sin palabltU declarar-
los' (Poema tU Chile). Los o/lidados, los tachados, los marginados han
sido los mapuches, es decir una parte de "uestra propia identidad. La
rnásCQIV chileno es u"a que se colorea de bla/lco, por banalidad, por pre-
JUtlci6tJ, por fantasla.

De esta mOlIera, esfe libro i"fento sacar a luz la resistencia COII/em-


poninea tUl mllfJUche organizodo, del que recreó las "amIas' de los huin-
cas ptUU ejercer su derecho o debatir y participar en la escena de los
diYf!~os proyeclOS naciOflales. Deseamos también e\'ilknciar cómo lo con-
feslDciÓtl indígena se es/re//ó invariablemente COlJ las dis/illfas fonnas
de poder. el EsIDdo, 105 partidos, lo iglesia. El mapuche con su identidad
tU origen -anterior o toda insfilucionalidad- quiso sumarse a la identidad
tU des/ino de lo sociedIUJ chilena enconlrando casi siempre, ell el/a, una
mueca "egalil'Q..

L4 wterrcÍIJ de las organizociOTles mapuches y de su con/ra"f!spues/a


se dio M U" contexto complejo y si"gular, diJtinlo al de otras zona.s
del paú: en lo económico, lo colonizoci6ll europea y la cOflstituci6ll y
tUslln'Ollo tk un Iolifundio en donde predominan relacione.s .salariales; ell
lo palmco, los grupos domimmte.s .se expresan e" partidos locale.s que
escapan a lo lógica /IOdiciOflal (el Agrario-Loborismo, radicales de dere-
cho); e" lo histórico, U" territorio donde se articulan y confluyen tardlo-
me"te sujetos con ethos diferenciodo.s (alemanes, franceses, italianos,
Co/OfIOS chilellos) y por ultimo, en lo religioso, Telllllco 110 sido y es hasta
hoy la "Capital tUI Protestantismo',

QueremOJ' IJdv€rtir que tI leclOr no encontrará en es/os páginas u/la


"historia' prop;amente tal, COfl procesos que QCU~/I dentro de un marco
grne1G/ y COfl interpretaciQfUs globales; .sino que [Link]á o una mirada
sobre el devenir de las OtgfIJIizociOffes, a una historia [Link] ellos, a su
paso temporal dela/lado, a su din6mico interna que muchos \'fi;es fue
ajoul a los SIlcesOJ de la sociedIUJ lIociOffal, Se trola de una reconstruc-
ción frtlfl'tlelllllrio lit: lo.J organizociOlles mapuches, desde 1900 a 1970,
reaJizada a partir del [Link] de la prensa (fundamentalmente regional),

8
de a{gtmos /esllmOtlios orales, de mallUscntos, de malenales publIcados
por las propias agrupaciones y fotografías, Cada lUlO de es/as "fuen/es"
han capturado los sucesos de un modo particular y SIl [rlSión I/OS /la per-
mi/ido /razare/ dibujo del refato.

lIemos dll'idido es/e libro ell Cl/a/ro grallllcs cap(wlus que e~'/Qbfecen
una periodicidad el/ la rida de las ognqXlcio/les indígenas: el primero,
"Los nuel'O$ gtlc"eros. Gestación de la demanda é/llica" se exliende desde
19()() a /931; el segundo. "La senda de los IOl/kos. Con/muidad y disco/I-
ti/miliud COII el pasado" 1'0 de 19)2 a 1945; ellereero, "Esplcndor y som-
bra del cacique. Unidad y dil'isionismo cn el mol'Ímicn/o indlgena" abarea
desde /W6 Q 1960; finalmente, el cuano cap{/lllo, "La ausencia de los
lonkos. Fragmel//aciól/ y panidismo en la cOlI/if'/lda mapuche" a/fUI';esa
los uilos 1%1-1970.

Esperamos que es/e esfueno conlnbuya a mapuches y Jmincas. %S


primeros COlllO SÍJtema/izacibtl de los Iree/ros )' como "memoria" que afi-
meille el presente; y a los seglmdos para comprender}' superar la lúión
Ilegalil'u y la exclusión del univcrso Ílrdígena. Pensamos que 1111 reu/ pro-
}'ec/o de dcmocracia implica el sacarse las máscaras y labrar en COI/juniO
1111 camÍ/1O de "igualdad e/l la difcrellcia".

AGRADECIMIENTOS

A la familia dc José Cayupi Catrilaf; José Cayupi X; Ricardo Coña;


Ignacio Hucnchulliin Medcl; Raúl Huenchulliin Mcdcl, Ana Huenchullán
Pino; Remigio Marillán; Domingo Montupil; Mclillán Painemal; Eusebio
Painemal; Zcnobia Quintremil; Gregorio Scgud Capitán y Aurora Segucl.

A nuestros colegas y amigos Pcdro Gucll y Angclica Willson por su


permanente estímulo '1 apoyo. A Gloria Licmpi agr;ulecemos su valiosa
ayuda en la transcripción de algunos textos y su valoración a nuestra
larca.

9
Capítulo 1

LOS NUEVOS GUERREROS

"Ha llegado una noticia de los caciques,


De los caciques de la región celeste,
EnsOlame el caballo!
Por debajo de la tierra
Lleg6me la1 recado"

(parlamenlo con los Caciques Finados.


de Camilo Mehp:il'l, Augusla: 160)
INTRODUCCION

El primer período que abordamos se cxticnde dcsde 1900 a 1931; en


él se perfila nítidamente un proceso de incorporación subordinada del
mapuche a la sociedad naciona!. Dentro de ese proceso podemos distin-
guir tres grandes situaciones que definieron la fa7 del acaecer indígena:
el fin de la radicación, la usurpación de las tierras reduccionales y la
división de las comunidades.
E[ término de la radicación -forma de posesión del suelo impuesta a
los indígenas desde 1886- estuvo signado por la entrega, por parte del
E5tado, de aproximadamente 3.000 títulos de merced (equivalentes a
medio millón de hectáreas). Esta "cesión" legal de tierras implicó una
distribución desigual de las mismas al otorgar ínfimas porciones a cada
familia, y desencadenó la resislencia del mapuchc, toda vez que ese
sistema no reconoció su tcrritorio ancestral y rompió su antigua comuni-
dad (pues equiparó a lonkos ocres) y konas (guerreros) en la posesión de
las tierras). Así, la radicación puso lin a la riqueza territorial y a la
bonan7Jt de la que el indígena gozó antes de la -Pacificación de la
Araueanía" y por otro lado, el E5tado, al adjudicar esos miles de títulos,
fragmentó a la sociedad mapuche en pe<lueñas unidades.
Los huincas llegaron a dclenlilr, a lines de la década del 30. un
quinto de las posesiones mapuches por medio de la usurpación de las
tierras reduecionales. Lo injusto de este emplazamiento provocó las
mayores movili7acioncs de las comunidades, que demandaron al Estado las
amparara e hiciera posible la devolución de sus tierras así enajcnadas.
Por ejemplo, en 1929 se hablan presentado ante los tribunales 1.219
juicios por recuperación de tierras comunales, es decir, más de un tercio
de las reducciones estuvieron afectas a esta expoliación.
La división de las reducciones fue el otro aspecto que marcó este
período. En [os primeros anos, 1910 y 192(), los mapuches consideraron
con agrado esta proposición, ya que alimentó la esperanza de aumentar

13
SUS CSC3&aS tierras. Pero la división también fue codiciada por los huin-
cas ocupantes ilegales y por los grupos de poder regionales, quienes
velan en ella una manera de ocupar definitivamente las licrras indigcnas.
Sin embargo, a fines de la década del 20 la gran mayorra de los mapu-
ches se opuso a la división (Ley 4.160), comprendiendo que no hacía sino
re~ir de legalidad su miseria y que dejaba la puerla abierta para la
exacción de sus posesiones.
El intrincado proceso de radicación, usurpación y división se desen-
volvió en una atmósfera de gran violencia hacia el mapuche por parle
del Estado y de los huincas. Asesinatos, múltiple.'> y variadas formas de
discriminación, represión, desprecio y burla fueron constantes durante
todo este período, generando un marco ideológico que legitimó el em-
pobrecimiento y la marginalidad de la socicdad mapuche. Dentro de ese
escenario se alzaron las primeras organizacionC5 indígenas, que tuvieron
como gran objetivo la defensa de la etnía, Sus nombres ya lo anun-
ciaban: Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía y Sociedad Mapu-
che de PrOlección Mutua (posteriormente Federación Araucana).
Tres agrupaciones dominaron el espacio público regional de esta
época -las ya mencionadas y la Unión Araucana- con caminos y reflexio-
nes que a veces fueron divergentes y con estilos de acción distintos.
Así, la Federación Araucana se erigió desde la afirmación de la identidad
cultwal y la tradición; la Unión Araucana (dependiente de la Iglesia
Católica) representó su opuesto: negación de la cultura ancestral y lucha
por el "blanqueamiento" y la "modernización", La Sociedad Caupolicán
apareció con una postura intermedia: reconocimiento y valoración de la
[Link] mapuche, e incorporación gradual de la etnía a los valores oc-
cidentales. Sin embargo, para todas las organizaciones los problemas más
importantes fueron la defensa y la ampliación del territorio indígena, el
no pago de contribuciones y, posteriormente la ayuda crediticia del
Estado para el desarrollo de su economía. Asumieron también la lucha
por la dignificación del mapuche, lo que implicaba su acceso a la educa-
ción.
Los líderes de estas organizaciones no emergieron desde las comu·
nidades. Su origen se situó entre los mapuches letrados (moradores de
los nacientes pueblos de La Frontera) que se desempeñaban como maes-
tros -en escudas y liceos- o en el comercio. A su vez., la mayoría dc los
dirigentes fueron hijos o descendientes de caciques acomodados, "lcales·
al Ejército Chileno durante la Pacificación. De este modo tuvieron tem~
plana conciencia del poder de la política para lograr la solución de los
problemas de su pueblo y manifestaron desde el comienzo inquietud por
alcanzar una representación indígena en el Parlamento (la que se hi:m

14
efectiva al obtener dos diputados en la década del 20). Estos dirigentes
se transformaron en caudillos que imprimieron un matiJ; personal a las
agrupaciones. Tras ellos se levantó el movimiento indígena, reconocido
-al finalizar el período- por el Estado, como lo atestigua su participación
en las discusiones de los proyectos de leyes indígenas.
Evidentemente, los caudillos no se sustrajeron a los in!lujos de las
ideologías políticas las que les permitieron -en algunos easos- formular
sus propuestas indígenas dentro de ciertas utopías. Manuel Manquilef,
por ejemplo, vio en la propiedad privada la fuente de todo desarrollo,
congruente con su adscripción al Partido Liberal; y Manuel Aburto
Panguilef en 1931, motivado por la FOCH, replanteó su proyecto en
términos de una República Indegena. Empero, la inmersión en estas
utopías no significó que desconocieran la memoria histórica de su pueblo.
Si pensamos que sólo transcurrieron 50 años desde la Pacificación y
el final del periodo que tratamos, podemos columbrar que en este corto
tiempo los intelectuales y políticos mapuches -como el resto de la etnCa-
debieron actuar en un "terreno" casi desconocido y adaptarse a cir-
cunstancias inéditas sin perecer. Sus logros. ase, fueron grandes, pues se
trató de la primera experiencia del mapuche "acorralado" en la vida
nacional que mostraba su identidad de origen. Fueron, a la vez, las
primeras luchas en el marco de la "nueva conquista", que modelarían su
conciencia o no de pueblo con identidad de destino. En esta lid des-
conocida había que asimilar y comprender las armas ideológicas dc los
vencedores, conocer los artilugios del poder político, manejar el idioma
castellano, apresar las ideas en un papel, ponerse el traje de los huincas.
Todo eso sin dejar dc ser mapuche. ¿Cómo lo hicieron? ¿Cuáles fueron
sus argumentos? ¿Cuál la historia de la discriminación y de la contra·
rrespuesta? Esos dctalles conoceremos en cste capitulo.
1. lAS OIKiANIZAClONES

a) LA SOCIEDAD CAUPOUCAN
DEF'EJl,iSORA DE LA ARAUCANIA

La ~ ni pI'ÚItn b-. es n 'bluario • la ~ (Onofre


CoOmo).

Esta agnapaciÓG inauguró la ~rienci.a del pueblo mapuche man-


comlUlado J)Ma defender SWi intereses. Su hisloria atraviesa m,u de la
mitad del siglo xx. dejando una huella imborrable en el devenir Dr-
ganiuóonal de la etnia. Nacló en 1910, pra¡idida por Manuel Neculmán
(~rado el primer profesor normalisla de Temuco), con Basilio
Garda como l¡CCfetario y con Tomás Guc,ara, Director del Liceo de
Temuco, como presidente honorario.
Su primer aniverl;lrio (en julio de 1911) fue festejado con mucho
boato en el Bar Alemán de Temuco, y conló con la concurrencia de
numerosos delegados y representanles de Malleco y Valdivia. Una crÓnica
de El Diario Austral describió así la celebración; "El gran salón alemán
presentaN un hermoso golpe de \ista, 106 comedores en forma de T y
los bcrmOS05 cuadrOS...del distinguido artista Juan Antonio Sepúh'eda
adornaban la MIa del banquete. A las 7 P.M. tomaron asiento los in-
vitados. quedando colocados en el orden que l¡C expresa; el Sr. Inten·
dente en el centrO-, tenw:nOO al bdo derecho al Sr. presKlenle de la
Wlcicdad don Manuel Neculman, y a la i7quierda al presidente honorario
don Tomis Guevara. Por el lado derecho toman a5w:nto Jerónimo Meli-
um, caóquc de T,omtn, Darlo SaIn... Manuel ahuclhual en rerrel¡Cn·
taci60 de Voyeco, Manuel [Link] en representación del cacique de.
Pelal..pot el lado izquierdo, Juan M. Catrileo. Basilio Garda...Carloi
Sadlier...OnoI're Colima reprel¡Cntando a Purfn ..Vicente CoUío represen-
(.-do al Uauna.. ,Andrts HUK:hallf rcpre.o,cntando a Ouepe, Juan Maliquco
represelllanle de [Link] s;ntió no haber podido contar con la
ui5tencil de los jefa¡ de las oficinas indijenas de esea ciudad.
FrCDIe a ada cubierto, en elegante cartulina, se encontrab.1 impreso
el upíeale menú;

KORUI(CALDO)

16
Aehawall korU/(Cazuela de gallina)

CHALLWN(PESCADO)

Kaupolikan ehi ehallwal(Pescado a lo Caupolican)


An~cn nemu challv.'a/(Pejerrey ~co)

KA KUPALUI (OTRAS COSAS)

PK:hike !latrun ufl5a i!w(Carne de oveja troz3da)


Futa~e behu rüe tripalu (Ensaladas)

KANKAN;(ASADO)

Mun pafÜ/ (Pavo a.o>ado)


Kalrun kaehul(Ensaladas)

INALELU/LO QUE SIGUE

Trana keehi1cchi kof};e I(Pan rebanado)


iWinka pulkú! I(Vino huinea)
PutremJ (Tabaco) Kafé- Té! (Café·Té)" (DA 12/7/1911; la traducción de
esle menú fue realizada por el profesor GilbcrlO Sánchcz).

En la festividad hubo \'arias alocuciones; enlre ellas la de Tomás


Guevara, quien eldlortó a los mapuches a enmendar los errores de sus
antepasados al oponerse a la civilización; 'Anles se defendían con las
armas, ahora deben defenderx con la instrucción: para no quedar total-
mente \'Cncidm manden s~ hijos a las escuelas, al liceo, ele~ AsI la
generación ~nidera reemplvArá dignamente a sus anteccwrcs" (DA
[Link].) Luego tomó la palabra Manuel Manquilef quien. dirigiéndose
primero en mapudungu y de~pués en castellano a los asislenles, diJO:
'-0dcJ6 tenemos una mi..[Link] sangre, una m~ma alma y un mismo corazÓl1.
De aqu{, pues. que los pensamientos de cualquiera de [Link] sean
considerados en COnjUnto como la idea de una raza" ([Link],).
Queremos llamar la atención Ylbre cuatro bpeetos de esta celetora-
ción. En primer lugar, los dirigentes de la Sociedad [Link] fueron
legitimados por su 'educación' y por ser 'representantes de localidades-
asf, Manquilef lo fue de Bolleco, Colima de Purén, Vicente Collio de
Uaima, cte. En segundo lugar, algunos uislentes -como Gerónimo Meli·
lIán y Juan Catrileo- habían formado en 1906 una -Sociedad Indígena de

17
Protección Mutua· que, según el diario La Divisa, tum como objeto
•...defenderse de los COnlinuos auopellos de que son víctimas y tomar
parle en las próximas elecciones en favor de la candidatura ~.natorial de
Ascanlo V. Santa María' (2UUI906). En tercer lugar particIpó Tomás
Guevara, uno de los primeros investigadores del pueblo mapuche, lo Q~e
posiblemente explica el cargo de Presidente Honorario que se le confinó.
En cuarto lugar, la presencia de Carlos Sadlier, pastor de la Iglesia
Anglicana cuya obra educacional en las áreas de Chol Chol y Maquehua
era de gran imlX"rtancia. Estos cuatro elementos bosquejaron el derrotero
de la Sociedad Caupolicán: la defensa frente a los atropellos, el vfnculo
con las comunidades, el nexo con la política y con los huincas ·indige-
nistas· que promocionaban la educación.
Ese mismo año Onofre Colima asistió como representante de la
Sociedad Caupolicán al VIII Congreso Científico que se realizó en Temu-
00, inaugurándose con un desfile de mapuches. Es interesante citar
algunas de las idcas que allí vertió, pues ilustran las reflexiones de la
organización sobre la situación indígena: •...sed compasivos de la raza,
tened/e conmiscración, somos vuestros hermanos, nobles señores en
vosotros está la ciencia, el poder i la fuerza; ya nuestras lanzas no se
tiñen en la roja sangre de nuestros enemigos, en horrorosísima guerra i
hoy día caen despedazadas y rotas de nuestras manos al suelo ante la
gran razón, que lodos somos hermanos·. Luego expresó; "¿Por qué des-
pués de ser nosotros hijos únicos i más que todos, los primeros, ahora
nos encontramos olvidados i plegados en el último rincón de nuestro
suelo? ..¿Cuál es nU~ro crimen? ¿Acaso no amamos a nuestra patria, tal
¡cual \usotros la amáis?" y más adelante agregó: •...Ia ignorancia en
primera línea es el vestuario de la desgracia, los despojos con incendios
y múltiples atropellos de que se vale el civilizado para arrebatarles sus
tierras, porque no la saben defender, porque no conocen del derecho ni
la más elemental razón' (DA 1911).
Podemos apreciar que las ideas indigenistas de la Sociedad Caupoli-
cán se afincaron en la noción de igualdad del mapuche con el huinca
('somos hermanos'). Sin embargo, esta equiparidad no era real por cuanto
se hacía de la "razón' una fUente de poder en manos del blanco. Al
exigí~sele a éste ser compasivo y entregar la "razón", la ·igualdad·
podna concretarse.
Desde 1912 en adelante la organización se abocó a la denuncia de
los atropellos ~ injusticias C?metidos contra su pueblo. Asf, por ejemplo,
en 190 organizó en Impcnal un acto de repudio a la "marcación con
fuego de J. Painemal·. También reclamó por las corridas de cerco que

18
:¡;

Los primeros dirigentes de l. Sociedad CaupolicÚl Ikfensora de l. ArIOCanlL Entre ellos Manuel Manqu,lef (el ~&undo u:nlado de
izquIerda. derecha).
hada el UJnCeliionario Sil"a-Ril.-as a la reducción de José Maria Melillán
ten UaUna (u Epoca 12'1:!I1915).
Por acra pa11e. dcyó ckrnan<Us al [Link] en pro de la radicación de
los mapuches que aUn no lo e$[Link],¡n y ten f.a~1)f de la inslruceión in-
digcna, ten~Undo divcJY!i delegaciona a Samiago para entre~Í[Link] coa
el Gobic:mo. lIlUI de cUm. compuest.a por Colima y JA. Sepul\'Cda, exigió
a las autoricbdc) tClTCOOS [Link] •.. ..situdos a orillas del Ugo CoItco
para la fundación de una ciudad indl8Cna" (la Epoca lY2II914). Igual-
mente. se preocupó de la r~ de los mapuche5 al sur del ToItén,
CU)"3 sit\Ución se lornaba dram.ítK:;a.
En octubre de 1916 la [Link]ón apo)ó a una delegación de
indJg\:Da) dc Uanquihue y dirigió al Insrector Genc;raJ de [Link]ón
una \Olicill~d cn la que selÍalaba.: ·Confiando toda\ia de las garanlib de
la ky. hc~ recurrido nUf'"3Dlentc a la oficina de la Comisión Radicado-
ra solicilando que, como un acto humanItario .siquiera .se disponga nUe5-
(fa radi..:acion. pero .se nos contesta que no hay ni esperan7.a que .se
pueda lle\ar a efecto lal propósilo...No podcmo.s creer Señor Inspector
que dc:libcradamente el gobierno nos abandone a la insaciable codicia de

20
1m que nm despojan, creemos que hay sentimientos nobles dispuestos a
hacernos justicia, hay un gran número de aborígenes que después de
despojárseles, se les somete a un estado de esclavitud en calidad de
inquilinos, en que no se les permite ni un poco de sembrado para saciar
en parle el hambre de sus hijos. El haber podido resistir y sobrevivir a
tanta crueldad nuestra raza, habría sido una raz6n suficiente ya, para
que los podercs públicos procurasen nuestra conservación defendiendo
nuestros dcrechos, Por tanto, señor Inspector General, vcnimos a rogar
se digne hacer llegar ante el Supremo Gobierno las súplicas de los miles
dc indígcnas que aguardan la radicación" (DA 11/101 1916).
Miguel Coliqueo, en un discmso en Pitrufquén, reafirmó la postura
de la Sociedad Caupolicán frente a la radicación, pero agregó otro matiz
a las demandas indígenas: "¡Oue se nos entreguen los terrenos usurpados!
es el grito que debe haeer eco en los oídos de los legisladores, para que
sepan que queremos radicación y subdivisi(¡n de las tierras para la ex-
plotación agrícola e industrial; las ciencias y las artes, la paz y la
armonía; unión y fuerza; haciendo de cada lanza una herramienta, de
cada fusil un arado, es la aspiración sintética de la raza araucana para
bien y engrandecimiento colectivo en lo futuro" (DA 30/11/1916),
Por su parte, Manuel Manquilcf pidió a las autoridades el no pago de
contribuciones, Su argumento fue: "La contribución no debemos pagarla
porque no somos dueños, porque sin estar divididos no sabemos cuánto
debemos pagar cada uno y sobre todo porque scrán poquísimos los que
divididos quedemos con una propiedad de valor superior a $2,000" (La
Epoca 1911211915).
La Sociedad Caupolicán incursion6 tempranamente en la obtención de
representación política para lograr uno de sus objetivos: la defensa del
mapuche. Así, por ejemplo, en octubre de 1914 Francisco Paillamán
escribió al presidente de la organi7.aci6n una carta en la cual aceptó su
nombramiento como candidato a diputado "...con el noble objelo de
defender de los ulcrajes y despojos qlle en la aChlOlidad SOIl "íctimas los
descendiefltes de CaupoUcón y Lalltaro. En caso que el éxito en las
próximas elecciones sea un verdadero triunfo, no duden por un momento
que el elegido por ustedes sabrá con la energía y entusiasmo propios de
los hijos de Arauco defenderlos con ardor y creo de una vez por todas
cesarán las humillaciones y crímenes que hasta hoy día son vejados los
que con más legílimos derechos son dignos de toda clase de considera-
ciones' (La Epoca 8110/1914).
La agrupación incentivó la organización por medio de asambleas que
tenían "...como objetivo predicar la unión de la raLa; dar conferencias
educativas y cfvicas, hacer una guerra sin cuartel al alcohol y fomentar

21
pequeñü ill)lit.. ~ entre ellos., con el objeto de difundir la civili1.a-
cióft que necesitan para su biencMar" (DA 14/-1/1926).

La lafniorida4I .. ..stn nDI sólo n&.a m la -ente lid us......dor


(Manuel Manq..ild).

En 1916 &!>umió la presidencia de la organización el profesor Manuel


Manquilef (RKido en Pelal en mayo de 1l:lS7), imprimit~dole un nuevo
matiz: no só&o se demandará educación para el mapuche yno que se dad,
cuerpo a las eVgt:DCW. indígenas para superar sus problemas., planteando
ID corulllUcWn dr su profJt~dod. En diciembre de ese año Manquilcf fue
i.n,ilado a participar, en Santiago. en d Congreso Calólico Araucanista.
El discuM que hizo en la Catedral fUe muy publicitado por la prensa.
En uno de su", parrafos decía., respecto a los mapuches: "No es necesario
que le promelitit. más tierras, sino que la que le disteis no se la deis.
obligándolo a litigar, es menester que si una hectárea les dejasteis,
penséis que es pobre y que es ignorante; que ese terrenito debéis dárselo
saneado, no entregárselo en común para que fOr1<)samente el tinterillo. el
abogado inescrupuloso; el explotador de indios vaya a sembrar entre ellos
la discordia para que solos se den el gusto de ser dueños un momento".
Mh adelante agregaba: •...Ia inferioridad de nuestra raza está sólo en la
mente del usurpador, seremos un pueblo atrasado; pero no somos ra1.a
inferior, sino dewadada". Otra cita de este discurso devela el pen-
ymjento de la Sociedad Caupolicán y su nuevo Iider: "Scñores: no vt:ngo
a llorar como mujer lo que: mis abuelos supieron defender como hombres;
pero permitidme que os diga que mientras los valtcntes conquistadores
DOS U~arOD francamente como enemigos. pudimos defender [Link]
tierra; pero cuando algunos malos gobernantes de la República se hicie-
roo D~ros amigos. su amistad debilit6 el ';gor de nuestra raza al-
mbotizindola, y DOS sumt6 en la miseria arrebatándonos [Link] tierras"
(DA 23.'1211916).
En cbciembre de 1917, Manuel Manquild entregó a la Sociedad
Caupoticán WUI memoria en la que sintetizó las acciones de la organiza-
ci6a durante el año, sus IIIOVimientos financier05., su campaña pro educa·
ción y Iol resukados de sus aftieü al presidente de la Comisión Radica-
dora, ~ que uMer~ eco en las autoridades. Por otro lado, anunció que:
d [Link] del próximo período seda promover la división de las comu-
~. ~ esta recha la agrupación delineó su campo de lucha: exigir
la radicación de Los mapuches DO radicados, el no pago de contribucio-

22
nes, la subdivi5i6n de las comunidades, educaci6n. denuncia y amparo
constantes ante los atropellos sufridos por los indlgenas.
Enlre 1918 y 1923 las actividades públicas de la agrupaci6n decrecie-
ron, y el espacio de prensa fue ocupado por la naciente Federación
Araucana y por Francisco Meli\ilu, que dirigi6 la lucha por el DO pago
de cont nbuclOnes.
Siele años más tarde la organil.aci6n llam6 a una asamblea extraor-
dinaria, convocando a las diferenlC$ personalidades y agrupaciones que
actuaban en la defensa del mapuche para hacer una pelición conjUnta al
gobtcrno en relación a la subdi\1sión de las comunid..1de5.. Resultado de
esa reunión fue la formaci6n de una comisión compuesta por- Manquilc:f,
CarlOli Sadlier, Manuel Aburto Panguilef (Federación Araucana) y AmoniO
Chihuailaf (Moderna Araucanla) para entre\;Slarse con las aUloridade5 de
la capital. Los planteamientOli de esta comisión fueron los ya s1J5tenlados
por la Sociedad Caupolicán.

¿Que me combalan? ¡No me importa! El hombre ha de luchar SCn'OO y


ruerte (Arturo Hucnchullán).

En 1925 el profesor Arturo Huenchullán Mcdel fue elegido presidenle


de la organil.aci6n; como vice-presidente fue nombrado José Cayupi
Catrilaf. Manquilef se alej6 de la directiva al salir electo diputado por el
Partido Liberal (candidatura que no fUe apoyada por la Sociedad Caupoli-
cin). Al año siguienle la agrupación tom6 un rumbo más beligeranle y de
mayor ddensa de la identidad étnica: formó. junto a la Federaci6n
Araucana, el Comilé Ejecutim de la Araucanía. En ese tiempo la or-
ganizaóón ya contaba con 1.200 socios.
l....as primeras desa\'Cniencias de la Sociedad Caupolicán con su ex
Ilder Manuel Manquild se perfilaron en la cdebraci6n de su XVI ann.-er-
sario. En la asamblea, realizada en la E&:uela Superior N.I de Temuco y
a la cual aMlilieron miembros de las di\'cnas agrupaciones indígenas.. se
acordó pedir a Manquilef una copia del proyecto de ley que elaboraba en
la Cámara respecto a la propiedad indigtna. El lema cenlral abordado en
eSla celebraci6n fue el de la ley de subdi\isión de las comunidadu. En
las sesiones se Cocaron otros punlos, expuestos en mapudungu y en
castellano por sus relatores, entre los cuales eSlaban "Organización de la
Araucanía frenle a sus problemas" (Arturo Huenehullán y José Cayupi),
"Constitución de la propiedad" (Manuel Manquilef y Juan Huenul), wlns_
Irucci6n del pueblo araucano" (César Colima y Andrés Huichalal), "Con·
fliclo con las autoridadcs y conslituci6n dc la propiedad austral" (Manuel

23
Abano Panguiid. Jost Cheuque y AnlÍlaf Curalel) y, finalmente, "Temas
libre¡" (Car'os Sadlier).
El aDJVersario de la Sociedad Caupolican culminó con un banquete en
d Hotel Royaj al cual asistieron 32 comc~lC5 que representaban a las
cbstintas Ofganlnciones. Una crónica de El Diario Austral describió as{
el fOlejo: "A kJs postres, ofreció la manifestación el presidente de la
Sociedad Caupohan y Presidente del Comitt EjeCULi\U de la Araucanía,
~ior Arturo HucochulUn. en una corla pero feliz [Link]ón_ Le siguie-
ron en el Iba de la palabra klS señores Manuel Aburco Panguikf, Domin-
go OuiDlfemi~ MMtin Rayman, Pedro Manquikf y don Carlos Sadlier
todos kl6 a&ab cosecharon nutrKkJs aplausos. La comida fue amenizada
COIl una excelente mÚSK:a que hizo las delicias de los comensalcs. Se

Attur'o HumchuUin MecIe!.

2A
hicieron algunos chistes y .se declamaron algunas poesias que dieron
mayor realce a la fiesta de clausura de la concentración de araucanos"
(517/1926).
En los mcsu siguientes de ese año la organi7.aci6n emprendió una
tarca conjunta con las otras agrupaciones mapuches (en el Comité Ejecu-
tivo de la Araucania), estudiando y discutiendo la ley de df..isiones
propiciada por Manquiler. En 5CpLiembre una comisión \oiajó a Santiago
para hacer ofr sus reclamos, en\;ando al Congreso Nacional un memorial
donde .se exprC!iÓ rn oposlci6n al proyecto de ley tal cual Clilaba con-
cebido. Las crítiClj, de la Sociedad Caupollcán .se dirigieron también a
Manquilcf, deslegitimándolo como vocero mapuche por cuanto no habfia
consultado a las organizaciones para la elaboración del proyecto. Asimis-
mo. ellas .se mostraron en desacuerdo con las categorizaciones y jerar-
quizaciones quc el diputado hizo para los mapuches, y que la ley recogió.
En dicicmbre la comisión despachó di\'erliOS tdcgramas a parlamentarios y
gobernantes. Uno de ellos. firmado por Huenchullán y Cayupi, y dirigido
al Ministro de Colonización, decía: 'Proyceto ley constitución propiedad
indígena estudia Honorable Cámara de Diputados envuc1\'C golpe gracia
descendientes Caupolicán. Entrega sus pequeños intereses único sostén
familias a explotadores que nunca faltan. Sencilla razón ignorancia
absoluta 95 por ciento aborígenes. Los civilizados no pasan 500 agregan
apellidos ind'genas OIros castellanos. Verdaderos araucanos tal vez-
150.000 ni sueñan que parlamento está labrando tumba segura" (DA
9/1211926).
A fines de 1926 la Sociedad Caupolicán .se declaró contra la ley de
división de las comunidades. Huenchullán .se había radicalizado. En las
elecciones de nuevo directorio salió reelegKio junto a Cayupi, quedando
como liCCfetario Esteban Romero. como pro-liCCfetario Pichipil y como
tesorero Juan Painemal. [Link] comprenderá, los ataques contra Huen-
chullán no tardaron. El lider de la Unión Araucana, Antonio Chihuailaf,
lo acusó de pro-comunista, interpretando Ial> palabras que dijera en la
asambka de elección de directorio de la Sociedad Caupolicán: "El presi-
dente de ella don Arturo Huenchullan...(dijo que) la situación dificil y
apremiante en que .se encuentra la raza. (es) debido a la ineplitud de un
gobl('mo oIlgarco y com3nlptdo como era el actuaLTerminó diciendo que
la reivindicaci n vendría luego y que ya había hombres de \'aSta prepara-
ción que estaban a la cabeza del movimiento contra el Gobierno que era
compucMo de hombres tal como los indígenas (dando a entender con ClilO
que ella vendría por la acción del comunismo)". Más adelante señaló:
"Sois profesor: la patria os ha encomendado una misión noble, sagrada,
de respeto a lo establecido: os pregunto ¿por qué aborrecéis a los ilus-

25
trados y a los ricos? ¿Para eso os paga el Gobierno y el Municipio? ¿No
es el dinero el que os alimenta? ¿Por qué aborrecéis el capital?" (DA
15/1'lJ1926).
La larga respuesla de Huenchullán, en el mismo diario, expresó:
•...Ios progresistas pueblos de Chile, espeeialmenle Tcmuco, pueden estar
tranquilos ya que la abalanza subversiva indiana que imaginó, al par~ccr,
el cerebro de mi hermano Chihuailaf no llegará jamás a ser una reahdad.
¿Mis combatidas doctrinas? No sé cuáles son: vco que los mapuches
tienen poco terreno y yo solicito más porque así vivirán pobres y anal-
fabetos siempre, hechos que producen la mina de las razas". Hacia el fin
de su contestación lecmos: ·Quiero tcrminar diciendo lo siguientc: (no
quiero dije restablecer polémica, no escribiré ni contestaré más) 1) Amo
a mi raza y por conseguir su biencstar lucharé hasta donde pueda. El
hombre debe ocupar bien los días de su vida. 11) Respetaré siempre a las
aUloridades. Y 111) Amo y amaré mi profesión que trataré de cumplir
cada día más fielmente. ¿Qué me combatan? ¡No me importa! El hombre
ha de luchar sereno y fuerte (17/1111926).
Como es de suponer, la Inlendencia retornó las acusaciones que
Chihuailaf hizo contra el líder de la Sociedad Caupolicán y ordenó al
Visitador de Escuelas de Temuco abrirle un sumario. La comunicación a
éste decía: ·No dudo que Ud. pondrá en juego loda su actividad y celo
con el fin de reprimir estos actos (los de predicar a sus alumnos "teorías
perniciosas y desquiciadoras') que yo califico de vergon7..0sos e intolera-
bles, porque van en contra de las leyes, del derecho de propicdad cons-
tituido y en contra de los poderes públicos de la Nación, vilipendiados en
forma burda e insolente por un empleado a quien se le ha confiado la
honrosa tarea de formar el corazón del niño, inculcándole sanos prin-
cipios y no para envenenarlo con ideas subversivas y desquiciadoras". No
sabemos el curso real que tomaron estas acusaciones; la prensa solamente
constató que una delegación de alumnos de Huenchullán declaró que su
profesor •...jamás les ha inculcado ideas disolvenlCS" ([Link].).
Al año siguiente (1927) la Sociedad Caupolicán y sus líderes con-
tinuaron en tcnaz oposición a la ley y en la denuncia de las injusticias
contra su pueblo. Junto a ello se intensificó la campaña de los delrae-
tores de Huenchullán y del Comité Ejecutivo de la Araucanla. Martín
Collío escribió en El Diario Austral: •...han hecho reunir a los indios por
los campos, para explicar no el contenido del proyecto ley, sino que de
cosas que los dirigentes de las sociedades araucanas, Caupolicán y Comité
Araucano de Loncoche han invcntado...y los dirigentes de e~s sociedades
explotadoras han logrado reunir fondos con sus métodos de cuentoS...con
este dinero fueron a Santiag<:¡, como volvieron bien trajeados de regreso

26
José Cayupi. en el cerro Slln Cristóbal de SlIJ\\iago. agosto de 1928.

a la [Link], podemos decir que con el dinero del pobre indio pasearon,
gozaron y se aperaron de ropa" (10/111927). Manquilef también estampó
sus críticas a la Sociedad Caupolicán en una asamblea de la Unión
Araucana: "Lamentó profundamente ruera tan combatido su proyecto por
los elemenlos opuestos, quienes no se dejaban convencer por capricho y
por compromisos personales" (DA 1211). Por su lado, el Obispo de la
Araucanía Guido de Ramberga y Antonio Chihuailaf no perdieron opor-
tunidad para emitir denuestos contra los dirigentes que se oponían a la
ley de subdivisión de las comunidades y que denunciaban los graves
problemas de los mapuches -por ejemplo- de TrurTruf y Maquehua.
Arturo Huenchullán viajó ese mismo año a Eslados Unidos, invitado a
estudiar problemas de educación de indígenas, y asumi6 como presidente
de la organización José Cayupi y Esteban Romero como secretario. El
XVII aniversario de la Sociedad Caupolicán se celebró luchando por la
reformulación de la ley de Manquilef. Pero la ley fue aprobada en agos-
to. No obstante, la organización no cej6 en su lucha y prosiguió envian-
do telegramas al Presidente de la República para su modificación. A fines
de 1927 algunos miembros de la Sociedad Caupolieán participaron activa-
mente en el VII Congreso de la Federación Araucana, formando parte de
sus comisiones.

27
Durante los años 1928 y 1929 la agrupación permaneció en el Comilé
Ejecutivo de la Araucanfa. Haciendo sus denuncias, estuVO atenla a la
implementación de la Ley 1.469 Y apoyó al T~ibuna~ de División de las
comuntdadcs, toda VCl que éste recuperó las lIerras mdlgeoas usurpadas.
Tambitn demandó la creaciÓD de una Caja de Crédito Indígena. La presi-
dencia de la agrupación recayó en Esteban Romero, asumiendo como
secretario Venancio Coñucpán.

IDlerprdUdo ti SftIdr de" Rau AnlucanB, declara a isla solrmftt'meok


DOl!kaU (Declaraci6n de Unificación de la!> Organizaciones Mapuches).

A fines de 1930 la Sociedad Caupolicán hizo un llamado a la unifica-


ción de la raza, logrando el éxito de esta iniciativa; Manuel Aburto
Panguilel e. inclU!>O. Antonio Chihuailaf y Manuel Manquilef se sumaron
a ella. Solamente Franci~ Melivilu !'oC opu!>O. En un carta publicada en
El Diario Austral respondió a la invitación de Esteban Romero del si-
guiente modo: •¿Por qué esperarlo todo dcl Gobierno y pedirlo siempre
cuando podemrn; nrn;olrrn; mi!>mQ5 con esfuerzos modestos hacer mucho?
...La idea capital de su carta es pues, mi amigo contraria a la que yo
sustento. Ud. quiere [Link].,.~ numerosa!> y parlamentos y federaciones
para que la raza mapuche !'oC defienda y se eduque y se fortifique. Yo
sostengo que para ello es preciso asociaciones pequeñas, clubs, colegios,
ligas, 3!>OCiaciones culturales principalmente, o con carácter económico,
deportivas, religiosas, etc., en cada zona y respondiendo a intereses
familiares ante!> que a ideales [Link] "(ljll).
El 3 de noviembre se hizo pública la declaración que testificaba la
uniflCaci6n: "Los suscritos: Manuel Manquilef González, diputado arauca-
no; Manuel A. Panguilel, Presidente de la Federaci6n Araucana de Lon-
coche; Antonio Chihuailaf, prC!iidente de la Moderna Araucanía de Cuneo;
Esteban Romero, Presidente de la Sociedad Caupolicán Defensora de la
Araucanía, de Temuco; José Andrés Cheuque Huenulaf, prC!iidente del
Coll!>Cjo de Ouillén; y proresores, comerciantes y agricultores indlgenas
firmantes, todos miembros de la asamblea indígena convocada en esta
fecha por la Sociedad Caupolicán, considerando la situaci6n dificil en que
se encuentra la Raza Aborigen social, intelectual y econ6micamente, que
recltunll ~I concuno int~/igen/~ y des;nl~rtsado de todos sus hijos .sin
dWinciótt de credos religiosos y poI/licos e interpretantkJ el sentir de la
RiwI Al'aucana tkclora a ésto soiemnemente unificad¡¡ otvidtmdo los
~ que h~ta hoy la hablan manlenido fraccionada y prometen en lo
SLleesl~ I1ubaJQT unidos en todos aquellos problemas que signifiquen
Arturo Huenchullin
Mede:1.

progreso d~lIIro del ~I~menlo ul(llgena, debu:ndo las i/U/l(udones y


pusonllS mendonadas consuluuu cada It':' que se fJfVPO'Igan empcJU
IUUI obra en bien de la Ra:a o fomlUliU ~/lciOtla al SU{J"mo Gobierno
en b'~n de ella· (DA ~J UJ9JO).
En esa misma oportunidad la Sociedad Caupolicán comunicó al Inten-
dente sobre la unificación y respondió. a tra\'ts de su presidente. la
carta de Meli\ilu: •...me hago un deber acoger las hermosas ideas ex-
puestas por Ud. y me permito lamentar muy sinceramente que Ud. no
haya podido asistir a nuestra asamblea...Yo espero mi estimado amigo
Melivilu, que impuesto Ud. por la prensa de nuestros pasos habra de

29
querer ~ y !labra de querer colaborar roo n~ros y acaso
«Iucgil'llOS para que de esa manera hagamos algo en bien de nuestros
bmDanol más atrasados.' ([Link]).

o -,mar-"'" (Maaucl NeculmáD).


El aiKl 1931 marcó ~Dle el Qtoo que lomaría la Sociedad
Caupobcin en el fuluro. UD becbo importante lo expItca; rue eLegido
como presidclllt de la orpoizacióa el joven de 25 años Venancio Coñue·
páD. qUIen dchaeó una nlJe\oll raz para la agrupación. Apreciar~mos que
en ackbDIe los principaks dirigentcs no prlJ'Vendran del ammto de la
educaci6a siDo del comercio (Coñ[Link] era empleado de la firma FOI"d y
CaYUpi tri dueóo de una gran tienda en sociedad con Abelino Ovando).
Este recmplazo signifICÓ una rorrna inédita de encarar la silUación in·
c:bgcna: el acento ~ colocará en la solución urgente de los problemas
tconómicos, subordinando a wos las necesidades educacionales. Los
j6\1enes lideres de la Sociedad Caupolicán estuvieron lejos de los prime-
ros dirigentes en cuanto a su autovaloración. No rueron mapuches quc
clamaron una dádiva del huinca, sino mapuches que, desde una situación
de independencia y de 'éxito económico', interpelaron por la igualdad de
su pueblo dentro de la sociedad chilena.
Tanto la Sociedad Caupolicán como las organizaciones unificadas
apoyaron la candidatura de Arturo [Link] Palma para Presidente de
la República, rormando un Comité Indígena en su ravor compuesto por
Coiluepán. Aburto paaguiJer, Huenchullán, Cayupi y Colima. Los argumen-
tos de Q1a adhe$ión ~ explicitan en una circular en\;ada por dicho
oomiIé a b. m a ~ en ella explican que Arturo Alessandri •...cons-
tiluye la eaearuci6a genuina de las aspiraciones de las clases trabajado-
ras., que ticocn siD resotver imperiows problemas que reclaman atención
inmediata...Es el ere~ de t~ las Leyes .sociales más importantes con
que cuenta nuestra 1egisbci60•..se propone entrar de lleno a la solución
de los difacib probkmas.... y a poner inmediato remedio a todos Los
atropellos de la dictadun que siguen v;gentes, en especial. a la deroga.
ción de 105 centenares de decretos·leyes causantes de [Link] ruilUl
aduar (DA 2519/1931).
El oomiIé se eDlreviiló con el candidato en TemltCO, haciéndole ver
105 diitiDtOl c:onllictOl Y problemas del pueblo mapuche. Entre: otrlJ6
lema, Coñuepán Le planteó la nec:uKIad de que cxisttera una mayor
reprClCataci6n de iodigenas en el parlamento (un quinto), como única
maoera de que sus demandas rueran ofdas y realizadas. Del mismo modo,

30
Direclorio de la Sociedad Caupolicán, febrero de 1931, senlados de izq. a der.: ESleban Romero. José Cayupi. Venacio Coñuepán y
Avelino Ovando.
Huenchullán hizo presente la necesidad de fomentar la educación del
mapuche.
Al fmalizar 1931 la organizaciÓll esbozó su naciente estilo: no espe-
rar del &lado la solución de las urgentes necesidades de los mapuches,
sino uabajar por una autogestiÓll indígena para su logro. Se cstruc-
turaron así dos proyectos: el de escuelas y -el más importante- la erea-
cióll de una Cojo fk Crédito Indlgeno. En una circular la Sociedad
Caupolicán manifescó que •...se ha luchado mucho para conseguir que la
situación de los indígenas se mejore; pero para realizar este ideal, se ha
contado y se ha esperado siempre la buena voluntad de los poderes
públicos, de quienes por desgracia de nuestra raza, se ha obtenido poco
o nada de los beneficios que esperábamos...teniendo en consideración que
ase como el individuo que ha llegado a obtener algún éxito en la vida, ha
luchado con su propia capacidad y medios...así mismo debe luchar una
raza, un pueblo, que desea conseguir su bienestar. Es decir empicando el
aforismo ·Ayúdote ti ti mismo· (DA 411211931).
La Caja de Crédito propuesta por la Sociedad Caupolicán pretendía
ser un banco de y para mapuches, que permitiera negociar en la com-
praventa de productos agricolas, tener representación de firmas comer-
ciales, adquirir fundos para experimentar con el ganado, dar créditos,
etc. El resultado del estudio financiero para la ejecución de ese proyecto
concluyó en la necesidad de contar con ·_..un capital de 5 millones de
pesos, dividido en 100.(0) acciones de $50 cada una, precisándose el 25%
de esa suma para iniciar los negocios de la Sociedad· ([Link].). Aparte
del proyecto educacional, la organización también consideró el desarrollo
de las mujeres jóvenes mapuches, planteando la creación de •...una gran
manufactura de tejidos autóctonos destinados a la exportación'. Asimis-
mo, promovió la idea de crear un Museo Histórico Araucano •...como un
medio de rendir un homenaje al pasado de la raza e ilustrar a las gene-
raciones futuras sobre lo que fue la epopeya Araucana· ([Link].).
[Link] proyectos definieron el singular impulso que la Sociedad Cau-
policán adquirió en el siguiente periodo y que, al decir de su primer
presidente Manuel Neculmán, constituyeron "el despertar de la raza". En
una carta a Venancio Coíiuepán, Neculmán planteó: •...esos proyectos
nacidos al calor de la más bella iniciativa, son el sueño reparador y
vivificante de la noble juvcmud de mi raza, que empieza a tener un
despenar muaviUoso". Finalizó sus palabras as!: ·Juventud de mi raza: si
alguna vez en el camiDO de la fatigosa jornada que vais venciendo,
sintiérei¡ decepcionado vuestro espirilU y faltos de vigor vuestros m6scu-
So6, DO oMdti¡ que 1I\ICSIros antepasados lucharon y mUrterOD heroica-
mente defendiendo el prestigio de Duestra raza, no aceptando la usur-

32
pación de sus tierras y de sus derechos. Compatriotas: Salud y frater-
nidad" ([Link].).

b) LA FEDERAClüN ARAUCANA

Jamás se apocarán ello!> mismos (Manuel Aburto Panguilef).

El origen de esta organización data de 191ú. cuando Manuel Aburto


Panguilef creó la Sociedad Mapuche de Pwtccción Mutua de Loncoche.
Esta Sociedad tuvo, desde sus inicios. un sello de reivindicación y resis-
tencia cultur¡¡l que impregnó todo su desarrollo y que quedó fijo en la
memoria de su pueblo durante mucho tiempo. Las primeras noticias que
tenemos de ella se refieren a la campaña de sensibilización -en el mundo
huinca- que rcali"ó a través de ulla gira teatral a Santiago y Valparaíso:
....mostrando ante la mayoría de los chilenos la capacidad intelectual y
moral de la raza...cn su gira pudo imponerse del hecho de que los pue·
blos grandes /lO lelliall idea de los mapuches ni muellO menos en la
[onna en que eran perseguidos por alglll/os de sus comparriotas" (DA
5/1/1919). La agrupación también se preocupó del aspecto educacional. En
una velada efectuada ese año en el teatro Tuppcr de Temuco, se repre-
sentaron nguiUatunes, cantos y bailes, además de una "academia de box"
entre J. M. Lineoqueo y J. Cristóbal Railef. Los fondos recaudados en
este acto fueron destinados a la fundación de una escuela en Loncoche.
Sin embargo, sólo en 1919 se conocieron públicamente las acciones,
contenidos y líneas de la organiLación. Su presidente fue Manuel Aburto
Panguilef, José Luis Aburto su secretario, y Abelardo Millanao e Hilario
Catrilaf sus tesoreros. En su primera sesión, realizada en Paillamo,
OSOTIIO, hablaron en mapudungu Bernardo Aburto, Millanao y Catrilaf,
luego, por espacio de dos horas. el líder Manuel Aburto Panguilef se
dirigió a la concurrencia sobre •...la necesidad de un acercamiento entre
todos los indígenas del país y al mismo tiempo ser unidos para la ins-
trucción de la raza". Criticó las leyes que •...ante el espíritu de la
usurpación han resultado ser letra muerta" (DA 5/111919). Más adelante
dio cuenta de los resultados de la gira teatral y del apoyo Que encontró
en la Liga de Sociedades Obn:ras, que respaldó la creación de la escuela
agrícola e industrial de Loncoche: "Impuestos los oyentes de lo dicho
...gritaron espontáneamente hal>la las mujeres ¡Vivan los mapuches! iViva
la Sociedad y la Comisión!" M. Aburto P;.mgui1cf continuó diciendo:
•...jamás se apocaran ellos (los mapuches) mi~mos porque eran deseen-

33
dK:nle\ de una raza noble y de brillilnl~ hiSloria" ([Link].). Para ar-
gurncnl.r CMe concepto aludió al Tratado de Pa' de 1793 (de Osorno)
cnlrc c\r-tn'.k~ y mapuches de Rahue, y enumeró a los caciques que
p,¡rlic:ipan.n en él; [Link]ó \u alocuciÓfl diciendo qu~ éstos "...enterraron
en el umln.} qu<: tU\U lugar la junta, un fu.\il, una lanza y una macana,
J'llftlC~ Ibre e~ arma5 los b<btones dd Rey, la bandera y el laurel
ck la paz" ([Link],). En esta sesión ~ incorporaron a la Sociedad Mapu·
che de Prol~cción Mulua \'3r1os socios que pagaron su ilbcripción. Tam-
bitn So( ron~ltU)l) un Comilé Local de la Socic:dad en Paillamo y se
acordó fundar una agrUpaciÓll dcmooata de mapuches.
ú al:>rilla organización realiJó una nuc\a scs.iÓl\ para dar cuenla de
\ti nurcha y dI.: los tramites de la ~uda, solicilando a la Intendencia
dtctara un decreto para que los mapuche!> cmiaran a \us hijos al colegio,
bajo pcna de mulla si no lo hicieran Se acordó un acercamiento a la
Sociedad Caupolican con el objclo de rcahlar una concenlración general
de Indlgenas para promover la instrucción y luchar por el fin de los
abusos. Finalmente, los miembros de la Sociedad elópusíeron los di\'ersos
problemas que los aquejaban (robos, \iolencia de los huincas, lanzamien-
tos, etc.).
Fiel a los usos tradicionales de su pueblo. la Sociedad Mapuche de
Protección Mutua participó activamente en los funerales de los viejos
caciques de la Araucanía. Así, por ejemplo, en septiembre Manuel Aburto
Panguild d~pidió los restos de un pariente expresando: "¡Inolvidable tío
don Remigio! Lloro al pie de tu tumba que has hecho labrar lan prema-
luramcnle, porque ayer (uiSle un gran a~lol de Dios enlre nOSOlros.
Cuando vi\tb junto a nOSOlros. parecias un hombre muy insignificante,
po.-ql,aC tus ~es no le hicieron apio para conocer el arte de la civili·
zación, pero... mvocando el nombre del Todopoderoso, y el ejemplo de tus
....~e~ DOS aconscjasle en mas de una ocasión que siempre mar"
daár~ delUIO de lo justo y razonable. ¡Oh don Rcmigio! OUKU Dios
ql,aC siempre conservando lus COOloejOS y tus ejemplos sepamos orar y
Uvir en este mundo' (DA 6<9:1919).
A ruWes de ese año la agrupación denunCIO los atropellos de que
UaD YKtimalo kJs mapuches, las nagelaciones e inJUSlicias que los huin-
cask¡~.

La organizaci60 (l,aC aeciendo. En febrero de 1920 se informó que se


aearil la Sociedad Defensora de Indígenas de Osomo, cuyo presídente
fue Pedro J05é Huenuhuaca. Por otro lado, •...aconseja a la Sociedad para
que ~n lo sucesivo todo casami~nto de sus socios se haga al estilo
iDdfBena y civilmente" (DA 1/2/1920). Meses más tarde, en una nueva

34
sesión, aparte de las cuentas sobre el des<lrrollo de la agrupación 'J la
elClensa denuncia de atropellos, se anunció la idea de formar una federa-
ción Araucana. También se acordó hablar con la Sociedad Caupolicán
para dirimir en relación a un artículo de C. Huenulaf que •...contradice 'J
protesta de los acuerdos y trabajos de e~ta institución, calificando a sus
directores de ignorantes· (DA 51511920).
Las luchas y denuncias de la Sociedad Mapuche de Protección Mutua
continuaron a lo largo de 1921. Uno de los lópicos cenlfales abordados
CM: año fue el de la exención de impuestos. En una concentración en
Loncoche ·donde además hizo uso de la palabra Francisco Melivilu-
Manuel Aburto Panguilcf expresó sus ideas en siete puntos que fUeron
remitidos al Presidenlc de la República 'J a los senadores. Al finalizar su
discurso dijo: "Estimamos que ninguna comunidad debe pagar contribu-
ción, entre tanlO el Gobierno no subsane en f(lrma correcta nuestra
miserable situación, 'J en I:onsel:uenl:i<l, es de estricta justicia que se
apruebe a la primera oportunidad el proyecto de ley que motiva la
presente solicitud. Declaramos que todos somos campesinos, razón por la
cual podemos expresar que el aseo de los puehlos por que pagamos
contribución, no guarda ninguna relación con nuelotros intereses...Antes
de terminar hal:cmos presente que, según antecedentes escritos en el
país. nuestro nombre ¡iene una signifil:aeión mu)' grande en la indepen-
dencia nacional y en tal \~rtud esperamos que jamás el recto criterio de
nuestro Gobierno seguirá autorizando la desgracia de nOSOlros' (DA
191711921).
En agosto el Presidente de la Sociedad Mapuche formó parte de la
comisión que viajó a Santiago a demandar de las autoridades la libera-
ción de las I:ontribuciones munidpales. Carlos Sadlier. Franósco Melivilu,
Martín Raymán, Pedro Neeulmán y Andrés Huichalaf, entre otros, par-
ticiparon tambifn en esa delegaci6n I:uya gestión fue coronada por el
éxito, lográndose la exención anhelada.

Ket'lolablecer y loublimar lodo~ los actos y cOlolumbrt'lo de la raz.a mapuche


(Junta Central de la Federaó6n Araucana).

A fines de 1921 la Sociedad Mapuche de Protección Mutua anunció e


invitó a la eclebraó6n del I Congreso [Link] en Collimallln, cuyos
objetivos fueron estudiar •...el derecho que tiene y efectivamente le
I:orresponde a la raza araucana ante la ley y la autoridad moral dI'

35
nuestro pal." (DA 14112 1(21). A~imismo, se trató revisar el proyecto de
ley que elahoraha cl president ' de la (omisión Radicadora de Indígenas y
ver .....Ia formaCIón de una Federación Anwcana quc con estatutos pro-
pio dcbera luchar para Id unión genaal de todo~ los mapuches, para la
acción púhlica ant '1 Gohiano...[Link] n:i\indicar todas las virtudes de la
raza ) uhicarla en el verdadero lugar dc dignidad y pre tigio, para
luchar contra todo. los ahusos y liscali/ar los actos de sus empleados
público" ([Link].).
La Federacion Araucana se [Link]ú entonces, en 1922. Su presi-
dente fue anud Ahurto Panguild (quie'n ocupú e e cargo durante toda
la existencia de la organi/aClón) ~ su secretario Miguel Huichamán
Mariqueo. En diciemhre de ese año se reali/Íl d JI Congreso Araucano en
el mi mo lugar de Collimallín. Sus ohjetiHls eran discutir y aprobar los
estatutos de la Federacion. ohtem:r su personalidad jurídica y dar a
conocer un proyecto elaborado por HUlchamán. Podemos apreciar el
carácter de esto CL ngresos y la estru tura de la organi/ación en la
convocatoria de ese año: "...para reestablecer y sublimar todos los actos
y costumbres de la raza mapuche ... la Junta Central previene a todos los
Consejos Federales y reducciones de indígenas que deben concurrir
oficialmente...Iuciendo sus banderas. lan/afi, macanas, mazas, espadas y
sus instrumentos de música... Una orquesta de instrumentos de cuerdas,
encabezada por el mapuche don Manuel Cal1fuqUlr, que la Federación
Araucana hará venir e pecialmente de antiago, solemni7ará todos los
actos de este Congreso Araucano" (DA l/12/l922).
En el manifiesto del congreso, firmado por H uichamán "En el nombre
de Dios Todopoderoso y las virtudes de 10fi grandes caciques", se ex-
ponían las denuncias y demanda. de la Federación Araucana en relación
al incumplimiento de las leyes de radicación, con lo que "...se ha come-
tido esa obra criminal e inmoral en su contra y exigir su inmediata
reconsideración legal por una ley e pecial y el estricto cumplimiento de
las citadas leyes de radicación". Para lograr esos fines el manifiesto
llamó a la formación de un frente único, y finali/ó diciendo: "iAvancemos
compañero! Rompiendo con la justicia y verdad todos los conceptos
ajenos a nuestra honradez y dignidad; y por fin digamos: Uno para todos
y todos por uno" (DA 27/12/1922).

En los Títulos de Merced resaltan los verdaderos crímenes que se come.


tieron al radicar nuestra raza (Manuel Aburto Panguilef).

En enero de 1923 la Federación Araucana dio a conocer, en un acto

36
Comité Araucano pro candidatura de Francisco Melivilu a Diputado, 1923.
públK:o en l...oncoche y en un u:legrama al presidente Alessandri, la
aprobación de: sus estatutos y la fundación del Consejo N.I de Rlo
Bueno. La labor de: denuncia ante I(l!, uce\OS prosiguió durante lOdo c.'iC
año. Por ejemplo, en abril la organi/aüon \Olicitó amparo al Ministro de
~ lb fa\'Or de un mapuche de Pangulpulli, Juan Huenchcnao, a
qUD se le babian quitado "lb bucyco;" hahia ..ido golpeado e incendiada
SI,I cau PJf un huilK1 •...esta Federación Araucana dio instrucciones
para reedifICar la casa, en el ytio de 13 mcendiada, cuya armazón (ue
destrWcb lotUDc:lIIe, con fecha !5 de los corrlentes, por trabajadores de
JoaqUÍD Mora y en prcscncia de tsl.e qUien actualmente eslá cerrando el
terreno de HUCDCheUO· (DA 3.41923).
La [Link]ón apoyó en 1924 a Francisco Mcli\ilu como diputado
por el Partoo Demócrata, formando parte del comité pro su candidatura,
y •...ha resuelto que todos los indigcnas de Chile contribuyan con $1
cada persona para los trabajos de e1ecciones... ya que sicndo mapuche este
caballero, su candidatura tiene relación con todos los araucanos...y todos
k>s mapuches están obligados a cooperar para que la raza araucana dé un
ejemplo público de sus nobles virtudes y por sus verdaderos derechos
como legl"timos ciudadanos· (DA 21211924). El esruer70 fructificó: Mclivilu
u1ió elegido diputado en ese mismo año, convirtiéndose en el primer
parlamentario indlgena de Chile.
El Udcr de la Federación Araucana concurrió en octubre a la Asam-
blea Extraordinaria convocada por la Sociedad Caupolicán para discutir el
problema de la propiedad indígena. AIIi estampó su protesta por la (orma
en que se realizó la radicación y sugirió que •...10 que debe hacer la
asamblea es nombrar una comisión que \e acerque al Gobierno y pida
entrzjcamcnle la reconsideración de las radicaciones hechas y solicite
nUCQ\ radicaciooes con(orme: lo establecen las leyes de la República,
expoNeDdo para eOo b lítub de merced donde se pueden hacer rcsaJ-
tu k6 verdaderos crimeoes que se cometieron al radicar nueslra raza"
(DA 3111 L 1924). La sugerencia de Manuel Aburto PanguiLd cristali7.6 en
DOViembre en la celebración del Parlamento Araucano de Metrenco.
agspiciado PJf la Federación Araucana, en el que participaron miembros
de: . . diferentes. organizaciones mapuchcs. La comisión quedó (ormada
por el presadcnte de la Sociedad CaupoliCán (Manuel Manquilef), el
revcreado Cark6 Sadltcr, el propio prc:.\idcnle de la Federación Araucana
y el pre»deJlle de la Moderna Araucan(a de Cunco (Anlonio Chihuailaf).
Los plantemuc:ntos de esta comisión fueron: protestar por la forma en
que se radicó; exigir la suspensión de los remates de los terrenos rISCales
para destinarlos a los mapuches no radicados; recomendar la subdivisión

38
de la propiedad Indígena y la fundaci6n de un internado, dc car;lCler
agrkola e indllSlrial, especial para mapuchclo en Tcmueo (Cf. DA 21-
/11/1924).
La Federación Araucana imprimió a su acctonar politico un fuerte
estilo religioso. Una descripción de prensa sobre la [Link]-
tiva que la organi/ación realil6 en dióembre relataba: 'Tanto Ignacio
Ouipaihuanque como c1 presidente de 1... Federación, Aburto. rogaron para
que la raJ:a araucana mdntenga latente y firme su fe en el Todopoderoso,
para la sublimación de todos sus actos rc1igioso... y sociales en c1 marco
de la civilización y para su bienestar en todo sentido. El presidente
Aburto espada en mano, hil.O una emocionante exhortación al "machi"
Ignacio Ouipaihuanque, para una oraei6n especial, con el sacrificio de
una vaquilla, lo cual se efectu6 poco despuis. Los as.i3tentcs que pasaban
de 15.000 de ambos sexos., presenciaron el acto con la cabeza d~ubier­
ta. En ese acto ImponentÍSimo se pidió al Todopoderoso que ilumine el
criterio del pucblo en bien del Gobierno Militar, para que su labor pueda
ser hermosa y de positi\'os bcneficlo& para el pais' (DA 16. 12iI924).

-.
1
·
I
I,


Proclama de la candidatura de Fran. PARTiDO DE.\\ÓCRATA
ci$co Mc!lvih.•. -El Paladín Demó- •
(VIIIT.¡¡IS ~IW Tlt\UJ'l'! 011: U~r¡SDlD¡TC·
[Link]-, 15 de octubre de 1925, KA" .. D1rUTdlO Da rRASd«"('> WIUYII.!J
Tcmuc:o. 1 .. "aSDOK 1)1 AKTIIlIOGO'll<,IlIa

39
El Sov6et: de los .... [Link] (Martín Collfo).

Como es lógico, esta actitud de dcódida y audal rcsistenóa político-


eullural de: la Federación Araucana trajo como respuesta el rechazo de la
inslilucionaJidad. Muy luego comenzaron a oírse un sinnúmero de agre-
siones a su lídcr máximo, por ejemplo, en un artículo de El Diario
A~ral podemos leer las alaban7-3S al trabajo de los Capuchinos en
"beneficio de la civilización del mapuche", que contrasta con •...un
elemento anarQuisla, Aburto Panguilcf (quien) pretendió llevar a los
acuerdos proyectos descabellados, como el miinlenimicnto de la poligamia,
del villatún, machilunes, y otros Que no serían sino un barrero a las
buenas costumbres y a los principios de la religión y de la sociedad. Los
buenos mapuches deben sentir hondo enojo contra elementos semejantes,
desquiciadores del orden y Que aparte no hacen otra cosa que explotar a
los que tienen la desgracia de seguir sus funestos consejos' (131111926).
En 1926 la Federación Araucana formó parte del Comité Ejecutivo de
la Araucanía, sumándose a la campaña de difusión de sus fines. Manuel
Aburlo Panguilef habló dos horas en mapudungu a más de 5(X) mapuches
en Ercilla, exponiéndoles los planteamientos que animaban al comité. En
julio de ese mismo año la organi7..3ción estuvo presente en la asamblea
con que la Sociedad Caupolicán celebró su XVI aniversario, para discutir
conjuntamente los problemas de la etnía. A esa reunión, además de su
presidente, [Link] varios miembros de la Federación Araucana, como
J. Andrés Cheuque de Malleco, M. Antilcf de Riachuelo y A. Cañiuñir de
Manío. Manuel Aburto tomó la palabra, después de que lo hiciera Manuel
ManQuilcf para decir que estaba de acuerdo con todas las ideas ex-
presadas, •...oponiéndose sólo a una:la exigencia que los araucanos cons-
tituyeran CIvilmente su familia" (DA Sml926). Esta declaración provocó
entre los asambleístas serias discusiones que hubieron de ser sanjadas
por Arturo Huenchullán. Corrcspondió a la Federación Araucana parti.
cipar en la comisión informante del tema N.5, tratado en la asamblea
("Conflicto con las autoridadcs y constitución de la propiedad austral"),
aprobándose el voto presentado por Manuel Aburto Panguilcf. Por otro
lado, él mismo fue nombrado miembro de la comisión que se encargó de
conocer en tcrreno los problemas que enfrcntaban los mapuches dc
Arauco y Malleco.
Los planteamientos de Manuel Aburto Panguilcf en esta asamblea
tuvieron también repercusiones públicas. Martín CoUío en una comu-
nicaciÓll enviada al Diario Austral clpresó entre OIras ~s: •...desde el
momento en que esa persona, caudillo del comunismo, el Soviet de los
mapuches ataca esa magna costumbre que han seguido y siguen los
pueblos civilizados del orbe (la constitución civil de la familia), no
podría ser citado con su nombre...el Soviet de la Rusia chilena nunca le
convendrá que llevemos costumbres civilizadas, menos aún podría con~
venirle la constitución de la propiedad indígena" (817/1926).
La Federación Araucana y la Sociedad Caupolicán lucharon en el
Comité Ejecutivo de la Araucanfa contra la ley el¡¡borada por Manquilef
(subdivisión de las tierras). Manuel Aburto Pangui1cf rue uno de los
presidentes de la comisión, de más de 20 representantes mapuches de
Malleco a Puerto Monlt, que sc dirigió a Santiago a exponer sus deman-
do>_

Exigimos que se nos oyera antes de proceder (Manuel Aburto Panguilef).

Nuevamente, los ataques del indígena Martín Collío, se hicieron


sentir. En un artículo que escribió en El Diario Austral trató a esta
comisión como la de los •...descontentos con la nueva ley' y adujo que
con ella "...quedarán enormemente afectados aquellos mapuches que bajo
el disfraz de representantes de sociedades reconocidas por el Supremo
Gobierno...que dirigen a los pobres e infelices mapuches que con múlti·
pIes pretextos son explotados por los dirigentes de las sociedades arauca·
nas. Está visto que el self-made mapuche, el mapuche de poca escuela, el
mapuche mediocre, es el individuo que sirve como el peor cuchiUo para
los mapuches indefensos de las lomas y montañas' (819/1926).
Para Manqui1cf los opositores a su proyecto lo eran por "...ignorancia
y mala fe", ya que, en un telegrama, apoyaron la ley y luego se habrían
transformado en sus más acerbos enemigos. Agregó que las desaveniencias
de los erÍlieos se aflncaban en un solo punto: el de la venta de las
tierras mapuches (DA 819/1926). La respuesta de Manuel Aburto Panguilef
a estas deelaraciones fue pública: •...si actualmente se hiciera un plebis~
cito, estoy seguro que lodos [os indígenas estarían en contra del señor
Manquilef. Agregó que no negaban que le habían enviado un telegrama,
pero precisó: •...no cs de adhesión al señor Manqui1cf, sino de simpatía
por haber iniciado una cuestión en defensa de nuestra raza; nosotros
aplaudimos el acto, mas no la manera de realizarlo. Aun más eKigimos
que se nos oyera antes de proceder, y es por eso que hemos venido a
Santiago' (DA 251911926).
El Comité Ejecutivo de la Araucania, presidido en esa fecha por
Manuel Aburto Panguild y teniendo como vicepresidente a Arturo Huen-
chullAn, luchó [Link] por hacer ofr sus demandas en relación a la
Ley Manquilef. Es así como elevó un memorial al Presidente de la Repú.
b1ica y al Congreso Nacional (publicado el 15 de septiembre) en el cual

41
se detallan !oll:> ~ugcrcncias 'f exigencias para la [Link]ón de la nueva
~. .'
A p<:\.ar de c~ar La Federación abocada lodo CK año a la Cfl~'ca '1 a
la [Link] ronlra la nue\'3 k), DO oll.1dó su lucha por la educación. EJ
COftl>CjO Regional de VillarrK"a (pro.:~dido por A. Huichalcf). en una
rc:lUlt011 a la que ~K.:rOfl representanles de la.... diH:n,as zonas. acordó
•...COCblruir un edifICio '1 de:\[Link]> para que si"".. como escuela._cn
vista de: que el FISCO 00 puedo: realizar una obra de esla nalUrakz.a., se
acordó pedir a I.a lJuslTe Munlcipalidad nombre un profesor para la
e~naJl7a en dK.:h.a e~1a, el que §l:ria rentado por el Gobierno' (DA
121 11 IQ:!6).
En d~K:mbrc de 1926 la agrupacion celebró su VI Congreso en
Ercil~ [Link] 105 au,>plC"ios de:! Con'>t:Jo Federal N.I dI: Malleeo, presidido
por F. Hucnulaf El Congreso contó con la <I!>iMcncia de Arlcmio Gulít-
rrcl, LE. Concha, el diputado Héc:lor AI\'3rC/. di\"crsas autoridades de la
zona '1 con la concurrcDCia de mM de 2.000 mapuches. El lema central
fue el de la [Link]ón de la propiedad mdígena mediante un proyecto
de ley -tlaborado por la propia Federación al respecto (véase el sub-
capitulo En Pos de la Ley Mapuche)- que fue remitido al [Link]
Emiliano Figueroa junto a un mcmorial. En éste se dio cuenta de los
acuerdos del V Congrcso en relaei6n a los cementcrios indfgenas ("quc se
entiene a los difuntos sin los trámites exigidos"), a la educación (crea-
ción de internados especiales para los mapuches y becas para los mis-
100&), al alcoholismo (prohibici6n de venIas c1andcslinas) y el respeto de
las K)'U que protegen a los indigenas contra la usurpación, reclamándose
la devolución inmediata de las tKrras mapuches asi habidas.

u...... ,.... .. ,.wo (Guido de Ramberg,a).


Durante 1m las criticas contra la FedcUlci6n Araucana y Manuel
Aburto Pangudd crecieron ~a culmina.-. como veremos, en su deten-
c:i6D y su rekgaci6D_ El Obispo Capuchino Guido de Ramberga fue el
adalid de 11. [Link].J de desprestigio contra la organización. En una
...mbIc1, de la Unf6n Araucana realizada en enero de ese año ....tuvo
palabras de fuego para coodenar al comunl!imo que como sabio doctor se
MlCrc.a al indigcna, Y K .-opone engañosamente el cielo en la lierra·. En
cae miuDo acto Ilablaroo Manuel Manquilef y Martm Collio para fustigar
• a .~traetOfe5 de la ley de subdivisión. Este Ultimo expresó: •...(son)
UDgWJuclas de sus hermanos; castillos en el aire que al más ligero soplo

42
se desploma ¿cómo pueden los aborígenes crcerles a semejantes profc-
las'!· (DA 12/1/1927).
En un arliculo de El Diario Auslral de febrero, titulado ·La cilaña
cunde en el campo araucano', se describía a Manuel Aburto Panguiler
•...eon un carácter grave que inspira rcspelo de magistrado o qui7.ás
como de un cacique que [Link] y practica la vara de la justicia a sus
rebeldes y porfiados mocetoncs·. A la asamblea, que la crónica nana
detalladamente, asislieron el pastor protestante mexicano Roberto Tcllcl
y Arturo Huenchullán. El pastor habló sobrc la histOria del pueblo mexi-
cano y dc su revolución: •...hubieron momentos críticos para los asam~
bleistas al oír las expresiones de "guena" y "cañón", aumentando el
pavor cuando Manuel Aburto vació de su revolver la expansión guerrera
con cinco tiros disparados al espacio infinito'. El articulista criticó los
conceptos verlidos por el invitado de México y por Huenchullán, agrc-
gando que •...adcmás don Manuel Aburto no conforme con lo que he
rdcrido, se atreve a ofender con duras cll:prcsiones a las comunidades
religiosas" (16/2/1927).
En marzo la Federación Araucana junto a la Sociedad Caupolicán,
reali;¡;ó una asamblea en Maquehue-Metrenco, en la que participaron
alrededor dc [Link] mapuches. Los puntos tratados se relacionaron con la
devolución de los terrenos usurpados., con la demanda de que en las
oficinas públicas vinculadas a la propiedad indígena hubiera funcionarios
mapuches y con la creación de un internado de tipo agrícola e industria!.
En esa reunión hicieron diseursos Arturo Huenchullán, el mexicano
Roberto Tellez, José Cayupi y Pedro Caniuqueo, enlre otros. El presi-
dente de la Federación Araucana clausuró la reunión -...cn el nombre de
Dios, aconsejando a sus hermanos que oren para su debida consideración
de parte del Supremo Gobierno' (DA 2213/1927).
Sin embargo, la respuesta del Gobierno fue contraria. Sicndo Minis-
tro del Interior, Carlos lbáñez envió un telegrama a la Intendcncia de
Temuco para "...reprimir la campaña sediciosa entre los indígenas",
acusando a Manuel Cheuque, Manuel Aburto Panguildy Arturo Huenchu-
lIán de llevarla a cabo; 'Sírvase notificar a [as citadas personas que
deben cesar inmediatamcnte en esa clase de propaganda bajo pena de ser
dctenidos y cll:pulsados de la provincia" (DA 19/411927).
Se sumó a estas [Link] la queja del Padre Ramberga, quien elabo-
ró una carta pastoral dedicada ell:clusivamcnte a denostar al líder de la
Fcderación Araucana. En partes de ella podemos leer: •.. .Ievantamos
públicamcntc nuestra '101 conlra unos hombres sin conciencia que tratan
de sembrar la irreligiosidad, la vuelta al paganismo y predican el odio
contra cierta clase de personas que ellos dcsignan usurpadores de sus

43
I'c:"~.la dirccóón de la Federación Araucana,e~á hace años, en
mano!> de un h,'mbre. hijo de la prllpia raId [Link]. al que debemos
I~mar wn toda rvon un l!Jpfntu molo. IIn Jt:mlc/Or poro Sil pueblo
,Manuel Ahurto Panguikf, ~i se llama ese seductor dd pueblo arauca-
oo..• h.a k..:cho entre k'l!> indlgen~ una J"[Link] .lNcrtarYk'nte anllcns-
1~na.. ukl.:~IVJ v hUk:Ma y ha ~hido alUlar \os bajos Ilbllntos del
pucMo araUl:aJlO qltt o fácil de seducir. prcl.:i~m(nte por ser indlge-
n.:IL.l"n h.,:¡,:h'l ducucnl( de romo habla "a cundido en el campo araucano
la cizail,l dd Cl.,",un~ es que en kl!!o Primeros dlas <k la batida conlra
el comunbftlO emprendida por el SUJ"rcmo Gobierno se cscondian In·
chgrn.b sin \[Link] ni para alojar en ~u:. rUC.l~ por miedo a que los iban
a lonur pt'0I..'l!> y d(~c"ar fuera del pal' ~ [Link] culpable~, Todo
eso ~ fruto de La mabana propaganda de Panguild y compañeros· El
Padre Capuchino alabó la labor de Id Iglc..ia en pro de la ci\ilizacion y
expuso su labor educacionaL, fina/i/ó diciendo que nlngun mapuche caló-
bco podria pertenecer a la Fedt.:ración Araucana ni a la Sociedad Caupo-
Idn, lino que a la Unión Araucana y lerminó señalando dulcemente:
"Indígenas. hiJOS mios muy amados. sed hombres no ni nos que se mueven
como una caita a cada viento: sed cat6lico~ eon\'cneidos de que sólo la
religión praClicada conforme a la ley de Dios os hará felices. Un pueblo
sin religión es un euerpo sin alma· (DA 2214 '1927).

c.r.w...,.lkl..ooecodtc dctulM:ron al Pnsicknle d~ 1lI Maucanía (Tcle·


lVuu de ~ Federación Araucana).

En DOViembre Manuel Aburto fue tomado preso y relegado a San-


tiago. Este hecho no sólo tuYO repercusiones en la zona sino tambitn en
d ParlaaK:lIlo. El djpul.~ Quevedo (PC), hacitndo5c ceo del telegrama
que le eiMuon dirigentes de ~ Federación Araucana, protestó por ~
repreU6G de que fue objeto d dirigente, qUien. " ..en defensa de su
propia raza, com~ ardientem.::Rte el pro)<cto que hace poco tiempo
aprobó esta amara §Obre Constitución de la Proptedad Austral" ([Link]
de Di¡:[Link], Ctwta Sesión Extraordi~r~ del 21 de diócmbre de 1927).
El lelegrama dirigKSo al diputado dccia: "ManejOS Padre Guido de Ram-
berp y otru Intrigas. ayer 8 p,m., carabineros Loncoche detuvieron
~~e Araucania, Manuel Aburto Panguilef. Rogamos inlerponer
~ favor dtgno araucano. Saludos Jost Cheuque, Eugenio HueR'
dII~ Fernando HucnuJaf, AnlonM> Neculhuequc. Juan Cheuque, Manuel
~uequc, Bau(~a Curin, Celinda Huenehullán, Manuel Cheuque"
([Link].).

44
Las discusiones de los parlamentarios en la sesión aludida entregan
valiosos antecedentes sobre las actividades de Manuel Aburto Panguilef,
sobre su honorabilidad cuestionada, y sobre las apreciaciones del mundo
huinca frente a sus actos y planteamientos. A modo de ejemplo citaremos
las palabras del diputado por Valdivia Nolasco Cárdenas: "Hace cuatro
años concurrí a una hermosa manifestación indígena que se celebraba en
el pueblo de Loncoche, a objeto de oír las peticiones de los mdígenas y
de recoger impresiones con el fin de hacerlas presentc~ a los Poderes
Públicos, ya que, como ellos, creo que es indispensable tomar algunas
medidas que tiendan a mejorarles su condición.
"Ya se hablaha de don Manuel Aburto Panguitef; se decía de él que era
un tinterillo, que era un expoliador de sus propios compañeros y se hacía
alarde de que se dedicaba a sacarles algunos pesos (a pesar de que,
cuando a estos indígenas alguien les ha estafddo en miles de pesos, nadie
ha dicho nada).
"Yo había oído todo eso y, descoso que el Diputado por Valdivia que
habla, no pudiera ser lildado de aparecer defendiendo a personas inco-
rrectas, en plena asamblea, en la plaza de Loncoche, les pedí a los in-
dígenas que declararan si pensaban que esta actuación del señor Aburto
Panguilef, que era presidente de la Confederación Araucana, obedecía a
mczquinos propósitos de obtener dinero o mercantilistas: y los indígenas
manifestaron al unísono que jamás les había pedido ni un peso con el
prop6~ito de ayudarlos en sus gestiones.
"El liempo ha transcurrido, y ese hombre que ha sido sindicado de
tinterillo y de expoliar a sus propios compañeros de raza, ha llegado a
tener una situación espectable dentro de esa misma raza.
"De olro modo no se explica que a estas alturas sea presidente de
numerosas comunidades de indígenas que representan el 90 por ciento de
nuestra raza aborigen. Yo no sé cómo ha llegado a tener csa represen-
tación; pero el hecho es que ella existe.
"Esta representación que tiene lo ha hecho llegar frecuenlemente al
gobierno en demanda de amparo para su rala. en demanda de medidas
encaminadas a salvarla y protegerla.
"Y aquí debo detenerme en una apreciación que acaso esté completa-
rnenle de acuerdo con la de nuestro estimado colega señor Manquilef.
Aburto parte de la base de que tudos los terrenos del Sur, desde la
provincia de Arauco al Sur, son de los indios. Si la Araueanía abarca las
provincias de Arauco, Mallero, Caulín, Valdivia y L1anquihue, es natural,
dice Aburto, que todas esas tierras ron de los indígenas; y si hay un
Gobierno que procede correctamente, asr debe declararlo· (op.Ól.: 173).
Las opiniones de Manquilcf en rclación a las actuaciones de Manuel

45
Aburto Panguilef fucron contrarias a las sostcnidas por Nolasco. En~re
OIras cosas expresó: 'Ese individuo, repito, ha recorrido el Sur de Chile
diciendo, entre otras cosas, que ha sido muy bien recib~do por S.E.,
quien lo ha comisionado para entenderse con ellos y Ic ha dicho: U~tedes
tienen que dar dinero; cada uno debe darlo conforme a s~s aspiracIones:
el que quiere muchas tierras tiene que dar [Link] plata. Compr~nderá la
Honorable Cámara, la coleda cn su prodUCCión que es reparllda entre
sus satélites y auspiciador" ([Link].: 1n).

Elgmlo lDlllo de "untn raza (Guido de Ramberga)

En diciembre de este año la Federación Araucana efectuó en Maque-


hue su VII Congreso, sin la presencia de su líder, y asumiendo la direc-
ción de la organización Juan Andrés Cheuque. Como era tradicional el
Congreso se inauguró con un gran y multitudinario nguillatún: •...las
ramadas ocupaban una extensión de varias cuadras. En ese espacio pulu-
laban no menos de cinco mil indígenas dc a caballo y otros tantos de a
pie, entre los cuales se distinguían unos por su avanzada edad' (DA
26/12/1927). A la reunión asistieron representantes de la Sociedad Caupo-
lKán y de OIras organizaciones. Andrés Cheuque y José Cayupi, direc-
tivos del Congreso, remitieron un telegrama al Presidente de la Repúbli-
ca, al que le •... ruegan encarecidamente...permita libertad incondicional de
Manuel Aburto Panguiler ([Link].). También dirigieron un telegrama a
Arturo Huenchullán, a la S37'ón en la ciudad de Nueva York, quc decía:
•...con todo cariño a su companero de causa y le desea toda clase dc
ventura durante su estadía en tierra extraña" ([Link].).
Entre las conclusiones a que arribó el VII Congreso se encontraban:
la reforma de la Ley 4.169 de acuerdo a las peticiones del Comité Ejecu-
tivo de la Araucanía; apoyo al anteproyecto del Gobierno sobrc la Cons-
titución de la Propiedad Austral; que en las secretarfas de los protec-
torados hubiera .uncionarios indígenas. También se acordó la creación de
una comisión para estudiar la fundación de una Caja Agraria Indígena
que resolviera los problemas económicos. En el tópico educacional las
conclusiones reiteraron la crcación de escuelas prácticas e intcrnados, y
la cooperación de todos los mapuches para la construcción de escuelas en
las reducciones (Cl. OA [Link].).
&tc nuevo Congreso enfrentó, como era costumbre, los reparos dc la
Unión Araucana. Chihuailaf se preguntaba: "¿En qué consiste, amigos, la
verdadera civilización? ¿En que llevemos pantalones en lugar de la
chiripa, 7..apatos, corbata, cuello, puños y sombrero en vez del antiguo

46
traje araucano? No, pues, amigos, sino...(en) las ideas veras y sobrias de
una ciYili/.aciÓn austera y cristiana...Nada de machis, machitún y bailes
de ellos, nada de nguillatún pagilno, nada de con~jos de volver a lo
antiguo, a la poligamiil, a la degradación de nuestras mujeres y her.
manas. No, nada, nada" (DA 4/1/1928).
Desde Victoria, Juan Andrés Cheuque encabezó las luchas de la
Federaeión Araucana mientras Manuel Aburto Panguilef permanecía
relegado. Las demandas de este año no difirieron de las presentadas en
el Congreso de Maquehue y una delegación las entregó, en Santiago, al
Gobierno. A su vez, la petición de libertad para su dirigente principal
fue reiterada con fuerl.a.
El Padre Guido de Ramberga -el más radical antagonista de la Fede·
raeión- insistió en su disolución y, aunque ya había logrado que su
presidente y caudillo fuera reprimido, su censura continuó: "¿Oueousque
tendem" -expresará en su llamado al Presidente de la República- "¿hasta
cuándo tendremos que ver esta propaganda fune~ta, esta obra de diso-
lución, estas prédicas de revolución, estas desfiguraciones de la verdad
por parte de personas de pésimos antecedentes entre nuestros indígenas?"
(DA 17/5/1928). Y un mes más tarde agregó: "Desde hace años...que
Manuel Aburto Panguild pretende encauzar las actividades araucanas,
arrastrándola por despeñaderos y vericuetos que su fantasía o fines
comerciales le dictan...se ha querido paralilar toda acción [Link],
sosteniendo dentro de pseudos y bombá~ticos congresos que se debe
conservar en toda su integridad las primitivas costumbres indígenas. Es
decir, que subsista en primer lugar "la sabrosa poligamia"; el derecho a
tener dominio sobre dos o más mujeres, ¡valientes petardistas!" (DA-
181611928).
Manuel Aburto Panguild, por su lado, agitó desde su relegación las
banderas y los intereses de los mapuches, dando a conoccr que el VIII
Congrcso de la Federación Ar¡¡ueana se realizaría en LJaima, y realizando
sus demandas sobre las modificaciones a la Ley 4.169, cte. (Cf. DA
2611111928).
Para los padres capuchinos, la Federación Araucana fue culpable de
la posición del Gobierno frente al problema legal mapuche. Ramberga así
lo afirmó al dar cuenta de la entrevista que sostuviera con el Presidente
Ibáñe..., quien le manifestó "...que no consider¡¡ba justo que se lanzara a
un ocupante que ha introducido en un terreno mejoras...para entregárselo
a un indio nojo, que no hada más que perder su tiempo en celebración
de guil1atunes y borracheras. "Los il/dios de los alrededores de TelJll/co
me liellell completamente aburrido", me dijo el Presidente verbalmente"
(DA 11211929). El Padre asr interpelará: "¿No es cierto que muchos,

47
nuchísimos de vosotros, seducidos por el genio malo de vuestra raza, el
desgraciado Manuel Aburto Panguilef, han perdido una semana entera
celebrando un gran guiIlatun en Loncoche" ([Link].).
Se podrá comprender que los años 1928 y 1929 fueron muy duros
para la Federación Araucana y para Manuel Aburto Panguilef. Sin embar-
go, a pesar de esos embates y del encono a su tradicionalismo cultural y
a su lucha política, la resistencia de la organización se mantuvo y su
respuesta enfatizó aun más las acciones rituales.
En enero de 1930 Manuel Aburto Panguilef ya estaba libre, y se
efectúo el IX Congreso Araucano de la Federación Araucana (cuyo secre-
tario ahora era Juan Antipán Calfuqueo) en Horoa, Nueva Imperial. Se
celebró una "gran fiesta" con la participación del Alcalde, el Gobernador,
el Jefe de Carabineros y más o menos 10.000 mapuches. Algunos de los
acuerdos del Congreso fueron remitidos a las autoridades en forma de
telegramas: por ejemplo, al Presidente de la República pidiéndole que el
estudio de la reforma a la Ley 4.169 se postergara y considerara los
intereses de los mapuches, solicitando además "...la devolución de los
archivos de la Federación Araucana y Comité Ejecutivo de la Araucanía,
secuestrados en Loncoche el 9 de febrero de 1929, y garantías para esas
entidades y su presidente Manuel Aburto Panguilef de parte de las
autoridades del sur" (DA 9/1/1930). También se planteó que las autorida-
des "...suspendan sus molestias a los indígenas, relativas a I1evar sus
muertos a los cementerios, por estar en pugna con la disposición N.2 del
artículo 10 de la Constitución Pública" [Link].).

La unificación quedaría bajo la vigilancia de los Congresos Araucanos


(Manuel Aburto Panguilef).

A fmes de 1930 la organización se hizo partícipe del I1amado a la


unificación de las distintas entidades mapuches quc hiciera la Sociedad
Caupolicán. En la asamblea convocada para tales fines, Manuel Aburto se
refirió al origen de esa iniciativa "...recordando las primeras conversa-
ciones que sobre el particular sostuvo en Santiago con el señor Arturo
HuenchuUán Medel, quien según su modo de pensar era el verdadero
iniciador de la unificación después de su regreso de Estados Unidos, idea
con la cual él estuvo siempre de acuerdo, manifestando al señor Huen-
cbuIlán que su persona no sería jamás un obstáculo para la realización
de las aspiraciones de la raza, lo que se complacía en manifestar una
vez más en presencia del señor Intendente de Caulín". Puntualizando
luego que "...no solamente auspiciaba dicha unificación, sino que tampoco

48
le ~em¡a., ya que tal acuerdo, como 1m hombres encargados de dirigir la
unlfieaclOn quedarían siempre bajo la ",wlancia de 1m Congresu. Arauca.
nos que en addanle se harán en todas I~ sock:dades indigen~ y por
todo el reSlO de la raza..siendo calurosamente aplaudido por la asamblea
"(DA 1JI211930).
El líder de la Federaci6n parlicipó acliV¡jmenle en scplil:mhre dd
año 1931 en el Comité Central pro elección de Arturo Absandri par..
mandatano de la Republica. Como presidcnte del Comité Ejecutivo de: 1..
ArauQlni~ dingió una circular a los caciqu~ mapul:he!> con el oo,cto de
que adhirieran a esa candidatura: •...dcbcn tocar sus cull cull o lrutrU~
cornetas en la manana del :!.7 del presente me~. dia domingo, rayand<l el
sol, y a las die/: de la manana orar a Di05 ) a Nu..:_"tro Señor Je~Ucri....o,
mvocánd05e las ,irtudcs propias de la rJJ:a. para que sea Presidcnh: de
la Republica el senor Arturo Alt:ssandn Palma y para que su gobierno
rc:;;uelva el problema de tierra:'>, cortando tudas I~ inJll."ücia:.. y educa-
ción de la raJ:a araucana. La oración se hara con muday...Finalmente...se
ruega a todos los senores caciqucs... para que concurran oficialmente al
dcsfilc todos de a caballo, en honor del candidato Arturo Alessandri, el
próximo sábado· (DA 24/9/1931).
En la cntrevi!<.ta que el Comité Central pro candidatura de Alessandri
sostuvo con éste en Temuco, Manuel Anurto Panguilef le planteó "...el
problcma de la tierra, diciendo que la ley dictada en 1927 sobre División
de las Comunidades lndigenas y reformada pmlcriormente no contenía
los intereses de la raza, porque no habia sido dictada tomando en cucnta
el bienestar de los aborígenes; porque con la enajcnación libre de Que:
habla, constituye un peligro de futuras m~rias y (JOrque no se tomaron
en cuenta las justas peticiones de los indlgenas hechas en rept:lld~
ocastones. Agregó Que el probkma dc la tierra dcbl:ria rcsol,..:r~ urgcn·
temente. El senor [Link] reconoció la )\bticia de esta petición" (DA
2819/1931).

la IUpublial Indl~na, La mil> sentida aspiradon (declarac~ln de la


Fedcración Araucana).

A finC5 de este año. no obstantc la pr..:dllcccion por Arturo AIi:SSiln-


dri, la Fcderación propuso un Ofiglnal rumbo, un proyecto que fUe el
corolario dc su alianza política con los SCCIOrc:;; más radicales de la
izquierda; la FOCH y el PC. La organilacion lomÓ una utopía y una línea
reivindicativa que se manifestó cn plenitud en la celebración, el 25 de
diciembre, de su XI Congrcso en RangUlluleufu Asistieron al Congreso la
Sociedad Caupolican, la Sociedad de Aborígenes Ouitapán, de Victoria, la

49
Soc~ct.d de A,aucanQ!i Malakhe de Chokho~ la Socicdad de AraucanOli
Cacique Lautaro de Ñe,eroy y numcrOMJS Con jos Federales. Tam~én
estuvieron presento la I...íga Ci\.;ca Femenina Y la ,FOCH. La mc,sa dlrec-
tn.. quedó compuesta por Manuel Aburto Pangulld como prC\ldenle, y
Cbaf Colima y J.A. Cheuque como secretarios... .',
El punto ,elennte de este congeso fue: ...Ia COnstllu~lon d: la
IUpc:AblKlI JItl1lgmIl que de~rtó el dormido eco de la más sentida aspIra-
ción de la raza (para Que:) pueda desc:n\'O"-cr su \ida de aeue,do a su
psico'ogia, coslumbrc:s y rituaic:s; .~r la dueña dc su ,tierra, oc::up~ndo las
provincw en las cuales puedan m1r sus 150.000 .ndlgcnas (considerando
las rese~ para el crecimiento de la población), en quc su educación
sea orientada hacia la reali7..3ción de su propio bienestar; en que el
Putblo Aroucono se gobieme o si mismo y ell que su progreso y culturo
UiVI c~lIdos por ti mIsmo". Sc planteó que este anhelo scrla realidad
loda \~7 que estu\"ic:ran unidos mapuch~, campesinos y obreros; "...e1 día
Quc el proletariado chileno unido fraternalmente conquiste el poder y
haga efectn'3S s~ justas rei\indicaciones". Finalmentc, esta idea debla
ser iAcukada a los niños como "un culto sagrado· (DA 2JlJI932. lodas
w. sipientes cilas referid<u al Congreso provienen de la misma fuente).
En relAción a la tierra., el Congreso acordó rechaar la ley sobre
cumunKbdcs Indigen;u. •.dictada por la tirania de Ibáñez en complicidad
ron b. graodcs lerratentt;ntes para de::spojar definil;\'3menle al mdio de
sU!> Itcrr4!o" y exigió •...Ia inm..:diata devolución de lo!> terrenos usurpados
por los particulares y la dictación de una nUe\'a ley consultando a la
rn.a·, También solicitó se mantuviera en SuSpenSO los remates dc tierras
rbC3les, tal como 10 hiciera •...en 1925 el entonces Presidente de Chile
don Arturo Alessand.i Palma a petición del IV Congreso Araucano", y
que esta medida se extendiera a la colonilaei6n extranjcra y nacional,
mienlras no ¡¡nalitara la radicaciÓn de indígenas. Asimismo, se declaró
en contra del latifundio y a fa\'or de la tierra para los que la trabajan,
~ablcciendo un mfnimo y un maximo de hect;¡reas (100 y 1.000 respee-
ti\arncme), demandando la caducidad de las concc~iones de tierra.
En cuanto a la educación. el Congreso argumentó que se había
requerido a innumcrabk:s gooianos la educaciún de los mapuches·....sin
Q1k. )[Link] se haya COd5Cguido una sola e!>Cuela"; JX1r cllo •...exige, en
est.a \'t:l, imerprelan,Jo SUS derechos., la creación de la enseñanu in-
digr:~ i8)1alindosc cscueLb rurales en las propial> comunidades, escuelas
grlDjb e Imemados para maestros indigenas y e~tableciéndosc en el
MlniMe,io un senicio Inspc:ctivo que dirija, controle y perfeccione esla
enseñaru..a",
El Congreso propició una organización de la Araucanía que con-

50
templó la •...unificaciÓn total de la raza en una sola institución que
comprenda en su .M:no a todas las actuales organizacionet>. dirigida por
una Junta EjecutIVa y que cuente con agrupacion~ en las du...intas
ciudades'. ~ta institución tendria el carActer de •...partido de c1~
una línea rc\'olucionaria de lucha y conectar cl mmimiento social in-
dígena con cl mmimknto social obrero y campesino". Para realizar esta
idea se nombró una comisión de propaganda compuesta por CWr Colima,
J.A. Cheuque e Ignacio Hucnchullán. que con\'(x:aria a un Con~c'>O
Extraordinario en Mayo de 1932. Asimismo. se hizo hincaplt: en b Ur-
gentc necesidad de unión de la raza para obtener los derechos y rci'in-
dicaciones que le corr~pondian.
El Congreso al:ordó, dado que los problemas educacionales y de
tierras estaban ligados con los del proletariado nacional, •...mantener una
entente cordial con la fOCH en su campaña pro-liberadón dc las c1asc.s
explotadas·.

Otras condusiones del Congreso fueron.

1. Derogación del D.L. 4.005 (por considerarlo un atenlado contra los


salarios).
2. Aulorilación de extensiones máximas y mínimas de los cementerios
mapuches (5.000 y 1.000 hCl:táreas respcctiv;.lmcnte).
3. Recomendar a los indígenas inscribirse en los registro electorales.
4. Solicitar se declaren zonas M:cas las regiones de la Araucanía •...por-
que el alcohol corrompe las virtudes de la raza. debilitandola física-
menle·.
5. Demanda que se evitc celebrar contratos de arrendamiento y apare
ría con huineas, prefiriéndolo hacer con mapuches.
6. Concesión a los jefes de comunidades guías de libre transito.
7. Recomendar a los indígenas contestar con [Link] los formularios
estadisticos.
8. Pedir la concesión gratuita del carnet de identidad. sin exigencias de
certilicado de nacimiento o matrimonio, bastando un escrito de jXrsoo3S
conocidas de la comunidad para acreditar la id~ntidad de las personas.
9. Solicitar una rebaja del 50% de las palentes de las carretas.
10. [Link] el impuesto a la molienda.
11. Solicitar la conceslón y la reapertura de caminos \occinales para
indígenas.
12. Exigir protección a las autoridades para las indigenas que venden sus
artesanias tcxtiles en estaciones pues son víctimas del pillaje de los
comerciantes.
13. Eslab&ccc:r en Temuco una oficina dd Comilc Ejeculivo de la Arauca·
lÚa para defender "_.a los indigcna.-. '! d conlrol de la recta justicia en
b Juzpdos de l~", MI pre9dcnlc sera Manuel Aburlo Panguild.
14. Sumusc a w. protestasCOlllJa el Congreso Termill
15. [Link] por las ofe&aS a la raza que hITo el Ministro de Tierras y
CoIoaizxión Teodober1o Ah,nu en una reun'on con la Sociedad Caupo--
bc1n y que -_..1l rcrenrse a la raza Araucana diJo que el Gobierno lenf.a
el propó&ilodc bquKlarla-,
16. Reclamar ~ Gobierno la r~rva do.: tterra.-. fl!>Caks di5ponibLcs Y 110
radicacion de InJigcJl.b en c1Lts., ~ .esten o no comprendidos en una
merced. loaundo en cuenla que los eumuneros posesionados di!.ponen en
la actlulid.d. por familia, de: unas cinco ho.:[Link]'
11. Pc:dll la dcrogacion de O.L N.26 dd 20 de marzo de 1931 por consi·
derarlo un alentado Iobierto conLra los derechos de los mapuches.
18. Se d~puso que ••..Ios días 23 de diciembre de cada año, rayando el
sol dc:bcrá celebrarse una Oración solemne dirigida por los presidentes
de COMejos Federales y Caciques para el éxito del Congreso Anual,
tocando los instrumentos musicales de la rala '1 quemando 'fchutún'".

Así, al finalizar este período la Federación Araucana se erigió no


sólo como la organizaci6n que resisti6 desde la cultura, sino que junto a
ello propuso una forma de de!>arrollo poHtico y social aut6nomo del
pueblo mapuche. Esta JlSpiraci6n, creemos. ~bol6 el sentido de identidad
de origen y, por primera vez ·al menos de manera explícita·, el de idcn·
tKbd de <kstino: el pueblo mapuche congregado en pos de la realil-.i1ciÓn
de una utopilo: la de la Repúblic.a Independiente.

e) LA U'IO~ ARAUCA'IlA y LOS CAPUCHINOS

El aratN:atlO bao probHo llasla la nidc-ocia que no n; ¡.fmor (P, Geró-


auno de Ambcrga).

El acaecer de la \'Kla mapuche de eMe siglo fue inseparable de la


labor y la \igcncia de 1M igk:'lb crbiianas. Ella:. asumieron la larca de
-educar" al mapuche y evangdinulo, por primera vez, de manera pero
IDaDCnle y sisteNtM:a. La Iglesia Católica y, en menor grado, la Anglica.
!la y la Melool5la fueron actorc.s regionalc~ de gran imponancia política,
que luvaeron una preocupaclón preferencial por los mapuches. Su vi~i6n
del problema IDdfgcna ~ [Link] en las decisiones gubernamen.
tales, y su opiniÓn permltl6 eVitar muchos despojos y atropellos; pero

"
tambi~n obstaculizó el d~~rrollo y los plantcamient~ de alguna~ d~ l:u
organtl-3cione.s indigenal>.
Para la Iglesia Católica el plk;blo indlg~na nt:lX liaba ser cr~iani/.3­
do, civili7ado y :uimiladll a la nación. En e'ola larca ~us miemht(b se
percibieron como "... ~ lIilmado!. por la PrQ\.idencta para sacarle a la luz
y al uso de la Iglesia y de la rl;M;il)n" (Rilmbcrga, DA 01211916). Sin
embargo, la preocupacit,n de la Igk~ia fue moi.!. amplia_ En el Edicto de la
ceLebración del Congrcw Arau.:anl!>ta de 1916, plante6 la urgcncia de
hacer suyas la defc~ y la protecclOn dd molpuche: 'una raza comC) éliola
que dewe la conquista espanola dio prueha\ clCIraordinarias de lalorra-
7.3 que, a pe~ar de su ignorolncia y de algun...s supersticioncs, nunca
rindió adoración a los ídolos; rala, en fm, dotada dc muchas buenas
cualidades, !ilnto fisicas como morales, no mcrece quedar cn el abandono
en que la hemos dejado ni seguir siendo \lclima de expo1i<lciones y
fraudes de parte de hombre~ sin conciencia
"Compadecido dt:1 !ri,te e\tado en que toda'ia ~ hallan 13.'> ralas
indlgenas de America_ Su S...ntidad Pio :\. con kcha 7 dI: junio de 1912,
dirigió a los prcladOl> de 100... dld la Encidit:a ucrimdbili, con el lin de
que lodos en sus rCl>pt:cti\a naciOnes toma!>Cn a \u cargo la defenl><! y la
protección de 105 indigt:n:u- (DA 19 1(11916).
Fiel a este espirítu, la Iglcl>ia Católica fc:'""3ntó permanenlemenle ~u
voz ante los que trataban al mapuche como una raza inf.:TÍOr, 50bre todo
porque ,io en ello: "El grande oktaculo que .... opone a esta grande
obra, es la preocupación que generalmente se tiene contra el mdio; ..e le
cree un ser inferior, Pero el araucano ha pr<lbado [Link] la e,idencia que
no es inferior y quc en iguales condiciones es capal de tcncr iguales
resultados como el blanco, en su estado físico, intelectual, moral y
económico' (Gerónimo de Amberga, DA 1311211916).
De este modo, en la impugnación al racismo y en la valoración del
indígcna la Iglesia tu'o un lugar importanle. El problema sumisti6 en lo
tocante a la cultura y, en particular, a la vida religiosa mapuchc. Ahl
fue intransigente, mdS aun cuando éste fue reacio ~ aband~nar su, ad-
mapu. Pasarían l<lrias décadas antes dc que la IgJeya apreoara la pie-
dad" y la "fc" expresadas en sus difcrentes ritos.

Dios, Patria YPnlgrno (Lema de la Unión Araucana),

La Uni6n Araucana se gestó en 1926 bajo la tutela de los padres


capuchinos. Emergió cn el mO,menlo en qu~ I~ Federaci6n Araucana y la
Socicdad Caupolicán hegemonlzaban el mOVImiento mapuche cn pro de sus

53
dcredK». Su pue5la en escena fue una suerte de contrarrespuesta a la
acciOa de CSM organizaciones, COfIIO se. afirma en un telegrama que el P.
Gudo de Rambcrga [Link]ó 31 Intendenle de. Caulm; ·La Sociedad La
UDIÓII AfaUQDa fundada por las M~ Capuchinas con el fin de
OOIIIrarrcst.~ la sub\-ersnlll pr~ comunl:>ia entre los arauanos en
cuya civiW~ estalDO' empeñados· (El Araucano U.5/1927). ~ di\'isa
de [Link] organización -Dios, Patria y Progreso- enunna el esplrltu y la
Kko&ogJa que la animó. Su presidente ·por varios años- fue Antonio
Chlhuailaf (a la sazón Aleakk de Cuneo, creador y bder de la Moderna
Araucama de Cuneo, que fund6 en 1916 y en la cual militará paralela-
mente durante lodo este periodo); pero su polftica, sus programas y su
dirección recayeron en el Prefecto Aposlólico de la Araueanía, Guido de
Ramberga.
El objetivo de la Unión Araucana fue el bicneslar económico, inte-
lectual, moral y social para •..,combatir los grandes males que hoy ani-
gen a los araucanos· (DA 221311926). Estos ·males" serían; la ignorancia,
el alcoholismo, la poligamia, la "inseguridad en la posesión de sus terre-
nos·, el atraso agrícola y la desunión. Fue, eso si. en el ámbilo de la
·moraJ" donde la organinci6n encaminó sus mayores esfuerzos.: la educa-
ción y la crcaci6n de escuelas fueron percibidos como mcdi05 fundamen·
ta&cs para que Jo¡ mapuches se inlegraran a los usos culturales occiden-
ta&cs_ Del mismo modo, estimó Urgenle •...establecer el malrimonio cris-
liano" y ·_..CXlirpu en absoluto el \;00 de la poligamia" ([Link].). Enlre
las estralegias pua conseguir estos fines estuvo la de; ·Elevar a la
mUjer araucana por medio de la educación al alto nivel de la mujer
[Link] que disfruta al amparo de las leyes., de la religi6n y de la
soc~dad civil cruliana· ([Link].). En el pl,lRo de la economía, la Uni6n
Araucana declaró que atenderla •.. ,con preferencia la justa defensa de
sus suelos y no omitirá sacrificio de ninguna cspecie para dejar a sus
miembros en tranquila posesi6n de su amado tcrruño, obtenida después de
una lucha de cuatro siglos conlra invasores de una y otra nacionalidad·
([Link].). Asimismo, se ocuparla del desarrollo agrícola, de obtener la
igualdad en las lr~s comerciales de los productos indlgenas y de
la coasecución de crtditos.
l...I Unióa Araucana funcionó con "asambleas- que se reunían anual-
meRle en ·parlamcnt06· En el momento de su creación conlaba con siete
asambkas (Ouilacahuin, Trumao, San Juan de la Costa, Bor~ Roble
Huacho, Ouepc Y Cuneo) en lugares donde, generalmente. estaban es-
lIbkcidas las lIlisioDc¡ eat6ticu. Su sede principal estuvo, al principio,
ea SaD Jost de la Mariquina~ luego se Ir&5lad6 a Padre las Casas. Contó
coa WI periódico propio, ·EI Araucano·.

54
t EL ARA(CA~O f }'arA los indfl[t'nu,; J•. ('!li/e,1" .~II" ¡ti"':!".,

,Hu I ,
,t\:I~E\TItrlt "'~It'LE.\nL'\~ 1.1 "'u." r ..n,Ia.... 1'", XI. Io- ...",fl,' la
,h,... ~"".loo 1... )1"". ',"" ,1" .. ,'t"" ;...
,1'\nl\iI;"\S. )l.\m,'H \0 I.::\IOOS' • ~ 10....1 _,,,lO .. I.. l~ ...' .,...." ••; ~ .. ~ .. U\t)
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..o"f.. , el MII,I' R" ... ro1l,\n I'adre O,,,d.. dO' ,,,. '1"" .... ,,1,·.. .-1~llfr-o d~ la 1ll!1l"llhrll oJ~
fWulLo-ljI'I'. 11'11'0"'" 12.1urlt''''' .. r.,," ha ¡'I"l,·
,n ' ...... 'U·O., ,·'.ltando> ""I'IO'm.o
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rurn~ uoil"""l" ""n... tn'"l'nlenno...I," ¡;1Que quiua1...,,'o
'''~J.,'n,,, de 1:\ .iln~lti" in....
alo) "lo ~uL", 1M _ J>I'llo-,o. de "0''''
~ ..."'.. " "'"....1, ...01l6n'.....,... ~ ..J .JI"
1m_ """', h" ro1l1l.l0 de ...-11'01 1,1n· " .. II·~' ....
tOfo. 1,. ".1<'. \'11""'....,.... t"'" l"¡r;rin'''• .f L(omo lO rulil1rál
....otld........1 11 ,'," .._'''' mwrl.\ .. ,,~ ' ..".1..,1 .....1.. 1"''''''':OlJlI'Rlt'' la ,gooran.
,hIPnl"in. ni "~Ir ...[Link]" , n....."" l ....n'1' . "".1,. ,[Link],lo.l.. ",1 " ... m"lnm..""'. ~ ni·
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\' .IH>rIl. d p_ ,11' .. te ul.. rt,rlo dl'l ¡Con eu~nlos slltios cuenla ya1
.1"", "" 12 nl\o-, .,. d....l'lll"l' d.. h"lJo'r ...,.
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pn'c'~~'" CU lol'ltn ,. ~uo.a ,,~pene'K"a
,.(u31 es su or;ano oficialJ
"U t, l,r,·",!",1 ,r" Jo .dod. IIl'lOO dI" .aolO tu· l:.'}-.'/. . Iltll·c~su·. qUI'b<r' el l;t.
tI'81l1>'llIU flUr 10. enu"," d.. loa " ..lK6nOI; dI' <o ,1.. un "" tolO .... 11\ So<~'tiuoJ. ~", ,p;,em.
'","'''1' ... \"f "u....,O o 1... robNa de lu Il,....." 0""1':"" d.·l Su. y ~"rte.
ul,,'" ""~iu,,nlftl ""tl'f' l<.. ,udlb"eeoa. 11.' nft.. i, 1"""', ..1 remedio, q~ 04 olre-

"
ProWWr el ejrn:kio. la ..tipas, .....U l y [Link]üdosu roshlmbrn
(dcdMaci6n del 1 Parlamcnltl de la l'nión AralKana).

El I Parlank:l1lO ck la Lrnoo Araucana -pre~dida, como sabemos por


AnCoruo ChihuaiJaf. y coa d P Ramberga como DireClor General, Anlo-
rUo Coftan como S<:oelal'lQ General, Franebco Manquel como Tesorero
General y Franci:.co Cht.:uqudaf como Consejero Gcncral- se IIc\"ó a cabo
en Oucchcrehuc, en abril de 1926, Y conló con la asislencia de más o
meno!> cien mapuche". El eMilo de mOl reunión da cuenla de los inlenlos
de <;lncrClismo y fusion cultural que propiciaron los sacerdotes capuchi-
nos.: se inauguró con una misa solemne en mapudungu y en español, y un
saccrdote subió al altar •...para ofrecer el gran sacrificio del cordero
inmaculado al único y \'ududero Dios de las cosec/los' (DA 2U41l926). El
[Link] manifestó que •...daba gusto \'cr cuán fácil la lengua indígena se
adapta al ritmo y melodía de canciones religiosas alemanas y castellanas·
[Link].). Luego de eSla misa hubo un almucT"LO de cazuela y asado.
En el Parlamento habló primero Antonio Chihu<tilaf para agradecer
los esfuef7Q!> educacionales y orgam/.acionales de los capuchinos en pro
del puebto mapuche; luego el P. Bemgno (de Munich) y el P Félix José
de Augusta, que hilO un largo dis.cur50 en idioma vunaculo rdiriéndo!oC
a diversos lema~ entre ellos la subdi..isi6n de las tierra.", su 00 ena~na.
ción, la herencia y la educación: •...no todos pueden ser agricultores, ni
tampoco empleados del comercto, hay que abrir para muchos la carrera
industrial· (op_cil.). También se dirigieron al publico el cacique:: ~nlU\
[Link] y el P. Scbaslian de Puerto Saa\edr<t El diputado Armando
Monles en..ió espcciakJi J;3ludO!i a la L ni(ln Araucana, expreJianoo el
interéJi que le asiJitía en el ·[Link] de los indígena.'>· a 106 cU<tb
defendena por SUJi "ideales de una democracia CTi~iana- (op_cil.).
Entre la.'> oonduJiiones de CJite Par\am..:nto. que fueron remitida!. al
PreJiidente de la República Emiliano Figueroa, de~tacan: petición de
radicación de los mapuches que no \o estaban; aumento del Jiuelo a los
que habían recibido menos de seis heclareas, ha.'>ta complelarles por lo
menos die?; .solución a los litigios por tierras; cumplimiento de las leyes
antialcohólicas; facilidades en los registros ci\iles para la conSlitución
legal de la familia indígcna: amparo económico del Gobierno para las
escuelas de los misioneros capuchinos como modo de fomentar la instruc-
ción, especialmente la ensenanla agrleola. T¡¡mbién •...prohibir el ejer-
cido de las antiguas, paganas y supersticiosas costumbres indigcna.'>,
como el machilún, rehuetún. guillatun y otros que suden cdebraro;e con
grandes [Link]. Aunque respetuosos de lil!> ideal> de nuestros antepasa-
dos, comprendemos que el ejercicio actual de estas costumbres es más
bien un retroceso en la civilización, por cuyo moli\"o pedimos su aboli-
ción· (DA ~.. 1926).
Estos planteamientos COnslituyeron la piedra angular que mO\ililo a
la Unión Araucana durante el periodo que analizamm. El apoyo y las
alaban7.3S, por parte de la pren.'>3 y de la ins¡itucionalidad regional al
trabajo y ~ fines de esta organizaci(ln. aM como al P. Ramhcrga..
fuerOll considerables. EnconlramoJi un eJ~mplo en estas palabrb: ..debe
a los Capuchinos (la prO\incia de Cautm) la rcg..:neración dc los arauca-
nos. los bra\'os ·indios· que gozaban de fama de borrachos (: idiOl~
hasta no ha mucho tiempo. han debido cxpcrim..:ntar un cambio radical en
las costumbres depra"<ldas bajo la lutela piadosa de IOJ; Padre~ Capuchi-
nOJ;· (DA 2114'1926).
El Gobierno respondió rápida y posíli\amente a las demandas de la
organización. En mayo el Minislro del Interior, Maximiliano Ibjñcz,
dirigió Un:l nOla al Intendente de Temuco para que informara a la Unión
Araucana que sus peticiones habian sido dadas a conocer a las autorida·

57
des pcnlnen1cs. "~.piditndolcli adopten !ti medidas necesarias para
gt~accr lo wlicitado' (OA 2""'" 1926), Y tamWn que había instruido
·k.5C ~abkzca e.\pcwl \1gilaocia, para que en la celeb.-aóón de resti-
~ ao se J-actique con aetO!i contrarto¡ a la moral y las buenas
COSlumbfcs" ([Link].). Adc~ el Ministro ordenó a lo:!. OfICiales Ci\iles
de la zona que [Link] graluítarnente a los hiJOS de mapuches en los
Rcplt<lS [Link].
En sepliembre la Ofganización dectuó una asamblea en Padre las
Ca!>a5 para respaldar la ley de ~ubdi\isiÓfl de las comunidadcs elaborada
por Manuel Manquild. A la reunión asisti6 este último para explicar el
proye<1o, Y el P. Félix de Augusta corroboró el ravor de la Uni6n Arau-
cana en torno a liUS ideas. Asimismo, Antonio Chihuailar se refiri6 a
•...Ios comentarios mal intencionados de algunos elementos de la ra1.:"1 que
dicen que no hay escuelas para los aborígenes"(DA 7(]J19UJ). El dirigen-
te desmintió esos planteamientos, argumentando que los capuchinos
poseían mis de 30 escuelas para los mapuches. subvencionadas en pane
por el Gobierno; habl6 sobre la suspensión de los remates de tierras
[Link] ha.\t.a que se comlitu)'tra [Link] la propiedad mapuche;
IaJnbtcn enfatizó la nc~ de designar un.. comisión para restituir las
ticTTb IbUrpadas; la rad~ prerercncial de los indigenas de Uan-
qwbue y Valdi\ia; la subdi\isión de las tiCtTOb de modo equitati\'o para
dar JI W r~iJia<¡ los medios suficientes para su subsi.!.tencia; la eKCncl6n
de contribuciones hasta pasados ocho años de la subdi\isi6n; y la crea-
etoo de UD nUC\U protectorado de indígenas en O5orno.
El dirigente de la Unión Araucana promovi6 una ruerte campaña
contra los miembros de la Sociedad Caupolidn. Sus ¡Ilaques se dirigieron
a Arturo Huenchullán Medel, a quien acus6 dc comunista. Esta incul-
paci6n le signific6 al proresor un sumario (ver detalles en Sociedad
Caupolic1n). La crlllada" prosiguió durante el año 1927, momento álgido
de desa...enicncias entre los planteamientos de la federaci6n Araucana, la
Soctcdad Caupolicln y los de la Unión Araucana. La organización re~pal­
dó la Lcy-Manquilet utillLando sus asambleas como tribuna de difusi6n
e impugnacióD I las agrupaciones que la discutian (1I.:r estos ataques en
Sociedad Caupolicin y federación Araocana).

~ • la ilku --h•••, Y rabas ~ • los ee-trariOl _ ..


U.... " ' - - (AntOllio Chihuailaf).

Por su lado, el P Rambcrga se con\ini6 en el portavoz de las ideas


sobre la constitución de la propiedad ausltal. Asimismo .y como ya

S8
sabcmO!;- fue una pieza clave en la represión de Manuel Aburto P¡mgullef
(para mayores dclallc~ ver los contenidos de su Cal1a Pastoral en Fede-
ración Araucana).
En abril de 1927 la agrupación realizó su 11 Parlam<,;nlo en San Jost
de la Mariquina, inaugurado con una ceremonia religiosa donde el P.
Félix de Augusca. en mapudungu. trajo " ..a la memoria de ill§ ~enles
la Pasión dd Redentor para que §can rcnwosos C<ltólico!. a b. \'el que
buen06 ciudadan06" (DA lAII921). Esta asamblea contó con la ~encUi
de Manuel Manquikf. En lO!> discurSO!> wuvic;ron el P. Rambc:rga que se
explayó sobre el comunismo •...eI peor [Link] de la humanidad- (011._
cit.), el P. Augusta y Antonio Chihuailaf. qu<; uhort6 •...a desconfiar de
las ideas malsanas y [Link] promesas de los contraria> a la Unión Arau-
cana" ([Link].), y finalmente hizo uso de la palabra el propio Manquild,
exponiendo su proyecto de subdi..isión de las tierras. El 11 Parlamento
apoyó "la depuración administrati.. a" en la que cstaba empeñado el Go--
bicrno. Las conclusiones remitidas a éstc no variaron de lo sustentado
por la organi7ación en el afio 1926.

iQui humillante y ~pugnante Iratamj¡~I\to de la nlujer! (El Araucano).

Durante ese año la Unión Araucana continuó sus demandas por


cducación (entre otras peticiones destaca la de la Unión Araucana de
Roble Huaeho, presidida por José Alonqueo, que solicita allntcndentc la
creación de una escuela en ese lugar) y su lucha por la dcsaparici6n de
los rasgos más resaltantes de la cuhura tradicional: las machis, los
machitunes y los nguillatuncs, Entendiendo el rol estratégico de 135.
mujeres en la reproducción de estas prádicas. sobrc lodo en las mágico
[Link], sus reparos se anclaron en ellas.. haóéndolas culpables de
hcchiccrfas que transformaban a los hombres en ..-¡ctimas •...del '>'C:ncDO
que una mujer cobarde le h3bía credenciado por rcncores....siempre son
mujeres, y mujeres muy mal afamadas que manejan ..-encno, y de eMas
mujeres se valen muchos para vengar agra\ios y satisfacer rcncores· (El
Araucano, N.t4, 1927), El Araucano prop~ a los mapuches el ideal
femenino: ",..1a mujer debe obediencia y sujeci6n al marido y éstc debe
compasión a su mujer, debe gobernarla con moderación y cordura por ser
mAs fnigil y de condición más flaca" (op,ciL), Asf se conjuntará una
crítica al "poder" de las mujeres mapuches (brujas que dan la muerte)
con la alternativa modélica de lo femenino-- occidental como débil y
subordinado. Antonio Chihuailaf, por su parte, escribió un artículo en El
Diario Austral, alusivo al Congreso de Maquchua de la Federación Arau-

"
cana. crilicando su estímulo a la poligamia, 1m nguillatunes y 101 \'enta
de ~ hijas (er. al respecto Federación Araucana),
Nos delendrcmo,> un poco para conocer una de las estrategióls que 101
Un){)n Araucana utitiló para "combatir- 1m. usos y las costumbres tradi,
cionales, En este sentido. la organi/ación consideró fundamental la
incorporación de las mujere'> mapu('hes, Esta preocupación por la afilia-
ción dc e1cmentos femeninos se concatenó con la de la Iglesia, que \cía
como unieo modo para quc los indigcnas se intcgraran a la cultura
occidental el propugnar su educación, Dentro de ello, instruir a las
mujeres se lransformó en un punto nodal, pues éstas [Link] a los
hijos y, además, eran las transmisoras por ellcelencia de la cultura
anceslTal y dc la lengua. Esta importancia llevó a la organización a
dedarar que ·"Ja mujer puede jugar un papel muy importante en la
Unión Araucana, principalmente en nuestros días en que se levanta el
grito: ·abandonad el cristianismo, volved a la poligamia y a las coso
tumbres de nucstros antepasados· (El Araucano N.2, 1928).
Las categori/.aciones quc la Unión Araucana difundió sobre la mujer
mapuche fueron: ·esclava", "vale lo que un animal", ·el padre cs su amo".
·la roban", ·pagan por ella" ·ique humillante y repugnantc tratamiento de
la mujer!" (El Araucano N.3. 1'Jl..8). Es notable que esta organización
haya sido la única, en esla época. que se ocupó de la situación social de
la mujer mapuche. La finalidad de esla mirada ..e vincula con su política
[Link]. Pero es poe;ible distinguir también. en este discurso, una
postura "modernizante" que entendía que era preciso transformar aquella
poderosa base de tradición y mantención de la cultura que representaban
las mujeres. Por supuesto esta ·modernidad· fue cxigida al pueblo mapu-
che y no a la sociedad nacional que conservaba valores similares. A fin
de cuentas, la proposición de la Unión Araucana fue la de Cólmbiólr los
rasgos patriarcales mapuches por los occidentales (recordemos el artículo
dc El Araucano de junio de 1927, quc propugnaba 101 sujeción de la mujer
al marido).

No [Link] e'lcmenlb anarquiZlllDles que' no comprenden al allo espírilu dC'


equidad qUC' h. piado. 1egI!>llIdorn de nUe'stra propia raza (Antonio
Chihuailaf).

Las actividades del P. Ramberga se centraron en hacer ofr a las


autoridades sus planteamientos sobre la propiedad austral, en rcsponder a
~ crítteas hechas a los capuchinos y en contradecir la •...acción disol-
vente y anlicivilizadora de Manuel Aburlo Panguilcf en conlra de la

60
mOfal y religión criMiana" (DA 1;11'1927). u.... oh&:\iwl$ reproch~ a la
Fedcracion Araucana y a ~u caudillo parcCI.. ran !oCr prO\ocado<. por un...
~ucrte de fantil!offia qUt: la linión Arau..:..n.. nct:c\u..ha e:tOrci/.;lr con-
tinuamcnte. En octubre Rambcrga se: cntrc\l-.... lI u.n el [Link] [Link]
y CQn el [Link] de Fomcnto de la Cf"'lM;;I (Ad"Il'1 1l>ilJk/), 4uICncs
apoyaron sU!> argum..:ntos pucs Las ge....ionc qUt: hilo el ahnc~Jo
!>accrdote no tardaron en dar sus huu,." loda \(/ qut.: los Poderes Pilhli-
COS,.,<,o; mteresaron, en formd decidid.... por 101 mcjor <.oluó,," de \<>lo
problema¡, que afectan a la rala araUCdna y a 1.-.1. pequen" col,,",...
naci(lnalc¡,' ([Link],).
En el 111 P;¡r1amcnto 4ue la Uni(m Arduc¡ma celchrú en Boro.. (en
cnero de 1928), 1m derrotero\ de la org¡tnl/Jcitln no \'arlaroo: apoyo a la
nueva ley, censura de las demás organi/acione\ mapuches, re~p;,¡ldo
irrestricto a Manuel MJnquilef En el tekgf;,¡ma dcspachado JI Mmistro
de Fomento con moti\o dd Parl,¡m¡;nto, l.C C\prel.ú: Desde el coradlO
Araucania. histórico sucio 8oroo, cmia l n."o Araucana con 10'> Padres
Capuchinos., ci\ili/adore~ nue....ra ra/..... rl,: petu....O!> !Wlu~ pidicnJo
amparo y protección nuestros IOterl'SC: en pdrticular lranquilid..d y
poscsión suficiente sudo. (FOO) Antonio lhlhudilaf. [Link]. Man.'dino
Ñ:mculeo, secretario' (DA 6.'1 1918).

AnlOl'1I0 Chihuailaf, pI'mciS-1 dingenle de la Unión AraU(ana, mm> 1929,

61
Ea e!;C ~ año Amonio Chihuailaf fue elegido miembro del Tribu-
nal de Divbión de: 1M Comunidades. junto a Ciro Salazar, Ministro de la
Coree de Apdaciones de: Temuro, y M. Ramircl, ingeniero de colonil..a·
cióa. A ~ de: tU ~ ChihuaiW renuncl6 a la presidencia de
~ [Link]óa en Cuneo, (Moderna AraucanCa, la cual dirigi6, como
diJCramos. paraklamel'ltc a la Unión Araucarta), ·...a fin de alejar de mi
bdo toda SlbPica<ú. y.a. que no fallan, degraciadamente. debido a n~ra
ioci~nte ci\-\lizacióa, elementos door..entcs y anarquizantes que no
qUlCrel'l comprender el alto espíritu de equidad que ha guiado a [Link]·
ladores de nuestra propia r./..a" (DA 171511928),
El P Rambcrga, por su palie, fue VOl aeti\'a en las discusiol'lcs y los
conccplos vertidos sobre los mapuches. As! por ejcmplo, El Diario Aus·
Iral reprodujo un editorial de El Mercurio litulJdo "Los indígenas de los
alrededores de Temuco son una verdadera rémora para el progreso de la
cilKlad", que en alguna! de s~ acápites decía: •...debe radidrsclcs en
silios donde: no perjudiquen al país y a sus habitanles y que les es·
tablc:lu escuelas que los obligut:n a IrabaJar y a .ser prodUCli\'os" (DA
24 ~ 19Z8). El sacerdote capuchino intcrpeló ampliamente esta! opiniones
de.: El Mercwio. dicic:ndo: "Creemos que el aUlor del articulo exagera y
opinamos que se pueden encontrar otros medáos, mM conformes a la
jwJ.~ para remediar 101 males que con cierla razón se senalan en
aqudla:. lineas...5abemos por experiencia...que el indigena ya no es tan
flojo como ames, que Irabaja y.a. su tiena...iQue hablen las personas que
se han hecho rteas con los productos que han comprado al indio ini·
cuameRte!...sac3r al indígena de su sucio sin gra...ísimos moti.. . os, sólo
porque podrla producir mM quintales de trigo al ano, sería una gran
injusticia; scria una medida que manana se podrfa emplear contra cual-
quier persona honrada, al fin conlra el mismo allieulista, sólo porque
C06CCha en su campo en lugar de 100 sacos de porotos únicamente 50.
Seamos justos con todos, también con el indígena. Esto no es "scntimen·
tali$mo" como dice el mencionado articulo" (DA 71911928). Las rvones
que argumelll6 el P. Ramhcrga para explicar la situación desmedrada del
mapuche rueron: la iadMsióo de las lierras; el poco conocimiento agrí-
cola; el alcoholismo; y, por Wpueslo, la propaganda "comunista" y"des.
quiciador.." de la Federilci6n Auucana y de Manuel Aburto Panguild.
Tennm6 ellpfC5ilddo que si el Gobtemo b [Link] la mano de un modo
viWbk I o 1IIiIpuche!. y tslos esl.",ieran unidos con sus misioneros., •...Ia
rau ~n.a será en 20 años más un filClor productor no despreciable
para el pú,. (op.c&t.).

62
Practkar ~I Nguillllltún-MisllI (Unión Araucana).

En dicicmbre de 1928 se realizó el IV Parlamento de la Unión Arau-


cana en San José de la Mariquina. En los ritos de esa celebración se
puede apreciar la cristalización del sincretismo perseguido por 105. misio-
neros desde los comienzos de la organizaci6n. El P. Félix de Augusta
ofició una misa en que •...fuera de rezos y cantos en mapuche...(ofreeió)
algunos actos que podrían llamarse ·guillatún cristiano o moderno", pues
antes de la misa tuvo lugar un acto simbólico: fue matado un cordero y
el P. Félix explic6...que este cordero era un símbolo de Cristo, el Coro
dero de Dios. En el ofertorio presentó un indígena los dones de pan y
vino ante el altar. ..y al fin del sacrificio de la misa el Ilustrísimo Obispo
Monseñor Guido de Ramberga hizo la bendición solemne de lodas las
comidas y bebidas que habían de rcunir a todos los asistentes en un
almuerzo de fraternal unión" (DA 20/12Jl928).
Entre las resoluciones del Parlamento encontramos: oposición a la
celebración de los nguillatunes 'bárbaros· favorecimiento de la práctica
del ngui11atún-misa, y cI envío de un telegrama al Presidente de la
República, que deCÍa: "Gran número de indígenas reunidos en Parlamento
Unión Araucana con ilustrísimo Obispo Guido de Ramocrga saludan
respetuosamente Vuestra Excelencia, protestan corruptores de raza que
quieren atrasarla volviendo antiguas bárbaras costumbres piden protección
decidida usurpadores terrenos y solución problema indígena por medio
amplio otorgamiento poderes Tribunal establecido Temuco y envío mayor
número agrimensores para cumplir órdenes Tribunal. Marcelino Ñanculeo,
secretario y F1oriano Antilef' ([Link]).

Ellndíge-nll esronado y trabajador surgirá (Padre Sebastián).

Durante 1929 la Unión Araucana y el P. Ramberga defendieron las


acciones del Tribunal de División. Este además comenzó a restituir las
tierras ocupadas indebidamente, despertó el rechazo de los usurpadores y
sus reclamos plantearon al Gobierno la necesidad de una modificación de
la ley al respecto.
Ramberga se entrevistó con el Presidente Ibáñez y en un artículo de
prensa dio a conocer los contenidos allí tratados (Cr. Federación Arauca-
na). Asimismo, el P. Sebastián discutió la modificación que favoreCÍa a
los expoliadores: "El elemento más comlUl que se emplea en favor del
usurpador es la falta de productividad que existe innegablemente cn
lerrenos de indígenas, especialmente en los alredcdores de Temuco. Pero

63
podc~ afirmar qUl;: para l. modifteaei6n de La ~Y no cabe en absoluto
Clole argume:nlo. pues ~ La misma tey que lcrmlnari de una ve1. por
Ioda!. con el probIcnul indJgcna.. El araucano rccibid denlro de poco
plvo I domuoo ckfinjciwl de su IcncDO..Porque e1lrtdigena esrorado y
[Link].- wrgir" [Link] ve1 que se: acabe ~ Ind¡gno estado de mcoor de
C'bd Y sw. tierra!> producir"n. y el flojo y el perczoso perder.l irreme:-
d&abkmenle todo y Cnlooces su propicdad pa~rá a manos más pt"oduc·
t,,~· (DA 11 "2, 19:!9).
No obstante estos ruerlOSo la modificación a la ley rue aprobada y
se diwhló el Tribunal de Di\isión. Al parecer, esta derrota condujo a
los capuchinos y a la Unión Araucana a una C5trategia de moderar sus
peticiones. Así lo podemos apreciar en la realización del V Parlamento
en Loncochc, en donde los planteamientos de la organización se reduje-
ron a los tópicos eloisicos de la constitución legal de la ramilia mapuche,
el fomento dc la instrucción. la campaña antialcohólica y el desarrollo
agricoJa. f\lnguna mcnción :wWre el problcma de la propiedad mapuche
apareció en \U!i conclusion<.:s.

[Link] la!; *'"'pd.-n -.is ~ • los 17 nos de t¡da ..Isi~


(P.G~de Ramberga).

Las cKprC5iones publicas de la UnKln Araucana y de los sacerdotes


se: ¡inutaron a denuncias. y quejas. por los reparos a su labor educacional,
aprm..echando esta instancia para ensalzar su misión educativa y los
logros dc la misma (Cr. DA 21/5/1930 y 216/1930). Las reprobaciones
provinicron de destacados miembros de la Unión Araucana (como Antonio
y Andrés Chihuailal) y sus rundamenlos radie;¡ron en una doble crítica:
al hecho de que el Obispo Ramberga se designara como represcntante de
los mapuches y a la orientación de la educación en las escuelas misiona·
'es. l...os wrigentes ya mencionados resolvieron, en una asamblea del 18
de scptiembre en Ouecherebue. disolver la Unión Araucana: •...Ios reuni·
dolo. de comÚD acuerdo., a¡:wobaron: que lamentan y condenan la actitud
hoy bWbm por k:Js r~rend05 padres misioneros y muy especialmente la
del Obispo Guido Bcd. de Rambcrga. Que para e\-;tar ruturas diftCuhades
en COftIr3 de la instilución. !al. que poddn ser calumni~ se acord6, y
por La wwumKbd de: Los asislenles., <fuotvcr la Sodedad Unión Araucana
y cnoo en su oporIlUUI:bd ROla al señor Ministro de JUslicia yaulorida·
des que sc estime convelÚCnte" (El HerakJo del Sur 7/511930).
El 23 de abri~ cn una carta a la prcnsa, los lideres de la Unlón
Araucana expliciluon sus juicios a la obra cducacional dc los capuchinos:

64
•...eI dc5COf\Icnto que tiene la ra7.a por la forma en que es atendida por
los señor misioncros, que se dicen cducadmcs de los \'t:rdaderos arau.
canQ6, 'i n06 sorprende que en los internados se enCucnlran recluidos
apenas .50 mapuchitos siendo tres partes más no indigcnas. Hay que
lomar en cuenta que de CSlos alumnos en general pagan al año la can-
tidad de Sloo a S2(lO por su estada en el ~ablecimicnlo y 106 padres de
CliIOS mños que no cuentan con estos dineros para pagar, !;C \'en obliga-
dos a dedicar a sus niños al CUIdado de O''-CJ3S en el campo, poi" carecer
de fondos para que puedan ingresar a los mtcrnados en cuestión-o Móls
adelante señalaron: '¿Dónde están los prolc!>ionaks salidos de esto.
esaabkcimientos 'i que hayan sido dirigidos por lO!> señores Misioneros a
seguir sus CliIudios en las universidades y más tardc graduados de aboga-
dos.. doctores., profesores. etc.! (El Heraldo del Sur 25;.f 1930).
En mayo la Sociedad Moderna Araucani,) eJ(Ígió a los padres capu-
chinos la dcvolución de la escuela de Ouechcrehuc ante la Intendencia de
Caulin. Días después un nuevo artículo cn la prensa reanud6 la impug.
naci6n a los sacerdoles: •...Ios Misioneros Capuchinos, dirigidos por el
señor Obispo Guido Beck de Rambcrga, que no hacen olra cosa que
engañar al pueblo 'i más aun al gobierno. Se les destinan sumas fabulosas
para cducar al indígena 'i esto, como decimos, cs un absurdo, pues como
quc con pruebas palpables podemos afirmar que es completamente falsa la
acci6n que con tanta pompa y vanidad se atribuyen los Re~l:rendos
Capuchinos ...Ellos cuentan con 21 Internados Araucanos; ahora dccimos
nosotros: ¿cuántos indígenas tienen en sus 21 Internados'! ¿No es un
engaño que se prelenda así mistificar la opinión publica'! Nosotros, como
verdaderos araucanos y chilenos, venimos en hacer nuCSlra más enérgica
prolcsta y pedir quc se tome en cuenta que la Raza Araucana DO pasa
por los absurdos e ignorancia de esos RC~'ercndos Misioneros, que nos
son sino comerciantes en la vida diaria.._.Ahi tenemos a nuesltOS diputa.
dos Manuel ManquiLef, Francisco Meli\ilu, elementos cooperadores del
gobierno y de su raza como anlonio Chihuailar. Arturo HuenchulLán y
Manuel Aburto Panguild, todos ellos per!OOnas preparadas y que no les
conviene a esos seilores Misioneros Capuchin05, porque muchos de ellos.,
harían obra más decti\1l yefK:aZ' (El Heraldo del Sur 9/5, 1930).
La rcspuc:.sta de Guido de Ramberga no se hizo esperar, y sus con-
tenid05 en relaci6n a la educaci6n rueron los siguientes: "¿Ois, jóvenes
indígenas'! M~IOCfT quedará el país y nueslro pucblo si nos empeñamos
en rabricar bachilleres, abogados y prore~orcs. Mediocre. Lo que ~"OSOIrO$
tanto tcméis. De nada os sirve tcner cierto numero de abogados y profe-
sores, de cualidades tal vez muy mcdianas, si el resto del pueblo queda
en la ignorancia. Lo que debemos hacer cs poner la base. Fundar el

6S
lIIa)'Of numero de e~ue:~'l pnmarias como lanto lo desea Su Excelencia,
para que sean los cl~lIlXimKnlos que proporciona la educación primaria
........io del ,.dilo .n. .-. [.10Ka s_,. y s_. . . raza sola. Si
DO, quedará 5ICmpre rnc:ili.)('fc )' se derrumba. A jO\Ienes muy talcnl.~
Iilc:mos PfOlCgido } pr"h:~crcmo'i sicmprc...Convenceos de estos prmaplOS
y hcchr&, jó\'Cne5 Milocan.-..... que: con noble empeño queréis levantar
\'UCSIra raza. ~ DO malilif[ái!. ni calumniéi~ donde debéis bendecir y
agrade r (E1Hcfaldodcl~ur21,'i:l930yDA21l5l1930)
Por fin. en junto dc ~ año. el Obispo dio por concluida la polémica
manifestandll: ·Si leo lo<; articulas que se han publicado por indígenas en
las últimas semana.'. contra los Misioneros Capuchinos, mi persona y
nues!ras escuelas, debo confesar; Creía imposible que el alma de un
joven pudiera albergar lanta falsedad y lanla hiel. Vco figurar en CSlas
publteacioncs nombres de jó.. . cncs indígenas que deben lodo lo que son a
mi cuidado palernal. que llamaban padre. que juraban en ocasiones
soIcmnl:.li cierna fidelidad a mi y a los Misioneros Capuchinos. a los que
quena Q)rDO biJ~ cuyas rucas frecuenlaba llevando luz y saber a sus
familias y rcduccioPc=s., con fundación de escuelas y pequeños centros de
estudio y frecuenles conferencQs. que jamás han recibido mal alguno de
mi parte. 5óAo bcncfKios, y que hoy, desconociendo lodo eso, levantan
picdr. pva tir~ En c....a úllima semana he sufrido las decep-
cioDc5 más grande!, de 1m di~le años de "ida misionera que llevo
entre eb" (El Heraldo del Sur 3.611930).
La Unt6n Araucana lIam6 en nlMCmbre a una Asamblea General para
dc:gir nueva dirCCllva. f1oriano Anlikf asumió como presidente, Mar-
«lino Ñanculeo como secrelario, Manuel Rayrnán como lesorero; el
obGpo Guido de Rambcrga como director general y el P. Sebastián como
dekgado. La postura de la Unión Araucana respeclo a la unificaci6n
propuesta por la Sociedad Caupolicán fue: •...esla idea no es lotalmenle
reaI:izab&c, porque el verdadero vínculo de unión no es el de la misma
raza y UD8Je, sino el de las mismas ideas" (DA 14111/1930).
Ea 1931 La organizact6n apoyó la candidalura de J. EsIeban Monlero
a la presadeDO. de la República argumentando que, "Como patriotas
jamis permiliremos que nos gobtcrocn SUjet05 sor;pechosos conocidos, que
tic. . al lOCialisrao o comunismo, nueva escIa~;tud de la humanidad
~ el veJo de la igualdad- (DA »'9/1931). Cuando Montero fue elegido,
~.adco escribió en El Diartü AllSlral; "En La elección en que ungimos
jefe de llluestra República .1 ilustre ciudadano Excmo. Sr. Monlero, sin
equivocarnos podemos afirmar que enlre Los araucanos tuvo cientos de
limpelizadores que hacharon valientemente por él" (DA 1611011931).
De este modo, la Unión Araucana, al finalizar la época que tralarnos,

66
se restó a la ide.a. de unificación de las organizaciones mapuches y se

lucha
mISIones de los capuchinos. Sus avatares ilustran el movimicnto de una
.
abocó a sus tra~lclOnalcs planteamientos "civilizadores", abandonando la
.. por las tierras y dedicándose a la extensión educacional de I
organización patrocinada por la Iglesia Católica, que conló oon la lealtad
coyuntural de algunos líderes indígcnas que asumieron el discurso pro-
puesto pero que, ~teriormente se transformaron en sus m<'is enconados
crític?S. Otra generación de mapuches ocupó sus puestos en el período
que sigue.

2" EL ORIGEN DE LOS MALES

a) EN POS DE LA LEY MAPUCHE

El complcjo proceso de constitución de la propiedad en la Araucanía


trajo, como uno de sus resultados, la pobreza territorial y material del
mapuche. Esta situación no fuc vivida en forma pasiva por éste, que no
accptó ni se conformó con la rcalidad prccaria a la que fue arrojado. Si
antiguamcnte repar6 las injusticias con la acción dirccta -la guerra-
desde su derrota militar buscó aranosamente el amparo y la protección
del Estado. Sabemos que su expansión y la de los colonos particulares al
sur del Malleco rue un movimiento contradictorio y de pugna de intere-
ses entre ambos sobre las tierras indígenas. El conflicto se 'solucionó" a
través de las leyes de 1853 y 1866, que permitieron que el Estado se
transformara cn el dueño de la casi totalidad del suelo de la Araucanía.
Desde ese momento se frenó la colonización espontánea y fue posible la
colonización legal. Lucgo de finalizada la ocupación violenta del terri-
torio indfgena por medio de la Pacificación, el Estado entregó tierras a
los mapuches vía los llamados Títulos dc Merced (desdc 1888 hasta 1920).
Era una Nuel'Q Conquista y en ella el mapuche llevó la peor parte.
Jamás se lo consideró un verdadero colono; al contrario, se propagó de
él una imagen de incivilizado, de borracho y de nojo que se utilizó, en
gran medida, para justificar su "reducción" territorial. Esta represen-

67
tacióa dd iadfgcna permitió, también, que cualquier huinca tuviera carta
blaaca paril violentarse en su conlla, Sin embargo, el mapuche no se
autovaloró en csos términos: se consideró con mayorcs derechos que cl
humea a la ttcrra, erigiendo permanenlemente a las autoridades el rcspe-
to de sus intereses. La historia de estos reclamos es inlinitil, ya que no
hubo lugar donde no se cometieran abusos y atropellos.
los mapuches de las comunidades se movilizaron cada vez que luvic-
ron oportunidad de presenlar su prolesta. As', por ejcmplo, muy tempra-
namente un diario de Tcmuco informó quc •...Ios indígenas oyen el rumor
de que \ienen aUloridades dc Santiago, y, como dc costumbre, abandonan
todo trabajo para ir en grupo a presentar su ctcrna queja por las injus-
tacias de quc son o han sido víctimas" (La voz de la Frontera 281211910).
También, en 1900, en un parlamento con cl Obispo de Ancud, ·los caci-
ques en presencia de numcrosas señoras y caballeros de la Comunidad de
Hermanos de la Providencia, hicieron una extensa exposición de la situa-
ciÓD en que se hallaban por la distribución de tierras y paralizaciones de
los juicios que tenían entablados para conseguir que se rectiliquen los
deslindes. Después de haber presentado muchos documentos y planos
rogaron al IItmo. Señor Obispo hiciera presente al señor Presidente de la
República las dilicultades en que se hallan sus familias por la cscasez de
las tierras que se les han dejado" (El Obrero 2111011910).
Fue esa conciencia crítica de no aceptar la realidad de pobreza a
que habían sido arrojados, la que animó al pueblo mapuche y a sus
caciques. En esta parte veremos cómo las organizaciones y sus dirigentcs
tematizaron discwsivamentc esa resislencia, el drama experimentado y los
recursos kgaks que propusieron para su solución.

~Ufante U1e período se realizó una fuerte censura a la radicación,


C01WderándoJa causa fundamental de los problemas mapuches. Posterior-
mente, las organizaciones olvidaron esa crítica y defendieron sólo las
tierras reduccionaJes. Por eso consideramm de gran imporlancia destacar
el modo de comprensWa particular que tuvieron 1m primerm dirigentes
mapuches para analizar las dificultades vividas por su pueblo.
El presidenle de la Sociedad Caupoiicán, Manuel Manquilcf, fue uno
de los más DOlab&es enjuieiadores de la radicación. Ea su libro TIerras de
Aruoo (1914) sostenía, en primer lugar, que la Ley de Radicación •...es

68
perfectamente constitucional", y que cuando se dictó "...aún había en el
gobierno y administración pública sentimientos de honradez y respeto a
la propiedad indígena". Según Manquilef, la ley reconocía ampliamente la
"propiedad natural"; sin embargo, su aplicación no lo hizo: "...su práctica
ha sido la conquista más pesada y dura: engaños, violencias, asesinatos,
quemar rucas e indios, etc." (1914:9). La argumentación proseguía ex-
presando que la Comisión Radicadora, que en un comienzo respetó los
verdaderos territorios mapuches, sobre todo los campos de pastoreo,
derivó a los pocos años en un ejercicio donde los ingenieros "...hicieron
lo que se les antojó, y arrojaron a los indios de sus tierras para darlas
a colonos o rematantes, se mató al que no respetaba sus injusticias y al
fin se dio por establecido por esa comisión que el indio no podía ocupar
más de 3 o 4 hectáreas" ([Link].:10). La pérdida de las tierras significó
también "...que tuvo que morir de hambre el 95% de las numerosas masas
de ganado de que eran dueños antes de radicárseles" ([Link].). El
dirigente calificó esta situación como "...una burla a la ley, un sarcasmo,
un crimen nacional con engaño primero, violencia en las personas y
fuerza en las cosas después" ([Link].:10).

Manuel Manquilef G.

69
Paralelo al reproche POf el empobrecimienlo, Manquild senaló olro
que apunló a la ruptura de la esIruclura ínlerna de la sociedad mapuche
p::w el esaablecimiento de una comunidad de iguales: "la radicación en
comunidad ha dado resullados funeslos porque se igualó injuslamente a
todos y de aquí la lucha del más rico contra el más pobre; ésle exige lo
que la ley le dio Y aqutJ DO puede comprender se le haya quilado lo
wyo para darle a ésle. Este fue un golpe premedilado al parecer conlra
los lDdios más pudientes, a sus fortunas que quizás les habrían servido
para educv .1 sus hijos., quienes habrían defendido a su raza de tanto
abuso. Matoron, pues, a los ricos ~ hjci~roo como los gobi~mos despóti-
cos, que nuIJlur al obrrro j/ustNdo pura destruir /0 democNcio" ([Link].
""-cia.).
El tercer argumento crítico de Manquild, que llegó a predominar
sobre los otros, fue el de la Radicación en Comunidad. Su punlo de vista
expresa que en ella sólo podían vivir 'los lonlos O los santos'; que la
comunidad era contraria al "progreso", a la "civilización y a la vida
armóDica"; que malaba al mapuche destruyendo sus energías: •... denlro
de La comunidad el indio sufre mucho, y quien más sufre es el honrado y
el trabajador. En efeclo, liene alguno un buen talaje, se lo roban los
demás; tiene los animales gordos, luego algún civilizador de esa buena
gente mandada por el padre Gobierno incita a los demás y roban entre
ambos el animal; tiene una buena siembra, se la embargan por las deudas
de otro, los acreedores arrastran el primer piño de ganado que en la
reducción encuentran sea de quien sea. Roban en algún fundo vecino y,
&i encuentran el animal en una Comunidad, se aprehende una veces al
que tiene muebles con qut responder, y el mismo ladrón servirá de
testigo en su contra. y OIras a toda la Comunidad porque en poder de
toda ella se ha encontrado el animal robado. Los azotes son en Comu-
nidad y los procesos también en Comunidad y de aquí que los jueces no
haDen medio de poner al día los jU2gados que pasan repletos de indios
desde la salida basta la puesta del sol" ([Link].:11-12).
Los juicios del dirigente sobre La radicación en comunidad tenían así
tres fundamentos: (1) rompla la anligua jerarquía entre caciques y konas.
entre "ricos (uImenes) y pobres (konas)"; (2) hada posible el despojo de
los bienes mapuches por el buinca y que 'Ios audaces sigan enriquecién-
dose a COila del robo'; (3) que sólo la propiedad individual y no la
[Link] era la base ·[Link] para la cullura y el progreso de
los campos'.
Es intere&aDle notar que encontraremos algunos de los argumentos
de MuquiJef tanto en las ideas de Francisco Melivilu como en las de
Manuel Aburto Panguilef.

70
Erc.~ivament.e, Mclivi~u [Link] ,) la cumuni..1dd ·que ¡,urg,lo con
la ComISión Radlcadora· ...una Ilegalidad quc nJ,Ju~ cnmiXendl;:. rc.~pcla
ni qutere mantcner", cuyo naCimiento era frUln •. c.k: 1.1 ignorancia abso-
luta, de la O§Curidad mental plena de k>!Jo quc. cn h"ra fat<ll. n.:cibit:ron
el encargo de distribuir .las ticua!> oc indlf!en<l~· De alll. enl"I1".... que
para Melivilu la comunidad no fuera má:. que un ".eOf1ll,lüm..:rado dc
familias obligadas a viVir contra !>u voluntad en un ~udo e!>trecho. mal
deslindado y !>in que e~a una CO!>Iumbre o lcoy que fiJc la cuota que le
corrCliponde a cada familia" (DA 25/611921).
Mclivilu no olvidó la C!>[Link] de (ierra:. cntregJ~ en comunirJad y
Illli con!>Ceucncias que traerla !>u divi!>iÓn. "Ahnra, accptando como crite-
rio equitativo el de repartir el suelo por igualc~ p..rtc!>, entre los eomu·
nerOS, cada uno recibiría, por término medio, de do~ a tre~ hectáreas
¿Es concebible que un pueblo con práctica!> agrícola!> elementales pueda
desarrollar!>C favorablemente en estrecho peda/o de tierras?" Tampoco
dej6 de lado este dirigente la discriminación que hubo. en la radicaci6n,
entre colonos y mapuches: "Los colono.s naci"ndlc, por ley reciben 40
hectáreas por cada padre de familia '1 20 ffia: pllr cada hl,o varón mayor
de doce años. Taml»én eada araucano deblO recibir cuarenta hedáre;ü de
tierras y no dos y tres que tleRC hoy en la eomuOld...d Y agregará que,
aun mi$, "La ComisK)Il Radieadora de Ind¡gen<b wmc;t1ó otra mjuslicia;
dej6 mik5 de mapuches sin radicar y con ello Slll un !,(.Io eeohmetrO
cuadrado de lierras" ([Link].).
Como Manquilef, el líder COD![Link] la wmuOlr.1ad un [Link], un
freno para el "dcurrollo": "La comunidad c~ el factor principal que ha
retardado en cien años la evoluci6n naturJI. el progreoo de la raza
araucana" ([Link].).
El pensamiento de Manuel Aburto Panguilcr fue también coincidente,
en algunos aspectos, con el de Manquilef. En primer lugar. en la diferen-
cia entre el espíritu de la ley de radicación y la manaa cómo se llevó
adelante. Por ejemplo, el Manifie!ito de la Junta ü:ntral de la Fcderaci60
Araucana, elaborado en el 11 Congreoo de la organi/atiún (diciembre de
1922), eJl:prcs6: ~I) ...que la constitución pol'ticJ, dd ~ado ni el Supremo
Gobierno han pretendido vulnerarles!>u moral y u Icgi<Jacilln ni de iKl uel
que .se les robe sus tierras en la forma que se ha hc:cho hasta el dia de
hoy. 11) Que el Estado, en virtud de sus ~ados deberes que le pesa
para velar por 101> intereses de !>us gobcrnad\l'>, ha dictado Ie)e~ e~pe­
ciales para reconocer y constituir la propiedad md¡gena.. ~ deslindes
generales de sus predios a la Comisi6n [Link] de Indígenas. a tiempo
de su radicaci6n. 111) Que la Comisi6n Radicadora de Ind¡genas. pasando
por encima de las leyes especiales, que es la ~olun(ad ~uprema de la

71
uci6a. DO ba hecbo otra COlUI que despojar a todos 106 indigenas de sus
propiedades, basaa ~iluir romllllidadcli en que le caben do5 hcetireali
a cada Ulllluacro. IV) ()uc el [Link] en que .se halla actualmente La
propiedad iDdígcna, en awIlo a Ioli r~ cslc JWOttdimK:nto Cli
cr-iuI e iamoRJ y en ronltaw:nci6n [Link] y arbitraria del sentIdo
ruI J dectiva de ~ k~ de 4 de diciembre dc 1866 y 4 de ~o de
1814" (DA 27fl2JI922).
Asimismo, bubo coocordmcia con ManquiLcf en la idea de quc la
oomwUdad reducciooal [Link] [Link] La Ulruetura Interna de la liOcie-
dad indigc:na: ·A sabiendas que nuestras cO!>tumbrCli no se prestan a una
faIY asociación, dictaron una ley, tan crimInal como dCliigual, en virtud
de 11 cual se colocaba al líltlmo mocetÓn en la.'> ml.<.mas condiciones que
aJ máli respetado de nucstrOli caciques· (DA l6l12J1916). En un comicio
ruliDdo en 1921, el Uder de la FederaciÓn Araucana rearirm6 esas
nociones e imputó a la reducciÓn •...haber constituido comuneros a
rupttabb caciques y dclllb indígenas y sinicntcs que ha encontrado cn
la propie<bd. (DA 19m192I).
Muuel Aburto ruponsabilizó a la Comblón Rad:.cadora por la pobre-
za de tierr&!> en que \nún kl6 mapuches., por • ,.bignar por cabel.a dos
bcc:úrcas como minlmo y aoco J cx:ho como [Link], en circunstancia
que la ky de radK:acion recomienda entregar a cada IfIdi\idoo lo que
real y efectivamente ocupa, facultando a Los indlgenas prCl>entar Los
desJJndo de sus pn:dior;· (DA 19n;1921).
Tambitn crihcó la ambiguedad y la «isi.'> que: se generaron al inte·
rior de la ·comunidad·' ·Los deslindes del terreno no los conoce el
cacique, ni ninguno de los quc rigura en el pomposo título de merced
¡Cuintos de los nucstrOli han caldo en luchas fralicidas, defendiendo la
m1sera porción que le corw¡pondcr{a si algunit ve? se hiciera la rcpar-
ttci6n!· ([Link]).
Sin embargo, este dirigente percibió de un modo distinto la solución
de b; problcmM mapuche:.: primero, exigió la ampliación de las tierras
ind9:Ul y la recuperac~ de las usurpadas, y luego insistió en que los
territOf'io6 indigena.\ fueran [Link]'i. La idea que subyacía en el
pc...uento de Manue:l Aburto era la recupcracton total de las pose io-
aa hiMóticti de b ctnio&, anhelo que quedó pI:[Link] con 1.11 proclama-
aóIl de la Rcpúbla Independiente Mapuche en el Xl Congreso de la
FcdcrKión Ataucana.
T...o Manquilcf como Manuel Aburto convinieron en que los asuntos
iDdfBcJW. se r~[Link] con una nueva legislación. Una de las exigencias
• bta fue: que debta ser elaborada por los indígenas, como único modo
que W$ intereses no se \ieran vulnerados. Esta óptica de pensar la

72
transformaci6n de los problemas ttnicas por medio de lU\d ley comirli6,
necesanamenle, ~ aS,untos mapuches ~n una. cue\tión de Eslado, 'J a
t5te ·desde la mirada Indígena- en una In<.,tanua sU~r;Of a todo interés
particular
As{. b consecución de una ley fue prl,:\[Link] permanent~ de los
dirigcntcs mapuches. Conozcamos cuák¡, fueron l<b principales k)'CI
prop~as por blos y sus organlzacion<:s.

.... Iiry dt M. .quUd

Según las renuiones de Manuel Manquild b ley indigena dd"a


apuntar, básicamente, a la di.'>Oluóón de la comunidad reduccional (causa
del atraso del pueblo) como unica manera de U;tnsformar al mapuche en
un ciudadano con los mismos derechos y debcn:~ que cualquier habitante
de la república. Además, con esa ley " ..estos cien mil indios serán traba-
jadores de los fundos y pequenos propietarios a la vez· (1914;19). 1...0
cenlral del articulado era que el mapuche dispusiera de su título de
propiedad individual y pudiera, si le parecía, vender o hipotecar su
propiedad:

"Ar1.21 El indlgena que sepa leer y ribir, y en consecuencia lirmar la


respectiva escritura. podrá desprenderse de su prop'edad en la forma que
desee con arreglo a las leyes comunes 'J siempre que tenga consliluido su
estado ci..il y de sus hijos con arreglo a 'a ley si fueren casados, y sin
esta exigencia o sólo 10 pertinente si fuere soltero o \iudo.
Art.22 Los indigenas que no sepan Icer ni escribir podrán disponer de su
propiedad stempre que tengan constitUido ~u estado mil y de sus hij06
con ancVo a la ley. debiendo alirmar la escritura el respectivo pl"OICC-
tor debtcndo iC-r stempre al contado. Re..pt'C1o de los soltera&, no ser!
necuaria la consl it ución del estado 0\ ti"

Los argumentos que justificaban algunas de ~as dbpo&iciones


fueron los siguienlQ: "La dilisión indi\'idual, y el no darles su título por
5Cparado mientras no cierren, traerá como COlbCeuencia que cerrarán al
OIro día. LIS trabas para la venta haran que todos traten de aprender a
leer, hacer su scnicio mllit:u, constituir su e!>tado ci,il etc., y asf las
dcmis dispos~iones tienden todas a que antes de ocho anos más estl:
terminado el problema".
La proposición legal de Manquilef no hilO referencia a la restituci6n

73
de tjenas usurpadti ni tampoco especificó qué ocurrirla con aquellos que
se opIAieran a la división. . .
Tal vez lo mh interesante de esta ley y de su trasfondo Ideológico
fue. la confianza que Iuvo Manquilcf en que los problemas de su .pue~10
se podlan solucionar con el simple hecho de transformarlo en proplclano.
Además, supuso que los mapuches tenfan una necesidad casi imperiosa de
acceder a esa condici6n, a lal punlo que asistirían al colegio e ingresa-
rlan al servicio militar para alcanzar dicha "gracia". Estas ideas lenían
sentado ya que el líder fue consecuente con su partido, el liberal, que
propugnaba borrar las distinciones de rala o de cultura, estimando que lo
que definía a un hombre era su propiedad, y que sólo ella lo impulsaría
al "progreso".
El proyCC:IO de Manquilcf para disolver la reducción-comunidad y
constituir La propiedad indígena no fue diferente al de los grupos regio-
nales de poder. Su propuesta cobró fuerza en 1925, cuando salió elegido
diputado e hizo suya la tarea parlamentaria de promulgar la ley. En 1916
el proyecto ya era una realidad cercana. La única oposición que en-
contró, en Temuco, fue la dc sus hermanos de la Sociedad Caupolieán y
de la Federación Araucana.
Como es ubido, el 29 de agosto de 1927 se aprobó la Ley 4.169, que
acaba el Tribunal Especial de División de las Comunidades, y el 4 de
jutio de 1928 se publicó el Decrcto 1.851, que estableeia su reglamento.
EMe ooajuato de disposiciones hizo pmible el desarrollo de dos procesos
coatradictoños. Por UD lado, el de la división de las comunidades y, por
d otro, el de la restitución de tterras U&[Link]. los artkulos prin-
cipaIc¡ de la ley contemplaron que el Tribunal Especial tendria su asien-
to CD Temuco y estaría formado por el Ministro de la Corte de Apelacio-
Del de esa ciudad, por un indigcna y por un agrimensor de la Dirección
Geocral de Tterras, Bosques y Pesca. los fallos del Tribunal serían
•...iDape1abks y podrá requerir directamente, de la autoridad administra-
tiva, el auUlio de la fuerza pública, para darle cumplimiento. El Tribunal
du' preferencia en la división, a las comunidades que lo pidan, o lo
hayan pedido" (Artku&o 1 de la Ley 4.169)., El reglamento precisó quc
"LaI pcticioocs. de división de una comunidad podrán ser formuladas
[Link] o por C5Crito, por cualquier indígena que sea cabeza de
familia o que f¡gure con derecho individual por sí o en representación,
ademis de otr06 indigclW cabezas de familias o con derechos individua-
a," (Arúado 39 de la mWna Ley). La restilución de las tierras usurpa-
du COIIló coo UD artkulo principal; "El TribUDal procederá [Link]
(a la divW6o) Yo forma de juicio. a restiluir la integridad de las tterras

74
comprendidas en el título de merced y en 1m planos rcspectivos' (Aní-
culo 5 de la Ley 4.169 Y23, 24 Y2S del Reglamento).

~ Ley ....pucMy Las critkas a La ley 4.169.

Reseñaremos brevemente las críticas que formularon a esa Ley, antes


y después de su promulgación, la Sociedad Caupolicán y la Federación
Araucana -unidas por primera vef freRle a la emergencia- en el Comité
Ejecutivo de la Araucanía. Luego, este elaborará su propia ley: la ley
mapuche.
Las primeras impugnaciones fueron expresadas por grupos de indíge-
nas no aliliados al Comité, que pedían se les respetaran sus derechos
hereditarios. Un telegrama, lirmado por numerosos mapuches, y enviado a
los diputados Manquilef y Melivilu, planteaba: -El proyecto de ley sobre
división tierras indígenas vemos que se nos priva derechos inalienables,
negándose lo que legítimamente nos corresponde por herencia en alras
reservas. Tal disposición es injusla e inconstitucional, desde el instante
en que nadie puede ser privado de su propiedad o del derecho que a ella
tuviera, sino por causa de utilidad pública y previa la legítima indemni-
zación. Es indispensable que se suprima la disposición que nos quita los
derechos hereditarios, lo que perfectamente puede contemplarse en la ley
sin que nada se diga sobre ello; los causa-habientes los harán valer con
documento anle los funcionarios encargadm de practicar las particiones"
(DA 101811926). Esta argumentación también fue sostenida por otros
grupos de mapuches (véase DA 23 y26 de agosto de! mismo año).
La segunda crítica se rclirió al destino de las lierras usurpadas. Esta
observación fue planteada por 190 mapuches independientes, de dos
reducciones del Departamento de Temuco: 'Oue antes de proceder a la
partición, se haga la mensura de todas las reservas debiendo recuperar el
terreno que le falte, porque casi todas las reservas les falta su cabida,
ya sea porque el colindante le tiene tomado más de algún retazo, que, en
todos casos es un particular" (DA 231811926).
La lercera objeción apunló a la necesidad de aumentar la cantidad
de lierras por comunero. fue expresada, asimismo, por el conglomerado
antcrior: 'Oue se lome en cuenta la reducida extensión que a cada uno
se le da, porque la primera reserva con 535 hectáreas para 84 personas y
para la segunda 280 hectáreas para 88 personas, le corresponderla 6
hectáreas y 37 áreas y 3 hectárcas 17 áreas por persona respectivamente.
Tenemos que agregarle el aumento de familias nuevas a cada reducción

75
J6 'Y 25 personas mh. aUDQuc se han mlterto algunos, pero no en tan
alto número como el awnelllo que dfa a dla sigue. También hacemos
presellle que br. calKbd del ~Io no es buena, la primera de br.s reduc-
ciones tiene aW o menos 9 beaáreas 'Y la segunda 8 hectáreas de
pedregal inullk:S....loda\u Ns agreguc:~ al lerrC'no que nos tienen
ocupados los colindantes qltC son cokInos nacionab teniéndonos usur-
padas 25 Y30 1k:Clareas- ([Link].).
1...0§ reparos del Comilt Ejecutivo de la Araucanla no difirieron de
los que hemos enumerado. y si hemos puesto los de un pequeño grupo
es porque silV(:D para ejempbrtear la rC'alidad y las necesidades de las
CQmunMtadG. y para demostrar que ese tiPO de demandas no fue frulo de
una tble de mapuchC's lelrados. No obsIantc. la Sociedad Caupobcln y la
Federación Araucana exigieron algo mAs de la ley: la radicaci6n de
~nas que no estaban radicados; la suspensión de los remates de
lemnos r~lcs; el derecho que todo mapuche debía lener a la ley de
coIoftizacióft nacional Yprohibir la enajenación de la propiedad indigena.
En diciembre de 1926 la Federaci6n Araucana celebr6 su VI Congreso
en Ercilla. En ti participaron los miembros del Comitt Ejecutivo de la
Araucanía, los senadores Anemio GUliérrcz y Luis Concha, el diputado
Htetor Alvarez, el paslor anglicano Carlos Sadlier y más de 2.(00 mapu-
ches. El tema mAs importante de la tabla de trabajo fue la constituci6n
de la propiedad indígena (DA 30112/1926). En este congreso se estruc-
turó, también. la -ley mapuche", de la cual reproducimos los cualro
utic:ukJ6 que nos pareceD más relevantes:

*Art.2.- CoosIiluido esl.e lribuna~ procederá [Link] a res-


tituir los IUTenos iDdigcnas usur~ conforme a los títulos y planos
eD5lenles.. AslmWno., procederá a reponer a lo!. indígenas en sus poscsio-
Del de donde hayu sido ~ conforme al decrelo de 10 de julio de
1910.
Art.8.- Si al ¡ncbcarse la división correspondjcre a algCt.n jde de familia
CMoldo o VIudo. derechos inferiores a 20 Declaras de lerreno de rordi-
lera por pusoo.a lDalriculada. podrin optar por su radicaci60 como
a:[Link] indfBr;ftIS ca tierras rISCales. en cuyo caso además de la parte
que le correspondiere ea b comunidad podrin aumentar su cabida con-
fonu al artículo 9.
Art_9.- L«x iladigeftlS que optea por su radicación como colonos de
acuerdo <:011 el artículo precedente, tendrin derecho a 60 hectáreas por
Ji Y 20 becUreas aW por cada bijo en lerrenos planos o de lomaje o
balta 80 beclireas por si y 20 más por cada hijo en terreno de rordi·
IbL

7.
Las hijuelas concedidas de acuerdo con el ineis.o precedente quedarán
sometidas a la legislación de indígenas vigente.
Art..16.. La propiedad indígena debe ser InnaJcnable e inembargable"
([Link]).

EsIe proyecto, sin duda, representó más genuinamente los intereses


de los mapuches que el de Manquilef Pcro, como ya lo !iCÍlaláramos en b
parte COfTespondiente a la Federación Araucana, la agitación y ItIO\'\liu.
ción por la ley mapuche durante el año 1927 fue encabezada por Manuel
Aburto Panguilef, presidente además del Comitf Ejeeut.i\'O, lo que le
significó su encarcelamiento y relegación en noviembre de ese año.
La nión Araucana, por su parte, remitió en !iCpliembre de 1926 un
petitorio al Gobierno, para que tomara en cuenta en la nUe\1I Ley diver·
sos problemas no resueltos (la radicación, protector de indígenas para
Osorno, ctc.). advirtiendo los que se generarían con la parcelación de las
comunidades:

"1. Oue no se siga haciendo nucvas concesiones de tierras y. especial.


mente, que se suspendan los remates de terrenos fiscales hasta que
termine la definitiva constitución de la propiedad indígena.
2. Oue se designe una comisión de funcionarios, relacionados con la
alención de los indígenas, para que estudie y proponga al Supremo
Gobicrno la forma práctica y rápida de reponer en plena posesión de sus
suelof a aquellos indígenas con título de merced. que han sido privados
de sus terrenos mediante usurpaciones o ventas engañosas.
3. Tomando en consideración que gran numero de indígenas de las prü+
vincias de Uanquihue y Valdi\;a ocupan terrenos actualmente, careciendo
de los títulos respecli\'OS o con f5tos inciertos, se acuerda solicitar que
aquellos sean de preferencia radicados antes de proa:der a la subdi\isi6n
de la propiedad indígena.
4. Proceder a la subdi\"isi6n de las re!iC"'"3S indigenas. en forma ql'e,
previamente, se señaie para los jefes de familia cierto número de hec·
táreas., de acuerdo con la cantidad de sudo di:.ponible. a fin de asegurar
para b descendencia los medios suficientes de \;<!a. ya que no seria
justo y equitati\'O que un matrimonio. con escasa o sin familia, en el
momento de la repartición, quedara sólo con una pequeña extensión de
sucio. insuficicnte para las nccesidades de la futura prole.
5. Oue, una vez hecha la subdivisión, los colonos indígenas no P38uen
contribución fiscal. sino después de pasados 8 años. y asimismo los que,
por la subdivisión, han quedado en sus propias rescrvas.
6. Oue el Supremo Gobierno apoye eon subvenciones suficientes los

71
i:Dtenudos de los misioDeros capuchilKl5 y que, en caso de fundar el
mismo gobtemo lates iDlernados. los ponga bajo la dirección de los
mismos misioneros capuchinos, para garanlizar la educación moral y
religiosa de los iñdfgenas.
7. Que se cree un nuevo PrOleclor de Indfgenas en la ciudad de Osorno,
para lo cual el pre5upueslO consulta los fondos respectivos" (DA 7/-
9/1926).

"'couec:llldu de lInftk:a.

Lo6 (micos que. se opumron a la Ley (4.169) en la Cámara de Dipu-


lados fueron los comunislas. Sus argumentos precisaban que "La repre·
se1Ilaci6n parlamentaria comunisla es adversa a esle proyecto, y volará
oonlra ~1. Consideramos que el proyecto no sólo no eslá deslinado a
proIeger a los araucanos sino que, al contrario, permitirá cubrir con el
manlo de la kgalidad el sistema de despojos y latrocinio de que se les
ha hecho vfdUnas desde hace: tan largo tiempo" (Diputado Contrcras
Labarca en Cámara de Dipulados, 86ava Sesión Exlraordinaria del 2/-
211927).
La diversas acciones emprendidas por el Comit~ Ejeculivo para
modificar el proyecto -viajes a Santiago, enlrevislas y lelegramas dirigi-
do&. al Presidente de la Rep6blica- lograron que la Ley 4.169 incluyera
iDdicaciooes precisas sobre la devolución de las lierras usurpadas, como
quedó estipuJado en NS articulas 23, 24 Y 25. Desde el momento en que
se publicó la Ley, el Comité Ejecutivo presionó por la aplicación de esas
disposiciones. La prensa regional informó de estas actividades, calificán-
dolas de "agitación comunista": "Se hace una verdadera propaganda por
elementos comunistas en agitar a los indígenas para que se presenten al
Protectorado a pedir la restituci6n de lerrenos" (El Heraldo del Sur
511/1928).
Para vislumbrar la magnitud que alcanzó la lucha legal por la res-
tilucióD de las lleRas en CSO& años, hay que lener presente que hasla
jubo de 1929 se babian presenlado 1.216 reclamos por restitución ante
los tribunales, de Los cuales 907 correspondfan al área de Caulfn (DA
16(7/1929).
A5f se levantó, en lomo a la ley, la esperanza de obtener nuevas
tierras: "Son numerous las quejas que hemos recibido al respecto, pues
hay petsoDaS de mala fe, que han hecho creer a los indfgenas que pue-
den empezar a explotar suelos en cualquier parte, los cuales les serán
d:ado5 una~ que se haga la nueva radicación" (DA 221211928).

78
Aunque la ilusión de" adquirir olr~ posesiones se vio fr"~'
_ra~
..._
~m pie lamente, no !ouccd.6 así, en pane, con la recuperación de las
tJerras comunaLes. En febrero de 1929 el Tribunal de División de e .
:1
Di~des ~cn que participó, como sabcln05., un mw.:mbro mapoche~~.
tontO Chlhuailaf) había logrado restituir 1.653,65 hc:c1,¡treas sin contar las
pequeñas extensiones (DA 131211929). Con dio, la anhelada justicia al fiD
llegaba a las reducciones. La Sociedad (aupolic"n. reconociendo esta
conquista felicitó al Tribu~al ~ Di\isi(m. puede decir, cntonce.s.. que
los mapuches y sus organizaciones trastrocaron Jos propósitos de la Ley
al priorizar la restitución de las tierras dre la división de las comu-
nidades.

El triunro de los usurpado~s.

Los afectados con el logro indígena, aquellos huincas que ocupaban


ilegalmente lierras mapuches., iniciaron una campaña para C\ilar que
conliouara la acción reSlilutiva del Tribunal A comienzos de 1929 El
Heraldo del SUr se tral15rormó en el \uccro de los usurpador~ colocando
un acento conmO\'edor a su propaganda al tomar la derensa de un aD-
ciano que vivía 35 años tn la reducción de Antonio Uanca\i~ de Pueno
Saaw:dra, a quien el Tribunal había obligado I dc\ulver 82 hectáreas a la
comunidad.
Los connictos que se generaron con la rWitución de terrenos y la
lenlilUd de los procedimientos para la disolución de las comunidades
llevaron al Gobierno a modificar la uy 4.169. La orientación de est05
cambios rue conlra los inlereses de los mapuches y en ravor de los
particulares. Así lo expresó el Padre Sebastián en un artículo de El
Diario Austral: 'Pronto pasará por las cámaras el proyecto de modifica-
ción de la ley sobre DivisiÓn de Comunidades Indígenas. Aunque no
conocemos el texto de la proyectada modificación, tenemos cieno presen-
timiento de algo dcsravorable que podria venir para 105 indígenas y, los
que senlimos el deber de trabajar para su bienestar no podemos menos
de expresar nuestros temores y quisiéramos rogar a todos los que tienen
innuenáa, principalmente a los diputados de las prO\incias del sur, que
tomen en consideración algunas razones que adUCImos..
'Una modif1C3oon que ravorecerfa unilateralmente a particulares.,
usurpadores de terrenos indlgenas, por el único hecho de haber ellos
introducido mejoras colt5iderables no sería ni Justa, ni oponuna. ni
prudente.
"Justa no sería porque, según un principio de común aceptación en la

79
L" 'rWn, la [Link] reclama a su poseedor El solo hecho de haber
iMer1ido _ _ de valor tn por;es.ión ajena 00 OOftSlilU)'C jamh un Ululo
lcpI , oompk:lo de dominio, no subsmJ jamh alropellos o fraudes
aJI'M'Ijch. Coafiamo5 CII el c:sp(rilu de justria Y cquK1ad que caractcri7.a
a allC$Ua adual tpoca, que DO se promulgue una ky ron ronsccueacias
. _ para los iadiFaas. 511IO qllt nuestros Ie~Cli lleguen a una
f6nIaIa de cquilalimy mutuo arrcgfo" (DA 2l12/l929).

Qur8lllC lodo el año 1929 la prcnsa local publicó y reprodujo nume·


rosos utk:Wos en los cuales los usurpadores aparecían como dueños
Icgftimos de las tierras reduecionales. A modo de ejemplo uno firmado,
por Jwiú Volta: "En aquel proyecto (de modificación a la Ley 4.169) se
contcmpla, entre OIros muchos puntos de interés, la situación jurídica de
aquellos particulares que con tíl ulQl¡ más o menos válidos gozan de
ImeDOS indigenas al norte del río Mallero... y es justo. pues C50S par·
ticulara DO SO!I usurpadores. no SO!l dctentadores de lerrenos de abor!·
geaes; SO!I prCSUDlOS dueños cuya qlimK!ad de sus lítulos debe venti-
larse UIlc los TribwWes de Justicia~ (DA I L4t 1929).
Ea los primeros dW de enero de 1930 la Federación Araucana
realizó el IX Coagr~ en la Caadu de Boroa, Nueva Impcml. que contó
00II1a Il5isleDcia de alrededor de 10.000 mapuches.. UDO de sus acuerdos,
el n6mero 2, fue cnviado, como lelegrama, al Presidenle dc la Rcpública
y al Mlnistro de la Proptcdad Auslral. En él se señalaba quc "... no
dcIcan ea ningún caso la derogación de las leyes especiales en favor de
MIS inlereses, como se prelende en reforma ley 4.169, y ruega encareci-
damenle que el estudio de esta reforma se poslergue para someterlo
consideración nuevo Congreso a elegirse después de un delenido esludio
por señor Ministro Constitución Propiedad Austral, oyendo a la Arauca-
. " (DA 21UI930).
Sin cmbargo, ni el temor del padre Sebastián -que era el de la
19IcUa- IIÍ la petición del IX Congr~ impidieron que el 24 de cnero de
1930 le aprobara la Ley 41lO2, que modifICaba la 4.169. Así, se disoM6
d TriJuuI de DivW6a.. En adelanle las comunKlades se dividirían por
oficio, y lo mi.s ¡raye .según lo plantea UD csI...wo sobrc esa k:)'- es que
le resolvió •.. -CD derecho sobre la situación juridica de los ocu~es de
lcrTeDo5 CII la comunidad, dispoGitDdose que los lítWos cmaaados del
ERado o fU1lOOl'ido5 por éste [Link] sobrc cl TilWo de Merced y
que, ademú. 101I [Link] Iofi tcneoos que los [Link] debeD
dcvoMr a iodígeaas por IeRlencia judicW, a fin de que permanezcan en
poder del particular. Ambas i&stiIllCÍoocs (Art.31 y 32) aplicadas durante

80
más de cuarenta años, han servido para COnsumar el despojo de much35
tierras mdígcn35" (Ormeño y 0sses:20).
La Ley 4.169 Y la 4.802 se refundieron en el Occreto Ley 4. lit del
[Link] [Link] .I~I, el. que no modificó los citadm. articulo!. 31 y 32. El
úmco cambio sagnlrlCah\'O fuc que la di\'istbn. I cargo de cinco JW'pdc)s
de IndIos, procederia ya no de oficio sino cuando Lo solicitara la terecr.
parte de los comuneros..
La Ley 4.111 fue, entonces, el marco donde se dcseD\ohil:ron las
"contiendas" por la lierra. taDlo entre mapuches y huincas como al
interior de las comunidades. Dc\ mismo modo, la Ley se tornó en un
referente de 135 [Link] en la medida en que dejó abierta la
posibilidad de restitución de las ticrras reduccionales (Arts. 44 y 45) Yla
obtención de nuevas posesiones a través de la radicación en propiedades
fiscales (Arts. 71 y 72). Por otro lado, el cuerpo legislativo proporcionó
la esperanza de utilizar resquicios legales para frenar cI proceso de
divisi n, cuestión que sólo se hi70 realidad años más tarde con la acción
de la Corporación Araucana y su conlrol de los JW'gados de Indios.
Hemos [Link], asf, el camino de búsqueda de una ley que COD-
c1uyera ron los problemas de las tierras mapuch.:s. Las luch<b y <fu-
cusiones lograron un rrágil bito que se desmoronó cuando el Estado fuc
incapaz de hacer suyas las demandas indígenas de recuperacion u:m-
lorial. El poder regional persiguió la división de las [Link]; el
mapuche, la ensanchaci6n de su propiedad. Intereses en pugna que nue-
vamente llevaron al indfgena a sufrir la exacción y la perdida: la "nueva
conquista" se expandió sobre las pocas ticrras que el mapu<:he habia
logrado conservar.

b) LA VALORACION DEL SER-MAPUCHE

LA df:1'TII If: da hasta los c~orti de su nstimfnla. cololti qu~ el ci\ili-


ado .0 ka sabido explotar, ni mucho mfnos dfSCirrar (Manuel Maoqui-
IcQ.
Las organizaciones fueron scm.ib1es y crfti~ a las imágenes d~or­
~das y mal intencionadas que existían sobre la vida y la cultur.
mapuche. También comprendieron las consecuencias prácticas que se
derivaban de esa falsa mirada. El primero en alzar su voz conlra esta
visión fue el presidente de la Sociedad Caupolicán, Manuel Manquilef. En

81
su libro Lu derru ele ARKO, dedicó UDa parte a dcsmentir, uno por
uno, '0& juicios que se hadan al mapuche:

"¿Es Rojo el indio? No lo es. Trabaja para él y su familia...eon dos o


tres hectAreas se manttene y enriquece a oIros. Los niños desde la edad
de diez añm manejan el arado y la carrela, y lanlo el hombre como la
mujer no pierden otro tiempo que el indispensable para recoger las heces
o el coocho de la justicia social.
"¿Es sucio el indio? Hasla no hace mucho tiempo los indios se bañaban
invierno y verano. Hoy ban aprendido la higiene que la gente eivili7..ada
les ha ensenado. Se haDan menos, pero son más aseados quc la generali-
dad de 105 ciudadanos.
"¿Es de mala fe el indto? Algo ha aprendido, pero leed la historia y
veréis que ni siquiera alacaba a los españoles de noche, porque eslimaba
indigno aprovecharse de la oscuridad para atacar al enemigo. Fue por eso
que el Ibero lo encontró siempre en el camino del honor; fue atacado y
se defendió.
"¿Trabaja el indio su suelo? Más que nadie. Lo esquilma. En cuatro
hectáreas de tierra alimenta sus rebaños y saca el alimento y la in-
dumentaria de su familia. La tierra le da hasla los colores de su ves-
timenta, colores que el civilizador no ha sabido explolar, ni mucho menos
descifrar.
"¿Es progresisla el indio? Lo es en la más amplia aceplación del voca-
blo. Sus economías las empica en maquinarias de las que tienen más que
los labradores y aun dueños de fundos de la zona central.
"¿Es ladrón el indio? No lo ha sido, ni lo cs. Se le hace cómplice por
la maldita radicación en comunidad" ([Link].:27).
Manquilef consideró que la distorsión de la realidad perseguía fines
muy claros, que no eran OIros que hacer posible la expoliación de las
tierras indígenas: "Puede decirse que lodos los vicios que se achacan hoy
a los indios son ficticios. Son productos del esfuerzo gastado por todos
los que quteren quitarle hasta la última pulgada de tierra. Es la forma
corriente con que asesinos y ladrones justifican sus robos y asesinalos"
([Link]. y también DA 4f1/192h).
Algunos huincas estuvieron conscientes de ese proceso ideológico que
situaba al mapuche fuera de la condición humana y que hacía posible su
muerte. Un edilorial de EJ Diario Austral, firmado por Z que comenlaba
el CohgTeso AraucaniMa, señaló: "Hasla aycr se tenía de los indios la
idea más triste y eran utimados como rémora dentro del proceso de la
civilizaci6n uOonal En virtud de este concepto la generalidad del

82
público toleraba y. aceptaba como lógico que QUeslrO!> aboríge~ fueran
lanzados de sus tierras y sometidos al innujo y a la acción de 105 que
procuraban corromperlos y extinguirlos sin omitir los mh delictuosos
medjos. los indios son ebrios. los indios son n~ los indios son ladro-
nes, ~ben perecer. t~ y se le5 debe quitar sus suelos para entregarlo&
~ qlltc~ los soliCiten: tsle era el estribillo que repetia el público
Inconsoentemente por quienes no se detuvieron jamas a meditar acerca
de la suerte de los araucanos en su propia tierra, y maliciosamente por
los esquilmadores y corruptores de tan indómila y \'Cnerablc raza" (DA
911111916).
Los dirigentes de la Sociedad Caupolicán, no obstante, tuvieron una
actitud ambivalente hacia su propia cultura. Pensaron la hiSloria pre-
redueeional como una edad de bonanza: •...vivfan ricos 'J poderosos, eran
dueños de cientos de miles de animales. Esta época fue la edad de oro
de la vivienda araucana. Todos eran ricos· (Manquilcf 1915:8). También
valoraron el t~n 'J la laboriosidad de !tU!t hermanos que \;vían en las
comunidades; pefO también apreciaron y reconocieron diferencias entre su
cultura y la de los huincas. En esta comparación SO&lu\;eron que
•._-SOmos un pucblo débil, !tin OIra cultura que la que hemos podido
hurtar a los civilizados· (Manquilcf, entrevist.a en DA 411/1926).
UDa prfslina expresión de esta ambiguedad la enrontram06 en un
discurso de Onofre Colima, representante de la Sociedad Caupolican, en
el VII Congreso CientífICO realizado en Temuco en 1913. ¿Cómo \-io el
pasado de su pueblo?:
·Esas liguras gigantescas de Caupolicán, Rengo, Lautaro, Colo-Colo,
Purén y tantos otros que con el raudo impulso del cóndor que se cierne
por el inmenso ciclo y con la indomable fortaleza dclleón que. vertiendo
su jenorosa sangre, quisicron darnos patria y liberlad.
·Estremeceos. cadáveres augu!ttos. en las frfas cenizas en que dor-
méis, 8 la soberana y po(enle voz de los hijos de Chile. Y que ahora
reronocen no tan sólo los chilenos, sino también el mundo entero os
admira y glorifica, por \'tlestra inimitable fiereza y abnegación coa que
defendisteis el sacrosanto derecho de nuestro amado suelo· (La Epoca
26/1211913).
A la estimación positiva del pasado Colima opuso una \"3Ioraci6n
negativa del presente. con la esperanza de que tsie fuera transformado
por la luz de la civilizaciÓft y del progrCliO:
•Aquí se encuentran los hombres del saber y los incultos hijos de la
raza, lIntdos por el indisolublc 181.0 del progreso..
·LU1~ luz, dadnos 1117.. vosotros que tentls la lámpara 'J el aceite,

83
caseñadDos a conocc:r '1 respetar el derccho para que también nos respe-
tcn a DOSOlros" ([Link].).

El dirigente DO olvidó que sus hermanos eraD campesinos '1 que


tcalan intereses concretos qlJC defender; entonces, la "luz" que proponía
estaba asociada a la imperiosa necesidad de sobrevivencia de su pueblo:

•...Ia ignorancia en primera línea cs el vestuario de la desgracia, los


despojos con incendios '1 mlíltiples atropellos dc que se vale el civilizado
para arrebatarles sus tierras, porque no saben defender, porque no
conocen el derecho, ni la más elemental raLÓn" ([Link].).

Esta manera de problemalizar la realidad configuró una de las preo<-


cupaciones centrales de la Sociedad Caupolicán: la educación. La orga-
nización, desde sus primeros años, plantcó a las aUlOridades de Gobierno
una enseflaD7..a especial que estuviera dc acuerdo con las necesidades de
los mapuches. Esta exigencia fue formulada también en el VII Congreso a
los científicos allí reunidos:

"A nombre de la raza araucana '1 de la Socicdad Caupolicán os ruego


que trabajéis por eseuclas especiales '1 por un intcrnado indígena cn csta
ciudad· ([Link].).

¿Cómo comprender esta ambivalencia en la autovaloraeión dc sí


mismos de los dirigentes de la Sociedad Caupolicán? La respuesta parcce
anidar en los rasgos que definieron '1 compartieron estos Iídcres. En
primer lugar, fueron lctrados, que obtenían legitimidad frentc al Estado
-'1 posiblemente en las comunidades- por ser profesores (intelectuales).
En segundo lugar, eran hijos de caciques "aliados' dc las fucrzas milita-
res chilenas, es decir, que apoyaron dc un modo u otro la Pacificación.
Estü dos particularidades, creemos, explican, en parte, su autopcrcepción
'1 la ambigucdad de su mirada.

IIl5p6ndo por las potencias crkstiales y las "irtudes de los antiguos


mdqDes (Manuel Aoorto Panguilel).

A diferencia de la Sociedad Caupolicán, la Federación Araucana


a~cci6 enormementc la tradición cultural mapuche. Su dirigente prin-
Cipal, Manuel AbUlto Panguilef, desplegó un programa en que el pasado
surgía ~o modelo del presente '1 las "virtudes de los caciques' mar-
caban el Ideal que todo mapuche debía respetar '1 emular.

84
Como es evidente: Manuel Aburto nunca hubiera aceptado 14!o idea!.
que proclamó ManqUllef en el Congreso Araueanisla donde upn:.'>Ó: 'A
los hiJOS de las 'Ilctlmas de nucslros padres no nccesit.m malarkl!i; al
coolruto, ~éis semros de ellos y os senlran agradecidos <k: que: al
menos les deIS una pequcna educación. I...o!; indKl5 no qucrertlO!r. DI bJ)lU-
mos ya a ser vuestros 19uakJ. (DA 2311211916).
El hder de la Federacion Arauana estu\o empeñado en los primcrO$
años. igual que los miembros de la Sociedad CaupoliC<ln, en denunciar la
campaña de desprestigio que se hacía del pueblo mapuche: 'r-;uestra rv.a
ha vivido abandonada a las agitadas olas de un mar de ladrones audacc~
que jamh han trepidado para robar al indio 10 que le pertenece, primero
le robaron sus mujere.~, después prelendleron robarle su libertad, en.
seguida sus animales y, por ultImo, su suelo querido...Han propalado a los
cualra vientos que somos una ra7-3 degenerada, que somos ladrones,
nojos. viciosos' (DA 1611211916).
Pero no se conform6 sólo con sacar a IUI la d&riminaci6n sufrida
por la elnia_ En ]916 y 1919 dirigl6 y organi;;:o una Tompañia Tealral
Araucana" que recorrió desde Valdi\;a a Valparaiso para •...mostrar • la
mayor(a de los chilenos la capacidad intelectual y moral de la raza" (DA
511 1919). El espectáculo que monló, segun una propaganda de la época.
conlaba con •...variados numeros de coslumbrcs indígenas. como gol-
lIaluncs.. baik.s origlfianos de la r37-3, cantos. machitune... elc. (DA
2311211916).
Estas rcpresentaciones de ritos vernaculares no se dirigieron ex-
clusivamente al huinca: también fueron \;\;dos y practicados interna-
mente en la Federación. Por ejemplo, en 1920 celebró un matrimonio a la
usanla mapuche entre Segundo Aburto y Rosario Paillaler. Una declara-
ci6n pública de la agrupación destacó la ceremonia en estos términos:
....e1 directorio cree que es un deber declarar que dicho casamiento
envuelve un acto muy brillante, que aconseja a la Sociedad para que en
lo sucesivo innuya que lodo casamiento de sus socios se haga al estilo
indígena y ci\;l" (DA 11211920).
Dos años más larde la Federación proclamó que •...está empeñada por
reslabkcer y sublimar todos los acIOS y cosIumbrcs de la raza mapuche"
(DA VI2II922). Desde esa fecha la organización comenzó a realizar
-parlamentos· anuales que reproducian las antiglQ,S juntas, los ·Ira.....u-
ncs-, síntesis enlte lo religioso y lo pohtlCO, entre lo sagrado y lo
profano, enlre los \;ejos eaciqltCS y los nuevos IKleres del pueblo, etc. El
recuerdo de aquellos que asislieron alguna vez a esos parlamentos no se
ha borrado y tampoco se difumInó la imagen de su gestor:

85
"Abw1o Panguilcf era un hombre religioso, un mwteo, se podría
decir. EJ recomendaba la preservaciÓD de la cultura mapuche. El idioma,
la COSIumbre, en6n seguir en todo a)os antiguos".
"Era muy tradiciollalísla, muy, muy tradicionalista. Hacía los ritos de
kJs aatipm mapuches, basta en la forma de comer tenía ritos' (tes-
timonios de viejos dirigentes, en Bengoa 1985: 394-395).

[Link] que la c:sI.imaci6n del mapuche y su cultura propugnada por


el líder de la Federación Araucana radic6 en su pertenencia a la par-
ticular tradición histórica de contacto entre españoles y mapuehes del
sur. Manuel Aburto era huilliehe y descendiente, posiblemente de un
modo directo, de uno de los mediadores huincas -posteriormente 'mapu+
cllizado'-que participó en los tratados de paz de 1793 entre españoles e
indigenas, actos recordados simbólicamente, hasta el día de hoy, por los
buillicltes.
Lo antertor queda de manifiesto al conocer las palabras del dirigente
en la sesión ordinaria del 3 de noviembre en la localidad de Paillaimo,
subdelegación de la Costa del departamento de OsorDO: •...jamás se
apocarán eUos mismos., porque eran descendientes de una raza noble y de
brillante historia, cuyo nombre es cantado y seguirá cantándose en el
Himno Nacional y que así lo probaba la historia y un documento que
tenia en las manos que daba cuenta de la Paz celebrada por los españo-
les con los indígenas de OSOTnO el 8 de septiembre de 1793, en la reduc-
ción de Rahue, en que los caciqucs de aquella época, señores Cachiguala,
Iml, Canln, Callbugir, Ancaguir, Colin, Haguinguir y Pichihuaiquipán, por
los indigenu, y por los espaiioles el subteniente don Julián Pinuer, el
Padre Predicador Fray Francisco Jav;er de Alday Y comisario Francisco
Abw10 y otros, entenarOll en el camino que tuvo lugar la junta un fusil,
UIUI lanza y una macana, ponitndose sobre e!'>as armas los bastones del
Rey, la bandera y el laurel de la paz" (DA 5/1/1919).
Aú, la autovaloración de Manuel Aburlo tendria sus rafees en una
"PaciflCación" menos traumática que la del resto de la Araucanla. El
Italado de paz fue concebido por los huilliches como símbolo dc un
acQCroo enlte iguales. No habría, entonces, denota sino un reconoci-
miento de derechos entre las parles, tanto de las autoridades (caci-
ques/rey) como de un territorio. Pero la fuer/..a y la vitalidad de la auto-
percepción del "der pareciera anclarse sobre todo en su "misticismo", en
ler -como lo tewlmooia en uno! de sus manuscritos- •...inspirado por las
poteIK:i» cekstiales y en las virtudes de los antiguos caciques'. Esta
cualidad c:[Link] presente desde el inicio de su trayectoria como dirigente.
Ya en 1919, en los funerales de su tfo, el v;ejo cacique Remigio Aburto,

86
sus palab~as de des~dida fueron: "Ouiera Dios <lue siempre, conservando
tus COn5CJOS y IUS ejemplos, sepamm orar 'J vi\ir en CSle mundo" (DA
6/811919).
E5ta manera de. encarar la dignidad de su cultura b signirteó a la
Federación 'J a su presidenle -como ya es sabtdo- una dura persccuciOn.
La organización fue vk:tima del racismo hUlnca allornarse espejo de una
condición que se descabJ, anular, 'J borrar; más aun cuando su poder de
convocaloria, su arrastre entre 1m mapuches, creció hasta lJansformarsc
en un peligro. La amenalA fue percibida, sobre lodo, por la Iglesia
Calólica, empeñada en combatir lo que promulgaba la Sociedad. La Iglesia
hi70 una 'guerra pacifica y muy eficaz", a tra\és de los colegios de la
MisiÓn Capuchina, contra "las costumbres 'J los conceptos de los indios'
(Augusta 1934:232). Pero Manuel Aburto y la Fcdcraeión Araucana pusie.
ron en cuestión el éxito de esa lid. El Padre Félix de Augusla escribió
en 1933: 'Aburto Panguiler alborQ(ó a los indígenas de norle a sur. desde
la costa hasla la cordillera. Con su fascinadora elocuencia les sugirió la
fantástica ilusión, como si ellos fuesen el .soberano pueblo araucano 'J
debiesen gobernarse independientemente del gobtcrno de Chile, les pro-
metió conseguir que les fuesen dC\'Ueltas sus posesiones antiguas: "No el
gobIerno, )'Q mismo os daré suficiente terreno·, b persuadió a que
[Link] siguiesen sus ritos antiguos 'J todas las costumbres de 10s ano
tepasados' (1934:VIlI).
y como en la guerra todas las armas estan permitidas -sobre todo
las que tienen un car1ider religioso-, Manuel Aburto fue acusado de "An-
ticristiano y Antichileno" (Augusla [Link].:IX). Esa imputaciÓn lo situaba
fuera de todo orden y, según un autor. el deseo era que el líder perecie-
ra •...probablemente bajo el discreto plomo de algún carabinero explota-
dor' (Housse:429).
Como hemos podido apreciar, la imagen del si mismo indígena no fue
homogénea: osciló, respecto al pasado, entre una negación (Unión Arau·
cana) y una valoración (Sociedad Caupolicán y Federación Araucana). En
rdolción a la cultura ancestral, la valuación se desplazó desde la amo
bigüedad (Sociedad Caupolicán) a una aceptación tocal (Federación Arau-
cana). El mapuche, desde su subordinación a la vida chilena, \ivió una
tensión, pfOducto del cuestionamiento que hizo el huinca de su elhos,
que 10 situó en la encrucijada de resistir o aceptar el enjuiciamiento del
'otro' (el blanco). Se puede constatar que cuando el mapuche ha acep-
tado y valorado (proyectado en el ttempo) su cultura (como 10 blzo la
Federación Araucana), la sociedad nacional ha reaccionado [Link],
rechazando el desborde de la diferencia. Es decir, desestimando al In·
dígena y su derecho a poseer una tradición cultural distinta a la neci-

87
cklUl_ ERa dc:stiluci60 fue hoIn6ioga a la negativa de que las tierras
rcduccioallcs qucdMan al mugeD del rtgimcn Juridteo nacional.

e) El. ESTADO Y LA POUTICA

Ea torno a la CODMJIUCKMl de la propiedad aUSlral se dio una lucha


que IUVO un car-k:ler marcadamcmc poIílico, sobre todo porque el Estado
se habla ronslJluido en el dueño y dislribuidor de las lierras. Por lanlo,
las exigencias y demandas por lierras dc los mapuches se orienlaban
hacia ~sle, enlrando en pugna con orientaciones semejanles por parle de
colonos ftacionales y extranjeros.
De alli que sea de inler~s dar cuenta de la visión del Estado que
leman los mapuches. A Iravts del discurso de Manuel Manquilcf, en su
libro 11nTas • AnlIK'O., podemos aproximarnos a la complejidad del tema.
Este ulilizará un código parental (padre/tta) para referirse al papel que
tiene y dcbelÚ lener el Estado frente al mapuche.

D,..In: rftIIIlótio JRa aaor al...-o. t. !iObriao (Manuel Manquilef).

EJ Estado, con sus instituciones., fue percibido corno responsable de


los problemas indígenas, fundamentalmenle los relacionados con la tierra.
Desde muy lemprano se lo sindicó como culpable de la pobrel.a del
mapuche y de la riqueza del huinca, de amparar con sus leyes y tribuna-
Jes los abusos y atropellos que se cometían conlra el indio: 'Fue un
padre, cuyo deber es velar por sus hijos menores. Pero ¡oh desgracia!",
se lamentaba Manquilef, "ese padre se Iransform6 pronto en lutor yesle
tutor se convirtió en corruptor para arrebalar a su pupilo, sus inmensos
campal e innumerable ganado. EJ padre result6 tío y sin amor ninguno a
su sobrino, a quien eng¡IIoo primero con falaces promesas para ganarse su
COIÚJanza; a quien penVttó después COI! loda clase de ";cios que le
eDiCoo y, por úIlimo, le qWI6 sus propiedades, y hoy no le quiere reco-
DOCer nada por DO ofrle sus quejas importunas' (Manquilef 1915: 8).
la aoci6o del ERado como padre fue complementaria de la aalerlor
y IDOdc:I6 de ble uaa imaFn de salvación, un lugar donde era -posib&e
efIa*lrlr soIuc:i6a a 105 probiemas de tierras, y amparo a los atropellos
y a _ iDjll5licias. EJ Estado. desde muy Inliguo, fue para los mapuches
WUI iJlitancia de medtaei6a con los huincas Y para sus propios probk:mas
iaterD06 ([Link]&obos). Asl, DO es extraño que las primeras organizado-

88
nes le exigieran que asumiera el papel de padre (lo que está implicito en
las citas que hem~ eJl:puesto de. Manquilel). EMa imagen fUt: eongnlt:nte
con la transformacIón., que se Imponía dt:sdc oomien~ de siglo en la
sociedad chilena, de un Estado benefactor •...a cu)a protecóún y ayuda
todo indi\iduo y todo grupo §OCial lenía dcrt:Cho" (Gúngora 19W1). Lo
antertor se debe a razont:lo muy simple..: el ~ado fue el principal ~
tenedor de la capacidad adquisitiva del mercado interno. otorgó lo!.
pri\ilegios y concesiones a nacionales y extranjerO", concentró todo el
crédito interno y externo, fue la fUt:nte prmcipal del empleo y el meca-
nismo redistributivo por esencia.
Esta doble cara del Estado (tío y padre) fue el fundamcnto que
evidenció la necesidad de eontar con organlfaeiones: se trataba de innuir
en la distribución del podcr y reclamar que el "tío· volviera a M;r el
"padre bcndactor". En este proceso los mapuches mantu\ieron su antigua
práctica de dirigirse direetameDle al Presidente, encarnación simbúliea
dc1 poder. De allí que las criticas rara vel se formularan al gobierno de
turno, y recayeran más bien, en los gobiern{l!i pasadO!'>, como si el pre-
sente implicara la esperanla., como si cada nuc\o Presidente personifiura
al padre deseado. Por ejemplo, hemol> apreCiado que la Federación Arau-
cana Siempre fue olear a las autoridade.... incllbO cuando en algunas
fpocas el Gobierno dispuso medidas contra ~w. dirigente~.

la poUtklll

Esta raza no ha tenido represenlaci6n en t'1 parlllmenlo (Venancio CQo-


ñuepán).

Desde muy temprano, en la década del 10, los mapuches buscaron el


apoyo de políticos, diputados y senadores para lograr sus fines. Es
interesante nolar que en este camino no hicieron distinciones de I~COIo­
gfas y doctrin35: lo impor1anle fue demandar ayuda para la soluclon de
sus problemas. Así. no fue eu:cpciooal encontrar Ind~genas. aili,(:nlos a la
amplia gama de partidos enstentes., aunque es preCISO senalar que mu·
ehus mapuches militaron en el PartKlo Demócrata (lo que eq¡lica el
triunfo aplastante de Meli\ilu) debido al respaldo constante que éste
brindó a la caUM indígena. ., .
En los alÍos 20 dos mapuches alcanzaron el slhal de [Link] pe~­
teneóendo a parlidos divergentes (al PartidO Demócrata Franosro Mela·
vilu y al Liberal DcmocrJlico Manuel Manquilel). A pesar de que en sus

89
[Link]ón I frvIcisco MeliYilu por su triunfo en las clea:iones I diputado, octubre
de 1923.

campañas estos líderes no enarbolaron ninguna clase de indigenismo,


fueron percibidos por los mapuches como candidatos propios. Una circular
de la Sociedad Caupolicán lo expresó del siguicnte modo: •¿De qué nos
servían entonces los diputados Manquilef y Melivilu, hombres que otrora
cruzaban nuestras calles seguidos de sus gentes, si nosotros no for-
máramos tras ellos y sus obras una barrera consciente de hombres sanos
que les diera mayores bríos?" (DA 28/611926). Tanto las organizaciones
de la época como los mapuches agrupados en las reducciones exigieron a
estos diputados su comparecencia en los Congresos y Asambleas anuales.
así como su mediación frente a determinados problemas. De alguna
manera los indígenas presionaron a estos parlamentarios a asumir la
defen33 y la causa de liU pueblo. El hecho de que la etnía tuviera dipu-
tados en la Cámara impulsó a las organizaciones a la conquista de una
representación más genuina, más ligada a liU pueblo, ya que Manquilcf y
Melivilu SOSCuvieTOn en más de una ocasión que eran, antes que nada,
militantes de sus partidos (estas declaraciones fueron respuesta a la
acusación de las organizaciones de que no eran portavoces del pueblo
mapuche).
Al finalizar el periodo, el Comité Indígena pro Alessandri, formado
por la Sociedad Caupolicán y la Federación Araucana, entrevistándose
con su candidato le planteó por labios de Venancio Coñuepán: "Esta ra1..3
no ha tenido representación en el parlamento y necesita, imperiosamente,
para la soiuct6n de sus problemas tener por lo menos, un quinto de

90
r~prcsentantes que sean aborígenes, que [Link] sus problemas., que los
5Jentan hondamente y que [Link] del seno de sus congresos., a fin de
que UeYen el verdadero senti.r ~c sus representados' (DA 2&'9/1931). Este
an~lo fue uno .de los objetivos centrales perseguidos por la fulura
Soctcdad Caupoheán, que comprendió quc Id poder de la politica era
fundarntnt~1 para lograr que el "tío" se transformara por fin en el 'padre
benefactor .

d) LA BUSQUEDA Da CREDrro

Mft'nckra sin conciencia .se enriqutern mediante el tributo lil de una


raza digna ck mejor suerte (Armando Moraga).

Los mapuches empobrecidos (la mayoría) tuvieron que recurrir a los


prestamistas para enfrentar las neccsidadcs dc semillas y alimcnto para
sus familias. La cxplotación y las injusticias que se produjcron por esa
razón quedaron grabadas tanto en los Tribunales como en los reclamos
hcchos por las mismas organizacioncs. La prensa regional llegó. incluso,
a motejar a los prestamistas de "builres' y "usureros', lo que testimonia
la magnitud de la situación.
Armando Moraga, Protector de Indígenas durante el periodo, conoció
muy de cerca esa implacable realidad y los "procedimientos legales" que
entrañó: 'Mercaderes sin conciencia. audace.s esquilmadores, siniesu05
expendedores de alcohol barato y malo. \iven y se enriquecen mediante
el tributo vil de las lágrimas y de la miseria de una raza digna de mejor
suerte. He visto cómo se les engaña, cómo se hace a sus expensas el más
infame tráfICO. Por unas cuantas baralijas. laI ll:Z por unos litros de
aLcohol, o algunas varas de trapos que \"alen SIO. se les hace reconocer
deudas por cientos, mediante documentos que un señor de buena \'()Iunlad
se encarga de firmar a ruego del indlgena. Con el \l:ncimiento del plazo
comienl.a d calvario de estos miserable~ Se da por reconocida la deuda.
en su rebeldía. por [Link]. y el reccpCor de menor cuantia corre
presuroso y listo a trabar el embargo. Esto se hace sobre cuanto el
infdi7 posee que no sea la ,ierra. sin descuidar alguna cantidad de trigo
o avena que tal vez habrá en un rincón de la pobre ruca' (DA 29/"
61\920).
Sin embargo, el Protector silenci6 la ilegalidad más común: el proce·

9\
dimienlo habilual para acceder al crédilo del preslamista fut: el de
·arrendar" la tierra, no lanto para adquirir baratijas, unos litros de
alcohol y unas varas de trapo, sino por la urgente necesidad de contar
con medios para .sembrar los eampm: •....se ha venido notando desde hace
mucho tiempo la gran cantidad de reclamos que hacen entre sí los
arrendatarios de sucios pertenecientes a los indígenas, sucediendo a
veces que en una misma propiedad tres o cuatro personas se creen con
derechos a poseer, como arrendatarios, un pedazo de terreno, por el .solo
hecho de que se dicen acreedores de alguna cantidad de dinero que él
adeuda al indígena dueño del terreno, siendo que casi siempre esas
deudas provienen de los famosos cambios que acostumbran a hacer ellos,
es decir, por un .saco de trigo u otro de cereal que no pueden pagar en
un año, pagan dos al año siguiente y como por lo general ellos deben a
varios, no salen nunca del "poncho empeñado"" (DA 15/4/1920).
El acoso de los acreedores y el desamparo de los mapuches quedan
de manifiesto en una carta que envió Juan Segundo Epul al Director de
El Diario Austral: 'Soy viviente en el lugar denominado La zanja y me
encontraba haciendo una cosecha en otra parte, dejando el euidado de la
casa a mi mujer, y hoy como al amanecer fue despertada por el ruido del
fuego, pues manos criminales pasaron a incendiar la casa, perdiendo todo
lo que tenía para mi numerosa familia para cuya subsistencia había
guardado 70 sacos de trigo. Fueron consumidas por el fuego mi casa
habitación con lecho de fierro galvani'Lado, una cocina, un galpón y un
gallinero de construcción de tablas. En vista de mis desgracias espero
que mis acreedores me guarden alguna consideración" (DA 1113/1926).
El robo "legar de las tierras reduecionales y de los productos agrí-
colas del mapuche .se produjo, también, por la no cancelación de las
deudas, incluso de las inell:islcntcs. Encontramos prueba de esto en las
innumerables misivas reproducidas en los diarios de la época. Por ejem-
plo, una de ellas señaló que •...personas extrañas a la reducción de Pedro
Coñoenao, en Chol Chol, simulando deudas que no existen han obtenido
orden judicial para desalojar a los indios de sus suelos y, además, 10 que
es verdaderamente crimina~ para apoderarse de las cosechas de trigo"
(DA 1911/1923).
La enorme gravedad de los abusos cometidos llevó a que el Gobierno,
recién en 1927, tomara el problema en sus manos. Se comisionó al Inten-
dente y a un ingeniero para que elaboraran un proyecto destinado a
terminar •...con los préslamos usureros de semillas, que conslituyen una
de las formas más repugnantes de la usura pues alan al pequeño agricul.
tor con lazos tan sólidos que no pueden desligarse de ellos por toda la
vida" (DA 2011011927). En un viaje a la zona de Galvarino los encargados

92
del proyoc<:to ~[Link] la!"> "...continuu. com"l(lfla de indígen~ qU(: le
dlfiglan al scnor Intendente con el OOJl;tO do; dark cuenta de la ello
plotact6n .de que son OOJdO de parte de cierl(l!"> comc.:rcianta de Gill.
vanno qUienes en razon dc haberle prCfolado al!tUna \'cz un :[Link] de tneo
cobran, por C5pacio do; aik"lf> y ano~.. pesados inteu:~\ que llegan IIllM;h~
~ al doble o al triple do; la cantidad pre'>lada, cual no termina nunca
de pagar. El indigr.;na qUI; por dclo@lacia se ha \l'>lO en la prcD. le"n de
recurrir una vcl a un U'>urero de lO!"> que indicamH~, se ala con <,(,hdu:.
IVI» " ti por toda la vida, pue!"> nunca termma dc pagar, aun cUolndo
cumpla su compromiSO religiosamente ano por ario' (DA 2OI111I(21).
Aunque desconoccmos si la comi!">ión elaboró d proyeCto. !">abcmO!"> que no
hubo ley al respecto.
El constante acudir de lO!> indigena~ a los pre!">[Link]. conociendo
las funestas consccueneia~ que eso irnplicah , e\id¡;nó... la pobre/a y la
miseria en quc \;ví¡tn; pero lamhicn ddat ~u ahandono o c~du iún
rrcntc al ~ado. ~e apo)lI a colon,'lf> y ... I;mpn.:<,¡¡rios con crfdltOC'l; al
mapuche, en cambio, lo deJÓ en las esquilmOldnra, mano<; de los lbun:rO$:
•...[Link](ia el crédilO para los in(hgcnas:> 1\(1 ·re ponJcrá el Protectln <k
Indígenas-, ni puede exi'>lir debido al func'MO régimen legal al que ~an
sometidos. Las instituciontl; bancarias y de credito no anticipan fnn~
sin que previamente se den garantías eficac:cl> para re~pooder de W
OOligactoncs ronlraídM. [Link]¡;n los indigcn~, aqudlos que pl'6Ccn Slb
tierras mediante el Titulo de Merced, pueden, repito, dar garanllas
eficaCC$ para responder al pago de Iru. ;Jnticipos de dinero? No, porque
las leyes actuales de colo.>ni/ación se lo pmhil:>cn de manera expresa" (DA
29/611920). Ocho aftos dc.~pués el E5tado aun no lograba encontrar la
forma adecuada para entregar crédito a lo~ indlgenas. La Caja de Crédito
Agrario, donde los mapuches "habían solicitado préstam~", se los negaba
por el carácter comunitario de sus tierras (DA 231·U928).
Aunque la Sociedad Caupolicán y la Federación Araucana conodan
cstos procedimientos que terminaban en intinitas ilegahdade~ y ampara·
ron, en la medida de sus fuenas.. a sus hermanos mapuches. no se plan-
tearon un programa para remediarlos. Sin embargo, entre 1927 y 1928 la
crisis por falla de semIllas se hizo grave. Un titular de: El Diario Austral
rd1cj6 la silUación en toda su magnitud ~I hambre azota muchos pobla-
do6 Indigenas" (1 JO,'1928). En el VII Congreso unitario de la Sociedad
Caupolián y la Federacicm Araucana (1927), las organizaciones tomaron
por primera vez cartas en el asunto, creando la comi!.iÓn ituaCI6n
Econ6mica de la Ral,.a" con el fin de CSIudiar §.i era"... viable la crea·
ción de una Caja Agraria Indlgena", Esa comisi6n estuvo a cargo de
Ignacio Huenchullán Medel, Esteban Romero Sandoval y José Cayupi

93
Catrilaf. Lamentablemente, no conocemos Jos resultados a que arribó. No
ob5Cante, en 1928, en una sesión extraordinaria de la Sociedad Caupoli-
ciD, esta envió una carta a las autoridades, donde senaló que •...estima
vebcmcllle la constitución de una Caja Agraria Araucana, la (:ual seria
flll8DciMb por la contribución sobre los predios de los mismos araucanos,
acumulándose en fondos absolutamente aulónomos. Para su aplicación es
oecesaria una ley de la República" (DA 6/5/1928).
Ea esa misma época, el Gobierno intervino directamente en las
relaciones entre prestamistas y mapuches a través de una comisión
especial que tuvo como objeto solucionar administrativamente todos los
contratos existentes entre indlgcnas y particulares. Con ello se agravó
aun más la situación, porque •...Ios particulares no se atreven a celebrar
nuevos contratos y se ha producido de hecho una paralización de las
actividades agrlcolas" (DA 25/5/1928). La comisión no pudo evitar que el
problema recrudeciera, y así se lo hizo saber la Sociedad Caupolicán al
Ministro de Fomento. Las noticias de los anos po!>teriores demuestran
que este proceso continuó, transformándose en un mal endémico, en un
drama repetido de ano en año.
Nos interesa recalcar que desde 1927 en adelante, las organizaciones
iDdlgenas tuvieron una preocupación permanente por estos problemas, y
que fueron elaborando una estrategia de acceso al crédito llÍa el Estado.
La carencia de reclUSOS internos muestra la dependencia que las econo-
mlas mapuches tenían respecto del crédito externo para su funcionamien-
to, y también cómo las organizaciones percibieron al Estado como un
benefactor.

Impuestos

El no pago de impuestos tanto fl!>C3les como municipales, fue una de


las primeras luchas que dieron las organizaciones y, posiblemente, la más
eatosa. En 1915 las tierras reduccionales quedaron exentas de contribu'
ciones fISCales, no as( de las municipales.
La obtención de los medios monetarios para cancelar esos tributos
era dificil y casi imposible, sobre todo por el monlo y por la carencia
generalizada de recursos. Una noticia de Puerto Saavedra, fechada en
febrero de 1917, da testimonio de los problemas que all! se vivían: •...en
los .días que estuvim~ llegaban numerosos indígenas a la misión para
pedirle al padre (Félix José de Augusta) interpusiera sus poderosos
lnfIujos en su faVOl' ante el Protector de Indlgenas de Temuoo. Todos
[Link] alarmad<X, porque como ya habían [Link] a recibir los
formulariO!> ~re el avalúo de sus propicdadc, y se les había ~ubido el
doble. de los anos
. antenore, se veían en la dura necesidad de a --.I- nar
sus llerras e 1'. a ~ras regiones más produCli~-as anles que: tener que
pagar una contnbución lan CltOTbilantc· (DA 16112/1917).
En el Dcpartarnt:nto de Mariluán. en 1919, la sitll3cióa no era dife-
rcn~e. Un o:onisla de El Diario Al1.'>tral informó de la •...estreche¿ a que
estim, SQmetldos I~ mapuches en las referidas comunidadtS, 10 que los
mantiene económIcamente en situación dincil por la extensión de suelo
deficiente en que se les condena a ganar~ la vida, siéndoles material.
mente imposible a los jdcs de comunidades disponer de dinero para
cancelar las rcs¡x:ctivas contribuciones sin comprometer las más premi<r
sas exigencias de la vida de las familias dc la comunidad" (DA 24f.
111919).
Incluso los caciques más adincrados se \'eían e"'''ueltos en serias
dificultades para sus pagos. El caso dcl cacique Conuepán es ilustrati\'O
de irregularidades, a! parecer muy comunes., en la recaudación de impues-
tos. En 1918, habiendo cancelado el mencionado cacique sus conlribuci<r
nes municipales en la Comuna de Imperial. se negó al cobro que le
hM:icran por las miYnas tierras en la Comuna de Gal...arino, lo que trajo
por consecuencia que esta última le •... rccaOO este pago judicialmente.
encomendando la diligencia al receptor de Lautaro seDor Carrera, quien
se trasladó a Chol Chol con fuer/.3 pública y embargó al senor Coñuep;in
una yunta de bueyes yun caballo· (DA 19/11918).
Desconocemos en detalle cl monto de tos impuestos que las reduc-
ciones debían reembolsar. Sin embargo, en la crónica ya expuesta sobre
el Departamento dc Mariluán, se detalla el cobro a la rcducción de Las
Cardas que, con 1.000 hectáreas y 150 comuneros, debía cancelar S600
como contribución municipal (para tener una idea del valor del dinero en
esa época. una hectárea de tierra costaba más O menos Sloo). Ahora
bien, el no pago traía como consecuencia el embargo de bienes (como en
el caso de Coñuepán) o la "pérdida de los sucios yel lanzamiento a los
caminos públicos" (DA 2·H, 1919).
En 1921 los mapuches y sus organizaciones junto al diputado por
Temuco Artemio Gutitrrez. iniciaron una campana para liberar por medio
de un proyecto de ley el impueMO municipal. Entre lo.<; mapuches, la
[Link] más dCSlacada en C5ta lucha fue el futuro diputado Francisco
Melivilu. En un artículo Melivilu fustigaba a los que consideraban que tal
ley no dcbía aprobarse: "Es increíble que los alcaldes de los distintos
municipios de las provincias hayan dado el paso desgraciado de presentar
al Senado de la República la inconveniencia de exonerar a los araucanos

95
en comunidad de La contribuciÓn municipal. Cuánta ignorancia o maldad
signiftCan estos trajines. Si los alcaldc5 no saben dóndc sacar fond05
para atcndcr los 5Crvlcios municipales, dejen 5U5 puest05 a Otr05 mb
apt05 y no piensen en 5Cguir explOlando inicuamentC a la noblc ra7.a
madre. Con la sola valoración real de la5 casa5 y fund05 dc 105 com-
padre5 tendrían fondos de robra para atender la5 ncce5idadcs dc sus
municipios' (DA 25n11921).
En agosIo de e5C ano, 5(X) mapuches de Maquehua, Collahue, Truf
Truf y Olril5 reducciones de los alrededores de Temuco 5C reunieron en
Padrc I...as Casas para exigir la pronta promulgación de la •...Iey que
libera indígenil5 de contribuciones municipales y de caminos pendiente
Honorable Senado" (telegrama dirigido a las autoridades en DA 15/-
1921). En el mismo acto se nombró una comisión encabezada por
Francisco Melivilu y el pastor anglicano Carlos Sadlicr, la que viajaría a
Santiago a gestionar el despacho de la ley. El éxito fue rOlundo: el 5 de
septiembre de e5C ano se promulgó la ley (N. 3.792) que los eximía de
contribuciones y, ademb, 'pcrdonaba las deudas contraídas por ese
mOlivo' (DA 2I9fl921).
En enero dc 1927 el gobierno impulsó una ley que refundía en un
solo texto las disposiciones vigentes sobre el impuesto a la rcnta. En su
artículo 6 declara que 105 indígenas radicad05 con arreglo a las normas
vigentcs y en predio común pagaran un impue"to de 5 y 112 %. A esta
Dueva disposición se opuso el diputado Manqui1cf quien, junto al diputado
por Temuco Armando Montes, envió un proyecto de ley para dcrogarlo
(DA 27/111927).
A pesar del fin de una situación que el mapuche con"ideraba inju5ta,
se mantuvo la idea de que los indígenas eran una carga para 105 munici-
pios, sobre todo por las "pérdidas' que traía el no pago de contribucio-
nes. Prueba de esto es un editorial de 1929 del influyente diario de
Santiago La Nación: "La sola ciudad de Temuco con la Comuna de Vilcún
tendría por contribuciones fiscales y municipales una mayor entrada de
5150.000 anuales si las propiedades indígenas pagaran contribuciones"
(2411/1929).
Por esta raron, las leyes de disoluciÓn de las comunidades tuvicron,
para algunos, como uno dc sus objetivos la búsqueda de esa renta por
parte del Eslado: 'Efectuada la divisiÓn de las comunidades indígenas,
todas las propiedades de más de 55.000 de valor deberían pagar la con-
tribución correspondiente y, como 105 terrenos que se asignen a cada
familia tendrán seguramente un valor mucho mayor, se solucionará un
problema de economía fl5C3l y municipal, que 5ignificará para el fISCO Y
municipio una mayor entrada de S8OO.000 al ano, sobre la base de 105

96
roles de avaluos de la direu:i6n de Impuc!)tm Inlernos" (La Naci6n
24/111929; véase tilmbién a Manquilef, que reproduce los mismos ar-
gumenlQ6en una entrevista en DA 121811929).
Finalmentc, en 1931 se legisló definitivamente sobre el asunto de los
impuC510s con la Ley 4.111, donde se estableció que "...Ios predios de
indígenas que tcngan Título de Merced quedaran exentos del impuesto
territonal por un plll7.o de 5 añor., contados dooe la promulgación de bo
ley 4.802 del 24 de enero de 1930, se haya dectuado o no la di..Ui6n de
la respectiva comunidad, pero sin derecho a reclamar la dC"O!uci6n de lo
ya pagado. Cesara el pr¡"ilegio establecido en el inciso anlerior tan
pronto como los indígenas adjudicatarios tra~flCran Slb hijuelas por ado
entre vivos".

3. LA VIOLENCIA CONTRA. EL MAPUCHE

El manifit'!olo de L1l1nquihue.

Las usurpaciones de tierras., el acorralamiento. la avidez del huinca y


su desprecio al mapuche se plilsmaron, durante lodo CSle período en las
innumerables y brutales accionc.s de violencia cometidas contra los ind{-
genas. Damos a conocer algunos casos que ilustran esta faz de la con-
frontación con el mundo del blanco. Muchos de ellos salieron a la IUl
pública a travCs de declaraciones de las organizaciooes; otros, como
denuncias de los propios afectados o en crónicas policiales de prensa.
Casi todos se refieren a abusos por usurpac~n. Algunos muestran el
tralO ..'t':jatorio de parte de las aUloridades policiales. o el asesinato de
indigenas por simple sospecha de robo. La aa:rba actitud del "ci..ilizado"
se [Link]ó como prueba indeleble de su mcnO!'precio y como testimonio
de las presiones -por usar un eufemismo- que sufrieron los mapuches en
su incorporación a la sociedad naciona!.
Uno de los sucesos que "inauguraron" esta historia de atropellos fue
dado a conocer por el Manifiesto de L1anquihue en 1894. Los caciques de
esa zona hicicron llegar al Presidente de 1;1 República una solicitud de
castigo a los usurpadores; "Un Manificst\1 uplicati..·o, escrito probable-
mcnte por un abogado chileno de esplritu noble, acompana esta solicitud

97
ublaftdo en nombre de kJS caciques: -No hay en la actualidad en la
proviDcia de llinquihue y dilkilmente hay cn la de Vaklivia una sola
ÚJllllia Indlgcn.a que no haya sido despojada de sus lencnos....En la
reducción de RCrDehue y \--arias Olras, nuestros perseguidores para arreba·
[Link] nuestros terrenos incendiaban casas. ranchos, semenleras; sacaban
IX .sus vMt.~ por la fueru a kJS moradores de ellas, los arrojaban a
bs __ es y en seguida les prendian fuego. hasta que muchos infdices
pueáaD o quemados vivos., o muertos de foo o de hambre. Jamis en
pab aJgwao poddi imaginarse que esto se ha hecho un sinnúmero de
~ van¡gIori1ndosc un indMduo en la actualidad de haber incendiado
.siete veces el rancho de una pobre familia- (LipschulZ 1956:153-54). En
d ManifJeslo de LLanquihuc quedó inscrita la forma usual que lomarlan
bs abusos en c:I nuc\-'O siglo XX.

98
[dmuDdo WiDCliJer asesinó a Juan Pailahueque.

fuera de la conocida ·Marcación Painemal", de los sucesos de Rupan.


co y 8oroa, de los largos problemas con la Concesión Silva-Rivas., etc.
(Cf. 8engoa 1985), a través de El Diario Austral tenemos noticias de otra
serie de agresiones. Así, por ejemplo, la Sociedad Caupolicán demandó
am~ro.~~ el asesinato ~e u.n mapuche en Frutillar. Juan Pailahueque se
habla dlTlg¡do a la [Link]ón para denunciar los atropellos del huinca
Edmundo Winckle.r, que lo •...hostilizaba de mil maneras...para desalojarlo
de suelos reconOCidos como fiscales o indígenas·. Días después la Socie.
dad Caupolicán recibió un telegrama que informaba: "Avise presidente que
ayer Edmundo Winckler asesinó a Juan Pailahueque en Frutillar. Pida
amparo Intendente· (16I12I19L6).
La versión del asesinato, entregada por El Correo del Sur y que El
Diario Austral reprodujo, da cuenta de que Edmundo Winckler, aoom-
panado de Guillermo Held y Carlos Hechenleiter, más dos mozos, se
dirigió a su fundo Villa Alegre a terminar una casa para un inquilino. Al
llegar •...fue acogido en medio de insultos por parte de un indígena
llamado Juan Pailahueque y su familia, con quienes el seiíor Winckler ha
venido sosteniendo un largo y molesto juicio sobre el dominio de esas
tierras. El senor Winckler habíase desmontado cuando del interior de la
casa de Pailahueque rompió una descarga de escopetas y revólveres, al
mismo tiempo que una partida de 20 o más indígenas, premunidos de
distintas armas, aparecía amenazante·. Winckler habría sido alcanzado
por los disparos y sus acompañantes acosados por algunos mapuches.
Luego ·Pailahucque padre, un viejo mocetón, armado de un garrote.
avanzó hacia el lugar en que el señor Wincklcr había caído, pero éste
había logrado parapetarse tras el tronco de un árbol, y herido como
estaba se preparó a defender o vender cara su vida. Pailahueque...arre-
bató a uno de sus hijos un revólver y se lanzó haciendo disparos.. .las
balas y municiones llueven en torno al parapeto del señor Wiockler·
(19/1 UI916). Mientras, los acompañantes de éste rueron a pedir ayuda a
Frutillar. A su regreso encontraron muerto a Juan Pailahueque, grave-
mente herido a Pascual Pailahueque y herido leve a Winckler. Los cara-
bineros detuvieron a Pascual y a otros mapuches, sindicándolos como
"asaltantes del senor Winckler· ([Link].).

Lo culpa"'. de no a"'ndonar l. posesión.

A causa de litigios por tierra rueron vejados dos indígenas en Voi-

99
pire. (Villanica) Prudencia Mera, jUnlO a sus hijos.. un mala y otros
indMdoos., IlKbba en la busqueda de Francisco Melinanro. Al no cn-
coalrark> tomaron a Pedro Penchu!.::! -)":rno de Mclinaoco- para que les
'ayudara' en la pesquisa' _.i k> condujeron a un monte cercano donde lo
azolaron ¡ aporTearon Sin piedad_.. porque lo culpaban de ser él quien
resiJ,aia • no abandonar b posesión ni cederles un palmo de tierra de ~u
pertene~·. "nle los pil05 de P~nchulc! acudK) P~dro Quilinán, qUM:n
"_fue a1ropc:llado y balcado por uno do:: los Mera.. La!; do!; balas dls-
parada!. qllCdaron alojadas en el cuerpo del inkhl Ouiliñán: la una en el
C05lado deredlo i b Olra en el pulmón i/quM:rdo" (El Ideal de Pllruf-
qutn., reproducido por DA 20/2¡1916).
La 5ociroad Mapuche de Víllarrica denunció en 1917 apremios en el
Fundo Lanco. en c:I cual ~aban radicadas varias familias mapuches. Su
propetario (Ebncr) pl"esionaba con:.tantemcnte para que ésta.'> aban-
donMan sus tierras.. Al \"er infructuosos sus intentos.. coMiguió una
orden dd Juez de Distrito y junto a un soldado •.. .se dejaron caer a la
CISlI del indígena Mariano Segundo Catrilaf... y acto continuo procedieron
a lomar preso a Catrilar y su hijo Rafael, quienes los trajeron amarrados
basta la casa que ocupa el administrador del Fundo Lanco donde...pasaron
a [Link] un cuero y carne de una vaquilla y los lrajeron a ca.~a de los
indígenas Uamante, para acusar por ladrón a los citados indígenas... y
castigaron a los Llamante por medio del soldddo que servía de inslru-
meato' (DA 1119/1917).

"'tr't ..[Link] . . . . . . _ _ n bn&05 ckMI-.:iuopdlT.

ED 1918 Francisco Neyimán, hijo del cacique de FUlTona, envió una


~ arta a EJ Diario Austral, denunciando la MlUaciÓII vivida por
la l"amiIia al no lWJcrse dectuado su radicación. La relación de los
bcdIoI K Uúcia cuando Simba GonziIeJ'.. con numerosos DIOl.6S armados,
.-riJó a iD ~ del cacique Fernando NeyimMl, inslándolo a la
cIesoQlpaci60 de SltS ticlTaS Y aduciendo haberlas comprado; ....viendo mi
J*Irc. el aOque que con una [Link] expondfÚI la vida de crialuras
illdefeasas y telllicDdo Kr acusado de criminal por defenderse y en La
maflUZa que iD autoridades le haríu justicia, dejó al señor [Link]
hiciera Jo que quisiera y de esa manera fUe arrastrada la familia a la
playa del lago (Raneo), y momenlos despues cinco casas eran devoradas
por las Ilamas... La ramilia no mereció siquiera se le dejase al abrigo de
un pequeño moate.. Ahí pasó la noche alotada por el viento y la lluvia
lOrrencial, pereciendo de frío uno de los niños en los brazos de mi

\00
anóano padre que inutllmcnle procuraba [Link] estrcchandolo en su
enlumecldo pecho· (Carta de Francisco Neyimdn al Director del DA
1JUI918).
Pero las des~~nturilS do; la ramilia f"Ieyimdn no [Link] ahi
Amparados en la tierra ~e unos. vccin<J5 con!>[Link])o;ron una pequeña ruh.
Al poco tiempo reapareció ~'lImón Gonzalel., ahora acompanado de carabi-
neros., y lomó preso al hiJO del cacique, aclboindolo del robo de un
animal: •... rom~ tengo mi roncit.:ncia limpia me entregué como cordero,
entonces me hiZO amarrar y flagelar de la mancra mas bárbara y en-
seguida me condujo pre~ a Valdi\ia y mll.:ntrdS me tenia cn la urcel
rue su hermano Alberto con q mOlOS y nos mecndiú la cilSa que nueva·
mente habíamos Icvanl'ldo". Francisco Neyiman, luego de dos meses de
encierro, salió libre y sin Cdrgos en su conlra. Ma~ su tormenlO con·
tinuó: •...con más empeño volví a levantar una nueva ru!.:a sobrc las
ceni/as de la anterior, pero no tardó mucho en llegar nue\'amente don
Simón Gonzálc1 acompañado de 12 mOlOS armados a quienes orden6
volteasen el rancho con la'> la10s al pegual de <¡us caballos...A1 ver tanta
maldad, no me rue posible soportar [Link] y me di.<¡~ a hacerme Justicia
por mi mISmo, POC lo que aIDl:rtí que estaba d¡,pU<:Slo a descargar mi
arma sobre el primcro que se acercase- ([Link]). Ante esta reacci6n
Gonl..alel desistió de su intento, pero continuó con otro tipo de amedren-
tamientos a la ramilia NC)'iman, la que bu!>CÓ dcSC'speradamente ser okI.a
por la!> autoridades, d;Jmando al Ministerio de [Link]Ón su pronta
radicación.

Haber "Ido amednmtado a bIlla'lO" en su ea"a.

En Villarrica el cacique Pedro Aucalcr rue asesinado, en su propia


casa, por cinco comerciantes de cuero. 1...01; hcchllS ocurrieron al llegar
éstos una noche a la ruh dd cacique dieiendi1: .Venimos a tomarlo
preso y a matarlos a 1000'\ porque wn unos ladron...s·. AelO seguido,
eaMigaron con garrotes y pencas a Sofia y Juanita Aueald. a flonnda
Liempi ya Francisca y Maria Huenular, mouOOras de la casa.. El caoquc
Aucald despert6 •... y sin ImaJinarse lo que ocuffla se dlriJló a la puerta,
donde se encontró con los aseynos. quienes le dispararon lre~ balazos.,
malindolo inSlanlaneamenle·, [Link]. los asallanlcs se llevaron •.•.7
[Link] de lana, tres rañuC!os de rebolO, cualro alhajas [Link] de
p1ala y nrias cosas más. lodo calculado en S8OO" (DA i'2t 1919). las
mujeres pudieron reconocer a tres de los mdi\iduos, los que fueron
apresados,

101
Ea c.b scsi6a de la Sociedad Mapuche de PrOlecci6n Mutua (poste-
riorlDCllle Fedc:ración Araucana) se denunciaban las trapellas cometidas
ClC*fa 5Ui miembroL Por ejemplo, en b sest6n de mayo de 1919 .E]
socio daD Sihaio Lúquta c60 CUCDla al Direclorio de haber sido ame-
~ • balazo¡ eJI su casa por UD05 bdrones el 10 del presente mes
ca la lDIdnIpda Y al ddcasa propia usó de armas de su nieto Antonto
Siopet"-n Lcfipú. COIIIiguiendo malU a utlO de ellos, que result6 ser
G ~ Pobk:Ie, que rc:sMHa en Loncoche, quien quedó muerto a
orillas del corTaI...Sc c60 un voto de aplauso al Juez de la Subdelegael6n
de l..oDroche que acudió inmediatamente...y constat6 la causa de la mucr-
te de PobIeIe...y al señor Juez del Crimen por haber dejado en libertad
inmediatamente a Lefipán· (DA 1/511919). En esa misma sesi6n se protes-
tó por el lanzamiento, en Neeuchual, de Jer6nimo y laureano Catalán por
parte de Armando Silva. Estos mapuches, después de •...haber sido nage-
lacios ea forma brutal, fueron llevados amarrados al Cuartel de la Paz, en
doode .man[Link]ieron en b barra y de ahí conducidos a Pitrufquén, donde
quedaron libres incondicionalmente" ([Link].). En la siguiente .sesión se
_armó de nUCVOli alropellos a los hermanos Catalán; Armando Sitva,
"~ndose asallado, disparó con arma de fuego contra laureano
CMaliD y k> lUri6 en una pierna y lo obligó • ir al Hospital de Pltru(-
qlIá" (DA 81l111919).

De OIro carácter fue: la carta-denuncia que Margarita V. de L1an-


quinao, de la reducción Ancao Liencura (Calbueo), remitió al Intendente
de Temuco. Margarita carneó un caballo de su propiedad e invitó a
comer al hijo del C3Ctque de la comunidad. Llegaron a su ruka tres
carabineros que: andaban en la pesquisa de dos yeguas robadas. Los
potida euminaron las patas y la cabeza del animal carneado, ....con-
~Ddose por el colmillo de que era caballo y no yegua el animal
lDUltrto·. Los carabiDeros se rWruon. El hijo del cacique; Ueuvul, partl6
• MI qladlaccres.. Al poco ralo, retOl1Ulron los poheias a casa de Mar-
prila soticjlúdole uaa pala del cabalk>, luego se dirigieron donde el
jovaI UeIMd Y le ~rOD q..e los acompañara, pero éste se negó.
~ooca, ._..a tiroaeIlo dcuDontaroa del cabal&o, procurando [Link]
"IIWIOI (pero) el joYen le desprendi6...(dK:iéndolcs) DO podía consentir
que le le amurase sin (eDer ning6n delito; por mi parte s6&o me limitaba
• uplic:ar a los carabiDUOI que se abstuvieran de cometer un alropelk>,
a lo que aa::edieroa no sé si por mis s6p1icas o por la actitud e~rgica

102
del joven L1euvu~·. Al otro día aparecieron 7 carabineros., tres de los
cuaks permanecieron !rente a la casa de Marganta luego de haber
tomado preso a un anciano que alli aLojaba. Los otros fUt:ron a la ruka
de Ucuvul •...y al poco ralo oí algun06 [Link]". Luego retOl1laron Iol
poI~ y •...me pldieron que k:.s proporcionase bue:ye\ con carreta para.
cond~Clr al qu.e fueron a matar; yo les contesté que no tenta', Los
carabineros tra~eron el cadá\'Cr del jO\'en LkunJl a ca~ de Margarita.
~{ como a vanos hcr~06; le exigieron la carne del caballo carneado y
...s,acaron después a mi nuera con su crialura de JXI'COli [Link] y a otra
mUjer que está en estado avanzado de embara/o y junto a los demas las
lrajeron presas a esta ciudad, sin haber mdli delito que el de haber
hecho uso de un animal de mi propiedad...y Iras de esta desgracia se nos
hace víelima de la más grande injuslieia, arreb¡')lándoscnos lo que tenia.
mos para nuestro alimento. Tome nota de esto señor inlendenle' (DA
10/1011920).

E. aombn de una chilizaciÓ[Link] nO!! ambató nutstro patrimooio.

En 1920 kls mapuches de la reducción del cacique José Miguel Na-


huelhual en\-;aron una carta al Director de El Diario Alblra~ queJandose
de la conducta del Inspector de Dislrito Victor Na\"3rrete Conclu. quien
los hostilizaba permanentemente y •...ha movido todos sus recur!'105 para
quitarnos nuestro terreno, y como es hombre de fortuna y de ciertas
innuencias, ha logrado silenciar estos actos'. Agregaban que .... par. el
señor Navarrete la ley c.~ atropellar, asaltar propiedades y castigar a los
indígenas". Más adelanle relalaron que el Inspector hizo mcnsurar sus
suelos y plantó árboles sin el permiso de la comunidad, reconlliniéndolo
el cacique por esta acción, "Lo que fuc motivo suficiente para que las
emprendiera a latigazos y, poseido de una verdadera rabia nos amena16 •
todos con lanzarnos del terreno...para quc comprendiéramos que asf no
más no se prO\"()Caba su CÓ1cra·. Los denuncianlcs finalizaron su misiva
[Link]: 'De la grandeza pasada no queda sino el recuerdo de la
kycnda, porque en nombre de una ci\ililacton se nos arrebató nuestro
patrimonio' (DA 511UI920).

Por su parte, un grupo de mapuches del scclOr de [Link] se


quejaron ante el Intendenle del Sargcnto del Retén de Carabineros de

103
ese lugar, Augusto Muñoz, quien •...comete toda clase de abUSO!i; nos
c..:arp tc05 iajU5lamctllC, DOS apalea, nos azola; se nos cuelga de la
barra, se DOS di:Uoca nUC5lros miembros y se nos culpa de hechos ima·
~ de robos supualO!<, coo el fin de vcngarse y apropiarse de
OK:Rrof, .njmaks·. Luego contaron que el ~rgcnto Muñ07. en conniven·
cia coa aJguD06 JC8CnlC5 de cantinas del Kctor. amparaba los hurtos que
blm, clllbriapdos.. comelian contra sus bte~ Asi le ocurrió a "Don
Cark» HUCDa1al (a quien) k robaron 50 O\'Cjlb el año pasado-; al recu-
rrir a Muñoz, ble "._Je cobró b. canttdaJ de 10 O\ol:jas y SSO...y si no le
bllbtua papdo 00 habria aparecido el rolx) La carta continua enume·
rando lIDa serie. de s~ similarC5 y concluye: ""o hay mnguna justicia
de. esIe mal Sargento de Carabmeros. MUOO7 no nos atiende nuestros
rcdamc6 porque somos indigenas y pobres y ((:1) cuenta con la confian7.3
de klI5 vecinos mis ricos de H uichahue y la tolerancia dc sus Jefes
superiores" (DA 19 1921).
Los reclamos por abuso de las autoridadcs no tiencn fin. Olra mues·
tra la vemos en la solicitud de prOlecci6n ante el Ministerio de Coloni·
zación que hizo la Federación Araucana en favor de Juan Huenchenao,
radicado en Traildqutn (Panguipulli, Valdivia). Este mapuche era per·
seguido por Joaquln Mera: "El 26 de febrero ultimo, el Juez Baltalar
Mera, acompañado con el citado señor Mera, agredió a [Link] y
[Link] a Huenchenao, quitándosele a éste los bueyes con que barbe-
chaba, dcliputs de romperle la cabe/-"l, y al dia siguiente le fue incen-
diada su casa". La organización dio instrucciones para reedificar la
morada de Huenchenao, la que fue nUC\'amente incendiada •...por trabaja-
dores de Joaquín Mera y en presencia de éste, quien actualmente está
a:rcaDdoel terreno de Huencbenao" (DA 3,4 1923).

u...... MMaRr N_ S.l9O, suir: Il, _odeIo 1.195, l"Kortado.


Es impoftanl.e, tarabita, dar euenta de la \iokncia de las autoridades
collba mapuches acusados de robos U otro:!> ck:litos. Por ejcmpk>, en
. . . .at'IU fue muerto el "terrible bandido" Juan Marimán Marimin en un
tiroteo cn:l carabineros. La crónica relataba quc la Comandancia del
Eicuadrón de. Temuoo concurrió a Labranza tras la noticia de que unos
~ -talle los que estaba Juan Manmán- merodeaban el lugar. Al
C5lar a:rca de. la casa del padre de Mariman sintieron tiros de carabina.
Ulle lo cuI dispararon y pidieron la rcndtción de los "asaltantes", los
que ....hicieron caso omiso de es..a intimidación, habiendo causado, des-
pub de. cinco minutos de tiroteo. la muerte de la yegua que montaba el
[Link] Cifueatcs...Iuego cala también herido el caballo del drago-

104
neante Herrera" El Capitán ordenó entonces rcpckr el ataqu - I
fin de herirlos (a los""bandido~'~ para apre!>drlo!o'. ~in embarg~ M':::~n
cayó muerto. En el prontuano de t!>te aTldrecia el ~sinato dd (abo
lo JO!>é Godoy en Chal Chol, robo de animide 'J il!>altos. -El arma que
tcnía el OCCISO era un fU5il Ma~r S.290 loenc B, modelo 1..895
recortado" (DA 2511211925). '
En 1926 la Sociedad Caupolican re~p31dli una denuncia por nlllencia
que hlcleron los irnj¡gen~ de Rio NcF,l"o (O~.rno), que rUeron brutal-
mente agredidos por la Succstún Schoo( 'J lue~o transfor-maJo!. en "ata-
cantC5- de la misma. "l...Q:§ clClranjcrm se antlupan. dird la Ol"ganiz.1cion,
a denunciar como asaltantcs a los ,ndig..:n." que dkK atropellan )' man.
dan esas ralsas noticias para formar un amblcnte desfa\'Ol"able a 105
aborigencs". Los mapuches de Osor-no narraron qu..: el admmbl:radOl" de la
Sucesión Schoot, Junto a \--arios homhrcs.. dC'>3I~lJó a tres ramilias de Slb
casas con dispar05, golpes e incendi~ dchldo a \o cual clamaban el
amparo del Protector de Indigcna~. al cual nprC\Jron: "Es doloroso,
señor Protector, que haya chilenos quc sil'\Jn dc instrumento para
~crificar la vida de los hijos del p¡¡is y que la patria nccesita, e inmo-
larlos en aras de la ambición criminal de algunos extranjeros sin con·
ciencia" (DA 271811926).

Juan Sandoval, indio como tos demlh.

Creemos que los casos que hemos expucMo permiten \islumbrar el


asedio constante que \i\leron los mdlgenas producto de la usurpación y
la discriminación racial en este prim,r pt:riodo. Para finalizar, una
crónica que de"e1a la mirada del huinca rrente a un hccho policial donde
habia mapuches in\'Olucrados: en ¡q:!s se: produjo una ruga en el Primer
JU".gado de Temuoo. cuyo ".. protagoni!>la ha sMio un mdlge:na. \o cual
contribu)"C a aumentar la originalidad del ~ucr\l,l-, El hecho se originó
con el apresamiento de diel mapuche:". ac~do!l dd robo de dos yuntas
de bueyes y una "\'aca fina" a\-alu.:tOOo. en Sb,O:Xl y de propielbd de Luis
Recondo de Ouepe. PosterHlrmt:ntc, los aOlmalcs habrían sido \'endldos
•...por los ignorantes indígenas en la irrboria cantidad de SJOO". MiCn·
tras nueve de los acusados declaraban ant\.: el jua~ ·."habia que:dado solo
en la sala de espera el detenido Juan SandO\al, mdio como los demás
...(pero) no habian contando los confiados agentes ni con la audacia del
indígena Sandoval ni con la circun!ltancia de que la n:ntana dc la sala
de espera da a la calle y no tiene barrutes...SandO\al abrió la n:ntana...y
se dejó caer hacia la calle, y emprendió tranquilamente su retirada" (DA

105
11/11/1928). Todos los disposilM:w; poIK:iak.5 quedaron alertas para
Yocionar el "doble crimen" de SaodovaJ.
1...05 casti8os. los aropdlos. Y las injusticias de esta primera época
dicroD 1., -en el segwtdo periodo que abordarcmos- a una suerte de
"perra silenciosa" catre mapuches y chilenos, Y a la contTarrcspuesta.
laIKIitn violenta. de un pueblo que se vio acosado en su dignKiad.

106
Capítulo TI
LA SENDA DE LOS LONKOS

R¿CuánlOS 500 IUS caciquiUos?


RQuiero pelear", dices.
Huenchulicán rrnado.
"Quiero pelear dices·
R
,

(Canción de MAscata. Painemal Weitra,


AugUSla: 323)
INTRODUCCION

Esta nueva etapa de desarrollo de las organizacionc:s mapuche.. se


diMinguc d.c la anterior, básicamenle. porqu~ aquellas percibieron que,
para solucIOnar sus problemas. era nccc....no gcnnar un mo~imjcnlo
indígena aulónomo, que encarara dc'olle \i mj~mo MIS asuntos y que
a\canlara un poder propio, pues sin él poco O nada se podía obtener del
Estado.
Asistimos, así. a una "modernilación" de las organizaciones. Sólo la
Federación Araucana continuó sincrctL.. .;mdo el discurso político con el
étnico-religioso, empeño que no logr6 cristalili\r ni [Link] -como
antes lo hi/o- al movimiento indígena. Manuel Ahurto Panguilcf fue un
símbolo audible del atávico neliO del mdpuchc con ~u tradición ritual que
tiende a eclipsarse en este período. Las OIras agrupaciones y ~us hderes
adoptaron un discurso contingcnte: el asunto de la identidad no se
cuestionó ni cultó. Como lema central. apareció el de la dignificación y
la unificación de la elnía. Con ello se mantu~o. de algún modo, la con-
ciencia de que "el problema indígena' poseía especificidad y cntraiiaba
una diferencia con el resto de los problema!> nacionales. Se explicitó la
esperanla de que el pueblo mapuch pot.!nJ., nue~amcnte. ocupar un
espacio destacado en la historia de Chik, ideal> que fueron SUSh:ntadas
por una gencración de jóvenes dirigcntr.:s indlgenJ..\.
Si hubo disrupci6n en este periodo.. tambic:n hubo eontinuid3d con el
pasado recicnte de Ial> [Link]: é\tb no se C'tlfblitu}cron a lra\és
de principios "dcmocfdticos", sino quc c\(ulicnm c~lfu;.:turadas en lorno
a caudillos que asumieron su direccion 1.. Fcdnacion Araucana prosiguió
inseparable de Manuel Aburlo Panguild, la Sociedad Caupohcan se torn6
impensable sin Venancio Coñuepan. ('"nucpdn se transformó en el mJs
carismático de todos los líderes al conjuntar en su persona toda la
simbólica del lonko (con largo linaje), del ulmcn (rico. en tierras ~ en
relaciones) y del hucupin (gran tribuno), y por su peculiar personahdad

]09
qIIIt k permitió YlUVK mis aJUi de las rencillas entre ~caciq~illos". El
call'diOjyno tambitD estuvo p-cscnte en el emergente frente: UnlOO Arau-
c.o COD b bermaD05 ChihuaiW (a pesar de que en esta agrupación M:
dio lIIl.I dislribucióIl mis [Link]-a del poder). Este fenómeno, por OIro
&.do, hace dificil escudriiar el movimiento político de las bases de las
orpainciooe.s y, a $U \/Cl, explica, por el personalismo, la voIubilKlad de
ea- C1I sus aIWaas poIfbcas.
Otra coostan1e que percibimos en el de\'Cnir organiZ<llcional es su
empeio permanente por lograr un reconocimiento de las autoridades
gubernamentales y de los partidos políticos. El ~ntido de CMa busqueda
-creemos- radicó en que el único modo de lograr respuestas a sus de-
maDdas al Estado era obteniendo una legitimidad frente a él y a la clase
poUtica. Esta situactón sirve para entender, también, aquella volubilidad
qllC hemos mencionado '/ que estuvo mu,/ presente en la Federación
Araucaaa yen c:I Frenle Unico Araucano. En ()(ras palabras, para estas
[Link] el poder era uno solo, simbolizado en el Presidente de la
Rep6blica, e iDdependiente de las caras KJeoUlgicas con que se manifes-
WL No obstante, cada una de ellas apostó a un candidato presidencial
decc:rmiaado en las [Link] p-evias a su ekcci6n. Pero toda \/Cz que
.o a5UIIÚa el gobierno. adhirieron a ti por rep'c:sc:ntar el orden cons-
tihIido. la ac:epcióa a esta forma de enfrentar el poder político fue la
§oc:irdad CaupotidJl -y posteriormente la Corporación Araucana-, que
. . . . .1M) iDvariab'emente, durante toda La época de 19-10, su preferencia

por Carlas Jbüez del Campo, un candKlalo prcsidenciable que escapó a


la lógica politica, sobre todo kx:al. donde los partidos dominantes (Agra-
rio y Radical) eran contrarios a los intereses mapuches. Con el Ibañismo
y 10 ~mienlo -la Alianza Popular Libertadora- la Corporación Arauca-
na obtuvo k> que no podían ofrecerle los partidos "de dase".
Es import3llte destacar que el proyecto de unificación de las oro
pnjzaciones mapuches -que en el pasado se ooDSlituyó a través del
Comilé Ejecutivo de la AraucanCa- aparece ahora nílida '1 explícilamente
C1I las rclkDooes y acciODes de los dirigentes e intelectuales mapuches.
[Link], la idea de la unid.d no 10gró plasmarM: en los hed10s puesto
q-., aunque la Corporación Araucana y el Frente Unico Araucano en-
eamiaaroa sus esfuerzoI y su discurso hacia tal Can, vemos, en la prk-
tica, a cus dos Of'[Link] como [Link] discordantu dentro del
.,.[Link] 1l'AI:pQChc. la Corporación Araucana pudo. sin duda, agIulinu
CIl AlIiCllO a la lUyoria organiQda (Federación Araucana, Unión Arauca-
.. y 01,.., soOedllCles). El FtcDte Unico Araucano, en cambio, cobijó a
........ pequeias orpnizaciooes sin peso político '1 su presencia p6blica
le: debió., ea gran medida, al apoyo que recibió del Frente Popular.

110
Pensam~ que la barrera para que e~a cohe~ión, de:;eo sentido por
~ .upa~oncs, no se [Link]~ra fueron tanto el caciquismo o caudi.
llismo que I~pcr6 como las dlSllntas 6pticas 'J pro)'CctO!!o que ~lI5lenlaron
la Corporactórl Arau~n~ .'1 el ~rente Unico Araucano. Posiblemente.
desde. ese m~nto se In1C16, al Intenor de las [Link]~ [Link],
una diferenaaci6n más marcada de lendenci.u de 'uquierda' y de "dere.
cha- (que lodos quisieron evitar ~In lograrlo plenamente).
Es ~eciso señalar qu~ el. cscenarM> nacional y regKmal en que se
dc:5en\'olnefOn .~as organl.l3CK>hC.S fue de crb~ económica y política, Y
luego de eMabdidad COII la subida de Arturo Alcssandri al Gobter"O.
Oesputs de la caída del General lbáñez hubo un vado de poder que se
preM6 a las más divelUS experiencias politicas. Las organizaciones "O
estU'lieron ajenas ni fueron marginales a estos vaivenes. Tal ycz. la mejor
expresión de la permeabilidad a los sucesos nacKmales la encontramos en
la Federación Araucana, que a comienzos de este periodo ·influida por la
Federación Obrera de Chile (FOCH) y el Partido Comunista· formul6 su
política bajo el prisma de una cambio revolucionario: la creaci6n de una
República Independiente Mapuche que sería posible con la instauraci6n
del socialismo. Utopía que la Federación Araucana abandonó prontamente.
La Sociedad Caupolicán, por el contrario, levant6 un proyecto de movili·
zación indígena original y autónomo, donde no se reconocen influjos de
los partidos, pero sí la introducción de una idea cercana al corporativis·
mo, presente en la atmósfera ideológica de la época. Con este esquema la
Sociedad Caupolicán ·posteriormente Corporación Araucana· posibilit6,
COII OIro lenguaje, encarar el tema de la autonomia cultural, económica y
polftica de la etnía. Por su lado. el Frente Unico Araucano, que en sus
comienzos apareció como una tendencia mas orgánica de izquierda, DO
logró constituir una fuerza independiente pues se ancló en la postura de
pensar al Escado como benefactor y protector de Jos estratos poster·
gados, y en toda su breve histona sus acciones se dirigieron a obtener
de él las soluciones a los problemas mapuches.
Otro ejemplo de esca imbricaCIÓn y parltClP'JCión de los mapuches en
la esa:na política nacional lo encontramos en los [Link]'SO!i candida~05
indígenas que bregaron por su acceso al Parlamento. La mayorLa lo hlZ()
a través de partidos políticos y sólo la Sociedad Caupol~n, y luego la
Corporactón Araucana. se empeñó en una representaclÓll. autónoma,
consecuente con su postulado corporativo, el que se tradUJO, en este
caso, en la formación de un Partido Mapuche, idea que sería abandonada
en la campaña de diputados y senadores de 1945. .
El programa indigenista de esta época. estructurado por la SOCiedad
Caupolicán y después por la Corporación Araucana, tuvo un carácter no

111
coarrODlacional que se distanció del sustentado en el pcríodo anterior
(sobre todo en relación con la reslitución de los tctrenos usurpados). Se
planteó como eje para la solución de la precariedad del indígena la
creación de una inSlituciÓD dirigida por mapuches, que velaría "más
"uegralmcnte' por la tierra, la economia y la educaci6n. Al principio,
este cuerpo se posCul6 autónomo del EsIado; pcro desde 1941 en adelanle
posiblemente por la in"ueneia del Congreso Indigenista de Pálzcuaro
(Mé:rico), se habló de él como una Subsecretaria dependiente de 6tc.
Parale1amente al desarrollo de esIe movimiento indígena y de las
actuaciones de las organizaciones en pro de la solución de los problemas
de la etnía, continuó en numerosas comunidades un antagonismo abierto
con las instiluciones y con los usurpadores de las lierras. Hubo una
beligerancia direela con las autoridades IOCil1cs y con los expoliadores.
La resistencia de muchos mapuches, que vi\'enciaron en su cotidiano 1..
precariedad, fue a-institucional y a-leg.. 1. Ejemplo de esto son las tomas
de terreno producidas, en este período, en Budi, Toltén y Lonquimay, y
también el cuatrerismo. Se aprecia en esta respuesta una nueva diferen-
cia con el período anlerior; sólo la Federación Araucana tomó la ddensa
ante los alropellos e injusticias cometidos eontril los indlgenas que
interpelaban por su situación desmedrada. De la Socied..d Caupolicán, de
la Corporación Araucana y del Frente Unico Araucano no conocemos
ningún tipo de apoyo publico a estas acciones.
Desde el punto de vista del Estado, podemos conslillar que en [Link]
periodo se dio, por primera vez, un apoyo a las economías eampcsina~
mapuches a través de la entrega de crédito. Esta concesión fue corO]ilrio
de los redamos de las propias comunidades. El, "padre benefactor" inler-
vino para ayudarlas, aunque muy débilmente. Las demandas de tierras
fueron canalizadas no por una modificación de la ley 4.111 sino vía la
ley de Colonización: el mapuche podría aumCOlar sus magras posesiones
toda vez que se hiciera colono nacional. La aplicación de la ley 4.111
sobre división de las comunidades se realizó sin modificaciones. No
sabemos, por carecer de investigaciones sobre el tema, cuántas reduc-
ciones se dividieron en esa época; pero sí que el proccso de [Link]Ón
comunitaria marchó lenta e indefeeliblcmenle. CrecmOl; que la migración
funcionó como una váNula de escapc a las carenciils económicas, dis-
minuyendo así la presión por las tierras. Los avatares de la división no
constiluyeron una pre()(;upación fundamental de laf. organizaciones, a
pesar de que a finales de este pcríodo el Frenle Unico Araucano pidió la
derogación de la Ley 4.111.
Siguió debaJiéndosc la integración del mapuche a las leyes comunes,
sobre todo en relación al pago de contribuciones (el énfasis no se puso

112
en la constitución legal de la familiii mapuche. a pc<,,¡¡r dI: que hubo un
proyecto de ley al respc~to). Esta polémica fUI: agitiida por lo.. grulllli
regionales de poder, qUlcnes no [Link] -como en el ~do- la
transformacIón .del mapuch~ cn pcquüao propidano para mcorlX,rarlü dI
desarr~."o naCional y regional. !dno -h~ y lIanamente_ pidierlln "U
expulsaon La frase que expresó ce,tc dCko fuI.: la dd ·eordón "uKid..-
que estrangulaba y rodeaba a Temueo y a otra., ¡:;judade~ dt: Id/una.
u~ nuevo r3..'>go de esta etapa es la mau~uración de Condictone que
permllJeron el acceso de otrm aetOfc~ al rnmimlcnto maplKhc:. !','l$
referimos a la emergencia de organl7.;lelUnc.. dI.: mUJt:rl:1> mdigcn.l.' ) a la
participación pohtica de óJas en el C'>Cenario [Link] la!, mUJCfes
mapuches no e$lu\icron aJcnas al cauce cmdnclpatorio fl.:ml.:nino que
recorrió el territono nacional ~i bien <,u Jcci(¡n como g":nero nla fue
prolongada en el tiempo y su incidcnciJ fuI.: IlllClI o ca..i nada rdt,;hlnte-
sumada a su posterior inserción en el problt:mJ ":tnico general-, e"l.t'
organi/aciones constituyeron un espacIO no carcnte dI.: ImportantiJ, pue..
relatan la temprana inmersión de una pcqueria parte del SIo:gmt:nlo fcmt:-
nino mapuche en cl universo público y en 1,1 a,uncion de la defcn~ de
sus intereses.
El período quc ahora transitarem()~ di' cucnta de un nucvo dcvcnir
en la historia de las organizaciones mapuchc,. Mucho dd pa1>ado ;llimenlú
su acontecer y también tendencias inedilJ' lo conformaron. Continuidad 'j
disconlinuidad fueron elementos constitulivo, do.: c..te camino. Sin duda el
contexto nacional en el cual \C insntú la cIma mapuche. no fUe el
mismo que en las primcras décadas del ~igJo. La experiencia acumulada
trajo consigo el germen de un nuevo perfil en Id n:..i:Je:ncia dd mapu·
che. Podemos apreciar que el final de e~te penodo c~tUHI ,ignado por el
lriunfo de la estrategia de Venanóo Coilul:[Link] -quien flk: ekgido diputa-
do- y por la derrota. por así dt:nomlOarla. de tI otra' '>[Link]..Je:, mapu·
ches y sus lideres. En adelante. Coiluepan l' ~u l~rganiJación. la Cllr-
ponaon Araucana. dominaran el c'opacio Illlhlico indígena Pllr ello.
podnamos decir que esta época con,titu~c una 'uertl;: de bbagra. de
territorio fértil que abonó el <;(:ndao J13ra 4UC la Illl'olura de e:Jc hder y
lonlo cobre toda su fuer/.a en el pt:r1odo que \cndra

113
l. lAS ORGANIZACIONES

.1) LA SOCIEDAD CAUPOUCAN


(desde 1938 CORPORACION ARAUCANA)

..... rau anllaUUi tkne intcrncll q~ ddt'ndt'r y I"t'SJUllrdar ~pal'llld..


_ k dr culquirr [Link] poIflle. (proclama de la Sociedad Caupolicán
en la candidatura de José Cayupi).

La Sociedad Caupolicán estuvo lejos de plantear la solución de los


problemas mapuches en los términos en que lo hizo el XI Congreso de la
federación Araucana, es decir. con una República Indígena fedcrada al
Estado, previo cambio de la estructura de la sociedad chilena. La Socic-
dad Caupolidn quiso transformarse en la única agrupación mapuche,
independiente de lo político partidista, capaz de controlar el crédito
(propio o del Estado) y la representación política de los indígenas con el
fin de mejorar su nivel econónico y eu1lural.
Esta estrategia no tuvo un carácter confrontacional con el huinca,
sino que buscó el apoyo de los grupos de poder local y del Estado. En
los primeros años esta política fue exitosa, sobre todo por la crisis
económica que afectó al paÍS y que permitió generar amplios consensos.
A fines de mayo de 1932 la organi7.3ci6n fue invitada por la Sociedad
de fomento Agrícola de Temuco a participar cn la Convenci6n de las
Sociedades Agrícolas del Sur. Allí empresarios agrícolas, pequeños cam-
~nos y mapuches solicitaron urgentemente la ayuda del Estado. La
Sociedad Caupolicán formul6 un petitorio de seis puntos:

'1. Adherir a los deseos de las Sociedades Agrícolas del Sur en el sen-
tido de que sean creados Consejos Regionales de la Caja de Crédito
Agrario.
2. Solicita que se incluya en el Consejo Rcgional de Temuco un miembro
indígena.
3. Que en la oficina de Temuco de la Caja Agraria se abra una secci6n
de crMito indlgena.
4. Solicita que el Supremo Gobierno arbitre medidas tendientes a facilitar
semillas a los agricultores indfgenas.

114
5. Que se facilite abonos a pre CIOS
. ventaJosos
. a todos los agricultores,
grandes y pequeños.
6. Que el . Gobierno
. arbitre la manera de evitar el hamb re que su f'Tiran
.
tanto los mdlgenas como la generalidad de las clases necesit d "(DA
2915/1932). a as

El. discurso de Venancio Coñuepán en esta Convención fue" ...me . t _


rrumpldo ~or vivas ~a~ifestaciones de aplauso (y donde) las aspiraciones
d~ los agncultore~ mdlgenas...fueron aprobadas sin discusión" ([Link].).
Dlas antes, la SOCIedad de Fomento Agrícola del Sur había remitido al
Ministro de Agricultura una comunicación que expresaba: "Su Señoría ha
elab~r~do un plan de ayud~ ~ los ~equeños agricultores que no están en
condiCiones de poder adqumr semJ1las en la Caja Agraria, ni fondos en
los bancos porque el terreno que trabajan es pequeño. Esta Sociedad
mira con singular complacencia este propósito porque está penetrada hoy
como ayer de la dependencia y solidaridad que hay entre los productores
agrícolas, sean ellos grandes o pequeños, y desea al mismo tiempo solici-
tar del señor Ministro considere en aquel plan la situación en que se
encuentran los araucanos, cuya inmensa mayoría desenvuelve su trabajo
en faenas agrícolas y ganaderas...En efecto, señor Ministro, ramificación
importante de la crisis agrícola que se está manifestando en la frontera
es la pobreza extrema que se observa en la familia araucana...Sin semilla
para la nueva siembra y sin las herramientas indispensables de trabajo,
el 95% de los araucanos está condenado a ser objeto en la primavera
próxima de la más absoluta inopia y de la desesperación que engendrará
muertes por hambre, robos y crímenes derivados de la relajación que
provoca la miseria...Ante esta emergencia de carácter social, y sin entrar
a considerar razones de humanidad y deberes con fundamento histórico,
esta Sociedad considera que el Estado ha de proveer rápidamente la
prestación de semillas a los araucanos" (DA 12/5/1932).
Son reveladores los términos de esta relación. Por primera vez los
empresarios se ocuparon de apoyar las demandas mapu~hes y así lo hi~o
saber Venancio Coñuepán en su discurso: "Hemos acudido gustosos y sm
suspicacia a esta importante asamblea, porque tenemos la íntim~ convi~­
ción de la sinceridad de sus componentes: son hombres de trabaJO. Jamas
habíamos tenido la satisfacción de ser invitados a reuniones que como
único fin tuvieran el de estudiar algo positivo y de interés para la
colectividad como es la de hoy" (DA 7/6/1932). .. .
Esta postura no duró mucho tiempo. Solucionada la cnsls e~onóm~ca
y política, los grupos regionales volvieron a presionar por la disolUCión
de las comunidades indígenas.

115
Al ~umir el gobierno sodalisla de Marmaduque (;1Oq:, la Sociedad
Caupolican de~pachó. a tra\'6. de ~u prcsitJcntl: Conul:pan. un telegrama
de febutiKlOnc$ y adhe'>ión, manirestando •...quc ~¡x:ra que dicha Junta
i~irandoM: ~uprcmo fin sal\aci,ln nacional ilfrootc resucita y ~alicntc­
II'll;ntc tud~ tra~ que imptdcn hacer impo.:rilr pab \crdadl:ra ju!>ticia
social en ~t:uTldaJ que fuenas \i\3.'> naCkln \Cran firme pedc....al" (el
tckgrama C~ dd [Link]. Y en DA l~ l~ I rn1). Dos dta... dcspues la 01'
g;anu..acion CItó a un.. reumOTl tn u local Ik TcmuCO, en calk AndrCl>
SeUo N. l(l(..l donde: §c .. probó la po\Í[Link] 3.'>umlda por la directiva
frente a la Junta do;: Gobierno.
No tiel'lC k;ntido especular [Link] hubiera sldo la actitud y el prllglama
de la \ocicdad Caupoliecin si hubiera pcrman.:rido el gobierno dc Grave.
Lo cierto es que la olgTupación, Ctlfl ~u pre idcnte. gestó un programa
independiente de 1Q!i \'aiq:nes de la coyuntura pol1tit:a, y buscó un amplio
re. paldo en lo:. $Cdores mapuches y entre ItY!o huincas.
En Julio. al celebrar su XXII Ani\erYrio en el Hotel Continental. la
Sockdad m~'itó a una 1ieintena de estudlilnte!> '>Ccundarios y uni1ier·
sitarios. Esia idea perseguía, [Link] el directorio. ".. dar a la ju\entud la
ocasión de pontrM: en contacto con la ll\$tituciún que defiende la rata,
para que de este modo pucdan asumir la re~p(Jn~abilidad histórica (lue les
correspondc· (DA 6n/l931). El ani\erl>arill ~iT\ió.tamhién. para reafirmar
sus • ..dos grandes proyectos de alto ;¡lcance: la formación de una Caja
de Crédito lndigcna y la creación de e\Cuda~-granjas para aborígcne$·.
El cronbia de El Diario Austral precl~ quc la lJrganiT..ación •...h:! sabido
manttlk:r'>C en terreno completaml:ntt aJcno a dirercncias de toda indolc,
marchando eJldlbl\'amcnlC para su Idca dc libudción económica y cul-
tural, E11,) le ha \a!too -escribe- el "Io,;n ganad" prestIgio con que <¡c la
corK:lCC en toda la TL'giOO) en b. circulos ofici6k:." ([Link].).
La dircdi\a dc la Sociedad Caupoli..:an estu\o formada en estos anos
por Venancio ConuepaD como prc~nte, J(~ Ca)"Upi como \ictprcsj-
dente. Esl:cban Romero como secretario, Abclino o."3nOO como tesorero,
José Mercedes Uanqulhuen y Alfonso Uanquihuen como djredorc~ y
Víclor Paincnul como liCCfctario permanente.
POI ~u kg.¡li:.mo (necesario para u polttica de alian/as), no apo)ú ni
re..paldO una \Crtc dt: tom3.'> de fundo (Budl, Toltcn) que §c produjoon
en Y:pticmbre. En octubre la organitación Irrumpió en la política regiO-
nal Cl.n una postura qoc a más de alguno debe haber sorprendido: pre-
sentó a JoM: Ca)"Upi como candidato indcpcndicnte en la campaña para
ek:cóoncs de diputados de 1932. DirigiÓ una circular a lodas sus bases.
encontrando ti apoyo a esla iniciati\a (Cr. DA :llO'1932). La propuesta
de la Socil:dad Caupolicán fue •...e1egir al genuino representante de la

116
raza aborigen" (DA 11/1011932). El Comité Central a Cdrgo dc la lucha
electoral de Cayupi estuvo compuesto por los más ahos dirigentes de la
[Link]ón. El tenor de la campaña fue consecuente con ~u repilros a
la polílica tr¡¡dieional. Unil propag¡mda en El Diario AUMral decía: "La
raza araucana. por intermedio de sus dirigentes, cn un gesto de rebeldía
y de reprobilción hilcia los políticos de oficio y de la po];tic¡¡ inmonl
que desgrllcilldamente cll:iste en nuestro pdi'>. rc'>olviú prc,>ent¡¡r Id edn-
didaturil a diputado de un netdmente indígend y netJmente con ,>u"
propias [Link], eligiendo pilra e,>te objeto uno de sus miembros dignos
de servir de depositario dc su" caras aspirdciom:'> y sentir en el Con-
greso Nacional" (DA 16/1011932). También resJha en est¡¡ proclama la
necesidad de la autonomía polílica indlgena. ya que" .la rala araucana
tiene intereses que defender y resgudft!dr -.cpdrLlJamenll,: de cualquier
olra identid,ld publica, y es por csu que de'>l'a hdcer lIegdr 'u repre,>cn-
tación en el gobierno en I;l forma más pllra y propia de ell;¡; e\"il.u la'>
fuer:ras que puediln ser un desprestigio y m.:nll'>c;¡ho de ~u dignidad"
([Link]!.). Por último, se insisliú en que CStd dulonomi<l tenía scnlido,
pues sólo los mapuches podían autocnlendehC: "... en lo espiritual sus
aspiraciones y sentimientos jamás po<1r<in scr mejor comprendidos que por
ellos mismas, y hay la necesid<ld entonce~ dc haccrla sentir y palpitar en
el Congreso Nacional" ([Link]).
De este modo, la Sociedad Caupolieán -por su po,tura econ6mica.
cultural y, fundamenlalmente, polilica- :.e oriento Jbiertdmentl' hacia un¡¡
actitud corporativa. 8;to aparece más nítidamente cuando. al linali/ar el
año 1932, propuso la creación de un Partido Muplllhe. La derrola sufrida
en las elecciones fue lransformadil en una •...aprobaciún a Id polílica
adoplada...de haber Illehado independienlemente en las justas e1eclOra1cs
(como de) eonlinuar así en el fuluro y barrer para siempre con las
fuerzas exteriores que la hablan usado siemprc corno in'ilrumento' (DA
6/1211932). Para ello optó por la formación del 'Partido Unieo de la
Araueanía: el Parlido Mapuche' ([Link].).
La Caju Cl'ntr.t1 Indígena es 1'1 camino par.. (jIU' 1'1 más capaz y !>abio
llIyudc al incapaz y al más pub", (Venancio Coituepán)

En 1933 la preocupación fundamenlal de la Sociedad Caupolicán era


hacer realidad til Caja de Cr6dito Indlgena. idea que se vio facilitada
porque Venaneio Coñuepán fue elegido miembro de la Junta Provincial
Agrícola de Cautin. En mayo se cursaron invitaciones a los •...elementos
más capacitados y prestigiosos de la raza" (DA 28/5/1933) p:ua tratar la
formación de 1<1 Caja. corno también los problemas de colonización y de

117
reforma a la ley indígena. En junio se. dectuó 1:. asamblea, participando
[Link] de Perquenco, Lautaro. Frcire. Allipén, Imperial, Carahue,
ChoI Cho/. Gah"Vino y PuréD, con un total de 104 asistentcs. ContÓ,
adcrnh, coa la reprcscDlaci6a de la Iglesia Anglic.::lna a través del Direc-
lor de la MISión Arapeana de Temuco, Wabu Dugapg, y de la Iglesia
Cal6Iica coa su Obispo Guido de R:unbergol. En ella se informó, según El
Diario Austral, del estudio par:. la rormación de la Caja de Cn!:dilo
Araucano., la que •....se fWMbri con la wma de [Link]) que y.I tiene
reUDJda la Sociedad Caupolicán y COI! el propóL\do dccidKio de reuna una
caNidad 19lW duraDte el prCK:Dle aDo. para formar el fondo básico que
exige la ley como rnuumum para las .sociedades anónimas· (DA 2516/-
1933).
La Cap tcndda como una de SIlS funciones el control de las "entas
y la producción de los [Link]. En palabras de sus dirigentes, •....ser'
el agente ~ndedor y comprador en todas las negociaciones que los
UtdíFnu hagan' ([Link].). La dirección de la Caja recaería en un Cuerpo
Directivo·...para que en la política y rumbo de la raza haya una cabeza
responsable y prestigiada, y cree y mantenga una unión y disciplina
férrea entre los dementos indígenas· ([Link].). La elección de ese Cuerpo
no se. reali1-ó, asumiéndolo provisoriamcntc d dircctorio dc la Sociedad
Caupolicán. Para el contacto y la inlimidad dc los demenlos indfgenas
....se. crearon los grupos Directivos en toda la zona mapuche, debiendo
ser compuestos por elcmenlos selcccionados para el prestigio del movi-
mieRlo·. La asamblea autorizó al Cuerpo Directivo provisorio para que
iniciaIa los estudios a la reforma de la ley indigena, •...hacitndosc
cobboru por los indígenas más capacitados y honrados, y asesorados por
abogados prestigK»os" de coaf...nza y $Ímpat~ de la raza araucana'. Otra
tarea impucaa al Cuerpo [Link]:i,'O Central y a los regionales fue que
·_.en coUborKtóo con los misioneros Capuchinos y Misiones Araucanas
(AnglicaD06) predicaran a los indigcnas el abstenimiento del alcohol". Por
[Link], la asamb&ea KOfd6 que el Cuerpo Directi,'O seria -el único repre·
KIII....e· del pueblo mapuche: •_.declar~ que desautorizaD por completo
a demeDl06 dcspest~ de bo raza que con finalidades mezquinas y
repodiables se arrogaD su represenlación. y que reconocen como su úntco
rcprucDWlte al Cuerpo Dirc:<:tivo creado en este congreso- ([Link].).
EalOli plaDtumieDtos rueron bien recibidos por las aulorldadcs regio-
uIes y por 'os iDtclccluales mapuches mis conservadores, como Mar-
c:dioo ÑaacuIeo (vtase DA n'6Il934). En septiembre la Unt6n Araucana
apoyó las idea5 de la Sociedad CaupolK:in y acordó un trabajo coajunto.
1932 'J 1933 fueron, ent~ años decisivos para la organiUlciÓD
DeliDearoo su nuevo rumbo, inseparable de una dirección controlada por

118
una joven generación de dirigentcs como Coñucpán, Cayupi, Romero y
Ovando.(todos e1lo~ ligados al comercio dc Tcmuco). Esta orientación se
caraetenzó por dCJar dc lado la problemática de la radicación y la
recuperación de las tierras (problemas altamente connictivm que los
hubieran llevado a la confrontación con los grupos de poder locales, a
los cuales prctendían ganarse). La organización levantó como programa
de lucha la liberación económica y cultural del mapuche mediante la
creación de una Caja de Crédito que tendría atribuciones g1obale.~ para
todos los indígenas, corno también una representación política autónoma
e independiente de los huincas. Por otro lado, la pretensión hegemónica
de la Sociedad Caupolidn de ser LA QRGANIZACION mapuche por
antonomasia, la llevó a cucstionar a toda otra agrupación indígena (por
ejemplo, cuando en 1934 impugnó a la Federación Araucana).
En 1934 la Sociedad continuó con la creación y fortalecimiento de
los Cuerpos Directivos regionales, siendo el más destacado el de Victoria,
presidido por Emilio Huenuhueque. Un hecho que, en esos años, ayudó a
robustecer a la Sociedad Caupolicán y su propuesta de la Caja de Crédito
fue su intervención en la entrega de créditos, por parte del Gobierno, a
los mapuches. Así, El Diario Austral informó qu~ en enero de 1934 .....se
acordó iniciar desde el domingo próximo viajes de instrucción a las
reducciones indígenas de la provincia, con el objeto de enseñarles la
forma en que deben despachar las solicitudes que presenten pidiendo
préstamos a la Caja. Esto .se hace para evitar que se produzcan enormes
aglomeraciones, como en años anteriores, que dificulten el buen servicio
de la oficina. En estos viajes participarán por parte de la Caja el jefe
de ella y tres empleados, encargados de la tramitación de las solicitudes.
Además irán el señor Coñuepán y algunos miembros de la Sociedad
Caupolicán" (1011I1934).
Entre septiembre y noviembre de 1934 se inició una nueva campaña
de los grupos de poder regionales para que los mapuches pagaran con-
tribucioncs. Esta se agudizó cuando el Partido Demócrata Convencionalis·
ta presentó un proyecto que los eximía de tal pago. No conocemos
ninguna declaración oficial de la Sociedad Caupolicán ni del Cuerpo
Directivo de la Caja; sin embargo, el Grupo Regional N.9 de Victoria
discutió, en una asamblea, •...ampliamente la situación crítica en que se
encuentra la mayoría de los indígenas debido a la falla de recursos, .se
tomó el acuerdo de solicitar al Supremo Gobierno se prorrogue los
efectos de la ley sobre contribución territorial de las propiedades indí-
genas por un plazo de cinco años· (DA 11111935). No ~os cabe dud~ de
que esta era una opinión compartida por toda la SOCiedad Caupohcán

119
(para mayores antecedentes sobre este tema, véase el apartado sobre
Créditos),
La Caja de Crédito Indigena eomenló a funcionar en julio de 1936.
Su inauguración fue con un gran acto puhlico en el que participaron
todos los Grupos Directivos Regionale~ (h;¡hia ya en Ereilla, Victoria,
Perqucnco, Nuc\a Imperial, Ranquileo, Carahue, Puerto Saavedra, 801Oa,
Ouepc, Freire, Cuneo, Gorbea, Loneoche, ViIlarriea y Pucón). Fueron
invitadas y asistieron las autoridades de Tcmueo: el Intendente, el Al-
caide, el Comandante del Regimiento. el Presidente de la Corte de Apela-
ciones, el Director de El Diario Auslr¡¡l, el Subdirector de A Través de
la Frontera, Monseñor Guido de Ramberga. el jefe de la Misión Anglica-
na, los cónsules de Alemania y Francia y los gerentes de los bancos de
la ciudad.
Del discurso de Coñuepán en esta ocasión destacamos algunas partes
para ilustrar los propósitos que la Sociedad Caupolicán persiguió con la
Caja, y asimismo para reconstruir su pensamiento respecto al problema
indígena del período. En primer lugar, scnaló que "...la pobreza, la
debilidad, la desmoralización y la disgregación" en que vivía su pueblo
tenía sus causas en "...Ia casi ninguna ayuda real del E!;tado, aplicaciones
funestas de las leyes por algunas autoridades, el espíritu de rapiña de
mucha gente hoy enriquecida, el choque violento con la civilizadÓn...el
alcoholismo, con que se les quiere adormecer, mientras con fierros
candentes se les aplican las injusticias más irritantes y, por último, el
menosprccio dc las personas mediocres y con sentimientos al>ycctos".
Frente a esta realidad, Coiíuepán consideró que había quc hacer un
"Trabajo penoso y paciente de tralUr de allllur y lel'Ullfar fuerzas desar-
ticuladDs y debilitados", y expresó que "...conveneidos de que los mejores
propósitos y [Link] se pierden cuando falta un ideal que reali/.3r y
servir, creamos un ideal: la rehabilitación de la Raza Indígena. Pero,
como hay distancias que andar, desde la concepción de un ideal al punto
que hasta donde abarca, entonces hubimos de crear el mcdio que debía
llevarnos allá: concebimos la Caja Central Indígena". Coñuepán postuló
que esa rehabilitación no podía ser llevada .a cabo por el Estado ni naccr
del huinca, sino que tenía que ser un "trabajo" reali/..ado por los mismos
mapuehes: "La Caja Central Indígena es el ansia de edificar algo grande
con ,las propias [Link] y medios porque ~n las más honrosas; es el
eaallRO para que el más capaz y el más sabiO ayude al menos capaz y al
más pobre; es la base para un trabajo cooperativo y para la producción
de una [Link] común; es el rdugio y forlalCl.3 de una rala que sufre.
Por todo ello, tenemos fe en que ella tendrá la virtud de infundir valor

120
y confiao:la en si mi!>mos a Ins indigena... fl:qlusillls nccc~flo" para
afrontar la vida con dicicncla" (DA 27ntI9J6).
La Sociedad CaupolK:dO ~aha Icjtl'lt.. cnlonu:!>. de pn"[Link] en \u
aa:1Ófl la superación de 1..... cau~ cslnl(:turak~ que gl.:nuaban el prohk-
mOl mapuche. Para ella. 10 primero y fundarrn:ntal era infundir "valor y
confian7.a~, rehabililltr la rva, afirmdndo\c en • .!a., tradicione." y la
fuenas moralC!'i que ,>¡guco Irradiando nU(;lltrO\ anlc~' y en ., la
Caja qlte debe signirlCaT el símbolo de la rva .ndlgena" (llp.<::iLI. Aulo-
valoración, pero también aUloayuda entre lo-. ricO'> y los pobre... entre
los sabiO'> y los menO!> dOlados, para así generar mancomunadam¡,:lllc una
riquClJ común. Esta l;C acrecenlaría con el comercio, que' ha ~ido el
medio o la causa dd nacimiento de grande.. imperio..- ([Link]).
Con este programa 1:. Sociedad Caupolic,ill no llui~o ·(Qmo M,mquilcf
en los años 20 y JO- "matar al indio" into.:[Link] a la ·ci~'il¡r"cilÍn·.
sino mantener lo indigena en .su dikrencia, porque tenia (ontianrJ en
que el mapuche podía hacer un aporte a la humanidad: ·Se/iorrs, es/e ~
ti grilO, fa /na/li!l's,oci6tl de una Ta:.a que se lliega a IIUJnT fin mÓS
~f"er:os J qu(' despojlllldose rk Sil impotencia r que empuñando ti arado
y la plumo confía ser ¡¡Iil o la hllmollldad \' eRnb" Ill/('\'amt-II/e una
páginu más brrllante qfl(' la con/oda por &cilla' (([Link].).
Meses mis tarde una crónica de El Oiari'l Au\lral informó de:. la!;

IkporU$tu indígenu con el DtreclOrio de 11 Ca~a CmuaI Indígena; $elnaOOl de


iu¡uic:rda a derecha: Avehno Ovando, Josi Ca)'\/PI_ VmanclO Coñuep," y Es~ban
Romero
121
actiYidadeI de la Caja: "...está en funciones desde el 26 de julio y aun
cuaDdo todlVÚI no se han co'ocado lodas las dccioncs que forman su
[Link]. ya cstoi p"est~ utilasimO§ sen.ióos a la rv..a mapuche, en
fomaa de prht~ como intermediaria desinteresada c~ la concertaóón
de ~ ca la compni\l:nta de choapm~ maqumanas y. en general,
basta coa iJu»racion. sobre la base de hombres prepar~os que recorren
las rcdlKCiona )' educaD a los indJgcrus en lo mora~ ete." (DA 9/121-
1936).
A comio.:lIZ06 de 1937, Coñuepan se pn:scnló por primera "C:z como
[Link] I diput.&o junto con José Cayupi )' el presidente de la Unión
Araucana [Link] Anlild. Consecuentes con su rechazo a 10& partid06
poIitKoi. fucron como independientes. La campaña estuvo orientada,
flUllhmc:nlalmente. a 10& eleaores mapuches. resaltando la creación y
obra de la Caja Cenlral lndigena (en una propaganda se señaló que era
para •.•.Ia defensa contra la \"Ofacidad mercantil del comercio esquilmador
de sus inter~"). Aunque ninguno de ellos triunfó, obtuvieron una
cantidad no despreciable de vot06. El total de la lista fue de 534. La
aulonomÍl política estaba, asi, en cuestión. porque anteriormente tres
diputados mapuches triunfaron al contar con el apoyo de un partido
político. Pero este requisito tampl>CO fUe reli.;\antc en ~ta elccción, ya
que el respaldo que había dado a Manquilef el Partido Liberal, el Nacio-
nal Democrático a José A. Huiehalaf)' el Democr;itieo a Manuel Aburlo
Panguilef IK) les significó a éstos su \ictoria.
De todos modos, la política no era aun la actividad principal )'
cotidiana de b Sociedad Caupolicán; sí lo era su Caja Central Indígena,
pues a1Ji" se COIK:Cntraron todos su esfucr,os. Al finalil..ar 1937 se celebró
el Primer Aai\'CrsarÑ> de la Caja en los campos de Uamuco, cercanOlli a
la estación de Cajón. El estilo de este fc\tejo no difirió de los que
rcahzaN la Fe.deraci6n Araucana en s~ congresos anuab. En una
cUcWar se [Link]: "Hora 2 p.m. recepcióa de los Presidentes de Grupos
[Link]:~ dek:gados e im"itados de la Araucania, por el Directorio de la
Caja Central Iftdiscn.a. Preparación e ilblruceión de. los diferentes aceOlli
a [Link], como ser: a los [Link] de. chueca, representando cada
zou.; a 10s ~e~ represcntaDoJo a cada 'ooa; ejercicio de caballerla
estilo araucano; a los partidario!; en bailo.:.. y musicas; y a los diredore.s
del BUiJlalúa (oraci60 general yawun). Hora 6 p.m. Comida. Reunión del
~[Link] de la Cap con dirigentes y grupos y otros imitados espe_
cWcs.. Concun.o& vario!;, Iluminación del campo con grandes fogatas
(m65K:a oacioftaI )' discur_ en castellano y mapuche)" (DA 5/1211937).
El programa del Primer Aniversario de la Caja es de sumo interés
porque manirtesla un reencuentro, una aceptación)' una promoción de la

122
·juve~tud [Link] araucana" con la tradición de sus padres y antcpasados.
Es SlntomjtlCO, además, que esta celebración se hiciera a fin de año
recha comúnmente [Link] por la Federaclón Araucana para sus reunia:
""'.
En abril de 1938 la Sociedad Caupolicán pidió un mayor número de
becas para las escuelas normales., en el entendido de que si •...ha logrado
conseguir de I~ Poderes Educacionales., ya hace dOl'i periodos consecuti-
vos, el ingreso a las escuclas normales de esludianles araucanos de
ambos sexos...Este número es completamenle ill5ufic»cnte para I1tgrlT a
formar ~n d futuro y a COtfO fj~mpo un grupo suficjclt~ tU mJUSITQj
orauCQIIl» qu~ tUfxn In"Q11laT ficudas fUTQ{~S. ayudados por la muma
TtlUJ ~n rn6.r tU mil cornunjdad~.r Indittnfls... Por e~le abandono lamentable
que ha surrido la rna hasta hoy, suplicamos al señor Director General
reparar esta situación, aunque sea en grado mínimo, aumentando las
becas para diez estudianles araucanos" (DA 22/4 1938).
Los probkmas que alaMIII a la raza mapuche no dl.'~nden de un gobier-
DO; los mapuchn mismos deben vencer los obstácutos (Germán Colihue·
que).

El problema político volvió a presenlársclc a la Sociedad Caupolicán


en la campana presidencial de 1938, cuando finali/aba el período de
Arturo Alessandri. El Frcnle Popular, agrupación que reunía al Parlido
Radical con los partidos de izquierda, le\anló la candidalura de Pedro
Aguirre Cerda, que contó con el apoyo de una nue\"a [Link]ón mapu-
che (el Frente Unico Araucano) dirigida por Carlos Chihuailar Huenuler.
La Federación Araucana y la Socicdad Caupolicán apoyaron en cambiO. la
candidatura del General CarlOl'i IbañC7 del Campo; más aun, Conuepán
presidió el mO\;mienlo pro Ibañ.isla llamado Alianl..a Popular Libertadora.
Como es sabido, después de los sucesos dcl Seguro Obrcro, esle MO\i-
mtenlO adhirió a la candidatura de Pedro Aguirre Ccrda. cuando C.
lW,ñez se retiró de las lides e1cctorales. Luego del éxito del Frente
Popular, Coñuepan recibió el siguientc tclegrama: "Don Pcdro Aguine
Cerda saluda atentamente a su eslimado amigo don Venanóo Coñucpán.,
Presidente de la Alianza Popular Libertadora de Caulin., y k agradece no
sókl sus rebcitaciones sino en especial la lealtad y entusiasmo con que
aliancistas de Caulín cooperaron altriunro obtenido" (DA 2111111938).
Al calor de estos sucesos se produjo la unión de las dos mayorcs
organizaciones mapuches del periodo: la Federación Araucana y la Socie-
dad Caupolicán. Desconocemos, no obstante, los motivos que influyeron
en la creación de una nueva organi7ación: La Corporación Araucana.

123
Posiblemente, una de las cau~s haya sido el caml>io en el escenario
poJilico por c1lriunfo del Frcnle Popular, y por la emergencia de nuevos
adores en el movimienlo indigena (el Frente Unico Araucano), fieles a
esta corriente. De lodos modos, transformllciones sustanciales no se
dieron.. ya que la Corporación Araucana fue copada, en lodos sus cargos,
por la casi totalidad de los antiguos dirigentes de la Sociedad Caupoli-
dn. De [Link] modo, Coñuepán y su estrategia se anotaron una nueva
conqui!>la.
La unilieación de las organizaciones tuvo una cierta trascendencia
regional. La prcnsa informó delalladamenle del hecho. Y El Diario Aus-
tral del 5 de diciembre lo editoriali/ó largamente, expresando en algunos
de sus párrafos: ·Se ha materiali/..ado, con esto, la más importantc gcs·
tión de la unión de los aborígenes más cultos, para el scrvicio de la
rala, acto reali/.ado anle la necesidad de esa con!>olidación, para el mejor
logro de su progreso y bieneslar, mediante la aglutinación de los esfuer-
zos que venían reali/ando .separadamente. Este hecho no puede ser
indiferente para quienes contemplen el asunto ind¡gena desde el ángulo
del problema .social que afecla a los [Link] ciudadanos chilenos, que
forman las últimas falanges de entrelace de la legendaria rala autóctona
con la actual colectividad nacional. Si hubiéramm de prescindir de los
motivos de sentimentalidad que unen a los araucanos, es siempre evidente
que un JXlIencial de buenas inspiracioncs de progreso y bienestar impulsa
a sus elementos más pudientes y cultos. Ello!, quieren afrontar sus pro-
pios problemas en el modo cordial de una evolucion que los lleve a ese
objetivo, y están evidenciando que se acercan a los medios prácticos de
cumplirlo, cuando han creado una organilación financiera que aspira a
servir sus necesidades de capital, herramientas y cultura, por medio de la
Caja Cenlral Indígena.. EI problema de los /iemJs Oral/COIIOS, el problemo
de SIl eul/ura y el de SIl blelles/or, pueden /eller en la Corporaci6n
Araucolla y en el EsIOdo en cOlljWIIO, los melllo/N para lodas los solu·
ciones y ello será de gran com'enicncia a la economill nacional y a 111
conciencia chilena, que no pueden pcrmllneccr por más tiempo sin alen-
der a la \ida de 100.000 hombres que experimentan las mismas alegrías y
sufrimientos de toda la nación. Por eso celcbramOf> el paso que acaban de
~ar, al conglomerarse en la Corporación Araucana, y esperamos que ella
SIrva de puente de entendimiento en la solución del problema indígenll,
que dignifique sus prestigios legendarios y que incorpore en delinitiva
sus elementos al progreso nacional, en la misma forma en que lo propicia
la ancha puerta de nuestra democracia para lodos y cada uno de los
chilenos" (DA 5/1111938).
Es revelador cómo el más importanle órgano de prensa regional le

124
asignó un papel tan dcstacado a la <":orpurilClon Araucano! en I~ a~unt(l:!I
indígenas, situandola cn un plano de iguald"d con el Estado. EMo dt:.
muestra que la IUl:ha dc 1M orgamlacione!; t:n el pd'[Link] no habid sido
vana. permitltndolcs IramJormarse en Icgltima~ reprt:~ntantes do: la~
demandas de su puo:bkJ frente a la socio:[Link] '! el EMado chileno.
Como era de csperan.e. una de.: lObo pnm,,;ra'!> manik'>laci~lOO:~ de.:1
Consejo Ejt:cuti\'o de la Corpora<:ión Araucana fUe agrado:ccr pubhu.
menle e~e edlloria\; -Sentimio:ntos do: gralltud )- SlnCt:ro agradc:cimicnltl
(por) Interpretar fielmente el sentir )- la.. a'plrolClI,no:.. que abrig¡il la raJ.a
aborigen ..(y por) la forma profunda )' c1fll:uo:nte el'n quo: U;Jed ha!;'la do:
la Corporaóón Araucana" (DA I'!J IQ-'~l.
Al finalil..ar 1938. la Caja C¡;nlral Indigt:nit, ilbt:pdrablt: ahora <k la
Corporaóon Araucana como lo cra anl<:.. do: lit Soci.::dad Caupolil....n.
invitó al nuevo Presidente dc la Republica y a todO'!> los jefe!> d.:: 1",..
partidos pohticas a una concentración en Bow.a El acto fue concurrido
y revestido, otra VC7~ de religiosidad anee..tral -A la~ 11.7() se iniüo el
gran guillatún, reali/..andose el awun micnlr..., se pn:pJrdbJ el grupo de
personas que dcblan tomar parte en aquel deto Mllt:mne. En prima
término, oraron los dirigentes del Grupo Rq!,ionJI de Boroa. sciíorcs J lIan
Segundo Colompil, los hermanos ElguetJ Ndhucl,in; en seguid3 lo hilO el
presidente de la Federación Ar3UeJna d{ln MJnuc! Ahurto Panguilcf y por
último los dirigentes de la Caja Central, scnore.. Vcnilncio COñU<:Piln,
José Cayupi, Abclino Ovando Millamiln y Pahlo Huichdlaf. Una actitud
solemne y profund3menle respetuosa h¡¡blJ en todO!> 10'-' a$i$lentes. mien·
trM se reali/....ba es.e guillatún. Terminado el guillalun, se rcali/ó el
awun, alrededor del lugar del guillalun donJ<: se hablan planlado los
árboles, manzanos y maquis. usuales en e'>los ritos... al lado e~taba la
tribuna [Link] los ocadorcs y donde flameaba la bandera de la patria.
Mientras los cientos de jineles. galopaban en su [Link] cfcduanJo
el awUn, en el centro. y siempre alrededor dd guillatun y de la tribona,
las mujeres y hombrcs de pie hacian purrun· (DA :!1,-12IQ~).
El tipo de adOli publicas que celebró la CorporaóólI Araucana refle·
jó el empeño de sus dirigenlcs por lograr una legjtimaóon [Link] la
Iradición; es decir, querían tranJifocmarsc en caciques.. en IonLos: ya no
sólo ser mapuches "[Link]" y occidentahlados. sino lambi<!;n ·cultos·
en el saber de sus antepasados. Hubo en esta actitud, [Link]:nte, un
reconocimiento de 1M pradicM tan mO\'ilizadoras que. anualmente,
rcali/aba la Federación Araucana en su famOS05 y concurridos congresos.
Pero Mimismo fue la convicción de que la cultura mJpuche. a pesar de
todos los embates sufridos desde la Pacificación, .se mantenía y recrca!;.J
con Impetu en el contexto reduccional.

125
El llamado a la unidad de las diversas organizaciones indfgenas
coacTCtado en la Corporación Araucana no tuvo cco en los dirigentes que
DO compartCan sus planteamientos. Así, en abril de 1939 se realizó el
Primer Coagrc:so Nacional Araucano, convocado •...por diversas institucio-
nes indigenas de: Temuco y la Sociedad Galvarino de Santiago· (DA
14141(939). De estas organizaciones., ninguna estaba afiliada a la Cor-
poración Araucana. Ellas eran: Los Hijos dc Arauco (Temuco), Moderna
Araucania (Cunco), Colonia Agrícola Araucana (Las Hortensias), Alianza
Femenina Araucana (Ouecherehue), Sociedad Frcsia (Temuco), Sociedad
Araucana Femenina Tegualda (Chal Chal), Cooperativa AgrÍCola Araucana
(Huilio), y Sociedad Araucana Cultural (Coigue) (DA 15/4/1939). De lodas
ellas, las más activas eran la Galvarino y la Modcrna Araucanía y, de
sus dirigentes el ya conocido AnlOnio Chihuailaf Hucnulcf.
Naturalmente, esle Congreso fue contrario a los intereses y a la
manera de actuar de la COl'JXlración Araucana. A través de su dirigentc
Germán Colihueque podemos conocer los motivos del rechar.o al Primer
Congreso Nacional Araucano. En primer lugar, trató a sus organizadores
de "e1emenlos jóvenes· con una "base política· y que obedecían a "ajenos
impulsos·. En segundo lugar, se los acusó de ser "indiferentes a un gran
movimiento araucano", es decir la Corporación Araucana. En tercer lugar,
de desconocer •...que los problemas que atañen a la rala mapuche no
sólo dependen de un gobierno, ni menos de un determinado partido
polftico, pues es necesario que el mismo mapuche deba vencer los obstá·
culos que impiden su marcha hacia la verdadera conquisla de sus necesi-
dades. El mapuche tiene lodavía mucho, pero mucho que poner de su
parte·; y, por (¡Itimo, de no ser representativas ni conocidas las or-
ganizaciones que convocaron al Congreso (exceptúa de esto a la Moderna
Araucanía). De todas estas observaciones, la más destacada por Colihuc-
que es la de que el Congreso había sido manipulado políticamente, cues-
tión que la Corporación Araucana quería evitar: ·Nuestra patria, nueslra
raza, no necesita de partidos políticos. ni de agrupaciones, ni de hom-
bres que adúen bajo banderas polílicas; necesita de nuestro trabajo
material, que significa su engrandecimiento· (DA 21/4/1939).
Asf, la pretendida unificación de la raza se esfumaba en el corazón
de la Araucanía, y esto sucedió porque los líderes del naciente Frente
Unico Araucano se opusieron al estilo propuesto por la Corporación
Araucma. Identificados con los partidos polílicos del Frente Popular,
privilegiaron la acción del Estado en la solución de sus problemas y
retomaron los grandes lópicos del periodo antcrior: la recuperación y la
ampliaciÓll de: las tierras (al menos en los primeros años), que la Cor-

126
La Corporaci6n Arauclfll en un "¡IJI' I SllItillO para hIbI. con el Gob..:mo_ Vis'lI I la Escuell de ClJlbinaos. leptiemb'o: de
1939.
poracÍórl Araucana habla subordinado ¡tI 'oO'ottner romo programa basico
el fonalerimacnto de la rv..a por su propios m(;dio!..
No [Link] las wfteultadcs para concrclar la uniddd, la Corporación
[Link] pr~~ su rumbo. En mayo dd mISmO año dirigió una carla
.1 Gobierno, t.D b que manifestó su di'M:onformKJad CQn un acuerdo de la
Comcnción de Agricullorc!o de Angul dondo.: ~ ('fctcndia, por medio de
UIUI k). dcpr focr. del lcrrílorto ind~na lo!. dcpanamc:nlO!i de Angol,
Colb.....11i ) \ictoria. Y la 1-Ona qUl.: cSlit adracl;nlc a la ciudad de Temu·
co, ya que • ..5(:na abrir el amiR<) para quo.: en kl\ terrenos indlgen"" se
reah/..aran " atropclla\ ma... inaudit(1\" (DA :!~ 5, 1(39). Al linalizar e\C.
ano. y con .....ll ...U de la inaugurOkion lid monumento a Caupolican en
Temuro, las [Link]!. organizacion(\ quc eomponian la Corporación
Araucana prepararon una cllIraordinaria concentriKioo. Venando Conue·
~n y José Ca)1&pi fueron los oradores dc un .IdO al cual asiSlierOfl más
de 1.00) mapuches (DA 20 y:!6, II,lQ3<J).
El g~rno dc Pedro Aguirr(; Cerda. por su inspiración popular, no
fue aJcno a la necesidad de 'poner fin al problema indígena". Esta idea
también era sentida por los seguidores dd Presidente en la zona: los
radicales, por ejemplo. en su mayoría agricultores y empresarios, pero
euya visiOn era obviamente distinta dc la ·popular·. El hecho es que
desde 1940 se COmenlÓ a debatír la modificación de la ley 4.111 promul,
gada en el Gobierno de lbañe/ para ¡anjar ·deliniti.....mcnlc· el problema.
El Gobtcrno consulló iI los mapuchcs a t(¡m::~ dc su Ministro de Tierras
y Colonil..tCiÓR. El frenle Unico Araucano y la Corporación Araucana
panK:iparon en largas sesiones. cfeduaron [Link], asambleas, etc.;
pero a lo largo de todo el período no se prodUjO ningún cambio a la ley
dc1931.

La s.1IJMcftIaria [Link]-:a. foco *I.:r: (VcR<lncio Conucpan).

E$ IJI1portanle conocer los pbnteami..:ntO!!. de.: la CCN"pol"lctón Araucana


que elabor6 una -nueva ky" de acuerdo con su trayectoria y principios.
En la fCN"mulación de ésta, que '"1 a ser el pt"ograma futuro de la Corpo-
racióA, inlllI)'Ó b partic:ipación de Venancio Coñuepan en el Primer
Congrcs.o IDWgcnista de Pituuaro (México, abril de 1940). Alli eonoció
Las vaNcW. experiencias de los pueblO!> indigl;nas.. sus luchas 'jo logros.
como tUl1btta las diversas poIílicas eMatalc~ alguna!. de ellas, COmO la
MeDcaaa. ide.k:s para encarar b siluación aborigen. Resumidamente, lo
ley • 111 ClNpOf'tIC'tJ,r An:wcQllo coolernpllJ la cf('oción de UIlO Subs('Cf('ta,
lÍa 11UIiR't'"' •...sen'da con elememos de COlf¡;tlrlZO de fo rozo...comonOO

128
con lo Sl/fiClenle outondod e IIIflm'ncio, lomo en el gobiemo como ell su
propio roza... Ó' octúe COtIlO un) w::rdodero lIlotor... (COI/lO un) foco de luz
o IfUlis de tres dJfecciones: 1. D"rxciml de TicmJs IIldígenas; 2. D,TU'
ci6ft de fronomíu, y 3. DiTUCIÓIl de EmCIIUII:D flldigeno" (DA 2714 'J
2116119-10).
El intento de la Corporaci6n Araucana por formar una Subsecretaría
Indigena pareciera traicionar su \-is.ión anÜeJ>[Link]~a )' la confianJ.a en <¡w¡
"propias fue:n..u y medios". Creemos quc con C$a idea optó po.- un..
situación Intcrmedia, tomando en cueot.. I~ dificultades para rc..lizar <¡u
proyecto dc la CaJa_ De ahí que acepcara la Intc,,"cnción del Estado.
pcro con 1.. salvedad de que la subsecretaria fUcra controlada 'J dirigKla
por los mismos mapuches. También es rCH:lador quo;: con este proyecto
intentuá escapar de las contingencias politicas.. ya que lo que le mtere.
saba era tener una Subsecretaría de Estado, no de goo)erno.

Un homicidio legal y social contra ti indio [Link] años (declaraei6n


conjunta de la Sociedad Caupolicán 'J el frente Unieo Araucano).

Pero la Corporaci6n Araucana no claudic6 en la defensa de las


ticrras indrgcnas. Aunque a algunos pare/ca paradojal, fue en el gobierno
de Pedro Aguirrc Cerda cuando los grupos de poder regionales plantearon
una solución radical a la silUaci6n indígena en la lOna: la expulsión de
los mapuches dc las áreas vecinal> a las ciudades. El 'cordón suicida"
adquiri6 toda su fuen.a, 'J numerosos articulos y editoriales de El Diario
Austral bregaron por esta \Ía. Ante esta coyuntura, la Corporación
Araucana y el frente Unico Araucano hicieron causa com6n: en junio de
I~ enviarOn a la prensa y a las autoridades una declaración que: refleja
el clima que se \ma en esos años. La carta, que transcribimos., respon-
di6 a las Klcas que Carlos Mahuzicr habia expuesto en el Rolary Oub de
Temuco y a un editonal de El Diario Austral en que se afirmaban los
conceptos \'CrtKlos por aquél:

• Considerando:
10- Que tanto el senor Mahuzier como "El Diario Austral" en Las publi-
cactones ya aludKlas han emitido ideas y conceptos injusto:s.. mezquinos.,
ofensi...'OS y contradictorios, en contra de la ra/.3 aborigen de esta Repú-
blica y muy propios de los señores cncomenderos del período colonial de
Chile, dc hace más de 300 años;
20- Que si bien cs cierto que la provincia de Cautín es una dc las mú
pobladas, rica productora y laboriosa dcl país, también es una verdad

129
aplutante e inamovib&e que dichos atributos pertenecen y honran al
indio. al mestizo, al colono y al pequeño propietario en más de un
ochenta y cinco por cienlo, ya que ellos forman ese porcentaje de
habitanles de labradores y produclorcs dectivos de la riQucT.a de Cautín;
30- Que es un principio axiomático de cullura elemental y de dialéctica
de colegial primario, la efectividad de que el latifundio, la grande y
desmedida estancia, no forman el progreso malerial ni cultural de los
pueblos... y respecto a nuestro país, tenemos que el latifundio mantiene
asfIXiado y detenido el vuelo de más de 60 pueblos dcsde MagaJlanes
hasta COQuimbo, no siendo eKCepción nuestra provincia, pues es demasia-
do notorio el e5tagnamiento de Imperial, Carahue. Puerto Saavcdra,
Puerto Oomínguel., Toltén, Villarrica, cte.;
40- Que, por el contrario, los países más progresistas del orbe son
aqueUos que tienen más subdivida la tierra;
50- Que la raza indígena chilena ha sido y es inteligente para asimilar la
cultura y el avance del progreso material, pues sus elementos luchan en
esta provincia tenazmente en todos los órdenes de la producción, a pesar
de tener sus tierras no divididas y entregadas, y reducidas y anarquiTJ.t-
das; y en la mayoría de los casos sus pobladores preocupados en defen-
derlas del usurpador;
60- Que en Chile ni en otro país cualquiera que se estime como culto y
c:Mlizado, no ha habido ni existe un conglomerado de scres (más de 200
mil) que hayan sido más abandonados y olvidados por la legislación
comÍln. como los son los araucanos de estas cinco provincias [Link].
Para ellos no existe el eridllo, la oportunidad educadonal, la virilidad y
rigidez de la juslicia, la consideración social, la mensura y legitimidad de
iWS tierras, la honradez en las simples Iransacciones comerciales, la
ddensa de sus intercscs anle los que se valen del dolo y de la astucia
frente a la ignorancia o demasiada credulidad del indígena, etc.,ete.; sin
embargo, ante las leyes comunes al indígena se le castiga con más rigor
que. allelrado;
70- Que las miles de hectáreas de le1lenos indígenas han contribuido en
forma incontrovertible a formar numerosas y grandes fortunas, ya de
car6cter particular como de firmas comerciales. ¿Habrá necesidad de
eDübir como prueba una larga lisia de millonarios para no ser desmen-
tido6?;
80- Que los habitantes de Temuco como de muchos OIros pueblos de la
&oatera son los que adquieren de los indígenas una larga serie de
artkulos y productos a precios irrisorios y en abundancia...y que, a la
po&Ire, repercute en forma dañosa para la economfa particular del abori-
1!ICn. por ejemplo, carbón, leña, tejidos lujosos e impecables en su con-

130
fceci6n. trigo, aves, huevos. ganado lanar, c:[Link]~ hortali2as., productos
de cbacarería, maderas, ete"ete.;
90- Que lo comprendido como el ~Cinturón Suicida" no cs achaable a b
propiedad indígena y a sus moradores, en contra de estos pue~ sino
q~ en pr~dad al comercio ilícito de los vicios y kJs abUSOf; comer-
ciaIa, de los IOCScrUPÜ1osos. están derrotando 'J en"ilcciendo II una raza
que tiene eualidadcs probadas de empuje y de incomparabk: resislencia
para seguir viviendo y produciendo frente a una eonfabulaci6a desmedida
de hostilidades 'J abandono. Así, pues, respondemos que el suicidio litera-
rio y metafórico son en realidad un homicidio legal 'J social que se ha
practicado en contra del indio, no en 51 anos, ni en los alrededores de
Temuco ni contra 60 mil almas, sino durante la friolera de 400 anos 'J en
más de cinco provincias pobladas abundantemente por araucanos desde la
costa a la cordillera;
lIJo. Que les reconocemos enlera competencia paTa laborar y hacer
producir la tierra en forma intensiva a todos nUeMros connacionales,
sean o no indigenas; pero, en primer lugar, se requiere la cultura agro-
pecuaria y poseer las habilidades y conocimientos relacionados con las
industrias derivadas de la agricuJtura mediante b preparación teórica y
prieta del niño y del hombre en colegios y centros de experimentación
apropiadc6. ~o apenas se inicia en regular escala en nuestro pais, en
tanto que en otros se realiza desde más de 50 anos. y sin distinción de
raza. como es lo practicado por &tados Unidos con los millones de
negros y Pides Rojas., y como lo ha [Link] MéJOco durante más de
cuatro períodos presidenciales consecutivos 'J con éxitos halagadora;
110- Que para las Instituciones Indígenas no es moti,,'O de admiración
que haya lOO mil hectáreas de terrenos de la comuna de Temuco, pero
tenecientes a los araucanos; lo que encontrarán incompresible es que las
cuatro quintas partes de esos terrenos. como igualmente los que hay en
todo Caulín, Malleeo, Valdivia, Arauco y 810 Bro, no se hayan adjudicado
a sus Legítimos dueños después de 15 años de trabajo de los Juzgados de
Indtos y después de más de 60 años que lleva de "igencia d título de
merced;
120- Que para la raza araucana C5 pasmoso pensar que en Cautín haya
mis de ISO colegios particulares, dirigidos y en gran parte sostenidos por
instituciones religiosas alemanas, inglesas, norteamericanas. ete., ins-
truyendo y culturizando al indígena, quienes le reconocen aptitudes e
dUeligencia notables; y que, en cambio, en ese mismo aspecto la acción
del Gobierno, de los particulares y hombres cultos chilenos, ha sido
mezquina y hostil al indio;

131
131> Que quienes no CODQCCn la tragedia del araucano y sus virtudes
como rv.a [Link]; los que tienen en sus labios expresiones de ehoelón
cuando ~án poseídos del lirismo dectorero; los que nunca llegan a
anudar la bolsa repleta de riquel'..a eJ«rafda de su comen;:io con el indio;
los que codK:ian la propiedad indígena para lucrarse en forma fácil y
cómoda; a esos les respondemos que no llegarán a ver saciados sus
apetitos; y
140- Oue, en atención a los eonsiderandos anteriores y en visla de la
provocación injuMa que enlrañan los conceptos verlidos por el señor
[Link] en cI Rotary Club y "El Diario Auslra!", las instituciones
indígenas de Temuco, en representación de sus hermanos de ral'.a, aeuer-
d.,,,
Formular su más altiva protesta en contra del señor [Link] y del
editorial de "El Diario Austral" (DA 101611940).

Los IDd....s ntáD eanudos de las promesas de los candictalO!> y de los


parddos poUIkos (declaración de la Sociedad Caupolieán en apoyo a la
candidatura de Carlos Ibáñez del Campo).

En las elecciones de senadores y diputados de marzo de 1941, Co-


fnaepán presentó su candidatura a diputado. Los resultados duplicaron los
de los comicios de 1937, obteniendo un total de 1.117 votos que no
fueron suficientes para su elección. No obstante, en estas elecciones se
produjo una situación que algunos dirigentes consideran provocó el
vuelco político de Coñuepán hacia la "derecha". Este heeho se motivarfa
ea una "traición": Coñucpán habría sido propuesto por los partidos de
izquierda para formar pane de la lista de senadores del Frente Popular,
a lo que ti se RegÓ; sin embargo, no pudo retirarse, permaneciendo en
ambas lislas. Esta confusión, como es natural, fue perjudicial a su cam-
pUa. Efutivamtnte, en la lista oficial Coñuepán aparece en la número I
del Frellte Popular, para el cargo de Senador con un 100al de 28 votos y
CIl La de Independientes con los resultados ya conocidos.
Ea 1941 la Corporación Araucana se movilÍl.6 en la regi6n difundien-
do SIl programa. La mayoría de los dirigentes recorrió la Araucanía,
realizaodo asambleas para darlo a conocer. También en diversos viajes a
Saoliago a •...Coüuepán le ha tocado ir a defenderlo ante los honorables
diputad05 y ministros de: Estado" (DA 171311941). En mayo de 1941
Coiuepán 1ogr6 captar el apoyo de la Unión Araucana y de la Iglesia
CatóIK:a al programa de su organización con la firma del siguiente
acuerdo: 'En la reunión efcctuada el 18 de mayo de 1941 en ellocaJ de

132
.", ...

PAGINA DEL INDIO


Indlgenas de Cautí[Link], Compatriotas
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Candidato de la Raza
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¡Un llamada!
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VEUNCIO COaUEUH

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ALIANZA POPULAR LIBERTADORA


...... + HUHClO CONUEPU
............... ,....
IUOHLE PlEHHNClA
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5tJlf:JWJi 1l'Lm twll'll K.1lD'.1WfZ r [Link] llACXU.~ Uf - rnHOHO ,JI
Proclama ck candidalura Ge Venancio CotIuepál. ~El Diario Austral", 4 de marzo de
1945.

la Unión Araucana, entre la Corporación Araucana y la Unión Araucana,


Uc:odo representada la primera por el señor Venancio Coñuepán, scnores
J05l!: Cayupi, Ignacio HuenchuJlán y Ramón Segundo Pailahueque y la
segunda, por los señores Floriano Antilef, Víctor Painemal, Juan Alon-
quw, Vicente Curihuinca, Florencio Lancón, Juan Calfumil y Juan de
Dios Curilem. se llegó aJ acuerdo siguiente: Se aprobó en sus I!neas
generales el proyeclo presentado por el R.P. Francisco, encontrándose en
conCormKlad con el proyecto elaborado por la Corporación Araucana, en
principio. En particular se llegó a la conclusión de la necesidad de crear
una especie de Subsecretaria Indígena, como eslabón directo entre el
organismo autónomo de la Reforma Jurídica, Agrícola y Cultural de los
hadfgenas. o sea, un Consejo Cenlral de Asuntos Indígenas dentro de la
aW tres puestos, el de jefe o director de tierras y justicia, el de jefe o
director de salubridad y enseñanza, el de economía y de finanzas ser-
viró para la unión estrecha de dicha reforma con el Supremo Gobierno,
como igualmente para la dirección inmediata de los tres departamentos
del Consejo CentraJ de Asuntos Indígenas. asistido por otros tres con-
sejeros en confonntdad con los estatutos o reglamentos de estudios. Una

134
vez que se convierta en ley el proyecto de la reforma de la ky in-
dígena. conforme a este encabcramiCnto, lof, detalles de am1llY. proyectos
quedan'n refundidos en el reglamento rCJipccti\o· (El Araucano, Juho de
1941).
Con la muerte del Presidente Pedro Aguirrc Cerda la lucha política
en lorno al futuro mandatario im-olucró lambl':n a los mapucheJi. La
Corporación Araucana rClip3ld6la candldatura dd Gencrallbdñ<:L. En [Link]
declaración se elplicitó el porqu~ de este ..tpoyo y el rechazo a la candi-
datura de Juan Antonio RioJi: •...nuc:Jitra Corporación...ha Jiabido Inter-
pretar el sentir de la r37.3 indígena que no puede ohidar la preocupaciOO
del gobierno del señor lbáñez por la suerte de la ru.3. Que dictó nuc\'aS
leye.s y cre6 nueV3Ji autoridades para la debida atención de la raza
indígena; que permitió la recuperaó6n de muchas hectiÍre<b de tierras
indígena5 que habían Jiido usurpadas; que terminó con los embargos
[Link] de que eran víctimas los indigcnas cuando qut:daban Jiin
alimentos, sin semillas y sin animales; que terminó con los robos en los
campos que sufrían principalmente los indígenas; que concedió becaJi a
estudiantes indígenas en las eJiCuelaJi normalcJi; que JiC preocupó de la
educación indígena, etc. Sobre estos hechos [Link] meditado los indígenas y
máJi lo harían si supieran a quiénes defendía el señor Ríos. siendo
diputado en el tiempo que se diseulia lil Ley Indigena. Se dice que el
señor Ríos resolverá integralmente el problema indígena, desgraciada-
mente es sólo promeJia y de ella está harta ya nuestra raza; en cambio el
senor lbáñe/., igual que antes no promele, pcro podría decir elito he
hecho por Jos indígenas y como JiU personalidad inJipira fe 'J confianza,
Ji3bemos que llegando al poder sc preocupará nue\amente de los in-
dígenas. Los indfgena5 al igual que el pucblo de Chile están cansados de
las prOrneJi3S de los candldatos 'J partidos pohtieos.; ahora exigen realida-
des 'J no meras palabras, por mas que se denomine democracia" (DA
251UI(42).
A fines de 19+1 Coñuepán se ¡xescnto, por tercera \~z.. corno dipula-
do. Su estrategia política fue diferente: ya no como independiente sino
con el respaldo de la Alianza Popular Libertadora, eJi decir, del m<M-
miento lbanista donde Jiiempre participó acti\<lmentc como maximo diri-
gente zonal. Es la campaña del cacique que tU\O como fondo a un caudi-
llo nacional. Su programa era una me/ela de indigeniJimo con un fuerte
scllo de populiJimo nacionalista (véansc foto y programa).
El triunfo de Coñuepán marcó asi el fin de eJite período y la aper-
tura de uno nue.. . o y en el cual la Corporación Araucana contar! con los
medim "políticos' para hacer realidad su propuesta.

135
b) LA FEDERACION ARAUCANA

DtJaa dral_sailO!!i al pIIOdO los dobkus ., C't""iz y los Ikso • U!o1~d


101 PIes (César Colima).

Como viéramos en el primer capítulo, la Federaci6n Araucana levantó


a fines de 1931 (en su XI Congreso) la idca de una Republica Indcpen-
dienle Mapuche. Las impugnaciones a este proyecto, evidentemente, no se
hicieron esperar y el revuelo que provocó en el ámbito regional puede
apreciarse en el tenor de los artículm de prensa. El reparo a la ins-
tauración de la Republica Independiente era su trasfondo político: se veía
con [Link] la "penetración" de la ideología comunista en la wna. Ar·
mando Bcrgue culpó a César Colima, secretario de la Fcderaci6n Arauca-
na, de ser el gestor inlelectual de tal utopía y se condolió de que
dirigentes de la Sociedad Caupolicán -se refería a Cayupi y Huenchullán-
hubieran participado en las discusiones del XI Congreso: •...un proyecto
de esa índole no puede ser más que obra exclusiva del señor Colima,
individuo exaltado, de ideas comunistas, expulsado del magisterio primario
por ser un elemento indeseable dentro de su organismo· (DA 511/1932).
El aludido Colima replicó sin mostrar cxtrañew. por la censura a los
acuerdos del congreso •...toda vel que señalan un nuevo rumbo a la
defensa de los intereses de mi rv.a y a la conquista de las reivindicacio-
nes. y dejan circunscritos al pasado los dobleces de cerviz y 105 Beso a
Ud. los Pies· (DA 7/111932). El lemor -según Colima- surgiría porque
abora los mapuches percibían sus problemas •... mirados con un crilerio
más moderno y alientan como un idcal la formación de una Rcpublica
Federada al Estado, que sería una rcalidad si alguna vez llegara a dárse-
le olra estructura a la sociedad chilena ([Link].).
La Unión Araucana se sumó, a través de su presidente Floriano
AntiJef, a la rcprobación generalizada que causó la idea de la República
Mapuche: ·No qUeremos saber nada de República Indígena porque es una
K1ca utópica...y si se realizara sería para que subieran al poder algunos
caudillos como Manuel Aburto Panguilef y compañía ...la Ru&ia no& lo
ensena c1aramente...Esta inducción del comuni&mo de la ra1.a por Aburto
Pauguilef COJI su amenaza de revolución, es un atentado de&mesurado a la
palria, antidvico, antipatriótico, es desde luego una provocación crimi-
nal· (DA 11/111932).
La ligazón de la Federaci6n Araucana con [os sectOres políticos de
izquierda de la región no &610 se tradujo en la postura, que sostuvo en
estos años, de la República Independiente, sino que en su participación

llO
en .Ias diversas aCliVldadcto rcahzadilli por la FlCH en Caulín. AsI, en
abnl ~anuel AbullO Panguilef asistió al milin organizado por é5la para
denunCiar .Ios problemas de los ocupanles de ticrr;c, mapuchCli y [Link]
en el ~U~l y el Tollén, y Los lanJ,.amienlm de los que eran \iclimas. En
el comICIO, fue uno de Los oradore~ Junio al pre~idenle de la FlCH
(ManLK:1 Núnel Morgado) e Hipólito Ménde/. hrJcr de Los pequeños agri-
eullorCli y OCUpanlCli de tjerras fl!>Caks.
Durante el corlo periodo de: instauración de la Republica Socialista
de Marmaduque GrO'<'C, Manuel Aburto Pan~uild participó en lo!; a\<llares
regionales formando parle de la Junla Ejeculi\"3 -compuesta, [Link]., por
M Núnez Morgado e Ismael Rael..a, del Parlido Dem6crala- •...encargada
de la defensa en la prcnincia de los ¡xKtulados de: la revolución que
suslenta el aClual gobierno socialÍtola" (DA 7d~ 19:\2).
No obstante, el 13 de junio la Fedcraóún Araucana dirigió un tele-
grama a la Junta de Gobierno prO\itoOria qUl,: 'ucedió a GrO\"c para infor-
marle •...que han orado y oran al Todopodcr<r.>o para que...Arturo A1e-
ssandri Palma llegue a la presidencia de la República, y en ofrecer a la
Honorable Junla de Gobierno su adhc~ión incondicional y le manifiesta
que en el eatoO que hubiera necetoidad de empunar su~ lanzas para su
defensa, lo harla de frente, y para que ella siga desarrollando su progra·
ma...ctotos dirigentes y asistenles orarán a Dios Todopoder<r.>o y al Señor,
el 26 del aelual, rayando el sol' (DA 13f6l1(32). A juzgar por estas
expresiones, Manuel Ahurto Panguilef y la Federación Araucana, más que
accionar detode un "ideario' politico de talo cual tendencia, desarrollaron
una relaci6n con el poder gubernamenlal huinca cualquiera que éste
fuera, movilizados por establecer un dialogo que les posibilitara recono-
cimiento y acceso a toUS demandas.

Exh¡tcn en la t-~raci6n AnutaRa noticias espirituales de que Arturo


Alessandri IkM que ser Presidente de la RcpubUo (declaración de la
Federación Araucana).

La organil..adón continuó su laOor rellindieatilOl en el tenitorio


indígena, preocupándose del aspccto eCl\nómico (prO\l:erá de semIllas a
sus asociados de Nueva Imperial por medio de la intef\l:nción del senador
Aurelio Núilez M.) y defendiendo la calWl mapuche. Por ejemplo.. realil6
un acto en Pilrufquén para denunciar las irregularidadeto del Juzgado de
Indios de esa localidad. El juel José Bellalta no permaneció silencioso
anle las acusacioneto y conlrarre~pondió a Manuel Aburlo Panguild: 'En
mi oficina se daba toda clase de facilidades a Panguilcf, hasla el dl3 que

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COIIIP'obt que la!; gcsIiones de eSle señOf no iban eocamina~as, a la
dcfusa de los derechos de SIL'> hcrmano& sino a la ddcnsa del Indtgena
que mejor k: paga; Y desde ese dia se le prohillió, toda ingereocia en mi
Juzpdo y be es d mol¡"o de JilL'> ataqlk:~ .. EI .!oCnor Panguild pretende
ce::Urme encima a indtg.:nas que no !oOII de mi JurisdKción, J)QCs los que
.. elb pertenecen 50ft nú5 InlcltgeDte5. mas capatt5 y más morale!> que el
sdior Panguikr y sus psclKkt-represcntada\· (DA 1-' 6 193:!).
En octubre la OfgaDilX~ anunció la cckbraclOD de su XII Con·
grcs.o en Chol Chol pregonando su adhc.!.tón a la candid.a~ura de. ~rturo
AJessandri •... por uislir en la Federación Araucana nollClas espIrituales
de que él tiene que ser Presidcnle de la República' (DA 5/1OJ1?32).
También, proclamó sus candidatos a diputados: Manuel Aburto Pangullcf e
Hip{Hito Méndc7 por Temuco, Imperial y Villarrica, ya Arturo Hucnchu-
!Un por Victoria. Traiguén y Lautaro. Para con.!oCguir el éxito de esas
candidaturas se acardo: •...orar al Todopoderoso el 16 del presente mes..
rl)'JIndo el sol, con muday y kholún (op,cil.). De lod~ los candidal~
MIe Altllro [Link].U'_ r_ nrpdo. Luego d..: un aOO dc que la Federa-
ci6a Araocana habia propue5lo la ulopia dc la Republica Independiente
al su XII Congre50, no hubo una sola mención a esta idea.
En 19JJ la Fc«ración se acercó por primera vez a su anti8uo de-
tr8dOf Antooio Chihuailaf. Manuel Aborto Panguild participó en el XVII
[Link] de la Modc:rna Araucania, hablando a pedido de \os asisten-
teL La [Link]ón no tU\U duranle este tiempo \íncul05 -al menos
p(Ibbros- con la Sociedad Caupolicán ni compartió ,Sus acciones. En junio
de ese año Manuel Aburto Panguild y Chihuailaf se entre\'istaron con el
PreUdeMe A1cssandri por •...cerca de media hora, entregándole un memo-
rial ea que se contemplan las aspiraciones de las sociedadcs que repre-
&eMan. El señor Alcssandri los oyó atentamenle. expresándoles que para
terminar con las injusticias que se cometen con 10Ji mapuches designará
UII Tribunal Ambulante para que resuelva sus reclamos' (DA 817/1933).
&la aft:«:i6n de la Fedcraóón Araucana por el Presidente Alessandri
y 50 gobit:mo Le .[Link] mantenerse alerta con sU5 ¡ealtade!> a 10.5
sectores de. izquierda Y otros aliados políticos. Dentro de es(e marco es
ptJIibk ellleoder la carta que Arturo Huellchullán -en esos momentos
dipalado por el [Link] Dem6crala- envió a Manuel Aburlo Panguild
J*a disipar w preocupación por- declaraciones que habría hecho y que
DO fuerOll del agrado del Gobierno: 'Uno que olro diario -decía Huenchu-
lIú ea su misiva- tratando de interpretar es(0Ji conceptos declar6 que yo
Ubú oCrecido a la Convención (del PartKlo Demócrata) el concurso de
aai raza, afmnaci6n que con CSla publicación [Link] categóricamen-
te...Recuerdo también que la uniÓrt hace la fuera y que nada ni nadie

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Arturo Huenchullán Medel y familia.

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debe dividir nuestro movimiento indígena. que t,.lla de conseguir justicia
para todo Arauro y por el cual, usted ha ~ido relegado ;11 norte en dos
~nes y por el cual también, hemos luch;ldo juntos durante muchos
años. Muchos miles de jóvenes indígenas vienen tras de n()S(l(ros a
defender su causa. Dejémoslcs buen ejemplo antes de morir. Afectuosos
saludos de su peñi Arturo Hucnchullán M." (DA 14{7/1933).
La Fcderac¡¡jn Araucana, no obstanlc, se vio en la obligación de
precisar al Presidente AIcs.~ndri su no participación en la Convención
del Parttdo Demócrata y reiterarle que •...rucron parlidarios de vuestra
lucha presidencial en forma pública y notoria, hasta orar por Dios para
vuestro triunfo y mal puede estar en contra de su Gobierno Conslitucio-
naI· (DA 11811933). En ese mismo comunicado la organi/.3eión planteó al
mandatario que esperaba "justicia" para las peticiones que Ic había
demandado.
En octubre de ese año Manuel Aburto Panguild, representando a la
Federacioo Araucana, particiPÓ activamente en las cinco asambleas de la
Convención de la Central Socialista de Coloni"'.3eión. Exponiendo los
problemas de los mapuches, formó parte de la mesa directiva de dicha
Convención. En la primera asamblea, J. Leiva Tapia (uno de los futuros
dirigentes de Ranquil) tomó la palabra para criticar a los organizadores y
w forma de llevar a cabo la con\·enciÓn. Sus planteamientos provocaron
grandes discusiones enlre los asambleístas, quienes finalmente condenaron
w po5IllI"a. Entre ellos Manuel Aburto Panguilcf •... protestó de la actitud
de los comunistas y dejó bien en claro que lO!; indígenas eran respctuo-
SC6 de las leyes y que esperaban ser oídos por S.E. el Presidente de la
Rep6blic.a en sus justas aspiraciones; que los diferentes [Link]...rcpre-
scataDdo el sentir de la raza, cooperarían gustosm al éxito de la Con-
veaci6G" (DA 6111/1933).
La c~ción de Aburto Panguilef sobre asuntos mapuches fue
apobada, y lo mismo sus conclusiones. Moraga se refirió •...al problema
presemado por el senor Aburto, felicitándose de ver reunidos en la
Convención a los araucanos y crlollos, sellándose así la amistad de estas
do6 ealidades que antes fueron antagónicas" (DA 9/1211933). Entre las
cooclusiones que rueron remitidas al Presidente de la República se en-
cueutran: apoyo de la ConveDcioo al mandatario; creación de una comi-
woo. para hacer reformas a la Ley de Colonización, donde estén repre-
sentadas las diversas organi/.3ciones a las quc compete el