EL CAMELLO LÁZARO
Érase una vez un camello llamado Lázaro, que trabajaba sin cesar
llevando carga pesada, viajando por los desiertos del norte de
África. Un día Lázaro amaneció enfermo y tenía mucho peso en su
cuerpo por transportar. Creyó estar en peligro de muerte hasta que
se apareció un mago llamado Mauri. Este sabio conversó con
Lázaro para preguntarle del problema que le aquejaba, viendo que
en su equipamiento tenía una poción, se la dio a Lázaro. Al tomarla,
Lázaro comenzó a recuperarse y aprovechó agradecer a Mauri por
ese auxilio oportuno. Conversaron y compartieron comida, Mauri
acampó en su tienda y Lázaro descanso al lado de la tienda. Al día
siguiente ambos iniciaron su retorno hacia sus lugares de origen.
Lázaro siempre tuvo presente en su mente el gesto de Mauri y
deseó todo lo mejor para él.