Clasificación DSM V & CIE 10
El Trastorno de Personalidad Obsesivo-Compulsivo (DSM V) se caracteriza por un
patrón dominante de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e
interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la franqueza y la eficiencia, que comienza al
principio de la edad adulta, y que se manifiesta en diferentes contextos por 4 o más de
los siguientes hechos:
Se preocupa por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización, o
los programas hasta el punto de que descuida el objetivo principal de la
actividad.
Muestra un perfeccionismo que interfiere con la terminación de las tareas (e.g.
es incapaz de completar un proyecto porque no se cumplen sus propios
estándares demasiado estrictos).
Muestra una dedicación excesiva al trabajo y la productividad que excluye las
actividades de ocio y las amistades (que no se explica por una necesidad
económica manifiesta).
Es demasiado consciente, escrupuloso e inflexible en materia de moralidad, ética
o valores (que no se explica por una identificación cultural o religiosa).
Es incapaz de deshacerse de objetos deteriorados o inútiles, aunque no tengan un
valor sentimental.
Está poco dispuesto a delegar tareas o trabajo a menos que los demás se sometan
exactamente a su manera de hacer las cosas.
Es avaro hacia sí mismo y hacia los demás; considera el dinero como algo que se
ha de acumular para catástrofes futuras.
Muestra rigidez y obstinación.
Según la Clasificación Internacional de los Trastornos Mentales y del Comportamiento
(CIE-10), se considera bajo la categoría (F60.5) Trastorno anancástico de la
personalidad. Se trata de un trastorno de la personalidad caracterizado por:
Falta de decisión, dudas y precauciones excesivas, que reflejan una profunda
inseguridad personal.
Preocupación excesiva por detalles, reglas, listas, orden, organización y horarios.
Perfeccionismo, que interfiere con la actividad práctica.
Rectitud y escrupulosidad excesivas junto con preocupación injustificada por el
rendimiento, hasta el extremo de renunciar a actividades placenteras y a
relaciones personales.
Pedantería y convencionalismo con una capacidad limitada para expresar
emociones.
Rigidez y obstinación.
Insistencia poco razonable en que los demás se sometan a la propia rutina y
resistencia también poco razonable a dejar a los demás hacer lo que tienen que
hacer.
La irrupción no deseada e insistente de pensamientos o impulsos.
Se incluyen: Personalidad compulsiva. Personalidad obsesiva. Trastorno compulsivo de
la personalidad. Trastorno obsesivo de la personalidad. Se excluye: Trastorno obsesivo-
compulsivo (F42.-).