Marketing Donofrio
Temas abordados
Marketing Donofrio
Temas abordados
Hasta que llegó el día en que decidió su futuro: recibió una carta de Buenos Aires de
un amigo de la familia, Don Raffaele Cimarelli, que era propietario de un carrito de
helados y le ofrecía el traspaso de su negocio. Don Pedro aceptó la oferta, dejó su
trabajo en Rosario de Santa Fe y volvió a Buenos Aires. Aprendió allí a preparar
helados y compró además el carrito con todo el equipo. La nueva actividad le fue muy
favorable. En 1888 Don Pedro toma la determinación de retornar de vuelta a su tierra
natal para abrazar a su madre, señora Gesualda. Durante su permanencia en Italia
conoce a la señorita Raffaella Di Paolo, muchacha sencilla, decidida y llena de
entusiasmo. Contrajeron matrimonio y decidieron volver juntos a la Argentina. Sin
muchas averiguaciones abordan un vapor que zarparía horas mas tardes del Puerto
de Nápoles. Ellos no sabían lo que el destino les estaba preparando: cuando el vapor
estaba llegando al puerto, se percataron, observando la Estatua de la Libertad, que se
encontraban en Nueva York. Se habían equivocado de barco. Pietro y Raffaella se
quedaron en los Estados Unidos y se establecieron en Patterson donde vivieron hasta
el 1890 y donde nacieron Antonio y Elvira.
Pero el destino final de los D'Onofrio estaba escrito: Raffaele Cimarelli aquel señor que
en Buenos Aires vendió a don Pedro su negocio de helados , los animó a trasladarse a
Richmond, donde él se encontraba pues era un lugar con un clima muy favorable para
el consumo de sus productos. La familia se reúne con Cimarelli y don Pedro se dedica
nuevamente a lo que sería el trabajo de toda la vida: preparar y vender helados. Nace
otra hija, Virginia, llamada así por el Estado que les acoge.
El tiempo pasaba y el negocio prosperaba. Los D'Onofrio ya eran cinco y había que
producir más.
Pietro y Raffaella empezaron a pensar dónde poder establecerse para agrandar el
negocio. Alguien se encontraba en el Perú, nuevamente era el amigo y tutor don
Raffaele Cimarelli que los invitaba a trasladarse a Lima pues tenía un clima
excepcional, sin invierno, ideal para el consumo de helados. Los D'Onofrio llegan a
Lima a fines de 1897. Se trajeron de Richmond un carro de madera a tracción humana
para el reparto de helados en el que se encontraban pintadas las palabras "Hokey
Pokey" que tienen origen en las palabras latinas "hocus-pocus" que son utilizadas
como cábala en trucos para distraer al público. Esta carretita fue la famosa Fundadora,
piedra angular de una gran industria.
La familia se ubicó primero en la calle Pachacamilla, después en la calle Granados y
por último en la esquina de Sandia y Tipuani, en el barrio de Chacarilla donde
permaneció hasta 1914 en que se trasladaron al local de la Av. Grau. La figura de don
Pedro se hizo famosa, como el toque de corneta que utilizaba para anunciar su paso
por las calles limeñas para despertar la curiosidad del vecindario. A la simpatía de su
apuesta figura se unía la bondad de su producto, un helado de crema denominado
"imperial". Don Pedro traía nieve de los Andes para la fabricación de sus helados. En
1908 siguiendo un consejo de un ingeniero norteamericano, compró una planta para la
fabricación del hielo artificial. Este fue el primer paso que dio para la industrialización
de su actividad. El negocio prosperó y aumentaron las carretas que hizo fabricar con
diseño propio.
Para colaborar con él hizo venir de Italia a su sobrino Domingo y a dos cuñados,
Amedeo y Orlando Di Paolo Desde la llegada al Perú habían nacido otros hijos:
Amelia, Pedro, Luis,
Umberto, Yolanda y Clelia. Antonio, el mayor de los varones a los once años de edad
había ido a Italia para cursar estudios. En 1911, a los quince años de edad fue llamado
de vuelta al Perú: su padre se había dado cuenta que para el desarrollo de su negocio
necesitaba formar a un sucesor. Antonio D'Onofrio Di Paolo, primogénito de los
D'Onofrio se hallaba al frente del negocio. Sugirió a su padre que tomara un merecido
descanso. Habían transcurrido veintidós años desde su llegada al Perú. Veintidós
años de absoluta dedicación a su negocio cuyos frutos, por aquella época, ya
empezaban a convertirse en una maravillosa realidad. Pietro y Raffaella resolvieron
volver a Italia y Antonio recibió en traspaso la fábrica de helados con once carretas,
una por cada hijo que tuvo la pareja. Tres de los menores hijos acompañaron a los
esposos a Italia: Luis, Yolanda y Clelia.
Transcurrieron 14 años antes de que don Pedro regresara nuevamente al Perú, tierra
por la que sentían un profundo amor. Cuatro años mas tarde en 1937, don Pedro
D'Onofrio Di Resta murió a la edad de 78 años, dejando tras de sí una herencia de
trabajo a las generaciones que lo siguieron. Antonio D'Onofrio, sucesor de Pedro
D'Onofrio Habían transcurrido ocho años desde que en 1911 Antonio interrumpió sus
estudios en Italia, hasta 1919 en que cambiaron la razón social por la de "Antonio
D'Onofrio sucesor de Pedro D'Onofrio”. El deseo de don Pedro de formar al
primogénito como su sucesor se transformó en realidad. Un muchacho digno hijo de
su padre.
El crecimiento de la industria era tan evidente año tras año que obligó a la empresa a
cambiar de local. La nueva sede fue fijada en terrenos del ex fundo Aramburú, sobre
un área de 36,000 m2 y con frente a la Av. Venezuela. Era el año 1950. Once años
después se verificó el traslado de la planta de helados totalmente modernizada con
equipos para la producción de helados tipo "ice cream". En esos años Antonio ya
había realizado un importante acuerdo con la firma Alemagna de Milán, comprando la
fórmula para la producción del panetón D'Onofrio y el derecho de utilizar la confección
característica del producto Alemagna que simbolizaba con la A el duomo de Milán.
D'Onofrio lo hizo con la D. El primer panetón que entró en el Perú, una tradición
navideña italiana que el Perú acogió con verdadero entusiasmo.
MISION
VISION
Materias Primas
Mezcla
Homogenización
Maduración
Una vez homogenizado el producto, se pasa a las llamadas cubas de maduración
donde el Mix se deja reposar entre 2 y 3ºC durante cuatro horas para su correcta
maduración.
Una vez finalizado este proceso, se le añade la esencia y el aroma correspondiente y
ya está listo el Mix para su manipulación y transformación a helado.
Elaboración
Una vez terminado el proceso anterior y el producto ya está envuelto, es ahora cuando
nuestras chicas lo empaquetan en los cómodos packs que todos conocemos y se
marcan las cajas con la fecha de caducidad y el número de lote correspondiente y son
introducidas en las cámaras frigoríficas para que su temperatura no varíe.
Conservación
Distribución
Consumo
Proveedores
Manufactura
Una empresa que aspire a competir en los mercados de hoy, deberá tener como
objetivo primordial la búsqueda y aplicación de un sistema de aseguramiento de la
calidad de sus productos.
El calcio:
Los helados que contienen leche son una buena alternativa para contribuir al aporte
dietético de calcio, especialmente en la infancia, adolescencia, gestación y lactación y
también en personas de edad avanzada.
Las proteínas:
Las proteínas tienen una función estabilizadora, de defensa y de regulación de
funciones metabólicas de nuestro organismo.
Las vitaminas:
El aporte depende de la cantidad de leche y huevo del helado. Los de crema o leche y
ciertos postres helados, aportan vitaminas solubles en grasa o liposolubles (A y D).
También destaca la vitamina B2 o rivoflabina.
Los glúcidos:
Los glúcidos son mayoritariamente azúcares. Son beneficiosos para la flora intestinal y
favorecen la absorción del calcio.
Las grasas:
Son fundamentalmente las derivadas de la leche o de las grasas vegetales. Nuestros
helados de crema o leche contienen entre un 2,5% -8% de grasa láctea y los helados
cuya base es el agua no contienen grasas.
El sodio:
Los helados se pueden integrar en la dieta de personas que deben controlar la ingesta
de sodio, ya que contienen niveles siempre inferiores a 70mg / 100g.
D´Onofrio la N° 01 en el Mundo
Nestlé con un gran know how en el mundo de los helados supo lo que
compraba y que pasos daría para transformar a D'Onofrio.
Nestlé tuvo que investigar, aprender y corregir lo que era necesario corregir
para darse cuenta lo cuan importante y querida que era la marca para los
peruanos : the love Mark n°01 del
PECULIARIDADES DE D'ONOFRIO:
• El consumidor peruano se identifica con una marca que ama tanto (lovemark) y
que no acepta que sea absorbida por una transnacional.
• Hay en D'Onofrio toda una cultura en la que las ventas y la visibilidad en la que
el vendedor se convierte en dueño de la tienda y de sus resultados.
BOCINA FAMILIAR:
Cada año, el portafolio de D'Onofrio se diseña con la finalidad de respetar los gustos
de cada zona del país y de ofrecer alternativas dentro de todas las franjas de precios.
D'Onofrio tiene la capacidad de adivinar cuales de sus lanzamiento serán estratégicos
y cuales serán tácticos.
FABRICANDO MARCAS:
corto el proceso
Mas eficiente
FILOSOFÍA:
- Al menos cuatro veces al año todo el equipo de D'Onofrio sale al campo con la
fuerza de ventas, lo que permite hacer una medición de su participación en el
punto de ventas.
- Cuando una marca llega a al posición de lovemark , el mundo cambia para ella.
sus consumidores no solo le son fieles: esperan sus novedades, disfrutan al
ver sus comerciales, visitan voluntariamente su wedsite o investigan sobre la
marca en otras paginas de internet
TOP OF MIND:
Una de las actividades mas importantes: Rediseño del look and feel.
- Siempre a la vanguardia de la innovación , D'Onofrio abrazó muy rápido a
internet como medio para comunicarse con sus consumidores.
En el Perú, los helados DONOFRIO son líderes en imagen entre todas las
marcas de helados que se consumen en nuestro país.
Esto ocurre, básicamente, porque tienen correctamente definidas sus
características de identificación básicas asociables a la organización, es decir,
el público consumidor los IDENTIFICA, DIFERENCIA, PREFIERE y tiene una
buena REFERENCIA, lo que nos permitiría concluir que helados D'Onofrio se
encuentran POSICIONADOS como la marca líder en helados en el Perú.
Para mantenerse como líder fuerte en imagen tienen como objetivos: Mantener
y reforzar los atributos actuales e Investigar y analizar los atributos latentes.
D'Onofrio's distribution model played a crucial role in its market dominance in Peru. Key factors contributing to its success included a vast network of diverse distribution channels like bodegas, grifos, and iconic mobile carts, ensuring widespread availability . The strategic use of refrigerated trucks safeguarded product quality during transportation across various regions, reinforcing consumer trust and satisfaction . Additionally, D'Onofrio's adaptive marketing strategies, including region-specific product introductions and the emblematic sound of the corneta, deeply integrated the brand into the daily lives of consumers . These approaches created a comprehensive and resilient distribution framework, securing D'Onofrio's leadership and consumer allegiance within the Peruvian market.
D'Onofrio's marketing and brand strategy played a crucial role in its success. The iconic sound of the D'Onofrio horn effectively captured the marketing principle of brand recall by associating a unique auditory symbol with the brand, thus embedding it into consumer consciousness . The company also embraced a comprehensive distribution strategy, leveraging diverse channels such as bodegas, grifos, and mobile carts, ensuring widespread product availability . Moreover, its commitment to innovation, introducing new products with regional specificities, helped maintain brand dynamism and relevance. This strategic brand positioning bolstered D'Onofrio's status as a beloved 'lovemark' among Peruvian consumers, fostering deep brand loyalty .
Pietro D'Onofrio's entrepreneurial journey began with his decision to leave his hometown in Italy at the age of 21 to seek opportunities in Argentina. He initially worked in Rosario de Santa Fe before accepting an offer from a family friend, Don Raffaele Cimarelli, to take over an ice cream cart business in Buenos Aires. This marked his entry into the ice cream business . Key decisions shaping his business included relocating to Richmond based on Cimarelli's advice due to its favorable climate for ice cream, and later moving to Lima, Peru, again upon Cimarelli's suggestion, acknowledging the potential in its climate for ice cream sales . His entrepreneurial foresight also extended to industrialization, as he was advised by an American engineer and purchased a plant for artificial ice production, marking the start of his business's industrialization .
Cultural and consumer preferences heavily influenced D'Onofrio's product offerings and marketing strategies. Understanding the local palate led D'Onofrio to favor popular flavors such as lúcuma, vanilla, and chocolate in their ice creams, aligning their products with Peruvian taste preferences . Moreover, the introduction of the panettone, an Italian traditional product, was a strategic cultural infusion that resonated well with Peruvian consumers, transforming it into a celebrated festive staple . Marketing strategies capitalized on cultural elements such as the distinctive D'Onofrio corneta, which became an auditory brand symbol recognized across the country, effectively reinforcing brand recall and engagement . These culturally attuned strategies allowed D'Onofrio to deeply connect with their consumer base.
During the initial stages of establishing his business, Pietro D'Onofrio faced the challenge of entering the ice cream market in a new country and establishing a supply chain for his product. To overcome these challenges, he relied on key relationships, such as the guidance and introduction to business opportunities by Don Raffaele Cimarelli, who facilitated his access to new markets such as Richmond and Lima . He further tackled logistical challenges by importing a wooden handcart from Richmond to Lima for ice cream distribution, which became symbolic and central to his business identity . Additionally, the decision to manufacture ice artificially was a strategic move that overcame climatic dependencies and enhanced production capacities .
Nestlé's acquisition of D'Onofrio in 1997 was influenced by D'Onofrio's established legacy as a beloved brand deeply ingrained in Peruvian culture and known for its innovation and diversity in products . As the number one love mark in Peru, the brand held substantial emotional and market value, making it an attractive acquisition target for Nestlé seeking to strengthen its foothold in the Peruvian market . Post-acquisition, Nestlé has maintained the D'Onofrio brand's identity by preserving traditions, such as its iconic panettone, while integrating its own expertise in product quality and production efficiency . This approach ensured that D'Onofrio retained its huge consumer loyalty while expanding under Nestlé's global capabilities.
D'Onofrio emphasized manufacturing innovations and strict quality control to sustain product quality and support growth. This included the implementation of a rigorous quality assurance system covering the entire supply chain, from selecting and auditing suppliers to ensuring manufacturing processes adhere to high hygiene standards . The use of advanced technology allowed for precision in production stages, with mechanized processes minimizing human contact to maintain hygiene . The company's focus on consistent product quality also extended to distribution, with refrigerated transportation ensuring product integrity upon delivery to clients across Peru . These measures contributed to D'Onofrio's reputation for product excellence, supporting its sustained growth.
The business evolved significantly with the involvement of Pietro D'Onofrio's family. His son Antonio became the successor, taking over the factory in 1911 and initiating expansions, including chocolate production . Other family members, such as Umberto, who returned from Italy with an engineering degree, and Luis, who brought technical expertise in the confectionery industry, contributed to broadening the product range to include candies and biscuits . Antonio also introduced strategic changes like acquiring the formula for panettone from Alemagna, enhancing the brand’s offerings . These contributions from family members facilitated the transformation of D'Onofrio from a local ice cream business to a more diverse confectionery industry player.
Antonio D'Onofrio implemented several innovative strategies to modernize the company's operations, significantly impacting market growth. He spearheaded the transition of the business from a seasonal ice cream seller to a diverse confectionery manufacturer by establishing Peru's first industrial-scale chocolate factory with equipment from Europe . This expansion allowed the company to extend its business cycle beyond ice cream's seasonal limitations. Additionally, Antonio's forward-looking agreement with Alemagna for panettone production introduced a new product category, transforming seasonal sales and embedding D'Onofrio into Peru's cultural fabric . These strategic innovations not only diversified the company's offerings but also enhanced its market position, enabling sustained growth and brand loyalty.
Strategic decisions to expand beyond the ice cream market included the establishment of a high-quality chocolate factory in 1924, leveraging European industrial equipment to address a market gap in Peru . Under the leadership of Antonio D'Onofrio, this expansion into chocolates represented a diversification move that ensured year-round business viability beyond the seasonal ice cream demand . The introduction of panettone, obtained through a strategic licensing agreement with Alemagna of Milan, introduced an Italian Christmas tradition to Peru, which quickly gained popularity as a staple holiday treat . These moves not only strengthened D'Onofrio's position in the confectionery market but also solidified its reputation as an innovative and adaptable company.