Para qué sirve la publicidad
La publicidad posee una gran relevancia comercial, social y cultural. Te
contamos más al respecto a continuación.
Informa y educa al público
Gracias a la publicidad, las personas tienen acceso a información sobre
innovaciones, procesos y opciones que les ayudan a tomar decisiones sobre lo
que consumen. Además de conocer marcas o productos, las audiencias aprenden
sobre dónde vienen los componentes, cómo funcionan y las razones por las que deberían
probarlos.
Financia espacios relevantes
Organizaciones sin fines de lucro, espacios culturales o plataformas de
contenido se apoyan en la venta de espacios publicitarios para existir. Revistas,
museos, teatros, instituciones o programas de bienestar social mantienen sus
servicios con costos accesibles al público (o ni siquiera cobran) gracias a la
renta de espacios para la publicidad; esto les permite obtener ingresos, pagar
sueldos y remunerar a proveedores.
Permite la competencia
Ya que la publicidad es una estrategia que utiliza distintos medios y acciones
muy variadas, las empresas y marcas pueden elegir aquello que se ajuste a
sus presupuestos, objetivos y a las distintas audiencias a las que se dirigen. Esto abre
la puerta a una diversidad de ofertas que añaden valor a la industria y al
mercado, facilitando la competencia.
Suma esfuerzos a una causa o acerca soluciones urgentes
Si se planea con inteligencia y se tiene en cuenta el contexto social en el que
una marca se desenvuelve, la publicidad puede iniciar la conversación
alrededor de una problemática a la que la gente puede aportar soluciones
(incluso la marca puede convertirse en la respuesta o en un líder que abandera
una causa).
Por eso, muchas estrategias publicitarias evitan enfocarse puramente en las
ventas y piensan en cómo ayudar a personas de grupos vulnerables o propiciar
cambios sociales.
Diferencias entre publicidad y propaganda
La principal diferencia es que la publicidad habla de un producto o una
marca y la propaganda de una idea o una causa.
La publicidad busca que compres, te suscribas o pagues por sus productos o
servicios. La propaganda, por otro lado, busca que conozcas un movimiento,
una línea de pensamiento o un concepto y lo apoyes, por ejemplo: cuidar el
agua, no tirar basura, adoptar una mascota, etc.
Veamos un ejemplo de propaganda y uno de publicidad para la temporada de
premiaciones de los Oscar:
Un ejemplo de propaganda son los banners en sitios web con el
mensaje «For your consideration» que están dirigidos a los miembros
de la Academia que votarán para elegir los ganadores.
Un ejemplo de publicidad es un tráiler (que presenta a los actores y la
trama) que se dirige a los espectadores y busca que compren un boleto
para ver la película.