Universidad Internacional del Ecuador
Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Sociales Y Humanidades "Andrés F. Córdova"
Escuela de Derecho
Análisis sentencia No. 113-14-SEP-CC de la Corte Constitucional del Ecuador
David Gonzalón
Brandon Jaramillo
20 de marzo de 2023
RESUMEN
El presente trabajo pretende esbozar una explicación breve de la sentencia 113-14-SEP-
CC, tanto en sus hechos, conflictos jurídicos y criterios jurisprudenciales abordados por la
Corte Constitucional. Finalmente se plantean cuestionamientos a la sentencia, retos y crítica
jurídica.
Palabras clave: La Cocha, justicia indígena, jurisdicción, ius cogens, bien jurídico vida,
cosmovisión.
Sentencia 113-14-SEP-CC
1. HECHOS
El 9 de mayo de 2010, Marco Antonio Olivo Pallo, se encontraba en un baile de la
comunidad, posteriormente desapareció del lugar junto con 5 jóvenes, pero 20 minutos
después de haber abandonado el establecimiento, apareció colgado de una correa en un
parque, pero no fue hasta que el examen médico legal determinó que la muerte fue
producida por estrangulación.
La comunidad de Panzaleo estaba relacionada con el asesinato del señor Marco
Antonio Olivo Pallo hermano del accionante, donde establecieron la culpabilidad de los 5
jóvenes indígenas de la comunidad, y además impusieron las sanciones establecidas dentro
de la justicia indígena, generando reacciones por parte de los medios de comunicación y la
sociedad ecuatoriana.
Durante la etapa de investigación los señores Iván Candeleja Quishpe, Wilson Ramiro
Chaluisa Umajinga, Klever Fernando Chaluisa Umajinga, Flavio Hernán Candeleja
Quishpe son identificados como coautores de la muerte de Marco Antonio Olivo Pallo,
mientras que Manuel Orlando Quishpe es identificado como autor material.
El 16 de mayo de 2010 autoridades de la comunidad indígena de la cocha impugnan
las decisiones adoptadas, a su vez, el señor Silvio Candeleja Quishpe junto con los cuatro
involucrados hacen una declaración pública sobre la muerte de Marco Olivo Pallo. Por ello
se termina sancionando conforme a la justicia indígena dispone:
1. Indemización de 5,000 dólares
2. Prohibición de ingreso de estos jóvenes involucrados en fiestas sociales y culturales
por un tiempo de 2 años.
3. Expulsión de los mismos por parte de la comunidad y la parroquia de Zumbahua
así como responsabilizarse de la rehabilitación por parte de los familiares
involucrados por un tiempo de dos años.
4. Iván Candeleja Quishpe, Wilson Ramiro Chaluisa Umajinga, Klever Fernando
Chaluisa Umajinga, Flavio Hernán Candaleja Quishpe, son sancionados con el baño
de agua fría con ortiga por el tiempo de 30 minutos, cargada de la tierra y que de
manera desnuda de la vuelta a la plaza central de la comunidad y que esto sea visible
ante la asamblea.
5. Perdón público de las partes involucradas a los familiares y ante la asamblea.
6. Sentencia de trabajo comunitario por el tiempo de 5 años
7. Seguimiento y evaluación del trabajo comunitario por parte de los dirigentes de las
24 comunidades y los dirigentes de Guangopolo.
8. Las partes involucradas y los familiares se comprometen ante la asamblea a respetar
y acatar fielmente lo resuelto por la comunidad en base a la justicia indígena.
Las mismas autoridades indígenas de las Comunidades de la Cocha y Guangopolo, a
donde pertenecen los involucrados en base al artículo Art. 171 de la Constitución de la
República y el Art. 343 del Código Orgánico de la Función Judicial, ejerciendo las
funciones jurisdiccionales conforme a las tradiciones ancestrales y el derecho propio;
conocieron el caso y según los procedimientos propios de la jurisdicción indígena
El Fiscal General acusó a las autoridades indígenas de secuestro y plagiado a los
presuntos responsables de la muerte del Joven Marco Olivo Pallo, el cual desconocía la
jurisdicción y competencia de las autoridades indígenas, pretendiendo ingresar
arbitrariamente a la comunidad indígena de la Cocha con el fin de rescatar a los
involucrados.
El señor Víctor Manuel Olivo Pallo presenta una acción extraordinaria de protección
en contra de las decisiones adoptadas por la justicia indígena de la comunidad Kichwa
Panzaleo de la provincia de Cotopaxi, donde el accionante solicitaba en determinar si las
autoridades de la justicia indígena eran las encargadas de sancionar a los jóvenes
implicados en este delito.
Se manifestó que los 5 jóvenes implicados son responsables y estos se sometieron a la
justicia indígena por voluntad propia, aceptando que se les aplique el sistema jurídico
indígena.
El legitimado activo solicitó que se determine:
1.- Si la justicia indígena era responsable de sancionar a los 5 jóvenes que cometieron
el crimen.
2.- Si las resoluciones de las autoridades de la comunidad de la Cocha se apegaron o
no a lo que estaba estipulado en la constitución.
3.- Determinar si las sanciones impuestas a los jóvenes implicados en el asesinato,
vulneraron o no a los derechos fundamentales de las personas.
4.- Que se disponga cuáles son las formas de coordinación y cooperación que deben
tener las autoridades de dos sistemas jurídicos.
5.- Si es procedente que los 5 jóvenes implicados que fueron juzgados anteriormente
dentro de la justicia indígena, estén encarcelados con procesos de doble juzgamiento, bajo
órdenes de justicia ordinaria.
2. Criterios de la Corte
2.1. Bien jurídico vida
La Corte Constitucional considera que el bien jurídico vida está previsto en calidad de un
“ius cogens”, esto es que debe ser considerado en una dimensión individual. Además,
establece que es obligación del Estado investigar y perseguir delitos contra la vida. De
hecho, es competencia exclusiva y excluyente que la justicia ordinaria conozca de estos
tipos de delitos. Por ello, las sanciones a estos delitos van encaminadas a una
responsabilidad individual y no a una colectividad.
Sobre esto último, la Corte precisa que, el bien jurídico vida en el caso de La Cocha, fue
tratado desde la colectividad, al igual que las sanciones van dirigidas a los efectos sociales
negativos que provocaron esa conducta punible.
Por lo expuesto, la Corte determina que no violó el non bis in ídem, pues la justicia indígena
sancionó desde una dimensión colectiva y la justicia ordinaria desde una visión individual.
2.2. Competencia territorial: ¿La justicia indígena debe ser aplicada en razón de
territorio o personas?
La Corte determina que la justicia indígena tiene jurisdicción siempre y cuando sea dentro
de su territorio ancestral y afecten a sus valores comunitarios. De esto, se entiende que esta
jurisdicción especial es válida cuando esos actos, hechos sean en un espacio físico sometido
a las autoridades indígenas legítimas.
Sin embargo, la Corte no precisa si la justicia indígena se extiende a las personas no
indígenas que cometan conductas punibles en territorios indígenas.
Para responder a la cuestión, es importante traer a colación el Reglamento de Sustanciación
de Procesos de Competencia de la Corte Constitucional. En dicho reglamento, se menciona
una serie de parámetros que deben observarse al analizar la constitucionalidad de las
decisiones de justicia indígena, entre ellos la identidad: donde se verificará que el conflicto
haya sido resuelto respecto de personas que se consideran indígenas, conforme al Convenio
169 de la OIT. Por tanto, reglamentariamente, además de jurisprudencialmente la Corte en
fallos anteriores ha determinado que la justicia indígena debe cumplir con los dos
presupuestos; i) territorialidad, ii) identidad (personas).
Doctrinariamente, el problema también se resuelve. Hernán Salgado Pesantes, explica que
hay dos vertientes que explican la aplicación de la ley en el espacio. Por un lado se alega
que el derecho sustantivo de las personas lo acompañan, es decir, los derechos siempre
estarán con las personas independientemente del espacio donde se encuentren. Por otro
lado, una segunda vertiente explica que prevalece el principio de territorialidad sobre el
sustantivo. Actualmente la doctrina encuentra un equilibrio y se acepta que tanto el derecho
sustantivo como el principio de territorialidad pueden coexistir, por ello los derechos
personalísimos de la persona lo acompañarán, sin perjuicio de que el sujeto sea exento de
la norma del espacio territorial.
Como conclusión, se entiende que la justicia indígena será solo para indígenas que hayan
cometido actos punibles en territorios de pueblos y nacionalidades indígenas.
2.3. ¿Qué sucede si una persona indígena comete un acto punible fuera de territorios
de pueblos y nacionalidades indígenas?
La presente sentencia sí prevé esa situación jurídica. Precisa que en caso de procesos
llevados por la justicia ordinaria, será la misma función judicial la que procese y sancione,
pero respetando las costumbres, tradiciones indígenas, además de garantizarle un traductor.
Lo dicho anteriormente debe ser conforme al Convenio 169 de la OIT.
3. DECISIÓN
La Corte Constitucional, posterior a su interpretación y determinación de conflictos
jurídicos antes señalados, decide lo siguiente:
1. No existieron vulneraciones a derechos y principios tanto en la administración de
justicia indígena de La Cocha, como en órganos judiciales de la justicia ordinaria.
2. Reconoce que la Asamblea General Comunitaria de la Cocha, es la autoridad
legítima para resolver conflictos internos, en razón del territorio.
3. No se vulneró el principio non bis in ídem, esto en razón de que la sanción y el
procedimiento llevado a cabo por la justicia indígena, responde a una visión colectiva y
efectos sociales del bien jurídico vida, mientras que los órganos de la justicia ordinaria
cumplen una obligación de investigar y juzgar desde la cosmovisión del bien jurídico vida
como un derecho y responsabilidad individual y no colectiva.
4. Además, la Corte, sienta algunos criterios jurisprudenciales para la aplicación de la
justicia indígena
4.1. Los delitos contra la vida son de conocimiento exclusivo y excluyente de la
justicia ordinaria.
4.2. La jurisdicción indígena conserva su facultad para conocer y resolver conflictos
internos que afecten sus valores comunitarios
4.3. En caso de procesamiento a personas indígenas en la justicia ordinaria, se deberá
observar el Convenio 169 de la OIT
4.4. Los medios de comunicación en caso de comunicar sobre procesos de justicia
indígena lo deberán hacer con la respectiva autorización y una contextualización de los
hechos y el proceso para evitar estigmatizaciones.
5. Como medidas de satisfacción, se ordena la publicación y difusión de la sentencia
tanto para la comunidad como público general. En español y kichwa.
4. CUESTIONAMIENTOS
4.1. Una sentencia que atenta contra la pluralidad jurídica y la diversidad
El conflicto jurídico central es el principio non bis in ídem, que conforme a la doctrina,
la ley y la jurisprudencia, consiste en que una persona no puede ser juzgada dos veces por
la misma materia y hechos. Claro está, que estos dos presupuestos deben cumplirse
simultáneamente.
Los 5 jóvenes de la comunidad La Cocha, en un primer momento ya fueron
sancionados por la autoridad indígena legítima. Además, se aprecia en el documento escrito
que la Asamblea General Comunitaria con fundamentos de hecho y derecho y de manera
motivada impusieron varias sanciones conforme a la costumbre y derecho indígena, que
además está reconocido por el mismo convenio 169 de la OIT, es cual prescribe lo
siguiente: “deberá darse preferencia a tipos de sanción distintos al encarcelamiento”.
Además, la Constitución de la República del Ecuador, reza que “las autoridades indígenas
ejercerán jurisdicción, con base a sus tradiciones ancestrales y derecho propio […] El
Estado garantizará que las decisiones de la justicia indígena sean respetadas por las
instituciones y autoridades públicas”. Por tanto, conforme al orden jurídico ecuatoriano e
internacional, baños de agua fría, caminatas en ropa interior o desnudos, exposición pública
a la comunidad, entre otros, son medios adecuados y reconocidos ancestralmente como
formas de “castigo” o sanción, que además cumplen con la regla de ser distintos al
encarcelamiento.
Parte del respeto y reconocimiento a la cultura indígena, es también una aceptación de
sus costumbres tanto en un orden jurídico, como un entorno social.
Por ello, parte del criterio jurisprudencial, se funda en que las sanciones indígenas
impuestas responden a una cosmovisión del bien jurídico vida, fundado en efectos
colectivos, sociales y de la comunidad. Si bien esto es cierto, y se plasma en el contexto en
el que las sanciones fueron atribuidas, como por ejemplo, considerando la cultura de la
comunidad, la seguridad entre otras, estas constituyen una medida de satisfacción colectiva
que no solamente va dirigido a los afectados como la familia de la víctima, sino a todos.
Del mismo modo, la Corte estima que a diferencia de la justicia indígena, los órganos de la
justicia ordinaria, es decir de la función judicial, están en el deber y obligación de conocer
y resolver estos delitos contra la vida, y esto porque según la Corte, el Estado al bien
jurídico vida, le da una calidad individual y no colectiva, además de considerarlo “ius
cogens”, es decir que es absoluto y no admite acuerdo.
Este criterio peca de ser centralista a una visión occidental sobre lo que consideramos
justicia, vida y Derecho. Pues si bien, la justicia indígena no deja de estar sometida al
Estado por el solo hecho de tener jurisdicción, de hecho el mismo Estado el que le confiere
esa potestad y además reconoce su cultura jurídica. De loa anterior, se desprende que todo
el aparataje normativo ha reconocido directamente una pluralidad jurídica, una existencia
simultánea de dos sistemas jurídicos.
Es por ello que el hecho de que la Corte desestime la visión que la justicia indígena ha
dotado al bien jurídico vida desde un derecho colectivo y cultural, no hace más que
desconocer esa pluralidad e imponer un criterio occidental. Por tanto, el fallo es contrario
a este reconocimiento. De por sí alegar un aforismo “ius cogens” para hacer prevalecer la
justicia ordinaria, resulta ser un práctica centrista, dicho aforismo proviene un sistema
romano- germánico, distinto a un derecho indígena.
Por todo lo expuesto anteriormente, la Asamblea General Comunitaria goza de
jurisdicción indígena para conocer y resolver conductas que atenten contra la vida, además
se debe hacer presente que la potestad jurisdiccional implica una vez emitida una decisión
por una autoridad legítima, dicha decisión es cosa juzgada y no cabe un doble juzgamiento
por los mismos hechos y materia. Por tanto, el criterio de la Corte, de estimar a la vida
como ius cogens, es insuficiente y deslegitima la pluralidad jurídica.
4.2. Una sentencia insuficiente para reparar integralmente
La Corte, hizo caso omiso a la pretensión del accionante, pues este un inició alegó que
los medios de comunicación estigmatizaron y discriminaron a la comunidad y su familia
en razón de sus costumbres indígenas, por tanto se dijo que sufrió una re victimización la
familia de la víctima.
Si bien la Corte, deja sentado con efectos ex nunc, la obligación de los medios de
comunicación a solicitar autorización a las comunidades indígenas para reportar procesos
dentro de la comunidad, además de contextualizar la información para evitar
estigmatizaciones. La Corte no repara integralmente la revictimización sufrida por la
familia del accionante, a pesar de que reconoce que existió una discriminación por parte de
los medios de comunicación. Por ello, la decisión es insuficiente y no responde a una
medida de satisfacción que debió haber sido adoptada.
BIBLIOGRAFÍA
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Salgado Pesantes, Prof. H. (2017). Introducción al Derecho (4.a ed.). Coporación de
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