ESTUDIO DE CASO
UNIVERSIDAD PLICTECNICA
DE TECAMAC
ESTUDIATE: LUIS UZZIEL SORIA GARCIA
PROCESOS PRIMARIOS DE MANUFACTURA
Grupo 1322 ITM
LAMINACIÓN EN CALIENTE
¿Qué es el laminado?
El laminado es un proceso de deformación volumétrica en el que se reduce el espesor inicial
de material trabajado mediante las fuerzas de compresión que ejercen dos rodillos sobre la
pieza/material de trabajo.
Los rodillos giran en sentidos opuestos para que fluya el material entre ellos, ejerciendo
fuerzas de compresión al pasar entre ellos y de cizallamiento originados por el rozamiento
que se produce entre el rodillo y el metal.
Los procesos de laminado requieren gran inversión de capital, debido a ello los molinos de
laminado se usan para la producción de grandes cantidades de productos estandar.
Los procesos de laminado se
realizan, en su gran mayoría, en
caliente por la gran deformación
ejercida sobre el material
trabajado. Ademas, los materiales
laminados en caliente tiene
propiedades isotópicas y carecen
detenciones residuales.
Los principales inconvenientes
que presenta el laminado en
caliente son que el producto no
puede mantenerse dentro de
tolerancias adecuadas, y que la superficie de la pieza queda cubierta por una capa de oxido
característica.
La laminación del acero
la principal aplicación de la laminación es la producción de acero. La temperatura de la
laminación del acero es de unos 1200ºC, los lingotes de acero inicial, que obtienen por
fundación, se elevan a dicha temperatura en unos llamados focos de recalentamiento y el
proceso en el que elevamos la temperatura del lingote recibe el nombre de recalentamiento.
Los lingotes de acero recalentados pasan al molino de laminación en los que se laminan para
convertirlos en una de las tres formas intermedias: lupias, tochos o planchas. Las lupas se
utilizan para generar perfiles estructurales y rieles para ferrocarril, los tochos se laminan para
obtener barras y varillas. Y las planchas se laminan para producir placas. Laminas y tiras. El
laminado posterior de las placas y laminas suele realizarse en frío.
Laminación en frio
La laminación en frio es el proceso mediante el que se reduce el grosor y la plenitud del
acero, aluminio u otros metales en temperaturas inferiores a la del proceso de laminación en
caliente.
Tipos de laminadores en la laminación en frío
Laminado en caliente y en frío: ¿Cuáles son sus diferencias?
Un acero laminado en caliente se realiza pasándolo por unos rodillos a temperaturas
superiores a los 926 °C, de esta manera se consigue que el acero no recristalice y sea más
fácil darle forma.
Durante su enfriamiento, se produce una contracción del material, haciendo que su forma
final sea menos predecible que si se lamina en frío.
Un acero laminado en frío se realiza a temperatura ambiente, permitiendo su recristalización.
El hecho de fabricarlo a temperatura más baja, implica que no existirá un cambio de volumen
ni un cambio de forma en el material resultante. Con ello, se pueden alcanzar mediciones más
exactas y mejores cualidades superficiales.
Las principales diferencias del laminado en frío y en calor del acero pueden obtenerse a
través de sus propiedades mecánicas una vez que se han realizado sendos procesos.
Si cogemos 2 trozos de acero de la misma composición y los laminamos de diferente forma,
podremos observar lo siguiente:
El laminado en caliente presentará menor resistencia a tracción, menor límite elástico y menor
dureza Brinell que el laminado en frío.
Sin embargo, al laminar en frío se tendrá menos reducción volumétrica y menos estiramiento
que si se hubiera realizado a temperatura ambiente.
Por otro lado, también pueden observarse diferencias visuales entre los dos tipos de
laminados.
Los metales laminados en caliente presentan superficies más ásperas y bordes redondeados
que los que se han realizado en frío.
Por último, las laminaciones en caliente permiten tolerancias mayores y mayores
maleabilidades que los realizados en frío.
Cuáles son las ventajas del laminado en frío y en caliente
Elegir el laminado de metales correcto es importante si se quieren obtener ciertas
propiedades en el metal resultante. Y para ello, deben tenerse en cuenta las ventajas de cada
uno de los laminados.
Un acero laminado en caliente tendrá las siguientes ventajas:
Se producirá un mejor rendimiento en el metal.
Será mucho más moldeable.
Es la mejor forma para manipular piezas de gran tamaño y con una gran cantidad de formas.
Se reducen los consumos y costes energéticos.
Sin embargo, según las características de una chapa laminada en frío, podrán observarse las
siguientes ventajas:
Se potencian las propiedades del metal resultante.
Se producen acabados superficiales de gran calidad y brillantes.
Tienen una gran tolerancia dimensional.
Presentan mayores tensiones, elasticidades y resistencias.
Tienen mayor longevidad.
Observando las diferencias y ventajas del laminado en caliente y en frío, pueden colegirse las
distintas aplicaciones para las que están indicadas.
Si se realiza en caliente, el acero podrá emplearse en edificios, raíles de tren, anclajes, llantas,
estructuras de construcción, etc.
Estas son más pensadas en un uso más industrial, como por ejemplo, su uso posterior en
una plegadora de chapa para un resultado de mayor resistencia.
Si se hace en frío, podrá usarse en realización de muebles, tubos de escape, partes de
maquinaria, electrodomésticos, etc.