- Narrador: Érase una vez una humilde familia que vivía cerca del bosque.
El
padre era leñador y tenía dos preciosos hijos; un chico llamado Hansel y
una chica llamada Gretel. Como ese año había sido muy frío, casi no
habían podido cortar leña y solo les quedaba una hogaza de pan para
comer
-Narrador: Al día siguiente, el padre decidió llevarse a los hermanos
al bosque para que le ayudaran a cargar más leña.
- Leñador: ¡Venga chicos, arriba! Que hoy tenéis que ayudarme.
-Gretel (Quejándose): ¡Papá, tenemos sueño!
- Hansel: ¡Es muy temprano, déjanos 5 minutos más!
- Leñador (Enfadado): ¡Ni 5 minutos, ni 10 minutos, cada minuto cuenta!
- Narrador: Hansel y Gretel, junto a su padre se dirigieron al bosque y allí
comenzaron a recoger leña.
- Leñador: ¡El bosque tiene muchos peligros, tened cuidado!
- Hansel y Gretel: ¡Siii papá, lo tendremos!
- Narrador: La niebla esa mañana era tan espesa que los dos hermanos se
perdieron del camino.
- Gretel: ¡No te preocupes Hansel!, dejaremos estas migas de pan en el suelo para
poder encontrar el camino de vuelta.
- Narrador: Pero cuando quisieron regresar a casa, no encontraron ni una sola
miga de pan; se las habían comido los pájaros.
- Narrador: Tristes y cansados, se quedaron dormidos allí mismo, bajo un árbol.
A la mañana siguiente, un pájaro blanco les despertó con su canto; le siguieron y
llegaron hasta una casita, en el corazón del bosque. Estaba hecha de chocolate y
cubierta de bizcocho.
-Hansel (Contento): ¡Qué bien, con el hambre que tenemos!
- Narrador: Los dos hermanos, se lanzaron a mordisquear la
casita, estaba deliciosa. Empezaron por las ventanas, que eran de
azúcar y el luego pasaron a las plantas que eran de regaliz. Pero
seguían con hambre y pegaron en la puerta. Una anciana
abrió la puerta.
- Anciana: Sí, ¿quién es?
- Hansel y Gretel: Hola, estamos perdidos, ¿puede ayudarnos?
- Narrador: La anciana abrió la puerta de chocolate, para
dejar pasar a los hermanos.
- Anciana: Pasad chicos, ¡no tengáis miedo, soy una humilde anciana!
- Narrador: En el comedor, encontraron un apetitoso desayuno: leche
con cacao, bollos, fruta…
- Gretel: Hermano, después de comer tenemos que ir a casa. Papá
tiene que estar buscándonos.
- Hansel: ¡Valeee, hermana, pero después de comerme otro trocito de
pastel!
- Narrador: Después la anciana los llevó a un dormitorio, donde había
dos camas recién hechas y ropa limpia. Hansel y Gretel entraron en
la habitación para dormir un poco.
- Hansel: ¡Qué suerte, una camita limpia y cómoda!
-Gretel: Hansel, tenemos que volver a casa… solo descansaremos media hora.
- Narrador: Lo que no sabían, es que la humilde anciana era en realidad una bruja
malvada, que atraía a los niños a la casita para después comérselos.
- Narrador: Cuando Hansel, estaba profundamente dormido, la bruja lo sacó de la
cama para encerrarlo en un establo, detrás de una reja. La bruja iba todas las
mañanas al establo para ver cuánto estaba engordando Hansel.
-Bruja (Enfadada): ¡Saca el dedo!
- Narrador: Pero Hansel en vez del dedo sacaba un trocito de pollo por
la reja.
- Bruja (Enfadada): ¡Sigues igual que siempre, nos engordaste nada!
- Narrador: Entonces fue a la casa y despertó a su hermana. La tenía
encadenada en una pared.
- Bruja: ¡Levántate holgazana!, tienes que ir a buscar agua y guisa algo
bueno para tu hermano, que lo tengo en el establo y quiero que
engorde.
- Narrador: Desde entonces, a Hansel le sirvieron manjares exquisitos, mientras que
a Gretel solo le daban pan seco. Por suerte, la bruja era muy corta de vista y Hansel
le pasaba a su hermana, parte de su comida a través de la reja, sin que la malvada
bruja se diera cuenta.
- Narrador: Al cabo de una semana, la bruja perdió la paciencia;
así que fue a la cocina donde había un horno grande con puertas
de hierro y un cerrojo.
- Bruja: ¡Niña, prepara el horno, que quiero comerme a tu hermano!
- Narrador: Pero a Gretel, se le ocurrió una idea y le advirtió.
- Gretel: No podrás hacerlo, Hansel no cabe aquí.
- Bruja: ¿Qué dices? esto es enorme, nunca he tenido problemas.
-Gretel: Pues seguro que no cabe, ¡te lo digo yo!
- Narrador: La bruja enfadada, se acercó y metió la cabeza por la puerta.
- Bruja: ¡Ves como si cabe, yo entro entera!
- Nadador: Entonces Gretel de un empujón, la metió dentro del
horno y cerró la puerta. Pasó por el comedor, tomó el jarrón
donde la bruja guardaba sus ahorros y corrió al establo a liberar
a su hermano.
- Narrador: Salieron de allí a toda prisa y al atardecer
consiguieron llegar a casa con el dinero de la bruja.
-Hansel y Gretel: Papá y mamá, aquí tenéis el dinero que nos hace falta. ya no
pasaremos más hambre.
-Leñador: Si ayudamos todos juntos, todo saldrá bien.