Universidad Nacional Autónoma De Honduras
Facultad de Ciencias Jurídicas
Asignatura
Derecho Ambiental
Tema
La cumbre del agua y demás tratados.
Abogado: Juan Angel Dubon
Sección Código
1400 CDE-328
Grupo #6
Mercy Johana Jacinto Salmeron 20151030557
Jhony Adalberto Maldonado Mejía 20161005399
Alan Wilfredo Arguijo Turcios 20191006332
Ciudad Universitaria “José Trinidad Reyes”
Tegucigalpa, M. D. C., 30 marzo 2023
Introducción
Pese a los esfuerzos desplegados por los países de las Américas para mejorar
el uso y la gestión de los recursos hídricos, la demanda de agua sigue en
aumento, la contaminación perjudica su calidad y los riesgos naturales tales
como las inundaciones y la sequía distorsionan las actividades humanas y
provocan grandes sufrimientos y pérdidas económicas. El crecimiento
poblacional y el proceso de urbanización son factores claves subyacentes al
enorme crecimiento de la demanda de agua y al deterioro ambiental. Dado que
el suministro anualmente renovable de agua dulce es relativamente fijo, los
expertos advierten que la inminente crisis del agua será el más importante
problema ambiental del próximo decenio, en especial en regiones donde la
población sigue creciendo rápidamente. La limitada capacidad para administrar
las aguas, las estructuras orgánicas fragmentarias y una planificación, gestión y
conservación inadecuada de las aguas son algunos de los factores que inciden
en la multiplicación de los problemas. Es necesario adoptar medidas
concertadas para impulsar el principio de una gestión integrada de los recursos
hídricos y revertir las tendencias actuales de consumo excesivo,
contaminación, deterioro de los ecosistemas acuáticos y de la biodiversidad
conexa, los efectos del cambio climático y la creciente amenaza de riesgos
naturales tales como las inundaciones, la sequía y la elevación del nivel del
mar.
La solución de muchos de estos problemas es conocida. Es preciso un
compromiso urgente de parte de los gobiernos, las instituciones financieras y
demás organizaciones internacionales, así como del sector privado, incluidas
las sociedades de profesionales, el sector académico y los organismos no
gubernamentales, para abordar estos problemas en una acción coordinada.
Para impulsar estos compromisos son indispensables un nuevo nivel de
cooperación y nuevas alianzas técnicas y políticas. En el Plan de Acción para
el Desarrollo Sostenible de las Américas, que fue preparado durante la Cumbre
sobre Desarrollo Sostenible (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, diciembre de
1996), se adoptaron 12 iniciativas relacionadas con los recursos hídricos y las
áreas costeras (Cuadro 1). Estas iniciativas incluyen protección del agua
potable (Iniciativa 47); gestión integrada de los recursos hídricos (Iniciativa 48);
protección y conservación de los recursos hídricos (Iniciativa 49); intercambio
de información y experiencias en la gestión de los ríos transfronterizos
(Iniciativa 50); acceso a tecnología (Iniciativa 51); prevención de la
contaminación y programas para la reducción de las fuentes contaminantes
(Iniciativa 52); participación pública y educación en temas relacionados con el
manejo del agua (Iniciativa 53); monitoreo e indicadores ambientales y
evaluación del estado del medio ambiente (Iniciativa 54); educación y
concientización ambiental (Iniciativa 55); fortalecimiento de la capacidad
institucional, incluyendo el desarrollo de un modelo de legislación para la
gestión integrada de recursos (Iniciativa 56); prevención de la contaminación y
planes de mitigación de desastres (Iniciativa 57); y desarrollo de programas
para proteger los recursos costeros del impacto de las actividades
continentales (Iniciativa 58).
La Cumbre del Agua
La Cumbre tiene como objetivo contribuir a la elaboración de los objetivos de
desarrollo sostenible relacionados con el agua y proporcionar orientación
concreta sobre los problemas del agua más urgentes – agua potable,
saneamiento, tratamiento de aguas residuales, la gestión integrada del agua, la
cooperación internacional sobre el agua, las tecnologías innovadoras para el
agua – con un con miras a definir las prioridades de la política de desarrollo
mundial para después de 2015
Antecedentes
La Organización de las Naciones Unidas lleva tiempo abordando la crisis
mundial causada por la falta de servicios de saneamiento y las aguas
insalubres, así como por la creciente demanda de recursos hídricos mundial
para suplir las necesidades humanas, económicas y ambientales.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua (1977), el Decenio
Internacional del Agua Potable y el Saneamiento (1981-1990), la Conferencia
Internacional sobre el Agua y el Medio Ambiente (1992) y la Cumbre de la
Tierra (1992) — todas ellas centradas en este recurso vital.
Entre los acuerdos cruciales se incluyen la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres
2015-2030, Agenda de Acción de Addis Abeba sobre Financiación para el
Desarrollo 2015, y el Acuerdo de París, dentro de Convención Marco de
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 2015.
El Decenio de Acción para el Agua acelerará los esfuerzos para enfrentarse a
los desafíos relacionados con el agua, tales como el acceso al agua potable y
el saneamiento, la creciente presión sobre los recursos hídricos y los
ecosistemas y el riesgo agravado de sequías e inundaciones.
Uno de los objetivos principales del Decenio es conseguir que la comunidad
internacional impulse la implementación de programas y proyectos ya
existentes, tales como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Marco
de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y el Acuerdo
de París de 2015.
Los principales acuerdos que se lograron, son los siguientes:
Erradicación de la Pobreza; disminuir el porcentaje de pobres para el año 2015,
y establecer un fondo para ayudar a erradicar la pobreza con contribuciones
voluntarias.
Agua y Sanidad; lanzar un programa de acción con asistencia financiera y
técnica, con miras a reducir a la mitad de aquí al 2015 la proporción de seres
humanos que no pueden tener acceso al agua potable o comprarla, y la
proporción de seres humanos que no tienen acceso a los medios de
saneamiento decentes.
Salud; que un acuerdo de la Organización Mundial de Comercio sobre patentes
no impida que los países pobres puedan suministrar medicinas para toda la
población, y asegurar una gestión racional de los productos químicos a lo largo
de todo su ciclo de vida, de manera que antes de 2020 los modos de utilización
y de fabricación no tengan efectos nocivos significativos sobre la salud de los
humanos y de su entorno.
Energía; aumentar el uso de fuentes de energía renovable y hacerlas más
accesibles a los pobres. Diversificar el abastecimiento energético desarrollando
tecnologías innovadoras menos contaminantes y de mejor rendimiento,
recurriendo a combustibles fósiles, así como a tecnologías basadas en
energías renovables, incluida la energía hidroeléctrica. y (garantizando) su
transferencia a los países en desarrollo.
Alentar y promover la elaboración de programas marco decenal que sirvan de
apoyo a las iniciativas regionales y nacionales tendientes a acelerar el paso a
modos de consumo y de producción sostenibles.
Aumentar de manera urgente y sustancial la parte global de las fuentes de
energías renovables, reconociendo el papel de objetivos nacionales. o
regionales, fijados sobre una base voluntaria y el papel de las iniciativas
existentes.
Protección y Manejo de los Recursos Naturales y la Biodiversidad; reducir
"considerablemente" la pérdida de especies para 2015; restablecer la mayoría
de las existencias de peces en los caladeros comerciales para 2015; aplicación
de la Convención sobre la Diversidad Biológica y la reducción significativa del
ritmo actual de empobrecimiento de la biodiversidad de aquí a 2010.;aumentar
el suministro de nuevos recursos financieros y técnicos a los países en
desarrollo, a fin de mantener o restablecer las reservas a un nivel que permitan
obtener un rendimiento máximo sostenible para el 2015.
Tratado de río de janeiro
1.- Antecedentes
La Conferencia sobre el Medio Ambiente Humano, realizada en Estocolmo en
1972, fue la primera conferencia global sobre el medio ambiente, en la que se
decidió incluir conjuntamente los temas de desarrollo y los compromisos
principales se contienen en la Declaración sobre el Medio Ambiente Humano,
el Plan de Acción para el Medio Ambiente Humano y en la Resolución de
Arreglos Institucionales y Financieros.
A principios de la década de los ochenta, se planteó la necesidad de fomentar
el desarrollo sustentable a partir de una mayor conciencia acerca del deterioro
ambiental, por lo que la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció
en 1983, la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo.
Esta Comisión se dedicó al análisis y documentación del vínculo entre
desarrollo y medio ambiente, cuyas conclusiones constituyeron un antecedente
importante para los trabajos preparatorios de la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CNUMAD - 1992).
En 1987 se publicó el informe final de la Comisión, (conocido como Informe
Brundtland) titulado Nuestro Futuro Común, que llamó la atención sobre la
urgente necesidad de encontrar formas de desarrollo económico que se
sostuvieran sin la reducción de los de los recursos naturales ni daños al medio
ambiente, y que fue base para que la Asamblea General de las Naciones
Unidas convocara a la Cumbre sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
(conocida como Cumbre de la Tierra), celebrada en Río de Janeiro en 1992.
Uno de los principales logros de este evento fue la Agenda 21, también
conocida como Programa 21, que es un programa de acción de gran alcance.
Otros resultados fueron la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo y los Principios Jurídicamente no Vinculantes sobre Bosques de
todo Tipo. En cuanto a documentos jurídicamente vinculantes, la Cumbre abrió
dos documentos para su firma por parte de los Estados; el Convenio
Internacional sobre Diversidad Biológica (CBD) y el Convenio Internacional
sobre Cambio Climático.
Al finalizar la Cumbre de la Tierra la comunidad internacional se fijó como meta
realizar en 2002 otra gran Cumbre para revisar los avances mundiales en la
ejecución de la Agenda 21.
Cinco años después de la CNUMAD, se realizó una sesión especial de la
Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York para evaluar los
adelantos que se habían logrado a partir de los objetivos planeados en Río.
El Programa 21
En el Programa 21, que contiene más de 2.500 recomendaciones prácticas, se
abordan los problemas urgentes de hoy en día. El Programa 21 tiene por objeto
preparar al mundo para los retos del próximo siglo e incluye propuestas
concretas en cuestiones sociales y económicas, como la lucha contra la
pobreza, la evolución de las modalidades de producción y de consumo, la
dinámica demográfica, la conservación y ordenación de nuestros recursos
naturales, la protección de la atmósfera, los océanos y la diversidad biológica,
la prevención de la deforestación y el fomento de la agricultura sostenible.
En el Programa 21 se recomiendan maneras de fortalecer el papel de los
grupos principales las mujeres, los sindicatos, los agricultores, los niños y los
jóvenes, las poblaciones indígenas, la comunidad científica, las autoridades
locales, el comercio, la industria y las organizaciones no gubernamentales con
miras al desarrollo sostenible.
Al aprobar el Programa 21, la Conferencia exhortó a los participantes a adoptar
varias iniciativas importantes en esferas fundamentales del desarrollo
sostenible. Entre esas iniciativas cabe señalar la Conferencia Mundial sobre el
Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, de la
cual surgió un Programa de Acción para esos Estados, una Convención de las
Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, de fuerza jurídica
obligatoria, y la celebración de conversaciones sobre la prevención del
agotamiento de las poblaciones de peces altamente migratorios y de las
poblaciones de peces cuyos territorios se encuentran dentro y fuera de las
zonas económicas exclusivas (poblaciones de peces transzonales).
CONVENIOS QUE SON INTERES SOBRE LOS RECURSOS HIDRICOS
Convenio de Albufeira
España y Portugal comparten cuatro demarcaciones hidrográficas
internacionales: Miño-Limia, Duero, Tajo y Guadiana.
Las relaciones hispano-portuguesas en materia de agua culminan, tras una
serie de tratados más o menos específicos, con el Convenio sobre
Cooperación para la Protección y el Aprovechamiento Sostenible de las Aguas
de las Cuencas Hidrográficas Hispano-Portuguesas, más conocido como
Convenio de Albufeira, firmado en 1998 en dicha ciudad portuguesa, y en vigor
desde el 17 de enero de 2000. Este Convenio fue perfeccionado con un
Protocolo de Revisión del Régimen de Caudales en 2008, con objeto de definir
para cada cuenca hidrográfica un régimen de caudales necesarios para
garantizar el buen estado de las aguas y los usos actuales y futuros.
Acuerdo de Toulouse
Bajo los antecedentes del Convenio de Helsinki y de la Directiva Marco del
Agua (DMA), España y Francia formalizaron en febrero de 2006 un acuerdo
administrativo sobre gestión del agua, con el fin de coordinar de la mejor
manera posible las medidas tomadas en las cuencas hidrográficas situadas por
los dos lados de la frontera, y por otra parte, instaurar una cooperación
administrativa regular y seguida entre los dos países en lo relativo a la
implantación de la DMA.
España y Francia se esfuerzan así por realizar una gestión del agua sostenible
e integrada de los cursos de agua que fluyen por los territorios de ambos
países.
Conferencia de Directores Iberoamericanos del Agua (CODIA)
La X Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno (Panamá,
noviembre de 2000) encomendó a España la organización del I Foro de
ministros de Medio Ambiente, que se celebró en La Toja, Pontevedra, en
septiembre de 2001. En él se acordó la constitución de la Conferencia de
directores Iberoamericanos del Agua (CODIA), como instrumento técnico de
apoyo a los Foros, y con el objetivo de examinar e instrumentar modalidades
de cooperación en el área de los recursos hídricos.
Desde la creación de la CODIA se han celebrado 15 Conferencias (la última en
Panamá en noviembre de 2014), que han reunido a los responsables políticos
de la gestión de los recursos hídricos de 22 países iberoamericanos, con
representación de diferentes organismos del sector.
En la página web de la CODIA puede encontrarse más información sobre los
objetivos y actividades desarrollados por la Conferencia.
Convenio de Helsinki
El Convenio sobre la Protección y Utilización de los Cursos de Agua
Transfronterizos y de los Lagos Internacionales (Convenio del Agua o de
Helsinki) se firmó el 17 de marzo de 1992, y entró en vigor el 6 de octubre de
1996. España lo ratificó el 18 de febrero de 2000. El objetivo primordial del
Convenio es reforzar las medidas de ámbito local, nacional y regional
destinadas a proteger y asegurar la cantidad y calidad de los recursos hídricos
transfronterizos y su uso sostenible en la región de la CEPE (Comisión
Económica para Europa de las Naciones Unidas).
El Convenio exige que las Partes establezcan acuerdos bilaterales o
multilaterales específicos y creen instituciones para cumplir con sus
responsabilidades en aguas transfronterizas, proporcionando un marco jurídico
sólido a la cooperación en materia de recursos hídricos compartidos en el
ámbito de la CEPE.
Derivado de este Convenio se estableció en 1999 el Protocolo sobre Agua y
Salud, primer acuerdo internacional que une las cuestiones en materia de
gestión del agua y de salud. El Secretariado de este Protocolo es compartido
entre la Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa
(UNECE).
Evaluación de la implementación de las iniciativas del plan de acción para
el desarrollo sostenible de las Américas
iniciativa 47: Programas, leyes y políticas específicas para asegurar que
el agua esté libre de contaminantes
Objetivo
Proteger la salud pública. Específicamente, asegurar que el agua esté libre de
microorganismos, metales pesados y contaminantes peligrosos para la salud
humana, procurando el desarrollo, fortalecimiento e implementación de
programas, leyes, normas, reglamentos y políticas específicos.
Progresos a nivel regional y nacional
Algunos países cuentan con la legislación y base institucional adecuada para
poder afrontar con éxito y en forma sistemática la protección de la salud pública
de contaminantes y de otros materiales tóxicos que se detecten durante el
manejo de los recursos hídricos. Otros poseen regulaciones, normalmente
dispersas y contradictorias, sin respaldo legal, y anteproyectos de leyes cuya
aprobación aún se tramita en los poderes ejecutivos y legislativos y
consecuentemente carecen de políticas para poner en vigencia medidas
efectivas. La Alianza para el Desarrollo Sostenible (ALIDES); el Comité
Coordinador de Instituciones de Agua Potable y Saneamiento de
Centroamérica, Panamá y República Dominicana (CAPRE); la Organización
Panamericana de la Salud (OPS); la Asociación Interamericana de Ingeniería
Sanitaria (AIDIS) y la Agencia de los Estados Unidos para la Protección del
Medio Ambiente (EPA), entre otras, están trabajando a nivel centroamericano
para desarrollar sistemas compatibles entre los países referentes a
legislaciones, regulaciones y normas. El CATHALAC, en el marco del Complejo
Climático de Convergencia Tropical (CCCT), coordina un programa de impacto
del clima en la salud, con énfasis en enfermedades relacionadas con el agua.
A nivel nacional, existe la siguiente situación:
Belice está próximo a crear una comisión y una ley sobre la gestión integrada
de los recursos hídricos. Dichos instrumentos requieren ser aprobados por el
poder ejecutivo y legislativo. Consecuentemente aún carecen de programas,
leyes y políticas que se preocupan de este tema.
Costa Rica es uno de los países de Mesoamérica que cuentan con las
legislaciones más avanzadas en esta materia. El Instituto Costarricense de
Acueductos y Alcantarillados (A y A) es el organismo encargado desde 1961 no
sólo de proveer al país los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario y
pluvial, sino de ejecutar a partir de 1994 un Plan Estratégico que fue elaborado
para este fin. Mediante dicho Plan el A y A se compromete a garantizar al
usuario la calidad sanitaria de los servicios, la continuidad y cantidad del
servicio de agua; el desarrollo de una cultura de servicio y la creación de las
condiciones sanitarias para un adecuado desarrollo social, urbano y rural.
Además de la ley de creación de A y A, existen otras leyes como la Ley de
Conservación de Vida Silvestre, la Ley General de Salud, la Ley de Aguas y el
Artículo 50 de la Constitución Política que reglamentan la protección de la salud
pública en cuanto a contaminación del agua se refiere.
El Salvador cuenta la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados
(ANDA). Con la colaboración de UNICEF y COSERHI se está creando la Red
Salvadoreña de Agua y Saneamiento que tendrá como misión futura contribuir
al desarrollo ordenado del sector agua potable y saneamiento de la población
rural y urbano marginal. Para poder superar los principales problemas políticos
se ha preparado un Anteproyecto de Ley General de Aguas que crea el Ente
Regulador y permitirá en el futuro la participación de ANDA, ONG,
municipalidades y empresas privadas.
En Guatemala se encuentra en trámite del poder legislativo la revisión
correspondiente a las leyes del Código de Salud vigente y la Ley General de
Aguas que permitirán garantizar la calidad del agua. En el año actual el poder
ejecutivo aprobó el documento "Políticas y Estrategias del Sector Agua Potable
y Saneamiento". La falta de recursos económicos frena la aplicación del Código
de Salud actual y de una serie de normas y reglamentaciones a nivel nacional.
En Honduras se encuentra en discusión del poder legislativo la Ley General de
Aguas aunque recientemente se aprobó la Ley de Calidad del Agua destinada
al abastecimiento de las poblaciones del país. Igualmente se encuentra en
trámite la Ley de Uso del Agua. Ambas leyes fueron promovidas por el Servicio
Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), la Dirección
General de Recursos Hídricos, el CAPRE y un grupo colaborativo. Desde 1996
existe el reglamento para la protección y control de la calidad de los recursos
hídricos.
México realiza en forma permanente el Programa Agua Limpia que se encarga
de la protección de las fuentes de abastecimiento, la instalación y rehabilitación
de equipos de desinfección y la realización sistemática de muestreos para
poder determinar la cantidad de cloro residual, y cuenta con los instrumentos
de respaldo legal.
Nicaragua posee la Ley General de Ambiente y una Ley de Control de
Efluentes Industriales. Falta una definición clara de las atribuciones
interinstitucionales.
En Panamá desde hace tres años se encuentra vigente una ley que exige la
presentación de un estudio de impacto ambiental y recientemente se aprobó
otra ley que prevé medidas para asegurar la calidad de aguas.
Iniciativa 49: Políticas, leyes y reglamentos que aseguren la protección y
conservación de los recursos hídricos
Objetivo
Elaborar, implementar y coordinar políticas, leyes y reglamentos a nivel
nacional o local para la protección y conservación de los recursos hídricos.
Progresos a nivel regional y nacional
En general, en todos los países se están desplegando esfuerzos por elaborar
leyes y reglamentos que versan sobre este objetivo. Honduras ha contado con
la asistencia del Banco Mundial. Otros, como Costa Rica, disponen de una
adecuada infraestructura legal e institucional, pero señalan varias fallas que les
han impedido tener el impacto en debida forma.
Belice está preparando una ley de aguas que cumplirá con esta iniciativa.
Costa Rica, a pesar de contar con las leyes y reglamentos, presenta
numerosos problemas de gestión administrativa y política. Existe duplicidad de
esfuerzos entre los diferentes organismos gestores del agua, y la falta de
claridad jurídica impide que se lleven a cabo acciones que se consideran
necesarias. Las cuencas hidrográficas aún no se consideran como unidades de
planificación para el manejo integral del agua y de los recursos naturales ni
demás factores ecológicos y sociales.
El Salvador dispone de un anteproyecto de Ley General de Aguas que se
tramita actualmente entre los poderes ejecutivo y legislativo. Existen problemas
políticos y problemas financieros que tienen que ver con los aspectos
institucionales requeridos para poder atender la iniciativa, y administrativos que
se generaron con el cambio reciente de gobierno.
Guatemala aún carece de los instrumentos legales e institucionales como para
satisfacer la iniciativa. El Gobierno desea reestructurar el sector Agua Potable y
Saneamiento tratando de unificar las acciones en el campo de planificación,
ejecución y administración de los diversos sistemas.
En Honduras, con la asistencia del Banco Mundial, se elaboró un proyecto de
Ley de Aguas y políticas que se encuentran en trámite. Actualmente se está
actualizando el Perfil Ambiental de Honduras que incluye los recursos hídricos.
A través del componente de Fortalecimiento del Sistema Nacional de
Evaluación de Impacto Ambiental y de acuerdo con la legislación vigente se
está propiciando el desarrollo de normas técnicas que promuevan el
aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y la calidad ambiental
atinente.
México, para lograr un adecuado uso y preservación del agua, aprobó la Ley de
Aguas Nacionales y su Reglamento. El país desea promover la participación
del usuario desde las etapas de planeación.
Nicaragua elaboró una Estrategia de Protección para las Aguas Subterráneas.
En Panamá, con la asistencia del Gobierno de Argentina, se está revisando la
Ley de 1996 que prevé medidas para asegurar la calidad del agua.
Reuniones nacionales, regionales e internacionales
Con el apoyo de la FAO el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) realizó
en Guatemala en el inicio de 1997 un taller regional sobre políticas de recursos
hídricos en Centroamérica.
Obstáculos para la implementación
Los obstáculos que frenan las acciones pertinentes son de orden político,
institucional y económico, entre los cuales se encuentran:
· Falta de comunicación entre e dentro de instituciones.
· Falta de conocimiento e información hídrica por parte de miembros del
gobierno y la ciudadanía en general.
· Falta de una política hídrica nacional.
· Falta de seguimiento técnico y ejecutivo a los acuerdos internacionales.
Futuras acciones
Entre las futuras acciones se recomienda a los gobiernos:
· Efectuar un inventario de leyes y reglamentos que incidan directa o
indirectamente en el recurso hídrico para luego identificar convergencias,
divergencias y contradicciones, y hacer un esfuerzo por armonizar, jerarquizar,
y priorizar las leyes vigentes.
· Elaborar una política hídrica, preferiblemente vinculada a un plan nacional de
desarrollo. Se debe dar prioridad a la política hídrica y basar la Ley de Aguas
en ella.
· Sentar las bases jurídico-legales para solucionar pacíficamente las diferencias
que se presenten en las cuencas principales o tributarias compartidas, sea por
países vecinos o por provincias.
· Elaborar urgentemente programas de concientización del público y del usuario y
de instrucción institucionalizada a nivel primaria.
La RIRH está colocando en el Internet un inventario de las leyes de agua
vigentes en el continente americano.
Iniciativa 52: Programas de prevención de la contaminación y reducción
de fuentes contaminación
Objetivo
Evitar la contaminación y reducir las fuentes de contaminación en la agricultura,
acuicultura, industrias y actividades urbanas a través de leyes nacionales e
instrumentos internacionales pertinentes para la creación y mejoramiento de
programas. Las estrategias deben incluir actividades para reducir riesgos a la
salud y al medio ambiente causados por la contaminación debida a sustancias
químicas y tóxicas que persisten en el medio ambiente.
Progresos a nivel regional y nacional
La mayoría de los piases de la región cuentan con leyes del ambiente y sus
reglamentos. Además, cuentan con algunos programas de tratamiento de
aguas residuales de productores e industriales. A nivel nacional, la situación es
la siguiente:
Costa Rica señala algunas actividades o acciones de mitigación de efectos
negativos de diversos proyectos ya ejecutados. Estas actividades cuentan con
la colaboración del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y
Avenamiento (SENARA), del Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE), con el
Centro de Investigación sobre la Contaminación Ambiental (CICA) de la
Universidad de Costa Rica. Actividades similares están desarrollando el A y A,
la Universidad Nacional y el Gobierno de Holanda bajo el tema "Impacto de las
Actividades Humanas en los Recursos de Agua". Además, se ha conformado
un grupo interdisciplinario dirigido por el Ministerio de Salud, para aprobar a
través de decretos gubernamentales las normas de vertido a los cuerpos de
aguas. Se ha realizado convenios entre el CAPRE, el A y A, y el Ministerio de
Salud con porcicultores, beneficios de café, la Liga de la Caña y productores de
quesos para el tratamiento y disposición de las aguas residuales.
En Guatemala, debido a la falta de una legislación adecuada, CONAMA realiza
actualmente esfuerzos coordinados para combatir la contaminación de los
cuerpos de agua, tanto fluviales como lacustres. No obstante, para casos
especialmente graves la institución está propiciando acciones legales.
En Honduras el SANAA realiza sólo estudios sobre potenciales fuentes de
contaminación de los acuíferos que se explotan para consumo humano y
mantiene sistemas de control de calidad en la capital y sedes regionales. La
Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente realiza auditorías ambientales en
diferentes tipos de industrias.
En México existe un programa de saneamiento en la frontera con los Estados
Unidos. Hay convenios entre industriales y el Gobierno para el tratamiento y
reuso de aguas residuales. Se elaboran las especificaciones para el
saneamiento y tratamiento de aguas residuales del área metropolitana de la
Ciudad de México.
Nicaragua, a pesar de la falta de legislación, ha formulado estrategias de
protección de aguas subterráneas. Existe un anteproyecto de ley para el control
de agroquímicos y sustancias tóxicas y una evaluación del impacto ambiental
de estas materias.
Panamá, junto con revisar la ley de aguas vigente, está preparando una
propuesta de Ley General de Ambiente. Se están elaborando los términos de
referencia para el saneamiento de la Bahía de Panamá.
Reuniones nacionales, regionales e internacionales
En Santiago de Chile se efectuará entre el 7 y el 10 de septiembre de 1998 un
Simposio Internacional sobre Evaluación y Manejo de Riesgos de Salud
Derivados de la Contaminación del Agua Potable: Ensayos y Aplicaciones. El
evento es auspiciado por la OPS, el Servicio Geológico de los Estados Unidos
y la Universidad de Chile. Se llevarán a cabo el XX Congreso Regional de la
AIDIS en El Salvador y el XI Congreso Nacional de la AIDIS en México.
Obstáculos para la implementación
La disposición de aguas residuales y desechos sólidos es deficiente por falta
de infraestructura y programas de saneamientos adecuados. Faltan recursos
financieros por el alto costo del dinero. Falta una disposición por parte de los
sectores contaminantes de cumplir las leyes, normas y reglamentos existentes.
Futuras acciones
Entre las futuras acciones para implementar esta iniciativa, los gobiernos deben
realizar programas para crear conciencia en la ciudadanía sobre la
problemática de la contaminación; para internalizar el costo de la variable
ambiental en la producción para prevenir y mitigar la contaminación; para
propiciar auditorías ambientales en toda la región, y para intercambiar con otros
países experiencias sobre las auditorías ambientales.
Iniciativa 54: Protección de recursos hídricos interiores, costeros y
marinos
Objetivo
Desarrollar y proteger, a nivel nacional y regional, la capacidad de investigación
y seguimiento relacionada con la protección de los recursos hídricos interiores,
costeros y marinos, especialmente en relación con parámetros de sanidad
ambiental, incluidos los criterios de sanidad del agua y la situación sanitaria de
los arrecifes de coral, manglares y lechos de hierbas marinas.
Progresos a nivel regional y nacional
En la mayoría de los países existen legislación, normas y reglamentos. Sin
embargo, en algunos casos no se pueden aplicar por la deficiencia en el
saneamiento ambiental, es decir, no hay infraestructura para la recolección,
disposición y tratamiento de aguas residuales y desechos sólidos que afectan
algunos cuerpos de agua interiores y costeros. El CATHALAC impulsa diversos
programas tendientes a desarrollar la capacidad de investigación y seguimiento
relacionada con la protección de los recursos hídricos interiores, costeros y
marinos. A nivel nacional y con la información disponible se verifica lo
siguiente:
En Costa Rica las universidades estatales, el ICE, el A y A, el SENARA, entre
otras, desarrollan investigaciones sobre plaguicidas, efluentes agroindustriales,
etc., y promueven medidas de protección especialmente en las zonas
interiores. En el área marino-costera, en mayo de 1977 se creó la Ley sobre la
Zona Marítimo Terrestre, a partir de la cual se han implementado planes y
proyectos para ordenar, manejar y proteger ese recurso. Existe además el
programa de amenaza y riesgo costero de la CNE y el Centro Operativo
Internacional del Océano (101, CR) que capacita tomadores de decisiones a
favor de la formulación de planes de manejo integrado marino costero en el
Gran Caribe. También existen diferentes proyectos a nivel de ONG para la
protección de manglares y vidas silvestre y costera.
En Honduras el SANAA estudia los recursos hídricos subterráneos. Además
realiza una mapa del corredor central del país y elabora el mapa de recurso
hídricos subterráneo. Proyecto de Desarrollo Ambiental de Honduras
(PRODESAMH) está ejecutando diversos programas tales como el Proyecto
del Golfo de la Fonseca, el Ordenamiento ambiental de las islas de la Bahía y
el Proyecto de Corredor Mesoamericano de Biodiversidad. La Dirección
General del Ambiente está desarrollando el Proyecto PROGOLFO para el
manejo sostenible del Golfo de Fonseca.
México cuenta con legislación, normas y reglamentos, los cuales se están
aplicando a nivel nacional.
En Panamá existe un proyecto sobre ordenamiento de zonas de manglares
manejado por INRENARE.
57: Prevención de la contaminación, mitigación de desastres y criterios
de calidad del agua
Objetivo
Desarrollar, fortalecer e ejecutar programas de prevención de la contaminación
y planes regionales de mitigación de desastres, incluidos arreglos para
reaccionar ante contingencias relacionadas con la limpieza de derrames de
petróleo y otras formas de contaminación que afectan los recursos hídricos.
Conclusiones
Desarrollar, entre los forjadores de políticas y los directores de instituciones de
los sectores que utilizan el agua, un entendimiento compartido de temas claves
relacionados con la gestión de agua, así como desarrollar una conciencia de la
necesidad de manejar los recursos hídricos.
Promover la participación pública en la planificación y en el proceso de toma de
decisiones relacionadas con los recursos hídricos. La participación pública
podría fortalecerse por medio de programas educativos y de concientización en
escuelas y comunidades locales. Cuando fuere apropiado, se establecerían
alianzas entre los sectores público y privado para promover programas que
estimulen el cumplimiento de las leyes y la adopción de medidas paliativas para
abordar los aspectos vinculados a los recursos hídricos.
Procurar el desarrollo, fortalecimiento e implementación, según corresponda,
de programas, leyes y políticas específicos, para proteger la salud pública y
asegurar que el agua esté libre de microorganismos, metates pesados y
contaminantes químicos peligrosos para la salud humana
Implementar. de conformidad con las leyes y prácticas nacionales, medidas
integradas de gestión de recursos hídricos, usando en lo posible las cuencas
hidrográficas como unidades de planificación. Entre estas medidas podrán
figurar evaluaciones del agua subterránea y de superficie y la preparación de
planes estratégicos para el ordenamiento de los recursos hídricos, así como el
fomento del uso de los ingresos por los servicios de agua bajo control loca],
según corresponda, para financiar la conservación de las cuencas hidrográficas
y el trabajo de sus respectivas autoridades
Elaborar, fortalecer, implementar y coordinar, a nivel nacional o local, según
corresponda, las políticas, leyes y reglamentaciones sobre recursos hídricos
que aseguren la protección y conservación de los mismos.
Fomentar la cooperación hemisférica a todos los niveles, inclusive mediante el
uso de los acuerdos transfronterizos e iniciativas vigentes, para la
conservación, el ordenamiento y el uso sostenible de los recursos hídricos y la
diversidad biológica. Ello incluiría el intercambio de información y experiencias
sobre temas relacionados con las cuencas y subcuencas fluviales y lacustres.
Mejorar el acceso a tecnologías apropiadas y ambientalmente sanas, inclusive
mediante la cooperación entre los sectores público y privado y los mecanismos
de mercado, y fomentar la transferencia de información sobre normas y
estrategias de gestión para dar cabida a las demandas cada vez mayores de
recursos hídricos resultantes de las actividades rurales, urbanas, agrícolas e
industriales.
Cooperar, de conformidad con las leyes nacionales y los instrumentos
internacionales pertinentes, en la creación y el mejoramiento de programas de
prevención de la contaminación y de reducción de fuentes de contaminación en
la agricultura, la acuicultura, la industria y las actividades urbanas e integrar
esos esfuerzos con las estrategias nacionales. Éstas deberían incluir
actividades para reducir riesgos a la salud y al medio ambiente causados por la
contaminación debida a sustancias químicas y tóxicas que persisten en el
medio ambiente.
Promover la participación pública en la planificación y en el proceso de toma de
decisiones relacionadas con los recursos hídricos. La participación pública
podría fortalecerse por medio de programas educativos y de concientización en
escuelas y comunidades locales. Cuando fuere apropiado, se establecerían
alianzas entre los sectores público y privado para promover programas que
estimulen el cumplimiento de las leyes y la adopción de medidas paliativas para
abordar los aspectos vinculados a los recursos hídricos.
Compartir información relevante sobre experiencias exitosas en el manejo de
recursos hídricos.
Evaluar la situación en los países con respecto a las iniciativas relacionadas
con recursos hídricos.
Definir pasos específicos que pueden ser dados por los países para el
mejoramiento y el manejo de los recursos hídricos.
Bibliografía
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