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Leonardo Ultima Cena

Leonardo da Vinci pintó La Última Cena en 1498 en el Refectorio de Santa Maria delle Grazie en Milán. En lugar de usar la técnica tradicional del fresco, usó temple y óleo, lo que permitió lograr sutiles gradaciones de luz y sombras. La pintura muestra a Cristo anunciando que uno de los apóstoles lo traicionará, capturando las reacciones individuales de cada apóstol. Leonardo ubicó a Judas junto a Pedro y Juan para mostrar que Judas aún tenía libre albedrío y no

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Leonardo da Vinci pintó La Última Cena en 1498 en el Refectorio de Santa Maria delle Grazie en Milán. En lugar de usar la técnica tradicional del fresco, usó temple y óleo, lo que permitió lograr sutiles gradaciones de luz y sombras. La pintura muestra a Cristo anunciando que uno de los apóstoles lo traicionará, capturando las reacciones individuales de cada apóstol. Leonardo ubicó a Judas junto a Pedro y Juan para mostrar que Judas aún tenía libre albedrío y no

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El Arte de Mirar

LA ÚLTIMA CENA
Leonardo da Vinci
(c.1498. Refectorio de Santa Maria delle Grazie, Milán)
A diferencia de lo que hubiera hecho cualquier otro artista italiano del período, Leonardo no pintó
el muro del convento dominico con la tradicional técnica del fresco, sino con temple y óleo. El fallido
experimento, que provocó el rápido deterioro de la pintura, le permitió conseguir las tenues graduaciones
de las luces y de las sombras, las brillantes tonalidades de los colores y la vívida presencia de los objetos y
de los apóstoles, provocando la admiración de sus contemporáneos.

POR SANDRA ACCATINO entre la vida y la imagen se vuelve todavía más intensa. con el que herirá en Getsemaní a uno de los captores de

H
En «La Última Cena», al centro de la composición, en Cristo. Judas, en las sombras, sujeta la bolsa con los dena-
A C I A F I N A L E S D E L S I G L O X V, el lugar en el que convergen todas las líneas del traza- rios y se apronta a tomar el pan untado, la señal que ha
la última cena era en Italia un motivo ha- do de la perspectiva, Cristo aparece, aunque rodeado dado Jesús a Juan para que reconozca al traidor.
bitual en la decoración de los comedores por sus apóstoles, ensimismado en su propia soledad, Al ubicar a Judas junto a Pedro y a Juan, Leonardo
de los monasterios, que buscaban repro- en el momento en que afirma que no siguió la forma en que conven-
ducir al interior de sus recintos los distintos momentos uno de ellos lo traicionará. Lo que «LA ÚLTIMA CENA» cionalmente se pintaba este motivo,
de la vida de Cristo. Reunidos en torno a una mesa Leonardo representa entonces no c. 1498, 460 por 880 cm., Milán, aislando a Judas en el otro lado de
al igual que Jesús y sus apóstoles, los religiosos com- es un solo instante, sino el desplie- Refectorio de Santa Maria delle Grazie. la mesa, frente a Cristo, ya desde un
partían imaginariamente el espacio y la ocupación del gue de los distintos momentos que principio condenado. Fiel a la predi-
Salvador y, colocados frente a la pintura, eran testigos revelan la reacción que estas pala- De izquierda a derecha, Leonardo cación de los dominicos y a la im-
del momento en que partió el pan entre sus discípulos, bras despertaron en cada apóstol, representó a Bartolomeo y Santiago el portancia que en ella tenía el libre
prefigurando su propio sacrificio. la graduación y la variedad que los Menor movidos por la misma curiosidad albedrío y la gracia, Leonardo repre-
Acostumbrados a ver «La Última Cena» en repro- distintos caracteres imprimen a las que Pedro; a Andrés (que hace con sus sentó a Judas en igualdad de con-
ducciones que la aíslan de su contexto, olvidamos que emociones que experimentan y manos un gesto que Leonardo describirá diciones respecto a los otros após-
Leonardo da Vinci (1452-1519) la ubicó en un lugar que que caracterizan a cada discípulo como “de la sorpresa”); a Judas, Pedro toles, no previamente destinado a
simula el segundo piso del comedor, recreando con exac- en la narración evangélica. y Juan; a Cristo; a Tomás, que señala con cometer la traición. A diferencia de
titud, a través de la perspectiva, la descripción de los evan- A la derecha de Cristo, Leonar- el índice la presencia de la divinidad; a Pedro (que también negará a Cristo,
gelios. Si además tenemos en consideración que, al igual do reunió a Juan, Pedro y Judas. En Santiago el Mayor y a Felipe; y finalmente, pero se arrepentirá), Judas perma-
que los apóstoles que rodean a Cristo en la pintura, los este nudo de tres personajes (el más en el último grupo, a Mateo y a los her- nece en silencio, lejos del arrepenti-
religiosos se comunicaban durante las comidas silenciosa- amado, el que fundará iglesia, el que manos Judas Tadeo y Simón discutiendo. miento y del perdón. En la pintura, él
mente a través de gestos, la sensación de una continuidad entregará a Jesús) se concentra la in- voluntariamente aparta su cuerpo
tensidad y la profundidad del relato pictórico. La juventud del resto de los apóstoles, permaneciendo a contraluz
SANDRA ACCATINO es académica del departamento de Arte de y la suavidad de Juan, que acaba de preguntar disimulada- y en las sombras, desequilibrado y en desorden –como
la Universidad Alberto Hurtado. Ha publicado diversos capítulos mente a su maestro quién lo traicionará, contrastan con la escribió santo Tomás sobre el pecado– respecto al flujo
de libros, artículos y ensayos sobre pintura europea, arte de la vejez y el carácter iracundo e impaciente de Pedro, que lo de las pasiones y sentimientos de los otros apóstoles,
memoria, coleccionismo y artistas chilenos contemporáneos. interroga con una mano y con la otra sostiene el cuchillo señalando, con sus elecciones, su condena.

18 I La Panera

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