Involucrar al Señor en nuestras decisiones
En el capítulo 9 de Josué se describe la forma en la que el pueblo de Gabaón
engañó al pueblo de Israel. Su intención era hacerle creer a los israelitas que ellos
vivían lejos de la tierra de Canaán y que por esto no constituían una amenaza,
pero de hecho, vivían muy cerca. Para engañarlos decidieron usar ropas viejas y
sandalias gastadas y llevaron provisiones que indicaban que habían hecho un
viaje largo.
EL ENGAÑO GABAONITA
A. Dos estrategias de ataque diferentes en contra de Israel.
1. (1-2) Los reyes del sur se unen contra de Israel.
Cuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del
Jordán, así en las montañas como en los llanos, y en toda la costa del Mar
Grande delante del Líbano, los heteos, amorreos, cananeos, ferezeos,
heveos y jebuseos, se concertaron para pelear contra Josué e Israel.
a. Cuando oyeron estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del
Jordán… heveos y jebuseos: Cuando los reyes cananeos oyeron cómo el Señor
entregó Jericó a Israel, tuvieron razón para temer. Cuando oyeron cómo el Señor
les dio la victoria sobre Hai, tuvieron motivos para temer.
b. Se concertaron para pelear contra Josué e Israel: Este es un ataque frontal
clásico – intentarán derrotar a Israel en el campo de batalla, en una competencia
cara a cara.
2. (3-6) Los gabaonitas se aproximan a Josué e Israel de otra manera.
Mas los moradores de Gabaón, cuando oyeron lo que Josué había hecho a
Jericó y a Hai, usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores, y
tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y
remendados, y zapatos viejos y recosidos en sus pies, con vestidos viejos
sobre sí; y todo el pan que traían para el camino era seco y mohoso. Y
vinieron a Josué al campamento en Gilgal, y le dijeron a él y a los de Israel:
Nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora alianza con
nosotros.
a. Usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores: Los gabaonitas
tratarán de engañar a Israel para que haga un tratado de paz con ellos, aunque a
Israel se le prohibió hacer la paz con cualquiera de las tribus de Canaán (Éxodo
23:23-24).
b. Usaron de astucia: Observemos los métodos de engaño usados por los
gabaonitas. Eran inteligentes (astucia), dieron una falsa interpretación de sí
mismos (fingieron), e incluso dieron evidencia “falsa” de su engaño (sacos viejos,
cueros de vino viejos, zapatos viejos y pan seco y mohoso).
c. De tierra muy lejana: Más allá de su apariencia engañosa, los gabaonitas
simplemente mintieron. Dijeron: “Nosotros venimos de tierra muy lejana” cuando,
por supuesto, no era así. Todos sus otros recursos simplemente conducen a
fortalecer el engaño ofrecido.
B. Cómo fueron engañados Josué y los líderes de Israel.
1. (7-13) Los gabaonitas explican su historia a Josué y a los líderes de Israel.
Y los de Israel respondieron a los heveos: Quizá habitáis en medio de
nosotros. ¿Cómo, pues, podremos hacer alianza con vosotros? Ellos
respondieron a Josué: Nosotros somos tus siervos. Y Josué les dijo:
¿Quiénes sois vosotros, y de dónde venís? Y ellos respondieron: Tus
siervos han venido de tierra muy lejana, por causa del nombre de Jehová tu
Dios; porque hemos oído su fama, y todo lo que hizo en Egipto, y todo lo que
hizo a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán: a
Sehón rey de Hesbón, y a Og rey de Basán, que estaba en Astarot. Por lo
cual nuestros ancianos y todos los moradores de nuestra tierra nos dijeron:
Tomad en vuestras manos provisión para el camino, e id al encuentro de
ellos, y decidles: Nosotros somos vuestros siervos; haced ahora alianza con
nosotros. Este nuestro pan lo tomamos caliente de nuestras casas para el
camino el día que salimos para venir a vosotros; y helo aquí ahora ya seco y
mohoso. Estos cueros de vino también los llenamos nuevos; helos aquí ya
rotos; también estos nuestros vestidos y nuestros zapatos están ya viejos a
causa de lo muy largo del camino.
a. Tus siervos han venido de tierra muy lejana: Claramente, los gabaonitas le
mintieron a Israel. Pero a pesar de sus mentiras, tienen la debida admiración y
honor por el Dios de Israel. Por causa del nombre de Jehová tu Dios; porque
hemos oído su fama muestra que es porque Dios lucha por Israel, ellos saben que
sería inútil oponerse a la nación.
2. (14-15) Josué y los líderes de Israel aceptan el engaño de los gabaonitas.
Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no
consultaron a Jehová. Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza
concediéndoles la vida; y también lo juraron los príncipes de la
congregación.
Los israelitas fueron engañados porque decidieron depender de su propia
percepción y no “pidieron el consejo de Señor”. Esto también nos puede pasar en
la actualidad. Sacamos una conclusión con base en lo que creemos y tomamos
una decisión rápidamente, pero olvidamos pedirle a Dios que nos guíe. Cuando
creemos que entendemos una situación es demasiado fácil depender de nuestras
propias ideas en vez de pedirle a Dios que nos muestre su perspectiva.
a. Y no consultaron a Jehová: El engaño gabaonita fue inteligente y, por lo tanto,
poderoso. Pero el verdadero problema fue que Josué y los líderes de Israel nunca
buscaron al Señor.
i. Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos: Esto muestra que
confiaron en sus sentidos en lugar de en el Señor. “Mira este pan. Siente y prueba
lo rancio que está. Seguramente, deben haber recorrido un largo camino”.
Caminaron por vista, no por fe.
ii. ¿En cuántos problemas nos encontramos por esta misma razón: no consultar a
Jehová?
b. Y Josué hizo paz con ellos: Como creían que los gabaonitas eran de una tierra
lejana, hicieron un pacto con ellos. Dios permitía que Israel hiciera tratados con
naciones distantes, pero no con los cananeos.
C. El engaño de los gabaonitas descubierto y tratado.
1. (16-20) Josué y los líderes de Israel descubren que han sido engañados, sin
embargo, cumplen con su juramento a los gabaonitas.
Pasados tres días después que hicieron alianza con ellos, oyeron que eran
sus vecinos, y que habitaban en medio de ellos. Y salieron los hijos de
Israel, y al tercer día llegaron a las ciudades de ellos; y sus ciudades eran
Gabaón, Cafira, Beerot y Quiriat-jearim. Y no los mataron los hijos de Israel,
por cuanto los príncipes de la congregación les habían jurado por Jehová el
Dios de Israel. Y toda la congregación murmuraba contra los príncipes. Mas
todos los príncipes respondieron a toda la congregación: Nosotros les
hemos jurado por Jehová Dios de Israel; por tanto, ahora no les podemos
tocar. Esto haremos con ellos: les dejaremos vivir, para que no venga ira
sobre nosotros por causa del juramento que les hemos hecho.
a. Toda la congregación murmuraba contra los príncipes: Aunque se murmuraba
contra ellos, los príncipes sabían que tenían que hacer lo correcto y honorable
ante Dios: guardar su juramento, aunque fuera un mal juramento.
i. Los príncipes de Israel fueron prudentes al no permitir que un pecado (aniquilar
a los gabaonitas) siguiera a otro pecado (hacer el juramento sin buscar al Señor),
especialmente a la luz de la presión pública para hacer lo contrario.
b. Mas todos los príncipes respondieron a toda la congregación: Nosotros les
hemos jurado por Jehová Dios de Israel; por tanto, ahora no les podemos tocar:
Es una señal de piedad mantener un juramento, incluso cuando es difícil. Pero
honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso
cambia (Salmos 15:4).
i. Es reconfortante ver que retractarse de su palabra ni siquiera era una posibilidad
para los príncipes de Israel. Este era un asunto simple, ni siquiera en debate: no
les podemos tocar.
c. Por causa del juramento que les hemos hecho: Más tarde, el rey Saúl rompió
este voto a los gabaonitas y su pecado trajo hambruna a Israel en los días de
David (2 Samuel 21:1-9).
i. Hubo hambre en los días de David por tres años consecutivos. Y David consultó
a Jehová, y Jehová le dijo: Es por causa de Saúl, y por aquella casa de sangre,
por cuanto mató a los gabaonitas (2 Samuel 21:1).
2. (21-27) Un castigo glorioso para los gabaonitas: Josué los hace siervos del
Señor.
Dijeron, pues, de ellos los príncipes: Dejadlos vivir; y fueron constituidos
leñadores y aguadores para toda la congregación, concediéndoles la vida,
según les habían prometido los príncipes. Y llamándolos Josué, les habló
diciendo: ¿Por qué nos habéis engañado, diciendo: Habitamos muy lejos de
vosotros, siendo así que moráis en medio de nosotros? Ahora, pues,
malditos sois, y no dejará de haber de entre vosotros siervos, y quien corte
la leña y saque el agua para la casa de mi Dios. Y ellos respondieron a Josué
y dijeron: Como fue dado a entender a tus siervos que Jehová tu Dios había
mandado a Moisés su siervo que os había de dar toda la tierra, y que había
de destruir a todos los moradores de la tierra delante de vosotros, por esto
temimos en gran manera por nuestras vidas a causa de vosotros, e hicimos
esto. Ahora, pues, henos aquí en tu mano; lo que te pareciere bueno y recto
hacer de nosotros, hazlo. Y él lo hizo así con ellos; pues los libró de la mano
de los hijos de Israel, y no los mataron. Y Josué los destinó aquel día a ser
leñadores y aguadores para la congregación, y para el altar de Jehová en el
lugar que Jehová eligiese, lo que son hasta hoy.
a. Dejadlos vivir; y fueron constituidos leñadores y aguadores para toda la
congregación: Josué no podía matar a los gabaonitas, pero podía controlarlos
haciéndolos obreros perpetuos para el servicio del tabernáculo. Servirían de
manera humilde, como cortar leña para los fuegos de sacrificio del tabernáculo y
llevar el agua utilizada en su servicio.
b. Y ellos respondieron a Josué y dijeron: Significativamente, parece que no hay
queja de los gabaonitas. Simplemente dicen: “henos aquí en tu mano; lo que te
pareciere bueno y recto hacer de nosotros, hazlo”. Esencialmente, estaban
contentos con la perspectiva de ser incorporados a Israel y ser convertidos en
siervos del Señor, incluso si se trataba de un servicio de baja categoría.
i. En esto, los gabaonitas expresan el mismo corazón que David expresó en
Salmos 84:10: Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.
Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las
moradas de maldad.
ii. Es esencial ver que hicieron esto por amor al Dios de Israel, no por debilidad.
De hecho, se dice de Gabaón que todos sus hombres eran fuertes (Josué 10:2).
c. Como fue dado a entender a tus siervos que Jehová tu Dios había mandado a
Moisés su siervo que os había de dar toda la tierra… por esto temimos en gran
manera por nuestras vidas a causa de vosotros, e hicimos esto: Los gabaonitas no
estaban tan emocionados por ser leñadores y portadores de agua, sino de saber
que podrían ser esas cosas para el Señor – y sabiendo dónde estarían si no
estuvieran sirviendo al Señor.
i. ¿Tenemos el mismo corazón? ¿Podemos regocijarnos en cualquier tipo de
servicio, si vemos que estamos en la presencia del Señor mientras lo hacemos?
ii. Los gabaonitas encontraron la salvación en el Dios de Israel así como lo hizo
Rahab en Josué 2.
·Tanto Rahab como los gabaonitas vinieron al Dios de Israel como pecadores,
Rahab como una ramera y los gabaonitas como mentirosos.
·Tanto Rahab como los gabaonitas estuvieron dispuestos a arriesgarse a
abandonar sus asociaciones anteriores y ser contados entre el pueblo de Dios. El
riesgo que corrieron los gabaonitas se explica en Josué 10:4, donde fueron blanco
de ataque por sus tratos con Israel.
·Tanto Rahab como los gabaonitas, después de encontrar la salvación a través del
Dios de Israel, tuvieron una rica historia.
iii. Los gabaonitas después de Josué 9.
·Los gabaonitas se convirtieron en sirvientes del tabernáculo, tal como Josué
había ordenado.
·Gabaón se convierte en ciudad sacerdotal; el arca del pacto permaneció en
Gabaón con frecuencia en los días de David y Salomón (1 Crónicas 16:39-40 y
21:29).
·Al menos uno de los valientes de David fue gabaonita (1 Crónicas 12:4).
·Dios se apareció y le habló a Salomón en Gabaón (1 Reyes 3:4-5).
·Los gabaonitas estaban entre los que reconstruyeron los muros de Jerusalén con
Nehemías (Nehemías 3:7 y 7:25).
·Profetas como Hananías, hijo de Azur, eran de Gabaón (Jeremías 28:1).
iv. Estos son ejemplos de las grandes cosas que Dios puede hacer con las
personas que son pecadores, pero que vienen a Él con humildad y amor.