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Temas abordados
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Temas abordados
Índice
Parte III. Mutando e l de ve nir (re ciclados be rre tine s de sde la sombra)
El mundo, escondido
Diagnóstico de esperanza
Miedos moribundos
Poemas candados
La plenitud de no fugarse
Simplemente sensaciones
Libertad el grito sagrado
Explicaciones
Encerrado pero no anestesiado (todavía)
Ráfaga de aire en medio de una celda
Interrogantes
Observando a mis colegas
Observando a mis colegas 2
Cárcel (basado en un poema de Nicolás Guillén)
Descarga encefálica
Mientras duele el engome
Poesía para todo preso
Camión de traslados
Hablando después de una requisa
La calle parece tan lejos
Poesía para el penitenciario
Un pájaro sonríe en la ventana
Utopía de un marginado
Viendo aviones en Ezeiza
Estar pálida y en batalla un verso
Buzones
Poesía para los reclusos del engaño
Cosas simples que piensa un pibe (preso)
Anhelo de ¿libertad?
Deseo de un engomado
El ocaso del mundo
Comparendo
Parte I
Cuerpos caminan los caminos de la p laza Niños, mujeres, adornos, egoísmos. Desde mi mente la
realidad es una ventana ¡Cuantos sin abrazo, cuantos sin piedad!
La calesita no para de toser, individuos, besos, amores, juegos.
Desde mis ojos la actualidad es un experimento ¡Corren! ¿A dónde corren?
Ratas prolijas y exhaustas dominan la plaza, símbolos, olvidos, confusión, de a ratos vida.
La atmosfera en la plaza suda una rara impaciencia, el payaso se esfuerza en vender globos
Y no en regalar sonrisas. Pero a pesar de todo, los niños.
Ellos reviven, purifican, redescubren. Convencen a Dios de no destruir al mundo.
No aprendieron la enfermedad de ser adulto ni a transformar la vida en una cifra ($$$).
A la naturale za
¿Alguien pensó como sufren los árboles cuando los torturan y los mutilan sin poder gritar su
dolor?
¿O la tristeza que tiene el mar cuando lo bañamos de todas las mierdas existentes?
¿O cómo se ahoga el aire cuando lo llenamos de porquerías?
¿Alguien se puso a pensar alguna vez en el miedo que nos tiene la muerte o cómo nos odia el
amor por romperle tanto las pelotas?
Yo sí pienso en esas cosas.
Pienso en lo frío de la soledad del sol en la eterna virginidad de la luna, en la relación amorosa
del viento y las hojas y en que la lluvia es el momento en que el cielo y la tierra tienen un
orgasmo.
Ciudad panóptica
El escenario es un colectivo el aire que se respira es tristeza no hay peor cárcel que la mirada
del otro.
Miran por la ventanilla y sus miradas se pierden. Desean ser otra cosa pero les divierte este
caos.
Llego a mi destino y me bajo. Me espera una reunión de intelectuales de turno.
Sus ideas agarraron un piquete, a mí los piqueteros me dejaron pasar. Antes que ahogarme
decido marcharme.
Vuelvo al lugar donde mejor me refugio busco esa cueva donde nadie me encuentre. Ahí, donde
puedo ser.
Ahí, donde no obedezco.
En la soledad, en el único consuelo.
Lo que observo es que hay mucho anhelo se anhelan caricias, se anhela verdad. Hasta las
veredas sufren por esa multitud que se queja de la lluvia porque moja su ropa nueva porque
los retrasa en el trabajo.
Aunque el mundo es más grande de lo que dicen percibo que nos achicaron el tiempo...
Animarse a tal sensación, a tan alta elevación, no es violar ninguna ley, no es atreverse, es
simplemente despertarse en una eterna primavera.
Tampoco nos olvidemos de las lágrimas, el llanto lo traemos para descubrir la puerta que nos
lleva a la reflexión como esencia, a la comprensión como cultura.
Aunque la lagrima, nuestra herida abierta debe guiarse con cautela, nuestro dolor no tiene que
rendirle cuentas a nadie, ni brindar explicaciones.
Que sea anarquista, que lo consideren insano, que sea un puro artista.
¿Por qué el pesimismo? La humanidad inventó la guerra, pero primero inventó la esperanza.
Inventa a sus tiranos, pero más recuerda y honra a sus libertadores.
Colecciona milenaria destrucción, milenaria avaricia, milenario egoísmo, pero siempre rogará
por un poco de cariño.
Seremos expertos en arruinar, pero más expertos somos en crear.
A esta altura ya percibe el caos toda raza, todo color de piel, toda nación.
Se sospecha y se olfatea que todo está al revés, sabe que un día habrá que hacerse cargo, pero
prefiere dejarlo para mañana.
Nue va vida
¿Es real esto que veo?
Toda la madrugada esperé despertarme, me pellizqué, me di un baño con agua fría y nada...
sigo acá.
¿Cómo se atreve el encierro a abandonarme así?
Libertad penal, pero hermosa libertad.
Libertad a medias pero resplandeciente libertad.
Estoy desacomodado, realmente me cuesta creer que la celda quedo atrás.
Lo más extraño de estas vírgenes sensaciones es que es la primera vez que escribo en
compañía de los árboles, abrazado a los rayos del sol y con un recital de pájaros de fondo.
La ciudad me regala una mirada agria, casi sanguinaria, pareciera que los edificios me vigilan.
Pero para quien se había olvidado su sabor el aroma del asfalto produce una sobredosis de
alegría en mis arterias.
Disculpen... necesito enjuagar mis ojos
El día llegó, vuelvo a ser esclavo de la velocidad del mundo.
De sconfianza
¿Y si me pongo a gritar y no te bailo el olvido?
¿Ysi te niego el licor que embriaga las ideas?
¿Y si te escupo el uno en un millón?
¿Y si mi presencia inquieta todos tus planes?
¿Y si mi corazón vomita todo tu veneno?
¿Y si no me matas y quedo en eterna agonía?
¿Y si te devuelvo con abrazos todas tus piñas?
Amor de re voque
Quisiera que descubras que estás equivocada, que yo no te amo ni te extraño tan solo admiro el
resplandor de tu belleza
Que no me genera amor, sino la más hermosa de las adicciones. No estoy enamorado,
simplemente tengo el vicio de desear todas tus profundidades y el instinto de entregarme
cuando tu mirada busca ignorarme.
No quiero que me creas tierno, mucho menos poeta. Si vas a soltarte, sólo déjame presenciarte
y ser testigo de los abismos de tu cuerpo que hará que olvide que tan sólo eres una de mis
mujeres pegadas en mi pared.
Bre ve s
Una mitad había quedado ciega. La otra había quedado muda. Ahora los que aman lo hacen en
silencio y los que odian lo hacen a los gritos.
Ni bien terminó de hablar, sentí ganas de matarlo, de descuartizarlo, de ponerlo a hervir y
comerme pedazos de él en un guiso. Pero ni siquiera llegué a contestarle. Soy un cobarde.
Ayer (y hoy) fui pobre.
Hoy (y mañana) estoy preso. Mañana (y ayer) estaré muerto
Hace poco nació el hombre perfecto. Pero lo mataron porque dicen que este mundo es
imperfecto. Dejó viuda a la Esperanza y huérfano al Amor.
De lirios de le ze anos
Estar en el medio (en la línea de encuentro de un mundo exterior con un mundo interior).
El odio solo es bueno cuando se mezcla con lo que odia. Y nada de tener una conversación sino
una conspiración, un arrebato de amor o de odio. Extraer del am or todo tipo de posesión, toda
identificación, para devenir capaces de amar.
Invención de una línea de fuga y el poder de la traición. Ser el único traidor y traicionar a
todos.
Escribir nos embarca en la realidad. Salimos a la conquista de lo desconocido. No se puede
volver.
Conurbano y sus desgastes
¡Sueldo, sueldo, sueldo!; razón de este caos, fragancia de este basural, enemigo de todo lo puro.
Ciudad de Buenos Aires, rincón de asfalto que te hace olvidar que es parte de un país llamado
Argentina, ciudad sin identidad, ciudad esclava, un estado más de los Estados Unidos.
Ciudadanos que hablan en lenguaje de cajero automático, desunión total, egoísmo total,
esquizofrenia total. Vuelvo a decirlo, lo único lindo que tiene esta ciudad es el nombre.
Fe rrocarril angustia
Cabalga y galopea el tren sobre un antiguo camino de metal ( la llaman vías) Carga en su
espalda a la masa de trabajadores van callados y casi ahogados, soñando con bajar.
Chilla y gruñe el tren cada vez que frena en pequeñas islas de cemento (en teoría estaciones).
¿Mujer que posees además de tu cuerpo y sus refugios? ¿Qué ofreces además de calor?
¿La única magia es el encanto de tus muslos?
¿O simplemente eres suavidad y una pequeña luna que alumbra solo con el Sol al lado?
Puedes tener una voz de olas hamacándose en el mar, pueden definirte como una brisa.
Pero yo quiero que seas redención y no una condena. Quiero tu compañía acompañando mi
soledad.
Pero si me dicen eso es porque tienen prejuicio y si hay prejuicio no existe amor.
Confunden amar con la necesidad animal de tener compañía. Amar es estar solo pero amando
a miles, aunque sean invisibles, aunque estén lejos.
Por supuesto que se puede amar a alguien, a algo, a un dios, a un lugar. Pero ese no tiene que
ser el límite, tiene que ser el 10% de nuestro amor.
El amor rinde sus frutos y no solo en un hijo, la verdadera consecuencia que trae el amor es
despedazar la venda de nuestros ojos.
Es simplemente amar.
¿Se habrá dado cuenta de mi sonrisa al escucharla? ¿Será consciente que la dulzura hizo un
nido en sus cuerdas vocales? Necesitaba esta confesión y mil perdones a mi amigo. Pero es que
un poeta siempre tiende a ser sincero.
Ahora el agua perfora los detalles, el rebaño se esconde, le teme a la lluvia, dice que le hace
recordar a la naturaleza, y la naturaleza es el enemigo, por eso hay que pisotearlo y
abandonarlo en un recuerdo lejano.
Llueve más fuerte
El ejército de las gotas acribilla el asfalto, Manosea transeúntes y deja que sus víctimas se
fuguen por las alcantarillas.
¡Llegó el viento! ¡Acariciando a los arboles! ¡Penetrando a la lluvia!
De repente se esconde, se refugia, se deja atrapar por los edificios.
Sobre la muerte
¡Morir! Y así terminar con la intriga. Sacarse esta pesada ansiedad y descubrir que hay después.
Si me espera un juicio final me declararé culpable.
¡Letras, mascara de mi herida! Aliéntenme esta tarde que si no escribo soy piedra y vuelvo a ser
tan solo un expediente.
¿Un instante, un parpadeo, luz, tinieblas, Dios, el Diablo, paz, otras guerras? Aunque de este lado
queden lágrimas privilegiados los que mueren...ellos saben la respuesta.
Los sentimientos vienen con uno. Revisen la historia, analicen el presente, es el relato de
continuos fracasos. Aunque no parezca soy poeta, soy un optimista.
Colifas
Volverse loco es un viaje de ida
Y encima en ese tren van todos apretados, asfixiados, desesperados por llegar.
Hasta hoy creía que los locos eran perfectos que no tenían errores, que con su locura
descifraban el todo. Pero me equivoque.
El loco tiene un error, ese error es el orgullo.
El loco está orgulloso de estar loco. Por eso se adueñó del mundo de la realidad, de los
instantes, de los microbios y hasta los átomos,
¿Y adonde metió el loco a los coherentes, a los sanos, a los confiables?
En el lokero, los metió en el lokero.
Llamando al cie lo
- Hola operadora. ¿Me podría comunicar con el cielo por favor?
- Aguarde un instante, aguarde un instante, aguarde un instante.
- ...
- ...
- El cliente que usted busca no se encuentra en este momento. Deje un mensaje en el
contestador...
Te mal interpretamos, Jesús
Y en tu nombre se desangra este mundo que agoniza. Te dejaste crucificar inocente para que así
comprendamos lo injusta que es la justicia humana.
Pero nosotros de ofrenda creamos el código penal.
Te leímos al revés, Jesús.
Nos gusta tirar la primera piedra y la segunda también.
Dejaremos ir a los niños,
Después de que trabajen y aprendan a ser decentes.
En mi planeta no interesas, Jesús
Tenemos naciones más ricas que tu reino celestial y con una sola bomba devastaríamos a todo
tus ángeles juntos.
Transformamos tu doctrina en un buen producto comercial tenemos lugares más crueles y
superiores que las llamas de tu infierno.
¿Nos propones el amor, maestro?
Hoy es algo que no cotiza y pasó de moda, por lo tanto lo descartamos.
Olvídanos Jesús, te lo digo por tu bien.
Informe – De la supe rioridad de l insecto sobre e l humano
La capital es un hormiguero de cemento, publicidad y gases tóxicos.
Es el hábitat donde deambulan las hormigas de carne y hueso.
En consecuencia y respondiendo a las leyes del hormiguero cada una de las hormigas debe
cumplir su función con la precisión y fortaleza necesaria, para mantener vivo y resistente al
hormiguero. Sin importar el riesgo de las suelas de los peatones o si una pisada del destino
aplasta algún sueño delirante de aquellas hormigas desconcentradas en su labor
Pero esa realidad se vive bajo la atmósfera y el territorio de las hormigas-insecto, ellas cargan
su trabajo con una mueca sonriente, sabiendo que al llegar al hormiguero habrán contribuido a
la felicidad general de la comunidad hormiguera.
En cambio las hormigas de carne y hueso construyeron la historia de su comunidad
hormiguera-humana en base a esfuerzo y responsabilidad, también, al igual que las otras. Con
la diferencia de que las hormigas de piel y con esencia de siete pecados capitales aportan estrés,
ambición, obediencia a todo lo ficticio, tristeza y hacen que el hormiguero de cemento adornado
de luces y velocidad, luzca cada vez más demacrado, putrefacto y en estado de descomposición.
Resumiendo esta cuestión, abordamos a la conclusión de que la especie humana es muy inferior
a la de las hormigas
Para pe nsar
El amor (no por una mujer).
El amor (no por un objeto).
El amor (no por uno mismo).
El amor (y dejarse llevar)
El amor (no por un dios).
El amor (no por un hijo)
El amor (no por un lugar)
El amor (y en consecuencia más amor).
El amor (no por una adicción).
El amor (no por un trabajo)
Educación
¡Qué bueno que es el mundo que me tocó vivir!
No lo elegí, pero agradezco nacer. ¡Todos colaboran, todos ayudan, todos agregan su granito de
arena, todos se solidarizan, todos hacen fuerza todos absolutamente todos trabajan... para que
este caos sea cada vez más evidente!
Los detalles, los sentimientos, hasta nuestras microscópicas células están al servicio de la
injusticia
Además, nuestros dioses jamás nos pidieron ofrendas monetarias ni un diezmo del sueldo.
¿Cómo puede ser que un Dios que dice que es amor pueda avalar la existencia del dinero,
principal motivo de la sangre que corre en la tierra?
Ahora entiendo por qué permitiste que nos exterminen en tu nombre. Te molestaba que existan
seres de un color que tú no habías creado, en un continente que tú no habías creado y que
hayan desarrollado una civilización tan hermosa, tan justa, tan organizada y tan superior a la
del hombre blanco y rubio que tú hiciste a tu semejanza.
¿Es Jesús tu manera de pedirnos perdón, rey de reyes? En nuestra gente desde que llegó tu
doctrina a nuestras tierras hay millones que murieron de hambre, humillados y ahogándose en
una mina, aplastados totalmente y en todo sentido. Tu Jesús sufrió el látigo algunas horas,
nosotros lo estamos sufriendo hace más de cinco siglos. Con la diferencia que a tu Jesús lo
tienes sentado a la derecha de tu trono (que seguramente habrás remodelado con el oro que
nos robaron), y en cambio al inca lo mandaste al infierno, porque crucificado y todo, te escupió
en la cara.
A veces electros con aires abstractos momento preciso instante concreto donde un fuego
aprieta las venas más crueles otra vez
Una magia se desperdicia filosos anzuelos tan codiciados inútil olvido mal interpretado amnesia
del síntoma tus miedos absueltos deambulan eternos alumbra el alambre astillan el llanto
hechizo del cuelgue bendice mi agua despertares mestizos: regar pureza al humo.
Prisioneros sentidos: refresquen su alma con calma. Anhelos bandidos: desesperanza y más no
queda.
¡Lobos!
Escuchen mi oración, escuchen esta plegaria que sueña con ver renacer su rabia más elegante.
Lobos, teoría de los tabiques, que su olfato recupere el instinto, al menos por piedad y como
ataque de amor a esta época maldita.
¡Lobos!
Por más que su rey viva atormentado por alambrados por más que su ángel guardián vague
como un nómade y relinchen sus seis cuerdas en veredas del planeta pánico.
¡Lobos!
Aunque los hayan secuestrado los hechizos de la burguesía sus melodías de arco iris los
absuelve, ni hablar del espejismo, del lujo de ser viento serán mis héroes más sonoros, la
ecuación legendaria: canción reflexión libertad.
¡Lobos!
Cuídense de esos pantanos que los encandiló yo seguiré implorando e invocando a la Diosa Arte
que fabrique ese puente que los enamore de vuelta (denle!!! que grandes debates generó su
aventura)
Años con esta angina esclavizada, con esta flema que me deja escupir pero hasta un límite, basta
de piquete de impotencia en mi garganta,
¡¡¡ No, no, una persona sana no escucha voces invisibles!!! por más que me griten: ¿Y los ecos, y
los ecos poeta? ¡Ni vos sabes el poder de los ecos!
Al final siempre confundo: reinventar esa ventana, con brindarle una serenata de favela. Tenes
que mirar la tele negrito, me recomiendan.
Pero les respondo que yo en terapia intensiva ya estuve y que me da lástima aquel inútil
fácilmente manipulado.
Que reza y rinde ofrenda a caciques con estrategias de: encandilar-facturar, realmente no me
importa la TV, aunque la admiro, porque en ningún lugar hay un espacio mejor para deleitarnos
de lo fáciles que somos.
Entonces, decime vos, hermosa mañana, eterno regalo de la vida, elegante sol cantante: ¿De qué
se molesta nuestra sociedad de títeres con cerebro?
¿De los niños que crecieron descartados y basureados y que creen que jugar es acribillar a
alguien para sacarle plata?
¿Las películas que llegan de Hollywood hablan de claveles y mariposas? ¿Cuántos son los que se
derriten ante una publicidad?
(ya que estas leyendo, fíjate las zapatillas en los pies del niñito que acribilla sin piedad, viste
vos, también te derretís).
Que feo es no tener sentimientos, compadezco a cada uno de los de esa especie. Nuestro asfalto
rebalsa de lamentos y aburridos,
Pero por suerte cada tanto una vereda derrama algún inusual ser interesante, y enseguida se lo
bardea con la mirada más rebajante.
Un rato de hermosura
("los ojos se me fueron tras una morena que pasó....) Pablo Neruda
La desconocida dijo llamarse Maite. Micro segundo tardo su brisa en cegarme. Esclavizó a mis
ojos su presencia y mis neuronas se deleitaban imaginando su suavidad.
¿Será mi soledad la que fabrica esta sensación? Si lo único que se de ella es el instante que
contemplé su brillo.
Pero hubo algo, una molécula, un detalle una ráfaga misma, que atrajo a mi poesía, cautivó y
desordenó mi mente, y ahora estoy delirando como el peor de los ilusos.
Aunque es mi lucidez la que le brinda este homenaje.
Mi intuición piensa que la desconocida le debe levantar el ánimo hasta a las veredas que va
pisando debe iluminar hasta las noches más oscuras y me confirma que la belleza tiene
caprichos raros y de vez en cuando se refugia en rostros y cuerpos como el de ella.
Detecte un amanecer en Maite
Un jardín mismo de pureza.
Ya no sé si dudar de mi cordura
O resignarme a ser un loco.
PARTE II
Es hora de rezar mi padre nuestro: ya fue, ya fue, ya fue, ya fue el robo, las rejas ya
fueron, los berretines ya fueron, la inconsciencia ya fue, la resignación ya fue, el m iedo y
el hacerse ver ya fueron, ya fue el consumo capitalista, ya fueron las balas, ya fueron la
muerte.
Yo mismo soy mi problema, pero yo mismo soy la solución. Es tiempo ahora de la
ingeniería y la planificación del porvenir, de un proyecto de instantes, de ser curioso en
el amor y la sabiduría, no en la violencia, no en la paranoia. De enriquecer mi
conocimiento, no mis pies con unas super nikes.
Insomnio me somete, me ahoga y me maltrata en estas 2 y 50 de la mañana. El silencio
en la calle es más refrescante y aliviador, pero nunca jamas llega a la plenitud, a sentirse
completo. Siempre el maligno ruido de un motor innecesario interrumpirá la paz.
Oh bendito cielo, benditas estrellas, bendita luna, cuántas noches te anhelé y extrañé
estando en una celda, cuántas sonrisas me roba tu misterio, cuántas dudas me aclara tu
belleza.
No me equivoco, lo que escuche fue una tímida orquesta de pájaros preparando su
repertorio para recibir el amanecer, creo que eso es suficiente, es la pastilla necesaria
para lograr conciliar el sueño. Gracias, y benditas seas naturaleza.
Son las 3:01 de la mañana y el insomnio comienza a retroceder, se puede ir un poco a la
mierda.
Yo me voy a dormir, me voy al planeta de los sueños.
Las madres que lloran la muerte del hijo chorro en velorios propios y ajenos.
Más patadas que gambetas en el campeonato de fútbol, los domingos a la tarde. El aire
intoxicado por el porro cortado que está vendiendo hoy la transa. Los evangelistas y sus
gritos. Los perros persiguiendo las motos.
El guiso salvador del mediodía, el mismo guiso a la noche, lo que quede del guiso
mañana. Uno con las últimas Nike al frente, dos acá a la vuelta, diez en el fondo.
El micro que recorre los penales lleno de novias, de hijos, de madres y padres. La cumbia
poniéndole ritmo a la miseria. El amanecer y los carros. El amanecer y los que todavía
siguen de gira.
Los muchos sueldos flacos destinados a un celular, a ropa nueva, a disfrazar la pobreza.
Maradonas que mató la policía, que están en cana o laburando en una fábrica y que
derrochan su magia pero en una canchita de barro.
La avenida y su frontera que divide a la villa del mundo. Rezos que ruegan exiliarse a la
sociedad.
El sonido anestesiante de la lluvia maltratando las chapas. Los extranjeros de la clase
media que vienen a comprar droga y se van descalzos, sin plata, pero con la droga.
Las velas derritiéndose en los mini-santuarios con las fotos de los pibes que murieron a
manos de las balas, paredes que recuerdan sus hazañas.
Mujeres que modelan ante la pandilla, amor inconsciente pero puro, niños que se
convierten en padres.
La religión de odiar a muerte a la yuta y dos de sus devotos a bordo de un súper auto
seguramente robado.
Habitantes que se conocen todos, secretos que saben todos, engaños imposibles de
ocultar. Panorama de vida que siempre tiene olor a celda, a plomo, a trabajo en negro o
en gris... o a traje de encargado de limpieza.
Es la villa, es otro mundo, es vivir apartado.
Pensé que un buen alivio sería comenzar a diagramar un mejor formato para el pabellón.
Como digno primer paso, selecciono el sector de las últimas cuatro tarimas como la
nueva placita del barrio.
Inventé mi propio cine que ahora será la isla de cemento que es nuestro comedor.
Por supuesto que este húmedo y despintado rincón donde se encuentra la tarima más
oxidada e invadida masivamente de cucarachas y donde aprovecho para escuchar
música y escribir es la nueva sala de expansión artística.
Como cada compañero de angustia carcelaria posee un gusto diferente, es gratificante
saber que no se llegará a ninguna clase de discusión.
El que logre el privilegio de poder alucinar, podrá elegir si gritar a la nada de las siempre
cuatro paredes o saltar al infinito de las siempre ventanas cuadriculadas (antídoto
necesario para evitar rabia de berretines. Señor remedio para el asma marginal del
encierro).
Es hora ya mismo de abandonar esa maligna adicción de dejar que te consuman las
horas, las eternas exactas rutinas del -y repito, otra vez-: ¡ENCIERRO!;
-pensar en nada más que en salir,
Panóptico
Miro la lluvia a través de las rejas, que enfrente tienen un alambrado, que adelante mira
un paredón, que en su punta tiene muchas púas, que de fondo tiene la noche, y un
edificio de siete pisos.
Que sólo tiene tres ventanas despiertas, y se perciben la soledad y el silencio absoluto,
que son los dueños de este manicomio de futuros, que está formado por celdas maduras,
que sangran en cada verano, que tiemblan todos los inviernos, que habitan esclavos
soñando ser reyes, que son viciosos del olvido y la muerte, que esperan callados la niebla
del destino, que deambulan en los códigos de otro mundo, que llega la noche y miran por
las rejas que enfrente tiene un alambrado, que adelante mira un paredón, que en su
punta tiene muchas púas.
Cuando yo me quise fugar me di cuenta de que mis pies también se habían ido. Y me
desplomé sobre lo poco del suelo que quedaba, que al rato decidió…. También fugarse.
Analizando instante s
Falta poco pero todavía no nos robaron la soledad. Escalando.
Escalón.
Escalera.
Un error del mundo es creer en los rangos. Que solo pisando al resto uno puede elevarse.
¿Quién no se siente pisado? El deseo es rehén creo que no miento.
Todos se esfuerzan por ser infelices, solo si hay luces uno siente ver todo lo rápido nos
empalaga nos endulza nos envuelve.
Y también esta lo oculto y también esta lo bueno. Lo que brilla siempre tiene gusto a
nada, Prefiero lo opaco
Porque al menos sonríe.
¿El consuelo son los héroes?
Miren el sol, la Luna y las estrellas.
Allí está la formula, el método y la manera.
Aviso: Tengo sueños de los que se asustan hasta mis propios sueños. Analizo instantes.
Doy diagnósticos de herida.
Si tan solo pudiera despertar con calma, entender algo, resignarme a una verdad.
Caminar por las calles y que algo sonriera no que resalte la abundancia de monedas de
mil caras. Y que lo que me duela no tenga que esconderlo ni ocultarlo a los demás ni
obligarlo a ser secreto.
Tampoco lo que ansío, es anclarme en psicologías opacas antiguas como el musgo. Rezo
porque se alejen de mi los fantasmas y las sombras de mis berretines se conviertan en
una lámpara de ilusión.
Reciclar mis temores más profundos en un jardín lleno de luz y oxígeno. Basta de dichos,
es hora de los hechos me lo dijo mi madre, me lo susurra Dios al oído.
Te jugaste en una panza para brillar entre extraños para mudarnos de isla por un rato
olvidarme así somos síntoma.
Traerte otro poco, serás como un dulce no importa que te anden buscando a mí no me
importa, ese es el principio si quema que queme ¡tragatelo al sol!
Que la calle está dura te lo puedo aceptar pero no lograrás que me conforme como si
fuera rayo deforme a pensar así nomás que todo está mal y que todo es igual.
Más puro es tomar el agua de manantial que te brinda la familia o un buen amor de
compañía tan simple como fabricar las salidas (cuando están tapadas) tan fácil como
invitar a un sueño de vacaciones a la realidad tan visible como la mar, tan hechizante
como el cielo, tan misterioso como su dueño.
En esto que me empeño es la obsesión de mi sueño más complejo a donde llegan bien
lejos mis neuronas más osadas inteligencia desperdiciada es lo que sobra en el mundo
debate tan profundo, problema más urgente es transformar a la gente que a todo es
indiferente.
Ciudad no eres más: que un jardín sin aroma de sueños insuficientes, una milonga que
no deprime, que no descomprime, que no desahoga, un cielo sin sentido y con estrellas
apagadas, un sol que brilla obligado con sobredosis de gasoil, labios secos de tanto
escupir fastidio, y de besar falsamente secuelas de la frialdad, síntomas de la miseria
existencial, semáforos en rojo, labios que besan la marca de la ropa.
Ciudad no eres más que ahogo y tos, Una flor sin luz, sin color, sin amante...
Re pre sión
¡Parten de la mentira! Gritaba un árbol mientras escupía humo, mientras lo
descuartizaban.
¡Son amantes del desprecio! Gritaba en su agonía una montaña mientras se despedía del
aire con lágrimas de nieve.
¡Un día tendré mi revancha! Desgarraba la tierra el grito del viento mientras lo subían a
un patrullero.
Fueron las palabras del amor antes de volarse la cabeza en plena conferencia de prensa.
Habrá redención de tanto sufrimiento escribió en una carta abierta la vida condenada al
asma y al exilio en una tierra desconocida.
PARTE III
"En el poeta y en el artista vive el infinito. Y es el infinito quien da estos genios su grandeza
irreductible. Esa cantidad de infinito que hay en el arte es ajena al progreso. Puede tener y
tiene, con respecto al progreso, deberes, pero no depende de él. No depende de ninguno de
los posibles perfeccionamientos del porvenir, de ninguna transformación de la lengua, de
ninguna muerte ni de ningún nacimiento de idiomas... siempre igual a sí mismo. ¡Supremo!"
(FIDEL CASTRO desde la cárcel, antes que la historia lo absuelva.)
A la suerte le pido que me deje salir de esta tumba que ya no quedan lágrimas que
derramar, todos mis llantos ya tuvieron su momento.
Seguramente deben quedar todavía muchos golpes, eso no importa tengo guardadas más
de mil cicatrices. Vivo con un cáncer de angustia pero todavía sueño un futuro que ni sé
si será mejor.
En mi corta vida tuve más engomes que orgasmos todavía no sé qué espero pero espero
algo que viene, lento pero viene.
La plenitud de no fugarse
Celda de mis noches, borra de una vez, estas ansiedades de amanecer.
Siestas por las noches, mi luz en pedacitos
¿A quién no cansa la obediencia de callarse otra vez?
Cada vez te pareces más a la muerte mejor perderte en la imaginación que sos un plomo
inigualable y la plenitud de no fugarse.
Mi cuevita de tiempo llévate bien lejos el mandar como ejemplo de madurez.
Castigo tan bien dibujado, borrate a otro viento del que no quiera volver (y que esté sin
candados).
Hablo con vos (demonio subconsciente...) que no te cansaste de tanta prisión dame
auriculares para la opresión que tableta de orgullo ¡Ruido de palizas fue!
Señores en los presos las plazas se extrañan, las plazas señores Desacomodado del
mundo común pero mi villa es trinchera para todo esto, y lo saben pocos o muy loco
habitante.
Algunos se asustan, se miran la posición de su baldosa. No entienden de qué se trata y
eligen regenerarse. Investigando estos días, con la certeza de mi bronca irreversible.
Mis bolsillos están vacíos por eso los santos me dan la espalda. Si es verdad que no
tienes precio sé mi novia para siempre.
Libertad que feliz sería si compartieras un mate conmigo en el patio de mi casa.
Ya no te violarían presidentes, ni empresarios y serias amiga de mi gente esa que sabe de
vos por leyendas y que piensa que tu magia tiene forma de billete
Explicacione s
Porque además (del encierro y de las celdas)
Esta la esperanza escondida
En guantes que pelean y miradas que ajilan.
Porque además (de las tumbeadas y los berrinches)
Están los sueños maltratados y excluidos
Transformados en arpones que te pinchan
Porque además (de los piolas y los gatos)
Está el sufrimiento eterno al que fuimos condenados
De punta a punta en la vida.
Porque además (de la faca afilada y las rivotril)
Están las ganas de otro futuro
Que sepulta el poder, la realidad, la olla vacía.
Porque además (del engome y el rancho)
Están silencios que conmueven
Emparchados con armaduras para bondis.
Inte rrogantes
1.
Siempre en signos de preguntas, ¡Pinten las rejas, seamos felices! Elijamos nuestros
gustos.
Que el tiempo no sea sólo silencios. Con mi fierro yo te di pero ahora quiero escribir
letras que te muestren otros ambientes no simplemente el que inventaron no sé dónde.
Solamente con mi flor el dolor es primavera no importa que no me entiendan, por eso
somos. En el mundo de la muerte habrá desigualdad y amargura también?
La vida es mezcla, muchas mezclas.
Y yo elijo la música, un beso, sonreír y soñar hasta que duela.
¿A dónde estaré? ¿Será mejor o peor? El encierro simplifica el mundo.
2.
No entiendo el motivo de la palabra tendencia y porque su propósito de que sólo los que
tienen el carnet de socio puedan ingresar en esa secta amurallada: de la sangre del oro y
los diamantes que primero tuvieron que conocer las ampollas más crueles en las manos
de los millones de humanos condenados desde el nacimiento hasta la muerte a ser
verdugueados día y noche, hasta que llega el momento que pierden noción de lo que
podría ser una vida.
3.
Creo con mucha decisión que si cada uno sólo se quejaría del otro humano que está peor,
sería una hermosa tarde eterna.
Las puertas y los candados que hay que estafar me separan de los otros que me
ofrecieron una pintoresca puñalada en el cuello mientras yo escribo y Boca Juniors le
gana el clásico a las gallinas. Pero yo no consigo dejar que se desestabilice mi adicción a
cualquier tipo de placer. Para qué decir que sufro en esta cárcel si descubrí un tesoro de
esperanzas sin valor económico.
Cárce l
(A Nicolás Guillén)
Comencemos a construir esta cárcel tráiganme todas las manos.
Primero, los negros y sus manos negras; después los marrones tirando a negro y blancos
con las manos sucias, también.
Será una cárcel increíble desde el río hasta el camino de montañas, del camino hasta el
río eterno allá, sobre el horizonte.
-Señor -¿Qué traen? -¡Un drogadicto! -¿Edad?-11 años -¡Adentro de la cárcel!
-Señor -¿Qué traen?-La paloma y su laurel -¡Adentro de la cárcel!
-Señor -¿Qué traen? -Robots, cuentas bancarias, maletines y un soldado -¡Afuera de la
cárcel!
-¿Corazones puros? -¿Almas rebeldes? -¿Mentes débiles? -¿Agua dulce y alimento? -
¡Adentro de la cárcel!
Qué cárcel increíble del río al camino de montañas del camino al río eterno acá donde ya
no habrá horizontes.
Camión de traslados
Al fin comprendí que la vida es un fenómeno imposible de explicar en términos
materiales. Que debajo de la ropa, sea de marca o sean trapos, atrás de toda etiqueta, de
todo oro, hay siempre un simple cuerpo, un desdichado ser humano esclavizado y
sometido a la santa ambición que vende barato este sistema.
A esta conclusión llego mientras el frío bajo cero de este invierno va puliendo y limando
las paredes de mi celda. Mientras en la madrugada de ayer, en el micro de traslados, se
cruzaban distintos personajes. De diferentes barrios, pero con dolores en su alma
similares en todos.
Uno era de Dock Sud, otro de Lugano, otro de Fuerte apache, otro de La Boca, y así
sucesivamente, pero en todos ellos, inclusive en mí, se reflejaba el hechizo del consumo,
esa ley invisible que nos obliga siempre a querer ser más que el otro y nunca reservar un
instante en donde nos asusten nuestras propias miserias.
Una vez más, lo que me volvió tristemente a sorprender, fueron las carcajadas y los
berretines que se dibujaban debajo de los párpados agrios de varios viejos tumberos,
acostumbrados a las cadenas de preso. Sus tristezas eran evidentes, pero merece un
párrafo aparte la elegancia con la que se disfrazaban con el traje de guerrero, con aquel
que ya nada le duele, que nada espera, solo rejas, traslados, puñaladas, muerte, hambre,
resignación, pero siempre unas zapatillas de marca en los pies. El hechizo es ese, no te
deja llegar al fondo de uno para descifrar lo simple que es vivir. Estamos atrapados, de
eso no hay duda.
Ahora pienso en los mecánicos, en los obreros y finalmente en los empresarios que son
los dueños de esto y que diseñaron tan perfecto este camión de los comparendos. Hay
que ser ingenioso, capaz y decidido para crear un móvil donde se te torture tan
fácilmente, sin golpes físicos ni gritos. Tan solo haciéndole los arreglos necesarios que
tiene para que en invierno agonices de frío durante el viaje y para que en verano te
ahogues de calor durante el viaje. Pero de qué sirve escribirlo si acá ya estamos todos
acostumbrados y no va a cambiar nada. Para nosotros es normal la tortura del
comparendo. Es normal que te vayan arrancando las raíces del alma con leyes y palizas.
Que un abogado pago te intente amansar con palabras desconocidas. Que el defensor del
estado diga que te ayuda pero nunca gane un juicio. Que el futuro se parezca cada vez
más al infierno. Que el corazón emita latido pero aislado completamente de cosas como
querer a alguien.
Así reflexionaba y de r epente ya llegam os, estamos en la alcaldía, estamos en el tribunal.
La celda acá es más grande y te cruzas con un montón de pibes. Pasan segundos hasta
que uno empieza a recordar tiempos de pura droga, pura esquina, mucha ropa de marca,
tiroteos, ese mundo aparte o apartado. Esa infancia anhelando los juguetes de otros
niños, esa infancia donde el primer juguete será un arma, una pipa para fumar pasta
base, una bolsa de poxirran. Creo que de todos los que estamos en esta celda ninguno fue
niño.
Hablando de spué s de una re quisa
Hay algo que se esconde debajo de nuestras suelas. Algo que unas normas impiden que
dejemos salir a la luz, algo bien escondido, sujetado a indestructibles cadenas,
inquebrantables candados, más atrás que cualquier atrás, más lejos que todos los lejos...
ahí respira en agonía ese grito prisionero. Mi esperanza puede considerarse como el
brote de un nuevo virus. Burlona de simple se ríe mi esperanza. Ella se despierta con los
truenos del caos, cuando el sol de la amargura amanece sobre los mares de cemento y
publicidad.
Cerca, casi al borde de la resignación me encuentro a veces, cuando me atormentan los
nervios muchos dilemas. ¿Cuál fue el lugar más lejos al que llegue estando encerrado?
¿Aprender a pintar otros colores? ¿Hacer del calvario una aventura? ¿O que una ráfaga
de vida haya despertado tan temibles ansiedades?
Cumbia colombiana, lúcido remedio para el frío corazón de la cárcel, ilumínanos, quebrá
la tristeza de nuestras celdas, bailá con el demonio que nosotros ya no esperamos nada.
Encierro y tus miles de tardes robadas, pronto serás huella pesada e iluminadora del
pasado y dejará de lastimar un poco saber que tu método es eterno, que en tu fuente se
lavan todas las manos. Que con el filo de tu espada se degüellan las arterias de la
marginación. Un día mereceremos no tener leyes.
Estos delirios me invaden después de que me ahogue esta piedra de rencor, esto es lo
que siento después de una requisa.
Panorama instantáne o
La calle parece tan lejos.
Mi casa. Mis hermanos.
Celdas. Paredones. Policías.
Todo es muy perfecto.
Un avión que despega trae alivio.
El mundo todavía existe.
La libertad es una monja nunca nadie la ha poseído. Aquí los apartados del mundo la
basura bajo la alfombra la injusticia maquillada con alambrados.
Síntomas de una humanidad enferma rehenes del olvido y el desprecio Hora del
recuento.
Rostros fríos, serios, amenazadores hay poder en sus miradas, en sus gestos escupen y
en su saliva hay autoridad. Pero sus ojos algo esconden: una tristeza rara, indescifrable
que tiene como consuelo el preso al que verduguean. Un lugar eternamente condenado a
condenar.
A ser cuerpos esperando la desesperanza. Mientras la vida y los sueños están archivados
en el cajón de un juzgado.
Buzone s
Desazón. Impotencia que quema. Moretones La celda es hermética, no penetran los
sonidos. Nervios. Ganas de fumar. Desesperación. Odio.
Nombre, apellido, delito, contesto por vigésima vez en el día. ¿A quién le importan los
sueños? ¿Qué pueden cambiar? ¿Acaso los verdugos no sueñan también?
Los guevaristas lo que menos tienen es la sensibilidad del Che.
Me dicen que la salida es la revolución, yo en la revolución veo sangre, en esa sangre veo
dolor, dolor es lo que yo siento y no se lo deseo a nadie, pero a nadie.
Desnudo. Temblando. Frío…mucho frío. Los golpes van dejando de doler para empezar a
quemar.
Rezo que se hayan cansado de pegar.
Quieren hacerme un monstruo pero yo soy poeta
Podría ansiar matarlos, pero prefiero escribir.
La puerta sigue ahí…cerrada.
La libertad sigue ahí... ausente.
La claustrofobia me puede invadir esta noche y quedar sólo en mi celda con un infarto
acechando, entre las sombras del pabellón. Un momento para resfriarse con delirios
preguntándole al espejo donde quedaron mis ojos. Pero están los alambrados, ellos son
la claustrofobia. Sin lugar para esconderse ni para olvidarse de las botas, de los golpes,
del control, del castigo. Morir desangrando con escalofríos de agonía anhelando que una
dosis de ternura se robe la muerte, te haga inmortal.
¿La razón de esta poesía? Camuflar este martirio.
Convenciendo al almanaque que pegue una piña y les baje los dientes a los meses que
falta para volver allá…al mundo de los normales, los reclusos del engaño. Ofrezco un
trueque; mis dos mil sentimientos a cambio de un hombro de jazmines, para inundarlos
de llanto. Mis sueños están drogados, hoy no creo poder dormir esperaré robotizado y
veré como amanece el cielo de este calvario. ¿Qué opino del mundo? Me pregunta una
sombra que creí ver pasar. Que todavía existen los besos, contesto con miedo y gritando
a la sombra que creí ver pasar. Si esa moneda hablara...
Cosas simples que pie nsa un pibe (pre so)
No hay nada más puro que chamullar con los pibes.
Recordar viejas hazañas delictivas (delito cometido, daño causado a la propiedad
privada, lesiones leves o graves, títulos de diarios salpicados con sangre).
Competir en ver quién cobró más veces con la policía, soñar que resucita el futuro que
mataron.
El dolor está en el aire y pesa más que el aire.
Pero acabo de comprobar algo: sonreímos demasiado (infracción al artículo 17 del
código de convivencia del Servicio Penitenciario), aunque vivimos atados de
prohibiciones.
No usamos celulares, estamos en pleno 2009 pero acá adentro Internet es una profecía
del destino.
Sonreímos con carcajadas estremecedoras a los 5 minutos que una requisa quebró los
huesos de algunos y las ganas de cambiar de otros.
Dudo que los normales (sociedad, ciudadanía, intelectuales) conozcan tales sensaciones.
Cómo pelear mano a mano con un soldado de la injusticia.
Sin que se caiga una lágrima, sino con ojos feroces y con sed de aniquilación. Lo único
que cuando uno se despierta lo que teme es al caos que se genera cuando todos
empezamos a buscar como locos la salida a este laberinto de torturas (el mapa sólo lo
tienen los jueces).
Anhe lo de ¿libertad?
Mi anhelo hoy es la libertad, esa de la que inventaron su concepto. Bueno, estar sin ella
dejó a mi sueño enamorado de una duda. Aunque ojo, hay veces que en el rincón más
brillante de mi mente me suele saludar la sombra de un miedo inquieto: robando y
jugando a matar, desnudando de un solo movimiento toda mi colección de rencores y
resentimientos, que sé que navegan en silencio por mi sangre.
Estos son simplemente delirios con los que intento alegrar un poco estos días y
olvidarme de que soy esclavo de la penitencia…y rehén de los formularios de una
asistente social, de las recetas para la vida que creen tener los psicólogos.
De se o de un e ngomado
¿Cómo será y a donde irán tantas noches con un mismo sueño? Pegue cobani, que mi
espalda se la banca.
Mientras existan las estrellas nada callará mi poema. ¿A dónde llega esta agonía?
Y más o menos a la luna.
En mi celda no entra Dios ese tipo es muy raro alguien que prohíbe tanto para mí no es
atractivo. Cuántas caricias de la angustia recibimos los pibes,
¿Y dónde está él, sentado en un trono bañándose con oro? Fantasía es parpadear y
encontrarse en un paisaje distinto. Nunca lloré de alegría debe ser linda experiencia.
Lo mío, lo de todos los presos es tragarse las lágrimas y clavar puñaladas. Quiero un
consuelo…
El ocaso de l mundo
Ya es tarde…el agua está contaminada.
Plantamos una lágrima en los ojos más hermosos. El verde ahora es ceniza y bueno…que
se venga la muerte.
Solo quedarán canillas de donde saldrá nada y silencios que harán eco. Compramos el
ocaso del mundo disfrazado de diamante cotizamos en alza pero matamos las ideas, los
sueños, el amor. Pero por lo menos nos queda la muerte.
Compare ndo
Puede parecer una exageración, pero hoy cuando me subí a la camioneta que me llevó
hasta el Juzgado, sentí un gran alivio al ver que todavía hay vida allá afuera.
Mis fosas nasales volvieron a sonreír al sentir fragancias distintas, aunque sean del aire
maquillado de gasoil o del odio con el que manejaba la gente en sus autos.
Mientras mis muñecas se dormían por las esposas, yo no podía dejar de sonreír porque
sé que no me falta demasiado para volver allá. Me enamoré de más de doscientas
mujeres de las cuales ya me olvidé su rostro y pude seguir perfeccionando mi hambre
por desnudar con letras esta eterna realidad
Habrá sido la primera vez que no me arrastró hasta el resentimiento el silencio de
cementerio del Juzgado y es la primera vez que no me asusta el aspecto zombi de la
secretaria del Tribunal.
Saboree cada hoja de los árboles, me tragué cada gaseosa que la gente tomaba en las
veredas, comí todas las comidas de todos los restaurantes que me crucé y atropellé a
todo posible despreciador.
Reflexioné hasta que me dolió la frente al ver un gendarme muy joven que hace guardia
en la puerta con una piel mestiza que identifica a la de los que estamos de este lado, con
la misma tristeza en sus retinas y con el mismo mínimo proyecto de futuro que nosotros.
Después una vez más el zambullido en mi causa penal, en las fojas tanto y tanto, en tal
delito tantos años, en esas palabras típicas de los refrigeradores humanos que son los
abogados, yo estaba ahí áspero pero a la vez no. Mientras los labios de la secretaria eran
un ventilador de palabras raras yo pensaba en mi mamá, en la novia que no tengo, en
cuántos pibes estaban en ese momento en la misma situación y por mi distracción ahora
no me puedo acordar bien que mierda me dijeron: si fueron noticias buenas o malas…
No me importa, en su descuido, les robé el boleto que me llevará de vuelta hasta allá, al
mundo un poco menos triste que éste.
Recorrido cronológico de una obra fabricada contra el tiempo y pensada para contradecir
al destino.
Cuatro mese s e nce rrado e n una re side ncia pe nal de ré gime n abie rto. El Sánche z
Picado
(Octubre de 2009 hasta la actual libertad formal)
En el umbral de la ciudad y de "la calle”, medio asustado ante la cercanía del aire fresco
de la libertad. Pero no hubo con que darle...
The text explores existential reflection by delving into the inherent meanings and contradictions in life, love, and societal norms. It poses questions about the nature of existence, such as '¿cuántas desgracias acecharon mi vida por haber nacido en un lugar des- bendecido?' and examines the pursuit of meaning amid chaos and confinement. The author questions the essence of freedom, love, and identity, inviting readers to reflect on their assumptions and life choices. This philosophical inquiry is enriched by metaphorical and poetic language, which underscores the complexity and depth of existential concerns reflected in personal and societal spheres .
Poetry plays a central role in conveying the author's message by serving as a vehicle for emotional and philosophical exploration. Throughout the text, poetry is both a form of personal expression and a tool for societal critique, offering means to navigate complex emotions and articulate the ineffable. The author uses vivid, metaphorical language to evoke sensations of love, freedom, and agony, which positions poetry as an essential medium for processing and communicating profound experiences. This use of poetry emphasizes the power of art to transcend mundane realities and connect deeply with human truth .
The conflict between personal desires and societal norms is illustrated through the protagonist's internal struggle and rejection of societal expectations. The text highlights a yearning for genuine connection and self-expression, contrasted with the societal pressures that stifle these desires, as seen in 'Confunden amar con la necesidad animal de tener compañía.' Personal desires are often depicted as revolutionary or subversive acts against prevailing norms, with love described as a 'gobierno anarquista del corazón.' This conflict is further emphasized through imagery of imprisonment and the protagonist's resistance to conform to societal labels and roles .
The document critiques modern economic structures by highlighting the dehumanizing effects of consumerism and the pursuit of economic gain over genuine human connections. This is evident in the depiction of societal engagement as transactional, where relationships mirror economic exchanges ('están hablando en un lenguaje de cajero automático'). It criticizes how economic pursuits overshadow fundamental human values, suggesting a loss of community and identity, and implies that this focus results in spiritual and moral bankruptcy, as reflected in 'sociedad y su hormiguero de mentiras' .
The text reflects societal attitudes towards freedom and confinement through a critical lens, showcasing freedom as an aspirational yet elusive ideal. There is a recurring theme of societal control and the tension between personal desires and societal expectations, indicated by phrases like 'la libertad es fiebre, es oración, fastidio y buena suerte.' Confinement is depicted both literally, in terms of physical incarceration, and metaphorically, as societal restraints on the individual psyche. The author expresses skepticism about societal norms, suggesting they inhibit genuine freedom, as shown in the plea for liberation: '¡Ay amor! cuándo vendrás a someterme' .
The narrative discusses isolation by presenting emotional and psychological turmoil, highlighting despair and longing for connection. The protagonist expresses deep loneliness despite being surrounded by others in a bustling city, manifested in 'cansado estoy de la soledad' and 'la culpa de la ciudad es del ciudadano.' Isolation is linked to a psychological impact where the individual feels trapped, both literally and figuratively, as seen in 'mis miedos y atiendo una llamada y me proponen la muerte.' The depiction of isolation extends to the portrayal of love as a sought-after redemption from this emotional confinement .
The author's perspective on love is that it transcends traditional, narrow definitions, portraying it as a multifaceted and radical force. Unlike conventional views that limit love to romantic partnerships or familial bonds, the author sees it as boundless and transformational, 'amar es estar solo pero amando a miles.' Love is not confined to physical presence or normative roles but is a universal emotion that catalyzes personal and societal change. The author associates love with freedom and anarchy, suggesting it can disrupt oppressive systems, aligning more with existential liberation than conventional affection .
The depiction of Buenos Aires reflects the writer's negative sentiments about city life, emphasizing themes of disconnection and dehumanization. The city is described as lacking identity and enslaved by consumerism, where citizens communicate in superficial, transactional ways like 'están hablando en un lenguaje de cajero automático.' The writer expresses a sense of alienation and dissatisfaction with the city's 'ferrocarril angustia' that symbolizes a monotonous and relentless grind. This reflects a broader criticism of urban life as isolating and dehumanizing .
The metaphor 'ferrocarril angustia' is significant as it captures the overwhelming and oppressive nature of urban life, reflecting the emotional and psychological strain of living in a bustling city. It symbolizes the relentless, mechanistic grind of daily life in Buenos Aires, where individuals are reduced to mere cogs in a vast, impersonal machine. The term suggests a journey filled with anxiety and despair, highlighting the disconnect between the individual's desires and the demands of urban existence, reinforcing the themes of alienation and disillusionment with city living .
Love is described with metaphorical imagery that contrasts with the noise and chaos of Buenos Aires. It is portrayed as an elusive, transformative force that is unlike the superficial and transactional interactions common in the city. The writer uses imagery such as 'mi corazón es fácil, puede sonreír tan solo con contemplarte' to depict love as a source of purity and vulnerability. Additionally, love is seen as a radical, anarchistic force, capable of overturning conventional structures, described as 'un gobierno anarquista del corazón' .