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Este documento presenta los resultados de un estudio realizado conjuntamente por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) y la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) sobre el consumo de opioides y nuevas sustancias psicoactivas en el Perú. El estudio incluyó entrevistas y grupos focales con usuarios de servicios terapéuticos y adolescentes para caracterizar los patrones de consumo. También analizó datos sobre la oferta, consumo e incautaciones de estas sust

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Este documento presenta los resultados de un estudio realizado conjuntamente por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) y la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) sobre el consumo de opioides y nuevas sustancias psicoactivas en el Perú. El estudio incluyó entrevistas y grupos focales con usuarios de servicios terapéuticos y adolescentes para caracterizar los patrones de consumo. También analizó datos sobre la oferta, consumo e incautaciones de estas sust

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Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD)

Secretaría de Seguridad Multidimensional (SSM)

Organización de los Estados Americanos (OEA)

Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA)

Dirección de Asuntos Técnicos

Observatorio Peruano de Drogas

Reservados todos los derechos.


Se puede reproducir total o parcialmente citando la fuente
Opioides y Nuevas Sustancias Psicoactivas en el Perú. Análisis
Cuantitativo y Cualitativo es un estudio elaborado conjuntamente entre
la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas
(CICAD) y la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida (DEVIDA).

EQUIPO TÉCNICO

Dirección de Asuntos Técnicos – DEVIDA


Frank Casas Sulca

Coordinación Técnica
William Cabanillas Rojas - DEVIDA

Recolección y sistematización de información


Ricardo Murillo Ponte – Consultor CICAD

Análisis cualitativo
Julio Portocarrero Gutiérrez – Consultor CICAD
AGRADECIMIENTOS

El informe sobre opioides y nuevas sustancias psicoactivas (NSP) se realizó en el marco del
proyecto de investigación “Amenazas Emergentes: Opioides, NSP y otros fenómenos nuevos en el
Perú”. Fue implementado por el Observatorio Peruano de Drogas de la Comisión Nacional para el
Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), con el apoyo del Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID)
de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), que forma parte de la
Secretaría de Seguridad Multidimensional (SSM) de la Organización de los Estados Americanos
(OEA). Nuestra gratitud con el Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID) de la CICAD/OEA,
por su labor de seguimiento y asistencia. El apoyo de Marya Hynes como jefa responsable ha
sido fundamental para participar en el proyecto. Del mismo modo, agradecemos a Juan Carlos
Araneda como responsable del proyecto por el OID, quien acompañó el proceso con aportes
significativos.

Agradecemos de manera especial a las y los adolescentes que participaron en los grupos focales
y a las personas en proceso de tratamiento que día a día luchan por recuperarse en sus
respectivos centros. Asimismo, agradecemos a las instituciones educativas: en Lima, a Augusto
B. Leguía; en La Libertad, a José María Arguedas y Leoncio Prado Gutiérrez; en el Callao, a Sarita
Colonia y Villa los Reyes; en Tacna, a Champagnat y Gregorio Albarracín; y en Ucayali, a Nuestra
Señora de las Mercedes y a Comercio 64.

De la misma manera, agradecemos a las instituciones y sus representantes que se nombran en


el presente estudio, por proveer información valiosa:

A la Dirección Antidrogas (DIRANDRO) y Dirección de Investigación Criminal (DIRCRI) de la PNP, a


la Dirección General Contra el Crimen Organizado (DGCO) del MININTER, a la Dirección General
de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) del MINSA, al Instituto Nacional de Salud (INS), a
la Dirección Ejecutiva de Salud Mental del MINSA, a la Dirección Regional de Educación (DRE) de
la Libertad, Dirección Regional de Educación (DRE) de Tacna, al Centro de Atención Especializado
en Adicciones (CADES) del Callao, a la ONG CRESER, ONG CEDRO, al Centro Especializado LIBERA,
a la Comunidad Terapéutica Escuela de Vida, Comunidad Terapéutica Opción de Vida,
Comunidad Terapéutica AYUDÉMONOS, Comunidad Terapéutica Novo World, Comunidad
Terapéutica Amor de Cristo, Comunidad Terapéutica Fuente de Agua Viva, al Centro de
Rehabilitación de Mujeres AMARSE y Centro de Rehabilitación Programa San José Obispado de
Lurín.
CONTENIDO

Agradecimientos 5
Contenido 6
Lista de Tablas 8
Lista de Gráficos 9
Lista de Figuras 10
Presentación 11
Siglas y Abreviaturas 12

I. ASPECTOS METODOLÓGICOS 13
1.1. Objetivos 14
1.2. Ámbitos y actores para el proceso de recojo de información 14
1.3. Metodología 14
1.4. Participantes 20

II. CONTEXTO GENERAL DE LA OFERTA Y CONSUMO DE OPIOIDES Y NSP 21


2.1. Oferta 22
2.2. Consumo 26
2.3. Efectos negativos para la salud física y mental 30
2.4. Factores asociados por analgésicos opioides 31

III. CARACTERIZACIÓN DEL CONSUMO DE OPIOIDES Y NSP EN USUARIOS DE 33


SERVICIOS TERAPÉUTICOS DEL PERÚ
3.1. Dimensión 1: Tipos de sustancias consumidas 34
3.2. Dimensión 2: Modalidades de consumo 39
3.2.1. Edad de inicio 41
3.2.2. Personas con quienes se inició en el consumo 41
3.3. Dimensión 3: Lugares de consumo 42
3.4. Dimensión 4: Factores de riesgo del consumo 43
3.4.1. Razones que llevaron a consumir sustancia por primera vez 43
3.4.2. Tiempo transcurrido entre la primera y la segunda vez de consumo 43
3.4.3. Accesibilidad a la sustancia 44
3.4.4. Ponderación del costo 44
3.4.5. Consumo de sustancias haciendo mezclas 44
3.5. Dimensión 5: Frecuencia de consumo 45
3.5.1. Historia de consumo de otras drogas 46

IV. ESTADO SITUACIONAL DEL CONTROL Y CONSUMO DE OPIOIDES Y NUEVAS 47


SUSTANCIAS PSICOACTIVAS EN EL PERÚ
4.1. Una aproximación sobre la presencia de opioides y NSP en el Perú 48
4.1.1. Cultivo de amapola 50
4.1.2. Destrucción de amapola 51
4.1.3. Destrucción de sustancias de tipo opioide 51
4.1.4. Látex de opio 53
4.1.5. Alcaloides de Opio 54
4.1.6. Drogas de tipo opioides identificadas e incautadas en los laboratorios 55
de la UNICRI – DIRANDRO
4.1.7. Tendencia de medicamentos controlados robados - Dirección 56
General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID)
4.2. Caracterización de la problemática de opioides y NSP 57
4.2.1. Impacto del consumo de opioides y NSP 57
4.2.2. Población posiblemente más afectada por opioides y NSP 62
4.2.3. Situación actual del consumo 64
4.3. Capacidad de respuesta para atender la problemática de 66
opioides y NSP en el Perú
4.3.1. Disminución de la demanda 66
4.3.1.1. Políticas y programas de prevención 66
4.3.1.2. Sobre las políticas y programas de tratamiento 71
4.3.1.3. Control de la oferta 77

V. OPINIONES Y PERCEPCIONES DE LOS ADOLESCENTES SOBRE 88


LA PROBLEMÁTICA DEL CONSUMO DE OPIOIDES Y NSP
5.1. Dimensión 1: Conocimiento de la problemática de consumo de 89
opioides y NSP
5.2. Dimensión 2: Creencias sobre el consumo de opioides y NSP 94
5.3. Dimensión 3: Respuestas afectivas 95
5.4. Dimensión 4: Respuestas comportamentales 96
5.5. Dimensión 5: Alternativas de intervención 100

VI. CONCLUSIONES E IMPLICANCIAS PARA EL FORTALECIMIENTO 102


DE LAS POLÍTICAS E INTERVENCIONES
LISTA DE TABLAS

Tabla 1: Lista de códigos para las entrevistas individuales

Tabla 2: Lista de códigos para los grupos focales

Tabla 3: Variables, dimensiones e indicadores

Tabla 4: Participantes del estudio

Tabla 5: Razones para consumir la sustancia por primera vez según porcentaje global

Tabla 6: Tiempo transcurrido entre la primera y segunda vez de consumo según porcentaje global

Tabla 7: Accesibilidad a la sustancia según porcentaje global

Tabla 8: Ponderación del costo según porcentaje global

Tabla 9: Consumo de sustancias haciendo mezclas según porcentaje global

Tabla 10: Frecuencia de consumo de drogas según porcentaje global

Tabla 11: Zonas de cultivo de amapola

Tabla 12: Destrucción de amapola en los últimos 9 años (kg)

Tabla 13: Destrucción de sustancias de tipo opioide en los últimos 9 años (kg)

Tabla 14: Cantidad de látex de opio destruidos (lt)

Tabla 15: Destrucción de alcaloides de opio (kg)

Tabla 16: Frecuencia de decomisos de drogas de tipo opioide

Tabla 17: Cantidad de sustancias controladas robadas por año

Tabla 18: Percepción de los grupos en mayor riesgo de consumo de opioides

Tabla 19: Efectos percibidos del consumo de opioides y NSP

Tabla 20: Efectos individuales percibidos del consumo de opioides y NSP


LISTA DE GRÁFICOS

Gráfico 1: Distribución de NSP según su mecanismo de acción, notificadas al sistema de

alerta temprana desde 2018

Gráfico 2: Distribución de NSP según su mecanismo de acción en América del Sur,

notificadas al sistema de alerta temprana

Gráfico 3: Aparición de las NSP notificadas a UNODC por grupo de efectos, 2009 - 2018

Gráfico 4: Consumo de codeína, fentanilo, hidrocodona

Gráfico 5: Consumo de codeína, fentanilo, morfina, petidina y otros opioides, expresado

en S-DDD, 1999 - 2018

Gráfico 6: Número de NSP notificadas en los países

Gráfico 7: Sustancias de tipo opioide más consumidas

Gráfico 8: Grupo de sustancias consumidas según su mecanismo de acción

Gráfico 9: Modalidades de consumo de drogas

Gráfico 10: Edad de inicio según sexo

Gráfico 11: Personas con las que se inició en el consumo

Gráfico 12: Lugares de consumo por primera vez

Gráfico 13: Consumo de otras drogas

Gráfico 14: Erradicación de cultivos de amapola 2000 – 2016 (ha)

Gráfico 15: Destrucción de sustancias de tipo opioide (kg)

Gráfico 16: Cantidad de látex de opio destruido (lt)

Gráfico 17: Cantidad de alcaloides de opio destruido (kg)

Gráfico 18: Cantidad de sustancia tipo opioide (kg) recibidos por laboratorio de la UNICRI
(PNP) de la

DIRANDRO

Gráfico 19: Frecuencia de decomisos de drogas de tipo opioide por año, 2007 - 2019
LISTA DE FIGURAS

Figura 1: Factores que influyen en la actual crisis de los opioides

Figura 2: Nuevas sustancias psicoactivas (NSP) identificadas como droga de consumo

Figura 3: Formas de presentación de drogas opioides y/o NSP

Figura 4: Sembríos de amapola en el Perú

Figura 5: Percepción sobre el posible impacto del consumo de opioides y NSP

Figura 6: Percepciones sobre la capacidad de respuesta preventiva del consumo de

opioides y NSP

Figura 7: Factores relacionados con la ausencia de una política de tratamiento

Figura 8: Limitaciones en las políticas de control de opioides y NSP

Figura 9: Conocimientos de los escolares sobre opioides y NSP


PRESENTACIÓN

Este informe se publica en un contexto de pandemia, lo cual le otorga un valor simbólico especial.
La pandemia del COVID-19 tiene efectos globales, afectando la salud mental y los patrones de
consumo de drogas. La cuarentena en comunidades enteras, el cierre de escuelas y universidades,
el aislamiento físico y otras medidas afines, han cambiado abruptamente la vida diaria. Asimismo,
las repercusiones económicas, laborales y académicas impactaran en los niveles de ansiedad, estrés
y depresión. En este entorno adverso, la publicación de Opioides y Nuevas Sustancias Psicoactivas
en el Perú es particularmente oportuna para dirigir nuestra atención a fenómenos emergentes que
son de difícil identificación desde la investigación tradicional y en una coyuntura que exige prontas
respuestas a los escenarios dinámicos de la oferta y demanda de drogas.

El panorama de las drogas se ha vuelto progresivamente más complejo, ya que, junto a los
consumos de drogas tradicionales, ha surgido en los últimos años una preocupación creciente por
los opioides y las nuevas sustancias psicoactivas (NPS). Los desafíos que proponen estas drogas son
múltiples, siendo fundamental conocer y prevenir los riesgos que estas sustancias pueden presentar
para la salud y la seguridad pública. El carácter desconocido de estas drogas en el Perú refuerza la
necesidad de implementar estudios que exploren su presencia y nuestra capacidad para
enfrentarlas eficazmente.

Los resultados de Opioides y Nuevas Sustancias Psicoactivas en el Perú proveen información


relevante que ayudará al desarrollo de políticas que den respuesta a problemáticas emergentes.
Para esta investigación, se tomaron fuentes primarias comprendidas por actores claves, que tienen
diferentes roles y que provienen de diversas instituciones públicas y privadas, vinculadas al campo
de las adicciones, así como usuarios de programas de tratamiento y escolares de nivel secundario
de las ciudades de Pucallpa, Lima, Callao, Tacna y Trujillo. En esa línea, la voz y opinión de los
participantes ha sido escuchada y será un valioso insumo para orientarnos en mejores prácticas.

El documento está dividido en seis grandes partes: En la primera, se abordará los aspectos
metodológicos; en la segunda, se explicará el contexto general del consumo de opioides y NSP; en
la tercera, se detallará la caracterización del consumo de opioides y NSP en usuarios de servicios
terapéuticos del Perú; en la cuarta, se describirá el estado situacional del consumo de opioides y
NSP del mismo; en la quinta, se analizarán las opiniones y percepciones de los adolescentes sobre
la problemática del consumo de opioides y NSP; en la última parte, se expondrán las conclusiones
e implicancias para el fortalecimiento de las políticas e intervenciones en el campo de la prevención,
tratamiento y control de la oferta de opioides y NSP.
SIGLAS Y ABREVIATURAS
ALC | América Latina y el Caribe

AREANDRO | Área Antidrogas (PNP)

ACTP | Asociación de Comunidades Terapéuticas

CICAD | Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (OEA)

DAT | Dirección de Asuntos Técnicos (DEVIDA)

DEPRANDO | Departamento Antidrogas (PNP)

DEVIDA | Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas

DIGEMID | Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (MINSA)

DIRCRI | Dirección de Investigación Criminal (PNP)

DIRESA | Dirección Regional de Salud

DIRIS | Dirección de Redes Integradas de Salud

DGCO | Dirección General Contra el Crimen Organizado (MININTER)

DIRANDRO | Dirección Antidrogas (PNP)

DRE | Dirección Regional de Educación

GORE | Gobierno Regional

MININTER | Ministerio del Interior

MP | Ministerio Público

IML | Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (MP)

INS | Instituto Nacional de Salud IML Instituto de Medicina Legal

NSP | Nuevas Sustancias Psicoactivas

MINSA | Ministerio de Salud

LGBTI | Personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales e intersexuales

OPD | Observatorio Peruano de Drogas (DEVIDA)

OEA | Organización de los Estados Americanos

OID | Observatorio Interamericano sobre Drogas (CICAD)

OMS | Organización Mundial de la Salud

OPS | Organización Panamericana de la Salud

PBC | Pasta básica de cocaína

PNP | Policía Nacional del Perú

SMC | Salud Mental Comunitaria

SUSALUD | Superintendencia Nacional de Salud

TID | Tráfico Ilícito de Drogas

UNICRI | Unidad de Criminalística (PNP)

UNODC | Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (por sus siglas en inglés)
METODOLÓGICOS
1.1. Objetivos
General:
Conocer el estado situacional del control y consumo de opioides y nuevas sustancias
psicoactivas en el Perú.
Específicos:
- Describir el perfil sociodemográfico y de consumo de los pacientes en tratamiento
por consumo de opioides y nuevas sustancias de servicios públicos y privados en las
ciudades de Pucallpa, Lima, Callao, Tacna y Trujillo.
- Conocer las percepciones relacionadas al consumo de opioides y nuevas sustancias
psicoactivas en escolares de nivel secundario, en las ciudades de Pucallpa, Lima,
Callao, Tacna y Trujillo.
- Conocer las percepciones relacionadas al consumo de opioides y nuevas sustancias
psicoactivas en funcionarios y especialistas de instituciones públicas y privadas que
trabajan en el campo de la reducción de la demanda y control de la oferta de drogas
en el Perú.

1.2. Ámbitos y actores para el proceso de recojo de información


El estudio abarca cinco regiones del Perú. En estas se han considerado ciudades que han
reportado casos vinculados al problema del consumo opioides y NSP:
- Región Ucayali – Pucallpa
- Región Lima – Lima Metropolitana
- Región Callao – Callao
- Región Tacna – Tacna
- Región La Libertad – Trujillo

1.3. Metodología
Se realizó un estudio exploratorio-descriptivo con participantes que tenían diferentes
roles en diversos sectores, tanto públicos como privados, vinculados al campo de la
prevención, tratamiento y políticas de reducción de la demanda de drogas, con el objetivo
de conocer sus perspectivas sobre el estado del problema del consumo opioides y nuevas
sustancias psicoactivas en las cinco regiones identificadas como relevantes para el
estudio. En este sentido, se utilizó el siguiente procedimiento durante el recojo de
información:
- Se empleó una metodología cualitativa para la información correspondiente a las
percepciones de adolescentes sobre la problemática del consumo de opioides y NSP,

14
así como a las opiniones de responsables institucionales y operadores de servicios.
En el caso de los adolescentes, se realizó un total de diez grupos focales con
participantes de distintas entidades educativas de cinco regiones del país
consideradas para el estudio (dos grupos en cada región). En el caso de las entrevistas
individuales semiestructuradas, se realizó a responsables institucionales y
operadores de servicios (26 corresponden a Lima, 3 a Pucallpa, 5 a Tacna, 2 a La
Libertad). 7 de las 36 entrevistas fueron hechas a representantes de ONG y
comunidades terapéuticas. Las restantes se realizaron a distintos responsables
(directores/ especialistas) de las entidades del Estado que participaron en el estudio.
- La información sobre el perfil sociodemográfico y de consumo de los pacientes en
tratamiento por consumo de opioides y NSP se realizó a partir de un listado de
centros de atención y de tratamiento, tanto públicos como privados. Primero, se
identificó a los pacientes que están en tratamiento (que en su historial registraban
consumo NSP, heroína, fentanilo y otros opioides). Luego, se desarrolló una
entrevista estructurada con preguntas previamente elaboradas de forma
secuenciada y dirigida (cuestionario/cuantitativo) y, cuando se descubrieron temas
emergentes que era preciso explorar, se complementó con preguntas abiertas que
buscaban profundizar en sus respuestas y explorar las opiniones y experiencias,
incluso desviándose del guion inicial planificado por el investigador (guía de
entrevista/cualitativo).

En total, se aplicó la entrevista a 50 pacientes que en su historial registraban consumo de


opioides o NSP.

Las técnicas que se usaron durante el recojo de la información fueron:


- Análisis documental (fichas de trabajo)
- Entrevista estructurada (cuestionario)
- Entrevista semiestructurada (guía de entrevista)
- Grupos Focales (guía metodológica)

Análisis de información:
En relación al análisis, luego de ser transcritas literalmente, todas las entrevistas fueron
codificadas mediante el software de análisis cualitativo Atlas.ti versión 7.5.4. Para ello, se
elaboró dos listas de códigos que ordenaron el análisis, una para las entrevistas
individuales y otra para los grupos focales.

15
Lista de códigos para las entrevistas individuales

Variable Dimensión Códigos

Evaluación de las políticas de prevención del consumo


Políticas y Experiencias de prevención relacionadas con opioides
programas de Adecuación de las normas de prevención a opioides
prevención Iniciativas institucionales para la prevención de opioides
Información institucional sobre consumo de opioides

Evaluación de las políticas de tratamiento por consumo


Políticas y Experiencia en tratamiento con consumidores de
programas de opioides
Ámbitos de Tratamiento Adaptación de las normas de tratamiento para consumo
Intervención de opioides
Iniciativas institucionales para el tratamiento de
consumidores

Políticas y Evaluación de políticas de control de la oferta


programas de Experiencia en control de opioides
Tratamiento Adaptación de las normas al control de la oferta
Información institucional sobre control de la oferta

Percepciones sobre la relevancia Percepción de la relevancia del tema


de opioides y NSP como tema de Percepción sobre población posiblemente más
interés nacional afectada Capacidad institucional para abordar
tema

Disposición institucional para el trabajo en red


Disposición para el trabajo en red Quiénes deberían participar en acciones
conjuntas
Recursos institucionales para abordar el
problema
Disposición individual a participar en iniciativas

16
Lista de códigos para los grupos focales

Dimensión Códigos

Acciones posibles Acciones que podrían realizarse

Participación en acciones de prevención

Conocimiento de usuarios

Conocimiento de vendedores

Disponibilidad de las sustancias

Conocimiento de las Lugares donde se escucha o ven estas sustancias

sustancias Lugares donde se consiguen estas sustancias

Quién sabe de estas sustancias

Vieron o escucharon hablar de estas sustancias

Quiénes tienen más probabilidades de usarlas

Actitudes frente al uso de estas sustancias

Percepción del riesgo Efectos de la sustancia a nivel familiar y comunal

Efectos de la sustancia a nivel personal

Sentimientos frente al uso de la sustancia

Asimismo, respecto a los datos cuantitativos recopilados se hizo un análisis de frecuencia y


porcentual, considerando las siguientes variables, dimensiones e indicadores:

17
Variables, dimensiones e indicadores
Variable Dimensión Códigos

Sexo
Edad
Datos Ocupación
sociodemográficos Personal Nivel de instrucción
Estado civil
Religión

Prevalencia de vida
Prevalencia de año
Temporal Prevalencia de mes
Casos nuevos en el último año

Edad de inicio
Disponibilidad de dinero
Percepción de riesgo del uso de
Individual heroína/opioides
Modalidad de consumo
Razones de consumo o
Consumo probabilidad de consumo
opioides
y NSP Consumo de sustancias de algún
integrante familiar
Familiar Nivel de atención de los padres
Tipo de familia

Problemas de comportamiento en
la escuela
Educativa Fracaso escolar
Deserción escolar

Compañeros de trabajo que


Laboral consumen drogas
Presión laboral

18
Presión de grupo de pares amigos
Comunitario que consumen drogas
Accesibilidad a las sustancias
Consumo (heroína, fentanilo, NSP)
opioides y
NSP Acciones que ha desplegado el
Política estado (normas - leyes)
Acciones que ha desplegado la
comunidad

Lugares de cultivo
Cultivo de Tipo de amapola
amapola Usos de la amapola
Precio

Incautación de Cantidad de incautación


amapola Lugares de incautación

Látex de opio Lugares de producción


Precio de látex de opio

Incautación de Cantidad de incautación


látex de opio Lugares de incautación

Disponibilidad de Lugares de venta


heroína Precio
Oferta
opioides y Incautación de Cantidad de incautación
NSP heroína Lugares de incautación

Lugares de venta
Fentanilo Precio
Modalidades de venta

Lugares de venta
Disponibilidad de Precio
morfina Modalidades de venta

Nombre de la sustancia
NSP Precio
Lugares de venta
Modalidades de venta

19
1.4. Participantes:

La distribución de participantes de este estudio se organizó de la siguiente manera:

Participantes del estudio

1. Operadores políticos 1 -

2. Especialistas/expertos 2 -

3. Pacientes de centros de tratamiento

público y privado 5 -

0
1

4. Estudiantes de nivel secundario - 100 (en 10 grupos)

TOTAL DE PARTICIPANTES 86 100

1 En total se tuvo contacto con 72 pacientes; sin embrago, 22 fueron descartados porque en su historial no presentaban consumo
de alguna sustancia en estudio.

20
CONTEXTO
El hombre y su relación con las drogas data de hace miles de años. Históricamente el
hombre siempre ha consumido sustancias que alteran el funcionamiento normal del
sistema nervioso central, siendo considerados el alcohol y los opiáceos como los primeros
psicoactivos empleados desde el año 5000 a.C.2

En los últimos años, los investigadores han llegado a un consenso universal sobre la
necesidad de reconocer el uso de drogas como un problema de salud pública que tiene
impacto negativo en la sociedad. Una clase de esas drogas son los opioides3 y las NSP4.

2.1. Oferta

El panorama mundial sobre el uso de los opioides genera cada vez mayor preocupación en
los países. Esta realidad en cada contexto ha producido una alerta en el campo de la salud
pública. Frente a ello, se ha reconocido que un factor importante que ha contribuido al
crecimiento del problema es la producción de estas sustancias. En ese sentido, UNODC
(2018)5 informa que, en 2017, la producción total mundial de opio experimentó un
pronunciado aumento del 65% con respecto a 2016; esta estimación es la más alta
registrada por la UNODC desde que comenzó a vigilar la producción mundial de opio a
comienzos del siglo XXI.

Respecto a la oferta, en algunos países de ingresos altos como Canadá y Estados Unidos,
es amplia a nivel de opioides sintéticos como la hidrocodona, la oxicodona y el fentanilo a
los que se puede acceder fácilmente. La agresiva comercialización y la consiguiente
prescripción excesiva de esos fármacos han contribuido al aumento de la dependencia.
Por otro lado, hay indicios de un aumento del consumo de opioides sintéticos con fines no
médicos en varios países de Europa (JIFE, 2020)6.

2 Corréa, J. (2008) Historia de las drogas y de la guerra de su difusión.


Disponible en: https://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/4340-historia-de-las-drogas-y-de-la-guerra-
de-su-difusion/
3 Según la OMS, es un término genérico que se aplica a los alcaloides de la adormidera del opio (Papaver somniferum), sus
análogos sintéticos y los compuestos sintetizados en el organismo que interaccionan con los mismos receptores específicos
del cerebro, tienen la capacidad de aliviar el dolor y producen una sensación de bienestar (euforia). Los alcaloides opiáceos
y sus análogos sintéticos también provocan estupor, coma y depresión respiratoria cuando se consumen en dosis altas.
4 Naciones Unidas las define como: “Toda sustancia de abuso en forma pura o de preparado no incluida en la Convención
única sobre Estupefacientes de 1961 ni en la Convención sobre Sustancias Psicoactivas de 1971, pero cuya acción puede
suponer una amenaza para la salud pública”.
5 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). (2018). Informe Mundial sobre Las Drogas 2018:
Resumen, Conclusiones y Consecuencias en Materia de Políticas.
6 Naciones Unidas: Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). (2020). Informe de Fiscalización de

Estupefacientes correspondiente a 2019. Viena.


22
Esta crisis actual de los opioides en diferentes países se da por diferentes factores, tales como la
fabricación, la legislación y el control, las preferencias del consumidor, y la distribución del
mercado:

Factores que influyen en la actual crisis de los opioides

FABRICACIÓN
FABRICACIÓN

LEGISLACIÓN
Y CONTROL

Fuente: Global SMART Update (2019)

De la misma manera y dado el crecimiento de consumidores y de productos en el mercado de las


drogas como lo reportan diferentes investigaciones (UNODC, 2017, 2018 y 2019)7 , han surgido
nuevas presentaciones para atender a las nuevas demandas, la mayor parte de ellas sintéticas,
denominadas genéricamente como “Nuevas Sustancias Psicoactivas” (NSP) y cuyos efectos son, en
la mayoría de los casos, todavía desconocidos (Ospina, Hernández y Jelsma, 2018)8. Como refiere
también el Programa Global SMART de (UNODC, 2017)9 las NSP están en continuo crecimiento en
el mercado, generando un problema de política social y una grave preocupación internacional.
Este fenómeno producido por las NSP y las drogas emergentes10 constituye una de las principales
tendencias actuales del problema mundial de las drogas: desde 2009 hasta 2017, 111 países y
territorios en todo el mundo reportaron un total de 803 NSP al sistema de alerta temprana de la

⁷ Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) (2019). Informe Mundial sobre las Drogas.
8 Ospina, G., Hernández, J. y Jelsma, M. (2018). Amapola, opio y heroína, la producción de Colombia y México. Transnational
Institute, Ámsterdam, Países bajos.
9 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) (2018). Global SMART Update: El Fentanilo y sus análogos,
50 años después, volumen 17.
10 El término drogas emergentes hace alusión no solo a sustancias nuevas que entran al mercado de las SPA, sino al uso no

conocido o no habitual de sustancias ya conocidas.


22
23
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (CICAD/OEA, 2018)11. Además, estos
reportes indican una preocupación por la disponibilidad cada vez mayor de NSP, drogas sintéticas
y medicamentos de prescripción controlada desviados para uso ilícito: “…los usuarios están
recurriendo cada vez más a los opioides disponibles en la calle, ya sea solos o en combinación con
otras drogas” (CICAD/OEA, 2018, pp.12-13)12.

Este mercado siempre se ha caracterizado por la aparición de varias nuevas sustancias que a
menudo tienen propiedades químicas y/o farmacológicas similares a las sustancias controladas
internacionalmente; en este sentido, hasta enero de 2020, 120 países y territorios han informado
a la UNODC de la aparición de un total acumulado de 950 NSP que pertenecen principalmente a
seis grupos según su mecanismo de acción, tales como: alucinógenos clásicos, disociativos,
sedantes hipnóticos, estimulantes, agonistas de los receptores de cannabinoides sintéticos y
opioides sintéticos (UNODC, 2020)13.

Distribución de NSP según su mecanismo de acción, notificadas al sistema de alerta


temprana desde 2018

Alucinógenos clásicos Agonistas de los receptores de


Disociativos cannabinoides sintéticos
Sedantes hipnóticos Opioides sintéticos
Estimulantes

Fuente: UNODC (2020)

En México, que en la actualidad se constituye en el mayor proveedor de heroína a los


Estados Unidos, la venta se viene expandiendo también a Guatemala14, y, lejos de
reducirse, su producción de heroína sigue aumentando a niveles alarmantes para los
Estados Unidos. Según los cálculos de la U.S. Drug Enforcement Administration (DEA,

11
Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas de la Organización de Estados Americanos (CICAD/OEA). (2018).
Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas 2019, Resumen Ejecutivo.
12
Ibíd. PP. 12-13.
13
UNODC, (2020) Número de nuevas sustancias psicoactivas notificadas por país/territorio.
14
Íbíd.

24
2017)15, en 2017, había 44 mil 100 hectáreas de cultivo de amapola, 38% más que el año anterior.

Por otro lado, en América del Sur, la variedad de NSP reportadas aumentó, de 2013 a 2016, a
más de 60 sustancias diferentes. Luego, hasta agosto de 2017, se informó un total de 130 NSP
diferentes en siete países de América del Sur (CICAD/OEA, 2018)16. Uno de aquellos países era
Colombia, que llegó a ser un importante proveedor de heroína a los Estados Unidos. La
sustancia que comercializaban era de diverso origen y calidad, poseía una pureza en
promedio de 62,7% oscilando entre el 90% y el 31%, y eran las ciudades de Bogotá, Armenia
y Pereira las que contaban con heroína de mayor calidad (ODC, 2015). En estos países, una
característica de las 130 NSP reportadas es la gran cantidad de sustancias.

Distribución de NSP según su mecanismo de acción en América del Sur, notificadas al


sistema de alerta temprana

Alucinógenos clásicos
Disociativos
Sedantes hipnóticos
Estimulantes
Agonistas de los receptores de
cannabinoides sintéticos
Opioides sintéticos
Todavía no asignados

Fuente: UNODC (2017)

Frente a este contexto, muchos Estados Miembros se enfrentan a desafíos de escala y


complejidad diferentes, como se observa en el gráfico 3, año tras año, hay fluctuaciones en el
número y el tipo de sustancias que se notifican debido a la naturaleza dinámica del
mercado de las NSP (UNODC, 2020)17. Sin embargo, el mayor grupo de sustancias que se han
notificado a la UNODC son los estimulantes, que representan un 35% (principalmente
fenetilaminas y catinonas sintéticas), mientras que el segundo grupo en importancia, con

15
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). (08 de noviembre de 2017). México, principal 16 Proveedor de Heroína a
Estados Unidos. El Universal. Recuperado de
https://www.eluniversal.com.mx/nacion/mexico-principal-proveedor-de-heroina-estados-unidos
16 Op. Cit. CICAD/OEA, 2018
17 Observatorio de Drogas de Colombia (ODC). (2015). La Heroína en Colombia: Producción, uso e impacto en la salud pública/
Análisis de la evidencia y recomendaciones de política. Bogotá DC.

25
un 30%, son los agonistas de los receptores de cannabinoides sintéticos18.

Aparición de las NSP notificadas a UNODC, por grupo de efectos, 2009 - 2018

2012 2013 2015

Fuente: UNODC (2020).

2.2. Consumo

275 millones de personas en todo el mundo, es decir, el 5,6% de la población mundial, de edades
comprendidas entre los 15 y los 64 años, consumió drogas al menos en una ocasión en 2016 y, de
ese grupo, 31 millones de personas padecen trastornos derivados de ello, lo que significa que ese
consumo es perjudicial, hasta el punto que requiere un tratamiento especializado (UNODC,
2018)19.

Los opioides son drogas que incluyen a la heroína, a los opioides sintéticos como el fentanilo y a
otros analgésicos de curso legal que son consumidos bajo prescripción médica como oxicodona,
hidrocodona, codeína, morfina y otros. Su uso inadecuado se constituye en un grave riesgo para
la salud de las personas. Por ejemplo, el opio y sus derivados tienen un carácter dual: constituyen
una medicina esencial por excelencia, pero representan a su vez un riesgo por el potencial de

18
Op. Cit.UNODC, 2020.
19
Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). (2018). Informe Mundial sobre Las Drogas 2018: Resumen,
Conclusiones y Consecuencias en Materia de Políticas.

26
abuso cuando se utilizan fuera de la prescripción médica (Ospina, Hernández y Jelsma, 2018)20.

En los últimos veinte años, el consumo mundial de analgésicos opioides ha aumentado


considerablemente. Esto se debe principalmente a un mayor dispendio de fentanilo y en menor
medida de morfina en el período comprendido entre 1999 y 2018. También, aunque en menor
medida que el fentanilo, el consumo de oxicodona ha ido aumentando hasta alcanzar la cifra
récord de 45.717 S-DDD en 2018.

Por otro lado, los países que comunicaron los promedios más elevados de consumo de opioides
para el tratamiento del dolor en el período 2016–2018 fueron los Estados Unidos (27.641 S-DDD),
Alemania (24.983 S-DDD), Austria (20.452 S-DDD), el Canadá (16.617 S-DDD) y Bélgica (15.910 S-
DDD)21.

A continuación, se gráfica esta tendencia del consumo de cada sustancia entre 1999 y 2018
(JIFE, 2020)22.

Consumo de codeína, fentanilo, hidrocodona, hidromorfona, morfina y oxicodona,


expresado en S-DDD, 1999–2018

11 12 13 14 15 16 17 18

20
Op. Cit. Ospina, G., Hernández, J. y Jelsma, M., 2018
21
Dosis diaria definida con fines estadísticos.
22
Op. Cit. JIFE, 2020

27
Por otro lado, de manera más específica sobre el consumo medio de analgésicos opioides en 2018, en
todas las regiones, se sigue destacando la importancia del fentanilo. El consumo de oxicodona se
concentra más en América del Norte, Europa Occidental y Oceanía, aunque también se consume en
otras regiones como Asia Occidental, América Central y el Caribe, y Europa Sudoriental. La proporción
de morfina es menos destacada en la mayoría de las regiones, a excepción de África, América Central
y el Caribe, y América del Sur (JIFE, 2020)23.

Consumo medio de codeína, fentanilo, morfina, petidina y


otros opioides, expresado en S-DDD, 2018

Codeína
Hidrocodona

Actualmente, el mundo se enfrenta a una crisis global desencadenada por el consumo de opioides
sintéticos. La evidencia indica que el problema es mayor de lo que se pensaba, ya que, según las
estimaciones actuales, más de 53 millones de personas, es decir, el 1,1 % de la población general de
15 a 64 años, hicieron un uso indebido de los opioides el año anterior y, de esas personas, casi 30
millones habrían usado opiáceos como la heroína y el opio. Pese a que no se dispone de estimaciones
específicas del empleo de opioides sintéticos con fines no médicos a nivel mundial, el gran aumento
del número de consumidores se ha atribuido a un mayor consumo de opioides sintéticos con fines no
médicos24.

23
Op. Cit. JIFE, 2020
24 Op. Cit. JIFE, 2020
28
Asimismo, cada vez son más los países que reportan incautaciones de nuevas sustancias
psicoactivas25, lo que genera datos significativos sobre indicios de problemas de consumo
de heroína y otros opioides: países del Caribe (República Dominicana), de América Central
(Guatemala), América del Sur (Argentina, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay) y América del
Norte (México). Estos mismos reportes, de acuerdo con el National Institute on Drug Abuse
(NIDA, 2018)26, muestran que una de las drogas opioides más usadas es la denominada
Diacetilmorfina27. Esta es una droga producida a partir de la morfina, que a su vez se extrae
del opio proveniente de la amapola. De acuerdo con el NIDA (ODC, 2015)28 se estima que el
23% de quienes usan esta droga desarrollan dependencia.

Si bien en el Perú no hay mayor investigación sistemática sobre este tipo de sustancias,
DEVIDA (2019)29 ha presentado un primer reporte relacionado a sustancias de tipo opioide,
considerando que es oportuno generar declaraciones de uso de un grupo diverso de drogas
en las se encuentra la heroína. También afirma que, aunque se evidencie una prevalencia
de vida menor a 1%, se debe prestar atención, ya que su potencial toxico y adictivo es
significativo.

La presencia de datos en el estudio sobre este tipo de sustancias genera hipótesis sobre la
existencia de una oferta y demanda más diversificada, por lo tanto, se considera la necesidad de
incorporar sustancias de tipo opioide y NSP en investigaciones más específicas y sistemáticas
periódicamente. En este sentido, se debe promover estudios específicos y generar un sistema
de alerta temprana para tener conocimiento y saber cómo enfrentar esta amenaza.

Como se mencionó, las NSP pueden ser categorizadas en términos de similitud, por la
estructura química y/o por sus principales efectos farmacológicos. De la misma manera, es
importante considerar que la semejanza en la estructura química de la NSP no siempre
genera los mismos efectos farmacológicos, así como un similar efecto farmacológico puede
ser producido por NSP de estructura química diferente, provocando diferentes efectos

25 El término “nuevas” no se refiere necesariamente a nuevas invenciones -- varias NSP fueron sintetizadas por primera vez hace 40
años -- sino que son sustancias que han aparecido recientemente en el mercado y que no han sido incorporadas en las convenciones
mencionadas.
26 National Institute on Drug Abuse (NIDA). (2018). La Heroína: La ciencia del abuso de drogas y la adicción.
Recuperado: www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/la-heroina/panorama-general
27 Clorhidrato de diacetilmorfina, es una sustancia muy adictiva y su consumo o venta es ilegal en los Estados Unidos. A veces, se utiliza
fuera de los Estados Unidos para tratar el dolor intenso. El clorhidrato de diacetilmorfina se une a los receptores de opioides en el
sistema nervioso central. Es un tipo de analgésico y de opiáceo. También se llama clorhidrato de diamorfina y heroína. Citado de:
https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionario/def/clorhidrato-de-diacetilmorfina
28 Observatorio de Drogas de Colombia (ODC). (2015). La Heroína en Colombia: Producción, uso e impacto en la salud pública⁄ Análisis

de la evidencia y recomendaciones de política. Bogotá, Colombia.


29 Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA). (2019). Estudio nacional sobre prevención y consumo de drogas en

estudiantes de secundaria 2017. Lima.

29
toxicológicos en los usuarios, por lo que la situación de las NSP a nivel mundial presenta una marcada
heterogeneidad. Esto se observa en que 85 países y territorios han notificado la aparición de menos
de 100 NSP y ocho países han informado sobre más de 300 sustancias como se evidencia en el gráfico
6 (UNODC 2020)30.

Número de NSPs notificadas en los países

11

2.3. Efectos negativos para la salud física y mental

Según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en
inglés) cada día más de 140 estadounidenses mueren por sobredosis de drogas y 91, específicamente, por
sobredosis de opioides (Galindo, 2018)31. Según CDC (2019)32 en 2018 hubo 67,637 muertes por sobredosis
de drogas en los Estados Unidos, esto es, 2,870 menos muertes que las 70,237 en 2017, pero mayor a las
63,632 muertes de 2016. En 2018, murieron por sobredosis de drogas 44,941 hombres y 22,426 mujeres.

30 Op. Cit. UNODC, 2020.


31 Galindo, C. (2018). “Los opioides en Estados Unidos y el sistema internacional de fiscalización de drogas”. Temas estratégicos, No. 65.
Instituto Belisario Domínguez. Senado de la República. México.
32 ‘² Center for Disease, Control and Prevention (CDC). (2O1Q). Annual Surveillance Report of Drug-Related Risks and Outcomes, United

States.

30
La tasa de muertes por sobredosis por cada 100,000 personas, ajustada por edad, aumentó
significativamente de 6,1 en 1999 a 19,8 en 2016. Sin embargo en 2018, bajó 1 punto porcentual o
casi un 10%: 21,7 en 2017 y 20,7 por 100,000 en 2018.

Por otro lado, el uso de fármacos sin prescripción médica se está convirtiendo en una gran
amenaza para la salud pública y para la aplicación de la ley en todo el mundo. Asimismo, la CDC
(2020)33 evidencia que los opioides sintéticos, (a excepción de metadona), son actualmente el
principal causante de las muertes por sobredosis de drogas, con una tasa de 14,6 por 100,000 en
2018. Los opioides estuvieron involucrados en 46,802 muertes por sobredosis en 2018 (69,2% de
todas las muertes por sobredosis de drogas).

En Europa, la prevalencia del consumo de opioides de alto riesgo entre adultos (de 15 a 64 años)
se estima en 0,4 %, lo que supone 1,3 millones de consumidores en 2016. Los cinco países más
poblados de la Unión Europea, que representan el 62 % de su población, concentran las tres
cuartas partes (76%) de su cifra estimada de consumidores de opioides de alto riesgo (Alemania,
España, Francia, Italia y el Reino Unido). Asimismo, en 2016, el 37% del total de consumidores que
iniciaron tratamiento de la drogodependencia en Europa, refirieron el consumo de opioides como
el principal motivo para iniciar tratamiento especializado. De ellos, los consumidores de heroína
como droga principal representaron el 82% (OEDT, 2018)34.

Asimismo, en los últimos años se ha observado un aumento marcado de los decesos y los ingresos
hospitalarios por sobredosis de opioides, principalmente en América del Norte, pero también,
aunque en menor medida, en Europa. Las epidemias de muertes por sobredosis asociadas a
opioides sintéticos potentes como el fentanilo no son un fenómeno nuevo. Ya en las décadas de
1970 y 1980 aparecieron en el mercado de drogas ilícitas de América del Norte y Europa productos
que contenían fentanilo y sus análogos, sustancias que cobraron notoriedad por provocar
sobredosis de manera accidental. Si bien aquel aumento súbito de las sobredosis se atribuyó a la
heroína, la crisis actual se atribuye principalmente al fentanilo y sus análogos y al tramadol
fabricado.

2.4. Factores asociados por analgésicos opioides

En el caso de Canadá y los Estados Unidos, los analgésicos opioides y los benzodiacepinas con
fines no médicos, en combinación con opioides recetados, se han asociado con más muertes por
sobredosis que cualquier tipo de droga ilícita, superando las muertes relacionadas con la cocaína
y la heroína combinadas (CICAD, 2018)35

Estratégicos, No. 65. Instituto Belisario Domínguez. Senado de la República. México


33

Center for Disease, Control and Prevention (CDC) (2020), Data Brief 356. Drug Overdose Deaths in the United States, 1999–2018.
34 Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) (2OL8), Informe Europeo sobre Drogas ²º¹8: Tendencias y novedades,
Oficina de Publicaciones de la Unión Europea.
35 Op. Cit. CICAD⁄OEA, 2OL8.

31
Asimismo, el grupo de drogas más usadas son los opioides sintéticos como el fentanilo y
analgésicos de curso legal, consumidos bajo prescripción médica, tales como oxicodona,
hidrocodona, codeína, morfina y otros. En este contexto, desde que la Organización Mundial de
la Salud (OMS) consideró que el dolor es un problema de salud pública y diseñó un método
denominado “La escalera analgésica”, se utilizan los analgésicos de acuerdo a la intensidad del
dolor, es decir, a medida que el dolor aumenta, se incrementa también la potencia del
analgésico, hasta llegar a los opioides más potentes como el fentanilo y sus análogos36. En este
sentido, la disponibilidad de opioides y el acceso a ellos son fundamentales para el tratamiento
del dolor moderado a severo, tanto oncológico como no oncológico, y en todas las edades; sin
embargo, como ya se ha mencionado antes, por su carácter dual, el uso inadecuado puede
impactar gravemente en la salud.

Como se ha mencionado, en el grupo de opioides sintéticos encontramos al fentanilo. Este es un


fármaco utilizado en medicina por sus acciones de analgesia y anestesia y tiene una potencia
superior a la morfina, por lo que se emplea a dosis más baja que esta. Las dosis altas de este
opioide pueden causar que la respiración se pare completamente (apnea), lo que puede llevar a
la muerte. También, la alta potencia del fentanilo aumenta enormemente el riesgo de tener una
sobredosis, así como su uso indebido puede generar una gran dependencia (UNODC, 2017)37.
Este fármaco funciona al unirse a los receptores opioides que se encuentran en las áreas del
cerebro que controlan las emociones y el dolor. Sus efectos incluyen euforia, somnolencia,
náusea, confusión, estreñimiento, sedación, tolerancia, adicción, depresión y paro respiratorio,
inconciencia, coma y muerte. Su uso con fines no médicos ha causado miles de muertes en todo
el mundo, especialmente en Canadá y los Estados Unidos. Su fabricación ilícita “…ha causado
varias epidemias de muertes por sobredosis desde los años setenta y son en gran medida los
responsables de la actual epidemia de sobredosis en la región” (Global SMART Update, Vol. 17,
2017, p. 6)38.

36 Association for Hospice and Palliative Care (IAHPC). (2011). Uso de Opioides en tratamiento del dolor/ Manual para Latinoamérica.
Carcas, Venezuela
37 Op. Cit.UNODC, 2017.

38 Op. Cit. Global SMART Update, UNODC, 2017.

32
PARTE III

CARACTERIZACIÓN
DEL CONSUMO DE OPIOIDES
Y NUEVAS SUSTANCIAS
PSICOACTIVAS EN USUARIOS DE
SERVICIOS TERAPÉUTICOS
En esta sección se presentan los resultados de los hallazgos obtenidos a partir de la aplicación
de la encuesta a usuarios de servicios terapéuticos, los cuales son organizados en cinco
dimensiones: (1) Tipos de sustancias consumidas; (2) Modalidades de consumo; (3) Lugares de
consumo (4) Factores de riesgo del consumo (5) Epidemiología de consumo.

3.1. Dimensión 1: Tipos de sustancias consumidas

Una primera aproximación al consumo de drogas de tipo opioides que puede ser considerada
significativa, no la encontramos en el número de consumidores sino en cómo aumenta su
presencia en el mercado de sustancias por la amplitud y diversidad de este. En este sentido, a
partir de una entrevista estructurada realizada a personas en proceso de tratamiento por uso
de drogas convencionales como cocaína, marihuana, alcohol, entre otros, se registró que
también habían consumido sustancias de tipo opioide nombradas en el siguiente gráfico 7.

Además, en el total de entrevistados, se encontró que las sustancias de tipo opioides más
consumidas son codeína (32%), heroína (16%), tramadol (14%), como los más resaltantes.

Sustancias de tipo opioide más consumidas

Fentanilo 2%

Morfina 2%

Metadona 2%

Oxicodona 2%

Tramadol 14%

Heroína 16%

Codeina 32%

0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35%

Fuente: estudio propio

34
El fenómeno de las Nuevas Sustancias Psicoactivas (NSP) y de drogas emergentes constituye una de
las principales tendencias actuales del problema mundial de las drogas, no sólo para el tratamiento,
sino también para la salud pública y las políticas de drogas en general. Si bien la mayoría de las nuevas
sustancias que aparecen en las Américas tienen una prevalencia baja, su impacto potencial en la
salud es significativo. Los resultados de estos estudios evidencian una tendencia poco alentadora por
el número de vidas perdidas, por el impacto económico y por las señales que indican que es probable
que el uso de dichas drogas continúe propagándose a largo plazo, lo que las convierte en un punto
clave de preocupación para los Estados Miembros de la OEA (CICAD/OEA, 2017)39.

En el presente estudio, se han identificado en total veintidós (22) NSP que han sido consumidos
alguna vez en su vida por las personas en tratamiento entrevistadas, estas sustancias son:

NSP identificadas como droga de consumo

Fuente: estudio propio

39
Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), Organización de los Estados Americanos (OEA). (2019)
Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas, Washington, D.C.

35
Cabe mencionar que ninguno de los entrevistados está en tratamiento específico por consumo
de opioides y NSP, sino por otras drogas más convencionales como cocaína, marihuana, alcohol,
entre otros; sin embargo, durante la entrevista refieren que han consumido de manera
complementaria y/o mezclando con la finalidad de incrementar o disminuir el efecto de las
drogas de uso frecuente.

Ahora, respecto a las NSP más consumidas, como se aprecia en el gráfico 8, el grupo de los
alucinógenos, seguido por los estimulantes, son los grupos que registran mayor cantidad de
sustancias identificadas. Asimismo, se aprecia que un grupo de sustancias identificadas no se
asocia a ningún grupo porque no hay evidencia al respecto, sin embargo, se considera como
“otros” porque son nombradas por los entrevistados.

Grupo de sustancias consumidas según su mecanismo de acción

18%

32%

9%

9% 27%

Fuente: estudio propio

36
A continuación, se describe las características generales de las sustancias que se registran en la
figura 2.

- DMT (Dimetiltriptamina) prototipo de las triptaminas y cuya estructura química


corresponde a un grupo indólico conocido como N-NDimetiltriptamina o DMT. La
forma más común de obtenerlo es mediante la planta conocida como Ayahuasca que
crece en regiones de América del sur específicamente en Brasil, Colombia, Ecuador,
Venezuela, Perú y Bolivia. Fórmula: C12H16N2
- Floripondio (Brugmansia) planta considerada como sagrada por los pueblos indígenas
de América del Sur, principalmente de Perú y Ecuador. Su consumo puede provocar
compromiso neurológico severo, generando un síndrome tóxico del que se han
descrito pocos casos en la literatura. Se sabe que desde hace algunos años se viene
popularizando su uso con fines recreativos, en una proporción que se desconoce.
- Ácidos (NBoMe) pertenece a la familia de las feniletilaminas psicodélicas de mediana
duración, se llevó al mercado haciéndose pasar por LSD. Presenta mayor accesibilidad
y margen de ganancia que el ácido cundo se vendía modalidad menudeo. Fórmula:
C18H22INO3
- Tucibi (2CB) también es conocida como venus, eros, nexus o polvo rosa, es una
feniletilamina psicodélica de la familia 2C y se consume habitualmente en polvo o
también en pastillas o cápsulas. Fórmula: C10H14BrNO2
- Mefedrona (4-metilcatinona) también conocido como Miau Miau, es un estimulante
sintético de la familia de las catinonas. Se puede encontrar en forma de polvo blanco
o tabletas. Sopbre su consumo, esta puede ser ingerida, inhalada o incluso inyectada,
el efecto resulta parecido a la cocaína y la metanfetamina. Fórmula: C11H15NO
- Hongos, existen cerca de un centenar de hongos que contienen proporciones
variables de psilocibina y psilocina, sustancia alucinógena natural encontrada en la
mayor parte de los hongos psilocibios.
- Salvia, es una planta autóctona de las zonas forestales en Oaxaca, México, que
contiene el principio activo salvinorina A, que es una sustancia alucinógena.
- Metilona, también conocida por 3,4-metilendioxi-N-metilcatinona (MDMC, bk-MDMA,
M1), es un psicotrópico de la familia de las feniletilaminas, anfetaminas y catinonas con
propiedades empatógenas, psicodélicas y estimulantes. Fórmula: C11H13NO3
- Sales de Baño, son distintos productos con diversos estimulantes derivados de la
catinona, incluyendo la mefedrona, pero en combinaciones distintas de
Metilendioxipirovalerona (MDPV), metilona e incluso catinona, la presentación en el
mercado es como si fueran sales minerales para baño.

37
- 4MEC, es una sustancia que genera efectos estimulantes y euforizantes como la
anfetamina o la cocaína. Pertenece al grupo de las catinonas que son un tipo de
fenetilaminas estimulantes. Fórmula: C12H17NO
- Speed, también es conocida como la “droga de los pobres”. Es la mezcla de heroína sin
refinar y sulfato de cocaína y se consume de diferentes formas, ya sea vía nasal
esnifándola, vía oral fumando y vía intravenosa con una jeringa.
- Poppers (Nitrito de amilo), es un compuesto químico que se presenta en estado
líquido de color amarillo transparente, es altamente volátil, tóxico e irritante. Es
altamente inflamable y narcótico por inhalación. Fórmula: C5H11NO2
- Papel (Familia2C) compuesta por una larga lista de moléculas denominadas 2C. El 2C-
B. Algunas de las moléculas más populares son: 2C-I, 2C-C, 2C-T-2 y 2C-T-7. Aunque los
efectos varían en cada caso de manera sutil, el grupo de sustancias puede ser
catalogado como de fenetilaminas, que provoca un estado psiquedélico o ligeramente
alucinógeno, además de una ligera estimulación que permite mantenerse despierto
por largos periodos.
- Spice, su nombre en inglés hace alusión a un condimento y fue uno de los primeros
productos que aparecieron en el mercado alrededor del año 2000. También conocido
como K2 o Kronic. Hoy en día el nombre se utiliza para referirse en general a los
preparados “herbales” a los que se les rocía cannabinoides sintéticos.
- Rola (concentrado de marihuana) también conocido como Kifi, se compone de los
tricomas, que son las estructuras cristalinas que recubren la superficie exterior de los
cogollos, donde están los cannabinoides, separadas del material vegetal seco, es una
extracción en seco.
- Krokodil (Desomorfina) es una mezcla de codeína, gasolina o petróleo, esta droga
provoca lesiones en el cuerpo de tono verdoso y aspecto escamoso que recuerdan a
la piel de un cocodrilo, es una droga de elaboración casera a partir de una compleja
cadena de reacciones químicas y mezclas. Fórmula: C17H21NO2
- Gato (Ketamina) también conocida como “Kit Kat” o “Special K” es una sustancia
disociativa con efectos alucinógenos, que regula el dolor y la ansiedad y crea más
adicción que la marihuana y la cocaína. Esta droga que fue creada con fines
veterinarios, por su efecto anestésico y analgésico, pero el fácil acceso hizo que se
desvirtuara dicho uso. Su presentación original es líquida, sin embargo en el mercado
la ofrecen en polvo para su inhalación. Fórmula: C13H16ClNO
- Polvo de Ángel (Fenciclidina) es una droga disociativa usada como agente anestésico
que posee efectos alucinógenos y neurotóxicos. También se conoce como Píldora de
la paz o Hierba mala (cuando es consumida en combinación con la marihuana).
Fórmula: C17H25N

38
3.2. Dimensión 2: Modalidades de consumo

Se vive en una época en donde el consumo (en el sentido amplio) se convierte en el motor
principal de la vida de muchas personas, aparece como organizador y regulador social, sentando
las bases para una cultura adictógena que no se limita a lo que tradicionalmente se denomina
droga (Gómez, 2013)40.

En los últimos años, en algunas regiones, han aparecido nuevas modalidades de consumo de drogas,
principalmente en escolares. Por ejemplo, una de las modalidades es la mezcla entre cocaína y harina
similar a las torrejas, otra es el "jarabe para la tos" al que se le agrega caramelo para hacer más
potente el efecto de la codeína. Además, al respecto, el especialista en prevención de la Dirección
Regional de Educación de Loreto, Augusto Huayana, refiere que ahora también los jóvenes fuman lo
que se conoce como "tela de araña” o “Spiderman", siendo en la actualidad una de las modalidades
más nocivas para la salud. Muchos de estos estudiantes se valen de modalidades como la de toser
en clase y engañar a los maestros para pasar por enfermos de gripe que requieren de
"jarabe"(DEVIDA, 2019)41.

Además, los entrevistados coinciden, en su mayoría, que las sustancias antes mencionadas no
son difíciles de producir, transportar e incluso de enviar vía courier, porque son desconocidas y
pasan desapercibidos por sus formas de presentación, además no hay normativas que prohíban
su uso y las autoridades de competencia no están preparadas, por el contrario, desconocen
sobre este tipo de sustancias.

Formas de presentación de drogas opioides y/o NSP

Fuente: estudio propio

40 Gómez, R. (2013). Drogas, consumo y época: alcohol en atracón (binge), policonsumo y adicciones sin sustancias. Los nuevos
fenómenos y sus desafíos. V Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. Buenos Aires.
41 https:⁄⁄www.devida.gob.pe⁄-⁄identifican-nuevas-modalidades-de-consumo-de-drogas-en-escolares-en-iquitos

39
Además, también podemos identificar modalidades de consumo de sustancias opioides y NSP:
el 17% de entrevistados han consumido vía inyectable, un 16% vía fumada, mientras que otros
67% de entrevistados refieren otras formas de consumo tales como vía inhalatoria, esnifada, oral
(comiendo o bebiendo) y través de la vía ocular. Un dato que destacar, respecto a esta variable,
es que todos los que usaron vía inyectable, lo hicieron con jeringa nueva y de manera individual.

Modalidades de consumo de drogas

Fuente: estudio propio

40
3.2.1. Edad de inicio

Respecto a la edad de inicio, algunos manifiestan que iniciaron su consumo a los 13 años. A
continuación, se puede apreciar en el gráfico los rangos de edad en los que se iniciaron en el
consumo los entrevistados según el sexo:

Edad de inicio según sexo

13 -18 19 - 29 30 - 39

Fuente: estudio propio

En el gráfico 10, un dato significativo a considerar es que hay mayor número de hombres que se
iniciaron en el rango de edad de 19 a 29 años, mientras que más mujeres (considerando la
población proporcional por sexo) se iniciaron en el rango de edad entre 13 a 18 años.

3.2.2. Personas con quienes se inició en el consumo

Respecto a con quienes se inició en el consumo, la mayoría refiere con los amigos/as y un grupo
menor con desconocidos. Un dato por considerar es que ninguna de los entrevistados se inició
en el consumo con su papá o mamá.

41
Personas con las que se inició en el consumo

Hermano/a
Otro 1%
20%

Amigo/a
79%

Hermano/a Amigo/a Otro

Fuente: estudio propio

3.3. Dimensión 3: Lugares de consumo

Respecto a esta dimensión, no se evidencia de manera significativa un solo lugar, encontramos


respuestas variadas (casa abandonada, la esquina del barrio, cancha deportiva, el cerro). La
alternativa “otros” recoge mayor número de respuestas.

Lugares de consumo por primera vez


En su casa En el parque En una discoteca Trabajo Otro

15%

18%
54%

11%
2%

Fuente: estudio propio


42
3.4. Dimensión 4: Factores de riesgo del consumo

3.4.1. Razones que llevaron a consumir sustancias por primera vez

La principal razón que impulsó al primer consumo, en su mayoría, es la curiosidad y, cuando se


refirieron a la alternativa “otra”, coincidieron en que empezaron a consumir este tipo de sustancias
por la adicción que tenían a las drogas más convencionales: “buscar sustancias que le den mayor
potencia a lo que ya estaba consumiendo”, refiere uno de los entrevistados.

Razones para consumir la sustancia por primera vez según porcentaje global
LA RAZONES QUE LLEVARON A CONSUMIR
N.° OPIOIDES NSP
SUSTANCIAS POR PRIMERA VEZ
1 Por curiosidad 61,8% 66,7%
2 Por presión de los amigos 11,8% 7,4%
3 Porque sentía mucho dolor 5,9% 3,7%
4 Porque no sabía lo que era 5,8% 3,7%
5 Otra 14,7% 18,5%
TOTAL 100% 100%
Fuente: estudio propio

3.4.2. Tiempo transcurrido entre la primera y la segunda vez de consumo

La mayoría de los entrevistados refiere que el tiempo que transcurrió para consumir por segunda
vez esta sustancia iba de entre un día a varias semanas (antes de un mes). Algunos refieren lo que
buscaban con el consumo de estas nuevas sustancias o los opioides. “A veces se utilizaba para nivelar,
pero otras veces era por la búsqueda de tener sensaciones más fuertes y con estas sustancias sus
efectos son más inmediatos, por eso uno se engancha rápido”, refiere uno de los entrevistados.

Tiempo transcurrido entre la primera y segunda vez de consumo según porcentaje global
TIEMPO QUE PASÓ ENTRE LA PRIMERA VEZ Y
N.° OPIOIDES NSP
UNA SEGUNDA VEZ DE CONSUMO
1 Un día o menos 32,4% 33,%
2 Varios días 17,6% 7,4%
3 Una semana 5,9% 25,%
4 Varias semanas 17,7% 14,%
5 Un mes 2,9% 0,0%
6 Varios meses, pero menos de 6 meses 2,9% 3,7%
7 Otro 20,6% 14,%
TOTAL 100% 100%
Fuente: estudio propio

43
3.4.3. Accesibilidad a la sustancia

La adquisición de sustancias opioides o NSP, en realidad, depende del tipo que se intente
conseguir. Sin embargo, en general, existe una opción “fácil” según las respuestas más
frecuentes de los entrevistados: “a pesar de ser fácil de conseguir, este tipo de sustancias en
realidad circula en ambientes fichos, es decir, reuniones de gente con billete, fiestas privadas, si
tienes dinero todo lo consigues fácil”, refiere uno de ellos.

Accesibilidad a la sustancia según porcentaje global


CONSIDERA QUE LA SUSTANCIA QUE USA O USÓ, ES
N OPIOIDES NSP
FÁCIL O DIFÍCIL DE CONSEGUIR EN EL PERÚ
1 Muy fácil 17,6% 11,1%
2 Fácil 52,9% 63,0%
3 Difícil 26,6% 22,2%
4 Muy difícil 0,0% 0,0%
5 No sabe/No Responde 2,9% 3,7%
TOTAL 100% 100%
Fuente: estudio propio

3.4.4. Ponderación del costo

La mayoría considera que en general las sustancias antes mencionadas son baratas, aunque un
grupo significativo considera tanto a los opioides como a las NSP como sustancias caras cuando
se observan específicamente. Uno de ellos refiere que “caro o barato, depende de las sustancias:
la heroína, el fentanilo, el LED, popper, etc. acá en el Perú son más caros; pero las pepas, los
ácidos y los hongos son baratos, por ejemplo, la heroína te cuesta unos 60 dólares, mientras que
un blíster de pepas te cuesta 10 soles o el jarabe, 15 soles, está al alcance de cualquiera”.

Ponderación del costo según porcentaje global


N PONDERACIÓN DE COSTO OPIOIDES NSP

1 Barata 64,7% 66,7%


2 Cara 35,3% 33,3%
TOTAL 100% 100%
Fuente: estudio propio

3.4.5. Consumo de sustancias haciendo mezclas

Un término que también se aborda en esta problemática es el de “policonsumo”. Este se


entiende como el consumo de más de una droga o de más de un tipo de droga por una persona,
al mismo tiempo o una detrás de otra y, por lo general, con la intención de aumentar, potenciar
o contrarrestar los efectos de otra droga. En este sentido, el policonsumo de drogas puede tener

44
distintas motivaciones y estar asociado a diferentes conductas (OEDT, 2009)42.

Según los datos recogidos en las entrevistas, la mayoría manifiesta que el consumo de opioides
y NSP se da en la mezcla con más de una droga. Algunos entrevistados refieren: “cuando he
consumido marihuana, algunas veces me he tomado una pepa (Aprazolam, Oxicodona o
Tramadol) para estar más tranquilo cuando estoy desesperado o a veces para estar más en
onda”; “cuando he consumido alcohol lo he mezclado con jarabe o a veces con gaseosa”; “yo he
sido cocainómano y muchas veces lo he mezclado con pepas, cuando me aceleraba la cocaína,
me asustaba y la bajaba con una pastilla”; “en las discotecas alcohol, marihuana, pero cuando
quería algo más rápido la mezclaba con algunas inhaladas de poppers¡”; “par de veces he fumado
heroína mezclando con marihuana”; “a veces la marihuana la mezclaba con las pastillas, trituraba
y lo echaba en el armado”; “el alcohol casi siempre se mezcla con todas las drogas, cuando uno
está borracho le mete de todo”.

Consumo de sustancias haciendo mezclas según porcentaje global


N.° CONSUMO DE SUSTANCIAS MEZCLANDO OPIOIDES NSP

1 Si la mezclo 85,3% 100,0%


2 No la mezclo 14,7% 0,0%
T
TOTAL 100% 100%
Fuente: estudio propio

3.5. Dimensión 5: Frecuencia de consumo

En el caso de la población investigada, se puede determinar que, del total de personas


entrevistadas, ninguna ha consumido el último mes (todos están en proceso de tratamiento); el
último año, el 11,5% ha empleado sustancias opioides y 15,6%, NSP; en cuanto si han consumido
alguna vez en su vida, 88,5% probaron opioides y 84,4%, NSP.

Frecuencia de consumo de drogas según procentaje global


N.° FRECUENCIA DE CONSUMO OPIOIDES NSP

1 Alguna vez en su vida 88,5% 84,4%


2 Alguna vez en el último año 11,5% 15,6%
3 Alguna vez en el último mes 0,0% 0,0%
TOTAL 100% 100%
Fuente: estudio propio

42
Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) (2009) Informe anual de 2009 sobre el problema de la
drogodependencia en Europa, Policonsumo de drogas: patrones y respuestas.

45
3.5.1. Historia de consumo de otras drogas

Un dato para destacar es que el 100% de los entrevistados manifestaron que han consumido
alcohol, siendo para algunos de ellos la sustancia de inicio para consumir las otras drogas,
incluidas las de tipo opioide y NSP. En segundo lugar, el tabaco y la marihuana son sustancias
que han sido consumidas por la mayoría de entrevistados, seguido por la cocaína y pasta básica,
como se evidencia en el siguiente gráfico:

Consumo de otras drogas

22

100

100 120

Fuente: estudio propio

46
PARTE IV

ESTADO SITUACIONAL DEL


CONTROL Y CONSUMO DE
OPIOIDES Y NUEVAS
SUSTANCIAS PSICOACTIVAS
EN EL PERÚ
4.1. Una aproximación sobre la presencia de opioides y NSP en el Perú

Respecto al Perú, encontramos algunos datos referidos al mercado ilegal de la amapola que
funciona desde hace varias décadas, tal es así que, en el 2004, el Ministerio del Interior identificó
223 distritos con áreas potenciales para cultivos de amapola en Amazonas, Piura, Cajamarca, La
Libertad y San Martín. Si bien las superficies para el cultivo de amapola o adormidera y
marihuana no parecen ser aún significativas, las incautaciones que se realizan anualmente de
estos cultivos o sus derivados (morfina, heroína, etc.) revelan que siguen presentes en el
mercado ilícito de drogas peruanas (IDEI, 2011)43. En la tabla 11, se puede apreciar las regiones
en las que se ha detectado cultivos de amapola, siendo los departamentos de: Cajamarca,
Amazonas, San Martín y Huánuco, los que concentran la mayor actividad productiva de esta
sustancia. En esta misma línea, un dato a resaltar es lo informado por la PNP sobre los insumos
empleados para procesar amapola que ingresan por la frontera norte desde el lado ecuatoriano,
a través de Tumbes-Piura y de los ríos Napo y Pastaza; y desde el lado colombiano, a través del
río Putumayo. En las últimas décadas, se ha identificado el ingreso de ciertos insumos desde el
lado de Brasil, a través de los ríos Amazonas, Yavarí y Madre de Dios (DEVIDA, 2017)44.

Zona de cultivo de amapola

ZONAS REGIONES PROVINCIAS, DISTRITOS Y/0 LOCALIDADES


Norte Piura Ayabaca, Morropón, Huancabamba
Lambayeque Incahuasi, Cañaris (Ferreñafe), Motupe (Lambayeque)
Cajamarca San Ignacio, Jaén, Cutervo, Chota, Santa Cruz, Bambamarca, Celendín
Amazona Bagua, Luya, Rodríguez de Mendoza.
San Martín Moyobamba, Rioja, Huallaga
Centro Huánuco Huánuco, Pachitea, Ambo, Humalies
Pasco Pasco
Sur Huancavelica Churcampa, Tayacaja
Ayacucho Huanta, La Mar
Apurímac Andahuaylas, Abancay

Fuente: MININTER – DINTID - DIGIMIN

43 Instituto de Estudios Internacionales (IDEI). (2011). Lucha Contra el Narcotráfico en el Perú: una Estrategia para el Gobierno 2011-

2016. Pontificia Universidad Católica del Perú


44 Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA). (2017) Estrategia Nacional de Lucha Contra las Drogas 2017-2021.

Lima, Perú.

48
En el año 2013, la PNP intervino un laboratorio dedicado a la conversión de látex de opio en
morfina, ubicado en el distrito La Coypa, provincia de San Ignacio, en el departamento de
Cajamarca. Sin embargo, según la PNP durante el 2014, 2015 y 2016, disminuyó la incautación
de látex de opio y no se registró confiscación de morfina y heroína como se observa en el gráfico
14. Por otro lado, vemos también que los picos más altos están entre 2001 y 2004, a excepción
del 2002 que solo registro seis hectáreas. Llama la atención que, al igual que entre los años 2014
y 2016, en 2011 no se registre erradicación de cultivo de amapola.

Erradicación de cultivos de amapola 2000 – 2016 (ha)

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Fuente: PNP DIRECCIÓN EJECUTIVA ANTIDROGAS

49
4.1.1. Cultivo de amapola

En el Perú, de acuerdo con los registros de DEVIDA, CEDRO, PNP y la referencia en las entrevistas
de representantes como Ministerio Público y DIRANDRO, se ha identificado más de 30 puntos de
cultivo de amapola en los últimos 15 años, ubicándose principalmente en la zona norte y sierra
del Perú. Es preciso mencionar que las regiones identificadas ofrecen otras zonas con
condiciones geográficas que podrían favorecer el cultivo de amapola del opio.

Sembríos de amapola en el Perú

BOLIVIA

50
4.1.2. Destrucción de amapola

La Dirección de Control de Drogas y Cultivos Ilegales de la Dirección General Contra el Crimen


Organizado (DGCO) del Ministerio del Interior (2011 - 2019) reportó que en los últimos 9 años se
habían destruido 21,110 kg de amapola. Esta cifra solo obedece a las muestras llegadas a los
laboratorios de la DGCO, pues las incautaciones e intervenciones del cultivo de amapola se
destruyen en las regiones de origen y en un tiempo inmediato de acuerdo con los
procedimientos establecidos en la legislación peruana. Este procedimiento se ha dado cada año
a excepción de 2015.

Destrucción de amapola en los últimos 9 años (kg)


AÑOS 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 TOTAL

Destrucción de
amapola (Papaver 3,18 2,11 5,13 4,54 - 0,35 4,98 0,31 0,49 21,11
somniferum) en
kilogramos

Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

4.1.3. Destrucción de sustancias de tipo opioide

De acuerdo con los reportes de la Dirección de Control de Drogas y Cultivos Ilegales de la


Dirección General Contra el Crimen Organizado (DGCO), la tendencia de sustancias de tipo
opioide destruidas durante los últimos 9 años (2011 – 2019) se han realizado siempre por encima
de las metas anuales planteadas por la institución. Los picos más altos de eliminación fueron en
los años 2012 (97,725), 2013 (78,290) y 2014 (95,270). A partir del 2015, se aprecia una tendencia
de disminución de la cantidad de drogas eliminadas por año. Sin embargo, en 2019 volvió a subir
por encima de la cantidad registrada el año 2015.

51
Destrucción de sustancias de tipo opioide en los últimos 9 años (kg)
TIPO DE DROGA 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 TOTAL

Alcaloides de 21,300 8,525 70,315 8,720 5,955 7,500 13,335 8,045 14,165 157,860
opio
Derivado del 1,220 1,220
opio (heroína)
Clorhidrato de 1,010 1,640 2,785 5,435
heroína
Látex de opio 89,200 4,825 87,000 25,380 3,495 18,470 228,370

Morfina 1,930 1,930

P TOTAL (kg) 22,310 97,725 78,290 95,720 31,335 12,635 13,335 10,830 32,635 394,815

Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

Destrucción de sustancias de tipo opioide (kg)

120.000

100.000 97.725 95.720

80.000 78.290

60.000

40.000 32.635
31.335
20.00 22.310 13.335
12.635 10.830
0.00 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019

Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

52
4.1.4. Látex de opio

La principal atracción de la extracción del látex de opio para los campesinos radica básicamente
en el aspecto económico. Cabe señalar que de 1 hectárea de amapola se obtienen 8 kilos de
látex de opio; de 10 kilos de látex de opio se obtiene 1 kilo de morfina; y de 1 kilo de morfina, 1
kilo de heroína (CEDRO, 2018)45.

Por otro lado, de acuerdo a las entrevistas realizadas en el Centro de Investigación y estudios
estratégicos contra el tráfico ilícito de drogas y Unidad de Criminalística (UNICRI) de la DIRANDRO
así como DGCO de MINTER (2019), las rutas de ingreso al Perú de los insumos para la
transformación del látex de opio en morfina generalmente se da por el norte del país a través
de los ríos Napo y Pastaza hasta la selva peruana (frontera con Ecuador), por el río Putumayo
(frontera con Colombia) y a través de los ríos Amazonas, Yaraví y Madre de Dios (frontera con
Brasil).

Haciendo una revisión de registros entre el 2011 y 2019, la Dirección de Control de Drogas y
Cultivos Ilegales del MININTER (2019) reportó la cantidad de látex de opio destruidos por año. En
este informe, se observa que los picos más altos se dan en 2012 y 2015, luego se aprecia una
tendencia de disminución; sin embargo, en 2019, vuelve a subir significativamente como se
aprecia en la siguiente tabla y gráfica:

Cantidad de látex de opio destruido (lt)


AÑOS 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 TOTAL
Látex de opio
- 89,200 4,825 87,000 25,380 3,495 - - 18,470 228,370
destruido (lt)
Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

El cultivo de la amapola en el Perú es ilícito y por tanto sujeto a penalización. La ley Nº 28002 del
año 2003 señala la obligatoriedad de su erradicación, consecución de terrenos y pena de cárcel.
En ese sentido, en los últimos 9 años se han destruido un total de 228,370 litros de látex de opio.
(Dirección de Control de Drogas y Cultivos Ilegales, 2019)46.

45
Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO). (2018). El Problema de las Drogas en el Perú
2018. Lima, Perú.
46
Dirección de Control de Drogas y Cultivos Ilegales (2019), Reporte de drogas opioides y sintéticas destruidas entre el 2011 y 2018,
Perú.
53
Cantidad de látex de opio destruido (lt)
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
2 0 11 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019
Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

4.1.5. Alcaloides de Opio

De acuerdo con los reportes de la Dirección de Control de Drogas y Cultivos Ilegales de la Dirección
General Contra el Crimen Organizado (DGCO) del Ministerio del Interior (2019), en los últimos 9 años
se han destruido 155,40 kilos de alcaloides47.

A continuación, se presenta la totalidad de alcaloides de opio destruidos en los últimos 9 años en las
instalaciones de DGCO.

Destrucción de Alcaloides de opio (kg)


AÑOS 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 TOTAL
Alcaloides de
21,300 8,525 70,315 8,720 5,955 7,500 13,335 8,045 14,165 157,860
opio destruido
Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

Cantidad de alcaloides de opio destruido (kg)

80
70
60
50
40
30
20
10
0 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2010 2018 2019 2020

Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

47 Ibíd.

54
4.1.6. Drogas de tipo opioides identificadas e incautadas en los laboratorios de la UNICRI -
DIRANDRO.

De acuerdo con los registros del Área de Control de Drogas - Química Forense de la Unidad de
Criminalística (UNICRI) - DIRANDRO de la PNP (2019), entre los años 2007 y 2019, se han identificado
una serie de sustancias de tipo opioide a partir de los análisis correspondientes realizados a las drogas
intervenidas y llevadas a los laboratorios de la UNICRI. Sus resultados demuestran que se presenta,
con mayor frecuencia y en mayor cantidad en comparación a las otras sustancias encontradas, la
morfina y la heroína.

Frecuencia de decomisos de drogas de tipo opioide


SUSTANCIAS DE TIPO OPIOIDE TOTAL
HEROÍNA 33
MORFINA 39
OXICODONA 7
TRAMADOL 3
CODEÍNA 6
TOTAL 88
Fuente: UNICRI - DIRANDRO (2019)

Cantidad de sustancias tipo opioide (kg) recibidos por laboratorio de la UNICRI de la


DIRANDRO (PNP)

CODEINA 6.8
6.8
TRAMADOL
3.4

OXICODONA 3.4
8.0

MORFINA
44.3
HEROÍNA 8.0
37.5
0.0 10.0 20.0 30.0 40.0 50.0

Fuente: UNICRI - DIRANDRO (2019)

48 Unidad de Criminalística (UNICRI) DIRANDRO de la Policía Nacional del Perú (2019), Reporte de drogas de tipo opioide entre el
2007 y 2019. Perú.

55
Asimismo, se puede apreciar la frecuencia de recepciones de sustancias de tipo opioide en el
laboratorio UNICRI por año en el gráfico 1949.

Frecuencia de decomisos de drogas de tipo opioide por año, 2007-2019

16

14

12

10

2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019
0
Fuente: Dirección de Dontrol de Drogas y Cultivos Ilegales (2019)

4.1.7. Tendencia de medicamentos controlados robados - Dirección General de


Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID)

De acuerdo con los reportes de DIGEMID, entre el 2013 y 2019, las cifras de robo han ido
variando por años y no se evidencia una tendencia de disminución ni de incremento. Sin
embargo, se observan cifras significativas en la cantidad de robo, principalmente, de fentanilo
y codeína, como se describe a continuación50:

Cantidad de sustancias controladas robadas por año


N° 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019
1 Fentanilo 0,5 mg/10mL (Solución Inyectable) 546 0 5,107 0 5 2 300
2 Codeína, Jarabe x 60 ml (unidades) 0 0 0 12 0 103 184
3 Oxydonna 5mg Tabletas (Recubiertas x 100) 0 0 0 0 2 0 0
4 Tramadol (Caja 30 capsulas) 0 0 0 0 2,090 726 128
Fuente: DIGEMID

49
Op. Cit. UNICRI - DIRANDRO, 2019
50
Op. Cit. DIGEMID, 2019

56
4.2. Caracterización de la problemática de opioides y NSP

A continuación, se presenta una caracterización de la problemática de opioides y NSP a partir


de las percepciones de responsables institucionales y operadores de servicios que
participaron en el estudio realizado.

4.2.1. Impacto del consumo de opioides y NSP

Con relación a la percepción de los entrevistados sobre la relevancia del tema, se encontraron
dos tipos de posturas. Primero, están aquellos que consideran que el consumo de estas
sustancias sí podría convertirse en un problema a futuro, incluso algunos comentaron sobre
cierta información que podría dar pistas de ello; también tendría que ver la mayor exposición
y curiosidad que existe actualmente por parte de los jóvenes a las drogas en general y,
particularmente, a aquellas que resultan más novedosas; además, afirman que con el pasar
del tiempo los derivados de la amapola podrían ser más accesibles económicamente, tal como
se ha dado en el caso de la cocaína. En segundo lugar, se encuentran aquellos que creen que
su consumo no llegará a ser importante y que, por tanto, es poco probable que se desarrollen
acciones o políticas específicas para ello; los motivos que se dan son diversos, como se verá
más adelante.

Percepción sobre el posible impacto del consumo de opioides y NSP

Posible futuro problema


No será problema
ü Globalización y moda en el consumo de
ü Drogas producidas en Perú son más
opiáceos
baratas y accesibles
ü Progresiva reducción de precios de los
ü Los consumidores en Perú buscan
opiáceos en el Perú
estados de euforia que no se
ü Mayor acceso a información sobre oferta consiguen con los opiáceos
y formas de consumo en redes sociales

Fuente: estudio propio

57
56
En primer lugar, se presentará a aquellos que manifestaron que el tema sí puede llegar a ser
un problema. Uno de ellos es de la DGCO, donde se expresó que la Estrategia de Control de
Drogas actual considera también al cultivo de amapola como ilegal y que, según la proyección
de sus datos, el consumo de los derivados va poco a poco en aumento:

Sí, es de mucha importancia. En la Estrategia de Control de Drogas 2017 se habla de


los cultivos ilegales de hoja de coca, de marihuana, de amapola.
[Entrevistador: ¿Considera que puede llegar a ser un problema de salud pública?]
Sí, por cómo va la proyección del incremento y las estadísticas en un futuro podría
darse, porque las estadísticas lo demuestran.

También está el caso del Hospital Regional de Tacna que, como ya se ha mencionado en otros
puntos, es particular por su cercanía y familiaridad con el caso chileno, donde el problema
tiene mucha más notoriedad, por lo que se considera que no sería extraño que algo similar
esté empezando a darse en el caso de esta región, solo que aún no se ha registrado en los
datos: “Sí (cree que puede ser un problema). En lugares como Chile es un problema de salud
pública. El problema lo tenemos, pero no lo estamos identificando”.

De otro lado, el entrevistado de la DIRANDRO explicó que se deben de considerar las


diferencias entre los tipos de sustancia, pues hay algunas que se usan para el caso de ciertas
enfermedades, mientras que otras han empezado a circular más entre los jóvenes. Asimismo,
afirma que conforme haya una variación en los precios su consumo podría aumentar
considerablemente:

El fentanilo tiene un uso médico para los pacientes que requieren calmar sus dolores,
generalmente, para el tratamiento de enfermedades neoplásicas. Bueno, de los cinco
grupos de sustancias que se tiene clasificadas como las nuevas sustancias
psicoactivas, pienso que ahorita está más para el tema de nosotros la ketamina, ya
tenemos también información que se vende… [Entrevistador: ¿A qué público se dirige
la ketamina?] Universitarios, sí tenemos información sobre eso. [Entrevistador:
¿Considera que el consumo de heroína, fentanilo u otros opioides es o debería ser
una preocupación de las instituciones peruanas?] Sí, yo considero que se va a marcar
el nuevo momento de las drogas en el Perú. Tenemos conocimiento que diferentes
niveles socioeconómicos vienen consumiéndolo, también hemos visto que hay
diferentes calidades de este tipo de producto, de los cuales el gran inconveniente es
que sigan incrementándose, y vaya a ser consumido por otro nivel socioeconómico.
Se asemeja quizá a la evolución de alguna sustancia más tradicional, no es totalmente
diferente a cuando apareció la marihuana o la pasta que inicialmente no eran tan
visibles, pero luego se han convertido en un problema. Especialmente la cocaína,
hace unos 30 de 35 años, aproximadamente, que no toda la gente consumía cocaína,

58
solamente era especificado, era destinado al consumo de cierta gente de poder
adquisitivo determinado, después se masificó y ahora es un grave problema en el
Perú.

De otra parte, el informante del INS opinó que las drogas tradicionales están comenzando a
ser opacadas frente a otras drogas que resultan novedosas para los consumidores jóvenes,
aunque reconoció que falta información: “No tengo estadística, pero por lo que veo en los
medios es que las drogas tradicionales están dejando de usarse, se ven más drogas nuevas,
sintéticas, en las reuniones que tienen los jóvenes”.

También está la apreciación de los entrevistados de CADES quienes alertaron sobre la falta de
atención y evidencia sobre drogas “nuevas” y, sobre todo, cómo abordarlo, además de sus
consecuencias perjudiciales en el organismo: “A mí lo que me preocupa, si te refieres a las
nuevas drogas, es que hay muy poca bibliografía de acá de Perú, entonces como que no
tenemos mucha ayuda para poder realmente ayudarle el 100% a la persona que tiene ese
problema, yo siempre siento que falta algo”.

A ello añadieron la descripción de una nueva droga de la que tienen conocimiento y a la cual
los jóvenes recurrirían en búsqueda de nuevas sensaciones:

Las drogas han venido evolucionando, cada vez se han vuelto más industriales, más
sintéticas, yo imagino que por los costos y por lo que generan, o sea la gente busca
las experiencias con las drogas desde otra perspectiva, digamos algo más fuerte,
que les haga sentir cosas completamente diferentes, a pesar de que está en riesgo
la vida. Hay las pastillitas a las que llaman 'Superman' que son estas drogas
sintéticas que son hechas a base de productos volátiles y que tienen euforizantes
sintéticos.

El especialista de CEDRO expresó, por su lado, que es muy posible que el consumo de drogas
sintéticas se incremente en nuestro país, ya que este fenómeno es global y, por tanto, el Perú
podría responder también a tendencias que se dan en otros lados del mundo, por lo que se
debe estar preparados:

Sí, es importante, es un fenómeno incontenible y globalizado el consumo, la venta y


el tráfico, entonces la prevención debe irse perfeccionando, debe instalarse en
colegios, es una obligación desde el Estado, organizaciones privadas hay que
prepararnos para esto, en el futuro podrían aparecer casos nuevos. A diferencia de
Chile, Argentina o Brasil, el problema es que nosotros no tenemos un sistema de
alerta temprana, no tenemos buena data policial, es muy probable que se estén
consumiendo ya cannabinoides sintéticos o alguna otra sustancia que solo se
consume en el extranjero y no acá. Hay que recordar que todo está globalizado,
ningún país se salva de esto.
59
Un punto en común en las citas presentadas es que casi todos concuerdan en la falta de
información que dé cuenta del avance de este tipo de consumo. Al parecer, lo que ellos
observan y perciben desde su experiencia no se ve reflejado en las estadísticas con las que se
cuenta.

Como se mencionó al inicio de esta sección, se tuvo también a otro grupo de especialistas que
opinó que el consumo de estas sustancias estaría lejos de convertirse en un problema de
relevancia nacional. Una primera razón, que fue mencionada por el personal del MINSA, es
que ya existen otras drogas con un consumo más consolidado en nuestro país, así como el
estigma asociado a estas sustancias:

[Entrevistador: ¿El Perú es o podría ser un país productor?] El país tiene las condiciones
para producir estas sustancias. [Entrevistador: ¿El Perú es o podría ser un país
consumidor?] Como amenaza, no, hay otras drogas instaladas en nuestro país, además
existe una estigmatización por algunas drogas, cuando se habla de opiáceos o
barbitúricos la gente lo relaciona con los que están en la calle, solos y perdidos.

Por su lado, el director de la ONG CRESER, expresó que mientras no haya mayor evidencia de
su consumo, no habrá una alerta: “La alerta se va a generar cuando aparezcan de manera
concreta y objetiva los casos, no lo encontramos en el cotidiano, porque no hay o porque no
se explora”.

El especialista de la ONG LIBERA opinó, en cambio, que el Perú presenta características


sociales que las diferencian de aquellos países donde el consumo de drogas sintéticas es más
extendido. Además, considera que el alto precio que aún presentan sería una suerte de factor
protector que evita que la compra se extienda a más grupos de nuestro país:

No considero que sea tan importante, enfocarnos en hacer un protocolo, podríamos


tratarlo dentro del sistema que tenemos, porque sí lo hemos hecho. Creo que en el
Perú tenemos algo que puede ser muy diferente a países del sur como Chile y
Argentina, más lo familiarizo con Colombia, porque tenemos el mismo problema,
pero hay otras variables sociales que nos diferencia de Colombia, como que en el
Perú tenemos algún factor protector a estas sustancias. Como factor protector
puede ser que las sustancias que consumimos acá son baratas, conseguir
marihuana, cocaína y tener un consumo de estas es sencillo. Las personas que
consumen heroína no encuentran en el mercado, tienen que hacer importaciones,
entonces eso hace sobrecosto, lo que puede hacer la persona es usar medicación,
conseguirse recetas o entrar al mercado negro de la medicación que también es
fuerte en el Perú.

60
Algo similar opinó el informante de la Gerencia Regional de Salud (GERESA) La Libertad, quien
afirmó que duda que el Perú se convierta en un país consumidor por la escasa capacidad
adquisitiva: “Viendo la economía, no creo que sea un consumidor potencial, quizá mínimo”.

Otro de los argumentos esgrimidos en esta línea, tiene que ver con las condiciones climatológicas.
En ese sentido, el especialista de AYUDEMOS dio su hipótesis al respecto:

No, porque el Perú tiene otro tipo de clima, y este tipo de droga normalmente se usa en
otros tipos de climas que son más bruscos. Perú tiene un clima, por lo menos te hablo
de costa, muy tropical, cálido, donde no hay más relevancia en este tipo de drogas,
porque también ya a esta altura con tantos años de este tipo de drogas, hubiéramos
tenido ya un problema de salud mucho más fuerte.

Una idea similar la dio el personal de Criminalística de Tacna de la PNP: “Si hablamos de la amapola
hay que ver las condiciones climáticas”.

Por otro lado, se tiene al psicólogo del Centro de Rehabilitación Escuela De Vida, desde donde se
manifestó también que el tema de la amapola no es nuevo, existe hace muchos años y que, a
pesar de eso, no ha habido un crecimiento del mercado de consumo. Inclusive, menciona, en el
caso de la cocaína, el nivel del consumo no es proporcional a las toneladas que se produce, lo que
hace concluir que el verdadero mercado de consumo está fuera de nuestro país:

Un poco haciendo el análisis con el caso de consumo y dependencia a las drogas


cocaínicas, se ve que definitivamente la producción de clorhidrato en relación al
consumo interno no es equivalente, no hay proporcionalidad. Es un consumo mínimo
de drogas cocaínicas lo que se da, tanto en población escolar y general, en comparación
a las toneladas que se produce, entonces obviamente el mercado es externo, no es
predominante el consumo interno. Entonces un poco mirando las prevalencias que
existen de consumo, no se genera una alerta o un riesgo respecto a los opioides, si bien
es cierto hay plantaciones de amapola desde hace bastantes años, pero no es un tema
nuevo o reciente sino de bastantes años; sin embargo, esto no se ha reflejado en un
mercado de consumo interno, entonces por ese lado podríamos decir que no hay un
alto riesgo al respecto. [Entrevistador: ¿Considera que puede llegar a ser un problema
de salud pública?] La verdad, no lo veo.

El informante de la DIRCRI ofreció algunos datos históricos vinculados al opio que dan luces de las
características sociales de su consumo, además de afirmar que no considera que estas sustancias
representen un problema en el corto o mediano plazo:

La drogodependencia viene por marihuana o algún producto derivado de la hoja de


coca, entonces ahí tiene mayor peso, pero ¿heroinómanos? la verdad, no sé. Recuerdo
que hicimos un artículo histórico precisamente sobre lo que significa el opio en el Perú,

61
pero básicamente estaba muy circunscrito a la colonia china, en ese sentido, hubo
una liga nacional anti amarilla que estuvo funcionando entre 1910 y 1920 que
básicamente trataba de acabar con la amenaza amarilla, porque supuestamente
significaba, por contagio, contaminar a las capas populares del Perú, llevándolos
precisamente al consumo de opio. Pero nunca creo que llegó a ser, digamos,
pandémico, si lo quieres llamar así, en relación a pasta básica o cocaína o
marihuana.

4.2.2. Población posiblemente más afectada por opioides y NSP

Los especialistas entrevistados manifestaron que consideran que la población posiblemente


más afectada por el consumo de estas sustancias son los adolescentes y jóvenes. Esto tendría
que ver con varios factores, como el hecho del inicio al acceso de dinero y a la apertura de la
manifestación de problemas emocionales, según fue expresado desde la GERESA La Libertad:
“Los jóvenes de 18 a 35, porque son independientes en el sentido económico y sería más fácil
conseguir la droga que los adolescentes. El desencadenante podría ser los problemas
emocionales”. En esa misma región, el representante del Gobierno Regional afirmó que esto
se ve reforzado por características de esta etapa: “Los adolescentes, quizá por la edad, la
naturaleza de conocer, son más arriesgados”.

Sin embargo, existiría tres factores importantes asociados al consumo de este tipo de drogas:
el nivel socioeconómico, la asistencia a ciertos eventos donde se consumen estas drogas y el
consumo previo de otras sustancias.

La mayoría de entrevistados considera que los jóvenes más afectados son los de clases
medias y altas, debido a su mayor poder adquisitivo y posibilidad de asistir a eventos como
las fiestas electrónicas en las cuales circulan este tipo de drogas. Esto fue sostenido, por
ejemplo, por personal de la DIRANDRO:

Sí, pienso que sí, porque la juventud siempre está buscando nuevas formas y bueno,
no tengo evidencia, pero tengo conocimiento de que viene siendo consumida en
universidades, en discotecas, en lugares socioeconómicos de gente
económicamente media-alta por el precio. Entonces el gran problema es que eso se
consolide, especialmente es en las fiestas electrónicas que hay acá en Lima.

62
De la Escuela de Vida: “Yo tengo una hipótesis, la gente que va a la música electrónica,
discotecas, tienden a consumir de todo”; del Hogar de Cristo: “La clase A y B, si me baso en la
económico, sobre todo adolescentes”; y del Hospital de Tacna: “Ahora el consumo es mucho
más en los colegios privados, porque tienen el poder adquisitivo”.

Existen especialistas que advierten que quienes tienen más posibilidades de consumo de
estas sustancias serían los que buscan mayor potencia y duración, es decir, consumidores
experimentados:

Muchos chicos están dispuestos a consumir, hay mucha información en YouTube,


en el internet. Los chicos hablan sobre cómo conseguir sustancias sin prescripción
y combinarlo con otras sustancias, cómo preparar nuevas sustancias, los que están
dispuestos a hacer eso no son nuevos consumidores, son experimentados y buscan
algo que dure más tiempo.

También están quienes destacan los casos de jóvenes vulnerables, debido a que forma parte
de familias disfuncionales o por la inmadurez que algunos presentan en esta etapa. Esto es
mencionado por el representante de AYUDEMOS:

Los adolescentes, los jóvenes, son la población más vulnerable, son aquellos que
todavía no tienen la capacidad como para poder desarrollar habilidades para la vida,
no hay habilidades psicosociales, entonces, son lo más vulnerables al consumo de
drogas.

Esto fue reforzado por el personal de CADES: “En el Callao las familias y chicos que vienen
tienen problemas de adicciones, la familia es muy disfuncional, los problemas de hogar, los
problemas situacionales que tienen que pensar, los chicos que mayormente vienen con 2 o 3
drogas o más de cinco drogas adicionales”.

Otro grupo que fue mencionado, aunque minoritariamente, es la población LGTBI. Esto fue
señalado por el entrevistado del Hospital Regional de Tacna y por el de la Escuela De Vida en
Lima:

Podría ser la población LGTBI que podría estar incurriendo en estos consumos, en
densidad poblacional no son significativamente mayoritarias, pero sí podrían estar
viéndose afectados.

63
Finalmente, solo una persona (de la Escuela de Vida) expresó que podría ser la población
penitenciaria, pero que todo dependería del costo: “Sé que en el penal de Sarita Colonia están
yendo muchos burriers51, muchos son heroinómanos, si hubiera la oferta de la heroína ellos
consumirían, si esa droga es buena y cuesta menos se irán por ella o si el efecto es duradero”.

4.2.3. Situación actual del consumo

La indagación sobre el tema del consumo con responsables de instituciones visibiliza que hay
una estabilidad en las cifras de consumidores. Como se registra en el siguiente testimonio,
algunos de los especialistas subrayaron que el país no reporta indicadores elevados sobre el
consumo y que la tendencia es relativamente estable:

El país no reporta indicadores estadísticamente elevados respecto al consumo de


drogas ilegales ni en población escolar, ni en población general. Es más, si uno revisa
la tendencia, más o menos desde el año 2002, en los diferentes estudios, ha habido
una tendencia a la baja y en caso de drogas ilegales sí ha habido, por ejemplo,
población escolar una tendencia a mayor prevalencia, pero no son estadísticamente
tan significativas.

Esto justificaría la priorización de otros temas frente al que se aboca este estudio. Algo que
explicaría estas bajas prevalencias sería, según el especialista:

... que las acciones desarrolladas en la última década han permitido que éstas no se
disparen, porque siempre se han mantenido acciones desde, digamos, desde las
políticas hasta las estrategias que se implementan sobre todo con la población
escolar, que es una de las poblaciones priorizadas por los diferentes sectores.

Esto coincide con lo referido por los especialistas de CEDRO, quienes consideran también que,
con excepción de la marihuana, no existe un incremento en el número de consumidores de
drogas ilícitas. Sin embargo, para varios especialistas del sector salud, las cifras podrían
responder más bien a limitaciones en la medición de casos. Por ejemplo, un representante de
la DIRESA Pucallpa, afirmó que los diagnósticos por consumo de drogas en escolares han
aumentado: “El número de diagnóstico de consumo de drogas en escolares es mayor, pero
los profesores prefieren no intervenir, debido a que los padres no participan como es debido”.
Lo mismo se expresó desde la DRE de Tacna.

51
Persona que transporta drogas por encargo.
64
Consumidores cada vez más jóvenes

Como se indicó, varios de los decisores y especialistas anotaron que existe una ampliación del
rango de edad de los consumidores quienes empiezan a probar estas sustancias cada vez
más temprano. Esto fue descrito desde el GORE La Libertad: “Aumenta en adolescentes y
jóvenes, antes teníamos a partir de los 15, 16, ahora a partir de los 12 en adelante. Incluso
encontramos niños de 8 años que empezaban con el terokal, tuvimos 2 casos”, y según
CEDRO: “La edad de inicio del consumo se ha reducido, con una edad promedio de 13 años e
inicios tempranos entre los 9 o los 10 años.”

Es necesario, entonces, iniciar con las acciones de prevención tempranamente y no esperar


hasta la secundaria para informar a los estudiantes y sus familias sobre los riesgos de las
drogas ilegales. Los especialistas y funcionarios consideran que podrían existir algunas
resistencias en el sector educación, no sólo porque estas actividades demandan más trabajo
de los docentes, sino porque algunos padres podrían oponerse a que se brinde información
de este tipo a sus hijos menores, aun cuando los programas se centren en desarrollar
habilidades como factor protector para el no consumo de drogas.

Aparición de nuevas drogas

Para la mayoría de los entrevistados, pero en particular para los representantes del Ministerio
Público, es importante considerar la aparición de nuevas drogas, particularmente las
sintéticas. Uno de los entrevistados de la DIRANDRO reconoce que en la actualidad hay cada
vez mayor circulación de nuevas drogas entre los jóvenes:

Nunca acaba, va en incremento siempre, nuevas drogas van apareciendo. Hay que
tratar de hacer investigaciones al respecto, porque a veces lo tradicional es ir sobre
lo que ya está, nada más, las drogas conocidas, la cocaína, la marihuana, los
opiáceos, pero ahora con el avance de tecnología y tanta cosa, viene la droga
sintética, en sus diferentes modalidades.

Como se verá más adelante, para algunos de ellos puede existir un sub-registro generado por
las dificultades para medir el consumo y detectar el tráfico de este tipo de drogas.

Ausencia de políticas particulares para las “nuevas drogas”

En las entrevistas realizadas, los especialistas afirmaron que no existía una política específica
para el caso de opioides, NSP y drogas sintéticas ya que “no existe un reporte oficial del Estado
peruano” y que solo el acceso a información es a partir de la atención a usuarios de servicios

65
de salud que son tratados por adicciones y sobredosis: “se tiene conocimiento de casos por
la presencia de algunos usuarios, particularmente extranjeros, con dependencia a opiáceos
en centros de rehabilitación”.

4.3. Capacidad de respuesta para atender la problemática de opioides y NSP en el Perú

4.3.1. Disminución de la demanda

4.3.1.1. Políticas y programas de prevención

La totalidad de los entrevistados coincidió en que no existía una política o estrategia de


prevención particular para opioides y NSP y que las acciones en torno al tema se veían
limitadas por una serie de factores vinculados con las falencias de las políticas utilizadas en el
país para la prevención de cualquier droga ilícita. Dentro de ellas destaca la falta de inversión
en estrategias particulares, la competencia entre programas del sector salud y el énfasis
puesto en la prevención de drogas ya conocidas.

Percepciones sobre la capacidad de respuesta preventiva del consumo


de opioides y NSP

Limitaciones de la
intervención Escaso presupuesto
preventiva

Énfasis en la
prevención de drogas
Limitaciones en la
ya conocidas Ausencia de coordinación
estrategias
específicas de
intervención
preventiva para
opioides y NSPs

Fuente: estudio propio

66
Tanto especialistas como decisores reconocen a DEVIDA como la institución especializada en
el tema de prevención y resaltan que hayan desarrollado un sistema de alerta temprana52 y
sus labores de promoción y capacitación a docentes que estarían fortaleciendo el trabajo en
los colegios. Esto fue mencionado por el personal de la DIRINCRI y DIGEMID. No obstante, no
se obtuvo más información al respecto. Indican además que sus acciones tienen que ver con
las drogas de uso más común, pero no se interviene sobre nuevas drogas o formas de
consumo o acceso. Como se observa en el siguiente testimonio, buena parte de los
especialistas resaltan la necesidad de desarrollar estrategias particularizadas en el caso de
opioides y NSP:

Hay un Plan Antidrogas que lo lidera DEVIDA, que habla de nuevos afrontes en la
detección, la intervención temprana, la capacitación, el entrenamiento, el manejo
de instrumentos, el trabajo con colegios en prevención universal, selectiva, indicada,
eso es bueno; sin embargo, desde la perspectiva sanitaria, todavía estamos en
pañales, la inversión es mínima. Se requieren de estrategias específicas para drogas
sintéticas, también que incluyan un enfoque de género, porque existen variaciones
importantes en el acceso y consumo.

Cada sustancia necesita una estrategia de intervención diferente, dependiendo además del
contexto, entonces las estrategias actuales no se adecúan a opioides como el fentanilo.

Desde el sector salud se indica que no se planifiquen acciones de prevención


específicas para opiáceos porque sus actividades dependen de datos
epidemiológicos que priorizan sustancias como alcohol, marihuana o PBC. Esto
también puede deberse a que no se captan o registran casos.

Sin embargo, como en el siguiente testimonio, los intentos de intervención particularizados


pueden afectarse por la falta de personal capacitado en la prevención de opioides y NSP:
“Estamos deficientes, porque no hay el personal capacitado para abordar ese tipo de
problemas”, según los entrevistados del Hospital Regional de Tacna.

Los entrevistados de la DIGEMID y la DIRANDRO no ofrecieron más información al respecto,


ya que tienen sus competencias abocadas a otras líneas de acción como el manejo del
fentanilo (en el caso del primero) y en el trabajo de control (en el caso del segundo).

52
El sistema de alerta temprana sobre drogas de Perú está en proceso de desarrollo y es coordinado por DEVIDA.

67
Limitaciones en las políticas de prevención de drogas ilegales

Para algunos especialistas las limitaciones en las actividades de prevención no son exclusivas
para los opioides y NSP, sino que corresponden a las debilidades de las políticas generales de
prevención desarrolladas en el país:

La estrategia de prevención enfatiza la coca y cocaína como si fuera el único


problema que se tienen con sustancias, lo cual no es cierto. No tenemos programas
específicos para la prevención del consumo de estas drogas. Tenemos Familia
Fuerte, pero este no es un programa de prevención de consumo de drogas, sino que
trata de fortalecer el entorno inmediato del consumidor, plantea mejorar las
relaciones internas de la familia, establecer criterios de regulación de espacios, esto
es para prevención de depresión, suicidio, violencia. En los colegios se siguen
haciendo charlitas puntuales, si esa es la prioridad no avanzamos. Tampoco hay
evaluación de impacto de las acciones preventivas.

Este hecho también tendría que ver con que no hay ONG's que se dediquen específicamente
a la prevención del consumo de estas drogas y que, desde DEVIDA, se han dispuesto recursos
para desarrollar acciones de prevención a municipios que no cuentan con el ordenamiento
normativo y que no cuentan con las capacidades o que el personal no es especializado. Sin
embargo, el mayor problema es que todas las acciones positivas y alentadoras no se
sostienen en el tiempo.

Competencia entre programas dentro del sector salud

Otro factor que juega en contra es el que se señala desde el Hospital de Tacna. Los
especialistas de esta institución expresan que existen múltiples programas que compiten
entre sí y eso genera que las actividades de prevención a cargo del sector se vean afectadas
o no sean priorizadas. La DRE de esa misma región también señala a la falta de unificación de
criterios entre los distintos sectores involucrados como otro factor:

Por ejemplo, en los colegios me decían que por qué trabajamos la parte preventiva
cuando se deben intervenir a los chicos que tienen el problema, ellos no entendían
que la parte preventiva en la más importante. La parte preventiva es la que nos
interesa, porque un chico que consume ya va a estar en tratamiento, si no hago la
derivación de esos casos vamos a seguir en problemas.

Experiencia de prevención relacionados con opioides

La mayoría de especialistas y decisores entrevistados reportaron no contar o contar con muy


poca experiencia en prevención de opioides y NSP. Para los representantes de la GERESA La

68
Libertad, esto se debía a que la casuística de la zona y país estaba más vinculada al consumo
de marihuana, cocaína y PBC. Por otro lado, varios de ellos consideraron que un factor que
podría afectar la prevención es la facilidad con la que se pueden conseguir sin prescripción
sustancias como la codeína y efedrina.

Sin embargo, los representantes del área de Salud Mental del Hospital de Tacna manifestaron
que intentan aprovechar la experiencia que sus similares en Chile tienen en el tema, por lo
que se realizan algunos programas de intercambio. Esta experiencia es muy positiva para
afrontar el problema pues, como se lee a continuación, el país vecino tiene una trayectoria
sólida en el tema que desde Tacna se viene intentando aprovechar:

Trabajamos mucho con Chile, con Chile hacemos intercambio. Ellos tienen muchos
problemas con sus adolescentes y el consumo de sustancias, tienen el quíntuple de
nosotros, ya es preocupación de salud pública, inclusive hay un programa nacional.
La ventaja de Chile es que tiene mucho manejo preventivo en la parte de promoción
en los medios locales, por televisión, sacan folletos, bolsitas, tiene un marketing
impresionante. Estamos trabajando con nuestra propia platita, tenemos unas juntas
vecinales que son una maravilla, en infraestructura es una potencialidad para hacer
talleres y cosas así.

Del mismo modo, el representante del área de Salud Mental en la DIRESA Pucallpa indicó que
la falta de experiencia tendría que ver con que desde las instituciones educativas habría poca
voluntad de abordar el tema de drogas en general, ya que acabaría desprestigiándolas y
dando una mala imagen, lo que lleva a que haya una escasa colaboración con el sector salud:

Aquí en la región, todas las instituciones educativas han manifestado que hay
consumo de drogas que en un principio se pensaban que eran instituciones modelo.
Muchas veces el personal administrativo y docente se niega a aceptar este
problema, eso limita al sector salud, ellos piensan que si salud se mete
desprestigiará al colegio, eso impide la intervención. Por otro lado, muchos de ellos,
docentes y directores, no quieren colaborar.

Adecuación de las normas de prevención de opioides

Aunque la mayoría de entrevistados consideró que era necesario adecuar las normas de
prevención para los opioides y NSP, pocos profundizaron en el tema. Esto ocurre por ejemplo
en el siguiente testimonio del representante de la GERESA La Libertad:

[Entrevistador: ¿Considera que las normas vigentes que menciona pueden ser
aplicables a la prevención del consumo de heroína, fentanilo u otros opioides?]

69
Creo que sí, pero tendríamos que reforzarlas, porque son sustancias más adictivas,
pero no creo que entren tan rápido por el precio.

Sólo el representante del GORE La Libertad indicó que hace falta que el personal docente
tenga más facultades y, al mismo tiempo, protección legal para actuar en el tema con la
comunidad escolar:

Los profesores no pueden llamar la atención a sus alumnos por temor a denuncias
de maltrato psicológico, prefieren callar o negarlo, esa parte de la disciplina se
perdió, los profesores prefieren mantener su distancia. Hace falta dar respaldo al
director y al docente para que puedan ejercer una mayor autoridad en la institución.
Si en algún momento la institución decidió revisar mochilas, el acto fue denunciado.
No se puede controlar lo que el alumno lleva en el bolsillo, lo que hace en el baño,
los traficantes que están fuera de los colegios, etc.

Iniciativas institucionales para la prevención de opioides y NSP

En general, no se mencionaron iniciativas para la prevención específica de opioides y NSP. Las


acciones que se mencionan apuntan al tema de drogas en general, pero sobre todo a aquellas
de uso común. Esto, por ejemplo, es claramente mencionado por el informante de la GERESA
La Libertad:

[Entrevistador: ¿Desde su institución han planteado alguna iniciativa respecto a este


tipo de drogas?] No, trabajamos con alcohol, cocaína, marihuana. La prevención es
igual en todos los casos, quizá habría que trabajar con la televisión o trabajar con
los mismos adolescentes y decir que estas sustancias son más adictivas.

Lo mismo sucede en Pucallpa, según menciona el especialista de Salud Mental de la DIRESA


Ucayali: “Todavía no tenemos algo planificado para este tipo de sustancias, porque cuando
revisamos los informes, vemos que esto es lo más común: alcohol, marihuana, PBC, etc. Puede
deberse a que no se ha explorado estas nuevas sustancias”. El personal del Hospital de Tacna
de la misma área reproduce una situación similar: “Como DIRESA hemos hecho un curso del
tema, al término teníamos que hacer una especialidad con la Cayetano Heredia, pero no
incorpora lineamientos de nuevas sustancias”.

Una excepción es la institución CEDRO, de donde se describe que sí hay cierto trabajo en el
tema de drogas sintéticas a partir de capacitaciones que son dadas a diversas entidades
públicas y privadas que podrían tener interés y competencia en la parte preventiva:

Sí. Solemos participar activamente en algunos colegios, universidades, tenemos


cursos con la policía, tenemos capítulos específicos para el tema de las drogas

70
sintéticas. DEVIDA, CEDRO y otras entidades privadas están trabajando en colegios,
no solo dando información, sino enseñando a los profesores y tutores cómo
detectar a los chicos más vulnerables al riesgo.

Por último, está el caso de la AREANDRO de la PNP en TACNA desde se dieron algunos intentos
por tener capacitación en esta temática por parte de sus pares chilenos; sin embargo, esto no
se llegó a concretar: “Hablé en el Consulado de Chile para que nos den unas capacitaciones
para la policía, teníamos la aprobación, pero con todos los problemas que están teniendo nos
han dado luz roja”.

4.3.1.2. Sobre las políticas y programas de tratamiento

De acuerdo con los especialistas, no existe una política particular para el tratamiento de
consumidores de opioides y NSP. Este hecho tiene que ver tanto con la menor demanda de
este tipo de servicios frente al de otras drogas ilegales, como por otros factores que incluyen
la informalidad de algunos servicios y comunidades terapéuticas, inexperiencia en el
tratamiento para la adicción frente a nuevas drogas, la falta de una estrategia basada en el
perfil del consumidor, las necesidades particulares de los consumidores de drogas sintéticas
y la aún limitada oferta de centros de salud mental. Además de estos, los especialistas
subrayaron el poco éxito de los programas en la reinserción de los pacientes.

Factores relacionados con la ausencia de una política de tratamiento

Tratamiento que no
contempla el perfil
del consumidor
Inexperiencia en el Necesidades
tratamiento de particulares en el
“nuevas drogas” tratamiento de
opioides y NSP

Ausencia de políticas y
actuaciones específicas Limitada oferta de
Informalidad de la de tratamiento
oferta terapeútica servicios de salud
asociadas al consumo mental
de opioides y NSP

Fuente: estudio propio

71
A continuación, se destacan algunos de los factores limitantes que inciden en el desarrollo de
políticas y programas de tratamiento:

Informalidad en los servicios y en la creación de comunidades terapéuticas

La mayor proporción de los especialistas enfatizó la persistencia de vacíos e informalidad en el


funcionamiento de las comunidades terapéuticas, así como las limitaciones en la
implementación del marco normativo que las respalda. Como se ve en el siguiente testimonio,
este es un problema de larga data y tiene que ver con el origen de este tipo de organizaciones:

[Entrevistador: ¿Cómo evalúa en general el trabajo de tratamiento del consumo de


drogas en el Perú?] Entiendo que hubo un buen momento, por decirlo así, en la época
que correspondía al gobierno de Fujimori, tuvieron una muy buena programática en
el tema de tratamiento. Se sintió que el Estado entró con mucha intensidad, con
bastantes programas y creo que esto se apaga en 2003 o 2004 en adelante. De ahí el
2012 se formuló la Ley de Comunidades Terapéuticas que fue una propuesta de la
sociedad civil, se empujó, se comienza a valorar las actividades bajo este enfoque de
la comunidad terapéutica, pero al mismo tiempo se genera algo paralelo con el
MINSA. Entonces, frente a esto la sociedad civil propone la ley, lo que coincide con un
funesto año donde hubo problemas muy serios en las comunidades terapéuticas y,
bueno, se hizo la reglamentación del 2012 para acá, cuando se suponía que teníamos
que tener ciertas, no quiero decir facilidades, pero como que se podía acceder a
participar del sistema de salud, cosa que en la práctica es muy complicado.

Sobre este tema, el representante del MINSA da cifras que demuestran el poco avance en la
fiscalización y formalización de dichas instituciones: “Las DIRESAS o las DIRIS regulan los centros
privados de rehabilitación desde la autorización hasta la fiscalización. Creo que solo el 20% de las
comunidades terapéuticas sí cumplen, el otro 80 % no cumple con los criterios que la ley señala”.

Para el representante de DEVIDA, además, existiría un choque o inconsistencia en el lugar que


estas ocupan en la formación, tanto en la ley como en las estrategias de salud mental:

Si bien es cierto, hay una ley y un reglamento de comunidades terapéuticas que está
a cargo del MINSA, no ha habido mucho avance en su regulación y fiscalización. Falta
ahí un empoderamiento del propio sector, se han venido promoviendo desde DEVIDA
diferentes espacios y encuentros entre las comunidades terapéuticas, los centros de
la rehabilitación privados y el sector salud. Sin embargo, al parecer, en el marco del
nuevo modelo de atención en salud mental que es de enfoque comunitario, este tipo
de dispositivo de servicio tipo comunidades terapéuticas o centros de rehabilitación
no estarían encajando en el modelo de dispositivos de servicio que tiene planteado
el MINSA.

72
Actualmente es SUSALUD quien tiene el registro de las comunidades terapéuticas privadas para el
tema y, cuando uno revisa, en efecto son muy pocas las que se han inscrito y que no necesariamente
significa que sean formales o que han cumplido con todos los requisitos. Entonces, ahí hay una
serie de dificultades, por más que alguien quiera cumplir con todo el reglamento, si no tiene de
parte del Estado la implementación de algunos ítems que los tiene que hacer como, por ejemplo,
contar con un registro nacional de consejeros terapéuticos, eso tiene que existir, es un requisito del
reglamento, entonces, por más que quisiera un privado cumplir con este requisito, al no tener la
respuesta del Estado, entonces no puede completar toda su formalidad.

Las consecuencias de este avance reducido en la formalización fueron descritas por el entrevistado
de la Escuela de Vida. Él señala la existencia de centros que solo buscan el lucro en detrimento de
los pacientes, llegando a haber varios casos de maltrato y abuso:

[Entrevistador: ¿Cómo evalúa en general el trabajo de tratamiento del consumo de drogas


en el Perú?] Muy informal, generalizando, hay algunas que merecen el respeto por hacer
un trabajo serio, pero hay otros que solo buscan lucrar, beneficiarse de las personas que
quieren recuperar un ser querido. Las comunidades terapéuticas están estigmatizadas,
yo estuve en una donde maltrataban a los residentes, me salí de ahí, fue una de las que
se incendió, en Huachipa.

El director de la ONG CRESER afirma: Las Comunidades Terapéuticas siguen teniendo el déficit
histórico que estafan mucho, no dan el servicio que ofertan, no tienen personal capacitado y usan
la palo-terapia, disciplina basada en el rigor, maltrato y la vulneración de derechos. También es
multipropósito, tienes camas vacías, reciben esquizofrénicos, anoréxicos, retraso mental, demencia
y no tiene supervisión. Es un problema que no está bien atendido. Y la política no es suficiente ni
eficiente.

En las entrevistas también se señala que, dentro de los intentos del Estado de mejorar las
condiciones de los centros de atención, se han estipulado parámetros muy exigentes que estarían
desalentando la formalización:

El problema también es que las nuevas normas que ha dado el Ministerio de salud, donde
también nosotros hemos participado, ha sido una mesa grande de muchas autoridades,
se han puesto vallas muy altas, que tengan ambulancias, que de todas maneras tiene que
ser un psiquiatra, esas cosas deben haber generado en algunos casos que, si están
interesados en trabajar con lineamientos muy claros, formalizarse, pero cuando
encuentran vallas relativamente altas, se desaniman.

Bajo nivel de reinserción de los pacientes y estigma

Como se ve en el siguiente testimonio, también se menciona los pocos avances a nivel de la


reinserción de los pacientes y el estigma generado por centrar el tratamiento en la responsabilidad
individual y en las sustancias y no en factores sociales:

73
[Entrevistador: ¿Considera que las estrategias, técnicas y herramientas empleadas están
siendo o pueden ser aplicables al tratamiento de personas que usan heroína, fentanilo,
otros opioides y NSP?] El tratamiento no se debe centrar en la sustancia, sino en las
motivaciones, pero la sustancia dispara la apetencia o genera la abstinencia y necesita
control externo y luego autocontrol. Lo que más se usa son técnicas cognitivo-
conductuales, control de emociones y, la parte más difícil, la reinserción social, laboral y
familiar. El tema familiar es lo más difícil y duro, por los daños que generan los que se
marginalizan. Cada sustancia necesita un determinado manejo. No hay programas
específicos para este tipo de sustancias, que yo conozca por lo menos.

El representante del Centro de Tratamiento San José, también habla de los pocos avances en lo que
viene a ser la reinserción de los pacientes a su comunidad y que por eso suelen darse retrocesos:

[Entrevistador: ¿Cómo evalúa en general el trabajo de tratamiento del consumo de drogas


en el Perú?] Este tratamiento se centra en estar en un lugar, no hay contacto con la
sociedad, ni con los factores de riesgo que siempre están. Yo creo que en nuestro país es
un tratamiento óptimo, pero hay que hacer algunos ajustes, por ejemplo, que ellos puedan
pasar por un proceso de tener mayor contacto con su sociedad e ir preparándolos para su
reinserción. Si bien trabajamos factores protectores, herramientas sociales pro-saludables,
al momento de estar afuera es diferente, los preparamos para lo idóneo, pero afuera es
completamente diferente.

La entrevistada del CADES expresó también su preocupación, justamente por la falta de visibilidad
y abordaje de los distintos grupos y espacios vulnerables:

¿Lo que más me ha preocupado? La problemática y el tratamiento, la falta de lineamientos


que hay por parte del Estado, trabajar la vulnerabilidad en los mismos chicos, en las
familias, la vulnerabilidad territorial, la falta de reglas políticas, sociales, que no permiten
la ayuda en el problema de las adicciones. Después de tanto tiempo, todavía se le sigue
teniendo miedo al adicto, las consecuencias que esto trae y que no están muy
concientizados que esto es una enfermedad, que también puede pasar por un proceso de
rehabilitación.

Yo creo que hemos avanzado, avanzaríamos más si el Estado trabajara para que los centros
se formalicen, creo que ponen muchas trabas para la documentación, la burocracia. Antes
escuché la estadística de que 10 que ingresan, 3 se rehabilitan y 7 recaen. Aquí no es así,
manejamos un tratamiento de dos años mínimo, tenemos chicos que han salido y son
profesionales. Con tratamiento, con tiempo, trabajo personal, con el programa que
estamos trabajando con los chicos está dando buenos resultados, trabajamos la
posibilidad de recaída, manejamos una estadística de 7 rehabilitados y 3 con recaídas.

74
Falta de una estrategia basada en perfiles de los pacientes

Algunos especialistas subrayaron la necesidad de desarrollar abordajes más específicos a las


características de cada paciente y también según la problemática de cada lugar o grupo, ya que
en la actualidad se estaría optando por simplemente replicar un mismo modelo de tratamiento,
ignorando así las diferencias particulares como, por ejemplo, las que podría tener el grupo
LGTBI. Esto tendría que ver con la falta de capacitación del personal, como lo menciona Miriam
Casqueros de CADES:

[Entrevistador: ¿Cómo evalúa en general el trabajo de tratamiento del consumo de drogas


en el Perú?] Mira, las reglas están, tendría que haber ciertas modificaciones como hay otros
que sí está muy bien. El problema es que no hay personal capacitado para esto, hay
psicólogos que trabajan y que realmente no tienen, digamos, los conocimientos y lo que
se necesita en las adicciones. Por ejemplo, el trastorno de personalidad no se maneja, a
todos los quieren tratar bajo un mismo esquema, quieren ser los salvadores de esta
problemática de drogas y no saben que todo esto es un trabajo a veces que se requiere
muchos profesionales. En el Callao últimamente se está dando mucho lo que son las
personas lesbianas, homosexuales, de la comunidad en LGTBI, y he visto que muchos
profesionales de acá quieren ser los líderes de salvación y no es así, hay que pedir y buscar
las redes de soporte para que sea más exitoso un tratamiento y eso como que falta,
digamos, falta revisar más reglas, lineamientos y que sean conocidos por profesionales.

Otro especialista del CADES, expresó su preocupación debido a que hoy en día se está dando
más peso a la prevención, dejando de lado el tratamiento, lo que lleva a que haya pocos centros
realmente competentes para ello. Además, menciona que es necesario prestar más atención a
esto, por la presencia de nuevas drogas que generan adicciones más rápidas y fuertes:

Lamentablemente, este es el único centro que hay de este tipo, digo lamentablemente,
porque ahora las nuevas políticas se abocan más a la prevención que a lo que es
tratamiento. Pero ahí hay una pequeña ranura, porque como ahora las nuevas sustancias
tienden a hacer adictos mucho más rápido, entonces tenemos que darles valor a los
tratamientos también, y tenemos que dar cursos sobre estas nuevas drogas a las personas
que están tratando.

Inexperiencia en el tratamiento de nuevas drogas

Un caso interesante es el de las comunidades terapéuticas, desde las cuales se expresó que,
en general, no cuentan con mayor experiencia en el tratamiento de pacientes con adicción a
estas sustancias y, por tanto, se aplicarían las mismas medidas de tratamiento o intentarían
investigar qué sería lo mejor. Así, desde Escuela de Vida se afirmó que no están seguros de
poder atender casos por estas sustancias, por lo que tratarían de hacer lo mismo que en los
otros:

75
En este trabajo entran más psicólogos, cada Centro está a cargo de un psicólogo,
operadores, tenemos un enfermero, un médico que vienen cada 15 días y un psiquiatra
que viene una vez al mes, yo todavía sigo siendo el coordinador de la casa. Hay discusión
por aprender y ayudar, yo creo que podríamos abordar desde nuestro modelo, pero no sé
si eso es lo que necesitan, tendríamos que estar entrenados y formados.

El especialista del Centro de Tratamiento de la ONG San José afirmó algo similar. “Sí, nos demanda
ver cómo podemos evaluar e intervenir. Al saber de esta nueva sustancia debemos investigar para
ver cómo podemos hacer el abordaje”.

En Libera encontramos una situación parecida: [Entrevistador: ¿Pero no hay un protocolo específico?]
Protocolo, no, especializado por sustancia no hay protocolo, es un poco más sintomático y se recurre a
lo que hicimos en el anterior, en ensayo y error esta esto”. El representante de Ayudemos expresó algo
parecido: “Los casos por lo general están por la marihuana, entonces el tipo de esquema de tratamiento
de comunidad básicamente es el mismo, la participación de grupo, la partición de desintoxicación que
ellos tienen aquí por la supresión del consumo, entonces, es básicamente ello”.

El especialista de CADES resume bien en su relato el escenario que parece repetirse en todas las
comunidades terapéuticas, las cuales tienen como punto en común la poca experiencia en estas
adicciones:

Definitivamente acá en CADES no podemos trabajar la heroína, no sé si en el Perú quizá


haya una clínica particular, un centro especializado, porque hasta donde sé el tratamiento
de heroína y opiáceos es seguir dándole la droga por un tiempo por los efectos del
síndrome de abstinencia, que pueden dar paro cardiacos o respiratorios. Luego el cambio
es por otra sustancia sintética para hacerlo adicto a esta sustancia para que esta otra
sustancia si se le puede retirar. [Entrevistador: ¿El equipo profesional de su institución
estará preparado?] Nosotros somos especialistas en adicciones y cada caso es un mundo,
ahora estas nuevas sustancias no hemos tenido hasta ahora, salvo el caso de una persona
que la tratamos.

Falta de análisis de la demanda y los tratamientos

Los especialistas que mencionaron el tema consideran que la ausencia de estudios sobre la
demanda y la respuesta a nivel de tratamientos tiene que ver con la falta de recursos y voluntad
política para abordar el tema, además de hacer falta un mejor análisis de la demanda:

Creo que refleja claramente que no hay un fortalecimiento de esta lucha frontal al no tener
los insumos para estas decisiones, si vemos el tema de producción, elaboración y
comercialización, luego la micro, el consumo, esa cadena de valor ilícita y los mercados
ilícitos que hemos encontrado, refleja un poco mi hipótesis de una debilidad por parte del
Estado peruano al no impulsar las herramientas fundamentales de la lucha contra las
drogas, no solamente fortalecer la persecución penal del problema de la lucha contra las
drogas. Se está perdiendo el análisis de la demanda y los estudios epidemiólogos.

76
De acuerdo con los representantes de políticas, es necesario realizar investigaciones periódicas
para conocer el comportamiento del consumo, los modos en que se da el ingreso de nuevas drogas,
el papel de las redes sociales y las nuevas tecnologías de información y comunicación para la
producción, comercialización y consumo de drogas, así como el impacto de las migraciones en la
cadena de producción y distribución de las drogas.

Se habla también de fortalecer el componente terapéutico conociendo la oferta existente, sus


características, eficacia, experiencias exitosas, limitaciones y lecciones aprendidas. Asimismo, se
sugiere fortalecer el papel de las fiscalías especializadas en el tráfico ilícito de drogas con
herramientas informáticas que permitan gestionar de manera automatizada la información.

Un aspecto importante mencionado por los especialistas sería medir las acciones de control,
prevención y tratamiento, no en función de actividades realizadas, sino de impactos alcanzados. De
esta manera, sería posible estimar su eficacia y la relación costo beneficio de las acciones.

4.3.1.3. Control de la oferta

A continuación, se resume lo mencionado por los especialistas entrevistados con relación a su


evaluación personal sobre las políticas de control de la oferta. Fueron cuatro los puntos más
recurrentes: los problemas por la falta de actualización del marco normativo vigente, la falta de
información disponible sobre esta problemática, el hecho que la prioridad la tengan otras drogas y
la falta de recursos. Adicionalmente, se mencionan al final otros puntos que también fueron
acotados, aunque en menor frecuencia.

Limitaciones en las políticas de control de opioides y NSP

Vacíos legales que


impiden ciertas
acciones de control
Ausencia de
normatividad No se dispone de
recursos específicos
para opioides

Falta de instrumentos
de medición
Limitaciones en las políticas y
Falta de
programas de control de
información Información aislada y
opioides
dispersa basada en
casos de tratamiento
Priorización de
otras drogas
Falta de equipamiento
para detección
Recursos
limitados
Personal especializado
reducido

Fuente: estudio propio

77
A continuación, se describen las limitaciones presentes en el desarrollo de políticas y
programas de control de la oferta de opioides y NSP:

Ausencia de una normativa

Uno de los aspectos recurrentes que fue identificado por los entrevistados como un obstáculo
en las labores de control de estas sustancias, tiene que ver con las limitaciones que presenta la
normativa vigente. Así, una primera idea es que la lista de sustancias presentes en dicha
normativa debería ser actualizada con sus respectivos estándares, ya que existen sustancias
nuevas que no están siendo identificadas por este motivo. Por ejemplo, un especialista de la
DIRANDRO describió las dificultades que tienen debido a este punto, que inclusive lleva a que
se tenga que devolver la droga incautada:

Ese es un gran vacío. Nuestro código penal nada más establece las drogas conocidas
como cocaína, clorhidrato, PBC; entonces el vacío consiste ante incautaciones o
decomisos de otras sustancias que no están en el código penal como ketaminas u
oxicodonas, etc., no existe la obligación de los instructores de decomisar. Lo traen para
acá para que nosotros hagamos el examen y decirles que no es cocaína, pero también
la ketamina también es droga, así que debe seguir su procedimiento normal que es
que se lo lleven a DGCO para que lo internen y lo incineren como cualquier otra droga.
Pero el problema es que DGCO dice que no, porque no está en la lista del código penal
y que, por eso, ellos nada más queman drogas cocaínicas, marihuana, látex de opio y
derivados, anfetaminas y derivados. Frente a otras sustancias tenemos que devolverla
al que trae la droga, tendrían que entregarle al dueño, lo único que podemos decir
nosotros es 'no es cocaína', sino se queda.

Otra cuestión que se desprende de la cita anterior es la adecuada definición en el caso de las
drogas de uso más común en nuestro país y la indefinición de otras menos recurrentes o
conocidas. Sobre ese punto, uno de los entrevistados reflexionó sobre la importancia de que
la normatividad se agilice para ir más acorde con la velocidad con la que nuevas sustancias son
ingresadas al mercado.

Debido a esta falta de actualización, un problema adicional que el personal policial debe
afrontar es la desprotección legal que tienen frente a los casos de incautación de estas
sustancias, exponiéndolos a denuncias si toman acciones contra los propietarios. Es por ello
que un personal de la AREANDRO de la PNP de Tacna manifestó: “Con nuevas sustancias, no se
te ampara legalmente, te pueden denunciar, por eso no intervenimos en fiestas, vamos a la
segura”.

78
Es importante, por tanto, considerar que dicha falta de precisión normativa tiene
consecuencias en las facultades del personal para la acción y, por ende, en su protección legal,
lo cual hace que las acciones frente a este problema sean minimizadas.

Por otro lado, esto también genera que finalmente se deban pasar por alto drogas que, en
otros países como Bolivia, sí son fiscalizados, tal como lo menciona un especialista del área de
criminalística de la PNP de Tacna:

Hubo un hallazgo de xylocaina en cristales y la forma farmacológica es líquido, ¿qué


hacían como cristales en Tacna?, pero no lo puedes detener porque es un producto
farmacológico. Nosotros no podemos incautar, porque como está en cristales deja de
ser una droga. Acá hay insumos químicos que no están fiscalizados, pero en Bolivia sí
están fiscalizados. El laboratorio estaba capacitado para detectar opioides, no
podemos detectar heroína o LSD, pero tenemos kits para una prueba de campo.

Como se lee en la cita anterior, tampoco ayuda el hecho de no contar con kits para la
comprobación de las sustancias, aspecto que se relaciona con los recursos disponibles, lo cual
será desarrollado más adelante.

Por último, uno de los entrevistados, en este caso de DEVIDA, comentó la importancia de
analizar la pertinencia de trasladar la estrategia que se sigue con la hoja de coca y sus derivados
al caso de la amapola:

(…) Por ejemplo lo que se aplica como desarrollo alternativo está en el marco de un
contexto en que la hoja de coca como tal no es ilícita, sino todos sus derivados y lo que
implica la producción de clorhidrato de cocaína y, en ese sentido, no podría tener el
mismo tratamiento, porque en el caso de los opioides, la amapola y los derivados,
habría que evaluar el contexto y las condiciones y si realmente se puede dar como para
tener una estrategia similar.

La cita que viene a continuación, perteneciente a otro personal de la DIRANDRO, resume bien
la complejidad que existe a la hora de pensar en una normativa acorde a las necesidades
actuales. Además de ahondar en los vacíos que existen en el tema, diferencia los avances y
vacíos según el tipo de sustancia psicoactiva. De otro lado, se señala la importancia de realizar
un trabajo articulado con DIGEMID:

En el tema de los opioides y de las nuevas sustancias psicoactivas hay que separarlas,
nuestro código penal está bien señalizado lo que es la penalización para drogas
cocaínicas. Para drogas derivados del opio y también para lo que es drogas

79
anfetamínicas incluyendo al éxtasis, nos falta desarrollar nuestra normatividad, cómo
sería la aplicabilidad, las normas penales para el tráfico ilícito de estas nuevas
sustancias psicoactivas que es un arduo trabajo normativo, porque estas sustancias
son de diversos tipos y complejas en su aplicación normativa. Ahora, en estos opioides
hay que señalar dos cosas. Usted señala mucho el tema de heroína y el tema de
fentanilo y no lo podemos comparar: la heroína es un derivado ilegal, está penalizada
la heroína, la morfina y todo lo que corresponde al derivado como droga natural o
semi-sintética; cuando hablamos de fentanilo y de los otros opioides son derivados
sintéticos. Entonces, en el Perú, todo lo que es heroína y morfina, eso está penalizado,
pero si nos vamos al grupo de las nuevas sustancias psicoactivas, no, y ahí también hay
que hacer una diferencia: cómo vamos a enfocar el tema de control, por ejemplo, de
las benzodiacepinas que es un tema de estas sustancias en la clasificación, pero que sí
tienen un control en DIGEMID. Entonces falta articular cómo se va a hacer, aquí juega
un papel muy importante DIGEMID, cómo se va a articular esa situación de trabajar
con la fiscalía. Ahora, el tema de fentanilo, ahí también hay que tomarlo con mucha
óptica en el sentido de que no estamos en contra, el fentanilo de por sí está controlado
por DIGEMID, ahora estamos yendo a la parte del fentanilo ilícito que es otra
modalidad, es otro tipo de presentación53.

Falta de información

Otro de los problemas mencionados con relación al control de estas sustancias, es que no se
cuenta con información que precise la dimensión de este problema y, por tanto, no es posible
diseñar propuestas o políticas claras para este tema. Un especialista de DEVIDA desarrolla esta
idea con claridad:

Mientras no se cuente con la información de que realmente existe el problema y que


poblacionalmente es significativo, es difícil abordarlo con una política. Las políticas
públicas se abordan en función a la dimensión del problema y a la afectación de la
población en torno al problema, entonces, primero tendríamos que conocer si
realmente trasciende como un problema, en este caso de salud pública, para poder
plantear un abordaje.

No obstante, existen algunas informaciones aisladas que evidenciarían que el consumo de


estas sustancias es bajo, aunque no por eso menos preocupante, ya que son drogas que

53
Tanto los benzodiacepinas como el fentanilo son medicamentos controlados que se desvían de sus cauces legales y se
comercializan en muchos países en el mercado clandestino. La legislación debería establecer claridad sobre esto, ya que cualquier
medicamento utilizado fuera del ámbito de la prescripción y el tratamiento médico, debería ser sancionado. Un aspecto adicional
que tratar es la circulación de nuevas sustancias psicoactivas (NSP) elaboradas en laboratorios clandestinos que imitan los efectos
tanto de benzodiacepinas como de fentanilo. Es necesario capacitar al personal de salud, seguridad y judicial en estas diferencias
y generar las mejoras necesarias en los mecanismos de control.

80
circularían entre adolescentes y jóvenes. Así, un personal del Hospital Regional de Tacna
comentó los resultados de una encuesta realizada en el 2007 a escolares:

En el año 2007 se hizo un estudio nacional en escolares, donde se aisló la pregunta


sobre la heroína, antes estaba en el grupo de otras drogas, se obtuvo una prevalencia
de 0.05% Es baja, pero preocupante, pues indica que esta droga está en contacto con
los adolescentes. Callao, Lima, La Libertad, Ucayali y Tacna presentaban las
prevalencias de consumo.

Priorización en el control de otras drogas

Un aspecto adicional es que las acciones de control tienen como prioridad a otras drogas que
serían las de mayor consumo en nuestra sociedad como la marihuana y cocaína. Un personal
de la DGCO afirmó lo siguiente:

Yo creo que nuestra capacidad está más abocada a drogas comunes, lo demás, de
repente se deja de lado, por alguna deficiencia logística, porque sí hay información
confiable de que están sacando de Tumbes, por ahí. Para implementar un laboratorio
de látex de opio no se necesita algo muy sofisticado y necesitas a alguien con cierto
conocimiento, no necesariamente químico, pero sí alguien que sepa extraerla.

Es interesante anotar que, en este caso, el entrevistado afirma que sí cuenta con información
confiable sobre la producción de esas sustancias, a diferencia de lo expresado en el punto
anterior. Aunque, como se señaló, por lo general los datos corresponden a fuentes aisladas y
no información integrada.

Otro especialista de criminalística de la PNP de Tacna mencionó:

No tenemos control sobre ese tipo de sustancias, porque no se ven grandes


cantidades, no es muy común el crecimiento de la amapola aquí, necesita ciertas
características climatológicas. Estamos muy parametrados sobre solo detectar como
droga a la marihuana y a la cocaína, nuestro campo de acción no está más allá.

En este caso, se desprende la necesidad de tener estrategias diferentes, ya que, como se


menciona, en Tacna (al parecer) no hay evidencia de cultivos de amapola mientras que sí se
presentan en la región nororiental del país.

81
Falta de recursos

Con relación a los recursos disponibles, se señaló que existen limitaciones de dos tipos. Por un
lado, se carece de los implementos específicos para detectar este tipo de drogas y, por otro, el
número de personal resulta insuficiente, por lo que el trabajo se centra en los objetivos
prioritarios. Así, personal de la AREANDRO de la PNP de Pucallpa manifestó: “No tenemos los
implementos para identificar este tipo de drogas, solo para las drogas tradicionales”, lo que hace
que el accionar vinculado a estas drogas sea mínimo o nulo.

Su contraparte en Tacna también hizo referencia al respecto:

No se tiene un control estricto. Por más que tratemos ahondar los esfuerzos, atrapas a
un señuelo y por otro lado se están yendo, aparte no tengo mucho personal, nos vemos
limitados para hacer el control que se debería hacer. No hemos hecho incautaciones en
fiestas, pero deberían hacerse, podría haber sustancia adentro, pero si no tenemos el
reactivo, no sabemos identificarlo. Estamos limitados.

En este caso, al igual que una cita colocada en un punto anterior, se señala la falta de kits y
reactivos para estas drogas. A pesar de ello, el entrevistado de criminalística de esa misma región
reconoce que la capacidad y logística de la policía ha mejorado mucho en los últimos años.

Experiencia variable en el control de opioides

Las respuestas referidas a la experiencia de los entrevistados en el control de opioides son


variadas. Por un lado, algunos mencionaron no conocer mucho del tema ya que su trabajo y
recursos estaba más abocado al control de drogas comunes y que, en todo caso, habían
escuchado del tema por terceros; mientras que otros manifestaron tener alguna experiencia
directa en el control de estas sustancias, aunque no frecuente. Por tanto, a partir de lo que se
presentará es posible concluir que las trayectorias en este tema son aún difusas, lo que se podría
deber ya sea al bajo consumo (y por tanto baja detección) o a la poca atención brindada al tema.

En otros casos, el control de este tipo de sustancias no formaba parte de las funciones de algunas
de las entidades con las que se trabajó. Así, por ejemplo, el personal de la DGCO afirmó que su
experiencia había sido más con cocaína, mientras que con opioides ha sido muy poca debido a
que el control y fiscalización del fentanilo está cargo de DIGEMID: “Fentanilo no, está controlado
y fiscalizado con DIGEMID. Acá llegan todas las pericias que se realizan, porque somos un órgano
de control que controla la droga al momento del decomiso”.

82
De otro lado, un entrevistado de la DIRINCRI comentó haber tenido información del tema, pero
por parte de contactos de la zona norte del país quienes le hablaron hace pocos años de la
existencia de un corredor vinculado al comercio de amapola que va de nuestro país hasta
Ecuador y luego Colombia. Sin embargo, reconoce que es algo que no está tan mapeado:

Es precisamente conversando con la gente de allá que uno se da cuenta de informantes


y ahí de una forma de cultivos de amapola que está muy metida. Ahí, por ejemplo, conocí
a un ingeniero que más o menos me había dado una serie de datos con relación, más o
menos, hacia dónde va, o sea, la saca de evidentemente por el lado de Ecuador e incluso
se conecta como una especie de corredor hacia Colombia, básicamente, según él une
todo desde esa zona de Cajamarca hacia Cuenca y de Cuenca ya no me acuerdo hacia
qué parte de Colombia.

También manifestó que, según la información disponible, la zona mencionada (Cajamarca) sería
de producción más no de consumo, ya que es habitada principalmente por población campesina
que no presenta interés por este tipo de drogas.

A ello añade haber escuchado, en otras ocasiones, de la presencia de cultivos de amapola en


zonas alejadas, a las cuales se tendría que llegar en moto o a caballo, acción que no realizan por
no contar con los recursos necesarios:

Hay amapola para adentro, para arriba; lo que pasa es que no contamos con unidades
móviles apropiados, por ejemplo, la DEPRANDO tiene para entrar a esa zona, al este,
con moto, es caminando o a caballo. [Entrevistador: o sea de que hay amapola, la hay,
pero en qué dimensión…] No se sabe.

Por último, mencionó que considera que las drogas sintéticas son más consumidas en los
balnearios del sur de Lima, pero aun así dicho consumo sería bajo.

[Entrevistador: o sea no es tan visible] No es un cártel, yo diría que es muy a la peruana,


informal y al menudeo, o sea estaríamos en la fase bodeguita de barrio, si quieres
llamarlo así, y no digamos un Walmart de la droga para las sintéticas y que me da la
impresión que opera sobre escenarios muy estacionales, como en verano, una cosa por
el estilo, pero habría que meter mucha más investigación, como te digo esa es una
hipótesis personal.

Otro personal de la misma institución comentó que en el caso de la heroína y opioides sí


contaban con experiencia, a diferencia del caso del fentanilo que era algo nuevo para ellos. Como
se lee, fueron operativos en los que se llegaron a descubrir laboratorios que trabajaban con
organizaciones extranjeras:

83
Heroína sí, opiáceo sí, pero fentanilo no, es nuevo. Y en esos tiempos para mí sí era
nuevo allí, porque nunca se tuvo acciones sobre específicamente metanfetamina, yo
estando allí participé en dos casos muy importantes en los cuales se identificaron que
había un laboratorio de fabricación, de producción de metanfetamina, lo que nunca se
había visto en el país. Uno fue, lo recuerdo, en Huachipa y otro en la Lima. Con
organizaciones extranjeras mexicanas y colombianas. Y otro en la Avenida Colegio la
Molina, entonces, era nuevo, nunca se había conocido. En el año 2016 vi un caso también
nuevo, ya en la ciudad, incluso en una avenida principal de Lima en Alfonso Ugarte, igual
la cantidad de muestras ya procesadas y por procesar, era tan grande que eran como
más de mil kilos.

En el caso de la AREANDRO de la PNP de Pucallpa, se manifestó no haber tenido experiencia en


el control de estas sustancias. No obstante, personal del área de salud mental de la DIRESA de
dicha región, expresó haber visto solo un caso:

He visto en el 2010 u 2011 un caso en el sector del Ministerio de la Mujer, la pareja de la


víctima consumía la amapola en natural, no recuerdo el nombre, el chico tenía
problemas de consumo. No he visto casos referidos sobre estos nuevos tipos de
sustancias.

El personal de la DIRANDRO parece haber tenido una experiencia más clara. Además, se hace
referencia al hallazgo de un laboratorio mencionado también por la DIRINCRI. De otro lado, la
descripción del entrevistado evidencia la falta de herramientas para la detección de estas
sustancias, así como de un trabajo más articulado con entidades como la agencia de correos
Serpost:

Lo que vimos en el año 2011 es un laboratorio de metanfetaminas, en Huachipa, ahí


participamos y encontramos cantidad de antihistamínicos, pastillas para la gripe que
tenía efedrina como activo, que tranquilamente se convertían en anfetamina y de ahí en
metanfetamina. De heroína sí hemos tenido varios casos de incautación que iba a ser
traficada través del aeropuerto, de fentanilo no hemos reportado hasta ahora, de
opioides no, de opiáceos todavía no hemos podido detectarlo, solamente un par de
casos de LSD.

Le puedo decir un caso de Serpost, no tiene peritos. Serpost me llamó un día y me dice
'mi comandante, necesitamos saber, aquí hay sustancias medias raras', tenía todo el
perfil de envío de ser una sustancias psicoactiva, le digo mándalo como si fuese un envío
con alerta porque no estamos en condiciones, yo te podría decir que sí y la verdad es
que no me arriesgo, yo solamente no me dejo guiar por un perfil de envío, yo tengo que
ir a constatar la evidencia objetiva, analizar y constatar si es un caso. Otro caso con el
popper, hubo una incautación, dijeron que era popper, pero no había las condiciones y

84
no se pudo analizar exactamente, porque el popper es una sustancia completamente
tóxica y al aperturarse se puede intoxicar la persona, no había las condiciones, en el
Perú estamos atrasados en ese tema, nos falta muchísimo para poder hacer nosotros
un trabajo integrado. Falta un investigador, perito y un equipo de campo.

En ese caso es importante destacar que las carencias de recursos para la detección y control no
es solo a nivel de los kits o reactivos, sino del personal que podría hacerse cargo.

De otro lado, un entrevistado de la AREANDRO de la PNP de Tacna expresó no haber tenido


experiencia en el control de estas sustancias, sin embargo, otro personal de la misma institución
comentó los resultados de una encuesta realizada a escolares que resulta interesante por
evidenciar el consumo de opioides y NSP entre este grupo de jóvenes:

Realizamos un estudio que pretende conocer la percepción de los escolares sobre


heroína y NSP. Estuvimos en Pucallpa, realizamos grupos focales con estudiantes de
secundaria, ellos confirmaron la presencia de heroína en el consumo de los escolares,
además del consumo de codeína, un opiáceo, que combinan con energizantes y bebidas
alcohólicas. Ese mismo panorama lo encontramos en Tacna, hemos hecho el proyecto
ALBARRAZIN hace una hora, los chicos nos refieren lo mismo, esto contrasta con lo
sucedido en Pucallpa que los responsables de AREANDRO no tienen mapeado el tema
de heroína, drogas de diseño, PSN, saben de su existencia, pero no está registrado en
su práctica habitual.

La DRE Tacna manifestó haber tenido una experiencia con un alumno y señaló la importancia de
que la policía intervenga los lugares como discotecas que son frecuentadas por escolares y
donde se comercializan estas sustancias:

En un colegio encontramos a un chico que había llevado marihuana y dos botellas de


preparado con jarabe, él dijo “ellos me piden, yo traigo, porque me piden los de
primero”, él era proveedor, investigando a la familia los padres están separados y están
ocupados. Hay un lugar donde van los chicos, donde venden licor y puede que también
este tipo de sustancias está en el centro, es muy conocido, los chicos van allí cuando
salen del colegio. Hay fiestas y los chicos saben, como que es más privado, es un lugar
cercano a cada uno y tiene un pasillo muy largo; a nosotros nos gustaría que la policía
cerrara estos locales.

85
Deficiencia en tecnologías para la identificación, separación y eliminación de drogas

Otro tema es la pendiente mejora de los procesos de eliminación de las drogas ilícitas incautadas
a nivel de control e impacto ambiental, ya que estas son siempre quemadas generando un daño
al ecosistema, lo cual fue señalado por un informante del INS. Desde la DGCO también se
mencionó la existencia de nuevos retos como la separación de la cocaína de nuevos materiales
con los que se les combina para camuflarlos para su posterior destrucción. El representante de
la DIRANDRO comentó algo similar, al señalar que desde hace una década las drogas aparecen
mezcladas y camufladas con diferentes sustancias, generando una doble tarea que implica
identificar la droga y la mezcla. Esto debería llevar a realizar cambios en el análisis químico:

Las drogas vienen siendo mezcladas con un tipo de sustancia de resina, como para
ayudar y a moldear algunos objetos, etc., es decir, el trabajo de los químicos ahora es
tanto la identificación de la sustancia tóxica en sí, que vendría a ser cocaína,
cannabinoides o los alcaloides del opio, anfetaminas, etc., y también el tener que decir
con qué está mezclada esa droga, para poder determinar la peligrosidad que conlleva el
consumo de esta sustancia.

Por ello, es que al final se sugiere la formación de profesionales especializados en el análisis


químico de estas sustancias. En esa línea, uno de los entrevistados del IML anotó la importancia
de mejorar los equipos porque hay insumos que no están siendo detectados:

Al inicio llegan los detenidos y ellos mismos tenían los bolsillos (quetes54), por ejemplo,
y por lo menos de las muestras que ahora hemos visto, porque yo siempre guardo mis
contra muestras, hay de muchos colores, blanco, como nieve, hasta marrón, entonces
yo me imagino que esa sustancia debe tener un contaminante que no podemos
detectar, obviamente por la falta de equipamiento que tenemos y otro dato que hemos
ubicado es que hay bastantes menores consumidores, menores de edad, sobre todo los
que están en la calle.

Énfasis en incautación por sobre el resto de la cadena de circulación

Para los decisores y especialistas, el hecho de que en el Perú se encuentren todas las fases de la
circulación de drogas ilícitas (producción, distribución y consumo) genera que las acciones del
Estado no puedan enfocarse y que, en muchos casos, los abordajes sobre la producción,

54
Paquete con droga.
86
distribución y consumo compitan entre sí por recursos y atención. En este sentido, la mayoría
consideraba que existía un énfasis en los indicadores y acciones de incautación por sobre el
resto de actividades posibles.

Paradójicamente, para buena parte de los entrevistados, las estadísticas de incautación son
proporcionalmente bastante menores a la producción estimada. Esto fue expresado por el
representante del Ministerio Público:

Hay varios puntos; sin embargo, creo que hay un elemento que siempre me ha llamado
la atención, la cantidad o la dimensión de lo que se produce a nivel de cultivo versus el
área de producción o transformación en una sustancia ilícita a partir de algunos insumos
químicos. Existe una brecha muy grande entre lo potencial que se produce, versus lo
que se incauta, creo que es algo que ha acompañado los últimos diez y quince años, es
algo que me ha preocupado, porque las estadísticas de incautación son bajas en
comparación a ese potencial.

87
PARTE V
OPINIONES Y
PERCEPCIONES DE LOS
ADOLESCENTES SOBRE
LA PROBLEMÁTICA
DEL CONSUMO DE
OPIOIDES Y NSP
En esta sección se presentan los resultados del análisis de la información brindada por los
adolescentes entrevistados de las regiones e instituciones seleccionadas, la cual fue obtenida a partir
de grupos focales. Los resultados son distribuidos en cinco dimensiones: (1) conocimiento de la
problemática de consumo de opioides y NSP; (2) creencias sobre el consumo de opioides y NSP; (3)
respuestas afectivas; (4) respuestas comportamentales; y (5) alternativas de intervención.

5.1. Dimensión 1: Conocimiento de la problemática de consumo de opioides y NSP

A partir de los grupos focales, se abordaron las formas en que los jóvenes participantes obtenían
información sobre los opioides y NSP; así como sus experiencias directas o indirectas con los
mismos. Los testimonios recogidos sugieren que, en la mayoría de los casos, los participantes
cuentan con muy poca información de estas sustancias y que su conocimiento es mayor en el
caso de otras drogas como la marihuana o derivados de la cocaína. Del mismo modo, el
conocimiento y las experiencias de los participantes es sobre todo indirecto, es decir, a partir de
sus redes cercanas; sin embargo, esto parece variar según la región. Así, los entrevistados de
Lima y Tacna parecen manejar más información. En el caso de Tacna esto parece estar
relacionado a los diversos intercambios que su población establece con el país vecino de Chile,
en donde existen varios avances en la prevención de consumo de drogas en los jóvenes.

¿Qué tanto han visto o escuchado hablar de estas sustancias?

Como se dijo, el conocimiento presentado por los participantes en los grupos focales varía de
acuerdo con su lugar de residencia. Así, la mayoría de entrevistados que afirmaban haber
escuchado o visto estas sustancias provenían principalmente de Tacna y Lima, conociendo el
nombre de ciertos productos y de algunas de sus formas de consumo.

Los entrevistados de estas dos regiones mencionaron saber de la existencia de distintas formas
de presentación de los opioides y NSP. Por ejemplo, se mencionaron medicamentos como Xánax
y Clonazepam, interpretados como “relajantes”. Del mismo modo, se conoce que la heroína debe
ser inyectada. Además, en una de las entrevistas se afirmó que medicamentos como la codeína
son combinados con gaseosas, hielo e inclusive caramelos de menta para incrementar sus
efectos. Al respecto, dos de los entrevistados mencionaron:

He visto la heroína aplicarse en una fiesta, en la casa de un amigo (GF6 Sarita Colonia,
Callao).

Una vez en la casa de un amigo justo estaban saliendo esos videos donde se hacían link
con jarabe, nosotros por curiosidad compramos gaseosa, combinamos todo, yo no

89
consumí, solo un poco para probar, veía que uno no se podía parar, tuvimos que llevarlo
hasta su casa, los demás se reían, consumieron medio vaso cada uno, uno se tomó uno
completo, el que no se podía parar, yo notaba que me reía un poco (GF6 Sarita Colonia,
Callao).

Los entrevistados en Tacna afirmaron también que buena parte de la información y conocimiento de
la oferta en esta región tenía que ver con la importante presencia de turistas extranjeros, sobre todo
los chilenos que llegan a la zona. Además, se afirmó que las discotecas y conciertos son un espacio
en que se observa consumo y circula información. Por último, se añade que otra fuente de
información de este tipo de drogas es la televisión y las películas.

En fiestas privadas, nada más se dan, o en una casa, participan turistas (chilenos) si conocen.
Veo que hacen intercambios con los chilenos, te acercas, porque las mujeres son muy
atractivas y tú caes, se intercambian tradiciones y costumbres, puede que también
sustancias (GF7 Champagnat, Tacna).

El clonazepam sirve para dormir, lo pepearon, al papá de un amigo lo pepearon (GF7


Champagnat, Tacna).

¿Qué tan disponibles son estas sustancias?

En relación a la disponibilidad de este tipo de sustancias, se encontraron dos tipos de posturas entre
los entrevistados. Algunos respondieron que su acceso es difícil debido al costo de importación de
los medicamentos, lo que las hace más caras y por tanto menos accesible que otros tipos de drogas.
Afirmaron que, por ello, se consumirían drogas de más fácil acceso y menor costo como la marihuana,
cocaína e inclusive se mencionó el Terokal, un tipo de pegamento de fácil acceso en el Perú utilizado
como sustancia inhalable. “El acceso debe ser difícil por el costo y la exportación. Pueden ser más
caras porque en nuestro entorno hay personas que consumen las que tiene más fácil acceso como
marihuana, coca, Terokal”. (GF 1 Puente Piedra, Augusto B. Leguía, Lima).

No obstante, otro grupo en Lima manifestó que el acceso podría facilitarse dependiendo de los
contactos que se tuviesen. Como se muestra en el siguiente testimonio, el acceso a los opioides y
NSP tiene que ver con conocer a alguien que comercializa otras drogas o con alguien vinculado a la
venta de medicamentos: “(Conseguirla) es fácil si tienes plata y un padrino, alguien conocido. Puede
haber un padrino por esta zona o conocer gente que sepa dónde conseguir. Por eso, depende de que
tengas conocidos o si tienes dinero”. (GF3 Ventanilla, Villa los Reyes).

En el caso particular de la codeína se mencionó que, aunque esta requería de receta médica para
adquirirla, existían farmacias que no exigían este requisito para expenderlas:

La codeína se consigue con receta médica, si a la farmacia le gusta la plata te lo consigue así
no más, o se falsifican recetas”. (Trujillo, Leoncio Prado) “Fue fácil conseguir el jarabe, yo no

90
lo compré, lo hizo un compañero que ya sabía. Siempre hay uno que sabe más que tú y él
dice vamos a probar y los demás decimos ya. A veces por no quedar mal aceptas y eso está
mal, por eso me alejé de ese grupo”. (GF6 Sarita Colonia, Callao)

¿Dónde se escucha o se ven estas sustancias?

La mayoría de los participantes en los grupos focales señalaron que obtenían información sobre
los opioides, NSP y drogas en general, principalmente a través de la televisión y aplicaciones
como el WhatsApp. Estas informaciones luego circularían entre compañeros en la escuela o
vecindario. Por ejemplo, algunos escolares entrevistados (GF2 Puente Piedra, Augusto B Leguía)
manifestaron haber escuchado que el opio venía de China y que los opioides podían tener fines
medicinales. Otra persona afirmó haber escuchado en su barrio que se hablaba de una nueva
droga que era llamada como “M” (distinta a la marihuana) que circulaba entre sus amigos:
“Escuché una vez una media rara, estaba como en código, 'M' no sé cuántos, lo vi por mi
vecindario, estaban probando”, (GF2 Puente Piedra, Augusto B Leguía), y otra de la misma
escuela que manifestó que en las fiestas había visto pastillas de colores que eran colocados en
vasos y disueltos con diversas bebidas: “Yo he visto en fiestas, pastillas de colores que las ponen
en cada vaso, como 6 o 7 pastillas, las pasan hasta que se disuelvan”.

Un estudiante manifestó haber visto la heroína directamente: “Lo he visto en mi barrio


quemando en una cuchara, heroína” (GF3, Ventanilla, Villa Los Reyes).

También mencionaron haber recibido charlas en los colegios sobre los distintos tipos de drogas,
en donde se destacaba que la heroína era más fuerte que la marihuana, tal como lo menciona
uno de los informantes de la escuela Augusto B. Leguía de Puente Piedra en Lima: “En las charlas
no se ha hablado de la heroína y de la marihuana de la misma manera, ya que la heroína es más
fuerte y más costosa, en el colegio no tenemos”. Inclusive un entrevistado mencionó que tuvo
que realizar un trabajo escolar sobre drogas y que en el proceso pudo tener más información
sobre la heroína. Otro participante (Trujillo, José M.) afirmó también que en alguna oportunidad
había circulado videos por WhatsApp en donde se mostraba cómo preparar y consumir ciertos
tipos de drogas: “Vi por WhatsApp un video, en un estado, que combinaban jarabe con pastillas
y gaseosa Sprite”.

Un espacio de consumo mencionado por la mayoría de entrevistados es el de las discotecas.


Varios de ellos (GP10 Ucayali 2) mencionaron los nombres específicos de establecimientos donde
se vendían drogas en general y se podría conseguir opioides y NSP. También están eventos
específicos como las llamadas “fiestas semáforo” a las que asisten escolares y las fiestas
electrónicas: “Se escucha que hay este tipo de sustancias en fiestas semáforo y electrónicas. Te
lo dan como si fueran chicles o caramelos” (GF10 Ucayali 2). Otros espacios son zonas de los
distintos barrios, que generalmente son las más peligrosas y que la comunidad reconoce como
lugares frecuentados por jóvenes adictos.

90
91
¿En qué lugares se puede conseguir estas sustancias?

Los participantes de los grupos focales mencionaron que, con algunas excepciones, más que lugares
físicos fijos a través de los cuáles se pueden conseguir opioides, NSP y otros tipos de drogas, se tratan
de contactos y eventos específicos.

Una primera forma es a través de amigos, por ejemplo, uno de los entrevistados mencionó: “Cuando
conoces a una persona que es consumidora ya vende y compra para tener más”. (GF 1 Puente Piedra,
Augusto B Leguía).

No obstante, se recalca que para acceder a ello es necesario tener la intención y el dinero, de lo
contrario los vendedores de droga no se ponen en evidencia fácilmente: “Para encontrar una droga
necesitas intención y plata, vas a cualquier lugar y puedes conseguir, pero si solo quieres saber qué
es, no te la pueden dar, casi nadie te la enseña” (GF 2 Puente Piedra, Augusto B Leguía).

Otro de los informantes también comentó que es posible conseguir ciertas sustancias si se tiene
contactos con trabajadores o personas vinculadas al sector farmacéutico y de salud. Por ejemplo: “Mi
hermana le pedía a su compañero de laboratorio que le sacara esas pastillas para calmar su
depresión, eran poppers” (GF 2 Puente Piedra, Augusto B Leguía).

Se mencionó también a las farmacias y boticas, en las cuales no siempre piden receta médica para la
venta de ciertos medicamentos. También se refirió a las discotecas y clubes nocturnos como lugares
en que se puede adquirir drogas en general. Se menciona, por ejemplo, que se combinan pastillas
con ron. También están las zonas conocidas como peligrosas, en el caso de Ucayali se menciona:
“Mayormente pasa por Manantay, donde venden, es como la zona roja y nadie la cruza. En Callería,
también en la Loretana, consumen y venden, llegan desde la Huaitía con sus bolsas de sustancias”
(GP9 Ucayali 1).

¿Cuáles son los conocimientos que tienen los usuarios?

Aunque la mayoría afirmaba conocer a algún consumidor de drogas en general, ninguno señaló saber
de consumidores cercanos de opioides y NSP.

La mayoría de los participantes respondió que habían escuchado hablar sobre las drogas
mencionadas por los entrevistadores, pero casi ninguno afirmó o confesó haber consumido. Las
respuestas enfatizaron las consecuencias negativas de dicho consumo, así por ejemplo un interno
del penal Sarita Colonia del Callao mencionó: “Para conseguir la droga roban a su propia familia,
pierden la cabeza, la memoria, olvidan que tienen familia, hasta la locura llegan, no entiendo cómo
personas normales que he visto bien vestidas, terminan bajo el puente, tapados con cobijas, te
destroza” (GF 6 Sarita Colonia, Callao).

92
Otra idea interesante es que algunos consideraban que las nuevas sustancias que circulan son más
peligrosas y más fuertes: “La heroína y las anfetaminas son mucho más fuertes que la marihuana
o la cocaína. He visto en televisión que son mucho más fuertes que te llevan a la muerte más
rápido” (GF 5 Trujillo, José M).

¿Cuáles son los conocimientos que tienen de los vendedores?

Ante la pregunta de si alguno de los informantes conocía a alguien que venda drogas o si alguno
de ellos lo había hecho, ninguno respondió afirmativamente, esto podría deberse al riesgo de
brindar información de ese tipo en entrevistas grupales. Las respuestas que se dieron fueron
bastante escuetas, el único dato que fue posible rescatar es que se mencionó que las drogas que
son más comercializadas son marihuana y cocaína, mientras que los opioides y sustancias
similares son de más difícil acceso.

¿Quiénes saben de estas sustancias?

Sobre este punto, los informantes respondieron que aquellos que más conocían de estas
sustancias eran quienes las consumían, como vecinos o amigos. No obstante, se destacó más el
rol de los padres como consejeros para evitar su consumo, lo cual fue mencionado varias veces:
“Mis padres me dicen 'ten cuidado, no vayas a consumir', pero no han especificado qué tipo de
droga” (GF2 Puente Piedra, Augusto B Leguía); “mis padres me hablaron que las drogas son cosas
malas y si me meto en eso será mi perdición” (GF3 Ventanilla, Villa los Reyes).

Incluso se mencionó que algunos padres habían tenido problemas con las drogas y, al conocer
bien sus consecuencias, aconsejaban a sus hijos no acercarse a ellas para no pasar por los
mismos problemas: “Mi padre me aconseja, él ha sido drogadicto y me dice que sea mejor que
él” (GF6 Sarita Colonia, Callao). No obstante, en otros casos se acotó que los padres no conocían
las sustancias que actualmente circulaban entre los jóvenes, ya que no tenían mucha
información.

Por último, en el caso de Tacna se afirmó que quienes sí están familiarizados con las sustancias
foco de este estudio, son los turistas chilenos. Esto ya fue señalado también en puntos
anteriores.

A continuación, se presenta un gráfico que resume las ideas más importantes vinculadas al
conocimiento de los adolescentes sobre los opioides y NSP presentadas en esta sección.

93
Conocimientos de los escolares sobre opioides y NSP

Lugares para conseguirla


Discotecas, clubes nocturnos,
Formas en que es conocida
zonas peligrosas identificadas
Pastillas, heroína, jarabe para
en cada barrio, “fiestas
la tos (codeína)
semáforo”, fiestas
electrónicas
Opioides
y NSP

Medios de información Mecanismos para conseguir


sobre los opioides opioides
Televisión, películas, A través de amigos, turistas
WhatsApp, colegio, padres chilenos (en el caso de Tacna), a
de familia través de las farmacias y boticas
(falsificando recetas o sin ellas)

Fuente: estudio propio

5.2. Dimensión 2: Creencias sobre el consumo de opioides y NSP

¿Quiénes tienen más probabilidad de usar estas sustancias?

En la mayoría de los grupos focales realizados, los participantes identificaron a los jóvenes,
principalmente aquellos en edad escolar, como el grupo con mayores probabilidades de usar
este tipo de drogas.

Percepción de los escolares sobre los grupos con mayor riesgo de consumo de opioides y NSP
Grupos en riesgo Lima Trujillo Tacna Ucayali
Jóvenes X X X X
Miembros de familias disfuncionales X X X
Personas con depresión X
Personas con baja autoestima X
Personas con malas juntas X X
Los que consumen otras sustancias X
Fuente: estudio propio

94
Como se muestra en los siguientes testimonios, mencionaron además que los más expuestos
eran los integrantes de familias disfuncionales con conflictos:

[Entrevistador: ¿Quiénes tienen mayores probabilidades de usar estas sustancias?] Los


que andan en malos pasos, de familias disfuncionales, malas juntas, los que son fáciles
de influir. Son personas que no tienen madre ni padre, buscan escapar de lo que sienten,
personas con dificultades” (GF1 Puente Piedra, Augusto B. Leguía).

[Entrevistador: ¿Quiénes tienen mayores probabilidades de usar estas sustancias?] Los


jóvenes, porque les llama la atención, quieren probar algo nuevo, quieren experimentar
o se sienten acorralados con sus propios problemas” (Grupo Focal 5 Trujillo, José M).

En el caso particular de los grupos focales realizados en Lima, se indicaron otros factores
vinculados a situaciones de vulnerabilidad como la depresión y la baja autoestima.

[Entrevistador: ¿Quiénes tienen mayores probabilidades de usar estas sustancias?] Las


personas deprimidas, que han perdido a un ser querido (…)
Por baja autoestima.
Quizá se sienten solos.
Algunos padres descuidan a sus hijos y ellos buscan un refugio en las drogas.
Si te encuentras mal emocionalmente”
(GF 2 Puente Piedra, Augusto B Leguía)

Sin embargo, para buena parte de los entrevistados, sus respuestas correspondían al perfil
genérico del consumidor de drogas, debido a que no contaban con información suficiente sobre
los precios, oferta y forma de consumo de los opioides y NSP.

5.3. Dimensión 3: Respuestas afectivas

Lo presentado a continuación refleja las respuestas dadas frente al uso de sustancias de


personas que son o podrían ser cercanas a los entrevistados, ya que ninguno mencionó haber
consumido opioides y NSP.

La mayoría de los sentimientos indicados por los participantes en los grupos focales son
negativos, parecen depender del tipo de relación y distancia frente al consumidor de opioides y
NSP. Así, cuando el probable consumidor es una persona cercana, como un amigo o familiar, se
menciona sentimientos como decepción y pena, pero se subraya la necesidad de desarrollar
empatía hacia el consumidor para intentar apoyarlo. Debemos añadir que la mayoría de
entrevistados equipara el consumo con la adicción.

95
De acuerdo con la mayoría de respuestas, se considera que el apoyo brindado a las personas
que consumen drogas debe ser proporcional al interés del consumidor por tratar su adicción.

[Entrevistador: Si te enteras que un conocido tuyo consume estas sustancias, ¿qué


harías?:] Si es un amigo cercano, le aconsejaría, no me hace caso, lo dejaría, es su
elección. Si fuera cercano, ayudaría a que cambie.
Nada, es su vida.
Si es un amigo, le preguntaría por qué consume, le diría a su familia o a sus amigos
cercanos para que sepan.
(GF4 Trujillo, Leoncio Prado)

[Entrevistador: Si alguien de tu barrio lo usaría, ¿cómo te sentirías? ] Si fuera un amigo


me sentiría triste, mal, porque están malogrando su vida.
Trataría de comprenderlos, tratar de tener empatía, ponerme en su posición para hallar
soluciones, si no le daré más problemas.
Me sentiría normal, si le adviertes y no te hace caso, no vas a estar a su lado, se fregó.
(GF2 Puente Piedra, Augusto B Leguía)

[Entrevistador: Si alguien de tu barrio lo usaría, ¿cómo te sentirías?] Pena y a la vez rabia,


pena, porque de eso no se sale, y rabia, porque desperdicia su vida y también los que
vende.
Algo de tristeza.
Un poco de tristeza porque malogran su vida, se quedan adictos y no pueden salir de
esa situación.
Asombrada, tristeza.
(GP9 Ucayali 1)

Por el contrario, cuando se habla de casos distantes, se mencionan sentimientos de rechazo,


reprobación e indiferencia. La mayoría de entrevistados indica que, si el consumidor es un
desconocido o una persona lejana, entonces no existe obligación alguna para comprender o
intervenir en sus prácticas. La mayoría rechazaría a la persona y se alejaría.

5.4. Dimensión 4: Respuestas comportamentales

- Efectos a nivel familiar y comunal

Los participantes de los grupos focales mencionaron una serie de efectos del consumo de
opioides y NSP tanto a nivel familiar como comunitario. En cada uno se especificó un grupo de
hechos que los caracterizaban. Estos factores fueron observados en diferentes localidades para
establecer semejanzas y diferencias.

96
A continuación, se presenta una tabla que resume los hallazgos sobre este punto:

Efectos percibidos del consumo de opioides y NSP


Efectos percibidos Lima Trujillo Tacna Ucayali

Efectos en la comunidad

Incremento de la inseguridad X X

Robos para adquirir drogas X X X X

Incremento de comerciantes X X

Vendedores desarrollan otros ilícitos X X

Incrementos de conflictos vecinales X X

Peleas por consumo callejero X X

Agresividad de consumidores hacia vecinos X X

Efectos en la familia

Sufrimiento familiar X X X X

Consumidor descuida responsabilidades en


X X X X
la unidad doméstica

Consumidor no aporta a economía familiar X X X X

Costos de tratamiento X X

Fuente: estudio propio

A nivel comunitario, se mencionaron dos grandes tipos de efectos: en primer lugar, se


expusieron tres elementos vinculados con la inseguridad: el incremento de robos para adquirir
las drogas, el incremento de vendedores de drogas y el desarrollo de otras actividades ilícitas en
la comunidad por estos últimos. Sin embargo, existen variaciones en las respuestas por región
en la que se desarrolló el grupo focal. Así, mientras que los robos aparecen en todas las regiones,
el desarrollo de otros actos ilícitos asociados sólo es mencionado en Lima y Trujillo:
“[Entrevistador: ¿Sientes que el uso de estas sustancias también puede afectarte?] Cuando lo
consumen más, más lo venden, hay más comerciantes. Lo comercializan, te hacen probar gratis,
después quieres más” (GF1 Puente Piedra, Augusto B Leguía). Aunque no se cuenta con
elementos de juicio suficientes para explicar esta variación, esto puede deberse al manejo de
información sobre las características de la distribución y consumo de los opioides y NSP.

97
En segundo lugar, se enumeró una serie de situaciones vinculadas con el incremento de los
conflictos vecinales, como el aumento de peleas callejeras entre los propios consumidores y con
los vecinos y el desarrollo de un comportamiento agresivo entre los consumidores, que
generaría peleas y discusiones en actividades comunitarias, como partidos de fútbol,
festividades, entre otros. Por ejemplo: “[Entrevistador: ¿O podría afectar a tu familia, amigos, la
escuela o tu barrio?] No pueden jugar por mucho tiempo, juegan 10 o 15 minutos y con un
pequeño golpe caen, se pechean y se hacen bronca” (GF9 Ucayali 9:9 - 67:72).

Sin embargo, la mayoría de entrevistados explicitó que estaban especulando sobre los efectos a
partir de sus experiencias en torno a otras drogas como la marihuana o la pasta básica. Así, sólo
en Lima es que se mencionó la mayoría de los posibles efectos a nivel comunitario por el uso de
este tipo de drogas.

A nivel de la familia, los entrevistados resaltaron, en primer lugar, el sufrimiento generado a la


familia; en segundo lugar, se mencionó el descuido de las responsabilidades familiares, como
las tareas del hogar por parte del consumidor. Además, se mencionaron efectos económicos
como la reducción de los aportes económicos del consumidor a su unidad doméstica o los costos
generados por los tratamientos para la atención del consumidor:

Haciendo sufrir a sus seres queridos, cuando no tienes plata quieres robar eso te lleva
a la delincuencia, la familia sufre por eso” (GF 1 Puente Piedra, Augusto B. Leguía).

[Entrevistador: ¿O podría afectar a tu familia, amigos, la escuela o tu barrio?] Si tú


consumes, tu familia sufre, verte en ese estado les preocupa o les das curiosidad y traes
más personas a ese lado. Le afecta a toda la familia (GF 3 Ventanilla, Villa los Reyes).

Efectos de la sustancia a nivel personal

De acuerdo con la mayoría de los participantes de los grupos focales desarrollados, ninguno
tenía experiencia directa o información suficiente para identificar los posibles efectos de los
opioides y NSP en sus consumidores. Sobre la base de la información que contaban y sus
experiencias previas con otras drogas, identificaron tres tipos de efectos posibles.

98
Efectos individuales percibidos del consumo de opioides y NSP
Efectos individuales percibidos Lima Trujillo Tacna Ucayali
Adicción (sustancias más X X X X
adictivas que otras drogas)
Efectos físicos

Vómitos
X
Dolores de cabeza X

Hiperactividad X X

Efectos de la adicción

Desaseo / poco cuidado personal X X XX X

Descuidos en la alimentación X X

Efectos bioquímicos X X

Desarrollo de pensamientos negativos X X

Desarrollo de actividades delictivas X X

Efectos en el sistema nervioso X X

Daños en la cabeza X X

Fuente: estudio propio

El primer efecto percibido más importante para los entrevistados de las diferentes regiones es
el desarrollo de adicciones. Para los entrevistados de Lima y Trujillo, los opioides y NSP pueden
ser más adictivos que otras drogas y esto generaría diversas secuelas como el descuido en el
aseo personal y la alimentación o el desarrollo de actividades delictivas.

Supongo que las nuevas drogas son más adictivas, aunque vas a un centro de
rehabilitación sigue habiendo estragos, siempre quieres volver al mismo vicio.
(GF2 Puente Piedra, Augusto B Leguía)

Dejan su higiene, dejan todo.


Ya no les importa comer, no le importa nada.
Roban.
(GF2 Puente Piedra, Augusto B Leguía)

99
Tanto en Lima como en Trujillo, los entrevistados consideraron que los opioides y NSP tienen
un impacto bioquímico mayor sobre sus consumidores, afectando más al sistema nervioso y
generando daños a nivel cognitivo.

[Entrevistador: ¿Crees que son nocivos?] Supongo que sí. Puede ser más nocivo, los
químicos que ahora usan son más fuertes, porque el cliente quiere algo, más
prolongado, que lo haga más activo (GF 2 Puente Piedra, Augusto B Leguía).

[Entrevistador: ¿Crees que son nocivos?] Son más nocivos, son más fuertes, tienen más
químicos. ¿Cómo afecta o afectaría? Afectaría al sistema nervioso. Mentalmente, daña
tu cabeza (GF 3 Ventanilla, Villa los Reyes).
La heroína y las anfetaminas son mucho más fuertes que la marihuana o la cocaína.
He visto en televisión que son mucho más fuertes que te llevan a la muerte más rápido.
El modo de uso también, algunos de manera directa como la heroína se inyecta de frente
en la vena, otras solo se fuman.
(GF 5 Trujillo, José M)

En tercer lugar, se mencionaron algunos efectos físicos inmediatos asociados por los
entrevistados al consumo de opioides y NSP como los vómitos, los dolores de cabeza y la
hiperactividad.

5.5. Dimensión 5: Alternativas de intervención

La totalidad de los participantes en los grupos focales coinciden en afirmar que cuentan con
muy poca información sobre los opioides y NSP, por tanto, las alternativas ofrecidas fueron
escasas o en su mayoría toman como referencia su conocimiento sobre otras drogas de uso
común.

[Entrevistador: ¿Que podría hacerse?]


Campañas.
Visitando colegios.
Hablando, compartiendo anécdotas.
Hablar sobre las consecuencias, ellos saben que es malo, pero no saben las
consecuencias, ellos creen que es una diversión.
Dar información sobre las nuevas drogas.
Dar un número de ayuda para que tengan acceso a psicólogos que los puedan ayudar.
También trabajar con los padres.
(GF 2 Puente Piedra, Augusto B Leguía)

100
En este sentido coinciden en recomendar la necesidad de brindar información, principalmente
a cuatro tipos de actores: (a) Escolares; (b) Padres de familia; (c) Psicólogos de las escuelas; (d)
Autoridades y vigilantes locales.

En el caso del sector salud y educación, se recomendó que informen particularmente sobre los
efectos de estos opioides y NSP. Se sugirió que la información sea brindada de manera
dinámica, utilizando medios audiovisuales, redes sociales y testimonios de consumidores.
Además de las campañas informativas, se sugirió desarrollar operativos en espacios de
comercialización y consumo como escuelas, parques y discotecas. Además, se propuso
incrementar las penas para el consumo y comercialización.

[Entrevistador: ¿Que podría hacerse?]


Compartir información, aunque algunos no quieren escuchar o no lo ponen en práctica.
Lamentablemente, la gente no entiende a las buenas, más control a través del miedo y
la opresión.
Operativos en fiestas, en cualquier momento.
Una nueva ley en contra de los que venden y consumen.
Que los policías hagan rondas en la madrugada y donde hay ruido, que seguro es una
fiesta, intervenir.
(GF 7 Tacna, Champagnat)

[Entrevistador: ¿Que podría hacerse?]


Informar los jóvenes sobre las consecuencias de consumir.
Aumentar la pena de cárcel para que tengan más miedo los que venden y para los
consumidores también puede ser labores sociales.
Más control de los parques, es ahí donde se comercializa. Que los estudiantes sean
informados y trabajen con la policía.
(GP9 Ucayali 1)

Los entrevistados consideran que las acciones deben partir del sector gubernamental,
particularmente de Salud y Educación.

[Entrevistador: ¿Participarías en acciones para evitar que más gente consumo estas
sustancias?] Depende del tiempo, yo pienso que los que tendrían que estar más
preocupados son el Ministerio de Salud y de Educación, como dice el alcalde (…) el cielo
(…) y la prioridad somos nosotros, porque somos el futuro del mañana (GF1 Puente
Piedra, Augusto B Leguía).

101
PARTE VI
CONCLUSIONES E
IMPLICANCIAS
PARA EL
FORTALECIMIENTO
DE LAS POLÍTICAS E
INTERVENCIONES
Los resultados de este primer informe evidencian que, en el Perú, el consumo de drogas de tipo
opioide y NSP es aún invisible en diferentes sectores y poblaciones, por lo tanto, en este sentido
tampoco se observa una actuación específica ni políticas de programas de prevención, tratamiento
y control de la oferta.

• A continuación, se presentan algunas conclusiones y recomendaciones para la


implementación y fortalecimiento de las políticas e intervenciones.

• No existe información suficiente respecto a la sustancia psicoactiva, efectos e impacto en la


realidad individual y social que genera la problemática de opioides y NSP en el contexto
peruano. En ese sentido, este documento representa un primer paso en la generación de
información sistemática.

• Existe escasa información y experiencias directas, en comparación con otras drogas como
la marihuana o derivados de la cocaína. Sin embargo, esta información parece variar según
la región de residencia, siendo mayor en Lima y Tacna. La mayor fuente de información
sobre estas drogas son las redes sociales y medios de comunicación masiva.

• Existen especialistas (tanto policiales como proveedores de servicios de salud y educación)


que no cuentan con información sobre el tema, por lo que se recomienda que las entidades
con competencia directa capaciten al personal involucrado de las distintas instituciones,
quienes podrían cumplir un rol de agentes multiplicadores.

• Los efectos percibidos por los entrevistados parecen corresponder a los que se han
observado en consumidores de otras drogas. La mayoría asoció el consumo de opioides y
NSP al desarrollo de adicciones y sus efectos a nivel personal, familiar y comunitario. Los
entrevistados consideraron, además, que los opioides tienen un impacto bioquímico mayor
sobre sus consumidores, afectando más al sistema nervioso y generando daños a nivel
cognitivo.

• No se define una población en particular que cuente con mayores niveles de riesgo; sin
embargo, la tendencia coloca a los “jóvenes” en general, como el sector de la población que
estaría más expuesto al consumo debido a la accesibilidad a la sustancia.

• A diferencia de los especialistas y decisores, los participantes de los grupos focales no


reconocieron a un grupo de población particular de mayor riesgo. Esto parece darse debido
a que no contaban con información suficiente sobre el tema. Sin embargo, los primeros sí

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enfatizaron el riesgo al que están expuestos los jóvenes, alertando sobre el inicio cada
vez más temprano de consumo de drogas en general, lo que es promovido por el acceso
a espacios y fuentes de información diversas, que alientan dicho consumo.

• Se requiere el diseño e implementación de acciones de prevención específicas y basadas


en la evidencia científica relacionadas con los opioides y NSP.

• Existe una limitada capacidad de respuesta del Estado y las organizaciones privadas
para abordar temas vinculados con la prevención, tratamiento y control de opioides y
NSPs. Los vacíos a nivel normativo, la falta de información sistemática, tanto de la oferta
como de la demanda, la inexistencia de estrategias específicas para este tipo de
acciones, la necesidad de equipamiento para la detección de opioides y NSPs, la escasa
capacitación de personal especializado en estas sustancias, entre otros aspectos
explicarían este aspecto. La creación de espacios de coordinación e implementación
interinstitucional permitiría una mejora en la respuesta que realiza el Estado.

• La respuesta para un tratamiento oportuno y de calidad debe resultar de una reducción


de los niveles de informalidad en la oferta de servicios. Al tratarse de una problemática
nueva para el contexto peruano, es imprescindible una respuesta articulada de
formalización, seguimiento y aseguramiento de la calidad de atención.

• Existe un déficit significativo de recursos y capacidades para una respuesta oportuna


para la atención de casos de personas consumidoras de opioides y NSP por lo que se
requiere una estrategia articulada y sostenible de formación y generación de
conocimiento.

• Realizar investigaciones periódicas para conocer el comportamiento del consumo, la


forma de ingreso de nuevas drogas, el papel de las redes sociales y las nuevas
tecnologías de información y comunicación para la producción, comercialización y
consumo de drogas.

• La presencia aparición de NSP exige una mayor especialización en el análisis de las


sustancias con nuevos elementos químicos, por lo que se hace imprescindible fortalecer
las capacidades, los equipos tecnológicos para los análisis químicos, entre otros
aspectos que aporten en el control de la sustancia. Un control de la oferta eficiente no
sólo es responsabilidad de los operadores de justicia, sino que también requiere de la
voluntad política de los diferentes sectores y una estrategia intersectorial que permita
la vigilancia, seguimiento e incautación de las diversas sustancias y la denuncia de los
responsables.

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PARTICIPANTES DEL ESTUDIO

SECTOR/INSTITUCIÓN REPRESENTANTE CARGO


Responsable del Centro de Investigación y
Coronel PNP Carmen Sandoval estudios
estratégicos contra el TID
Coronel PNP Mario Moreno Jefe de la Unidad de
Dirección Antidrogas
Alvarado Criminalística de la Dirección Antidrogas
(DIRANDRO) PNP
Jefe de la Unidad de
Q.F. Natalia Victoria Trelles
Criminalística de la Dirección Antidrogas
Unidad de Unidad Antidrogas
Mayor PNP Fanny León
Pucallpa
Coronel PNP Genaro Jefe del Departamento de Química y
Vásquez Toxicología Forense
Mayor PNP Gabriel
Responsable del observatorio
Dirección de Calderón
Investigación Criminal Capitán PNP José Rodríguez Químico Farmacéutico
(DIRCRI) PNP Jefe de toxicología y química
Capitán PNP Luis Velarde
Forense – OFICRI - Tacna
Jefe de la Unidad de investigación de
Mayor PNP Wendy López
Microcomercio - AREANDRO Tacna
Jefe de la Unidad de investigación de
Q.F. Luis fajardo Microcomercio
- AREANDRO Pucallpa
Dirección General Contra Directora de la Dirección de Control de
Ing. Matilde Romero Minaya
el Crimen Organizado Drogas y Cultivos Ilegales

(DGCO) Q.F. Vidal Gamarra Ochoa Perito de Toxicología


Sub Director del Área de
Químico César Canales
Toxicología de Instituto de Medicina Legal
Martínez
(IML)
Ministerio Público (MP) Q.F. Erick Rivas Químico Farmacéutico
Q.F. Sixto Gonzales Químico Farmacéutico
Gerente de Observatorio de la
Dr. Juan Huambachano
Criminalidad
Dirección General de
Jefe de la Unidad Funcional de Productos
Medicamentos, Insumos Q.F. Christian Salcedo
Controlados
y Drogas (DIGEMID)
Director ejecutivo del laboratorio de
Q.F. Miguel Grande Ortiz
Instituto Nacional de Control de calidad
Salud (INS) Coordinador de Laboratorio
Q.F. Félix Apagueño
Físico Químico
Ministerio de Salud
Miguel Hinojosa Mendoza Especialista de la Dirección de Salud Mental
(MINSA)

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SECTOR/INSTITUCIÓN REPRESENTANTE CARGO
Coordinadora Salud Mental- DIRESA
Jessica Bringas Ríos
Pucallpa
María Pizarro Vega Coordinadora Salud Mental- DIRESA Tacna
Director del Centro de Bienestar Emocional
Jorge Mendoza
y Salud Metal del callao
Dirección de Salud Mental Comunitaria
Eddy Vicente Choque
(SMC) de Hospital Regional de Tacna
Sub Gerente Regional de
William Augusto Loyola
Gobierno Regional de La educación
Libertad Gerencia Regional de Salud (GERESA)
Bertha Fernández
responsable del Programa de Drogas
Dirección Regional de
Ruth Choque Aratea Coordinadora de Familias Fuertes
Educación Tacna
Miriam Casqueros Alba Coordinadora
CADES - Callao
Juan Carlos Luján Especialista

Comisión Nacional para el Sub directora de la Sub Dirección de


Desarrollo y Vida sin Carmen Lourdes Sevilla Prevención del Consumo de Drogas de la
Drogas (DEVIDA) Dirección de Asuntos Técnicos

ONG CRESER Gustavo Ascacibar Director Ejecutivo


ONG CEDRO Milton Rojas Jefe del programa Lugar de Escucha

Asimismo, de manera especial a las y los adolescentes que participaron en los grupos focales y
a sus instituciones educativas:

REGIÓN NOMBRE DE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA (IE)

LIMA I.E. AUGUSTO B. LEGUÍA - UGEL 04 (PÚBLICO) (DISTRITO DE PUENTE PIEDRA)

I.E. 80756 JOSÉ MARÍA ARGUEDAS (PÚBLICO) (DISTRITO EL PORVENIR)

TRUJILLO I.E. 80627 LEONCIO PRADO GUTIÉRREZ (PÚBLICO) (DISTRITO EL PORVENIR)

I.E. VILLA LOS REYES (DISTRITO DE VENTANILLA)

CALLAO I.E. SARITA COLONIA (DISTRITO DE CALLAO)

I.E. CHAMPAGNAT (DISTRITO DE TACNA)

TACNA I.E. GREGORIO ALBARRACÍN (DISTRITO DE TACNA)

I.E. NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES (DISTRITOS MANANTAY)

PUCALLPA I.E. COMERCIO 64 (DISTRITO DE CALLERÍA)

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