Clase de Krav Maga
¿Qué es la defensa personal?
La defensa personal se ocupa de prever o repeler un ataque hacia nuestra
persona.
Es importante aprender defensa personal porque aumenta la confianza y la
seguridad en uno mismo, lo que puede ser especialmente útil en situaciones
potencialmente peligrosas. De la misa manera, la defensa personal puede
ayudar a prevenir la violencia y proteger a uno mismo y a los demás en
situaciones peligrosas.
Igualmente, desarrolla habilidades de resolución de conflictos, puesto que el
entrenamiento en defensa personal no solo implica habilidades físicas, sino
también la capacidad de evaluar situaciones y tomar decisiones.
Asimismo, promueve la disciplina y el autocontrol, porque la práctica de la
defensa personal requiere disciplina y autocontrol, lo que puede ser beneficioso
en todas las áreas de la vida.
¿Qué es el Krav Maga?
Krav Maga significa “Combate de Contacto” esa es la traducción literal del
hebreo, y es el sistema oficial de Defensa Personal y Combate Cuerpo a
Cuerpo de las Fuerzas de Defensa de Israel.
El Krav Maga consta de la instrucción en los golpes básicos, como golpes
rectos, codazos, patadas frontales, es decir lo elemental para una pelea
callejera, hasta defensa con armas de fuego, armas contusas y
punzocortantes.
El sistema comprende mucho más que la práctica de técnicas de Defensa
Personal o Combate, inculca una disciplina mental única diseñada para
fortalecer su espíritu combativo, desarrolla también la habilidad de pasar de un
estado pasivo a un estado de acción sin titubear.
Con este sistema pretendemos que las personas puedan defenderse lo mejor
posible, eso significa que si alguien se le acerca para hacerle daño, usted tiene
el derecho a usar todo lo que sea necesario y que este a su alcance para evitar
un daño o una herida y eliminar así la amenaza de posteriores ataques, otro
aspecto que es muy importante es que el Krav Maga enseña a estar alerta del
ambiente que lo rodea, por donde camina, cuales son las posibles salidas,
cuanta gente hay y como están vestidos, y de ellos cuales pueden representar
una amenaza.
Vencer sin pelear.
Antes de empezar me veo obligado a darles la advertencia de que lo que
vamos a hacer aquí hoy no debe ser motivo para que el día de mañana
ustedes se sientan tan valientes como para ponerse en alguna situación de
riesgo.
Por lo que es necesario que recuerden que la mejor forma de vencer en una
pelea es no pelear, y en un principio suena estúpido, pero es cuestión de
valorar tu vida y tu integridad física como única prioridad en una situación de
riesgo.
Y es que ese es el objetivo de la auto defensa, no derrotar ni destruir al
enemigo o agresor, sino, preservar nuestra propia integridad y salir de
situaciones de riesgo con el menor daño posible. Y si eso significa luchar,
entonces que así sea. Y así como hay ocasiones en las que llegar a la
confrontación es lo más indicado, hay muchas otras en las que no, y por ello
debemos aprender a evaluar las situaciones de riesgo y determinar cuándo si
pelear y cuando no.
Situaciones de riesgo.
Todas las personas asumimos situaciones de riesgo, esto se refiere a acciones
que nos exponen a peligros y que causan daños a la salud, ya sean físicos o
psicológicos; que pueden afectar también la integridad de otras personas, e
incluso, ocasionar la pérdida de la vida.
En pocas palabras una situación de riesgo será aquella en la que tu integridad
física, material y mental se encuentren en peligro por parte de uno o más
agresores.
Podemos evitar las situaciones de riesgo por medio de sentido común. Por
ejemplo:
Evitar sitios que generalmente se prestan a ser focos de violencia como calles
oscuras, barrios peligrosos, bares y antros, puestos de comida, paradas de
autobús poco transitadas etc…
También poniendo atención a nuestro entorno en todo momento es altamente
efectivo para evitar situaciones de riesgo. De ahí el lema de “siempre atentos
siempre seguros”
¿Qué quiere un agresor?
Si alguien esta buscando problemas, ya sea por intención de robo, violación u
otro propósito, es un hecho que la mayor parte de las veces no este en busca
de una pelea. La verdad es que un agresor lo único que busca es una victima
fácil. No una lucha o confrontación si no conseguir lo que quieren al más
mínimo costo para ellos.
Podemos identificar y prevenir el ataque de un agresor mucho antes de que lo
efectúe haciéndonos a prueba de ataques en un 90% por decir algo.
Al ellos buscar presas fáciles, nuestro trabajo es convertirnos en objetivos
altamente costosos.
Por ello también debemos cuidar no ser ni parecer víctimas. Nuestra postura y
actitud al andar por la calle es extremadamente importante para no ser víctima
de estas personas. Por ejemplo, al caminar con la capucha puesta, audífonos a
todo volumen y los ojos en el celular. (esto a pesar de ser cosas de la vida
cotidiana, nos convierten en presas fáciles para un agresor)
Tema legal.
De acuerdo con el Capítulo IV, Sección tercera, Inciso e, del Código Penal de
Jalisco, para que una acción se considere como legítima defensa el afectado
debe estar ante una situación de peligro inminente, es decir, que ponga en
riesgo su vida.
Actuar ante una situación de este tipo es justificado y te excluye de
responsabilidad penal, por lo que no serías sancionado en caso de abatir a tu
atacante. Para esto la agresión tiene que ser actual (que ocurre en el
momento), real, violenta e ilegítima.
Ante un ataque, un ciudadano puede defender a su propia persona, honor,
derechos y bienes, o los de otros, sin embargo, hay un estrecho límite entre lo
que es legal y lo que no.
Para concluir
les aconsejo, estar siempre atentos a su entorno, no ponerse en situaciones de
riesgo, ante un posible ataque guardar la distancia, no mostrar un lenguaje
corporal agresivo, aprender a evaluar las situaciones de riesgo porque correr
siempre es una opción, pero hay que saber en que circunstancias es practico o
no.
Por último, tener en cuenta los 4 pasos:
1. Evasión.
2. Disuasión.
3. Escape.
4. Confrontación.
Clase.