UNIVERSIDAD DE MARGARITA
VICERRECTORADO ACADÈMICO
DECANATO DE CIENCIAS JURIDICAS Y POLITICAS
DERECHO MERCANTIL
“Título de Valores”
Elaborado por:
Rafael J. Luna C.I: V-16.931.150
El Valle del Espíritu Santo, Marzo 2023
Títulos de valores
El concepto de valor, en el terreno de las finanzas, alude al derecho de propiedad
sobre una obligación o un título de crédito. Este valor está consignado en un documento,
que otorga el ejercicio de un derecho autónomo y literal.
La idea de títulos de valores, de este modo, se vincula al concepto de títulos de
crédito: se trata de documentos que permiten el registro del ejercicio de un derecho privado.
Por lo tanto, sólo quien tiene el título de valor está en condiciones de ejercer dicho derecho.
Un título de valor se asocia a un valor específico. Dicho valor está ligado
indefectiblemente al documento (soporte material). Así, cuando una persona transmite el
título de valor, transmite el derecho. O, dicho al revés, si se quiere transmitir el derecho, se
debe transmitir el título de valor.
Los títulos de valores son documentos que hacen posible el registro del ejercicio de
un derecho privado.
Ejemplos de títulos de valores
Los cheques, los pagarés, las letras de cambio y las acciones son títulos de valores.
Cada uno de estos títulos tiene sus propias características, las cuales permiten establecer la
siguiente clasificación:
* título de valores a la orden: es aquél que una persona extiende a favor de otra en
particular, la cual, a su vez, puede volver a transmitirlo a una tercera a través de la fórmula
denominada endoso. Cuando se lleva a cabo dicha transmisión, no es necesario avisar al
deudor (a quien contrajo la obligación de realizar el pago). Por otro lado, el endosante
(quien lo transmite, sea o no el acreedor original) debe responder ante el endosatario (el
actual acreedor) acerca de la solvencia económica del deudor. La letra de cambio, por
ejemplo, forma parte de este grupo.
* título de valores al portador: este tipo de documento da a quien lo posea el
derecho en él incorporado, sin la necesidad de que su nombre haya sido especificado. Como
puede deducirse, un título de valores al portador puede ser transmitido de una persona a
otra sin ningún trámite formal, simplemente entregándolo. Al momento de su emisión, por
lo tanto, el deudor adquiere la obligación de pagar la deuda a quien lo presente en la entidad
correspondiente. El cheque al portador es un buen ejemplo de esta clase de título.
* título de valores nominativo: a diferencia del caso anterior, este tipo de título
lleva escritos los datos de una persona en particular, y sólo a ella le será reconocido el
derecho a usarlo. Los títulos de valores nominativos pueden ser transferidos, pero para ello
es necesario notificar al deudor del procedimiento, para que éste inscriba la transmisión en
el libro correspondiente. Dos documentos que entran en esta categoría son el pagaré y el
cheque nominativo.
Requisitos que deben cumplir
A nivel general, puede decirse que todos los títulos de valores cumplen requisitos
vinculados al formalismo (para ser eficaces deben respetar lo establecido por la
legislación), la literalidad (las obligaciones y los derechos están consignados en el
documento), la autonomía (el título de valor habilita el ejercicio de un derecho propio) y la
legitimación (la tenencia del título de valor faculta a la persona al ejercicio del derecho que
incorpora), entre otras características en común.
Cuando se define un título de valores en particular, como ser la letra de cambio o el
cheque, se deben tomar en cuenta ciertos aspectos, como ser: el concepto, donde se define a
grandes rasgos el documento, mencionando su principal beneficio y la responsabilidad de
cada participante; las funciones específicas, que lo diferencian de otros documentos,
especialmente aquellas que no son de público conocimiento; la lista de elementos
personales, o sea el nombre formal que recibe cada rol que puede adquirir una persona
dentro del ciclo de vida del título en cuestión (librador, endosante, tenedor, avalista,
etcétera)
Circulación de los títulos valores.
Los títulos valores por lo general son negociables lo que permite su circulación
mediante la figura del endoso. Así, mediante una cadena de endoso un título valor puede
circular infinidad de veces hasta que el derecho en él incorporado se haga efectivo.
Por ejemplo, una persona le puede vender un cheque a otra, o una letra de cambio o
pagaré, generalmente con descuento para obtener una ganancia.
La figura más utilizada en la circulación y negociación de títulos valores, es el
factoring que se hace con las facturas cambiarias de compraventa, que constituyen un título
valor negociable.
Cómo cobrar un título valor.
El título incorpora un derecho que debe ser reconocido en la fecha de vencimiento,
como la letra de cambio, y si no es pagado o reconocido voluntariamente el tenedor debe
iniciar un proceso ejecutivo, más precisamente una acción cambiaria. La acción cambiaria
es el mecanismo para cobrar judicialmente título valor por la vía ejecutiva.
Títulos valores en blanco.
Los títulos valores se pueden expedir en algunos espacios en blanco, como su valor,
su fecha de vencimiento, etc., siempre que contenga los requisitos mínimos exigibles por la
ley para su validez.
Los títulos valores en blanco requieren de una carta de instrucciones para ser
diligenciados, a la que se debe sujetar quien llene el título valor. Los títulos valores como
letras de cambio o pagarés se pueden firmar con espacios en blanco extendiendo la carta de
instrucciones para diligenciarlos.
Prescripción de los títulos valores.
El derecho que se incorpora en un título valor prescribe si no se ejerce o no se
reclama dentro de los términos que indica la ley.
La acción cambiaria tiene distintos tiempos o términos de prescripción dependiendo
del título valor, tema desarrollado en el siguiente artículo.
Por regla general los títulos valores prescriben a los 3 años según señala el artículo
789 del código de comercio, pero hay excepciones como en el cheque donde ese término es
de máximo 6 meses.