Prestaciones de ley en México:
En México, La Ley Federal del Trabajo, establece que dentro de un vínculo laboral pueden
existir dos tipos de prestaciones:
Prestaciones superiores a la ley: beneficios adicionales otorgados por las empresas
para motivar y retener a sus colaboradores.
Prestaciones obligadas por la ley: beneficios que todo empleador debe cumplir, como
mínimo, con sus colaboradores. Estos derechos no pueden ser modificados, a menos
que exista un común acuerdo entre la empresa y el colaborador.
En nuestro país, existen diferentes organizaciones dedicadas a proteger y regular los
derechos de los trabajadores, algunas de ellas son:
La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET)
Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH)
Organizacional Internacional del Trabajo (OIT)
Las 12 prestaciones de ley básicas que deben estar presentes en tu contrato, de acuerdo a lo
establecido por la Ley Federal del Trabajo:
1. Aguinaldo: Cantidad que debe ser pagada por el empleador a cada uno de sus
trabajadores en el mes de diciembre. La cantidad pagada es equivalente a 15 días de
salario.
2. Vacaciones: Todos los colaboradores, con más de un año en la empresa, pueden
gozar de 6 días de descanso. A partir del segundo año de servicio y por cada año
subsecuente, las vacaciones aumentarán 2 días, hasta llegar a 12; después del cuarto
año el periodo vacacional aumentará en 2 días por cada 5 años de trabajo.
3. Prima vacacional: Según el artículo 80 de la Ley Federal del Trabajo, los colaboradores
de una empresa tendrán derecho a una prima no menor de 25% sobre los salarios que
les correspondan durante el período de vacaciones.
La prima vacacional es una cantidad adicional de dinero que se paga para “el disfrute de las
vacaciones”.
SUELDO DIARIO X DÍAS DE VACACIONES X 0,25 = PRIMA VACACIONAL
4. Prima dominical: Cantidad adicional que paga una empresa a sus colaboradores por
trabajar en domingo. El monto a recibir es el 25% sobre el salario base.
Prima dominical = Salario diario * 0.25
5. Día de descanso semanal: Todo empleado tiene derecho a disfrutar de un día de
descanso, por cada seis laborados. También existen descansos obligatorios marcados
por la SPTS. Si por alguna razón debes de trabajar en los días de descanso obligatorio,
tu empleador deberá pagarte, independientemente del salario correspondiente a tu
trabajo, un salario doble por el servicio prestado.
6. Licencia por maternidad: Las mujeres, en situación de embarazo, tienen el derecho de
descansar 12 semanas en conjunto, antes de dar a luz y después del parto, con el
objetivo de poder disfrutar de la maternidad y cuidar en el primer mes a su hijo.
7. Licencia por adopción: Derecho de descanso que tienen los trabajadores que se
encuentran en un trámite de adopción. Las madres tienen un descanso de seis
semanas y en el caso de los padres, se tiene un descanso de cinco días, los dos con
goce de sueldo. El descanso aplica posterior al día que se recibe al niño.
8. Licencia de paternidad: Los padres trabajadores tienen derecho a no asistir a sus
labores, por cinco días, cuando nazca un hijo suyo o si se adopta alguno.
Pregunta: ¿en caso de los padres trabajadores por ser padres adoptivos puede disfrutar de
las dos licencias (licencia por paternidad y licencia por adopción)?, ¿por adoptar se le da la
licencia por adopción que consta de 5 días de descanso posterior al recibimiento del niño
adoptado pero también puede disfrutar los otros 5 dìas de descanso que da la licencia de
paternidad?
9. Periodo de lactancia: Prestación que debe otorgar la empresa para que las mujeres, en
periodo de lactancia, gocen de dos descansos extraordinarios por día, de media hora
cada uno, para alimentar a sus hijos. La duración de este derecho es de seis meses
como máxima a partir del nacimiento.
10. Prima de antigüedad: Pago adicional de 12 días de salario por cada año de
servicio. Los empleados que pueden recibir este beneficio son:
- Colaboradores que trabajaron por 15 años o más dentro de la empresa y decidan romper
voluntariamente con la relación laboral.
- Colaboradores que decidan separarse por causa justificada, atribuible por el empleador.
- Colaboradores que se encuentren en situación de despido injustificado.
- En caso de muerte del colaborador, el beneficio se paga a sus beneficiarios.
11. Utilidades: Derecho que tienen los colaboradores de una empresa a recibir una parte
de las ganancias obtenidas por su empleador, en el año anterior fiscal, por los
servicios o actividad productiva realizada.
En el caso de extrabajadores, para recibir las utilidades deberán haber trabajado por lo menos
4 meses del año anterior fiscal.
12. Renuncia: Al terminar una relación laboral voluntariamente, todo trabajador tiene
derecho a recibir el porcentaje que le corresponda de las siguientes prestaciones:
- Aguinaldo
- Prima vacacional
- Participación de utilidades adeudadas
Si corresponde, también recibirá:
- Salarios que haya laborado y no le fueron pagados
- Las vacaciones no gozadas
- Participación de utilidades adeudadas
- Prima de antigüedad, siempre que hayas laborado 15 años o más.
13. Despido:
En una situación de despido injustificado, el empleado de una empresa recibirá indemnización
constitucional (pago de tres meses de salario) partes proporcionales de: aguinaldo,
vacaciones, prima vacacional, utilidades y en su caso prima de antigüedad.
Otro aspecto importante que debes tomar en cuenta a la hora de firmar tu contrato es el tipo de
salario que vas a recibir. En México existen tres tipos de salarios de acuerdo con la
Comisión Nacional de Salarios Mínimos: salario fijo, salario variable y salario mixto . El
mejor esquema que puedes recibir es un salario fijo: no tiene cambios y el trabajador conoce
todas las percepciones desde el inicio, además de incluir las debidas prestaciones de ley.
Actualmente, existen muchas compañías comprometidas con su personal que manejan
esquemas de trabajo, salario y prestaciones apegadas a la ley. Sin embargo, en nuestro país,
algunas empresas realizan malas prácticas de contratación con el fin de reducir costos.
Personas físicas y morales:
Persona Física: es un individuo que puede prestar servicios, realizar actividades comerciales,
arrendar bienes inmuebles, trabajar por salarios, entre otras ocupaciones;
Dependiendo de la actividad que realicen y su promedio de ingresos, pertenecerán a un régi -
men fiscal específico.
Persona Moral: es una agrupación de personas que se unen con un fin determinado, por ejem-
plo, una sociedad mercantil, una asociación civil. De acuerdo con su objeto social, una persona
moral puede tributar en regímenes específicos como:
· Personas morales del régimen general y
· Personas morales con fines no lucrativos.
Algunos de los aspectos más importantes Fiscales y legales de cada tipo de persona:
Diferencias entre Persona Física y Persona Moral
La diferencia más importante entre las figuras de Persona Física y Persona Moral es que las
primeras representan a cualquier contribuyente (individuo) que tenga actividad económica;
mientras que las segundas encajan con agrupaciones de individuos que se unen para crear
una unidad contribuyente.
Una Persona Física puede ser un empleado, un profesionista o un comerciante. Una Persona
Moral puede representar a una empresa, una sociedad mercantil o una asociación civil.
Las Personas Físicas se identifican por el nombre mientras que las Personas Morales tienen su
propia razón social o denominación independientemente del nombre de quienes la conformen.
Las Personas Físicas tienen características exclusivas de una persona, poseen un cuerpo
material y estado civil, cualidades que no son identificables en una Persona Moral.
Las Personas Físicas pueden contraer obligaciones a partir de que adquieren la mayoría de
edad o cuando comienzan a trabajar formalmente mientras que las Personas Físicas
tienen obligaciones fiscales desde que son creadas.
Las Personas Físicas pueden ser mexicanas y además contar con otra nacionalidad. Las
Personas Morales sólo pueden ser mexicanas cuando fueron creadas bajo las leyes mexicanas
y cuando su domicilio se encuentra dentro del país.
Por ser figuras contribuyentes distintas los regímenes bajo los que tributan las Personas
Físicas y Morales también presentan diferencias.
Regímenes para Personas Físicas
Asalariados: en este régimen se encuentran todos los individuos que trabajan para
alguna unidad económica o institucional y que perciben salarios y prestaciones que
asciendan a 400,000 pesos durante el ejercicio fiscal.
Honorarios: bajo este esquema pueden tributar los individuos que prestan sus servicios
de manera independiente a empresas, entidades gubernamentales o incluso a otras
personas.
Actividades empresariales: en este régimen se encuentran los individuos que generan
sus ingresos de actividades relacionadas con el comercio, la industria o los servicios, sin
importar su nivel de ingresos.
RIF (Incorporación Fiscal): en este rubro están todos los contribuyentes que tienen
actividades comerciales (mercancías o servicios) de manera no profesional y con
ingresos inferiores a 2 millones de pesos en el ejercicio.
Arrendamiento: bajo este esquema deben tributar las personas que obtienen sus
ingresos de la renta o alquiler de inmuebles, sin importar si son para uso habitacional,
comercial o industrial.
Regímenes para las Personas Morales
Régimen General: bajo este esquema tributan todas las personas morales que
tengan actividad empresarial y con fines de lucro. Algunos ejemplos son las sociedades
mercantiles, asociaciones civiles, sociedades cooperativas de producción, instituciones
de servicios financieros, almacenes generales, arrendadoras financieras, sociedades de
inversión de capitales, organismos descentralizados o fideicomisos con actividad
empresarial.
Fines no lucrativos: en este régimen se encuentran todas las personas morales
constituidas con fines no lucrativos. Algunos ejemplos son las sociedades de inversión,
las administradoras de fondos para el retiro (Afores), los sindicatos, las cámaras
sectoriales, asociaciones civiles o instituciones de beneficencia.
Diferencias en registros, trámites y financiamiento
El registro para una Persona Física sólo implica darse de alta en el SAT (Servicio de
Administración Tributaria) mientras que para una Persona Moral se debe decidir qué figura
contribuyente encaja mejor con el proyecto a crear; las más comunes son las sociedades
mercantiles.
En cuanto a los trámites, las Personas Morales tienen mayores obligaciones que las Personas
Físicas. En el ámbito legal una Persona Física no debe hacer trámites adicionales a excepción
que se quiera crear una marca comercial (debe registrarse ante el Instituto Mexicano de la
Propiedad Industrial). Para la creación de una Persona Moral sí se requiere la redacción de la
escritura constitutiva por una notaría.
El nivel de financiamiento que reciben las Personas Físicas y Morales también puede ser
distinto. Las Personas Físicas pueden aspirar a capitales de inversión relacionados con los
ingresos personales o préstamos individuales. Por su parte, en la mayoría de los casos las
Personas Morales tienen mayor solidez y, por tanto, son sujetos de cantidades mayores de
crédito.