INDICE
INTRODUCCIÓN................................................................................ 2
I.- CAPITULO I: OSTEOPOROSIS……………………………………... 3
1. Epidemiologia
2. Definición
a. ¿Qué Es Masa Ósea?
3. Factores de Riegos
a. Factores no Modificables
b. Factores Modificables
II.- CAPITULO II: ADULTO MAYOR……………………………………. 8
1. Definición
2. Causas de Osteoporosis
3. Fracturas más Comunes
a. Fractura Columna Vertebral
b. Fractura de Muñeca
c. Fractura Cuello de Fémur
4. Síntomas
III.- CAPITULO III: PREVENCION……………………………………. 12
1. Prevenir la Osteoporosis (Antes)
a. Nutrición
b. Vitamina
c. Ejercicios
2. Prevenir la Osteoporosis (Después)
3. Diagnostico
4. Tratamiento
a. Medicamentos
b. Rehabilitación
IV.- CONCLUSIONES…………………………………………………... 24
V.- RECOMENDACIONES……………………………………….......... 25
VI.- ANEXOS…………………………………………………………….. 26
VII.- BIBLIOGRAFIA……………………………………………………. 29
1
INTRODUCCIÓN
En este trabajo hablaremos el tema de una enfermedad llamada
OSTEOPOROSIS. La Osteoporosis seguirá presentando problemas en el
campo de salud mundial y de magnitud epidémica, más aun cuando la
supervivencia de la humanidad tiende al aumento.
Cerca de 100 millones de personas a escala mundial presentan osteoporosis,
están en riesgo de padecerla o sufren de alguna otra enfermedad que produzca
pérdida de sustancia ósea. Su incidencia es mayor en pacientes de edad
avanzada, no sólo en mujeres menopáusicas; la tercera edad es un grupo
poblacional cada vez mayor dentro de la comunidad mundial.
Aproximadamente en Estados Unidos, esta enfermedad es la responsable de
más de un millón y medio de fracturas cada año y es una de las condiciones
asociadas a un mayor consumo de recursos en salud, pues los costos médicos
ocasionados por su manejo alcanzan más de 9 mil millones de dólares. Es
preocupante el hecho que las tasas de mortalidad asociadas a fracturas
patológicas de la cadera ascienden a 30% y según varios estudios
epidemiológicos, en las mujeres pos menopáusicas el riesgo de presentar tal
complicación oscila entre 40% y 50%.
Los datos antes mencionados destacan la gravedad del problema y es por ello
que la evaluación cuidadosa de la integridad ósea es parte esencial de la
valoración médica de toda mujer, sobre todo a partir de los 45 años. En
consecuencia, el médico de atención primaria debe estar familiarizado con los
rasgos que permiten sospechar esta entidad, los criterios actuales de
diagnóstico y las estrategias de manejo disponibles en la actualidad.
Anexo Figura 1.
2
CAPITULO I
OSTEOPOROIS
PREVENCION DE LA OSTEOPOROSIS EN EL ADULTO MAYOR
1.-EPIDEMIOLOGÍA
La OP es la enfermedad metabólica ósea más frecuente; sin embargo, su
prevalencia real es difícil de establecer, ya que es una enfermedad
asintomática hasta la aparición de complicaciones, lo que hace difícil la
identificación de las personas que padecen la enfermedad. Habitualmente se
usan indicadores indirectos, como son las fracturas osteoporóticas, para
aproximarnos a la prevalencia de la OP.
Según criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia
se estima en un 30% de las mujeres caucásicas y en un 8% de los varones
caucásicos mayores de 50 años, y asciende hasta un 50% en mujeres de más
de 70 años.
En el estudio de prevalencia densitométrica (DEXA) de OP en la población
femenina española publicado por Díaz-Curiel se presentan las siguientes cifras:
de 50 a 59 años un 9% OP lumbar y 1% de OP femoral; de 60 a 69 años un
24% OP lumbar y 5,7% de OP femoral; de 70 a 79 años un 40% OP lumbar y
un 24% OP femoral.
Las cifras presentadas por los mismos autores para los varones de 70-79 años
son de 11,3% en columna lumbar y de 2,6% en cadera.
La incidencia de OP es mayor en las mujeres que en los varones, debido a que
en los varones la masa ósea es mayor, a la ausencia de un equivalente de la
menopausia, a una menor tendencia a caerse y a una esperanza de vida más
corta. En consonancia con este hecho, la incidencia global de fracturas
osteoporóticas es mucho mayor en las mujeres que en los varones, y esta
diferencia se hace especialmente llamativa en el caso de las fracturas de hueso
trabecular. La mujer presenta fracturas de hueso trabecular en una proporción
8/1 respecto al varón, frente a las fracturas de hueso cortical donde la
proporción se reduce 2/1 también a favor de la mujer. En los primeros 4-8 años
tras la menopausia se producen con más frecuencia las fracturas vertebrales y
de radio (Colles). Posteriormente, hacia los 70-75 años aparecen las fracturas
de cadera que se relacionan más con la pérdida de hueso cortical y con otros
factores que predisponen a las caídas.
3
Debido fundamentalmente a que la DMO disminuye con la edad, la incidencia
de fracturas aumenta exponencialmente y llega a ser un problema alarmante
en la población senil, un sector demográfico con clara tendencia ascendente.
En España, se estima, que la OP afecta actualmente a 3,5 millones de
personas y cada año se producen más de 100.000 fracturas osteoporóticas.
Constituye pues, un problema de salud pública de gran magnitud por su
prevalencia, por la morbimortalidad que ocasiona y por el consumo de recursos
sanitarios que conlleva.
2.-DEFINICIÓN
La Osteoporosis, que significa "huesos porosos" es una enfermedad
generalizada del hueso que se caracteriza por la pérdida progresiva de la
matriz mineral combinada con el aumento. Sé debe considerar a la
Osteoporosis no como una enfermedad benigna, ya que ella aumenta la Morbi–
mortalidad de las personas que la sufren.
La Osteoporosis es una enfermedad del esqueleto en la cual la masa ósea se
encuentra disminuida, con lo que aumenta la fragilidad del hueso, esto
ocasiona un incremento en la susceptibilidad o tendencia a las fracturas. Ésta
es una enfermedad característica de las personas mayores, especialmente en
las mujeres al llegar al periodo post menopáusico.
4
a. ¿QUÉ ES LA MASA ÓSEA?
La masa ósea es la cantidad de hueso (proteínas y minerales,
fundamentalmente mineral de calcio) que presenta una persona en su
esqueleto en un momento determinado. Depende de su edad, sexo y su raza.
Sabemos, por ejemplo, que, a igualdad de edad y sexo, las personas de la raza
negra tienen más masa ósea que las de la raza blanca o amarilla.
El hueso no es ni mucho menos un órgano muerto, sin vida. En su seno se
realizan continuamente procesos de remodela miento, con una alternancia
equilibrada de fases de destrucción y de formación o sea, reguladas por
distintas sustancias hormonales, la actividad física del sujeto y la vitamina D,
entre otras.
La cantidad de masa ósea de una persona va aumentando paulatinamente
desde el nacimiento, a medida que va creciendo el esqueleto; el primer
determinante de la masa ósea, lo constituye el adecuado desarrollo esquelético
durante la niñez y la pubertad. En este proceso participan factores genéticos y
múltiples sistemas hormonales, entre los cuales los más importantes están
relacionados con la actividad de la hormona de crecimiento, las
somatomedinas (o factores de crecimiento similares a insulina) y los esteroides
sexuales, en particular estrógenos. Estos últimos contribuyen a mantener e
incrementar la densidad mineral ósea, al interferir con la diferenciación y la
actividad de los osteoclastos. Una vez alcanzada la masa ósea pico (alrededor
de los 30-35 años), la relación entre el grado de depósito y resorción de matriz
ósea mineralizada, determinará la probabilidad de desarrollar osteoporosis.
5
La siguiente gráfica muestra
Los cambios en la masa ósea
Con la edad y los defectos que conducen al desarrollo de osteoporosis
(B)
En esencia, hay dos mecanismos para que se desencadene la enfermedad: la
disfunción del osteoblasto (que implica menor síntesis de matriz ósea) y el
exceso de actividad osteoclástica.
Esquema que ilustra el balance entre la resorción de hueso y la formación del
mismo en condiciones normales (A),
Por lo tanto, cuanto mayor y más favorable nos sea este saldo más difícil será
que desarrollemos la osteoporosis. Efectivamente a esta edad nuestro hueso
"se jubila" y tenemos que vivir de las rentas del capital acumulado el resto de
nuestra vida, evitando en lo posible un saldo final negativo que vendría
representado por la osteoporosis.
6
3.-FACTORES DE RIESGO
Existen factores de riesgo en la osteoporosis, los cuales se detallan a
continuación:
a. FACTORES NO MODIFICABLES
● Sexo femenino
● Raza blanca u oriental
● Edad mayor de 50 años
● Historia familiar de osteoporosis
● Estructura corporal delgada
● Menopausia prematura
b. FACTORES MODIFICABLES
● Deficiente ingesta de calcio
● Falta de exposición al sol o ingesta baja de vitamina D
● Sedentarismo
● Consumo de alcohol
● Tabaquismo
● Uso crónico de esteroides
7
CAPITULO II
ADULTO MAYOR
1.- DEFINICIÓN
Osteoporosis adulto mayor y posmenopáusica. Estos dos tipos de osteoporosis
generalizada se estudian conjuntamente debido a que tienen muchos aspectos
comunes. Su distinción es algo arbitraria, en el sentido de que cuando las
mujeres desarrollan una osteoporosis entre la menopausia y la edad de 65
años, la osteoporosis recibe el nombre de posmenopáusica, mientras que
cuando los hombres o las mujeres desarrollan dicho proceso a partir de los 65
años de edad, éste recibe la denominación de senil.
La osteoporosis posmenopáusica y la senil representan con mucho la
enfermedad ósea generalizada que con más frecuencia puede observarse
entre los pacientes. Se ha calculado que es radiográficamente detectable en un
50% de las personas con más de 65 años, y cuando se tiene en cuenta que la
cantidad total de hueso debe estar disminuida en un tercio antes de que el
descenso pueda detectarse radiográficamente con facilidad, podrá apreciarse
que son verdaderamente muy frecuentes los grados menos graves de
osteoporosis posmenopáusicas y senil. En el anciano, el hipogonadismo, así
como la inadecuada ingestión dietética de calcio, parecen ser los factores
etiológicos de este tipo de osteoporosis y, además, el proceso puede agravarse
por añadírsele una "osteoporosis por inactividad" asociada con la habitual
disminución de la actividad clínica del anciano.
2.- CAUSAS DE OSTEOPOROSIS
1. El envejecimiento: provoca una disminución de la cantidad del hueso,
por tanto, cualquier persona puede padecerla.
2. La herencia: aquellos que tienen antecedentes familiares de fracturas.
Se conocen algunos de los genes relacionados con el desarrollo de un
amasa ósea, por lo que existe la posibilidad de evitar la enfermedad
actuando desde la infancia.
3. La dieta pobre en calcio: este es un elemento fundamental en la
formación de hueso y se contiene principalmente en los derivados
lácteos (leche, yogur, queso y helados), aunque también está presente
en otros alimentos como pescados azules, frutos secos, etc.
4. El sexo femenino: entre un 20 y 25% de las mujeres padecerán
osteoporosis después de la menopausia (proporción cuatro veces
8
superior a la del varón) por que viven más que los hombres, tienen
menor cantidad de masa ósea y por la pérdida de hormonas femeninas
(estrógenos) en la menopausia.
5. El riesgo es mayor si la menopausia ocurre a una edad temprana
(natural o quirúrgica) y en aquellas mujeres jóvenes con períodos de
amenorrea (falta de menstruación) por problemas ginecológicos u
hormonales.
6. La delgadez: aunque esto no sugiere que el sobrepeso sea una buena
idea. Debe evitarse éste así como la delgadez e intentar alcanzar un
peso ideal.
7. La inmovilización prolongada: ya sea por enfermedad, sedentarismo u
otra circunstancia. El ejercicio constituye un estímulo para la formación
y fortaleza del hueso. La falta de ejercicio físico es un factor que puede
desarrollar y perpetuar la osteoporosis.
8. Determinados medicamentos: como los corticoides que son útiles en el
tratamiento de larga duración de muchas enfermedades pero pueden
favorecer la destrucción del hueso.
9. El exceso de tabaco, alcohol y café: se ha observado una mayor
frecuencia de osteoporosis en personas con consumo excesivo de los
mismos
3.- FRACTURAS MÁS COMUNES EN OSTEOPOROSIS
Las fracturas más comunes se localizan en la muñeca, la columna, y en menor
medida, en el hombro. Tres son los lugares de afectación típica en la
osteoporosis: columna vertebral, el cuello del fémur y la porción terminal del
antebrazo.
a. FRACTURAS EN LA COLUMNA VERTEBRAL. Los motivos de la
presentación de estas fracturas suelen ser contracciones bruscas e
intensas de la musculatura de la espalda. El aspecto que adquieren las
vértebras es en cuña a causa de la infracción de los ángulos superior e
inferior de los cuerpos vertebrales, preferentemente dorsales. Un paso
más avanzado lo constituye el aplanamiento del cuerpo vertebral que
agudiza la cifosis dorsal existente y disminuye la talla del enfermo. Este
tipo de fracturas, fundamental para la disminución de la estatura, pueden
presentarse en uno de los platillos, preferentemente el superior o en
ambos conjuntamente.
9
b. FRACTURAS DE MUÑECA. El último grupo de fracturas relacionado
con la osteoporosis es el formado por las fracturas de Colles de radio y
cúbito. Nordin en (1973) comentaba ya el enorme aumento de la
producción de estas fracturas en personas a partir de los 50 años,
especialmente en mujeres, por lo que sugería una relación entre su
aparición y las pérdidas óseas en esa etapa de la vida.
c. FRACTURA EN EL CUELLO DEL FÉMUR. Para muchos autores el
comportamiento de esta zona es idéntico al de la columna vertebral por
tratarse su estructura, en su mayor parte, de tejido óseo trabecular.
Actualmente existen métodos para determinar la cuantía de mineral
óseo, como ser absorciometría de fotón dual, absorciometría dual con
RX, (con error de precisión de 0.5 a 2%), tomografía computada
cuantitativa (que expresa la densidad en gramos por Cm3), y los más
modernos que llevan el nombre de Análisis de Activación Neutrónica y
Ultrasonido.
4.- SÍNTOMAS
Los enfermos suelen denunciar dolor; en los adultos es muy frecuente el dolor
dorsolumbar sobre la proyección de la columna vertebral. Por el contrario, el
síndrome puede existir asintomático, y sólo ser denunciado por radiografía o el
laboratorio. En los cuadros de larga evolución, en cambio, al dolor se suman
las deformaciones esqueléticas, casi siempre de la columna vertebral, y de
preferencia una cifosis que va acompañada, con los años, de evidente
disminución de peso y la talla, o bien, las fracturas patológicas.
10
Pérdida de talla corporal y cambios
Característicos de conformación corporal en la Osteoporosis
CIFOSIS:
Es una exageración de la convexidad del raquis dorsal.
Puede deberse a la fusión parcial de cuerpos vertebrales, aplastamiento o
acuña miento vertebral, y/o ausencia de un cuerpo vertebral.
En la sangre, el calcio, el fósforo y fosfatasas alcalinas se manifiestan en
niveles normales; la calciuria suele estar moderadamente aumentada, sobre
todo en el periodo evolutivo del proceso porótico óseo. La hidroxiprolina
urinaria se mantiene en niveles normales.
11
CAPITULO III
PREVENCION
1.- PREVENIR LA OSTEOPOROSIS (ANTES)
El primer procedimiento para prevenir la osteoporosis consiste en poner todos
los requerimientos necesarios para alcanzar un buen pico de masa ósea, al
llegar a la época de la madurez esquelética (30–35 años), ya que a partir de
este momento deberemos vivir de las "rentas" de ese capital acumulado. Por
eso, se recomienda, durante la adolescencia y la juventud, tomar una cantidad
adecuada de calcio en los alimentos (tabla I), realizar un ejercicio físico
correcto y suprimir el tabaco y el alcohol, con el fin de que se forme una buena
cantidad de masa ósea. Después de la menopausia, la disminución brusca en
la producción de hormonas (estrógenos) por el ovario puede acelerar la
destrucción de los huesos, con la alteración consiguiente del metabolismo del
calcio. Existe por ello, hoy día, un acuerdo universal en virtud del cual se
recomienda a la mujer, a estas edades, que incremente en su dieta la ingestión
de calcio.
TABLA I
RACIÓN DIARIA DE CALCIO RECOMENDADA
EN LAS DISTINTAS EDADES
EDAD MG / DÍA
0 – 0.5 años 360
0.5 – 1 año 540
1 – 10 años 800
10 – 24 años 1200
Adulto 800
Embarazo 1200 – 1400
Lactancia 1200 – 1400
Personas Mayores 1200 – 1600
Los alimentos que más calcio contienen son la leche y sus derivados
(especialmente el queso) (Tabla I). A algunas mujeres les pueden o gustar los
derivados lácteos. A otras, incluso, les pueden sentar mal y pueden presentar
intolerancia intestinal (con flatulencia, retorcijones, dolor abdominal y diarrea)
debido a la falta de una sustancia necesaria para su digestión. En estos casos
12
se deberá tomar el calcio en forma de medicamento (sales de calcio) (Tabla III),
según, las recomendaciones de su reumatólogo.
TABLA II
CONTENIDO DE CALCIO EN LOS ALIMENTOS
(MILIGRAMOS DE CALCIO POR CADA 100 GRAMOS DE ALIMENTO)
CEREALES 38 FRUTOS SECOS
Pan de trigo blanco 65 Almendra y Avellana 240
Pan de trigo integral 13 Castaña Seca 98
Pan de trigo tostado 3 Higos 212
Arroz en paella 25-187 Pasa y cacahuetes 61
Harina de trigo PRODUCTOS LÁCTEOS
LEGUMBRES 35 Leche de vaca 120
Garbanzos cocidos 18 Leche condensada 290-380
Guisantes cocidos 87 Queso blando 350-550
Judías cocidas 103 Queso duro 800-1200
Habas cocidas Yogur 145
VERDURAS Y TUBÉRCULOS 44 CARNES
Alcachofas cocidas 192 Bovino, porcino y vacuno 10
Berros Crudos 29 Aves y caza 20
Lechuga cruda 16 PESCADOS
Patata frita 11 Calamar frito 240
Tomate Crudo 36 Merluza cocida 16
Tomate Frito Mejillón cocido 197
HUEVOS 54 Sardina conserva 410
Hervidos 81 Lenguado frito 93
Fritos 190 Merluza frita 20
Tortilla Sardina frita 409
FRUTA 267 Mariscos 30-300
Cereza 31
Fresón 58
Limón 36
Naranja 12
Pera
13
A las dosis que se recomiendan habitualmente no existe, generalmente, ningún
peligro (salvo e en personas con niveles previos elevados de calcio en sangre),
ya que se trata de dosis que cubren las necesidades naturales. Se debe
recomendar a toda mujer en estas edades un programa de actividad física que
incluya el caminar de 30 a 60 minutos 3-4 veces a la semana, para mantener la
masa ósea y un buen tono muscular en las extremidades inferiores. Los tóxicos
nocivos para el hueso, tales como el alcohol y el tabaco, deberán ser
suprimidos. La vitamina D es importante para la regulación del metabolismo del
calcio.
Una exposición al sol de 30 minutos al día es normalmente suficiente para que
se produzca en la piel la cantidad necesaria de vitamina D, que permita la
absorción intestinal del calcio. En caso de que esto no sea posible, por
enfermedad, invalidez con confinamiento domiciliario o por vivir en regiones
geográficas con pocos días soleados, se deberá recurrir a alimentos naturales
ricos en esta vitamina (el aceite de hígado de pescado es el único alimento
natural que contiene grandes cantidades de vitamina D) o a un suplemento
diario de esta vitamina en forma de medicamento.
TABLA III
SALES DE CALCIO. CANTIDAD QUE ES NECESARIO TOMAR DE CADA
SAL PARA INGERIR
1000 MG DE CALCIO ELEMENTO
SAL DE CALCIO CANTIDAD (GRAMOS)
Carbonato 2.5
Cloruro 3.7
Citrato 5
Pidolato 7
Lactogluconato 7.7
Ortofosfato 9
Gluconato 11
14
a-NUTRICIÓN
Calcio
El calcio es requerido para soportar el crecimiento óseo, la reparación ósea y
mantener la fortaleza ósea y es un aspecto del tratamiento de la osteoporosis.
Las recomendaciones de ingesta de calcio varían dependiendo del país y de la
edad; para individuos de alto riesgo de osteoporosis (post 50 años de edad) la
cantidad recomendada por las Agencias de Salud de EE.UU. es de 1.200 mg
por día. Los suplementos cálcicos se pueden usar para incrementar la ingesta
dietaría, y su absorción se optimiza a través de tomar en varias y pequeñas
(500 mg o menos) dosificaciones a través del día. El rol del calcio en prevenir y
tratar la osteoporosis no está claro — algunas poblaciones con
extremadamente bajas ingestas de calcio también suelen tener
extremadamente bajas tasas de fractura ósea, y otros con mucha ingesta de
calcio a través tanto de leche como de sus derivados pueden tienen mucha
fractura de huesos. Otros factores, como la ingesta de proteínas, sal, vitamina
D, ejercicio, exposición al sol, pueden todas influir en la mineralización ósea,
haciendo la ingesta de calcio, un factor entre muchos en el desarrollo de la
osteoporosis. En el reporte de la OMS (Organización Mundial de la Salud) de
2007, debido a que el calcio se consume en un medio ácido con comida,
influencia en la osteoporosis.
Un meta análisis de prueba controlada aleatoria involucrando al calcio y al Ca
más vitamina D soportará el uso de altos niveles de calcio (1.200 mg o más) y
de vitamina D (800 IU o más), y midiendo con dependencia de la salud ósea
(tasas de fractura versus tasas de pérdida de hueso). El meta análisis, a lo
largo de otros estudios, también soportará mucho mejor las salidas de
pacientes con alto cumplimiento farmacoterápico al protocolo de tratamiento.
En contraste, a pesar de tempranos reportes en mejorar lipoproteína de alta
densidad (HDL, "colesterol bueno" en suplementación cálcica, se encontró que
la tasa de infarto agudo de miocardio (ataque cardíaco) hallada en un estudio
en Nueva Zelanda en donde participaron 1471 mujeres. Si se confirma,
indicaría que la suplementación cálcica en mujeres daría al riesgo de fractura
más perjuicio que bondad.
15
b) VITAMINA D
Algunos estudios muestran que una gran ingesta de vitamina D reduce
fracturas en los mayores, y la "ONG Iniciativa de Salud de Mujeres" halló que
aunque el calcio más la vitamina D incrementase la densidad ósea, no afectaría
las fracturas, e incrementando la formación de cálculos renales.
c) EJERCICIO
Múltiples estudios confirman que los aeróbicos, el bajo peso, y los ejercicios de
resistencia pueden mantener o incrementar la densidad ósea (DO) en mujeres
pos menopáusico. Muchos investigadores han evaluado que tipos de ejercicio
son los más efectivos en mejorar la DO y otras mediciones de la calidad ósea,
sin embargo los resultados varían. Un año de ejercicios regulares logra
incrementar la densidad ósea y el momento de inercia de la tibia proximal en
mujeres normales pos menopáusico. Caminatas, entrenamiento gimnástico,
sleeping, jumping, endurance, y ejercicios de fuerza, resultan en un significativo
incremento de las densidades óseas de L2-L4 en mujeres osteopenias
postmenopáusicas.Y los ejercicios de fuerza mejoran específicamente el hueso
radio distal y suben las densidades óseas. Los ejercicios combinados con otros
tratamientos farmacológicos como terapia hormonal sustitutiva (THS) ha
mostrado incrementar la densidad ósea más aún que con la THS sola.
Beneficios adicionales para pacientes osteoporóticos además del incremento
de la densidad ósea incluye mejoras en el equilibrio, y una reducción en el
riesgo de caídas.
16
Algunos ejercicios físicos útiles para el paciente con osteoporosis
17
Ejercicios recomendados en la osteoporosis.
Diferentes consejos para cuidar los huesos osteoporóticos.
18
Forma correcta de toser o estornudar, estabilizando con el puño la
columna dorsal.
19
2.- PREVENIR LA OSTEOPOROSIS (DESPUES)
¿Qué hacer si tengo Osteoporosis? ¿Se pueden prevenir las fracturas
óseas?
Las fracturas, son la consecuencia más grave de la enfermedad.
Se pueden prevenir siguiendo estos consejos:
● Graduarse correctamente la vista.
● Usar zapatos cómodos y con suela antideslizante.
● Utilizar bastón quienes tengan alteraciones del equilibrio o sean
propensas a los mareos.
● Minimizar el consumo de bebidas alcohólicas.
● Evitar medicamentos que puedan causar vértigo o somnolencia.
● Tomar calcio diariamente.
● Dar paseos largos al aire libre.
● Evitar la vida sedentaria (cama o sofá durante tiempo prolongado).
● Evitar realizar movimientos bruscos y realizar ejercicios físicos
especiales diarios. En la FHOEMO tenemos manuales para la
prevención de fracturas con demostración de ejercicios correctos y
contraindicados (enseñan cómo levantarse, sentarse, recoger un objeto
del suelo y otras buenas costumbres posturales).
● Iluminar y ordenar bien las habitaciones (tener luz de noche en el
dormitorio y baño).
● Dejar los suelos libres de obstáculos con los que se pueda tropezar
(cables, alfombras, etc.).
● Usar los pasamanos al subir o bajar las escaleras.
● Colocar agarraderas en la pared del baño para sujetarse y mantener el
equilibrio y utilizar alfombrillas antideslizantes.
● Comprobar que todos los suelos están secos, y si es necesario colocar
antideslizantes en la cocina cerca del fregadero, etc.
● Acudir a un control médico para saber el estado real de sus huesos.
20
3.- DIAGNÓSTICO
Aunque suele recomendarse, por lo menos, un estudio radiológico de columna
vertebral para la valoración del sistema esquelético de toda mujer
postmenopáusica, es importante señalar que se requiere una pérdida cercana
a 30% en la masa ósea, para que la desmineralización sea evidente en las
radiografías.
Por fortuna, se han desarrollado otras técnicas de imágenes diagnósticas,
mucho más sensibles. En la práctica cotidiana la densitiometría ósea (de los
cuerpos vertebrales y el cuello del fémur) es el examen más solicitado para
establecer la presencia de osteoporosis y evaluar la respuesta al tratamiento;
además, es el examen de elección en pacientes con factores de riesgo.
Entre los métodos densitométricos, la absorciometría de doble fotón es quizá la
técnica más valiosa para determinar la densidad ósea y ofrece grandes
ventajas, pues requiere una mínima exposición a las radiaciones, tiene un
margen de error bajo, no es costosa y sus hallazgos son de excelente valor
predictivo del riesgo de fracturas. Otro método seguro y reproducible es la
tomografía computarizada cuantitativa.
4.- TRATAMIENTO
A causa de la magnitud de la morbilidad relacionada con la osteoporosis
posmenopáusica y senil (en particular, las fracturas patológicas microscópicas
y visibles a simple vista), no es sorprendente que los médicos interesados en el
metabolismo óseo se hayan afanado durante muchos años en prevenir,
detener e incluso eliminar esta osteoporosis por medio de tratamiento
farmacológico, es decir, por agentes terapéuticos. Los muchos agentes
investigadores hasta el momento presente (bien en forma aislada o en
combinaciones variadas) comprenden las hormonas anabólicas estrogénicas
(para mujeres solamente), calcitonina, difosfonatos, vitamina D (o sus
metabolitos activos), calcio y fluoruro sódico. Cada uno de estos agentes, en
dosis elevadas, pueden producir efectos secundarios indeseados en algunos
pacientes, y de ahí que se han de administrar con cautela y solo bajo una
supervisión regular. Se ha demostrado que el fluoruro sódico en dosis "tóxicas"
estimula la formación de hueso, cuya matriz, sin embargo, puede llegar a
calcificarse en forma lenta; parece que los suplementos de calcio llegan a
corregir este defecto (aunque el tiempo puede ser un factor). En muchos
pacientes con osteoporosis coexiste cierto grado de osteomalacia, y este
21
componente del problema puede corregirse mediante dosis adecuadas de
vitamina D. Si bien quedan por realizar todavía muchas investigaciones
científicas, tanto en animales como en el ser humano, es justificable un amplio
tratamiento médico de todos los pacientes osteoporóticos, recomendándose,
por regla general, la combinación de fluoruro sódico y calcio, que parece ser
muy prometedora, a pesar de que, por razones todavía no bien comprendidas,
no todos los pacientes responden al fluoruro. Un programa de ejercicios
regulares y energéticos parece útil para contrarrestar por lo menos el
componente atrófico de la osteoporosis, que es secundario a la vida sedentaria
de las mujeres posmenopáusicas, así como de los ancianos, tanto hombres
como mujeres. El dolor de espalda producido por las microfracturas en las
vértebras osteoporóticas puede disminuirse por el uso de un corsé vertebral
ligero y bien ajustado.
a) LOS MEDICAMENTOS PARA PREVENIR LA OSTEOPOROSIS:
¿CÓMO ELEGIRLOS?
El alendronato sódico y el clorhidrato de raloxifeno han sido aprobados para
prevenir la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, pero aún no hay datos
sobre su eficacia clínica. En un estudio reciente se compararon estos
medicamentos con la terapia estrogénica de reemplazo (TER) a fin de ayudar a
las mujeres y a los médicos que las atienden a escoger el mejor tratamiento. Se
creó un modelo analítico decisorio de tipo markoviano con el propósito de
comparar los efectos del tratamiento con alendronato, raloxifeno y TER sobre la
esperanza de vida y sobre los riesgos de fractura de cadera, enfermedad
coronaria y cáncer de mama. En los modelos de regresión se vincularon los
factores de riesgo individuales con el riesgo de enfermedad futura y se
observaron modificaciones según los efectos del medicamento en la densidad
ósea, las concentraciones de lípidos séricos y efectos relacionados con el
cáncer de mama.
Según los resultados predictivos, la TER, el alendronato y el raloxifeno tienen
igual eficacia para prevenir las fracturas de cadera (riesgos relativos estimados:
0,57, 0,54 y 0,58, respectivamente). La eficacia de la TER debería ser más de
10 veces mayor que la del raloxifeno en lo que respecta a la prevención de la
enfermedad coronaria, pero este último medicamento no debería inducir el
cáncer mamario. Las mujeres que tienen poco riesgo de fractura de cadera,
enfermedad coronaria y cáncer de mama no obtienen ningún beneficio
22
significativo con estos medicamentos. En mujeres con riesgo moderado se
prefiere el tratamiento con TER, a no ser que en ellas el raloxifeno pueda
reducir el riesgo de cáncer de mama en 66% o más, ya que el riesgo de esta
enfermedad aumenta en 47% con la TER. Las mujeres cuyo riesgo de
enfermedad coronaria es alto son las que más se benefician de la TER. Las
que tienen un riesgo elevado de cáncer de mama pero poco riesgo de
enfermedad coronaria se benefician más con el raloxifeno, pero únicamente si
este les reduce el riesgo de cáncer mamario.
En resumen, las diferencias significativas en los efectos que producen estos
medicamentos implican que la elección del tratamiento debe basarse en el
riesgo individual de cada mujer de sufrir fractura de cadera, enfermedad
coronaria y cáncer de mama. (Nananda F, Pauker SG, Goldberg RJ, Eckman
MH, Orr RK, Ross EM, et al. Individualizing therapy to prevent long-term
consequences of estrogen deficiency in postmenopausal women. Arch Int Med
1999;159:1458-1466.)
b) REHABILITACIÓN
En relación con la rehabilitación se debe tener presente la Ley de Wolff: “A
mayor estrés sobre el hueso mayor formación ósea”. El estímulo del hueso es
“zona dependiente”, es decir se deben realizar ejercicios en todos los
segmentos del cuerpo; por lo que se recomienda la realización de ejercicios
activos o el uso de pesas tanto en miembros superiores como inferiores. Los
ejercicios antigravitatorios y los aeróbicos de bajo impacto son útiles. Se debe
evitar los ejercicios de alto impacto, ya que muchos pacientes tienen
concomitantemente artrosis de la cadera o rodilla. Son útiles los ejercicios de
carga y de soporte de peso que contribuyen a mejorar la condición del hueso,
por ejemplo; caminar y subir escaleras han demostrado mejorar la densidad
mineral ósea, y la interrupción de estas actividades produce una reducción de
la masa ósea a niveles basales.
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IV.- CONCLUSIÓN
1.- La osteoporosis tiene graves repercusiones sobre la salud de la mujer y es
una de las causas más importantes de morbimortalidad femenina en la
actualidad, por lo que la PREVENCIÓN, la IDENTIFICACIÓN precoz de los
cambios óseos y la INSTAURACIÓN oportuna e las medidas terapéuticas son
aspectos fundamentales en la práctica médica cotidiana.
2.- En el Adulto Mayor es importante los efectos del calcio y de la vitamina D no
pueden ser considerados en forma aislada de otros componentes de la dieta.
Para optimizar la salud de los huesos es necesario tomar en cuenta los
requerimientos diarios de otros micronutrientes como magnesio, potasio,
vitamina C, y vitamina K, a los que se puede llegar fácilmente con una dieta
saludable con un elevado consumo de frutas y verduras.
3.- En conclusión uno de los papeles más importantes en la prevención y en el
tratamiento de la osteoporosis radica en una nutrición adecuada, en la que los
nutrientes principales son el calcio y la vitamina D. Diversos estudios han
mostrado que una elevada ingesta de calcio, a diversas edades, se asocia con
una mayor densidad mineral en los huesos, en comparación con aquellas
personas que consumen poco calcio. Son claros los beneficios que obtienen
las mujeres mayores postmenopáusicas con la ingesta de suplementos con
vitamina D y calcio para prevenir la osteoporosis, ya que disminuye el riesgo de
fracturas.
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V.- RECOMENDACIONES
NO CONSUMA
● Tabaco y alcohol
● Cafeína
● Inactividad física
● Exceso de proteína
● Exceso de fósforo
● Exceso de sal
FORMANDO SU RESERVA ÓSEA
● Ejercítese con pesas
● Reduzca el consumo de proteína
● Evite pérdidas de calcio
● Expóngase al sol
● Coma alimentos de origen vegetal ricos en calcio
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VI.- ANEXOS
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Figura1
1. El hueso cortical se encuentra en la parte externa y rodea a la parte
trabecular. Aproximadamente el 80 % del esqueleto
es hueso cortical.
2. Hueso trabecular: se encuentra en el interior del tejido óseo.
3. Cada sistema haversiano tiene un canal central que contiene un paquete
neurovascular.
4. Colágeno
5. Canal de Havers
6. Canal de Volkmann
7. Periostio
8. Revestimiento óseo
9. Vasos del periostio
10. Osteoclastos
11. Osteoblasto
12. Osteocitos
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Figura 2
HUESO TRABECULAR NORMAL
Consta de una malla de pequeñas espículas entre las cuales hay cavidades
con médula ósea roja o amarilla según su localización y edad.
HUESO TRABECULAR CON OSTEOPOROSIS:
Figura3
Como todos los tejidos del organismo, el hueso también está sometido a la
involución que, a partir de cierta edad y mediante un balance esquelético
negativo, determina una disminución de la masa ósea.
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VII.- BIBLIOGRAFÍA
1. Hellín rivera, Francisco. 2006.”Salud guía práctica de la salud y del
cuerpo humano”. Perú. EGEC creaciones editoriales. P48-55.
2. Parruelo Aiello, Vals. 1990,” Ortopedia Y Traumatología”. Buenos Aires,
Argentina. 5ª Edición, 1990.Editorial "El Ateneo". P20-35.
3. Rosenstein Ster, Emilio, 2005.“Diccionario de producto y venta sin receta
OTC”, Perú. Editorial PLM Perú SA. P141 -145.
4. Tebner, Carnevale, Kohn. 1996. “Trastornos Y Lesiones Del Sistema
Musculo esquelético”. México. Editorial "Massor – Salvat" Medicina.P56-
85.
WEB
1. www.ser.es/pacientes/osteoporosis.html
2. www.geocites.com/HotSprings/spa/6576/osteoporosis.html
3. www.grupoese.com.ni/1999/bmedica/ed36/osteo36.htm
4. www.siicsalud.com/dato/dat013/99805032.htm
5. www.zonamedica.com.ar
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