Sistemas de Producción.
Sistema intensivo o de jaula.
El costo de las instalaciones es elevado y se destina para
producciones a gran escala por la inyección económica requerida.
Este sistema presenta altos índices productivos sobrepasando con
facilidad los otros sistemas. Otra ventaja destacable es que las aves
crecen a mayor velocidad y tienen mejores índices de conversión
alimenticia.
También debe mencionarse que el sistema intensivo facilita el
control y la prevención de las enfermedades parasitarias. Gracias al
tipo de instalación donde se alojan las aves, se facilita la limpieza y
desinfección constante, lo cual interrumpe los ciclos de los parásitos.
Sistema Semi-intensivo o de piso.
El sistema de producción que se utiliza para la crianza de aves
reproductoras es el semi-intensivo, este es un tipo de producción
intermedia comparada con las otras y el costo de la infraestructura es
moderado. Además, las aves tendrán tanto espacio de pastoreo
disponible como instalaciones que les brinden protección, perchas,
comederos y bebederos.
Por otro lado, el costo de alimentación es mayor comparado con
el pastoreo, no obstante, también permite el uso de plantas forrajeras
como complemento en su alimentación. Sumado a esto, las pérdidas
por robo o depredación son bajas.
Sistema de producción extensivo o de pastoreo.
La inversión que debe hacerse en su infraestructura es bajo
debido a que permanecen al aire libre. Simplemente se les garantiza
una zona de pastoreo limpia, libre de suciedad o materiales extraños.
Este tipo de sistema garantiza las libertades y el bienestar animal de
las aves, permitiendo su comportamiento natural. Sumado a esto, el
costo de alimentación también se considera mejor ya que las aves
ingieren alimentos del ambiente. Sin embargo, esto debe analizarse
cuidadosamente porque este tipo de alimentación puede predisponer a
la aparición de enfermedades como la Coccidiosis o helmintos.
No obstante, el sistema extensivo o de pastoreo también
presenta retos y dificultades. Una de ellas radica en las pérdidas por
robo o depredadores de las gallinas. Además, la producción es menor.
Etapas de Producción.
Se divide en tres etapas:
Crianza de las pollitas reproductoras.
Va desde la eclosión del huevo hasta las 15 semanas de vida, el
objetivo en este periodo es cubrir todas las necesidades que tiene los
futuros reproductores, debido a que esta fase tiene una repercusión
vital en el periodo de reproducción posterior.
Puntos Clave
• Mantener el peso y ritmo de crecimiento de las pollitas
en todo momento (cada semana) dentro de los objetivos
marcados en la curva estándar ideal de peso hasta los 7-14
días.
• Restringir el consumo de pienso, en base a
incrementos pequeños de la cantidad de alimento, pero con
una distribución regular que permita alcanzar una buena
uniformidad en toda la manada desde el principio, se debe
recalcular el suministro de pienso periódicamente en función
de los resultados de peso.
• Los machos y las hembras se crían de forma separada
hasta que llegue el momento del apareamiento (hasta las 18-
23 semanas).
A su vez, esta etapa se puede dividir en 2 fases.
a) Va desde la eclosión del huevo hasta los 28 días, es decir
la 4ª semana, el propósito de este periodo es conseguir un
buen desarrollo del esqueleto, sistema inmunitario, función
cardiovascular, emplume y apetito, logrando conseguir una
buena uniformidad de la manada. Para ello se aconseja un
buen ritmo de crecimiento los primeros 7 días que permita
alcanzar el peso objetivo a los 14 días. A partir de aquí
asegurarse que el ritmo de crecimiento se mantenga en la
curva ideal hasta los 28 días.
En caso de que a los 28 días la uniformidad sea escasa, se
recomienda clasificar las aves en dos o más grupos para
poder controlar de forma más exacta su crecimiento y
consumo, ajustando mejor sus necesidades reales e
intentado mejorar la uniformidad de la manada.
b) Comienza desde la 4 ª semana hasta las 15 semanas, en
esta fase se pretende que todo el lote alcance el peso ideal
estándar para su edad, lo que implica una restricción en el
ritmo de crecimiento intentando mantener la uniformidad
del lote. Para ello puede ser necesario crear lotes de pesos
que requieran una atención diferenciada, es muy
importante ajustar la cantidad de alimento que se va a
suministrar para controlar su peso y conformación.
2. Etapa previa al inicio de la puesta.
Empieza desde las 15 semanas hasta el inicio de la puesta, es
crucial para el desarrollo anatómico y filológico final antes de la llegada
a la madurez sexual. Esta fase va a ser determinante en el inicio de la
puesta, el tamaño y nº de huevos incubables que se producirán, por
ello se debe ir realizando incrementos graduales del pienso
administrado para lograr crecimientos adecuados, sin perder la
uniformidad.
Se debe intentar que el peso corporal de las pollitas este dentro
del objetivo marcado con ganancias de peso graduales hasta la
madurez sexual. Es muy importante lograr la uniformidad de pesos y la
sincronización de la llegada a la madurez sexual entre las hembras y
los machos. Esta sincronización se controla mediante los registros
semanales de peso, uniformidad, conformación y consumo de las
aves.
Cuando empiece la producción de huevos, también se hace un
control regular del índice de puesta y peso de los huevos, a partir del
10 % de producción, que es un indicador del consumo adecuado de
nutrientes por parte de los reproductores y se utiliza para valorar las
variaciones de suministro de alimento.
El traslado a la nave de puesta se suele realizar cuando las aves
tienen el peso adecuado (a partir de 140 días de edad).
Etapa de Puesta
Este periodo suele abarcar desde las 30 semanas hasta las 64
semanas de vida, es decir desde los 210 hasta los 448 días de edad.
El objetivo principal es conseguir la máxima producción de huevo fértil
incubable.
Las reproductoras alcanzan la madurez sexual hacia las 23
semanas (161 días) de vida, pero es a partir de la semana 30 (210
días) que llegan a la madurez física. A partir de las 32 semanas, las
aves necesitarán seguir creciendo, de 15 a 25g por semana, evitando
elevados incrementos de peso a base de grasa, ya que repercutirá
negativamente en la producción de huevos y en la tasa de fertilidad.
Por ello es necesario ir regulando el consumo de alimento en
función, de los cambios de peso, del nº y tamaño de los huevos
producidos, del estado de las aves, pero también de las condiciones
ambientales de la nave. El máximo de producción en porcentaje y
masa de huevo incubable, se suele alcanzar entre las 30 y las 35
semanas de vida, a partir de aquí se va disminuyendo la producción,
en consecuencia, se debe ir reduciendo la cantidad de alimento que se
administra a las reproductoras. Siempre teniendo en cuenta las
condiciones y emplume de las aves, las condiciones climatológicas y
el estado de la cama.
Manejo General de las Aves Reproductoras.
El manejo en granja de reproductoras empieza desde antes de la
llegada de los pollitos. La adecuación de las instalaciones incluye una
serie de aspectos importantes en el manejo de los pollitos y sus
etapas de crecimiento posteriores, las cuales se resumen a
continuación:
Las instalaciones y equipos de crianza deben siempre
estar limpios y libres de patógenos antes de que lleguen
las pollitas
Preparar la cama y que esta tenga una temperatura
adecuada entre 28°C-30°C, para lo cual se calienta el
material que la compone.
Establecer y controlar los rangos óptimos de la humedad
relativa y la temperatura ambiental para generar confort en
los pollitos.
Controlar la ventilación de la nave avícola para asegurar un
adecuado flujo de aire.
Las criadoras y calentadores de espacio deben ser
revisados regularmente para asegurarse de que están
funcionando correctamente
Mantener disponible comida y agua fresca para las aves en
el momento de su llegada
Tener en buen estado los comederos y bebederos y vigilar
visualmente el apetito de los pollitos.
Instaurar una buena iluminación con 80-100 lux durante la
crianza para fomentar el consumo de alimento y agua.
Asegurar que todos los pollitos queden uniformemente
distribuidos a lo largo del área de recepción.
Registrar los pesos por semana para crear curvas de
crecimiento y fijar objetivos a cumplir.
Determinar el sexo de los pollitos a los 28 días. Los
machos y las hembras deben criarse por separado hasta
la semana 22-24.
Encasetamiento:
Para calcular la densidad a encasetar se deben tener en cuenta las
condiciones ambientales y climáticas de la localidad, es importante
resaltar que los machos son significativamente más pesados que las
hembras y se les deberá dar un espacio extra para asegurar que ellos
logren el peso que se tiene como objetivo.
Los machos deben crecer separados de las hembras al menos
hasta que tengan seis semanas de edad, pero una completa
separación de crianza de machos y hembras es r e c o m e n d a
d a hasta las semanas 20-21 de edad para mejores resultados.
El tamaño del lote puede variar en cada encasetamiento, antes
de establecer el sitio para
colocar los pollitos de un día de nacidos, es necesario confirmar
el número de aves con el
proveedor.
Se debe cubrir el piso entero con material de cama para
prevenir la pérdida de calor, nivelar
La cama rastrillando y oprimiéndola firmemente, ya que una
cama desnivelada crea temperaturas desiguales en el piso
causando que las pollitas se amontonen en grupos o bajo los
equipos, lo cual podría restringir el acceso al alimento y agua en
este momento tan crítico de desarrollo.
Así mismo, se tienen que ventilar las casetas para asegurar que
todos los gases de la desinfección y la calefacción sean
removidos antes de que las pollitas lleguen.
Comenzar a precalentar las casetas de 24 a 48 horas antes que
las pollitas lleguen
dependiendo de las condiciones climáticas. Esto asegurará que
el piso esté tibio y la
temperatura del aire sea la correcta cuando las pollitas sean
encasetadas.
Hacer chequeos regulares para asegurar que todas las
criadoras estén trabajando correctamente.
Proporcionar 2 bebedores suplementarios por cada 100 aves y
colocarlos cerca de la
comida. Los comederos no deben ser colocados directamente
debajo ni muy cerca de las criadoras y la comida debe ser
distribuida justo antes de la llegada de las aves.
Suministrar una bandeja de alimento por cada 75 aves al día de
edad y cerciorar que la comida suplementaria se mantenga
fresca. No permita que las aves consuman alimento Viejo.
Las láminas para la recepción (preferiblemente metálica) deben
ser de no más de 46 cm(18 pulgadas) de alto. La máxima
densidad en el área de recepción debe ser de 30 aves/m2 (0,36
pie2/ave).
Proveer luz de atracción para que las pollitas permanezcan
cerca de la fuente de calor y en la primera semana les ayude a
encontrar la comida y el agua más fácilmente.
Corte de pico.
En casetas con programas de luz controlada, usualmente no es
necesario hacer el corte de pico. Sin embargo, en casetas abiertas o
cuando la intensidad de luz no puede ser controlada, el corte de pico
es necesario para controlar que las aves se piquen agresivamente.
Bajo estas condiciones, el acondicionamiento del pico ofrece
beneficios de bienestar animal.
Hembras.
A las 18 semanas de edad se debe examinar los picos de las
hembras para estar seguro que los picos no han crecido lo suficiente
hasta el punto que pueda causar daño a otras aves. Las aves con
picos demasiado grandes, picos de cuchara, picos de loro u otras
deformidades de pico que no les permita comer o beber
apropiadamente deberán ser reacondicionados.
Machos.
Es esencial que el pico del macho sea corregido con precisión
para mantener la uniformidad y maximizar la fertilidad. Se tiene que
remover sólo la punta queratinizada del pico y examinar el pico del
macho cerca a las 18 semanas de edad, reacondiciónelo en las aves
que muestren picos demasiado grandes o cualquier deformidad en
este.
El condicionamiento de pico en los machos también reducirá el
riesgo de daño y heridas a las hembras durante el apareamiento
ayudando a que este sea más efectivo.
Manejo del alimento y del agua:
El manejo en granja de reproductoras en cuanto al alimento y el
agua va de la mano con el seguimiento de los pesos corporales. Es
totalmente necesario que cada semana se realicen 2 o 3 mediciones
de peso corporal a los lotes de aves para establecer curvas de
crecimiento y verificar si se están cumpliendo los objetivos de peso
adecuados. El objetivo es evitar tanto el sobrepeso como la falta de
peso de los machos reproductores.
Se puede utilizar la administración de alimento ad libitum durante
las primeras cuatro semanas de vida. Posterior a esto, el alimento se
suministrará de acuerdo con los pesos del lote y sus requerimientos.
Cabe resaltar que el manejo es similar tanto para machos como para
hembras, y que cambia respecto al tipo de alimento suministrado o la
cantidad.
Es importante recordar que la bioseguridad debe ser mantenida
todo el tiempo y esas regulaciones deben ser aplicadas los 365 días
del año, inclusive en los períodos cuando la granja este vacía.
Programa de Alimentación.
El control del peso corporal y crecimiento de las aves se
consigue ajustando continuamente la cantidad de alimento que se
suministra a las pollitas tomando como referencia el peso real de las
aves y su relación con el peso ideal de la curva. En caso de
establecerse grupos de distintos pesos, debe asegurarse el suministro
adecuado de pienso para cada lote.
Nunca se debe disminuir la cantidad de alimento durante el
desarrollo, o se mantiene o se aumenta.
Es muy importante que el sistema de pesaje de alimento sea
preciso para poder regular la cantidad de pienso administrada.
Además, la distribución del pienso debe ser muy rápida para que
llegue a todas las aves en el menor tiempo posible. Igualmente es
necesario que todas las pollitas dispongan de un espacio de comedero
adecuado. Todos estos aspectos evitarán nerviosismo y competencia
entre las aves.
Los tipos de pienso más utilizados son:
1. Arranque desde su llegada o eclosión del huevo hasta la 4ª
semana, es administrado ad libitum, y es pienso en harina o migajas
2. Cría desde los 20 a 41 días, requiere una administración
controlada.
3. Crecimiento desde los 42 a los 104 días, también una
administración controlada.
4. Pre-puesta, a partir de los 105 días y hasta el inicio de puesta.
Pienso específico para acercarse a las mayores necesidades
nutricionales, administrando de forma controlada y diariamente.
5. Puesta. Administración controlada y diaria. Puede haber dos
tipos de pienso (fase I y fase II) ajustados a las curvas de producción
de huevo incubable.
Los piensos suelen ser en harina o migajas (gránulo partido) con
granulometría creciente en función del tamaño del ave. En paralelo
durante la fase intermedia de crecimiento se puede administrar pienso
de gránulo duro por distribución aérea directamente sobre el suelo
(scratch feeding). Los cambios de pienso deben hacerse lentamente y
siempre en relación al ritmo de crecimiento de las pollitas
reproductoras.