EL TEATRO ESPAÑOL DE 1939 HASTA LA ACTUALIDAD.
TENDENCIAS, AUTORRES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS
La creación teatral inmediatamente posterior a la Guerra Civil se vio afectada, al igual que la poesía y la narrativa,
por el exilio de los autores más innovadores y la rígida censura ejercida sobre los textos teatrales y las
representaciones. A ello hay que añadir la penuria económica que obligaba a empresarios y compañías teatrales a
aseguras sus ingresos apostando por obras acordes con los gustos del público. Las representaciones se
concentraron en las grandes ciudades. Predominó un teatro pensado para el entretenimiento de la clase media.
Las obras defienden los valores oficiales del franquismo y valores universales.
Los temas que se tratan en estas obras pueden agruparse en dos tendencias:
● Obras de asunto real, centradas en problemas económicos, amorosos, de conciencia. En este apartado se
incluyen las obras de Calvo Sotelo (Una muchachita de Valladolid) y de José López Rubio (Celos del aire).
● Obras de tono poético. Introducen elementos que distorsionan la realidad, como sucede en obras de Enrique
Jardiel Poncela (Eloísa está debajo de un almendro) y Edgar Neville (El baile).
Las obras siguen los modelos clásicos, con diálogos cuidadosamente construidos. Abundan las fórmulas
estereotipadas para hacer reír al público. Los personajes pertenecen a la clase acomodada, tienen escasa
profundidad psicológica.
Cabe destacar a cuatro grandes figuras:
●Enrique Jardiel Poncela. Encontró en la renovación del humor una forma de introducir innovaciones en la
escena teatral. Su objetivo era crear un teatro de lo inverosímil, cuyos ejes principales fueran el misterio y la
locura de los personajes. Su obra más significativa es Eloísa está debajo de un almendro, una comedia de
enredo cuyo personaje central encarna la huida de lo racional. Otras obras son Cuatro corazones con freno y
marcha atrás, Un marido de ida y vuelta.
●Alejandro Casona, con su primera obra logró un éxito considerable, La sirena varada. En muchas de sus
obras plantea el conflicto entre la realidad y la fantasía, como ocurre en La dama del alba, La barca sin
pescador.
●Miguel Mihura. Este dramaturgo madrileño escribió Tres sombreros de copa. La obra supuso la renovación del
teatro de la época y la superación de las fórmulas del teatro comercial. El estilo de Mihura se caracteriza por
recursos como la hipérbole y la ironía. Otras obras fueron Maribel y la extraña familia, Melocotón en almíbar.
●Edgar Neville, destaca como autor de piezas de comedia burguesa en las que ofrece una visión amable y
superficial de la burguesía. Sus personajes son arquetipos: el marido aburrido, la gran dama, el amante... Entre
sus creaciones teatrales destaca El baile.
A finales de los años cuarenta, algunos dramaturgos, partiendo de un enfoque realista, trataron de llevar a escena
obras de contenido más profundo que las piezas destinadas al público burgués habituales en las cartelera.
La obra de Antonio Buero Vallejo Historia de una escalera inauguró en España la corriente de teatro existencial,
que reflexionaba sobre el sentido de la vida. La peculiaridad del teatro de Buero consiste en que sus obras no dan
respuesta a estas cuestiones, sino que dejan los interrogantes abiertos para suscitar la reflexión de los
espectadores. Su obra dramática se divide en tres etapas:
●Etapa contemporánea:
○ Historia de una escalera presenta una trama de frustraciones y el abandono de los propios sueños.
○ En la ardiente oscuridad, Buero recurre a la utilización de símbolos –la ceguera- para esquivar la censura.
○ El tragaluz trata sobre las diferentes vías para afrontar una realidad injusta.
●Etapa histórica: las obras recurren al pasado histórico para reflexionar sobre asuntos existenciales y sociales:
○ Un soñador para un pueblo, representa el fracaso de las reformas de Esquilache.
○ Las Meninas muestra a Velázquez como símbolo del intelectual que lucha por mantener su independencia y
honestidad.
○ El sueño de la razón tiene como protagonista a Goya, que lucha contra sus obsesiones y contra las
circunstancias políticas.
●Etapa final: incluye dramas en los que aborda el problema de la tortura por motivos políticos, la degradación
humana y la responsabilidad colectiva: La doble historia del doctor Valmy, La Fundación. Acabada la Dictadura,
sus obras perdieron intensidad dramática. Destaca Diálogo secreto.
Otros dramaturgos importantes fueron Alfonso Sastre y Lauro Olmo. El primero de ellos estrena Escuadra hacia la
muerte, también crea tragedias complejas que integran otros géneros teatrales. De Lauro Olmo se incluye dentro
de la corriente de realismo social. Su obra más destacada es La camisa.
Desde finales de los sesenta, la censura comenzó a ser más permisiva. Esta mayor libertad creadora dio lugar a la
composición de obras más innovadoras, tanto en los temas como en las técnicas escenográficas. En esa corriente
innovadora se sitúan dos importantes dramaturgos:
●Fernando Arrabal, influencias del surrealismo y la visión kafkiana del mundo. Más tarde evolucionó hacia el
teatro pánico, una corriente teatral que presenta una realidad que parece no tener coherencia. Su obra más
significativa es El cementerio de automóviles.
●Francisco Nieva trató de forma habitual la imposibilidad del desarrollo pleno del ser humano y refleja
influencias del surrealismo, el postismo, el esperpento y el teatro del absurdo, la literatura clásica española y el
cine. Nieva clasificó su obra en tres grandes grupos, según tres temáticas:
○ Teatro furioso critican la moral represiva, influencia de Valle-Inclán. Destaca La carroza de plomo candente.
○ Teatro de farsa y calamidad, contenido metafísico. La obra Malditas sean Coronada y sus hijas.
○ Teatro de crónica y estampa: Sombra y quimera se sitúa en el pasado para tratar asuntos sociopolíticos.
A partir de 1975, el teatro experimentó cambios significativos como:la pérdida de la crítica sociopolítica, el apoyo
económico del Estado, la creación de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, la consolidación de las compañías
independientes, la recuperación de las obras censuradas y el éxito de los espectáculos musicales.
Dramaturgos importantes de ese último cuarto del siglo XX son:
●José Sanchís Sinisterra, búsqueda de la implicación del espectador y el empleo del propio teatro como
metáfora del mundo. Su obra más representativa es ¡Ay, Carmela!, teatro durante la Guerra Civil.
●José Luis Alonso de Santos plantea conflictos existenciales entre la realidad y deseos. Sus dos grandes
éxitos fueron Bajarse al moro y La estanquera de Vallecas, protagonizadas por jóvenes marginados o
desarraigados.
●Fernando Fernán Gómez unió a su carrera de actor la faceta como dramaturgo. Su obra más representada es
Las bicicletas son para el verano, con la huella de la Guerra Civil.
●Antonio Gala Su teatro se incluye dentro del realismo simbólico. Destacan Los buenos días perdidos y Anillos
para una dama.
●Fermín Cabal presenta en sus obras problemas de la sociedad española contemporánea. Tú estás loco,
Briones.
●Paloma Pedrero Entre sus obras cabe citar Cachorros de negro mirar, sobre la violencia, o Ana el 11 de
marzo, sobre el terrorismo y el pánico.
Importantes fueron en esos años igualmente las Compañías de teatro independiente. Las que más repercusión
tuvieron en el panorama teatral de la época fueron Els Comediants, que incorporó elementos de las fiestas
populares en el que reflexionar sobre la situación del hombre en la sociedad actual; La Cuadra, enfocó su trabajo
en la investigación de la cultura popular andaluza; La Fura dels Baus lleva a cabo montajes caracterizados por la
participación activa del público y la gran espectacularidad; Els Joglars, representaciones basadas en la expresión
corporal y en un número reducido de objetos escénicos.
Algunas de las características de este nuevo teatro son:
●el tratamiento de conflictos que aíslan al individuo de la sociedad
●el tono ágil en el tratamiento de los conflictos
●personajes actuales
●combinación de otros lenguajes artísticos como la música o los elementos audiovisuales.
Entre los dramaturgos actuales destacan Juan Mayorga, en cuyas obras predomina la reflexión sobre la
construcción de la realidad (Cartas de amor a Stalin) y Angélica Liddell, cuyas obras tienen como eje la dialéctica
entre realidades humanas. Entre sus obras destaca Tríptico de la aflicción.