UNIVERSIDAD MAYOR REAL Y PONTIFICIA SAN FRANCISCO
XAVIER DE CHUQUISACA
FACULTAD DE DERECHO, CIENCIAS POLITICAS Y SOCIALES
TEORIAS
CLASICAS
Y
MODERNA
S DEL
PATRIMO
NIO
Materia: Derecho Civil II
Estudiante: Huayllas Flores Fátima Elisa
Docente: Lic. José María Pino Tellez
Curso: 2-8
Teorías
clásicas y
Con el pasar de los años las teorías sobre el patrimonio se modernas
fueron aumentando,
pero haciendo una investigación más minuciosa podemos comprender más si nos
vamos a las teorías clásicas hasta llegar a las teóricas modernas. del
Teoría clásica patrimonio
La forma originaria de la teoría clásica se debe a Aubry un jurista Francés y Rau,
quienes para elaborar esta teoría partieron de dos artículos del código napoleónico
“El obligado personalmente está sujeto a cumplir su obligación con todos sus
bienes habidos y por haber” y “Los bienes del deudor son la prenda común de sus
acreedores, quienes tienen en ellos un derecho igual; si no hay causas legítimas
de preferencia.”
Para ellos el patrimonio es el conjunto de las relaciones jurídicas de una persona ,
valorables en dinero, consideradas como una universalidad jurídica y ligadas entre
sí por estar sujetas a la voluntad de una misma persona. Señalan también que el
patrimonio se considera un conjunto de bienes activos y pasivos, que representan
un valor económico, y en este se excluyen aquellos derechos que han sido
llamados bienes morales o intelectuales.
-El activo está formado por todos los derechos presentes y futuros, valorables en
dinero, de los que puede ser titular una persona. Aunque Aubry y Rau no lo
aclaran las cosas en sí mismas no forman parte del patrimonio sino que los
componentes del activo son la propiedad y demás derechos reales, los derechos
de crédito y los llamados Derecho de propiedad intelectual e industrial. Dicho sea
de paso, tales derechos forman parte del patrimonio incluso en los casos en que
no son susceptibles de ejecución forzosa o no son transmisibles por herencia
siempre que en uno u otro caso tengan carácter pecuniario.
Quedan fuera del activo del patrimonio los derechos políticos o públicos, los
derechos de la personalidad y al menos la mayor parte de los derechos familiares.
Sin embargo es de observar que la violación de tales derechos puede imponer al
autor de la misma un deber de indemnizar pecuniariamente, caso en el cual el
derecho a la indemnización sí forma parte del activo del patrimonio.
-El pasivo lo constituyen tanto las obligaciones como las cargas o gravámenes que
pesen sobre los bienes de la persona de que se trate.
Puede decirse que la doctrina clásica atribuye al patrimonio dos características
fundamentales de cada una de las cuales se derivan otras.
El primer carácter fundamental puede enunciarse así: “La noción de
patrimonio depende estrechamente de la noción de personalidad
jurídica.”
Aubry y Rau incluso afirmaban que la noción de patrimonio podía deducirse de la
noción de persona, ya que es la voluntad humana lo que da unidad al conjunto de
relaciones jurídicas que constituyen el patrimonio. Autores más modernos
encuadrados dentro de la misma corriente expresan la idea diciendo que el
patrimonio es un atributo de la personalidad o que es parte de la esfera jurídica de
la persona, la cual estaría constituida por la totalidad de derechos pertenecientes a
ella.
De esa concepción personalista del patrimonio, la teoría clásica deriva varias
consecuencias:
-Sólo las personas (naturales o jurídicas), pueden tener patrimonio. En efecto, a
falta de persona no existiría esa voluntad que es la que unifica el conjunto de
relaciones jurídicas sometidas a su imperio para constituirlas en patrimonio.
-Toda persona tiene necesariamente un patrimonio. Para poder mantener esta
posición la doctrina clásica afirma que el patrimonio es un continente que en un
momento dado puede estar vacío sin dejar por eso de existir.
Ahora bien, si toda persona tiene necesariamente un patrimonio se siguen las
siguientes consecuencias:
-Los acreedores no pueden agotar ese patrimonio de manera que sus medidas de
ejecución no se dirigen contra el patrimonio como tal sino contra bienes singulares
que se encuentran dentro del patrimonio de su deudor.
- El patrimonio es inalienable por acto entre vivos porque si pudiera ser enajenado
el enajenante se quedaría sin patrimonio lo cual contraría el principio básico de
que toda persona tiene patrimonio.
El segundo carácter fundamental del patrimonio según la teoría
clásica puede enunciarse así: "El patrimonio es una universalidad
jurídica" comprensiva de las relaciones jurídicas de carácter
pecuniario.
En este aspecto se destaca lo siguiente:
Los bienes y obligaciones contenidas en el patrimonio forman lo que se llama una
Universalidad de Derecho; esto significa que el patrimonio constituye una unidad
abstracta distinta de los derechos y obligaciones que lo componen. Estos pueden
cambiar, disminuir, desaparecer enteramente y no así el patrimonio que queda
siempre el mismo, durante la vida de la persona, De modo que para esta corriente,
los derechos y obligaciones de una persona giran sobre su patrimonio en el que
forman una masa patrimonial. Para los clásicos, la finalidad del patrimonio reside
en la satisfacción de los acreedores del titular de ese patrimonio, de modo que el
deudor responde con todo su patrimonio, responderá con los bienes presente y
futuros, habidos y por haber.
-Los elementos del patrimonio son fungibles. En efecto como todas las relaciones
jurídicas patrimoniales tienen carácter pecuniario en último término pueden ser
reducidas a sumas de dinero y por consiguiente resultan intercambiables. Aubry y
Rau utilizan esta idea para explicar la condena a pagar daños y perjuicios en
dinero a consecuencia del incumplimiento de obligaciones que no tenían por
objeto sumas de dinero y a consecuencia de hechos ilícitos o enriquecimientos sin
causa.
-En el seno del patrimonio opera la subrogación real. En efecto el patrimonio
contiene una masa de bienes sujeta a transformaciones continuas. Ahora bien
cuando un bien es enajenado y se recibe otro a cambio, éste ocupa la misma
posición jurídica del anterior. Así se explica que el acreedor no puede oponerse a
que un bien salga del patrimonio del deudor (a menos que haya fraude), porque su
interés queda suficientemente tutelado por la posibilidad de ejecutar el bien que
entró en el patrimonio a cambio del que salió. Dentro de este orden de ideas se
explica la regla de que el deudor responde de sus obligaciones "con todos sus
bienes habidos y por haber" en virtud de la cual el acreedor no sólo puede ejecutar
los bienes que tenía del deudor cuando nació la obligación sino también otros que
Teoría
tenga moderna
actualmente.
La teoría moderna llamada igualmente objetiva o del patrimonio afectación fue
propuesta por el derecho alemán y surge en franca oposición a la clásica. La
crítica por tratar de entrelazar los términos de patrimonio y personalidad por
cuanto son conceptos totalmente diferentes y que no ocupa un primer plano la
relación entre ellos, por lo tanto, no nació de las críticas a la teoría clásica del
patrimonio sino de elaboraciones propias de la doctrina romanista y pandectista
alemana. Sus principales exponentes son Brinz y Bekker.
Por ello dicha teoría conceptúa al patrimonio como "la afectación social de una
determinada cantidad de riqueza o de bienes a un fin específicamente señalado"
La idea central de la teoría moderna es que el vínculo que unifica a los diversos
elementos del patrimonio es su común afectación a un fin.
Según algunos autores de esta corriente esa afectación común basta para
mantener unidos los diversos elementos del patrimonio sin que sea necesaria la
existencia de una persona a quienes todos ellos pertenezcan, de modo que aliado
de los patrimonios con sujeto o personales, habría patrimonios sin sujeto entre los
que suelen citar la herencia yacente, la herencia dejada a un concepturus (el que
ha de concebirse) y las fundaciones. Sin embargo, reputados sostenedores de la
teoría moderna, a pesar de la gran importancia que le dan al hecho de la común
afectación a un fin, aceptan que existe una relación entre patrimonio y
personalidad llegando a definir aquel como el conjunto de derechos que sirven
para satisfacer las necesidades de una persona y agregando que en principio es
único y que sólo la ley puede apartar del patrimonio general un conjunto de
derechos para afectarlos a la satisfacción de unas necesidades específicas.
Caracteres del Patrimonio Afectación:
Que exista un conjunto de bienes, derechos y obligaciones.
Que este conjunto de bienes y derechos, estén destinados a la realización de
un fin.
Que el derecho organice con fisonomía propia y, por tanto, con autonomía
todas las relaciones jurídicas (activas y pasivas) que vinculan a acreedores y
deudores en función de la masa independiente de bienes, derechos y
obligaciones.
Casos de patrimonio de afectación
El patrimonio del ausente
La herencia
El fundo mercantil
Los principios que se extraen, consecuentemente son contrarios a los de la teoría
clásica:
No todas las personas tienen patrimonio; puesto que el que en absoluto
carece de bienes al no tener nada que afectar o destinar para actividades
jurídicas, carece de patrimonio.
El patrimonio no es único; siendo por tanto divisible, por ello la persona
puede tener varios patrimonios.
El patrimonio es transmisible tanto por actos entre vivos como por causa de
muerte; una persona puede transferir parte de su patrimonio o la totalidad
del mismo, sean en vida o por sucesión (mortis causa).
Todos los derechos son Iguales; por tanto los llamados derechos
patrimoniales no son diferentes de los restantes derechos de la persona,
puesto que los llamados derechos de la personalidad, como son afectados
producen el resarcimiento del daño civil producido.
Los Patrimonios separados
En el estado actual el patrimonio es uno para cada sujeto. Técnicamente
considerado, el patrimonio comprende una diversidad de relaciones jurídicas, de
contenido económico, apuntadas a un sujeto que les sirve, de centro de
gravitación.
Los patrimonios separados se manifiestan, sin embargo, cuando dos o más masas
singulares de bienes o de derechos pertenecientes a un solo sujeto tienen
existencia propia. La utilidad y la función práctica de la creación de patrimonios
separados son:
La posibilidad de atribuir o de reservar ciertos bienes con un determinado
destino exclusivo, de modo que queden desligados de cualquiera otra finalidad.
O bien, reservar a un determinado grupo de acreedores un conjunto de bienes
sobre los cuales puedan satisfacerse, con exclusión de otros acreedores.
Patrimonio autónomo
Son diversos los sentidos que se le dan al patrimonio autónomo, así algunos
autores señalan que será aquél conjunto de derechos y obligaciones que no está
imputado a una persona jurídica determinada, lo cual es inaceptable en nuestro
ordenamiento jurídico, pues no se concibe la existencia de derechos y deberes
que no estén imputados a una persona natural o jurídica
Entonces:
- Se da el nombre de patrimonios autónomos destinados o en administración a
aquellos conjuntos de bienes y derechos a quienes falta el titular o cuyo titular
permanece temporalmente desconocido.
Al carecer de titular o permanecer éste desconocido el nexo entre los elementos
de estos patrimonios deriva ya de la titularidad que anteriormente había
correspondido a una persona, ya del destino a que están afectados.
Son caracteres comunes a los patrimonios antes señalados:
- El hecho de que están destinados a tener un titular y un titular conocido aun
cuando en la actualidad carezcan de titular o el titular sea desconocido.
- Están sujetos a un régimen de administración temporal mientras dure la
inexistencia o desconocimiento de su titular.
-Salvo el patrimonio del ausente que es siempre un patrimonio separado son más
bien parte de patrimonios generales que se convierten en separados cuando se
define la persona de su titular.
El patrimonio es el conjunto de derechos,
obligaciones y bienes, valorados
económicamente y que pertenecen a una
persona, con los cuales se pueden
ejercitar relaciones jurídicas.