FILOSOFÍA
FILOSOFÍA
(del latín philosophĭa, y éste del griego antiguo φιλοσοφία, 'amor por la sabiduría' ) es el estudio de una
variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la
verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del
misticismo, la mitología y ciertas formas de religión por su énfasis en los argumentos racionales y de la
ciencia experimental porque generalmente lleva adelante sus investigaciones de una manera no empírica,
sea mediante la especulación, el análisis conceptual, los experimentos mentales u otros métodos a priori.
La filosofía occidental ha tenido una profunda influencia y se ha visto profundamente influida por la ciencia,
la religión y la política occidentales. Algunos conceptos fundamentales de estas disciplinas todavía se
pueden pensar como conceptos filosóficos. En épocas anteriores, estas disciplinas eran consideradas
parte de la filosofía. Así, en Occidente, la filosofía era una disciplina muy extensa. Hoy, sin embargo, su
alcance es más restringido y se caracteriza por ser una disciplina más fundamental y general que cualquier
otra.
DISCIPLINAS DE LA FILOSOFIA
Las ramas y los problemas que componen la filosofía han variado mucho a través de los siglos. Por
ejemplo, en sus orígenes, la filosofía abarcaba el estudio de los cielos que hoy llamamos astronomía, así
como los problemas que ahora pertenecen a la física. Teniendo esto en cuenta, a continuación se
presentan algunas de las ramas centrales de la filosofía en el presente.
Metafísica
Antes del advenimiento de la ciencia moderna, muchos de los problemas que hoy pertenecen a las
ciencias naturales eran estudiados por la metafísica bajo el título de filosofía natural.
La ontología es la parte de la metafísica que se ocupa de investigar qué entidades existen y cuáles no,
más allá de las apariencias.
A lo largo de los siglos, muchos filósofos han sostenido que de alguna manera u otra, la metafísica es
imposible. Esta tesis tiene una versión fuerte y una versión débil. La versión fuerte es que todas las
afirmaciones metafísicas carecen de sentido. Esto depende por supuesto de una teoría del significado.
Ludwig Wittgenstein y los positivistas lógicos fueron defensores explícitos de esta posición. La versión
débil, por otra parte, es que si bien las afirmaciones metafísicas poseen significado, es imposible saber
cuáles son verdaderas y cuáles falsas, pues esto va más allá de las capacidades cognitivas del hombre.
Esta posición es la que sostuvieron, por ejemplo, David Hume e Immanuel Kant.
GNSEOLOGIA
La gnoseología es el estudio del origen, la naturaleza y los límites del conocimiento humano. En inglés se
utiliza la palabra epistemology, que no hay que confundir con la palabra española epistemología que
designa específicamente el estudio del conocimiento científico, también denominado filosofía de la ciencia.
Muchas ciencias particulares tienen además su propia filosofía, como por ejemplo, la filosofía de la historia,
la filosofía de la matemática, la filosofía de la física, etcétera.
El experimento mental del cerebro en una cubeta puede poner a prueba distintas teorías acerca del
conocimiento.
Dentro de la gnoseología, una parte importante, que algunos consideran incluso una rama independiente
de la filosofía, es la fenomenología. La fenomenología es el estudio de los fenómenos, es decir de la
experiencia de aquello que se nos aparece en la conciencia. Más precisamente, la fenomenología estudia
la estructura de los distintos tipos de experiencia, tales como la percepción, el pensamiento, el recuerdo, la
imaginación, el deseo, etc. Algunos de los conceptos centrales de esta disciplina son la intencionalidad, la
conciencia y los qualia, conceptos que también son estudiados por la filosofía de la mente.
Aún otra distinción influyente fue la que promovió Bertrand Russell entre conocimiento por familiaridad, y
conocimiento por descripción. El primer tipo de conocimiento es el conocimiento directo, como puede ser
una percepción o un dolor. El segundo es en cambio el conocimiento indirecto, al que llegamos sólo
mediante una descripción definida que refiere unívocamente al objeto siendo conocido.
LOGICA
La lógica es el estudio de los principios de la inferencia válida. Una inferencia es un proceso o acto en el
que a partir de la evidencia provista por un grupo de premisas, se afirma una conclusión. Tradicionalmente
se distinguen tres clases de inferencias: las deducciones, las inducciones y las abducciones, aunque a
veces se cuenta a la abducción como un caso especial de inducción. La validez o no de las inducciones
es asunto de la lógica inductiva y del problema de la inducción. Las deducciones, en cambio, son
estudiadas por la mayor parte de la lógica contemporánea. Cuando un argumento es deductivamente
válido, se dice que la conclusión es una consecuencia lógica de las premisas. El concepto de
consecuencia lógica es, por lo tanto, un concepto central a la lógica. Para estudiarlo, la lógica construye
sistemas formales que capturan los factores relevantes de las deducciones como aparecen en el lenguaje
natural. Para entender esto, considérese la siguiente deducción:
La obvia validez de este argumento no se debe al significado de las expresiones «está lloviendo» y «es de
día», porque éstas podrían cambiarse por otras y el argumento permanecer válido. Por ejemplo:
En cambio, la clave del argumento reside en la expresión «y». Si esta expresión se cambia por otra,
entonces el argumento deja de ser tan obviamente válido:
Las expresiones de las que depende la validez de los argumentos se llaman constantes lógicas, y la lógica
las estudia mediante sistemas formales. Dentro de cada sistema formal, la relación de consecuencia
lógica puede definirse de manera precisa, generalmente por medio de teoría de modelos o por medio de
teoría de la demostración.
Otros temas que caen bajo el dominio de la lógica son las falacias y las paradojas.
ETICA
La ética abarca el estudio de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Dentro de la ética
contemporánea se suelen distinguir tres áreas o niveles:
La meta ética estudia el origen y el significado de los conceptos éticos, así como las cuestiones
metafísicas acerca de la moralidad, en particular si los valores morales existen independientemente de los
humanos, y si son relativos, convencionales o absolutos. Algunos problemas de la meta ética son el
problema del ser y el deber ser, el problema de la suerte moral, y la cuestión acerca de la existencia o no
del libre albedrío.
La ética normativa estudia los posibles criterios morales para determinar cuándo una acción es correcta y
cuándo no. Un ejemplo clásico de un criterio semejante es la regla de oro. Dentro de la ética normativa,
existen tres posturas principales:
El dilema del tranvía es un experimento mental que sirve para ilustrar y poner a prueba distintas teorías
éticas.
El consecuencialismo sostiene que el valor moral de una acción debe juzgarse sólo basándose en
si sus consecuencias son favorables o desfavorables. Distintas versiones del consecuencialismo
difieren, sin embargo, acerca de cuáles consecuencias deben considerarse relevantes para
determinar la moralidad o no de una acción. Por ejemplo, el egoísmo moral considera que una
acción será moralmente correcta sólo cuando las consecuencias de la misma sean favorables para
el que la realiza. En cambio, el utilitarismo sostiene que una acción será moralmente correcta sólo
cuando sus consecuencias sean favorables para una mayoría. También existe debate sobre qué
debe contarse como una consecuencia favorable.
La deontología, en cambio, sostiene que existen deberes que deben ser cumplidos, más allá de las
consecuencias favorables o desfavorables que puedan traer, y que cumplir con esos deberes es
actuar moralmente. Por ejemplo, cuidar a nuestro hijos es un deber, y es moralmente incorrecto no
hacerlo, aún cuando esto pueda resultar en grandes beneficios económicos. Distintas teorías
deontológicas difieren en el método para determinar los deberes, y consecuentemente en la lista de
deberes a cumplir.
La ética de las virtudes, por otra parte, se enfoca menos en el aprendizaje de reglas para guiar la
conducta, y más en la importancia de desarrollar buenos hábitos de conducta, o virtudes, y de
evitar los malos hábitos, es decir los vicios.
Finalmente, la ética aplicada estudia la aplicación de las teorías éticas a asuntos morales concretos y
controversiales. Algunas de estas cuestiones son estudiadas por subdisciplinas. Por ejemplo, la bioética se
ocupa de las cuestiones relacionadas con el avance de la biología y la medicina, como el aborto inducido,
la eutanasia y la donación de órganos. La ética ambiental, por otra parte, estudia cuestiones como los
derechos de los animales, la experimentación con animales y el control de la contaminación. Otras
cuestiones estudiadas por la ética aplicada son la pena de muerte, la guerra nuclear, la homosexualidad, el
racismo y el uso recreativo de drogas.
ESTETICA
El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich, es una representación prototípica de lo
sublime.
Artículo principal: Estética
La única definición que parece gozar de algún consenso entre los filósofos, es que la estética es el estudio
de la belleza. Sin embargo, algunos autores también generalizan esta definición y afirman que la estética
es el estudio de las experiencias estéticas y de los juicios estéticos. Cuando juzgamos que algo es bello,
feo, sublime o elegante (por dar algunos ejemplos), estamos haciendo juicios estéticos, que a su vez
expresan experiencias estéticas. La estética es el estudio de estas experiencias y de estos juicios, de su
naturaleza y de los principios que tienen en común.
La estética es una disciplina más amplia que la filosofía del arte, en tanto que los juicios y las experiencias
estéticas pueden encontrarse fácilmente por fuera del arte. Por ejemplo, cuando vemos pasar a un perro,
podríamos juzgar que el perro es lindo, y realizar así un juicio estético sobre algo que nada tiene que ver
con el arte.
METAFÍSICA: etimológicamente: metas: más allá y fisiká: física o ciencia de la naturaleza. Andrónico de
Rodas en el siglo I a. C, acuña con este nombre a los libros de Aristóteles colocados en la estantería de la
biblioteca de Alejandría que estaban justo después de los ocho libros de la física. Estos libros versaban
sobre el ser, la esencia última de las cosas, la substancia, etc. Se entiende desde entonces por
metafísica, la filosofía primera o de los primeros principios, una disciplina que intenta ir más allá de lo físico
y captar lo esencial, lo inmutable. Dentro de esta disciplina podemos incluir la
El edificio de la filosofía en el que cada disciplina forma una pieza indispensable de la estructura.
ONTOLOGÍA: Estudio del ser, de lo que es en cuanto que es y de lo que no es en cuanto que no es. No
de las cosas en cuanto que son esto o lo otro, sino del ser, por ser. Un problema de esta disciplina sería: si
el ser es finito o infinito.
TEOLOGÍA: Estudio del ser por excelencia: Dios. Un problema teológico sería por ejemplo cómo
demostrar la existencia de dios.
GNOSEOLOGÍA: Teoría del conocimiento, estudio del modo de conocer las cosas. Cómo percibimos la
realidad, qué podemos y qué no captar de ella y cómo pasamos de esta percepción a los conceptos. Un
problema fundamental de esta ciencia es por ejemplo las ficciones.
ANTROPOLOGÍA: El estudio del hombre. Un problema de antropología filosófica sería: si tenemos o no un
alma o una mente, o si somos sólo materia, cuerpo.
PSICOLOGÍA: El estudio del alma o de la mente. Un problema psicológico sería: cómo funciona nuestra
alma o nuestra mente.
EPISTEMOLOGÍA: Teoría de la verdad. Esta disciplina intenta dirimir por qué consideramos unas cosas
verdad, otras opinión, y de otras podemos tener certeza. Un problema fundamental de esta ciencia es
¿qué características debe tener un conocimiento para considerarlo verdad?. Esta disciplina está
íntimamente relacionada con la gnoseología, por que evidentemente los conocimientos falsos no nos
interesan
ÉTICA: Teoría sobre el bien y el mal. Versa sobre la virtud y las acciones buenas y malas. La moral es lo
que acostumbramos a entender culturalmente como bueno y la ética, a pesar de que proviene del término
ethos: costumbre, busca el sentido objetivo de lo que es bueno en sí. A veces son empleadas
indistintamente. Un problema ético sería por ejemplo: ¿es el ser humano esencialmente bueno? ¿por qué
el hombre realiza acciones calificadas como malas?.
POLÍTICA: Teoría sobre la organización del estado. El término proviene de polis: ciudad-estado. Versa
sobre la mejor organización de los hombres que viven en sociedad. Un problema político sería por ejemplo:
la estructura y formas de gobierno, quién tiene legitimidad para gobernar, si el pueblo, el monarca, los
militares, un grupo de elegidos etc.
ESTÉTICA: Teoría sobre la belleza, la teoría sobre la belleza no siempre ha estado asimilada a la del
arte. Es teoría de la sensibilidad o de cómo sentimos las cosas bellas, del gusto, de lo placentero en sí, por
que sí. Actualmente existen otras categorías estéticas como lo pintoresco o lo grotesco.
LÓGICA: El estudio de los principios y reglas que rigen el razonamiento válido. La lógica formal estudia la
estructura de los argumentos prescindiendo de los contenidos concretos a los que se refieren. La lógica
informal estudia los modos correctos de argumentar atendiendo a los distintos contextos de diálogo y a las
cuestiones tratadas en ellos.
FILOSOFIA POLITICA
La filosofía política es el estudio acerca de cómo debería ser la relación entre los individuos y la sociedad.
Esto incluye el estudio de los gobiernos, las leyes, los derechos, el poder y las demás instituciones y
prácticas políticas. La filosofía política se diferencia de la ciencia política por su carácter generalmente
normativo. Mientras la ciencia política dedica más trabajo a investigar cómo fueron, son y serán los
fenómenos políticos, la filosofía política se encarga de teorizar sobre cómo deberían ser dichos
fenómenos.
La filosofía política tiene un campo de estudio amplio y se conecta fácilmente con otras ramas y
subdisciplinas de la filosofía, como la filosofía del derecho y la filosofía de la economía. Se relaciona
fuertemente con la ética en que las preguntas acerca de qué tipo de instituciones políticas son adecuadas
para un grupo depende de qué forma de vida se considere adecuada para ese grupo o para los miembros
de ese grupo. Las mejores instituciones serán aquellas que promuevan esa forma de vida.
Algunos de los temas centrales en la filosofía política son: la legitimidad de los gobiernos, la limitación de
su poder, los fundamentos de la ley, y los derechos y deberes que corresponden a los individuos.
La filosofía del lenguaje es el estudio del lenguaje en sus aspectos más generales y fundamentales, como
la naturaleza del significado, de la referencia, y la relación entre el lenguaje, los usuarios del lenguaje y el
mundo. A diferencia de la lingüística, la filosofía del lenguaje se sirve de métodos no-empíricos (como
experimentos mentales) para llegar a sus conclusiones. En general, en la filosofía del lenguaje no se hace
diferencia entre el lenguaje hablado, el escrito o cualquiera otra de sus manifestaciones, sino que se
estudia aquello que es común a todas ellas.
La semántica es la parte de la filosofía del lenguaje (y de la lingüística) que se ocupa de la relación entre el
lenguaje y el mundo. Algunos problemas que caen bajo este campo son el problema de la referencia, la
naturaleza de los predicados, de la representación y de la verdad. En el Crátilo, Platón señaló que si la
conexión entre las palabras y el mundo es arbitraria o convencional, entonces es difícil entender cómo el
lenguaje puede permitir el conocimiento acerca del mundo. Por ejemplo, es evidente que el nombre
«Venus» pudo haber designado cualquier cosa, aparte del planeta Venus, y que el planeta Venus pudo
haberse llamado de cualquier otra forma. Luego, cuando se dice que «Venus es más grande que
Mercurio», la verdad de esta oración es convencional, porque depende de nuestras convenciones acerca
de lo que significan «Venus», «Mercurio» y el resto de las palabras involucradas. En otro lenguaje, esas
mismas palabras podrían, por alguna coincidencia, significar algo muy distinto y expresar algo falso. Sin
embargo, aunque el significado de las palabras es convencional, una vez que se ha fijado su significado,
parece que la verdad y la falsedad no dependen de convenciones, sino de cómo es el mundo. A este «fijar
el significado» se lo suele llamar interpretación, y es uno de los temas centrales de la semántica.
Un problema ulterior en esta dirección es que si una interpretación se da en términos lingüísticos (por
ejemplo: «Venus es el nombre del segundo planeta a partir del Sol»), entonces queda la duda de cómo
deben interpretarse las palabras de la interpretación. Si se las interpreta por medio de nuevas palabras,
entonces el problema resurge, y se hace visible una amenaza de regresión al infinito, de circularidad, o de
corte arbitrario en el razonamiento (tal vez en palabras cuyo significado sea supuestamente autoevidente).
Pero para algunos este problema invita a pensar en una forma de interpretación no lingüística, como por
ejemplo el conductismo o la definición ostensiva.
La pragmática, por otra parte, es la parte de la filosofía del lenguaje que se ocupa de la relación entre los
usuarios del lenguaje y el lenguaje. Algunas de las cuestiones centrales de la pragmática son la
elucidación del proceso de aprendizaje del lenguaje, de las reglas y convenciones que hacen posible la
comunicación, y la descripción de los muchos y variados usos que se le da al lenguaje, entre ellos:
describir estados de cosas, preguntar, dar órdenes, contar chistes, traducir de un lenguaje a otro, suplicar,
agradecer, maldecir, saludar, rezar, etc.
FILOSOFIA DE LA MENTE
La filosofía de la mente es el estudio de la mente incluyendo las percepciones, sensaciones, emociones,
fantasías, sueños, pensamientos y creencias. Uno de los problemas centrales de la disciplina es
determinar qué hace que todos los elementos de esta lista (y todos los que no están en ella) sean
mentales.
Tanto para la fenomenología como para la filosofía analítica, un candidato importante para ser una
condición necesaria, aunque no suficiente, de todo fenómeno mental es la intencionalidad. La
intencionalidad es el poder de la mente de ser acerca de, de representar, o de ponerse en lugar de cosas,
propiedades o estados de cosas. Por ejemplo, uno no recuerda simplemente, sino que recuerda algo, y
tampoco quiere en abstracto, sino que quiere algo determinado. La propuesta de algunos filósofos es que
todo lo que sea mental está «dirigido» hacia algún objeto, en el sentido más general de objeto, y que por lo
tanto la intencionalidad es una característica necesaria, aunque no suficiente, de lo mental.
El experimento mental del cuarto de Mary provee uno de los argumentos más famosos en favor de los
qualia.
Otra característica importante y controversial de lo mental son los qualia, o propiedades subjetivas de la
experiencia. Cuando uno ve una nube, se pincha un dedo con un alfiler, o huele una rosa, experimenta
algo que no se puede observar desde fuera, sino que es completamente subjetivo. A estas experiencias se
las llama «qualia». Parte de la importancia de los qualia se debe a las dificultades que suscitan al
fisicalismo para acomodarlos dentro de su concepción de lo mental.
La filosofía de la mente se relaciona con la ciencia cognitiva de varias maneras. Por un lado, las filosofías
más naturalistas pueden considerarse como parte de las ciencias cognitivas. En cambio, otras filosofías
critican a la ciencia cognitiva por suponer que lo mental es representacional o computacional. Por ejemplo,
algunos críticos señalan que la ciencia cognitiva descuida muchos factores relevantes para el estudio de lo
mental, entre ellos las emociones, la conciencia, el cuerpo y el entorno.
Algunos problemas centrales en la filosofía de la mente son el problema de la relación entre la mente y el
cuerpo, la identidad personal a través del tiempo, y el problema del conocimiento de otras mentes.
FILOSOFIA DE LA HISTORIA
La filosofía de la historia es la rama de la filosofía que estudia el desarrollo y las formas en las cuales los
seres humanos crean la historia. Puede, en algunos casos, especular con la existencia de un fin u objetivo
teleológico de la historia, o sea, preguntarse si hay un diseño, propósito, principio director o finalidad en el
proceso de creación de la historia.
Las preguntas sobre las cuales trabaja la filosofía de la historia son muchas, ya que se trata de una
materia compleja. Algunas de estas preguntas son, por ejemplo, ¿Cuál es el sujeto propio del estudio del
pasado humano? ¿Es el individuo? ¿Son las organizaciones sociales, la cultura, o acaso la especie
humana por entero? Yendo aún más allá de estas preguntas clásicas, algunos filósofos modernos han
introducido un nuevo concepto, sosteniendo que la historia ha dejado de ser el estudio de unidades, de
hechos, pasando a ser el estudio de una compleja totalidad, que comprende no sólo las acciones humanas
pasadas y sus consecuencias visibles, sino que incluye un sinnúmero de factores en su contexto, como las
relaciones humanas, las corrientes de pensamiento, las motivaciones particulares, y, tal vez el factor más
recientemente incorporado y que más ha revolucionado este campo de la filosofía, es el de los
pensamientos, acciones, relaciones y motivaciones de aquel individuo que escribe la historia, esto es, del
historiador.
INTRODUCCIÓN.
He aquí unos de los grandes temas de la filosofía de todos los tiempos :elucidar en que consiste el acto de
conocer, cual es la escencia del conocimiento, cual es la relación cognoscitiva entre el hombre y las cosas
que lo rodean. A pesar de que es una operación cotidiana no hay un acuerdo acerca de lo que sucede
cuando conocemos algo. La definición más sencilla nos dice que conocer consiste en obtener una
informaciónacerca de un objeto. Conocer es conseguir un dato o una noticia sobre algo. El conocimiento
es esa noticia o información acerca de ése objeto.
La teoría del conocimiento es una doctrina filosófica. Para precisar su ubicación en el todo que es la
filosofía, es necesario que antes aparezca una definición esencial de esta.
Una definición esencial de la filosofía se podría obtener atendiendo el significado de la palabra. El termino
filosofía deriva del griego y quiere decir amora la sabiduría o , lo que es lo mismo, deseo de saber, de
conocer. Inmediatamente se nota que no se puede de obtener de la filosofía una definición esencial, y, por
lo tanto, obligatoriamente se debe de emplear otro método.
Por ejemplo la definición de filosofía que presentan Platón y Aristóteles como ciencia pura, es
respectivamente la búsqueda de la virtud o de la felicidad.
Como dice Dilthey: ¨Lo primero que debemos intentar es descubrir un objetivo común contenido en
todos aquellos sistemas a cuya vista se constituyen todos aquellos sistemas de la filosofía".
Estos sistemas son los de Platón y Aristóteles, Descartes y Leibniz, Kant y Hegel ya que en todos ellos
hallaremos una inclinación en la universalidad, una orientación en la totalidad objetiva por ejemplo: el ser,
la esencia, el conocimiento.
En los principios de la edad moderna retomamos los caminos del concepto Aristotélico (tiene como centro
una ciencia universal del ser). Los sistemas de Descartes, Spinoza y Leibnitz, presentan la misma
orientación que caracteriza al Estagirita, ya que todos tienden al conocimiento del mundo objetivo. Kant por
el contrario revive el estilo Platónico (procura elevar la vida, con todos sus conceptos a la conciencia
filosófica).
Es verdad que Kant en su primera manifestación surge como una teoría del conocimiento o como base
crítica del estudio científico. Pero no se detiene en el ámbito teórico sino que avanza a formular la base
crítica de todos los campos conocibles. Al lado de la Crítica de la razón pura , se encuentra la Crítica de la
razón práctica ,que aborda el tema de la valorización moral, y la Crítica del juicio, cuyo objetivo son las
investigaciones críticas de los valores estéticos. Así pues, en Kant aparece la filosofía como una reflexión
universal del pensamiento sobre sí mismo, como una reflexión del hombre estudioso sobre los valores de
su conducta.
La supresión de todos los principios materiales y objetivos, los cuales existen indudablemente en Kant, de
manera que la filosofía asume un carácter puramente formal y metodológico. Ésta postura intelectual
provoca una reacción que forja un nuevo movimiento en el pensamiento filosófico, el cual vuelve a
inclinarse a lo material y objetivo, constituyendo una renovación del carácter aristotélico.
Éste breve repaso de toda la evolución histórica del pensamiento filosófico, nos permite determinar otros
dos elementos del concepto esencial de la filosofía. Al primero se conoce con la expresión "concepción del
yo"; al segundo se le llama "concepción del universo". La filosofía es ambas cosas: una concepción del yo
y una concepción del universo.
En todo conocimiento podemos distinguir cuatro elementos:
El sujeto que conoce.
El objeto conocido.
La operación misma de conocer.
El resultado obtenido que es la información recabada acerca del objeto.
Dicho de otra manera: el sujeto se pone en contacto con el objeto y obtiene una información acerca del
mismo. Cuando existe congruencia o adecuación entre el objeto y la representación interna
correspondiente, decimos que estamos en posesión de una verdad.
En el siglo V a.C., los sofistas griegos cuestionaron la posibilidad de que hubiera un conocimiento fiable y
objetivo. Por ello, uno de los principales sofistas, Gorgias, afirmó que nada puede existir en realidad, que si
algo existe no se puede conocer, y que si su conocimiento fuera posible, no se podría comunicar. Otro
sofista importante, Protágoras, mantuvo que ninguna opinión de una persona es más correcta que la de
otra, porque cada individuo es el único juez de su propia experiencia. Platón, siguiendo a su ilustre maestro
Sócrates, intentó contestar a los sofistas dando por sentado la existencia de un mundo de formas o ideas,
invariables e invisibles, sobre las que es posible adquirir un conocimiento exacto y certero. Mantenía que
las cosas que uno ve y palpa son copias imperfectas de las formas puras estudiadas en matemáticas y
filosofía. Por consiguiente, sólo el razonamiento abstracto de esas disciplinas proporciona un conocimiento
verdadero, mientras que la percepción facilita opiniones vagas e inconsistentes. Concluyó que la
contemplación filosófica del mundo oculto de las ideas es el fin más elevado de la existencia humana.
Aristóteles siguió a Platón al considerar el conocimiento abstracto superior a cualquier otro, pero discrepó
de su juicio en cuanto al método apropiado para alcanzarlo. Aristóteles mantenía que casi todo el
conocimiento se deriva de la experiencia. El conocimiento se adquiere ya sea por vía directa, con la
abstracción de los rasgos que definen a una especie, o de forma indirecta, deduciendo nuevos datos de
aquellos ya sabidos, de acuerdo con las reglas de la lógica. La observación cuidadosa y la adhesión
estricta a las reglas de la lógica, que por primera vez fueron expuestas de forma sistemática por
Aristóteles, ayudarían a superar las trampas teóricas que los sofistas habían expuesto. Las escuelas
estoica y epicúrea coincidieron con Aristóteles en que el conocimiento nace de la percepción pero, al
contrario que Aristóteles y Platón, mantenían que la filosofía había de ser considerada como una guía
práctica para la vida y no como un fin en sí misma.
Después de varios siglos de declive del interés por el conocimiento racional y científico, el filósofo
escolástico (véase Escolasticismo) santo Tomás de Aquino y otros filósofos de la edad media ayudaron a
devolver la confianza en la razón y la experiencia, combinando los métodos racionales y la fe en un
sistema unificado de creencias. Tomás de Aquino coincidió con Aristóteles en considerar la percepción
como el punto de partida y la lógica como el procedimiento intelectual para llegar a un conocimiento fiable
de la naturaleza, pero estimó que la fe en la autoridad bíblica era la principal fuente de la creencia
religiosa.
1.- El dogmatismo.
Para el, resulta comprensible el que el sujeto, la conciencia cognoscente, aprehenda su objeto, esta actitud
se fundamenta en una confianza total en la razón humana, confianza que aún no es debilitada por la duda.
El dogmatismo supone absolutamente la posibilidad y realidad del contacto entre el sujeto y el objeto.
Para Kant el dogmatismo es la actitud de quien estudia la metafísicasin haber determinado con
anterioridad cuál es la capacidad de la razón humana para tal estudio.
2.-El escepticismo.
El dogmatismo frecuentemente se transforma en su opuesto, en el escepticismo. Mientras que el
dogmatismo considera que la posibilidad de un contacto entre el sujeto y el objeto es comprensible en sí
misma, el escepticismo niega tal posibilidad. El sujeto no puede aprehender al objeto, afirma el
escepticismo. Por tanto, el conocimiento, considerado como la aprehensión real de un objeto, es imposible.
Según esto, no podemos externar ningún juicio, y debemos abstenernos totalmente de juzgar.
Mientras que el dogmatismo en cierta forma ignora al sujeto, el escepticismo desconoce al objeto.
El escepticismo se puede hallar, principalmente, en la antigüedad. Su fundador fue Pirrón de Elis ( 360 a
270 ) . El afirma que no puede lograrse un contacto entre el sujeto y el objeto. La conciencia y cognoscente
esta imposibilitada para aprehender su objeto.
3.- El subjetivismo y el relativismo.
El escepticismo sostiene que no hay verdad alguna. El subjetivismo y el relativismo no son tan radicales.
Con ellos se afirma que si existe una verdad; sin embargo, tal verdad tiene una validez limitada. El
subjetivismo, como su nombre lo indica, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El
relativismo afirma que no existe alguna verdad, alguna verdad absolutamente universal.
El subjetivismo y el relativismo son análogos, en su contenido, al escepticismo. En efecto, ambos niegan la
verdad; no en forma directa como el escepticismo, pero sí en forma indirecta al dudar de su validez
universal.
4.- El pragmatismo.
El escepticismo presenta una actitud esencialmente negativa. Formula la negación de la posibilidad del
conocimiento. El escepticismo adquiere un cariz positivo en el pragmatismo moderno. El pragmatismo, al
igual que el escepticismo, desecha el concepto de la verdad considerado como concordancia.
El pragmatismo cambia el concepto de la verdad en cuanto que es originado por una peculiar concepción
de lo que es el ser humano. Dentro de tal concepción el hombre no es primordialmente un ser especulativo
y pensante, sino un ser práctico, un ser volitivo.
5.- El criticismo.
Existe una tercer postura que resolvería la antitesis en una síntesis. Esta postura intermedia entre el
dogmatismo y el escepticismo recibe el nombre de criticismo. Al igual que el dogmatismo, el criticismo
admite una confianza fundamental en la razón humana. El criticismo está convencido de que es posible el
conocimiento de que existe la verdad. Pero mientras que tal confianza conduce al dogmatismo, a la
aceptación candorosa, para decirlo en alguna forma, de todas las aseveraciones de la razón humana y al
no fijar límites al poder del conocimiento humano, el criticismo pone, junto a la confianza general en el
conocimiento humano, una desconfianza hacia cada conocimiento particular, acercándose al escepticismo
por esto.
El criticismo examina todas y cada una de las aseveraciones de la razón humana y nada acepta con
indiferencia.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.
Mientras que la epistemología ha sido entendida tradicionalmente como una teoría del conocimiento en
general, en el siglo XX los filósofos se interesaron principalmente por construir una teoría del conocimiento
científico, suponiendo que si se lograra disponer de teoría adecuadas que explicaran los mecanismos de
un conocimiento de este tipo, podrían avanzar considerablemente por la misma vía en la solución de
problemas gnoseológicos (doctrinas filosófica y religiosa que pretendía tener un conocimiento misterioso e
instintivo de las cosas divinas) más generales.
La elaboración de una epistemología de este tipo constituyó la tarea abordada especialmente por los
autores del Círculo de Viena, que fueron el germen de todo movimiento del empirismo o positivismo lógico.
Para éstos filósofos se trataba de conseguir un sistema unitario de saber y conocimiento, lo que requería la
unificación del lenguaje y la metodología de las distintas ciencias. Este lenguaje debería ser insersubjetivo
- lo que exigía la utilización de formalismos y de una semántica común- y universal, es decir, cualquier
proposición debía poder traducirse a él.
Lo único que puede hacerse es formular la hipótesis de la existencia de una realidad independiente de
nuestra experiencia e indicar criterios para su contrastación en la medida en que una afirmación de
existencia implica determinados enunciados perceptivos. No hay ninguna posibilidad de decisión respecto
a una realidad o idealidad absolutas. Ello sería, en palabras de Carnap, un seudo problema. Todas las
formas epistemológicas de la tradición filosófica inspiradas en posiciones metafísicas - el idealismo y el
realismo filosófico, el fenomenalismo, el solipsismo, etc.- caerían, así, fuera del ámbito del conocimiento
empírico, ya que buscarían responder a una pregunta imposible.
A principios del siglo XX los problemas epistemológicos fueron discutidos a fondo y sutiles matices de
diferencia empezaron a dividir a las distintas escuelas de pensamiento rivales. Se prestó especial atención
a la relación entre el acto de percibir algo, el objeto percibido de una forma directa y la cosa que se puede
decir que se conoce como resultado de la propia percepción. Los autores fenomenológicos afirmaron que
los objetos de conocimiento son los mismos que los objetos percibidos. Los neorrealistas sostuvieron que
se tienen percepciones directas de los objetos físicos o partes de los objetos físicos en vez de los estados
mentales personales de cada uno. Los realistas críticos adoptaron una posición intermedia, manteniendo
que aunque se perciben sólo datos sensoriales, como los colores y los sonidos, éstos representan objetos
físicos sobre los cuales aportan conocimiento.
Un método para enfrentarse al problema de clarificar la relación entre el acto de conocer y el objeto
conocido fue elaborado por el filósofo alemán Edmundo Husserl. Perfiló un procedimiento elaborado, al
que llamó fenomenología, por medio del cual se puede distinguir cómo son las cosas a partir de cómo uno
piensa que son en realidad, alcanzando así una comprensión más precisa de las bases conceptuales del
conocimiento.
Durante el segundo cuarto del siglo XX surgieron dos escuelas de pensamiento, ambas deudoras del
filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein. Por una parte, la escuela del empirismo o positivismo lógico, tuvo su
origen en Viena, Austria, pero pronto se extendió por todo el mundo. Los empiristas lógicos hicieron hincapié
en que sólo hay una clasede conocimiento: el conocimiento científico; que cualquier conocimiento válido
tiene que ser verificable en la experiencia; y, por lo tanto, que mucho de lo que había sido dado por bueno
por la filosofía no era ni verdadero ni falso, sino carente de sentido. A la postre, siguiendo a Hume y a Kant,
se tenía que establecer una clara distinción entre enunciados analíticos y sintéticos. El llamado criterio de
verificabilidad del significado ha sufrido cambios como consecuencia de las discusiones entre los propios
empiristas lógicos, así como entre sus críticos, pero no ha sido descartado.
La última de estas recientes escuelas de pensamiento, englobadas en el campo del análisis lingüístico ( o
en la filosofía del lenguaje corriente, parece romper con la epistemología tradicional. Los analistas
lingüísticos se han propuesto estudiar el modo real en que se usan los términos epistemológicos claves —
términos como conocimiento, percepción y probabilidad— y formular reglas definitivas para su uso con
objeto de evitar confusiones verbales. El filósofo británico John Langshaw Austin afirmó, por ejemplo, que
decir que un enunciado es verdadero no añade nada al enunciado excepto una promesa por parte del que
habla o escribe. Austin no considera la verdad como una cualidad o propiedad de los enunciados o
elocuciones.
CONCLUSIÓN.:
Si la epistemología - el estudio del conocimiento- constituye, por su propia naturaleza, una de las partes
esenciales de la filosofía, la creciente importancia en la ciencia y la consiguiente necesidad de dotarla de
sólidos fundamentos teóricos ha acrecentado aún más el interés por la misma en el moderno pensamiento
filosófico.