Análisis de Valsas para Fagote de Mignone
Análisis de Valsas para Fagote de Mignone
MEDELLÍN
UNIVERSIDAD EAFIT
ESCUELA DE HUMANIDADES
MAESTRÍA EN MÚSICA
2015
AGRADECIMIENTOS
García Estrada 2
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................. 6
García Estrada 3
TABLA DE ILUSTRACIONES
García Estrada 4
Ilustración 22: Patrones rítmicos ............................................................................ 42
García Estrada 5
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo está dirigido hacia el estudio de la obra “16 valsas para fagote
solo” del compositor brasileño Francisco Mignone. En él, se efectuará un análisis
detallado de la totalidad de la composición y de manera particular sobre una de las
16 piezas, mediante el método planteado por el teórico Lawrence Ferrara, en su
libro: “Philosophy and the analysis of music”, el cual consta de 10 pasos basados
principalmente en la fenomenología. Este sistema de análisis, que será
debidamente explicado más adelante en este escrito, tiene como fin último realizar
recomendaciones dirigidas a la interpretación, basadas en la información
recopilada.
Este conjunto de piezas fue compuesto por Mignone para su amigo Noel Devos,
fagotista principal de la Orquesta Sinfónica Brasilera de Rio de Janeiro, quien fue
invitado en 1979 a tocar en la Escuela Musical de la Universidad Federal de Rio
de Janeiro, en un ciclo de recitales llamado “Em Tempo de Valsa” (En tiempo de
Vals), que pretendía abordar este género, tanto en el estilo clásico como en el
popular. Al no encontrar Devos el repertorio que se adaptara a este proyecto, la
organizadora del evento, Irany Leme, solicitó a Mignone que compusiera algunos
valses para él. Años antes, Devos ya había sido inspiración para Mignone en la
realización de otras piezas para fagot. Así escribió para éste las dos primeras
piezas que harían parte del grupo: Macunaíma y Valsa-Chôro.
Francisco Mignone (1897–1986), fue uno de los íconos del nacionalismo en Brasil
durante el siglo XX. Formado como músico académico en São Paulo y Milán,
apasionado de la música popular brasileña desde pequeño, dedicó gran parte de
su vida a incorporar las músicas de su país en sus composiciones y mostró gran
interés en el fagot y en sus posibilidades técnicas y musicales.
Mignone, llamado Rei da vals o Rey del vals, por el poeta brasilero Manuel
Bandeira, escogió este género brasileño para esta obra y para otros cinco grupos
García Estrada 6
de piezas porque, en su opinión, era uno de los pocos que no había sido
comercializado por las corrientes estadounidenses y que por ende, permanecía en
su estado más puro y fiel a las raíces brasileñas. Este género empleaba, en su
mayoría, tonalidades menores, solía tener forma binaria o de variaciones con
algunas excepciones y no se escribía para ser bailado sino interpretado en las
serenatas callejeras de la vida nocturna de Río de Janeiro. Solían ser muy
emotivos y tenían por lo general secciones improvisatorias en las que el
instrumentista evocaba ese sentimiento o emoción. (Coelho).
Francisco Mignone impregnó las valsas de elementos populares del Brasil, tanto
musicales como extramusicales y, al igual que los valses característicos, se
encuentran en tonalidades menores a excepción de uno de ellos. Además, en los
títulos que da a éstas, hace homenaje a amistades suyas que fueron personajes
reconocidos del gremio artístico del Brasil, tales como el mismo Noel Devos, el
flautista Sylvio Patápio Moreira y los compositores Heitor Villalobos y Ernesto
Nazareth; además, hace referencia a varios géneros de la música popular
brasileña, como son los chôros y las modinhas.
García Estrada 7
12. A Boa Páscoa para você, Devos! (Valsa em fá menor)
13. Valsa Quase modinhera (A implorante)
14. Valsa Ingênua
15. A escrava que não era Isaura (Valsa em quadratura)
16. Macunaíma (A valsa sem carácter)
García Estrada 8
acercarse a la obra con una postura libre de juicios preestablecidos y abierta a
cualquier posible nivel de significado que contribuya a la interpretación.
Explorar los diferentes estratos significativos de una pieza podrá llevar al intérprete
interesado en ella a abastecerse de un sinnúmero de elementos que serán la
fuente de su principal propósito, la ejecución interpretativa.
García Estrada 9
1 MÉTODO ECLÉCTICO PARA EL ANÁLISIS MUSICAL
En este trabajo, el análisis que será efectuado sobre las valsas de Mignone, se
basa en el método ecléctico propuesto por el pianista y teórico Lawrence Ferrara.
Su modelo, conformado por 10 pasos, pretende integrar los tres sistemas
anteriormente mencionados de análisis musical, a la vez que permitir el
funcionamiento autónomo de cada uno. A continuación, se hará una descripción
de este método tal y como lo explica en su libro “Philosophy and the analysis of
music: Bridges to Musical Sound, Form and Reference””.
García Estrada 10
C. ¿Qué tan importante es este compositor?
- ¿Qué formas musicales utilizó?
- ¿Qué medios usó: piano, cuarteto, orquesta, coro?
- ¿Qué tan relevante fue este compositor durante su período?
- ¿Su escritura estuvo limitada al estilo en boga de su período?
- ¿Su estilo fue ecléctico?
- ¿Qué escribieron críticos, historiadores o compositores sobre su mérito
como compositor?
D. ¿Cuáles son los estilos destacados en otras formas de arte del mismo
período?
E. ¿Cuál era el clima socio-político general en el cual el compositor escribió?
PASO 6: Busca relatar la forma en que la pieza expresa sentimientos tales como
regocijo, orgullo, confusión, lucha o humor, entre otros. El analista debe
García Estrada 11
permanecer objetivo e imparcial y transformar ese sentimiento en una forma virtual
llamada el símbolo musical, en lugar de emplearlo como una simple liberación de
sentimientos. En este paso, las observaciones deben estar asentadas en la
estructura y el sonido en el tiempo, de manera que las conclusiones de los pasos
anteriores apoyen y corroboren las percepciones de la expresión musical.
García Estrada 12
2 APLICACIÓN DEL MÉTODO ECLÉCTICO SOBRE LAS 16
VALSAS PARA FAGOTE SOLO DE FRANCISCO MIGNONE
Francisco Mignone.
García Estrada 13
Paralelamente a sus estudios de conservatorio, tocaba el piano en
pequeñas orquestas de baile e improvisaba con la flauta en las calles de
São Paulo en Grupos de chôro1; desde entonces, empezó a componer
música para piano principalmente, usando diversos géneros populares de la
época como el vals “Manon” y el tango “Não se impressione”, entre otros.
Durante estos comienzos, compuso siempre bajo el pseudónimo de Chico
Bororó2. Sobre las razones de esto, dice Amy Suzanne Gillick de la
Universidad de California que “las preferencias elitistas eurocéntricas, en
los círculos artísticos eruditos, llevaron al joven Mignone a proteger
cuidadosamente su apariencia como un compositor serio. Escarcear en la
“baja cultura” de la música popular podría llevar al suicidio profesional para
un compositor de esta época” (2008, p. 3).
1
“Término
empleado
para
designar
recitales
o
serenatas
de
música
popular,
el
acontecimiento
en
que
se
emplea
tal
música,
o
la
música
misma”
(Appleby,
2001,
p.
181)
2
Bororó
es
el
nombre
de
una
tribu
indígena
del
Brasil
(Coelho)
García Estrada 14
En 1929, regresó a Brasil y, al llegar, se encontró con el nacionalismo en
todo su furor y, a la cabeza de éste, a Mario de Andrade, en ese entonces
profesor de Historia y Estética del Conservatorio de Música y Drama de São
Paulo y líder del movimiento nacionalista en Brasil, quien resultó ser una
gran influencia sobre Mignone y su decisión de componer música nacional.
Francisco Mignone comenzó entonces a enseñar en la Escuela Nacional de
Música de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Tras fuertes críticas a su estilo italiano por parte de Andrade, a quien llegó a
admirar y respetar, emprendió una búsqueda por un nuevo estilo,
convirtiendo así en su objetivo y afición la composición de música popular
con carácter académico. Compuso ballets, óperas, obras para coro, para
orquesta y música de cámara entre otros. Algunas de las obras importantes
de este período son: Cucumbyzinho3 (1931), basado en un tema nacional y
con ritmos de las danzas populares brasileñas samba y maxixe; Lendas
Sertanejas (1923-1940); Valsas de Esquina (1938-1943) y Valsas Chôros
(1946-1955). Basó algunas de sus obras en los cultos africanos, como los
ballets Babaloxá y Batukajé (1936) y canciones como Cánticos de
Obaluayê (1934); además, en 1938, musicalizó el texto “Cántiga” del poeta
Manuel Bandeira. (Appleby, 2001, pp. 143,144)
3
“Cucumby es el nombre de un rito religioso celebrado entre grupos negros cultos cuando un
miembro del grupo llega a la pubertad.” (Appleby, p. 143)
García Estrada 15
para fagot solista (1961) y la Segunda Sonata para dos fagotes (1967). Esta
incursión en las técnicas de vanguardia europea no perduró dentro de su
estilo, que se caracterizó por la versatilidad. Pronto regresó al nacionalismo
donde permaneció por el resto de su vida, cultivando un repertorio que
incluye, en su mayoría, ritmos brasileños como choros, valsas, valsas-
chôro, modinhas y toadas, entre otros.
Las 16 valsas para fagot que son objeto de estudio en este trabajo, hacen
parte de su estilo neo-nacionalista. En la edición publicada por FUNARTE
en 1983, el fagotista Noel Devos, a quien Mignone dedicó las valsas,
García Estrada 16
comenta que “La colección de estas 16 piezas no solamente dará placer al
intérprete y al oyente, sino que servirá como un verdadero método de
estudio para el perfeccionamiento de fagotistas. De este modo, se vuelve el
primer método brasilero para fagot solo editado en Brasil”4
En cuanto al entorno socio-cultural vivido en Brasil a comienzos del siglo XX, dos
sucesos avivaron el proceso de desarrollo musical en São Paulo; uno fue la
creación del Conservatorio de Música y Drama y el otro, la llegada de Ricordi, una
editorial internacional de gran importancia hasta el día de hoy; ambas dieron a la
ciudad un mayor relieve como centro artístico. Uno de los personajes más
destacados de esta etapa de la vida artística del Brasil fue el llamado “Padre del
modernismo brasileño”, Mario de Andrade, quien dedicó su vida y la mayoría de
sus escritos a esta materia. Entre ellos, Ensaio Sôbre a Música Brasileira (1928) y
Evolução Social de Música no Brasil (1939), donde resalta la importancia de que
los compositores reconozcan y se apropien de sus raíces nacionales en toda su
variedad e incorporen en sus obras los elementos de la música popular de las
diversas regiones. Según su planteamiento, las canciones y formas musicales
autóctonas como las toadas, sambas y martelos, entre otros, podían ser
transformados en música erudita. (Verhalen & Neves, 2005, p. 52)
4
Traducción de la autora del texto original en portugués: “A coleção dessas 16 peças, não somente
dará prazer ao intérprete e ao ouvinte, como vai servir como um verdadeiro método de estudos
para o aperfeiçoamento de fagotistas. Desse modo, torna-se o primeiro método brasileiro para
fagote solo editado no Brasil” (Mignone, 1983)
García Estrada 17
Según Andrade, el desarrollo de la música nacionalista del Brasil se podría
subdividir en cinco etapas. Esto puede ayudarnos a entender más claramente los
momentos de su desarrollo. La primera etapa es la Internacional, en la que las
técnicas europeas estuvieron en auge. La segunda es un Nacionalismo Incipiente,
en el que cierta consciencia de temas del Brasil puede divisarse tras las formas
convencionales. La tercera es la Nacionalista, en la cual ya es completamente
evidente que los temas y el lenguaje usado tenían su fuente en el folclor brasileño,
con la posibilidad, incluso, de llegar al exotismo. La cuarta, la Nacional, en la cual
los elementos nacionales ya no se manifiestan en la superficie sino que yacen en
la esencia de la música; y la quinta es la Universal, en que prima el interés por las
tendencias universales modernas y de vanguardia que están en apogeo. Este
ambiente, en general nacionalista, vivido por compositores como Villa Lobos,
Camargo Guarnieri y Francisco Mignone, entre otros, buscaba concentrar la
creación musical en las formas de la cultura brasilera, para así ir dejando cada vez
más de lado la europea. (Verhalen & Neves, pp. 52-53)
García Estrada 18
MACUNAÍMA (A Valsa sem carácter)
5
Cabe anotar que, durante esta audición, encontré dos diferencias entre la partitura y la interpretación de
Devos; una es que el fagotista no hace la repetición señalada por Mignone entre los compases 34 y 49 y la
segunda es que, al final del compás 68, donde está escrito La, Sol becuadro y Fa, en un tresillo de
semicorchea, Devos toca un Sol Sostenido en lugar del sol natural escrito, cambiando la sonoridad de una
escala melódica descendente de La menor por una escala armónica.
García Estrada 19
Paso 3: Sintaxis o estructura de la pieza.
SECCIÓN
"a"
-‐Re
menor
-‐Compases
1-‐33
SECCIÓN
"b"
(Se
repiten
los
SECCIÓN
"c"
CODA
primeros
10
-‐
Re
menor
-‐
Re
mayor
Puente
-‐Re
menor
compases
y,
en
-‐
Compases
34-‐49
con
repeUción
-‐compases
50-‐67
-‐
compases
72-‐85
lugar
del
compás
11,
salta
a
segunda
casilla
en
el
compás
23
)
García Estrada 20
SECCIÓN
"a"
-‐Re
menor
SECCIÓN
"B"
CODA
-‐Compases
1-‐49
-‐
Re
mayor
Puente
-‐Re
menor
Tema
1
-‐compases
50-‐67
-‐
compases
72-‐85
Tema
2
García Estrada 21
Ilustración 3: Primera frase
La segunda frase de esta sección comienza donde terminó la anterior, con una
corchea en dominante en anacrusa del compás #12. Esta sección no se compone
de semifrases complementarias como la anterior sino de un bloque conformado
por pequeñas secuencias que se mueven entre subdominante y dominante hasta
llegar al final de la frase. Comienza con un salto de novena y, sobre el segundo
grado de la tonalidad (subdominante disminuida), un descenso hacia el quinto
grado. Luego en el compás #13, tras un salto de octava y como en forma de
secuencia, desciende de nuevo en una escala armónica (con Do sostenido y Si
bemol) y llega al compás #17 a la dominante, que resuelve en lo que parece ser
una cadencia rota (el sexto grado) en los compases #18 -19. Va luego a la
dominante y se mantiene durante los compases finales de esta frase, mediante
una escala cromática descendente y en rallentando, para desembocar en los
signos de repetición que han de llevar de nuevo al comienzo de la pieza. (Ver
ilustración No. 4)
García Estrada 22
Ilustración 4: Segunda Frase
García Estrada 23
La melodía de los compases # 39 al 49, como previamente se había anotado,
hace parte de la misma sección “a” pero presenta un segundo tema contrastante.
Su armonía no varía con respecto a lo presentado anteriormente, que son
movimientos entre tónica, subdominante y dominante de la dominante; es decir,
reposo-tensión-reposo. Esta sección continúa en la tonalidad de re menor y está
conformada por dos frases de 8 compases cada una. La primera semifrase de 4
compases en forma de pregunta, termina sobre La. Como se había dicho
anteriormente, es recurrente el uso de las notas de la sonoridad de tercera
disminuida del acorde alemán con Sol sostenido y Si bemol, que resuelve a La.
(Ver ilustración No. 6) Luego la siguiente semifrase, es decir, la respuesta,
comienza en una dominante con novena menor, es decir, si bemol, que hace de
nota de paso y resuelve a tónica.
La siguiente frase de este segmento, en el compás #42, también formada por dos
semifrases de 4 compases. Armónicamente, los movimientos no son tan diferentes
con excepción de tres elementos nuevos que pueden verse en la Ilustración No. 7.
Comienza con un cuarto grado mayor que, al siguiente compás, se vuelve de
nuevo menor, movimiento que podrá tal vez justificarse como una posible
anticipación de la sección siguiente, es decir, un anuncio del modo mayor que se
aproxima. En el compás #47, la segunda semifrase, de nuevo con el intervalo Sol
sostenido-Si bemol, que se mantiene en el siguiente compás pero con un
cromatismo intermedio, si natural, (el cual podría tal vez ser un simple cromatismo
o implicar una armonía independiente del séptimo grado de la tonalidad). Además,
García Estrada 24
al final del compás, vemos por primera vez un Mi bemol, una segunda descendida,
como parte de un armonía napolitana que, como es habitual, resuelve medio tono
hacia abajo en un primero cadencial (i6/4) que va a dominante para terminar por
completo la sección, de nuevo en tónica en el último compás.
García Estrada 25
Ilustración 8: Apoyaturas de la armonía
En el compás #58, realiza una imitación de la frase del compás #50, pero ahora
comenzando en Sol, en función de subdominante de la tonalidad. Sigue una línea
melódica similar mas no idéntica a la anterior; en el segundo tiempo del compás
#60, desde la apoyatura de Sol a Fa#, donde se interrumpe la ligadura, comienza
el primer grado que va hasta el compás siguiente. (Ver ilustración No. 10).
García Estrada 26
Este último La al que llega en el compás #62, que es el quinto grado de Re, se
convierte inmediatamente en el tercer grado descendido (bIII) de Fa sostenido
menor y realiza un movimiento cromático de Mi natural a Mi sostenido, que es la
dominante de esta nueva tonalidad en la que se posa momentáneamente. (Ver
ilustración No. 11)
García Estrada 27
Ilustración 12: transición a Coda
Finalmente comienza la coda en el compás #72, con una frase corta que
rápidamente expone el segundo grado descendido, Mi bemol, que va a dominante
y luego a tónica. Posteriormente en el compás #75, vemos una melodía
descendente de 5 compases con un constante pedal de la tónica que se mueve
armónicamente así: [i – iv – i – ii°7 –i] y termina en el Re más grave del registro. Al
llegar allí, repite de nuevo, pero ahora usando de nuevo la segunda descendida
antes de resolver a tónica, así: [i –iv – i – bII –i]. Los dos compases finales, donde
el fagot salta al re dos octavas arriba y luego una vez más usando una apoyatura
de Mi sobreagudo, pareciera ser una simple extensión del primer grado; sin
embargo, cabe insinuar la presencia de un cuarto grado entre dos primeros, es
decir, una cadencia plagal. (Ver ilustración No. 13)
García Estrada 28
Ilustración 13: Coda
Esta valsa está en un tempo ligeramente rápido y Mignone únicamente hace una
indicación de carácter al inicio que dice: “cantando”. La pieza comienza, tras un
silencio de corchea, con una melodía cantábile compuesta por una serie de
corcheas con movimiento apresurado en dirección descendente, las cuales se
detienen brevemente en una negra con punto en el compás #4 y luego toman de
nuevo, impulso hacia el compás siguiente donde termina esta primera idea. Estas
corcheas, por causa de dicho silencio, parecen tener un sutil efecto desplazado;
es decir, el primer grupo o motivo rítmico es de 5 corcheas (abarcando hasta la
primera corchea del segundo compás); el grupo siguiente, de formación similar,
termina en la primera corchea del tercer compás y el tercer grupo, en el compás
#3, desciende en un salto hacia el cuarto compás en una negra con punto sobre
Sol sostenido, creando una leve tensión que, a través de un acorde de tónica,
lleva la frase a término en el compás #5 con la nota La, dejando al oyente a la
expectativa de una respuesta. (Ver ilustración No. 14).
García Estrada 29
Ilustración 14: Primera semifrase y sus motivos (pregunta)
García Estrada 30
compás #13, en ligeras corcheas ligadas con una apoyatura de adorno de Sol a Mi
entre ellas. Como puede verse en la Ilustración No. 16, inmediatamente al final de
este compás, realiza de nuevo este motivo rítmico compuesto de un salto y una
escala descendente en grados conjuntos, empezando con una anacrusa desde el
mismo La anterior; pero ahora realiza un salto de octava hacia el La agudo
seguido por unas corcheas que descienden velozmente, ya nó ligadas sino
levemente articuladas (en portato) y allí se rompe la secuencia pues la escala
continúa bajando hasta el final del compás #15, (volviendo a la clave de Fa) y con
una figura de saltillo que aparece por primera vez en la pieza y con un carácter
impetuoso y sorpresivo, realiza un salto de séptima descendente desde Re hacia
el Mi del registro grave al compás #16. Allí, toma el impulso de nuevo para cantar,
con una sonoridad más profunda, tres corcheas que ascienden por grado conjunto
hacia el Si bemol y luego vuelve a saltar, ahora al Do sostenido grave y, con un
poco más de calma, canta otra vez tres corcheas ascendentes que, con una
apoyatura que bordea a Mi, llegan a una corta pausa (marcada por el compositor
con una coma en la partitura).
García Estrada 31
nuevamente una séptima hacia el La superior y otra vez desciende al si bemol
contiguo para dar un último salto intenso al La agudo al compás #20, donde
despliega un largo trino de sonoridad brillante, el mismo que detiene
abruptamente; y con una apoyatura rápida de Si bemol agudo desciende
cromáticamente a través de corcheas cortas, con un pequeño rallentando al final
de éstas, que dejan la frase inconclusa a la espera de su desenlace.
Aquí vuelve al comienzo y canta de la misma forma hasta el compás #10, donde
salta al compás #23 para terminar la frase y dar inicio a la nueva contestación. En
el compás #24, el fagot, con un sonido intenso y enérgicas corcheas en crescendo
que bordean el acorde de manera juguetona, llega a un Re sobreagudo en el
compás #25. Aquí hay una leve tardanza y luego de una semicorchea en Sol
sostenido con cierta dejadez, salta una tercera al Si bemol y se desprende en un
ligero descenso en corcheas hacia el registro medio donde inmediatamente insiste
en este motivo, ahora hacia la octava inferior y con Si bemol en lugar de La al final
del compás #27.
García Estrada 32
Ilustración 18: Segunda secuencia motívica
En el compás #28, todavía con un eco de la última nota de la frase anterior (Sol
sostenido), se da paso al siguiente motivo donde el fagot canta ahora corcheas
ascendentes hacia un Fa agudo que mantiene de forma emotiva en una figura de
blanca con punto y de la cual desciende tras una apoyatura de Si bemol hacia la
dominante. Este motivo se repite como una secuencia en los dos compases
siguientes (#30 y 31) con algunas variaciones melódicas y armónicas y, en los
últimos compases, usando como ornamentación grupos de dos y tres fusas como
resoluciones que le dan una sonoridad jazzística e improvisatoria, el fagot, con un
sonido vibrante, concluye la primera sección. (Ver ilustración No. 19) En este ir y
venir de la melodía con un movimiento constante hacia adelante, alternado con
cortas pausas, se produce una sonoridad anhelante.
García Estrada 33
La siguiente frase, con un carácter decidido y dramático, parte de una apoyatura
de Do sostenido a Re, con una indicación de sforzando como novedad hasta
ahora en esta pieza. De esta figura, emergen corcheas muy cortas que se
precipitan hacia tres negras y una blanca con punto con gran acentuación. Su
réplica en el compás #38, como insistente en su idea, repite este motivo pero, esta
vez, una sexta arriba de la frase anterior, desde Si bemol agudo, con una
apoyatura superior de Do como un gemido intenso que empuja las corcheas
siguientes por la escala armónica de re; éstas continúan descendiendo así hasta
llegar a un Fa en tónica con una sonoridad amplia. Después de una breve pausa,
la respuesta en un inesperado cuarto grado mayor, todavía con un grande e
intenso sonido de fagot, declama casi con nostalgia tres pequeños motivos
rítmicos con algunas variaciones entre sí: uno en mayor, uno en menor y el otro en
cadencial, con un pequeño cambio rítmico que culmina con tres negras muy
decididas. Luego, en el compás #46, toma impulso con una línea de corcheas
apresuradas y claramente articuladas cortas y juguetonas, que llevan al final de la
frase en dos compases con corcheas acompañadas de apoyaturas inferiores de
medio tono con un sutil rallentando al final.
García Estrada 34
En el compás #50, con un cambio de tonalidad a Re mayor, inicia una nueva
sección donde el fagot canta, con carácter alegre, una melodía serena que adorna
con apoyaturas pronunciadas y tranquilas. Comenzando en Fa sostenido agudo
(tercer grado de la tonalidad), va descendiendo en el registro hasta llegar a La
mayor y, en seguida, la contestación, en la tónica y, con una voz profunda desde
el registro grave, va subiendo con una escala cromática que termina este
enunciado con un Do sostenido en el compás #57 como tercera de la dominante,
lo cual crea una atmósfera inconclusa. Luego, en el siguiente compás, emula la
frase anterior comenzando ahora en Sol sostenido (un tono por encima) y, con el
mismo carácter sosegado de toda esta sección, el fagot canta la melodía de nuevo
y, a través de un cromatismo, llega esta vez a un conjunto de tresillos que nos
transportan en su armonía a Fa sostenido menor y llegan en un rallentando a un
corto calderón en la última nota del tercer tresillo.
García Estrada 35
Luego en el compás #64, de forma inesperada y con la indicación A tempo (quasi
vivo), el fagot desata con prisa y ahora en Si menor, una figura de corcheas
ligadas que adorna con dos fusas en medio de este motivo. Esta figura se repite
en el siguiente compás ahora en la octava inferior media y, una tercera vez, en el
siguiente pero ahora en el registro grave y con más calma, esta vez sin el adorno
y, al llegar al Si natural grave, salta a un Si bemol dos octavas arriba, que sostiene
vibrante en un calderón y nos regresa a la sonoridad menor. Después de una
pequeña espera y con un temperamento tranquilo, realiza su regreso a re menor,
con una serie de figuras anacrúsicas de tresillo de corchea y blanca con punto,
como ornamentaciones, con una sonoridad nostálgica, siempre descendiendo en
una escala menor armónica; luego, en la tercera repetición de esta figura, realiza
un salto de una quinta hacia a la nota La, de donde el fagot, presuroso, libera una
escala de corcheas cromáticas descendentes claramente articuladas que, en
rallentando, llegan al La de la octava inferior, que se sostiene con carácter triste en
el calderón. En seguida, en el compás #72, el fagot canta una corta frase como
reminiscencia toda de la pieza. Al igual que en el comienzo de ésta, un silencio de
corchea da paso a una fluida melodía en corcheas que, en el segundo compás y
con un Mi bemol, imprime un matiz de gran pena que aumenta su tensión en el
siguiente compás y decae de nuevo en tónica. Seguidamente, con la indicación de
Mignone: “cedendo um poco” (cediendo un poco), el fagot canta de forma fluida
una frase en corcheas que oculta una pesarosa melodía descendente con un
pedal de la nota re, la cual va por grados conjuntos desde Do sostenido hasta
llegar a su reposo en el Re inferior. Allí mismo, inicia de nuevo esta misma frase,
ahora titubeante y articulando mucho más que la primera vez y, al llegar al último
compás, una segunda descendida (Mi bemol) desemboca en el Re grave. En los
dos últimos compases, salta dos octavas arriba al Re agudo y luego, con una
apoyatura superior de Mi, salta de nuevo, ahora al Re sobreagudo y vibra glorioso
dando fin a la pieza.
García Estrada 36
Paso 5: Representación
El título de la valsa Macunaíma - A valsa sem carácter (la valsa sin carácter), por
sí mismo, sugiere un trasfondo extra-musical. Sin embargo, la partitura no viene
acompañada de un texto específico, por lo cual es necesario ahondar en su
significado, no sólo mediante la investigación sino también a través de un proceso
especulativo, que permita a la imaginación ampliar el mundo de las posibilidades
significativas.
Esta valsa fue escrita por Mignone en honor de Mario de Andrade, ya que hace
referencia a un importante trabajo literario suyo, escrito en 1928 y que lleva el
mismo nombre: “Macunaíma8: o herói sem nenhum carácter” (Macunaíma: el
héroe sin ningún carácter). Como ya se había dicho anteriormente en este trabajo,
Andrade fue clave en la resolución de Mignone de tomar el camino nacionalista en
sus composiciones y por él sentía gran aprecio y admiración. Según Kimberle S.
López, Andrade escribió esta novela sólo seis años después de la llamada
Semana del Arte Moderno, que inició el movimiento vanguardista cultural y literario
de Brasil conocido como “Modernismo”. Nos dice López que este movimiento se
caracterizó por dos grandes intereses: la afirmación de la identidad brasileña y la
creación de una literatura cosmopolita comparable con la europea y exportable
internacionalmente. Y es esta dualidad la que está representada en la obra de
Andrade. (López, 1998)
8
Nombre
del
personaje
principal
de
este
libro.
Un
indígena,
miembro
de
la
tribu
Tupí.
García Estrada 37
cultura completamente diferente a la suya y pierde su rumbo, más interesado en
todos los placeres que le ofrece la gran industrialización europea. Andrade señala
a Macunaíma como “sin carácter” y encarna en él al natural brasileño, susceptible
a la influencia de otras culturas (como era la europea en el siglo XX), refiriéndose
a esta identidad nacionalista como débil, ya que está dispuesta a perder sus
rasgos autóctonos a merced de otros mundos. (Espejo Velásquez, 2013)
García Estrada 38
precipitar”, reduce un poco la marcha y crea un ambiente misterioso y vigilante;
éstas, de forma inesperada, llegan a un penetrante trino agudo que produce un
momento de caos y confusión y, usando una apoyatura superior, desliza una
escala cromática descendente que, en lugar de resolver dicha confusión, ocasiona
de nuevo un aire de desconcierto y abandona la frase sin desenlace. Allí comienza
de nuevo la melodía desde el principio y cuando salta a la segunda casilla al
compás #23, hace un movimiento melódico impetuoso y decidido hacia el registro
agudo que parecería que va a resolver su dilema en el compás #26 pero, en su
lugar, este mismo movimiento en corcheas ahora descendentes y de carácter
amargado, se dirige al compás #28 donde canta un motivo ascendente de dos
compases en corcheas; y su respuesta, casi idéntica, resuelve por fin a la tónica y,
aunque con un carácter más tranquilo, usa dos adornos como resolución que le
dan una sonoridad resignada.
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pero de un aire juguetón, para luego responder a ésta, con una frase en el registro
grave que parece regodearse. La siguiente, en el compás #58, un tono más arriba,
da la sensación de que fuera aún más optimista y, esta vez, al terminar unos
tresillos ascendentes, reduce la marcha y crea una atmósfera de intriga y misterio
al final, como una pregunta sin respuesta. De allí, rápidamente, se desprenden
dos juegos de corcheas con un adorno de fusas veloces y alarmantes, como en
forma de advertencia y el último compás, más lento y casi derrumbado, desciende
al Si grave y salta luego al Si bemol medio, desorientado como si hubiera
equivocado su rumbo. Allí, sin más que hacer, con tresillos de semicorcheas va
descendiendo como si hubiera sido derrotado hasta desplegar una escala
cromática que va perdiendo su vitalidad.
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crítica, por descuidar su cultura en pro de la llegada de las corrientes europeas. En
este sentido, qué mejor manera de hacerlo que tomar una de las obras cumbres
de este movimiento, de quien fue el padre del nacionalismo, como lo es Andrade
con su novela: “Macunaíma: un héroe sin carácter”.
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la música. A continuación, algunos elementos particulares que no se han
mencionado en puntos anteriores.
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Paso 9: Guía para la interpretación
Cabe recordar que esta guía, que se presenta a continuación, está basada en las
observaciones de los puntos anteriores y no significa una forma única y absoluta
de interpretación de la pieza.
El ataque inicial debe ser muy suave para evitar una acentuación innecesaria,
debido a que no es el primer tiempo, de modo que la lengua deberá estar
previamente sobre la caña y sólo se retirará ligeramente para dar paso a la
columna de aire. Al comienzo de la pieza, debe hacerse notorio el tempo de vals,
con una ligera inflexión sobre el primer pulso de cada compás, puesto que
comienza con un silencio de corchea.
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Los primeros 10 compases de la pieza se tocan dos veces, así que podrían
sugerirse algunas diferencias entre la primera y la segunda interpretación; por
ejemplo, comenzar en el primer compás en una dinámica un poco más que piano
(mezzopiano) y, de una manera directa en que fluyan las corcheas con gran
dirección hacia la dominante en el cuarto compás; luego en la repetición, hacerlo
en piano y comenzar las primeras notas casi de manera dubitativa con un leve
tenuto y, al llegar a la primera nota del segundo compás (Do sostenido), hacer un
suave apoyo para hacer notar el primer tiempo y, de ahí en adelante, dejar
discurrir espontáneamente la frase en un casi accellerando. Luego al llegar a la
figura de negra con punto del compás #4, reposar brevemente en el tempo mas nó
en el sonido, que deberá ser amplio y oscuro para enfatizar la armonía de Sol
sostenido que aparece allí, que es una sensible de la dominante; pero de
inmediato, retomar el tempo hacia el final de la frase, sin retardar ni hacer
diminuendo puesto que todavía se encuentra sobre la dominante. Evitando
siempre precipitarse sobre la siguiente frase en el compás #6, tomar la apoyatura
de Mi de manera veloz, nó sobre el primer tiempo sino antecediendo el Re, ya que
es sólo un adorno y no hace parte de la armonía; y de aquí en adelante, hacer un
gran crescendo hacia el registro agudo, donde la sonoridad deberá ser más
brillante hacia el final del compás #8, para enfatizar el intervalo de tercera
disminuida (Sol sostenido-Si bemol) que aparece por primera vez y, puesto que la
resolución de la frase es a una tónica cadencial que vuelve a dominante, es
importante no perder intensidad en el sonido; por lo cual, el diminuendo que allí
aparece escrito en la partitura no resulta tan apropiado. Por el contrario, esta
sonoridad de tónica cadencial debe llevarse en dirección a la dominante y
aumentar la velocidad del aire al llegar al trino de Fa para realizar su resolución a
Mi (re y re#) muy rápidamente. El trino puede ejecutarse con la llave de Mi bemol
del tubo tenor, tal como puede verse en la ilustración no. 23; si es el caso que el
fagot no posee esta llave, debe emplearse otra posición. Una opción alternativa,
que se muestra en la Ilustración No. 24, consiste en iniciar con la posición de Fa
natural y pasar a una posición alterna para trinar usando los agujeros de Si y La
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de la mano derecha. Aunque el resultado no será un sonido tan nítido como la
anterior, puede funcionar.
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compás #14, deberá suspenderse en el tempo para hacer notar que el intervalo es
más pequeño que el anterior y para anunciar el descenso en la nueva articulación.
La siguiente escala de corcheas en portato pareciera que va a descansar en
tónica pero realmente continúa hacia abajo con una escala armónica (Do
sostenido –Si bemol), así que debe resaltarse este paso con un tenuto en el Do
sostenido para después continuar descendiendo más ligeramente. Entonces, la
columna de aire deberá aumentar considerablemente en cantidad y velocidad para
efectuar el salto de séptima descendente al Mi en el registro grave en el compás
#16 y deberá detenerse un poco en el tempo para articular muy claramente las
tres corcheas que van hacia el si bemol y acentuar la armonía de subdominante
disminuida. Las siguientes tres corcheas (Do sostenido, Re, Mi) en el compás #17,
en secuencia de las anteriores, aumentan en tensión, no sólo por llegar a
dominante sino por efecto mismo del registro grave. El Do sostenido de este
motivo debe ir muy conectado con el Si bemol anterior, puesto que éste último,
aunque hace parte del acorde de subdominante, es también novena del acorde de
dominante siguiente y el Do sostenido, el tercer grado de la misma. Este motivo
debe sonar sin ninguna prisa, casi como anunciando el final; tomar el Fa
apoyatura rápidamente ya que funciona como un adorno simplemente y posarse
sobre el Mi dejando que éste resuene lo suficiente para convencer al oyente de
que se dirige a resolver a la tónica cuando, en realidad, caerá al Si bemol grave en
una cadencia rota. Este pasaje de saltos interválicos de séptima sobre la cadencia
rota deberá generar gran tensión e incertidumbre a medida que va subiendo en el
registro, así que el sonido debe acompañar esta tensión en un gran crescendo que
prepare la gran explosión con la llegada al trino en la dominante. Para éste, la
sonoridad deberá ser brillante y la columna de aire pequeña, concentrada en la
embocadura pero muy veloz. Se recomienda, para ejecutar este trino, usar la
usual posición de La y luego trinar con el dedo en Do, como puede verse en la
ilustración No. 25.
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Ilustración 25: Posicion sugerida para el trino La bemol4 - Si bemol4
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Ilustración 26: Posición sugerida para el Fa sostenido4
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presentarse muy ligera, sin ninguna acentuación. El motivo siguiente, imitativo del
anterior, aunque comienza en La también y se mueve sobre la dominante, se
presenta un tono por debajo, lo cual melódicamente significa un nivel menos de
tensión; así que el sonido deberá ser menos intenso y, en este sentido, el Sol de
apoyatura menos presuroso; además, hace parte de la dominante. Los compases
siguientes, con resoluciones como adornos, deben tocarse libremente como
improvisando y, ya que hacen parte de la conclusión de toda la sección, deberán
generar una atmósfera más apacible y revelar con tranquilidad la tan esperada
tónica.
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deberá tener un mayor nivel dinámico y se deberán destacar las semicorcheas
que lo diferencian de los otros dos, dándoles mayor agilidad, casi como si fueran
improvisadas por el intérprete. Después, en el compás #46, de nuevo se requiere
un articulación muy corta y en crescendo hacia el Mi bemol del compás siguiente,
que resuelve en tónica en el registro más grave; esto que parecería un final es
realmente el comienzo de dos compases conclusivos, así que este Re no debe
apurarse, ya que es final de un motivo y principio de las corchas siguientes que,
con sus rápidas apoyaturas, deben dar la sensación de ir empujando la frase hacia
su final con carácter nervioso, a medida que la frase va desapareciendo en un
delicado diminuendo.
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tonalidad menor; con un aire improvisatorio, deberán ser ágiles y ansiosos. La
última de estas figuras en el compás #66, ya sin el adorno, deberá ser más
calmada y con un gran crescendo para anunciar el retorno al Si bemol. El pasaje
siguiente, sobre la dominante, es el puente directo que conecta toda la travesía de
Macunaíma con su regreso a casa, así que deberá ser menor la energía del
sonido y también del tempo. Los tresillos de corchea y la escala cromática, sin
pretender calcular la medida de cada pulso, deberán interpretarse de manera muy
libre.
Después de esta melodía triste y oscura, los últimos dos compases se componen
de dos inesperados saltos a la octava aguda y luego a la sobreaguda. Este salto
es particularmente complejo ya que es el extremo final del registro del fagot.
Alcanzar la apoyatura de Mi, con un ataque exacto y limpio, es una tarea difícil de
realizar, por lo que emplear la llave de Mi sobreagudo del tubo tenor, en este caso,
no es la mejor opción, ya que al realizar un ataque directo no resulta tan efectiva.
En cambio, deberá usarse la posición alterna que está presentada en la ilustración
No. 27, para lograr una respuesta más inmediata y una fácil resolución al Re.
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Ilustración 27: Posición sugerida para el Mi sobreagudo
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CONCLUSIONES
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BIBLIOGRAFIA
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of his creative life and works. Bloomington: Indiana University Press.
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Experience: Cannibalism, Primitivism, and Exoticism in Mario de Andrade's
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