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La Lofos

Este documento describe la lofoscopia, que es la disciplina que estudia y clasifica las características de los relieves en las manos y pies para identificar personas. Explica que las huellas digitales son únicas e inmutables para cada individuo y se forman antes del nacimiento. También resume las ramas principales de la lofoscopia como la dactiloscopia, quiroscopia y pelmatoscopia; y provee algunos antecedentes históricos sobre el uso de huellas digitales para identificación.

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Este documento describe la lofoscopia, que es la disciplina que estudia y clasifica las características de los relieves en las manos y pies para identificar personas. Explica que las huellas digitales son únicas e inmutables para cada individuo y se forman antes del nacimiento. También resume las ramas principales de la lofoscopia como la dactiloscopia, quiroscopia y pelmatoscopia; y provee algunos antecedentes históricos sobre el uso de huellas digitales para identificación.

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La Lofoscopia

Emily Saray Semprún Hernández

Corporación Elyon Yireh


Investigación Judicial Y Criminalística
Yolima Hernández Camaño

Barranquilla, Colombia
27 de marzo de 2023
¿Qué es la Lofoscopia?
La Lofoscopía es la disciplina que estudia y clasifica las características de los relieves
existentes en la superficie de fricción de manos y pies para la identificación de personas.
Dichos relieves o lofogramas, de acuerdo a su ubicación, reciben un nombre
característico.
Aunque, como siempre, existen muchas acepciones:

 Es la parte de la Criminalística, con categoría de ciencia, que se encarga del análisis de


las huellas dejadas por las crestas que aparecen en nuestra epidermis.
 Es la ciencia que tiene por objeto el estudio de las impresiones papilares completas del
individuo, ya sean dactilares, palmares o plantares, y, que en su aspecto técnico
encuadra los valores resultantes en una clave de clasificación, con el fin de determinar
el nombre antropológico de todo ser humano, por medio de una fórmula única e
individual.

Los lofogramas se pueden clasificar en:


Lofogramas naturales: Los dibujos que existen y se pueden observar en las falanges de los
dedos, palmas de las manos y en las plantas de los pies.
Lofogramas artificiales: Los dibujos impresos obtenidos mediante el entintado e
impresión de los dibujos naturales.
Lofogramas latentes: Los dibujos generalmente invisibles dejados de forma involuntaria
por contacto de las palmas de las manos, dedos o pies sobre una superficie.

Es una disciplina muy importante, puesto que permite el reconocimiento de una persona
de manera directa y ágil, relativamente rápido y seguro. Desde el ámbito institucional, la
Dactiloscopia es utilizada para identificar presuntos culpables de algún delito y con la
utilización de las bases de datos como la de AFIS, es posible identificar si las personas
tienen algún registro criminal previo.

Es importante aclarar que la Lofoscopia no sólo se refiere al estudio de las huellas en las
manos, sino de otros fragmentos o impresiones que puedan dejar algunas otras partes del
cuerpo, sobre superficies lisas que puedan ser reveladas y levantadas mediante polvos o
luces especiales.

¿Qué es un lofograma?
Lofograma es en general, cualquier dibujo formado por las crestas papilares. Los
Lofogramas adquieren la denominación específica de:

 Dactilograma (si pertenece a los dedos de las manos).


 Quirograma (si pertenece a las palmas de las manos).
 Pelmatograma (si pertenece a los dedos y planta del pie).
Fundamentos de la Lofoscopia

Perennidad
Las crestas papilares se mantienen en la piel de la persona durante toda su vida. Se
forman en el feto antes de que salga al exterior y desaparecen después de la muerte con
la destrucción de la materia orgánica por la putrefacción.
Las crestas papilares comienzan a formarse durante el tercer mes de vida intrauterina. En
el sexto se manifiestan ya los surcos interpapilares y en el séptimo mes los dibujos
adquieren ya su aspecto definitivo.
Los dibujos papilares persisten después de la muerte, tanto como se conserve la piel. Este
extremo se ha verificado en momias egipcias, incas y mayas.
William Herschel (1738-1822) fue el primero en fijarse y demostrar esta propiedad de las
crestas papilares. Verificó la igualdad de dos impresiones digitales tomadas a varias
personas con diferencias hasta de cincuenta y tres años.
Pero fue Francis Galton (1822-1911) el primero en establecer la identidad entre dos
huellas de una persona, entre las que mediaba un buen número de años, basándose en el
cotejo de los puntos característicos.
En la actualidad, examinando cualquier archivo de reincidentes, se puede comprobar esta
propiedad con el rigor científico necesario.
Las únicas diferencias que se pueden encontrar ante las reproducciones de un dibujo
tomadas con una separación de varios años, son las derivadas del crecimiento, si la
primera impresión se obtuvo en la fase de desarrollo. Este primer lofograma será algo más
pequeño de dimensiones, pero las crestas, una a una, serán idénticas.
Inmutabilidad
Las crestas papilares permanecen invariables en número, forma, situación y dirección. No
cambian, no se transforman en otras distintas bajo ninguna causa.
Las enfermedades no modifican los dibujos. Algunas, como la lepra, los destruye, pero
jamás después, aparecen otros distintos.
La destrucción accidental o intencionada de las crestas papilares no da lugar a otro dibujo.
Queda una cicatriz que da lugar a un dibujo muy irregular y característico. El nuevo dibujo
es mucho más individualizador que el que antes formaban las crestas. Por otra parte la
destrucción de todos los dibujos dactilares habla normalmente de un deseo de ocultar la
identidad.
Las quemaduras y las alteraciones o desgastes profesionales o intencionados de las
crestas, siempre que no afecten a la dermis, no producen un efecto definitivo sobre los
dibujos. Cuando cura la lesión o desaparece el efecto causante, las crestas recuperan su
forma primitiva.
Se tiene conocimiento de que algunos miembros de las SS hitlerianas después de la II
Guerra Mundial, se trasplantaron los pulpejos de los dedos, pero quedaban tales huellas
en los dedos que llamaban más todavía la atención.

1. Soderman en su libro “Métodos modernos de investigación policiaca” cita el caso de


Roscoe Pitts, delincuente del estado de Carolina del Norte.

Este individuo hizo que un médico le quitara mediante una operación quirúrgica, las
crestas de las yemas de los dedos y le injertara en ellas pedazos de piel cortados de sus
costados. Tuvo sus brazos sujetos a la caja torácica durante dos semanas hasta que pegó
el trasplante. Como final de esta historia, comentaré que el FBI lo identificó
posteriormente cotejando el sistema basilar -ya veremos más tarde que es- que eso no se
lo había trasplantado.
El libro Policía Científica (tomo I) de Francisco Antón y Juan Vicente de Luis, también
cuenta interesantes casos a este respecto. Esta característica las hace infalsificables.
Diversidad
Los dibujos papilares son distintos en cada persona, y dentro de esta no hay tampoco dos
dibujos iguales. Esta cualidad está verificada experimentalmente. A pesar de las grandes
colecciones lofoscópicas existentes, no se ha dado el caso de identidad de dibujos
pertenecientes a dos personas distintas, existiendo numerosas fórmulas matemáticas para
demostrar este extremo. Todo lo más que se observa es cierta similitud entre los
miembros de una misma familia. Sobre todo, en los hermanos univitelinos. Pero de ese
parecido de igualdad aparente a la identidad hay mucha diferencia. Ninguno de los
dibujos que por algunos se consideraban iguales ha podido resistirse al examen de un
experto, que siempre ha encontrado diferencias notables. Podemos citar el estudio que se
ha realizado a las huellas de monos clonados en las que se ha visto que, obviamente,
también salían diferentes
Ramas de la Lofoscopia

El estudio de los dibujos formados por las crestas localizadas en las falanges distales de los
dedos actualmente lo conocemos como DACTILOSCOPÍA.

La rama de la Lofoscopía que estudia los dibujos que forman las crestas papilares en las
palmas de las manos se llama QUIROSCOPÍA. Mientras que la rama de la Lofoscopía que se
encarga de estudiar los dibujos que forman las crestas en las plantas de los pies se
denomina PELMATOSCOPÍA.

Contamos también con la PELATOSCOPÍA, que es el análisis de las rugosidades palatinas o


rugosidades presentes en la región anterior del paladar (boca); y la QUEILOSCOPÍA, que se
encarga del análisis en los pliegues de los labios de la boca.
Todas estas técnicas son útiles para llevar a cabo la identificación de una persona viva o
muerta, así como del estudio de los diversos indicios encontrados en las múltiples escenas
de investigación.

Antecedentes de la lofoscopia

Antecedentes remotos:
Tal vez se ha pretendido ir demasiado lejos a buscar los orígenes de las aplicaciones
identificativas mediante los dibujos formados por las crestas papilares de los dedos de las
manos.
Se han encontrado huellas palmares y dactilares en cavernas prehistóricas, que el hombre
debió utilizar como morada, y en la cerámica por él utilizada. En el Museo Británico de
Londres se conservan tablillas de cerámica babilónica que cuentan con más de tres mil
años, en las que están impresas varias huellas dactilares.
En China, la “Ley doméstica”, una de las Leyes de Taiho, publicada en el año 702, obligaba
al marido que deseaba el divorcio a notificar las causas a la mujer, en un documento
firmado por él o con su huella digital. Esta ley fue a su vez copiada de las leyes de Yung
Hwui (fechada en el 650).
Esta costumbre de estampar la huella de uno o varios dedos al pie de los documentos en
negro o rojo, fue frecuente en Japón siglos más tarde. Las puertas de las casas de las
regiones interiores del país se llenaban de huellas blancas o rojas, con fines ornamentales.
La prueba más antigua de la impresión de huellas digitales en estas islas se encuentra en
un templo de Kyoto.
Al misionero Collyer se debe la noticia de que en Corea, hacia el siglo VIII, el documento
de venta de un esclavo iba acompañado de las huellas de su mano.
Tenemos que mencionar también unos contratos de empréstito, fechados en el año 782,
hallados en una ciudad del Turquestán oriental (región de China) enterrados bajo la arena
que terminan con las palabras siguientes: “Ambas partes, encontrando este contrato justo
y explícito, han estampado las huellas de sus dedos como signo distintivo.”
Los historiadores mencionan que esta costumbre aún persistía en el Turquestán en el siglo
XVIII.
Pero a pesar de estar suficientemente probada la existencia de huellas dactilares, por los
datos recogidos no parece que sirviesen a los fines identificativos. En este criterio
abundan personalidades de tanta categoría en la Dactiloscopia como Galton o Vucetich.
Este último, tras un viaje a China en 1914, considera tales huellas como simples actos
ceremoniales. En idéntico sentido se pronuncia el antropólogo inglés al decir que la
impresión de huellas al pie de un documento es un acto entre supersticioso y ceremonial,
y podría equivaler al actual juramento sobre la Biblia.
Antecedentes científicos:
El primer estudio científico sobre los dibujos formados por las crestas papilares, al menos
el primero del que hoy se tienen noticias, lo realizó en 1665 el anatomista Marcelo
Malpighi. En su estudio aparecían descritos algunos dibujos hoy considerados
tradicionales.
Casi un siglo más tarde, los también anatomistas Ruysh y Albinus, los dos holandeses,
hacen el primer estudio comparativo entre los dibujos papilares humanos y los de
antropoides.

 En 1823 Johan Purkinje, natural de Bohemia, profesor de anatomía, fisiología y patología


de las Universidades de Praga y Breslau, publicó su obra “Comentario de examine
pshisiológico organi visus et systematis cutanei“. En ella intenta ordenar todas las huellas
en nueve grupos, tomando como base las espirales, elipses, círculos, remolinos dobles y
franjas inclinadas.
 En 1844 Huscheke continuando los estudios de Purkinje, se fija en los deltas, a los que
denomina triángulos.
 En 1856 Engel vuelve a estudiar la relación entre los dibujos papilares humanos y los de
los antropoides.
 En 1867 Alix, siguiendo la línea de Engel publica un trabajo comparativo de hombres y
antropoides. Estudia en él las diferencias de los dibujos en dedos, palmas y plantas de los
pies de unos y otros.
Todos estos trabajos tienen en común su punto de vista anatómico-descriptivo, sin que
sus autores pensaran en los dibujos papilares como medio de identificación. Sin embargo,
estos estudios supusieron una gran ayuda a los posteriores investigadores con miras
identificativas.

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