El deporte ¿Es bueno para el medio ambiente?
Muchos conocemos el deporte como una actividad que ayuda al
cuerpo, la salud, la mente y estar bien, pero alguna vez nos
hemos preguntado si los distintos deportes son buenos o malos
al medio ambiente o como lo afectan.
La mayoría tiene esa vista del deporte que es una actividad
que solo trae cosas buena o positivas a la vida, pero el deporte
no es solo una actividad excelente también tiene su
desventajas.
Entre las manifestaciones de los impactos negativos de las
actividades físicas deportivas en la naturaleza se destacan:
Compactación y erosión de los suelos, provocada por
algunos deportes y medios como: bicicleta, acampada,
moto-cross…
Contaminación de las aguas, y la alteración de márgenes
de ríos, condicionado por piragüismo, "rafting”…
Daños parciales o destrucción de la vegetación, en lo cual
inciden la Bicicleta, acampada, moto-cross, etc.
Daños a los ecosistemas por diferentes causas: alteración
de márgenes de ríos, contaminación acústica,
contaminación atmosférica, abandono de toneladas de
basura diariamente en el medio natural a raíz de estas
prácticas deportivas.
Pérdida de la biodiversidad, causada por estrés de la
fauna, (motociclismo, motonáutica, incluso senderismo,
envenenamiento por ingestión de perdigones de plomo,
alteración de márgenes de ríos (piragüismo, "rafting”,
destrucción y/o deterioro del patrimonio histórico-cultural
de los espacios.
Pero los impactos negativos del deporte al medio ambiente
también dependen de varios factores tales como: Las
características de la actividad que se desarrolla, el número de
practicantes, la concientización y conductas durante la actividad Los
medios técnicos utilizados y la fragilidad del ecosistema.
Es evidente la necesaria regulación de esta relación, para
lograr que la mayoría de los impactos sean positivos. Acerca de
esto el Dr. Gabriel Real Ferrer, Profesor Titular de Derecho
Administrativo y Presidente de la Comisión Gestora de la
Asociación Internacional de Deporte y Medio Ambiente de la
Universidad de Alicante en el año 1998 señaló que: entre las
tendencias y perspectivas actuales de las normas para regular
la relación deporte medio ambiente en el mundo se destacan:
Las preocupaciones ambientales se conciben como parte
integrante del resto de políticas, incluyendo las
deportivas.
Las leyes del deporte normalmente no pasan de indicar la
necesidad de respetar el medio ambiente.
Algunas federaciones ya han editado manuales o "Códigos
de conducta" para sus deportistas o han creado
estructuras organizativas con el fin de atender a los
asuntos ambientales, como la Ecology Unit de la European
Golf Association, con sede en Bruselas.
Sin embargo ambos se diferencian porque “el deporte tiene
una capacidad que le falta al ecologismo: es, en sí mismo,
un instrumento educativo. La práctica del deporte forma,
instruye, educa en determinados valores de modo
espontáneo y consustancial a la misma práctica. Al niño, al
joven hay que instruirlo en los valores ambientales, el
deporte, en cambio, es la propia escuela. Por tanto, si la
práctica deportiva integra los valores ambientales, éstos se
trasmitirán naturalmente a los deportistas y el deporte hará
gala, una vez más, de su potencial pedagógico, ahora con la
cultura ambiental. El deporte es un instrumento para
difundir los valores y la cultura ambiental”.
Las soluciones para este problema que a veces parece muy
pequeño puede afectar al medio ambiente de forma abismal
son las siguientes:
No promocionar los deportes que dañen de manera
peligrosa al medio ambiente.
Dar a conocer medidas para cuidar el medio ambiente
mientras practicamos un deporte.
Y tratar de no practicar varias veces un deporte que
dañen el medio ambiente.