CATECISMO
DE LA
DOCTRINA CRISTIANA,
EXPLICADO V ADAPTADO
Á LA CAPACIDAD DE LOS NIÑOS,
T ADORNADO CON HUCHAS ESTAMPAS
por el
Exeino. é limo. Sr. 11. Antonio Ciaret,
Arzobispo de Trajanópolis ¿n parí. inf.
DECIMOCTAVA EDICIÓN.
Con aprobacion del Ordinario.
BARCELONA:
LIBRERÍA. RELIGIOSA,
IMPRENTA DEL HEREDERO DE D. PABLO RIERA,
calle de Robador, n.° 24 y 26.
1867.
Qui didicerint isla, invenient quid respondeant.
(Sap. vi, 11).
Los que habrán aprendido estas cosas, hallarán
con que defenderse.
(Libro de la Sabiduría, cap. vi, 11 ).
Esle Catecismo no solo es para los niños , sino
tambien para los adultos, y aun para las gentes
espirituales, segun el aviso de santa Teresa,
que dice : « En el libro del Catecismo que con-
tc tiene la doctrina cristiana, quiero que lean
«siempre mis hijas, meditando de dia y de
«noche en la ley del Señor.»
(Obras de santa Teresa. Impresion del
año 1861 por Rivadeneira, en Madrid,
pág. 878, núm. 30, aviso YI).
.M
iv^A Vario» Prelados de España han concedido 2480 dias
de indulgencia á todos los fieles, por cada leccion del
presente Catecismo que lean ú oigan leer.
PROLOGO.
Mis queridos hijos y hermanos en Jesucristo,
niños inocentes: no sé si es el deseo de imitar á
mi divino Maestro que tanto acariciaba á los de
tierna edad, ó si vuestra candidez ó quizá am
bas cosas , lo que hace arder en mi corazon el
grande amor que os profeso. De aquí es que
siempre he procurado grabar en vuestros cora
zones el santo temor y amor de Dios, al mismo
tiempo que inspiraros horror y odio al pecado,
demostrándoos su gran fealdad y efectos fatales;
porque estoy convencido que los niños y niñas
pecan mas bien por ignorancia que por malicia,
no quedándome duda alguna que si supiesen lo
que hacen y dicen cuando cometen ciertas mal
dades ó hablan mal, desde luego se corregirían.
Mas no por eso deja de ser una verdad aquel
adagio que dice : Del pecado de ignorancia el in
fierno saca ganancia: así sucede puntualmente:
l*
- 4 —
y ¡ay de vosotros! si no os instruís, os habitua
réis al mal desde vuestra mas tierna edad ; y
¿qué sucederá después? que aun cuando, siendo
ya mayores , conozcais tal vez que aquello es
peor que lo que pensabais antes, no por eso cui
daréis de enmendarlo, porque la corriente de
aquellos vicios habrá formado ya un profundo
cauce en vuestra naturaleza, y será sumamente
difícil darla despues otra direccion. Además,
como desde la infancia os habréis habituado al
vicio, os causará muy poca impresion, y lo mi
raréis con la mayor indiferencia y frescura, co
mo sucede en las cosas naturales, que por ha
berlas visto siempre, ningun caso hacemos de
ellas : el siguiente ejemplo os lo demostrará.
Si Dios criase un hombre de repente con toda
la perfeccion y conocimiento que comunmente
tenemos á la edad de treinta años, y lo colocase
en una colina que dominase una vasta y magní
fica campiña, y esto en un bello dia de prima
vera y al salir el sol, ¿qué impresion no cau
saría en su espíritu , y cuan agradablemente no
le sorprendería la vista de un cielo tan hermoso,
de un astro tan resplandeciente, de una tierra
tan poblada de árboles y plantas , y matizada
de flores? ¿cuan embelesado quedaría al con
- 5 -
templar como serpentean los rios por las llanu
ras, al ver aquella multitud de animales que
están paciendo, y al oir el melodioso canto de
los pajaritos que con sus gorjeos llenan los ai
res? Y si después se le presentase el aspecto im
ponente de los altísimos montes ó el mar en el
momento de una de aquellas deshechas tempes
tades que horripilan, quedaría pasmado, y has
ta el aliento le faltaría para respirar. Y si las
diez y ocho horas que van hasta la noche pasa
sen entonces instantáneamente, ¿qué serie de
impresiones tan diferentes no afectarían su es
píritu? Por una parte quedaría dulcemente em
belesado al contemplar la inmensidad de los cie
los, la multitud, brillo y movimiento de las es
trellas; y por otra la palidez de la luna, la os
curidad y silencio de la noche le llenarían de
una profunda tristeza. ¿Dónde se fué el sol? se
preguntaría á sí mismo. ¿Dónde está la hermo
sura y magnificencia de la mañana? Mas como
ahora nos acostumbramos desde niños á ver to
das estas cosas, ninguna impresion nos causan,
y con la misma indiferencia miramos la noche
que el día, y la luna que el sol.
Lo mismo, pues, poco mas ó menos, sucede
en el orden moral ; los que de niños se habitúan
- 6 —
al mal, con la misma indiferencia miran la as
querosa noche del vicio, que el hermoso dia de
la virtud : con la misma serenidad toman en sus
bocas el santo nombre de Dios para blasfemar
de él, que para invocarlo; de suerte que, co
mo dice Job, beben como agua la iniquidad, y
su fin es la eterna condenacion.
Ved aquí, pues, niños queridos, cuánto os
interesa que ya desde la infancia os acostum
breis á practicar la virtud y huir del vicio. Por
lo tanto os diré con el real Profeta : Venid, hi
jos, y escuchadme ; yo os enseñaré el temor del
Señor ('), valiéndome al efecto de este libro que
os dedico. Sabiendo que os gustan las eslam
pas, lo he adornado con ellas; y como lo que
se come con gusto es lo que nutre, como dice
el adagio, deseando yo nutrir vuestras almas
con el alimento de esta explicacion de la doc
trina cristiana, la he compuesto de modo que
os sea agradable.
Estas eslampas no las he puesto precisamen
te para los niños, sí que también para los ma
yores, y con especialidad para vosotros, padres
de familia, pues que me he propuesto lo que
Josué, quien, al pasar el rio Jordán el pueblo
(') Psalm. xxxm, 12.
- 7 -
de Israel , mandó que doce hombres , uno de
cada tribu, recogiesen igual número de piedras
del sitio donde estuvieron los pies de los sacer
dotes que llevaban el arca, mientras el pueblo
lo pasaba á pió enjuto, las cuales llevasen al
campamento de Gálgala, y levantando con ellas
un monumento, dijo á los israelitas reunidos :
Cuando vuestros hijos os preguntarán un dia
¿qué quieren decir estas piedras? les responde
réis: Fallaron las aguas del Jordan delante del
arca de la alianza del Señor cuando pasaba por
él: por esto fueron puestas estas piedras en mo
numento de los hijos de Israel para siempre (').
Á ejemplo, pues, de este caudillo del pueblo de
Dios , pongo yo estas estampas con su explica
cion , aunque sucinta , para que cuando vues
tros hijos os preguntaren ¿qué significan esas
figuras? les respondais explicándoles por me
dio de ellas la religion cristiana, que teneis obli
gacion vosotros de enseñarles, y ellos de apren
derla.
Tambien os pongo esas estampas para cum
plir con lo que me manda el sagrado concilio de
Trento que dice: Enseñen con esmero los Obis
pos que por medio de las historias de nuestra re~
(') Josue, iv, 6, 7.
- $ —
dencion, expresadas en pinturas ú otras semejan
zas, se instruye y confirma el pueblo recordándole
los artículos de la fe, y recapacitándole continua
mente en ellos : además que se saca mucho fruto
de todas las sagradas imágenes , no solo porque
recuerdan al pueblo los beneficios y dones que Cris
to les ha concedido, sino tambien porque se expo
nen á los ojos de los fieles los saludables ejemplos
de los Santos, y los milagros que Dios ha obrado
por ellos, y arreglen su vida y costumbres á los
ejemplos de los mismos Santos ; y así como para
que se exciten á adorar y amar á Dios, y prac
ticar la piedad (').
Y á fin de que al mismo tiempo, queridos ni
ños, sepais lo material de las preguntas y res
puestas, he puesto á continuacion el Diálogo que
os pido que aprendáis de memoria al pié de la le
tra. Y á vosotros, padres de familia, os suplico
por las entrañas de Jesucristo, que procureis que
así lo aprendan vuestros hijos y domésticos, con
lo que, además de cumplir con un deber, podréis
ganar las muchas gracias é indulgencias que es
tán concedidas por varios Prelados de la Igle
sia, y finalmente la gloria eterna que á todos
deseo. Así sea.
(') Conc. Trid., ses. XXV.
ADVERTENCIA.
« Á lodos es notorio que nuestros mayores pen-
usaron sabiamente que se debía observar una re-
«gla constante y común en enseñar y aprender la
« doctrina cristiana , la cual acarrearía grandí-
«simo provecho á la acertada instruccion del
«pueblo cristiano, y particularmente de los ni
mios . Porque ¿qué cosa puede pensarse mas
«oportuna que semejante uniformidad, ni qué
«cosa mas útil puede darse que esta? En efecto,
«por medio de ella todos los que han sido llama-
« dos á la unidad de la fe, siendo de un mismo
«sentir y diciendo una misma cosa, serán con
«mas facilidad perfectos en un mismo ánimo y en
«un mismo parecer.
«Los Sumos Pontífices por otra parle, en vir-
« tud de la solicitud pastoral que tienen de todas
«las iglesias, han exhortado muchas veces, y re-
acomendado con el mayor encarecimiento, que
«observasen todos el mismo é idéntico modo de
«proponer y enseñar la doctrina cristiana... Así
«como es una la fe ('), del mismo modo sea lam-
(') Unus Dominus, una fieles, un«m baptisma.
(Eyhes, »v, 5),
— 10 —
« bien una y comun la forma y método de propo-
«ner la misma fe y de instruir al pueblo.» Asi
hablaba el eminentísimo señor cardenal Caprara
el dia 30 de marzo del año 1806.
Considerando estas palabras de tan sábio Car
denal, y el gravísimo perjuicio que se sigue de la
multitud y diversidad de Catecismos con que se
enseña la doctrina cristiana á los niños, y la uti
lidad tan grande que se reportaría si se unifor
mara dicha enseñanza, emprendimos realizar
tan grande y útil proyecto. Para el acierto es
cribimos á los señores Secretarios de Cámara de
todas las diócesis del reino, á fin de que se sir
viesen decirnos por qué catecismos se enseñaba la
doctrina cristiana á los niños en las respectivas
diócesis. Todos nos honraron con la contestacion,
enviándonos además los librilos ó catecismos. A
la verdad quedamos asombrados al ver la multi
tud y diversidad de catecismos.
Los leimos detenidamente : de todos ellos esco
gimos seis, y los enviamos á Roma, suplicando
al Padre Santo se dignase mandar examinarlos,
y el que se hallase mejor y mas á propósito tu
viese á bien señalarlo, á fin de que fuese el único
catecismo por el cual se enseñase la doctrina cris
tiana á los niños de todo el reino.
- 11 -
El Padre Santo recibió con agrado los seis
catecismos, y los mandó examinar. El examina
dor sentó las bases ó condiciones que debe tener
un buen catecismo, á saber : 1 .* No le debe fal
tar nada de lo necesario.— 2.a No debe contener
ninguna cosa supérflua, á fin de no cargar in
útilmente la memoria. — 3.* Debe ser claro y fá
cil para no causar confusion. — i .* Debe ser exac
to en la doctrina y expresiones para no enseñar
el error. Luego aplicando dichas condiciones á
cada uno de los mencionados catecismos en par
ticular, resultó que ninguno era aceptable, remi
tiéndonos por escrito el exámen con los defectos
que cada uno contenía.
En vista de este juicio, que humildemente aca
tamos, tomamos los seis mencionados catecismos
y los refundimos en uno, aprovechando para su
formacion lo bueno que aquellos contenían, y des
echando los defectos en ellos notados. Tal es el
presente Catecismo.
Mas deseando dar toda la importancia posi
ble á este mismo Catecismo, tuvimos la imponde
rable dicha; hallándonos en Roma, de ponerle en
manos de nuestro santísimo padre Pio IX el dia
23 de noviembre del año 4865, y le suplicamos
humildemente se dignase mandarlo examinar, á
— 12 -
fin de tener la seguridad y satisfaccion de que la
doctrina que contiene está enteramente conforme
con la doctrina de la Iglesia. Su Santidad tuvo
la amabilidad de acceder á nuestra peticion : le
mandó examinar ; en el examen se hicieron al
gunas observaciones, las que nos han sido remi
tidas por escrito de orden del mismo Padre San
to, y hemos aplicado en la presente reimpresion.
Finalmente, asi terminado el presente Catecismo,
lo dedicamos á María santísima para bien de to
dos los españoles, que somos sus queridos hijos.
Para mayor comodidad hemos escogido las pri
meras cosas que se han de enseñar á los niños lan
pronto como empiecen á hablar, y aun á los rús
ticos que ignoran lo necesario para salvarse. Es
tas cosas están contenidas en el primer catecismo,
y sabido este se pasará al segundo.
Sea todo para la mayor gloria de Dios y bien
de las almas.
Antonio María , Arzobispo de Trajanópolis.
PRIMER CATECISMO
QUE SE ENSEÑARÁ Á LOS NIÑOS
DESDE QUE EMPIECEN Á HABLAR.
Padre. ¿Cuántos dioses hay?
Huo. Un solo Dios verdadero.
P. ¿Quién es Dios?
H. Dios es el Señor infinitamente bueno, sábio y po
deroso, espíritu purísimo y perfectísimo, inmenso,
eterno, principio y fin de todas las cosas, que pre
mia á los buenos con la gloria del cielo y castiga
á los malos con las penas eternas del infierno.
P. ¿En dónde está Dios?
H. En el cielo, en la tierra y en todo lugar.
P. ¿Quién es la santísima Trinidad?
H. El mismo Dios, uno en esencia y trino en per
sonas.
P. ¿Cuántas son laspersonas de la santísima Tri
nidad?
H. Tres, Padre, Hijo, y Espíritu Santo.
P. ¿El Padre es Dios?
H.Sí(').
( ' ) Si... es una expresion demasiadamente seca, por tanto se po
drá decir : Si , padre ; S i , señor, 6 Sí , señora.
- 14-
P. ¿El Hijo es Dios?
H. Sí.
P. ¿El Espíritu Santo es Dios?
H. Sí.
P. ¿Son tres dioses?
H. No; porque aun cuando son tres las personas , y
distintas entre sí , tienen una sola naturaleza di
vina.
P. ¿ Cuál de las tres Personas divinas encarnó, ó se
hizo hombre?
H. La segunda, que es el Hijo.
P. ¿Qué hizo el Hijo de Dios para hacerse hombre?
H. Tomó cuerpo y alma humana, como tenemos
nosotros , en las purísimas y virginales entrañas
de María santísima , por obra del Espíritu Santo.
P. ¿Cómo se llama el Hijo de Dios hecho hombre?
H. Jesús , que quiere decir Salvador, y Cristo , que
quiere decir ungido.
P. ¿Quién sufrió pasion y muerte por nosotros?
H. Jesucristo, en el árbol santo de la cruz.
P. ¿Qué tormentos principalmente padeció Jesucris
to en su pasion santísima ?
H. Fue azotado, coronado de espinas, clavado en
una cruz , y murió en ella.
P. ¿Por qué padeció esos tormentos?
H. Para salvar y redimir á nosotros pecadores.
P. ¿Qué quiere decir salvarnos?
H. Darnos su amistad y gracia en esta vida , y la
gloria eterna en la otra.
- 15 —
P. ¿Qué quiere decir redimirnos?
H. Sacarnos de la esclavitud del demonio y del pe
cado.
P. ¿En dónde está Cristo?
H. En cuanto Dios en todo lugar, y en cuanto Dios
y hombre , en el cielo y en el santísimo Sacra
mento del altar.
P. ¿Quiénes son los buenos que Dios premia con la
gloria del cielo?
H. Los que viven y mueren en gracia de Dios.
P. ¿Qué es la gloria del cielo?
H. Es un lugar ó estado perfectísimo, en que los jus
tos ven y gozan de Dios , y poseen todos los bie
nes y felicidades sin mezcla de mal alguno y por
toda la eternidad.
P. ¿Quiénes son los malos que Dios castiga con el
infierno?
H. Todos los que mueren en pecado mortal.
P. ¿Qué es el infierno?
H. Es una cárcel la mas terrible y horrorosa, llena
de fuego y ocupada de demonios, donde son ator
mentados, segun sus culpas, los que mueren en
pecado mortal.
P. ¿Quién es María santísima?
H. Es una gran Señora , concebida sin pecado ori
ginal, llena de gracia y de virtudes, Virgen y
Madre de Dios, Reina de cielos y tierra , y abogada
de pecadores.
- 16-
P. ¿Dónde está María santísima ó la Madre de Dios?
H. En el cielo en cuerpo y alma.
P. ¿Qué es , pues , la que está en la iglesia y en otros
lugares?
H. Es su imágen , que nos representa la que está en
el cielo.
P. ¿Cuántas Madres de Dios hay?
H. Una, no mas.
P. ¿Porqué, pues, decimos: Madre de Dios, óVírgen
del Cármen, del Rosario, de los Dolores y otras?
H. Es á causa de los muchos títulos y misterios con
que se la honra ; pero la Madre de Dios es una
sola ; porque así como no hay mas que un Dios,
tampoco hay mas que una Madre de Dios.
P. ¿Es bueno ser devoto de María santísima?
H. Es cosa buenísima y señal de predestinacion,
P. ¿En qué consiste la verdadera devocion á María
santísima?
H. En abstenerse de todo pecado , imitar sus virtu
des , tributarle algunos obsequios , frecuentar los
santos Sacramentos , y en hacer bien , con agrado
y perseverancia las oraciones y demás cosas de su
servicio.
P. Di el Credo.
H. Creo en Dios, Padre todopoderoso, criador del
cielo y de la tierra.
Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
Que fue concebido por obra del Espíritu Santo, y
nació de santa María Virgen.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue cruci
ficado, muerto y sepultado.
- 17-
Descendió á los infiernos , y al tercer dia resucitó de
entre los muertos.
Subió á los cielos, y está sentado á la diestra de Dios
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir á juzgar á los vivos y á los
muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
La santa Iglesia católica , la comunión de los Santos.
El perdon de los pecados.
La resurreccion de la carne.
La vida eterna. Amen.
P. Di el Padre nuestro.
H. Padre nuestro que estás en los cielos, santifica
do sea tu nombre ; venga á nos tu reino ; hágase
tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El
pan nuestro de cada dia dánosle hoy, y perdóna
nos nuestras deudas así como nosotros perdona
mos á nuestros deudores. Y no nos dejes caer en
la tentacion, mas líbranos de mal. Amen.
P. Di el Ave María.
H. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Se
ñor es contigo ; bendita tú eres entre todas las mu
jeres, y bendito es el fruto de tu vientre , Jesús.
Santa María , Madre de Dios , ruega por nosotros pe
cadores ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amen.
P. Di la Salve.
H. Dios te salve, Reina y Madre de misericordia;
vida , dulzura y esperanza nuestra , Dios te salve.
Á tí llamamos los desterrados hijos de Eva ; á tí
suspiramos, gimiendo y llorando en este valle
- 18 -
de lágrimas. Ea pues , Señora , abogada nuestra,
vuelve á nosotros esos tus ojos misericordiosos,
y despues de este destierro muéstranos á Jesús,
fruto bendito de tu vientre. ¡O clementísima! ¡ó
piadosa! ¡ó dulce siempre Virgen María! ruega
por nosotros , santa Madre de Dios , para que sea
mos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro
Señor Jesucristo. Amen.
P. ¿Cuántos son los Mandamientos de la ley de Dios?
H. Son diez : los tres primeros pertenecen al honor
de Dios, y los otros siete al provecho del prójimo.
El primero, adorar y amar á un solo Dios sobre to
das las cosas.
El segundo, no tomar el nombre de Dios en vano.
El tercero, santificar las fiestas. .
El cuarto, honrar padre y madre.
El quinto, no matar.
El sexto, no fornicar.
El séptimo, no hurtar.
El octavo, no levantar falso testimonio.
El noveno, no desear la mujer de tu prójimo.
El décimo, no codiciar los bienes de tu prójimo.
Estos mandamientos se encierran en dos ; en servir
y amar á Dios sobre todas las cosas , y al prójimo
como á sí mismo por amor de Dios.
P. ¿Cuántos son los Mandamientos de la Iglesia?
H. Son cinco : el primero, oir misa entera todos los
domingos y fiestas de guardar.
El segundo, confesar á lo menos una vez al año, ó
- 19-
antes si hay peligro de muerte , ó si ha de co
mulgar.
El tercero, comulgar por Pascua florida.
El cuarto, ayunar cuando lo manda la santa Madre
Iglesia.
El quinto, pagar diezmos y primicias , ó lo que á esto
haya sido debidamente sustituido.
P. ¿Cuántos son los Sacramentos de la Iglesia?
H. Siete : El primero, Bautismo.
El segundo, Confirmacion.
El tercero, Eucaristía (').
El cuarto, Penitencia.
El quinto, Extremauncion.
El sexto, Orden sacerdotal.
El séptimo, Matrimonio.
P. Di la Confesion general.
H. Yo pecador me confieso á Dios todopoderoso, á la
bienaventurada siempre Virgen María, al bien
aventurado san Miguel arcángel , al bienaventu
rado san Juan Bautista , á los santos apóstoles san
Pedro y san Pablo , á todos los Santos , y á vos,
Padre, que pequé gravemente con el pensamien
to, palabra y obra , por mi culpa , por mi culpa,
por mi gravísima culpa. Por tanto, ruego á la
bienaventurada siempre Vírgen María , al bien
aventurado san Miguel arcángel , al bienaventu-
(') Se pone antes Eucaristía, por ser este el método que sigue
el santo concilio de Trento, santo Tomás y otros teólogos.
2*
— 20 —
rado san Juan Bautista , á los santos apóstoles san
Pedro y san Pablo, á todos los Santos, y á vos,
Padre , que rogueis por mí á Dios nuestro Señor.
Amen.
P. Di el Acto de contricion.
H. Señor mio Jesucristo, Dios y hombre verdadero,
Criador y Redentor mio, á quien amo sobre todas
las cosas, me pesa de todo corazon de haberos
ofendido por ser Vos quien sois, bondad infinita,
y tambien me pesa porque me podeis castigar con
las penas eternas del infierno; propongo firme
mente nunca mas pecar, y apartarme de todas las
ocasiones de ofenderos , confesarme y cumplir la
penitencia que me fuere impuesta.
Os ofrezco, Señor, mi vida , obras y trabajos en sa
tisfaccion de todos mis pecados ; y así como os lo
suplico, así confio en vuestra bondad y misericor
dia infinita que me los perdonaréis por los méritos
de vuestra preciosísima sangre, pasion y muerte,
y me daréis gracia para enmendarme y perseve
rar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi
vida. Amen.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc , et semper, et in sae-
cula-sseculorum. Amen.
Gloria al Padre , al Hijo, y al Espíritu Santo.
Así como era en un principio, sea ahora y siempre,
y por los siglos de los siglos. Amen.
Ave María purísima.
Sin pecado concebida.
Estampa I.
Jesucristo, maestro de la doctrina cristiana.
CATECISMO
DE LA
DOCTRINA CRISTIANA.
PREÁMBULO.
Fin del hombre.
Hijo mio ( ' ) , voy á dar principio á la explicacion
de la doctrina cristiana, que ha de ser la regla de tu
conducta toda la vida ; pero acordándome de que en
algunos libros se fija en el principio el retrato de su
autor, juzgué que seria muy del caso poner aquí la
imágen de Jesús nuestro divino Maestro, que es el
autor de esta doctrina celestial , que por esto se llama
cristiana : y por lo mismo que se acostumbra presen
tar los tales retratos ó imágenes en la accion mas he
róica de su vida , á tin de causar mas viva impresion
en los que la contemplan, determiné presentarte
nuestro amable Redentor puesto en la cruz , en don
de selló con su sangre preciosísima la misma doc-
( ' ) Como aquí se supone que es un padre que habla con su hijo,
por esto se ha puesto asi; pero el maestro instruyendo á sus discí
pulos les hablará en plural , y en lugar de hijo dirá niños, ó teñorei.
Lo mismo hará la maestra con sus discípulas. Mira la advertencia de
la pág. 13.
- 24 —
trina que habia enseñado, pues que este es el acto
mas heróico de su vida , y un testimonio inequívoco
del entrañable amor que nos tenia. Debes, por con
siguiente, estar muy agradecido, hijo mio, por tan
grande beneficio, y grabar en tu memoria el fin para
que te redimió á tanta costa , que por cierto no fue
otro que tu eterna salvacion. Pero mira , que para
salvarte es indispensable que le ames y sirvas , pues
que para este fin te ha criado , porque de otro modo
perderías las inmensas riquezas y felicidades que
allá en los cielos tiene reservadas á sus amantes y
servidores de acá en la tierra.
Para amarle preciso es conocerle, y para cono
cerle algun tanto párate en considerar sus obras, los
cielos que anuncian su gloria, esta tierra que pisas,
con la variedad de plantas , árboles y animales , la
profundidad de los mares, y el agradable aspecto, en
fin , de toda la naturaleza ; y luego con la considera
cion de la grandeza y magnificencia de todas estas
cosas, podrás venir en conocimiento de cuánta sea
la grandeza y majestad del Criador de todas ellas.
Si consideras que todas esas cosas las ha hecho para
tu regalo y servicio , y si además paras la atencion
sobre tí mismo , pensando que te ha criado , que te
conserva, que te redimió, y que no quiere otra cosa
que la salvacion de tu alma, ¿podrás menos de
amarle ? Sí , hijo mio , sí : ama á Dios , ya que él te
ama tanto; ámale con todo tu corazon , con toda tu
alma, con todo tu entendimiento y con todas tus
fuerzas.
Muy justo es tambien que le sirvas ; pues que
-25-
siendo el supremo Señor de todo, se le debe de jus
ticia todo obsequio , toda veneracion y todo honor.
Finalmente , así como el navegante desea llegar al
puerto, el soldado pelea para alcanzar victoria, y el
viajero suspira siempre para llegar al término de su
viaje ; del mismo modo no debes tú perdonar medio
para alcanzar la bienaventuranza de la gloria, en
donde verás á Dios cara á cara , y en donde gozarás
de unos bienes y felicidad que jamás pudo compren
der la inteligencia humana , que es el fin para que
fuiste criado. Y así como todas las cosas criadas , lo
mismo las animadas que las inanimadas, cumplen
el fin para que las formó el Criador; con mayor ra
zon el hombre, criatura la mas noble y la que ma
yores beneficios ha recibido de su supremo Hacedor,
ha de caminar al fin para que fue criado.
¿Y sabes cuáles son los medios que conducen á
este fin? Despues de haber entrado en el gremio de
la Iglesia católica, apostólica, romana, por la única
puerta del Bautismo, consisten en saber y pratticar
con toda exactitud la doctrina que nuestro divino
Maestro Jesucristo nos enseñó ; esto es , indispensa
blemente has de saber lo que has de creer, lo que
has de esperar, lo que has de recibir y lo que has de
practicar. Y ten entendido , que no basta saber es
tas cosas, sino que además es necesario ponerlas en
práctica, y así es como podrás dirigirte con seguridad
al puerto de tu salvacion ; como corresponderás á la
gracia que te hizo Dios de llamarte á su rebaño;
como llevarás con toda propiedad el nombre de cris
tiano, que quiere decir discípulo é imitador de Cris
- 26 -
to , y como finalmente conseguirás la dicha en esta
vida y la gloria en la otra, que es lo que te deseo.
Padre. ¿Quién te ha criado?
Hijo. Dios nuestro Señor, criador de todas las cosas.
P. ¿Para qué fin te ha criado Dios?
H. Para conocerle, amarle y servirle aquí en la tierra,
y despues verle y gozarle por toda la eternidad en
el cielo.
P. ¿Eres cristiano?
H. Sí, por la gracia de Dios y méritos de Nuestro
Señor Jesucristo.
P. ¿Quiénes cristiano?
H. El que es bautizado, y profesa la fe y ley de Je
sucristo.
Estampa II.
la sefial del cristiano.
La santa chuz.— 1. L'n niño que se signa. —2. l'n niño que se san
tigua.— 3. Moisés en el desierto.— i. Constantino.— S. El infierno.
-29 -
LECCIÓN PRELIMINAR.
De la señal del cristiano.
Hijo mio : ¿ves la cruz que .está en medio de esa
estampa? Has de saber que la santa cruz es la señal
exterior del cristiano, es como la insignia y divisa de
nuestro gran Rey Jesucristo, y con la que nos dis
tinguimos los cristianos de todos los infieles y demás
enemigos de la fe católica. Los emperadores roma
nos tenian por señal ó divisa un águila, los reyes de
Francia la fjpr de lis , y nuestros reyes unos leones
y castillos , y con esta insignia se distinguen los ejér
citos y navios españoles de los extranjeros : lo mis
mo, pues , hemos de hacer los cristianos con la santa
cruz , insignia ó señal de Jesucristo, esto es , nos he
mos de adornar con ella para distinguirnos de los
extranjeros de nuestra santa fe.
La cruz es la señal del cristiano , porque en ella
nos redimió Jesucristo nuestro Señor. Los reyes y
grandes del mundo acostumbran tomar por divisa ó
armas las cosas con que hicieron una grande haza
ña, ó las que la significan; de suerte que el escudo
ó armas son un jeroglífico de una grande obra. Y
como Jesucristo por medio de la santa cruz triunfó
del infierno y de la muerte , y nos redimió de la es
clavitud del demonio y del pecado ; está muy puesto
-30 -
en razon que ella sea el escudo ó las armas de Cristo
y de todo cristiano.
Sirve además la santa cruz para darnos á conocer
como cristianos , y para distinguirnos de los que no
lo son ; pues que, al formarla sobre nosotros, confe
samos los principales misterios de nuestra santa Re
ligion , á saber, el de la santa é individua Trinidad,
el de la Encarnacion , y el de la Redencion del linaje
humano. Al signarse se hacen tres cruces, ó una cruz
tres veces , á saber, una en la frente , otra en la boca
y otra en el pecho. Para que sepas formarlas bien, las
he señalado en ese niño (n.° 1) de la estampa en los
lugares en que tú las has de hacer. Y en el niño del
n.° 2 tienes una muestra del modo que te has de
santiguar.
Cuando nos santiguamos confesarnoslos principa
les misterios de la fe católica : porque cuando deci
mos: en el nombre, confesamos que no hay mas que
un Dios ; y cuando decimos : del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo, reconocemos que hay tres perso
nas en Dios. Y con las acciones que hacemos y pala
bras que decimos significamos el misterio de la En
carnacion ; porque poniéndonos la mano en la frente
decimos: en el nombre del Padre, y bajando la mano
hasta la cintura decimos : y del Hijo: con lo que con
fesamos que el Hijo bajó del seno del eterno Padre á
las entrañas de María Virgen ; y añadiendo luego y
del Espíritu Santo, confesamos tambien que este mis
terio se obró por gracia del Espíritu Santo. Y la mis
ma cruz que se forma , significa á Jesucristo cruci
ficado , Salvador y Redentor nuestro ; pues que en
' - 31 -
ella padeció y murió para salvarnos y redimirnos.
Debe formarse por consiguiente con gran respeto y
con la correspondiente pausa , formando las cruces
y pronunciando las palabras á su debido tiempo,
para no contradecir con nuestro mal modo lo que
significa una cosa tan santa.
Pero la señal de la cruz no solo sirve al cristiano
para hacer una pública profesion de los principales
misterios de la Religion , sino que además es para él
un como compendio de la moral y la regla de sus cos
tumbres ó acciones. Para que lo entiendas, hijo mio,
has de saber que Jesucristo, nuestro divino Maestro,
queriéndonos dar en pocas palabras una idea de su
doctrina, que consiste en seguirlo, nos dijo las pa
labras siguientes : Si alguno quiere venir en pos de mi,
niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada dia, y síga
me {*). Y en san Mateo añade ( * ) : El reino de los cielos
padece fuerza , que se hace á las pasiones practicando
las virtudes cristianas , y los que se la hacen de esta
manera , lo arrebatan. Esta cruz que quiere que lle
vemos todos los dias, es la reunion de todas las pe
nas, trabajos y persecuciones, etc., que encuentra
todo cristiano en el mundo para ir al cielo ; y la fuerza
que debe hacerse , es aquel esfuerzo con que ha de
vencer los obstáculos que se le oponen , y el sujetar
las pasiones desordenadas y los vicios. Los que son de
Jesucristo, dice el Apóstol (3) , han crucificado su pro
pia carne con todos sus vicios y concupiscencias. Y así
es como la cruz presenta al cristiano un compendio
de la moral del Evangelio.
(') Luc.ii,23. — (') Mattb. xi.lí. - (s) Galat. v, 24.
— 32 — '
Y no es esto solo , sino que además la santa cruz
indica al cristiano la regla de sus acciones , prescri
biéndole que debe hacer todas las cosas en nombre
de Dios y para su gloria. Ora comais, ora bebais, dice
el apóstol san Pablo ( ' ) , ó hagais cualquiera otra cosa,
hacedlo todo á gloria de Dios. Por esta razon , siempre
que emprendamos alguna , hemos de formar antes la
señal de la cruz , sellándola , por decirlo así , con ella,
para que sea conocida de Dios , y grata á sus divinos
ojos. Para conocer, pues, si nuestras acciones son
buenas ó malas , si tales contratos , si tales pasos , si
tales proyectos podrán ser gratos á Dios y para la
gloria de su nombre , no hay mas que mirar si son
conformes á la razon y á la ley de Dios , y además
si pueden ser precedidos ó seguidos de la señal de
la santa cruz , la cual no solo indica nuestros debe
res, sino que además nos procura los medios de cum
plirlos con la bendicion del cielo que atrae sobre
nosotros, pues que cuando la formamos, no hace
mos una simple señal , sino que presentamos á Dios
una muy eficaz súplica acompañada de la sincera
protesta de que creemos todos los misterios de nues
tra redencion.
Es la santa cruz , en fin , un escudo que nos de
fiende de los tiros de todos nuestros enemigos, y una
arma ofensiva con que derrotamos á todo el infier
no, como afirma san Efren ; y esta es la razon por
que la Iglesia la emplea para exorcizar los demo
nios : de aquí es , hijo mio , que cuando nos signa
mos pedimos á Dios que nos libre de nuestros ene-
(M I Cor. 1,31.
- 33 -
migos. Todos los que intentan dañarnos , ya sean
hombres, animales, ó los demonios, son enemigos
nuestros, y de todos ellos nos librará Dios por me
dio de la santa cruz , como tantas veces lo ha hecho,
si con fe viva y firme confianza la formamos sobre
nosotros.
En confirmacion de todo lo dicho, voy á referirte
algunos ejemplos : el primero es del Antiguo Testa
mento, en donde hallamos que la santa cruz en figura
libra á los israelitas de la plaga de las serpientes de
fuego. Mira, hijo, el n.° 3 de la estampa : ¿ves esas
serpientes y esos hombres muertos y tendidos por el
suelo? Es que habiendo murmurado los israelitas,
los castigó Dios enviándoles unas serpientes de fue
go que mataban á cuantos mordían. Mandó Dios á
Moisés que fabricase una serpiente de bronce y la
levantase en el aire , y cuantos la miraban quedaban
al punto sanos. Mira tú la cruz , respétala mucho, y
santiguate con frecuencia , y no solo quedarás cura
do de los males del cuerpo, sino tambien de los que
en tu alma causa el pecado.
En el n.° 4 se te presenta el segundo ejemplo, que
es aquella cruz que en los aires vió Constantino, pri
mer emperador que profesó públicamente el Cristia
nismo , y oyó una voz que le decia : Con esta señal
vencerás. En efecto, tomó la cruz por insignia; man
dó hacer de ella el estandarte imperial , que se llamó
Lábaro, y conducidas por él las tropas, venció á Li-
cinio, y estableció pacíficamente en el mundo el im
perio de Jesucristo, colocando la santa cruz hasta en
la diadema imperial.
3
- 34 -
Léese en la vida de san Juan Crisóstomo, que en
su tiempo un fiero leon se habia de tal suerte hecho
atrevido, que acercándose al poblado, causaba gran
des daños en los campos , y mataba mucha gente.
Viendo «sto el Santo, hizo fijar allí una cruz , y ¡oh
prodigio ! al dia siguiente hallaron al leon muerto
junto a ella, con lo que conocieron que Dios nues
tro Señor por la santa cruz los habia librado de tan
terrible enemigo.
Léese igualmente en la vida de san Francisco Ja
vier, que sin mas armas que la santa cruz hizo huir
espantados á una multitud de bárbaros que iban á
prenderle.
Y finalmente se lee de san Constantino mártir,
que intentando una perversa mujer inducirle al pe
cado deshonesto, por medio de la santa cruz que al
momento formó, la provocadora quedó como muer
ta , y el Santo libre de la tentacion. El beato José
Oriol sanó á infinitos con la sola señal de la cruz en
la capilla del Santísimo de la parroquia de Nuestra
Señora del Pino en Barcelona.
Pero de un modo particular nos libra Dios de nues
tros enemigos los demonios por medio de la santa
cruz. Por esto san Antonio encargaba muy especial
mente á sus discípulos que formasen á menudo la
señal de la cruz ; porque con ella no tenian que te
mer á los enemigos de su salvacion que son los de
monios. La señal de la cruz, les decia, y una fe viva
en Jesucristo, son para los siervos de Dios armas in
vencibles y un muro de bronce contra todos los esfuer
zos del infierno. Mas ¡ ay de los que no se santiguan !
— 35 —
Se lee en la vida de san Gregorio papa , que en cierta
ocasion , exorcizando á una jóven poseída del demo
nio, el Santo en nombre de Jesucristo mandó al ma
ligno espíritu que le dijese por qué habia entrado en
aquella jóven ; quien respondió, porque no se habia
santiguado.
Ya lo ves , hijo, cuán útil es que te santigües con
devocion cada dia al levantarte de la cama , al irte á
acostar, al salir de casa , al entrar y salir de la igle
sia , y al principiar algun trabajo corporal ó espiri
tual ; de esta suerte honrarás á Jesucristo , ahuyen
tarás al demonio, y tendrás acierto en tus obras. Así
quisiera que lo hiciesen los padres de familia, y que
lo enseñasen á sus hijos , por ser este el medio para
que despues lo practiquen : san Luis , rey de Fran
cia, al comenzar alguna obra, se santiguaba y de
cia : Así me lo enseñó mi madre.
Tambien quisiera que las madres enseñasen á sus
hijuelos á santiguarse , y que cuando por demasiado
niños son incapaces de hacerlo por sí mismos, lo hi
ciesen ellas mismas , con lo que los libraran sin duda .
de muchos males corporales y espirituales. Cuenta el
P. Bartolomé Espina , que un demonio intentó mas
de cincuenta veces matar á un niño, sin poder salir
con la suya , porque su madre lo habia santiguado
al ponerlo en la cama.
Si quieres , pues , hijo mio, librarte de tus enemi
gos, procura santiguarte bien todos los días: digo
santiguarte bien, porque si lo haces mal, en vez de
ahuyentar al demonio, le provocaras á risa, como
ha sucedido alguna vez, segun dice Ramírez. Tú
- 36 —
mismo, si vieras-qüe un hombre te apuntaba un fu
sil bien cargado, por cierto que te espantarías y hui
rías; pero si el tal fusil no tuviese carga ni cañon,
léjos de espantarte, te reirías. Aplica, pues, ahora el
caso , y conocerás que si la cruz que forma el cris
tiano al santiguarse está bien hecha, causa mas es
panto al demonio, que á tí te causaría un fusil bien
cargado ; pero estando mal hecha , vale menos que
un fusil sin cañon, y por eso se rie de ella el demo
nio. Y así, querido hijo, santiguate cada día, y for
ma bien las cruces : por esto puse los dos niños en
la estampa , para que de ellos aprendieras á hacerlas
bien ; y de esta manera te libraras de todo mal espi
ritual y corporal , de los temporales y eternos repre
sentados en esas figuras espantosas del n.° 5 , y final
mente nos verémos juntos en el cielo. Amen.
P. ¿Cuál es la señal del cristiano?
H. La santa cruz.
P. ¿Por qué?
H. Porque en ella nos redimió Cristo.
P. ¿De cuántas maneras usamos de la señal de la
santa cruz?
H. De dos , que son signarse y santiguarse.
P. ¿Qué cosa es signarse?
H. Hacer tres cruces con el dedo pulgar de la mano
derecha, una en la frente, otra en la boca y otra
en el pecho, diciendo : Por la señal jig de la santa
cruz, de nuestros gg enemigos líbranos, Señor gg
Dios nuestro.
P. ¿Por qué nos signamos en la frente?
— 37 —
H. Porque nos libre Dios de malos pensamientos.
P. ¿ Por qué nos signamos en la boca?
H. Porque nos libre Dios de malas palabras.
P. ¿Porqué nos signamos en el pecho?
H. Porque nos libre Dios de malas obras y deseos.
P. ¿Qué cosa es santiguarse?
H. Hacer una cruz con la mano derecha extendida
desde la frente hasta al pecho, y desde el hombro
izquierdo al derecho , diciendo : En el nombre
del Padre, y del Hijo gg, y del Espíritu Santo.
Amen.
P. ¿Qué significan las palabras y accion de santi
guarse?
H. Significan los misterios de la santísima Trinidad,
Encarnacion y Redencion.
P. Decidme cómo.
H. La expresion en el nombre, significa la unidad de
Dios: y el decir del Padre, del Hijo y del Espíri
tu Santo, significa la trinidad de personas.
P. ¿Cómo significa el misterio de la Encarnacion?
H. Con la accion de bajar la mano de la frente al
pecho.
P. ¿Cómo significa el misterio de la Redencion?
II. Con la cruz que se hace, porque en ella nos re
dimió Cristo.
P. ¿Cómo nos hemos de signar y santiguar?
H. Con páusa, atencion y devocion.
P. ¿Será conveniente hacerlo con frecuencia?
H. Sí, para honrar á Jesucristo, para defendernos de
nuestros enemigos , y para tener acierto en nues
tras obras.
— 38 -
P. ¿En qué ocasiones será conveniente que nos sig
nemos y santigüemos?
H. Al levantarnos y al acostarnos, al salir de casa,
al entrar y salir de la iglesia , antes de comer, al
dar principio á alguna labor ú ocupacion , y cuan
do nos moleste alguna tentacion.
ESTAMPA III.
El Símbolo ae loa Apóstoles.
Las doce piedras del Jordan.—El árbol de los doce frutos.—El racio
nal de la antigua ley.— Las doce fuentes.— Los doce Apóstoles.
41 —
PRIMERA PARTE.
DOCTRINA DE FE.
LECCIÓN PRIMERA.
líe! Símbolo ó Credo.
¿Ves, hijo mio, esos doce hombres en disposicion
de emprender un viaje? Son los Apóstoles de Nues
tro Señor Jesucristo. ¿Reparas que en medio de
ellos hay uno que lleva unas llaves en la mano dere
cha? Es san Pedro, á quien nuestro Dios y Redentor
dió plenos poderes para establecer y gobernar á su
Iglesia en todo el mundo, los cuales están figurados
en aquellas llaves. Con el índice de la izquierda se
ñala á la paloma de arriba , figura del Espíritu San
to, para dar á entender que despues de haber reci
bido del divino Espíritu los dones y gracias que
necesitaban, cumplieron lo que su divino maestro
Jesucristo les encargó, cuando les dijo : Id por todo
d mundo, y predicad el Evangelio á toda criatura ( ' ).
Bautizándolas en el nombre del Padre, y del IUjo, y
(') Marc. xvi, IS.
del Espíritu Santo ( ' ). El que creyere con una fe viva
ó animada de buenas obras, será saleo; mas el que no
creyere , será condenado ( * ) . Pero antes de salir á evan1
gelizar á todo el mundo , compusieron ó arreglaron
el Credo, que tiene doce partes, y estas doce partes
abrazan los principales misterios de nuestra fe , tanto
sobre la existencia de Dios, como sobre su unidad,
y la trinidad de personas en una sola esencia : la pri
mera parte nos enseña lo que hemos de creer y con
fesar acerca del Padre, las seis siguientes lo que
acerca del Hijo , y las cinco restantes lo que acerca
del Espíritu Santo.
Mira como todos están con el baston de peregrino
en la mano y en ademan de emprender cada uno su
camino, y ese hombre que ahí ves recostado, que en
una mano tiene una antorcha encendida é inclinada
á tierra, y en la otra un gran libro, significa que los
Apóstoles con la celestial doctrina que predicaban
reprimían y combatían las pasiones y los vicios,
figurados en la antorcha, y confundían la sabiduría
mundana de los filósofos gentiles, figurada en el
libro.
Antes de separarse para ir cada uno á evangeli
zar aquella parte del mundo que le había tocado en
la distribucion (3) , tuvieron por conveniente formar
el Credo para enseñar todos una misma doctrina, y al
mismo tiempo para que los fieles tuviesen en él co
mo una señal ó divisa para diferenciar y distinguir
sus creencias de las de los infieles y herejes. A la ma,
(') Matth. xxvili, 19. — (>) Marc. xti , 16. — t») S.Leo,
serm. 1 de sanct. Ap. Petr. et Paul.
- 43 -
ñera que eu un ejército, para que no lo sorprendan
de noche , los jefes acostumbran dar á los centinelas
cierta señal , y aquellos que no la dan exacta , son
tenidos por enemigos; lo mismo hicieron los Após
toles, jefes de la Iglesia militante: han dado esta se
ñal , con la órden expresa de que los que no se con
formaran con ella no sean reputados como amigos
ni hijos de la Iglesia de Jesucristo , sino como ene
migos, ó como gentiles y publícanos, como lo son
en efecto todos los herejes.
Esas otras cosas que ves ahí en la estampa , son
figuras de los doce Apóstoles. La mas cimera de la
parte izquierda representa las doce piedras que Jo
sué mandó extraer del rio Jordan , cuando el pueblo
de Dios lo pasó á pié enjuto para entrar en la tierra
de promision ; porque los Apóstoles con su celestial
doctrina han enseñado al verdadero pueblo de Dios
á pasar el torrente impetuoso de las pasiones de este
mundo, para entrar en el cielo, verdadera tierra de
promision , sin mojarse los piés en virtud del calzado
espiritual , que es la firme resolucion de entregarnos
enteramente á Dios , y dar, á lo menos con nuestra
vida ejemplar, testimonio al Evangelio de paz (').
El árbol , que está mas bajo , es el que san Juan
vió que tenia doce frutos , que así como sirven de ali
mento á las personas , así tambien nosotros hemos
de alimentarnos de estos doce frutos , que son la doc
trina de los Apóstoles , si queremos vivir en gracia
en este mundo , y despues eternamente en el cielo.
La figura mas cimera de la mano derecha representa
(') Ephes. ti, 18.
- 44 -
un adorno del vestido del sumo pontífice de la ley
antigua , llamado racional, en el que estaban escri
tos en doce piedras preciosas los nombres de las doce
tribus de Israel, por sus patriarcas, figura de los
doce Apóstoles. La que está debajo de esta repre
senta las doce fuentes que hallaron los hijos de Is
rael en la segunda estacion que hicieron en el desier
to, en el lugar llamado Elim, en donde descansaron
j unto á las aguas ( '.), para figurarnos que los Apósto
les son estas doce fuentes de que hemos de beber, y
junto á las que hemos de descansar los que desea
mos llegar al cielo , verdadera tierra de promision.
Procura , pues , hijo mio, creer y practicar lo que
nos han enseñado los santos Apóstoles , y te salva
rás ; y sino te condenarías y tendrías que arder en
los infiernos por toda la eternidad.
Debo advertir que el Credo, como dice el gran Pa
dre san Agustín , es la regla y norma de nuestra san
ta fe católica, enseñándonos aquellos divinos miste
rios y verdades infalibles que hemos de saber y creer.
Y no basta saberlos en confuso, sino que es necesario
entenderlos segun la comprension de cada uno; por
que cuanto mas se entienden , tanto se enciende la
voluntad para poder alcanzar y disfrutar de aquellos
goces celestiales; á diferencia del que solo los sabe
confusamente , que , como no repara en la gloria que
nos proponen y ofrecen , rio los aprecia como debe
un buen cristiano. Por esta razon el papa Grego
rio XI condenó á los que erradamente afirmaban,
que para salvarse basta la fe del carbonero ; esto es,
- 45-
saber y creer confusamente y en general lo que man
da la santa madre Iglesia , sin procurar entender ex
plícitamente todas y cada una de las verdades que
nos enseña el Credo: voy, pues, á explicártelas, si
bien con brevedad.
P. ¿Cuál es la Doctrina cristiana?
H. Es la Doctrina que nos enseñó Cristo.
P. ¿Cuántas partes tiene?
H. Cuatro.
P. ¿Qué se enseña en ellas?
H. Lo que el cristiano debe creer, pedir, hacer y re
cibir para salvarse.
P. Estas cosas ¿á qué virtudes pertenecen principal,
. mente?
H. Á la fe , esperanza y caridad.
P. ¿ En dónde se nos enseña lo que hemos de creer?
H. En el Credo y Artículos de la fe.
P. ¿En dónde lo que hemos de pedir?
H. En el Padre nuestro y otras oraciones.
P. ¿En dónde lo que hemos de hacer?
H. En los Mandamientos.
P. ¿En dónde lo que hemos de recibir?
H. En los Sacramentos.
P. Estamos obligados á saber y entender la Doctrina
cristiana?
H. Sí, porque no podemos cumplirla sin saberla y
entenderla.
P. ¿Quiénes* tienen obligacion de enseñarla Doc
trina cristiana?
-46-
H. Los padres respecto de sus hijos, y los párrocos
respecto de sus feligreses.
P. ¿Quiénes mas?
H. Los maestros respecto de sus discípulos, y los
amos respecto de sus criados.
P. ¿Pecan esos tales si no enseñan la doctrina?
H. Sí , y tambien pecan los súbditos si no se aplican
á aprenderla.
P. ¿Qué cosa es fe en general?
H. Creer lo que no se ve.
. P. ¿De cuántas maneras es la fe?
H. De dos, divina y humana.
P. ¿Qué cosa es fe humana?
H. Creer lo que no vemos porque los hombres lo di
cen , los cuales pueden engañarse y engañarnos.
P. ¿Qué cosa es fe divina?
H. Es una virtud sobrenatural , infusa por Dios en
el alma , con la que creemos todo lo que Dios ha
dicho y revelado , y la Iglesia nos propone como
cosa de fe.
P. ¿Puede faltar lo que es de fe divina?
H. No, porque se funda en el testimonio infalible de
Dios.
P. Díme el Credo.
H. Creo en Dios, etc., pág. 16 (').
P. ¿Quién ha ordenado el Credo?
H. Los doce Apóstoles.
P. ¿Para qué lo ordenaron?
( ' ) Esta y demás respuestas cuyo contenido está en el texto cu
ya página se cita, se recitarán por entero en el lugar correspon
diente.
— 47 —
II. Para enseñar todos una misma doctrina por todo
el mundo.
P. Nosotros ¿por qué decimos el Credo?
H. Para confesar la fe y confirmarnos mas en ella.
P. ¿Qué son los artículos del Credo?
H. Son los misterios mas principales de cuanto de
bemos creer.
P. ¿Cuántos son los artículos del Credo?
H. Doce, así como eran doce los Apóstoles que lo
ordenaron. •
Estampa IV.
Creo en Dios Padre.
1. El eterno Padre.— 2. El profeta Isaías.— 3. El apóstol san Pedro.
*. Un filosofo.— 8. Un impio.— 6. El Hijo de Dios.
49 -
LECCIÓN SEGUNDA.
Explicacion de la estampa, y de la primera parte del Credo,
que es: Creo en Dios Padre.
Mira , hijo : ¿ves en esotra estampa al que está
sentado en ese trono de majestad (n.° 1)? es la imá
gen de Dios. Que existe un Dios , nos lo enseña la
fe y la razon natural , como lo representan las otras
figuras de mas abajo. ¿Ves la del que está arrodi
llado (n.° 2)? es el profeta Isaías, de quien Nuestro
Señor se dejó ver sobre un trono muy sublime , y
oyó como los Serafines entonaban aquel himno de
alabanza, cuando decian : Santo, Santo, Santo, Se
ñor Dios de los ejércitos; y él está exclamando : Vos,
Señor, sois nuestro Padre. Esotro (n.° 3) es san Pe
dro, príncipe de los Apóstoles, sobre el cual Jesu
cristo prometió fundar y edificar su Iglesia, luego
que reconociéndole dijo : Vos sois Cristo, Hijo de
Dios vivo. Ese hombre (n.° 4) que tiene un globo ó
esfera y la mano sobre un libro, representa á un sá
bio y juicioso filósofo , que por la contemplacion de
las cosas criadas viene en conocimiento del Criador,
porque sabe que no puede haber efecto sin causa ; y
observando todas las cosas naturales , su órden y mo
vimiento, infiere que es indispensable y necesario
que exista un Criador y primer motor inteligente.
4
. - SO —
Y tú mismo lo conocerás , aun cuando no hayas es
tudiado filosofía, pues que la sola razon natural bas
ta para ello. Sino díme : si en vista de un gran pa
lacio magníficamente adornado y alhajado , hubiese
quien afirmase que todo aquello era obra del acaso;
que todo se habia hecho por sí mismo, sin que na
die, ni arquitecto ni artífice, hubiese construido el
edificio, trabajado y ordenado los adornos, ¿no ten
drías por loco rematado á quien esto dijese? Haz,
pues , la aplicacion : el mundo es este inmenso y
magnífico palacio que el sol ilumina de dia y la luna
de noche ; el cielo está poblado de estrellas ; la tierra
de hombres, animales y plantas ; el mar y los riosde
peces , y el aire de volátiles ; la primavera , el vera
no, el otoño y el invierno se suceden con un órden
admirable; en las entrañas de la tierra hay oro, pla
ta , piedras preciosas y un sinnúmero de metales : y
un mundo de tanta riqueza y hermosura ¿nadie lo
habrá criado? Sí, criólo Dios. Todas las cosas con
voz muda, pero enérgica, dicen : Él nos crió, y no
nosotras mismas. Los cielos publican la gloria de
Dios, y las obras de sus manos anuncian su poder y
sabiduría.
¿Ves á ese (n.° 5) que al lado tiene un animal in
mundo y al frente un plato y copas? Es uno de aque
llos de quienes dice san Pablo, que son enemigos de
la cruz de Cristo : cuyo Dios es su vientre , al que
únicamente tratan de complacer con buenos bocados
y bebidas regaladas, con ricos vestidos y cosas des
honestas en que se revuelcan , á la manera que los
cerdos en el fango , como dice san Pedro. Cada uno
- 51 -
de estos dice allá en su corazon , no hay Dios: y no
lo dice porque así lo crea , sino porque su corazon
pervertido y contaminado con los vicios , culpas y pe
cados, quisiera que no lo hubiera. Pero, mal que le
pese , su entendimiento conoce la existencia de ese
Dios , que le ha de castigar conforme merezcan sus
delitos, y esto mismo le grita su conciencia , que nada
puede acallar : tú no vas bien, le dice , tú vas errado :
íú mereces castigo.
Nosotros , pues , hemos de creer que hay un Dios ;
que tiene todas las perfecciones ; que está en todas
las cosas ; que todo lo sahe ; que todo lo ve ; que todo
lo oye. ¡ Ay ! si delante de nuestro padre , de nues
tro señor ó de otra persona no nos atreveríamos á
cometer una leve falta, menos hemos de atrevernos
á cometerla , ó hablar mal , delante de Dios , que está
en todas partes : de los hombres podemos ocultarnos,
pero de Dios ¡ vano esfuerzo !
Este Dios es Padre. Respecto de la santísima Tri
nidad la primera persona se llama Padre porque en
gendró y engendra en su divino entendimiento á su
Hijo unigénito, y por esto es padre natural (como lo
manifiesta la estampa , en que delante de la imágen
del Padre hay un espejo (n.° 6), en donde está su
imágen sustancial , que es el Hijo ) ; que conocién
dose desde la eternidad , y viéndose á sí mismo en su
divino entendimiento, como en un espejo , y siendo
fecundo, produce al Hijo semejante á sí mismo, igual
y consustancial á sí mismo.
Estos misterios son tan superiores á la compren
sion humana, que si Dios no se hubiese dignado re
— 52 —
velarnos la generacion de su Hijo, ni siquiera supié
ramos que existe: y no solo esto, sino que ni hablar
de ello pudiéramos, si él mismo no nos abriera la
boca y la purificase, y esto es lo que significa ese
Serafín que con unas tenazas toma una ascua de
sobre el altar que está delante del Señor. Al profeta
Isaías en una vision se le apareció esto mismo, y con
una ascua le purificaron sus labios , para que pu
diese hablar dignamente de Dios.
Con respecto á nosotros y á todas las demás cosas
criadas , las tres divinas Personas tienen el nombre
de Padre, porque todas tres han criado todo lo que
existe , y lo han criado para nosotros , como un pa
dre natural, que para utilidad de su hijo planta una
heredad y se la entrega. Y tambien por el amor pa
ternal que nos tiene y ha mostrado concediéndonos
su gracia , con la cual nos hace amigos suyos , hijos
adoptivos y herederos del cielo ; por cuyo motivo
quiere que á boca llena le digamos : Padre nuestro,
que estás en los ríelos. ¡ Cuál será , pues , el ingrato
que no ame á tan buen Padre ! Amémosle , por con
siguiente , con todo el corazon , con toda el alma , con
todo el entendimiento y con todas las fuerzas : no le
ofendamos jamás : primero morir que pecar ú ofen
der á Dios. Por lo tanto, hijo mio, aun cuando veas
que otros le ofenden , no lo hagas tú : si vieses que
otros daban una puñalada á tu padre , por cierto que
tú no los imitarías, antes bien Horarias. Piensa, pues,
que cuando los hombres pecan , ofenden á Dios , y
vuelven á crucificar á Jesucristo, y así en vez de imi
tarlos has de llorar, al ver que maltratan á Dios , tu
- 53 -
querido Padre. Si vieras que otros se arrojan á un
pozo ó al fuego, ¿los seguirías? piensa, pues, que
los que pecan , se arrojan al pozo y al fuego del in
fierno.
P. ¿Cuál es el primer artículo del Credo?
H. Creo en Dios Padre todopoderoso, criador del
cielo y de la tierra.
P. ¿Qué.quiere decir creo en Dios?
H. Que creo y estoy cierto que hay Dios, y que no
hay mas que un solo Dios verdadero.
P. ¿Por qué lo creeis?
H. Porque el mismo Dios lo ha revelado; y además
el cielo y la tierra dan testimonio de que existe
un Dios criador y conservador de todas las cosas.
P. ¿Qué quiere decir Padre?
H. Que Dios es Padre natural de su único Hijo, y
tambien es Padre por gracia de todos los buenos
cristianos , y finalmente es Padre por creacion de
todas las cosas.
Estampa V.
La santísima Trinidad.
1. El eterno Padre.— 2. El eterno Hijo.— 3. El Espíritu Santo.— i. El
triángulo.— 5. Un árbol.— G. Una manzana.— 7. El sol.
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LECCIÓN TERCERA.
De la santísima Trinidad.
¿Ves, hijo mio, esa estampa tan hermosa? Te re
presenta, aunque de un modo muy imperfecto, el
misterio de la santísima Trinidad , que consiste en
creer un solo Dios en tres personas realmente distin
tas, Padre, Hijo, y Espíritu Santo. No hay lengua
criada que pueda hablar dignamente de este miste
rio, ni entendimiento, por penetrante que sea, que
pueda comprenderlo; ni idea siquiera de él tuviéra
mos, si el mismo Dios no se hubiese dignado reve
lárnoslo. La fe nos enseña en qué consiste este mis
terio ; pero seria una cosa no menos temeraria que
inútil quererlo comprender : porque siendo Dios in
comprensible por naturaleza, ¿no seria una temeri
dad y tiempo perdido intentar entender cómo es un
solo Dios en tres personas? Se cuenta de san Agus
tín , que paseándose un dia por la playa del mar
meditando sobre -este misterio, del cual estaba es
cribiendo algunos tratados , vió á un hermosísimo
niño (era sin duda un Ángel en aquella figura) muy
ocupado y afanado en llevar con una Conchita agua
del mar á un hoyilo que allí había abierto. ¿Qué
haces, niño, le preguntó el Santo? Quiero poner,
respondió , en este pozuelo toda el agua del mar.
— 56 —
Rióse el Santo de la simplicidad é inocencia de la
criatura, y le dijo: Es imposible lo que intentas,
hijo; á lo que contestó el muchacho : Me es á mí
mas fácil obrar este prodigio , que á V. entender el
misterio de la santísima Trinidad ; y dicho esto , des
apareció, quedando el Santo admirado y avisado de
que todos los misterios, especialmente este, aun
cuando hemos de procurar saberlos 'bien y meditar
con frecuencia, hemos de creerlos con fe sencilla,
hasta que venga el dia en que Dios se dignará ma
nifestárnoslos todos en el cielo. No seas , pues , tú
de aquellos que no quieren creer sino lo que com
prenden ; pues que si los comprendiésemos , deja
rían ya de ser misterios. Créelos con una fe vivísi
ma , como Dios nos lo enseña por medio de la Igle
sia católica nuestra madre, segun cuya doctrina
voy á explicarte este y demás misterios.
Si por una parte la razon nos enseña que no pue
de haber muchos dioses , la fe nos asegura que hay
uno solamente; pero por otra parte añade que esta
mos obligados á creer que en Dios hay tres perso
nas, que son Padre, Hijo, y Espíritu Santo : que el
Padre no es engendrado ni procede de otro ; pero
que el Hijo es engendrado igual y de la misma sus
tancia del Padre , y que el Espíritu Santo procede
del Padre y del Hijo. Tres son, dice san Juan ('), los
que dan testimonio en el cielo : el Padre, el Verbo (asi
se llama el Hijo) , y el Espíritu Santo; y estos tres son
una misma cosa (ó esencia). En el bautismo de Je
sucristo fue bautizado el Hijo , resonó en los aires la
( ' ) I Joan, v, 7.
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voz del Padre , y bajó en forma de paloma la perso
na del Espíritu Santo. Y el mismo Jesucristo enseñó
este misterio , y mandó á sus Apóstoles que lo ense
ñasen , y que bautizasen á todas las naciones del
mundo en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espí
ritu Santo (1) ; en cuyas palabras se ve la unidad de
naturaleza ó esencia en la expresion en nombre, y la
trinidad de personas , cuando se menciona el Padre,
el Hijo , y el Espíritu Santo.
Esta es la fe de la Iglesia católica, creer un Dios
en la Trinidad y la Trinidad en la Unidad. Una es
la persona del Padre , otra es la del Hijo , otra la del
Espíritu Santo. Una es la divinidad del Padre , del
Hijo, y del Espíritu Santo, igual la gloría y coeter-
na la majestad. El Padre es Dios, el Hijo es Dios, y
el Espíritu Santo es Dios : sin embargo , no son tres
Dioses', sino un solo Dios, porque no hay mas que
una sola naturaleza divina en cada persona y en las
tres juntas. Para que mejor lo entiendas, te pondré
algunos símiles , conforme desea el concilio de Ni-
cea cuando dice (s) : Por los símiles, aunque tomados
de las cosas mas bajas , recibe los buenos documen
tos. Mira la estampa : ¿ves, hijo, ese árbol (n.° 8)
que tiene tres ramas iguales, y no es mas que un
árbol , porque las tres ramas tienen un solo y mismo
tronco ? A.sí pues , las tres Personas divinas no son
mas que Un solo Dios , porque las tres tienen una
misma y única naturaleza divina. Tambien bajo el
í'J Matth. xiTiii, 19.
(*) Per timilitudtnei , quamvil infirmioret, accipe bonu docu
menta.
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árbol verás una manzana (n.° 6) que te servirá asi
mismo de símil : la manzana, siendo una misma, tie
ne tres cosas bien distintas entre sí , que son : olor,
color y sabor ; ni el olor es sabor , ni el sabor es co
lor, ni el sabor es color ni olor, y sin embargo es
una sola manzana : hé aquí como la manzana te da
alguna idea de la unidad de la naturaleza divina, y
de la trinidad y distincion de personas.
Tambien verás en la estampa un triángulo (n.° i) :
esta figura geométrica tiene tres ángulos : cada uno
de por sí es una figura; pero los tres juntos no son
mas que una figura triangular.
Nosotros no tenemos mas que una alma , y esta
alma tiene entendimiento , memoria y voluntad ; de
suerte que el alma piensa, el alma se acuerda, y el
alma quiere, y á pesar de eso no es mas que una
alma.
Debes tambien saber que el Padre es principio del
Hijo , y Padre é Hijo son principio del Espíritu San
to , y sin embargo la una persona no es primera que
la otra , y tan eterna es la una como la otra. El Pa
dre , conociéndose á sí mismo , ó mirándose en su di
vino entendimiento , y siendo este fecundo , engen
dro-desde la eternidad á su Hijo, igual á sí mismo
en esencia y perfecciones ; y del mútuo amor del Pa
dre y del Hijo desde la eternidad tambien procede el
Espíritu Santo, igual asimismo á los dos en sustan
cia y atributos ; y como estas procesiones han sido
siempre , no se puede decir que una persona divina
sea primero que la otra, sino que Padre, Hijo y Es
píritu Santo son eternos. Mira ahí en la estampa un
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sol (n. 7), que es figura de este inefable misterio:
del sol se derivan los rayos de luz y el resplandor, y
no obstante de ser el sol principio del rayo, y ambos
principio del resplandor, tan antiguos son el uno co
mo el otro; de modo que si el sol fuese eterno, eter
nos serian tambien el' rayo y el resplandor, como
dice san Agustín. Así se verifica proporcionalmente
en este misterio.
Entre estas divinas Personas no hay mayor ni me
nor , porque en todas las perfecciones absolutas de
Poder, Sabiduría, Santidad, Eternidad, Señorío,
Grandeza y Majestad son iguales.
Ahora voy á explicarte por qué estas divinas Per
sonas se llaman Padre , Hijo y Espíritu Santo. La
primera se llama Padre , porque engendró al Hijo ;
pues que, siendo un bien infinito, no pudo estar sin
comunicarse infinitamente dentro de sí, y así comu
nica su misma naturaleza divina al Hijo que engen
dró. A esta segunda Persona , que nace del conoci
miento de la primera, se le llama Hijo, porque es
engendrada , y acá en la tierra al engendrado se le
llama hijo , y al que engendra padre. La tercera Per
sona se llama Espíritu Santo, porque, amándose Pa
dre é Hijo , procede como á espíritu á impulso de
este amor.
Hijo mio , procura creer este y demás misterios
que Dios te enseña , y la Iglesia católica te propone,
y vivir bien y santamente, que si así lo haces, esas
cosas que ahora conoces solamente por la fe y por
figuras, despues ks verás en el cielo como son en
sí. Entre tanto ejercita la fe, haz al Señor este obse
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quio de tu entendimiento, creyendo todas las verda
des católicas , aun cuando no las entiendas ó com
prendas ; entrégale tu corazon amándole con todo el
afecto , y practicando todas las virtudes. Ama y ve
nera á María santísima; ella que es Hija de Dios
Padre , Madre de Dios Hijo , y Esposa de Dios Espí
ritu Santo ; pídela [una fe vivísima , una esperanza
firmísima y una caridad fervorosísima, para que con
la práctica de estas virtudes teologales puedas agra
dar á Dios y ser feliz por toda la eternidad.
Estampa VI,
El Dios todopoderoso, Criador del ciclo y de la tierra.
1. El Criador. — 2. Adan y .Eva. — 3. San Juan.
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LECCIÓN CUARTA.
Explicacion de la estampa, y continuacion de la primera
parte del Credo, que es: Todopoderoso, Criador del cielo y
de la tierra.
Hijo mio, ¿ves esa figura de en medio (n.° 1)? te
representa a Dios nuestro Señor , que crió el cielo y
la tierra y todo cuanto en ellos hay , que es lo que
quieren decir estas palabras del Credo : Criador del
cielo y de la tierra. Por consiguiente debes creer que
Dios es el Criador de todo cuanto existe , desde el
hermoso sol hasta el gusano y mas pequeño mos
quito. ¡Cuántas reflexiones se agolpan al entendi
miento á vista de las maravillas de la creacion , las
cuales demuestran el infinito poder de Dios! Con
sidera, hijo mio, por un instante, que antes de
la creacion nada existia de este mundo ; no habia
cielo, ni tierra, ni hombres, ni animales, ni plan
tas , ni aire , ni. luz , en una palabra , nada ; sola
mente existia Dios , que estaba en sí mismo , gozan
do de su gloria y de su eterna felicidad , que en
nada depende de sus criaturas , que ha criado úni
camente para hacerlas participantes de su bondad.
Llegó , en fin , el momento que su sabiduría habia
fijado , y el universo es criado : ¡ cuán grande debe
de ser el poder de Dios ! porque criar es sacar de la
nada; es hacer que de repente exista lo que antes
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no existia, y esto exige un poder infinito, que lla
mamos Omnipotencia : poder que se apropia al Pa
dre en este primer artículo , cuando decimos : Creo
en Dios, Padre todopoderoso. Y advierte, que para
una obra tan grande no necesita mas que querer :
Dijo, y todas las cosas fueron hechas (]).
Las obras que hacemos nosotros , las fabricamos á
costa de tiempo y trabajo , y teniendo siempre antes
los materiales de que se forman. Un carpintero , por
ejemplo , no hace una mesa antes que tenga la ma
dera ; un albañil no fabrica un palacio sin que antes
tenga cal, arena, piedras y demás materiales é ins
trumentos; pero, cuando aun nada existe, decir M-
gase y quedar hecho, supone un poder infinito. Pues
eso mismo cabalmente es lo que hizo Dios , no con
algunas frioleras , sino con todo el mundo.
En el principio crió Dios el cielo y la tierra , y en
seis dias todo lo demás que existe , así lo que vemos
como lo que no , y constituyó sobre sus cimientos
esta gran máquina y admirable edificio del univer
so. La Escritura santa nos enseña , que en el prime
ro de estos seis dias crió Dios la luz para alumbrar
esta masa tenebrosa; que la separó 4e las tinieblas,
y que de las tinieblas y de la luz , sucediéndose la
una á la otra , se formó el primer dia , ¡ qué bondad
la de nuestro Padre celestial ! para que pudiésemos
descansar en las tinieblas de la noche y trabajar con
la luz del dia.
En el segundo dia crió el firmamento , es decir , ese
espacio que se extiende desde la tierra hasta las es-
(') Psalm. CXLVIII, 5.
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Irellas fijas , y separó las aguas que están debajo del
firmamento, que parece ser las que están sobre la
tierra, de las que están sobre el firmamento, que
parece ser la inmensidad de aguas que reunidas en
vapores están esparcidas por los aires. No puedes
figurarte cuán grande es ese espacio : si sales al cam
po, especialmente si es de noche, levanta los ojos
al cielo , admira su inmensidad y alaba al Dios que
lo ha criado.
En el tercer día reunió Dios en un lugar las aguas,
que aun cubrían la tierra , y formó los mares. Man
dó en seguida á la tierra que produjese yerba verde
que diese simiente, y árboles que diesen fruto, ca
da uno segun su género; y la que un momento an
tes era desierta y estéril , quedó de repente cubierta
de toda especie de árboles y plantas con tanta va
riedad de flores y frutos como existen en el univer
so. Mira como prepara Dios el alimento á tantos ani
males que va á criar, y cubre la tierra de un color
tan suave y conveniente á nuestra vista.
Pero dejemos por un momento la tierra y alcemos
los ojos al cielo para presenciar el portentoso espec
táculo que nos presenta la creacion del cuarto dia.
¿Ves ese sol , que sale con tanta majestad todas las
mañanas ; que se adelanta con tanta prisa hasta al
mediodía , y que por la tarde se precipita al ponien
te, para salir de nuevo al dia siguiente? ¡cuán her
moso es ! ¡ cuán obediente á las órdenes de su Cria
dor, que le ha señalado su carrera! ¿Ves esa luna,
que preside á la noche? ¿ves esa multitud innume
rable de estrellas? todo es obra de la omnipotencia
S
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del Señor, que con decir hágase, todo fue hecho y
criado para nuestro bien. ¡Oh, hijo mio! ¿podré
mos menos de exclamar con un Profeta : / Oh Dios
mio! muy grande sois, muy magnífico; bendito seais
para siempre en toda la extension de los cielos? Y no
está aquí todo, porque Dios crió tambien otro cielo,
para que sea el lugar de las delicias de sus escogi
dos ; y si ese que vemos es tan hermoso y tan gran
de , ¡ qué sera aquel invisible en donde Dios hace
ostentacion de su magnificencia y liberalidad!
En el quinto dia mandó Dios á las aguas que pro
dujesen los peces y las aves , y en un momento vió-
se el aire poblado de toda especie de volátiles , y el
mar lleno de peces de una infinita variedad. ¡Oh, si
vieras aquellas grandes ballenas , que por su enor
me magnitud han sido confundidas algunas veces
con los islotes del mar ! te espantarías y no sabrías
persuadirte de que aquello fuese un animal , si no
lo vieses con tus propios ojos ; algunas hay que tie
nen ciento sesenta palmos de largo : ¡ tan grande es
el poder de Dios !
Habiendo Dios mandado en el quinto dia que las
aguas produjesen peces y aves , en el sexto mandó
á la tierra que produjese los animales que llamamos
terrestres, y obedeciendo esta á la palabra de su Cria
dor, aparecieron de repente los bueyes, destinados á
servir y alimentar al hombre ; los caballos , las ove
jas , las cabras y todos los demás animales domésti
cos ; los leones , los tigres , los elefantes, las serpien
tes y cuantos habitan en los bosques y se arrastran
por el suelo. Y despues de todo crió al hombre ó á
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Adan , ante quien hizo comparecer todos los anima
les para que les diese nombre , lo que hizo dando á
cada uno el que le convenia segun su naturaleza.
En el mismo dia fue formada Eva de una costilla de
Adan , y los dos fueron colocados en el paraíso ter
renal. Al punto que hubo criado Dios todas las co
sas , cesó de sus obras y descansó en el séptimo dia.
El modo con que Dios crió al hombre , conforme
nos enseñala Escritura santa, fue el siguiente : Des
pues de haber criado ya todas las cosas, dijo : Ha
gamos al hombre á nuestra imagen y semejanza ; y ha
biendo tomado un poco de barro , formó el cuerpo
de nuestro primer padre , que por esta razon se lla
ma Adan , que quiere decir hecho de barro , y tam
bien este nombre significa rojo ó hermoso , por ha
ber sido formado de una tierra que tiraba á rojo , ó
cayo color se asemejaba al de la carne. En el mismo
momento en que estuvo formado el cuerpo del hom
bre como una hermosísima figura de cera , crió Dios
el alma, la unió al cuerpo, y en el mismo instante
se abrieron los ojos de aquella criatura , se animó y
avivó toda su fisonomía. Este modo admirable lo ex
plica la Escritura con estas palabras : El Señor Dios. . .
inspiró en su rostro (de Adan) soplo de vida: no por
que soplase en realidad, lo cual es imposible, por
cuanto Dios es un espíritu puro ; sino para darnos á
entender que hemos de mirar el alma del hombre
como una cosa distinta y muy diferente del cuerpo,
no formada de materia alguna , sino venida inme
diatamente de Dios por la creacion.
Y lo que decimos del alma de Adan , se hade en
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tender tambien de las nuestras; por la razon que,
siendo espiritual , no puede componerse de carne y
sangre , sino que es criada inmediatamente por Dios,
y unida al cuerpo mientras que este se va formando
y perfeccionando en las entrañas de la madre.
El hombre es semejante á Dios. Además de haber
dicho el mismo Dios que lo hacia á su imágen y se
mejanza, nosotros, si bien lo contemplamos, tam
bien lo vemos tal ; pues sabemos que Dios es uno en
esencia y trino en personas , Padre, Hijo, y Espíritu
Santo : y nuestra alma es igualmente una en esen
cia y trina en potencias , que son : memoria , enten
dimiento y voluntad. Dios hizo al hombre parti
cipante de su bondad, espiritualidad, eternidad,
sabiduría , poder , providencia , libre albedrío ó li
bertad , y otros atributos. Le ha hecho asimismo á
manera de un semidios , de suerte que quiere que
todas las cosas le estén sujetas , y que él únicamente
á Dios lo esté, ora inmediatamente cuando le comu
nica sus mandatos, ora mediante los superiores que
le ha dado , en los que quiere que reconozca su
misma persona. Tambien el hombre es semejante á
Dios, porque es semejante a Cristo, que es Dios,
por quien todas las cosas fueron hechas. Además di
cen algunos autores, como son Prudencio, Eugu-
bio y Saliano , y parece haberlo dicho ya antes Ter
tuliano , que Dios al criar á Adan tomó la figura de
un hombre muy hermoso , la cual le sirvió de-mo
delo para formar al primero.
Crió tambien Dios á los Ángeles en estado de gra
cia y hermosura ; pero una gran parte de ellos fueron
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ingratos á Dios y se ensoberbecieron , por lo que en
justo castigo de tan gran maldad los arrojó del cielo,
y los precipitó en el infierno , y son los que llamamos
demonios. Están en el infierno, sobre la tierra y en
los aires; en cualquiera parte donde se hallen pade
cen terribles penas en castigo de su soberbia , y Dios
les permite que tienten á los hombres , para que es
tos así patenticen la fidelidad que guardan á Dios ; y
los tiene tambien como unos verdugos ó ministros de
su justicia , para ejecutar las sentencias que fulmina
contra los pecadores. Mira bien la estampa, hijo:
¿ves esos dos (n. 2)? Son Adan y Eva nuestros pri
meros padres , que están desnudos , porque antes de
pecar los cubría el manto de la inocencia. El deln.°3
es el apóstol san Juan , que dirigiéndose á Dios en el
libro del Apocalipsis (') le dice : Grandes y admira
bles son vuestras obras ¡oh Señor Dios omnipotente!
¿Yes la tierra poblada de árboles, plantas y anima
les, el mar lleno de peces, y el aire de aves? ¿ves
como sale el sol? ¿ves la luna y las estrellas? ¿ves
tambien á los Angeles buenos como sirven al Cria
dor? los malos ó demonios están escondidos , porque
no pueden sufrir la presencia de Dios.
Así los Ángeles buenos, como los malos ó demo
nios, son espíritus simples, por cuya razon no tie
nen cuerpo; aunque algunas veces se suelen pintar
con él. Pero has de saber que si á los Ángeles bue
nos se les pinta en figura de un niño ó jóven, es para
manifestar su candidez é inocencia, y porque áve
ces se han aparecido en figura de un jóven elegante
(') Apoc. XV, 3.
— O —
ó de un hermoso niño ; y tambien para simbolizar
su inmortalidad : y se les pinta con alas , para ex
presar la prontitud con que sirven á Dios y á las
personas que ha puesto bajo su custodia. Á los de
monios se les suele pintar en figura de algun hom
bre el mas feo , para indicar la fealdad de un espí
ritu ó alma que no está en gracia de Dios , sino en
pecado, ó en figura de fiera, para indicar su fiereza
contra la gente , .y tambien en figura de serpiente,
porque así se presentó á Eva nuestra madre , á quien
indujo á pecar , y por ella á Adan. Este pecado de
nuestros primeros padres es el que introdujo el pe
cado en el mundo , y como , viciado en Adan el orí-
gen de nuestro ser, contraemos todos sus hijos por
la generacion esta culpa, por eso se llama original.
Por él quedaron Adan y Eva privados de la gracia é
inocencia original , en que los habia criado Dios , y
privados del derecho á la gloria del cielo , quedaron
sujetos á todas las enfermedades y miserias , hasta la
misma muerte , y no solo ellos , sí que tambien toda
su descendencia , que somos todos los hombres. De
suerte , que á nosotros por el pecado de Adan nos
ha sucedido lo que en una casa rica , que por haber
el amo ó padre dilapidado todos sus bienes en jue
gos y demás vicios , sus hijos quedan miserables é
infelices.
Estampa VII.
El pecado original) sus consecuencias y remedios.
1. Adan y Eva en estado de gracia. — 2. Adan y Eva faltan al pre
cepto de Dios. — 3. Adan y Eva echados del paraíso. — i. El hom
bre caído, el reloj y el árbol lloron. — 5. Dos que se desalían. —
6. L'no que se halla en la cárcel.—7. La enfermedad y la muerte.—
8. Las llamas del infierno. — 9. Un hombre con la cruz. — tO. Otro
hombre con la cruz.— 11. Jesús y María.
- 73
LECCIÓN QUINTA.
Sobre el pecado original.
¿ Ves , hijo mio , á ese hombre y á esa mujer en el
n.° 1 de la estampa ? ya conoces que son nuestros pa
dres A.dan y Eva, adornados de toda suerte de cono
cimientos , como lo indican aquellos rayos que les vie
nen del triángulo, figura de la santísima Trinidad,
revestidos de la justicia original , como lo declara la
blancura y limpieza de sus corazones y sus afectos
todos dirigidos á Dios, y colocados en un lugar de
delicias. ¡Qué concierto, qué armonía reina en
ellos !... ¡ qué perfeccion la suya mientras se conser
van en el estado de inocencia ! Tienen cuerpo , mas
como si no lo tuvieran, porque está enteramente
sometido á su alma , la que por su parte obediente
en todo á Dios y dulcemente ocupada en amarle, co
mo lo significan aquellos puntos blancos que van
desde su corazon á Dios, domina al cuerpo. Los
apetitos inferiores están bajo el dominio de la razon,
y la carne es una fiel compañera del espíritu y dó
cil á sus insinuaciones. Su entendimiento , lleno de
la luz que le comunicó Dios, conoce todos los arca
nos de la naturaleza , y se recrea en contemplarla y
en alabar á Dios que la crió para su morada : y su
voluntad, llena tambien de rectitud y amor , secon-
templa señora de sí misma y de todos sus movimien
- 74 —
tos; siempre igual y tranquila, goza de una dulce
paz y reposo interior. Este era mientras duró su
inocencia el estado feliz de Adan y Eva amando á
Dios con todo su corazon , con toda su alma , con
todo su entendimiento y con todas sus fuerzas ; pues
que conocian á Dios sumamente amable y amante,
y no tenian pasion alguna , ni mala inclinacion que
les impidiese, ni aun retardase el amar la suma bon
dad , que es Dios.
Pero has de saber, hijo mio, que no solo eran fe
lices en sí mismos, sino que gozaban de plena paz y
sosiego en el exterior , pues que los animales todos
aun los mas fieros y salvajes les obedecian y obse
quiaban á su modo; los árboles les recreaban su
vista con su frondosidad y verdor , y con los mas
exquisitos frutos regalaban su apetito ; las plantas
les ofrecian sanos y abundantes alimentos para su
sustento ; y el fruto del árbol de la vida les preser
vaba de la vejez y de la muerte. Todo , en una pa
labra, contribuia á formar su felicidad, y no habia
cosa que pudiese turbarla. El calor, el frio, la sed,
el hambre, la enfermedad , ó la muerte, son males
que para ellos eran como si no existían , porque no
estaban sujetos á ellos, siendo todo mal incompati
ble con el estado de justicia original , en el que Dios
les habia criado.
Grande es la satisfaccion y gusto que tienen los.
padres en dejar á sus hijos herederos y pacíficos po
seedores de sus pingües patrimonios. Y así para col
mo de su dicha sabian nuestros padres , y les consta
ba, que la felicidad que ellos poseían, pasaría ente-
— 78 -
ramente á sus descendientes , porque no la poseían
solo como personas particulares , sino como cabezas
de la gran familia que habia de poblar el mundo , y
como troncos de donde habian de nacer y descender
todos los hombres. Dios los habia hecho reyes y pa
dres de los que habian de reinar sobre todas las cria
turas del universo.
Además de esta felicidad temporal que nada deja
que desear, tenian muy expedito el camino para
llegar á la eterna felicidad , no teniendo que hacer
mas que seguir este santo camino , cumpliendo el
precepto único que Dios les impuso y la santísima
voluntad de Dios , hasta que satisfecho el Señor de
la obediencia y fidelidad con que le habian recono
cido , servido y amado , les iba á trasladar á las feli
cidades eternas que les tenia preparadas en el cielo.
Para esto no tenian que pasar por las amarguras y
angustias de la muerte, sino como el que se muda ó
traslada de una pequeña casa á un grande y riquísi
mo palacio. ¿Ves la ligereza y brio con que el águila
se levanta de la tierra y se remonta por los aires?
así se habrian subido á los cielos nuestros padres si
no hubiesen pecado. Pero pecaron, y con el pecado
quedaron desnudos de todos los dones y gracias so
brenaturales y heridos en los dones naturales, como
dice santo Tomás , y desgraciadamente lo conoce
mos todos por una fatal experiencia.
Quiero explicarte , hijo mio , la historia del pecado
y caida de nuestros padres , que es el origen de to
das nuestras desgracias. Ya te acordarás de lo que te
decía en la leccion pasada , que Dios habia criado los
— 76 -
Ángeles , que parte de ellos fueron fieles en servir y
amar á Dios, y quedaron confirmados en gracia, y
son los Ángeles buenos ; y parte fueron infieles, pues
que en lugar de ser agradecidos y amantes de aquel
Señor, de quien acababan de recibir tantas mercedes,
viéndose tan adornados de gracia y hermosura, se en
soberbecieron , y se rebelaron contra Dios , querién
dose hacer semejantes al Altísimo. Mas indignado el
Señor por tamaña ingratitud y temeridad , fulminó
contra ellos la sentencia correspondiente á su delito,
retirándoles todas las gracias y dones sobrenaturales,
dejándoles en el estado de su simple naturaleza espi
ritual , arrojándoles como rayos de la altura de los
cielos al profundo de los abismos infernales , y para
mas humillarlos los sujetó á la pena del fuego eterno
del infierno , que el Evangelio dice que está prepara
do para el diablo y sus ángeles. Muchos de estos án
geles malos andan por los aires y por la tierra , sin
dejar por esto de padecer las penas de condenados , y
se ocupan en tentar y provocar los hombres al peca
do y á la condenacion por dos motivos : el primero,
por el odio que tienen á Dios , y por esto persiguen
al hombre, que saben que es su imágen, y que le ama
mucho ; y el segundo es por la envidia que tienen al
hombre , que saben que ha sido criado y favorecido
de Dios , y que le quiere hacer participante de sus
felicidades celestiales. Dios les permite que lo hagan,
ya para que sirvan á pesar suyo á la gloria de Dios
con el ejercicio de los buenos, y ya tambien para
que tengan los hombres ocasion de merecer y de dar
pruebas de su constancia, valor y fidelidad.
- 77 -
Esta tentacion la ensayó y principió el demonio
allá en el paraíso con nuestros padres (mira la es
tampa, n.° 2) , y por nuestra desgracia le salió como
él deseaba, pues .consiguió hacerles caer en el lazo
que él les paró. Por esto se valió de la serpiente , to
mando posesion de aquel reptil astuto. Eva ociosa y
movida de la curiosidad se aparta de su esposo, y em
pieza á recorrer el paraíso , admirando sus bellezas y
primores, y paseando llegó sola en medio del paraíso,
donde estaba el árbol de la ciencia del bien y del mal.
Aquí la esperaba el enemigo infernal para hacerla
caer. Movió , pues , á su vista los órganos de la ser
piente , que habia adoptado para instrumento de su
maldad , y formando palabras humanas, ¿por qué, la
dijo , os ha mandado Dios que no comieseis de lodo árbol
del paraíso? y ella le contestó : De la fruta de los árbo^
les, que hay en el paraíso, comemos, mas de la fruta
del árbol que está en medio del paraíso, nos mandó Dios
que no comiéramos, y que no la tocáramos, porque no
muramos. Dios así se lo. habia prohibido para probar
su obediencia, fidelidad y amor. No, dijo entonces
la serpiente, de ninguna manera moriréis. Sabe Dios
que en cualquier dia que comiéreis de él se abrirán vues
tros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.
Vio, pues, la mujer que era bueno el árbol para comer
de él : tomó de su fruto y comió, y fué y dió á sumando,
que tambien comió. ¡Ay bocado inefablemente fa
tal!... ¡ Ay momento desgraciado!... En el mismo
instante se les abrieron sus ojos , no para ser sabe
dores del bien y del mal , como dioses , segun les ha
bia prometido el tentador ; sino para ver el abismo
- 78 —
de males á que su desobediencia les habia sumergi
do. De hombres angelicales pasaron de repente á ser
hombres carnales. Se vieron desnudos y se aver
gonzaron.
Sintieron la rebelion de la carne , y esta rebelion
les cubrió de empacho y confusion. La justicia ori
ginal , que tenia en un perfecto órden la naturaleza,
servia como de velo que ocultaba su desnudez. En
castigo de su desobediencia , Dios retiró este velo , y
se encontraron al instante desnudos y avergonzados;
mas ellos hallándose en tan afrentoso estado acudie
ron á una higuera, cortaron hojas, las unieron y se
cubrieron con ellas.
Apenas acaban de cubrirse con estas hojas , cuando
oyen la voz de Dios, y asustados , huyeron y se escon
dieron en lomas espeso del paraíso. ¿En dónde estás,
Adan? dijo el Señor ; y Adan todo turbado respon
dió : Ot, Señor, tu voz : tuve temor porque estaba des
nudo, y me escondí. ¿ Y quién te ha dicho que estabas
desnudo, dijo el Señor, sino el haber comido del árbol
del cual te mandé que no comieras? Adan respondió :
La mujer que me disteis por compañera me dio del árbol
y comí. Y tú, mujer, dijo á Eva, ¿por qué has hecho
esto? La serpiente me engañó, respondió Eva , y comí.
Entonces dijo Dios á la serpiente : Maldita eres entre
todos los animales y bestias de la tierra; sobre tu pecho
andarás, y tierra comerás todos hs dias de tu vida.
Enemistades pondré entre tí y la mujer, y entre tu des
cendencia y la suya : Ella quebrantará tu cabeza, y tú
asecharás á su talon. Ya observarás , hijo mio , que
esta maldicion de Dios recae sobre la serpiente ani
- 19 -
mal y sobre la serpiente infernal , que es el demonio.
El animal quedó maldito por haber servido de ins
trumento al demonio para hacer pecar á nuestros pa
dres. Tanto aquella serpiente como sus descendien
tes , siempre mas han llevado sobre sí esta maldicion
de Dios ; andan arrastrando , y son objeto de abomi
nacion, horror y espanto. Sobre esto te debo adver
tir que entonces el enemigo se valió de la serpiente
porque no tenia otro hombre para tentar al hom
bre ; mas ahora que ya tiene otros hombres se vale
de estos para coger aquellos , así como el cazador se
vale de pájaros para coger los de su misma especie ;
pero desgraciado el que servirá de instrumento al
demonio para coger almas , ¡ ay de aquel que da es
cándalo ! Apártate , hijo mio , del escandaloso , como
de la vista de la serpiente.
El demonio , principal agente de esta caida , queda
maldito de Dios por segunda vez , y amenazado de la
confusion y derrotas que sufrirá , y como una mujer,
que será María , quebrantará su cabeza orgullosa y
soberbia : y como para su mayor confusion y ver
güenza, Dios se valdrá de las mismas armas para ven
cerle. Él se valió de la mujer , y Dios se valdrá de
una llamada María: aquella cogió el fruto del árbol,
y lo dió á Adan y le perdió : María cogerá el fruto
bendito de su vientre Jesús del árbol de la cruz, y
nos lo dará para nuestra salvacion , y en donde abun
dó la iniquidad ha sobreabundado la gracia.
Despues de estas maldiciones , pasó Dios á las de
nuestros padres , y dirigiéndose á la mujer la dijo :
Multiplicaré tus penalidades y embarazos : en dolor pa
— 80 —
rirás tus hijos, estarás bajo la potestad del marido, y él
le dominará; y dijo á Adan : Maldita la tierra en tu
labor. En afanes comerás de ella todos los dios de tu
vida, espinas y abrojos le producirá, y comerás la
yerba de la tierra. En el sudor de tu rostro comerás el
pan, hasta que vuelvas á la tierra, de que has sido
formado, porque polvo eres, en cuanto al cuerpo , y
en polvo te volverás.
Despues de fulminar el Señor estas terribles sen
tencias que han tenido el mas entero cumplimiento,
llevado de su amor á la modestia y recato hizo unas
túnicas ó sacos de pieles para cubrir la vergonzosa
desnudez de estos delincuentes , como lo verás en la
estampa , en el n.° 3 , y cubiertos con ellas los arrojó
fuera del paraíso. Así salieron de aquel lugar de de
licias , cubiertos de pieles como dos bestias , los que
habían sido colocados en él como dos Angeles. Mira
bien , hijo mio, lo que trae la desobediencia.
Caídos nuestros padres en el pecado , y arrojados
del paraíso, se hallaron mas infelices que el pescado
fuera del agua. Se ven privados de la gracia de Dios,
de la justicia original, de la inocencia, de las virtu
des y dones del Espíritu Santo, y de todas las gra
cias que habían recibido del cielo. Se ven esclavos
del demonio, pues que él los habia conquistado y
ganado con el pecado. Se hallan sujetos á todas las
molestias y enfermedades del cuerpo , y aun á la
misma muerte. Además de esto se hallan cubiertos
con las tinieblas de la ignorancia y dominados de la
concupiscencia , que es el amor desordenado de nos
otros mismos , amor que nos aleja de Dios nuestro
- 81 -
criador , y del que dimanan todos los pecados que
conducen á la muerte eterna del infierno.
Para que entiendas mejor los males y desgracias
que este pecado causó á nuestros padres y á toda la
naturaleza humana, mira la estampa en el n.° 4, en
donde verás un reloj , un árbol llamado lloron , y un
hombre que se cae de una alta columna. El reloj te
da á entender que así como un reloj muy bueno y
bien arreglado no se para , ni se adelanta , ni se atra
sa , sino que siempre anda bien concertado , segun lo
ideó el relojero ; pero si este reloj experimenta una
gran caida, y ha dado tan gran choque que toda la
máquina se ha desconcertado , y todas las ruedas y
ejes se han descompuesto ; apenas anda , y si algo an
da es cási siempre desconcertado , ó adelantándose ó
atrasándose. Este reloj es figura del género huma
no , dispuesto y ordenado por el mas sábio artífice,
por el mismo Dios. Sus movimientos eran siempre
los mas bien ordenados , segun la voluntad de Dios ;
mas apenas ha tenido la desgracia de experimentar
esta gran caida , que á su espantoso golpe se descon
certó toda la naturaleza, y se trastornó el órden ma
ravilloso en que habia sido formada. En el mismo
momento que pecaron nuestros padres , desobede
ciendo á Dios , todo se rebeló contra ellos y contra
el género humano: el cuerpo desconoció el dominio
del alma, la carne se rebeló contra el espíritu, las
pasiones se amotinaron contra la razon , los apetitos
se negaron á obedecer á la voluntad; en suma, el
hombre inferior y carnal se rebeló contra el hombre
superior y espiritual , y desde entonces principió esta
6
- 82 —
lucha interior de que tanto se lamentaba san Pablo,
y que todos por nuestra desgracia experimentamos
demasiado. Tambien los animales y demás criaturas
á ese modo se negaron a obedecer á los que habian
faltado á la obediencia de su Criador.
Para que entiendas bien esta materia tan impor
tante , te explicaré el otro jeroglífico del árbol lloron.
Compara este árbol con otro frutal : á este le verás
frondoso , alegre , cargado de fruto , y si es verdad
que el mismo peso del fruto le obliga á doblar un po
co sus ramas , como para proporcionar al hombre el
modo de cogerlo ; no obstante siempre' las extiende
hácia arriba como para alabar á su Criador , y darle
parte de como cumple con su deber como criatura
fiel. Mas el árbol lloron míralo como está sin fruto,
triste y melancólico , y con las ramas inclinadas al
suelo : tal es el género humano caido en pecado, sin
fruto de obras buenas , virtudes y gracias, triste, me
lancólico y desterrado en este valle de lágrimas. Pe
ro á lo menos estas lágrimas no sean tínicamente por
las penas de que se ha hecho merecedor : sean prin
cipalmente por haber pecado , que así Dios le conce
dería el perdon y la gracia , como la concedió á nues
tros padres , que lloraron su pecado é hicieron pe
nitencia, y Dios les perdonó y se salvaron.
Me parece que estás deseoso de saber qué significa
este que se cae de una columna : vamos á ello. Egte
hombre representa al género humano; pero antes de
todo te debo advertir que los teólogos distinguen tres
estados del género humano: el de pura naturaleza, el
de naturaleza en su integridad, y el de naturaleza cai~
— 83 -
da y corrompida. Cuando Dios crió al hombre , le dió
las gracias naturales , y á mas le adornó por un espe
cial favor de gracias sobrenaturales , de la justicia
original y demás dones que ya te he explicado. Para
que lo entiendas mejor, me he valido de la compa
racion de este hombre que se cae de una columna.
Has visto como un estatuario forma allá en su taller
una estatua , y despues la coloca encima de una ele
vada columna : así Dios crió al hombre con gracias
naturales , y le colocó sobre la alta columna de las
gracias sobrenaturales. Pero el infeliz padeció vahí
dos de cabeza , que fueron su inobediencia hija de su
soberbia , y se cayó , y con esta caida se ve despoja
do de las gracias sobrenaturales , y herido en las na
turales, como dice santo Tomás. Y la razon natural
y la experiencia hacen ver tan clara esta verdad , que
llamamos caida de nuestros padres ó pecado origi
nal , que aunque no la enseñara la fe , no se podría
dudar de ella , viendo , como vemos , que en todo el
universo no hay obra mas primorosa por una parte,
ni por otra con mas defectos que el hombre. Esta
criatura , como las demás , es obra de las manos de
Dios ; y como todas las obras de Dios son perfectísi-
mas en su clase , ¿de dónde le pudo venir al hombre
el desórden que en él palpamos todos , sino de esta
caida original que nos enseña la fe y nos atestiguan
todas las tradiciones del linaje humano? Así como
vemos en un hombre particular, que si tiene una
caida y con ella se estropea las piernas, y anda co
jeando , el andar es propio de su naturaleza, pero el
cojear es de resultas de la caida.
6*
- 84 —
Párate un poquito , hijo mio , en considerar el hom
bre, y verás en él las cosas mas repugnantes, contra
dictorias y monstruosas. En él hallarás un entendi
miento que tiene por objeto la verdad, es perspicaz,
agudo, inventor, sagaz é ingenioso : coge y domina
á los animales de la tierra, á los peces de las aguas,
y á las aves de los aires ; pesa los astros y calcula sus
distancias y movimientos. Pero ¡ cosa extraña y sor
prendente! en medio de tanta nobleza, poder y sa
ber, se degrada de tal manera ásí mismo, que true
ca enteramente el objeto , abandona la verdad y bus
ca la mentira sumergiéndose voluntariamente en mil
falsedades y errores , como se queja Dios por su Pro
feta en el salmo iv, 2 : Hijos de los hombres, dice,
¿hasta cuándo seréis de pesado corazon ? ¿por qué amais
la vanidad y buscais la mentira ? ¡ cosa extraña ! aban
dona á Dios que es la verdad por esencia , y sigue al
demonio que es padre de la mentira, y no obstante
de ser su mayor enemigo le venera y adora por los
vicios é idolatría... ¡Qué monstruosidad!...
Una cosa igual puedo decirte de la voluntad. Esta
tiene por objeto lo bueno , y el Señor en su creacion
le imprimió esta santa ley de amor, de amar á Dios so
bre todas las cosas y al prójimo como á sí mismo ; pe
ro observa bien qué monstruosidad. Á pesar de esta
ley de amor tan connatural al hombre , el hombre
desprecia á Dios , le ofende y tal vez llega á aborre
cerle prefiriendo al mismo Dios las riquezas , honras
y deleites. Dios , en paga del cumplimiento de esta
ley, promete al hombre las felicidades eternas del
cielo, y á los transgresores los amenaza con las pe
- 85 -
ñas eternas del infierno, y de nada hace caso el in
feliz hombre. Este desórden lo verás marcado en la
estampa. ¿Ves á este hombre que se cae de la co
lumna? Mira como al llegar abajo está de patas ar
riba y de cabeza abajo , de piés al cielo , de cabeza
y manos á la esfera , que representa la tierra ó el
mundo , donde todo lo que hay es amor á las rique
zas, á los honores y á los deleites, como dice san
Juan. ¥ para que entiendas bien el desórden que ha
dimanado de esta caida, la voluntad del hombre,
que tenia por objeto á solo Dios , que es la misma
bondad esencial , y que solamente en Dios puede ha
llarse saciada , mira la infeliz , lo abandona, y aplica
todas sus potencias y sentidos á las cosas de la tierra
en que busca la felicidad, y por esto está de cabeza y
de manos hácia la tierra ; pero como la busca donde
no está, de aquí es que nunca la halla.
Lo mismo te digo de la segunda parte de este amor,
que es amar al prójimo como á sí mismo. Hay un pro
verbio que dice : Todo animal ama á su semejante;
mas los hombres á veces están tan léjos de esto, que
se odian , se persiguen y se matan con tal destrozo,
que jamás se ha oido cosa semejante de las bestias
mas feroces. Ellos hacen gloria de inventar modos
de matar mas gente con poco trabajo, ó de hacer he
ridas incurables, como lo verás en la estampa del
n.° 8. Y en lugar de honrarse , asistirse , ayudarse y
procurarse mutuamente todo bien , lo hacen al re
vés , como lo da á entender ese hombre de la estam
pa en el n.° 6, que con calumnias, injusticias y ve
jaciones le han deshonrado y despojado de cuanto
- 86 -
poseía , y ya que no halla caridad y justicia en los
hombres, levanta las manos á Dios para que lo am
pare.
En la misma estampa (n.° 7) verás cuatro cosas :
un enfermo, un muerto, un esqueleto y una por
cion de polvo. Esto te da á entender que los hom
bres están sujetos á las calamidades, miserias, en
fermedades , á la muerte y al polvo , en cuanto al
cuerpo, como se lo intimó Dios á nuestro padre. Mas
sobre esto te debo decir que, atendidos los constitu
tivos del cuerpo humano, naturalmente todo hombre
es mortal : pero si el hombre no hubiese pecado, ha
bría gozado de la inmortalidad de que Dios le habia
dotado. Mas de resultas del pecado original, perdió
la inmortalidad , vino la muerte , como dice el Após
tol, y el estimulo de la muerte, ó el aguijon que
hace correr y acelera la muerte , es el pecado per
sonal ; y finalmente pasa á ser esqueleto , polvo y
ceniza'.
Ya te he dicho que, si los hombres hubiesen guar
dado la justicia original, hubieran ido al cielo sin pa
sar por la muerte, mas ahora se hallan indignos de
tal gracia ; y si á mas del pecado original añaden pe
cados personales , tendrán que ir á los fuegos del in
fierno, que es lo que significa esta hoguera del n.° 8.
Pero demos gracias á Dios , que, por el grande
amor que nos ha tenido, nos envió á su santísimo
Hijo, quien , tomando nuestra naturaleza humana,
ha sufrido penas las mas terribles, dando por nos
otros su vida en una cruz, redimiéndonos, como
dice san Pedro, no con oro y plata, sino con la san
— 87 -
gre de sus venas. ¡ Ay, hijo mio! párate un poquito
en considerar estas tres cosas, ¿quién es el Reden
tor? ¿qué ha hecho para redimirnos? y ¿qué efec
tos ha producido su redencion?... En cuanto á lo
primero , el Redentor, el mismo Dios criador, á fin
de que nuestro corazon no esté dividido, como dice
san Agustín , sino que con el corazon todo entero
amemos á Dios que tanto nos ha amado. Al consi
derar esta grande dignacion de Dios , entusiasmada
la Iglesia santa, nuestra madre, canta allá en el
Exullet del Sábado Santo: ¡Oh feliz culpa, que ha
merecido un tan bueno y grande Redentor! de ma
nera que son mayores las gracias que nos ha traído
la redencion de Jesucristo, que las desgracias que
nos habia acarreado la caida de nuestros padres
Adan y Eva. Porque si por la caida de la natura
leza humana quedó esclavizada esta por el demonio,
Jesucristo no solo la redimió, sí que tambien la di
vinizó, uniéndola á su divina persona, que es el ho
nor mas grande que le podía hacer y nosotros po
díamos recibir, y de hijos de ira nos hizo hijos de
Dios y hermanos suyos. ¡ Qué bondad ! ¡ qué miseri
cordia tan grande!!!...
Pero lo que mas admira en la redencion, es el
modo con que nos redimió , ó las penas y trabajos
que sufrió para redimirnos y salvarnos. Es verdad
que de mil otros medios se podia valer para ello;
pero quiso escoger este por ser el mas penoso, y por
consiguiente el mas á propósito para manifestarnos
su grande amor ; y lo quiso hacer con toda la exten
sion é intensidad de pena , para manifestarnos su ar
(lentísimo amor, porque hubiera bastado una pe
queña pena, pues siendo pena y sufrimiento de un
Dios-Hombre, era de un valor infinito, suficiente
para redimir á millares de mundos. Mas como dice
san Juan Crisóstomo : Lo que era bastante para redi
mir, no era suficiente para manifestar el grande amor
que nos tenia ( ' ) : pues que nadie tiene ni manifiesta
mas amor que el que da la vida por su amado, co
mo dice Jesucristo en su santo Evangelio.
Pero ¿qué te diré, hijo mio, de los efectos que ha
producido esta redencion en el género humano? De
hijos de ira nos ha hecho hijos de Dios , y de escla
vos del demonio, herederos del cielo. Es verdad que
por un especial efecto de su sabiduría infinita, no ha
querido quitarnos el reato de pena del pecado origi
nal , como son todas las miserias y desconciertos que
vemos en la naturaleza de los hombres , pero las ha
dejado por grandes y altísimos fines, y para mayor
mérito nuestro. Esto te lo dará á entender el hom
bre del n.° 9 , que como ves está inclinado á la tierra,
y se apoya en una cruz que tiene por báculo. Mírale
como va subiendo al monte santo de la perfeccion
cristiana, á pesar de hallarse molestado é inclinado
al mal por el peso de sus pasiones y concupiscencia;
pero dice á Dios con el Profeta : Tu vara, Señor, y
tu báculo me han consolado (s). La Virga ó vara del
Señor, quiere decir la Virgen santísima ó la Madre
de Dios , que es aquella vara que nace de la raíz de
Jesé , dice el profeta Isaías , y el báculo es la santa
( ') Quod sufliciebal redemplioni non sulficiebat amori.
O Virga tna , el baculus tuus, ipsa me consolata simt.
- 89 -
cruz de Jesucristo. En esto estriba todo el mérito de
la redencion , el remedio de nuestros males , la for
taleza de nuestras debilidades, las armas con que
hemos de vencer á todos nuestros enemigos, y la
gracia con que somos socorridos y auxiliados para
empezar, continuar y completar nuestra perfeccion.
Por esto la Iglesia santa muy oportunamente en el
prefacio de la santa cruz dice, hablando con Dios :
Que has constituido la salud del género humano en el
leño de la cruz , áfin de que empezara la vida por don
de habia empezado la muerte, y quedase vencido en el
leño aquel que en el leño había vencido, por Cristo Se
ñor nuestro.
Para entender mejor la propiedad del remedio con
la clase de enfermedad , debes recordar que te dije
cómo habia sido la caida del género humano. ¿Te
acuerdas como el demonio se valió de un árbol para
dar la muerte? pues Dios se vale del árbol de la cruz
para darnos la vida : el demonio se valió de Adan y
Eva para inficionar al mundo ; y Dios se vale de Je
sús y María para salvarlo y redimirlo : el demonio en
el árbol venció y esclavizó al género humano ; y Dios
con el árbol de la cruz lo vence : el demonio, con el
fruto del árbol que coge Eva , ha emponzoñado al
mundo ; y Dios da vida al mundo por el fruto de la
santa cruz , que María santísima recibe en sus bra
zos cuando lo bajan difunto de la cruz.
Y este es un fruto tan eficaz y nutritivo, que no
solo da vida , sí que tambien la conserva , y da fuer
zas para vencer y superar á todos nuestros enemi
gos, de modo que podemos decir lo que el Apóstol :
- 90 —
Todo lo puedo en aquel que me conforta; y como el
Profeta: Aunque se levanten contra mí guerras, yo es
peraré siempre en el Señor, y de todo saldré victorioso.
Quiero tambien que sepas, hijo mio, que Dios po
día muy bien quitar por los méritos de Jesucristo este
desarreglo de pasiones , el fomes peccati, ó aquella in
clinación que sentimos á pecar, y atar á todos nues
tros enemigos ; pero los ha querido dejar así , para
que tengamos ocasion de merecer mas y mas , como
un general que tiene enemigos que batir, para quien
sus mismos enemigos vencidos son ocasion de ma
yor mérito suyo. No obstante , esta comparacion no
explica este punto con toda propiedad , porque un
general que tiene enemigos, por mas que desee
alcanzar de ellos la victoria , y por mas que haga
para conseguirla , quizás no podrá alcanzarla. Pero
nosotros jamás serémos tentados sobre las fuerzas
que Dios nos dará para vencer, como dice san Pa
blo ; y así siempre cantarémos la victoria , si de nues
tra parte hacemos lo que debemos , y pedimos al Se
ñor lo que no podemos con nuestras fuerzas. Y este
es otro de los motivos que tuvo Nuestro Señor Je
sucristo al dejar estas miserias , á pesar de haber
sido copiosísima la redencion que obró ; porque asi
se verifica que oprimidos así de nuestras enferme
dades y flaquezas , nos vemos como necesitados de
acudir á aquel buen Dios de quien tal vez nos olvi
daríamos, como aquel niño, que espantado de algun
fantasmon ú otro peligro, llama y acude á su madre.
Tuvo además otro motivo, que es el que experi
mentando en nosotros tanta miseria seamos humil
— 91 —
des, y no soberbios, pues que la soberbia es el orí-
gen de toda maldad , y fue la causa de la caida de
nuestros padres.
Has de saber, hijo mio, que Jesucristo no solo nos
redimió, sino tambien nos ha dado ejemplo de vivir,
despreciando las riquezas, honores y deleites, que
son las cosas que mas aman los hombres contamina
dos del pecado original , como te be hecho ver con la
figura de aquel hombre que se cae de una alta co
lumna. Este ejemplo y esta leccion nos ha dado con
tinuamente con palabras y con ejemplos desde el pe
sebre hasta la cruz , amando y enseñándonos á amar
la pobreza , el deshonor y las penas , resumiéndolo
todo en el árbol de la cruz. De aquí es que algunos
han sido tan buenos y tan adelantados discípulos,
que no quieren gloriarse en otra cosa que en la cruz
de Jesucristo, como un san Pablo , un san Juan de
la Cruz, una santa Catalina de Sena, santa Teresa
de Jesús y otros. Esto cabalmente es lo que te en
seña ese otro hombre de la estampa en el n.° 10,
quien , como ves , va subiendo la montaña de la per
feccion con mucho gozo y alegría, llevando la santa
cruz en la mano como en trofeo. Y así es como los
Santos y todos los buenos cristianos van subiendo y
adelantándose á la perfeccion, gloriándose en sus
propias enfermedades , con tal que habite en ellos la
virtud de Cristo, como dice el Apóstol, hasta que
finalmente llegan á la cumbre de la perfeccion, sig
nificada en ese Calvario del n.° 11 , donde verás á
Jesús crucificado y á María santísima á sus piés,
donde, como dice el Apóstol, se hacen conformes á,
— 92 -
la imágen del Hijo de Dios. Y así es como venimos
á ser lo que antes éramos y mucho mas, esto es, hi
jos de Dios y coherederos de la gloria celestial con
Cristo, teniendo crucificados estos vicios y concupis
cencias, que eran las consecuencias del pecado origi
nal. Jesucristo, sin tener concupiscencias ni pecados,
quiso ser crucificado para redimirnos y enseñarnos á
nosotros , que lo necesitamos , cómo lo habíamos de
hacer. De aquí es que el mismo santo Apóstol nos
hace saber que si padecemos con él , con él serémos
glorificados; y para animarnos nos dice : Que no tie
nen que ver las penas de esta vida con la gloria veni
dera que se nos espera.
Si bien observas el primer cuartel de la estampa,
encima de Adan y Eva antes de pecar hay un trián
gulo, símbolo de Dios, trino ; y en el n.° 11 encima
de Jesús y María hay tambien otro triángulo, para
que entiendas que Jesús y María nos han vuelto á
Dios , del que nos habian apartado Adan y Eva , y
lo han hecho con gran ventaja.
De modo, hijo mio, que en esta caida del hombre
y en la redencion que ha obrado Jesucristo, se ve bri
llar la caridad ó amor de Dios, su sabiduría, su mi
sericordia, su justicia y todos sus divinos atributos;
y al mismo tiempo se ve la oportunidad que tiene el
hombre de ejercitar las virtudes todas, y de adquirir
grandes méritos para el cielo. Con esta explicacion,
hijo mio, entenderás este grande fenómeno ó arcano
que vemos en el hombre , quien , al paso que es la
mas noble de todas las criaturas que hay sobre la
tierra , se ve molestado de tantas penas , trabajos y
- 93 -
miserias , que con razon puede decirse que es mas
infeliz que los demás animales. Cree, hijo mio, esta
rerdad y todas las demás que Dios te manda creer,
y procura conformar tus obras con esta fe, y así te
salvarás. De otra manera te condenarias, como dice
el Evangelio : El que creerá será bautizado (y ya sa
bes que el Bautismo es el Sacramento que borra el
pecado original), se salvará; pero el que no creerá se
condenará.
P. ¿Qué quiere decir todopoderoso?
H. Que puede hacer y deshacer todas las cosas.
P. ¿Qué quiere decir criador del cielo y de la tiara?
H. Que hizo el cielo y la tierra de la nada.
P. ¿ No crió Dios tambien los Ángeles , hombres, ani
males, plantas y demás cosas?
H. Si.
P. Pues ¿cómo no se dice criador de todas estas
cosas?
H. Porque bajo el nombre de cielo ya se entiende
todo lo que hay en el cielo, y bajo el nombre de
tierra todo lo que hay en la tierra.
P. ¿Qué son los Ángeles?
H. Son espíritus inteligentes, y de una naturaleza
superior á la nuestra.
P. ¿En qué estado crió Dios á los Ángeles?
H. En estado de gracia.
P. ¿Perseveraron todos en este estado?
H. Unos perseveraron , y son los que llamamos Án
geles buenos ; otros por su soberbia se rebelaron
contra Dios , y son los ángeles malos ó demonios.
— 94 -
P. ¿En qué se ocupan los Ángeles buenos?
H. En adorar,,amar, servir y alabar á Dios, y en
guardar á los hombres.
P. Segun dices, ¿tú tienes Ángel que te guarda?
H. Sí tengo, y cada uno de los hombres tiene el
suyo, y se llama Ángel custodio.
P. ¿Cómo nos debemos portar con nuestro Ángel
custodio?
H. Debemos respetar su presencia, seguir con doci
lidad sus inspiraciones , é invocarle en las tenta
ciones y peligros.
P. ¿Qué es el hombre?
H. Es una criatura racional compuesta de alma y
cuerpo.
P. ¿Cómo sabes que el hombre tiene alma?
H. Porque piensa, reflexiona, se da razon de lo que
hace y por qué fin lo hace , cosas de que el cuerpo
no es capaz.
P. ¿ En qué consiste la excelencia del alma?
H. En que ha sido criada á imágen y semejanza de
Dios.
P. ¿En qué es imágen de Dios?
H. En que es espíritu libre é inmortal, capaz de co
nocer y amar á su Criador, y de participar en el
cielo de la felicidad del mismo Dios.
P. ¿Cómo crió Dios al hombre?
H. Formó del lodo de la tierra un cuerpo, y despues
crió un alma de la nada, que unió á este cuerpo
para animarlo.
P. ¿Cómo se llaman el primer hombre y la primera
mujer que Dios crió?
— 95 —
H. Adan y Eva, y son nuestros primeros padres.
P. ¿En qué estado los crió?
H. En estado de gracia y honor.
P. ¿Perseveraron en este estado?
H. No , porque pecaron engañados por la serpiente
infernal.
P. ¿ Para quién ha criado Dios los animales , plan
tas y demás cosas?
H. Para el hombre , y sirviéndose este de ellas como
de medios, consiga el fin para que fue criado.
P. ¿Quién conserva todas las cosas que Dios crió?
H. El mismo Dios con su admirable omnipotencia,
sabiduría y bondad.
P. Todo lo que sucede en este mundo ¿es dispuesto
por Dios?
H. Sí , todos los acontecimientos grandes y peque
ños del universo son dispuestos ó permitidos por
su Providencia, y todo es dirigido á su mayor
gloria.
P. Si Dios es el que hace ó permite todas las cosas,
¿ por qué hay tantas penas y trabajos?
H. Para que entendamos que este mundo es un des
tierro y valle de lágrimas; que nuestra patria y el
centro de toda nuestra felicidad es el cielo.
P. ¿Por qué permite Dios haya ricos y pobres, sién
dole tan fácil dar á todos igualmente?
H. Para que todos tengan ocasion de ejercitar las
virtudes segun su condicion , y así merezcan para
el cielo.
P. ¿En qué consiste la felicidad del hombre sobre
la tierra?
— 96 —
H. En la observancia de los mandamientos de Dios
y de la Iglesia , en el cumplimiento de sus obli
gaciones, y en estar contento con su suerte, con
formándose en todo con la voluntad de Dios.
Estampa VIII.
V en Jesucristo su único Hijo, nuestro SeBor.
El apóstol Santiago el MaíoH.— 1. Jesucristo.— 2. El nombra
de Jesús.— 3. Un ciego. — i. Un leproso. — S. El demonio que hu
ye.— 6. Un Ángel.— 7. El sol.
~ SE
LECCIÓN SEXTA.
Explicacion de la estampa, y de la segunda parte del Credo,
que es: Y en Jesucristo su único Hijo, nuestro Señor.
Mira , hijo : ¿ves la figura n.° 1 de en medio de
la estampa? es la de Jesucristo, Dios y hombre ver
dadero, en quien has de creer del mismo modo que
en Dios Padre todopoderoso, como te expliqué en la
leccion tercera. Repara las palabras que pronuncias
cuando dices Creo en Dios, pues que creer un Dios,
creer á Dios y creer en Dios no significan lo mismo,
como voy á demostrarte. Atiende bien : creer un Dios
quiere decir, que creemos que hay un solo Dios ; creer
á Dios significa , que creemos que es verdad lo que
él nos dice y enseña ; pero creer en Dios equivale
á decir, que con el corazon vamos hácia Dios , obe
deciendo lo que nos manda. Sepas, pues, que lo
mismo has de creer respecto de Jesucristo , esto es,
creer un Jesucristo , á Jesucristo , y en Jesucristo ;
porque es Dios y hombre , Hijo del eterno Padre en
cuanto Dios, é Hijo de la santísima Virgen en cuanto
hombre.
¿Ves al lado de Jesucristo á ese Ángel (n.° 2) que
lleva el nombre de Jesús, y mas abajo aquel ciego
(n.° 3) que se sostiene con el cayado, y suplica á Je
sucristo, diciéndole : Señor, haced que vea? La figura
- 100 -
n.° 4 es de un leproso, que tambien acude á Jesu
cristo, y le dice: Señor, si quereis, podeis limpiarme.
Mira mas abajo, ¿no ves á aquel demonio (n.° 5)
como se escapa avergonzado, y sobre él á un Ángel
(n.°6) que lo hace andar mas que de paso asaeteán
dole? Estos son los efectos del dulcísimo nombre de
Jesús, conforme lo habia profetizado Isaías, dicien
do : que los ciegos cobrarían vista, los leprosos que
darían limpios, y que hasta los muertos tornarían á
la vida , y así cabalmente se cumplió , como es fácil
ver, leyendo en el sagrado Evangelio los milagros
que obraba Jesús. Pero lo mas particular es , que no
solo el mismo Jesús , sí que tambien los Apóstoles
hacian iguales prodigios con el nombre de Jesús, y
este es el único nombre, dice el apóstol san Pedro,
en que puede haber salud : salud corporal , como lo
vemos con los milagros , y salud espiritual , como lo
dijo el Ángel á san José , diciendo : Él, esto es , Je
sús , salvará á su pueblo, sacándolo de la esclavitud
del demonio y del pecado, y concediéndole su amis
tad y gracia perdida.
Á mas de Jesús, que quiere decir Salvador, el Hijo
de Dios hecho hombre se llama tambien Cristo, que
quiere decir ungido. Antiguamente ungian á los Pro
fetas , á los Sacerdotes y á los Reyes ; y por esto Je
sucristo, que es tambien Profeta, Sacerdote y Rey,
fue ungido con la plenitud y gracia del Espíritu
Santo sobre todos los Profetas, sobre todos los Sa
cerdotes y sobre todos los Reyes.
Vuelve á mirar la estampa : ¿ves la figura que
está rodeada de Ángeles allá en lo mas'cimero de la
— 101 —
izquierda? es la del eterno Padre, que dice, que
Jesús es su Hijo querido ; y consta del Evangelio que
lo dijo por dos veces : la una en el Jordan , cuando
fue bautizado Jesús , y la otra en el Tabor, cuando
Jesucristo se transfiguró ; y has de saber que Jesús
no solo es Hijo del eterno Padre , sino que es su Hijo
natural único , que es lo que confesamos cuando en
el Credo decimos único. Es cierto que tambien se lla
man hijos de Dios los Ángeles y las almas que están
en estado de gracia ; pero esto es por adopcion y no
por naturaleza , como lo es Jesús.
¿Ves allá en lo mas cimero el sol (n.° 7) ? es figura
de Jesucristo, que tambien se llama sol, y luz que
ilumina á todo hombre que viene á este mundo, para
indicar que así como el sol ilumina , calienta y vivi
fica al mundo, así tambien, y aun mucho mejor, Je
sucristo, sol de justicia, en el mundo espiritual ilu
mina los entendimientos, calienta y enciende los
corazones en el divino amor, y vivifica á las almas
haciéndolas crecer en la virtud.
Decimos tambien que Jesucristo es nuestro Señor,
y esto por dos motivos : el primero , porque junta
mente con el Padre y el Espíritu Santo nos ha cria
do ; y el segundo , porque nos ha comprado ó redi
mido ; pues sabido es que el que compra alguna cosa
se hace señor de ella. Jesucristo nos ha comprado,
pero á muy grande precio, dice san Pablo ; y nos ha
redimido, no con oro y plata, sino con la sangre de
sus venas , como dice san Pedro ; y este precio ó can
tidad de los méritos de Cristo es la única monedee\
con que se podia satisfacer la deuda del género I/fe
— 102 —
mano. Y la razon es evidente ; pues la culpa que el
hombre habia cometido, con la cual habia contraído
esta deuda con la divina justicia y se habia sujetado
al demonio, es de una malicia en cierto modo infi
nita, por haber ofendido á un Dios infinito; era,
pues , preciso é indispensable un precio ó satisfac
cion infinita, y esta solamente un Hombre-Dios po
día darla. Dios solo no podia , porque Dios en sí no
puede padecer ni morir : un hombre no podia tam
poco, porque su satisfaccion siempre es de un valor
limitado y. finito, é incapaz, por consiguiente, de
igualar la satisfaccion con la ofensa ; pero sí podia
un Hombre-Dios, porque padeciendo como hombre,
por la union hipostática ó por la union de la natu
raleza humana con la segunda Persona de la santí
sima Trinidad , la satisfaccion que dio tiene un valor
infinito.
Ya ves , pues , hijo mio, que Jesucristo es nuestro
Señor, porque nos ha criado, comprado y redimido
con la sangre de sus venas : sirvámosle , pues . con
toda fidelidad y amor, que tal es nuestro deber. Todo
árbol fructifica para el dueño ó señor que lo plantó
ó ha comprado : así nosotros debemos fructificar para
el Señor que nos ha criado , plantado y comprado.
Hasta los animales sirven á su señor ó dueño que los
ha comprado; y nosotros ¿no servirémos á Jesucris
to nuestro Dios y Señor? ¡ Ay cuán injustos , cuán
infelices y cuán ingratos fuéramos ! peores mil veces
que los animales : cuando alguno compra un ani
mal, es para servirse de él, y despues que muere,
por mucho que le haya servido, lo arroja á un mu
— 103 -
ladar, y sin embargo de haber de tener tal paradero,
sirve á su amo toda la vida; y nosotros, que fuimos
comprados y redimidos por Jesús para servirle, para
ser sus hijos adoptivos , y despues ser eternamente
felices como él y con él, ¿no le servirémos? ¿tendre
mos la insolencia de decirle non serviam , no quiero
serviros? ¡ Ah ! hijo, sirvamos al buen Jesús con toda
fidelidad y amor; no le ofendamos jamás; antes mo
rir que pecar.
P. ¿Cuál es el segundo artículo del Credo?
H. Y en Jesucristo su único Hijo , nuestro Señor.
P. ¿Qué quiere decir creo en Jesucristo?
H. Que Jesucristo es la segunda persona de la san
tísima Trinidad, ó el Hijo de Dios hecho hombre.
Estampa IX.
Que fue concebido por 'obra del Espirita Santo i
y nació de santa Haría Virgen.
El apóstol san Andbés.— 1. María santísima. — 2. La vara de
Jesé.— 3. La vara de Aaron.— 4. El nacimiento de Jesús.
— 105
LECCIÓN SÉPTIMA.
Explicacion de la estampa, y de la tercera parle del Credo,
que es: Que fue concebido por obra del Espíritu Santo, y
nació de santa María Virgen.
Hijo mio, ¿noves ahí en medio de la estampa esa
Señora (n.°l) tan modesta como pasmada? es la
santísima Virgen , á quien el arcángel san Gabriel
trae del cielo una embajada, diciéndola que será
Madre del Hijo de Dios. Para que mejor entiendas
todo esto , has de saber que , cuando el demonio in
dujo á pecar á nuestros primeros padres, se valió de
la mujer ; y Dios nuestro Señor para redimirnos á
ellos y á toda su posteridad , que somos todos los
hombres , tambien se vale de una mujer , que es la
santísima Virgen María , como se lo dijo el mismo
Dios á la serpiente , ó al demonio que en esta esta
ba, diciendo : ella (la mujer) quebrantará tu cabeza.
En el pecado de Adan todos quedamos contamina
dos : así como de un depósito ó aljibe que tiene sú
cias sus aguas, sale súcia cuanta se saca; así todos
los hombres , descendientes de Adan , contrajimos y
salimos con el pecado original (excepto la santísima
Virgen María, que fue preservada) , que es la sucie
dad de nuestros primeros padres , y quedamos hijos
de ira y de reprobacion.
— 106 —
Dios nuestro Señor podia muy bien dejar á los
hombres en este miserable estado, y lanzarlos á los
infiernos como á los ángeles rebeldes, sin hacerles
injusticia alguna, pues que hasta la justicia huma
na castiga al delincuente sin esperar que cometa
nuevo crimen. Pero las entrañas de misericordia de
Dios nuestro Señor se conmovieron hácia nosotros,
y al mismo tiempo que arrojaba del paraíso á Adan
y Eva , castigándolos , les prometía un Libertador,
un Redentor; que no habia de ser menos, como di
je ya, que su- único Hijo natural, Nuestro Señor Je
sucristo , y que nacería de una mujer que habia de
quebrantar la cabeza á la serpiente infernal.
Desde que pecaron nuestros padres hasta que este
Dios se encarnó , transcurrió el largo espacio de cua
tro mil años , ya porque Dios lo dispuso así , ya por
que el hombre , que pecó por orgullo , reconociese
mas claramente la necesidad del remedio , y de este
modo se humillase y clamase por el médico , y ya
tambien para que tuviese en mayor estima este in
comparable beneficio. Pero entre tanto enviaba Dios
profetas que anunciaban la venida del Redentor,
marcando el tiempo , el carácter con que vendría,
las circunstancias de su venida , de su pasion y muer
te , y con varios símiles y figuras les hacia entender
los misterios del Esperado de las naciones : tales son
lo que ves en el n.° 2 de la estampa , que es la vara
de Jesé , profetizada por Isaías , xi , 1 , cuando dijo :
Saldrá una vara de la raíz de Jesé, y de su raíz sal
drá una flor, lo cual es figura de la santísima Vir
gen , que nos produjo á Jesús , como á fragantísima
— 107 —
- flor; y lo del n.° 3, que es la vara de Aaron, figura
tambien de este misterio. Vino, por fin, tan desea
do dia , que fue el 23 de marzo , dia en que se opina
fueron criados nuestros primeros padres , y coloca
dos en el paraíso terrenal , y así en este mismo dia
y al cabo de tantos años fue criado el nuevo Adan,
Jesucristo , y colocado en el paraíso marial en las
entrañas de la Virgen María , bien que desposada
con el glorioso san José , pues los dos tenian hecho
y guardaron siempre voto de castidad , y vivian co
mo hermano y hermana con toda fidelidad y amor.
El modo con que se efectuó el misterio de la En
carnacion , ó se hizo hombre el Hijo de Dios , fue,
segun nos dice el evangelista san Lucas , cap. i , el si
guiente : El ángel Gabriel fue enviado de Dios á una
ciudad de Galilea llamada Nazaret, á una Virgen des
posada con un varon que se llamaba José, de la casa
de David, y el nombre de la Virgen era María. Y ha
biendo entrado el Ángel donde estaba, dijo: Dios te sal
ve, llena de gracia; el Señor es contigo : bendita tú en
tre todas las mujeres. Y cuando ella esto oyó, se turbó
con las palabras de él, y pensaba qué salutacion fuese
esta. Y el Ángel le dijo: No temas, María, porque
has hallado gracia delante de Dios : hé aquí que conce
birás en tu seno , y parirás un hijo, y llamarás su nom
bre Jesús (en prueba de lo que te digo). Este será
grande, y será llamado Hijo del Altísimo, y le dará
el Señor Dios el trono de David su padre : y reinará
en la casa de Jacob para siempre, y no tendrá fin su
reino. Y dijo María al Ángel : ¿Cómo será esto? por
que no conozco varon (como si dijera : yo he hecho
— 108 —
voto de castidad, y lo quiero guardar siempre). Y-
respondiendo el Ángel le dijo : No concebirás por obra
de varon, sino por obra del Espíritu Santo , de suer
te que el Espíritu Santo vendrá sobre tí, y te hará
sombra la virtud del Altísimo. Y por esto lo santo que
nacerá de tí, será llamado Hijo de Dios. Y en prueba
de que esto es obra de Dios , te hago saber que Eli-
sabet tu parienta, tambien... ha concebido un hijo en
su vejez, y este es el sexto mes á ella, que es llamada la
estéril ; porque no hay cosa alguna imposible para Dios.
El modo este de obrarse la concepcion del Reden
tor del mundo , si se mira bien , nada tiene de ex
traño ; antes está muy puesto en órden que así fuese.
Porque si el primer hombre Adan , que con su pe
cado corrompió á todo el linaje humano , fue forma
do no por via de generacion , sino por obra del mis
mo Dios , y de la tierra roja y virgen del campo
damasceno , como dicen algunos santos Padres ; el
segundo Adan , Jesucristo , que venia á reparar lo
que destruyó el primero , debia tambien con mas
razon ser obra de Dios , y no por via de generacion,
sino de la sangre roja y virgen del castísimo y purí
simo vientre de María.
Rindióse, finalmente, con toda humildad María,
y creyendo firmísimamente lo que el Ángel la anun
ciaba de parte de Dios , dijo : Hé aquí la esclava del
Señor : hágase en mí segun tu palabra. Y así como en
el principio del mundo las tres Personas de la santí
sima Trinidad dijeron : Hagamos al hombre á nuestra
imágen y semejanza, y lo formaron de barro; ahora
las mismas Personas hacen que Dios sea hombre. Los
-109 -
. autores explican la Encarnacion del modo siguien
te : Las tres Personas divinas tomaron sangre de las
entrañas de María Virgen ; de esta sangre formaron
un cuerpo, criaron un alma racional y la unieron á
aquel cuerpo , y al cuerpo y alma , así unidos , se
unió la segunda Persona de la santísima Trinidad,
y hé aquí lo que fue encarnarse ó hacerse hombre
el Hijo de Dios.
Aquel resplandor que sale del Espíritu Santo y
termina en María santísima , significa que el Hijo de
Dios , descendiendo del cielo , fue concebido en las
entrañas de la purísima Virgen María , por obra del
mismo divino Espíritu : por eso dice la Iglesia que
por nosotros los hombres y para nuestra salud bajó
de los cielos. Constituyó su trono en las entrañas de
la santísima Virgen María , que es elegida como el sol,
y esto es lo que significa aquel niño que ves allí sen
tado : David habia ya dicho en el salmo xvrn : ha
puesto en el sol su tabernáculo.
La razon de decirse que la Encarnacion fue obra
del Espíritu Santo , es porque atribuyéndose al Padre
el poder , al Hijo la sabiduría , y al Espíritu Santo el
amor , como la Encarnacion fue obra de amor , por
esto se atribuye al Espíritu Santo. Lo que sucede á
un sastre de mucha habilidad que ha hecho un ves
tido muy bien acertado , que aun cuando otros dos
sastres hayan trabajado en él , se dice ser obra suya ;
del mismo modo en la Encarnacion , aunque siendo
obra ad extra, como dicen los teólogos , todas tres
Personas concurrieron á ella, y fue obra de las tres,
no obstante , por el amor infinito á los hombres que
- 110 -
manifiesta este misterio, se atribuyeal Espíritu Santo.
Si me preguntas ¿ por qué no se encarnó el Padre
ó el Espíritu Santo? entre muchas razones de con
gruencia que podría alegarte , me limitaré á apun
tarte las mas sencillas. Ya sabes que nuestros prime
ros padres se perdieron por haber dado crédito al de
monio, padre de la mentira, que les prometió la cien
cia del bien y del mal , diciéndoles que serian como
Dios , y este apetito desordenado de la ciencia les hizo
caer en el lazo ; era por consiguiente muy conforme
que el Hijo de Dios, verdad eterna, y á quien se
atribuye la sabiduría , viniese á romper este lazo : y
así como Adan y Eva se perdieron dando crédito al
demonio embustero , así sus descendientes se salven
creyendo al Hijo de Dios, que es la misma verdad,
como él mismo lo asegura : Yo soy, dice, el camino,
la verdad y la vida. Por consiguiente , si tanto deseo
de saber tiene el hombre, ya sabe á quién ha de
acudir para satisfacerlo cumplidamente; al Hijo de
Dios , que es la misma sabiduría. Aun hay otra ra
zon: la Encarnacion fue para constituirnos hijos
adoptivos de Dios , y esto era muy conveniente que
se hiciera por el único Hijo natural de Dios.
¿ Ves en la estampa el nacimiento de Jesús (n.° h ) ?
Significa que despues de los nueve meses de la En
carnacion nació el Hijo de Dios , hecho hombre , en
una cueva de Belen : los Ángeles del cielo bajaron
á adorarlo, cantando : Gloria áDios en las alturas:
los pastores vinieron tambien , y hasta los reyes de
Oriente. Y la santísima Virgen , aunque concibió y
parió al Hijo de Dios hecho hombre , por cuya razon
— 111 -
se llama y es con toda propiedad Madre de Dios,
quedó sin embargo virgen despues del parto y en el
parto , como lo fue antes del parto : de la misma
suerte que el sol al pasar por un cristal lo deja tan
íntegro y sin lesion despues de haber pasado , como
íntegro era antes que por él pasara ; así Jesucristo,
que es llamado sol de justicia, al nacer de santa Ma
ría , que es mas limpia y hermosa que el mas her
moso y limpio cristal , no la hizo perder su hermo
sura y castidad virginal (como lo indica en la es
tampa aquel sol que á su lado izquierdo pasa por
aquellos cristales) , sino que antes bien la perfeccio
nó y hermoseó.
¡Ah, hijo mio! ¡cuántas gracias hemos de dar
continuamente á Dios por un tan grande beneficio
como fue él mismo hacerse hombre , para que se sal
ven todos los hombres, haciéndoles participantes de
la naturaleza divina y felices en el mismo Dios! ¡y
esto para siempre!!! Amemos, pues , siempre á Dios,
ya que él nos ha amado primero á nosotros : pues
que no solo nos ha criado , sí que tambien se ha dig
nado bajar de los cielos para redimirnos.
P. ¿Cuál es el tercer artículo del Credo?
H. Que fue concebido por obra del Espíritu Santo,
y nació de santa María Virgen.
P*. ¿Qué quiere decir que fue concebido por obra del
Espíritu Santo?
H. Que no fue concebido por obra de varon , sino
sobrenaturalmente , por virtud del Espíritu Santo.
P. ¿Qué quiere decir nació de santa María Virgen?
Estampa X,
Padeció bajo el poder de Poncio Pilatoi fue erueill-
cado, muerto y sepultado.
El apóstol Santiago el Menor.- 1. María santísima.- 2. El
Centurion. -3. Jesús sufriendo azotes. -i. Jesús en el sepulcro.-
S. El paciente Job figura de Jesús.- 6. Moisés con los brazos en
cruz.— 7. Joñas.
115 -
LECCIÓN OCTAVA.
Explicacion de la eslampa, y de la cuarta parte del Credo,
que es: Padeció bajo el poder de Poncio Pilato ; fue crucifi
cado, muerto y sepultado.
Mira, hijo mio, ¡ay! ¿no ves á nuestro buen Je
sús clavado ya en la cruz , y á su querida Madre
(n.° 1) en pié junto á ella, con san Juan, la Magda
lena y las otras Marías? ¡ Qué dolor ! ¿Ves ese solda
do ( n.° 2 )? es el Centurion , que al presenciar lo que
pasaba en la muerte de Jesús, poniéndose la mano en
la frente y reflexionando , exclamó : Verdaderamente
este era el Hijo de Dios. El Centurion lo refirió á Pi
lato, quien dió parte al Emperador de cuanto habia
sucedido en la muerte de Jesús , por lo que quería
que fuese contado en el número de los dioses del im
perio , y que se le erigiesen estatuas , porque lo con
sideraba mas que hombre. San Dionisio, que era uno
de los jueces del Areopago de Atenas, ningun cono
cimiento tenia de Jesucristo , y al ver lo que pasaba
en el dia de su muerte exclamó : O el Autor de la na
turaleza padece, ó la máquina del universo va á disol
verse. Tampoco falta quien asegura que los singula
res y raros peñascos de Monserrat son un efecto del
terremoto que sucedió en el dia que murió Jesús.
En el n.° 3 se representa el azotamiento de Jesús,
8*
— 116 —
y en el n.° í cuando lo colocaron en el sepulcro. En
lo alto de la estampa están los pasajes del Antiguo
Testamento , que ya indicaban lo que habia. de suce
der en el Nuevo y en la persona de Jesús. El primero
(n.* 5) es Job, que es una expresísima figura de Je
sús. El inocente Job sufrió , con paciencia rara , los
malos tratamientos con que lo afligió el demonio :
Jesús inocente sufrió con paciencia lo mucho que le
hicieron padecer los judíos instigados por el demo
nio. El otro (n.° 6) es Moisés, que viendo que por
los pecados del pueblo Dios los castigaba, enviando
contra ellos los amalecitas , dió órden á Josué que
tomase una division y fuése á atacarlos , mientras él
al dia siguiente se subiría á un monte vecino , tenien
do en su mano la vara que Dios le habia dado , la
cual por su virtud era figura de la cruz. Y á fin de
que esta figura fuese mas expresiva , permitía Dios
que cuando los brazos de Moisés , que tenia elevados
al cielo rogando por su pueblo , se le bajaban por la
fatiga , venciesen los amalecitas ; pero cuando Moi
sés los tenia levantados en forma de cruz , y tenien
do la figura de la cruz de Jesucristo en la mano , y
por lo mispio representándolo crucificado en el mon
te Calvario , entonces vencia el pueblo de Dios , y
derrotaba completamente á Amalee. Lo que se veri
ficó; porque echando esto de ver Aaron y Hur, que
estaban allí presentes , le sostuvieron los brazos , y
con esta actitud completaron la santa cruz de Cristo,
que tambien le sostuvo los brazos en ella clavados,
para que con su muerte el Amalee infernal quedase
completamente derrotado.
— 111 -
Ese que ves en la boca de la ballena (n.* 7) es
Jonás, figura de Jesús, como lo dice el mismo Sal
vador en san Mateo ( ' ) : Así como Jonás estuvo tres
dios y tres noches en el vientre de la ballena, asi estará
el Hijo dd Hombre tres dias y tres noches en el cora
zon de la tierra.
Se dice que padeció bajo el poder de Poncio Pi-
lato en prueba de la verdad de la pasion y muerte
de Jesús , segun explica san Pedro Crisólogo. Las pe
nas que Jesús padeció son innumerables : fue preso
con la mayor ignominia; fue azotado, abofeteado,
escupido, coronado de espinas, acusado falsamente,
y sin embargo de haber sido hallado inocente, fue
condenado por Pilato á morir en la cruz. Santo To
más dice, que Jesús padeció mas que todos los Már
tires juntos. Y á pesar de lo mucho que han dicho
de las penas de Jesús los Profetas , Evangelistas y
personas contemplativas, sin embargo muchas de
ellas se ignoran todavía y no se sabrán hasta el dia
del juicio universal ; en cuyo dia se publicarán , para
que los buenos tengan motivo para alabarlo , y los
malos queden confusos y corridos.
Tambien se dice en el Credo, que fue crucificado.
La muerte de cruz era el suplicio que imponian los
romanos, y ála par que la mas dolorosa, era la mas
infame. Este modo de morir lo quiso aceptar Jesús
para salvarnos y redimirnos, por muchos motivos :
voy á insinuarte algunos de los que señalan los san
tos Padres. Primeramente, era muy conforme á ra
zon, que así como la muerte nos vino de un árbol,
!') Matth. xir.tO.
- 118 -
así tambien de un árbol , como es la cruz , nos vinie
ra la vida. En segundo lugar, Jesús vino á ser me
dianero entre el cielo y la tierra , y hé aquí por qué
quiso ser enarbolado y colocado entre el cielo y la
tierra , conforme nos asegura , diciendo ( ' ) : Si yo
fuere alzado de la tierra, todo lo atraeré á mí mismo.
Tercero : Jesús es la piedra angular que ha de unir
las dos paredes, figura de los pueblos hebreo y gen
til, del Antiguo y Nuevo Testamento, y puesto en
la cruz tiene extendidos los brazos , para atraerlos
á sí con una y otra mano y formar esta union. Cuar
to: porque en los cuatro ángulos dela cruz están
figurados los cuatro ángulos de la tierra. Quinto :
porque en los cuatro extremos de la cruz están sig
nificadas las cuatro virtudes que de un modo espe
cial ejercitó Cristo en la pasion, cuales son : la hu
mildad, la obediencia, la paciencia y el amor. Es
inocente y señor, y sufre una muerte tan infame,
¡qué humildad!... Obedece al eterno Padre, obede
ce sin replicar á los jueces, y esto hasta la muerte,
¡qué obediencia!... Padece tan terribles tormentos
como un manso cordero, ¡qué paciencia!... Padece
por todos los hombres sin exceptuar los enemigos,
¡qué amor!...
Luego sigue en el Credo : muerto y sepultado. Es
ciertísimo que Jesús murió : para que todos nos con
venciésemos de que realmente habia muerto , quiso
ser enterrado y estar tres dias ó parte de ellos en el
sepulcro , habiendo sido antes amortajado.
¡ Ah ! si nosotros fijásemos atentamente nuestra
(') Joan, xii, ¡B.
- 119 -
consideracion en la pasion y muerte de este Hombre-
Dios, ¡cuán agradecidos le quedaríamos por lo mu
cho que padeció por nosotros ! Díme , hijo mio, si aho
ra te vieses preso y que te llevaban á fusilar , y sa-
liéndote uno al encuentro , dijese á los soldados :
Soltad á ese chico, que vaya á su casa , y fusiladme á mi
por él : ¿qué harías por una tal persona? ¡ Ah ! siem
pre que te acordases de tan grande favor , dirias :
Jamás se lo podré pagar, y estarías pronto para hacer
cuanto se te mandase en obsequio suyo , por costo
so que te fuese. Piensa, pues, que eso es lo que
hizo Jesús por tí. ¿Y no le estarás agradecido? Sí,
sí : ámale al buen Jesús : créele, jamás le ofendas,
porque ofendiéndole lo volverías á crucificar, como
dice san Pablo. ¡ Ah ! si se pensase en la muerte de
Jesús , nunca se pecaría. El remedio mas eficaz , dice
san Agustin , para no pecar, y el mejor medio para
alcanzar las virtudes , es la memoria de la pasion y
muerte de Jesús : medítala , pues , hijo mio , y de
esta suerte jamás pecarás , y adelantarás en la per
feccion.
P. ¿Cuál es el cuarto artículo del Credo?
H. Padeció baja el poder de Poncio Pilato ; fue cru
cificado , muerto y sepultado.
P. ¿Qué quiere decir padeció bajo el poder de Poncio
Pílalo?
H. Que Pilato fue el juez que le condenó á muerte.
P. ¿Qué quiere decir fue crucificado?
H. Que fue clavado en una cruz.
P. ¿Qué quiere decir muerto?
- 120 —
H. Que el alma se le separó del cuerpo.
P. ¿Qué quiere decir sepultado?
H. Que despues de muerto fue colocado en un se
pulcro.
Estampa XI.
Descendió á los infiernos, y al tercer din resucito
de entre los muertos.
El apóstol sanio ToMÁí. — 1. Jesucristo resucitado. — í. La
muerte.— 3. Jesucristo en el limbo. — i. El trigo, símbolo de la
resurreccion.— S. Parábola del trigo y la zitafla.
123 -
LECCIÓN NONA.
Explicacion de la estampa , y déla quinta parte del Credo,
que es: Descendió á los infiernos, y al tercer dia resucitó
de entre los muertos.
Mira, hijo, ¿ves en la estampa esa figura que se
eleva (n.° 1 )? ya conoces que es la de Jesús resuci
tado. Bajo sus piés tiene la muerte (n.° 2), á la que
estaba profetizado que le diria : O muerte, yo seré tu
muerte, y en efecto, á la muerte se la hizo morir,
dando vida á aquel á quien ella la habia robado , pues
que deja ya de ser muerte ; y esto es lo que hizo Je
sús resucitando. Mas abajo está el santo sepulcro , el
Ángel que aparta la losa , y los soldados que hacian
guardia.
Luego que murió Jesús , su alma , unida á la divi
nidad , descendió á los infiernos ó lugar inferior, en
donde estaban detenidas las almas de los santos Pa
dres, que no podian entrar en el cielo mientras que
Jesucristo no hubiese entregado el precio de la reden
cion: y esto lo verás en el n.° 3 , que representa á
Jesucristo en el acto que descendió al seno de Abra,
han , ó al limbo, á librar las almas de los santos Pa
dres que estaban esperando su advenimiento , cum
pliéndose así lo que David dijo (') : En tí esperaron
nuestros padres , y los libraste. Mira como los demo
lí Ftalm. xxi,5.
- 124 -
nios se escapan corridos y avergonzados : repara que
hay uno que tiene en la mano tres culebras , las cua
les significan los tres lazos de que se valen para
prender y enredar las almas , y estos son : el amor
á los deleites, el amor á los honores, y el amor al
interés; pero estas dichosas almas dicen ('): «El
«lazo se rompió, abriéronse las cárceles, y nosotras
«hemos quedado en libertad por los méritos de Jesu-
<ícristo.i>
Hay un lugar llamado infierno de los condenados,
á donde Jesucristo no bajó sino por su virtud , ha
ciendo sentir a los réprobos su incredulidad y mal¡T
cia : hay otro llamado purgatorio, al cual parece
descendió en cuanto al efecto para comunicar á aque
llas afligidas almas la esperanza de la salvacion;
mas al limbo de los sanios Padres descendió realmen
te y segun su esencia, dice santo Tomás, dándoles
la luz de la gloria. ¡Ah! ¡cuán agradecidas queda
rían á Jesús aquellas almas viendo lo mucho que
por ellas habia hecho y padecido, y el gran benefi
cio que las traia !
Esas espigas de trigo , que ves en el n.° 4 , son una
figura de la resurreccion física y mística. Jesucristo
en el sagrado Evangelio dice : Si el grano de trigo que
cae en la tierra no muere, él solo queda : mas si mu
riere, mucho fruto lleva (*). Jesucristo antes de su
muerte predicaba , curaba á los enfermos , arrojaba
de los cuerpos á los demonios, resucitaba los muer
tos ; pero cási era solo : despues murió y fue enter
rado, y habiendo nacido ó resucitado como un her-
{') Laquea* contritos e»t, et nos liberal! sumiis. — (') Joan, xn, 24.
- 125 —
mosísimo grano de trigo , ¡ qué espigas tan hermo
sas y abundantes ha producido, como son los Após
toles, Pontífices , Sacerdotes y todos los fieles! Tam
bien significan que nosotros , si vivimos segun la
mala inclinacion de la naturaleza, ningun fruto de
vida eterna producirémos , antes bien cometerémos
pecados; mas si procuramos morir resistiendo las
pasiones , reprimiéndolas y mortificándolas , y vivir
segun Jesucristo, producirémos mucho fruto de
buenas obras. Al otro lado de la estampa está re
presentada (n.° 5) la parábola del Evangelio, de
aquel campo en que nació trigo bueno y zizaña, to
do á un tiempo creció, y junto fue segado; pero el
amo mandó á los segadores que quemasen la ziza
ña, y que el buen trigo lo guardasen en el grane
ro. En esta parábola el mundo es el campo en que
Jesucristo por sí , y por medio de sus enviados , ha
sembrado el buen trigo , que son los buenos cristia
nos, y la zizaña son los malos; los Angeles son los
segadores , y el mismo Jesucristo es el amo , que en
el dia de la resurreccion universal , ó del juicio , man
dará á los Ángeles que arrojen á los malos al fuego
del infierno , y que á los buenos los lleven como tri
go bueno á los graneros de la patria celestial.
Por lo tanto , hijo mio , has de procurar vivir bien
y santamente ; de lo contrario te perderías para siem
pre : ten presente lo que dice san Pablo : Si habeis
resucitado con Cristo, por medio del Bautismo, ó de
una buena confesion , buscad las cosas que son de ar
riba; del cielo... no penseis en las de la tierra (').
(>) Cotos. 111,1,2.
— 126 —
La resurreccion de Jesucristo es una de las prue
bas mas convincentes de que es Dios y hombre ver
dadero , y que por consiguiente es divina la doctrina
que ha enseñado , y divina la religion que ha esta
blecido : de suerte que sin pararnos en las profecías
que lo anunciaron como Dios , ni en los milagros
que obró en prueba de su divinidad , como él mismo
decia (') : Aunque á mí no me querais creer, creed á
las obras; aun cuando en su vida y muerte no hu
biese dado unas pruebas tan claras de ser Dios , co
mo reconocía el mismo Rousseau , cuando decia :
«Si la vida y muerte de Sócrates son de un sábio , la
«vida y muerte de Jesucristo no pueden ser sino de
«un Dios ;» digo que aun cuando á favor de la divi
nidad de Jesucristo no hubiese estas y otras pruebas,
la sola de la resurreccion es mas que suficiente.
Muchas veces habia dicho Jesús que moriria ; pero
tambien anadia que al tercer dia resucitaría : y esto
no lo decia á los Apóstoles únicamente , sí que tam
bien á sus enemigos los mas encarnizados ; hasta lle
gó un dia á decirles , que el templo de su cuerpo
seria destruido , pero que él en tres dias lo reedifica
ría ; y al pedirle sus enemigos una prueba de la divi
nidad de su mision , les contestó : La generacion mala
y adulterina señal pide, mas no le será dada otra que
. la de Jonás profeta. Porque asi como Jonás estuvo tres
dias y tres noches en el vientre de la ballena , y despues
salió vivo de él , así estará el Hijo del Hombre tres dias
y tres noches enterrado en el corazon de la tierra, pero
despues resucitará (*). Tan convencidos estaban los
(') Joan. x,38. — (') Hatth. xn, 39,40.
— 127 —
enemigos de Jesucristo de que con estas palabras
indicaba su resurreccion , que en fuerza de este con
vencimiento pidieron soldados á Pilatopara custodiar
su sepulcro ; porque decian , no sea que vengan sus
discípulos, y lo hurten, al cuerpo de Jesús, y digan
á la plebe: Resucitó de entre los muertos; y será el
postrer error peor que el primero ('). ¡Oh adorables
designios de Dios ! Los soldados puestos por los ene
migos de Jesucristo para guardar el sepulcro , fue
ron los primeros testigos de su resurreccion. Míra
los , hijo mio , y repara cuán aturdidos y llenos de
espanto están. Ya ves, pues, como se cumplieron
las profecías.
Tambien has de advertir que se resucitó á sí mis
mo por su propia virtud ó poder, como dice santo
Tomás ; y esta virtud ó poder habia de ser entera
mente divino , porque el poder ó virtud humana no
llega á tanto , pues que con la muerte acaba. Ó sino
que te citen un hombre , por valiente y sábio que
haya sido , que haya sabido ni podido resucitarse á
sí mismo.
Conociendo , pues, que Jesús es Dios , adóralo co
mo á Dios , respeta y obedece sus preceptos como
divinos : sigue su religion como divina y única en
que te puedes salvar , porque así como no hay sino
un solo Dios verdadero , tampoco hay ni puede ha
ber mas que una verdadera religion , fuera de la cual
por consiguiente nadie puede salvarse.
Procura vivir bien y santamente , y si en la vida
imitas á Cristo , tambien lo seguirás en la resurrec-
(') Matth. xxvii , 64.
— 128 —
cion en el dia del juicio universal, ó final : él fue el
primero en resucitar para no volver á morir ; como
cabeza y rey que es de los predestinados , fué ade
lante ; y para darnos una muestra de lo que pasará
con nosotros y con nuestros cuerpos, que tendrán
los cuatro dotes, que son: impasibilidad, sutileza,
agilidad y claridad, míralo todo resplandeciente,
como nada le sirve de obstáculo, pues que sale del
sepulcro sin quitar antes la piedra que lo cubría ; y
si el Ángel la quitó, fue despues de haber ya resu
citado , pasando ó trasladándose en un momento de
un lugar á otro , y sin poder ya volver á padecer ni
morir.
P. ¿Cuál es el quinto artículo del Credo?
H. Descendió á los infiernos , y al tercer dia resucitó
de entre los muertos.
P. ¿Qué quiere decir descendió á los infiernos?
H. Que el alma de Cristo, despues de muerto, des
cendió al seno de Abrahan para libertar las almas
santas que esperaban su venida.
P. ¿Se mostró en otros lugares, álo menos en cuan
to al efecto?
H. Sí , se mostró en el infierno de los condenados
como vencedor y como juez, y en el purgatorio
como consolador.
P. ¿Qué quiere decir resucitó al tercer dia de entre
los muertos?
H. Que al tercer dia despues de muerto, el alma
volvió á juntarse al cuerpo.
Estampa XII.
gobio a loa cielos , y esta, sentado a la diestra de Dios
Padre todopoderoso.
El apóstol san Bartolomé. — 1. Jesucristo.— 2. Los Apóstoles.-
3, El eterno Padre que dice á Jesucristo : Siéntate i mi dertcha.
— 131 —
LECCIÓN DÉCIMA.
Explicacion de la estampa, y de la sexta parle del Credo,
que es: Subió á los cielos, y está sentado á la diestra de
Dios Padre todopoderoso.
Mira, hijo mio, ¿ves la figura n.° 1 de la estam
pa? es la de Jesús que despues de cuarenta dias de
haber resucitado sube á los cielos. Despues de su re
surreccion se apareció repetidas,veces á sus queridos
Apóstoles y discípulos ; los animaba é instruía , y
finalmente los llevó al monte de las Olivas ú Olívete,
y á las doce del dia á poca diferencia comenzó á ele
varse, y con su propia virtud divina subió á los cie
los , semejante al águila , dice Bercorio , que en vir
tud de sus propias alas se levanta tambien. San Justi
no mártir hace esta comparacion : así como el sol le
vanta de la tierra los vapores y con sus brillantes
rayos los convierte en nubes las mas hermosas , en
cierto modo hizo otro tanto el sol de la divinidad de
Jesucristo ; levantó de la tierra su humanidad , con
virtiéndola en admirable hermosura con su virtud.
Esos que ves ahí bajo (n.° 2) son los Apóstoles :
mira cuán admirados y extasiados quedan... no su
pieron salirse de allí hasta que dos Ángeles se lo ad
virtieron. Si bien reparas, en la montaña están mar
cadas las plantas de los pies de Jesucristo, las que
— 134 —
quiso que quedasen como un sello de esta verdad, v
se conservan aun en nuestros días.
Tambien se dice, y así hemos de creerlo, que fué
á asentarse á la diestra de Dios Padre todopoderoso.
Mira como el eterno Padre (n.° 3) lo toma por la
mano, y le señala el trono en que ha de sentarse, y
le dice aquellas palabras proféticas de David ( ' ) : Dijo
el Señor Dios Padre á mi Señor Dios Hijo : siéntate á mi
diestra. Quisiera que hicieses ó parases tu atencion
cuando dices estas palabras : y está sentado á la diestra.
Estas palabras está sentado sirven para indicar la su
prema autoridad que Jesucristo tiene sobre todas las
criaturas como Rey que es de cielos y tierra. Y es
tas otras : á la diestra de Dios Padre todopoderoso sir
ven para enseñarnos que Jesucristo es verdadero
Dios, y que como Dios es igual al Padre eterno en
poder, gloria, majestad y demás atributos; pero no
en cuanto hombre , aunque como tal es mas grande
que todos los bienaventurados del cielo. Sin embar
go, como la humanidad de Cristo está unida con la
persona divina , donde quiera esté la divinidad de
Cristo en la gloria, allí está tambien la humanidad,
y como la divinidad está sentada á la diestra de
Dios , tambien allí está la humanidad : así como un
emperador que se pone el manto y con él se sienta
en el trono ; que aun cuando el manto no es el em
perador, basta que lo lleve, para que donde se sien
te tambien esté él : lo mismo se ha de decir de la
humanidad de Jesucristo, que está allí donde está la
divinidad, en el trono de la gloria, aunque no por
(') Dlxit Dorninus Domino meo : Sede ii dextris meis.
— 133 —
esto esté en todos los otros lugares donde está la di
vinidad ; porque la humanidad no es inmensa como
la divinidad.
San Juan nos dice : Tenemos un abogado delante de
Dios Padre, que es Jesucristo, el cual siempre vive
para interceder por nosotros; al efecto conserva abier
tas las cinco llagas de sus manos , piés y costado , que
cual otras tantas bocas siempre están suplicando por
nosotros. Por lo tanto, hijo mio, has de tener una
grande confianza en Dios por Jesucristo ; pero acuér
date que desde ese trono de gloria en que está sen
tado, de continuo te está mirando, y ve hasta tus
mas recónditos pensamientos y todos los deseos de tu
corazon. Procura por lo mismo vivir de una manera
que sea digna de Dios , y que aquellos ojos purísimos
te puedan mirar siempre con complacencia.
San Estéban, mientras lo apedreaban, dijo á los
judíos , que veia á Jesús que estaba en pié á la diestra
de la virtud de Dios ( ' ) : sobre lo que debo advertirte,
que en el Credo decimos que está sentado, para
indicar que su poder es igual al del Padre , y san
Estéban dice en pié, para que sepamos que su cui
dado y providencia sobre los que le aman es muy
grande , y que está en pié para auxiliar á los que
pelean por su honor , como lo hacia san Estéban.
Piensa bien , hijo mio , en lo que dice el Profeta ( 2 ) :
El Señor desde el cielo te está mirando; no le ofendas;
antes bien pelea con todo esfuerzo contra los enemi
gos de tu alma, que son , mundo , demonio y car
ne. Ten présente que no será coronado sino el que
(') Act. Vil, 53. — (') Dominus de coelo prospexit.
— 134 -
legítimamente habrá peleado. No te espante la ten
tacion : piensa que no será mas fuerte de lo que
querrá Dios, que es tu Padre, y que te dará la gra
cia para salir victorioso ; pero si por cobardía te de
jas vencer , te haces indignó del cielo y reo de eterna
condenacion.
P. ¿Cuál es el sexto artículo del Credo?
H. Subió á los cielos , y está sentado á la diestra de
Dios Padre todopoderoso.
P. ¿Qué quiere decir subió á los cielos?
H. Que por su propia virtud ascendió á los cielos,
cuarenta dias despues de haber resucitado.
P. ¿Qué quiere decir está sentado á la diestra de Dios
Padre todopoderoso?
H. Que en cuanto Dios tiene igual poder y gloria
que el Padre, y en cuanto hombre es jsuperior á
toda criatnra.
Estampa XIII.
Desde «lli ha de Teñir á juzgar a los vivos y A los
muertos.
El apóstol san Mateo. — 1. El Ángel que toca la trompeta y di
ce: Levantaos, muertos; venid á juicio.— 2. Este presenta el pro
ceso de los malos. — 3. Con el látigo los hace comparecer. — i. Los
buenos.
— 137 —
LECCIÓN UNDÉCIMA.
Explicacion de la estampa, y de la séptima parte del Credo,
que es: Desde allí ha de venir á juzgar i los vivos y á los
muertos.
Ahí tienes, hijo mio, esta estampa que te repre
senta el juicio final. Para que mejor lo entiendas has
de saber que habrá dos juicios : uno particular, que
será al momento de la muerte de cada uno de nos
otros , y en el cual Jesucristo nos tomará exacta cuen
ta de todo ; por cuyo motivo nos exhorta en su Evan
gelio que estemos siempre preparados , porque ven
drá cuando menos lo pensemos, y á cada uno se le
premiará segun sus obras : y otro universal, en el
cual al fin del mundo Jesucristo nuestro Señor par
tentizará á todas las gentes nuestras buenas ó malas
obras y nuestra sentencia de salvacion ó condena
cion , el cual se verificará en el valle de Josafat , como
parece darlo á entender un texto del profeta Joel ( ' ).
Este valle está situado entre el monte de las Olivas,
llamado Olívete, en el cual está el huerto de Getsc-
maní , en donde Jesús dió principio al misterio de
nuestra Redencion , y el Calvario , en donde lo com
pletó. En dicho valle se verificará el juicio universal
para mayor confusion de los pecadores , que léjos de
(•) Joel, ni,2.
- 138 -
aprovecharse del gran beneficio del misterio que en
los montes á él vecinos , Olívete y Calvario , se rea
lizó, han correspondido con tan negra ingratitud.
Que habrá un tal juicio, no puede dudarse, por
que es de fe. Lo afirmaron los Ángeles el dia de la
Ascension del Señor , cuando dijeron á los Apóstoles :
Así como lo habeis visto subir al cielo, dia vendrá en que
lo veréis volver. El mismo Jesucristo lo dijo , no solo
á sus Apóstoles y amigos, sino tambien á sus ene
migos reunidos en concilio en la casa de Caifas :
Os declaro, les dijo , que un dia veréis al Hijo del Hom
bre sentado á la diestra de la majestad de Dios, y que
vendrá sobre las nubes del cielo.
El fin que Dios se propone con este juicio es su
mayor gloria y la de sus Santos , y la confusion de los
pecadores. Dios nuestro Señor dará una especie de
cuentas públicas , y todo el mundo verá la equidad y
justicia con que ha procedido ; por qué ha permitido
penas y trabajos á los justos , y ha concedido pros
peridades á los malvados.
Entonces se le restituirá el honor que le han qui
tado los judíos, los malos cristianos y demás peca
dores; y ya que no han querido respetarlo por su
amor, lo respetarán por temor, al verlo con tanta
grandeza, y al observar como sobre aquella cara
que afearon con bofetones y escupiduras brilla la
majestad de todo un Dios.
Los Santos que en este mundo han sido despre
ciados , perseguidos y muertos , se verán honrados y
alabados de Dios á la presencia de todo el mundo,
estando sentados como jueces , para juzgar á los mis
— 139 -
mos ángeles apóstatas , á lo menos aquellos que por
seguir á Jesucristo lo habrán abandonado todo. Los
pecadores quedarán confundidos , los soberbios se
rán humillados, los deshonestos descubiertos, los
hipócritas manifiestos, y todos públicamente que
darán avergonzados , y tales cuales han sido acá en
la tierra á los ojos de Dios.
Los buenos y los malos , con las obras que han
hecho, y con lo bueno que han omitido, han dejado
en este mundo una heredad plantada , que en bien
ó en mal ha continuado fructificando, y aumentan
do el premio ó castigo ; mas en el juicio se le dará el
finiquito, pues que entonces se verá todo el bien que
han hecho los justos , y todo el mal de los malvados.
Á mas de que, como en el juicio particular no se juz
ga, premia y castiga sino el alma, era consiguiente
que en el universal se juzgue tambien al cuerpo, á
fin de que así como fue compañero del alma en el
bien ó en el mal , lo sea tambien en el premio ó cas
tigo.
El modo con que se ejecutará este juicio es el mas
terrible y espantoso que se puede imaginar; diré
mejor, no es posible imaginarse lo espantoso de este
juicio, según se infiere de la descripcion que hacen
de él los Profetas , los Evangelistas , Apóstoles y san
tos Padres. Á él precederán algunas señales que se
irán reproduciendo hasta que llegue el gran dia de
la cuenta pública. El sol se apagará ; la luna tam
poco dará su acostumbrado resplandor; las estrellas
del cielo caerán ; todo el firmamento se conmoverá ;
en la tierra habrá grandes terremotos , y por todas
— 140 —
partes reinará una confusion y un terror el mas gran
de. Despues de haberse anunciado con las cosas mas
horrorosas en el cielo , tierra y mar, vendrá aquel
fuego abrasador que reducirá á cenizas las plantas,
árboles, animales, palacios, jardines, villas, ciuda
des y todo cuanto la industria del hombre ha fabri
cado sobre la tierra , como afirma el profeta Joel y
tambien san Pedro : este fuego abrasará á todos los
hombres , buenos y malos , con la diferencia que los
buenos por medio de él quedarán enteramente pu
rificados, y los malos comenzarán á sentir ya su
castigo.
¡ Qué silencio tan grande reinará en todo el mun
do entonces!... Mira la estampa: ¿ves, hijo mio,
ese Ángel, n.° 1? representa el acto en que tocan
do la trompeta dará un grito que se oirá por todas
las partes del orbe, diciendo: Levantaos, muertos:
venid ájuicio... Así como al principio del mundo
Dios hizo, en virtud de su palabra omnipotente, que
existiesen las cosas que antes no existian , en el dia
del juicio, en virtud de esta misma palabra pronun
ciada por el Ángel , hará que vuelvan á existir aque
llos cuerpos que antes existian, aunque en aquel
entonces se hallen consumidos. Al grito de esta im
periosa voz, saldrémos todos de una edad juvenil,
ora hayamos muerto niños , ora ancianos , y sin im
perfecciones de individuo ni de naturaleza, como
dice santo Tomás , de suerte que ninguno estará cie
go, sordo ni mudo, ni tendrá otra imperfeccion algu
na, sino que cada uno resucitará con aquella estatu
ra y perfecciones correspondientes á su propia espe-
- 141 -
de, y esto tanto si hemos sido buenos como malos.
Las almas saldrán de sus destinos , y pasarán á
animar los mismos cuerpos que animaron antes...
¡Cuántas cosas les dirán !... ¡ Oh , maldito seas, cuer
po mio, dirá el alma del condenado, que por rega
larte y haberme sido rebelde , he padecido tantos tor
mentos y he de padecerlos eternamente! ¡Maldita
seas tú , alma mia , responderá el cuerpo, que por no
haberme mortificado y domado como podias y debias,
tendré ahora que sufrir por tu culpa tan horrendas
penas ! Pero ¡ cuán diferente será el coloquio del
alma y del cuerpo de los justos! ¡qué bendiciones
se darán el uno al otro ! Bendito seas , cuerpo mio,
dirá el alma, porque me ayudaste á merecer la glo
ria de que he gozado : bendito porque te dejaste
mortificar, y te sujetaste gustosamente á obedecer y
cumplir con alegría todo lo que mandaba Dios. Alé
grate , pues , que el tiempo de los trabajos ha pasado
ya, y llegó el del descanso : muerto y enterrado fuis
te; mas ahora vas á vivir con grande gloria : alabe
mos juntos á Dios , porque juntos hemos de reinar
por toda la eternidad. ¡Qué efectos tan diferentes
causarán en sus cuerpos las almas de los justos de
las de los pecadores!...
Luego vendrán los Ángeles y separarán los unos
delos otros : hasta los colocarán por clases. Despues
se presentará Jesucristo con gran poder y majestad,
precediéndole el real estandarte de la cruz , que lle
varán los Ángeles, acompañado de la santísima Vir
gen María, de los Apóstoles y demás Santos. Abri-
ranselos libros de las conciencias, que, como ves,
— 142 —
están junto al Señor, y segun lo que en ellos hayan
escrito nuestras palabras, pensamientos, obras y
omisiones, juzgara, diciendo despues á los buenos:
Venid, benditos de mi Padre, á poseer el reino del
cielo , que os está preparado desde la creacion del mun
do. Luego manifestará á todo el mundo la fidelidad
con que han observado su ley y las buenas obras
que han hecho, y llenos de .júbilo irán al cielo...
pero á los malos les dirá : Apartaos de mi, malditos;
id al fuego eterno, que está preparado para el diablo;
ya que no habeis querido seguirme á mí sino al dia
blo, idos con él ; id en hora mala, en el infierno ar
deréis eternamente.
Mira, hijo mio, ¿ves los demonios? El uno (n.° 2)
presenta la lista de las maldades que han cometido
los pecadores, el otro (n.° 3) los guarda con el lá
tigo en la mano como perros rabiosos : ¡ así pagan á
los que les sirven! Al otro lado (n.° 4) como man
sos corderitos y ovejas están los buenos , á los que
los Ángeles acompañan al cielo. Por tanto, hijo mio,
procura vivir bien y santamente, para que tambien
un dia, acompañado de ellos, puedas subir allá,
que es la que te deseo.
P. ¿Cuál es el séptimo artículo del Credo?
H. Desde allí ha de venir á juzgar á los vivos y á los
muertos.
P. ¿Qué quiere decir desde allí ha de venir á juzgar
á los vivos y á los muertos?
H. Que el dia del juicio bajará del cielo para juzgar
á todos.
Estampa XIV.
Creo en el Espirita Santo.
1. El Espíritu Santó.— 2. La Santísima Virgen.
145 -
LECCIÓN DUÓDÉCIMA.
Explicacion de la eslampa, y de la octava parle del Credo,
que es : Creo en el Espíritu Santo. .
Hijo mio , en esta estampa verás representado el
Espíritu Santo (n.° 1 ) en forma de paloma y de len
guas de fuego; pero esa Señora que ves en el n.° 2
y demás hombres, son la santísima Virgen y los
Apóstoles , sobre los cuales vino visiblemente el di
vino Espíritu.
El Espíritu Santo es la tercera Persona de la san
tísima Trinidad, que procede del Padre y del Hijo,
y tiene los mismos atributos que ellos dos, porque
tiene la misma divinidad , por cuya razon decimos y
creemos que el Espíritu Santo es Dios.
Este es, pues, el nombre propio de la tercera Per
sona de la santísima Trinidad ; así como la primera
se llama Padre, y la segunda Hijo, la tercera se lla
ma Espíritu Santo, conforme nos lo enseña en el sa
grado Evangelio el que lo sabe bien, que es Jesu
cristo, cuando mandó á sus discípulos que fuésen por
el mundo á predicar el santo Evangelio á todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo ('). Lo mismo dice san
(i) Hattb. xxviii.
10
- 146 -
Juan : Tres son los que dan testimonio en el cielo : el
Padre, el Verbo, ó Hijo, y el Espíritu Santo.
Preguntarásme quizas : ¿por qué se llama Espí
ritu Santo la tercera Persona de la santísima Trini
dad , siendo así que el Padre es espíritu , el Hijo es
espíritu, son espíritus los Ángeles, y espirituales
nuestras almas , así como es santo el Padre , santo
el Hijo, santos los Angeles buenos, y santos tantos
hombres y mujeres que están en el cielo? ¿Qué di
ferencia hay entonces entre la tercera Persona de la
santísima Trinidad y estos dichos espíritus santos?
Yo te lo diré , hijo mio, pero no de modo que lo com
prendas perfectamente, sino de modo que no con
fundas la tercera Persona con esotras cosas : es cierto
que todas son espíritus , pero es precisamente por
que son espirituales ; mas la tercera Persona se llama
Espíritu, porque además de ser espiritual como el
Padre y el Hijo , y mas perfectamente aun que los
Ángeles y almas, es el término del amor del Padre
y del Hijo ; y este amor es cierta espiracion de la vo
luntad ó impulsion hácia la cosa amada, y de esta es
piracion toma el nombre de Espíritu Santo, que es
lo mismo que decir espirado santamente. Es cierto
tambien que todas las cosas dichas son santas, el Pa
dre y el Hijo por naturaleza, y los Ángeles y hombres
por participacion ; pero la tercera Persona se llama
santa de un modo especial que no conviene á los de
más, esto es, porque es espirada santamente, y así con
esta palabra Santo añadida á la palabra Espíritu de
signamos la suma pureza del amor, del cual procede
la tercera Persona, y se distingue de las criaturas in-
— 147 —
telectuales , de los Ángeles y almas. Por consiguien
te , procediendo la tercera Persona de dicha espira
cion activa del Padre y del Hijo, resulta que este
nombre Espíritu Santo no es un nombre comun á
todas las cosas santas dichas espíritus , sino propio y
personal de la tercera Persona de la santísima Tri
nidad ; como lo es á la primera llamarse Padre, y á la
segunda llamarse Hijo. Lo que no entiendas, créelo.
Tambien esta Persona de la santísima Trinidad se
llama Espíritu Santo, por excelencia, quiero decir,
porque es sumo espíritu y sumamente santo, y autor
de todos los espíritus criados y de toda santidad. Para
que lo entiendas mejor, te lo explicaré con un símil.
Solo al Sumo Pontífice damos el nombre de Padre
Santo, aun cuando otros , como los cardenales, obis
pos y sacerdotes , sean padres espirituales , y que por
razon de su conducta ejemplar, ó por razon de su
oficio sean santos : y así cuando al primero llamamos
Santo Padre , no lo hacemos por negar que otros sean
padres y tambien santos , sino porque á él le com
pete por excelencia el tal nombre , ya por ser cabeza
de todos los otros padres, ya porque ha de ser mas
santo que todos por su mas arreglada conducta, co
mo lo es por oficio , á fin de representarnos digna
mente la persona de Cristo, cuyas veces hace en la
tierra.
Igualmente este divino espíritu se llama Santo,
porque nos santifica, dándonos su gracia y habi
tando en nuestros corazones. Así como al Padre se
le atribuye la omnipotencia y al Hijo la sabiduría, al
Espíritu Santo se le atribuye la santificacion de los
10*
- 148 -
hombres , á los cuales comunica la santidad , porque
es un espíritu de amor y de caridad. ¡ Qué cosas tan
admirables podría decirte si tratase de explicarte lo
que sobre este particular ha obrado el Espíritu San
to, principalmente en la Iglesia católica ! ¿Quién hizo
de unos rudos pescadores unos Apóstoles tan sábios
y tan grandes , y de unos cobardes unos tan celo
sos predicadores del Evangelio? El Espíritu Santo.
¿Quién llenó de un tan increíble valor el corazon de
los Mártires? El Espíritu Santo. ¿Quién iluminó á
los santos Doctores y Pontífices de la Iglesia ; quién
formó el fragantísimo lirio de tantos millones de Vír
genes y ha santificado á todos los Santos? El Espíritu
Santo. Con el fuego de su caridad consumió cuanto
en ellos habia de impuro y defectuoso; con sus do
nes y virtudes, cooperando ellos, los dispuso para
ser felices en el cielo eternamente. Y ¿quién vivi
fica , sostiene y santifica la santa Iglesia católica, es
posa de Jesucristo , y la adorna para presentarse dig
na de su Esposo celestial, sino el Espíritu Santo?
Sepas , hijo mio, que aunque en la estampa el Es
píritu Santo está representado en forma de paloma,
y aunque en otras partes cási siempre se le repre
senta así , no es porque tenga esta figura , pues que
los espíritus no tienen ninguna , lo cual es exclusi
vamente propio de los cuerpos , sino porque á veces
la toman para acomodarse á nuestro modo de cono
cer las cosas , que es por medio de los sentidos, como
dicen los filósofos : todo nuestro conocimiento depende
ó trae su origen de los sentidos. Píntase , pues , el Es
píritu divino en forma de paloma por dos razones :
— 149 —
primera, porque así se apareció en el rio Jortlan so
bre Jesucristo cuando este fue bautizado, y tambien
sobre el hombro de san Gregorio y sobre la cabeza
de santa Catalina de Sena ; segunda , para darnos á
entender con las propiedades de la paloma los efec
tos que produce en nosotros. La paloma es sencilla,
mansa, pura, celosa y fecunda: cabalmente estos son
los efectos que en las almas causa el Espíritu San
to : las hace sencillas , mansas , puras , celosas de la
mayor gloria de Dios en su propia santificacion y en
el bien de los prójimos : las hace fecundas en virtu
des y en palabras , para hacer nacer á otras á la vida
de la gracia ó convertirlas de sus culpas y pecados,
y hacerlas crecer en la práctica de las virtudes.
Si lo reparas, en la estampa el Espíritu divino está
sobre los Apóstoles en figura de lenguas de fuego.
Esta figura de lenguas manifiesta el efecto que causó
en los Apóstoles , comunicándoles una elocuencia to
da divina , á la cual no podian resistir sus enemigos ;
y el fuego significa el ardor de la caridad que les co
municó, y la luz sobrenatural con que les hizo cono
cer todos los misterios de Jesucristo y de su Iglesia,
y hé aquí por qué nos dicen cosas tan sublimes.
Tambien has de saber que las que viven santa
mente ó están en gracia de Dios, dice el apóstol san
Pablo , son templo de Dios , y que el Espíritu Santo
habita en sus corazones ; y por esta razon , general
mente hablando , con cualquier pecado mortal que
se cometa , se viola fel templo del Espíritu divino ;
pero si el pecado es de impureza , se viola de un
modo especial, de suerte que el divino Espíritu se
— 150 —
ve con* precisado á marchar y ceder el lugar al de
monio, espíritu infernal y de inmundicia. Por lo
tanto , hijo mio , no peques jamás ; aborrece sobre
todo la impureza, y huye de ella cual de la vista de
la serpiente : seas devoto de la santísima Virgen Ma
ría, que es la Esposa del Espíritu Santo; para que
por su mediacion te conceda este divino Espíritu sus
dones y produzca en tí sus admirables frutos.
P. ¿Cuál es el octavo artículo del Credo?
H. Creo en el Espíritu Santo.
P. ¿Qué quiere decir creo en el Espíritu Santo?
H. Que el Espíritu Santo es la tercera persona de la
santísima Trinidad en quien creo.
Estampa XV.
La santa iglesia católica.
El apóstol san Felipe.—1. La figura de la iglesia.—2. El Espíritu
Santo que rige y gobierna la Iglesia.—3. La verdadera Religion.—
4. Perseguidores de la Iglesia.
— 153 -
LECCIÓN DÉCIMATERCIA.
Explicacion de la eslampa, y de la novena parle del Credo,
que es : La santa Iglesia católica.
¿Ves, hijo mio, ese hermoso edificio n.° 1? es
figura de la Iglesia. Pero como ese edificio y esta
palabra Iglesia te podrían causar alguna confusion,
supuestas tus infantiles ideas, voy á explicarte uno
y otra , á fin de que sepas lo que confiesas cuando
dices el Credo. Al hablar de la Iglesia, pues, no te
presento esa estampa , para que en aquel edificio en
tiendas que cuando decimos creo la santa Iglesia ha
blamos de la iglesia material , ó del lugar en donde
nos reunimos los fieles para pagar á Dios aquel tri
buto de amor, honor y obsequio que le debemos, lo
cual se llama Religion , no ; porque en este sentido
la iglesia es lo mismo que templo, casa de Dios, ó
casa de oracion, sino que con aquellas palabras con
fesamos que creemos la formal Iglesia de Jesucristo,
que es lo mismo que una sociedad ó congregacion de
los fieles reunidos por la profesion de una misma fe,
por la participacion de unos mismos Sacramentos, y
por la sumision á los legítimos Prelados, principal
mente al romano Pontífice, su Cabeza visible , á quien
reconocen como Vicario de Jesucristo, que es su Cabeza
invisible. Y asi esa Iglesia, que creemos, es un cuer
— 154 -
po moral , como si dijéramos el reino de Jesucristo,
que tiene por Cabeza visible al Papa y por Cabeza
invisible al mismo Jesucristo, de quien no solo toma
el nombre de cristiano, sí que tambien recibe la vida
por el Bautismo, y su conservacion y perfeccion por
medio de los demás Sacramentos; y los Prelados le
gítimos con el Papa son los que están encargados
por el mismo Jesucristo para comunicarnos su vo
luntad, y de que esta sociedad esté arreglada, la
cual hacen con las leyes , así como tambien de velar
sobre el depósito de la fe , que son las verdades que
él vino á enseñarnos. Ya ves, pues, que ese edificio
te lo presento únicamente para hacértelo de algun
modo sensible.
Para ser miembro de esa congregacion , para ser
un verdadero hijo de esa Iglesia de Jesucristo, y por
consiguiente un verdadero católico, son indispensa
bles tres cosas : primera, estar bautizado; segunda,
profesar la misma fe que esa iglesia profesa , que es
la católica , y tercera , obedecer á los legítimos Pre
lados, especialmente al Sumo Pontífice de Roma.
En primer lugar debes estar bautizado, porque el
Bautismo nos engendra en Jesucristo, y por esta ra
zon es y .se llama la puerta de la Iglesia y de los de
más Sacramentos , no siendo de consiguiente hijos
de Jesucristo, ni miembros de la Iglesia , ni católi
cos, los paganos y judíos, pues que no están bauti
zados. Los que no profesan la misma fe que la Iglesia,
se llaman y son herejes , y los que no obedecen á los
legítimos Prelados, especialmente al Sumo Pontífi
ce , se llaman y son cismáticos , los cuales, aun cuan-
— 155 -
do estén bautizados , se han separado de la Iglesia
católica por sus errores é inobediencia. Los herejes
y cismáticos son como un miembro separado del
cuerpo, ó como una rama separada del árbol. Y ¡ qué
desgraciada suerte les aguarda ! porque así como un
brazo separado del cuerpo ya no sirve sino para ser
enterrado, y una rama cortada y separada del árbol
no da fruto , y solo es buena para el fuego ; así los
herejes y cismáticos, como miembros separados del
cuerpo de la Iglesia católica , y como ramas cortadas
de este árbol de vida , ya no sirven para dar frutos
saludables, sino para ser enterrados en la sepultura
del infierno, y para ser abrasados en las llamas de
aquel fuego devorador.
¿Adviertes sobre el edificio, que te dije ser figura
de la Iglesia, al Espíritu divino en forma de palo
ma, n.° 2? Esto significa que la Iglesia católica es
regida y gobernada por el Espíritu Santo, conforme
á la promesa de Jesucristo ( ' ) : El Espíritu de ver
dad... inorará con vosotros, y estará en vosotros, y
durará hasta el fin del mundo ; y esas llamas ó len
guas de fuego que lo rodean , son los siete dones que
derrama sobre la Iglesia y sobre los fieles.
Esa figura, n.° 3 , que en una mano tiene un cá
liz, en otra un corazon que arroja llamas, y en los
piés un áncora, representa la religion verdadera,
reina de las virtudes morales. Las tres cosas que tie
ne la figura significan las tres virtudes teologales,
con las que los fieles se dirigen directamente á Dios ;
el cáliz significa la fe, el áncora la esperanza, y el
(') Joan, «v, 17.
— 156 -
corazon que arroja llamas la caridad para con Dios
y para con el prójimo, y en ellas debe ejercitarse un
verdadero católico.
¿Reparas en esa turba que está delante del edifi
cio que te he dicho ya representaba la Iglesia, n.° 4?
significa los cismáticos, los herejes, impíos, genti
les y todos los perseguidores que ha tenido y tendrá
la verdadera Iglesia. Al efecto, observa que llevan
instrumentos para destruir y acabar con ella y sus
hijos ; la antorcha que lleva este , no es para ilumi
nar, sino para incendiar ; las lanzas, espadas y flechas
de los otros son para matar y acabar con el nombre
cristiano. Además de las armas se valen de escritos
heréticos , impíos , subversivos é inmorales , y esto es
lo que significan aquellos libros. ¿Reparas mas abajo
aquella mala bestia , de que nos habla san Juan en
el Apocalipsis? significa los siete vicios capitales, con
secuencia necesaria de las malas doctrinas y perver
sas máximas. Significa además los siete tiranos prin
cipales que han perseguido al Cristianismo, y tam
bien las siete batallas que da el demonio á las almas
que caminan por el camino de la perfeccion; pero,
gracias á Dios , ha quedado vencido, porque escrito
está que las puertas del infierno, que son los pecados,
pues que por ellos entran muchos en aquel lugar de
tormentos, no prevalecerán contra la Iglesia católica ;
y aun cuando contra ella se conjuren todos sus ene
migos cual una tempestad la mas horrorosa , siem
pre aparecerá el esplendor de su divinidad ; y esto es
lo que cabalmente significa en la estampa aquel sol
que á un lado asoma.
— 157 —
Además este sol da á entender lo que hace la Igle
sia católica con la religion que profesa ; pues que así
como aquel ilumina, calienta y fecundiza la tierra,
del mismo modo esta ilustra los entendimientos é in
flama los corazones en amor de Dios y del prójimo,
haciéndolos fecundos en virtudes. ¡Ah! ¿qué seria
del universo sin el sol?... ¡qué tinieblas!... ¡qué
frio!... ¡qué calamidades y miserias!... ¿Qué seria
tambien del mundo sin el sol de la Religion que pro
fesa y enseña la Iglesia católica? ¡ qué oscuridad de
entendimiento ! ¡ qué errores ! ¡ qué frio en los cora
zones, privados del fuego de la caridad y demás
virtudes! ¡qué vicios, finalmente, qué pecados, y
qué condenacion de almas ! Por esto el demonio, ene
migo de nuestras almas , y envidioso de nuestra fe
licidad temporal y eterna, tiene gran cuidado de en
viarnos sus ciegos adeptos para ennegrecer, ya que
no pueda quitar, el hermoso y fecundísimo sol de la
Iglesia católica. ¡Vanos esfuerzos! porque del mis
mo modo que el sol material, si se oculta por la
tarde y nos deja á oscuras , es para alumbrar otros
países , y levantarse luego por la mañana mas her
moso que nunca ; así tambien el sol de la Iglesia,
cuando á causa de las persecuciones de los tiranos
y viciosos se apaga en un punto, brilla y triunfa en
otros lugares, para aparecer luego de nuevo en el
mismo país con mayor resplandor que antes , una
vez purificadas las virtudes de la hez de los afectos
terrenos , quedando entonces sus perseguidores con
fusos y avergonzados con la rabia y despecho en el
corazon.
- 158 —
Es muy del caso que sepas , hijo mio , ser propio
de los perversos , entregados á los vicios , el perse
guir á los buenos. Dicen ellos : Oprimamos al justo,
porque es contrario á nuestras obras ('). Jesucristo
sufrió persecuciones, y estas fueron el patrimonio
que legó á sus discípulos , diciéndoles : Si á mí me
han perseguido, tambien os perseguirán á vosotros : si
fuéseis del mundo, el mundo os amaría como á cosa
propia ; por eso os aborrece, porque no sois de él. Gran
consuelo debe ser para un cristiano que se ve distin
guido con esta señal de persecucion , el pensar que
en ella tiene una prueba de que es de Dios y no del
mundo.
En esto mismo se ve brillar la divinidad de la
Iglesia católica; porque al paso que tiene tanta mo
deracion con todas las sectas de protestantes, cismá
ticos, judíos, mahometanos é idólatras, ellos mani
fiestan una rabia furiosa contra los católicos, mo
viéndoles tantas persecuciones , y dirigiéndoles todo
género de sátiras, burlas, denuestos y sarcasmos,
probándoles así el odio que les tienen. La razon de
esto es evidente; porque las sectas han nacido del
error y de las pasiones , y como hijas de unos mis
mos padres se hermanan muy fácilmente ; pero la
Iglesia católica es hija de la Verdad eterna, enseñada
por el mismo Dios, y edificada por el mismo Jesu
cristo, como lo prometió á san Pedro, cuando le dijo :
Tú eres piedra, ó Pedro, y sobre esta piedra edificaré
yo mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalece
rán contra ella (') : y hé aquí por qué aquellos hi
él Sap. ii, 12. — {*) Matth. xvi.
— 139 —
jos de tan perversos padres no pueden ver ni dejar
en paz á esta hija del cielo. Que la persigan, pues,
muy enhorabuena, que nosotros no desistirémos, an
tes nos confirmarémos mas en ella , por ser las per
secuciones una prueba de su divinidad.
Y como la Iglesia católica es la madre de todos los
cristianos , por haberlos reengendrado en el Bautis
mo ; como es el arca de la salvacion , fuera de la
cual ninguno puede salvarse, y la puerta única por
donde se puede entrar en el cielo ; de ahí es , que
era necesario que Dios la formase de modo que todo
el mundo pudiese conocerla, y no pudiera nadie con
fundirla con la sinagoga de Satanás , madre de todos
los réprobos y condenados. Al efecto edificóla pri
meramente sobre el gran monte de la santidad , vir
tudes y méritos de Nuestro Señor Jesucristo, y vien
do que sus enemigos tambien pretendían venir de él,
y tomar su nombre , á fin de que ni el mas rudo é
ignorante pudiera desconocerla ni confundirla con la
de los pretendidos y falsos cristianos , la marcó con
cuatro señales tan claras , que solo un ciego volun
tario podrá equivocarla. Estas señales son el ser
Una, Santa, Católica y Apostólica: las que voy
á explicarte , aunque brevemente.
En primer lugar la hizo Una ; porque no habien
do mas que un Dios, y no habiéndonos dado mas
qne una fe, como dice san Pablo, y un Bautismo, que
es la puerta de la Iglesia y de los demás Sacramen
tos , tampoco puede haber mas que una Religion ver
dadera en la que los hombres puedan agradar á
Dios y cumplir su voluntad santísima. Jesucristo,
— 160 -
que compara su Iglesia á Un rebaño, no formó va
rios apostolados y varias reuniones de fieles , sino
Una reunion y Un solo apostolado, al que no dió
muchas cabezas , sino Una solamente , esto es , él
mismo por Cabeza invisible , y san Pedro y sus su
cesores , que son los Papas, por Cabeza visible, man
dándoles que fuésen á reunir á todas las naciones en
su rebaño, enseñándolas á todas la misma ley y doc
trina : á diferencia de las sinagogas de Satanás ó sec
tas de herejes, de las cuales unas enseñan una cosa,
otras otra, y lo que enseñan hoy, lo reprueban ma
ñana, sin convenir jamás entre sí; verificándose lo
de cada gorrion con su espigon, como dice el refran.
Y como la verdad no puede ser mas que Una , no
puede ser verdadera Iglesia sino aquella que, vinien
do de Jesucristo, siempre ha enseñado la misma fe, la
misma ley y doctrina ; que siempre ha administrado
los mismos Sacramentos ; que siempre ha tenido una
sola cabeza ó jefe, un solo gobierno, un solo culto,
y que siempre ha sido verdaderamente Una. Basta
ahora abrir los ojos , para ver que esta es la Cató
lica, en cuyo gremio tenemos la dicha de vivir.
El segundo carácter que dió Dios á su Iglesia fue
hacerla Santa , y no podia hacerla de otra suerte un
Dios que es la misma santidad , y que estaba anun
ciado que vendria como el Santo de los Santos. Por
esto es Santa su doctrina , Santos los Sacramentos
que administra, Santo el culto que da á Dios, San
ta en todas sus prácticas , y Santa en muchos de
sus miembros ó hijos. Repara bien , hijo mio, que
habiendo venido Jesucristo para formarse una so
- 161 -
ciedad de Santos en el cielo, y debiendo ser estos no
pocos sino muchos, pues que escrito está ('): Vi
una multitud de Santos , que era innumerable: por esta
razon en la Iglesia verdadera siempre ha de haber
Santos. Y en efecto, en la Iglesia católica los ha ha
bido, los hay y los habrá siempre ; once años hace
que canonizaron cinco ; mas las sectas de los here
jes ni uno siquiera cuentan, y sino que los señalen,
ni los tendrán jamás. ¿Sabes cómo se deshacen de
este argumento? búrlanse de los Santos y hasta de
la santísima Virgen María; pero ellos quedarán bur
lados cuando serán presentados al tribunal de Dios;
y al ver qué los católicos se salvan porque observa
ron las leyes y doctrina que enseña nuestra Santa
Iglesia, y que ellos aun cuando hayan observado
las de la suya, son condenados, exclamarán, pero
ya sin provecho : Nosotros insensatos teníamos su vida
(la de los católicos verdaderos) por locura, y su fin
por una deshonra. Ved como han sido contados entre
los hijos de Dios, y entre los Santos está la suerte de
ellos . Luego hemos errado el camino de la verdad ( 2 ) . . .
El tercer carácter ó señal de la verdadera Iglesia
es ser Católica, que quiere decir universal: porque
ya los Profetas habian anunciado que habia de ex
tenderse por todas las tierras : es Católica en cuan
to al tiempo, pues que habiendo comenzado en el de
Jesucristo y con Jesucristo , durará hasta el fin del
mundo, como lo prometió él mismo, y en el cielo por
toda la eternidad. Por esta razon ninguna secta de
(') Vidi turbam magnam, quam dinumerare nenio polerat.
;•) Ergo erravimus. (Sap. v, 4, 5, 6).
11
- 162 -
herejes se puede gloriar de ser la Iglesia verdadera,
porque ninguna de ellas comenzó con Jesucristo, sino
muy posteriormente , pudiéndose siempre señalar de
cada una de ellas la época en que comenzó, que fue
aquella en que vivió el heresiarca que le dió el nom
bre ; así como ninguna de ellas durará hasta al fin
del mundo, pues que ó mueren luego de nacer, ó
varian de tal suerte , que á lo sumo conservan úni
camente el nombre primitivo. Es Católica además
en cuanto á los lugares, ó á su extension y difusion
por todo el mundo, abrazando en su seno toda clase
de gente , sin distincion de naciones , de clases, eda
des ni sexos, y en todos los tiempos, en todas las
naciones y en toda clase de gentes donde se halle,
tiene , ha tenido y tendrá siempre una misma fe, una
misma doctrina ó moral , una misma clase de go
bierno bajo el romano Pontífice ; y sus miembros, en
cualquier parte que se hallen , estarán siempre uni
dos por las mismas creencias , por la misma espe
ranza y por la caridad , siendo vivos por la gracia y
en cuanto á la comunion , que te explicaré al tratar
de la de los Santos : de aquí es que ella abraza á to
dos los que se han de salvar ; pero que siendo otra
arca de Noé , fuera de la cual se ahogó todo el mun
do en el diluvio, tambien se ahogarán ó condenarán
todos los que no querrán entrar en esta arca mística
ó Iglesia de Jesucristo. «Quien no tiene á la Iglesia
«por madre , dice san Cipriano , no puede tener á
«Dios por padre. »
Ya ves , hijo mio , que este carácter ó señal es de
tal suerte peculiar de nuestra santa Iglesia, que de
— 163 —
ningun modo puede convenir á otra alguna , lo cual
prueba evidentemente que todas las que no son la
nuestra son falsas : y de tal suerte esta señal prueba
lo dicho, que algunos modernos herejes han procu
rado darse el nombre de católicos y llamar católicas
sus iglesias, ó mejor dicho, sinagogas de Satanás,
entendiendo por este nombre católicos el ser miem
bros de la Iglesia universal compuesta de todos los
que creen en Jesucristo. Pero ya ves, hijo mio, que
esto no es mas que abusar de la palabra católico para
seducir á los incautos ; porque ¿cómo puede llamar
se Iglesia ese conjunto de sectas que no tienen entre
sí union alguna? ¿que una cree lo que niega otra?
¿que la una llama herética á la otra , y mútuamente
se anatematizan? No, no forma el Catolicismo ó la
catolicidad de la Iglesia la confesion de Jesucristo
por todo el inundo precisamente , sino especialmen
te la unidad de fe, ó el tener una misma fe, doctrina
y tradicion, un alma, un corazon, una boca, una y la
misma predicacion y forma de gobierno eclesiástico, co
mo afirma san Ireneo. Y así , aun cuando los herejes
fuesen en mayor número, y extendiesen sus errores
por todo el mundo, no por eso serian católicos, ni su
sinagoga seria la verdadera Iglesia de Jesucristo,
porque siempre les faltaría , sin lo demás , la unidad
en la fe, doctrina, etc.: y aun cuando no hubiese
mas que un solo fiel en cada nación , seria católico,
mientras conservase aquella unidad descrita por san
Ireneo.
La cuarta nota ó señal es ser Apostólica , es de
cir, que fue fundada por los Apóstoles y es gober
11*
- 164 -
nada por los sucesores de estos, que son los señores
Obispos, que desde los Apóstoles se han sucedido
sin interrupcion y públicamente con una mision le
gítima, conservando siempre en su público magiste
rio y régimen de la Iglesia la unidad de la fe y de
comunion con su cabeza y centro el romano Pontí
fice. Atiende, hijo mio, lo que á los Apóstoles dijo
Jesucristo al encargarles la fundacion y gobierno de
su Iglesia hasta el fin del mundo : Id, pues, y ense
ñad á todas las gentes, bautizándolas en el nombre del
Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: enseñándo
las á observar todas las cosas que os he mandado. Y
mirad que yo estoy con vosotros todos los dias hasta la
consumacion del siglo, ó fin del mundo ('). Y todos
sabemos que los Apóstoles cumplieron la mision que
Jesucristo les dió. Basta leer el catálogo de los seño
res Obispos católicos, especialmente de los Sumos
Pontífices de Roma , cabeza ó jefe principal del Cris
tianismo, mejor dicho, del Catolicismo, para ver que
Pio IX , que por la misericordia de Dios felizmente
nos gobierna, ha sucedido á Gregorio XVI, este á
Pio VII1 , y así ascendiendo de uno á otro llegaré
mos á san Pedro, constituido por Jesucristo Príncipe
de los Apóstoles, y Vicario suyo en la tierra. Añadí
con mision legítima, esto es, venida de aquel que
tiene las llaves del reino de los cielos ó de la Iglesia,
el cual es el Papa. Así los obispos intrusos ó que se
separan de la obediencia al Pontífice de Roma, no
son sucesores de los Apóstoles, sino ladrones, co
mo los llama Jesucristo, y hemos de huir de ellos CO
CÍ Matth. xxtiii, 19, 20.
— 165 —
mo las ovejas huyen de los lobos. De consiguiente,
si algunos herejes te viniesen, hijo mio, con que sus
iglesias son tambien apostólicas, no hay mas que de
cirles con Tertuliano : «Patentizad el origen de vues
tras iglesias : hacednos ver que el órden de vuestros
«obispos ha de tal suerte por sucesion descendido
«desde el principio, que el primero haya sido alguno
«de los Apóstoles, ó haya tenido por antecesor algu-
«no de los varones apostólicos que hubiese perseve-
«rado unido con los Apóstoles;» y como esto no po
drán hacerlo ver jamás las sectas de herejes, de aquí
es que ninguna puede gloriarse con razon de ser
Apostólica : y como por el contrario la Iglesia cató
lica es la única que puede hacerlo constar, se sigue
de aquí que solo ella es con toda verdad Apostólica.
Tienes aquí , pues, hijo mio, explicados los cuatro
caractéres ó señales que te dije nos habia dejado Dios
para conocer la Iglesia verdadera , y no confundirla
con la multitud de sinagogas de Satanás , que pre
tenden tambien ser la Iglesia de Dios ; y no convi
niendo á todas ellas sino á la nuestra, como has
visto, se infiere que la nuestra es la única verdadera,
en la que y con la que hemos de vivir y morir uni
dos para poder ir al cielo.
Y como el Jefe ó cabeza de esta Iglesia , san Pe
dro, fijó su cátedra apostólica en Roma, de aquí es
que se llama tambien Romana , esto es , gobernada
por el Pontífice de Roma , sucesor de la autoridad de
san Pedro, y de consiguiente Vicario como él de Je
sucristo y Padre de todos los católicos cristianos.
Algunos herejes no sabiendo qué responder á los
— 166 -
católicos que les preguntaban, ¿en dónde estaba su
iglesia antes que su heresiarca viniese al mundo?
fingieron que la Iglesia de Jesucristo podia ser in
visible, lo que equivale á decir, que el sol en medio
de un dia claro y sin eclipse puede estar oculto.
Has, pues, de saber, hijo mio, que la verdadera
Iglesia necesariamente es visible , porque visibles son
los fieles y sus miembros , visibles los Sacramentos
que les administra , visibles son las costumbres que
forman las leyes sábias y santas que dicta, visibles
son los Pastores ú Obispos que la gobiernan bajo la
obediencia del Soberano Pontífice , y visible es tam
bién el Sumo Pontífice que la gobierna en toda su
universalidad y con toda la plenitud de poder. A mas
de esto ha de ser visible, porque habiendo mandado
Jesucristo que las dudas y quejas se lleven á la Igle
sia , y que se acaten sus decisiones, no pudiera esto
cumplirse si no fuese visible, y esta visibilidad está
bien indicada en la ciudad puesta ó colocada sobre
el monte , de que habla el santo Evangelio. Vanos
son de consiguiente los efugios de los herejes, y por
lo tanto no puede caberte duda de que la única Igle
sia verdadera es la nuestra Católica, Apostólica,
Romana , en la cual has de perseverar unido de co
razon y exteriormente , y con toda puntualidad has
de observar sus santas leyes, si quieres salvarte ; de
lo contrario, te perderías para siempre.
Estampa XVI.
El resumen de la Fe.
1. El Sumo Pontífice. —2. Los católicos. — 3. Los malos.
- 169 —
LECCIÓN DÉCI5IACUARTA.
Explicacion de la estampa, y continuacion de la misma
parte del Credo.
Esta estampa, hijo mio, te presenta la imágen ó
retrato del Sumo Pontífice ó cabeza de la Iglesia
(n.° 1) : las figuras de la derecha (n.° 2) que le be
san el pié , son los fieles que vienen de las partes
mas lejanas de la tierra á prestarle obediencia , por
lo que las ves con el bordon de peregrino. Las de la
izquierda (n.° 3) son los que no quieren escuchar ni
obedecer á la Iglesia, y esta lanza excomuniones con
tra ellos tratándolos como gentiles y publícanos, con
forme mandó Jesucristo (').
Debo advertirte, que hay algunos que , viendo que
no pueden resistir á la fuerza de los argumentos de
la divinidad de la Iglesia católica, no se le oponen
de frente ó á cara descubierta; antes fingen ala
barla, para poder dar mas seguro el golpe, y diri
gen sus tiros contra su cabeza , que es el Papa ; pero
ya conocerás que si á un cuerpo le quitan la cabeza,
debe perecer. Esto hacen , pues , los protestantes y
demás sectarios ; para acabar con la corporacion de
la Iglesia católica , intentan quitarle la Cabeza visi
ble , que es el Papa. Á fin de que no te dejes aluci
nar, te diré : que Jesucristo es el buen pastor que
I1) Maltb. xtiii, 17.
— 170 —
dió su vida para redimir las ovejas que su eterno
Padre le confió : consumada esta obra de la reden
cion, debía volverse al cielo, y para no dejar á este
su tan querido rebaño sin un pastor visible que lo
guiase , eligió entre los Apóstoles á san Pedro, para
que desempeñase este encargo ú oficio. Entre otras
se apareció una vez Jesucristo, despues de haber re
sucitado , á san Pedro y a seis compañeros mas en
las playas del mar de Galilea , y dirigiéndose á san
Pedro le preguntó ¿si le amaba mas que los otros ?
quien respondió : Sí, Señor, tú sabes que te amo. Je
sucristo le dijo entonces : Apacienta mis corderos.
Hízole segunda vez la misma pregunta y el mismo
encargo , y á la tercera vez le dice : Apacienta mis
ovejas ('). Bajo el nombre de corderos la Iglesia ha
entendido siempre á los simples fieles^y bajo el nom
bre de ovejas á los Obispos, que crian á los fieles de
sus obispados , como las ovejas á sus corderillos. La
autoridad del Papa es superior á la de los Obispos,
y estos la deben respetar y obedecer, porque está
puesta por el mismo Jesucristo ; y así se lo encargó
á san Pedro cuando le dijo : Yo he rogado por tí, que
no falte tu fe: y tú, una vez convertido, confirma á tus
hermanos ('), que son los Obispos. San Pedro es el
fundamento ó cimiento, y si se quitan los cimien
tos de una casa, esta se viene al suelo indispensable
mente.
Tambien se conoce naturalmente la necesidad de
esta existencia del Papa. Ninguna sociedad , grande
ni pequeña, puede subsistir sin una cabeza ó jefe que
(') Joan. ni. — (*) Luc. IIU,32.
— 171 -
la presida y gobierne. En las familias vemos la auto
ridad del padre; en los pueblos, villas, ciudades y
reinos los Alcaldes , Gobernadores, Rey, si son mo
nárquicos, y Presidentes, si son repúblicas; y lo mis
mo se ha de decir de la sociedad formada por Jesu
cristo, esto es, la Iglesia, la cual no puede subsistir
sin una cabeza ó superior que la gobierne , al que
llamamos Papa.
No basta que haya la autoridad de los Obispos,
porque esta se limita á sus obispados y no se extien
de á la Iglesia en general. Ni tampoco son suficien
tes los Concilios , ya porque estos son difíciles de con
gregarse , ya porque aun cuando no lo fuese , no
pueden estar siempre reunidos , pues que los Obis
pos, de quienes se compondrían, no puedeiTestar
siempre ausentes de sus obispados , por ser su pre
sencia en ellos muy necesaria ; y esta autoridad uni
versal es siempre indispensable para el bien de la
Iglesia , cual lo es siempre para el cuerpo la cabe
za. ¿Puede haber cosa mas clara?
Á mas de que , en todo concilio general el Papa es
siempre el jefe ó presidente de él , y no hay ni pue
de haber concilio general legítimo sin Papa que lo
convoque ó confirme. El Romano Pontífice, como di
ce Melchor Cano , es quien define las cuestiones de
fe , no por nuevas revelaciones ni milagros , sino va
liéndose de medios humanos , llamando consultores,
mas ó menos segun la gravedad del asunto, para que
estos con sus luces le ayuden á averiguar la verdad,
pues si bien está prometida á la Iglesia la asistencia
del Espíritu Santo, Dios no quiere hacer milagros sin
- 17Í-
necesidad , y por lo tanto quiere que se sirva de los
medios humanos , encargándose él de guiarla para
que no yerre. Los Obispos (sentados) son tambien
jueces , que juzgan en las cuestiones de fe , pero el
Papa es el juez supremo ; ni vale la sentencia de
aquellos sin la confirmacion de este ; y si algunos de
aquellos se apartan de la verdad , á este toca volver
los á buen camino , segun lo que á san Pedro dijo Je
sucristo , como poco há te dije. Ya ves , pues , hijo
mio , la necesidad que hay de un Papa , para que
subsista la Iglesia católica. Venéralo, obedécele, y
nunca escuches á los que hablan mal del Papa y de
la Iglesia de Roma : por mas religion y celo que apa
renten, los que así hablan , siempre son anticatólicos :
huye de ellos por Dios.
A mas de creerla Iglesia católica, y en su cabeza
que es el Papa, has de creer tambien la comunion de
los Santos. Y para que entiendas esta comunion, debo
decirte , que la Iglesia católica es la sociedad mas ad
mirable y magnífica que hay en todo lo criado , y
para la cual está destinada toda la obra de la crea
cion ; pues que se compone de todos los Angeles y
Santos del cielo , de todas las almas del purgatorio,
y de todos los fieles cristianos del mundo. La porcion
que ya está en el cielo se llama Iglesia triunfante, por
que allí están coronados con la gloria que se merecie
ron por los triunfos que reportaron acá de sus ene
migos , mundo , demonio y carne : la porcion que se
halla en el purgatorio se llama Iglesia purgante, por
que con las penas que allí padecen se purgan ó puri
fican de las faltas que acá contrajeron , siendo flojos
-m-
en la lucha que con dichos enemigos sostuvieron,
ó por haberse dejado vencer alguna vez de ellos,
aunque ya perdonados sus delitos ó flojedades ; y la
porcion que está acá en la tierra se llama militante,
porque siempre está en estado de guerra y militan
do ó luchando contra los ya citados enemigos del
alma.
Estos tres estados de la Iglesia se pueden compa
rar á tres ramas que salen de un mismo árbol ó tron
co y se apoyan en él , y del jugo ó sávia que este les
comunica viven y dan fruto, pues que los tres esta
dos de la Iglesia viven en Dios y del espíritu y ca
ridad de Dios. Además , así como la sávia que cir
cula por una rama , volviendo á la raíz pasa á las
otras; así tambien los de un estado se comunican y
en caso necesario auxilian á los del otro ; los Ánge
les interceden y ruegan á Dios por nosotros , le ofre
cen nuestras oraciones y buenas obras , como lo vió
Jacob en aquella escala misteriosa, por la cual los
Ángeles subian y bajaban del cielo , y tambien el
arcángel san Rafael lo dijo á Tobías. Á Judas Ma-
cabeo se le apareció el santo Onías orando por el
pueblo , y lo mismo hacen los demás Santos. Nosotros
tambien honramos los Ángeles y Santos , colocando
en los templos sus imágenes , adornando con ellas
nuestras habitaciones , honrándolas , venerándolas y
llevándolas con nosotros ; les ofrecemos nuestro cul
to y nuestros votos , los tomamos por patronos y por
medianeros , para alcanzar por su medio las gracias
del Señor.
Esta misma comunicacion se verifica respecto de
-174-
las almas del purgatorio ; los Ángeles y Santos piden
á Dios por ellas y las acompañan á la gloria. Nosotros
ofrecemos por ellas oraciones, limosnas, ayunos,
trabajos, comuniones y el santo sacrificio de la
misa. Y ellas, seguras ya de la eterna salvacion,
desean vivamente la nuestra , y cuando son trasla
dadas á la gloria aumentan con la suya la de los Án
geles y Santos , y con sus oraciones nuestra protec
cion. De este modo se verifica que entre las tres
partes de la Iglesia, que son triunfante, purgante y
militante, hay una comunion de bienes, cual la hay
entre los miembros de un mismo cuerpo, que se co
munican cuanto tienen , y todos se sustentan de un
mismo alimento.
No obstante, debo advertirte, hijo mio, que para
participar de esta comunicacion , es preciso estar en
gracia , porque si estamos en pecado mortal , aunque
conservemos la fe, somos, sí' miembros todavía,
pero miembros muertos , y en este desgraciado caso
solo participamos de las oraciones de los demás miem
bros vivos ó Santos en cuanto son impetratorias, es
to es , en cuanto ellos con sus ruegos pueden alcan
zarnos de Dios que nos vuelva á buen camino y sea
mos restituidos á su amistad y gracia; pero si afor
tunadamente estamos en gracia, participamos de to
das las buenas obras que hacen todos los fieles ó
Santos de cualquier parte del mundo.
Además del estado de gracia, es indispensable no
estar excomulgado, para participar de los sufragios y
oraciones comunes de la Iglesia, porque los excomul
gados son como ramas cortadas ó miembros separa
— 175 —
dos del cuerpo; y esta separacion del cuerpo de la
Iglesia militante siempre se ha mirado como una
terrible señal de la eterna separacion de la Iglesia
triunfante, y como una marca de reprobacion. Has
de preferir morir mil veces antes que separarte de la
Iglesia de Jesucristo, ó hacer obras por las que me
rezcas ser separado. Las excomuniones (que pueden
llamarse rayos de la Iglesia) no solo hieren al alma,
sí que tambien causan efectos sensibles y manifies
tos , como mas de una vez se ha visto en el presen
te siglo. De consiguiente, hijo mio, debes poner el
mayor cuidado en no incurrir en excomunion algu
na, y en conservarte en gracia para no hacerte in
digno de un bien tan grande como es este de la co
munion de los Santos , y participacion de los bienes
de la santa Iglesia.
Resumamos , por fin, en pocas palabras la doctrina
que abraza este artículo de fe , que confesamos en el
Credo al pronunciar , creo la comunion de los Santos,
diciendo , que ella es la union entre la Iglesia triun
fante , la Iglesia purgante y la Iglesia militante ; es
decir , entre los.Santos que están en el cielo , las al
mas que sufren en el purgatorio y los fieles que vi
ven en la tierra. Estas tres partes de una sola Igle
sia forman un cuerpo, cuya cabeza invisible es Je
sucristo. El Papa , Vicario del mismo Jesucristo , es
la cabeza visible de la militante, y los miembros es
tán unidos entre sí con los vínculos de la caridad y
con una mutua comunicacion de intercesion y ora
ciones. De aquí nace la invocacion de los Santos , las
oraciones por los difuntos y la confianza en el vali
— 176 -
miento de los bienaventurados al rededor del trono
de Dios. De aquí deducimos que todo es comun en
la Iglesia, oraciones, buenas obras, gracias, méri
tos, etc., y que una de las mayores desgracias de un
cristiano es la de hallarse privado de la comunion de
los Santos y demás bienes que nos franquea lalglesia,
por el pecado , por la excomunion ó por el cisma.
Deducimos que este dogma de la comunion de los San
tos debe todavía contribuir á unir los corazones, á so
focar los resentimientos generales y particulares , y á
inspirar á todos los cristianos sentimientos de frater
nidad. En Jesucristo, dice san Pablo ('), no hay ni
judío, ni gentil, ni griego, ni bárbaro : en él sois un
mismo cuerpo y una sola familia: esto es, para un
cristiano no hay partidos ni rivalidades : bástale el
que sean cristianos. Tal ha sido la intencion de Je
sucristo ; si muchas veces no correspondemos á ella,
culpa nuestra es, no de su Religion.
P. ¿Cuál es el noveno artículo del Credo?
H. La santa Iglesia católica, la comunion de los
Santos.
P. ¿Qué quiere decir la santa Iglesia católica?
H. Que existe una Iglesia que es nuestra Madre , y
que es infalible en lo que enseña.
P. ¿Qué es Iglesia?
H. Es la congregacion de todos los fieles cristianos
que creen y profesan la fe y ley de Cristo, tenien
do por cabeza invisible al mismo Cristo, y por ca
beza visible al Papa.
(') Galat. ni, 28. <
—m—
P. ¿Quién es el Papa?
H. El Sumo Pontífice de Roma, Vicario de Cristo
en la tierra, á quien todos estamos obligados á
obedecer!
P. ¿Por qué la Iglesia se dice santa?
H. Porque Cristo, su cabeza, es santo, sus Sacra
mentos son santos , su ley es santa , y hace santos
á los que la guardan.
P. ¿Qué quiere decir católica?
H. Que enseña todas las verdades reveladas, y se
extiende á todos los tiempos y lugares.
11
Estampa XVII.
La comunion de los Santos, el perdón de loa
pecados.
El apóstol san Simon.— 1. Jesucristo con los Santos del cielo. —
2. Onias y Jeremías. — 3. Los habitantes de la tierra.— 4. La Igle
sia con la facultad de perdonar los pecados. — 5. Jesucristo da la
facultad de perdonar.— 6. £1 sacerdote que absuelve.
- 179 -
LECCIÓN DÉCIMAQUMA.
Explicacion de la estampa, y continuacion de la misma
parte del Credo, que es: La comunion de los Santos, y ex
plicacion de la décima parte, que es : El perdon de los pe
cados.
En esta estampa , hijo mio , hallarás patentizado lo
que de la comunion de los Santos te expliqué en la
leccion anterior : en lo alto de ella está Jesucristo
con los Santos; y porque todos los méritos de estos
vienen del precio de la sangre de aquel , por eso te
presento esa fuente que brota de su costado , la que
simboliza sus méritos y los de los Santos, cuya vir
tud desciende hasta el purgatorio , en donde ves á
los Ángeles que acuden á sacar las almas que con es
tos méritos han logrado pagar sus deudas , y esto es
cabalmente lo que demuestra ese Ángel que derra
ma sobre ellas una copa de sangre. Y como todas las
gracias nos vienen por conducto de la santísima Vir
gen María, por eso verás, si bien lo reparas, que el
Ángel lleva en el brazo rosarios y escapularios de
esta amorosa Madre. ¿No ves (n.°2) los del lado
derecho de la estampa? son Onías sumo sacerdote y
Jeremías profeta, que 'de continuo dirigían plega
rias á Dios desde el seno de Abrahan, por el pueblo
hebreo, como se lee en el capítulo xv del libro II de
n*
- 180 -
tos Macabeos. El profeta Jeremías entregó una es
pada al gran capitan Judas Macabeo , y le dijo : To
ma esta santa espada como don de Dios, con la que
derribarás los enemigos de mi pueblo Israel. Los otros
(n.° 3) son los habitantes de la tierra , que tambien
dirigen plegarias á Dios : el Sumo Pontífice está con
las llaves en la mano en actitud de ir á abrir las
puertas bajo las que están encerrados los tesoros de
la Iglesia para repartirlos á los fieles vivos y difun
tos ó del purgatorio : y héte aquí á los tres estados
de la Iglesia en