Un chocolate muy especial
Obra en tres actos.
Personajes:
Mamá
Hija pequeña
Niña pequeña
Mamá aldeana
Aldeanos
Señor Sol
ACTO I
Escenografía: interior de una casa.
(La mamá y la hija pequeña están paradas dentro de la casa).
Mamá: (con cansancio y suspirando) ¡Ay hija, llegamos a
casa!, y dime ¿Cómo te fue hoy en clase?
Hija: (con desanimo) Hoy llegó una niña nueva a la escuela.
Mamá: Qué bien cariño, ¿Jugaste con ella?
Hija: (apenada) No mami, la mordí.
Mamá: ¿La mordiste? pero, ¿por qué lo hiciste? ¡La niña
nueva estará muy triste!
Hija: Mami, yo quería probarla.
Mamá: (sorprendida) ¡ ¿Probarla?!
Hija: Sí mami, la niña nueva es de chocolate y otros niños la
llamaron negra.
Mamá: ¿De chocolate? ¿Negra? (se acerca a la hija y toca su
cabeza) ¡Oh! Cariño, ¡ya entiendo!, quiero contarte una
historia...
TELÓN
ACTO II
Escenografía: Campo con chozas.
Mamá: Hace muchos años, en un país muy lejano, existía una
pequeña aldea en la que sus habitantes vivían muy tristes
porque el Sol cada día brillaba tan fuerte que solo les
quedaba la noche para poder salir fuera de sus casas. Los
campos estaban sin flores, los ríos se secaban y si sus rayos
tocaban la piel de los aldeanos les hacía quemaduras
terribles. Entonces un día una niña pequeña como tú, le dijo
a su mamá:
(Sale del escenario Mamá y entra Mamá aldeana y niña
pequeña)
Niña pequeña: (con vestido de colores y con valentía) Mami,
esta noche buscaré al Señor Sol y le pediré por favor que
deje de quemar nuestros campos, de secar nuestros ríos y de
dañar nuestra piel. Él no me da miedo, la noche me
protegerá y yo me cubriré muy bien.
(Sale del escenario Mamá aldeana y niña pequeña)
(vuelve a entrar a escena niña pequeña)
Niña pequeña: ¡Señor Sol, Señor Sol!
Señor Sol: (con voz ronca) ¿Quién me despierta tan
temprano? Aún no ha amanecido.
Niña pequeña: ¡Señor Sol, Señor Sol, por favor deje de
quemar a mi pueblo!
Señor Sol: ¿Qué haces aquí pequeña?, ¿Por qué llevas esas
telas? Apenas puedo verte.
Niña pequeña: Si me quito estas telas, quemarás mi piel clara
y me dolerá mucho.
Señor Sol: Eres muy valiente, y tienes un gran corazón
porque no solo has venido por ti, así que voy a hacerte un
regalo. (Se esconde y vuelve a salir a escena cargando un
saquito) Mira, dentro de este saquito hay unos pequeños
escudos mágicos que protegerán tu piel y a todos los
habitantes de tu aldea. Tu piel se oscurecerá y estará
siempre protegida contra mis fuertes rayos. Para tus campos
y tus ríos, mandaré a mis amigas las nubes para que
preparen las estaciones de las lluvias y no se olviden de tu
aldea.
Niña pequeña: ¡Gracias Señor Sol! Estaremos agradecidos
(Sale del escenario corriendo)
(Salen a escena los aldeanos, la niña pequeña y la mamá
aldeana y se ponen a bailar, todos con piel oscura)
TELÓN
ACTO III
Escenario: interior de una casa.
(La mamá y la hija pequeña están paradas dentro de la casa).
Mamá: Al día siguiente, todos los habitantes de la aldea
habían puesto ya en su piel los pequeños escudos mágicos
que les protegerían de los fuertes rayos solares. Su piel se
oscureció, ¡estaban radiantes! Y la aldea volvió a la
normalidad.
Hija pequeña: Mami, entonces, ¿mi amiguita viene de un país
lejano?
Mamá: Seguramente cariño, sus abuelitos o sus antepasados
vinieron de lugares donde el Señor Sol quema mucho y una
fina capa de su piel se oscurece para protegerles. Por eso tú
pensaste que tu amiguita era de chocolate.
Hija pequeña: Gracias mami, mañana le daré muchos besitos
a mi nueva amiga, le pediré perdón y jugaremos juntas.
Sabes mami, su cara estaba radiante.
TELÓN