IMPERIO BABILONICO
Entre las primeras culturas de la humanidad encontramos a los babilonios. No sólo
fueron una cultura, sino también un inmenso imperio que permitió el desarrollo de
tecnología que trasciende hasta la actualidad.
Su historia se divide en dos etapas principales, separadas entre sí por el período
de dominación asiria; el imperio paleobabilónico o amorrita (1792 a. C.–1595 a.
C.) y el imperio neobabilónico o caldeo (626 a. C.–539 a. C.). El imperio
babilónico fue sucedido por el persa tras las conquistas de Ciro II el Grande.
Esta civilización junto con su historia nutre nuestro presente, pues muchas de las
cosas que descubrieron fueron pasadas de generación en generación para
nuestro provecho. Hablemos más detalladamente de los babilonios y sus
características.
¿Quiénes fueron los Babilonios?
Fueron los habitantes de la región localizada en la parte inferior de Mesopotamia,
nombrando como capital de la región a la ciudad de Babilonia. Su crecimiento
como potencia fue progresivo para luego llegar a ser un fuerte líder a nivel cultural,
religioso y político de su época. Su vigencia como imperio data desde el año 1792
a.C. hasta el 539 a.C. Durante dicho período su territorio se expandió hasta llegar
a ocupar las ciudades que pertenecían a culturas más antiguas que ellos, como
los sumerios. Por otra parte, el lenguaje que manejaban los babilonios era el
acadio, tanto en forma hablada como escrita.
Historia de los Babilonios
El comienzo de este imperio comenzó cuando un grupo de amorreos llegaron al
territorio poblado por los sumerios, al mezclarse entre sí, se hicieron numerosos y
comenzaron a habitar las regiones del sur y centro de Mesopotamia. Aunque
continuaron con sus tendencias nómadas, su número fue creciendo, por lo que
llegaron a ser un peligro para las grandes ciudades sumerias.
Con el tiempo, los amorreos se habían organizado en ciudades que fueron
conquistando más ciudades, como en el caso de Assur. No
obstante, aproximadamente en el año 2000 a.C. invadieron la ciudad de Kis,
adoptaron el idioma de los acadios y para el año 1782 a.C., Hammurabi, quien era
amorreo, llegó a ser rey. Así comenzó una serie de invasiones que extendió el
territorio babilonio. Ciudades como Asus y Rim-Sim fueron añadidas al dominio de
Hammurabi más tarde, ampliando los límites de Babilonia hacia el sur. Dichas
batallas ganadas fueron una alabanza para el dios amorreo Marduk, a quien le
rendían constante tributo.
A pesar de las victorias del rey babilonio, las incursiones de pueblos minoritarios a
su territorio no cesaron. Hordas de casitas, hititas y hurritas constantemente los
atacaban hasta el punto de realizar una toma completa de la ciudad. Debido a ello,
por más de un siglo Babilonia estuvo gobernada por los Casitas, quienes hicieron
campañas para exterminar a los nómadas invasores y se apoderaron de territorios
de Egipto, Sinaí y Canaán.
La gran expansión de este imperio llegó a su final al ser conquistada más tarde
por los asirios, quienes constituyeron toda una dinastía que estuvo caracterizada
por los avances en el arte de la guerra, las mejoras en la arquitectura de la ciudad
y la riqueza de la misma. Finalmente, Babilonia fue conquistada por Ciro, y los
persas la subyugaron.
Religión de los Babilonios
El sistema religioso de los habitantes de Babilonia consistía en la adoración a un
conjunto de dioses a los que les atribuían cualidades de la naturaleza. A tal
sistema de adoración se le llamaba politeísta. Adicionalmente, los babilonios
tenían la creencia de un inframundo, en el que después de muertos sufrían
atormentados por la eternidad. Los únicos miembros de la sociedad que quedaban
absueltos de tales sufrimientos eran aquellos miembros del ejército que hubieran
fallecido mientras cumplían su deber. Por estas razones, al ser sepultados, sus
tumbas eran simples, sin los lujos tradicionales de otras culturas como los
egipcios. Entre las deidades principales de los babilonios es importante nombrar:
Ishtar: Diosa dedicada a la guerra y el amor.
Sin: Deidad a la que se le atribuía el astro lunar.
Enil: De esta manera se denominaba a la deidad que gobernaba el aire.
Marduk: Este era el Dios más importante para los babilonios. Las victorias y el
progreso del cual los babilonios fueron protagonistas se le agradecían a él.
Sahmash: Deidad que representaba al sol y la potencia de éste astro.
Anu: Dios que representaba el cielo.
Por otra parte, los mediadores entre los dioses y los hombres eran miembros del
templo llamados sacerdotes. Se creía que estos podían predecir el futuro, por lo
que se erigían como soberanos que podían manejar el sentir de los ciudadanos
generando a veces temor por el supuesto sentir de las deidades ante el
comportamiento de los babilonios.
Marduk con su dragón Mušḫuššu.
Organización social de los Babilonios
La sociedad babilonia estaba enteramente estratificada en peldaños piramidales.
En ésta la figura del rey jugaba el papel principal como el gestor y administrador
del imperio y aunque se le consideraba como el portavoz de la voluntad de los
dioses en el plano terrenal, no se le añadían cualidades divinas como ocurría en
sociedades contemporáneas. Seguido de éste se encontraban los sacerdotes,
quienes se encargaban de guardar las costumbres relacionadas a una de las
actividades más importantes del imperio: la veneración a las deidades que los
protegían y le daban lo que necesitaban.
En los estratos inferiores se encontraban a los denominados hombres libres que
incluían a todos aquellos que tenían un oficio productivo como artesanos,
campesinos y comerciantes. En última instancia estaban los esclavos. Eran
miembros de la sociedad que vivían en total dependencia a sus amos. Sin
embargo, tenían el derecho a convertirse en hombres libres si llegaban a ahorrar
el impuesto necesario para ser puestos en libertad.
Educación de los Babilonios
La educación de los hijos desde la niñez era responsabilidad de las madres. Al
llegar a una edad más madura, era el padre quien se encargaba de instruir a los
jóvenes. Se les enseñaba las habilidades que necesitarían al casarse o para servir
en los templos. Mientras tanto, los varones eran educados de manera más
estricta, de hecho, se les castigaba si pasaban por alto las reglas impuestas por el
tutor o persona que estaba a cargo de ellos.
Los miembros de la clase social alta tenían la oportunidad de ofrecer una
educación escolar a sus hijos. No obstante, a éstas sólo podían acudir miembros
del sexo masculino. El objetivo de esta enseñanza era solapar la cultura de los
babilonios a la futura generación por medio de una revisión de la historia de la
nación y el aprendizaje del sistema cuneiforme como modo de escritura.
Combinando dos figuras, los babilónicos construyeron 59 números:
Los babilonios tenían un amplio pensum de estudio que incluía el aprendizaje de
la medicina, cálculo, astronomía, arte, geometría, culto, música, aritmética,
literatura y escritura. Una de las ciencias más famosas en este imperio fueron las
matemáticas. Durante los hallazgos que se han realizado, se ha llegado a la
conclusión que los miembros de esta nación eran hábiles al resolver complejos
problemas de álgebra, logaritmos y raíces cuadradas.
Actividad económica de los Babilonios
La actividad económica fundamental que desarrollaron los babilonios fue la
agricultura. Al igual que las comunidades vecinas, supieron aprovechar las
corrientes de agua que les rodeaban para crear un sistema que les permitía regar
los cultivos. Además, los babilonios se valieron de la crianza de ganado y
animales de carga para llevar a cabo labores ganaderas, por lo que criaban
bueyes y cerdos. Por último, el comercio jugó un rol importante en la economía del
imperio.
Música de los Babilonios
A pesar de tratarse de una de las culturas más antiguas de la humanidad, la
cultura de los babilonios fue muy variada y se desenvolvieron en el ámbito de la
música. Aunque son pocas las pruebas del desarrollo que alcanzaron en la
música, hallazgos que se han realizado en relieves encontrados a las cercanías
del territorio en el que se asentaron, han demostrado que la música estaba
intrínsecamente relacionada con el aspecto religioso. De hecho, dos de las
deidades del imperio, Nina y Nabú, estaban consagradas al canto y las actividades
artísticas.
Científicos de la Universidad de California en Berkeley han hallado y decodificado
un conjunto de antiguos textos cuneiformes cuyo resultado es la recreación de
una pieza de música inédita.
Para algunos de los gobernantes de Babilonia la música era un más que un
pasatiempo. Algunos, como en el caso de Senaquerib, acostumbraban a tratar con
crueldad a quienes eran capturados durante los conflictos bélicos. Sin embargo, si
alguno de estos encarcelados tenía alguna habilidad musical, les concedían seguir
viviendo. Por otra parte, los babilonios emplearon la repetición de melodías y
frases para dominar a los animales, ritos en los que resucitaban a los muertos o
para mejorar la salud de otros. Este género musical fue conocido en el imperio
como canto mágico, por lo que a la música se le atribuyeron cualidades curativas.
Vestimenta de los Babilonios
Las telas principales de las que se vestían los babilonios eran lino, lana, pelo de
animales o piel. Las prendas de vestir eran conformadas por al menos tres
piezas: un manto o capa, una prenda exterior y la prenda de vestir interior. En el
caso del manto consistía en una pieza larga que les proveía protección de las
bajas temperaturas, se acostumbraban a usarlas de algodón o de pelo de cabra.
Por esta razón los colores de estas no eran muy variados, por lo general eran de
tonos neutros.
Asimismo, la pieza exterior era una vestidura larga y holgada. Marcaba la
diferencia entre clases sociales, pues sólo quienes eran miembros de la clase alta
la usaban. Mientras tanto, la ropa interior estaba constituida por una prenda que
no tenía mangas, era corta, pues se llevaba hasta la altura de las rodillas. Ambos
sexos usaban la misma clase de vestidura en este aspecto. Aun así, en la ley
había preceptos claros que exigían que hubiera una diferencia entre las piezas de
ropa que usaban el hombre y la mujer.
Es por eso que la vestidura femenina se distinguía por el uso de velos, bordados
que adornaban las piezas y los cinturones que delineaban la figura de las féminas.
En cuanto al uso del velo, tanto mujeres solteras como casadas debían usarlo.
Aporte de los Babilonios a la humanidad
Entre los principales aportes que consiguieron dejar los babilonios de su cultura al
resto de la humanidad están:
Aunque el invento de la rueda se le ha acreditado a los sumerios, los
babilonios implementaron nuevos usos para ésta útil novedad y se
encargaron de extenderlos por el imperio.
Constituyeron el primer código legal conocido como el código de Hammurabi.
De esta manera, crearon un conjunto de derechos y deberes de los
ciudadanos que habitaban sus límites.
Las costumbres religiosas que crearon y propagaron son la base de muchas
creencias de la actualidad.
Los aspectos culturales que se conocen de los babilonios se han descubierto
debido a los hallazgos de escrituras en piezas de arcilla en forma de tablas o
cilindros en los que se narran sus ritos religiosos o sus hazañas de guerra.
Hicieron un estudio profundo de las enfermedades de la época y su cura.
Empleaban la medicina natural a través de plantas y miel. Además, tomaban
precauciones higiénicas para evitar la propagación de pestes como: usar
agua hervida, lavado de las extremidades superiores y el consumo de
brebajes curativos.
Desarrollaron el uso de los metales para elaborar adornos, armas y
herramientas.
Los babilonios se especializaron en la producción de ladrillos con los que
crearon inmensas construcciones de templos y palacios. La técnica que
empleaban era la vitrificación.