0% encontró este documento útil (0 votos)
105 vistas1 página

Sólido Amorfo

Los sólidos amorfos carecen de una estructura ordenada a nivel atómico y molecular, a diferencia de los sólidos cristalinos que sí la poseen. Algunos ejemplos comunes de sólidos amorfos son el vidrio y ciertas mezclas moleculares. Un mismo compuesto puede formar una red cristalina u obtener una estructura amorfa dependiendo del proceso de solidificación.

Cargado por

Ad Astra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como TXT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
105 vistas1 página

Sólido Amorfo

Los sólidos amorfos carecen de una estructura ordenada a nivel atómico y molecular, a diferencia de los sólidos cristalinos que sí la poseen. Algunos ejemplos comunes de sólidos amorfos son el vidrio y ciertas mezclas moleculares. Un mismo compuesto puede formar una red cristalina u obtener una estructura amorfa dependiendo del proceso de solidificación.

Cargado por

Ad Astra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como TXT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El sólido amorfo es un estado sólido de la materia, en el que las partículas que

conforman el sólido no poseen una estructura ordenada. Estos sólidos carecen de


formas bien definidas. Esta clasificación contrasta con la de sólidos cristalinos,
cuyos átomos están dispuestos de manera regular y ordenada formando redes
cristalinas.

Muchos sólidos amorfos son mezclas de moléculas de las que no se pueden distinguir
bien sus componentes. Casi todos los demás se componen de moléculas grandes y
complejas. Entre los sólidos amorfos más conocidos destaca el vidrio.

Un mismo compuesto superenfriado, según el proceso de solidificación, puede formar


una red cristalina o un sólido amorfo. Por ejemplo, según la disposición espacial
de las moléculas de sílice (SiO2), se puede obtener una estructura cristalina (el
cuarzo) o un sólido amorfo (el vidrio).

Las moléculas de los sólidos amorfos están distribuidas al azar lo que se traduce
en que las propiedades físicas macroscópicas del sólido son isótropas, idénticas en
todas las direcciones .

Los sólidos amorfos tienen una temperatura característica a la cual sus propiedades
experimentan cambios importantes. Esta temperatura se conoce como temperatura de
transición vítrea (Tg). La temperatura de transición a vidrio de un material amorfo
puede reducirse añadiendo moléculas pequeñas, denominadas "plastificadores", que se
adaptan entre las moléculas vítreas y les proporciona mayor movilidad.

Una consecuencia directa de la disposición irregular de las partículas en un sólido


amorfo, es la diferencia de intensidad que toman las fuerzas intermoleculares entre
las mismas, de ahí que la fusión se alcance a distintas temperaturas, según la
proporción de las distintas partículas que forman la muestra. De ello se deduce que
un sólido amorfo no tiene un punto de fusión definido, sino que dicha
transformación acontece en un intervalo de temperatura. Cuando se calienta un
sólido amorfo, la sustancia no manifiestan un punto de fusión, aunque se ablandan
progresivamente aumentando su tendencia a deformarse. En contraste, la temperatura
de fusión de un sólido cristalino es precisa y está bien definida. La distribución
de los átomos y superficies de un sólido es variada, la distribución de los
electrones provoca que las fuerzas de atracción o enlaces tengan algunas
características de cada tipo de objeto.

También podría gustarte