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Christus 840 Digital Com

En este número conmemoramos los 450 años de la llegada de los jesuitas a Nueva España. Desde el inicio, su misión fue clara, partir del postulado ignaciano de «ayudar a las almas». Los miembros de la Compañía de Jesús que arribaron a nuestras tierras se dieron a la tarea de descubrir las riquezas de cada uno de los pueblos que las habitaban y se lanzaron a la forja de una identidad donde estas riquezas quedaran manifiestas y no se perdieran bajo la autoridad colonial. Por eso, el trabajo que rea

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En este número conmemoramos los 450 años de la llegada de los jesuitas a Nueva España. Desde el inicio, su misión fue clara, partir del postulado ignaciano de «ayudar a las almas». Los miembros de la Compañía de Jesús que arribaron a nuestras tierras se dieron a la tarea de descubrir las riquezas de cada uno de los pueblos que las habitaban y se lanzaron a la forja de una identidad donde estas riquezas quedaran manifiestas y no se perdieran bajo la autoridad colonial. Por eso, el trabajo que rea

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No.

840 / AÑO LXXX / ISSN EN TRÁMITE / $100

LAS MISIONES JESUITAS Y ALGUNOS


DESAFÍOS PARA NUESTRO PRESENTE

450 AÑOS DE LA
ALEJANDRO CANCINO, S.J.

SOCIEDADES POSIBLES,
LOS JESUITAS MEXICANOS ENTRE
LLEGADA DE LOS LOS SIGLOS Y LOS CONTINENTES
ALFONSO ALFARO

JESUITAS A MÉXICO
LOS EJERCICIOS DE SAN IGNACIO
DE LOYOLA, UN TELÓN DE FONDO
EN LA PASTORELA MEXICANA
MARTÍN TORRES SAUCHETT, S.J.
C
hristus, con más de 70 años de tradición, ha sido una revista pionera
en el diálogo fe y cultura y en el análisis de la realidad desde la pers-
pectiva teológica y pastoral que caracteriza a la Compañía de Jesús. En
todo nuestro trayecto hemos vivido varias transformaciones de acuerdo con
los cambios y exigencias que el mundo nos ha ido marcando. Ahora, nuestra
propuesta editorial crece y ofrece una plataforma web viva, que además de
publicar en línea los contenidos de la revista impresa, articula recursos de fuen-
tes y comunidades afines a la Compañía de Jesús en México y en el mundo,
para ofrecer experiencias y referencias que estimulen el crecimiento espiri-
tual y la esperanza de sus lectores y colaboradores. Les invitamos a integrarse
a nuestra comunidad digital en [Link]

Este año que comienza, damos gracias a Dios por todo el bien recibido, damos
gracias por quienes leen y colaboran en Christus, la revista de la Provincia Mexi-
cana de la Compañía de Jesús. Les deseamos un feliz y venturoso año 2023.

PUBLICACIÓN TRIMESTRAL DE TEOLOGÍA,

CHRISTUS
REVISTA DE TEOLOGÍA,
CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL
No. 840 Año LXXX trimestral
Imagen de portada: © Peter Langer, Design Pics via ZUMA Wire
COMITÉ EDITORIAL Imagen de tercera de forros: © Beyond Faith CR Cathopic
Algunos elementos gráficos de las secciones han sido diseñados usando
Pedro Antonio Reyes Linares, S.J. (coordinador) imágenes de [Link]
Alejandro Cárdenas López
Lourdes Gállego Martín del Campo
Se permite la reproducción total o parcial de esta obra, en cualquier
Luis García Orso, S.J. forma o medio, con propósitos educativos y sin fines de lucro, sin que
Sofia Irene Ortega Simón sea necesario obtener autorización expresa por parte de la Provincia
Francisco Urrutia de la Torre Mexicana de la Compañía de Jesús, A.R.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la


COMISIÓN TEOLÓGICA postura del editor de la publicación.

Carlos Cervantes, S.J. CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


Raúl Cervera, S.J. No. 840 Año LXXX, enero-marzo de 2023, es una publicación trimes-
Gerardo Cortés, S.J. tral editada y distribuida por la Provincia Mexicana de la Compañía
Luis García Orso, S.J. de Jesús, A.R., Av. Río Churubusco núm. 434, Colonia del Carmen,
Coyoacán, Ciudad de México, C.P. 04100, teléfono: 55 5533 5835.
Javier Garibay, S.J.
Editor responsable: Pedro Antonio Reyes Linares. Reservas de Dere-
Luis Arturo Macías, S.J.
chos al Uso Exclusivo en trámite, ISSN: en trámite, ambos otorgados
Sebastián Mier, S.J. por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Certificados de Licitud
Jorge Ochoa, S.J. de Título y de Contenido: en trámite. Impresa en los talleres de Santi
Álvaro Quiroz, S.J. Ediciones (Rosario Ivonne Lara Alba) Nance 1370, Colonia Del Fresno,
Arturo Reynoso, S.J. C.P. 44900, Guadalajara, Jalisco. Este número se terminó de imprimir el
Pedro de Velasco, S.J. 30 de diciembre de 2022 con un tiraje de 500 ejemplares.
Alexander Zatyrka, S.J.
Enero | Febrero | Marzo 2023

EDITORIAL 2

MIRAR DE CERCA
La violencia, una agenda pendiente
en la administración actual
Jorge Rocha Quintero 4

PARA LEER EL CUADERNO 8

Las misiones jesuitas y algunos desafíos


para nuestro presente
Alejandro Cancino, S.J. 10 OTRAS SABIDURÍAS
Los cuatro pilares que sostienen a la comunidad
Los Ejercicios de San Ignacio de Loyola, Alfredo Zepeda, S.J. 45
un telón de fondo en la pastorela mexicana
Martín Torres Sauchett, S.J. 17 EN SU PROPIA VOZ
No sé a dónde me mandas,
El pensamiento ignaciano materializado pero yo haré lo que pueda
en la arquitectura novohispana Germán Méndez Ceval, S.J. 49
Mónica Martí Cotarelo y Verónica Zaragoza 24
DESDE OTROS OJOS
El ministerio educativo de la Compañía La alegría de vivir el Evangelio
de Jesús y su desarrollo en México Sergio Guzmán, S.J. 53
Arturo Reynoso, S.J. 30
EL LIBRERO DE CHRISTUS
Sociedades posibles, los jesuitas mexicanos El renacer de Ignacio de Loyola en la universidad
entre los siglos y los continentes Lourdes Gállego Martín del Campo 55
Alfonso Alfaro 36
NO SÓLO DE PAN...
ESPIRITUALIDAD Nilson Jair Castro Laverde, S.J. 57
El futuro de la espiritualidad
Paloma Robles 42 LAS PALABRAS DEL PAPA 64

CHRISTUS DIRECTORIO Humberto Orozco Barba EQUIPO EDITORIAL


Luis Gerardo Moro Madrid, S.J. Director de Relaciones Externas del ITESO, Editora: Lourdes Gállego Martín del Campo
REVISTA DE TEOLOGÍA, Universidad Jesuita de Guadalajara
Provincial de la Compañía de Jesús en México Editora de fotografía: Lalis Jiménez
CIENCIAS HUMANAS Pedro Antonio Reyes Linares, S.J. Cuidado de la edición:
Alexander Paul Zatyrka Pacheco, S.J.
Y PASTORAL Rector del ITESO,
Director de la revista Oficina de Publicaciones del ITESO
No. 840 Universidad Jesuita de Guadalajara Narce Delia Santibáñez Alejandre Diseño y diagramación: Santi Ediciones
Directora de Comunicación de la Provincia
Año LXXX trimestral Mexicana de la Compañía de Jesús
EDITORIAL

E
n este número conmemoramos los los nuevos territorios, además del intenso tra-
450 años de la llegada de los jesuitas a bajo misionero, intelectual y artístico que supo
Nueva España. Desde el inicio, su mi- dar cuenta del diálogo entre las culturas y que
sión fue clara, partir del postulado ignaciano propuso la defensa de la vida y derechos de las
de «ayudar a las almas». Los miembros de personas y los pueblos de cada región. Resal-
la Compañía de Jesús que arribaron a nues- tamos también la apertura de los miembros de
tras tierras se dieron a la tarea de descubrir esta congregación que estuvieron dispuestos a
las riquezas de cada uno de los pueblos que reconocer sus errores y defectos, pedir perdón
las habitaban y se lanzaron a la forja de una y corregirlos y así, ofrecer su misión como una
identidad donde estas riquezas quedaran ma- Buena Noticia para México con toda la diversi-
nifiestas y no se perdieran bajo la autoridad dad de sus habitantes y pueblos.
colonial. Por eso, el trabajo que realizaron no
fue solamente espiritual, sino que involucró La impronta que dejaron en la formación de
muchísimos elementos, desde la construcción muchas personas, en el mejoramiento de las
de centros de estudio hasta el desarrollo de condiciones de vida de muchos mestizos pobres
las labores agrícolas y ganaderas de varias e indígenas, pero sobre todo en la búsqueda de
comunidades, a través de los cuales nuestra una identidad nacional, basada en una socie-
nación fue adquiriendo un rostro propio. dad justa y sin cadenas opresoras, es un legado

Foto: ©Keystone Pictures, USA/[Link]


que no podemos dejar en el olvido. Invitamos
Desde 1572, cuando fueron enviados por san a nuestros lectores a descubrir su importancia.
Francisco de Borja, los jesuitas se dedicaron
a educar y a evangelizar construyendo una
extensa red en donde se puede destacar como
un punto esencial el rescate de los valores de El equipo editorial de CHRISTUS

~2 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 3~
mirar de cerca

LA VIOLENCIA, UNA AGENDA PENDIENTE


EN LA ADMINISTRACIÓN ACTUAL
Jorge Rocha Quintero

E
n el segundo semestre de 2022 se presen- estado presentes en otros momentos. Vimos
taron en los estados de Jalisco, Guanajua- que los actos de violencia se presentaron en
to, Baja California y Chihuahua, actos de varias entidades del país. Habitualmente estos
violencia de muy alto impacto, perpetrados por hechos ocurrían sólo en un territorio, pero se
la delincuencia organizada. Fuimos testigos, extendieron a varias ciudades, casi de forma
entre otros eventos, del incendio de tiendas de simultánea y articulada. Hubo además, como
conveniencia y autobuses urbanos, del despojo ya mencioné, agresiones directas a tiendas de
y después de la quema de vehículos en los que conveniencia, sobre todo en el estado de Gua-
viajaban varias familias. Estos acontecimien- najuato, donde aparentemente se buscó per-
tos volvieron a colocar en la agenda pública judicar a una cadena comercial concreta. La
el terrible problema de inseguridad y violencia explicación de los ataques de los malhechores
que se vive en el país; y revivieron las grandes quedó en el aire y surgieron muchas especu-
preocupaciones que existen al respecto. laciones al respecto. En ocasiones anteriores,
este tipo de eventos estaban ligados a una
Frente a estos hechos hubo muchas espe- intervención militar clara y los hechos se pre-
culaciones y poca información concreta, sentaban como una respuesta de los grupos de
sólo quedó el recuento de los daños mate- la delincuencia organizada a estas intervencio-
riales, las cifras de personas fallecidas y de nes. En los eventos que comentamos se habla
detenidos, pero hasta ahora no sabemos lo de una operación militar frente a una supuesta
que realmente sucedió, desconocemos los reunión de dos líderes de una importante red
entretelones. Solamente tuvimos —y segui- criminal para dirimir la sucesión dentro del
mos teniendo— un intento sistemático de Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), todo
las autoridades para convencernos de que esto de acuerdo con la información obtenida a
la situación ha estado mejorando, pero en la través de dichos y columnas en los medios de
práctica, los hechos de violencia se han man- comunicación. El problema es que nunca exis-
tenido y siguen apareciendo escenarios cada tió información clara de lo que sucedió, sólo
vez más preocupantes. se sabe que por una parte hubo un operativo
fallido y, por otra, que las personas aprehendi-
A partir de estos últimos sucesos, podemos das fueron dejadas en libertad después. Esta
presentar una reflexión sobre varios puntos. ausencia de información propició una enorme
En los ataques de las bandas se manifestaron incertidumbre entre la población de las ciuda-
nuevas dinámicas de violencia que no habían des afectadas.

~4 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


mirar de cerca

Considerando los trágicos eventos que he aparición de estas violentas prácticas. A lo


señalado, puedo decir que a todos nos queda largo de los años se ha cultivado una profunda
claro que la capacidad logística y de fuerza desconfianza entre las distintas autoridades
de los grupos delictivos ha ido en aumento en la materia, que siempre se culpabilizan
y que en cualquier momento pueden poner de mutuamente de la problemática existente.
cabeza a una ciudad, o incluso a un estado. Esta situación ha llevado a politizar —y no a
Algunos medios definieron los actos cometi- resolver— los asuntos pendientes en mate-
dos por estos grupos como vandálicos, otros ria de seguridad y como consecuencia se ha
como actos narcoterroristas. Pero, más allá provocado la falta de colaboración entre los
de discutir en torno a la naturaleza de estos diferentes actores políticos; aspecto más que
hechos, podemos señalar que sus perpetrado- necesario y fundamental para enfrentar el
res son grupos bien armados, perfectamente grave problema de la violencia, pues se reque-
organizados, con un fuerte control territorial y riría que los encargados de resolverlo hagan
que han podido desafiar claramente la capaci- lo que verdaderamente tienen que hacer.
dad del Estado.
En cuanto al Gobierno federal, se puede com-
Además, tenemos que señalar como un factor probar perfectamente que los hechos violen-
importante y que propicia este tipo de situa- tos que azotan al país han puesto en entredi-
ciones, el que exista una sistemática falta cho la estrategia de seguridad propuesta por
de coordinación entre los distintos niveles el presidente Andrés Manuel López Obrador
de gobierno en materia de seguridad, y que (AMLO), ya que la Guardia Nacional no ha
ha sido un común denominador desde de la dado los resultados esperados y la militariza-
Foto: ©Sergio Maldonado, REUTERS

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 5~


mirar de cerca

Más allá del legítimo y fundado reclamo de


la población de que el presidente no sólo


incumplió una promesa de campaña, sino
La apuesta militarista del primer que más bien actuó de manera contraria, lo
mandatario resulta alarmante, más preocupante es que López Obrador está
generando un proceso de militarización de la
porque está convirtiendo a seguridad pública sin precedentes en el país.
las Fuerzas Armadas en una La apuesta militarista del primer mandatario
institución con demasiado poder resulta alarmante, porque está convirtiendo a
político y económico y sin ningún las Fuerzas Armadas en una institución con
demasiado poder político y económico y sin
tipo de contrapeso”. ningún tipo de contrapeso. Esta situación pre-
ocupa a propios y extraños, sobre todo por la
tradición autoritaria que se ha desarrollado en
muchos países latinoamericanos, incluso en
ción del territorio nacional no ha producido nuestro propio país, donde las Fuerzas Arma-
ninguna mejora sustantiva. Dentro de este das por mucho tiempo vivieron en un estado
marco, la propuesta del primer mandatario de excepción.
de que la Guardia Nacional se incorpore com-
pletamente a las Fuerzas Armadas del país es Sin ningún ánimo de dejar de reconocer los
una iniciativa que no tiene ningún sustento aportes que el Ejército y la Marina han hecho
legal, atenta contra la Constitución y parece a México y por los que mantienen un alto
más una acción política de reforzamiento del nivel de confianza ciudadana —aunque en los
enorme poder que están adquiriendo el Ejér- últimos años haya disminuido— es necesario
cito y la Marina dentro de la gestión de AMLO. señalar que la apuesta de AMLO, de milita-
rizar por completo a la Guardia Nacional,
La respuesta estatal: la cuestionable implica varios y complejos problemas. Lo que
apuesta de militarizar la seguridad ha propuesto el presidente atenta contra la
Constitución, ya que con esto genera obliga-
Cuando el actual mandatario fue candidato a ciones y atribuciones al Ejército que la Carta
la presidencia prometió que sacaría al Ejército Magna no contempla, puesto que las institu-
de las calles, pero no lo hizo. Posteriormente ciones que tienen la facultad y la responsabi-
creó la Guardia Nacional y, para defender esta lidad de garantizar la seguridad pública son
iniciativa, señaló que la corporación estaría otras y la iniciativa presidencial va en contra
dirigida por un mando civil y sería parte de del andamiaje institucional del Estado mexi-
la Secretaría de Seguridad… pero tampoco cano en materia de seguridad.
lo cumplió. A lo largo de sus cuatro años de
gobierno, ha ido cediendo cada vez más acti- Como lo han mencionado el Centro de Dere-
vidades a las Fuerzas Armadas, actividades chos Humanos Miguel Agustín Pro y las
que en cualquier sociedad democrática serían universidades jesuitas del país, la decisión
gestionadas por civiles; por ejemplo, las cons- presidencial va en sentido contrario a las reco-
trucciones de bancos, el nuevo aeropuerto de mendaciones internacionales en materia de
la Ciudad de México y la gestión y el manejo derechos humanos. Después de varias déca-
de las aduanas. das, distintos organismos de la ONU y de la

~6 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


mirar de cerca

Foto: ©Sergio Maldonado, REUTERS

OEA han recomendado a México desandar el Creer que la militarización es la forma de resol-
camino de la militarización de la seguridad ver el grave problema de seguridad en el país
pública y han exhortado para que se fortalez- deja de lado visiones más integrales, donde
can las estrategias civiles para el combate de se incorporen acciones de reconstrucción del
la delincuencia, ya que los riesgos de realizar tejido social, procesos locales de pacificación
acciones en contra de los derechos humanos de mediano plazo para una recuperación social
son muy altos. Cabe señalar que estas reco- del territorio, además de la generación de alter-
mendaciones han surgido de la experiencia nativas económicas sólidas y viables, e inclusive
concreta de nuestro país. la necesaria discusión sobre la despenaliza-
ción y legalización del consumo de drogas. Sin
Por otra parte, no podemos dejar a un lado la embargo, las medidas que ha tomado AMLO
iniciativa presidencial de fortalecer a la Guar- envían el mensaje de que la vía de la confronta-
dia Nacional a través de su incorporación a la ción es la única estrategia para resolver la vio-
Secretaría de Defensa Nacional. Esta incorpo- lencia que impera en nuestro país.
ración, además de negativa, tiene como conse-
cuencia directa que se deje de lado el fortaleci- Como conclusión, diré que el mensaje del pre-
miento de las policías estatales y municipales, sidente en materia de seguridad es que él no se
a pesar de que los especialistas en la materia saldrá del guion que ha establecido para el resto
han señalado que este es un proceso clave de su mandato, a pesar de que el país se le des-
para avanzar en materia de seguridad. Y, aun- morone en las manos. Esperemos a ver cómo se
que, el presidente se haya aventurado a «poner desarrolla la esfera política durante este 2023,
todos los huevos en una sola canasta», esta es donde las nuevas alianzas y las fracturas defi-
una decisión que podemos cuestionar ante la nitivas camino a las elecciones tomarán rumbo
complejidad del escenario nacional. y pueden trazar nuevos derroteros.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 7~


PARA LEER EL CUADERNO

E
l aspecto central de este «Cuaderno» es ignaciano, que según Mónica Martí y Veró-
la celebración de los 450 años de la lle- nica Zaragoza, las siguientes autoras, llevó
gada de la Compañía de Jesús a la Nueva a los jesuitas a la construcción de «edificios
España, por eso queremos presentar algunos saludables, consistentes y bien construidos».
elementos importantes que los jesuitas apor- Un ejemplo sería el convento y el templo de
taron para la formación de la identidad y cul- Tepotzotlán, tema que ambas desarrollarán
tura mexicana, y cómo se fue cimentando gra- ampliamente.
cias al aporte de sus miembros.
Podemos encontrar la impronta del santo de
Aunque la orden fue una de las últimas en Loyola no sólo en la arquitectura, sino tam-
llegar a nuestro territorio, establecieron una bién en otras manifestaciones artísticas, como
importante red de misiones, sobre todo en el el teatro. Martín Torres Sauchett, S.J., doctor
Noroeste del país. Estas misiones son «un refe- en Filología hispánica y docente del ITESO,
rente histórico en aquellas regiones», apunta analiza la importancia de la pastorela mexi-
nuestro primer autor, Alejandro Cancino, S.J., cana, en donde «se vislumbra el trasfondo de
actual maestro de novicios de la Provincia los Ejercicios Espirituales», sobre todo en la
mexicana y además doctor en Historia de las presentación de la batalla entre el bien y el
civilizaciones, quien señala también que «aun- mal y el nacimiento del Niño Jesús.
que la labor apostólica realizada se desarrolló
en un complejo entramado de procesos políti- El espíritu de Ignacio ha estado presente tam-
cos, económicos y sociales», podemos recu- bién en un aspecto esencial para los miembros
perar el rescate que hicieron de las lenguas y de la orden que él fundó: la educación. Para
culturas indígenas y un modo de evangelizar ello se han dado y se siguen dando a la tarea de
cercano a ellas. trasmitir el conocimiento desde sus diferentes
disciplinas. Al respecto, Arturo Reynoso, S.J.,
A partir de que estas misiones se establecen, docente del ITESO e investigador de la histo-
encontramos una segunda etapa, la de la edi- ria de la Compañía de Jesús en México durante
ficación de templos, residencias e institutos el periodo virreinal, realiza un recuento a lo
educativos, siguiendo el «modo de proceder» largo del tiempo de las diferentes instituciones

~8 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


que la Compañía ha establecido en México
y recalca que estas instituciones representan
un desafío «para ofrecer a cada quien una for-
mación que fomente e integre el ejercicio de
la inteligencia, el cultivo del espíritu, la crea-
tividad, la sensibilidad y el servicio hacia las
demás personas».

Nuestro último autor, Alfonso Alfaro, que ade-


más de dedicarse a la docencia, ha realizado
numerosas investigaciones sobre la historia
de los jesuitas, nos presenta un texto centrado
en el importante legado que dejó la Orden en
la forja de la identidad de México, desde tres
direcciones: la misionera, la educativa y la
espiritual. Estas aportaciones contribuyeron a
acrisolar todas las culturas que tejen nuestro
ser como país.

Esperamos que nuestros lectores y lectoras


descubran y reflexionen, a partir de lo que
estos artículos nos proponen, sobre el legado
de la Compañía, un legado que más allá de
la mera evangelización se supo adaptar con
asombro y generosidad ante una realidad
nueva y a partir de ella, descubrir y crear, edi-
ficar y transformar, todo para «la mayor gloria
de Dios».
Foto: ©Ana Ducoin, Only France vía AFP

“ Al llegar aquí en 1572 los jesuitas supieron detectar


cuáles desafíos los interpelaban y reclamaban su
energía y dedicación . Mirando desde el exterior ,
¿cuáles serían hoy los vacíos que fragilizan a esta
sociedad , que se abren , como otros tantos llamados,
a una institución que ha mostrado a través de
los siglos su compromiso con estas tierras y sus
habitantes?”.

Alfonso Alfaro

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 9~


cuaderno

LAS MISIONES JESUITAS Y ALGUNOS


DESAFÍOS PARA NUESTRO PRESENTE
Alejandro Cancino, S.J.*

C
on motivo de los 450 años de la llega- central de México, desde el Istmo de Tehuan-
da de la Compañía de Jesús a la Nueva tepec hasta Guanajuato, Tepic y Tuxpan. Con
España, haremos un recuento de sus relación al Norte, las exploraciones, iniciaron
principales misiones en el Noroeste durante entre 1533 y 1536. En 1546 el descubrimiento
el periodo virreinal, y mencionaremos por qué de yacimientos de plata en Zacatecas aumentó
en el último cuarto del siglo XVIII fueron aten- las migraciones hacia el Norte y en 1567 fue
didas por otras órdenes religiosas. Cabe men- desarrollada una de las minas más atracti-
cionar que, por una parte, esas misiones son vas en Santa Bárbara, en el actual estado de
actualmente un referente histórico en aquellas Chihuahua. Respecto a las misiones, los fran-
regiones, pero por otra, aunque la labor apostó- ciscanos fueron los primeros en incursionar
lica jesuita se realizó en un complejo entrama- en la región Noroeste, pero en el transcurso
do de procesos políticos, económicos y socia- del tiempo se establecieron en la parte orien-
les muy distinto al nuestro, podemos recuperar tal hacia el golfo de México; mientras que los
algunos rasgos del modo de evangelizar de la jesuitas lo hicieron en la parte occidental. De
Compañía ante las culturas diferentes. Al fi- los actuales estados de la República mexicana,
nal, resaltaremos algunos retos importantes los jesuitas se extendieron hacia el norte de
para la Iglesia mexicana, ya que contamos Nayarit, gran parte de Durango y la región
en nuestro país con población indígena; lo que incluía Parras, Coahuila, la sierra de Chi-
que nos plantea retos importantes ante las huahua, Sinaloa, Sonora, el sur de Arizona y la
invitaciones recientes del papa Francisco a península de California.
partir de la Exhortación Apostólica Querida
Amazonia (QA). Antes de mencionar los territorios en donde
se instauraron las misiones jesuitas, conviene
Los primeros jesuitas enviados a la Nueva recordar una característica fundamental de la
España atracaron en Veracruz en 1572, aun- labor apostólica de la Compañía de Jesús. En
que su llegada fue tardía respecto a la de los la Fórmula del Instituto (Fi). Es decir, de esta
franciscanos, agustinos y dominicos, que para orden, aprobada por el papa Paulo III en la
entonces estaban establecidos el sur y la parte bula Regimini militantis Ecclesiae de 1540, se
afirma lo siguiente:
[quien] quiera ser soldado para Dios bajo la ban-
dera de la Cruz, y servir al solo Señor y al Romano
* Doctor en Historia de las Civilizaciones por la Escuela de Pontífice su Vicario en la tierra […] forma parte
Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.

~10 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


de una Compañía fundada […] para provecho de
las almas en la vida y doctrina cristiana y para la
propagación de la fe […] y a ir a cualquier región
a que nos quieran enviar […] a los turcos, o a
cualesquiera otros infieles, incluso los que viven
en las regiones que llaman Indias; […] o a los
fieles cristianos que sea (FI no. I, II).

Por lo que podemos ver que, tanto el fundador,


san Ignacio de Loyola, como sus primeros com-
pañeros se consideraban apóstoles itinerantes
enviados por el Vicario de Cristo, para lo cual Fotos: ©S_Kohl, Depositphotos
debían estar bien preparados y aprender las
lenguas del lugar a donde llegaran. Entre sus de la empresa de expansión española. Por otro
principales ministerios destacaron las misio- lado, estudios historiográficos recientes mues-
nes a tierras lejanas donde todavía no estaba tran que los misioneros sobrepasaron el rol
extendida la fe cristiana. propio de educar en la fe cristiana católica, así
como que algunos de ellos tomaron posturas
Las misiones en el Noroeste muy críticas ante la explotación de las poblacio-
de la Nueva España nes locales a manos de los españoles, y otros
buscaron adaptar el cristianismo a la cultura
Es importante ponderar que el carácter misio- donde llegaban.
nero de diferentes órdenes religiosas fue favo-
recido por la expansión del Imperio Español a Las fundaciones de las misiones jesuitas en el
las Indias occidentales, por lo que las misiones Noroeste novohispano se realizaron entre 1591
jesuitas en la Nueva España se desarrollaron y 1722, y llegaron a ser diez zonas de misión.
en el contexto del Estado teocrático (monar- La mayoría de ellas continuó hasta la expul-
quía) propio de los siglos XV a XVII. Así que sión de la orden de los territorios españoles en
la labor misional de este instituto —y la de 1767. En este periodo unas misiones se conso-
otros religiosos— se desplegó a través del pri- lidaron, otras disminuyeron o desaparecieron,
vilegio del Patronato Real de Indias que fue y algunas fueron entregadas al clero secular:
concedido por la Santa Sede a la monarquía
portuguesa, y también a la española. En efecto, Podemos ir viendo en orden cronológico cómo
esta concesión convirtió a los dos países de se fueron estableciendo. La primera misión
la península ibérica y que se encontraban en se realizó en Sinaloa en 1591, a ella fueron
plena expansión en Estados-misioneros, con enviados Gonzalo de Tapia y Martín Pérez. En
todas las ambigüedades que esto podía conlle- la región existían entonces, por lo menos, ocho
var. Mediante el Patronato, los reyes quedaban lenguas del grupo tarahumara. En 1594, Diego
comprometidos a promover misiones y a dotar de Torres y Diego de Monsalve se establecieron
económicamente a los misioneros en las regio- en la misión de San Luis de la Paz entre oto-
nes a las que llegaran. Lo anterior no implicaba míes, huachichiles, tamaulipecas, janambres,
que las misiones fueran sólo un «suplemento pames y huastecas. Ese mismo año se estable-
espiritual» de la invasión y la pacificación de los ció la misión de Parras o La Laguna, iniciada
territorios, pero tampoco se puede decir que la por Jerónimo Ramírez y Juan Agustín de Espi-
labor misionera estuviera totalmente separada nosa. Ésta abarcaba la cuenca inferior del río

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 11~


cuaderno

Fotos: Grabado en placa de cobre coloreado a mano por Nasi de Giulio Ferrrario, Florencia, 18 4 2. ©Florilegius, Leemage Leemage vía AFP

Nazas y la laguna de San Pedro, que incluía (algunos de estos grupos ya se han extinguido).
el valle de Parras, al sur del estado actual de Posteriormente, en 1607 se inició la misión de
Coahuila. Sus habitantes hablaban el zacateco, la Tarahumara Baja o Antigua. Ésta abarcaba
el irritila, el toboso, el concho y el coahuilteco. la vertiente este de la Sierra Madre Occidental,
En 1598 se fundó Santa María de las Parras, habitada por tarahumaras. Entre 1650 y 1652
lugar que mantuvo la Compañía como residen- Juan Fonte y Gabriel Díaz atendieron esta
cia cuando en 1652 los jesuitas entregaron región; en donde jesuitas murieron víctimas del
varias misiones a la diócesis de Nueva Vizcaya, furor de los nativos. A pesar de diferentes levan-
actual diócesis de Durango. La misión de Tepe- tamientos y la peste de 1622, las misiones, aun-
huanes inició en 1596. Los tepehuanes habi- que reducidas en número, se mantuvieron. En
taban la región oriental de la Sierra del Pací- 1753 los jesuitas las entregaron a la diócesis
fico, desde Parral hasta lo que es hoy Jalisco, de la Nueva Vizcaya. En 1674 inició la misión
y se localizaban también en la sierra de Topia de la Tarahumara Alta con la fundación de San
(actual Durango), Zacatecas, Tarahumara (sur Bernabé, a una legua del actual Cusihuiriachi.
del ahora estado de Chihuahua) y La Laguna. Poblaban la región grupos tarahumaras, jovas
y janos. Los padres José Tardá y Tomás de Gua-
Esta última misión se desarrolló en calma dalajara iniciaron la labor apostólica en esta
hasta 1615, pero el año siguiente surgió una misión, que después de cuatro años ya estaba
sublevación general de los tepehuanes, en la organizada en ocho puntos de atención a la
que ocho jesuitas fueron víctimas de la rebelión, población. En esta zona hubo varias revueltas,
por lo que se les conoce como mártires de los por lo que se erigieron los presidios fronterizos
tepehuanes. En 1620 se estableció la misión de El Paso, Casas Grandes y Janos. En una
de Chínipas; uno de sus primeros misioneros revuelta de 1690 perecieron dos jesuitas.
fue Julio Matías. Esta misión abarcaba Urua-
chi, Chínipas, Batopilas y Guadalupe y Calvo En 1614, Pedro Méndez inició las misiones
municipios actuales de Chihuahua en la Sierra de Sonora en la zona meridional habitada por
Tarahumara. En esta zona habitaban los pimas los mayos. Después de 1610, Andrés Pérez
bajos, guarijíos, chínipas, guazapares y tubares de Ribas y Tomás Basilio alcanzaron la zona

~12 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

de los yaquis. En 1685 Eusebio Kino concentró


sus esfuerzos misioneros en Sonora central o
Pimería alta. En 1697, en la California desem-
“ Inspiradas en la Ilustración,
diferentes coronas articularon
barcaron Juan María Salvatierra, cuatro espa- y ejercieron el absolutismo
ñoles y tres indios, aunque la zona ya había sido ilustrado como forma
explorada previamente por Kino y Salvatierra de gobierno”.
en 1691. En la península habitaban los peri-
cúes, guaycuras y cochimíes. La transforma- vulgarmente llamada ópata de Natal Lom-
ción del lugar se notó varios años después con bardo (1702), o el Catecismo breve en lengua
los cultivos de maíz y otros granos, la crianza otomí de Francisco de Miranda (1759).
de ganado vacuno y equino. En Santiago y en
San José del Cabo murieron asaeteados dos Expulsión de los jesuitas
jesuitas. La última zona misionera en fundarse de los territorios novohispanos
fue la de Nayarit en 1722, a donde fueron desig-
nados Juan Téllez Girón y Antonio Arias Ibarra. En 1767, los jesuitas fueron expulsados de
Los habitantes hablaban la lengua cora o naya- todos los territorios del Imperio español, para
rita, y estaban distribuidos en tres tribus: coras, ese entonces, la misión de Sinaloa, que era la
nayaritas y tecuelmes. más antigua, tenía ya 174 años de fundada.
Los 103 misioneros jesuitas expulsados se
En toda esta vasta zona de misiones figuraban encontraban distribuidos en seis provincias
34 grupos de lenguas indígenas; aquí destacan de misión: Sonora, Sinaloa, Chínipas, Tarahu-
las obras de los misioneros escritas en lenguas mara, Nayarit y California. Casi la totalidad de
indígenas, fruto de su trabajo y permanencia a los miembros de la Compañía de Jesús en la
largo plazo en la región, así como de las habilida- Nueva España (680) dejaron el territorio para
des lingüísticas que muchos de ellos aprendie- embarcarse a los Estados Pontificios. Los
ron previamente con niños indígenas otomíes, misioneros del Noroeste fueron reemplazados
mazahuas o nahuas en el colegio de San Mar- por franciscanos, dominicos y curas doctrine-
tín, en Tepotzotlán, o en el de San Gregorio, en ros (itinerantes) de la Nueva Vizcaya.
la capital del virreinato. Lo anterior se refrenda
por los vocabularios, gramáticas y doctrinas en Los antecedentes de la expulsión de los jesui-
lenguas indígenas, entre las cuales se encuen- tas se encuentran en la reconfiguración de los
tran algunas obras no publicadas, por ejemplo, espacios sociales europeos durante el siglo
entre el Arte y copioso vocabulario de las len- XVIII. Las diferentes coronas, inspiradas en
guas tepehuana y tarahumara, el Catecismo y la Ilustración, articularon de manera recalci-
confesionario en tepehuan y tarahumar, ambos trante su autoridad política y ejercieron el abso-
de Gerónimo de Figueroa (1672); también está lutismo ilustrado como forma de gobierno. En
el Arte para aprender el idioma de los tara- el régimen antiguo de la monarquía se ejercía
humares de Agustín Roa. También se cuenta el poder en tensión y en relación con la Iglesia,
con estudios publicados como el Arte de la ya que el fundamento del poder político estaba
lengua mexicana de Horacio Carochi (1645), basado en el poder divino mediado por la Igle-
la Gramática sobre el idioma tarahumar y el sia; sin embargo, con el regalismo se buscó
de los Guazapares (1683) de Tomás de Gua- subordinar el ámbito religioso al Estado. El
dalaxara, la Doctrina cristiana, pláticas doctri- horizonte de la conversión cristiana fue reem-
nales, traducidas en lingua Opata de Manuel plazado por el de civilización y se fortalecieron
Aguirre (1765), el Arte de la lengua teguima los Estados-nación. El regalismo portugués

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 13~


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Fotos: Misión jesuita en la sierra Tarahumara ©Daniel Vargas

y el borbónico, con sus diferentes facetas, fue la disminución de miembros, no pudieron sos-
expulsando a la Compañía de Jesús de sus tenerse frente al aumento de pobladores. En el
dominios, pues se trataba de una institución primer cuarto del siglo XIX, al desmantelarse
que representaba simbólicamente la influencia gradualmente las misiones y con la reducción
y el alcance de la Iglesia. Los jesuitas se distin- de franciscanos, el clero secular (es decir, los
guían por su lealtad a Roma, con un gobierno sacerdotes que no eran miembros de ninguna
central y una presencia en variados ministerios orden religiosa) debía de haber reemplazado a
y misiones. Posteriormente la orden fue expul- los frailes, pero los ministros de la Iglesia esta-
sada de Portugal y de sus territorios en 1759, ban disminuidos en todo el país, especialmente
para ser disuelta en Francia en 1764, expulsada en los estados del Norte. La presión de los Esta-
finalmente de los territorios españoles en 1767 dos Unidos desde el Este y de las tribus arma-
y finalmente suprimida por el papa en 1773. das por los mismos estadounidenses, hicieron
más frágil la gran frontera norte. Durante las
Las misiones del Noroeste guerras de independencia disminuyó el ingreso
en el México independiente de jóvenes al seminario, hubo deserción de reli-
giosos y falta de obispos que ordenaran sacer-
A grandes rasgos, se puede decir que las misio- dotes. Las parroquias rurales remotas estaban
nes en el Noroeste de la Nueva España comen- vacantes, pues había pocos sacerdotes y éstos
zaron a declinar a fines del siglo XVIII hasta su preferían las zonas urbanas que ofrecían mayor
colapso en 1830. Los factores de su desapa- seguridad. A finales del siglo XIX la situación de
rición fueron de diferente orden; uno de ellos la Iglesia era distinta, ya que pudo consolidarse
fue la dilapidación de una parte de los fondos de alguna manera en su organización y número
económicos destinados a las misiones. Ade- de miembros. Un ejemplo de ello puede ser la
más, en 1815 la ayuda económica del gobierno Diócesis de Chihuahua que se erigió en 1891.
se redujo drásticamente, ya que los recursos
se destinaron para atacar a las fuerzas insur- Los jesuitas fueron restablecidos en la Iglesia
gentes. En el transcurso de varios lustros, los en 1814, y en México en 1816; sin embargo,
misioneros y curas doctrineros, debilitados por durante la primera mitad del siglo XIX, ya en
la reducción de sus ingresos económicos y por la República independiente, los jesuitas eran

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pocos y no lograron volver a ninguna misión de Chihuahua, en donde se atiende a la población


las que habían anteriormente fundado. No fue tarahumara de la región en su propia lengua.
sino hasta 1900 que retomaron la misión de la
Tarahumara de Chihuahua. Para el rescate de esta lengua, David Brambila,
S.J., quien en colaboración con José Vergara
Las misiones jesuitas Bianchi, S.J. publicó la Gramática rarámuri
contemporáneas (1953) y el Diccionario rarámuri-castellano
(1976).
La misión de la Tarahumara estuvo a cargo de
los jesuitas hasta 1994, año en que fue erigida Durante el siglo XX se abrieron otras misiones
la Diócesis de Tarahumara. Actualmente se a cargo de la Compañía. En 1958 se fundó la
colabora en la diócesis en dos parroquias: San misión de Bachajón, en la Diócesis de San
Francisco Javier en Cerocahui y San Miguel en Cristóbal de las Casas, dentro de una zona de
Wawachiki. Además junto con las Hermanas mayoría poblacional tzeltal. Cabe mencionar la
de la Caridad de San Vicente de Paul, están edición en 2005 de la Biblia en tzeltal, que vio
a cargo del hospital Santa Teresita en Creel, la luz después de 40 años de trabajo; en la que
Infografía: © Oficina de Publicaciones

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vive bajo la línea de la pobreza, y los munici-


Para comenzar a evangelizar en pios donde viven poseen índices muy altos de
México siempre es y será elemental marginación.
hablar la lengua de nuestros
interlocutores y escuchar la Una de las razones de la pobreza y la migra-
ción es el deterioro ambiental de los territorios
sabiduría ancestral de los pueblos donde los indígenas han habitado por siglos,
originarios permitirá lograr aumentado, por ejemplo, por las concesiones
una renovada inculturación del a mineras principalmente extranjeras, otorga-
Evangelio. das por los gobiernos mexicanos entre 1988
y 2016. Ante estos datos, me parecen pertinen-
colaboraron los jesuitas Mardonio e Ignacio tes las aportaciones del papa Francisco, quien
Morales y Eugenio Maurer, entre otros, además nos recuerda que en la historia de la Iglesia «el
de un equipo de agentes de pastoral bilingües. cristianismo no tiene un único modo cultural»;
sin embargo, hay evangelizadores que todavía
En 1974 se estableció el Proyecto Sierra Norte piensan que deben imponer una determinada
de Veracruz en Huayacocotla, Veracruz, entre forma cultural (QA 69; Evangelii Gaudium
indígenas otomíes, nahuas y tepehuanes; tam- 116, 117).
bién se fundó una estación de radio, Radio
Huayacocotla que actualmente transmite en las Para que la evangelización sea posible, la Igle-
lenguas nativas de la zona. En 1978 se fundó sia debe escuchar la sabiduría ancestral de los
el Proyecto Selva con población tzeltal, zoque pueblos originarios para lograr una renovada
y ch'ol. Por último, la misión de Tatahuicapan, inculturación del Evangelio (QA, 70). Esto no
Veracruz, con población popoluca y náhuatl ini- se logrará sin la formación adecuada de los
ció en 1979 en el pueblo de Chinameca. presbíteros para el diálogo con las culturas
(90), además de fomentar una sólida organiza-
Algunos desafíos para la Iglesia ción eclesial para los diferentes ministerios lai-
mexicana ante las culturas indígenas cales, entre ellos el diaconado permanente (92,
94). Para comenzar a evangelizar, fomentar la
La realidad de las culturas indígenas en México comunicación y establecer puentes entre las
se constata en el último censo de población del culturas en México siempre es y será elemental
Instituto Nacional de Estadística y Geografía hablar la lengua de nuestros interlocutores.
(INEGI) que en 2020 registró 7 millones de
hablantes que hablan 70 lenguas indígenas,
lo que representa, según este mismo instituto, Para saber más:
5.6 % con respecto a la población total del país Cancino, Alejandro, S.J. Historia y memoria de la
Aunque nuestra nación posee una mayoría “nueva” Compañía de Jesús en México, 1816-
mestiza, también está conformada por diferen- 2002: el imaginario de las misiones jesuitas
novohispanas […]. Tesis de doctorado en Histo-
tes culturas indígenas que viven en regiones
ria, Universidad Iberoamericana, EHESS, 2014.
geográficas específicas, y que pertenecen a dió-
cesis concretas. Existen trece estados que con- O’Neill, Charles E., S.J. y Joaquín Ma. Domínguez,
centran entre 100 mil y más de un millón de S.J. (Dirs.). Diccionario Histórico de la Com-
hablantes de lengua indígena. Además, hay que pañía de Jesús, tomo III. Madrid: Universidad
resaltar, según lo indica la investigadora Sylvia Pontificia Comillas, 2001.
Schmelkes, que el 89.7 % de esta población

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LOS EJERCICIOS DE SAN IGNACIO


DE LOYOLA, UN TELÓN DE FONDO
EN LA PASTORELA MEXICANA
Martín Torres Sauchett, S.J.*

L
a pastorela es un género de teatro religio- Cuenta la tradición que san Francisco de Asís
so utilizado por los misioneros durante la fue el primero en representar el nacimiento
Colonia para difundir la doctrina cristiana del Niño Jesús. Francisco vislumbró en esta
en la Nueva España. Su argumento está ins- representación una veta para transmitir la
pirado en un pasaje del Evangelio de san Lu- doctrina cristiana de manera eficaz, sencilla
cas (2, 1-20) donde se narra el nacimiento de y de fácil comprensión. Con el permiso del
Jesús en Belén. El acontecimiento es anuncia- papa, la noche del 24 de diciembre de 1223,
do a un grupo de pastores, quienes deben su- víspera de la Navidad, en la iglesia de un lugar
perar toda clase de obstáculos y trampas pues- llamado Greccio recreó la escena del establo
tas por los demonios para impedir que vayan a con María y José, un asno, un buey y un poco
adorar al Niño. de heno que le regalaron. Al día siguiente, los
lugareños que asistieron a misa fueron testi-
Sin duda, el leitmotiv de la pastorela es el naci- gos de la primera representación de este con-
miento de Jesús. De principio a fin se alude a movedor pasaje del Evangelio y escucharon
este acontecimiento, aunque en el desarrollo los cantos que Francisco y sus hermanos ento-
de las escenas sobresalga la batalla entre el naron. Fue tal el impacto que, de este sencillo
bien y el mal. En estos dos aspectos, el naci- cuadro, se desencadenaron otro tipo de esce-
miento y la batalla se vislumbra el trasfondo nificaciones más elaboradas: el teatro pastoril.
de los Ejercicios Espirituales (EE) de San Desde entonces, la iniciativa de san Francisco
Ignacio de Loyola y, por tanto, la influencia de se convirtió en una costumbre que se extendió
la espiritualidad ignaciana transmitida por los por todo el mundo occidental y se repite año
jesuitas en la consolidación de este género de con año en todas las iglesias y muchos hoga-
teatro religioso. res, lo que hoy conocemos como nacimientos,
belenes o pesebres.

San Francisco y sus primeros discípulos lleva-


ron a cabo su servicio tanto en la ciudad como
* Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complu- en el campo, entre laicos y clérigos, creyentes
tense de Madrid. Ha trabajado como promotor cultural y aca-
démico en varias universidades jesuitas. Actualmente es profe- y no creyentes, y se valieron de las representa-
sor en el Centro de Promoción Cultural del ITESO. ciones para hacer más eficaz su mensaje. De

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este modo, el teatro religioso cristiano da uno

“ Lainnata
de sus primeros pasos en Italia, después en
España, para contribuir a la propagación de la religiosidad y la teatralidad
fe que siglos más tarde llegaría a América y, del México precolumbino,
por tanto, a México.
resultaron propicias para la
Los primeros misioneros que arribaron a la evangelización pretendida por
Nueva España fueron los franciscanos, el 13 los misioneros”.
de mayo de 1524 y pronto se posicionaron
en gran parte del territorio. Guiados por su
primer superior, fray Martín de Valencia, uti- a un deseo expresado en vida por Ignacio de
lizaron una gran variedad de estrategias para Loyola, fundador de la Compañía de Jesús:
enfrentar tal desafío, entre ellas el teatro reli- «Al Messico invíen, si le parece, siendo pedi-
gioso. Así, el ingenio de Francisco influyó en el dos o sin serlo».
surgimiento de diversas representaciones que
contribuyeron a la «conquista espiritual». En poco tiempo, los jesuitas se convirtieron en
unos de los principales impulsores del teatro
Las características propias de las culturas en religioso. A ellos se atribuyen los Coloquios,
el México precolombina, ricas en tradiciones y composiciones literarias en forma de diá-
expresiones artísticas, facilitaron el trabajo de logo, cuyas características representacionales
los misioneros, quienes con asombro se per- dejan ver una forma previa de lo que pronto
cataron de las profundas raíces escénicas de sería la pastorela como género teatral evan-
los ritos y festividades de los aztecas, mayas gelizador. Paulatinamente, a los coloquios se
y demás pueblos originarios; es decir, que la le agregaron elementos estéticos, contenidos
religiosidad y la teatralidad innata de estas doctrinales y personajes tipo, cuya caracteri-
culturas resultaron propicias para la evan- zación los hace perfectamente identificables;
gelización pretendida por los misioneros, de en algunas versiones se añadieron la Anun-
tal manera que los dramas litúrgicos fueron ciación, el peregrinar de la Virgen María y san
introducidos con las costumbres y las nocio- José, las vicisitudes de los pastores al enfrentar
nes escénicas que ya poseían los pueblos del las tentaciones de Lucifer y los diablos. Tam-
antiguo México. bién se introdujeron algunos aspectos consi-
derados como inadecuados para mostrarse en
La misión evangelizadora de los franciscanos los lugares sagrados, por lo cual algunas pas-
permaneció vigente hasta 1572, año en que torelas dejaron de presentarse en el interior
se consideró cumplida la «conquista espiri- de los templos. Así, sin perder su esencia reli-
tual», pero en el análisis histórico no se men- giosa, las pastorelas salen de los templos para
ciona que la pastorela haya formado parte de escenificarse en las plazas, donde adquieren
la estrategia de estos frailes. Ese mismo año un carácter distinto en los contenidos al enri-
llegaron a México nueve jesuitas, cinco sacer- quecerse de los usos y costumbres de cada
dotes y cuatro hermanos coadjutores, encabe- localidad. Los autores no tardaron mucho en
Fotos: ©d-nilo, Cathopic

zados por el primer Provincial de la Compañía separarse del mensaje religioso, recogiendo
de Jesús en México, el padre Pedro Sánchez, expresiones de corte popular en las que el
S.J. Este primer grupo de compañeros fue humor y el sarcasmo se dirigen a las autorida-
enviado por el entonces Superior General des civiles y eclesiásticas, así como a las clases
de la orden, Francisco de Borja, atendiendo más acomodadas; pero, más allá de la burla,

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 19~


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observan la situación del mundo y miran
La Pastorela mexicana es la cómo la humanidad desciende a los infier-
recreación del nacimiento nos. Ante esto, la Trinidad determina «que la
de Jesús que san Francisco segunda persona se haga hombre, para salvar
al género humano; y así, venida la plenitud de
de Asís realizó la Navidad de los tiempos, enviando al ángel san Gabriel a
1223 en Greccio. Su evolución nuestra Señora» (EE, 102); y María acepta
como género teatral religioso con generosidad el desafío de dar a luz al Hijo
se atribuye a los jesuitas que de Dios. La determinación de la Trinidad nos
muestra que Dios está atento a lo que sucede
llegaron a la Nueva España, en el mundo y no se desentiende de él, sino
a partir de 1572”. que lo mira con ternura y pone de manifiesto
que hay una alianza entre el cielo y la tierra,
entre Dios y sus hijos.
se ejerce también una crítica social y política,
el lenguaje pulcro y refinado es sustituido por Un ángel del Señor comunica la Buena Noti-
uno más jocoso, mordaz, ingenioso y sensual cia del nacimiento a unos pastores. Después
que en ocasiones rayaba en lo soez. de recibir la noticia, decidieron ir a Belén para
ver «lo que ha sucedido y que el Señor nos ha
No obstante, la pastorela mantuvo su vigencia dado a conocer» (Lc 2, 15). En el camino se
en los ámbitos religioso y social, aunque la ven involucrados en una batalla simbólica: el
mayoría de ellas quedaron en el anonimato. bien contra el mal. Esta batalla tiene su fun-
Solamente se rescataron algunas versiones damento jesuítico en la meditación de las
gracias a la tradición oral, de generación en «las dos banderas» de los (EE, 136-147). La
generación. Así, un género teatral que halló meditación sitúa al ejercitante en el contexto
hospitalidad en las culturas precolombinas de de la milicia, con la finalidad de que aprenda
México fue adoptado como propio y enrique- a conocer los engaños de Lucifer y la vida
ció las costumbres de las diferentes regiones y verdadera a la que invita Cristo, y describe
contribuyó en la configuración de la identidad dos caminos: el camino de Lucifer, dominado
mexicana. por la codicia de riquezas, el vano honor del
mundo hasta llegar a la soberbia, y de estos
El legado de la Compañía de Jesús en la antigua tres escalones se siguen todos los vicios
tradición del teatro mexicano se reconoce fácil- (EE, 142); y el camino de Cristo que invita a
mente porque en las piezas teatrales que pro- vivir en suma pobreza, estar dispuesto a reci-
movieron, se revela la espiritualidad ignaciana, bir oprobios y menosprecios porque de estas
sus implicaciones pedagógicas en la formación dos cosas se llega a la humildad, y se siguen
catequética y moral de los espectadores. todas las virtudes (EE, 146).

En la mayoría de las pastorelas se sabe desde Este último ingrediente es determinante en la


el inicio que el nacimiento de Jesús tendrá consolidación de la pastorela, ya que constituye
lugar porque hay un anuncio explícito: la uno de los elementos que le aportan compleji-
Anunciación (Lc 1, 26-38). Este pasaje del dad y sentido humano: la lucha del bien contra
Evangelio es retomado por Ignacio de Loyola el mal y la interacción de personajes humanos
en la «Contemplación de la Encarnación» de con otros de carácter sobrenatural, celestia-
los (EE, 102-109). Las personas de la Trinidad les e infernales. La imagen de choque entre

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Fotos: ©Pegg y Peattie, U-T San Diego/[Link]

dos fuerzas nos muestra la humanidad de los contrarias es una alegoría de la batalla entre
pastores, oscilando entre el bien y el mal. Una el bien y el mal que tiene lugar en el corazón
batalla de la que salen bien librados y consi- humano y de la cual se desprenden algunas
guen llegar al lugar donde ha nacido el Niño lecciones de vida.
Jesús y se postran para adorarlo; lo mismo que
los Magos de Oriente (Mt 1, 1-12), quienes le La mayoría de las pastorelas finalizan con la
ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra; escena del nacimiento de Jesús: el mismo cua-
con lo que se reconoce la dignidad, la divini- dro escénico que san Francisco de Asís repre-
dad y la humanidad de Jesús. sentó en la Navidad de 1223 en el poblado de
Greccio, Italia. En el contexto de los EE, san
Las «dos banderas» son una invitación a sus- Ignacio de Loyola sugiere la «Contemplación
citar el deseo de seguir a Jesús y, al mismo del nacimiento» con la intención de profundi-
tiempo, es una ayuda para conducirnos lo zar en el conocimiento interno de Jesús «para
mejor posible en nuestras opciones más vita- más amarle y mejor seguirle», para fortalecer
les. Es cuestión de distinguir entre la verdad los vínculos de amistad con Él, desde un hori-
y el engaño, luz y tinieblas, entre la claridad que zonte de servicio en humildad:
nos permite ver el camino hacia al encuentro
El primer punto es ver las personas, es a saber,
con Jesús y la confusión que nos desvía hacia
ver a nuestra Señora y a José y a la ancila y al
el extravío. Y tal como sucede a los pastores niño Jesús después de ser nacido, haciéndome
en el camino hacia Belén, donde los demonios yo un pobrecito y esclavito indigno, mirán-
tratan de confundirlos para que no lleguen al dolos, contemplándolos y sirviéndolos en sus
lugar deseado, esta tensión entre dos fuerzas

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 21~


cuaderno

Foto: ©d-nilo, Cathopic

necesidades, como si presente me hallase, con En este sentido, el término reflectir no se


todo acatamiento y reverencia posible; y des- entiende como sinónimo de reflexionar o
pués reflectir en mí mismo para sacar algún discurrir racionalmente, sino como reflejo:
provecho. (EE, 114) vernos reflejados en el Misterio de la vida de
Jesús y dejarnos interpelar; no elucubrar. Lo
Para Ignacio, lo principal es ver a las perso- que nos transforma es un conocimiento que
nas e involucrarse con ellas, «mirar, advertir y involucra nuestra sensibilidad. Y en el fondo,
contemplar lo que hablan» (EE, 115); «mirar lo que Ignacio pretende es suscitar afectos,
y considerar lo que hacen» (116), a partir de por esa razón este ejercicio espiritual está
una actitud que trasciende la presencialidad enmarcado por una petición muy concreta:
física: «con todo acatamiento y reverencia «demandar conocimiento interno» (EE, 104).
posible». Lo importante es ver a las personas,
no las cosas ni cosificar a las personas, sino Recapitulando, el antecedente más antiguo de
ponderar lo que son y lo que nos representan, la Pastorela mexicana es, pues, la recreación
como lo afirma Adolfo Chércoles, S.J.: del nacimiento de Jesús que san Francisco de
Asís realizó la Navidad de 1223 en Greccio,
El prepotente no sabrá nunca lo que es una
Italia, pero su evolución como género teatral
relación interpersonal, porque nadie se sentirá
persona ante él. Sólo esta actitud respetuosa religioso se atribuye a los jesuitas que llega-
y expectante, abierta a la sorpresa (no el cliché) ron a la Nueva España, a partir de 1572. Con
y dispuesta a servir en sus necesidades (no mani- los jesuitas, la Pastorela adquirió coherencia
pular), puede considerarse presencia personal: y solidez en su estructura y contenidos, se
con todo acatamiento y reverencia posible. incorporaron personajes tipo y los pasajes del
Es abrirse al misterio de la persona. Entonces evangelio que fundamentan su argumento: la
podrá surgir un reflectir […] que nos interpele. Anunciación a María, el Nacimiento de Jesús,

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la Buena Noticia a los pastores y la visita de Como se puede apreciar, el telón de fondo de
los Magos de Oriente, entre otras alusiones. la pastorela son los EE. En su conjunto, los
contenidos nos remiten a aspectos que san
Desde la visión de Ignacio de Loyola, las Ignacio de Loyola retomó de los evangelios
Sagradas Escrituras nos dicen más de lo que con el propósito de ofrecer herramientas
comunica el texto. En la «Contemplación de espirituales a quienes se ejercitaran en esta
la Encarnación», la Anunciación a María  es experiencia.
precedida de una deliberación entre las Tres
Personas Divinas para recordarnos que Dios La pastorela halló tierra fértil para crecer en la
está atento a lo que sucede en el mundo y no cosmovisión de las culturas precolombinas de
se desentiende de él, que lo mira con profunda México, fue adoptada como propia, enrique-
compasión y refrenda la alianza de Dios con ció las costumbres de las diferentes regiones
su pueblo. y contribuyó en la configuración de la identi-
dad mexicana. Al recuperar la historia de este
La determinación de los pastores para ir a género teatral, se puede corroborar su impor-
adorar al Niño, abre la puerta al componente tancia en la tradición mexicana y la religiosi-
más complejo de la Pastorela: la batalla del dad de sus comunidades; no solamente para la
bien contra el mal. Los pastores experimen- celebración de la Navidad, sino también en la
tan la influencia de dos fuerzas contrarias, se construcción de nuestra idiosincrasia nacional.
sienten invitados a militar bajo «dos banderas
opuestas»; son atraídos por la Buena Noticia El humanismo fundante de los EE fue el instru-
del nacimiento del Niño, pero son seducidos mento mediante el cual los jesuitas redimensio-
por los demonios para evitar que vayan a ado- naron el mensaje de la pastorela, la dotaron de
rarlo. Se trata de una batalla interna en el una estructura verosímil y lograron articular la
corazón humano que, al final, deja un aprendi- interacción de personajes humanos con otros
zaje: pronunciarse por la vida verdadera y no de carácter sobrenatural, celestiales e inferna-
dejarse engañar por el mal espíritu. les, haciendo parecer muy sencillo el manejo
del espacio y el tiempo: un viaje gratuito para el
Finalmente, el bien triunfó sobre el mal, los espectador, transitando sin restricciones de un
diablos no pudieron evitar el Nacimiento de lugar a otro, de la propia tierra a Belén, del cielo
Jesús y fracasaron en su intento de detener a los infiernos; o yendo y viniendo del principio
a los pastores para que no adoraran al Niño. de los tiempos al hoy, y viceversa, con la mirada
Sin embargo, lo que parece un final feliz, no es puesta en el porvenir personal y volviendo a
más que el principio de un gran compromiso: la actualidad de los personajes, todo a la vez,
el de ser cristiano. Esto significa que estamos como si pasado, presente y futuro ocurrieran al
llamados a ser contemplativos en la acción y, mismo tiempo, haciendo de la Historia un per-
como lo plantea Ignacio en los Ejercicios, el sonaje viviente que nos cuestiona y nos redime.
sentido fundamental de la «Contemplación Con ese sólido andamiaje, los jesuitas revistie-
del Nacimiento» consiste participar activa- ron de belleza y esperanza el mensaje central
mente en la escena, convertirse en un perso- de la pastorela, la llenaron de semillas espiri-
naje más para dejarse afectar (con los afec- tuales, de materia para la reflexión, de motivos
tos) y actuar en el mundo, sabiendo que en lo para pensar la vida humana desde la óptica
cotidiano hay fuerzas opuestas, obstáculos, cristiana y disponernos para «en todo amar
tentaciones y peligros. y servir» (EE, 233).

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 23~


cuaderno
cuaderno

EL PENSAMIENTO IGNACIANO MATERIALIZADO


EN LA ARQUITECTURA NOVOHISPANA
Mónica Martí Cotarelo* y Verónica Zaragoza**

L
a iglesia de San Francisco Javier y el Si bien, en principio el modo nostro es una
acueducto de los Arcos del Sitio, ambos idea que se vincula con la concepción integral
en Tepotzotlán, Estado de México, son de una pastoral y del sentido práctico de la vida
dos ejemplos del patrimonio cultural novohis- que tenían los jesuitas como orden religiosa,
pano con reconocimiento en nuestro país. Son y que se vio reflejado en la materialización de
obras artístico-arquitectónicas creadas por sus obras artísticas y arquitectónicas.
los miembros de la Provincia Mexicana de la
Compañía de Jesús en los siglos XVII y XVIII Al estudiar las dos grandes obras arquitec-
y su aún imponente presencia es ejemplo de tónicas de Tepoztlán, parte del patrimonio
la capacidad de los jesuitas para crear obras cultural mexicano, además del casco de la ex
arquitectónicas funcionales e, incluso, soste- hacienda de Xalpa que aún existe —pero que
nibles, partiendo del pensamiento ignaciano. al ser propiedad particular no es posible visi-
tar—, podremos entender el tipo de organiza-
La aplicación del modo nostro o «modo nues- ción administrativa generada por los jesuitas
tro de proceder» planteado de inicio por Igna- novohispanos y la arquitectura que erigieron
cio de Loyola llevó a que, desde la primera para poder cumplir con sus labores educativas
Congregación General de 1558, los integran- y de evangelización, siempre atendiendo los
tes de la Compañía de Jesús establecieran que planteamientos ignacianos. Para ello, fue tam-
los edificios construidos por esta orden debían bién vital la importancia de «discernir sobre
responder a las funciones que se desarrolla- los medios para llegar a un fin», un concepto
rían en su interior; que fueran «edificios salu- establecido en el «discernimiento» de los Ejer-
dables, consistentes y bien construidos, aptos cicios Espirituales (EE, 13-25). Esto implica-
para ser residencias y lugares en que podamos ba que en cualquier decisión que tomaran
desempeñar nuestros deberes». para contar con los espacios adecuados para
las labores que debían desarrollar, buscaban
además llevar a la práctica el discernimiento
para poder escoger el (los) medio(s) más
* Es investigadora del Instituto Nacional de Antropología e His- adecuado(s) para lograr edificar estructuras
toria (INAH). Sus principales temas de estudio son los colegios arquitectónicas que les ayudaran a cumplir
jesuitas de Tepotzotlán y el arte jesuita novohispano.
cabalmente con sus labores educativas y de
** Maestra en Estudios de Arte por la Universidad Iberoa- evangelización.
mericana e investigadora en el Museo Nacional del Virreinato,
INAH.

~24 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

Los integrantes de la Compañía de Jesús en la


Nueva España fundaron durante su estancia
más de treinta colegios cuya arquitectura fue
sede de complejos formativos y productivos
pues, desde el aspecto económico, cada cole-
gio funcionaba independientemente y tenía
que sostenerse con sus propios recursos. Ade-
más de cumplir con sus propósitos religiosos
y educativos, los colegios eran los núcleos en
donde se recibía y manejaba el dinero y de
donde se distribuía el capital para el campo,
los centros urbanos o el crédito.

Tepoztlán, construir desde


«el modo de proceder»

El inmueble que entre 1580 y 1767 albergó


el Colegio y la casa de probación jesuita de
Tepotzotlán, Estado de México, y del que for-
man parte la iglesia de San Francisco Javier
con sus imponentes retablos del siglo XVIII
y sus capillas anexas —en cuyo concepto esté-
tico es evidente también la importancia de los
EE de Ignacio de Loyola—, es una gran estruc- Foto: El Oratorio de San Felipe Neri es el nombre oficial del Templo de La
tura arquitectónica con una extensión de Profesa. Destinado a la titánica labor de evangelización luego de la Conquista,
guarda a la Pinacoteca Nacional, en cuyas colecciones se encuentran pinturas
10,000 metros cuadrados construidos y que que resultaron herramientas indispensables para impartir catecismo a los indí-
genas. La profesa ©Bernardo Deniz
actualmente, es sede del Museo Nacional del
Virreinato dependiente del Instituto Nacional 1585 un vocabulario. La Congregación Provin-
de Antropología e Historia. cial Mexicana de 1585 estableció que ningún
jesuita se podía ordenar sin haber aprendido
En este edificio funcionaron tres instancias antes lenguas indígenas.
—algunas ininterrumpidamente y otras no—
para las que debían existir espacios adecua- El Seminario de San Martín fue otra institu-
dos a su óptimo funcionamiento, lo que llevó ción de los jesuitas en Tepotzotlán, que tenía
a que con el paso de los años se hicieran ade- como fin la crianza de los niños indios. Se ins-
cuaciones arquitectónicas de tal modo que los taló en una casa separada del colegio y, actual-
jesuitas contaran permanentemente con espa- mente, la estructura arquitectónica ya no se
cios adecuados al desarrollo de sus labores. conserva.
La primera instancia respondió a la necesidad
de evangelizar en tierras lejanas, por lo que Dado que estaba establecido que las fundacio-
los jesuitas crearon en este pueblo un Semina- nes de instancias educativas debían vivir sólo
rio de Lenguas que cobró importancia, sobre de limosnas y que Tepotzotlán era una comu-
todo en el aprendizaje del otomí —además del nidad indígena en la que era difícil obtenerlas,
náhuatl y el mazahua— para el que inclusive para lograr mantenerlas económicamente,
los que habitaban en este colegio hicieron en fundaron en 1590 un seminario de Humani-

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 25~


cuaderno

Foto: Colegio Jesuita de San Tomás, principal centro de educación media superior para el Occidente de la Nueva España, hasta la expulsión de los jesuitas en 1767. Actualmente es
la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz. ©Luis Ponciano, Oficina de Comunicación Institucional ITESO

dades o de Letras para los jesuitas que debían residentes de estas instancias, la Compañía de
impartir ese conocimiento en todos los cole- Jesús construyó un complejo arquitectónico
gios para externos, argumento con el cual compuesto por cinco patios, tres de ellos con
construyeron anexo un molino que propor- pasillos claustrales cerrados como marcaba la
cionara una renta suficiente para el sustento tradición en las edificaciones formativas jesui-
tanto de los jesuitas, como de los niños indíge- tas. Además, tiene espacios utilizados para
nas que vivían al interior del seminario. botica, enfermería, cocinas, talleres, una gran
huerta y unos molinos de trigo. También tiene
Sin embargo, para los jesuitas novohispanos un patio en el que se sembraban plantas medi-
la instancia más importante que fundaron cinales y que está anexo al área de la enferme-
en Tepotzotlán fue la Casa de probación, que ría y otro conocido como de trabajo, pues en
implicaba la formación de los jesuitas en sus él se desarrollaban las actividades vinculadas
tres etapas: noviciado, juniorado y terceronato. con las labores de campo de las tierras que
Si bien el noviciado existió en este lugar desde pertenecían a este colegio. Anexa a este patio
1586, con una interrupción entre 1591 y 1624, estaba la hospedería cuyo acceso era por el
hasta la expulsión de los jesuitas de los reinos portal de campo para evitar que los huéspedes
españoles en 1767, el juniorado y el tercero- ingresaran a o circularan por la clausura. Sin
nato funcionaron aquí de manera intermitente. embargo, uno de los elementos que lo caracte-
rizan y que más llama nuestra atención es su
Para desempeñar las labores educativas y sostenibilidad, pues cuenta con una arquitec-
llevar a cabo las actividades cotidianas de los tura hidráulica integrada por varios sistemas

~26 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

de captación de agua* y un excelente aprove- XVI empezaron a trazar las Congregaciones


chamiento de los efectos de la luz del sol en Generales de la Compañía de Jesús. Como
sus espacios interiores.** ya dijimos en párrafos anteriores, uno de los
elementos que pesó en las decisiones que
No debemos olvidar la iglesia de San Pedro tomaron esas congregaciones con respecto a
—dedicada específicamente a la población la tarea de la construcción del edificio en la
indígena y cuyo interior sufrió modificaciones orden partió del noster modus procedendi o
en el siglo XIX—, y la de San Francisco Javier el modo nostro, pues el fundador consideraba
con sus capillas anexas, pues en la arqui- necesario adecuarse a las circunstancias para
tectura que podemos apreciar actualmente, poder cumplir cabalmente el objetivo primario
en esta última se manifiesta la exuberancia de difundir el Evangelio.
y la fastuosidad, mientras que en el resto del
inmueble, sentimos una relativa austeridad, La segunda Congregación General de 1565
provocada por la sobriedad ornamental de distinguió claramente entre edificios jesuitas
los espacios que, a pesar de todo, no carecie- habilitados para el uso profano —como las
ron de elementos artísticos que importaran casas, las residencias y los colegios— y los
la generación de vivencias estéticas —como de culto —entre los que se encontraban las
los óleos y la pintura mural que decoraban iglesias, los oratorios y las capillas. Evidente-
las paredes— y que, además, cubrieron los mente, la distinción entre edificios para estos
requerimientos marcados desde la primera usos responde también a diversas exigencias
Congregación General celebrada en 1558 de prácticas acerca de la organización del espa-
ser «útiles, sanos y fuertes para habitar y para cio arquitectónico. Ese planteamiento inicial
el ejercicio de los ministerios» de los integran- que incidió en la producción arquitectónica se
tes de la Compañía de Jesús que desarrollaron mantuvo hasta la tercera década del seiscien-
sus actividades en este poblado. tos, pues los jesuitas para persuadir apelaron
a los sentidos, lo que llevó a que las manifes-
Esas experiencias estéticas opuestas deriva- taciones artísticas de los templos y capillas se
ron de los planteamientos que con respecto convirtieran en una de las principales herra-
al modo de vida que a mediados del siglo mientas para lograrlo. De este modo, la regla
de la más rígida austeridad y aún pauperismo
en los edificios de habitación de los propios
jesuitas, exceptuó de ella a las iglesias, pues
* La ingeniería o arquitectura hidráulica, común en todos los «no eran la casa de los hombres sino de Dios».
asentamientos humanos desde el periodo prehispánico hasta
el siglo XIX, buscaba garantizar, aprovechando las fuentes natu-
rales, el abastecimiento de agua potable, en poblados y en el Los fieles que ingresaban a mediados del siglo
campo. La arquitectura hidráulica del periodo novohispano XVIII al interior de la iglesia de San Francisco
mexicano aprovechó tanto la tradición prehispánica como la
española para construir un sinnúmero de presas, jagüeyes, Javier con el objeto de participar en alguna cele-
cajas de agua, cisternas, aljibes, pozos, norias y acueductos a bración, experimentaba muy diversas sensa-
nivel nacional. ciones que no se limitaban a las percepciones
** A partir de la restauración de 2017, el Camarín de la Virgen causadas por los grandes retablos creados en
—ubicado en el interior del templo de San Francisco Javier— 1754 por Miguel Cabrera e Higinio de Chávez y
recuperó su iluminación natural original, a través de las
dobles ventanas ubicadas en la bóveda y cúpula de la capilla por las innumerables pinturas y esculturas que
por la que entran los rayos solares. Según la estación del año ahí se encontraban, sino también por elemen-
y la trayectoria solar en el transcurso del día, la iluminación
de la capilla va cambiando. tos como la música, el incienso, las vestiduras

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 27~


cuaderno

y casa de probación de Tepotzotlán. Fue


La arquitectura jesuita fue una adquirida por ellos en 1595, estaba situada
herramienta de persuación en Huehuetoca, distrito de Cuautitlán, Estado
de México, y constaba de varios agostaderos,
que apeló a los sentidos. “La ranchos y tierras. Es importante hacer notar
totalidad de los elementos se que las propiedades del Colegio de Tepot-
complementaban para crear zotlán no se limitaron sólo a regiones cerca-
nas, también adquirieron tierras en Colima,
un impacto perceptivo en los Zacatecas, Iguala y el Valle de Toluca. El
individuos del que difícilmente colegio fue ampliado y sostenido, además de
podrían escapar”. las importantes donaciones de sus mecenas,
gracias a los rendimientos de estas hacien-
das y empresas productivas.
y la orfebrería litúrgicas, cuya utilización confe-
ría un carácter de magnificencia y solemnidad El casco de la hacienda de Xalpa abarcaba
a las ceremonias y, sobre todo, fungía de esce- ocho mil metros cuadrados de superficie, de
nario propicio para ricas homilías. El grupo de cuya construcción todavía hoy en día pueden
personas que participaba en este tipo de cele- apreciarse la casa principal, la troje, la sacris-
braciones se veía afectado perceptivamente tía y la capilla, que alberga retablos de los
por impresiones transmitidas a través de los siglos XVII y XVIII, integrados con pinturas e
sentidos de la vista, el oído y el olfato. La tota- imágenes talladas de la época. Cuenta actual-
lidad de los elementos se complementaban mente con cuatro patios; tres de ellos construi-
para crear un todo que provocaba un impacto dos por los jesuitas —el de habitación y admi-
perceptivo en los individuos del que difícil- nistración, el de trabajo rodeado por trojes
mente podrían escapar lo que, de inicio, tuvo y el de las caballerizas— y el último de gran-
una clara intención por parte de los jesuitas de des dimensiones procede de un periodo pos-
Tepotzotlán para apoyar la «Contemplación terior. Otras dependencias anexas al casco
para conseguir amor» de los EE (230). son dos grandes bóvedas que arrancan desde
uno de los muros de la capilla y que, al pare-
Las capillas anexas a San Francisco Javier cer, fueron utilizadas como enfermería. Al
también fueron creadas con la intención de igual que el colegio, cuenta con interesantes
apoyar esa contemplación, al ayudar al indivi- elementos de arquitectura hidráulica para
duo que ingresaba a la Casa de Loreto, al Reli- captar agua de lluvia y conducir la que lle-
cario de San José y al Camarín de la Virgen de gaba de manantiales externos.
Loreto a imaginar los espacios en los que se
desarrollaron los pasajes bíblicos que descri- El interior de la capilla, hasta la fecha mues-
ben la vida de la Virgen María y de Jesús como tra en su presbiterio el retablo original del
lo pide Ignacio de Loyola con la «composición siglo XVIII. Por el tipo de talla que presenta
de lugar» (EE, 47). su ornamentación, con una hojarasca muy
fina, es posible que los jesuitas hayan encar-
Xalapa, los mejores medios gado su manufactura al mismo artista al que
para lograr un fin le solicitaron la elaboración del altar que se
encuentra en la capilla anexa del templo de
La hacienda de Xalpa era la cabecera de las ins- San Francisco Javier, conocida como el Reli-
tancias productivas que abastecían al colegio cario de San José.

~28 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

En la sacristía de la capilla de Xalpa se


encuentra un pequeño retablo en madera
tallada, policromada y dorada, elaborado en
el siglo XVII. Como era costumbre entre los
jesuitas, encargaban a los mejores artistas
del momento las obras que decorarían sus
iglesias, colegios, haciendas y misiones. En el
caso de este pequeño retablo, encargaron las
pinturas a Juan Correa, un importante pintor
novohispano de fines del siglo XVII.

Un elemento más que integraba el complejo


formativo productivo del Colegio de Tepotzot-
lán es el acueducto conocido actualmente como
los Arcos del Sitio en el Estado de México. Es el
monumento de mayor altura de la arquitectura
hidráulica conocida a nivel nacional. Su cons-
trucción fue iniciada en las primeras décadas
del siglo XVIII por los integrantes de la Pro-
vincia Mexicana de la Compañía de Jesús para
llevar, a través de canales, agua desde el Río del
Oro a la Presa de San Pedro en los terrenos
de la hacienda de Xalpa. Su proyecto ha sido
atribuido al jesuita Pedro Beristáin.

Los Arcos, como los administradores de Xalpa,


se refieren a la obra en los documentos histó-
ricos, son cuatro filas de arcadas sobrepuestas
construidas para que el agua pudiera salvar
los cincuenta metros de profundidad en una
cañada conocida como El Sitio. La expulsión de
1767 no les permitió concluir esta espectacu-
lar obra, que fue terminada hasta las primeras Foto: Mercado Abelardo Rodríguez. Fue la Huerta del Colegio Seminario de

décadas del siglo XIX por los descendientes del Indios de San Gregorio, en el que se instruyó a la población indígena, margi-
nada y explotada, en la reciente conquista de Tenochtitlan. ©Bernardo Deniz
Conde de Regla, Pedro Romero de Terreros.
Sin embargo, respetaron el proyecto original
de Beristaín, que requirió de infinidad de cál- Para saber más:
culos para lograr la pendiente que llevara el
agua hasta su destino en la hacienda de Xalpa, Pastrana, Tarsicio. Los Molinos de Xuchimangas.
México: INAH, 2012.
producto del avanzado conocimiento científico
jesuita a la par, también, de la aplicación de los Peza, Ricardo y Xochipilli Rossell. Esplendor de Tepot-
conceptos ignacianos del modo nostro y el «dis- zotlán. El Camarín de la Virgen de Loreto.
cernimiento espiritual» para estar en posibili- México: INAH, 2018.
dad de elegir con claridad los mejores medios
para lograr un fin.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 29~


cuaderno

EL MINISTERIO EDUCATIVO
DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
Y SU DESARROLLO EN MÉXICO
Arturo Reynoso, S.J.*

E
n Roma, de marzo a junio de 1539, Igna- ministerio de la Palabra de Dios» por medio
cio de Loyola y seis de sus compañeros de «ejercicios espirituales y obras de caridad, y
con los que coincidió en el tiempo de sus singularmente para instruir a los niños y a los
estudios en París, oraron, deliberaron y deci- rudos en las verdades del cristianismo, y para
dieron presentar al papa Paulo III la propues- consolar espiritualmente a los fieles oyendo
ta de constituirse como una nueva Orden reli- sus confesiones» (FI, I). La Fórmula también
giosa. El 3 de septiembre de ese año el papa señala que todos los miembros del nuevo ins-
dio su visto bueno para el primer proyecto que tituto religioso tengan «por especialmente re-
se le presentó de la nueva corporación religio- comendada» la instrucción de niños y «gente
sa, pero fue hasta el 27 de septiembre del año ruda** en la doctrina cristiana y enseñanza de
siguiente que en la Bula Regimini militantis los diez Mandamientos y en otros rudimentos
Ecclesiae el pontífice aprobó oficialmente la semejantes de la Religión» tomando en cuenta
Compañía de Jesús como una nueva forma siempre «personas, lugares y tiempos» (FI, III),
de vida religiosa en la Iglesia católica. En lo «como les parecerá más oportuno «según las
que puede entenderse como el acta constituti- circunstancias de personas, lugares y tiempos».
va de la nueva institución, la llamada Fórmu- Como puede observarse, entre las acciones
la del Instituto (FI), en el primer capítulo de principales de quienes formen parte de la nue-
los cinco que la conforman se menciona que va Orden, la Fórmula no hace alusión a la ense-
la Orden recién aprobada se funda principal- ñanza académica, aunque en su cuarto capítulo
mente para «aprovechar a las almas en la vida sí menciona tener «colegios», pero entendidos
y doctrina cristiana», así como para difundir no como instancias de instrucción, sino como
la fe a través «de la pública predicación y el residencias o convictorios de estudiantes que
«una vez probados suficientemente, podrán ser
admitidos en nuestra Compañía» (FI, IV).
* Es doctor en Teología con especialidad en Historia del Cris-
tianismo por el Centre Sèvres de Paris. Ha publicado varias No obstante, fue en los primeros años de vida
obras sobre la historia y personajes de la Compañía de Jesús de la Orden que Ignacio de Loyola contempló
en México. Es director del Departamento de Filosofía y Huma-
nidades del ITESO. el alcance del servicio y del bien que podían
hacerse a través del establecimiento de colegios
** En el Tesoro de la lengua castellana o española de Sebas-
tián de Covarrubias, considerado como el primer dicciona- y universidades, no sólo para la formación de
rio monolingüe del español, publicado en Madrid en 1611, se aquellos admitidos en la Compañía, sino para
define rudo como «el hombre de ruin ingenio, y tardo, que no
está labrado, como si cortásemos un palo, y no le quitásemos
estudiantes externos. La formación académica
todo lo que puede embarazar a pasar la mano por él». en colegios y universidades fue considerada en

~30 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

Foto: Instituto de Ciencias. ©Lalis Jiménez, Oficina de Comunicación Institucional ITESO

ese momento por Ignacio como un ministerio y virtudes». Así, después de más de 50 años de
con el que se podía hacer el bien más universal, que se fundaran los primeros colegios y univer-
por tanto, «más divino», como se señala en la sidades a cargo de la Compañía, en 1599 se
séptima parte de las Constituciones de la Orden aprobó y publicó el programa de estudios con el
(CC, n. 622). Muy pronto los colegios y univer- título de Ratio atque institutio studiorum, o sim-
sidades a cargo de los jesuitas comenzaron a plemente Ratio studiorum. Este plan educativo
crecer en número, y a la muerte de Ignacio, en tomó en cuenta lo que durante cinco décadas
1556, la Compañía dirigía cerca de 40 estable- había dado buenos resultados a los jesuitas
cimientos educativos, la mayoría en Europa. en su labor educativa, pero también integró
la experiencia académica que el mismo Igna-
Con la multiplicación de estas instituciones se cio y sus primeros compañeros habían tenido
vio la necesidad de diseñar un programa de estu- como estudiantes en los colegios y universi-
dios que estableciera finalidades, reglas, conte- dad de París. Fue así como el método y modos
nidos, prácticas y actitudes que contribuyeran académicos de la Sorbona, el llamado modus
a «procurar el edificio de letras y el modo de parisiensis, fue decisivo en la organización,
usar de ellas, para ayudar a más conocer y ser- contenidos y pedagogía que los jesuitas adop-
vir a Dios nuestro Creador y Señor», así como taron para sus obras educativas. En primera
para ayudar «a los prójimos» (CC, n. 307), es instancia, Ratio studiorum determina como
decir, para consolidar una formación en «letras cimiento del resto de contenidos, el estudio de

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 31~


cuaderno

Gramáticas latina, griega y hebrea, así como de darse un tiempo de espera y exploración de
cursos de Retórica y de «letras de humanidad» dos años antes de ofrecer cursos académicos.
(Poesía e Historia); posteriormente establece el Si bien a los pocos meses de su llegada a la capi-
aprendizaje de la Filosofía y, finalmente, el de tal del virreinato, el padre Sánchez estableció
la Teología. El programa también indica a los el Colegio Máximo Mexicano de la Compañía,*
profesores pautas de enseñanza (preparación, y además impulsó la creación de un internado
exposición, síntesis, explicación e ilustración para niños y jóvenes, no fue sino hasta octubre
con ejemplos) y de aprendizaje para los alum- de 1574 que en el Máximo se ofrecieron los pri-
nos (repeticiones, composiciones, argumen- meros cursos de gramática. Al año siguiente se
taciones, disputas, declamaciones, grupos de abrieron los cursos de Filosofía y, finalmente,
estudio). Valga mencionar que además de todo los de Teología. En cuanto a los internados, los
lo estipulado en la Ratio, los colegios y univer- llamados colegios-seminarios o convictorios, los
sidades de la Compañía integraron actividades jesuitas —dada la demanda que comenzaron a
litúrgicas y artísticas —piezas teatrales y musi- tener— instituyeron algunos en torno al Máximo.
cales— en fechas importantes de celebraciones Posteriormente esos convictorios se fueron
religiosas o civiles; además, en torno a los esta-fusionando en varias etapas (1583, 1588) hasta
blecimientos educativos se organizaron con- que en 1618 quedó formalmente establecido el
gregaciones devocionales en las que sus miem- Real y Más Antiguo Colegio de San Pedro y San
bros recibían formación en doctrina cristiana Pablo y San Ildefonso, conocido en ese tiempo
y realizaban acciones caritativas con personas y hasta hoy simplemente como Colegio de San
enfermas, presas o pobres. Ildefonso. Los estudiantes que habitaban en
San Ildefonso —que en el siglo XVIII llegó a
Este estilo educativo concebía una formación albergar a 300 entre niños y jóvenes— acudían
realmente integral en la que se buscaba el cre- a las clases del Colegio Máximo.
cimiento intelectual, humano y espiritual de
los alumnos: jóvenes estudiantes no solamente Todas las actividades que se tenían en el
instruidos, sino cultivados en el buen gusto, en Máximo junto con las de San Ildefonso consti-
el comportamiento y en el ejercicio de virtudes tuían un espacio formativo integral —humanís-
interiores y exteriores. Este fue el proyecto tico, espiritual, filosófico-científico y teológico—
que la Compañía adoptó como guía de todo su que capacitaba al estudiante para relacionarse
ministerio educativo ahí donde se establecieran con otras ramas del saber como la Astronomía,
sus colegios y universidades, ya fuera en tierras la Cartografía, las Ciencias Naturales, la Arqui-
europeas, asiáticas, africanas y americanas. tectura, las Artes, el Derecho y el aprendizaje
de otras lenguas. Cabe señalar que todos los
En el caso de la acción educativa de los jesuitas cursos que se ofrecían en el Máximo, como
en México, los primeros miembros de la Com- en todos los colegios de la Compañía, eran
pañía de Jesús arribaron a la Nueva España el gratuitos; en cuanto a los gastos de alimenta-
9 de septiembre de 1572. Eran 15 jesuitas bajo ción y alojamiento de los convictores en los
el superiorato del padre Pedro Sánchez de colegios-seminarios, se procuraba gestionar
Canales, quien traía la instrucción de Francisco becas, ya fuera de bienhechores locales o direc-
de Borja, tercer superior general de la Orden, tamente de la Corona.

En la Nueva España se llegó a tener el con-


* Que posteriormente, en 1576, fue dotado con un buen capital junto formativo de colegio y colegio-semina-
para su fundación por el «opulento ciudadano», dice al padre
Alegre, don Alonso de Villaseca. rio en varias ciudades: Ciudad de México, en

~32 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

donde además del colegio-seminario de San


Ildefonso, cuyos alumnos acudían al Máximo,
también se estableció desde 1586 el colegio de
San Gregorio, dedicado a la instrucción para
“ Aunado a sus buenos resultados
en la formación, los colegios
niños; Pátzcuaro, con el colegio y el seminario
de San Ignacio; Puebla, en donde hubo tres y universidades de la Compañía
colegios y dos colegios-seminarios; Zacatecas, estaban bien fundados por
con el colegio de la Purísima Concepción y el la dotación de bienhechores,
seminario de San Luis Gonzaga; Guadalajara,
con el colegio de Santo Tomás y el seminario ayuntamientos o autoridades
de San Juan Bautista; Mérida, que contaba eclesiásticas, por lo que todos
con el colegio-universidad de San Francisco sus cursos eran gratuitos”.
Xavier y seminario de San Pedro; Guatemala,
con el colegio de San Lucas y el seminario
de San Francisco de Borja; Querétaro, con el de actividades académicas, formativas, cientí-
colegio de San Ignacio y el seminario de San ficas, apostólicas, artísticas, espirituales, cate-
Francisco Xavier; Durango, con el colegio tam- quéticas y sociales que se hacían en torno a los
bién llamado de San Ignacio y el seminario de 26 establecimientos de la Orden en los que se
San Pedro y San Xavier. Hubo otras ciudades impartían cursos y en los seis territorios o pro-
que solamente contaron con colegio: Oaxaca, vincias de misiones (Sinaloa, Chínipas, Tarahu-
Valladolid (Morelia), San Luis Potosí, Veracruz, mara, Sonora, Baja California y Nayarit) que en
Ciudad Real (actualmente San Cristóbal de las ese momento los jesuitas tenían a su cargo.
Casas), La Habana, Celaya, León y Guanajuato.
Además, varias residencias de jesuitas en otras Muchos de los desterrados de los territorios
ciudades no tenían el estatus de colegio, pero españoles llegaron a los Estados Pontifi-
sí ofrecían cursos de Gramática, como las de cios entre 1768 y 1769 y se distribuyeron en
Parral, Chihuahua, Campeche y Puerto del varias ciudades: los de la Provincia de Aragón
Príncipe (actual ciudad de Camagüey, en Cuba). en Ferrara, los de Castilla en Bolonia, los de
Por otra parte, había algunos colegios que no Toledo y Andalucía en Forlì y Rímini, los de
tenían cursos o, en todo caso, los ofrecieron en México en Bolonia y Ferrara, los de Perú tam-
muy pocos periodos, como el colegio de San bién en Bolonia, los de Paraguay en Faenza, los
Andrés de Ciudad de México, el de Sinaloa, o de Filipinas en Bagnacavallo, los de Chile en
incluso el de San Luis de la Paz. Aunado a los Ímola y otros pocos en Cesena, los de Quito y
buenos resultados de la formación ofrecida en de la Provincia del Nuevo Reino o Santa Fe se
estas obras educativas, otro aspecto que tam- situaron en varias ciudades de las Marcas y del
bién favoreció que su gran demanda fue que en ducado de Urbino. En la medida de lo posible,
ese tiempo los colegios y universidades de la los expulsos procuraron retomar su vida habi-
Compañía estaban bien fundados por la dota- tual, pero el incremento de religiosos que se
ción de bienhechores particulares, ayuntamien- registró en los Estados Pontificios con su lle-
tos o autoridades eclesiásticas, por lo que todosgada, así como la prohibición de ser recibidos
los cursos que se impartían eran gratuitos. en las casas jesuitas de esas ciudades y el que
muchos sacerdotes los miraran con sospecha,
No obstante, con la expulsión de los jesuitas de limitó a los exiliados para ejercer muchas labo-
todos los territorios de la Corona española en res apostólicas. Aun así, y a pesar de haber sido
1767, se interrumpió de golpe todo el conjunto expulsados y de padecer el terrible golpe de la

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 33~


cuaderno

“ La expulsión de los jesuitas


en 1767, interrumpió de golpe
qui sive virtute, sive litteris Mexici inprimis flo-
ruerunt, de Juan Luis Maneiro.
el conjunto de actividades En 1814 el papa Pío VII restauró la Compañía
académicas, científicas, de Jesús en la Iglesia universal y en mayo de
apostólicas, artísticas, 1816 dos septuagenarios sobrevivientes de la
antigua provincia jesuita de México, José María
espirituales, catequéticas Castañiza y Pedro Cantón, se dieron a la tarea
y sociales. Tras la restauración de restablecer la presencia de la Orden en esta
de la Compañía, dos tierra. Lo primero que el régimen virreinal
les restituyó ese mismo año fueron el antiguo
septuagenarios sobrevivientes colegio-seminario de San Ildefonso, así como
de la antigua provincia mexicana, el colegio para niños indígenas de San Grego-
iniciaron, en 1816, la tarea de rio. A fines del año siguiente se les devolvieron
tres antiguos colegios de Puebla, el del Espíritu
reestablecer la presencia de la Santo (en ese tiempo ya denominado colegio
Orden en México”. Carolino), San Francisco Xavier (también con-
sagrado a la formación de niños indígenas)
extinción de la Compañía de Jesús en 1773, y San Ildefonso.*
varios de los jesuitas exiliados de México con-
tribuyeron de manera muy significativa en favor Poco a poco se fortalecía la presencia jesuita
de su patria con la elaboración de obras aca- en México, pero en enero de 1821 se fechó el
démicas sobresalientes de carácter historio- bando del virrey Juan Ruiz de Apodaca en
gráfico, científico, estético, filológico, literario, el que se urgía el cumplimiento de un de las
filosófico y teológico. Tenemos, por ejemplo, la Cortes emitido en agosto del año anterior y por
Storia antica del Messico y la Storia della Cali- el que se decretaba la extinción de la Compa-
fornia, de Francisco Xavier Clavigero; la Rus- ñía en España y sus dominios de ultramar. Si
ticatio mexicana de Rafael Landívar; los Due bien ahora no se ordenaba una expulsión, sí se
antichi monumento di architetture messicana desconocía totalmente a la Orden en la todavía
y Sobre lo bello en general de Pedro José Már- llamada Nueva España y despojar nuevamente
quez; las Institutionum theologicarum, de Fran- a los jesuitas de sus colegios. Con la proclama-
cisco Xavier Alegre; el De Deo Deoque Homine ción de independencia en septiembre de 1821,
Heroica, de Diego José Abad; los Prodromus ad la suerte de los jesuitas fue bastante inesta-
Institutiones philosophicas y las Institutionum ble, sobre todo en una nueva nación en la que
Elementarium Philosophiae ad usum studiosae durante el siglo XIX en México hubo sesenta
juventutis, de Andrés de Guevara y Basoazábal, y cuatro presidentes, dos imperios, tres regen-
y el De vitis aliquot Mexicanorum aliorumque cias y tres triunviratos. Aun así, en 1870 se
fundó el colegio Católico del Sagrado Corazón
en Puebla, y en 1872 en la misma ciudad, un
* Este colegio de San Ildefonso de Puebla se dedicó desde colegio de Artes y Oficios (que la Compañía dejó
su fundación en 1625 a los estudios mayores de Filosofía en 1895). En 1870 se estableció el colegio de
y Teología. El del Espíritu Santo ofrecía los cursos menores de
gramática y humanidades. San Ildefonso en Ciudad de México San Juan Nepomuceno en Saltillo, y para 1896
era convictorio, aunque después de la expulsión de los jesuitas el Instituto Científico San Francisco de Borja
en 1767 sus espacios se dedicaron también para ofrecer cursos
académicos.
(o colegio de Mascarones) en Ciudad de México.

~34 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

Ya en el siglo XX, en 1906 los jesuitas vuelven a ha desarrollado se inscribe en el crecimiento


la actividad educativa en Guadalajara al lograr humano, espiritual y también académico de
instaurar el colegio San José. Nuevamente la sus internos.
presencia de los jesuitas en México y su minis-
terio educativo comenzaban a tener una cierta Ya en el siglo XXI, en 2006, se crea el Instituto
estabilidad, hasta que en 1914 fuerzas revo- Superior Intercultural Ayuuk, y posteriormente
lucionarias carrancistas y villistas despojaron varios bachilleratos —en Ciudad de México,
con lujo de fuerza a los jesuitas de sus cole- Puebla, Tlaxcala, Mérida y Guadalajara—
gios en el país. Fue en 1920 que con muchos dependientes de algunas de las universidades
esfuerzos y habilidad se pudieron retomar dos del Sistema Universitario Jesuita.
colegios, el de Guadalajara (llamado ahora
Instituto de Ciencias y en una nueva sede) y el En la actualidad, los colegios y universidades a
de Puebla (que al poco tiempo tomó el nombre cargo de la Compañía tienen la responsabilidad
de Instituto Oriente). Poco a poco comenzó a de continuar y enriquecer una tradición educa-
haber peticiones y oportunidad de establecer tiva de casi cinco siglos, así como el compro-
nuevos colegios: en Chihuahua, que funcionó miso de tener presente el espíritu que motivó
en tres periodos: 1921 a 1926, 1929 a 1933 a Ignacio de Loyola a inscribir e impulsar ese
(cuando adoptó el nombre de Instituto Regio- ministerio en la misión de la Orden. El creci-
nal) y 1941 a 1974; en Ciudad de México el miento de estudiantes que algunas institucio-
Instituto Patria, cuyos inicios fueron en 1930 nes educativas jesuitas en México han tenido en
y funcionó hasta 1973; en León se crea el Ins- los últimos 20 años puede considerarse como
tituto Lux en 1941, en 1942 la Escuela Car- un indicador de reconocimiento a la educación
los Pereyra de Torreón, en 1962 el Instituto que imparten. No obstante, a mayor número de
Cultural Tampico y en 1982 un bachillerato en colegiales, mayor esfuerzo y desafío para ofre-
Tijuana (colegio que actualmente cuenta tam- cer a cada uno una formación que fomente e
bién con secundaria). integre el ejercicio de la inteligencia, el cultivo
del espíritu, la creatividad, la sensibilidad y el
En cuanto a las universidades, la Provincia servicio hacia las demás personas.
mexicana retomó la oferta de los estudios
superiores en 1943, en Ciudad de México, con
el Centro Cultural Universitario, el cual 10
Para saber más:
años después adoptó el nombre de Universi-
dad Iberoamericana. Para 1957 se crea el Ins- Alegre, Francisco Javier, S.J. Historia de la Provincia
tituto Tecnológico y de Estudios Superiores de de la Compañía de Jesús de Nueva España,
Occidente (ITESO) en Guadalajara; en 1978 4 vols. Roma: Institutum Historicum, 1956.
se establece la Universidad Iberoamericana Decorme, Gerard, S.J. La obra de los jesuitas mexi-
León, la de Torreón en 1982 y la de Puebla en canos durante la época colonial, 1572-1767,
1983. Una obra cuyos primeros pasos datan Fundaciones y obras, vol. I. México: Antigua
de 1934 y sigue hasta la actualidad, es el inter- librería Robredo de José Porrúa e hijos, 1941.
nado de la Ciudad de los Niños fundado por el
padre Roberto Cuéllar. Si bien no tiene el esta- Reynoso, Arturo, S.J. Francisco Xavier Clavigero.
El aliento del Espíritu. México: Artes de México–
tus de colegio, esta institución se considera FCE, 2018.
actualmente en el sector educativo de la Pro-
vincia mexicana, pues la labor formativa que

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 35~


cuaderno

SOCIEDADES POSIBLES,
LOS JESUITAS MEXICANOS ENTRE
LOS SIGLOS Y LOS CONTINENTES
IN MEMORIAM EUGENIO MAURER
Alfonso Alfaro*

L
os jesuitas fueron protagonistas centrales que separan la llegada de las poblaciones
del segundo de nuestros procesos de mes- asiáticas a través del estrecho de Behring del
tizaje (de 1572 a 1767 y sus prolongacio- momento de la globalización del siglo XVI. En
nes, que comenzaron con el exilio). Supieron esa larga etapa, que Christian Duverger ha lla-
entonces tejer, con creatividad y empeño, lazos mado «el primer mestizaje», surgieron tanto la
vigorosos entre poblaciones separadas por la sedentarización como la invención de la agricul-
catástrofe civilizatoria que engulló a las socie- tura (una verdadera revolución neolítica) y, por
dades prehispánicas. Hoy como entonces, los tanto, la constante interacción, tan tensa como
jesuitas se encuentran confrontados a vacíos fructífera entre las poblaciones nómadas y las
desafiantes, a heridas dolorosas y profundas sedentarias. El signo visible de ese prolongado
que reclaman sutura. ciclo de fecundación mutua sería Teotihuacán;
el proceso había de culminar (y cerrarse) con la
Cuando los jesuitas llegaron a la Nueva Espa- fundación del imperio mexica.
ña, ya había terminado la etapa más cruda del
enfrentamiento bélico que señalaría el fin de los Ese primer mestizaje realizado paso a paso,
sistemas políticos mesoamericanos. A ellos les siglo a siglo, había que ceder el paso a una
correspondería desempeñar un papel emble- nueva transformación, ahora breve y disruptiva
mático en otra etapa del proceso de mundiali- —que llamamos «la conquista»—. Luego volve-
zación en esta tierra, un ciclo que podríamos ría otra vez la necesidad del intercambio y el
llamar nuestro segundo mestizaje. encuentro.

Si miramos el país que hoy llamamos México El profundo viraje que intervendría después de
con la perspectiva pertinente para las socieda- los años del derrumbe estaría de nuevo mar-
des —es decir, la de los milenios— tendremos cado por la interacción, la amalgama, la mez-
que adoptar un marco de referencia que nos cla, la búsqueda de una convergencia a pesar
permita tomar en cuenta el proceso que tuvo de las flagrantes asimetrías: ese segundo mes-
lugar muy lentamente a lo largo de los siglos tizaje, en el que los jesuitas desempeñarían un
papel de una importancia capital.

* Es doctor honoris causa por el Sistema Universitario Jesuita En esta tierra, la Compañía de Jesús iba a con-
de la Provincia Mexicana. Doctor en Etnología la Universidad
de París, es además docente del ITESO y director del Instituto
sagrarse a la misma tarea que realizaba en
de Investigaciones Artes de México. los demás espacios donde estuvo presente: el

~36 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

Foto: Misión jesuita en la sierra Tarahumara. ©Daniel Vargas

servicio de la Iglesia a través del esfuerzo por para intentar deslizar en ella algunos atisbos
contribuir a la construcción de cada una de de esa plenitud que solo se alcanzaría con el
las sociedades específicas a donde los llevó el fin de los tiempos (con la abolición del tiempo)
impulso expansivo del Renacimiento. era el horizonte de lo posible: el reto de la
evangelización.
Los jesuitas llegados a este suelo formaban ya
parte de las generaciones marcadas por el espí- Siguiendo el impulso de la atmósfera del huma-
ritu del Concilio de Trento, muy distintas de nismo renacentista en que había nacido la
aquellas de las primeras décadas del siglo XVI Compañía, el camino era claro: ayudar a cons-
donde los fervores escatológicos del joaqui- truir, con entusiasmo y arrojo, pero también
nismo medieval hacían soñar en la posibilidad con tenacidad y paciencia, las sociedades posi-
de un verdadero parteaguas en el devenir histó- bles sabiendo que existían horizontes de refe-
rico con la inminencia de un momento donde rencia: la polis y la civitas del mundo clásico,
sería factible para la especie humana rebasar donde los antiguos habían logrado proezas de
los horizontes de su misma naturaleza. civilidad, armonía y prosperidad. Tales metas
podían ser alcanzadas por las solas fuerzas con
Las generaciones tridentinas y postridentinas que la naturaleza había dotado a nuestra espe-
tenían clara conciencia de que entre la utopía cie. Construirse a sí mismo como un san Sócra-
anhelada y las sociedades reales se abría el tes (según el modelo erasmiano) era la vía para
abismo que Jesús había anunciado al afirmar que cada uno pudiera alcanzar (y ayudar a los
que su Reino no era de este mundo. Aceptar demás a acercarse) a los linderos de una ple-
las servidumbres de la condición humana nitud a que cada ser humano está llamado: un

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 37~


cuaderno

camino arduo, pero en el que el auxilio sobrea- mexica permitiría convertirla en el punto de
bundante de la gracia nunca sería escatimado. confluencia capaz de aglutinar a poblaciones
sumamente heteróclitas, que acabarían acep-
Las aportaciones de la Compañía a la forma- tando su nombre como denominación de la
ción de nuestro segundo mestizaje fueron muy patria común: México.
significativas:
Una misma sensibilidad y un horizonte
La integración del territorio para la comunicación

De entrada, su empresa de exploración y evan- Los procesos de integración se volvieron parti-


gelización del norte novohispano contribuyó a cularmente eficaces gracias a la decidida labor
incorporar territorios de la América nómada al realizada por los jesuitas para difundir un len-
espacio que llegaría a ser más tarde el de esta guaje estético que pudiera ser compartido: el
nación. Tepotzotlán, punto de partida visible del arte barroco, en cualquiera de sus expre-
de este impulso, puede ser el eslabón emble- siones. Su fórmula permite construir espacios
mático que convierte al México actual en un de pertenencia común manteniendo la diver-
país bicontinental que rebasa los límites de la sidad cultural. La Compañía había desempe-
antigua Mesoamérica: una nación situada al ñado un papel fundamental en la formación
mismo tiempo en la América del Norte y en de su vertiente católica, un arte que guardaba
la América Central. tantas afinidades con el proyecto espiritual
ignaciano. Los jesuitas habían contribuido a
Por otra parte, su constante labor de observa- dotar al barroco de un sustento teológico y tra-
ción, descripción y estudio sistemático de las bajaron arduamente en su promoción plane-
particularidades y recursos de la tierra y sus taria. Dada la importancia fundamental de la
habitantes los impulsó a escribir innumerables liturgia como instrumento de evangelización
obras que podrían inscribirse en el modelo y como vehículo indispensable para la cons-
del tratado fundacional del Padre Acosta: trucción de la pertenencia comunitaria, pode-
Historia natural y moral de las Indias. Los tra- mos encontrar a cada paso las huellas (en
bajos de los expulsos cumplirían también de muchos casos todavía vivas) de la alianza entre
manera brillante esa labor, y son ejemplo de la los jesuitas y el sistema estético que la Iglesia
máxima calidad científica exigida por la tradi- tridentina adoptó como su lenguaje distintivo.
ción ilustrada.
Tejer, conectar
La pertenencia: un horizonte simbólico
integrador Las diversas obras de la Compañía se carac-
terizaron por promover muy activamente la
Los jesuitas se esforzaron por consolidar los construcción de lazos flexibles, pero sólidos,
dos principales polos de referencia que permi- entre los miembros de las diversas poblaciones
ten la formación de un espacio simbólico que del territorio: crearon y animaron congregacio-
puede ser compartido por los diversos compo- nes, cofradías y comunidades que trataban de
nentes de una sociedad tan fragmentada tanto integrarse en los marcos estamentales de una
desde el punto de vista étnico como social: la sociedad estratificada. Los hábitos de partici-
devoción guadalupana y la alta valoración de pación, interdependencia y solidaridad eran
las sociedades prehispánicas. La construc- los vectores de integración de esas redes, pre-
ción de una imagen prestigiosa de la sociedad vistas para operar en el largo plazo. Educaron

~38 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

y formaron a criollos, indígenas y mestizos. El • Afianzó la integración territorial, particu-


carácter internacional de la orden alcanzaba larmente a través de sus obras de carácter
su apogeo. misionero.
• Construyó, a través de esfuerzos ímprobos,
El segundo mestizaje fue interrumpido de tajo una red nacional de instituciones dedicadas
por un ciclo largo de movimientos disruptivos a la docencia, la comunicación y el fortaleci-
inaugurados por las Reformas borbónicas. miento de la sociedad civil.
El torbellino modernizador suscitado por la • Durante varias décadas, prosiguió la tradi-
Corona española no solo arrasó con los ele- cional contribución de la Compañía a la for-
mentos disfuncionales del antiguo orden sino mación del clero.
también con algunos pilares esenciales de la • Consolidó la presencia de la Iglesia entre
endeble armonía social que se estaba constru- los sectores más vulnerables de la pobla-
yendo. La expulsión de la Compañía de Jesús ción, haciendo oír sus voces y defendiendo
fue el signo emblemático de este proceso. El sus reclamos (al tiempo que se distendían
ciclo prosiguió con tres guerras civiles (que lla- los antiguos vínculos establecidos por la
mamos Independencia, Reforma y Revolución), Compañía con otros grupos con los que
etapas de enfrentamiento y discordia. Entre había tenido relaciones fluidas).
zozobras y vicisitudes, la Compañía luchaba por
sobrevivir y por acompañar a sus compatriotas Ese ciclo de integración, ese tercer mestizaje
en la búsqueda de nuevos derroteros. La orden comenzó a dar signos de agotamiento desde
hizo entonces funcionar sus propios mecanis- las últimas décadas del siglo XX.
mos de cooperación internacional acogiendo
a miembros de otras provincias y formando en Al llegar aquí en 1572 los jesuitas supieron
el exterior a numerosos sujetos. En medio de detectar cuáles desafíos los interpelaban par-
esas convulsiones, los mexicanos lograron ir ticularmente y reclamaban su energía y su
gestando un nuevo periodo de integración, que dedicación. Mirando desde el exterior, ¿cuáles
podríamos llamar un tercer mestizaje. La etapa serían hoy los vacíos que fragilizan a esta socie-
arrancaría con un nuevo pacto político (1917) dad, vacíos que se abren como otros tantos
y un proyecto cultural (1921), y se prolongaría llamados a una institución que ha mostrado a
por varias décadas, a pesar de violentas sacu- través de los siglos su compromiso con estas
didas (1926-1929). Así se comenzaron a cons- tierras y sus habitantes? Esos que solo pueden
truir las instituciones que nos brindan la preca- ser atendidos por una institución con su trayec-
ria paz que conocemos. toria histórica y el carácter polivalente de sus
miembros, con su arraigo orgánico entre las
Durante ese tercer mestizaje (a lo largo de múltiples capas de una sociedad tan diversa,
buena parte del siglo XX), la Compañía conti- desigual y fragmentada.
nuó sus tareas al servicio de la Iglesia a través
del esfuerzo por construir esta sociedad. Por una parte, nos encontramos ante un
orden internacional en plena mutación ante
A continuación enumero algunas de estas tareas: las reconfiguraciones que reclaman la salud
del planeta y las innovaciones tecnológicas
• La actividad pastoral y la atención de las que transforman el panorama en el que trans-
necesidades espirituales de la población fue- curría la vida de las sociedades y las familias.
ron siempre primordiales. Por otra parte, el orden geoestratégico que
imperó durante las décadas de la Guerra Fría,

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 39~


cuaderno

“ La Compañía posee un
recurso excepcional: su hondo
de las diversas poblaciones de un país tan frag-
mentado y de fungir como vehículo de comu-
nicación entre ellas se encuentra ante una
enraizamiento entre poblaciones sociedad cuya carencia de flujos transversales
de contacto se hace cada vez más flagrante.
muy diversas del país y de una Por otra parte, sin un lenguaje dramatúrgico
red planetaria de instituciones efectivo ¿cómo alimentar una liturgia que sea
de investigación y educación capaz de dar vitalidad a las comunidades que
estructuran a la Iglesia?
superior”.
Tejidos sociales
con su clara definición de los campos ideológi-
cos, ha dejado de estar vigente. Si los sistemas de articulación interna de las
poblaciones prehispánicas pudieron recon-
En ese contexto, podríamos señalar algunos figurarse para continuar ofreciendo a sus
espacios donde la presencia de la Compañía de miembros arraigo, protección y sentido de
Jesús parece ser particularmente anhelada por pertenencia fue en buena medida gracias a
una sociedad como la mexicana. las fórmulas de integración propuestas por los
misioneros. Es claro que hoy nuestros tejidos
El plano eclesial sociales se encuentran en jirones. En la base
de la pirámide social existen redes muy anti-
La búsqueda del horizonte de trascendencia guas, sólidas, operativas y con una gran capaci-
y de la experiencia espiritual parece estar des- dad de adaptación, pero funcionan de manera
plazándose fuera del ámbito de la práctica reli- local y atomizada; muchas de ellas, además,
giosa. Además, la actividad pastoral debe hacer han sido cooptadas o desvirtuadas por nuevas
frente a cambios drásticos en los parámetros marginalidades como las de la criminalidad.
culturales que conciernen a las relaciones En la cúspide, la visibilidad de sus organismos
familiares. Los católicos esperan orientación formales encubre una fragilidad interna y una
y acompañamiento. débil capacidad para comunicarse con el resto
de las poblaciones. En los sectores medios, los
La meta y los caminos vínculos de la sociedad civil se van armando
con gran dinamismo y creatividad. A lo largo
La institución que fue decisiva para la que y ancho de la pirámide, los lazos que deberían
pudieran formularse los relatos integradores conectar a unas redes con otras parecen ape-
del proyecto nacional (las claves simbólicas nas una tenue tela de araña.
de la grandeza mexica y la devoción guadalu-
pana), se encuentra frente a una sociedad que Por otra parte, incluso la integración territorial
requiere con urgencia de polos eficaces de con- parece sufrir una erosión acelerada con la pre-
cordia y reconciliación. sencia de espacios que se van sustrayendo a la
vigencia de las instituciones.
La comunicación
Dimensión planetaria
La institución que fue artífice de la construc-
ción de un lenguaje estético capaz de operar Los jesuitas ofrecieron a México la más talen-
como instrumento de expresión de cada una tosa y constructiva de las diásporas que es

~40 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


cuaderno

posible imaginar: la de los expulsos. El país solidez que propicie su presencia en la toma
cuenta ahora con una inmensa población labo- de decisiones para la definición de las políticas
riosa y sumamente diversa en el exterior de públicas que las conciernen.
sus fronteras, pero no ha sido capaz de propo-
ner para ella espacios de articulación que le Un horizonte temporal
permitan participar, con su propio dinamismo
transgeneracional, en un común proyecto de Un cuerpo que ha dado muestras de arraigo
sociedad. y compromiso vital con esta sociedad a través
de un tiempo que puede incluirse en la dimen-
Hay una responsabilidad particular en el hecho sión de los milenios (que es la pertinente para
de que la dimensión supranacional de la Com- comprender los flujos con los que opera la
pañía de Jesús ofrece una posición excepcio- vida de las sociedades), se encuentra en una
nal para abordar las temáticas de los cambios posición privilegiada para dar testimonio de la
sociales y la definición de sus rumbos desde una necesidad de situarse en esa escala para dise-
perspectiva que trascienda el limitado alcance ñar horizontes y para elaborar propuestas de
inherente a la mayor parte de los proyectos ela- convivencia entre sus poblaciones que puedan
borados desde los ámbitos locales. Tal vez la ser cada vez más armoniosas.
cooperación con otras regiones y continentes
y las obras apostólicas de carácter trans provin- Las medidas de la prosperidad de un país sue-
cial puedan estimular estas tendencias. len ser la calidad y la fortaleza de sus institu-
ciones. Un organismo con una ubicación en el
El deber de inteligencia tiempo y una trayectoria como la que posee la
Compañía de Jesús puede emprender hoy la
La labor de los jesuitas (como en el resto del construcción de instituciones con la esperanza
mundo) tuvo como punto de partida y base de razonable de verlas consolidarse dentro de
sustentación la excelencia de su actividad cien- medio siglo.
tífica y docente. De Acosta a Clavigero, el cono-
cimiento profundo y minucioso de cada una de El presentismo, la premura, la cortedad de
las poblaciones y de las condiciones y recursos miras suelen engendrar iniciativas vehementes
del territorio fue la materia prima con la que y voluntariosas como la que pusieron en mar-
pudieron formular y poner en funcionamiento cha los ministros borbónicos en el siglo XVIII,
sus proyectos de evangelización y construir un y cuyos efectos la Compañía experimentó en
patrimonio monumental que hoy demanda una carne propia.
atención particular.
Una sociedad tan laboriosa, pero tan frágil,
La Compañía posee un recurso excepcional: su desarticulada y desigual como la nuestra,
hondo enraizamiento entre poblaciones muy lleva ya, sin embargo, medio milenio desple-
diversas del país. Dispone también de una red gando su energía y creatividad para inventar
planetaria de instituciones de investigación modelos de concordia. A pesar de los sucesi-
y de educación superior que podrían (como en vos derrumbes que han desafiado, un siglo sí
el pasado) convertir la ingente masa de informa- y otro también, tantos empeños y esperanzas,
ción precisa de que disponen sus misioneros posee, en el ejemplo de tantas generaciones
y agentes pastorales en un saber científico de constructores pacientes y esforzados,
capaz de dar a las necesidades de esas pobla- ejemplos inspiradores para hacer frente a las
ciones una visibilidad y a sus reclamos una adversidades.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 41~


espiritualidad
espiritualidad

EL FUTURO DE LA ESPIRITUALIDAD
Paloma Robles*

M
ucho se ha insistido, en años recien- En ese sentido, en 2015, el papa lanzó el concepto
tes, sobre cómo encarar desde la Igle- de nuestra Casa Común, un aspecto que retoma
sia católica, el reto de sostener la fe en en Dios y el mundo… y sobre el que señala, al
un mundo fragmentado en su interior y ame- ser entrevistado por Doménico Agasso, que el
nazado en su propio devenir. Los postulados planeta no es «un almacén de recursos que hay
del papa Francisco sobre el resurgimiento de que explotar, sino un jardín sagrado que hay que
una Iglesia sinodal, de frontera, dispuesta a amar y respetar, mediante comportamientos
integrar todas las voces que la componen, así sostenibles». Bajo ese entendido, la Iglesia está
como la apuesta a la creación de una nueva llamada a cuidar de esa casa e integrar a todo el
economía de desarrollo —una propuesta que pueblo de Dios en su cuidado.
el papa presentó en un evento en Asís frente
a jóvenes economistas y empresarios de 100 En la misma publicación, el pontífice ha sido
países— junto a los planteamiento derivados claro al decir que, tras la crisis mundial por la
de las encíclicas Fratelli tutti y Laudato sí, de- covid-19, «el mundo no volverá a ser el mismo»,
linean todo un itinerario sobre el llamado que por lo que «a partir de esa calamidad debemos
tenemos como Iglesia para hacer frente a ese captar los signos que pueden resultar ser las
futuro difuso. piedras angulares de la reconstrucción. Este
tiempo de prueba puede convertirse así en un
En un libro de reciente publicación, Dios y el tiempo de elecciones sabias y previsoras para
mundo futuro (Edición Piemme-LEV, 2021), el bien de la humanidad».
Francisco señala que: «la manera de salvar a la
humanidad pasa por repensar un nuevo modelo La Iglesia, parte de un escenario mundial que
de desarrollo que reconozca como indiscutible ha sido trastocado por la pandemia, y parte,
la convivencia de los pueblos en armonía con la además, de un planeta cada vez más amena-
creación, en la conciencia de que cada acción zado, necesita responder al cambio de para-
individual no es aislada, en el buen o en el mal digmas actual, necesita dar otras respuestas.
sentido, sino que tiene consecuencias para los En ese sentido, otros autores jesuitas, como
demás, porque todo está conectado». Javier Melloni, han expuesto que el futuro de la
Iglesia está en la conciencia planetaria «en el
intercambio cultural, cognitivo, instrumental,
* Es periodista y maestra en Ciencia Política y Sociología por tecnológico y en nuestra nueva comprensión
la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de la materia, que procede de la física cuántica
sede en Argentina. Ha trabajado en varios medios de comuni-
cación de México. Actualmente es editora de la versión web
y de la comprensión interestelar y que están
de Christus. abriéndonos a algo nuevo e inaudito». En una

~42 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


espiritualidad

entrevista realizada a Melloni por el también Vemos entonces que es la práctica del silencio en
jesuita, Nemo Castelli, nuestro autor señala que donde «la espiritualidad se vuelve una expresión
«la religión del futuro» está sujeta a una nueva de lo trascendente» y nos posibilita iniciar cual-
manera de entenderse, a «una nueva manera quier camino. La experiencia de trascendencia
de religarse con el Absoluto, entre nosotros y es caer en la cuenta de que «en la propia identi-
con la misma Madre Tierra», aunque, cabe dad [la de cada persona] habitan otras identida-
señalar que a pesar de los cambios a los que des, ya que somos parte de una comunidad, de
nos enfrentemos «las actuales tradiciones no una comunión con Dios», esta experiencia nos
desaparecerán sino que serán transformadas». ayuda a «liberarnos de lo que nos impide ver el
mundo desde una visión de amor».
El reto de la Iglesia es plantearse esa trans-
formación, que pueda, sin perder sus elemen- «Como comunidad cristiana debemos ser ma-
tos tradicionales, mirar también al futuro estros del silencio como actitud teológica». Es
y encontrar sus cimientos en una espirituali- en la quietud de nuestro interior en donde
dad que sepa acompañar semejante desafío escuchamos a Jesús, nuestro paradigma a
y en donde, sin duda, afloran un mundo de seguir. Es él el centro de toda transformación
posibilidades. La gran pregunta sería cómo y lo que nos lleva después a «seguir siendo
cada uno de sus miembros en concreto puede creativos, sobre todo tratándose de situacio-
llevarlo a la práctica, en su vida cotidiana, nes tan delicadas como el medio ambiente
¿cómo transformarnos en fieles de una Iglesia y así, saber que el mundo en el que vivimos nos
que mira hacia el futuro?, ¿cómo enfrentar los importa y no solo es un bien de consumo».
cambios, pero sobre todo los compromisos
que el papa nos ha señalado? «La Iglesia tiene que ser testimonio de huma-
nidad, de solidaridad con los sectores puestos
Tomamos fragmentos de presentaciones e al margen». Esto sólo se puede vivir «desde el
hicimos entrevistas a Alexander Zatyrka, S.J., otro y facultando otro tipo de relaciones huma-
rector del ITESO y Francisco Magaña, S.J. nas, dispuestas a construir desde la interiori-
exprovincial de los jesuitas mexicanos que dad de la vida espiritual y desde la escucha de
nos sirven de pistas para encontrar el camino. todas y todos los que integran a la comunidad».

El silencio como vía única La espiritualidad será comunitaria


o no será
Si antes hablamos de la espiritualidad como
cimiento para enfrentar los cambios, pode- Después del silencio sigue abrir la puerta
mos comenzar por un elemento importante: y caminar en el mundo, aprender en silencio
el silencio. Un elemento esencial para cual- no implica que nos quedemos aislados, esos
quier transformación interior, pero que como no serían los frutos de una espiritualidad bien
consecuencia nos llevaría a insertarnos en cimentada. Francisco Magaña S.J, nos indica
nuestra comunidad de manera diferente. que el reto de ella, sobre todo en medio de un
A propósito de los 500 años de la conversión mundo lleno de criterios individualistas, está
de san Ignacio, Alexander Zatyrka, S.J. ha en «lograr que sea profundamente personal
señalado que a este santo «no lo cambió su y profundamente comunitaria».
herida de guerra, lo cambió el silencio». Fue en
su convalecencia que tuvo que hacer silencio Según este jesuita, Fratelli tutti, nos ha indi-
y «entrar en su interioridad». cado que la espiritualidad nos permite romper

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 43~


espiritualidad

dimensiones como la política, que hace énfasis


en «valorar a la comunidad a la sociedad a la

“ Los retos que enfrenta


la iglesia en el mundo
que perteneces».

La espiritualidad, según este jesuita, debe


pospandemia, en una recuperarse desde la «acción apostólica y la
reflexión desde la conciencia», que permitan
realidad fisurada en donde «responder a las emergencias de violencia,
prevalecen la violencia y la la desaparición forzada, la crisis migratoria
injusticia, parecerían casi y también la búsqueda de trabajo digno. Apos-
tar por los excluidos es quizá uno de los retos
imposibles”. más desafiantes, sobre todo, en la prospectiva a
futuro; pues las crisis ambientales, económicas
y de derechos humanos atentan cada vez más
contra un mayor número de personas y eso
con la inercia de lo individual y abrir el espa- acrecienta las desigualdades».
cio a una fe que se comparte con otras y otros.
En este mundo actual se necesita retomar los «La ruta a seguir empieza desde la inclusión a
postulados de esta encíclica, basados en la los jóvenes, mujeres, migrantes y víctimas de
compasión humana, para ver al amor en una violencia, a los que la Iglesia debe voltear a ver
dimensión social «más allá del individuo y su e incluir en su proyecto de convivencia, pues
subjetividad». son ellos los más excluidos, con menos oportu-
nidades y con menos horizontes compartidos».
Podemos ver, según Magaña, una valoración
desde la teología cristiana y de la Trinidad que Los retos que enfrenta la iglesia en el mundo
hace énfasis en la persona humana, pero eso pospandemia, en una realidad fisurada en
tiene implicaciones, culturalmente hablando, donde prevalecen la violencia y la injusticia,
pues se lanza una explicación de lo humano parecerían casi imposibles. El futuro se vis-
desde una noción individualista. El problema lumbra nublado, sin embargo, los autores que
radica en que «todo se relee desde ahí» y las hemos presentado, nos ofrecen varias vías
distorsiones en la mirada creyente se hacen a seguir, todo comienza con imaginarnos nue-
presentes y terminan por aislar al individuo. vas perspectivas. Hacer silencio, abrirse a la
«Entonces, los derechos humanos leídos desde interioridad, a la trascendencia para después
el individualismo, desde una lógica de organi- crear una manera diferente de religarnos con
zación neoliberal, o abocada al mercado», van el Absoluto, con el Trascendente, con nuestro
construyendo una clasificación equivocada en hábitat, con nuestros hermanos y hermanas.
torno al ser humano y «el valor de la persona Así tendremos una fe fortalecida desde los
termina siendo también algo tan individual lazos que hemos creado con Dios, como lo
como aislado de los demás». hizo san Ignacio, desde el espacio de nuestra
quietud. Después buscaremos, como elemento
«El amor no puede quedarse en una relación necesario e ineludible, una práctica espiritual
nada más interpersonal, sino que también tiene comunitaria, que incluya a todos los excluidos,
una dimensión social». Un aspecto muy impor- a los que más nos necesitan y que, sobre todo,
tante ya que si consideramos al amor como intente una convivencia en armonía con toda
parte de la espiritualidad, ésta tiene varias la Creación.

~44 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


otras sabidurías

LOS CUATRO PILARES QUE


SOSTIENEN A LA COMUNIDAD
Alfredo Zepeda, S.J.*

E
sta reflexión muy sintética surge de la Hoy pensamos en los demás como gente con
costumbre de acompañar a las comuni- fronteras. Nuestras personalidades están tan
dades indígenas ñuhú, náhuatl y masapi- desconectadas de las de los demás como lo
jní de la sierra de Huayacocotla, lo que hemos están nuestros cuerpos. La existencia como
visto y oído en ellas, en contraste con la socie- algo internamente distante de la comunidad
dad dominante. es para nosotros una realidad social, algo tan
obvio que ni siquiera podríamos pensar en
desear que no fuera así. Hemos nacido en un
Nacimos en un mundo, marcado por la ciudad
mundo de exiliados.
modernizada en el que el «yo», o la persona, se
concibe, ante todo, como distinta, y a lo más,
abierta a relacionarse con la sociedad. La priva- Los pueblos indígenas parecen proponer, en
cidad y la propiedad privada son imprescindi- medio de amenazas y exterminios, otra manera
bles y la sociedad mercantil, como la sociedad de concebir la sociedad y sus relaciones. Por
tecnológica, van moldeando nuestra mente. La ese lado, como lo recordaba Leonardo Boff,
realidad que se toca con las manos y se mira estos pueblos de tradición separada de la occi-
con los ojos se va trastocando en abigarra- dental por miles de años, no son solamente los
miento de imágenes, entre las cuales se amon- pobres, los últimos de la fila; porque más allá
tonan las de los rostros de las gentes reflejados de estos conceptos, tienen una propuesta de
en los selfis. vida y una sabiduría que resiste aun en medio
de la agresión.
En ese sentido, recordemos lo que nos propone
Ivan Ilich en su libro En el viñedo de texto, Y, así como existe una filosofía aristotélica y
publicado en 2002. platónica, también hay un pensamiento ori-
ginal otomí, wixárica y náhuatl con su propia
consistencia de culturas y religiones fundantes.

Al mundo moldeado por el rendimiento indi-


* Miembro del Proyecto Sierra Norte de Huayacocotla, Vera- vidual en beneficio de la acumulación y el
cruz, que acompaña a los pueblos náhuatl, otomí y tepehua. consumo, la tradición indígena opone la sabi-
También es parte del equipo de la estación de radio La Voz
Campesina. duría comunitaria y empieza por cambiar la

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 45~


otras sabidurías

“ Comunidad: impulso abierto


para entendernos como
El territorio

Es el lugar regalado por el Toteco Toteotzin


iguales en la desigualdad para y asignado para cada comunidad y pueblo. Por
lo que no se puede concebir como propiedad
reconocernos en los demás y privada. Aunque a cada quien se le asigne su
con otras comunidades, para parcela, ésta es intercambiable. Lo importante
reproducir este modo de vivir es que haya maíz. Porque si a alguno no se le
da, haya alimento para todos. La tierra, ¿Cómo
en el horizonte amplio”. se puede comprar?, ¿cómo se puede vender? Si
la tierra no es de nosotros, nosotros somos de
topografía planetaria. Su perspectiva parte de la tierra, dice el Lamento Peruano.
que la comunidad no es un punto en el mapa-
mundi, la comunidad es el centro del mundo Los y las comuneras se distinguen de los gran-
desde donde se mira todo lo demás. Así, se jeros y de los propietarios privados y de un sis-
entiende que el individuo no es el primero. tema obrero patronal. Cada uno puede tener
Comunidad es un modo de vida en el que una posesión asignada, pero la posesión no
lo común antecede a la voluntad individual. se confunde con la propiedad que se vende, se
compra y se acapara sin límite. Este principio es
Pero el sistema de acumulación está empe- incomprensible en el sistema capitalista. En el
ñado en demostrar por la vía del poder que el espíritu de la comunidad está el entendimiento
impulso de la comunalidad es un movimiento de que nadie puede pretender tener más que
retrógrado y contrario a la prosperidad. No los demás, porque esto genera que muchos ten-
querer entender el modo comunitario es tam- gan menos. Lo importante no es que solamente
bién una forma de sojuzgarlo. uno coma, sino que todos coman.

Los pueblos originarios de occidente y los adi- La asamblea


vasi de Asia tienen una propuesta para toda la
gente de este mundo: que de la primacía de la Es el colectivo que encarna la comunidad,
comunidad se sigue la propuesta de la igualdad donde nosotros podemos reconocer a los
y de la austeridad compartida en común, como otros, hombres y mujeres. Allí se refleja el pri-
posibilidad de sobrevivencia de la humanidad mer mandamiento de Jesucristo, ama a tu pró-
y de la naturaleza. jimo, haz próximo al lejano. La palabra clave
es respeto. Respeto en otomí, cospa behé, se
Desde hace décadas, las comunidades cristianas traduce cómo dar importancia al otro, mirarlo
de base han ayudado a difundir los fundamen- como grande, en contrapartida, yo no puedo
tos de la comunidad indígena: toda comunidad verme como importante, ni reclamar un dere-
originaria está asentada sobre cuatro pilares. cho exclusivo.
Estos son, como el primero, un territorio en el
cual se reconoce como colectivo permanente, En la comunidad no se concibe que un recurso
existe también, como segundo, una asamblea del gobierno acordado con la autoridad comu-
regida por el consenso de todos, el tercero nitaria solamente se entregue a algunos como
sería, una autoridad y sistema de cargos elegido un privilegio. El criterio es el de la igualdad.
en forma directa por la asamblea, y finalmente, Si este criterio se rompe, la comunidad se
el trabajo común y cooperación directa. afecta, se divide o se desbarata. El criterio

~46 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


otras sabidurías

Foto: ©Equipo Sierra Norte de Veracruz

contrario es la acumulación, que es la muerte Yendo más allá, los teenek de la huasteca
de la comunidad, y, a escala, de la humanidad. y los otomíes de la sierra asentaron en su
autoidentidad colectiva e histórica la idea de
En la asamblea todos nos reconocemos como considerarse como «podridos». En el Carna-
Yoh’yá, dicen los otomíes ñuhú. Yoh’yá es el val, los custodios que defienden a Jesús de la
pobre, porque todos somos pobres y así nos amenaza del Tzithú , del Damantzó (el diablo)
podemos llamar sin pena mientras no apa- se llaman «ia xitá»: ia, podrido y xitá, viejo,
recen los ricos. Ser rico es malo, porque así los hombres verdaderos, los viejos podridos,
me empiezo a sentir mayor, me separo de la los que encarnan nuestra auténtica natura-
comunidad. Para remediarlo, tengo que pro- leza. Desde ella vivimos nuestras relaciones,
ponerme para mayordomo en la fiesta, pagar para no sentirnos merecedores. Yoh’yá y sin
el castillo, la música. El concepto de éxito embargo protegidos por Ojá, el Dios de los
individual no se reconoce, como tampoco el otomíes; Kimpai Dios K’an, el de los tepehuas.
de hacer un homenaje distintivo a alguien. Ni Se diría que en esa concepción se refleja la
siquiera el de agradecimiento público. imagen de los Ejercicios Espirituales de San
Ignacio en la meditación de los pecados:
El Evangelio sintonizaría en aquello de «Mirar toda mi corrupción y fealdad corpó-
«Hagan su tarea de por vida. Y al final digan rea, mirarme como una llaga y postema de
siervos inútiles somos, hicimos lo que tenía- donde han salido tantos pecados y tantas mal-
mos que hacer». La asamblea de la comuni- dades y ponzoña tan turpísima». Pecadores
dad nunca desaparece, siempre me antecede, y, sin embargo, llamados, traducen los jesuitas.
regula mis ambiciones, es una referencia Podridos y, sin embargo, a la sombra del Dios
imprescindible. y de la comunidad, interpretan los ñuhú.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 47~


otras sabidurías

los otomíes, los Caracterizados en los Ayuuk.


Tienen palabra valiosa e imprescindible, por-
que han vivido y tienen el cargo de entregar
la vara de justicia o bastón de mando, pero
no van a ser sujeto de preferencias ni recono-
cimientos.

Fiesta y ceremonia

La imagen de los cuatro pilares puede com-


pletarse con la del techo de la casa que sos-
tienen, este techo es la que es la fiesta, que
reconstruye y fortalece la comunidad y revita-
Foto: ©Equipo Sierra Norte de Veracruz liza los ritos y los mitos que forman parte de la
identidad colectiva. La fiesta de la costumbre
El trabajo común materializa la memoria histórica. Los símbo-
los son los hemi de papel recortado, imágenes
No se perdona. En la sociedad mayor, urbana, antropomorfas de las deidades del maíz, el
es ilegal. Pero en la comunidad es una necesi- frijol, el rayo y el viento. El origen de la vida
dad obligatoria. Limpiar el pozo a donde nunca se condensa en los cerros protectores de cada
llega la Conagua, chapolear el monte antes de comunidad. En el Cerro del Brujo, custodio de
la fiesta, pintar la capilla para contentar al santo la comunidad otomí de Micuá, nació el primer
patrono, despejar con machete las cunetas del maíz, el frijol, la gente, el viento y el agua. La
camino, barrer el patio de la galera y la escuela. ofrenda se lleva a la cumbre del cerro. Ojá
La faena, el tekio, materializa la comunidad Dios no está en el cielo, sino en el cerro, en
con el trabajo de las manos. la mitad del mundo. Encabeza la ceremonia
el Baadí otomí, el Tlamatquetl náhuatl, El que
La autoridad Sabe, porque recibió la tarea en sueños, inclu-
sive a su pesar.
Con su sistema de cargos no es representa-
tiva. Nadie representa a nadie. La autoridad Se parece al trance del profeta de Jeremías, que
organiza el trabajo común pero manda obede- se rindió ante Yahvé para aceptar el peligroso
ciendo. «Mandar obedeciendo» no es un refrán oficio de profeta, como quien se deja seducir.
zapatista, sino la definición de lo que siempre En la sociedad amplia los rituales desaparecen
se ha hecho en los pueblos. Por lo mismo, el y la fiesta es substituida por el espectáculo.
cargo no se pretende ni se busca. Mas bien se
rechaza ritualmente. Aun sabiendo que acep- Lo que ahora llamamos la comunalidad es la
tarlo es inobjetable. «Otro ya sirvió, ahora te síntesis de lo dicho. Es el impulso abierto para
corresponde a ti». Así, con el verbo servir, no entendernos como iguales en el mundo de
con el sustantivo abstracto de servidor público. la desigualdad para reconocernos en los demás
y con otras comunidades, para reproducir
Es difícil identificar en las comunidades eso la propuesta de este modo de vivir en el hori-
que llaman liderazgos. Hay personas de con- zonte amplio. Así nos hacemos capaces de
sejo como un don recibido y confirmado en entender juntos y de darle cumplimiento a nues-
sueños y en la comunidad. Son los Principa- tra responsabilidad en la tarea de salvar la habi-
les en la comunidad tzeltal, los Dan K’eí entre tación de la humanidad, como casa comunal.

~48 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


en su propia voz

NO SÉ A DÓNDE ME MANDAS,
PERO YO HARÉ LO QUE PUEDA
Germán Méndez Ceval, S.J.

E
sta es una entrevista realizada a Mauri- ¿Cómo fue tu experiencia posterior
cio Rivera Romo, S.J., sacerdote que tra- de formación?
bajó en la Tarahumara por muchos años
y quien es, a la fecha, el jesuita más longevo de Mi magisterio lo hice en la Tarahumara. El
la Compañía de Jesús en México. provincial me dijo que allá hacía falta gente.
Me fui con dos compañeros más. Al principio
¿Cómo fueron los inicios de tu vocación se me hizo horrible: todo lucía muy antiguo
en la Compañía? y había mucha pobreza. Tratábamos de estu-
diar también algo del idioma. Cuidábamos
Andaba buscando yo cómo seguir la vida sacer- a los towizes (niños) y ayudábamos a los padres
dotal en alguna congregación o seminario. Vi en las misas. A los dos años nos enviaron a
a varios, pero ninguno me peló. Los únicos todos los maestrillos (que éramos 15) a Colom-
que se interesaron fueron los jesuitas… pues bia, pero pronto me devolvieron a mí; el provin-
con ellos me fui. Entré a una sala elegante cial me pidió quedarme medio año más en la
y callada; salió el reverendo padre con su bonete, sierra, ya que después me enviarían a estudiar
caminando despacito, y me dijo: «¿Cuáles son Teología a Europa. Como todos los maestri-
sus deseos?». «Pues yo deseo ser sacerdote, pero llos estaban lejos, me quedé entonces solo
quiero probar primero mi vocación; todavía no sé por allá perdido. Aguanté los seis meses; me
claramente». «Ah, ¿quiere probar su vocación? ayudó empezar a escribir lo que vivía por allá.
Váyase entonces a la Apostólica». En ese enton- Llegado el tiempo salí en avión a Nueva York
ces, teníamos nosotros esa escuela en la colonia y de ahí a España por barco. Ahí hice una de
Roma y dependía de la Iglesia de la Sagrada cosas que ni te imaginas, pasé de ser tímido
Familia. Después de poco tiempo (yo tenía a ser muy guerroso. Pero eso me dijeron los
15 años); nos dijeron a un compañero y a mí: superiores: que querían que se me quitara lo
«Pues ya están listos para el Noviciado. Váyanse a tímido, que de menos les hiciera travesuras
Estados Unidos». Nos fuimos a Isleta College, en a mis compañeros. No me hubieran dicho…
Nuevo México. Era un noviciado un poco rígido. hice muchas diabluras.
La casa era un desierto, no había diversiones.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 49~


en su propia voz

¿En qué consistió tu vida de misionero


en Tarahumara?

De España llegué ya ordenado a la Tarahu-


mara. Ya sabía un poco la lengua y las costum-
bres de allá. No era tanto que tuviera voca-
ción misionera, sino que fue por obediencia…
aunque lo mandado por el superior también
es vocación. En la sierra estuve desde que
empezaron las escuelas de radio. Duré como
55 años allá en la sierra. Casi toda la vida.

Nuestro trabajo en Tarahumara no era de ense-


ñarles el Padre Nuestro y el Ave María… no,
era un trabajo social porque eran muy pobres.
Les ayudamos a organizarse, a que se valieran
mejor por ellos mismos y que impulsaran a la
sierra para crecer también ellos. Y qué mejor
forma para ello que la educación. Empeza-
mos con las escuelas de radio, bueno empe-
zaron los padres Carlos Díaz Infante y Carlos
Arroyo. Cuando el primero terminó ya muy
cansado, el provincial me pidió suplirlo. Me fui
entonces a Sisoguichi. Trabajé con Tapia, con
Benjamín Moreno, con Llaguno… con un mon-
tón que estuvieron de directores. Yo estaba de
base ahí junto con Arroyo.

En la sierra lo que más admiré fue la provi-


dencia de Dios. Nunca nos faltó alimento, ni
Foto: ©José Martín del Campo, S.J.
para nosotros ni para dar a la gente. Se veía
clarísima ahí la providencia, porque, aunque
no tenías no te faltaba. Llegaban también

“ En
muchas voluntarias de Guadalajara y de Mon-
la sierra lo que más terrey, iban por un año y después volvían casi
para quedarse; eran abogadas, técnicas de
admiré fue la Providencia educación, pedagogas y demás. Aguantaban
de Dios. Nunca nos faltó más que muchos jesuitas. Marta, hermana
alimento, ni para nosotros ni de Juan Luis Orozco, estuvo 19 años. Muy lista
ella. Ramón Mijares la había invitado para que
para dar a la gente. Se veía ayudara un año en la Tarahumara; al principio
clarísima ahí la Providencia, lloraba y después ya no se quería ir. Hizo un
porque, aunque no tenías no apostolado tremendo y después de que salió
de allá, se dedicó a conseguir muy buenos apo-
te faltaba”. yos económicos para la sierra. ¿Qué tendrá la

~50 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


en su propia voz

Foto: ©Daniel Vargas

sierra, si no es Dios, que atrae tanto? Incluso poder hacer todo lo que no pude hacer en la
cuando sales de ahí te dedicas a seguir apo- sierra: tengo tiempo para rezar, tengo tiempo
yando desde lejos. para leer (siempre había querido leer a Boff
y no había podido), puedo descansar.
¿Quién es Dios para ti?
¿Cuál es la experiencia más fuerte
¡Pos! Está rete fácil. Es mi Padre, y le tengo un que has vivido en la Compañía?
gran respeto. Es lo máximo. Por él entregas
toda la vida y todo lo que él quiera. Su exis- La preparación para Teología. Yo me decía:
tencia no se debe tratar de probar, sólo ha de ¿tendré las capacidades? Había estudiado filo-
sentirse. Sólo así se acaban los problemas de sofía, pero no sabía si era capaz. Al final, me
querer entenderlo; porque nos supera por todo di cuenta de que uno no es digno… pones algo
camino. Nuestro entendimiento no lo abarca. de tu parte, pero en medio de la angustia uno
Por eso para mí Dios es todo. Y Dios es todo se termina por abandonar a Dios. Lo mismo
lo que dijo su Hijo de él en los Evangelios. sentí en la salida al magisterio, a uno lo for-
man, pero aun así es difícil llegar siempre a
¿Quién es Mauricio para Dios? una misión. Bueno, no, quizá la más fuerte
sea la de haber muerto… [hace una pausa y se
¡Bah! Está rete fácil también… ¡pues su hijo! ríe]. No, de veras. Yo me morí hace un tiempo.
Aquel que hace y busca no su propia voluntad Le estaba diciendo al superior: Me siento muy
sino la de Dios que es su Padre. Lo he hecho cansado y ¡zas! Me quedé dormido. Desperté
toda la vida por él, y ahora me ha regalado el en el hospital. Me había llevado de volada

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 51~


cuaderno

al hospital y llegué ya sin pulso ni nada; me


tuvieron que reanimar allá. Eso quizá es lo
más fuerte, aunque se sintió como quedarse
dormido.

¿Qué es lo que más agradeces a Dios?

Pues no es una sola cosa, sino, como diez o


veinte. Si tengo que escoger una yo diría la
ordenación, que en medio de esa angustia de
si podría o no, pude decir: «Esto es obra tuya;
en tu nombre envío la red». Eso y el magis-
terio: el salir al mundo sin fusil más que la
confianza en Dios; decirle no sé a dónde me
mandas, pero yo haré lo que pueda. Eso ha
sido mi lema, y es la formación que me dio
la Compañía: el adaptarme desde los apren-
dizajes de la filosofía y la teología. ¿Qué más
queremos? Te hace pensar, discernir y confiar.
Eso te hace ver más claro el camino en medio
de la angustia; te ayuda a confiar en Dios y da
la capacidad de estar a todo dar en donde uno
sea enviado, porque se aprecia mejor la pro-
videncia de Dios en ello. Nos hace confiar en
Dios y en nosotros. Ese es nuestro modo de
vivir y Dios nunca nos falta, siempre nos da
todo. Él se encarga de las obras porque son
suyas y no nuestras.

¿Qué le dirías a un joven si te preguntara


Foto: ©José Martín del Campo, S.J.
si esta vida vale la pena?

Yo le respondería que sí, sí vale la pena. Vale

“ Siestáseresrecibiendo
llamado a la Compañía
de Dios un don
la pena, primero, para tu formación, pero des-
pués de eso, luego que veas (porque en un prin-
cipio nadie lo sabe, vas todavía en oscuridad)
tu vida parecida a la de Jesucristo, te vas poco
muy grande, que trae consigo a poco formando y cambiando tu modo para
un esfuerzo muy grande que servir a los demás. Si eres llamado a la Com-
debes hacer tú para formarte. pañía estás recibiendo de Dios un don muy
grande, pero trae consigo un gran esfuerzo
Pero sí, vale la pena, no de una, que debes hacer tú para formarte. Pero sí, vale
sino de tres vidas”. la pena no de una sino de tres vidas.

~52 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


desde otros ojos

LA ALEGRÍA DE VIVIR EL EVANGELIO


Sergio Guzmán, S.J.*

P
ara esta entrega he querido utilizar la exhortación apostó-
lica Gaudete et Exsultate (GE) como un punto de partida
para reflexionar y relacionar algunos de sus aspectos más
importantes con cuatro películas. En ellas vemos perfectamente
ejemplificadas las respuestas que varias personas dieron al lla-
mado que Dios hace para vivir la santidad, concretamente en
el mundo en que vivieron. Un llamado que, según el papa, «es
también para cada uno de nosotros». Vale la pena entonces,
analizarlas desde esta perspectiva.

Crónica de un hombre santo


(Dir. Cristian Campos, Chile, 1990, 121 min.)
Esta miniserie sobre la vida del padre Alberto Hurtado, S.J.
(1901-1952) nos presenta en orden cronológico los hechos más
relevantes de Hurtado, desde su entrada a la Compañía de
Jesús hasta su muerte. Este sacerdote tuvo varios ministerios,
entre ellos, acompañante espiritual y de Ejercicios Espirituales,
profesor, asesor de la Acción Católica y de las Congregaciones
Marianas, pero principalmente, fundador del Hogar de Cristo,
una de las más importantes asociaciones de apoyo a los excluidos
de Chile. En toda su labor lo podemos ver como un contempla-
tivo en la acción, ya que supo combinar la vida espiritual con el
apostolado social. A este respecto, recordemos las palabras de
Francisco: «No es sano amar el silencio y rehuir el encuentro
con el otro, desear el descanso y rechazar la actividad, buscar
la oración y menospreciar el servicio. Todo puede ser aceptado
e integrado como parte de la propia existencia en este mundo
y se incorpora en el camino de santificación» (GE, 26). En la vida de
este santo encontramos pues, a un jesuita que supo relacionar su
vida de fe con la contemplación y acción. Miniserie disponible en
[Link]

* Es licenciado en Filosofía y Ciencias Sociales por el ITESO. Cinéfilo y escritor.


Actualmente es padre ayudante en el noviciado jesuita y coordinador nacional en
México de la Red Mundial de Oración del Papa.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 53~


desde otros ojos

Una vida oculta (A Hidden Life)


(Dir. Terrence Malick, EUA, 2019, 180 min.)
La película basada en la vida del beato Franz
Jägerstätter, es una parábola cinematográfica
que nos conmueve y nos adentra en los mis-
terios de la vida, del sufrimiento y del amor.
Jägerstätter es un héroe anónimo que no
quiere hacer daño a nadie y mucho menos
matar, por eso se niega rotundamente a coo-
perar con la guerra, a jurar lealtad a Hitler
y a luchar junto a los nazis como lo han hecho
los demás hombres de su pueblo. Después
de ser acusado de antipatriota, es finalmente Fotograma Moscati, el médico de los pobres (Giuseppe Moscati: L’amore che
guarisce, dirigida por Giacomo Campiotti, Italia, 2007
encarcelado y aún en la prisión mantiene
una fe a prueba de todo. En el testimonio de
Jägerstätter, viene a cuento lo que Francisco somos tan débiles. Pero precisamente para tra-
nos señala: «Jesús recuerda cuánta gente es tar de amar como Cristo nos amó, Cristo com-
perseguida y ha sido perseguida sencillamente parte su propia vida resucitada con nosotros»
por haber luchado por la justicia, por haber (GE, 18).
vivido sus compromisos con Dios y con los
demás. Si no queremos sumergirnos en una Moscati, el médico de los pobres
oscura mediocridad no pretendamos una vida (Giuseppe Moscati: L’amore che guarisce)
cómoda, porque ‘quien quiera salvar su vida la (Dir. Giacomo Campiotti, Italia, 2007, 124 min.)
perderá’» (GE, 90). Para muchos, parecería imposible que un pro-
fesionista de gran notoriedad y fama fuera
Lazzaro feliz (Lazzaro Felice) santo. Sin embargo, podemos ver el ejemplo
(Dir. Alice Rohrwacher, Italia, 2018, 125 min.) de san José Moscati, un médico, investiga-
El filme se centra en la historia de Lazzaro, un dor y profesor universitario, quien más allá
joven campesino, sencillo y servicial, que vive de sus logros profesionales, es enormemente
en La Inviolata, una aldea que ha permanecido cercano con todos sus pacientes. «Estamos
alejada del mundo y controlada por la mar- trabajando más que con cuerpos, con almas
quesa Alfonsina de Luna. Este personaje refleja inmortales», nos dice en una parte de la pelí-
una bondad excepcional, transmite mucha paz cula. Ésta, aunque no alcanza a cubrir su vida
y siempre está dispuesto a ayudar. La narrativa completa y sólo nos muestra sus aspectos más
cinematográfica mezcla magistralmente ele- esenciales, logra mostrarnos brevemente, con
mentos sociales, simbolismo religioso y fanta- una pizca de humor y ternura la entrega de
sía que nos hace pensar un poco en el cine de Moscati. A lo largo de la trama, podemos dar-
Pasolini. A propósito del amor que Lazzaro nos nos cuenta cómo va dejando atrás el presti-
muestra, recordemos lo que el papa nos pro- gio social y profesional para dedicarse a los
pone: «es posible amar con el amor incondicio- más necesitados. Su trayecto nos recuerda lo
nal del Señor, porque el Resucitado comparte que el papa apunta: «que cada creyente dis-
su vida poderosa con nuestras frágiles vidas: cierna su propio camino y saque a la luz lo
Su amor no tiene límites y una vez dado, nunca mejor de sí, aquello tan personal que Dios ha
se echó atrás. Fue incondicional y permaneció puesto en él» (GE, 11). Película disponible en
fiel. Amar así no es fácil porque muchas veces [Link]

~54 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


el librero de christus

EL RENACER DE IGNACIO DE
LOYOLA EN LA UNIVERSIDAD
Lourdes Gállego Martín del Campo

E
n julio pasado se clausuró el Año Igna- en el que podemos descubrir cómo se articula-
ciano, un año en el que se conmemoró rán todos los contenidos del folleto.
la conversión de Ignacio de Loyola. El
aporte de la editorial Buena Prensa para esta El texto de este jesuita comienza con una pre-
conmemoración fue la publicación de varios gunta importante: ¿por qué va Íñigo a la universi-
folletos con el objeto de dar a conocer la vida dad? Después de un largo viaje como peregrino
y obra del fundador de la Compañía. vestido de harapos, parecería que la primera
intención del santo es quedarse en Jerusalén
Uno de los textos de esta colección: Ignacio y morir entre los moros. Sin embargo, encuentra
de Loyola, renacido en la universidad (2021) de muchos escollos, entre ellos, nos dice nuestro
Pedro Antonio Reyes Linares, S.J. nos muestra autor «la prohibición del guardián de Jerusalén
una faceta muy importante de todas las que Íñigo a quedarse en aquellas tierras», además, claro
desarrolló en el largo camino en su encuentro está, la complejidad de la gran misión espiri-
con Dios: la de ser educado y posteriormente tual que Ignacio descubre en su interior, esto
convertirse en educador. Este camino inicia con es, «vivir y poner todos los medios para ayudar
la serie de las vicisitudes a las que se enfrenta, a las ánimas».
cuando, movido por el Espíritu busca comunicar
su experiencia interior y «legitimar sus activida- Es este un gran anhelo, el motor central de la
des como acompañante, espiritual de todas las vida de Íñigo, el que lo hace transitar por sen-
personas» y concluye cuando el santo posee ya das, a veces verdaderamente insospechadas,
un gran bagaje de sabiduría e intenta imprimir si pensamos que su formación ha sido estric-
su huella en la incipiente Compañía de Jesús. tamente militar y no desde los libros. Primero
lo vemos como un hombre en sus treintas estu-
Para entender dicho proceso, Ignacio de Loyola diando latín con un grupo de niños, después en
puede servirnos como una hoja de ruta, perfec- las universidades de Alcalá y Salamanca y final-
tamente trazada por Reyes, e ir descubriendo mente en París. Todo para solidificar su forma-
la manera en que Íñigo aprende, pero también ción como transformador de almas.
cómo busca que otros aprendan. El autor del
texto, quien, por cierto, es también profesor Las etapas que el santo recorre pueden verse
universitario, nos muestra este proceso de desde tres perspectivas, según las vamos descu-
enseñanza/aprendizaje como una suerte de eje briendo en el texto de Reyes, la primera desde

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 55~


Foto: ©radekprocyk, Depositphotos

las mociones espirituales que surgen conforme Reyes, quien tiene la virtud de presentarlas no
Ignacio va escuchando los deseos de Dios para como vías separadas sino como caminos que
él y conforme va dando forma y asentando su se encuentran y corren paralelos. Ignacio es un
misión. La formación entre las aulas, la segunda hombre que después de sus experiencias mís-
—algo que Iñigo seguramente realizó a través de ticas, en las que va aprendiendo de Dios como
debates, lecturas y comentarios sobre sermo- «un niño de su maestro de la escuela» se siente
nes y autores importantes—, le ayuda a cimentar movido a meterse en los libros y a aumentar
su visión teológica y hermenéutica y ampliar su sus conocimientos, para después amalgamar-
horizonte intelectual. Por último, están todos los, reformularlos y aplicarlos a lo concreto del
los elementos que el santo va tomando de sus mundo. Este es el ser humano que nos presenta
varios aprendizajes para ir construyendo su pro- el autor, alguien que no divorcia la vida univer-
pio modelo educativo (Ratio studiorum) uno que sitaria de la espiritual, la mística de la disciplina,
«conjuga la virtud con las letras» y basado en «el los estudios del llamado de Dios. Rescatamos
buen orden en los estudios, dispuestos de forma como un acierto de Reyes el análisis completo
sistemática y progresiva». Dicho modelo se apli- y profundo de todas las partes del andamiaje
caría después a las Constituciones de la orden intelectual que conforma a Ignacio, sus modos
y también a la manera en que los jesuitas busca- de aprender, de enseñar, pero sobre todo de
rían formar a otras personas. Así, encontramos proceder.
que su deseo de «salvar almas» no se contenta
solamente con una reflexión especulativa, sino
Recomendamos este texto, que más que pre-
que parte, como ya lo señalé anteriormente, sentarnos un tedioso o complicado recuento
desde el proceso de enseñanza/aprendizaje de los eventos históricos de la vida de Ignacio,
ignaciano, que busca acercar la esfera espiritual
nos invita a reflexionar sobre este hombre que
con las realidades terrenales. renace a través del estudio y del conocimiento
para conseguir el sueño que Dios tenía para él.
Cada una de estas perspectivas pueden irse Las almas también se pueden salvar desde la
encontrando en los capítulos que nos ofrece academia.

~56 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


NO SÓLO DE PAN...
Nilson Jair Castro Laverde, S.J.

ENERO

Domingo 1 Domingo 8
Santa María, Madre de Dios La Epifanía del Señor
«Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos» «Que te adoren, Señor, todos los pueblos»

• Num 6, 22-27 • Is 60, 1-6


• Sal 66 • Sal 71
• Gál 4, 4-7 • Ef 3, 2-3. 5-6
• Lc 2, 16-21 • Mt 2, 1-12

§ En la primera lectura, se evidencia una bendición para § El texto de Isaías es un canto de júbilo por la llegada
el pueblo de Israel. Así, ésta, lejos de ser un amuleto del Señor a su pueblo, que antes de la llegada de la luz,
de buena suerte, se acuna en el profundo deseo de que andaba en oscuridad. Pero ésta lejos de caótica, puede
el otro pueda entrar en comunión total con el Dios de verse como un tiempo de preparación para la acogida
la vida. Por ello, ante algunas imágenes de Dios que de la luz. La invitación hoy es a dejarnos vaciar nuestro
nos proponen una perspectiva castigadora y culposa, el interior de los egos y autorreferencias que nos oscure-
Señor nos recibe hoy con los brazos abiertos para que cen, para poder darle cabida a la Luz que nos da la vida
podamos también abrirnos a la unidad en Él. verdadera, al Señor.

§ En la Carta a los Gálatas se nos explica un misterio § San Pablo, en la Carta a los Efesios, manifiesta el
maravilloso: el de la Encarnación, con él, también modo en que fue captando la voluntad de Dios para su
participamos nosotros de la Salvación. Gracias al vida y cómo ésta se convirtió en mensaje para todos los
nacimiento de Jesús, se nos hace hijos y herederos de seguidores de Jesús. Necesitamos pedir la gracia del
Dios. El discípulo de Jesús, entonces, no se entiende silencio y de la escucha para que podamos sintonizar
bajo ninguna ley, sino en la exclusiva y directa relación con el Señor y no confundir su voz con la de nuestras
con Dios. Es necesario hacernos conscientes de lo que búsquedas de comodidad o nuestras justificaciones a
supone nuestra propia libertad y asumir el compromiso las faltas de amor. Es clave acallar y dejar que sea Dios
de permanecer en el amor. mismo quien nos conduzca, aunque eso suponga, creer
que perderemos el control de nuestra vida.
§ En el Evangelio, los pastores se maravillan al ver al
Señor en el pesebre. Ellos, al igual que sus padres, § Mateo nos narra hoy la Epifanía del Señor. En el texto,
pudieron acceder al santuario humilde de la Encar- los magos venidos de Oriente, orientados por la estre-
nación, precisamente porque llevaban un corazón lla, transitan un larguísimo camino para llegar hasta
dispuesto para recibir el mensaje. Jesús. Ellos, guiados por la experiencia del Dios que
habita en ellos, reconocen que no pueden volver donde
Que el Señor nos permita tener nuestros sentidos Herodes. Al inicio, la guía es externa; luego del encuen-
abiertos para reconocer las infinitas manifestaciones tro con el Señor, la guía es interna.
de su Encarnación en toda la realidad que vivimos,
especialmente en aquellos lugares que miramos con Que podamos descubrir, iluminados por el fuego que
recelo, resistencia o superioridad. Dios ha encendido en nosotros, cuál es nuestro modo
propio de amar y servir. Hoy se nos invita a conside-
rar cómo el misterio de la Encarnación se actualiza en
cada persona, en la medida en que ésta es capaz de
reconocer sus egoísmos, ofrecerlos al Señor y darle
espacio a la gracia.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 57~


no sólo de pan...

Domingo 15 Domingo 22
II del Tiempo Ordinario III del Tiempo Ordinario
«Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad» «El Señor es mi luz y mi salvación»

• Is 49, 3. 5-6 • Is 8, 23-9, 3


• Sal 39 • Sal 26
• 1 Cor 1, 1-3 • 1 Cor 1, 10-13. 17
• Jn 1, 29-34 • Mt 4, 12-23

§ En el texto de Isaías, se nos muestra claramente el § Isaías nos recuerda que la alegría puede ser un autén-
llamado que el Señor hace al pueblo de Israel para tico fruto y señal del gozo que experimentamos por
que sea su siervo, lo que implica como consecuencia la certeza de reconocer a Dios entre nosotros. Sin
una misión: reunir nuevamente a los que estaban leja- embargo, no se trata de cualquier alegría, es una
nos, dispersos y enemistados. Es decir, una misión de alegría de libertad; es decir, que brota como resultado
reconciliación. Estamos todos invitados a participar de de una experiencia de Dios que ha permitido superar
las propias esclavitudes. La invitación, por tanto, está
la misión de reconciliarnos en el mundo presente en en volver a pasar por el corazón de modo agradecido
donde tantas fracturas sociales, personales y eclesiales y gozoso, las múltiples liberaciones que hemos reci-
nos aquejan. bido de parte del Señor.
§ En la Carta a los Corintios (una comunidad difícil para § En la segunda lectura, Pablo hace un fuerte llamado a
Pablo), nos encontramos con un simple saludo. Sin procurar el fundamento en Dios que nos hace cuerpo,
embargo, se trata de un saludo que apela a la identi- es decir, que nos hace común-unión en Él. Así, resulta
dad compartida de ser llamados por el Señor a ser fácil valorar la experiencia espiritual propia pues la
santos. Así, el llamado, no tiene que ver con algo que convertimos en parámetro y medida de interpretación
sea preciso «hacer», sino con establecer una relación de todo lo real y de los demás. Es clave reconocer
de unidad en Dios, lo cual les hace hermanos entre sí. siempre que estamos delante de un Dios que llama
a cada uno de modos muy distintos y cuyo espíritu
La invitación, entonces, es a reconocer que nuestra es inagotable en creatividad y amor. De la unión
comunión con Dios está indisolublemente asociada a íntima con Cristo dependerá nuestra unión con los
nuestra relación con nuestros hermanos y hermanas. hermanos (incluso con los que nos parecen opuestos
o contrarios a nosotros).
§ En el Evangelio, Juan el Bautista da testimonio del
llamado que ha recibido Jesús a bautizar con el Espí- § Mateo nos narra muchas cosas que pasan después
ritu, es decir, a derramar el Espíritu de Dios en los cora- de que Jesús estuvo en el desierto. Se separa del
zones y, con ello, librarnos definitivamente del egoísmo movimiento del Bautista, convoca a sus discípulos,
y la codicia. Muchas veces son otros los que nos ayudan empieza su ministerio de sanar y anunciar el Reino.
a reconocer los llamados que Dios nos hace o que nos Está empezando a vislumbrarse en el Evangelio que
permiten ver, con un corazón limpio, las invitaciones una nueva luz, de una potencia nunca vista, ha llegado
al escenario público. Esto llena de esperanza también
del Señor. nuestros corazones y nos mueve a mirar con radical
confianza nuestra propia cotidianidad.
Las lecturas apelan todas a la realidad del llama-
miento y la vocación. Lejos de considerar la vocación Estamos llamados a la configuración con Cristo que
sólo como algo exclusivo de los y las consagrados a la nos libera de nuestras esclavitudes, nos enseña el
vida religiosa, o como el llamado a una tarea ardua y modo propio de amar, como Él, y nos hace Uno en Él.
frustrante; la vocación es, ante todo, un llamado a una Para ello es preciso un silencio profundo y cotidiano
relación de unidad con Dios que nos desborda, de tal que nos ayude a escuchar las sutiles voces del Espí-
manera, que nos lleva a ayudar en la reconciliación ritu. Tomar momentos para hacernos conscientes
de los vínculos que se han fracturado por nuestros de nuestro presente y del modo en que el Señor nos
apegos. Permitámonos la experiencia de ser llama- habita, es fundamental para hacerle cabida a la gracia
dos por Dios para dejarnos habitar por Él y ayudarle a entre nosotros.
aliviar el dolor del mundo.

~58 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


no sólo de pan...

Domingo 29
IV del Tiempo Ordinario
«Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos»

• Sof 2, 3; 3, 12-13
• Sal 145
• 1 Cor 1, 26-31
• Mt 5, 1-12

§ Sofonías nos plantea una imagen de Dios que es


maravillosa. Por una parte, es un Dios de misericor-
dia, pues deja esperanza en medio de un pueblo que
ha torcido su rumbo de fidelidad; por otra, es un Dios
de los pequeños, de los pobres, de los que no cuen-
tan en los parámetros convencionales de la ganancia
social. En ellos habita la esperanza. Valdría la pena
preguntarnos a quiénes realmente excluimos de lo
que concebimos como una «buena» sociedad; quizá
sean estas personas las nuevas portadoras de la
esperanza de Dios para con su pueblo hoy.

§ Pablo nos recuerda, en su carta a la comunidad de


Corinto, que los valores de Dios no son los valores
del mundo, especialmente los del desarrollo y el
progreso. Se trata de un Dios cuyas matemáticas
resultan alteradas porque aquellos que para la socie-
dad son menos, para Él son más. Es precisamente
por esta lógica fundamental que la realidad de Dios
no está constituida por los más fuertes, sino por
aquellos que se han dejado amar por Él.

§ El discurso de Jesús en Mateo es magistral. Se trata


de la explicitación de sus opciones y de su propia
vida; es decir, nos está dando un programa de cómo
hay que vivir. Este programa lleva delante el riesgo
infinito de perder (prestigio, tiempo, dinero), lo cual
nos parece escandaloso e insensato; pero asume Ilustración: © Tzitzi Santillán
de manera radical la opción de un Dios que asume
y abraza la realidad, toda ella, poniendo siempre en
el centro a quienes se les margina (por su condición
socioeconómica, su lengua, su color de piel, su fami-
lia, su historia, su orientación sexual, sus estudios
o no-estudios, etc.).

En estas tres lecturas entendemos que lo que Dios


quiere no se trata de un programa de inclusión, sino
de un giro completo. No somos nosotros, los cómodos
y seguros, quienes incluimos a los pobres y margina-
dos. Se trata, más bien, de una sociedad que no nece-
site incluir a nadie porque nadie queda por fuera. Pero
ante nuestra tendencia egoísta, precisamente son las
víctimas de nuestra codicia quienes deben tomar el
protagonismo y ubicarse en el centro de nuestra fe.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 59~


no sólo de pan...

FEBRERO

Domingo 5 Domingo 12
V del Tiempo Ordinario VI del Tiempo Ordinario
«El justo brilla como una luz en las tinieblas» «Dichoso el que cumple la voluntad del Señor»

• Is 58, 7-10 • Sir 15, 16-21


• Sal 111 • Sal 118
• 1 Cor 2, 1-5 • 1 Cor 2, 6-10
• Mt 5, 13-16 • Mt 5, 17-37

§ Para Isaías, la oscuridad tiene la capacidad de conver- § El texto del Eclesiástico nos pone de manifiesto la
tirse en luz cuando los pueblos asumen la decisión de libertad del hombre para construir su vida y la de
transformar sus dinámicas estructurales de muerte otros; es decir, el poder de la acción libre. Este poder
en misericordia y vida. Sólo cuando esto acontezca, implica una gran responsabilidad. Sin embargo, el
el egoísmo no estará de por medio en la relación con Señor resulta ser mayor a cualquier acción humana
Dios y ésta se podrá establecer sin impedimentos. y su presencia es infinitamente mayor que cualquier
perspectiva que nosotros, en nuestra corta concien-
§ En la Carta a los Corintios, Pablo les recuerda el cia, queramos establecer. Nuestra libertad es sólo
modo en que él mismo les anunció el mensaje de una antesala para sorprendernos ante la inabarcable
la Salvación. Cuando nuestra acción, por más soli- manifestación divina.
daria que sea, está centrada en nuestros deseos de
aparecer, de ser aplaudidos o de ser honrados por § La segunda lectura nos hace un llamado de aten-
«buenos», falsea esta acción, pero el apóstol nos da ción: El Señor no piensa como nosotros, los crite-
las claves para que esto no nos pase: poner delante rios de Dios no son los de la pequeñez de nuestras
a Jesús crucificado, y reconocer, ante todo, nuestra conciencias. Nos limitamos constantemente a medir
condición inherente de vulnerabilidad, incoherencia el mundo según nuestras categorías, pero cuán infi-
y fragilidad ante el misterio insondable de Dios. nito es Dios que nos abraza en ellas tiernamente
y las desborda todo el tiempo. Qué importante es
§ En el Evangelio de Mateo, el Señor nos invita a perma- experimentarnos desbordados y sorprendidos por la
necer en sintonía con su corazón para no perder el infinitud del amor que nos habita.
sabor o la luz que podemos realmente llegar a dar al
mundo. Nosotros no somos los creadores de esta luz § Marcos nos presenta a un Jesús que muestra lo que
o del sabor, sólo somos sus frágiles transmisores. significa que «no ha venido a abolir la ley, sino a darle
cumplimiento». Las leyes resultan de los acuerdos
colectivos para establecer la convivencia; pero qué
Las lecturas de hoy nos invitan a ser cada vez más el poco necesitaríamos de ellas si viviéramos sintoniza-
resultado de una unidad profunda con el Dios encar- dos con la plenitud del amor que el Señor nos ofrece.
nado de Jesús. Sin embargo, nos pone la alerta de Es por nuestra falta de conciencia, que tenemos que
no creer que esto es por nuestra voluntad o nuestros echar mano de mandatos externos que nos ayuden
méritos, sino que es pura gracia y regalo del Señor. a encauzar nuestros actos, pero la realidad de Dios
Por esto, las bondad y belleza que broten de esta promete mucho más.
unidad con Dios, están centradas en él más que en
nosotros y es preciso estar atentos para que así sea. Los textos de hoy nos presentan la majestuosidad
de un Dios realmente infinito. Un Dios que entiende
nuestras limitaciones y mediaciones, pero que no
deja de invitarnos a hacer comunión en él para que
su sabiduría se haga cotidiana y perenne. Esta sabi-
duría no es la que brota de la estrategia mercantilista
y conveniente de la humanidad, sino la que emerge
del amor auténtico y desinteresado.

~60 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


no sólo de pan...

Domingo 19 Domingo 26
VII del Tiempo Ordinario Primero de Cuaresma
«El Señor es compasivo y misericordioso» «Misericordia, Señor, hemos pecado»

• Lev 19, 1-2. 17-18 • Gén 2, 7-9; 3, 1-7


• Sal 102 • Sal 50
• 1 Cor 3, 16-23 • Rom 5, 12-19
• Mt 5, 38-48 • Mt 4, 1-11

§ En el Levítico se nos invita a ser santos porque § En el pasaje de lo que se ha conocido como «pecado
Yahveh es santo. Esto significa que es preciso actuar original» encontramos un relato sobre la tendencia
como Dios lo hace: sin rencor, con perdón, con amor. que tenemos los seres humanos ante Dios, es decir,
Es esto lo que nos convierte en criaturas hechas de hacernos dioses. Esto, algo distinto de permitir
para ser imagen y semejanza suya. Muchas veces que él nos habite y configure, nos nubla la mirada,
nos inventamos a un Dios a nuestra imagen venga- y nos hace creernos con derecho de juzgar el mundo
tivo, envidioso, a favor de unos y en contra de otros, según nuestros limitados criterios. De ahí que este
perseguidor, castigador y violento. Sin embargo, la «pecado original» de hacernos dioses esté en el
invitación es otra: amar al próximo y decidir como centro de los dolores que aquejan la vida actual de
Dios mismo decide: que todos tengan vida en abun- nuestro planeta y sociedades.
dancia.
§ La Carta a los Romanos retoma la historia del
§ Pablo es contundente en la lectura de hoy. Las Génesis. Esto lo hace, no para dar una explicación
parcialidades y divisiones son propias de nuestras del egoísmo del ser humano; sino para dar un salto
limitaciones, pero Dios no es así. Él es la fuente de cualitativo de Salvación. Lo que propone Pablo es
todo. Nuestros grandes dramas cotidianos son real- que, así como ha entrado el mal en el mundo por
mente pequeños ante la inmensidad de su presencia. la tendencia que tenemos a creernos dioses y medir
Sin embargo, lo maravilloso no es sólo la infinitud el mundo a nuestro antojo. Jesucristo, de modo más
del Señor, sino que su magnanimidad, quiere hacer grandioso y generoso del que merecemos, nos ha
su casa también en mí. El Señor quiere hacerme salvado de tal pretensión porque él nos ha enseñado
partícipe de su inmensidad. Si sigo con mi mirada cómo ser humanos, dejando habitar plenamente
puesta en mis pequeñeces, me perderé del milagro a Dios en nosotros, sin pretender sustituirle.
infinito de Dios en mí.
§ Mateo nos muestra las tentaciones de Jesús en el
§ El Evangelio es radical: hay una clara invitación a desierto. En ellas encontramos una certeza radical
dejar que Dios acontezca libremente en el ser de cada y transversal: Dios es siempre más. Es mayor a nues-
uno. Eso es, permitir que Dios configure a sus cria- tras expectativas y aparentes necesidades; a nues-
turas como cristos en el mundo; como si dijera: «mi tros miedos, problemas, deseos y ambiciones. Por
proyecto de humanidad es que todos sean así». Esta tanto, sólo cuando hacemos contacto esencial con
apuesta significa una decisión contundente de dar la ese Dios que nos habita, podremos mirar la amplitud
vida por los demás, por amor, así como Cristo. Ir más de la realidad inundada por él y deseosa por cami-
allá de nuestras pequeñas rencillas para dejar habitar nar en su plenitud. De lo contrario, nuestra mirada
en nosotros la totalidad inagotable de Dios; hacernos estará puesta en lo que consideramos como gigante,
un desbordamiento de amor como él lo hace. pero que no deja de ser una pequeña proyección de
nuestra limitación.
Muchas veces nos sumergimos en nuestros problemas
cotidianos, cuando lo único importante, realmente rele- Estamos iniciando la Cuaresma con una invitación
vante, es que tengamos la capacidad de vaciar nuestros rotunda y radical: darle el lugar a Dios que realmente
corazones de egoísmos inútiles, y podamos darle espa- tiene en nuestras vidas, sin usurpárselo, para que,
cio al amor misericordioso y bueno del Señor que nos cada uno en su lugar, pueda aprender, en este camino
configura y nos transforma. cuaresmal y de la mano de Jesús el cómo dejarnos
mirar y habitar por el Dios que mira y habita toda la
realidad (la que conocemos y la que no).

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 61~


no sólo de pan...

MARZO

Domingo 5 Domingo 12
Segundo de Cuaresma Tercero de Cuaresma
«Señor, ten misericordia de nosotros» «Que no seamos sordos a tu voz»

• Gén 12, 1-4 • Éx 17, 3-7


• Sal 32 • Sal 94
• 2 Tim 1, 8-10 • Rom 5, 1-2. 5-8
• Mt 17, 1-9 • Jn 4, 5-42

§ El texto del Génesis nos presenta la llamada que § En muchas ocasiones los miembros del Pueblo de
hace el Señor a Abraham. En ésta encontramos Israel reprochan a Moisés por haberlos sacado de
la invitación que le hace para salir de su tierra, a Egipto, como sucede en este pasaje de hoy, en donde
cambiar para ver mejor la voluntad divina, además el atravesar el desierto, los lleva a experimentar una
de la contundencia de la bendición que le otorga enorme sed. Esta, sin embargo, no es el problema,
y que le constituye a él mismo en bendición para los sino creer que esta sed es la totalidad de su vida y
demás. Vemos también la decisión de Abraham para de su camino. Cuando hacemos de una dificultad
seguir la invitación del Señor. o dolor (físico, psicológico o moral), la totalidad de
nuestra vida se nos convierte en un tormento infinito.
§ En la segunda carta de Pablo a Timoteo, este le Es preciso reconocer nuestra sed y nuestros dolores
exhorta a la fidelidad en medio de la dificultad del y darles el lugar que deben tener para que toda la
llamado. Toda vocación, cuando está ordenada en esperanza y las posibilidades que el Señor nos pone
el Señor, tiene dificultades. El mundo actual suele no sean arrastradas junto con estas dificultades.
buscar la comodidad y satanizar el esfuerzo y la difi-
cultad. Pablo nos invita aquí a abrazar aquello que § La Carta a los Romanos expone claramente cómo
emerge como consecuencias aparentemente nega- hemos sido salvados en Cristo y nos muestra que
tivas de seguir coherentemente el llamado. No se nuestra realidad de pecado nos habría hecho merece-
trata de aguantar sufrimiento de modo masoquista, dores más de castigo que de bondad y, sin embargo,
sino de reconocer la fuente de vida que emana del el Señor ha entregado su vida por todos nosotros,
Señor y que ordena el modo en que nos enfrentamos aún en medio de nuestros intereses más mezquinos.
a las dificultades. Si ese es el nivel de amor de Dios, ¿cómo no vivir en
una completa esperanza?
§ En el pasaje de Mateo sobre la Resurrección vemos
que más que ser un momento en donde Jesús se § Juan nos narra el encuentro de Jesús con la sama-
distancia de la realidad para mostrarse en su condi- ritana. En este pasaje hay un aspecto muy claro: ya
ción sagrada y distante, a lo que realmente nos lleva estamos en un tiempo que es distinto. Estamos expe-
es a identificar la manera en la que reviste a toda la rimentando el tiempo de la salvación; un tiempo en
realidad, a toda la historia de su sacralidad. Después donde ya no importa en qué monte alabemos a Dios
de la Encarnación de Dios en Jesús, no puede haber porque Él ya está presente en toda la realidad todo
nada desechable, porque toda la realidad está unida el tiempo. Es el momento de reconocer la fuerza de
y empapada de Dios. la Encarnación que se sigue actualizando en cada
cultura, en cada pueblo y en cada persona; un tiempo
Este domingo las lecturas nos ofrecen un itinerario en donde somos llamados a cosechar sus frutos.
maravilloso; se trata de escuchar un llamado a salir
de nuestras zonas de confort para ser bendición para En esta Cuaresma estamos llamados a la auténtica
los demás, aun cuando eso nos traiga dificultades y esperanza de reconocernos salvados y liberados del
tengamos una y otra vez que volver a la fuente. Sólo pecado por el amor inagotable del Señor.
cuando tenemos ese coraje, podemos ver el modo en
que Dios habita en todas las cosas y todas en él. Que
tengamos el coraje y la apertura para salir de nues-
tras comodidades para convertirnos en bendición de
Dios para los demás.

~62 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


no sólo de pan...

Domingo 19 Domingo 26
Cuarto de Cuaresma Quinto de Cuaresma
«El Señor es mi pastor, nada me faltará» «Perdónanos, Señor, y viviremos»

• 1 Sam 16, 1. 6-7. 10-13 • Ez 37, 12-14


• Sal 22 • Sal 129
• Ef 5, 8-14 • Rom 8, 8-11
• Jn 9, 1-41 • Jn 11, 1-45

§ La lectura del libro de Samuel presenta el modo en § En el texto de Ezequiel, se habla de «abrir nuestras
que Yahveh escoge a David como rey para su pueblo, tumbas», para nuestro lenguaje contemporáneo
bajo el único criterio de conocer su corazón. Quizá esas palabras pueden asociarse a una exhumación
no era quien tenía más presencia de rey, según los o a los zombis, pero aquí se está hablando de algo
parámetros convencionales, pero era a quien el Señor muy distinto. La promesa que hace el Señor es que
quería. Muchas veces nuestras categorías limitadas no ni siquiera la muerte podrá vencer la invita vida que
nos dejan ver la acción de Dios, siempre desbordante propone para su pueblo. Si la muerte era un impe-
e ilimitada, en el mundo. dimento, porque aquellos que morían no lograban
ver la gloria de Dios en medio de su pueblo, debían
§ En la Carta a los Efesios se encuentra una imagen tener la certeza que la muerte no era un tropiezo,
potente: la relación entre la luz y la oscuridad. Los pues la vida siempre tendrá la última palabra.
discípulos de Jesucristo (los de ayer y los de hoy) han
dejado de estar en tinieblas porque han estado en § La Carta a los Romanos nos recuerda que si bien
contacto directo con Él. Después del encuentro con el nos habita una realidad espiritual que nos vincula
Señor, uno sólo puede estar tocado por la luz, pero ésta esencialmente con el Dios de la vida, también
no puede alumbrar sino está conectada a su fuente de enfrentamos una realidad de muerte o de limita-
energía. El cristiano puede dar luz donde hay sombra, ción, que nos conduce al pecado. Esto es a lo que
sólo puede ser verdad y justicia donde hay mentira e se refiere cuando nos habla de una realidad de
injusticia. Esto sólo si permanece unido al Señor, que ‘la carne’. Pablo no habla del consumo de carne o
es su fuente. de algo erótico, sino de nuestra realidad limitada
de creaturas que nos mueve a agarrar y manipu-
§ En el Evangelio, Jesús confronta a los fariseos por su larlo todo a nuestro antojo. Sin embargo, por más
gesto misericordioso de devolverle la vista al ciego de pecado que haya en nuestra vida, la promesa del
nacimiento. Esto que debería ser un signo de alegría Señor es siempre la esperanza de una vida mayor.
y de presencia de Dios para todos, se convierte en un
signo de contradicción y en excusa de persecución. § Juan presenta la resurrección de Lázaro y a partir
Quienes deben tener la luz para ver más, se han desco- de ella podemos reflexionar que mientras estemos
nectado de la fuente primera del Señor, por eso no en sintonía con Jesús nuestras muertes pueden
alcanzan a ver el milagro, sino sólo un impedimento. ser iluminadas por la vida de Dios. Este Dios, que
El ciego, en cambio, acostumbrado a ver la oscuridad, nos ama profundamente, hasta echarse a llorar
identifica de inmediato dónde está la luz. Que el Señor por nuestras muertes, como por la de Lázaro y que
nos libre de sentirnos acabados en nuestro camino de hoy grita nuestro nombre para que salgamos de
fe, de sentirnos que tenemos la verdad o que somos la oscuridad y nos demos una nueva oportunidad.
los buenos. Nunca se muere cuando estamos conectados en
lo profundo con la vida auténtica en Dios. Que tu
Qué fácil es mirar el mundo desde nuestros ojos, pero nombre y el mío resuenen hoy en su voz y que este
tenemos el privilegio de ver el mundo como Dios lo ve; grito nos aliente a la nueva vida.
sólo debemos ser realmente humildes y disponibles al
encuentro con Él, a hacer unidad en Él. San Alberto El Señor nos pone de frente una esperanza a prueba
Hurtado se preguntaba: ¿qué haría Cristo en mi lugar? de balas y nos invita a ver el mundo con ella, la de
Nosotros podríamos preguntarnos ¿Cómo está viendo aquel que se sabe radicalmente amado y confiado
Dios mi propia vida, mi país, este presente mundial que en que la muerte no tiene la última palabra. Sólo
vivimos? desde Dios podemos mirar así, sólo él nos reaviva.

CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL 63~


LAS PALABRAS DEL PAPA
Fragmentos de la homilía pronunciada
en la Basílica de Notre Dame en Quebec
el 28 de julio de 2022

« La secularización, que desde hace tiem-


po ha transformado el estilo de vida de
las mujeres y de los hombres de hoy,
brotar la semilla del Reino precisamente ahí
donde parecería que triunfan las tinieblas. Si
nos detenemos en una mirada negativa, por
ha dejado a Dios casi en el trasfondo, como el contrario, acabaremos por negar la encar-
desaparecido del horizonte. Pareciera que su nación porque, más que encarnarnos en la
Palabra ya no es una brújula de orientación realidad, huiremos de ella. Nos cerraremos en
para la vida, para las opciones fundamentales, nosotros mismos, lloraremos nuestras pérdi-
para las relaciones humanas y sociales. Pero das, nos lamentaremos continuamente y cae-
debemos hacer una aclaración: cuando obser- remos en la tristeza y en el pesimismo. La tris-
vamos la cultura en la que estamos inmersos, teza y el pesimismo nunca vienen de Dios. En
sus lenguajes y sus símbolos, es necesario cambio, estamos llamados a tener una mirada
estar atentos a no quedar prisioneros del pe- semejante a la de Dios, que sabe distinguir el
simismo, no quedar prisioneros del resenti- bien y se obstina en buscarlo, en verlo y en ali-
miento, dejándonos llevar por juicios negati- mentarlo. No es una mirada ingenua, sino una
vos o nostalgias inútiles. Hay, en efecto, dos mirada que discierne la realidad».
miradas posibles respecto al mundo en que
vivimos: una la llamaría ‘mirada negativa’ y la «El problema de la secularización, para noso-
otra ‘mirada que discierne’». tros cristianos, no debe ser la relevancia social
de la Iglesia o la pérdida de riquezas materia-
«La primera, la mirada negativa, nace con fre- les y privilegios; más bien, ésta nos pide que
cuencia de una fe que, sintiéndose atacada, se reflexionemos sobre los cambios de la socie-
concibe como una especie de ‘armadura’ para dad, que han influido en el modo en el que
defenderse del mundo. Acusa la realidad con las personas piensan y organizan la vida. Si
amargura, diciendo: ‘El mundo es malo, reina nos detenemos en este aspecto, nos damos
el pecado’, y así corre el peligro de revestirse cuenta de que no es la fe la que está en cri-
de un ‘espíritu de cruzada’. Prestemos aten- sis, sino ciertas formas y modos con los que la
ción a esto, porque no es cristiano; de hecho, anunciamos. Por eso, la secularización es un
no es el modo de obrar de Dios, el cual —nos desafío para nuestra imaginación pastoral, es
recuerda el Evangelio— «amó tanto al mundo, la oportunidad para recomponer la vida espiri-
que entregó a su Hijo único para que todo el tual en nuevas formas y también para nuevas
que cree en Él no muera, sino que tenga Vida maneras de existir. De este modo, mientras la
eterna» ( Jn 3, 16). El Señor, que detesta la mirada que discierne nos hace ver las dificul-
mundanidad, tiene una mirada buena sobre tades que tenemos en transmitir la alegría de
el mundo, detesta la mundanidad y tiene una la fe, a la vez nos estimula a volver a encon-
mirada buena sobre el mundo. Él bendice trar una nueva pasión por la evangelización,
nuestra vida, se encarna en las situaciones de a buscar nuevos lenguajes, a cambiar algunas
la historia no para condenar, sino para hacer prioridades pastorales, a ir a lo esencial».

~64 CHRISTUS REVISTA DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL


EN NUESTRO PRÓXIMO NÚMERO
En el número de abril-junio queremos celebrar los 10 años del pontificado
de Francisco, sobre todo la segunda etapa marcada por los sínodos de la
Amazonia y de la Sinodalidad, y por su encíclica Fratelli Tutti. Como pastor,
el papa ha enfrentado grandes retos, entre ellos: la reforma eclesial y la
disolución de los privilegios de ciertas instituciones que antes parecían
intocables; la participación de mujeres y los abusos clericales, entre otros
PUBLICACIÓN TRIMESTRAL DE TEOLOGÍA, CIENCIAS HUMANAS Y PASTORAL
temas. Queremos además abordar la espiritualidad que ha caracterizado
a la Iglesia de Francisco, una Iglesia en salida, que busca acercarse a las
periferias, y que también tiene grandes desafíos en el futuro.
Maestría en ITESO, Universidad
Jesuita de Guadalajara
Educación y Convivencia ITESO Oficina de Admisión
al Posgrado
Modalidad Escolar (Presencial)
Periférico Sur Manuel
Modalidad No Escolar (En línea) Gómez Morín 8585
Tels. 33 3669 3569
800 364 2900
Esta maestría es un programa único porque contribuye a transformar posgrados@[Link]
la educación en un lugar de encuentro y colaboración, integrando
las dinámicas de convivencia y los procesos de aprendizaje, para [Link]
construir una sociedad más justa y más humana. [Link]
[Link]

/ITESOPosgrados
Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) según Acuerdo Secretarial SEP núm. 15018, @ITESO
publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de noviembre de 1976.
/ITESOuniversidad
El ITESO pertenece al Grupo 3 (Instituciones Acreditadas Consolidadas) del Programa de Mejora
Institucional de la SEP. @ITESOuniversidad

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