0% encontró este documento útil (0 votos)
195 vistas2 páginas

Al - Jwarizmi

El documento describe a Muhammad ibn Musà Al-Jwarizmi, un matemático del siglo VIII que vivió en Bagdad y escribió un libro influyente sobre aritmética titulado Al-jabr w'al muqabala. Introdujo el álgebra y el sistema decimal en el mundo islámico y sentó las bases para el desarrollo posterior del álgebra por matemáticos como Omar Khayyam en los siglos siguientes. Su apellido dio origen a la palabra "algoritmo".

Cargado por

César Pascual
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
195 vistas2 páginas

Al - Jwarizmi

El documento describe a Muhammad ibn Musà Al-Jwarizmi, un matemático del siglo VIII que vivió en Bagdad y escribió un libro influyente sobre aritmética titulado Al-jabr w'al muqabala. Introdujo el álgebra y el sistema decimal en el mundo islámico y sentó las bases para el desarrollo posterior del álgebra por matemáticos como Omar Khayyam en los siglos siguientes. Su apellido dio origen a la palabra "algoritmo".

Cargado por

César Pascual
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

AL-JWARIZMI

ããMuhammad ibn Musà - Al-Jwarizmi (780 - 846)

En el siglo viii, durante el mandato del califa al-Mansur, la ciencia árabe experimentó un
gran impulso en la ciudad de Bagdad al fundarse una Academia de las Ciencias o Casa de
la Sabiduría y, por expreso deseo del califa, traducirse los grandes tratados científicos de la
civilización griega. Por otra parte, las expediciones musulmanas les habían puesto en con-
tacto con culturas más lejanas como la hindú, en las que se había avanzado en el estudio
del cálculo numérico y algebraico, y en el desarrollo de un sistema de numeración que, con
las aportaciones posteriores de los árabes, se convertirá en nuestro sistema decimal.
En la ciudad de Bagdad vivió el matemático Muhammad ibn Musà (780-846) más co-
nocido por Al-Jwarizmi, apodo que denota su origen en una provincia persa situada en
el actual Uzbekistán y que dio lugar a la palabra algoritmo. Además de dedicarse a la
astronomía, escribió un libro de Aritmética cuyo título, Al-jabr w’al muqâbala, vendría a
significar algo así como «restauración y simplificación»; restauración en el sentido de lo
que actualmente entendemos por cambiar los términos de miembro en una ecuación, es
decir, si en x 2 – 5 = 4 suprimimos –5, el equilibrio se restablece al poner x 2 = 4 + 5.
Cuando los musulmanes conquistaron el territorio español, introdujeron el término alge-
brista en su acepción de componedor de huesos, de forma que en la España medieval podía
verse en la puerta de las barberías el cartel de «Algebrista y Sangrador», y es en este sentido
en el que la palabra algebrista aparece en El Quijote.
El hecho es que Al-jabr se convierte en Álgebra, dando así el nombre a una de las partes
fundamentales de las Matemáticas.
En la obra de Al-Jwarizmi figuran desde operaciones muy elementales hasta ecuaciones,
a las que clasifica en seis grupos:
ax 2 = bx bx = c ax 2 + c = bx
ax 2 = c ax 2 + bx = c ax 2 = bx + c
A la incógnita la denomina «cosa», término que seguirá vigente en la Europa medieval,
y resuelve ecuaciones como x 2 + 10x = 39 y x 2 + 21 = 10x con métodos geométricos.
También describe el procedimiento para la extracción de raíces cuadradas y efectúa opera-
1 1 1
ciones con radicales: 10 $ 5 = 50 y $ = .
2 3 6
Pero, tal vez, lo fundamental de su obra resida en el uso del sistema posicional, que otorga
un valor distinto a los números en función del lugar que ocupan. Los científicos árabes co-
nocían los avances de matemáticos indios tan importantes como Brahmagupta (siglo vii),
que encuentra soluciones enteras de ecuaciones indeterminadas de la forma ax + by = c,
en las que distingue las incógnitas por el simple procedimiento de escribirlas con distinto
color1.
En la misma época que Al-Jwarizmi, la ciencia árabe contó con otros personajes notables
como Tabit ibn Qurra quien, además de traducir a Euclides, Arquímedes, Apolonio y
Ptolomeo, destacó en Geometría y Astronomia. Y en el siglo xi aparece la relevante figura
de Omar Khayyam, conocido también como poeta, autor de un álgebra que, además de
las ecuaciones de segundo grado ya tratadas por Al-Jwarizmi, incluye ecuaciones cúbicas.

(1)
Era frecuente que en el Álgebra india se utilizara un lenguaje poético. Así, el enunciado de un problema
del siglo ix dice: «Un quinto de un enjambre de abejas se posa sobre una flor de kadamba; un tercio sobre una
flor de silindha. Tres veces la diferencia entre los dos números voló a las flores de un kutuja, y quedó una sola abeja
que se alzó por el aire, igualmente atraída por el grato perfume de un jazmín y de un pandamus: Dime tú ahora,
mujer fascinante, cual era el número de abejas». Es decir, 15.

También podría gustarte