RINOPLASTIA
MATERIA:
GESTION DE EMPRESAS DE RECREACION Y TURISMO DE SALUD.
NOMBRE DEL PROFESOR (A):
SILVIA ANTONIA GARCIA TENORIO.
NOMBRE DEL ALUNMNO:
VIANEY BRITZY GUTIÉRREZ FLORES
LICENCIATURA:
ADMINISTRACION TURISTICA.
SEMESTRE Y GRUPO:
8TO SEMESTRE “A”
La rinoplastia es una cirugía en la que se modifica la forma de la nariz. El motivo
de la rinoplastia puede ser cambiar la apariencia de la nariz, mejorar la respiración
o ambos.
La parte superior de la estructura de la nariz es hueso y la parte inferior es
cartílago. La rinoplastia puede modificar el hueso, el cartílago, la piel o las tres
cosas. Habla con el cirujano sobre si la rinoplastia es adecuada para ti y lo que
puede lograr.
Al planificar la rinoplastia, el cirujano considerará tus otras características faciales,
la piel de la nariz y lo que te gustaría cambiar. Si eres candidato para la cirugía, el
cirujano elaborará un plan personalizado para ti.
A veces, la rinoplastia completa (o una parte de ella) cuenta con la cobertura del
seguro.
Por qué se realiza
La rinoplastia puede cambiar el tamaño, la forma o las proporciones de la nariz.
Puede realizarse para reparar deformidades causadas por una lesión, corregir una
anomalía congénita o mejorar ciertas dificultades respiratorias.
Riesgos
Al igual que cualquier cirugía importante, la rinoplastia conlleva riesgos tales
como:
Sangrado
Infección
Reacción adversa a la anestesia
Otros posibles riesgos específicos de la rinoplastia incluyen, entre otros, los
siguientes:
dificultad para respirar por la nariz;
Entumecimiento permanente dentro de la nariz o alrededor
Posibilidad de que la nariz tenga un aspecto asimétrico
Dolor, manchas o hinchazón que pueden persistir
Cicatrices.
Agujero en el tabique (perforación del tabique)
Necesidad de cirugía adicional
Habla con el médico acerca de la manera en que estos riesgos pueden afectarte.
Cómo te preparas
Antes de programar la rinoplastia, debes reunirte con el cirujano para analizar los
factores importantes que determinarán si la cirugía puede funcionar bien en tu
caso. En general, esta reunión abarcará lo siguiente:
Tu historia clínica. La pregunta más importante que te hará el médico será cuál es
tu motivación para la cirugía y cuáles son tus objetivos. El médico también te hará
preguntas sobre tu historia clínica (incluidos los antecedentes de obstrucciones
nasales, cirugías y los medicamentos que tomas). Si tienes un trastorno
hemorrágico (como hemofilia), es posible que no seas apto para una rinoplastia.
Una exploración física. El médico te hará un examen físico completo, que
incluye todos los análisis de laboratorio necesarios (por ejemplo, análisis de
sangre). También revisarán tus características faciales, y la parte interna y
externa de la nariz.
El examen físico ayuda al médico a determinar los cambios que deben
realizarse y cómo las características físicas (como el grosor de la piel o la
fortaleza del cartílago en el extremo de la nariz) pueden afectar los resultados
de la cirugía. Además, el examen físico es fundamental para determinar el
impacto de la rinoplastia sobre la respiración.
Fotografías. Una persona del consultorio médico te tomará fotografías de la nariz
desde diferentes ángulos. El cirujano puede usar un programa de computadora para
manipular las fotos y mostrarte qué tipos de resultados son posibles. El médico
usará estas fotos para realizar las evaluaciones sobre el antes y el después del
procedimiento, como referencia durante la cirugía y para las revisiones a largo plazo.
Lo más importante es que las fotos permiten hablar específicamente sobre los
objetivos de la cirugía.
Una conversación sobre tus expectativas. Debes hablar con el médico
sobre tus motivaciones y expectativas. El médico te explicará qué se puede y
qué no se puede lograr con una rinoplastia y cuáles podrían ser los
resultados. Es normal tener un poco de vergüenza al hablar de tu apariencia,
pero es muy importante que seas sincero con el cirujano acerca de tus
deseos y objetivos para la cirugía.
Si tienes un mentón pequeño, el cirujano puede analizar contigo la posibilidad
de realizar una cirugía para aumentar el tamaño del mentón. Esto se debe a
que un mentón pequeño da la sensación de que la nariz es más grande. No
es imprescindible someterse a una cirugía de mentón en este caso, pero
puede ayudar a equilibrar el perfil facial.
Cuando se haya programado la cirugía, deberás pedirle a otra persona que te
lleve a tu casa si la cirugía es ambulatoria.
Durante los primeros días posteriores a la anestesia, puedes sufrir fallas en la
memoria, tiempos de reacción más lentos y alteraciones en las facultades
mentales. Por lo tanto, coordina con un miembro de tu familia o un amigo para que
te acompañe durante una o dos noches y te ayude con las tareas de cuidado
personal mientras te recuperas de la cirugía.
Alimentos y medicamentos
Evita medicamentos que contengan aspirina o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, y otros)
durante dos semanas antes y después de la cirugía. Estos medicamentos pueden
incrementar el sangrado. Toma solo los medicamentos aprobados o recetados por
el cirujano. Además, evita remedios a base de hierbas y suplementos de venta
libre.
Si fumas, deja de fumar. Fumar retrasa el proceso de curación después de la
cirugía y puede hacer que seas más propenso a contraer una infección.
Lo que puedes esperar
La rinoplastia no tiene una serie ordenada de pasos. Cada cirugía es única y se
adapta a la anatomía y los objetivos específicos de la persona que se opera.
Durante la cirugía
La rinoplastia requiere anestesia local con sedación o anestesia general, según la
complejidad de la cirugía y las preferencias del cirujano. Consulta con el médico
antes de la cirugía qué tipo de anestesia es la más adecuada para ti.
Anestesia local con sedación. Este tipo de anestesia se suele utilizar en el ámbito
ambulatorio. Se limita a un área específica del cuerpo. El médico inyecta un
anestésico en los tejidos nasales y te seda con un medicamento que se inyecta a
través de una vía intravenosa (i.v.). Esto te dejará aturdido, pero no te dormirá por
completo.
Anestesia general. Recibes el medicamento (anestésico) al inhalarlo o a través de
una pequeña sonda (vía intravenosa) que se coloca en una vena de la mano, cuello
o pecho. La anestesia general afecta a todo el cuerpo y te causa inconsciencia
durante la cirugía. La anestesia general requiere un respirador.
La rinoplastia puede realizarse dentro de la nariz o a través de un pequeño corte
(incisión) externo en la base de la nariz, entre los orificios nasales. Probablemente
el cirujano reajuste el hueso y el cartílago debajo de la piel.
El cirujano puede cambiar la forma del cartílago o huesos de la nariz de diversos
modos, según cuánto deba eliminarse o agregarse, la estructura de la nariz y los
materiales disponibles. En el caso de los cambios pequeños, el cirujano puede
usar cartílago extraído de una parte más profunda de la nariz o de la oreja. Para
los cambios mayores, el cirujano puede usar cartílago de una costilla, implantes o
hueso de otras partes del cuerpo del paciente. Después de realizados estos
cambios, el cirujano coloca el tejido y la piel de la nariz nuevamente y sutura las
incisiones en la nariz.
Si la pared entre las dos partes de la nariz (tabique) está inclinada o torcida
(desviada), el cirujano también puede corregirla para mejorar la respiración.
Después de la cirugía, estarás en una sala de recuperación, en donde el personal
te controlará hasta que te despiertes. Podrías irte más tarde ese mismo día o, si
tienes otros problemas de salud, podrías pasar la noche allí.
Después de la cirugía
Después de la cirugía, deberás permanecer en cama con la cabeza elevada por
encima del nivel del pecho para reducir el sangrado y la hinchazón. La nariz puede
congestionarse debido a la hinchazón o por las férulas colocadas dentro de la
nariz durante la cirugía.
En la mayoría de los casos, los vendajes internos permanecen en su lugar de uno
a siete días después de la cirugía. El médico también pega una férula a la nariz
para proporcionar protección y apoyo. Por lo general, se la deja en el lugar durante
una semana.
El sangrado leve y el drenaje de mucosidad y sangre vieja son frecuentes durante
los días siguientes a la cirugía o después de retirar el vendaje. El médico te puede
colocar bajo la nariz una «almohadilla absorbente», que es un pequeño trozo de
gasa sostenido por una cinta para absorber el drenaje. Cambia la gasa según las
indicaciones del médico. No coloques la almohadilla absorbente ajustada contra la
nariz.
Para disminuir aún más las probabilidades de sangrado e hinchazón, es posible
que tu médico te solicite que sigas unas precauciones durante varias semanas
después de la cirugía. Tu médico puede pedirte lo siguiente:
Evita las actividades exigentes, como ejercicios aeróbicos y trotar.
Toma baños en lugar de duchas cuando tengas vendajes en la nariz.
No te suenes la nariz.
Consume alimentos con alto contenido de fibras, como frutas y vegetales, para
evitar el estreñimiento. El estreñimiento puede ocasionarte tensión y eso ejerce
presión en el lugar donde se realizó la cirugía.
Evita las expresiones faciales intensas, como sonreír o reír.
Cepíllate los dientes suavemente para limitar el movimiento del labio superior.
Usa vestimenta que se cierre y se abra en la parte delantera. No uses prendas que
se ponen por la cabeza, como remeras o suéteres.
Además, no te coloques anteojos ni gafas de sol sobre la nariz durante al menos
cuatro semanas después de la cirugía para prevenir la presión en la nariz. Puedes
colocarte las gafas de modo que descansen sobre las mejillas, o pegar los
anteojos a la frente hasta que la nariz haya sanado.
Usa pantalla solar con un factor de protección solar (FPS) 30 cuando estés al aire
libre, especialmente en la nariz. Demasiada exposición al sol puede ocasionar
cambios de color irregulares de la piel de la nariz.
Es posible que se produzca hinchazón temporal o que tus párpados se vuelvan
morados durante dos a tres semanas después de la cirugía de nariz. La hinchazón
de la nariz demora más tiempo en desaparecer. Limitar tu consumo diario de sodio
puede ayudar a que la hinchazón desaparezca más rápido. No coloques hielo ni
compresas frías sobre la nariz después de la cirugía.
La nariz cambia durante la vida, ya sea si te sometiste a una cirugía o no. Por eso,
es difícil decir cuándo has obtenido el «resultado final». Sin embargo, la mayor
parte de la hinchazón habrá desaparecido al cabo de un año.
Resultados
Unos cambios muy pequeños en la estructura de la nariz, a menudo medidos en
milímetros, pueden hacer una gran diferencia en la apariencia de tu nariz. La
mayoría de las veces, un cirujano experimentado puede lograr resultados con los
cuales ambos estén satisfechos. Pero en algunos casos, esos pequeños cambios
no son suficientes, y tú y el cirujano pueden decidir hacer una segunda cirugía
para lograr mayores cambios. Si ese fuera el caso, debes esperar al menos un
año para la cirugía de seguimiento, ya que la nariz puede sufrir cambios durante
ese tiempo.