0% encontró este documento útil (0 votos)
229 vistas9 páginas

Eucaristía: El Pan de Vida Eterna

El documento describe los diferentes elementos de la liturgia eucarística, incluyendo la recepción de la comunión. Explica que en la eucaristía, los cristianos reciben a Jesús como alimento para la vida eterna, y que al comulgar se unen a Él y entre sí como miembros de una familia. También destaca que para recibir dignamente la comunión se requiere fe, estar en gracia de Dios y ayunar una hora antes.

Cargado por

p_falcón_1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
229 vistas9 páginas

Eucaristía: El Pan de Vida Eterna

El documento describe los diferentes elementos de la liturgia eucarística, incluyendo la recepción de la comunión. Explica que en la eucaristía, los cristianos reciben a Jesús como alimento para la vida eterna, y que al comulgar se unen a Él y entre sí como miembros de una familia. También destaca que para recibir dignamente la comunión se requiere fe, estar en gracia de Dios y ayunar una hora antes.

Cargado por

p_falcón_1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

COMEMOS EL PAN DE LA VIDA ETERNA

(TEMA 41 C.J.S.) Pág:122

CONOCER
-En la Eucaristía recibimos a Jesús, que se nos da como alimento de la Vida que dura para
siempre.

-Por la Eucaristía Jesús nos une y nos envía a anunciar el Evangelio a todos los hombres, nuestros
hermanos.

Reunidos como familia de Dios, nos preparamos para la Comunión. Oramos como Jesús nos
enseñó: Padre nuestro que estás en el Cielo... Apoyados en la fe de la Iglesia, pedimos la paz y
nos la damos unos a otros.

El sacerdote parte el Pan consagrado y lo ofrece a todos como alimento de Vida eterna. Este es
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la Cena del Señor.
Respondemos: Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará
para sanarme.

El sacerdote nos da el Pan de Vida: El Cuerpo de Cristo. Respondemos: Amén ,que quiere decir:
Creo ,esto es verdad.

Al comulgar, Jesús Resucitado nos une a Él y nos da la fuerza del Espíritu Santo para vivir como
hermanos de una misma familia.

Cantamos juntos ,oramos en silencio y recordamos las palabras de Jesús: “El que come mi Carne
y bebe mi Sangre habita en Mi y yo en él. (Jn 6,56).

Para recibir a Jesús en la Eucaristía, debemos estar en gracia de Dios, confesándonos antes de
comulgar si fuera necesario.

El sacerdote, después de la Comunión, guarda en el sagrario el pan consagrado, que es el Cuerpo


de Cristo. Así puede ser llevado a los enfermos y a aquellos que están a punto de morir y pasar
a la Casa del Padre.

Una luz encendida al lado del sagrario es la señal de la presencia del Señor, a quien podemos
visitar y adorar.

Hemos celebrado la Cena del Señor. La Misa ha terminado. El sacerdote nos da la bendición de
Dios y somos enviados a ser testigos de Jesús ante los hombres: “Podéis ir en paz.”

¡ Gracias, Padre, porque nos has regalado el Pan de la Vida, alimento para nuestro camino hacia
Ti!

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA
1. Rito de las ofrendas -Procesión de ofrendas -Oración sobre las ofrendas /
Ofertorio

2. Plegaria Eucarística -Santo / Prefacio -Epíclesis -Consagración -Aclamación-


Intercesiones -Doxología

1
3. Rito de Comunión. Tema 41 -Padrenuestro -Comunión -Oración

El Rito de Comunión, al recibir el Cuerpo de Jesús nos unimos a Dios, comienza cuando el
sacerdote dice “Fieles a la recomendación del Salvador…” y nos invita a rezar el: Padrenuestro

Nos ponemos de pie, así estamos para rezar el padrenuestro, para darnos la paz. Si vamos a
comulgar al volver nos arrodillamos.

-Padrenuestro, es la oración que nos enseñó Jesús, somos hijos de Dios y hermanos. Nos
tenemos que fijar en las siete peticiones que hacemos a Dios, el pan de cada día se refiere no
solo a las cosas materiales, también al Pan de la Eucaristía. Con el rezo del Padrenuestro, ante
Dios Padre todos somos hermanos. Con el Padrenuestro nos unimos a la voz de Jesús que reza
al Padre. El Padrenuestro, Jesús se lo enseñó a sus discípulos, nos enseñó a llamar a Dios, Padre.

Después del Padrenuestro, el Rito de la paz, es un signo de amistad, de la paz que trae Jesús
podemos aprovechar ese momento para perdonar si estamos enfadados con alguien, pues el
rencor no es cristiano. La Iglesia pide la paz para Ella y para toda la humanidad. Hemos de ser
personas de paz. Una de las Bienaventuranzas así lo dice: “Bienaventurados los que trabajan por
la paz porque ellos serán llamados hijos de Dios”

Jesús se convierte en Pan de Vida que nos alimenta y nos une con Él y con los demás. Le damos
gracias a Jesús porque la Eucaristía nos hace fuertes para vivir como cristianos.

Para poder vivir, crecer, realizar las distintas actividades que hacemos durante el día
necesitamos estar bien alimentados. Las personas además de alimentar su cuerpo ,necesitamos
además otras cosas que le ayudan a vivir feliz y a comportarse bien. El alimento de los cristianos
es recibir a Jesús en la Eucaristía.

Después la Fracción del pan, es lo mismo que hizo Jesús en la Última Cena. Partir la Sagrada
Forma significa que los fieles siendo muchos, en la Comunión de un solo pan de vida que es Jesús,
se hacen un solo cuerpo, además recuerda que Jesús se entregó totalmente por nosotros.

El sacerdote parte el Pan Consagrado y deja caer una parte en el Cáliz ,es la Immixtio (mezcla del
Pan y del Vino Consagrados).La Immixtio (mezcla o reunión) representa sacramentalmente la
Resurrección (juntamos el Cuerpo y la Sangre de Jesús), Jesús está vivo, al comulgar su Vida se
hace vida en nosotros y decimos Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo...... de
Dios”.

Después la Comunión del sacerdote y del pueblo: E l sacerdote hace la genuflexión, muestra el
Cuerpo de Jesús y expresa nuestra alegría por participar de la Eucaristía. Jesús es el Cordero de
Dios. La sangre del cordero pascual salvó de la muerte a los primogénitos hebreos (antigua
Pascua), la Sangre de Jesús nos salva del pecado y de la muerte eterna (nueva Pascua,).

Hacemos un acto de humildad y confianza cuando, el sacerdote elevando la Sagrada Forma dice:
“Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, nosotros contestamos con una frase
“Señor yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para
sanarme”.

El sacerdote comulga con la Sagrada Forma y en voz baja dice “el Cuerpo de Cristo me guarde
para la Vida Eterna” ,y comulga reverentemente el Cuerpo de Jesús. Después toma el Cáliz y
dice en voz baja “la Sangre de Cristo me guarde para la Vida Eterna”.

2
En ese momento podemos hacer un acto de fe en la presencia de Jesús en la Eucaristía, pues
en el Crucifijo parece que está Jesús pero no está; en la Eucaristía parece que no está, pero
está.

Después el sacerdote reza la antífona de Comunión, una frase u oración breve que alimenta
nuestra piedad antes de comulgar.

En la Comunión , Dios Padre nos entrega lo que más ama, su Hijo Jesús.

Para comulgar dignamente se necesitan tres cosas:

-Saber a quién vas a recibir: A Jesús

-Tener fe y estar en gracia de Dios (no tener pecado mortal): No tener pecado mortal, no
tenemos que confesar antes de comulgar, solo si tenemos pecado mortal y queremos comulgar.
En el Acto Penitencial de la Misa se nos perdonan los pecados veniales. Lo que pasa es que es
recomendable confesarnos con frecuencia aunque no tengamos pecados mortales, para estar
cada vez más cerca de Jesús y para comulgar cada vez mejor.

-No comer ni beber nada al menos desde una hora antes de comulgar, salvo agua o medicinas
(ayuno eucarístico).

Jesús nos alimenta con su Cuerpo y nos da su Vida Divina. Jesús está todo entero en cada una
de las especies sacramentales (con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad).

Mientras esperamos, podemos rezar en voz baja una Comunión espiritual: “Yo quisiera Señor
recibirte con aquella pureza, humildad y devoción con que te recibió tu Santísima Madre, con el
espíritu y fervor de los santos”. Se llama así cuando escuchas una misa en Tv y físicamente no
puedes comulgar, entonces rezas esa oración, esto es para los enfermos que no pueden asistir
a Misa.

 Podemos recibirlo en la boca o en la mano. Es mejor recibirlo en la boca, es más respeto.


Si lo recibimos en la mano, es poner la mano derecha sobre la izquierda y cuando el
sacerdote nos deja la Sagrada Forma en la mano izquierda, nosotros con la derecha la
cogemos y comulgamos delante del sacerdote. El sacerdote al darnos la Sagrada Forma
nos dice “el Cuerpo de Cristo” y nosotros hacemos una leve inclinación de cabeza
decimos “Amén, es como decir sí, creo y confieso que es el Cuerpo de Jesús en voz alta,
porque es un acto público de fe.

Si comulgamos Jesús está en nosotros, en nuestro corazón como en un Sagrario vivo. Nos
unimos a Jesús que nos da la fuerza del Espíritu Santo, nos unimos a los demás formando una
auténtica familia.

Cuando volvemos a nuestro sitio después de comulgar nos arrodillamos le damos gracias
porque está en nuestro corazón, le decimos que creemos, esperamos en Él, le adoramos…,le
pedimos por nuestra familia, por nosotros….

El día de la Primera Comunión después de comulgar además de darle las gracias por estar en
nuestro corazón, le podemos decir que queremos que desde ese día, sea nuestro amigo y nos
acompañe siempre, le decimos que le amamos.

Acabada la Comunión, el sacerdote purifica(limpia) el Cáliz con un lienzo que se llama


Purificador.

3
Después de unos momentos de silencio, la Oración postcomunión, el sacerdote dice Oremos.
Nos ponemos de pie y así seguimos de pie, hasta el final de Misa.

Con esta Oración damos gracias a Dios y pedimos por los frutos de la Misa.

RITOS DE DESPEDIDA: Son ritos que concluyen la celebración., es la última parte de la


Misa. Nos despedimos de Jesús. La Misa concluye como se ha iniciado ,en el Nombre de la
Santísima Trinidad y con el signo de la Cruz.
-Bendición: Recibimos la bendición de Dios por medio del sacerdote.

Dios nos bendice, nos da su fuerza para que podamos hacer el bien, nos desea la felicidad y
nos da su fuerza para que seamos buenos cristianos, también queremos que Dios apruebe
nuestras buenas obras de cada día

Le pedimos en voz baja a Jesús: “Jesús ayúdame a ser un buen cristiano”.

-Despedida y envío: Alimentados con el pan de la Palabra y de la Eucaristía volvemos a


nuestras actividades, a vivir lo que celebramos, llevando a Jesús en nuestros corazones. Jesús
nos envía a anunciar el Evangelio.

La palabra Misa viene del latín misio (misión, envío, despedida). Somos enviados al mundo para
anunciar la Buena Noticia de que somos hijos de Dios, sembradores de paz y alegría.

Terminamos dando gracias a Dios por la Mesa de su Palabra y por la Mesa de la Eucaristía. El
sacerdote dice: “Podéis ir en paz”, nosotros contestamos: “damos gracias a Dios”. Pero todavía
no nos vamos, pues el sacerdote venera el Altar con un beso, como al comenzar. Hecha la
reverencia se retira. Entonces nosotros también nos podemos ir, cuando el sacerdote ya se va
hacia la Sacristía. La Santa misa ha terminado, pero debe influir en nuestra vida, es
recomendable quedarnos un rato en la Iglesia para dar gracias a Dios. Todo nuestro día, puede
ser una Misa, porque podemos ofrecer a Dios nuestra vida (trabajo, ayudar en casa, etc....),
durante el día los niños después de participar en Misa, pueden dar muchas alegrías a sus padres,
a sus amigos, a todos, pues todo lo pueden ofrecer a Dios.

Alimentados con el Pan de la Palabra y de la Eucaristía volvemos a nuestras actividades a vivir lo


que celebramos llevando a Jesús en nuestros corazones.

El sagrario o tabernáculo es el recinto en la Iglesia destinado para guardar y reservar la


Eucaristía. Es como una casita con llave y una lamparita roja al lado que te indica que allí está
Jesús. El sacerdote guarda en el sagrario las hostias consagradas que no fueron consumidas
durante la misa, para poder llevarla a los enfermos o puedan comulgar fuera de la Misa los que
no han podido participar en ella.

La presencia de Jesús en el Sagrario se indica además por medio del Conopeo. El Conopeo es
una especie de velo a modo de tienda que cubre el Sagrario, debe ser blanco o del color litúrgico
del día, este velo representa la Tienda santa del Señor.

En el Templo (iglesia) Jesús Eucaristía está presente en las Hostias Consagradas


guardadas en el Sagrario.
Una maravillosa costumbre es la de visitar y adorar a Jesús presente en el Sagrario de las iglesias
y capillas. La costumbre de santiguarse al pasar frente a una iglesia, es signo de reverencia y un
saludo cariñoso a Jesús que está presente en el Sagrario.

4
El Santísimo Sacramento del Altar es la Hostia Consagrada, que es el Cuerpo de Jesús que se
expone a la adoración de los fieles sobre el Altar. Jesús está Vivo y presente en las Hostias
Consagradas que permanecen en el Sagrario, por eso siempre hay una lucecita roja que indica
esa Presencia Real y Viva de Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

La Custodia es el recipiente sagrado donde se pone la Eucaristía, de manera que se pueda ver
para la Adoración, generalmente alrededor de la Eucaristía se representan rayos que simbolizan
las gracias concedidas a los que adoran.

Las iniciales IHS que vemos en la Hostia y en el Sagrario, es el monograma del Nombre de Jesús.
Un monograma es un dibujo compuesto por dos o más letras de un nombre. Son las tres iniciales
en latín del nombre Jesús:

I es Jesús (Jesús)

H es hominum (hombre)

S es salvator (Salvador)

o sea Jesús, Salvador de los hombres.

Al comulgar aunque lo hagamos bajo una sola especie, la Sagrada Forma que recibimos es el
Cuerpo y la Sangre de Jesús, porque en ambas especies (Pan Consagrado y Vino Consagrado)
está completo el Cuerpo y Sangre de Jesús.

El principal tesoro que tenemos los cristianos es la Presencia Real y Verdadera de Jesús
custodiado en el Sagrario, que se hace presente cada vez que se celebra la Santa Misa. Jesús es
nuestro Mejor Amigo ,el Amigo más cercano. Jesús, Hijo de Dios Verdadero se hizo Hombre
como nosotros, su misión era salvarnos del pecado y buscaba a todas las personas con su trato
más amable y cercano.

En el Evangelio nos dice que Jesús buscaba la amistad de todas las personas con las que se
encontraba. Nos habla de Lázaro y sus hermanas Marta y María, que eran amigos de Jesús, lo
hospedaban en su casa de Betania y allí siempre encontraría cariño, confianza, descanso. Lo que
podemos hacer nosotros para ser muy amigos de Jesús es por ejemplo visitarle con frecuencia,
contarle nuestras cosas, todo lo que nos preocupa...... .

La Eucaristía es el alimento del alma, Jesús se ha quedado en el Sagrario para que acudamos a
Él con confianza, para que sintamos más cercana su compañía y para enseñarnos a vivir el amor
hacia los demás.

Nosotros le debemos decir gracias, Señor, porque nos has regalado el Pan de Vida, alimento
para caminar hacia Ti y para amar más a los demás.

Como muestra de amor y respeto, los cristianos saludamos a Jesús delante del sagrario, con la
genuflexión, que es un acto de adoración que se tiene únicamente con Dios. Una genuflexión
pausada y llena de amor, elegante, bien hecha: El cuerpo recto, la rodilla derecha tocando el
suelo y mirando a Jesús presente en el Sagrario. hacerla despacio y diciendo en voz baja una
jaculatoria por ejemplo: Jesús te quiero.

El día de vuestra Primera Comunión serán muchos los motivos de alegría, recibiréis muchas
cosas buenas, una fiesta muy bonita, regalos, el encuentro con familiares y amigos…,pero nada
se puede comparar a la gran dicha de recibir por primera vez a Jesús Sacramentado.

5
La Sagrada Comunión es recibir al mismo Jesús, bajo las especies de pan y vino. Recibimos a
Jesús en la Sagrada Comunión, para que sea alimento de nuestras almas, nos aumente la
gracia y nos dé la Vida Eterna.

Los frutos de la Sagrada Comunión son:

Aumenta la gracia y las virtudes.

Nos une más a Jesús.

Es vínculo de amor entre los cristianos

Es prenda de la Vida Eterna.

¿Qué hace la Comunión en el alma? Une el alma del que la recibe con Jesús y se hace más amigo
suyo. Ayuda a ser más buenos, portarse mejor con Dios y con los demás. Une el alma de ese
cristiano con otros cristianos, formando como una gran familia que es la Iglesia Católica. Perdona
los pecados veniales (los pecados leves), ayuda a evitar los pecados mortales o graves, ayuda a
luchar contra el mal, ser mejores ,tener más fuerza para cumplir los Mandamientos de Dios y de
la Iglesia.

Hay que prepararse muy bien para comulgar por primera vez:

Estar bien preparado y para eso asistís a catequesis, conocer el Catecismo….

Saber que la Comunión no es pan y vino, sino verdaderamente el Cuerpo y la Sangre de Jesús.
Confesar antes de hacer la Primera Comunión y no comulgar si hay algún pecado grave.

Se llama Primera Comunión, porque es la primera vez que vais a recibir a Jesús. Después hay
que seguir recibiendo la Eucaristía ,porque al igual que alimentamos nuestro cuerpo hay que
alimentar nuestra alma.

Los cristianos tenemos que alimentarnos con la Comunión para ir por el camino del Cielo.
Muchos cristianos comulgan todos los días, no solo los domingos o algún día suelto, porque
quieren tener un alma fuerte y bien alimentada.

Durante la celebración de la Misa y sobre todo la Misa de Primera Comunión, tenéis que estar
atentos a lo que hace el sacerdote, saber contestar y las oraciones. No distraerse porque en Misa
en el momento de la Consagración el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y Sangre de Jesús,
que es Dios y al que vais a recibir. En el momento de la Consagración cuando el sacerdote
levanta, alza la Sagrada Forma y el Cáliz podemos rezar en voz baja, jaculatorias, pequeñas
oraciones como:

“Señor mío y Dios mío”, gracias por quedarte con nosotros en la Eucaristía.

¡Jesús confío en Ti! ¡Viva Jesús Sacramentado! ¡Viva y de todos sea amado! .Estas oraciones se
pueden rezar cuando vamos al Sagrario a verlo.

En el momento de la Comunión el sacerdote comulga él primero, después es el momento en


que vosotros los que vais a hacer la Primera Comunión, vais acercándoos al sacerdote, que os
enseña la Sagrada Forma dice:

El Cuerpo de Cristo

Vosotros contestáis: Amén

6
 Debemos abrir la boca y extender un poco la lengua, el sacerdote coloca en ella la
Sagrada Forma. La Comunión, no debemos masticarla. Volvemos al banco y de rodillas
para adorar mejor a Jesús que está en nuestro corazón, es el momento de darle gracias,
decirle que le queremos, rezar por dentro alguna oración que sepas cómo el
Padrenuestro. Le dices a Jesús que tenías muchas ganas de recibirlo, que quieres que te
ayude a ser bueno, le pides por tu familia….

Os tenéis que preparar muy bien para hacer la primera comunión:

¿Cuánto falta para el día de tu Primera Comunión?

¿A quién vas a recibir ese día? A Jesús, el Hijo de Dios.

¿Dónde está ahora Jesús? En el Cielo y en el Sagrario.

¿Que puedes hacer para crecer en el amor a Jesús? Tratarle con más cariño cada día, visitarle en
el Sagrario, ofrecerle lo que más nos cueste.

¿Que puedes hacer para crecer en el amor a los demás? Puedes ser más cariñoso con tu familia,
obedecer con más alegría, ser generoso con todos sus compañeros…

Además de la Comunión Sacramental; la que se recibe en misa; también se realiza la Comunión


Espiritual consiste en expresarle a Jesús que deseamos recibirle en el corazón, le decimos que
nuestro deseo es recibirlo en la Comunión Sacramental pero al no poderlo hacer, por
enfermedad o cualquier circunstancia, le pedimos que venga espiritualmente a nuestro
corazón.

Yo quisiera Señor recibirte con aquella pureza, humildad y devoción con que te recibió tu
Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los Santos. Es la Comunión Espiritual que se puede
hacer en cualquier lugar o circunstancia ,no hace falta nada exterior, basta la disposición interna
haciendo silencio y recogimiento interior. La Comunión Espiritual consiste en expresarle a Jesús
que deseamos recibirle en el corazón. le decimos que nuestro deseo es recibirlo en la Comunión
Sacramental pero al no poderlo hacer le pedimos que venga espiritualmente a nuestro corazón.
La Comunión Espiritual se puede hacer cuantas veces se quiera.

Página 147 del catecismo:

Pregunta 65: ¿A qué nos invita el sacerdote cuando nos dice ” podéis ir en paz”? El sacerdote
nos envía a compartir la fe, la paz y todo lo nuestro con los hombres.

Pregunta 66: ¿Qué hace en nosotros la Eucaristía? La Eucaristía nos une más a Jesús y a la Iglesia,
nos fortalece en la vida cristiana y nos hace crecer en el amor al prójimo.

Página 125 del catecismo leemos: Recibimos el Pan de Vida que nos alimenta. Crecemos a
Imagen de Cristo Jesús. Nos unimos más a Dios y entre nosotros.

Somos enviados a una misión. Comunicamos el Evangelio de la vida a todos los hombres. Vivimos
como hermanos en el nombre del Señor. Somos colaboradores en la extensión del Reino de
Dios.

7
8
9

También podría gustarte