Fragilidad
La fragilidad es la capacidad de un material de fracturarse con escasa
deformación. Por el contrario, los materiales dúctiles o tenaces se rompen tras
sufrir acusadas deformaciones, generalmente de tipo plásticas. La fragilidad es lo
contrario de la tenacidad y tiene la peculiaridad de absorber relativamente poca
energía, a diferencia de la rotura dúctil.
Tracción
En el cálculo de estructuras e ingeniería se denomina tracción al esfuerzo interno
a que está sometido un cuerpo por la aplicación de dos fuerzas que actúan en
sentido opuesto, y tienden a estirarlo.
Lógicamente, se considera que las tensiones que tiene cualquier sección
perpendicular a dichas fuerzas son normales a esa sección, y poseen sentidos
opuestos a las fuerzas que intentan alargar el cuerpo.
Elasticidad
Propiedad en virtud de la cual un cuerpo se deforma de manera proporcional a la
carga aplicada y recupera su forma original una vez ha cesado la acción de la
carga. Un cuerpo se denomina perfectamente elástico si no experimenta
deformaciones permanentes, es decir, siempre recupera su figura inicial; por el
contrario, un cuerpo se dice que es perfectamente plástico si sufre deformaciones
permanentes, de modo que mantiene a lo largo del tiempo la nueva configuración
adquirida.
Conductividades térmicas de los materiales
La conductividad térmica es una propiedad de los materiales que valora la
capacidad de transmitir el calor a través de ellos. Es elevada en metales y en
general en cuerpos continuos, es baja en polímeros, y muy baja en algunos
materiales especiales como la fibra de vidrio, que se denominan por ello aislantes
térmicos. Para que exista conducción térmica hace falta una sustancia, de ahí que
es nula en el vacío ideal, y muy baja en ambientes donde se ha practicado un
vacío bajo.
Definición de dureza:
Se entiende por dureza la propiedad de la capa superficial de un material de
resistir la deformación elástica, plástica y destrucción, en presencia de esfuerzos
de contacto locales inferidos por otro cuerpo, más duro, el cual no sufre
deformaciones residuales (indentador ó penetrador), de determinada forma y
dimensiones.
Un análisis de la anterior definición nos lleva a las siguientes conclusiones: 1) la
dureza, por definición, es una propiedad de la capa superficial del material, no del
material en sí; 2) los métodos de dureza por indentación presuponen la presencia
de esfuerzos de contacto, por lo tanto la dureza puede ser cuantificada como tal;
3) el indentador o penetrador no debe sufrir deformaciones residuales.