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Resumen Barthes

1) La retórica surgió en la antigua Grecia como una técnica de persuasión oral y se desarrolló como una enseñanza, ciencia, moral y práctica social. 2) Aristóteles definió la retórica como un arte centrado en la prueba y el razonamiento más que en el estilo. 3) A lo largo de la historia, la retórica se fusionó con la poética y se transformó en una teoría más amplia de la escritura y la literatura.

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Resumen Barthes

1) La retórica surgió en la antigua Grecia como una técnica de persuasión oral y se desarrolló como una enseñanza, ciencia, moral y práctica social. 2) Aristóteles definió la retórica como un arte centrado en la prueba y el razonamiento más que en el estilo. 3) A lo largo de la historia, la retórica se fusionó con la poética y se transformó en una teoría más amplia de la escritura y la literatura.

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Roland Barthes – La antigua retórica

Las prácticas retóricas


La Retórica, es ese metalenguaje (cuyo lenguaje-objeto fue el “discurso”) que reinó en Occidente
desde el S.V a.C. al S. XIX d.C. Este metalenguaje (discurso sobre el discurso) ha comprendido varias
prácticas, que se han dado en simultánea o sucesivamente, en la “Retórica”:
1. Una técnica, es decir, un arte: arte de la persuasión, conjunto de reglas, de recetas, cuya aplicación
permite convencer al oyente del discurso.
2. Una enseñanza: primero transmitido por vía personal, se insertó rápidamente en las instituciones de
enseñanza.
3. Una ciencia: una “protociencia” que tiene a) un campo de observación autónomo que delimita
ciertos fenómenos homogéneos; b) una clasificación de estos fenómenos; c) una “operación”, es
decir, un metalenguaje ( conjunto de tratados de retórica cuya materia o significado es un lenguaje-
objeto)
4. Una moral: cuerpo de prescripciones morales cuyo rol fin es vigilar (permitir y limitar) los “desvíos”
del lenguaje pasional.
5. Una práctica social: la Retórica es esa técnica privilegiada que permite a las clases dirigentes
asegurarse la propiedad de la palabra. El lenguaje es un poder y se han dictado reglas selectivas de
acceso a ese poder.
6. Una práctica lúdica: solía ser normal que se desarrollara una burla de la retórica (juegos, parodias,
alusiones eróticas u obscena)

El imperio de la retórica
Todas estas prácticas prueban la amplitud del fenómeno retórico. La Retórica, verdadero imperio
político, por sus dimensiones, por su duración desborda los marcos de la ciencia y de la reflexión
histórica al punto de cuestionar la historia misma. El desprecio científico dirigido a la retórica
participaría entonces de ese rechazo general a reconocer la multiplicidad, la sobrederminación. La
Retórica reinó en Occidente durante dos milenios y medio, de Gorgias a Napoleón III. La Retórica da
acceso a lo que bien hay que llamar una sobrecivilización: la de Occidente, histórica y geográfica: ha
sido la única práctica a través de la cual nuestra sociedad ha reconocido el lenguaje.

EL VIAJE
EL NACIMIENTO DE LA RETÓRICA
Retórica y propiedad
La Retórica (como metalenguaje) nació de procesos a la propiedad. Hacia el año 485 a.C. dos tiranos
sicilianos, Gelon y Hieron decretaron deportaciones, traslados de población y expropiaciones para
poblar Siracusa y adjudicar lotes a los mercenarios. Cuando fueron destituidos, hubo innumerables
procesos porque los derechos de la propiedad estaban confusos. Estos eran de un tipo nuevo:
movilizaban a grandes jurados populares a los que para convencer, había que ser “elocuente”. Esta
elocuencia, se constituyó rápidamente en objeto de enseñanza. Los primero profesores de esta nueva
disciplina fueron: Empédocles de Agrigento, Corax, su dicípulo Siracusa y Tisias. La Retórica es ya, en
parte, ateniense desde la mitad del s. V.

GORGIAS O LA PROSA COMO LITERATURA


Georgias de Leontium llegó a Atenas en el 427, fue maestro de Tucídides y el interlocutor sofista de
Sócrates en el Gorgias.
Codificación de la prosa
El rol de Georgias es el de haber hecho ingresar a la prosa en el código retórico acreditándola como
discurso elevado, objeto estético, “lenguaje soberano”, antepasado de la “literatura”. Así, luego del
judicial y el deliberativo, nace un tercer género: el epidíctico. Es el advenimiento de una prosa
decorativa, de una prosa-espectáculo. En este pasaje del verso a la prosa, el metro y la música se
pierden. Georgias quiere reemplazarlos por un código inmanente a la prosa (tomado de la poesía):
palabras de una misma consonancia, simetría de las frases, refuerzo de las antítesis mediante
asonancias, metáforas, aliteraciones.

Advenimiento de la elocutio
En el arte retórico pleno (el de Quintiliano, por ejemplo) hay grosso modo dos polos: uno sintagmático
–es el orden de las partes del discurso, la taxis o dispositio- y un polo paradigmático – son las “figuras
de la retórica, la lexis o elocutio -. Corax lanzó una retórica puramente sintagmática, pero Gorgias abre
la prosa a la retórica y la retórica a la “estilística”.

PLATÓN
Las dos retóricas
Platón estudia dos retóricas, una mala y otra buena.
I. La retórica de hecho está constituida por la logografía (actividad que consiste en escribir cualquier
discurso), su objeto es la verosimilitud, la ilusión. Es la retórica de los retóricos, de las escuelas, de
Gorgias, de los Sofistas.
II. La retórica de derecho es la verdadera retórica, la retórica filosófica o también la dialéctica, su
objeto es la verdad. Platón la llama una psicagogia (formación de las almas por la palabra).
La oposición es la buena y la mala retórica, de la retórica platónica y de la sofista, forma parte de un
paradigma más amplio. La retórica (de los logógrafos, retóricos, sofistas) no es un arte.

La retórica erotizada
La verdadera retórica es una psicagogia: existe un saber total, desinteresado, general. Este saber
“sinóptico” tiene por objeto la correspondencia o la interacción que una las distintas especies de almas
con las distintas especies de discursos. La retórica platónica descarta lo escrito y busca la interlocución
personal, la adhominatio. El modo fundamental del discurso es el diálogo entre el maestro y el
discípulo, unidos por un amor elevado. Pensar en común, tal podría ser la divisa de la dialéctica. La
retórica es un diálogo del amor.

LA RETÓRICA ARISTOTÉLICA
Retórica y poética
Todos los elementos didácticos que alimentan los manuales clásicos provienen de Aristóteles
(exceptuando a Platón). Aristóteles escribió dos tratados que conciernen a los fenómenos del discurso,
pero esos dos tratados son diferentes:
-la Tejné retoriké trata de un arte de la comunicación cotidiana, del discurso en público;
-la Tejné poietiké trata de un arte de la evocación imaginaria.
En el primer caso, se trata de regular la progesión del discurso de idea en idea. En el segundo caso, la
progresión de la obra es de imagen en imagen. Son para Aristóteles, dos rumbos específicos, dos
“tejnai” autónomas y es en la oposición de estos dos sistemas, uno retórico, otro poético, lo que de
hecho define a la retórica aristotélica.

La retórica aristotélica desaparecerá cuando se neutralice esta oposición, cuando Retórica y Poética se
fusionen, cuando la Retórica se transforme en una tejné poética (de “creación”): esto sucede
aproximadamente en la época de Augusto (con Ovidio y Horacio) y un poco después– aunque
Quintiliano practique aún una retórica aristotélica. La fusión de la Retórica y la Poética es consagrada
por el vocabulario de la Edad Media, donde los grandes retóricos son poetas. Esta fusión es capital
porque está en el origen mismo de la idea de literatura: la retórica aristotélica pone el acento sobre el
razonamiento, la elocutio (o departamento de las figuras) es sólo una parte de aquél. Más tarde se da
lo contrario: la retórica se identifica con los problemas, no de “prueba”, sino de composición y de estilo.
La literatura (acto total de la escritura) se define por escribir bien.

La retórica de Aristóteles
Aristóteles define la Retórica como “el arte de extraer de todo su tema el grado de persuasión que
encierra” o como “la facultad de descubrir especulativamente lo que en cada caso puede ser propio
para persuadir”. Lo que es más importante es que la retórica sea una tejné no una empirie), es decir, el
medio de producir una de esas cosas que pueden indiferentemente ser o no ser y cuyo origen esta en
el agente creador, no en el objeto creado. No hay tejné de las cosas naturales o necesarias, por lo tanto
el discurso no forma parte ni de una ni de otras. Aristóteles concibe el discurso (la oratio) como un
mensaje y lo somete a una división de tipo informático (en tres libros).
Lo verosímil
La Retórica de Aristóteles es sobre todo una retórica de la prueba, del razonamiento, del silogismo
aproximativo. Es una lógica voluntariamente degradada, aceptada al nivel “público”, es decir, del
sentido común, de la opinión corriente. Esta retórica convendría a los productos de nuestra cultura
llamada de masas, donde reina lo “verosímil” aristotélico, es decir, “lo que el público cree posible”.

La retórica generalizada
Última aventura de la retórica aristotélica: la Retórica deja de oponerse a la Poética, en provecho de
una noción trascendente que hoy llamaríamos “Literatura”. Se ha transformado en un arte, de ahora en
más es a la vez teoría del escribir y tesoro de las formas literarias. Esta translación se da en cinco
puntos:
1. Se postula la relación de la poesía con el arte oratorio
2. El estilo ya no está fundado sobre la lógica sino que el orden de las palabras es variable, guiado sólo
por valores de ritmo
3. La retórica es la vía que permite “desprender” la acción imitada del arte que la imita. A partir del
momento en que se puede leer a los poetas estéticamente, es posible leerlos moralmente.
4. La sublimias es en suma la “altura” del estilo, es la literatulidad, defendida en un tono acalorado,
inspirado: el mito de la “creatividad” comienza a apuntar.
5. La elocuencia emigra hacia la “Literatura”, la penetra y la constituye.

LA NEO-RETÓRICA
Se llama neo-retórica o segunda sofística a la estética literaria (Retórica, Poética y Crítica) que reinó el
mundo greco-romano unificado, desde el s.II al IV d.C. Es un período de paz, de comercio, de
intercambios, favorable a las sociedades osciosas, sobre todo en el Oriente Medio. Este imperio se
edifica bajo una doble referencia:
1) La sofística, los oradores sin compromiso político de Asia Menor quieren retormar el nombre de
sofistas, a los que creen imitar.
2) La retórica: engloba todo, absorbe toda palabra. Ya no es una tejné (especial) sino una cultura
general y aún más: una educación nacional.

EL TRIVIUM
Estructura agonística de la enseñanza
En la Antigüedad, los soportes de la cultura eran esencialmente la enseñanza oral y las transcripciones
a la que podía dar lugar. A partir del s VIII, la enseñanza toma un estilo agonístico, reflejo de una
situación competitiva aguda. La estructura agonística coincide con la estructura comercial: el
scholasticos es un combatiente de ideas y un competidor profesional.
El escrito
En cuanto al escrito, no está sometido a un valor de originalidad. Lo que nosotros llamamos autor no
existe. Hay diferentes funciones: 1) el scriptor recopia pura y simplemente; 2) el compilator agrega lo
que copia, pero nunca algo que provenga de él mismo; 3) el commentator se introduce sin duda en el
texto recopiado, pero sólo para hacerlo inteligible; 4) el autor, por último, da sus propias ideas pero
siempre apoyándose en otras autoridades.

El Septennium
En el Medioevo la “cultura” es una red funcional de “artes”, es decir, lenguajes sometidos a reglas.
Estas “artes” se las llama “liberales” porque no sirven para ganar dinero, son lenguajes generales,
lujosos. Estas artes liberales ocupan el lugar de esa “cultura general” que Platón recusaba en nombre y
provecho de la filosofía, pero que luego fue reclamada como propedéutica de la filosofía. En la Edad
Medio, la filosofía misma se reduce y entra en la cultura general como un arte entre otros (Dialéctica).
La cultura liberal ya no prepara la filosofía sino para la Teología, que se mantiene soberanamente al
margen de las Siete Artes, del Septennium.
¿Cómo está compuesto el Septennium? Por una parte, a las técnicas (las “ciencias” como lenguajes
desinterados” ) y por otra, a la Teología; el Septennium organiza la naturaleza humana en su
humanidad. Las Siete Artes se dividen en dos grupos desiguales, que corresponden a dos vías de la
sabiduría: el Trivium que comprende Grammatica, Dialéctica y Rhetórica; el Quadrivium que
comprende Música, Arithmética, Geometría, Astronomía (la Medicina se agrega más tarde). La
oposición no es de las letras y las ciencias, es más bien la de los secretos de la palabra y los secretos
de la naturaleza.

El juego diacrónico del Trivium


El Trivium es una taxonomía de la palabra, prueba el esfuerzo obstinado del Medioevo para fijar el
lugar de la palabra en el hombre, en la naturaleza, en la creación. La palabra no es entonces, como lo
fue después, un vehículo, un instrumento, la mediación de otra cosa (alma, pensamiento, pasión). Ella
absorbe todo lo mental: nada de vivencia ni de psicología, la palabra no es expresión, sino que es
inmediatamente construcción.

El dominio de la Rhetorica abarca tres cánones de reglas, tres artes:


1) Artes sermocinandi: artes oratoria en general.
2) Artes dictandi, ars dietaminis, arte espistolar: teoría de la correspondencia administrativa. Surge de
una noción estilística, el cursus, cualidad de fluidez del texto.
3) Artes poeticae: la poesía integró primero el dictamen (se desdibuja la oposición poesía/prosa) y más
tarde se hacen cargo del rythmicum (comienza a apuntar a la “literatura de imaginación”).
Se inicia una recompensación estructural que opondrá la Primera Retórica (o retórica general) a la
Segunda Retórica (o retórica poética).
da la lógica aristotélica que se vincula con el silogismo dialéctico.

La Disputatio
La Dialéctica es un arte del discurso vivo, del discurso entre dos. El diálogo aquí es agresivo, tiene
como prenda una victoria que no está predeterminada: es una batalla de silogismos. Así, la Dialéctica
terminó por confundirse con un ejercicio, un modo de exposición, la disputatio (que podríamos llamar:
coloquio de oponentes). En la disputatio se expone la tesis, el oponente la contradice, el candidato
responde. La conclusión la saca el maestro que preside. La disputatio invade todo, es un deporte.
El material temático de la disputatio proviene de la parte argumentativa de la retórica aristotélica (de
los Tópicos) y abarca las insolubilia (proposiciones muy difíciles de demostrar), las impossibilia (tesis
que aparecen como imposibles), las sofismata (esquemas o paralogismos que sirven al grueso de las
disputationes).

LA MUERTE DE LA RETÓRICA

La tercera entrada de Aristóteles: la Poética


La retórica triunfa, reina en la enseñanza. La retórica agoniza: restringida a este sector, cae poco a
poco en un gran descrédito intelectual.

Fin de la retórica
La Retórica debe ser siempre leída en el juego estructural de sus vecinas (Gramática, Lógica, Poética,
Filosofía): es el juego del sistema y no de cada una de sus partes en sí lo históricamente significativo.
Todas las evaluaciones contradictorias muestran claramente la ambigüedad actual del fenómeno
retórico: objeto prestigioso de inteligencia y de penetración, sistema grandioso que toda una
civilización, en su máxima amplitud, montó para clasificar, es decir, para pensar su lenguaje,
instrumento de poder.
LA RED
La exigencia de clasificación
La retórica se presenta abiertamente como una clasificación (de materiales, de reglas, de partes, de
géneros, de estilos).La clasificación misma es un objeto de discurso.
La exposición de la Retórica se ha hecho según tres puntos de partida diferentes:
1) Para Aristóteles el punto de partida es la tekhné (institución especulativa de un poder para producir
lo que puede existir o no). La tekhné genera cuatro tipos de operaciones que son las partes
constitutivas del arte retórico (y de ninguna manera parte del discurso, de la oratio):
a) Pisteis: el establecimiento de las pruebas (inventio)
b)Taxis: la ubicación de esas pruebas a lo largo del discurso de acuerdo con cierto orden (dispositio)
c) Lexis: la formulación verbal (en el nivel de la oración) de los argumentos (elocutio)
d) Hypocrisis: la escenificación del discurso por medio de un orador que se convierte en actor teatral
(actio)
2) Para Cicerón la línea ya no es una tecné especulativa, sino un saber enseñado con fines prácticos
(doctrina dicendi). Desde un punto de vista taxinómico genera: a) una energía, un trabajo b) un
producto o una forma y c) un tema o contenido (un tipo de contenido).
3) Quintiliano combina a Aristóteles y Cicerón, su cabecera de línea también es la tejné pero una tejné
práctica y pedagógica, no especulativa. Alinea: 1) las operaciones de arte (de Aristóteles y Cicerón), 2)
el operador (de artífice), 3) la misma obra (de opere).

La máquina retórica / Las cinco partes de la tekhné rhetoriké


La tekhné rhetoriké comprende cinco operaciones principales. No se trata de elementos de una
estructura, sino de los actos de estructuración progresiva. Esto lo muestra la forma verbal de las
definiciones:
INVENTIO invenire quid dicas encontrar qué decir

Euresis

DISPOSITIO inventa disponere ordenar lo que se ha encontrado

Taxis

ELOCUTIO ornare verbis agregar el adorno de las palabras,

Lexis de las figuras

ACTIO agere et representar el discurso como un actor:


pronuntiare gestos y dicción
Hypocrisis

MEMORIA memoriae mandara recurrir a la memoria

Mnemé

Las tres primeras operaciones son las más importantes (inventio, dispositio, elocutio): cada una
sostiene una red amplia y sutil de nociones. Las dos últimas (actio y memoria) fueron rápidamente
sacrificadas, desde que la retórica no tiene alcance sólo sobre los discursos orales, para ocuparse casi
exclusivamente de las obras escritas.
La actio remite a una dramaturgia de la palabra (es decir, a una histeria y a un ritual) y la memoria
postula un nivel de esteriotipos, un inter-texto fijo, transmitido mecánicamente. Pero como no dieron
lugar a ninguna clasificación, las eliminaremos de la máquina retórica.

LA INVENTIO
Descubrimiento y no invención
La inventio remite menos a una invención (de los argumentos) que a un descubrimiento: todo existe ya,
lo único necesario es encontrarlo: es una noción más extractiva que creativa. Esto se ve corroborado
por la designación de un lugar, la tópica, de donde se pueden extraer los argumentos y a donde hay
que traerlos. La inventio es un encaminarse. Esta idea de la inventio implica dos sentimientos: por una
parte, una confianza muy firme en el poder de un método, de una vía y por otra parte, la convicción de
lo espontáneo, lo ametódico no produce nada. El hombre no puede hablar sin ser dado a luz por su
palabra.
De la inventio parten dos grandes vías, una lógica y otra psicológica: convencer y conmover.
CONVENCER: mediante el razonamiento, se trata de introducir una violencia justa en el espíritu del
oyente.
CONMOVER: consiste, por el contrario, en pensar el mensaje probatorio no en sí mismo sino según su
destino, el humor de quien debe recibirlo, en movilizar pruebas subjetivas, morales.

Pruebas técnicas y pruebas extratécnicas


Una tejné es una institución especulativa de los medios de producir lo que puede ser o no ser, es decir,
lo que no es ni científico (necesario) ni natural.
Las pruebas extra-técnica ajenas son las que se escapan a la libertad de crear el objeto contingente; se
encuentran fuera del orador (el ejecutador de la tekhné). Son razones inherentes a la naturaleza del
objeto. Las pruebas que dentro-de-la-técnica dependen, por el contrario, del poder de raciocinio del
orador.
➔ Pruebas fuera-dela-tekhné
El orador no puede conducirlas (inducir o deducir); lo único que puede (porque son inertes en sí
mismas) compaginarlas, hacerlas valer por una disposición metódica. Es decir, ordenarlas. Son
fragmentos de realidad que pasan directamente a la dispositio, mediante un simple hacer valer, no
mediante una transformación. Se clasifican:
1) Los prejudicial, los juicios anteriores, la jurisprudencia (el problema consiste en destruirlos sin
atacarlos de frente)
2) Los rumores, el testimonio público, el consenso de toda una ciudad
3) Las confesiones bajo tortura, ningún sentimiento moral sino un sentimiento social respecto de la
tortura
4) Las piezas: contratos, acuerdos, transacciones entre particulares, hasta relaciones forzadas
5) El juramento: es el matrial de todo un juego combinatorio, de una táctica, de un lenguaje. Se puede
aceptar jurar o negarse.
6) Los testimonios: se trata esencialmente, al menos para Aristóteles de los testimonios nobles
➔ Pruebas que forman parte de la tekhné
Los razonamientos, los cuales, ellos sí, dependen totalmente de la capacidad del orador. Quiere decir
poder del orador, que proviene de una práctica del orador. Porque el material es transformado en
fuerza persuasiva mediante una operación lógica. Esta operación es doble: inducción y deducción.
Se dividen en dos tipos:
1) el exemplum (inducción)
2) el entinema (deducción)
Se trata de una inducción y una deducción no científicas, sino públicas. Estos dos caminos son
obligatorios: todos los oradores para producir la persuasión demuestran mediante ejemplos o
entinemas; no existe un modo distinto de hacerlo (Aristóteles).
Sin embargo, se introdujo una diferencia: el exemplum produce una persuasión más suave y el
entinema, más poderoso, más vigoroso, produce una fuerza violenta, perturbadora, se beneficia con la
fuerza del silogismo; es la prueba, en toda la fuerza de su pureza, su esencia.
-El Exemplum
El exemplum es la inducción retórica: se procede de algo particular a otra cosa particular mediante un
eslabón implícito de lo general, de un objeto se infiere la clase, luego de esta clase se infiere,
descendiendo en generalidad, un nuevo objeto. Es una similitud persuasiva, un argumento por
analogía.
Desde Aristóteles el exemplum se subdivide en real y ficticio: el ficticio se subdivide en fábula y
parábola. El real abarca ejemplos históricos pero también mitológicos, por oposición, no a lo imaginario
sino a lo que uno inventa por su cuenta. La parábola es una comparación corta, la fábula un
composición de acciones. Esto explica la naturaleza narrativa del exemplum.
A principios del s I a.C. aparece una nueva forma de exemplum: el personaje ejemplar: Imago. Este
designa la encarnación de una virtud en una figura.
-El Entinema
El entimema recibió dos significaciones sucesivas (que no son contradictorias):
1) Para los aristotélicos, es un silogismo basado en verosimilitudes o signos y no sobre lo verdadero e
inmediato (como es el caso del silogismo científico); el entinema es un silogismo retorico,
desarrollado únicamente en el nivel del público. Es un razonamiento manejable fácilmente por
hombres incultos. El entinema procura la persuasión, no la demostración: para Aristóteles el
entinema se define suficientemente por el carácter verosímil de sus premisas.
2) Quintiliano da una nueva definición: el entimema es definido como un silogismo incompleto. Se
puede suprimir una de las dos premisas o la conclusión. Es, pues, un silogismo truncado por la
supresión (en el enunciado) de una proposición cuya realidad parece incuestionable a los hombres,
y que por esta razón es simplemente guardada en la mente.
Se debe hacer sentir al oyente que es él quien hace cesar la ignorancia por sí mismo. El entinema no es
silogismo truncado por carencia, sino porque hay que dejar al oyente el placer de ocuparse de todo en
la construcción del argumento: es un poco el placer que se siente cuando uno completa un crucigrama.
Las premisa entinematicas
El lugar del que partimos para seguir el camino del entinema son las premisas. No se trata de
certidumbre científica: se trata de nuestra certidumbre humana.
1.El tekmerion, el indicio seguro
El tekmerion es el indicio seguro, el signo necesario o también el signo indestructible, el que es lo que
es y no puede ser de otra manera. Una mujer ha dado a luz: es el indicio seguro (tekmerion) de que ha
tenido contacto con un hombre.
2.El eikós, lo verosímil
El segundo tipo de certidumbre (humana, no científica) que puede servir de premisa al entinema es lo
verosímil. Lo verosímil es una idea general que se basa sobre el juicio que se han formado los hombres
mediante experiencias e inducciones imperfectas. En lo verosímil aristotélico hay 2 núcleos: 1) la idea
de lo general, en tanto se opone a lo universa: lo universal es necesario, es un “general” humano,
determinado en suma por la opinión del mayor número. 2) la posibilidad de contrariedad, el entimema
es recibido como un silogismo seguro, pero en relación con la ciencia lo verosímil admite lo contrario de
sí: lo contrario es siempre posible.
3.El semeion, el signo
El semeion, tercer punto de partida posible para el entinema, es un índice más ambiguo, menos seguro
que el tekmerion. Manchas de sangre hacen suponer un asesinato, pero esto no es seguro: la sangre
puede proceder de una hemorragia nasal o de un sacrificio. Para que el signo sea probatorio, se
necesitan otros signos concomitantes.

TÓPICA.
La parte de la inventio encargada de proporcionar los contenidos del razonamiento es la Tópica. Las
premisas pueden extraerse de ciertos lugares. ¿Qué es un lugar? Es, dice Aristóteles, aquello en que
coincide una pluralidad de razonamientos oratorios.
La tópica es:
1) un método: Aristóteles hizo del silogismo basado en lo probable, un método que “nos pone en
condiciones, ante cualquier tema propuesto, de ofrecer conclusiones sacadas de razones verosímiles”.
2) un casillero de formas vacías: es una red de forma, de un proceso casi cibernético al que se somete
la materia que se quiere transformar en discurso persuasivo.
3) una reserva de formas llenas: una reserva de esteriotipos, de temas consagrados, de “fragmentos”
enteros que se incluían casi obligatoriamente el tratamiento de cualquier tema.
Los lugares comunes / Lugares especiales
La tópica comprende dos partes, dos subtopicas: una tópica general, la de los lugares comunes; y una
tópica aplicada, la de los lugares especiales.
Los lugares comunes no son estereotipos de contenido, sino, por el contrario, lugares formales: por ser
generales son comunes a todos los temas. Para Aristóteles son tres:
1) Lo posible/imposible 🡪 corresponde al género deliberativo - ¿es posible hacer esto?
2) Real/No real (Existente o no) 🡪 corresponde al género judicial - ¿el crimen tuvo lugar?
3) Más/menos: lo grande y lo pequeño 🡪 corresponde al género epidíctico – elogio o reprobación
Los lugares especiales son lugares propios de temas determinados; son verdades particulares,
proposiciones especiales aceptadas por todos: son verdades de experiencia, vinculadas con la política,
el derecho, las finanzas, la guerra, etc. Sin embargo, como estos lugares se confunden con las
prácticas de las disciplinas, de géneros, de temas particulares, no es posible enumerarlos.

La tesis y la hipótesis: causa


La questio es la forma de la especialidad del discurso. El contenido, la variable que es el punto de
partida para hacer el discurso, puede ser clasificado en dos grandes formas, que constituyen los dos
grandes tipos de questio: La posición o tesis y la hipótesis.

Género Auditorio Finalidad Objeto Tiempo Razonamiento Lugares


comunes

Deliberativo miembros de aconsejar / útil / futuro exempla posible /


una asamblea perjudicial
desaconsejar imposible

Judicial jueces acusar / justo / pasado entimemas real/no real


injusto
defender

Epidíctico espectadores, elogiar / hermoso/ presente comparación más/menos


público reprobar feo amplificatoria

ETHE: los caracteres, los tonos.


Los ethe son los atributos del orador son los rasgos de carácter que el orador debe mostrar al auditorio
(no importa su sinceridad) para causar una impresión favorable: son sus aires.
Hay tres tipos de ethe:
1) fronesis: buen sentido, sabiduría objetiva, el que delibera bien;
2) areté: la ostentación de una franqueza que no teme sus consecuencias;
3) éunoia: se trata de no chocar, de no provocar, de ser simpático, de entrar en una complicidad
complaciente con el auditorio. El orador debe decir cosas sin cesar: sígame (frónesis), estímenme
(areté) y quiéranme (eunoia).
PATHÉ: los sentimientos.
Los pathé son los sentimientos del que escucha (no ya del orador), al menos tales como se los imagina.
Para Aristóteles la opinión del público es el dato primero y último: para él las pasiones son fragmentos
estereotipados de lenguaje que el orador debe simplemente conocer bien, de allí la idea de una red de
las pasiones, no como una colección de esencias sino como una reunión de opiniones.

Los materiales de la Inventio son ya fragmentos del lenguaje, que de un estado de reversibilidad ahora
hay que insertarlos en un orden fatalmente irreversible, que es el del discurso. De allí, la segunda gran
operación de la tejné: la Dispositio o tratamiento de las coerciones de la sucesión.

LA DISPOSITIO
Definiremos la dispositio como el ordenamiento de las grandes partes del discurso. Aristóteles enuncia
cuatro partes del discurso.
Estructura paradigmática de las cuatro partes
La dispositio parte de una dicotomía que era ya, en otros términos, la de la inventio: conmover /
convencer. El primer término (la apelación a los sentimientos) cubre el exordio y el epilogo, es decir,
las dos parte extremas del discurso. El segundo término (la apelación al hecho, a la razón) cubre la
narratio (relación de los hechos) y la confirmatio (establecimiento de las pruebas o vías de
persuasión), es decir, las dos partes intermedias del discurso.
➔ EL EXORDIO
El exordio comprende dos momentos:
1) la captatio benevolentiae o empresa de seducción de los oyentes, a los que se intenta conciliar de
inmediato mediante una prueba de complicidad.
2) la partitio, segundo momento del exordio, anuncia las divisiones que se van a emplear, el plan que
se va a seguir.
➔ EL EPÍLOGO
¿Cómo saber si un discurso termina? Es algo tan arbitrario como el comienzo. Hace falta, por
consiguiente, un signo de que ha llegado el fin, un signo de la clausura, ya que es desagradable no
presentir nada, no ver el fin de nada.
El epílogo comporta dos niveles: 1) el nivel de las cosas: se trata de retomar y de resumir; 2) el nivel de
los sentimientos: conclusión patética, llorosa (ej.: exhibir un puñal ensangrentado]
➔ LA NARRATIO
La narratio es el relato de los hechos vinculados con la causa, pero este relato está concebido
exclusivamente desde el punto de vista de la prueba. Es la “exposición” persuasiva de algo que se hizo
o que se pretende haber hecho. Tiene dos caracteres obligados:
1) su desnudez: nada de digresión, nada de argumentación directa: solo tiene que ser clara,
verosímil, breve;
2) su funcionalidad: es una preparación de la argumentación.
La narratio comporta dos tipos de elementos: los hechos y las descripciones.
En la retórica antigua, la exposición de los hechos está sometida a una sola regla estructural: que el
encadenamiento sea verosímil. La ordenación de las partes de la narratio se convirtió en la Edad Media
en un problema teórico: es la oposición del ordo naturales y del ordo artificiales. Todo orden es o
natural o artificial. El orden es natural si se refieren los hechos en el mismo orden en que se sucedieron;
el orden es artificial si se parte no del inicio de lo que sucedió, sino de la mitad. El ordo artificiales
destruye la naturaleza (mítica) del tiempo lineal.
➔ LA CONFIRMATIO
A la narratio, o exposición de los hechos, sigue la confirmatio, o exposición de los argumentos: en ella
se anuncian las pruebas elaboradas en el curso de la inventio. La confirmatio puede incluir tres
elementos:
1) La propositio: es una definición centrada de la causa, del punto a discutir
2) La argumentatio: la exposición de las razones probatorias
3) La altercatio: un discurso continuo es interrumpido por la otra parte o un testigo.

LA ELOCUTIO
Una vez encontrados los argumentos y situados en grandes grupos, queda la tarea de “ponerles
palabras”: es la función de la elocutio (se la suele reducir a la retórica en sí pero es solo una parte). La
mejor traducción de elocutio es, quizás, no tanto elocución (demasiado restringida) como enunciación.
Las clasificaciones internas de la elocutio han sido numerosas.La oposición madre es la de paradigma
y sintagma: 1) elegir las palabras (electio); 2) unirlas (compositio)
➔ LA ELECTIO
La electio implica que, en el lenguaje, se puede sustituir una palabra por otra: la electio es posible
porque la sinonimia forma parte del sistema de la lengua: el locutor puede sustituir un significante por
otro, y puede también, mediante esta sustitución, producir un sentido de segundo grado (connotación).
Todas las sustituciones, cualquiera que sea su índole, son tropos. Los términos verdaderamente
generales, que abarcan indiferenciadamente todas las clases de sustituciones, son ornamentos y
colores.
Estas dos palabras muestran cómo cambian los antiguos al lenguaje:
1) Adornan una base desnuda, un estado normal de la comunicación, a partir de la cual se puede
elaborar una expresión más complicada, adornada;
2) el segundo estrato (retorico) tiene una función de animación: el estado propio del lenguaje es inerte,
el estado segundo es viviente: colores, luces, flores; los ornamentos hacen deseable la palabra;
3) los colores se colocan algunas veces para ahorrar al pudor la incomodidad de una exposición
demasiado desnuda; dicho de otra forma, el color es el índice de un tabú: el de la desnudez del
lenguaje. [Figuras de retórica, pero que para evitar la ambigüedad entre tropos y figuras
convendremos en llamar ornamentos]
Clasificación de los adornos
Los adornos han sido ordenados desde siempre en grupos binarios:
1) Tropos/Figuras: En el Tropo la conversión de sentido recae sobre una unidad, sobre una palabra. En
la Figura, la conversión exige varias palabras, todo un pequeño sintagma. Esta oposición
correspondería a: sistema y sintagma.
2) Gramática/Retórica: Los tropos son conversiones de sentido que han pasado el uso corriente, al
punto que ya no se “siente” más al ornamento. En tanto que los tropos de retórica se siguen
sintiendo como de uso extraordinario. Esta oposición correspondería a: denotación/connotación.
3) Palabras/Pensamiento: la oposición de las figuras de palabras existen allí donde la figura
desaparecería si se cambian las palabras. Las figuras de pensamiento subsisten siempre,
cualesquiera sean las palabras que se decida emplear.
➔ LA COMPOSITIO
Se opone a la electio. Campo asociativo de las palabras en la oración. La antigua retorica codifico dos
tipos de construcciones:
1) una construcción geométrica: es la del periodo: una oración que tiene en si misma principio, fin y una
extensión que se puede abarcar fácilmente: la estructura del periodo depende de un sistema interno de
comas (cortes) y de puntos (partes);
2) una construcción dinámica: la oración se concibe entonces como un periodo sublimado, vitalizado,
trascendido por el movimiento

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