LA PERSPECTIVA DE PLATON SOBRE LA CIENCIA
Licenciatura En Administración de Empresas. Teoría del Conocimiento Científico.
Claudia Esther López Solís. 21/01/23 HHHH.Veracruz, Ver.
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Platón fue uno de los más grandes filósofos de la historia, considerado por muchos como
un pensador revolucionario por animarse a ir en contra del sistema establecido y generar
pautas y teorías para ordenar las cuestiones más esenciales del hombre.
Nacido en el seno de una familia aristocrática, Platón abandonó su inicial vocación política
y sus aficiones literarias por la filosofía, atraído por Sócrates: fue su discípulo desde los
veinte años y se enfrentó abiertamente a los sofistas (Protágoras, Gorgias). Tras la
condena a muerte de Sócrates (399 a. C.), huyó de Atenas y se apartó completamente de
la vida pública; no obstante, los temas políticos ocuparon siempre un lugar central en su
pensamiento, y llegó a concebir un modelo ideal de Estado.
Para hablar en retrospectiva sobre el punto de vista que tenía platón acerca de la ciencia
se debe abarcar su teoría del conocimiento y su teoría de los dos mundos, pero, además,
haciendo un hincapié que, según Platón, la Ciencia, en sí, tiene por objeto todo aquello
que puede o debe ser conocido.
La teoría del conocimiento de Platón.
La epistemología de Platón ha sido calificada de dualismo epistemológico (significa que
hay dos formas de conocimiento, una basada en los sentidos y otra en la inteligencia)
porque Platón aceptó de Heráclito y Parménides que el conocimiento está dividido en dos
niveles, la opinión (dóxa) y la sabiduría, el verdadero conocimiento (episteme). Este
dualismo epistemológico se correlaciona con el dualismo ontológico propuesto por Platón
para explicar la realidad.
Platón estuvo convencido que el conocimiento puede alcanzarse, ya que el conocimiento
debe ser certero e infalible, además, debe tener como objeto lo que es en verdad real,
porque lo que es real tiene que ser fijo, permanente e inmutable, no obstante, lo real lo
consideraba como lo ideal; lo cual se opone al mundo.
A esto culmina que nosotros solo podemos tener conocimiento del mundo inteligible.
Según Platón la virtud del sabio es conocer lo que se sabe y lo que no se sabe, es decir, es
el uso de la razón, por este motivo, cuando la razón se apodera del alma, es hasta
entonces cuando puede hablarse de sabiduría.
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El punto más elevado del saber es el conocimiento, porque tiene su base en la razón, no
en la experiencia. Cuando la razón se utiliza correctamente conduce a ideas que son
ciertas, por tanto, los objetos que se derivan de estas ideas racionales son universales,
verdaderas que constituyen el mundo real.
La teoría del conocimiento de Platón se desarrolla en sus diálogos, por ejemplo, en el Mito
de la Caverna:
"Dentro de una caverna están encerrados unos prisioneros desde su nacimiento, y están
atados de tal forma que lo único que pueden ver es una pared delante de ellos en la que
se reflejan una serie de sombras. Es lo único que han visto, así que piensan que es la
auténtica realidad, que son solo sombras e incluso ellos mismos, son tan solo sombras.
Un día un prisionero puede escapar y sale de la caverna, en un primer momento, la luz del
Sol le ciega, pero, poco a poco, se va acostumbrando a la nueva intensidad de la luz y
descubre un nuevo mundo, mucho más perfecto y más real... Es capturado de nuevo, e
intenta explicar a sus compañeros que estas sombras que hasta entonces creía reales, no
son reales, ya que la auténtica realidad es otro mundo más perfecto, y que es la causa de
estas sombras, pero no le creen.”
En el mito, los prisioneros son una metáfora de las personas atadas a sus percepciones.
Las sombras son el mundo físico que perciben y que confunden con el conocimiento
verdadero, cuando sólo es un conocimiento subjetivo. Cuando uno de los prisioneros sale
al mundo de las ideas, adquiere el verdadero conocimiento.
Esta historia simboliza el mundo físico de las apariencias; en el Protágoras hace una
defensa de la tesis que la virtud es conocimiento y que es posible aprehenderlo; en el
Menón presenta una discusión acerca de la naturaleza del conocimiento y, en el Teeteto,
niega que el conocimiento tenga que ser identificado con el sentido de percepción.
El mito de la caverna permite explorar la visión que Platón tiene del conocimiento y la
educación ya que, para él, el conocimiento real es distinto al del mundo aparente. El
prisionero que escapa pasa de la ignorancia al conocimiento. Los prisioneros son una
metáfora de la condición de las personas en la sociedad.
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La teoría de los dos mundos de Platón.
¿Cuál es la teoría?
La teoría de los dos mundos de Platón, según la cual, existen dos realidades
completamente distintas. Hay en el universo, una estructura material y otra inmaterial, tal
y como defendía Pitágoras al afirmar que el ser humano estaba compuesto de cuerpo y
alma. Pues bien, para Platón, existen dos mundos. Por un lado, estaría el mundo inteligible
o mundo de las ideas, y por el otro, el mundo sensible, una mera copia del primero.
Según Platón el conocimiento es similar a una idea establecida en una línea dividida en
cuatro segmentos; sombras e imágenes, objetos sensibles, entidades matemáticas e ideas.
Estas cuatro partes se subdividen en dos grandes partes que serían: sombras y objetos
que son la parte del mundo sensible y matemáticas e ideas pertenecientes al mundo
inteligible.
El mundo sensible y el mundo inteligible de Platón
Platón va a defender la existencia de dos mundos o dos realidades totalmente diferentes:
El mundo inteligible: es el mundo de los objetos inmateriales, universales o Ideas, y es
eterno, perfecto e inmutable, y, por lo tanto, se puede conocer. Constituye la auténtica
realidad. Está formado por almas universales y entidades matemáticas.
El mundo sensible: es el mundo de los objetos materiales, el mundo cambiante del que
habla Heráclito, y debido al devenir, a que es dinámico, es imposible llegar a conocerlo. El
mundo sensible está sujeto a cambio, es corrompible, sujeto a generación y corrupción.
Tan solo es una copia del mundo de las Ideas, que son los objetos materiales.
Para entender la relación de estos dos mundos Platón nos trae el ejemplo del mito de la
caverna ya antes explicada. Una base para entender sobre la teoría de los dos mundos.
En esta teoría se divide la realidad en dos mundos, por un lado, el Mundo sensible o
Mundo visible, que contiene formas y entidades que se captan a través de los sentidos y
están sometidas al cambio constante y por otro lado el Mundo Inteligible o Mundo de las
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ideas, donde conviven las cosas universales, eternas y que están más allá del tiempo y el
espacio.
A través del Mundo sensible percibimos las cosas, pero en realidad esas cosas no son más
que una copia del original. El original reside en el Mundo de las ideas, donde todo es
perfecto e inmutable.
El Mundo de las ideas aloja “las esencias” que existen, aunque no sean percibidas por las
personas. Las esencias son parte del conocimiento abstracto y no pueden ser objeto del
conocimiento sensible, no pueden materializarse, solo se puede acceder a ellas a través de
la razón. Por su naturaleza, son entidades independientes y puras.
En cambio, el Mundo sensible se caracteriza por ser cambiante e inestable. Es el mundo
material y tangible al que los hombres pueden acceder y percibir a simple vista, aunque en
realidad este mundo no sea más que una ilusión, una “copia del mundo real”, que es el de
las ideas.
A través de esta dualidad, la Teoría de las ideas intenta explicar que la única forma de
acceder a la realidad y a la verdad es a través de la razón. No podemos dejarnos llevar por
las apariencias, debemos percibir el mundo y desconfiar de nuestros propios sentidos si
queremos interpretarlo correctamente.
En ese sentido, la filosofía se debe encargar de hacer pensar a los hombres para que
tengan la capacidad de transitar desde un mundo al otro, para contemplar finalmente la
“Idea de Bien” que habita en el mundo de las ideas.
La alegoría de la caverna es una situación ficticia que intenta explicar la relación entre las
percepciones y la realidad. En ella podemos ver un claro ejemplo de la aplicación de la
Teoría de las ideas.
Este ejemplo es una clara muestra de que la realidad que conocemos es muy acotada y
lleva tiempo y esfuerzo poder captarla sin sentirse aturdido. Estos hombres encadenados
pueden ser cualquiera de nosotros, limitados a entender el mundo de determinada
manera, por nuestros propios contextos y prejuicios.
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La clave para alcanzar el verdadero conocimiento está en poder soltarse las cadenas y
animarse a salir de la caverna, para poder ver más allá.
Platón con todas sus teorías nos permite ver su punto de vista acerca de la ciencia ya que,
la ciencia, en sí, tiene por objeto todo aquello que puede o debe ser conocido. Él afirma
que la ciencia no reside en las sensaciones, sino en el razonamiento sobre ellas, puesto
que, sólo por el razonamiento, puede descubrirse la Ciencia y la verdad y es imposible
conseguirlo por otro rumbo.
la ciencia es el conocimiento sobre el que tiene que estructurarse todo saber, por esta
razón, la explicación científica solo se consigue cuando se deducen enunciados sobre
fenómenos o propiedades a partir de sus principios explicativos