UROLOGÍA
Dra. Zaira Eunice Montes Osorio
Actividad:
Radiología en Urología
Alumno: Cepeda Alejandre Alejandra
Matrícula: 52187788
Grupo: 3010
RADIOLOGÍA EN UROLOGÍA
1. RADIOGRAFÍA SIMPLE DE ABDOMEN
También conocidas como radiografías de riñón-uréter-vejiga.
[KUB, kidney–ureter–bladder] por sus siglas en inglés.
Por lo general es el estudio radiológico preliminar en exámenes radiológicos
amplios, como la urografía intravenosa y por lo general se toma con el paciente en
decúbito dorsal. Puede demostrar anomalías óseas, calcificaciones anormales o
grandes tumoraciones de tejidos blandos.
Bases fisiológicas
La radiografía simple de abdomen es una técnica diagnóstica mediante la cual se
obtienen imágenes de los órganos y estructuras del abdomen como el estómago, el
bazo, los intestinos, los riñones o el hígado.
Los rayos X son ondas electromagnéticas con energía de fotones que típicamente
se encuentran entre los rayos gamma (γ) y la radiación ultravioleta. La radiografía
es posible porque los tejidos difieren en su capacidad para absorber los rayos X.
Con frecuencia se emplea un medio de contraste radiopaco para mejorar el
contraste de los tejidos blandos.
Evaluación
• Visión general de la placa.
• Examen de partes blandas.
• Distribución del líquido libre.
• Presencia de masas abdominales.
• Distribución del gas abdominal.
• Examen de huesos y articulaciones.
• Búsqueda de calcificaciones.
Indicaciones
• Dolor abdominal agudo por posible perforación u oclusión.
• Colopatía inflamatoria.
• Dolor abdominal agudo que exige ingreso en un hospital y sopesar la
posibilidad de operar.
• Pancreatitis crónica.
• Hematuria macro o microscópica.
• Insuficiencia renal.
• Cólico nefrítico con dolor lumbar.
• Sospecha de cálculos renales.
Contraindicaciones
No existen contraindicaciones absolutas, sin embargo, debe prevalecer la
valoración de la rentabilidad de la misma, se debe evaluar siempre si puede ser
técnica suficiente o precisaría de otras pruebas de confirmación. Considerar
SIEMPRE la elevada radiación que supone, ya que una rx de abdomen, es como si
se tomaran 50 de tórax pues corresponde a 4 meses de irradiación de fondo.
Técnica utilizada
Muchas unidades de rayos X convencionales poseen capacidades tanto
radiográficas como fluoroscópicas. Estos requieren una fuente de alimentación de
alto voltaje, un tubo de rayos X, un colimador y un detector de rayos X o placa
radiográfica. Las unidades fluoroscópicas también utilizan un intensificador de
imágenes electrónico y un sistema de visualización de imágenes. Hoy en día, la
mayor parte de los departamentos de radiología utilizan métodos de digitalización;
la visualización y el archivado de imágenes están sustituyendo a las técnicas
basadas en placas radiográficas.
Aplicaciones clínicas
La radiografía de abdomen simple es una técnica de imagen que permite obtener
una imagen bidimensional del contenido abdominal y pélvico mediante la utilización
de rayos X. Esta técnica es de gran utilidad en la práctica clínica debido a que es
una herramienta de diagnóstico rápida, no invasiva y relativamente económica. A
continuación, se describen algunas de las principales aplicaciones clínicas de la
radiografía de abdomen simple:
• Detección de patologías gastrointestinales: la radiografía de abdomen simple
puede detectar diferentes patologías del sistema digestivo, como obstrucciones
intestinales, perforaciones, úlceras, neoplasias y hernias. La presencia de aire o
líquido en lugares donde no deberían estar puede sugerir la presencia de alguna de
estas patologías.
• Evaluación de dolor abdominal: el dolor abdominal es un síntoma común en
la práctica clínica y puede tener diferentes causas, desde patologías benignas hasta
enfermedades graves que requieren tratamiento urgente. La radiografía de
abdomen simple puede ser útil para detectar signos de inflamación o distensión en
el tracto gastrointestinal, así como para descartar la presencia de una obstrucción
intestinal o de cálculos en la vesícula biliar.
• Diagnóstico de enfermedades renales: la radiografía de abdomen simple
puede ser utilizada para detectar la presencia de cálculos renales y evaluar la
anatomía renal. También puede ser útil para detectar signos de hidronefrosis, que
es la dilatación del sistema colector renal debido a una obstrucción de las vías
urinarias.
• Seguimiento de la evolución de patologías: la radiografía de abdomen simple
puede ser utilizada para realizar seguimiento de la evolución de patologías
previamente diagnosticadas, como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa o la
enfermedad diverticular. En estos casos, la radiografía puede detectar signos de
inflamación, abscesos o perforaciones.
• Evaluación preoperatoria: la radiografía de abdomen simple puede ser útil
como parte de la evaluación preoperatoria para determinar la presencia de
patologías gastrointestinales que puedan complicar el procedimiento quirúrgico.
Radiografías simples de abdomen con imágenes radiopacas anormales. Superior
izquierda: nefrocalcinosis bilateral. Varón adulto joven con acidosis tubular renal.
Superior derecha: cálculo coraliforme bilateral. Mujer de 37 años con pielonefritis
crónica y antecedentes de pielolitotomía por un cálculo coraliforme derecho. Inferior
izquierda: tuberculosis renal. Riñón tuberculoso derecho disminuido de volumen,
con autonefrectomía y calcificación (flechas). Varón de 74 años con antecedentes
de tuberculosis renal y toracolumbar. Inferior derecha: adenocarcinoma papilar del
riñón derecho. Calcificaciones superficiales tumorales notables. Metástasis
pulmonares múltiples (flechas) por cáncer renal. Mujer de 22 años con tumoración
de tejidos blandos, indolora en el cuello.
Radiografías simples de abdomen con imágenes radiopacas anormales. Izquierda:
esquistosomiasis calcificada (flechas) en la vejiga y el uréter izquierdo. Un joven de
19 años, nativo de Adén, con pérdida de peso y hematuria. Derecha: vaginolito
grande (flecha hueca) y cálculo vesical pequeño, apenas visible (flecha rellena).
Una niña de cuatro años con seno urogenital común
2. UROGRAFÍA EXCRETORA
También conocida como Urografía intravenosa o pielografía intravenosa (IVP,
intravenous pyelography), puede demostrar una amplia variedad de lesiones de las
vías urinarias, es fácil de realizar y es bien tolerada por la mayoría de los pacientes.
Bases fisiológicas
La urografía intravenosa es un examen especial de Rayos X que consiste en la
inyección en vena de un contraste yodado que se elimina por sus riñones y permite
el estudio, mediante radiografías, de éstos y de las vías excretoras de la orina,
uréteres (conductos que salen de los riñones) y la vejiga.
Evaluación
El tiempo del examen dependerá de la cantidad de incidencias solicitadas por el
Médico. En algunas oportunidades y de acuerdo con el criterio del Médico Radiólogo
se deben repetir o tomar otras incidencias para un mejor diagnóstico. Esto no debe
ser motivo de preocupación, no indicando existencia de patología o anomalía. El
Técnico no efectúa radiografías que no estén indicadas por el Médico.
La entrega de resultados se podrá retirar a las 48 hr de efectuado el estudio.
Indicaciones
• Cólico renal
• Hematuria (sangre en la orina)
• Traumatismo renal
• Litiasis renal, ureteral o vesical (antes o después del tratamiento)
• Hidronefrosis (dilatación de la vía urinaria)
• Tumor renal antes de la nefrectomía (para confirmar el estado del otro riñón)
• Tuberculosis urinaria
• Anomalías congénitas de los sistemas colectores
Contraindicaciones
• Además del historial de reacciones graves de hipersensibilidad al medio de
contraste, existen algunas otras condiciones en las que los riesgos o
inconvenientes del urograma excretor pueden ser superiores a sus beneficios
diagnósticos:
• Embarazo: Siempre que sea posible debe evitarse la irradiación del feto. La
dilatación de la vía urinaria superior, especialmente de la derecha, dificulta la
valoración, siendo preferible posponer el urograma excretor hasta cuatro
meses después del parto, tiempo necesario para la anulación de este efecto.
• Mujeres en edad fértil, en las que el embarazo es posible. Sólo debe
realizarse el urograma excretor en los 10 primeros días del ciclo menstrual,
a menos que exista una indicación clínica fundamental.
• Las reacciones graves a inyecciones anteriores de medio de contraste no
excluyen por completo la realización de posteriores urogramas excretores,
aunque siempre que sea posible deben utilizarse técnicas iconográficas
alternativas, como la ecografía o los estudios con radioisótopos. Si se
considera imprescindible practicar un urograma excretor, debe instaurarse
una cobertura con corticoides antes y después de la exploración. Se coloca
una vía intravenosa permanente y se prepara el equipo de reanimación por
si es necesario.
• No se puede ni debe realizar este estudio si el paciente tiene arriba de 2
mg/dl de creatinina sérica.
• La diabetes mellitus asociada con insuficiencia renal se relaciona con una
elevada incidencia de insuficiencia renal aguda adicional, que en algunas
ocasiones puede ser irreversible o provocar una exacerbación permanente
de la lesión renal. Por ésta razón, siempre que sea posible debe evitarse la
práctica de urograma excretor en éste grupo de pacientes.
• El medio de contraste urográfico puede bloquear la captación de los
radioisótopos de iodo utilizados en el diagnóstico y tratamiento de la
enfermedad tiroidea. Por esta razón, en éstos casos debe posponerse el
urograma excretor.
• Asma: En pacientes insulinodependientes las reacciones alérgicas al iodo
son más propensas pudiendo ocasionar una crisis asmática aguda.
Técnica utilizada
Con respecto a la técnica puede variar de acuerdo al equipo que se utilice y a las
características del paciente. Cuando se establece la técnica adecuada para dicho
individuo, es la misma técnica a lo largo de todo el estudio. Se mantienen
constantes: el Kv, el MAs, el foco, la distancia foco-película y la utilización del Potter
Bucky.
El sistema urinario en virtud de su fijación laxa a la pared posterior del abdomen y
a su íntima relación con la aorta determinada por la cortedad de las arterias, los
riñones se mueven a cada pulsación. Por consiguiente, el tiempo de exposición ha
de ser breve y no exceder si es posible de medio segundo a fin de que las imágenes
sean nítidas. La distancia foco-película es generalmente de 80 a 90 centímetros.
El borde inferior del chasis se coloca a 2 cm por debajo del borde superior del pubis.
También puede colocarse el borde superior del chasis a 2 travesees de dedo por
encima del apéndice xifoides. El tamaño de la placa va a depender del tamaño del
paciente. Es evidente que va a ser diferente para un niño que para una persona
adulta y ésta a su vez si es obesa o delgada.
Aplicaciones clínicas
• Evaluación de la función renal: La UGE permite evaluar la función renal
midiendo la capacidad de los riñones para excretar el medio de contraste
inyectado. También puede detectar anormalidades estructurales en los
riñones, como quistes o tumores, que pueden interferir con la función renal.
• Diagnóstico de obstrucciones del tracto urinario: La UGE puede detectar
obstrucciones en el tracto urinario, como cálculos renales o estenosis
ureteral. La UGE también puede ser útil en la evaluación de pacientes con
hematuria (presencia de sangre en la orina), para descartar o confirmar la
presencia de tumores u otras causas de la hematuria.
• Evaluación de la vejiga: La UGE puede mostrar la forma y tamaño de la
vejiga, y puede detectar anormalidades como divertículos o tumores.
También puede ser útil en la evaluación de pacientes con incontinencia
urinaria o retención urinaria.
• Planificación de cirugía urológica: La UGE puede ayudar a los cirujanos a
planificar la cirugía urológica, ya que proporciona información detallada sobre
la anatomía del tracto urinario.
• Evaluación de pacientes con trasplante renal: La UGE es una técnica útil en
la evaluación de pacientes con trasplante renal, ya que puede detectar
anormalidades estructurales y evaluar la función del riñón trasplantado.
3. CISTOGRAMA
El cistograma es una técnica de imagenología que se utiliza para evaluar la vejiga
urinaria. En esta prueba, se utiliza radiografía y un medio de contraste para
obtener imágenes de la vejiga mientras se encuentra llena y vacía. A continuación,
se describen las bases fisiológicas, evaluación, indicaciones, contraindicaciones,
técnica utilizada y aplicaciones clínicas del cistograma.
Bases fisiológicas
La vejiga urinaria es un órgano muscular que almacena orina. Cuando la vejiga está
llena, se produce una distensión de sus paredes y se activan los mecanorreceptores
que envían señales al cerebro para informar sobre el volumen de la vejiga. La
micción se produce cuando se activan los reflejos que controlan el músculo detrusor
y el esfínter uretral externo. El cistograma ayuda a evaluar la capacidad de la vejiga
para almacenar y vaciar la orina.
Evaluación
Durante la prueba de cistograma, se utiliza un catéter para llenar la vejiga con un
medio de contraste y se obtienen radiografías mientras la vejiga se encuentra llena
y vacía. Las imágenes obtenidas permiten evaluar la forma y el tamaño de la vejiga,
la presencia de anomalías o defectos en las paredes de la vejiga y la capacidad de
la vejiga para almacenar y vaciar la orina.
Indicaciones
El cistograma se utiliza para evaluar una serie de afecciones de la vejiga, como la
incontinencia urinaria, la retención urinaria, la obstrucción de la vejiga y la presencia
de tumores o anomalías congénitas. También se puede utilizar para evaluar el
reflujo vesicoureteral, una condición en la que la orina fluye hacia los riñones en
lugar de salir del cuerpo.
Contraindicaciones
El cistograma está contraindicado en pacientes que tienen una infección urinaria
activa o una alergia conocida al medio de contraste utilizado. También se debe
evitar en pacientes con obstrucción uretral completa o parcial.
Técnica utilizada
El cistograma se realiza en un entorno hospitalario y suele ser realizado por un
radiólogo o un tecnólogo en radiología. Se introduce un catéter en la vejiga para
llenarla con el medio de contraste. El paciente se encuentra acostado en una mesa
de rayos X y se toman imágenes mientras la vejiga está llena y vacía.
Aplicaciones clínicas
El cistograma se utiliza para evaluar una variedad de afecciones de la vejiga, como
la incontinencia urinaria, la retención urinaria, la obstrucción de la vejiga y la
presencia de tumores o anomalías congénitas. También se puede utilizar para
evaluar el reflujo vesicoureteral, una condición en la que la orina fluye hacia los
riñones en lugar de salir del cuerpo.
Cistouretrogramas miccionales normales. Izquierda: vejiga y uretra femenina
normales. La flecha señala el meato uretral. Mujer de 31 años con síntomas
urinarios bajos. Derecha: uretra peniana masculina normal. Flecha hueca grande =
uretra prostática; flecha hueca pequeña = uretra membranosa; flecha negra = uretra
peniana; flecha curva = verumontanum. Varón de 27 años de edad con dolor
abdominal leve y dolor testicular en el polo inferior derecho.
4. ULTRASONIDO RENAL Y PROSTÁTICO
El ultrasonido renal y prostático es una técnica de imagenología no invasiva que se
utiliza para evaluar los riñones y la próstata. En esta prueba, se utiliza un transductor
de ultrasonido para producir imágenes de los órganos internos y estructuras del
cuerpo mediante ondas sonoras de alta frecuencia. A continuación, se describen las
bases fisiológicas, evaluación, indicaciones, contraindicaciones, técnica utilizada y
aplicaciones clínicas del ultrasonido renal y prostático.
Bases fisiológicas
El ultrasonido renal y prostático se basa en el uso de ondas sonoras de alta
frecuencia que rebotan en las estructuras internas del cuerpo y son captadas por el
transductor para producir imágenes. Los riñones son órganos que se encuentran en
el abdomen y se encargan de filtrar la sangre para eliminar los desechos y producir
orina. La próstata es una glándula que se encuentra en los hombres y está
involucrada en la producción de semen. El ultrasonido renal y prostático ayuda a
evaluar la forma, el tamaño y la función de estos órganos.
Evaluación
Durante la prueba de ultrasonido renal y prostático, el paciente se encuentra
acostado en una camilla y se aplica un gel sobre la piel del área a examinar. El
transductor de ultrasonido se coloca sobre la piel y se mueve para obtener imágenes
de los riñones y la próstata. Las imágenes obtenidas permiten evaluar la forma, el
tamaño y la función de los órganos y detectar anomalías o defectos.
Indicaciones
El ultrasonido renal y prostático se utiliza para evaluar una serie de afecciones,
como la insuficiencia renal, la obstrucción urinaria, la infección del tracto urinario, la
presencia de cálculos renales o la detección temprana de cáncer de próstata.
Contraindicaciones
El ultrasonido renal y prostático es una prueba segura y no invasiva que no tiene
contraindicaciones significativas.
Técnica utilizada
El ultrasonido renal y prostático se realiza en un entorno hospitalario y suele ser
realizado por un radiólogo o un tecnólogo en radiología. Se utiliza un transductor de
ultrasonido para enviar ondas de sonido de alta frecuencia a través de los tejidos
del cuerpo. Durante la prueba de ultrasonido prostático, se inserta el transductor en
el recto para evaluar la anatomía y la función de la próstata.
Aplicaciones clínicas
El ultrasonido renal y prostático se utiliza para evaluar una variedad de afecciones
de los riñones y la próstata, como la presencia de tumores, quistes y otras
anormalidades. También se utiliza para evaluar la función renal y la obstrucción de
las vías urinarias.
5. GAMMAGRAMA RENAL
La gammagrafía renal es una técnica de imagenología que utiliza radiotrazadores
para evaluar la función renal y la anatomía de los riñones. A continuación, se
describen las bases fisiológicas, evaluación, indicaciones, contraindicaciones,
técnica utilizada y aplicaciones clínicas de la gammagrafía renal.
Bases fisiológicas
El riñón es un órgano crucial para el filtrado y la eliminación de los productos de
desecho del cuerpo. La gammagrafía renal se utiliza para evaluar la función renal,
incluyendo la filtración y la eliminación de sustancias en la sangre. El radiotrazador
utilizado en la gammagrafía renal se inyecta en la vena y se concentra en los
riñones, permitiendo la creación de una imagen en tiempo real de la función renal.
Evaluación
Durante la prueba de gammagrafía renal, se inyecta un radiotrazador en la vena y
se concentra en los riñones. Luego, se utiliza una cámara gamma para detectar la
radiación emitida por el radiotrazador y crear una imagen en tiempo real de la
función renal.
Indicaciones
La gammagrafía renal se utiliza para evaluar la función renal y la anatomía de los
riñones en pacientes con enfermedad renal aguda o crónica, enfermedad renal
poliquística, obstrucción de las vías urinarias y otros trastornos renales.
Contraindicaciones
La gammagrafía renal tiene pocas contraindicaciones. Es una técnica de
imagenología segura y no invasiva que se utiliza en pacientes de todas las edades.
Sin embargo, las mujeres embarazadas deben evitar la gammagrafía renal debido
a los riesgos potenciales para el feto.
Técnica utilizada
La gammagrafía renal se realiza en un entorno hospitalario y suele ser realizado por
un radiólogo o un tecnólogo en medicina nuclear. Se inyecta un radiotrazador en la
vena y se concentra en los riñones. Luego, se utiliza una cámara gamma para
detectar la radiación emitida por el radiotrazador y crear una imagen en tiempo real
de la función renal.
Aplicaciones clínicas
La gammagrafía renal se utiliza para evaluar la función renal y la anatomía de los
riñones en pacientes con enfermedad renal aguda o crónica, enfermedad renal
poliquística, obstrucción de las vías urinarias y otros trastornos renales. También se
utiliza para evaluar la respuesta al tratamiento y el seguimiento de la enfermedad
renal.
6. URODINAMIA Y UROFLUJOMETRIA
Bases fisiológicas
La urodinamia y la uroflujometría son técnicas que permiten evaluar la función del
tracto urinario inferior. La urodinamia evalúa la función de la vejiga y la uretra
durante la micción, mientras que la uroflujometría evalúa la velocidad del flujo de la
orina a través de la uretra. Ambas pruebas son importantes para el diagnóstico y
tratamiento de trastornos del tracto urinario inferior, como la incontinencia urinaria,
la obstrucción del flujo urinario y la vejiga hiperactiva.
Evaluación
La urodinamia implica la colocación de un catéter en la vejiga y otro en la uretra
para medir la presión y el flujo de la orina durante la micción. La uroflujometría mide
la velocidad del flujo urinario durante la micción sin la necesidad de catéteres.
Indicaciones
La urodinamia y la uroflujometría se utilizan para evaluar la función del tracto urinario
inferior en pacientes con síntomas como incontinencia urinaria, obstrucción del flujo
urinario, vejiga hiperactiva, prolapso de los órganos pélvicos y trastornos
neurológicos que afectan la función de la vejiga y la uretra.
Contraindicaciones
La urodinamia y la uroflujometría son técnicas seguras y no invasivas que se pueden
realizar en pacientes de todas las edades. Sin embargo, los pacientes que tienen
una infección del tracto urinario activa o sangrado activo en el tracto urinario pueden
no ser candidatos adecuados para estas pruebas.
Técnica utilizada
La urodinamia implica la colocación de un catéter en la vejiga y otro en la uretra
para medir la presión y el flujo de la orina durante la micción. La uroflujometría mide
la velocidad del flujo urinario durante la micción sin la necesidad de catéteres.
Aplicaciones clínicas
La urodinamia y la uroflujometría se utilizan para evaluar la función del tracto urinario
inferior en pacientes con síntomas como incontinencia urinaria, obstrucción del flujo
urinario, vejiga hiperactiva, prolapso de los órganos pélvicos y trastornos
neurológicos que afectan la función de la vejiga y la uretra. También se utilizan para
evaluar la respuesta al tratamiento y el seguimiento de la enfermedad del tracto
urinario inferior.
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