Los Ecosistemas
Introducción
El concepto de ecosistema es especialmente interesante para comprender el
funcionamiento de la naturaleza y multitud de cuestiones ambientales que se dan en la
actualidad.
La naturaleza, es esencia entera de nuestro planeta.
Hay que insistir en que la vida humana se desarrolla en estrecha relación con la
naturaleza y que su funcionamiento nos afecta totalmente. Es un error considerar que
nuestros avances tecnológicos: coches, grandes casas, industria, etc. nos permiten vivir
al margen del resto de la biosfera y el estudio de los ecosistemas, de su estructura y de
su funcionamiento, nos demuestra la profundidad de estas relaciones.
En la naturaleza los átomos están organizados en moléculas y estas en células. Las
células forman tejidos y estos órganos que se reúnen en sistemas, como el digestivo o el
circulatorio. Un organismo vivo está formado por varios sistemas anatómico-
fisiológicos íntimamente unidos entre sí.
Niveles de Organización de los Seres Vivos
La organización de la naturaleza en niveles superiores al de los organismos es la que
interesa a la ecología. Los organismos viven en poblaciones que se estructuran
en comunidades.
El concepto de ecosistema aún es más amplio que el de comunidad porque un
ecosistema incluye, además de la comunidad, el ambiente no vivo, con todas las
características de clima, temperatura, sustancias químicas presentes, condiciones
geológicas, etc.
El ecosistema es la unidad biológica funcional que abarca los organismos de un área
dada (biocenosis) y el medio ambiente físico (biotopo) correspondiente. Luego el
ecosistema es la conjunción de la biocenosis (elemento biótico del ecosistema) y del
biotopo (elemento abiótico). Se trata, por este motivo, del nivel más elevado de
organización de los seres vivos.
El término fue propuesto en 1935 por el ecólogo inglés A. G. Tansley y es la unidad
funcional básica en ecología, y comprende las comunidades bióticas y el medio
ambiente abiótico de una región dada, cada uno de los cuales influye en las propiedades
del otro.
Un ecosistema, es la unidad biológica funcional de la vida, y se entiende como
un sistema ecológico complejo que abarca la biocenosis, es decir el conjunto de
organismos vivos o elementos bióticos de un área determinada (plantas, animales,
hongos, bacterias, insectos, etc,) que interactúan entre sí mediante procesos como la
depredación, el parasitismo, la competencia y la simbiosis; al mismo tiempo, se
encuentran estrechamente enlazados con el biotopo, osea el medio ambiente físico o
elemento abiótico (las rocas, la tierra, los ríos, el clima) esto al desintegrarse y volver a
ser parte del ciclo de energía y de nutrientes, consistiendo entonces en entidades
materiales bióticas y abióticas integradas de forma armónica en un espacio
determinado.
Dicho de otra manera, el ecosistema se considera una comunidad ubicada en un lugar
físico, el hábitat, en el que todos están relacionados, los seres vivos (biota o elementos
bióticos) y los inertes (abiota o elementos abióticos). Las relaciones entre las especies y
su medio, resultan en el flujo de materia y energía del ecosistema.
El Ecosistema se compone de la Biocenosis y el Biotopo
La complicada dinámica de un ecosistema implica una cadena de interacciones entre
todos los seres vivos e inertes que lo integran, a través de las cuales crea sus
mecanismos de adaptación, transformación y autorregulación. Esto determina la
importancia de su preservación conjunta, a fin de que no se rompa la cadena vital, al
final de la cual se encuentra el ser humano que lo habita.
¿Cuáles son los elementos de los Ecosistemas?
Hay una estrecha vinculación entre los seres vivos, tanto que cuando falta uno se
daña a todo el ecosistema, en un efecto conocido como efecto cascada. Sin embargo, no
son sólo los organismos vivos los que conforman el ecosistema; la ecología, considera
dentro de este importante sistema vivo, a dos elementos primordiales: los bióticos y los
abióticos…
Factores abióticos y bióticos
En el ecosistema hay un flujo de materia y de energía que se debe a las interacciones
organismos-medio ambiente. Sus componentes son:
Componentes abióticos o Abiota
Los factores abióticos son aquellos elementos del ecosistema que no poseen
vida, pero que intervienen en un ecosistema; el agua, la luz, la temperatura son
algunos.
Las sustancias inorgánicas: CO2, H2O, nitrógeno, fosfatos, etc.
Los componentes orgánicos sintetizados en la fase biótica: proteínas, glúcidos,
lípidos.
El clima, la temperatura y otros factores físicos.
Los factores abióticos son un conjunto complejo de interacciones que limitan el control
de las actividades de los organismos, poblaciones y comunidades.
La abiota se compone por la energía, la materia (nutrientes y elementos químicos) y
los factores físicos como la temperatura, la humedad, el rocío, la luz, el viento y el
espacio disponible. El carbono, el oxigeno, el hidrogeno, el nitrógeno, el fósforo y el
azufre constituyen a los macro-nutrientes, los cuales son los elementos esenciales con
los que los organismos vivos construyen proteínas, grasas y carbohidratos o azucares.
Estos seis elementos conforman los complejos orgánicos encontrados en todos los seres
vivientes. Junto a estos se encuentran los micronutrientes, los cuales son sustancias traza
necesarias, como el cobre, el zinc, el selenio y el litio, y son regulados por ciclos junto
con los macro-nutrientes para que estén disponibles en el medio físico.
Componentes bióticos o Biota
Los factores bióticos de un ecosistemas están conformados por los seres vivos: plantas,
animales,hongos...
Las afectaciones que una población puede provocar sobre un ecosistema es algo que
los ecólogos han comenzado a comprender. En ciertos ecosistemas algunas especies,
llamadas especies clave, cumplen un papel importante en la estructura de la
comunidad.
La biota está compuesta por los organismos vivos de un ecosistema, los cuales se
dividen en dos categorías generales: los autótrofos y los heterótrofos. Esta distinción
se basa en sus necesidades nutricionales y el tipo de alimentación.
Los distintos organismos de un ecosistema obtienen la materia y energía del medio de
manera muy variada. Aquellos que lo hacen de una misma forma se agrupan en un
conjunto o nivel trófico.
Funcionamiento del ecosistema
El funcionamiento de todos los ecosistemas es parecido. Todos necesitan una fuente de
energía que, fluyendo a través de los distintos componentes del ecosistema, mantiene la
vida y moviliza el agua, los minerales y otros componentes físicos del ecosistema. La
fuente primera y principal de energía es el sol.
En todos los ecosistemas existe, además, un movimiento continúo de los materiales.
Los diferentes elementos químicos pasan del suelo, el agua o el aire a los organismos y
de unos seres vivos a otros, hasta que vuelven, cerrándose el ciclo, al suelo o al agua o
al aire.
En el ecosistema la materia se recicla -en un ciclo cerrado- y la energía pasa – fluye-
generando organización en el sistema
La sucesión ecológica
La sucesión ecológica es el reemplazo de algunos elementos del ecosistema por otros en
el transcurso del tiempo. Así, una determinada área es colonizada por especies vegetales
cada vez más complejas. Si el medio lo permite, la aparición de musgos y líquenes es
sucedida por pastos, luego por arbustos y finalmente por árboles. El estado de equilibrio
alcanzado una vez que se ha completado la evolución, se denomina clímax. En él, las
modificaciones se dan entre los integrantes de una misma especie: por ejemplo, los
árboles nuevos reemplazan a los viejos.
La sucesión ecológica se pone en marcha cuando una causa natural o antropogénica
(ligada a la intervención humana) despeja un espacio de las comunidades biológicas
presentes en él o las altera gravemente.
La sucesión ecológica es la integración natural de nuevas especies dominantes, de tipo
vegetal al medio; la regresión ecológica, es lo contrario, la eliminación de especies
vegetales por diferentes fenómenos, como la acción humana.
La sucesión y la evolución tienen tiempos distintos. La sustitución evolutiva de las
especies requiere cientos de miles de años, mientras que la sucesión se completa en
cientos de años. Pero ambos procesos tienden a favorecer la sucesión de especies
generalistas por otras especializadas; en general, tienden a producir un aumento de
complejidad. El proceso evolutivo se desarrolla dentro de la corriente de auto
organización de los sistemas ecológicos, que llamamos sucesión, y eso ayuda a explicar
su tendencia a producir formas cada vez más complejas y especializadas.
Hay dos tipos de sucesiones: primaria y secundaria.
Sucesión Ecológica Primaria
Sucesión Primaria: es aquella que se desarrolla en una zona carente de
comunidad preexistente, es decir, que se inicia en un biotopo virgen, que no ha
sido ocupado previamente por otras comunidades, como ocurre en las dunas,
nuevas islas, etc. Este tipo de proceso puede durar miles de años.
Sucesión Secundaria: es aquella que se establece sobre una ya existente que ha
sido eliminada por algún disturbio como incendio, inundación, enfermedad, talas
de bosques, cultivo, etc. En este caso el ambiente contiene nutrientes y residuos
orgánicos que facilitan el crecimiento de los vegetales.
Sucesión Ecológica Secundaria
La sucesión es un proceso dominado por plantas, en el que las comunidades de animales
cambian en función de los cambios que experimentan las comunidades vegetales. Es un
cambio unidireccional, secuencial en la dominancia relativa de especies de una
comunidad.
Puede considerarse que la estrategia del desarrollo del ecosistema sea el incremento en
la eficiencia en la utilización de la energía, de tal manera que cada unidad estructural se
mantenga con el trabajo mínimo posible.
En la terminología ecológica, las etapas del desarrollo son conocidas como etapas
serales y el estado estable final como clímax. El gradiente integro de las comunidades,
que es característico de un lugar dado, se llama sere.
Como podría esperarse, la tasa de cambios es mucho más rápida y el tiempo requerido
para la terminación de los seres es mucho más corto en la sucesión secundaria.
La sucesión autotrófica: Es un tipo muy diseminado en la naturaleza, que
principia en un medio ambiente predominante inorgánico y se caracteriza por
una temprana y continúa dominancia inicial de autótrofos.
La sucesión heterotrófica: se caracteriza por la dominación de autótrofos, que
se presentan en el caso especial de ambientes predominantes orgánicos.
Clase de organismos que cambian con la sucesión e incremento de biomasa
Aquellas especies que son importantes en las etapas pioneras, es probable que no sean
importantes en la etapa del clímax. Cuando se gráfica la densidad de especies contra el
tiempo en una sere, se obtiene un gráfica en escalera. Típicamente, en el gradiente
algunas especies tienen tolerancias más amplias o preferencias de nichos que otras y,
por lo tanto, persisten por periodos más largos.
Tanto en ambientes acuáticos como terrestres la cantidad total de materia orgánica y de
materiales orgánicos en descomposición tiende a incrementarse con el tiempo. También
muchas sustancias solubles se acumulan, estas incluyen azucarares, amoniacos y
muchos productos orgánicos de la descomposición microbiana. Estos productos líquidos
que se escurren del cuerpo de organismos, con frecuencia, se conocen colectivamente
como extrametabólicos.
La regulación química es una manera de lograr la estabilidad de la comunidad a medida
que se acerca el clímax, porque las perturbaciones tanto físicas como químicas son
amortiguadas por una extensa estructura orgánica son de dos principales factores que
dan lugar a cambios en las especies.
La diversidad de especies tiende a incrementarse con la sucesión. Una disminución en la
producción neta de la comunidad y un aumento correspondiente en la respiración de
esta son 2 de las tendencias más notables la sucesión.
Clase de organismos que cambian con la sucesión e incremento de biomasa
Aquellas especies que son importantes en las etapas pioneras, es probable que no sean
importantes en la etapa del clímax. Cuando se gráfica la densidad de especies contra el
tiempo en una sere, se obtiene un gráfica en escalera. Típicamente, en el gradiente
algunas especies tienen tolerancias más amplias o preferencias de nichos que otras y,
por lo tanto, persisten por periodos más largos.
Tanto en ambientes acuáticos como terrestres la cantidad total de materia orgánica y de
materiales orgánicos en descomposición tiende a incrementarse con el tiempo. También
muchas sustancias solubles se acumulan, estas incluyen azucarares, amoniacos y
muchos productos orgánicos de la descomposición microbiana. Estos productos líquidos
que se escurren del cuerpo de organismos, con frecuencia, se conocen colectivamente
como extrametabólicos.
La regulación química es una manera de lograr la estabilidad de la comunidad a medida
que se acerca el clímax, porque las perturbaciones tanto físicas como químicas son
amortiguadas por una extensa estructura orgánica son de dos principales factores que
dan lugar a cambios en las especies.
La diversidad de especies tiende a incrementarse con la sucesión. Una disminución en la
producción neta de la comunidad y un aumento correspondiente en la respiración de
esta son 2 de las tendencias más notables la sucesión.
CICLOS DE LA MATERIA
Ciclos de la Materia
Los elementos químicos que forman los seres vivos
(oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo, etc.) van pasando de unos
niveles tróficos a otros. Las plantas los recogen del suelo o de la atmósfera y los
convierten en moléculas orgánicas (glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos). Los
animales los toman de las plantas o de otros animales.
Después los van devolviendo a la tierra, la atmósfera o las aguas por la respiración, las
heces o la descomposición de los cadáveres, cuando mueren. De esta forma
encontramos en todo ecosistema unos ciclos del oxígeno, el carbono, hidrógeno,
nitrógeno, etc. cuyo estudio es esencial para conocer su funcionamiento.
FLUJO DE ENERGÍA
El ecosistema se mantiene en funcionamiento gracias al flujo de energía que va
pasando de un nivel al siguiente. La energía fluye a través de la cadena alimentaria sólo
en una dirección: va siempre desde el sol, a través de los productores a los
descomponedores. La energía entra en el ecosistema en forma de energía luminosa y
sale en forma de energía calorífica que ya no puede reutilizarse para mantener otro
ecosistema en funcionamiento. Por esto no es posible un ciclo de la energía similar al de
los elementos químico.
Flujo de Energía en los Ecosistemas
El flujo de energía es aprovechado por los productores primarios u organismos
fotosintéticos (plantas y otros) para la síntesis de compuestos orgánicos que, a su vez,
utilizaran los consumidores primarios o herbívoros, de los cuales se alimentaran los
consumidores secundarios o carnívoros. De los cadáveres de todos los grupos, los
descomponedores podrán obtener la energía para lograr subsistir. De toda esta forma se
obtendrá un flujo de energía unidireccional en el cual la energía pasa de un nivel a otro
en un solo sentido y siempre con una perdida en forma de calor.
Pirámides Ecológicas y Niveles tróficos
Ejemplo de Pirámide Ecológica
Las pirámides ecológicas representan gráficamente la estructura trófica de un
ecosistema, mediante rectángulos horizontales superpuestos que nos informan de las
transferencias de la energía de una comunidad hasta llegar al último nivel trófico.
En el funcionamiento de los ecosistemas no ocurre desperdicio alguno: todos los
organismos, muertos o vivos, son fuente potencial de alimento para otros seres. Un
insecto se alimenta de una hoja; un ave come el insecto y es a la vez devorada por un
ave rapaz. Al morir estos organismos son consumidos por los descomponedores que los
transformarán en sustancias inorgánicas.
Estas relaciones entre los distintos individuos de un ecosistema constituyen la cadena
alimentarla.
Los productores u organismos autótrofos: capaces de sintetizar
materiales orgánicos complejos a partir de sustancias
inorgánicas simples es decir, organismos capaces de producir su
propio alimento. Auto, “a si mismo”; trophos, “nutrición”.
o Los fotótrofos los constituyen la mayoría de las plantas verdes y
algas que emplean la energía solar para convertir elementos
químicos relativamente simples, como el dióxido de carbono, el
agua y nutrientes, en compuestos complejos (carbohidratos,
lípidos y proteínas).
o Los quimiótrofos convierten los compuestos inorgánicos en
energía, por ejemplo, las bacterias que viven en el fondo del mar
alrededor de ventilas termales, las cuales utilizan la energía del
hidróxido de sulfato para su nutrición.
Por medio de este proceso, las sustancias minerales se destransforman en compuestos
orgánicos, aprovechables por todas las formas vivas.
Los heterótrofos o consumidores son aquellos que comen partes de
células, tejidos o materiales de desecho orgánico de otros
organismos para su subsistencia. Obtienen la energía química
necesaria en forma directa o indirecta de los autótrofos, y por
tanto, de manera indirecta del sol.
o Los macro-consumidores o fagótrofos: heterótrofos, sobre todo
animales, que ingieren otros organismos o fragmentos de materia
orgánica. Ingieren partes y cuerpos enteros, vivos o muertos, de
otros, de otros organismos; aquí se incluyen los herbívoros o
consumidores primarios, los carnívoros o consumidores
secundarios, y los omnívoros o consumidores terciarios.
o -Los micro-consumidores o sapótrofos: también heterótrofos,
llamados descomponedores sobre todo hongos y bacterias, que
absorben productos en descomposición de organismos muertos y
liberan nutrientes inorgánicos que pueden utilizar nuevamente
los productores. Incluye a los detritívoros o consumidores de
detritus (materia orgánica en proceso de descomposición, partes
de tejidos y desechos).
Niveles Tróficos
Esta organización de los ecosistemas es válida tanto para los ambientes terrestres como
para los acuáticos. En ambos se encuentran productores y consumidores. Sin embargo,
los ecosistemas terrestres poseen mayor diversidad biológica que los acuáticos.
Precisamente por esa riqueza biológica, y por su mayor variabilidad, los ecosistemas
terrestres ofrecen más cantidad de hábitats distintos y más nichos ecológicos.
Como sistema complejo que es, cualquier variación en un componente del sistema
repercutirá en todos los demás componentes. Por eso son tan importantes las relaciones
que se establecen.
Los ecosistemas se estudian analizando las relaciones alimentarias, los ciclos de la
materia y los flujos de energía.
Relaciones alimentarias
La vida necesita un aporte continuo de energía que llega a la Tierra desde el Sol y pasa
de unos organismos a otros a través de la cadena trófica.
Las redes de alimentación (reunión de todas las cadenas tróficas) comienzan en las
plantas (productores) que captan la energía luminosa con su actividad fotosintética y la
convierten en energía química almacenada en moléculas orgánicas. Las plantas son
devoradas por otros seres vivos que forman el nivel trófico de los consumidores
primarios (herbívoros).
Red Trófica
La cadena alimentaria más corta estaría formada por los dos eslabones citados (ej.:
elefantes alimentándose de la vegetación). Pero los herbívoros suelen ser presa,
generalmente, de los carnívoros (depredadores) que son consumidores secundarios en
el ecosistema. Ejemplos de cadenas alimentarias de tres eslabones serían:
hierba <– vaca <–hombre
algas <– krill <– ballena.
Las cadenas alimentarias suelen tener, como mucho, cuatro o cinco eslabones – seis
constituyen ya un caso excepcional-. Ej. de cadena larga sería:
Algas <– rotíferos <– tardigrados <–nematodos <–musaraña <–autillo
Eslabones de una Cadena Alimenticia (a esta se le debe agregar el eslabón
correspondiente a los DESCOMPONEDORES)
Pero las cadenas alimentarias no acaban en el depredador cumbre (ej.: autillo), sino que
como todo ser vivo muere, existen necrófagos, como algunos hongos o bacterias que se
alimentan de los residuos muertos y detritos en general (organismos descomponedores
o detritívoros). De esta forma se soluciona en la naturaleza el problema de los residuos.
Los detritos (restos orgánicos de seres vivos) constituyen en muchas ocasiones el inicio
de nuevas cadenas tróficas. Por ej., los animales de los fondos abisales se nutren de los
detritos que van descendiendo de la superficie.
Las diferentes cadenas alimentarias no están aisladas en el ecosistema sino que forman
un entramado entre sí y se suele hablar de red trófica.
Una representación muy útil para estudiar todo este entramado trófico son
las pirámides de biomasa, energía o nº de individuos. En ellas se ponen varios pisos
con su anchura o su superficie proporcional a la magnitud representada. En el piso bajo
se sitúan los productores; por encima los consumidores de primer orden (herbívoros),
después los de segundo orden (carnívoros) y así sucesivamente.
Causas y consecuencias del Deterioro Ambiental
El deterioro del ambiente está directamente relacionado con la forma en que
un país desarrolla sus actividades económicas y con los procedimientos que
emplea para explotar sus recursos naturales.
Es adecuado cortar árboles para obtener madera y fabricar muebles que
nos hagan la vida más cómoda, aunque deben sembrarse nuevos árboles a fin
de reponer la riqueza forestal y respetar el hábitat natural de los animales,
conservar bosques y selvas, que son riqueza de los mexicanos y patrimonio de
los habitantes del mundo.
México es un país rico en recursos naturales, pero todos están en peligro de
extinción.
El suelo ha perdido sus nutrientes a causa de la práctica de los
monocultivos; por otro lado, la tala excesiva e irresponsable está acabando con
los bosques y las selvas, la producción de petróleo y la explotación de
minerales —realizada sin normas rigurosas de control— contaminan el
ambiente, agotan los recursos, convirtiéndose en un riesgo para los
trabajadores y habitantes de las localidades donde se realizan estas
actividades.
Por otra parte, hay recursos de gran riqueza que no se aprovechan, como la
pesca en los mares, en los ríos y lagos de nuestro país.
La contaminación es un fenómeno que se deriva de las grandes
concentraciones de población.
Mil o dos mil personas pueden vivir juntas sin deteriorar su ambiente, sin
embargo, las actividades industriales, comerciales y de transporte que se
requieren para satisfacer las necesidades de 18 millones de habitantes, causan
un desequilibrio que puede llegar a ser irreversible, poniendo en peligro la
supervivencia y salud de las propias personas que se reunieron para alcanzar
un mejor nivel de vida
Causas:
Son varias las causas del deterioro ambiental y van desde algunos procesos
naturales hasta las diversas actividades humanas como la deforestación, la
contaminación y la industrialización.
Por supuesto, una de las razones principales de la degradación o deterioro
ambiental es la actividad humana.
La utilización desenfrenada de combustibles fósiles y la deforestación se
encuentran entre las principales causas de esta degradación.
Entre otros factores importantes encontramos la caza indiscriminada de
especies animales que tienen alto riesgo de desaparecer.
El avance del hombre, ya sea por desarrollo habitacional como por utilización
para cultivos, hacia los espacios que anteriormente eran selvas o bosques va
modificando no sólo el aspecto sino también el suelo y el clima de esos sitios.
Tanto el desarrollo habitacional como el industrial traen aparejados un aumento
de los desechos que son volcados a los cursos de agua cercanos,
contaminando no sólo el agua de consumo sino también el suelo que riega.
La eliminación de gases como el dióxido de carbono en grandes cantidades, va
provocando una acumulación en la atmósfera que provoca el denominado
efecto invernadero, lo cual es el calentamiento gradual del planeta con un
impacto negativo sobre el clima en todo el mundo.
Las actividades agrícolas también tienen su parte de responsabilidad por la
práctica de cultivos inadecuada que lleva a la degradación de los suelos y un
aumento de la contaminación de aguas subterráneas debido al uso excesivo de
fertilizantes químicos y pesticidas.
Una Forma de convertir estas Causas en Acciones
Positivas:
La única forma de evitar el deterioro ambiental es analizar las causas del
deterioro ambiental y transformarlas en acciones concretas para el desarrollo
de medios sostenibles
Para poner fin al uso de combustibles fósiles, debemos recurrir a fuentes de
energía alternativas como la energía solar o energía eólica
En lugar de usar fertilizantes químicos, se debe comenzar a utilizar fertilizantes
orgánicos y comenzar a utilizar los desechos orgánicos como abono para hacer
el suelo más productivo
Está en nuestras manos detener el daño irreversible que se está produciendo y
debemos buscar los medios para ponerle fin
Una vez que las causas del deterioro ambiental han sido identificadas no
podemos decir que desconocemos lo que sucede, simplemente se trata de
hacernos responsables y tomar las medidas para eliminar las causas dl
deterioro ambiental y convertirlas en acciones positivas que permitan la
recuperación de nuestro planeta