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Inventos de mujeres que cambiaron el mundo

1) Las mujeres de la antigua Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender y tomar cerveza, teniendo una diosa sumeria de la cerveza llamada Ninkasi. 2) El juego Monopoly fue creado originalmente en 1903 por Elizabeth Magie como "El juego del patrón" y 3) Nancy Johnson inventó la máquina de hacer helados en 1843 y patentó el diseño que aún se usa hoy.
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Inventos de mujeres que cambiaron el mundo

1) Las mujeres de la antigua Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender y tomar cerveza, teniendo una diosa sumeria de la cerveza llamada Ninkasi. 2) El juego Monopoly fue creado originalmente en 1903 por Elizabeth Magie como "El juego del patrón" y 3) Nancy Johnson inventó la máquina de hacer helados en 1843 y patentó el diseño que aún se usa hoy.
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Cerveza

La historiadora especialista en cerveza Jane Peyton asegura que las mujeres de la Antigua Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender y
tomar cerveza. Este ritual era tan importante entre las mujeres que hay una diosa sumeria de la cerveza, Ninkasi.
El juego "Monopoly"
Originalmente llamado "El juego del patrón", fue creado en 1903 por Elizabeth Magie que lo patentó en 1904. El juego de mesa se hizo popular en
varias ciudades de los Estados Unidos, a tal punto que se editó en varias versiones sin el control de Magie. 30 años después, Charles Darrow patentó
otra versión y le puso el nombre que hoy conocemos.
La máquina de hacer helados
Quizás uno de los mejores inventos de esta lista que más nos hace felices. Nancy Johnson inventó la máquina de helados en 1843 y patentó el diseño
que todavía se usa hasta hoy, incluso con la llegada de las máquinas eléctricas.
Calefacción por energía solar en una residencia
Lo que hoy es una moda, empezó en 1947 gracias a dos mujeres. La doctora en física y pionera de la energía solar María Telkes se unió a la arquitecta
Eleanor Raymond y crearon la primera casa acondicionada únicamente con energía solar.
El bote salvavidas
La tragedia de Titanic pudo haber sido mucho peor si no hubiese sido por el invento de Maria Beasely en 1882.
Tecnología de transmisión sin cables
Hedy Lamarr inventó un sistema de comunicaciones secretas durante la Segunda Guerra Mundial que fue la base fundante de lo que hoy conocemos
como Wi-Fi o GPS.
 La heladera eléctrica
Antes de este invento, las personas usaban la habitación más fría de sus casas para mantener frescos sus alimentos por 2 o 3 días. En 1914, Florence
Parpat se cansó de esa situación e inventó la heladera eléctrica que hoy conocemos.
 Las galletitas con chips de chocolate
En 1930, Ruth Wakefield estaba preparando galletitas para los huéspedes de su hotel cuando se dio cuenta de que no tenía más chocolate en polvo.
Fue así que agarró una barra de chocolate semi dulce y lo mezcló con la preparación, pensando que se iban a derretir en el horno.
Los algoritmos informáticos
La primera programadora de la historia fue Ada Lovelace, una campeona en matemática que trabajó junto a un profesor de la Universidad de Londres
en la máquina analítica, la antecesora de la computadora moderna.

El periscopio
El 16 de abril de 1845, la desconocida Sarah Mather inventó “un tubo con una lámpara unida a un extremo del mismo que puede ser hundido en el
agua para iluminar objetos y un telescopio para verlos objetos y hacer exámenes bajo el agua”. El artilugio posibilitó a los buques de navegación
marítima inspeccionar las profundidades del océano o saber a qué distancia y posición se encontraban determinados elementos sin que el observador
fuera visto. Luego, en épocas de guerra, se utilizó para detectar el movimiento subacuático de los barcos. 

El libro electrónico
Maestra, pedagoga e inventora española, Ángela Ruiz Robles tuvo una vocación innovadora e inconformista relacionada con el ámbito educativo, lo
que la llevó a escribir 16 libros sobre ortografía, taquigrafía, mecanografía, gramática, historia y geografía. En dos de ellos describió un sistema
taquigráfico con el que escribir y traducir más rápidamente gracias a una máquina con signos, pero no fue hasta 1949 cuando registró su primera
patente con el título de ‘procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros’. El considerado como primer libro electrónico
contaba con pulsadores, bobinas y luces que contribuían a una mayor comodidad y predisposición al aprendizaje de los estudiantes.
El lavavajillas 
A finales del siglo XIX, Josephine Cochrane, harta de que su vajilla se rompiera por lavarla a mano y gracias a sus conocimientos de mecánica e
ingeniería, diseñó el primer prototipo del lavaplatos. Para ello, esta empresaria estadounidense original de Ohio, utilizó una caldera de cobre de la que
salía agua caliente con jabón y dos bandejas metálicas para poner los platos y cubiertos. Los cajones se insertaban en una rueda que giraba al accionar
un motor y, de esta manera, la cubertería sucia se limpiaba sin necesidad de usar el estropajo. Con el objetivo de difundir comercialmente el aparato,
ella misma se encargaba de visitar a los posibles clientes y de redactar la publicidad para mandarla a los periódicos. 
El ‘tippex’
Bette Nesmith Graham era una secretaria que intentaba ocultar sus errores como mecanógrafa a mitad del siglo XX. Por eso, en 1956 inventó lo que
ella llamó el ‘Mistake Out’ (errores fuera), una mezcla de agua y pintura blanca que fue perfeccionando hasta patentar el líquido corrector en 1958. La
marca IBM rechazó comercializarlo pero, veinte años después, Gillette compró su empresa por 47,5 millones de dólares.
Los pañales desechables
Reconocida mundialmente como la madre del pañal desechable, Marion Donovan revolucionó la vida doméstica de miles de familias con la creación de
una cubierta para pañal que permitía mantener al bebé seco. Esta arquitecta de la Universidad de Yale llamó a su invento ‘Boater’; a diferencia de
otros, estaba hecho con una tela que permitía que la piel del menor respirase e incluía botones en vez de imperdibles. Además de los pañales,
Donovan patentó otras 20 cosas, entre las que se encuentran la jabonera y el hilo dental.
El limpiaparabrisas
En un día de nieve a principios del siglo XX, Mary Anderson, que viajaba en tranvía hasta Nueva York, se fijó en que los conductores tenían que bajarse
del coche para poder ver la carretera. A su vuelta, esta promotora inmobiliaria y viticultora estadounidense no dudó en ponerse a inventar algo que
pudiera limpiar el cristal desde dentro. Diseñó una palanca que, desde el interior del vehículo, controlaba un brazo equipado con una escobilla de
goma. De esta manera surgió uno de los artilugios más prácticos del mundo automovilístico: el limpiaparabrisas. Su ingenio permitió que en 1916
todos los conductores contaran con uno y nunca más tuvieran que bajarse del coche para quitar los restos de nieve.
Vidrio no reflexivo
Las investigaciones de Katharine Blodgett e Irving Langmuir crearon una nueva disciplina científica al experimentar con monocapas, películas orgánicas
con una sola molécula de espesor, y han tenido aplicaciones prácticas en campos tan variados como la conversión de la energía solar y la fabricación
de circuitos integrados.
Blodgett, quien nació en 1898, profundizó su trabajo y creó recubrimientos no reflexivos de múltiples capas de vidrio. Eso llevó a que produjera el
primer vidrio 100% transparente del mundo o, como señala la organización, el primer vidrio "verdaderamente invisible".
"El vidrio no reflexivo eliminó la distorsión de la luz que se reflejaba en una gran variedad de equipos ópticos incluyendo lentes de sol, telescopios,
microscopios, cámaras y proyectores".

 Máquina para hacer bolsas de papel


La estadounidense Margaret Knight, quien nació en 1838, pasó a la historia por haber inventado la máquina para hacer bolsas de papel de fondo
plano.
Señalización marítima con bengalas
"En una época en la que las mujeres parecían hacer poco más que mantener la casa y criar a las familias, Martha Coston estaba ocupada salvando
vidas al perfeccionar el sistema nocturno de señalización de bengalas", destaca el libro "The Inventions of Martha Coston" ("Los inventos de Martha
Coston"), de Holly Cefrey.

La superfibra Kevlar
Stephanie Kwolek fue una química estadounidense de origen polaco que en 1965 descubrió una rama increíble de polímeros cristalinos líquidos.

 La escalera de incendios, por Anna Connely.

En 1860, la ciudad de Nueva York quedó reducida a cenizas debido a un gran incendio. Miles de familias que se encontraban dentro de los edificios
afectados fueron incapaces de escapar. Aunque esta tragedia dejó a los neoyorkinos desolados, el gobierno era incapaz de buscar una solución que no
supusiera un coste altísimo. Y aquí es donde aparece Anna Connely, nuestra heroína, quien se percató de que las personas tienden a escapar hacia las
azoteas y, una vez allí, las escaleras de los bomberos no llegan. Así, Connely ideó un puente de rieles de metal, de muy bajo coste, que podía conectar
dos edificios vecinos y, además, una campana que alertase de los incendios a los vecinos de los alrededores. Este sería el germen de las escaleras de
incendios, externas a los edificios, tan típicas de Nueva York a día de hoy.
La copa menstrual, por Leona W. Chalmers.
Aunque el uso de la copa menstrual se haya extendido en los últimos años, su invención tuvo lugar en los años 30 del siglo pasado. Leona W. Chalmers
inventó un recipiente fabricado con caucho vulcanizado... que no tuvo demasiado éxito en su momento. La sociedad excesivamente puritana de la
época no vio con buenos ojos que para colocar la copa se tuvieran que toquetear los genitales. Fue a partir los años 2000, cuando se empezó a fabricar
la copa de silicona, cuando podemos hablar de éxito.
El tenedor, por Teodora, hija del emperador de Bizancio Constantino X Ducas.
A pesar de tener constancia de utensilios parecidos ya en la Antigua Grecia, el tenedor tal y como lo conoces apareció sobre 1077. Llegó a Europa
desde Constantinopla gracias a Teodora, hija del emperador de Bizancio Constantino X Ducas, que se lo llevó a Venecia al contraer matrimonio con un
duque. Teodora fue incomprendida por esta y otras excentricidades y fue tachada de "escandalosa y reprobable". San Pedro Damián amonestó sus
extravagancias, llegando a llamar al tenedor instrumentum diaboli.

La jeringuilla médica, por Letitia M. Geer.


En 1899, Letitia Geer inventó una jeringuilla médica que podía ser utilizada con una sola mano. Según el texto de la patente, la intención de Geer fue
“proveer una herramienta” que le permitiera inyectar el contenido “sin la ayuda de un asistente”.
La calefacción para el coche

Los intermitentes y la señalización de freno, por Florence Lawrence.


Además de actriz y modelo, resulta que Florence Lawrence fue una gran innovadora: su pasión por los coches, de los que era coleccionista, la llevó a
inventar grandes mejoras como las luces intermitentes y la señalización de freno.
La fregona, por Julia Montoussé y Julia Rodríguez-Maribona.
Junto al Chupa Chups, la fregona es posiblemente uno de los inventos españoles más conocidos, pero pocos conocen que fue obra de dos mujeres,
madre e hija. Su patente fue registrada en 1953 con el complicadísimo nombre de “dispositivo acoplable a toda clase de recipientes tal como cubos,
baldes, calderos y similares, para facilitar el fregado, lavado y secado de pisos, suelos, pasillos, zócalos y locales en general”. En los años 50, la mayoría
de las mujeres fregaban de rodillas así que, pese a que su invento no las hiciera mundialmente famosas, es de agradecer que se les ocurriese añadirle
un palo.

La calefacción central, por Alice Parker.


En 1919, imaginamos que cansada de tener que calentar la casa con leña, Alice Parker inventó un sistema de calefacción central propulsado por gas.
Aunque su ingenioso invento no se pudo fabricar en aquella fecha, fue la inspiración para los sistemas de calefacción central que tenemos
actualmente.
 El sujetador, por Caresse Crosby.

Si eres una de esas personas que detesta el sujetador... imagina lo que debía ser llevar un corsé. En 1919, Caresse Crosby se enfrentaba a la puesta de
uno de ellos cuando decidió destrozarlo por completo y convertirlo en algo mucho más ergonómico. El resultado fue un éxito. No solo Crosby, sino que
todas sus amigas quisieron que les fabricase uno. En 1914, con tan solo 23 años, patentó su genial idea.

l filtro de café, por Melitta Bentz.


Siendo ama de casa, Melitta Bentz descubrió que los precoladores solían quedarse cortos a la hora de filtrar el cafe, así que inventó un mecanismo con
papel de un libro de ejercicios de su hijo y un tarrito de latón perforado... lo que dio lugar a un café libre de impurezas y de un sabor mucho más
agradable.

 Las cámaras de seguridad, por Marie Van Brittan Brown.


Marie Van Brittan Brown inventó un sistema de vigilancia doméstico que incluía un circuito cerrado de televisión, patentado en 1966. Su sistema tenía
un conjunto de objetivos y las cámaras tenían movimiento para subir y bajar. Además, añadió un control remoto para que las personas que utilizasen
su sistema pudieran abrir la puerta [Link], inventando la casa que se limpia sola
Frances Gabe, inventando la casa que se limpia sola

Ann Moore (1934-) porta bebes


En 1969 patentó la “Snugli Baby Carrier”, la primera mochila portabebés. Se inspiró en la tradicional forma que tenían las mujeres en África de portar a
sus bebes utilizando un fular que ataban a su espalda. La propia Ann Moore tuvo que recurrir a esta práctica forma de transporte cuando dio a luz  su
hija para seguir desarrollando su trabajo como científica.
Fue un enorme éxito en Estados Unidos, ya que aportaba grandes beneficios. Además, fue una de las primeras enfermeras pediátricas en realizar
labores humanitarias en diversos países.

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