Definición de Grupo
Un grupo está formado por un conjunto de personas que
desempeñan roles específicos y recíprocos, que actúan de
acuerdo a normas, valores y fines que fueron acordados
previamente a su formación formal para mantener la continuidad
y estabilidad del mismo en una sociedad.
Es imposible pensar a la sociedad sin la sub división en grupos de
personas. Más aún, es imposible pensar al ser humano aislado de los
demás seres con quienes conforma la sociedad toda. El ser humano, de
manera constante, necesita de los demás, y de su relación con ellos,
tiene una necesidad natural de interacción. Es por esto que se
conforman grupos dentro de la sociedad, y están generalmente
agrupados por personas con algunas características similares, ya sean
físicas (como grupos de atletas) o ideológicas (partidos políticos).
Generalmente, las personas que lo integran comparten ideas, gustos,
proyectos u otras circunstancias que hacen que se agrupen en un mismo
denominador común. Es más, en muchos casos y situaciones, estos
pueden llegar a ser tan determinantes y poderosos como para generar
ellos mismos algún cambio importante para el bien y la evolución de la
sociedad o bien haber llevado a buen puerto alguna iniciativa que
resultó ser un hallazgo para la comunidad a la cual pertenecen. Pero
también pueden situarse del lado contrario y convertirse en
importantísimos obstáculos si lo quieren y su poder los avala.
Estos grupos, cualesquiera sean sus fines, son el principal componente
de la estructura social y será en estos donde se pondrán en práctica los
roles y estatus. Hay dos tipos bien diferenciados de grupos,
los primarios y secundarios. En el primero ubicamos a la familia del
individuo, a este no se elige pertenecer, sino que está dado por la
convivencia diaria y en el segundo hay un variado abanico de
posibilidades, que se caracterizará por los intereses afines, cooperación
y proyectos y entre estos se encuentra a la escuela, el trabajo, el
grupo de amigos, el equipo de fútbol o los compañeros de teatro.
Aparte, existen grupos creados por una persona o grupo de personas
con fines específicos, que en general pretenden poner foco en alguna
situación o problemática social, como pueden ser, por ejemplo las
organizaciones civiles, también llamadas “no gubernamentales” o “del
tercer sector” (también se llama “sociedad civil organizada”). En estos
grupos, las personas conforman equipos de trabajo que intentan enfocar
y solucionar distintas problemáticas como por ejemplo atender a niños
en situación de riesgo, ofrecer espacios de participación ciudadana,
reunir fondos para tratamientos de salud, luchar por los derechos
humanos, entre otras causas.
Los grupos políticos también son muy populares, aunque se conocen
mayoritariamente con el nombre de “partidos políticos” o “corrientes
políticas”. En este caso, el grupo además de la voluntad y un fin común,
adhieren también a una ideología política más o menos homogénea, y
en general, hay roles y sobre todo jerarquías mucho más marcadas que
en los grupos de las organizaciones civiles. Puede que exista también la
figura de un “líder”, representado por quien tiene la mayor trayectoria o
poder social, y que aspira a un cargo o puesto específico dentro del
gobierno local, provincial o nacional.
Y entre las características más salientes que observan estos y sus
integrantes se cuentan la comunicación entre los miembros, normas y
comportamientos que el tiempo y el uso convertirán en costumbres,
intereses y valores que se discutirán pudiendo aceptárselos o
rechazárselos y cada miembro desempeñará un rol específico. En este
último punto es preciso detenerse, porque no todos los integrantes
tendrán la misma importancia, ya que comúnmente en estas
organizaciones están los llamados líderes formales o informales que
serán un poco los que guiarán el camino y cometido del grupo.
A partir de la comunicación es posible la creación de los grupos en la
sociedad. Podríamos decir que la comunicación es un proceso inherente,
imprescindible para la asociación entre personas. ¿Cómo harían éstas si
no para llegar a acuerdos, establecer objetivos o fines, y desarrollar
actividades en pos de una causa?
En tanto, cuando la pertenencia a un grupo está básicamente
determinada por los ingresos económicos, a ese grupo se lo
denomina clase social. En este sentido, la denominación de “grupos” es
un factor de estudio, puesto que se divide a las personas según
variables previamente determinadas para facilitar su reconocimiento, su
estudio, y en muchos casos, la aplicación de políticas públicas o
estrategias de mercado. Por ejemplo, si en una sociedad hay más
personas sin estudios primarios, las políticas públicas se orientarán a
reforzar el acceso a la educación en este nivel primordial de la
educación humana. En cuanto al mercado, la segmentación de “clientes”
le permite el desarrollo y publicidad de diferentes productos, de
acuerdo a las características de la población.
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2. Acerca del trabajo en grupos o equipos
Un equipo es una forma de organización particular del trabajo, donde se busca en
conjunto que aflore el talento colectivo y la energía de las personas. Esta forma de
organización es particularmente útil para alcanzar altos niveles de calidad en la gestión
de una institución o empresa. Los gerentes y políticos buscan una filosofía para la
administración apropiada y que respete las necesidades de sus empleados. En este
sentido, el trabajo en equipo puede ser una valiosa ayuda, al generar situaciones que
facilitan la aplicación de dinámicas que defienden la exploración y el autodesarrollo
mediante la propia experiencia.
En las organizaciones, el trabajo en equipo no produce sólo mejoras individuales y
organizacionales, sino que interviene también en el perfeccionamiento de los servicios,
tanto cuantitativa como cualitativamente. Además, se facilita una mejor gestión de la
información y del conocimiento. Es evidente que el conocimiento de la dinámica de los
grupos y equipos de trabajo, especialmente de su comportamiento, tiene una gran
importancia para los dirigentes y empresarios. Estudiar los grupos y equipos que
coexisten en cualquier organización para saber cómo organizarlos, utilizarlos y
multiplicar sus resultados, es una estrategia consistente de desarrollo organizacional.2
El trabajo en equipo es parte de la nueva conciencia de las organizaciones modernas.
Es un hecho que cuando todos comparten las metas de la organización, los resultados
son altamente satisfactorios. La conducta y los valores grupales intervienen
directamente en el cumplimiento de su misión, visión y objetivos estratégicos.
¿Grupo o equipo?
Existen múltiples definiciones relacionadas con los grupos y equipos de trabajo. En la
literatura consultada, se destaca que, con frecuencia, estos términos se emplean de
manera análoga e indistintamente.
Entre las definiciones existentes sobre qué es un equipo, pueden citarse:
"Es una forma específica de grupo de trabajo que se organiza y dirige de manera
diferente a la empleada para otros tipos de grupos formales pero no reales. Es un
conjunto de individuos que coordinan sus esfuerzos, aportan ideas y conocimientos,
transfirieren habilidades y toman decisiones de pleno consenso. Su variedad es muy
amplia: abarca desde la ayuda mutua de dos personas, un círculo de calidad hasta un
comité de alta dirección".3
"Es un grupo energizado de personas que se han comprometido para lograr objetivos
comunes, que trabajan y gozan con ello, y que producen resultados de alta calidad".4
"Es un conjunto de personas que poseen destrezas y conocimientos específicos, que se
comprometen y colocan sus competencias en función del cumplimiento de una meta
común".5
Ahora bien, qué se entiende por un grupo de trabajo:
"Es un conjunto de dos o más personas que interactúan con interdependencia para
alcanzar objetivos comunes".3
"Pueden formarse, a partir de la estructura de la organización, para lograr un objetivo
en particular o por deseos personales de satisfacer determinadas necesidades".2
"Conjunto de personas que interactúan, son conscientes unas de las otras y se
perciben como un grupo.5
"Un grupo se define como dos o más individuos, interactuantes e interdependientes,
unidos para alcanzar determinados objetivos específicos. Los grupos pueden ser
formales o informales. Los primeros están definidos por la estructura organizacional y
tiene determinadas funciones de trabajo designadas. En ellos, el comportamiento está
establecido por las metas organizacionales y dirigido hacia su cumplimiento. Los
miembros que constituyen la tripulación de vuelo de un avión son un ejemplo de un
grupo formal. Por el contrario, los grupos informales son alianzas que no estructuradas
desde el punto de vista formal ni las determinan las organizaciones. Dichos grupos son
formaciones naturales creadas en el ambiente de trabajo, que surgen como respuesta
a la necesidad de contacto social. Tres empleados de diferentes departamentos, que
tienen la costumbre de almorzar juntos, son ejemplo de un grupo informal".1
Un equipo de trabajo es un grupo humano, pero no cualquier grupo. En ocasiones, los
individuos utilizan los grupos para lograr fines personales o para protegerse
mutuamente. Cuando se encuentra un colectivo humano que combina una alta moral,
efectividad en las tareas y una clara relevancia para la organización, se está en
presencia de un equipo.
Muchos autores plantean que, para que una empresa u organización obtenga
resultados de trabajo satisfactorios, debe lograrse el esfuerzo integrado y coordinado
de más de una persona. Al respecto, se plantea que trabajar unidos significa "trabajo
en grupo" pero cuando se trabaja por separado, pero en función de un mismo objetivo,
se hace "trabajo de grupo".6
Tanto los grupos como los equipos de trabajo, presentan características propias:
Grupo de trabajo Equipo de trabajo
Liderazgo fuerte e
Liderazgo compartido.
individualizado.
Responsabilidad individual y
Responsabilidad individual
colectiva.
La formación de un grupo La formación de un equipo de
de trabajo ocurre a partir de trabajo es un proceso de
su creación o instalación desarrollo.
Dentro del marco del objetivo
Enmarca su acción dentro
global de la organización, se
del objetivo global de la
autoasignan propósitos y metas
organización.
específicas.
Sus resultados se toman y
Sus resultados son vistos
evalúan como producto de un
como suma del esfuerzo
esfuerzo conjunto de sus
individual.
miembros.
El trabajo colectivo se
El trabajo colectivo se observa
considera como algo
como una oportunidad y se
inevitable o, incluso, un mal
disfruta.
necesario.
Los conflictos se resuelven por
Los conflictos se resuelven
medio de confrontación
por imposición o evasión.
productiva.
Se centra en la tarea y en el
Se encuentra centrado
soporte socio - emocional de sus
principalmente en la tarea.
miembros.
No reconoce diferencias de
· Se reconocen e incorporan las
valores, juicios e
diferencias como una adquisición o
incompetencias entre sus
capital del equipo.
miembros.
Cuando se forma un equipo, "intervienen fuerzas psicológicas que van desde la
confraternización hasta la lucha abierta entre motivaciones, intereses, actitudes,
conductas e ideas de las distintas personalidades que lo componen".7 Dichas
confrontaciones deben promover el cambio y soluciones adecuadas, justamente porque
cada uno aporta y ejerce la función que más se adecua a su personalidad, habilidades
y conocimientos.
Al momento de formarse, las funciones de los distintos miembros de un equipo suelen
ser confusas. Los individuos se limitan a actuar como observadores mientras averiguan
qué se espera de ellos. En la medida que avanza el trabajo en equipo se identifican las
funciones de cada uno. Estas dependen de sus características personales, su capacidad
de trabajo, sus conocimientos previos, así como de la forma en que interactúan sus
miembros.
Papeles de los miembros de un equipo
"Shakespeare dijo: "El mundo es un escenario, los hombres y mujeres son
simplemente actores." Si se utiliza la misma metáfora, puede decirse que los
miembros de un equipo de trabajo son actores, cada uno se desempeña un papel
particular. Muchos autores denominan indistintamente papel, perfil o rol a la forma en
que actúan los integrantes de un equipo. En todos los casos, se refieren a un conjunto
de patrones esperados de comportamiento, propios de alguien que ocupa una posición
determinada en una unidad social. La comprensión del comportamiento de cada
miembro de un equipo se simplifica de forma impresionante si cada uno escoge un
papel y lo actúa con regularidad y consistencia".1 (anexo 1)
Los individuos que desempeñan un papel de forma positiva: apoyan y animan,
armonizan y median, defienden, estimulan e incentivan. Entre las actuaciones
negativas, las más comunes son la inhibición y la obstrucción. También son frecuentes
la burla, la prepotencia y el egoísmo.
En determinadas ocasiones, se requiere que las personas dentro de las organizaciones
actúen en diversos papeles, tanto dentro de los puestos de trabajo como fuera de
ellos.
Uno de los aspectos principales en la comprensión del comportamiento de un individuo
es la identificación del papel que desempeña. Para ello existen diferentes técnicas.
Existen muy pocas personas que presentan sólo las características de un determinado
papel. Es mucho más probable que los miembros de un equipo obtengan puntuaciones
más altas en aquellos papeles que se ajustan mejor a su personalidad, pero siempre
existen papeles secundarios. Cualquier combinación es posible y válida para un
individuo.
La literatura especializada propone múltiples clasificaciones para las funciones que
realizan los miembros de un equipo en dependencia de sus características personales,
intelectuales, sociales y psicológicas (anexo 1.1, 1.2). En el presente trabajo, se
abordan dos como referencia por considerar: la primera como suficientemente explícita
y con un alto nivel de detalle y la segunda, más generalizadora. Esta última propone
aunar los diferentes papeles, especialmente si los equipos de trabajo son pequeños.
Existen numerosas herramientas para determinar los papeles que desempeñan los
miembros de un equipo. Una de ellas es el test propuesto por PSYCSA, que exhibe un
alto nivel de generalización y es de fácil aplicación (anexo 2). En él, se establecen
cuatro papeles principales y generales en relación con los papeles que tienen los
miembros de un equipo: líder, hacedor, pensador y conciliador. Como puede
observarse, es más generalizadora, reúne en un papel muchas de las características de
sus miembros. Se aconseja para equipos pequeños.
Otra propuesta, también del grupo PSYCSA,8 con amplio prestigio en esta rama,
presenta un cuestionario con un mayor nivel de generalización y que se aconseja
emplear cuando los equipos son grandes (anexo 3). Si se analiza este test con
frecuencia, se observa que un "coordinador" puede tener un papel secundario
"resolutivo"; un impulsor, "finalizador" y un "creativo" comportarse como un
"especialista"; pero sería prácticamente imposible lograr que un "cohesionador" sea un
"impulsor", porque sus características difieren mucho, aunque no es totalmente
imposible que esto pudiera ocurrir. A esta conclusión, se llega al comparar los
porcentajes finales que indican cuál es el papel secundario y cuales otros papeles
puede desempeñar en orden.
Se recomienda que cada cierto tiempo se aplique el cuestionario porque, es oportuno
aclarar que las personas cambian su comportamiento en relación con la situación que
viven. Esto permite adecuarse a determinados contextos de trabajo, estudio e
investigación. En los grupos pequeños, sus miembros interpretan generalmente
diferentes papeles, así trabajan con cierta comodidad. No obstante, debe considerarse
que existen papeles que se relacionan y otros que son incompatibles.
Una premisa necesaria para el desarrollo del equipo es el conocimiento de las personas
que lo conforman. Ello posibilita un desarrollo más equilibrado y eficaz; no sólo desde
el punto de vista de su preparación y grado de conocimiento, sino, además, por su
contribución al equipo. En este sentido, se recomienda la utilización de ciertas
herramientas, que incluyen con frecuencia test psicométricos,7 para descubrir las
características más sobresalientes de sus miembros y determinar entonces cual será su
papel en el equipo. El papel más fuerte es el que debe priorizarse a la hora de designar
y completar los puestos en un grupo de trabajo.
Luego de someterse el equipo de trabajo a un estudio de las características personales,
intelectuales y socio -psicológicas de sus miembros, es posible determinar si un
individuo puede desempeñar un papel específico o varios a la vez dentro del equipo.
Su actitud diaria ante cada nueva situación permitirá una mejor definición.
Un momento clave para una mejor definición es la respuesta inmediata que cada
miembro de manera individual ofrece a una situación o interrogante nueva.
Consideraciones finales
Para formar un equipo es necesario considerar no sólo las capacidades intelectuales de
sus posibles miembros sino también sus características socio-psicológicas y de
personalidad. En este sentido, desde la etapa de selección y formación se intenta
reunir un grupo de individuos capaz de realizar sus funciones y cumplir los objetivos
para los cuales se creará el equipo de trabajo. Ciertos equipos se forman para realizar
tareas concretas, otros para asesorar y otros para gestionar.
La clave para lograr que un equipo funcione adecuadamente radica, en primer lugar,
en su constitución. En ocasiones, es necesario valorar si, en relación con las
características de los posibles miembros, la mejor opción es que los empleados
trabajen en forma de grupo o si se deben integrar en un equipo. Bajo determinadas
condiciones, el trabajo fluye mejor y se alcanzan los resultados deseados, con sólo unir
los esfuerzos de ciertos individuos, porque, si bien el trabajo en equipo produce
grandes beneficios, también se asumen mayores riesgos.
Una participación disfuncional en el equipo indica que algo marcha mal. Es entonces
necesario un diagnóstico más profundo de la organización y de sus conflictos. Algunos
ejemplos de participación disfuncional son: la agresión, bajo formas directas como la
ironía, el desprecio, la hostilidad y la indiferencia; el bloqueo desde actitudes
negativas, la resistencia, la negación continua, el desacuerdo constante, la oposición a
la lógica, la falta de cooperación, la obstrucción para impedir la feliz culminación del
trabajo y el desvío de la atención hacia temas menos significativos; la deserción, no
estar presente física ni psicológicamente, aislarse y ausentarse sin razones. Además,
pueden observarse otras actitudes negativas y disfuncionales como: la división, el
exceso de llamado de atención, la necesidad imperiosa de atraer simpatía y de exhibir
los éxitos.
Se puede plantear que existen los elementos necesarios para pasar de la etapa de
grupo de trabajo a trabajo en equipo, cuando se comparten las responsabilidades
individuales y colectivas, los resultados se observan y evalúan como el producto del
esfuerzo colectivo de todos, los conflictos se resuelven por medio de la confrontación
productiva, se reconocen las diferencias y se buscan soluciones.
En este sentido, es importante la función que realizan los líderes. Ellos trabajan para
que exista acuerdo sobre los objetivos y que estos sean claros, así como que todos se
sientan comprometidos e implicados con las tareas. Para lograr un buen liderazgo, es
necesario una combinación de actitudes cuantificables y cualificables, que le faciliten al
líder establecer estrategias adecuadas para el logro de la misión. Debe poseer una
visión de futuro que facilite el desarrollo acelerado y la continuidad de la organización.
En las organizaciones, los equipos se consideran como subsistemas en contacto
continuo con otros subsistemas.8 Esto se debe, entre otras posibles razones, al papel
que desempeñan los conciliadores para la solución de los conflictos a nivel individual,
grupal y de la organización.
Finalmente, debe señalarse que en la literatura consultada existen diferentes criterios
sobre los conceptos de trabajo en grupo y trabajo en equipo. Algunos autores utilizan
como sinónimos dichos conceptos y otros exponen diferencias entre ellos.
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5.3. Condiciones necesarias para la
formación de un grupo
grupos desarrollo
El factor que diferencia un grupo social de un mero agregado de individuos es la relación
de interdependencia que se establece entre los miembros. Esta interdependencia percibida
por los miembros es la condición necesaria para la formación de un grupo.
En los 70 surge una postura que se opone a este planteamiento: la Teoría de la identidad
social de Tajfel y Turner. Emplearon el paradigma de grupo mínimo y pusieron de
manifiesto que la simple designación externa de los sujetos a un grupo apelando a una
supuesta característica común hacía que se comportaran como miembros de ese grupo.
Concluyeron que la interdependencia percibida no es una condición necesaria para la
formación de un grupo. Basta con que se produzca una categorización, es decir, que se
agrupe a una serie de individuos dentro de una categoría en función de su semejanza en
algún aspecto para que ellos se perciban a sí mismos como miembros de esa categoría y esa
percepción transforme su comportamiento de individual a colectivo.
Relacionada con esta controversia está la distinción entre grupos y categorías sociales.
Una cosa serían los grupos considerados como sistemas sociales, caracterizados por la
interdependencia percibida entre sus miembros, y otra las categorías sociales o conjuntos de
individuos que comparten algún atributo común; éstas no podrían considerarse propiamente
grupos a menos que esa semejanza lleve aparejada una percepción por parte de los
individuos de que también comparten un mismo destino.
Los defensores de la categorización aclaran que el concepto de categoría social implica
mucho más que un mero conjunto de individuos semejantes a los ojos de un observador
externo. Supone una implicación emocional compartida por los miembros ya que se
perciben y definen a sí mismos como pertenecientes a una misma categoría. Por otra parte,
consideran fundamental distinguir entre procesos interpersonales y procesos grupales:
reducir la formación del grupo y lo que ocurre dentro de él a procesos interpersonales como
la interdependencia es caer en el individualismo.
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