El Impacto de Isaías en la Fe y el Servicio
El Impacto de Isaías en la Fe y el Servicio
pasajes que le parezcan familiares. Eso se debe a que, de todos los profetas del Antiguo
Testamento, Isaías es el que se cita más a menudo en otros libros de Escrituras, e
incluso el que el Salvador más citaba. Las palabras de Isaías también aparecen con
frecuencia en los himnos y en otra música sagrada. ¿Por qué se cita a Isaías con tanta
frecuencia?
Sin duda, en parte se debe a que Isaías tenía el don de expresar la palabra de Dios en un
lenguaje vívido y memorable; no obstante, hay más razones. Isaías ha inspirado a los
profetas durante muchas generaciones, pues las verdades que enseñó trascendieron a la
suya (es decir a la generación de israelitas que vivió entre el año 740 y el 701 a. C.). Su
función fue ayudarnos a ver la gran obra de redención de Dios, que es mucho mayor que
una nación o un período de tiempo. Nefi aprendió de Isaías que él y su pueblo, aunque
estaban separados del resto de Israel, aún eran parte del pueblo del convenio de Dios.
En Isaías, los escritores del Nuevo Testamento hallaron profecías sobre el Mesías que se
estaban cumpliendo ante sus ojos. También en Isaías, José Smith encontró inspiración
para la obra de los últimos días de recoger a Israel y edificar Sion. ¿Qué hallará al leer
Isaías?
Pregunte a los alumnos qué preocupaciones o inquietudes tendrían si se les llamara a una
misión entre un pueblo inicuo.
Isaías 6:1–4
Antiguo Testamento
1 El año en que murió el rey Uzías, vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y
exaltado, y las faldas de su manto llenaban el templo.
2 Encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, y
con dos cubrían sus pies y con dos volaban.
3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: ¡Santo, santo, santo es Jehová de los ejércitos!
¡Toda la tierra está llena de su gloria!
4 Y los umbrales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa
se llenó de humo.
Si lo desea, explique que los serafines son seres angelicales que ministran en la corte de
Dios. Las alas de los serafines son un símbolo de su poder para moverse o para obrar
(véase D. y C. 77:4).
Isaías 6:5
Antiguo Testamento
5 Entonces dije: ¡Ay de mí que muerto soy!, porque siendo hombre inmundo de labios y
habitando en medio de un pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey,
a Jehová de los ejércitos.
¿Cómo se sintió Isaías en la presencia del Señor? ¿Por qué? (Si lo desea, hágales
notar a los alumnos la explicación que aparece en la nota a al pie de página de
Isaías 6:5, para ayudarlos a comprender cómo se sintió Isaías).
Pida a los alumnos que piensen en ocasiones en las que sintieron que estaban en un
lugar muy sagrado o en la presencia de alguien muy santo.
Isaías 6:6–7
Antiguo Testamento
7 Y tocó con él sobre mi boca y dijo: He aquí que esto ha tocado tus labios, y tu
iniquidad es quitada y borrado tu pecado.
Explique que el carbón que se tomó del altar constituía un símbolo de purificación
¿qué dijo el serafín que había ocurrido con los pecados de Isaías? (Le habían sido
borrados o eliminados).
¿Qué sentimientos podrías tener si un mensajero del Señor te declarara limpio de tus
pecados? ¿Por qué tendrías esos sentimientos?
Isaías 6:8
Antiguo Testamento
8 Después oí la voz del Señor, diciendo: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?
Entonces dije: Heme aquí, envíame a mí.
Explique que cuando somos limpiados de nuestros pecados, tenemos un mayor deseo de
servir al Señor y de ayudar a los demás a que también se acerquen a Él y sean
limpiados.
Explique que Isaías 6:9–10 describe el pueblo al que Isaías fue llamado a predicar. Pida
a un alumno que lea en voz alta Isaías 6:9–10. y pida a la clase que siga la lectura en
silencio para saber lo que el Señor dijo en cuanto a cómo respondería el pueblo al
mensaje de Isaías.
Isaías profetizó sobre las consecuencias, incluso las aflicciones y los juicios, que sufrirían Judá y
Jerusalén debido a su corrupción. También profetizó que Jerusalén sería restaurada después
de haber sido limpiada, y predijo los eventos que ocurrirían en los últimos días.
Si quisieran obtener manzanas, ¿qué semilla deberían plantar y nutrir? ¿Por qué no esperarían
que una semilla de naranja produjera manzanas?
cómo esta simple lección práctica se relaciona con las decisiones que ellos toman y las
consecuencias que siguen a éstas.
Isaías 3:8–9
Antiguo Testamento
8 Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; pues la lengua de ellos y sus obras han
sido contra Jehová, al rebelarse ante los ojos de su gloria.
¿De qué manera se relacionan esos principios con las semillas y los frutos que
éstas producen?
Para ayudar a los alumnos a comprender esos principios, lea la siguiente situación
hipotética en voz alta:
Un joven desea sentirse confiado, feliz y digno de asistir al templo con su barrio en la
mañana del sábado. El viernes por la noche se siente tentado a ver pornografía.
¿Qué fruto se obtendrá al plantar la semilla del pecado por ver pornografía?
¿Qué “semilla” debe plantar ese joven para obtener el “fruto” que desea?
¿Cómo el recordar las consecuencias de la rectitud y del pecado puede
ayudarnos cuando tomamos decisiones?
Una de las cosas que el Señor pide que hagan los profetas es que adviertan en cuanto a
las consecuencias del pecado. En el caso de los profetas del Antiguo Testamento,
aquello con frecuencia significaba que tenían que decirles a los poderosos gobernantes
de grandes reinos que debían arrepentirse o serían destruidos. Era una labor peligrosa,
pero Isaías fue valiente, y sus amonestaciones a los reinos de su época —entre ellos
Israel, Judá y las naciones circundantes— fueron valerosas (véase Isaías 13–23).
Sin embargo, Isaías también ofrecía un mensaje de esperanza; aunque a aquellos reinos
con el tiempo les sobrevinieron las destrucciones profetizadas, Isaías previó
oportunidades de restauración y renovación; Jehová invitaría a Su pueblo a regresar a
Él. Él haría que “el lugar reseco se conv[irtiera] en ciénaga y el sequedal en manantiales
de aguas” (Isaías 35:7). Realizaría “una obra maravillosa y un prodigio” (Isaías 29:14)
al restaurar a Israel las bendiciones que les había prometido. Ni Isaías ni ninguna otra
persona de aquel entonces vivieron para ver dicha obra maravillosa, pero nosotros
vemos su supremo cumplimiento hoy en día. De hecho, ¡somos parte de ella!
algunas de las metáforas que Isaías empleó a fin de explicar las consecuencias de
alejarse del Señor y rechazar a Sus profetas. Invite a los miembros de la clase a que
compartan lo que han aprendido.
QUE ES LA APOSTACIA?
Isaías 29:7–10
Antiguo Testamento
7 Y será como sueño de visión nocturna la multitud de todas las naciones que pelean
contra Ariel, y todos los que pelean contra ella y sus fortalezas, y los que la ponen en
aprietos.
8 Y será como el que tiene hambre y sueña, y he aquí que come, pero cuando despierta,
su alma está vacía; o como el que tiene sed y sueña, y he aquí que bebe, pero cuando
despierta, se halla cansado y su alma sedienta; así será la multitud de todas las naciones
que peleen contra el monte Sion.
10 Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de profundo sueño, y cerró vuestros
ojos; cubrió a los profetas, y a vuestros gobernantes y a los videntes.
“Las palabras del Señor se encuentran en las Escrituras, y en las enseñanzas de los
apóstoles y profetas. Ellas nos proporcionan consejo y dirección que, si se siguen, harán
las veces de un chaleco salvavidas espiritual y nos ayudarán a saber cómo sujetarnos
con ambas manos […].
Isaías 29:14
Antiguo Testamento
14 por tanto, he aquí que nuevamente haré una obra maravillosa entre este pueblo, una
obra maravillosa y un prodigio; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se
desvanecerá la prudencia de sus prudentes.
¿Qué dijo el Señor que Él haría para superar los efectos de la Apostasía?
¿Cuál es la obra maravillosa y el prodigio de que Isaías profetizó?
Isaías 29:15–17
Antiguo Testamento
15 ¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo en las profundidades sus
designios, y sus obras están en las tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos
conoce?!
16 Vuestra obra de trastornar las cosas de arriba abajo ciertamente será
considerada como barro de alfarero. ¿Acaso la obra dirá de su hacedor: No me
hizo? ¿O dirá la vasija de aquel que la ha formado: No entiende?
17 ¿No será de aquí a muy poco tiempo que el Líbano se convertirá en un campo
fértil, y el campo fértil será considerado un bosque?
explique que Isaías profetizó que el Libro de Mormón saldría a la luz en un tiempo en que la
gente procuraría esconder sus obras de Dios y no reconocería la mano de Dios en sus vidas.
Isaías 29:18–19
Antiguo Testamento
18 Y en aquel día los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán
en medio de la oscuridad y de las tinieblas.
19 Entonces los humildes crecerán en alegría en Jehová, y los pobres entre los hombres
se regocijarán en el Santo de Israel.
¿Qué enseña el simbolismo de Isaías en esos versículos sobre cómo puede ayudarnos el Libro
de Mormón? (Escriba las respuestas de los alumnos en la pizarra para completar el principio).
Isaías 29:22–24
Antiguo Testamento
22 Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora
avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido,
23 porque cuando vea a sus hijos, obra de mis manos, en medio de sí, ellos santificarán
mi nombre, y santificarán al Santo de Jacob y temerán al Dios de Israel.
Señale la frase “temerán al Dios de Israel” en el versículo 23, y explique que significa
tener asombro y respeto reverentes por Dios y Sus convenios. Pida a los alumnos que
mediten el principio sobre el Libro de Mormón que figura en la pizarra.
¿Cuál de esas promesas les inspiraría a leer el Libro de Mormón? ¿Por qué?