LA LENGUA ESCRITA: LA CALIGRAFÍA
1. PRIMERO, LEEMOS; LUEGO, ESCRIBIMOS
La escritura es psicológicamente posterior a la lectura, aunque lo ideal sería que ambos
procesos se dieran simultáneamente. En general, no hay que esperar que la fase de
dominio de ambos procesos ocurra a la vez.
Los tres momentos básicos en el aprendizaje de la escritura serán:
I. La copia caligráfica sobre modelos: el niño escribe lo que ve sin necesidad de
entenderlo.
II. El dictado: el niño escribe lo que oye puesto que ya va siendo capaz de decidir cómo
se escribe.
III. La redacción: el niño escribe lo que piensa, sin necesidad de oralizarlo. Búsqueda del
estilo propio y de la caligrafía personal.
2. LA EDAD IDEAL
El momento no solo viene determinado por la inteligencia del niño, sino por su madurez.
El niño puede estar maduro psíquicamente para escribir a los cuatro o cinco años, pero
su madurez fisiológica se daría más tarde. Las funciones motrices que intervienen en la
escritura tienen un proceso madurativo lento, y el desarrollo de la lateralidad corporal
alcanza un nivel suficiente entre los 6 y 7 años.
La madurez psíquica consiste en la capacidad para la imitación de trazos. Para imitar es
necesario que el niño sea capaz de formarse una imagen mental de la letra que va a
escribir. Al principio necesita tantos impulsos de voluntad como letras o incluso rasgos
de cada una tiene que escribir. Cuando madure ya podrá escribir una palabra de un solo
impulso.
La madurez fisiológica consiste en el dominio de la motricidad fina necesaria, que se
consigue necesariamente mediante un entrenamiento que habría que empezar antes
de esos siete o diez años.
Retrasando una madurez y adelantando otra, se puede concluir que al edad ideal para
iniciar el entrenamiento en escritura sería la de 6 años.
3. ELECCIÓN DEL TIPO DE LETRA: SCRIPT O CURSIVA
La elección del tipo de letra a enseñar es un tema de permanente controversia: si le
vamos a presentar un modelo de letra no ligada o un modelo de letra cursiva ligada.
Actualmente no se busca que el niño adopte un modelo caligráfico, sólo se trata de que
la letra sea legible.
3.1. LA LETRA SCRIPT
Es la semejante a la letra minúscula de imprenta, y presenta varias ventajas:
- Es más fácil de trazar y reconocer
- Facilita el desarrollo de la consciencia fonémica
- Se parece a la de imprenta, con lo que se facilita la conexión lectura-escritura
Pueden usarse las mayúsculas y las minúsculas de imprenta.
Ya que al principio el niño se esfuerza en imitar el modelo, el tipo de letra ha de ser
neutra, sin estilo, fácil de copiar.
Es importante insistir en que imiten bien el modelo. La dificultad que plantea la letra
script es la falta de unión entre las letras, que no se trazan enlazadas. Ello hace más
difícil ver la palabra como un todo.
Cuando se intenta enseñar a los niños a enlazar las letras, es preciso una nueva
enseñanza recíproca.
3.2. EL PROBLEMA DE LOS ENLACES
El enlace no es un signo gráfico necesario: se supone que permite mayor velocidad en la
escritura, pero a veces la frena. Es posible y conveniente enseñar la figura de las letras
con el enlace que mejor puede servir. El momento de guiar al alumno para que adopte
los tipos de enlace que le van mejor a su escritura personal sería entre los doce y
quince años, cuando empieza a desarrollar su escritura personal.
3.3. LA LETRA CURSIVA
La defienden porque:
- Se escribe con más rapidez
- La palabra se percibe como una unidad
- Se promueve un estilo propio y personal, y no es fácil que se produzcan confusiones
perceptivas porque las letras se diferencian claramente entre sí
- Puede considerarse que es más estética que la script
Es cierto que los rasgos de las letras que son complejos hacen difícil el aprendizaje y
dominio de su trazado. Los cambios de dirección exigen mucha práctica.
4. ETAPAS EN LA ESCRITURA
Desde el principio hay que despertar el interés por escribir.
4.1. EJERCICIOS PREPARATORIOS
Se pueden empezar a los 4 años. La escritura debe ser considerada como un dibujo. Los
ejercicios serán muy breves.
• Para la musculatura: para desarrollar brazo, antebrazo, muñeca, dedos… con acciones
de mímica o de juego.
• Para el desarrollo de los sentidos: hacer que capte semejanzas y diferencias de peso,
dimensiones… que haga comparaciones, clasificaciones…
• Para la orientación en el espacio: el niño ha de asimilar los términos izquierda,
derecha, arriba, abajo…
• Para la habilidad manual: las actividades manuales, como recortar, pegar… son muy
convenientes para preparar la escritura.
• El dibujo: práctica del dibujo libre, hasta que el niño se acostumbre a trazar sin
apretar.
4.2. LOS COMIENZOS DE LA ESCRITURA
Se empieza a los 6 años, copiando letras y palabras. Tienen que comprender que las
letras son una combinación de formas rectas y curvas, pero no hay que demorarse
mucho haciéndoles escribir letras aisladas.
Punto de partida para la copia con este tipo de palabras:
- Nombres de los alumnos
- Nombre de los objetos de la clase
- Órdenes y consejos diarios de la clase
- Pequeños ejercicios en los cuales el dibujo va unido a la escritura
- Nombres diversos de cosas conocidas
- Anotaciones de acontecimientos diarios en un pequeño diario común
Los dedos de los niños no tienen la precisión de los adultos: son una especie de cilindro
de caucho sin articulaciones precisas.
4.3. PASO A LA ESCRITURA INCLINADA
Hacia los diez años algunos niños ya tienden a inclinar la escritura, lo que aumenta la
velocidad de ésta. Este paso es conveniente impulsarlo.
Coloca el cuaderno inclinado en relación con la mesa, de manera que, haciendo fuerza su
antebrazo sobre el codo, su mano sigue aproximadamente la dirección del cuaderno.
Así, en lugar de que el brazo se desplace de izquierda a derecha, lo que retarda mucho
los trazados, el antebrazo realiza un movimiento continuo y fácil pivotando sobre el
codo.
Hacia los 12 años aparece la escritura personal.
5. CUESTIONES METODOLÓGICAS
5.1. POSICIÓN DEL CUERPO Y DE LA MANO
Si utilizamos la escritura vertical, el cuerpo y el papel han de estar rectos. Los codos
sobre la mesa y sin inclinar la cabeza. El antebrazo descansa enteramente plano sobre
la mesa. La cabeza debe mantenerse a 30cm del papel. Si el asiento es demasiado alto,
las piernas cuelgan, lo cual es malo, y si es demasiado bajo provoca distensión de la
espalda.
El lápiz se toma con una inclinación de 45 grados, por el extremo del pulgar, del índice y
del corazón. El antebrazo sólo se mueve para pasar de una palabra a otra, deslizando el
meñique sobre el papel. El maestro ha de cuidar de impedir que los niños adopten
malas posturas.
5.2. DIFERENCIAS ENTRE LA ESCRITURA CON LAS MANOS IZQUIERDA O
DERECHA
• La mano derecha se aleja del centro del cuerpo al escribir (abducción). La mano
izquierda avanza hacia el centro del cuerpo (aducción) de forma más laboriosa.
• La mano derecha progresa por delante de lo escrito. La izquierda avanza por detrás, lo
que puede dificultar la visión del renglón y facilitar el emborronamiento.
• La mano derecha tira del lápiz y la izquierda lo empuja, rompiendo o clavando a veces
la mina en el papel.
• El niño zurdo debe aprender a realizar con su mano izquierda unos movimientos que
se le enseñan muy a menudo en el aula con la mano derecha.
5.3. RITMO DE TRABAJO
Las sesiones de escritura han de ser cortas, no más de quince minutos. Hay que escribir
lentamente, no forzar nunca la velocidad, porque eso deforma la letra y da lugar a
omisiones y faltas. No hay ninguna necesidad de que los niños escriban de prisa, sino de
que escriban bien.
5.4. ELECCIÓN DEL MATERIAL
Antiguamente se escribía con plumas de ave, poco resistentes, y que obligaban a
escribir muy ligeramente sin apoyarlas: era la escritura por tracción.
En el siglo XIX se inventó la pluma metálica y se impulsó la escritura por presión. Este
tipo de escritura dificultó mucho el aprendizaje de los niños.
Posteriormente, ya se impulsó el bolígrafo de bola, lo que permitió volver a la escritura
por tracción, que permite una posición más relajada y natural de la mano.
En un principio el niño tiende a escribir a presión. En la etapa de preparación deben
eliminarse todos los instrumentos que exijan mucha presión para marcar; de no
hacerlo, la mano se agarrota.
Con el ejercicio, los movimientos adquieren suavidad y se enlazan, y la conciencia se va
desentendiendo de la parte mecánica de la escritura. En la etapa infantil se puede
empezar también a utilizar un pincel espeso, con el que puede colorear figuras y más
tarde trazar líneas. El lápiz será blando. Trataremos de que el niño pase lo antes posible
al bolígrafo.
El papel será sin rayar al principio. Poco a poco se irá introduciendo el papel con
diferentes tipos de rayado. Los niños nunca deben escribir en la pizarra, ya que les
deforma la letra.
6. RECOMENDACIONES DE LA UNESCO
Recomendación relativa a la enseñanza de la escritura:
• El mejoramiento de la enseñanza de la escritura debe constituir una de las
preocupaciones de las autoridades escolares y de los educadores.
• Una iniciación concreta, sensorial y motriz, que dé al niño múltiples posibilidades
creadoras, debería preceder, durante un periodo suficientemente largo, a la adquisición
de los caracteres y de la técnica de la escritura propiamente dicha.
• Caracteres de formas simplificadas adaptadas a los modos de percepción del niño,
deberían servir de punto de partida a una escritura clara y armoniosa.
• Conviene al principio utilizar instrumentos que favorezcan la soltura de la mano.
• Una vez adquiridos los elementos de la escritura, es necesario dar a cada uno la
posibilidad de desarrollar una escritura individual clara y rápida.
• Es importante dar, entre los 12 y 15 años, momento en que se produce una crisis de
escritura en los adolescentes, una enseñanza lo más individualizada posible.