Para el tubérculo, véase
Solanum tuberosum.
Para otros usos de este término, véase Papa (desambiguación).
No debe confundirse con papá.
Papa
Obispo de Roma
Romano pontífice
Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano
Escudo papal
Francisco
Desde el 13 de marzo de 2013
Ámbito Iglesia católica
Ciudad del Vaticano
Titular de Santa Sede y Diócesis de Roma
Sede Archibasílica de San Juan de Letrán
Residencia Palacio Apostólico
Tratamiento Su Santidad
Duración Vitalicio, salvo renuncia
Designado por Colegio Cardenalicio
Creación Siglo I
Primer titular Pedro
Sitio web [Link]
[editar datos en Wikidata]
Se conoce como papa (del griego πάππας papas, «sacerdote», «obispo» o «papá») 1
al obispo de Roma o romano pontífice (en latín: romanus pontifex), considerado por el
cristianismo católico sucesor del apóstol Pedro, vicario de Cristo, cabeza del Colegio
Episcopal y pastor de la Iglesia católica;2nota 1 quien además posee el título
de soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.56
El romano pontífice es elegido por el Colegio Cardenalicio reunido en un cónclave. El papa
actual es Francisco, de nombre secular Jorge Mario Bergoglio, cardenal argentino elegido
el 13 de marzo de 2013.
El papa es llamado también santo padre y posee otros títulos como sumo
pontífice (summus pontifex) o pontífice máximo (pontifex maximus) y siervo de los
siervos de Dios (servus servorum Dei). Anteriormente ostentaba el título de patriarca de
Occidente, por el cual llegó a ser conocido históricamente en Oriente. 7 A su vez, la Iglesia
ortodoxa de Constantinopla reconoce al papa como «el primer patriarca» y a Roma como
«la primera sede».8
En el ámbito internacional, el papa recibe el trato de jefe de Estado y el tratamiento
honorífico y protocolario de su santidad. Igualmente, es el representante por excelencia de
la Santa Sede, la cual tiene personalidad jurídica propia, canónica9 e internacional.
Asimismo, el pontífice posee inmunidad diplomática, es decir, no puede ser acusado en
tribunales, ya que más de 170 países lo reconocen como soberano del Vaticano. 10
Conforme a la tradición católica, el papado tiene su origen en Pedro, apóstol de Jesús, que
fue constituido como primer papa y a quien se le otorgó la dirección de la Iglesia y el
primado apostólico. Hasta el pontífice presente, la Iglesia católica enumera una lista de
266 papas en los dos milenios de historia de dicha institución. Cabe destacar que en otras
confesiones cristianas, tanto la primacía de Pedro como la sucesión papal y hasta el
papado mismo, no son considerados como verdaderos o se interpretan bajo sentidos
diferentes al sentir católico.
Como jefe supremo de la Iglesia tiene las facultades de cualquier obispo, y además
aquellas exclusivas e inherentes a la cátedra petrina, como la declaración universal de
santidad (canonización), nombramiento de cardenales y la potestad de declarar dogmas.
Esta última es una de la más controvertidas, ya que implica la llamada infalibilidad papal,
por la cual, conforme al dogma católico, el pontífice está exento de cometer errores en
materias de fe y moral, pero únicamente si habla ex cathedra.11
Índice
1Origen del término «papa»
2Historia del papado
o 2.1Origen
2.1.1Autoridad del obispo de Roma entre los Padres de la Iglesia
2.1.2Citas bíblicas sobre la instauración de Pedro
o 2.2Muerte de san Pedro
o 2.3Sucesión apostólica del obispado de Roma
3Títulos papales
4Lista de papas
5Jefatura de Estado de la Ciudad del Vaticano
o 5.1Línea temporal
6Elección papal
7Permanencia en el cargo
8Atributos papales
o 8.1Infalibilidad del papa
o 8.2Creación de cardenales
9Insignias papales
10El término «papa» en otras iglesias
o 10.1Otros usos
11Otros usos de término «papa»
12Véase también
13Nota
14Referencias
15Bibliografía
16Enlaces externos
Origen del término «papa»[editar]
El término proviene de la voz griega πάππας (papas),1 originalmente ‘padre’ o ‘papá’ (en
latín clásico, 'tutor').12 En el campo eclesiástico era usado antiguamente para referirse a los
obispos en Asia Menor y fue tomado como título por el obispo de Alejandría desde
mediados del siglo III. A partir del siglo XI en Occidente se usa de forma exclusiva para
referirse al obispo de Roma.12
Benedicto XVI (2005-2013), último papa que renunció al cargo
Popularmente se cree que PAPA (abreviado P. o PP.)1314 es un acrónimo del latín Petri
Apostoli Potestatem Accipiens: «recibiendo la potestad del apóstol Pedro». 15
Durante los primeros siglos de la historia del cristianismo, la expresión papa se usaba para
dirigirse o referirse a los obispos, en especial a los metropolitas u obispos de diócesis
mayores en extensión o importancia. Así, Cipriano de Cartago, por ejemplo, es llamado
papa (cf. Epist. 8, 23, 30 etc.). La primera vez que se tiene constancia del empleo de esta
expresión para el obispo de Roma es en una carta de Siricio (cf. Carta VI en PL 13, 1164),
a fines del siglo IV. Sin embargo, seguía utilizándose indistintamente para otros obispos.
Hay que esperar a Gregorio VII para un uso ya exclusivo del obispo de Roma. Así que el
título de papa no es exclusivo de la Iglesia de Roma, pues era empleado antiguamente por
los principales patriarcas, hasta que fue cayendo en desuso, conservándolo el patriarca de
Occidente (obispo de Roma), el de la Iglesia copta y el de la Iglesia ortodoxa de Alejandría.
También podemos ver el uso reverencial de la expresión latina papa para dirigirse a
los popes de la Iglesia ortodoxa rusa.
Historia del papado[editar]
Origen[editar]
Véase también: Simón Pedro
La visión de la Iglesia católica de los relatos evangélicos en torno al apóstol Simón
Pedro (conocido como san Pedro) resalta su preeminencia sobre los demás
apóstoles: Jesús le da un nombre especial, Cefas (roca en arameo) traducido al griego
como πέτρος (Pedro),16 el cual señalaría la futura misión del apóstol. Además, en los
listados de apóstoles los evangelistas siempre lo nombran en primer lugar (a pesar de no
haber sido el primero en recibir la llamada de Jesús), incluso utilizando el título de «el
primero».17 Con todo, el pasaje evangélico clave es Mateo 16, 13-20, donde Jesús más
adelante hace entrega a Pedro de las «llaves del Reino de los Cielos» y se refiere a él
como la piedra sobre la cual fundaría su Iglesia. Luego de la resurrección, Jesús
nuevamente le menciona su papel: «Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas». 18
«Apacentar» en términos bíblicos significa «gobernar». 19
Por ello, según la Iglesia católica, el Evangelio reflejaría la voluntad de Jesucristo de que
sus discípulos permanecieran unidos bajo la dirección de Pedro, tal y como sugiere el
pasaje bíblico sucedido en Cesarea de Filipo, ciudad edificada sobre una terraza a los pies
del monte Hermón:
Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra, Yo edificaré mi Iglesia y el poder del infierno no
prevalecerá contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y todo lo que atares sobre la
tierra, será también atado en los Cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra, será también
desatado en los Cielos.
Mateo, 16, 18-20
La interpretación de las llaves del Reino de los Cielos actual no se hizo hasta el papa
Gregorio VII[cita requerida]. La interpretación más común de los Padres de esta
metáfora[cita requerida] es la predicación de Pedro, el cual abrió el Reino de los Cielos a los
judíos20 y a los gentiles.21
En los Hechos de los Apóstoles se mostraría el papel de dirección que tiene Pedro: se
encarga de iniciar la dirección del que tomaría el lugar de Judas, 22 el primero en salir a
hablar después de la venida del Espíritu Santo, 23 el primero en hablar en el concilio de los
apóstoles.24 Todo ello es interpretado por la Iglesia católica como muestra del papel y
misión que Jesús dio a Pedro en relación con la Iglesia que él fundaría.
Por tales motivos Pedro es considerado dentro de la Iglesia católica como el primer papa.
Aunque en aquel tiempo no llevaba el título pero sí la misma función y autoridad. [cita requerida].
Autoridad del obispo de Roma entre los Padres de la Iglesia [editar]
Antes del Concilio de Nicea I, varios Padres de la Iglesia afirman la autoridad del obispo de
Roma sobre la Iglesia universal, entre ellos está la demostración de Clemente de
Roma del siglo I, como obispo de la Iglesia de Roma, envió a los corintios una carta
llamándolos al orden y a la obediencia. Esta obediencia es causa de la autoridad dada a
Pedro por Jesús en el Evangelio de Mateo 16,15-19.
¿Se le ocultó algo a Pedro, que fue llamado piedra de la Iglesia que iba a ser edificada, que obtuvo
las llaves del reino de los cielos y la potestad de desatar y atar en los cielos y en la tierra?, Pero si te
encuentras cerca de Italia, tienes Roma, de donde también para nosotros está pronta la autoridad.
Qué feliz es esta Iglesia a la que los Apóstoles dieron, con su sangre, toda la doctrina, donde Pedro
es Igualado a la pasión del Señor.
Tertuliano, De praescriptione haereticorum, XXII.2-4
Y Pedro, sobre la cual la Iglesia es construida, contra la cual las puertas del infierno no
prevalecerán, para manifestar la unidad estableció una cátedra, y con su autoridad dispuso que el
origen de esta unidad empezase por uno. Cierto que lo mismo eran los demás Apóstoles que Pedro,
adornados con la misma participación de honor y potestad, pero el principio dimana de la unidad. A
Pedro se le da el primado, para que se manifieste que es una la Iglesia de Cristo.
Cipriano de Cartago, De la Unidad de la Iglesia. 4.5.
Y el Señor también en el Evangelio, cuando los discípulos lo abandonaron mientras él hablaba,
tornándose hacia los doce, dijo «¿también vosotros os iréis?»; entonces Pedro le respondió: «Señor,
¿a quién iremos? Tú tienes la palabra de vida eterna; y creemos, y estamos seguros, de que eres el
Hijo del Dios viviente». Aquí habla Pedro, sobre quien la Iglesia había de ser edificada.
Cipriano de Cartago, Epístolas 68:8.
Y Pedro, sobre la cual la Iglesia es construida, contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán
Orígenes, Comentario sobre Juan . 5:3.
Citas bíblicas sobre la instauración de Pedro[editar]
Éstas son las principales citas bíblicas sobre las que se apoya el catolicismo para
determinar el papel de Pedro y el papado:
—Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy?
Respondiendo Simón Pedro, dijo:
—Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.
Entonces le respondió Jesús:
—Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre
que está en los cielos. Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el
poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo
que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado
en el cielo».
San Mateo 16,15-19
Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie
abrirá
Isaías 22,22
Y subió a una de las barcas, que era de Simón, y le rogó que se alejara un poco de la tierra; y,
sentándose, enseñaba desde la barca a las multitudes
San Lucas 5,3
Dijo también el Señor:
Simón, Simón, he aquí que Satanás ha solicitado poder para zarandearlos como a trigo; pero yo he
rogado por ti, para que tu fe no falle; y tú, cuando te hayas vuelto, fortalece a tus hermanos
San Lucas 22,31-32
Después de haber comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que
éstos?
Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.
Él le dijo: Apacienta mis corderos.
Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas ?
Pedro le respondió: Sí Señor, tú sabes que te amo.
Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás. ¿Me amas?
Pedro se entristeció de que le dijese por tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, Tú lo sabes
todo; Tú sabes que te amo.
Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas
San Juan 21,15-17
Muerte de san Pedro[editar]
Simón Pedro (detalle del cuadro Los cuatro apóstoles de Alberto Durero)
A partir del siglo XI[cita requerida] la Iglesia católica ha hecho énfasis en el origen de la sucesión
apostólica a partir de Roma. Debe tenerse en cuenta que en los inicios de esta tradición, el
peso del Imperio romano se había trasladado a Bizancio. Sin embargo, Roma era el
Patriarcado que tenía la primacía sobre los demás patriarcas, [cita requerida] pues
Constantinopla no fue elevada a Patriarcado hasta el siglo V[cita requerida], y aun así no gozó de
la autoridad espiritual que tenía Roma, principalmente con papas como san León Magno.
Luego de la caída del Imperio romano de Occidente, la figura del obispo de Roma se volvió
relevante también en lo político, siendo la única institución que sobrevivió a la Caída de
Roma.
Entre los argumentos de esta sucesión apostólica, están las excavaciones arqueológicas
realizadas en la segunda mitad del siglo XX bajo el altar mayor de la basílica de San Pedro.
Estas probaron que la tumba sobre la que se edificó el templo, que presenta una
inscripción que dice: «Petrus» (Pedro en latín), contiene restos del siglo I[cita requerida].
También pueden mencionarse otros testimonios escritos. La epístola de Clemente de
Roma (tercer sucesor de Pedro), dirigida hacia el año 98[cita requerida] a los fieles de Corinto,
menciona el martirio de Pedro en Roma así como el de Pablo. 25 El hecho de que se dirija
con autoridad a una Iglesia lejana, como lo era una griega, sugiere que los cristianos
reconocían la autoridad del sucesor de Pedro.
Veinte años más tarde (hacia 117), el obispo Ignacio de Antioquía (Iglesia que también
había sido presidida por Pedro)[cita requerida] escribió siete cartas a sus fieles mientras viajaba
como condenado a muerte hacia Roma. En una de ellas pide a los cristianos romanos que
no intercedan por su liberación, pero aclaró: «Yo no os mando como Pedro y Pablo» 26 Ello
que hace suponer la estancia de dichos apóstoles en la capital imperial y, a la vez, la
sumisión de las demás iglesias a la de Roma.
El Evangelio de Juan, redactado a fines del siglo I, cuando Pedro ya había muerto. No
señala el lugar de su martirio, pero alude claramente a la muerte de Pedro por el martirio, y
sabe evidentemente que fue ejecutado en la cruz. 27 Que el lugar es Roma puede deducirse
por los versículos finales de la primera carta de Pedro, que dice estar escrita en
"Babilonia".28 La identificación entre Babilonia y Roma aparece en
el Apocalipsis de Juan (14, 8; 16) y en la literatura judía apocalíptica y rabínica.
Otro documento cristiano, la Ascensión de Isaías, redactado hacia el año 100[cita requerida],
habla en estilo profético (documentando en realidad algo ocurrido en el pasado)
asegurando que uno de los doce apóstoles será entregado en manos de «Beliar, el
asesino de su madre» (Nerón). El Apocalipsis de Pedro, datable asimismo a principios del
siglo II,[cita requerida] también habla del martirio de Pedro en Roma, al dirigirle esta frase: «Mira,
Pedro, a ti te lo he revelado y expuesto todo. Marcha, pues, a la ciudad de la prostitución, y
bebe el cáliz que yo te he anunciado».
Los testimonios sobre la muerte de Pedro en Roma continúan en Oriente, con el
obispo Dionisio de Corinto (180); en Occidente, con Ireneo de Lyon (muerto en 208,
discípulo de Policarpo de Esmirna, que a su vez había sido discípulo del apóstol Juan), y
en África, por Tertuliano (muerto en 220). Aún es más importante el hecho de que no haya
iglesia cristiana que pretenda para sí esta tradición ni se levante una voz contemporánea
que la combata o ponga en duda. 29
El gobierno jerárquico de la Iglesia católica se basa en la autoridad de los sucesores de los
apóstoles, llamados obispos, reunidos en concilio bajo la autoridad del primero de los
obispos. Para los católicos, este es el obispo de Roma (comúnmente conocido
como papa), dado que Pedro fue simultáneamente obispo de Roma y líder de los
apóstoles.
Cabe mencionar que otras tradiciones cristianas difieren enormemente con respecto a la
figura de Pedro. Si bien la mayoría de ellas se limitan a cuestionar el papel de Pedro como
supuesta cabeza de la Iglesia, otras cuestionan que recibiese el título de obispo de Roma
o incluso que muriese en dicha ciudad. [cita requerida]
Sucesión apostólica del obispado de Roma[editar]
Tal como lo asevera el catolicismo, la legitimidad de los obispos se fundamenta en la
transmisión de la autoridad espiritual de los apóstoles a sus sucesores. En el caso del
primado apostólico de Roma, al igual que el resto de las sedes episcopales, su origen y
antigüedad parece confirmada por las fuentes más antiguas, como Ireneo de
Lyon (Adversus Haereses) y Eusebio de Cesarea (Historia Eclesiástica), quienes parecen
coincidir en que tras el martirio y muerte del apóstol Pedro, el siguiente en ser elegido
como obispo de Roma fue Lino,3031 de quien no se tienen mayores informaciones sobre su
vida, y que sin embargo ambos autores identifican con aquel mencionado por San Pablo
en sus cartas a Timoteo32 Tal sucesión, como se ha dicho, se daría tras la muerte de
Pedro, esto es, hacia los años 64-67 d. C.
Cabe destacar que dichos padres de la Iglesia parecen aseverar además la primacía de la
Iglesia de Roma,3334 entre las demás existentes, por lo que Ireneo se limita a enumerar el
listado de los obispos de dicha iglesia. Dichos catálogos son considerados dentro de la
Iglesia católica como los listados más exactos de los primeros papas:
Luego de haber fundado y edificado la Iglesia los beatos Apóstoles, entregaron el servicio del
episcopado a Lino: a este Lino lo recuerda Pablo en sus cartas a Timoteo. Anacleto lo sucedió.
Después de él, en tercer lugar desde los Apóstoles, Clemente heredó el episcopado, el cual vio a los
beatos Apóstoles y con ellos confirió, y tuvo ante los ojos la predicación y Tradición de los Apóstoles
que todavía resonaba […]. A Clemente sucedió Evaristo, a Evaristo Alejandro, y luego, sexto a partir
de los Apóstoles, fue constituido Sixto. En seguida Telésforo, el cual también sufrió gloriosamente el
martirio; siguió Higinio, después Pío, después Aniceto. Habiendo Sotero sucedido a Aniceto, en este
momento Eleuterio tiene el duodécimo lugar desde los Apóstoles.
Ireneo de [Link] Haereses (Contra los herejes) III, 3.3
Así, se ha establecido que posteriormente a Lino, se sucedió Anacleto