HISTORIA DE LA HOTELERIA
Hotelería en la edad antigua (4000 a.C.-476 d.C.)
Los primeros indicios de hotelería se originaron en Grecia, cuando las primera
instalaciones se formaron con el único propósito de recibir invitados. Pero empezó un
mayor surgimiento cuando, debido a las largas distancias que debían recorrer los
viajeros por el comercio, las instalaciones para resguardar a estas personas durante
cierto tiempo, se hacían cada vez más evidentes e importantes.
Entre los años 1000 y 2000 a.C. la hotelería tenía mayor impacto en Roma y Grecia.
Roma tuvo una rápida expansión gracias a las riquezas que adquiría el imperio romano
en ese entonces, y una de las actividades que más beneficio adquirió fue precisamente
el negocio del hospedaje.
Uno de los mayores problemas que enfrentaban los hoteles en aquel entonces, eran
problemas relacionados con la higiene y la falta de espacio. Como en la actualidad,
existían hoteles de menor y mayor categoría, pero la calidad general iba mejorando
conforme el imperio se hacía cada vez más rico.
Debido a las conquistas que tenía el imperio romano sobre las naciones como, por
ejemplo, Alemania, Francia y Suiza, Europa era un lugar con muchos establos y
tabernas. Muchas de ellas estaban en cercanías con las calzadas que el propio reino
iba construyendo a lo largo de su historia.
Los tipos de hospedajes más comunes eran las tabernas, que brindaban alimento y
alojamiento a las personas, y las cauponas, que estaban destinadas mayormente a los
viajeros con bajos recursos.
En los tiempos bíblicos, entre los años 0 y 120 d.C. debido a los acontecimientos
importantes que ocurrían, los hospedajes tuvieron mayor relevancia. Aunque debido a
los altos costes, muchas casas ofrecían piezas que servían para hospedar a los
viajeros que iban a pie, lo cual era un negocio común en aquel entonces.
Los hospedajes solían ser gratuitos, pero los alimentos, tanto para consumo humano,
como para consumo animal, tenían un precio. Las instalaciones se encontraban
mayormente por las grandes veredas o por los caminos más transitados.
Hotelería en la edad media (476-1492)
La hotelería en la edad media siguió desarrollándose, empezaron a edificarse
instalaciones de mayor calidad, y más tipos de hospedajes fueron surgiendo. Aunque
los hoteles de esas épocas todavía sufrían de una mala higiene y tenían problemas de
espacios. La privacidad seguía siendo un inconveniente debido a que las camas eran
compartidas con otros viajeros.
La peregrinación ofreció una gran cantidad de viajeros a las calzadas, con lo cual,
numerosos hospedajes eran necesitados para cubrir esta demanda.
En los años 700, los monjes habían creado casas públicas para alojar a los viajeros
que no tenían recursos. Las casas se encontraban dentro de los monasterios, cuyas
edificaciones variaban en sus tamaños.
Por norma general, la mayoría de los viajeros optaban por las posadas medievales
debido a la accesibilidad en cuanto a los precios para hospedarse. Las instalaciones se
encontraban en las veredas y dentro de las ciudades. A pesar del gran número de
hotelería que existían en aquel entonces, era común que la gran cantidad de
viajeros superaban a la oferta de establos, sobre todo en épocas de fiestas y comercio.
Hotelería en la edad moderna (1492-1789)
En la edad moderna, la hotelería no sufría grandes cambios con respecto a los últimos
años de anterior periodo, si bien las condiciones iban mejorando poco a poco, y
existían hospedajes de alta calidad, la mayoría de los viajeros seguían optando por
los establos de bajos precios.
Los establecimientos que ofrecían hospedaje para personas y caballos iban en
aumento, ya que la utilización de este tipo de transporte ahora era mayor.
En el año 1500 aparecen las primeras instalaciones autodenominadas hotel, y aunque
las similitudes en comparación a los hoteles actuales no son muy próximas, es a partir
de entonces cuando un proceso de continua mejora empieza a darse.
Hotelería en la edad contemporánea (1789-actualidad)
La hotelería en la edad contemporánea mejora considerablemente, las edificaciones
son más espaciosas y los materiales de construcción son más sólidos. Otros servicios
como la comida y la bebida ahora son integrados como parte del conjunto hotelero.
Con la llegada de la revolución industrial y el transporte, surgió un cambio importante
en los negocios hoteleros. Debido a la facilidad de las poblaciones donde la
industrialización produjo que la movilidad en masa fuera posible, los hoteles tuvieron
que adaptarse ante tales acontecimientos.
Las instalaciones se erigían tomando en consideración servicios de alta calidad, ya que
los viajeros eran generalmente de clase alta, y los hoteles debían ofrecer comidas,
bebidas y comodidades de hospedaje. Razón por la cual empiezan a surgir hoteles
alrededor del mundo con muchas de las características que conocemos hoy en día.
Posteriormente empezaron a surgir hoteles de lujo, destinado a aquellas personas
adineradas.
En la actualidad, el mercado hotelero obliga a la industria a ofrecer servicios de alta
calidad para prevalecer en el negocio. La competencia es alta y, el servicio otorgado de
los hoteles busca satisfacer las necesidades que solicita el cliente.
La higiene, comodidad, espacio y servicios básicos son ahora una exigencia
mínima para que un hotel sea considerado por la clientela de la localidad. La estética
es, también, un apartado importante que los hoteles tienen en cuenta a la hora de
adornar y optimizar sus espacios.