LAS OBLIGACIONES
1. Hablar de la evolución histórica de las obligaciones
Los romanos llevaron la teoría de las obligaciones al más alto grado
de perfección; los jurisconsultos romanos, interpretando la voluntad de
las partes se dedicaron a desarrollar sus principios con el cuidado
debido.
Las Institutas de Justiniano defendieron las obligaciones de la manera
siguiente: “es un lazo de derecho que nos sujeta a la necesidad de
pagar alguna cosa conforme al derecho de nuestra ciudad”.
Los romanos dividieron las obligaciones, según las autoridades que
las han sancionado y según sus fuentes.
En el derecho romano, las obligaciones sancionadas se califican de un
modo general en civiles y naturales, esta última carece de sanción, sin
embargo, cuando se quiere destacar de qué autoridad proviene la
acción, las obligaciones las dividen en civiles y honorarias; las civiles
son aquellas que han sido sancionadas por el derecho civil y las
honorarias son aquellas que han recibido su sanción del edicto de los
magistrados Jus honorarium; por el hecho de que casi todas han sido
sancionadas por el pretor se le llama pretoriana.
En el derecho civil las obligaciones se dividen en cuatro clases según
las fuentes de donde emanan que son: de un contrato, de un delito,
como de un contrato o como de un delito.
Las verdaderas fuentes de las obligaciones admitidas por los romanos
son los delitos y los contratos. Los romanos entendían que la
obligación es una restricción de la libertad del deudor y que este
estado de dependencia solo puede darse en razón de una causa bien
determinada.
El derecho romano ha reconocido estas dos grandes causas de
obligaciones solamente bajo las condiciones de que si el hecho ilícito
constituye un delito o si la voluntad se ha manifestado en un contrato.
Entre los romanos agricultores y guerreros las necesidades estaban
muy restringidas; el préstamo de dinero, el cambio bajo sus diferentes
formas era suficiente para satisfacer sus necesidades.
El castigo de los actos ilícitos que implicaba una pena pecuniaria era
una fuente de obligaciones mucho mas abundante cuando Roma entra
en relación con otros pueblos, cuando crece la riqueza privada y el
adelanto de la civilización hace nacer nuevas necesidades trae como
consecuencia la ampliación del circulo de las transacciones.
El derecho ha debido sancionar en un gran número de casos el
acuerdo de las partes, aunque sometiéndolo a formas determinadas
para garantizar su sinceridad.
Al mismo tiempo algunas leyes extendían y completaban las listas de
las infracciones cuya represión era asegurar. De esta manera se
desarrollaron los contratos y los delitos.
La clasificación de las fuentes de las obligaciones en delictuales y
contractuales, llego a ser insuficiente a medida que se perfeccionaba
el derecho romano. Los jurisconsultos lograron reconocer que se
puede estar obligado sin que haya habido contrato ni delito. Gayo en
una de sus obras, los Aureis, estudia las otras causas de obligaciones
que no son ni contratos ni delitos. “Cada obligación toma en derecho
romano una fisonomía particular, según la causa que la produjo, por
eso los jurisconsultos no estudian las obligaciones en si mismas,
según sus caracteres generales, si no que se limitan a desarrollar a las
diferentes fuentes de donde nacen.
Las obligaciones contractuales alcanzaron gran desarrollo en el
derecho romano, pero el principio de que la voluntad de las partes es
soberana, el derecho romano jamás la admitió de una manera
absoluta.
La regla dominante en la época clásica y subsistente en el tiempo de
Justiniano es el acuerdo de las voluntades, el simple pacto no basta
para crear una obligación civil. El derecho romano, en materia civil,
solo reconoce las convencionales acompañadas de ciertas
formalidades, cuyas ventajas es dar más fuerza y certidumbre al
consentimiento de las partes y desminuir los pleitos, al encerrar en
límites precisos la manifestación de voluntad, consistían en palabras
solemne que debían emplear las partes para formular su acuerdo.
El cumplimiento de esas formalidades era la causa por la que el
derecho civil sancionaba una o varias obligaciones. Sin embargo, esta
regla fue derogada en atención a ciertas convenciones de uso
frecuente y de considerable importancia práctica.
Cada una de las convenciones sancionadas por el derecho civil
constituía un contrato y era designado con un nombre especial, de
esta manera en el derecho romano los contratos se pueden definir
como convenciones destinadas ha producir obligaciones que han sido
sancionadas por el derecho civil.
En la parte final de la época republicana se determino el número de
contratos y se le distingue en cuatro clases según las formalidades
que deben acompañar a las convención; estos son: los contratos
verbis, que se forman con la ayuda de palabras solemnes; contrato
literas que exige menciones escritas; los contratos que se
perfeccionan por la entrega de una cosa al que viene a hacerse
deudor; y los contratos formados solo consenso por el solo acuerdo de
las partes. Aunque no se ha podido establecer con precisión la época
en surgió esta clasificación de los contratos, plena seguridad que fue
mucho después de los orígenes de Roma.
La obligación mas antigua en Roma fue el nexum, el cual tenia por
causa un préstamo de dinero; este se realizaba mediante cobre y
balanza, pesando la cantidad de metal que se prestaba, esto se hacia
por el hecho de que los romanos en esta época desconocían el arte de
acuñar la moneda.
Después de poner en práctica el acuñar la moneda, el uso del cobre y
la balanza dejo de tener utilidad material y solo se conservo con un
símbolo en la parte esencial del contrato; a esta solemnidad iba unida
una declaración del acreedor, que fijaba la naturaleza del acto y
contenía la condena contra el deudor que no pagaba. La persona
misma del obligado estaba comprometida y respondían del pago de la
deuda.
Aunque se considere el préstamo de dinero como el modo mas
antiguo de crear una obligación civil, puede señalarse que en Roma el
préstamo de consumo ha quedado siempre para los jurisconsultos
romanos como el contrato por excelencia, erradicando de esta manera
la costumbre de que el deudor era solo aquel había tomado solo el
dinero de otro, sino que se le llamo acreedor a todos aquellos a los
que se le debía alguna cosa.
La historia de los primeros siglos de Roma esta repleta de luchas
suscitadas pro deudas entre patricios y plebeyos y de los excesos
cometidos por acreedores sobre deudores nexi. Estos abusos
provocaron una medida legislativa, que declaro libres a los ciudadanos
que eran nexi en el momento de su promulgación, prohibiendo que en
lo sucesivo se encadenaran a los deudores, y decidió que esos no
podrían ya comp0rometer sus personas en beneficio del acreedor,
sino solamente de sus bienes.
En relación a las causas que generan las obligaciones contractuales
los jurisconsultos romanos le atribuían singular importancia por el
hecho se consideraba que una obligación sin causa, era nula.
Finalmente, las obligaciones en el derecho romano tenían mucha
similitud con lo establecido en el derecho actual, ya que el derecho
romano es origen del derecho francés y nuestro derecho en Republica
Dominicana es derivado del francés.
Las obligaciones en Derecho Frances.-
Al hablar del Derecho Civil Frances, nos referimos fundamentalmente
al código de Napoleón, por ser este en término históricos el padre del
código civil dominicano.
RED DE COMUNICADORES [Link] Código Napoleónico fue
promulgado por el emperador Napoleón Bonaparte el 21 de marzo de
1804, el método utilizado en el código napoleónico se baso en las
institutas de Justiniano, dividiendo los derechos en lo referente a las
personas, a las cosas y a las acciones. La idea se basaba en lograr
las mismas leyes en todas las provincias francesas, ya que algunas de
ellas seguían costumbres germánicas y en otras predominaba el
derecho romano.
El desorden legislativo no podía concebirse en una época
predominantemente enciclopedista, donde las leyes producto de la
razón humana debían estar sometidas a una orden racional. El código
Napoleónico fue un código de ideología liberal, laico e individualista.
El tema de las obligaciones es tratado en el libro tercerote este código
el cual se refiere a los modos de adquirir la propiedad, comprendiendo
las sucesiones, las donaciones, los testamentos, las obligaciones, los
contratos, el contrato matrimonial, las hipotecas y la prescripción;
ocupando la propiedad un lugar destacado en la sociedad, donde el
poder de la burguesía exigía el reconocimiento legal de sus bienes.
El código napoleónico provoco una gran repercusión imponiéndose el
movimiento en varios países, tanto de Europa como en America, tales
como Bélgica, Luxemburgo y Holanda en Europa; y en Bolivia, el
estado Lousiana en America del Norte y Hiti en 1843; siendo este
ultimo caso el que origino nuestra dependencia del código francés.
El tratado de las obligaciones contenidos en el código napoleónico, es
el mismo que observas en nuestro código civil vigente en el libro
tercero, articulo 101 al 1386 y por tanto no es necesario hacer
mención de los mismos.
Los códigos de los países latinoamericanos tienen gran similitud la
reglamentación legal de los contratos y de las obligaciones. El código
civil Frances le ha servido de modelo, con algunas modificaciones
sugeridas por la experiencia y algunas reformas impuestas por la
evolución de las ideas y de las costumbres.
Los niveles de perfección con que fue elaborado el código francés,
sugieren de manera obligada que el mismo podría proponerse como
modelo a los países que quisieran codificar su derecho o revisar su
legislación.
En Norteamérica la situación difiere un poco de los demás, ya que fue
conquistada en su mayor parte por Inglaterra, país este co costumbres
y tradiciones diferentes a España que fue la mayor conquistadora del
continente americano.
La legislación norteamericana difiere de la legislación de los países
latinos, por su origen anglosajón, donde se da marcada importancia a
la costumbres como fuente del derecho.
La historia del Derecho en la Republica Dominicana se inicia con el
descubrimiento de America Latina. Aunque los pobladores de la isla de
Santo Domingo estaban divididos en dos clases sociales que eran la
nobleza y los trabajadores, la tierra era común los bienes no se
consideraban personales, sino de la familia “no creamos con base las
tesis que quieren presentarnos una organización jurídica entre los
aborígenes. Creemos que se ha querido asimilar la cultura
quisqueyana otra más avanzada del continente, preargumento de
analogía.
Con la ejecución del tratado de Basilea, toda la isla pasa a pertenecer
a Francia, lo que trajo como consecuencia la aplicación de las leyes
1884 e autorizo la traducción del código civil francés por el cual nos
regimos en la actualidad con algunas modificaciones. Esto indica que
el tema de las obligaciones en el derecho civil do0minicano se
circunscribe fundamentalmente a lo contenido en el derecho francés, y
básicamente en el código napoleónico.
2. Señala cuales artículos del Código Civil Dominicano se refieren
a las obligaciones
Del art. 1134 al 1145 del Código Civil Dominicano
Luego de leer el material de esta unidad I:
3. Establece un concepto de obligación
La obligación es el lazo de derecho entre dos personas, en virtud del
cual el acreedor puede constreñir al deudor sea a pagarle una suma
de dinero o entregarle una cosa, sea a cumplir una prestación que
consiste en hacer una cosa, o en abstenerse de hacer un acto
determinado.
4. Características de las obligaciones
LA OBLIGACION ES UN VINCULO DE DERECHO.
La obligación es un vínculo de derecho en virtud del cual el deudor
está sujeto a ejecutar una prestación. Las obligaciones, salvo las
obligaciones naturales, van acompañadas de medidas coercitivas.
LA OBLIGACION ES UN DERECHO DE NATURALEZA
PECUNIARIA.
Una característica fundamental de las obligaciones es su carácter
pecuniario, oponiéndose así a las relaciones de familia y a los
derechos de la personalidad tales como el derecho al honor, derecho a
la vida, etc.; los cuales se encuentran fuera del derecho de las
obligaciones.
LA OBLIGACION ES UNA RELACION PERSONAL.
La obligación es una relación personal entre acreedor y deudor. Esta
característica es la que distingue la obligación del derecho real. Un
derecho personal u obligación es una relación de persona a persona y
un derecho real es una relación de persona a cosa.
5. Establece una diferencia entre obligaciones y derecho real.
Por los sujetos
En el derecho real solo hay un solo sujeto o una sola parte, ejemplo el
titular de un terreno. En el derecho de obligaciones hay dos sujetos o
dos partes, ejemplo el acreedor y el deudor.
Por el grado de ejercicio
El derecho real es absoluto, porque se opone a todo el mundo "el
derecho de propiedad". El derecho de obligación tiene una oposición
contra deudor, solo con él "oposición inter partes".
Por su origen
En el derecho real. Origen originaria; es cuando un sujeto ejerce un
poder jurídico de un bien que no tiene dueño por primera vez art. 923
CC ejemplo, los peces del mar, los animales silvestres. Origen
derivada; cuando sobre el bien se ejerciten poderes jurídicos pero este
ya fue objeto de comercio en el tráfico mercantil, ejemplo la compra
venta de un TV. El derecho de obligaciones siempre nace con el acto
jurídico o negocio jurídico.
Por la acción
El derecho real pretende el reconocimiento real de un bien ante toda la
sociedad. El derecho de obligaciones pretende el reconocimiento de la
persona comprometida o persona obligada.
6. Cuáles son los elementos de las obligaciones.
Los elementos son personales, reales y formales. Los personales
están constituidos por dos sujetos uno activo (creditor, credendi reus)
acreedor que tiene derecho a exigir la prestación en que la obligación
consiste, y otro pasivo (debitor, reus debendi) deudor que es el que
tiene el deber de prestarle y cumplir la obligación y también es
necesario advertir que con frecuencia se da la pluralidad de sujetos
tanto activos como pasivos. Además al referirnos al deudor podemos
diferenciar dos aspectos distintos de la obligación “debitum o deuda es
decir el deber de cumplir y obligatio o responsabilidad, o sea la
sujeción en caso de incumplimiento”.
Los elementos reales (objetos de la obligación) son siempre hechos
del sujeto pasivo, los que varían en naturaleza, determinación y
número, pudiendo consistir en dar, hacer o no hacer algo. En tanto el
elemento formal, causa eficiente de la obligación, es el hecho o acto
que establece la relación jurídica entre el deudor y el acreedor; y
puede consistir en contratos, cuasi-contratos, delitos o cuasi-delitos,
aparte de las disposiciones de la ley que con frecuencia establece
ciertas obligaciones como son la de dotar o la de alimentos que por
eso se llaman legales.
La obligación está constituida por tres elementos lo que es
indispensable determinarlos para su configuración y que son el sujeto,
objeto y el vínculo.
SUJETOS: este elemento de la obligación está constituido por el
sujeto activo o acreedor (creditor) que tiene derecho a la conducta del
sujeto pasivo o deudor (debitor) el que tiene el deber jurídico de
cumplir con ella. El derecho del acreedor se puede exigir con una
acción personal (actio in personam ) y solo es oponible a una persona
especifica: al deudor que es el único que puede violarlo. “Los sujetos
de la obligación podrán estar integrados por una o varias personas, lo
cual en nada altera su esencia.”
El vínculo jurídico que existe entre los sujetos activo y pasivo
constituye la obligación y por tanto los une. Esta clasificación tiene su
fundamento en que los elementos subjetivos de la obligación sean uno
o varios. Las obligaciones individuales no tienen nada de particular en
ellas y estas ofrecen poco contenido jurídico, lo que no sucede lo
mismo con las colectivas, más comúnmente llamadas mancomunadas,
las que dan origen a interesantes doctrinas, ya que en la práctica del
comercio humano es frecuente que aparezcan varias personas ligadas
por un solo vínculo, por cuya razón es necesario determinar su
naturaleza y sus efectos.
OBJETO: este es otro elemento de la obligación y está constituido por
la conducta o comportamiento que el deudor debe observar en favor
del acreedor. Los romanos, ateniéndose al texto de las fórmulas
procesales describían el contenido posible de las obligaciones con los
términos dare, facere, praestare, non facere o pati. Dare significa la
entrega de una cosa (dar) y tiene por regla general y naturalmente
fines de enajenación; facere indica toda prestación consistente en
hacer incluido el dare.
VINCULO: El Derecho romano modeló las relaciones de obligación de
manera más amplia que otros sistemas jurídicos. Ellas son resultante
de una evolución y por cierto desde sus inicios encontramos el vínculo
de obligación entre acreedor y deudor los que presentaban también el
aspecto de una relación de poder. En los tiempos primitivos en efecto,
el deudor estaba por completo ligado, vinculado al acreedor (obligare)
y caía bajo su poder omnímodo si no se desligaba del vínculo
mediante la realización de la prestación que le incumbiera (solvere).
7. Desde tu punto de vista cual es la importancia de las
obligaciones.
Si bien la importancia de las obligaciones en general es clara, ya que
si sólo existieran derechos estos serían de imposible goce sin la
correlativa obligación de la otra parte a satisfacerlas, cobra mayor
fuerza cuando hablamos de obligaciones jurídicas o legalmente
exigibles.
No habría ninguna seguridad en el ámbito de las relaciones
interpersonales, si no existiera entre acreedor y deudor un vínculo
jurídico que le permitiera al acreedor recurrir a la sede judicial a
satisfacer la prestación cuando no es cumplida en forma voluntaria por
el deudor. ¿Quién se animaría a celebrar un contrato de compra venta
si no estaría seguro de cobrar el precio por la venta, o quien pagaría el
precio si no tuviera los medios legales para exigir la tradición de la
cosa?
Las obligaciones son parte de nuestra sociedad y su estudio es de
suma importancia, ya que con él conocemos su estructura, sus
normas, sus reglas. Lo más importante de las obligaciones civiles es
que es un vínculo jurídico entre personas y como personas somos
seres complejos, necesitamos de reglas o estipulaciones qué seguir.
Cualquier Estado necesita del orden público para sobrevivir como tal.
Por lo tanto necesita un Ordenamiento Jurídico que regule el
comportamiento de las personas, sin afectar su vida privada como tal;
y este último aspecto es esencial, pues a pesar que cada quién puede
hacer con su vida lo que mejor le convenga, se necesita de una serie
de normas o reglas que regulen esto para que nadie, en pro de su
libertad, viole los derechos fundamentales de otra persona.