1) Infección aguda por el VIH
La infección aguda por el VIH es la etapa más temprana de infección por ese virus y, por lo
general, se manifiesta en un lapso de 2 a 4 semanas de adquirirla. Durante esta fase,
algunas personas tienen síntomas similares a los de la influenza (gripe), como fiebre, dolor
de cabeza y erupción cutánea. En esta fase, el VIH se reproduce rápidamente y se propaga
por todo el cuerpo. El virus ataca y destruye una clase de glóbulos blancos células CD4
(llamados linfocitos CD4) del sistema inmunitario que luchan contra la infección. Durante
la fase de infección aguda por el VIH, la concentración de ese virus en la sangre es muy
alta, lo cual aumenta considerablemente su riesgo de transmisión. Una persona puede
experimentar beneficios para la salud importantes si empieza el tratamiento
antirretroviral durante esta fase.
2)Infección crónica por el VIH
La segunda etapa de la infección por el VIH es la infección crónica (conocida también
como infección asintomática por el VIH o latencia clínica). Durante esta etapa, el VIH
continúa multiplicándose en el organismo, pero en concentraciones muy bajas. Las
personas con infección crónica por el VIH pueden no tener síntoma alguno relacionado
con el VIH. Sin el tratamiento antirretroviral, la infección crónica por el VIH generalmente
se convierte en SIDA en el transcurso de 10 o más años, aunque en algunas personas
puede avanzar más rápido. Las personas que reciben TAR pueden estar en esta etapa
durante varias décadas. Si bien todavía es posible transmitir el VIH a otras personas
durante esta etapa, las personas que reciben TAR exactamente como se lo prescribieron y
mantienen una carga viral indetectable no tienen riesgo alguno eficaz de transmitir el VIH
a su pareja VIH negativa a través del sexo.
2) SIDA
El SIDA es la fase final y más grave de la infección por el VIH. Puesto que el virus ha
destruido el sistema inmunitario, el cuerpo no puede luchar contra las infecciones
oportunistas y el cáncer. (Las infecciones oportunistas son infecciones y tipos de cáncer
relacionados con infecciones que se presentan con más frecuencia o son más graves en las
personas con inmunodeficiencia que en las personas con un sistema inmunitario sano.) A
las personas con el VIH se les diagnostica SIDA si tienen un recuento de células CD4 de
menos de 200/mm3, o si presentan ciertas infecciones oportunistas. Una vez que la
persona recibe un diagnóstico de SIDA, puede tener una carga viral muy alta y transmitir
el VIH a otros muy fácilmente. Sin tratamiento, por lo general, las personas con SIDA
sobreviven unos 3 años.