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Aldebazan y la Matemática Progresista

El rey Aldebazan tuvo un sueño sobre 7 jóvenes que fueron ayudadas por una princesa con agua. Consultó a un astrólogo llamado Sanib, quien explicó que las 7 jóvenes representaban las artes y ciencias, y la princesa representaba las matemáticas que ayudan a todas las otras. Inspirado, Aldebazan estableció centros de estudios matemáticos en su reino. Esto llevó a prosperidad, pero cuando murió y fue reemplazado por un príncipe vano, las esc

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Aldebazan y la Matemática Progresista

El rey Aldebazan tuvo un sueño sobre 7 jóvenes que fueron ayudadas por una princesa con agua. Consultó a un astrólogo llamado Sanib, quien explicó que las 7 jóvenes representaban las artes y ciencias, y la princesa representaba las matemáticas que ayudan a todas las otras. Inspirado, Aldebazan estableció centros de estudios matemáticos en su reino. Esto llevó a prosperidad, pero cuando murió y fue reemplazado por un príncipe vano, las esc

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CUENTO 1 ( Del “Hombre que Calculaba)

DR. HERNÁN GUÍÑEZ

Aldebazan, rey de Irak, descansando cierta vez en la galería de su


palacio, soñó que encontraba siete jóvenes que caminaban por una
ruta. En cierto momento, vencidas por la fatiga y por la sed, las
jóvenes se detuvieron bajo el sol calcinante del desierto. Apareció,
entonces, una hermosa princesa que se aproximó a las peregrinas,
trayéndoles un gran cántaro de agua pura y fresca. La bondadosa
princesa sació la sed que devoraba a las jóvenes, y éstas pudieron
reanudar su interrumpida jornada. Al despertar, impresionado con
ese curioso sueño, decidió Aldebazan entrevistarse con un
astrólogo famoso, llamado Sanib, al cual consultó sobre el
significado de aquella escena en la que él –rey poderoso y justo-
asistiera en el mundo de las visiones y fantasías. Dijo Sanib, el
astrólogo
“¡Señor! Las siete jóvenes que caminaban por la ruta, eran las tres
artes divinas: la Pintura, la Música, la Escultura; y las cuatro
ciencias humanas: la Arquitectura, la Retórica, la Dialéctica y la
Filosofía. La princesa que las socorrió representa la grande y
prodigiosa Matemática. Sin el auxilio de la Matemática –prosiguió
el sabio- las artes no pueden progresar, y todas las otras ciencias
perecen.”
Impresionado el rey por lo que oía, determinó que se organizasen
en todas las ciudades, oasis y aldeas de su país, centros de estudios
matemáticos. Elocuentes y hábiles “ulemas”, iban por orden del
soberano recorriendo los bazares y caravanas, enseñando
Aritmética a los caballeros y beduinos. En las paredes de las
mezquitas y en las puertas de los palacios, los versos de los poetas
famosos fueron sustituidos por fórmulas algebraicas y por cálculos
numéricos. Al cabo de pocos meses aconteció que el país
atravesaba por una era de prosperidad. Paralelamente al progreso
de la ciencia, crecían los recursos naturales del país, las escuelas
estaban repletas; el comercio se acrecentaba en forma prodigiosa;
multiplicábanse las obras de arte; levantábanse monumentos, y las
ciudades estaban colmadas de turistas y curiosos. El país de Irak
tenía abiertas las puertas al Progreso y a la Riqueza, si no hubiese la
fatalidad, puesto término a aquel período de trabajo y prosperidad.
El rey Aldebazan, acometido por repentina enfermedad, murió,
siendo llevado por el ángel de la muerte para el cielo de Alah. La
muerte del soberano abrió dos tumbas. Una de ellas acogió el
cuerpo del glorioso Monarca, y la otra la cultura científica del
pueblo. Subió al trono un príncipe vanidoso, indolente y de
limitadas dotes intelectuales. Le preocupaban más las diversiones
que los problemas Administrativos del Estado. Pocos meses
después, todos los servicios públicos estaban desorganizados; las
escuelas cerradas, y los artistas y “ulemas”, forzados huir bajo la
amenaza de los malvados y ladrones. El tesoro público fue
dilapidado en múltiples festines y desenfrenados banquetes. El país
de Irak, llevado a la ruina por el desorden, fue atacado por
enemigos ambiciosos, y vencido. La historia de Aldebazan, nos
demuestra que el progreso de un pueblo se halla ligado al
desenvolvimiento de los estudios matemáticos. En el Universo todo
es número y medida. La Unidad, símbolo del Creador, es el principio
de todas las cosas, las cuales no existen sino en virtud de
inmutables proporciones y relaciones numéricas. Todos los grandes
enigmas de la Vida pueden ser reducidos a simples combinaciones
de elementos variables o constantes, conocidos o desconocidos.
Para que podamos conocer la Ciencia es necesario tomar un
número por fase. Más adelante veremos cómo estudiarlo.

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