CÁTEDRA DE HANDBALL 1
Profesorado de Educación Física
MÓDULO 7 : Desarrollo de capacidades inherentes al aprendizaje
de los deportes colectivos de situación
PERCEPCIÓN Y BALONMANO, IMPORTANCIA EN EL JUEGO Y EL
APRENDIZAJE.
TEXTO EXTRAÍDO DEL LIBRO “BALONMANO: ALTERNATIVAS Y FACTORES PARA LA MEJORA DEL
APRENDIZAJE”
AUTORES: JUAN LUIS ANTÓN GARCÍA, LUIS J. CHIROZA RÍOS, FRANCISCO M. ÁVILA MOLINA, JUAN F.
OLIVER CORONADO, PATRICIA I. SOSA GONZÁLEZ
INTRODUCCIÓN
La acción de percibir, captar e interpretar las sensaciones, es sustancial a toda
acción humana. La calidad y corrección en la misma puede distinguir al jugador
excepcional del resto. Constantemente, en el trabajo como entrenadores, de forma
directa o indirecta, hacemos referencia a esta capacidad al dirigirnos a nuestros jugadores:
"no has visto este o aquel pase", "te has echado encima ", "has llegado tarde y te habían
cerrado", "ajústate a tu compañero, no dejes que vea lo que vas a hacer"; o al explicar las
distintas situaciones de juego: "no observó al portero", "no ajusta su salida al momento
adecuado ", "no ha cambiado de ritmo y le han controlado ".
Los jugadores pueden mejorar su capacidad de percibir con la experiencia práctica,
pero esta progresión puede incrementarse y dirigirse a las necesidades específicas del
juego de balonmano con situaciones pedagógicas adecuadas y bajo la dirección correcta
en un proceso de formación que debe considerar la actividad perceptiva del jugador
como un aspecto clave.
Conocer los factores que inciden sobre la percepción nos permite modular la
dificultad de las situaciones que planteamos, adecuándolas al nivel de nuestros jugadores.
Igualmente, el conocimiento de las exigencias perceptivas específicas del balonmano nos
ayudará a elegir hacia qué capacidades debemos dirigir preferentemente nuestra
actuación, y qué niveles debería conseguir un buen jugador.
Una correcta habilidad perceptiva no solo mejora la acción momentánea que tiene
lugar en el juego, sino la capacidad de aprendizaje del jugador al tomar más y mejor
información de cada experiencia.
Definir estas exigencias específicas -objetivos en la formación del jugador-, y
orientar la construcción de situaciones pedagógicas adecuadas a su desarrollo y ajustadas
al nivel de los jugadores, son las intenciones que guían este documento.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
1. LA ACTIVIDAD PERCEPTIVA: FACTORES QUE INFLUYEN
A partir de la percepción, el jugador toma sus decisiones y regula su ejecución. Sin
una correcta percepción, sus conductas (intenciones) y acciones (observables) serían
desajustadas.
La percepción es producto del tratamiento de las sensaciones. Las sensaciones son
generadas a partir de la impresión de los estímulos sobre los receptores funcionales, el
jugador basa su acción en la información procedente de ellos: interoceptores (captan las
modificaciones internas del organismo), propioceptores (captan la posición y movimiento
corporal) y exteroceptores (captan los estímulos del entorno). En balonmano, dónde
prácticamente todos son utilizados en distinta medida, destaca la importancia de los
receptores propioceptivos y la visión (exteroceptivo); usados de forma integrada permiten
al jugador captar los estímulos que definen la situación y momento de juego, ajustando su
acción de forma inmediata (Antón, 1998). Algunos de los indicios que deben percibirse
son:
• Posición del oponente directo (postura corporal).
• Situación del oponente directo (lugar que ocupa en el terreno).
• Actitud del oponente directo (tensión, dinamismo, campo visual, etc.).
• Distancia respecto al jugador protagonista y con relación a sus compañeros tanto
en anchura como en profundidad.
• Situación y dinamismo del balón (en posesión del propio jugador o no, y en esta
circunstancia, lejos o cerca, y cuál es la trayectoria previsible).
• Situación, posición, orientación y dinamismo de compañeros colindantes y cuáles
son sus características y tendencias.
• Idénticos factores anteriores respecto a otros adversarios y compañeros.
El conocimiento de los factores que condicionan la percepción permite al entrenado
realizar el análisis correcto y el ajuste adecuado entre la dificultad de las situaciones
propuestas a los jugadores y el nivel de los mismos. Sintetizamos los siguientes:
1.1. FACTORES DE LA SITUACIÓN, EXTERNOS AL INDIVIDUO
1.1.1 ÍNTENSIDAD Y CLARIDAD DEL ESTÍMULO
Está relacionado con las características del estímulo y su contraste con el entorno:
líneas de delimitación del espacio (muchas o pocas, colores de mayor o menor contraste,
los espacios de diferentes colores), conos o estafetas (mayor ocupación vertical),
compañeros (mayor volumen que las estafetas), uso de petos o camisetas diferenciadoras,
color de los balones, condiciones de luminosidad, gestos claramente diferenciados o
inhabituales (dos brazos arriba, agacharse, girarse,...) etc..
1.1.2. ESTABILIDAD ESPACIAL Y TEMPORAL DEL ESTÍMULO
Este factor hace referencia al tiempo de aparición del estímulo y la variación en su
ubicación espacial (en la zona de influencia del jugador). Espacios o puntos fijos o
variables (delimitados por estafetas o jugadores en movimiento), blancos fijos o variables
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
(cono, jugador en movimiento, balón rodando,...), señales mantenidas o no (lanzar cuando
el portero levante los brazos, igual pero si el jugador no se da cuenta los vuelve a bajar), es
diferente la dificultad de encontrar apoyos en zonas delimitadas que si evolucionan de
forma libre, es más estable el estímulo del pivote cuando se plantea una situación
reducida 2 x 2 en una zona concreta que en un juego global 6 x 6, interferir ante un
lanzamiento lejano sin defensores y el lanzador es observado en toda su acción
permitiendo al portero anticipar mejor la localización, etc.
1.1.3. NÚMERO DE ESTÍMULOS PRESENTES
La progresión de dificultad iría desde situaciones reducidas (menos participantes) a
más globales, desde organizaciones en espacios diferentes e intervención sucesiva a
compartir el mismo espacio de forma simultánea, desde usar espacios limpios a usar
espacios con obstáculos o señalizaciones.
1.1.4. NÚMERO DE ESTÍMULOS A ATENDER
En relación con el factor anterior, determinado por los objetivos planteados por la
tarea, las posibilidades que ofrece la normativa, la información sobre la situación. Así
podemos progresar desde un 1 x 1 donde el atacante sólo puede lanzar a un 1 x 1 sin
limitaciones, o introducir este 1 x 1 en una situación global de 6 x 6; jugar un 6 x 6 a la vez
que intentamos cortar los pases entre otros grupos de jugadores en el mismo espacio
aumenta la dificultad -del juego-, limitar la actividad de interceptación de la defensa a los
pases al pivote reduce la dificultad ofensiva, etc.
1.1.5. TIEMPO DISPONIBLE PARA LA PERCEPCIÓN - DECISIÓN
Este factor es fundamental a la hora de valorar la dificultad de la tarea y su posible
transferencia a la situación real de juego. Como criterio general debemos procurar
mantener la relación estable entre la complejidad de la tarea y el tiempo disponible para
su resolución. Es decir, un jugador principiante necesita más espacio y tiempo para
realizar un cambio de dirección con balón, o para elegir el compañero a quien pasar; por
ello, las situaciones que se le plantean deben ofrecer una menor densidad que el juego del
adulto y una menor intensidad defensiva, (por ejemplo, 4 x 4 en minibalonmano y con
prohibición de contacto).
Existen muchos medios para modificar estos parámetros: permisibilidad o no de
bote, n° de pasos permitido, asimetría numérica, densidad de ocupación del espacio,
actividad de los oponentes.
1.2. INTERNOS DEL INDIVIDUO
1.2.1. ESTADO SICOFISIOLOGICO
La fatiga y el estado de activación son factores a considerar siempre por el
entrenador El correcto manejo de los principios del entrenamiento es fundamental para el
éxito de la actividad y el ajuste de las exigencias: tiempo de trabajo – pausa (duración
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
total, organización de grupos, repeticiones,... ), momento de la sesión (valorar la carga
previa, el objetivo anterior, introducción previa si se plantea como inicio de actividad ),
momento en el microciclo.
El carácter lúdico de la situación, la novedad, la variedad, y el elemento competitivo
son factores que el entrenador debe utilizar en sus propuestas para captar la atención de
los jugadores.
1.2.2. PERSONALIDAD, NIVEL DE EXPERIENCIA PRACTICA, ESTILO COGNITIVO,
CONOCIMIENTO TÁCTICO
Estos factores condicionan aspectos tales como la forma de percibir del jugador y el
entrenador debe orientar correctamente: que espera encontrar, que elementos le son
más significativos, en cuanto a situaciones análogas se ha encontrado y como las ha
resuelto, cual es su actitud, como se ve a el mismo en la situación, que papel juega en el
grupo, tienen miedo o no al error, conoce los objetivos y las probabilidades etc.
2. MANIFESTACIÓN DE LA ACTIVIDAD PERCEPTIVA EN BALONMANO
Aprender a jugar a balonmano significa adaptarse a las exigencias específicas que
plantea el juego. Esto se produce desde todos los factores que determinan la capacidad
de juego: biomecánicos (referentes a la ejecución - capacidad técnica-), bioenergéticos
(condición física), y biorrelacionales (capacidad táctica, percepción y decisión). Conocer
estas exigencias nos permite dirigir la adaptación de nuestros jugadores. En balonmano,
el jugador esta en constante interacción (se relaciona) y con los elementos indisociables
del juego, permanentemente presente, y en situaciones constantemente cambiantes: con
quién colaborar, adversarios a los que superar, balón que debe conservarse y dominarse,
espacio o terreno a proteger o conquistar, portería a donde dirigirse para obtener goles,
y normas o reglas que hay que cumplir para ejecutar las distintas acciones (Antón 1998).
Analicemos esta realidad desde el punto de vista perceptivo.
Las acciones del jugador se desarrollan en un espacio común, compartido con
compañeros y adversarios, donde la participación es simultánea, sus acciones se producen
a la vez que las del resto de participantes. Esta situación dinámica provoca que las
relaciones espaciales se modifiquen constantemente (zona del campo, distancias con mis
compañeros y oponentes, situación respecto a portería,...) produciéndose una situación
de espacio indefinido para la ejecución de las acciones. Igualmente se modifican las
posibilidades de elección constantemente; por ejemplo, un jugador que inicia una acción
de bote hacia portería puede ver cerrado el camino durante su acción, o puede observar
como un compañero ocupa una mejor posición en el campo, un jugador que se dispone a
lanzar puede observar como la distancia a su oponente se acorta y con ello el tiempo
disponible, etc. En consecuencia, el tipo de acciones que se producen se definen como:
• Habilidades abiertas, es decir, que deben ser
modificables durante su desarrollo. Si el lanzador que ve tapado, el espacio no
adecua el lugar de salida del móvil, o no cambia su acción por otra, está
abocado al fracaso.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
• De regulación externa, lo que significa que el
jugador no tiene el control absoluto sobre el tiempo disponible y el ritmo a que
ejecuta sus acciones, sino que depende de la situación en continuo cambio. Un
pase que no se adecue a la velocidad de desplazamiento del receptor no
encontrará su destino, un pase que no se realice antes de la llegada de un
defensor dispuesto a cometer una falta nunca tendrá lugar, una excelente
posición de base defensiva carecerá de sentido si no llego a tiempo de cortar la
trayectoria del atacante.
• Predominantemente perceptivas. Por lo
tanto, para adaptarse, mientras el jugador realiza las acciones debe ser capaz de
observar lo que ocurre en el entorno. Las acciones con balón deben conseguir
dominarlas sin necesidad de dirigir toda su atención a ellas, para así atender a
los cambios de situación y poder adecuarse a ellos.
Igualmente, hay que señalar que las acciones se realizan necesariamente con
relación a un móvil, no siempre controlado por el jugador y como él, en constante
movimiento (son escasas las acciones estáticas). Si a ello añadimos lo anteriormente
expuesto comprenderemos su alta dificultad de ejecución, y la precisión perceptiva que
exige. El cálculo exacto de trayectorias velocidad es imprescindible.
Esta adaptación continua a las situaciones cambiantes del juego, situaciones
dinámicas, y la necesidad de superar la oposición exigen una alta velocidad de respuesta al
jugador. La posibilidad de captar y procesar información del individuo es limitada, pues en
la medida que necesitamos procesar más información el tiempo necesario para generar
una respuesta motriz aumenta. En el entorno del juego aparecen multitud de estímulos
presentes, y no siempre claros. El jugador soluciona esta problemática gracias al
desarrollo de su atención selectiva, aprendiendo a dirigir su atención a aquellos estímulos
que impliquen una consecuencia inmediata para su acción de juego, que se constituyen en
las señales relevantes. Por ejemplo, en una situación de repliegue defensivo debe atender
a los movimientos del balón y del oponente de su responsabilidad directa (en general
definido por proximidad o espacio de responsabilidad); en una relación de 1 x 1 el
defensor debe atender a la posición corporal, movimientos de piernas y brazo del balón
prioritariamente.
Para seleccionar los estímulos a atender es necesario disponer, en cada momento,
de la posibilidad de captar la mayor cantidad de espacio de juego efectivo, es decir, aquél
sobre el que puedo incidir gracias a un adecuado campo visual.
Además, obtiene ventaja temporal al prever acontecimientos a partir de estas
informaciones pertinentes, consiguiendo la anticipación. Hay básicamente dos tipos de
anticipación:
a. Anticipación espacio -temporal, que predice el momento y lugar de futuras
situaciones del móvil, compañeros, oponentes, y de él mismo a partir del inicio
de los desplazamientos. Si el jugador tuviera que realizar un seguimiento de
todo el recorrido de estos desplazamientos y empezara a actuar al final de los
mismos siempre actuaría a destiempo y en el lugar erróneo (baste observar la
recepción de un niño pequeño cuando ofrece tardíamente las manos, o cuando
intenta coger a otro mediante una persecución de seguimiento, sin predecir los
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
cambios de dirección o el lugar de paso); está capacidad de anticipación
posibilita las acciones de pase, recepción, interceptación de trayectorias,
esquives, interceptación del balón, etc.
b. Anticipación factual, es decir ser capaz de predecir qué acontecimientos o
hechos aún no presentes ocurrirán. Conociendo las secuencias de
acontecimientos habituales, al interpretar un estímulo -preíndice- dentro del
contexto de la situación (una zancada amplia de un oponente o una aceleración
en el desplazamiento puede anunciar un posible lanzamiento; una excesiva
orientación al balón de un defensor acompañada de una elevada tensión puede
ser el preámbulo de un intento de interceptación, ,.. ) o previendo el resultado
de determinadas situaciones (un jugador puede prever las posibilidades de éxito
de un lanzamiento según la situación y anticipar su salida al contraataque;
observar la diferente densidad defensiva le permite buscar un posible pase al
lugar de mayores espacios, etc.).
Todo ello es posible si el jugador es capaz de descubrir la lógica interna de
funcionamiento de las múltiples relaciones que se producen en cada situación. El juego
tiene lugar en un contexto de enfrentamiento colectivo donde el jugador debe
comunicarse con sus compañeros y ocultar o desvirtuar la información a sus oponentes,
generando un juego de atenciones (conductas) que conducen la lucha táctica por
conseguir sus objetivos frente a los de sus oponentes. Los estímulos, en este contexto,
tienen un contenido semántico que el jugador debe aprender a interpretar.
3. OBJETIVOS PERCEPTIVOS EN EL PROCESO DE FORMACIÓN DEL JUGADOR
El análisis realizado en el apartado anterior nos permite extraer los objetivos que guían el
proceso de formación del jugador en sus capacidades perceptivas:
• Mejorar su capacidad propioceptiva. El jugador debe poder tomar conciencia de su
posición corporal, de los movimientos que realiza y las sensaciones asociadas. Esto le
permitirá adaptar y corregir su técnica de ejecución, responder a nuevas
circunstancias del juego y situarse adecuadamente con relación a los demás elementos
de cada situación. En multitud de ocasiones nos dirigimos a los jugadores con frases
como: "levanta más los codos "," baja la posición", "no inclines tanto es tronco", "no
dob les tanto las rodillas", etc.. Para conseguir una respuestas a nuestras indicaciones
debemos dotar al jugador de la capacidad de elaborar una correcta imagen de sí
mismo en cada movimiento, y, de las sensaciones asociadas (grado de tensión,
desplazamiento del centro de gravedad, aumento o disminución de los ángulos
articulares y de la longitud muscular,...).
• Descentrarse de la ejecución motora. Como regla general, el jugador debe poder
ejecutar sus acciones a la vez que dirige su atención al entorno, adaptándose a sus
modificaciones. No mirar al balón controlado es el primer requisito. Un jugador no
domina el ciclo de pasos si ante un cambio de distancias comete una falta de ataque o
incurre en pasos, o no domina el lanzamiento si lo dirige hacia el portero o no observa
un pase claro al pivote, etc.
• Alto nivel de estructuración espacio-temporal. El jugador debe ser capaz de calcular
la amplia gama de trayectorias y velocidades de los desplazamientos propios, del
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
móvil, compañeros, adversarios; de relacionarlos entre sí tomando conciencia de los
espacios libres y ocupados, las distancias, la densidad de ocupación, los ritmos de
movimiento, las situaciones y orientaciones, las agrupaciones resultantes en cada
momento de la situación de juego. Por ejemplo, el jugador en movimiento debe ser
capaz de pasar al espacio que va a ocupar un jugador que se desmarca. Para ello el
receptor ha realizado un cambio de dirección previo en sentido contrario al espacio a
ocupar finalmente con cambio de ritmo (acelerado, desacelerado, parada v arrancada,
sus combinaciones), y el pase se realiza de forma parabólica para supera un defensor
en línea de pase. Es frecuente observar situaciones que delatan la falta de dominio de
este factor en un campo de juego: jugador sin oposición que lanza sin orientarse a
portería o que no gana más ángulo de tiro, el equipo que contraataca desequilibrado
(ocupando más una zona lateral, corriendo todos en profundidad, separando mucho
las líneas, no escalonando los apoyos), el central que no percibe un cambio de sistema
defensivo e insiste en las mismas acciones, el lateral que tras desdoblarse su
compañero, sigue atacando el mismo espacio o falla en el pase al cambiar la distancia,
etc..
• Dotarlo de un adecuado campo visual en sus acciones. Todos coincidimos un exigir al
jugador que observe todas las posibilidades en cada situación, o que no dirija
claramente la vista hacia el lugar del pase o el lanzamiento. El jugador lo hará posible
gracias a su situación, orientación corporal, orientación de la cabeza y ojos, y la visión
periférica. Para ello debe aprender a orientarse y situarse respecto a los estímulos que
necesita captar (alejarse del eje del campo en un contraataque, el exterior que se
orienta hacia dentro del campo con el balón alejado, ...), utilizar sus movimientos de
cabeza y ojos cuando es necesario (justo antes de recibir en ataque para averiguar la
situación del espacio sobre el que va a actuar, ante un marcaje individual con
proximidad del balón, ...), ser capaz de captar y utilizar los estímulos que aparecen en
su visión periférica (pase a un compañero sin mirarle, lanzamiento sin mirar al lugar de
localización, controlar las acciones de piernas y brazos del oponente
simultáneamente,...).
• Mantener el nivel de atención adecuado. El balonmano exige una correcta
predisposición para la acción, el nivel de activación y la atención dirigida a la actividad
permiten una velocidad de reacción elevada en las respuestas y el procesamiento de
toda la información pertinente. Un buen jugador sabe regular su atención para poder
responder con prontitud (lo exige la dinámica del juego) durante todo el encuentro. A
mayor nivel de juego, mayor índice de intervención y relevancia de las acciones (un
pase perdido puede suponer un gol de contraataque en contra, una salida a destiempo
permite al atacante llegar a su zona eficaz sin contacto, etc.).
• Desarrollo de la atención selectiva. El jugador aprende, en cada situación, a buscar los
estímulos relevantes para su acción, lo que le permite responder correctamente en el
tiempo disponible. El jugador principiante no establece jerarquías e intenta responder
a demasiados estímulos, o es incapaz de extraer del conjunto los estímulos
particularmente significativos. Frente a un 6:0 el principiante no encuentra los
espacios, en un repliegue no encuentra a quien defender o escoge mal, al lanzar no
observa al portero, etc.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
• Mejorar los procesos de anticipación. Además de la capacidad de anticipación espacio
- temporal, indispensable para las habilidades motrices y relacionales que requiere el
juego, el jugador experto, mediante la observación de determinados preíndices, puede
predecir la secuencia probable de acontecimientos posteriores obteniendo ventaja
temporal. El portero predice la localización de los lanzamientos por la posición,
desplazamientos previos y situación del lanzador; un defensor predice una situación
de finalización por el cambio de ritmo colectivo del ataque, etc. .
• Adquirir la capacidad de ejecutar acciones ofreciendo poca información y/o
asociando situaciones de falseo. Pasar sin mirar directamente al receptor, cambiar de
dirección en un solo apoyo y sin modificar inicialmente la dirección del tronco, lanzar
con recorridos cortos de brazo v modificando la trayectoria previsible del balón; poder
realizar una finta de pase en desplazamiento, entre otros, son algunos de los ejemplos
que aclaran esta idea.
4. SITUACIONES PEDAGÓGICAS QUE INCIDEN EN LOS OBJETIVOS PERCEPTIVOS
El concepto de situación pedagógica se refiere a "todas las situaciones o variables que el
educador maneja o manipula, fundamentalmente en interacción unas con otras, para la
formación y desarrollo de determinadas habilidades motrices, y de las que surgen
infinidad de ejercicios que facilitan un adecuado aprendizaje " (Antón y Serra, 1989, p.
210). Proponemos las variables que entendemos producirán el desarrollo del objetivo
correspondiente, y son fuente de elaboración de ejercicios. No olvidemos que las
clasificaciones son un intento de aclarar los conceptos, pero no significa que las
situaciones se produzcan de forma pura o incidan en un solo objetivo (lo priorizan).
4. 1. CAPACIDAD PROPIOCEPTIVA
• Situaciones de contraste en la posición, angulación y amplitud de segmentos
corporales, pesos de implementos, resistencias, velocidades.
• Ayudas manuales y automáticas.
• Inhibición del sentido de la vista (ojos cerrados o semitapados, etc.).
4.2. DESCENTRARSE DE LA EJECUCIÓN MOTORA
El conseguir descentrarse de la ejecución técnica es producto de conseguir un nivel
de dominio elevado de la misma a partir de un volumen de repeticiones elevados en
situaciones pedagógicas variables, destacamos la alternancia de:
• Dinamismo menor o mayor de compañeros, adversarios, etc.
• Distancias entre el jugador, compañeros, adversarios, etc.
• Ritmo de ejecución (rápido, lento, acelerado, etc.)
• Plano de realización (por encima de..., a la altura de...)
• Bilateralidad (por la derecha o por la izquierda, con una u otra mano)
• Direcciones y sentidos de cualquiera de los estímulos (balón, adversarios...)
• Orientaciones (situados frente a..., lateralmente a...)
• Trayectorias y formas de desplazamiento
• Introducción de obstáculos fijos y/o móviles
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
• Encadenamientos variados
Planteado en recorridos fijos y variables, y alternando estrategias analíticas con
situaciones globales y jugadas (puro, polarizando la atención -valorando más
determinadas acciones, prohibiendo otras-, modificando la situación real -espacios,
relaciones numéricas-).
4. 3. ESTRUCTURACIÓN ESPACIO - TEMPORAL
Básicamente proponemos el dominio de las acciones propias, con relación al
espacio, al móvil, a compañeros y adversarios en toda la riqueza de trayectorias,
velocidades, ritmos, distancias, situaciones, orientaciones, espacios, multimetas,
agrupaciones, dispersiones, formaciones distintas entre número de jugadores diferentes.
4.4. CAMPO VISUAL
Algunas situaciones pedagógicas que proponemos para desarrollar este apartado
son las siguientes:
• Seguimientos, simultáneos a otra actividad (pase- recepción, interceptaciones, ...)
• Imitaciones (ejercicios "en espejo'), simultáneas a otra actividad (pases- recepciones,
desplazamientos,...).
• Multibalones.
• Conexión de diferentes zonas del campo.
• Elección de pase forzada.
• Describir las acciones de otro/s a la vez que se ejecuta la propia.
• Señales visuales dispuestas en distintas situaciones que hay que identificar.
4.5. NIVEL DE ATENCIÓN
Nuestras proposiciones consideran básicamente:
• Situaciones novedosas (a través de seleccionar una técnica, modificar una regla, etc.)
• Situaciones de cambio de roles (ataque- defensa, poseedor- no poseedor)
• Momento de intervención no previsible, ante un estímulo inesperado que aparece
sorpresivamente.
• Multitareas (desarrollar varias tareas sucesivas o simultáneas)
• Situaciones lúdicas y competitivas variadas.
4. 6. ATENCIÓN SELECTIVA
Tratamos de evidenciar lo relevante de cada situación mediante:
• Información - interpretación tácticas
• Situaciones problema reducidas
• Delimitar los estímulos - respuestas, concretando alternativas de acción.
• Juegos dirigidos, resaltando diferentes estímulos en los que el jugador debe
concentrar la atención.
• Consignas tácticas a respetar en todo momento en el juego global.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
4. 7. PROCESOS DE ANTICIPACIÓN
Los procesos de anticipación surgen como consecuencia del desarrollo de los
elementos anteriores y la experiencia práctica en situaciones de enfrentamiento táctico,
con exigencia de velocidad de respuesta.
4.8 DESTREZAS TÉCNICAS
La propuesta del apartado 5.2 (descentrarse de la acción j responde a la
metodología de enseñanza técnica en deportes colectivos. Lo realmente importante es
tener siempre presente la técnica como un medio para conseguir los objetivos
superando a los oponentes. En este sentido debemos replantearnos los modelos técnicos
ofrecidos al jugador, y respetar los estilos individuales que se adecuen a los objetivos del
juego.
5. INTERVENCIÓN DIDÁCTICA DEL ENTRENADOR
El entrenador, conocedor de las variables (situaciones pedagógicas), programa para
el desarrollo de los objetivos (apartado 3), los ejercicios que considera ajustados al nivel
de los jugadores (para regular el nivel de dificultad maneja los factores perceptivos,
apartado 1); pero el entrenamiento es un proceso dinámico, durante el cual el entrenador
debe observar y analizar lo que está sucediendo para proporcionar la información
adecuada a sus jugadores o modificar la situación planteada ajustándola a cada momento.
No olvidemos que incluso la misma situación repetida con los mismos jugadores nunca es
idéntica; la experiencia anterior y el momento psicofisico de los jugadores la modifican.
Esta capacidad de análisis y de intervención sobre la práctica definen al buen entrenador.
Una vez propuesto el ejercicio, asegurándonos que a los jugadores les llega la
información sobre organización, objetivo a conseguir y normativa (resolución de
problemas) y posibilidades de resolución (descubrimiento guiado), o descripción del
modelo (enseñanza por modelos), el entrenador observa y evalúa la actuación de los
jugadores. Si es considerada acertada les refuerza su actuación, y tras asegurarse que la
dominan propone una nueva tarea, o nuevas condiciones que exijan un mayor nivel a los
jugadores. En el caso de detectarse errores, diagnosticará cual es su origen. Si subyace un
problema de ejecución (bioenergético, biomotor) debe reforzar los aciertos en el campo
perceptivo y/ o decisional.
Independientemente de cualquiera que sea el origen del error, puede proponer
tareas adicionales para mejorar el factor deficitario, o modificar la planteada reduciendo
su nivel de exigencia.
La figura sintetiza la secuencia de actuación del entrenador ante tareas que
persiguen objetivos perceptivos y/o decisionales (íntimamente unidos en la mayoría de los
casos).
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
COORDINACIÓN EN BALONMANO, BASES DE APLICACIÓN Y TRATAMIENTO EN LA
FORMACIÓN DEL JUGADOR.
TEXTO EXTRAÍDO DEL LIBRO “BALONMANO: ALTERNATIVAS Y FACTORES PARA LA MEJORA DEL APRENDIZAJE.
AUTORES: JUAN LUIS ANTÓN GARCÍA, LUIS J. CHIROZA RÍOS, FRANCISCO M. ÁVILA MOLINA, JUAN F. OLIVER CORONADO,
PATRICIA I. SOSA GONZÁLEZ.
1. INTRODUCCIÓN
El balonmano es esencialmente coordinación. La coordinación tiene en el balonmano
uno de los medios de desarrollo fundamentales para perfeccionar sus aptitudes. Pero, en
sentido inverso, y a través de una correcta formación de las aptitudes de coordinación
será posible adquirir una riqueza de los elementos técnicos propios del balonmano. Una
formación adecuada del jugador de balonmano no debe ser dirigida solamente al
aprendizaje de las técnicas concretas empleadas durante el juego. Muy al contrario,
durante el juego el ejecutante debe actuar correctamente corriendo en distintas
direcciones, saltando de formas variadas, equilibrándose ante los contactos, carreras,
paradas, cambios de dirección y las caídas de los saltos, etc., lo que le obliga a poseer un
bagaje de automatismos motores lo más rico posible, que constituyen las “aptitudes de
coordinación”. El término "aptitudes de coordinación” hay que interpretarlo, tal y como
indica Matveev (1980), en primer lugar "como la aptitud de organizar (formar.
Subordinar, enlazar, en un todo único) actos motores integrales y, en segundo lugar,
como la facultad de modificar las formas elaboradas de las acciones o trasladarse de
unas a otras conforme a las exigencias de las condiciones variables del entorno” (pág.
161).
En balonmano, las variaciones del entorno son permanentes y determinan todas las
acciones motoras del jugador. Cuanto más rica es la reserva de hábitos y habilidades
motrices adquiridos, mayores son las posibilidades de asimilar los nuevos movimientos y
transformarlos en caso de necesidad. Las tareas generales de formación de las aptitudes
de coordinación consisten en optimar el proceso de desarrollo conforme a los
requerimientos de la modalidad deportiva. Paralelamente, la aptitud de transformar
rápida y racionalmente los movimientos y formas de las acciones, a medida que se
desarrollan las competiciones, es algo propio y característico del balonmano. Por esta
circunstancia, es necesario establecer las bases conceptuales y metodológicas para
desarrollar y perfeccionar de forma óptima las aptitudes de coordinación. La estructura de
una buena capacidad coordinativa es, pues, requisito fundamental para el desarrollo de
una técnica rica y eficaz en balonmano, hasta el punto que se dice habitualmente del buen
jugador que es "muy coordinado".
2. CONCEPTO
Cualquier movimiento depende de la combinación de varios músculos, en la que un
conjunto de articulaciones realizan una tarea común produciendo una cadena cinética en
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
la que los músculos agonistas, antagonistas y sinergistas modulan adecuadamente sus
acciones. Este hecho se produce de una forma más fluida, armónica y precisa a través de
una mejor coordinación del sujeto.
La capacidad de coordinación, que ha sido asimilada con frecuencia al sinónimo de
destreza, está determinada por los procesos de control y regulación del movimiento, lo
que permite al jugador dominar las acciones motoras con precisión y. economía en
situaciones determinadas que pueden ser puestas de antemano (estereotipadas, propio
de los llamados deportes individuales sin oposición directa y entorno estable), o
imprevistas (lo que, requiere una adaptación y transformación de la postura o el
movimiento, característico de los llamados deportes de equipo, con entorno cambiante).
Influye directamente en el desarrollo de la motricidad general básica en dos grandes
líneas: la del desplazamiento y la de la prensión. Pero también en el desarrollo de la
motricidad diferenciada (técnica específica, disociación segmentaria del gesto), el
desarrollo del control corporal (control de la postura estática y dinámica, dominancia
lateral, auto percepción), el desarrollo de la motricidad cognitiva (percepción externa,
memoria del movimiento).
Capacidad de
Capacidad de Capacidad de de
aprendizaje motor adaptación y
control motor
readaptación motriz
Capacidad de Capacidad de coordinación-
resistencia general
coordinación-velocidad
Capacidad de Capacidad de Capacidad de
reacción ritmo equilibrio
Capacidad de Capacidad de
orientación diferenciación
espacial kinestésica
Figura 1. Relaciones de las capacidades de coordinación según Hirtz (1981), pág. 349.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
Los distintos autores han expuesto muy variadas definiciones del concepto. Grosser
j. Neumaier (1986) la integran dentro de las características cualitativas del movimiento,
entre las que incluyen a la fluidez de la acción, su ritmo, la armonía, etc., diferenciándolas
de las cuantitativas (medidas de longitud, fuerza y sus momentos, velocidades, ángulos
articulares, etc.), mientras Rieder y Fischer subrayan que "la capacidad de coordinación se
concibe como el vínculo de unión de las capacidades físicas ", añadiendo que de poco sirve
una determinada fuerza al deportista si no es capaz de englobarla con otras capacidades a
través de la coordinación adecuada; Ozolin (1952), por su parte, la define así: "Es la
facultad de poder variar las combinaciones de gestos en la técnica del deporte
practicado”. Legido (1972) indica: "Es la capacidad de ajustar con precisión lo pensado a
la necesidad de movimiento concreto", añadiendo que "...es una regulación armónica de
un movimiento de las distintas partes que intervienen en el mismo para que sus efectos se
sumen". Le Boulch (1981) "La coordinación dinámica general es interacción del buen
funcionamiento del sistema nervioso central y la musculatura durante el movimiento".
Mühlethaler (1989) "aquella capacidad que permite dirigir y orientar el movimiento en
función de un proceso bien definido”, o también: "Capacidad que permite dar la solución
eficaz a un problema motor, a través de un movimiento o combinación motora adaptada a
las condiciones del entorno".
Los rumanos Mitra y Mogos (1982) son más precisos cuando la definen como "la
capacidad del individuo para aprender y efectuar acciones motoras con diferentes grados
de dificultad, dirigiendo precisa y económicamente los movimientos en el tiempo y espacio,
con las velocidades y tensiones necesarias, en plena concordancia con las condiciones
impuestas y con las situaciones que aparecen a lo largo de la realización de la acción que
se trate". Más amplia es la definición que utilizarnos nosotros: "Representa la cualidad de
dosificar, optimar y adaptar el comportamiento del sujeto en el desarrollo de las
diversas acciones motrices ajustadas a las situaciones cambiantes del entorno, mediante
la adecuada distribución témporo -espacial de los grupos musculares en relación con las
propias capacidades condicionales".
Como resumen de estas definiciones, podemos decir que las características de la
coordinación se pueden concretar en la capacidad de dominar un movimiento o
combinación de movimientos, la capacidad de adaptación a condiciones del entorno
variables, y la elaboración y búsqueda de la solución eficaz ante un problema motor
determinado. Así pues, las aptitudes de coordinación se manifiestan de tres formas
fundamentales, llamadas también características básicas:
• Capacidad de control y reacción motora, es decir, controlar los propios
movimientos y reaccionar rápidamente ante las demandas exteriores.
• Capacidad de combinación motora, o de realizar las combinaciones
gestuales de varias técnicas en forma sucesiva.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
• Capacidad de transformación motora, lo que significa corregir o sustituir,
durante la ejecución de la acción, la acción programada, por los cambios de las
situaciones externas.
La auténtica aptitud de coordinación viene derivada de la interacción de sus
diferentes capacidades, unido al desarrollo paralelo de las capacidades condicionales
(fuerza, resistencia, velocidad, flexibilidad), pues la mejora de estas últimas favorecerá la
coordinación y viceversa (figura 11- Es decir, la coordinación sólo se mejora si cada una de
sus formas de manifestación es desarrollada sistemáticamente.
Hirtz (1981) establece de forma subordinada otras cinco capacidades, clasificándolas
así;
• Capacidad de orientación espacial.
• Capacidad de discriminación kinestésica.
• Capacidad de reacción.
• Capacidad de ritmo.
• Capacidad de equilibrio.
3. FUNDAMENTOS DE LA EDUCACIÓN DE LAS APTITUDES DE COORDINACIÓN
Mientras que las capacidades condicionales derivan de procesos energéticos, las
aptitudes de coordinación del sistema nervioso central. La esencia de la coordinación la
constituye las funciones coordinadoras del sistema nervioso central y la propiedad
derivada de la plasticidad (Pavlov). La capacidad de coordinación proviene de la propia
actividad deportiva, cuyo repertorio gestual técnico facilita su desarrollo, mucho más
cuanto más variada sea la técnica del deporte, pero al mismo tiempo se desarrolla en
función de la mejora de dicha actividad deportiva.
3.1 FACTORES QUE CONDICIONAN LA COORDINACIÓN
La coordinación está condicionada por varios factores que contribuyen a este
complicado proceso que, muy brevemente, intentaremos precisar.
a. Un primer factor es la cualidad del sistema nervioso central, o el valor de los
procesos de coordinación de la corteza cerebral. Ello es lo que permite integrar la
actividad de los analizadores motores, seleccionando las múltiples informaciones
recibidas a través de la vista, oído, el sentido muscular o del equilibrio, etc.,
reteniendo las que son significativas para poder elaborar las respuestas adecuadas,
realizando los impulsos de contracción y relajación, limitados en el tiempo y el
espacio y el nivel de tensión de los grupos musculares implicados en los
movimientos impuestos por la situación dada.
b. La actividad y precisión de los órganos de los sentidos, especialmente de los
analizadores motores: sentido muscular, del equilibrio, del ritmo, de la orientación
motriz, etc. Por medio de un aprendizaje a largo plazo, el jugador puede disponer de
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
elevadas posibilidades para ajustar el movimiento a las coordenadas de espacio y
tiempo, y para la percepción del propio cuerpo y de sus segmentos.
c. La riqueza de experiencias previas, representada por la variedad de hábitos y
habilidades motoras adquiridas por el deportista y controladas a lo largo de
experiencias motrices.
d. El nivel de desarrollo de la velocidad, fuerza, resistencia y flexibilidad es el cuarto
factor implicado en el desarrollo adecuado de la coordinación. Cada una de estas
cualidades físicas implica aspectos de coordinación, de integración de las funciones y
actividades del organismo, de dependencia de las exigencias impuestas por la
actividad mejora que se desarrolla.
CAPACIDAD DE
COORD.
SE BASA EN EN:
FACTORES FÍSICOS REPERT. CAPACIDADES DE
DEL ANÁLISIS DE LA
GESTUAL
RENDIMIENTO INFORMACIÓN
Y SE EXPRESA POR
DOMINIO DE CAPACIDAD
INCREMENTADA
ACCIONES
MOTORAS DE APRENDIZAJE MOTOR
4. BALONMANO Y COORDINACIÓN: INTERRELACIONES
Ya hemos indicado anteriormente que la práctica del balonmano tiene una gran
cantidad de habilidades motrices básicas que son desarrolladas con técnicas específicas
con muy variadas y ricas formas de manifestación. Jugar a balonmano es realizar múltiples
tareas motrices que se pueden dar de una forma cíclica o acíclica, movimientos que exigen
acciones simultáneas o sucesivas, y de una forma simétrica con respecto al eje
longitudinal del cuerpo o asimétrica (mientras que las piernas corren en un sentido y
dirección, el tronco gira en otro sentido, y los brazos deben estar ocupados de realizar un
movimiento de extensión o circunducción. Las carreras, saltos o lanzamientos son
utilizados con amplitud y variedad, a los que podemos añadir las posibilidades del bote, y
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
las habilidades como consecuencia de las acciones ataque y defensa. Ello crea una gran
riqueza para el desarrollo de la coordinación, pero al mismo tiempo obliga en el proceso
de aprendizaje a realizar una adecuada programación en la mejora y perfeccionamiento
de esta capacidad. El dominio del balón y del espacio en distintas situaciones, el ajuste a
compañeros y adversarios permanente y siempre cambiante, así como a las líneas del
terreno, especialmente el área de portería, además del obligado cumplimiento de las
reglas del juego fuerzan a desarrollar un alto nivel de coordinación. La coordinación está,
por consiguiente, en la base de la capacidad de aprendizaje motor y en la base del
aprendizaje del balonmano, y debe iniciarse desde los períodos iniciales de la formación
del jugador, procurando al jugador en formación una amplia disponibilidad motriz.
Podemos distinguir tres aspectos de influencia de la coordinación en balonmano:
a. En la asimilación y adquisición de elementos técnicos, en una concepción de
aprendizaje alejada de la especialización temprana.
b. Control de la técnica precisa en cada circunstancia del juego de una manera fluida y
eficaz, evitando gasto de energías innecesarias.
c. Permite la adaptación a las continuas situaciones cambiantes del juego,
absolutamente relacionado con la táctica individual del jugador. Un mayor
repertorio o patrimonio motor en el sujeto posibilitará una mayor gama de
alternativas decisionales.
5. METODOLOGÍA GENERAL
Para establecer una metodología adecuada en la formación de las aptitudes de
coordinación es necesario analizar diversos aspectos. Entre éstos tendremos en cuenta:
los principios metodológicos que deben seguirse durante la actividad, el establecimiento
de los distintos grados o niveles de complejidad que se pueden dar en los movimientos en
relación con la capacidad de coordinación, los objetivos que deben estar presentes como
fin a perseguir, las líneas generales de trabajo, y los medios generales y específicos de
formación y perfeccionamiento.
5.1 PRINCIPIOS METODOLÓGICOS
Constituyen la fuente de elaboración de las distintas formas de ejercicios, y que, por
consiguiente, cualquier educador debe tener presentes en cualquier programación de
sesiones de la enseñanza y perfeccionamiento. Estos principios se refieren a:
1. La condición de base para el desarrollo de la coordinación es la variabilidad de las
acciones motoras, que progresivamente irán aumentando en cantidad de
alternativas de realizar un movimiento, y en su complejidad. La simple novedad del
ejercicio o sus exigencias sobre lo anteriormente conocido constituye un criterio de
dificultad.
2. El parámetro fundamental a tener en cuenta en el perfeccionamiento de la
coordinación es la complejidad, lo que exigirá conocer los criterios fundamentales
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
que marcan los niveles generales de complejidad de los movimientos. A partir de
estos criterios, debe seguirse el principio metodológico conocido de lo fácil a lo
difícil, de lo simple a lo complejo y de lo conocido a lo desconocido.
3. Evitar la "barrera de coordinación". En términos generales deberán evitarse
movimientos automatizados con la errónea pretensión de ajustarse a un teórico
"modelo ideal de movimiento" que responde a parámetros biomecánicos
presumiblemente óptimos. Este planteamiento, en el caso del balonmano, no se
justifica ni siquiera desde el prisma de una especialización temprana, pues en
balonmano los parámetros biomecánicos no son los más importantes, sino los
relacionales. Hábitos estereotipados a través de ejercicios repetidos en forma
rutinaria crean la llamada “barrera de coordinación”. (Matveev, 1980)
4. Cualquier momento de las sesiones es idóneo para el desarrollo de la coordinación,
puesto que su desarrollo está íntimamente ligado al desarrollo de otras cualidades
básicas (fuerza, resistencia, etc.). No obstante, cualquier movimiento complejo o
nuevo conlleva una dificultad añadida, lo que supone que preferentemente deba
plantearse en partes iniciales de la sesión, teniendo en cuenta que la simple
aplicación de elementos técnicos en condiciones variadas representa por sí mismo
un aprendizaje de la coordinación.
5. La continuidad es otro principio fundamental. Es necesario entender que sólo la
aplicación permanente de los medios para su desarrollo permitirá un óptimo nivel
de perfeccionamiento. Esta continuidad debe entenderse durante todo el proceso
de formación, y en la totalidad de las sesiones de enseñanza, mucho más cuanto
más joven es el sujeto.
6. La alternancia de habilidades inespecíficas y la variación de los elementos técnicos
del juego es otro principio que debe tenerse en cuenta, mucho más cuanto más nos
encontremos en edades iniciales del proceso.
7. Nunca es demasiado pronto para desarrollar la coordinación, pues constituye la
base de todas las capacidades de aprendizaje motor y de las técnicas específicas. Un
óptimo nivel de desarrollo de los distintos componentes está condicionado por el
hecho de que es preciso aprovechar las fases de desarrollo intensivo.
5.2 ESTABLECIMIENTO DE VARIABLES Y GRADOS DE COMPLEJIDAD, COMO PUNTO DE
PARTIDA DEL DISEÑO DE ACTIVIDADES
Hemos indicado en el punto anterior que el parámetro fundamental que el
entrenador debe utilizar para una adecuada progresión y perfeccionamiento de las
capacidades coordinativas es la complejidad de la acción motora. Ésta depende de
distintas variables que, a su vez, tienen distintos subfactores o niveles de dificultad.
Cualquiera de estas variables se puede dar de forma aislada o en interacción con otras. Es
completamente imprescindible conocer los distintos niveles de dificultad que pueden
darse para programar la actividad y elegir los ejercicios adecuados. Veamos brevemente
cuáles son.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
a. La dificultad mecánica de la acción motora. Cada acción motora puede reclamar
desde el punto de vista mecánico mayores o menores exigencias de coordinación.
Estas exigencias básicamente dependen de que el movimiento sea simétrico o
asimétrico, es decir, que las exigencias de movimiento sean idénticas para la parte
derecha del cuerpo como para la izquierda (por ejemplo, saltos a dos pies juntos con
circunducción simultánea de los brazos), o bien -dificultad superior- que un lado
corporal ejecute un movimiento distinto de la otra (en el mismo ejemplo anterior,
mientras un brazo realiza la circunducción el otro realiza una elevación- descenso).El
otro subfactor es que la acción exija movimientos simultáneos o sucesivos.
Movimientos simultáneos simétricos son más fáciles que simultáneos asimétricos, y
los sucesivos son más complejos que los simultáneos, pero, a su vez, si los sucesivos
son simétricos, éstos son más sencillos que los simultáneos asimétricos.
b. Las exigencias de precisión del movimiento. Si el movimiento reclama ajustes
precisos espaciales (a una línea, en el mantenimiento de una dirección o en el
cambio de dirección en un lugar determinado, a un oponente o compañero, etc.), la
complejidad de la coordinación se incrementa. Esta situación se manifiesta en los
pases (distancias cortas reclaman menos precisión qué las mayores), los
lanzamientos (debe progresarse en la línea de ir reduciendo progresivamente el
tamaño del blanco donde lanzar, o bien que el blanco sea fijo o móvil, etc.), los
ajustes en el ciclo de pasos (variedad en el pié que empieza el desplazamiento,
número de pasos, ajuste a 1 línea de área de portería o al oponente con distancias
variables, etc.).
c. Las exigencias del movimiento respecto a los ejes corporales. Las acciones se
pueden realizar exigiendo movimientos sobre el plano sagital, frontal, o transversal,
combinando acciones simultáneas o sucesivas entre ellos. Los giros sobre el eje
longitudinal son de menor dificultad que los que se realizan sobre el eje transversal,
y éstos, a su vez, son más sencillos que los realizados sobre el antero-posterior.
Cuando se combinan entre ellos siempre aumentará la dificultad.
d. La velocidad exigida. Los movimientos realizados a velocidad máxima siempre son
de mayor complejidad, pero en algunas ocasiones los realizados lentamente
también tienen una alta dificultad. Los movimientos más sencillos son los realizados
a velocidades medias. Esta variable impone una buena relación entre el espacio y el
tiempo. La dificultad de esta variable debe también entenderse desde el punto de
vista de la velocidad de decisión. Movimientos segmentarios o desplazamientos que
deban realizarse ante situaciones imprevistas o condiciones del entorno inestables
son los de mayor dificultad. Pero esta variable también implica a la modificación de
ritmos de un movimiento iniciado, la frecuencia de los apoyos o de otros
movimientos, etc.
e. El uso simultáneo de objetos o móviles. La integración de un objeto en la
realización de cualquier ejercicio aumenta su dificultad. La progresión debe
entenderse en este sentido de la siguiente forma:
1. Ejercicios que impliquen al cuerpo en el espacio;
2. Ejercicios que exijan el control y dominio de un móvil en el propio espacio del
sujeto, sin desplazamiento corporal global;
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
3. Ejercicios que interaccionen el movimiento del cuerpo por el espacio, cambiando
de lugar y simultáneamente, dominando y controlando un objeto. A su vez, la
variable dominio de un objeto puede tener distintos niveles de exigencias, entre
los que podemos indicar:
• Nivel corporal de control del objeto: a distintas alturas, más o menos separado
del cuerpo, etc.
• Parte corporal implicada en el control: mano dominante o no dominante, el pié,
el muslo, la cadera, el pecho, etc.
• Número de partes corporales implicadas en el control: una (la cabeza, por
ejemplo), dos (brazo y cadera o ambas manos), o más. Lógicamente, un mayor
número de partes corporales será más sencillo, excepto si los segmentos
corporales implicados están muy distantes entre sí y la movilidad de las
articulaciones implicadas no permite un fácil acercamiento.
• Dimensiones o características del móvil: Un balón de rugby siempre tendrá
mucha mayor dificultad de control que cualquiera que sea esférico, y, por otro
lado, una pelota pequeña facilita una mejor adaptación y control qué una más
grande utilizando la mano como segmento corporal; pero si se trata de otro
segmento el tamaño mayor del balón será más sencillo de manejar (por
ejemplo, si utilizan el pié es más fácil que un balón grande no se caiga al suelo
que si se tratara de una pelota de tenis).
• Adaptación permanente o alternativa del objeto: Si el movimiento se realiza
con el balón siempre adaptado será más sencillo que si nos desprendemos de
él y volvemos a adaptarlo o contactar.
• Trayectorias que deben describir los objetos en el espacio próximo, medio o
lejano: Rectilíneas, indirectas, parabólicas o liftadas, con efecto e indirectas,
etc.
f. La necesidad de sincronización o ajuste de acciones a compañeros y adversarios.
Representa otra variable de complejidad mayor. Si a cualquier movimiento que
utilice las variables y subfactores de dificultad anteriormente descritas le añadimos
el ajuste espacial a uno o más compañeros o adversarios, la dificultad coordinativa
se incrementa notablemente, pues supone tener que realizar adaptaciones y
correcciones del movimiento durante el transcurso de la acción y con ello,
desarrollar la coordinación en condiciones variadas, cambiantes e inhabituales,
determinadas por estímulos externos que aparecen durante el proceso motor. En
estas variables se producen relaciones diversas como agrupaciones, dispersiones,
cruces, capturas, esquives, escapes, etc. El uso de esta variable implícitamente
conlleva a las otras, elevando la complejidad de las aptitudes de coordinación y los
procesos del organismo implicados en la actividad.
Vemos, pues, que es imprescindible manejar todos estos criterios de una forma
adecuada y a través de una preparación sistemática, eligiendo las situaciones pedagógicas
ajustadas al nivel de desarrollo del deportista con la combinación adecuada de los niveles
de dificultad de estos criterios, lo que permitirá una mejora sustancial de las aptitudes de
coordinación.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU
5.3 OBJETIVOS GENERALES Y ESPECÍFICOS QUE DEBE PLANTEARSE LA ACTlVIDAD
COORDINATIVA EN BALONMANO
El objetivo general es dotar al jugador en formación de las máximas posibilidades de
desarrollo de las aptitudes de coordinación, manifestadas por lograr una amplia
disponibilidad motriz general y específica de las técnicas del juego. A partir de este
objetivo general nos debernos plantear los siguientes específicos:
a) Enriquecer el bagaje de automatismos motores. Esto debe entenderse desde una
perspectiva del dominio de un gran número de habilidades motrices generales
(correr, saltar, lanzar, recibir, arrastrar, empujar, girar, caer, deslizarse, agarrar,
tocar, desviar, botar, conducir, etc.), como desde el prisma más especializado de
las técnicas del juego (pases clásicos, en pronación, lanzamientos rectificados, de
cadera, fintas de desplazamiento con parada a uno o dos pies, con salida a ambos
lados, etc...
b) Solicitar globalmente los mecanismos reguladores de la actividad y del equilibrio.
Referidos a la actividad del sistema nervioso central fundamentalmente.
c) Reforzar globalmente las cualidades condicionales. Por el desarrollo adecuado de
las capacidades coordinativas estaremos implicando al desarrollo de la fuerza,
velocidad, resistencia o flexibilidad.
d) Completar y facilitar las necesidades básicas y diversas de movimientos del niño.
La formación de las aptitudes de coordinación desarrolla los patrones motores
básicos y habilidades, satisfaciendo ampliamente las necesidades de movimiento
del niño o joven.
e) Desarrollar la fluidez y plasticidad del movimiento. Éste se manifiesta por el
desarrollo ininterrumpido del movimiento de forma económica y armónica,
ajustándose a situaciones nuevas continuamente.
f) Desarrollar la anticipación del movimiento. Este objetivo se conseguirá más
fácilmente en la medida que se incluyan situaciones de ajuste a espacios distintos,
al móvil, a compañeros y adversarios, pues su característica de imprevisibilidad
obliga a adaptaciones de anticipación del movimiento, propio y de otros.
HANDBALL 1. MÓDULO 7 LIC. MARTÍN DUHAU