República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Politécnica Territorial Experimental de Caracas “Mariscal
Sucre”
Sección 7102 – PNF Informática
Introducción
La Constitución venezolana es la ley suprema de la República Bolivariana
de Venezuela. Fue adoptado en 1999 bajo el liderazgo del entonces
presidente Hugo Chávez. La Constitución es un documento vital que
describe los derechos y responsabilidades de los ciudadanos, la
estructura del gobierno y el marco legal del país. Este ensayo tiene como
objetivo analizar tres artículos esenciales de la Constitución venezolana:
los artículos 83, 99 y 100. Estos artículos cubren varios aspectos de la
gobernabilidad del país, incluida la salud, la legislación y la reforma
constitucional.
Articulo 83
Para nadie es sorpresa que la salud es un derecho social
fundamental y es la obligación del Estado, que lo garantizará como parte
del derecho a la vida. Este artículo declara que el estado promoverá y
desarrollará políticas orientadas a elevar y mejorar la calidad de vida, el
bienestar colectivo y el acceso a los servicios. También dicta que todas las
personas tienen derecho a la protección de la salud, así como el deber de
participar activamente en su promoción y defensa, y el de cumplir con las
medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de
conformidad y preferiblemente con los tratados y convenios
internacionales suscritos y ratificados por la República.
Básicamente declara que todas las personas tienen el derecho a la
salud y también tienen el deber de promover y defender el cumplimiento
de estos servicios.
Artículo 99
Los valores de la cultura constituyen un bien irrenunciable del
pueblo venezolano y un derecho fundamental que el Estado fomentará y
garantizará, procurando las condiciones, instrumentos legales, medios y
presupuestos necesarios. Se reconoce la autonomía de la administración
cultural pública en los términos que establezca la ley. El Estado
garantizará la protección y preservación, enriquecimiento, conservación y
restauración del patrimonio cultural, tangible e intangible, y la memoria
histórica de la Nación. Los bienes que constituyen el patrimonio cultural
de la Nación son inalienables, imprescriptibles e inembargables. La ley
establecerá las penas y sanciones para los daños causados a estos
bienes.
Este artículo representa el respeto que tiene el estado por los
patrimonios culturales declarándolos bienes irrenunciables, fomentando y
garantizando su preservación, así como su memoria histórica.
Resumiendo, el estado protegerá cualquiera patrimonio nacional o
cultural. La cultura es la que permite que las personas que se expresen
como tal y nos desarrollamos por medio de nuestras expresiones de ideas
y la forma en cómo vivir. La Constitución, expresa que la libertad de las
culturas es el derecho de respetar las manifestaciones culturales de las
personas, protegiéndolos de que se le arrebate lo único que conoce que
es una cultura. El esto se compromete a ayudar tanto en lo económico, y
social para el desarrollo cultural de ciudadano del país, para así poder
ofrecer la capacidad de crecimiento individual y nacional de nuestra
cultura
Artículo 100
Las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de
atención especial, reconociéndose y respetándose la interculturalidad bajo
el principio de igualdad de las culturas. La ley establecerá incentivos y
estímulos para las personas, instituciones y comunidades que
promuevan, apoyen, desarrollen o financien planes, programas y
actividades culturales en el país, así como la cultura venezolana en el
exterior. El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras culturales
su incorporación al sistema de seguridad social que les permita una vida
digna, reconociendo las particularidades del quehacer cultural, de
conformidad con la ley.
Se podría intuir que, con respecto a este artículo, la ley venezolana
establece incentivos y ayudas económicas para las personas,
organizaciones, instituciones y comunidades que desarrollen o financien
programas o apoyen la difusión de nuestro acervo cultural tanto en el país
como en el exterior. Igualmente, el Estado venezolano garantizará a esas
personas su incorporación al sistema, permitiéndoles así, una vida digna.
Artículo 101
El Estado garantizará la emisión, recepción y circulación de la
información cultural. Los medios de comunicación tienen el deber de
coadyuvar a la difusión de los valores de la tradición popular y la obra de
los o las artistas, escritores, escritoras, compositores, compositoras,
cineastas, científicos, científicas y demás creadores y creadoras
culturales del país. Los medios televisivos deberán incorporar subtítulos y
traducción a la lengua de señas, para las personas con problemas
auditivos. La ley establecerá los términos y modalidades de estas
obligaciones.
El estado venezolano será el encargado de garantizar la difusión
de la información cultural y los medios de comunicación social tienen el
deber de difundir los valores y tradiciones culturales de nuestro país a
través de la promoción y proyección de los artistas, cultores,
compositores. Igualmente, los medios televisivos deberán incorporar
subtítulos y su traducción a la lengua de señas para las personas con
dificultad auditiva
Artículo 102
La educación es un derecho humano y un deber social
fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá
como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y
modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico
y tecnológico al servicio de la sociedad. La educación es un servicio
público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del
pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial creativo de cada
ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad
democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la participación
activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación social,
consustanciados con los valores de la identidad nacional y con una visión
latinoamericana y universal. El Estado, con la participación de las familias
y la sociedad, promoverá el proceso de educación ciudadana, de acuerdo
con los principios contenidos en esta Constitución y en la ley.
Artículo 103
Toda persona tiene derecho a una educación integral de calidad,
permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades, sin más
limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones.
La educación es obligatoria en todos sus niveles, desde el maternal hasta
el nivel medio diversificado. La impartida en las instituciones del Estado
es gratuita hasta el pregrado universitario. A tal fin, el Estado realizará una
inversión prioritaria, de conformidad con las recomendaciones de la
Organización de las Naciones Unidas. El Estado creará y sostendrá
instituciones y servicios suficientemente dotados para asegurar el acceso,
permanencia y culminación en el sistema educativo. La ley garantizará
igual atención a las personas con necesidades especiales o con
discapacidad y a quienes se encuentren privados o privadas de su
libertad o carezcan de condiciones básicas para su incorporación y
permanencia en el sistema educativo. Las contribuciones de los
particulares a proyectos y programas educativos públicos a nivel medio y
universitario serán reconocidas como desgravámenes al impuesto sobre
la renta según la ley respectiva.
Artículo 107
La educación ambiental es obligatoria en los niveles y modalidades
del sistema educativo, así como también en la educación ciudadana no
formal. Es de obligatorio cumplimiento en las instituciones públicas y
privadas, hasta el ciclo diversificado, la enseñanza de la lengua
castellana, la historia y la geografía de Venezuela, así como los principios
del ideario bolivariano.
Artículo 110
El Estado reconocerá el interés público de la ciencia, la tecnología,
el conocimiento, la innovación y sus aplicaciones y los servicios de
información necesarios por ser instrumentos fundamentales para el
desarrollo económico, social y político del país, así como para la
seguridad y soberanía nacional. Para el fomento y desarrollo de esas
actividades, el Estado destinará recursos suficientes y creará el sistema
nacional de ciencia y tecnología de acuerdo con la ley. El sector privado
deberá aportar recursos para las mismas. El Estado garantizará el
cumplimiento de los principios éticos y legales que deben regir las
actividades de investigación científica, humanística y tecnológica. La ley
determinará los modos y medios para dar cumplimiento a esta garantía.